QUARKS
En física de partículas, los cuarks1 o quarks son los fermiones elementales masivos que
interactúan fuertemente formando la materia nuclear y ciertos tipos de partículas llamadas
hadrones. Junto con los leptones, son los constituyentes fundamentales de la materia
bariónica. Varias especies de cuarks se combinan de manera específica para formar
partículas subatómicas tales como protones y neutrones.
Los cuarks son las únicas partículas fundamentales que interactúan con las cuatro fuerzas
fundamentales. Son partículas de espín 1/2, y son fermiones de Dirac por lo que sus
correspondientes antipartículas existen.
Las partículas elementales son aquellas que no tienen componentes más simples. En la
actualidad, los científicos reconocen a los quarks, los bosones gauge y los leptones como
únicos integrantes de este grupo.
La principal particularidad de los quarks es que son los únicos elementos que desarrollan
los cuatro tipos de interacciones fundamentales que puede llevar a cabo una partícula. Esto
quiere decir que los quarks pueden concretar interacciones gravitatorias, interacciones
electromagnéticas, interacciones nucleares débiles e interacciones nucleares fuertes.
Los científicos reconocen seis tipos de quarks: quark fondo, quark abajo, quark arriba,
quark cima, quark extraño y quark encanto. Lo habitual es que los quarks se asocien en
grupos de a dos o tres. Se cree que pueden existir grupos de hasta cinco quarks, pero aún
falta desarrollar evidencia científica que sustente esta hipótesis.
-El quark fondo pertenece a la tercera generación, es uno de los más masivos y se identifica
por poseer una carga eléctrica igual a -1/3 respecto a lo que es la carga elemental.
-El quark abajo es también conocido por el nombre de “quark down”. Del mismo hay que
subrayar que se encuentra formando parte de la llamada primera generación, que su carga
eléctrica es igual a – 1/3 y que tiene carga roja, azul o verde.
-El quark arriba hay que decir que, junto al tipo anterior, fue descubierto en la década de los
años 60 por los físicos estadounidenses Murray Gell-Mann (1929) y George Zweig (1937).
Responde también al nombre de “quark up”, forma parte de la primera generación de
quarks y su carga eléctrica es igual a + 2/3.
-El quark cima, conocido además como “quark top”, se enmarca dentro de la tercera
generación y se caracteriza por tener una carga eléctrica de +2/3. Tiene la particularidad de
ser el masivo de todos los tipos de quarks que existen y hay que saber que fue el último en
reconocerse, concretamente fue descubierto en 1995 en el Laboratorio Nacional Fermi de
Altas Energías que existe en Chicago.
-El quark extraño posee una carga eléctrica igual a -1/3, también se llama “strange quark” y
forma parte de la segunda generación. Cuenta con carga de color y se descubrió en 1964
por el ya mencionado físico Murray Gell-Mann.
-El quark encanto o encantado, por su parte, pertenece a la segunda generación también y
su carga eléctrica es de +2/3.
Los grupos de quarks se conocen a nivel general como hadrones. De acuerdo a la cantidad
de quarks de cada uno, a los hadrones se los califica con distintos nombres: mesones (dos
quarks), bariones (tres quarks) o pentaquarks (cinco quarks).
La combinación de las distintas clases de quarks permite la conformación de otros tipos de
partículas subatómicas, como los neutrones o los protones.
Descubrimiento experimental
A mediados de la década de 1960 había un cierto consenso en que el protón poseía un
tamaño aproximado de 10–15 m con una distribución suave de carga en su interior. Los
análisis de ciertas propiedades de reacciones de altas energías de hadrones llevó a Richard
Feynman a postular subestructuras de hadrones, a los que él llamo partones (porque eran
parte de los hadrones).
La serie de experimentos en el Stanford Linear Accelerator Center (SLAC) entre 1967 y
1973 tenían como objetivo estudiar la dispersión electrón-protón y ver la distribución de
carga en el protón. Estos experimentos eran muy parecidos a los realizados por Rutherford
años atrás para confirmar la existencia del núcleo atómico. El SLAC es un acelerador de
partículas lineal donde partículas como los electrones pueden alcanzar energías de hasta 50
GeV, lo suficiente para que estos puedan traspasar nucleones.
El análisis teórico de las colisiones inelásticas que tuvieran lugar entre el electrón y el
protón lo había trabajado James Bjorken. Este consideró varias hipótesis para explicar la
función de forma de la dispersión. De todas ellas, la más especulativa era considerar al
protón compuesto por partículas puntuales cargadas y con espín 1/2. Al analizar los datos
para diferentes cantidades de momento transferidos al protón, se comprobó que el ajuste de
Bjorken con tal hipótesis era el adecuado. Se habían descubierto los quarks de manera
experimental lo que permitió obtener el premio Nobel de Física de 1990 a Taylor, Kendall
y Friedmann, líderes de los experimentos en el SLAC.
Más adelante, otros experimentos de colisiones inelásticas con neutrinos hechas en el
CERN sirvieron para confirmar los resultados del SLAC. Se confirmó que los partones de
Feynmann y los quarks eran exactamente la misma cosa. Con la prueba de la libertad
asintótica en la cromodinámica cuántica que realizaron en 1973 David Gross, Frank
Wilczek y David Politzer, la conexión se hizo estable. A estos científicos se les concedió el
premio Nobel de Física en el 2004 por este trabajo.