0% encontró este documento útil (0 votos)
82 vistas25 páginas

Inversion en Capital Humano

Este estudio revisa la literatura sobre la nueva teoría del crecimiento económico, la cual propone que la inversión en capital humano e investigación y desarrollo (I+D) desempeña un papel fundamental en explicar las tasas de crecimiento y diferencias entre países. El estudio analiza datos de capital humano, I+D y crecimiento de países desarrollados y latinoamericanos, concluyendo que altas tasas de inversión física no son suficientes para un crecimiento sostenido, requiriéndose también invers

Cargado por

pablo aravena
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
82 vistas25 páginas

Inversion en Capital Humano

Este estudio revisa la literatura sobre la nueva teoría del crecimiento económico, la cual propone que la inversión en capital humano e investigación y desarrollo (I+D) desempeña un papel fundamental en explicar las tasas de crecimiento y diferencias entre países. El estudio analiza datos de capital humano, I+D y crecimiento de países desarrollados y latinoamericanos, concluyendo que altas tasas de inversión física no son suficientes para un crecimiento sostenido, requiriéndose también invers

Cargado por

pablo aravena
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ESTUDIO

LOS EFECTOS DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL


HUMANO E INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
EN EL CRECIMIENTO ECONÓMICO
Un análisis comparativo

Rodrigo Fuentes S. M.*


Jaime Vatter G.**

El propósito de este artículo es revisar las implicancias de la llamada


"nueva teoría del crecimiento económico", a la luz de cifras relaciona-
das con capital humano e investigación y desarrollo (I&D), y creci-
miento económico. Paralelamente se discuten medidas de política
económica y, en particular, aspectos institucionales relativos a la in-
versión en capital humano y en I&D, para lo cual se comparan esta-
dísticas de diferentes países, con especial énfasis en el caso chileno.
En esta nueva teoría, señalan los autores, la inversión en capital huma-
no y en I&D desempeña un papel fundamental tanto para explicar tasas
positivas de crecimiento económico per cápita -aun en el equilibrio de
largo plazo o estado estacionario- como diferencias en las tasas de
crecimiento y niveles de ingreso entre distintos países. Por consiguiente,
se concluye, altas tasas de inversión en capital físico no serían sufi-
cientes para generar crecimiento sostenido ni podrían dar cuenta de
tasas de crecimiento entre los países.
La primera parte del estudio presenta una revisión de la literatura de
la llamada "nueva teoría del crecimiento económico", asociada princi-
palmente a los trabajos seminariales de Romer (1986) y Lucas (1988).
Luego se analizan en detalle la importancia del capital humano y de la

*
Ingeniero Comercial, Universidad de Chile. Magíster en Finanzas, Universi-
dad de Chile, Ph. D. (c) en Economía, U.C.L.A.
**
Ingeniero Comercial Chile. M. A. en Economía, U.C.L.A.
182 ESTUDIOS PÚBLICOS

inversión en I&D, desde una perspectiva de política económica. En la


tercera parte se examinan datos relacionados con capital humano
(educación) e I&D y se efectúa un análisis comparativo entre un grupo
de países desarrollados y un grupo de países de América Latina.

I. Revisión de la literatura

C
¿ uáles son los principales motores del crecimiento económico?,
¿por qué ciertas economías crecen más rápido que otras? La literatura eco-
nómica ha intentado responder a este tipo de preguntas desde dos grandes
perspectivas. Una se concentra en la construcción de modelos teóricos que
permitirían explicar estos hechos, y la otra enfatiza la importancia de la
política económica, especialmente aquella relacionada con la apertura al
comercio exterior y las distorsiones internas, en el desempeño de los países.
En este artículo nos concentraremos en el primer enfoque. Una excelente
revisión de la literatura relacionada con el segundo enfoque es presentada en
Edwards (1989).1
La "nueva teoría del crecimiento económico"se enmarca en el primer
grupo.2 Estos modelos están basados en el trabajo de Solow (1956) sobre
crecimiento económico, cuya principal conclusión es que la tasa de creci-
miento del producto está determinada exógenamente en el equilibrio estable
y es igual al crecimiento (exógeno) de la población más la tasa de mejora-
miento (exógena) de la tecnología. Es decir, el crecimiento del ingreso per
cápita depende exclusivamente del crecimiento exógeno de la tecnología.
Cass (1965) y Koopmans (1965) desarrollaron modelos de crecimiento óp-
timos, obteniendo conclusiones similares a las de Solow (1956). Según estos
modelos, los países convergen al mismo equilibrio de largo plazo, sin impor-
tar el punto de partida (salvo por el hecho de que si parten con una menor
dotación de capital per cápita se demoran más en llegar al estado estaciona-
rio). Sin embargo, los países han crecido a tasas muy distintas, por períodos
bastante largos, y la convergencia hacia un mismo equilibrio parece no haber
ocurrido (ni estar ocurriendo).
Son precisamente estos hechos los que han motivado una reformulación
de la teoría neoclásica de crecimiento económico en los últimos años. Romer

1
Véase también Harberger (1985), quien presenta un estudio de casos de
distintos países y entrega lecciones de política económica que inducirían crecimiento
económico.
2
Para un resumen de esta literatura véase Ehrlich (1990).
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 183

(1986), tal vez el pionero en esta reformulación, desarrolla un modelo con


retornos crecientes a escala, en que el conocimiento es considerado como
otro factor de producción.3 Este conocimiento es producido con I&D, para lo
cual se requieren recursos escasos. Fundamental en este análisis es la exis-
tencia de "derrames" (spillovers) en el proceso de generación de nuevo co-
nocimiento. Esto produce externalidades positivas, las que a su vez generan
el crecimiento sin límite. Aquí el crecimiento es endógeno, pues la tecnología
crece endógenamente; es más, de acuerdo a este modelo puede haber creci-
miento sostenido a través del tiempo, y los países más desarrollados crecer
más que los menos desarrollados.4
Lucas (1988) desarrolla un modelo en que el capital humano es el
motor del crecimiento. Una forma de ver esto es considerar el capital humano
como otro factor de producción, que afecta además la productividad marginal
de los otros factores a través de una externalidad positiva. De esta forma se
puede generar crecimiento sostenido en el equilibrio estacionario. Lucas
(1988) presenta dos mecanismos de acumulación de capital humano; uno es
dedicando horas de trabajo para este fin, esto es, "ir al colegio". El segundo
mecanismo está basado en la idea de "aprender haciendo" (learning by doing)
que fuera desarrollada por Arrow (1962). Con estos mecanismos, Lucas
(1988) logra generar tasas de crecimiento que son endógenas. Más aún, este
modelo produce tasas de crecimiento y niveles de ingreso no convergentes
entre países, en el equilibrio estacionario.
De acuerdo a Ehrlich (1990), la "nueva teoría de crecimiento econó-
mico" se basa en alguno de los siguientes mecanismos: a) la producción está
sujeta a retornos crecientes a escala respecto de los factores reproducibles; b)
la producción está sujeta a retornos constantes a escala, pero la existencia de
externalidades en la producción permitiría que el producto per cápita exhibie-
ra retornos constantes o crecientes respecto de los factores reproducibles, y
c) la producción de bienes de consumo está sujeta a retomos constantes, pero
la producción y acumulación de alguno de los factores de producción cons-
tituyen una función lineal del stock de ese factor.
Una crítica que se les hace a estos modelos es que suponen economías
cerradas, y de esta manera se puede lograr la deseada divergencia.5 Al tener

3 Véase también Romer (1990a, 1990b).


4Por países menos desarrollados entendemos países subdesarrollados en vías
de desarrollo.
5Al respecto véase Eckaus (1989).
184 ESTUDIOS PÚBLICOS

economías abiertas, las diferencias en productividad entre países, debido a


diferentes niveles de capital humano y conocimiento, tenderían a eliminarse.
Sin embargo, Grossman y Helpman (1990) desarrollan un modelo de creci-
miento endógeno con economías abiertas. También Lucas (1988, 1990) hace
referencia a la apertura de las economías. Lo anterior sugiere que aún queda
bastante por hacer en la llamada "nueva teoría".
Edwards (1989) plantea que estos modelos son prácticamente irre-
levantes para los países menos desarrollados, pues en éstos no se produce
nueva tecnología. De acuerdo a esta crítica, estos países se dedicarían prin-
cipalmente a absorber nuevas tecnologías desde los países más desarrolla-
dos. Este autor sugiere que para que éstos puedan absorber más tecnología,
sus economías deben estar orientadas hacia afuera y con las menores dis-
torsiones posibles. Esto nos parece correcto pero incompleto, pues los países
menos desarrollados podrían tener tasas de absorción de nuevas tecnolo-
gías más elevadas si invirtieran en capital humano. Además para entender
y "copiar" estas nuevas tecnologías se debe invertir también en I&D, aun-
que aquí I&D tendría un significado levemente distinto. Por lo tanto, cree-
mos que aun en los países menos desarrollados el capital humano y el
conocimiento generado por la inversión en I&D siguen siendo relevantes,
aunque ciertamente menos trascendentes que en los países desarrollados. Por
otra parte, es importante señalar que las medidas propuestas por Edwards
(1989) como beneficiosas para la absorción de nueva tecnología por parte
de los países menos desarrollados son consistentes con la "nueva teoría".
Su argumento es que una economía más abierta y con menos distorsiones
absorbe más eficientemente la nueva tecnología. De nuestro análisis se des-
prende que lo anterior también es propicio, en general, para generar más
capital humano e invertir más en I&D. También debemos destacar que en
este punto existiría cierta convergencia entre los dos grandes grupos de
literatura relacionada con el crecimiento económico que ya mencionára-
mos. Ciertas políticas favorecen la acumulación de capital humano y la
inversión en I&D, y por lo tanto propician el crecimiento económico. Sin
embargo, Baumol (1990) muestra el caso de varias sociedades con alta
educación e innovadoras, pero con poco crecimiento económico. De acuer-
do al autor, esto se debería a la distinta valoración que diferentes sociedades
tienen de la actividad productiva como generadora de riqueza. En particular,
en sociedades en que la gestión empresarial-productiva sea valorada igual
o menos que otras actividades no productivas (rent seeking, por ejemplo) el
crecimiento económico será menor para el mismo nivel de capital humano y
de I&D.
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 185

II. Inversión en capital humano y en I&D y


crecimiento económico: Implicancias de política

1. Capital humano y crecimiento económico

Tal como lo analizamos en la sección previa, el concepto de capital


humano ha jugado un rol primordial en la discusión actual acerca de la
diferencia observada en tasas de crecimiento y niveles del producto per cápita
a través de los países. A pesar de que este elemento ha retomado importancia
en la literatura reciente, una idea de lo que es capital humano fue dada por
Schultz en 1961, la que básicamente se puede definir como los conocimien-
tos y habilidades que poseen los individuos. Con esta definición, gastos que
generalmente son considerados consumo no son otra cosa que adiciones al
stock de capital humano. Ejemplos de éstos son educación, salud y migración
interna en la búsqueda de mejores oportunidades de trabajo.
La raíz de este interés por el capital humano está en que la acumula-
ción de capital y de trabajo deja una parte importante del crecimiento econó-
mico sin explicar. Además, la acumulación de los factores productivos, en su
definición tradicional, no parece ser la única explicación del porqué algunos
países han sido más exitosos que otros en lo referido al crecimiento del
producto per cápita.
Lo que analizaremos en esta sección es, básicamente, las implicancias
de política que pueden ser derivadas de la importancia del capital humano
para el crecimiento económico.
Uno de los componentes más importantes en el capital humano es la
educación. Como ha sido reconocido por Schultz (1961) y Krueger y Ruttan
(1990), la ayuda a países en desarrollo consistente sólo en transferencias de
capital no sería suficiente si el país no posee un nivel de capital humano
adecuado para derivar todo el beneficio posible de esa ayuda. Con esto que-
remos centrar la discusión en que no sólo son importantes las tasas de inversión
para explicar el potencial de crecimiento de los países, sino también las mejoras
en la calidad y cobertura de la educación en los distintos niveles: básica, media,
técnico-profesional y universitaria, obviamente manteniendo los criterios de
rentabilidad social para asignar en forma eficiente los recursos de inversión en
estas categorías.
La importancia del capital humano, así como su formación, es discu-
tida en Fuentes (1990). Se sostiene que los países subdesarrollados y en vías
de desarrollo no son sólo pobres en el sentido de presentar bajos niveles de
capital físico y humano, sino también en poseer la combinación "incorrecta".
En otras palabras, si los países desarrollados tienen relativamente más capital
humano respecto del capital físico, entonces lo que una economía subdesa-
186 ESTUDIOS PÚBLICOS

rrollada debiera hacer es acumular más rápidamente el primero que el segun-


do a lo largo de su senda de crecimiento. Otras de las opciones que allí se
discuten son las referidas a la posible importación de conocimiento a través
de la incorporación de instructores o bien el envío de estudiantes a adquirir
capacitación a los países desarrollados. La idea subyacente es que en las
naciones más desarrolladas se están investigando y estudiando nuevas técnicas
de producción, las que dan origen a lo que se denomina cambio tecnológico,
y esto eventualmente les permite crecer más rápido que los países subdesa-
rrollados (en teoría para siempre). También desde el punto de vista de los
aspectos institucionales: cuando los estudiantes vuelven de países más avan-
zados tratan de modernizar su entorno a través de la copia de instituciones
foráneas exitosas, lo cual produciría una externalidad positiva adicional a lo
expuesto anteriormente.6
Otro factor interesante en la acumulación de capital humano es que
éste tiende a ser complementario con el capital físico,7 lo cual parece razo-
nable. Cuanto más compleja es la nueva maquinaria, por ejemplo, mayor es
el conocimiento necesario para operarla. Debido a esta complementariedad,
una senda de crecimiento equilibrada, en el sentido de la relación capital
físico a capital humano, permitiría obtener ventajas de este hecho.
Otro de los puntos importantes discutidos en Fuentes (1990) es el
relacionado con política de apertura del comercio exterior y distorsiones tales
como impuestos y subsidios. La mayoría de los países menos desarrollados
tienden a ser importadores netos de capital a través de los tipos de bienes que
importan. Es decir, se espera que los países de bajo ingreso per cápita sean
importadores de bienes de inversión y que sus exportaciones sean más
concentradas en materias primas o bienes de consumo. Por lo tanto, mantener
una economía con altas barreras al comercio dañaría la entrada de capital
físico y, eventualmente, el cambio tecnológico incorporado en los nuevos
bienes de capital. Por consiguiente, tenemos aquí un argumento adicional en
favor de la promoción de exportaciones.8 Una observación en este punto: no

6Este punto deriva de una conversación informal con Rolf Lüders.


7 Véase Griliches (1969). En este estudio empírico se muestra que la mano de
obra calificada tiende a ser complementaria con el capital físico, mientras que la no
calificada tiende a ser sustituto.
8Balassa (1988), Cuadro Nº 1, muestra cómo los países que han evidenciado
altas tasas de crecimiento del producto per cápita han aumentado también su impor-
tancia en el mercado exportador. Los países neoindustrializados del Lejano Este
aumentan su participación desde un 15,4 por ciento en 1963 a un 51,1 por ciento en
1984, mientras que Argentina, Brasil y México como un todo disminuyen su partici-
pación desde un 39,1 a un 26,3 por ciento para igual período. El mercado exportador
es definido como el formado por una selección de países.
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 187

queremos decir que la promoción de exportaciones per se sea la generado-


ra de rápido crecimiento económico, pero ayuda en la medida que genera
recursos para aumentar importaciones, en su mayoría de bienes de capital.
Parece ser que lo relevante sería estudiar la estructura de importaciones de los
distintos países.
Otro aspecto importante de la apertura al libre comercio se relaciona
con la entrada de inversión extranjera y el establecimiento de multinaciona-
les. Estas últimas serían una fuente adicional de transferencia tecnológica.
Se ha puesto mucho énfasis en la generación de conocimiento a través
de la educación, investigación y desarrollo, pero poco se ha dicho acerca de
las inversiones en capital humano a través de la salud y la migración interna.
Este último tipo de inversión no parece tan obvio. La idea se fundamenta en
que el capital humano genera un flujo de ingresos en el tiempo para el
individuo que lo posee. La migración de una región a otra del país se hace
generalmente por motivos de mejores oportunidades de trabajo. Esto puede
ser considerado como una inversión en capital humano, ya que tiene costos
asociados a esta acción, así como también beneficios que se reflejan en un
mejor salario. Dados los recursos, políticas destinadas a mejorar la cobertura
en salud y a flexibilizar el mercado interno del trabajo tenderían también a
favorecer la acumulación de capital humano.
En resumen, medidas de política tendientes a mejorar la calidad y
cobertura de la educación y la salud para una cantidad de recursos dada,
incentivos tributarios para fomentar la capacitación laboral, flexibilización
del mercado del trabajo y apertura al comercio exterior tenderían a aumentar
la acumulación de capital humano y, por ende, el potencial de crecimiento de
un país. Con educación queremos englobar tanto la educación básica, media
y universitaria, así como la realizada a través de institutos técnico-profesio-
nales de educación superior y toda capacitación realizada por la empresa.
No se puede dejar de mencionar, una vez más, que para asignar estos escasos
recursos a la educación, especialmente cuando el gobierno es el encargado
de proveerla, se deben respetar criterios de rentabilidad social. Estudios de
rentabilidad social de la educación indican que la educación básica o prima-
ria es la más rentable y que luego seguirían en orden decreciente la enseñanza
media y la universitaria.9
Políticas destinadas a aumentar el intercambio de conocimientos con
países desarrollados favorecerían la acumulación de capital humano. Esto se
puede hacer a través del envío de estudiantes y su posterior repatriación, y de
9 Véase Riveros (1981). Es necesario destacar que este estudio no consideró la
educación técnico-profesional.
188 ESTUDIOS PÚBLICOS

traer a los países menos desarrollados instructores provenientes de países más


avanzados. Aquí, eventualmente, la apertura al comercio exterior juega un rol
importante, ya que una economía abierta tiende a generar más posibilidades,
las que son similares a las encontradas en países desarrollados, y esto evitaría
que personas con alto capital humano emigren definitivamente desde países
menos desarrollados.
Debido a la complementariedad entre capital físico y humano es
importante hacer notar que la inversión en sólo uno de estos tipos de capital
no sería suficiente para que un país pase del grupo de subdesarrollados al de
avanzada. Incluso, se podría requerir que un país necesite acumular capital
humano más rápidamente que capital físico para mantenerse en una senda
equilibrada de crecimiento.

2. Investigación y desarrollo (I&D) y crecimiento económico

Tal como vimos en la primera sección, en la llamada "nueva teoría del


crecimiento", uno de los factores claves que explicaría el crecimiento econó-
mico en el equilibrio estacionario, las diferencias entre países e incluso el
desarrollo creciente sin límite es el conocimiento.10 De manera que lo im-
portante es analizar cómo se genera el conocimiento, y una de las fuerzas
básicas detrás de éste es la I&D. En general, los modelos analizados se
centran en la I&D que se realiza en las empresas, es decir, la I&D más
aplicada. Sin embargo, recientemente se ha examinado el impacto de la I&D
a nivel básico, es decir, I&D en universidades, laboratorios, etc., sobre el
crecimiento económico, encontrándose un efecto positivo.11
Ahora bien, teniendo en claro que nuestro interés es analizar la I&D,
pues al final este es uno de los factores que induce mayor conocimiento, hay
algunos elementos que deben considerarse.
¿Es el mercado por sí solo capaz de inducir la inversión en I&D a su
nivel óptimo? Si la respuesta es que el mercado induce un nivel subóptimo
de I&D, entonces la siguiente pregunta sería, ¿cómo inducir una mayor
inversión en I&D? Estas son las preguntas claves. Debemos tener claro que
teóricamente existe un nivel óptimo de I&D, por lo tanto lo primero que
debemos analizar es si el mercado nos lleva a ese óptimo. En segundo lugar,
y sólo si el mercado falla en su tarea, debemos analizar los mecanismos para
acercamos al óptimo.

10
Véase Romer (1986).
11
Véase Adams (1990).
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 189

Analicemos la primera pregunta, es decir, si el mercado es eficiente en


este caso o no. En general, la respuesta es negativa. El problema es que la
inversión en I&D presenta ciertas características que hacen de la solución no
cooperativa una subóptima:
1) El resultado de la I&D posee características de bien público (especial-
mente de no rivalidad en el consumo, de acuerdo con Romer (1990b)),12
2) El conocimiento no descubierto es propiedad común, y
3) El efecto especulativo, que hace que cierto tipo de inversión para
adquirir conocimiento genere sólo una transferencia de riqueza.
La primera característica hace que la inversión en I&D sea inferior al
óptimo y las otras dos hacen que sea superior al óptimo.13 En general,
cuando analizamos I&D el tercer efecto no existe, pues se trata de
inventos o innovaciones que aumentan el producto total.14
Para saber si el nivel de I&D es inferior o superior al óptimo, debemos
comparar los efectos de 1 y 2. De acuerdo con Dixit (1988), cuando los
derrames de conocimientos desde los innovadores a los no innovadores son
fuertes, el primer efecto dominaría y así tendríamos inversión en I&D sub-
óptima. Este sería el caso cuando los derechos de propiedad (especialmen-
te los intelectuales) son débiles y las tecnologías son fácilmente copiables.
Este es el resultado al que generalmente se ha llegado. Tradicionalmente se
considera que el mercado llega a un nivel de I&D inferior al óptimo debido
a que la firma que realiza la innovación no se apropia del incremento del
excedente del consumidor ni de las ganancias de las firmas que copian el
invento. Esta visión no considera el efecto de bien común de las ideas, que
genera una "sobreexplotación" del recurso. Lo que aparece claro de este
análisis es que cuantas más firmas estén en un sector inviniendo en I&D,
mayor es la parte no apropiada del inventor y menor su incentivo a realizar
I&D. (Esta, por cierto, es la visión schumpeteriana de que industrias mo-
nopólicas son favorables a la I&D). Una manera de revertir esta situación
consiste en establecer un sistema de patentes y licencias, más un sistema
judicial que proteja los derechos de propiedad intelectual en forma eficiente.
Con esta idea estamos ligando nuestra primera pregunta con la segunda, que
12
Esta característica de no rivalidad en el consumo del conocimiento es
fundamental en el desarrollo teórico del modelo de crecimiento de Romer (1990b).
13
Sobre este tema véanse Hirsheleifer y Riley (1989) y Dixit (1988).
14
E1 efecto especulativo está relacionado con la inversión en adquirir conoci-
mientos sobre la situación financiera de una empresa, en la que el informado obtendrá
un beneficio a costa de los no informados.
190 ESTUDIOS PÚBLICOS

podemos refrasear de esta forma: Dado que la inversión en I&D es subópti-


ma en el mercado, ¿cómo podemos hacer que ésta aumente? Aquí estamos
suponiendo que la inversión en I&D es menor al óptimo, básicamente por-
que los "derrames" son, en general, fuertes y porque el efecto de bien común
pareciera ser pequeño en sociedades con poca densidad de investigadores,
como en los países menos desarrollados. Eso no es tan claro en los países
desarrollados como EE. UU. o Japón; pero aquí cabe preguntarse si este
efecto es real cuando uno piensa que las ideas por descubrir son infinitas, es
decir, no hay problema de sobreexplotación. Esto es así porque este proble-
ma, debido a la propiedad común, existe sólo si el recurso es escaso; sin
embargo se puede pensar que las ideas son infinitas.15
De la discusión previa surge claramente el primer factor, y tal vez el
más importante, que induce la inversión en I&D: un sistema legal que proteja
la propiedad intelectual. Esto es clave; si no hay protección a los inventos e
innovaciones habrá poca o nula inversión en I&D, o se gastarán recursos
en exceso tratando de hacer la tecnología "no copiable". Aquí un sistema de
patentes, derechos de autor, derechos de copia u otra alternativa es crítico. El
sistema de patentes debe, por otro lado, facilitar la difusión de la tecnolo-
gía.16 El problema no es sencillo; por un lado, sin proteger los derechos de
propiedad no se incentiva I&D, pero sobreprotegerlos genera posiciones
monopólicas que afectan negativamente el bienestar de la comunidad. Sin
embargo, esto último no es tan grave en países abiertos al comercio exterior,
en que existe la competencia externa. De todas formas, la legislación debería
inducir (no obligar) a los innovadores a dar licencias de sus inventos, con
algún royalty de por medio. De esta manera se protege al innovador y se
permite la difusión de la nueva tecnología.
La estructura del mercado, tal como ya lo dijimos, podría afectar la
inversión en I&D, aunque la posición schumpeteriana no sería tan clara con
la existencia de un sistema eficiente de patentes. Más aún, el contraargumento
que se da es que firmas competitivas tienen más que ganar si producen una
innovación, al transformarse, momentáneamente al menos, en un monopo-
lio. Esto implicaría que serían firmas competitivas las que invertirían más en
I&D.17 Este tema no está cerrado, pues ni teórica ni empíricamente los
resultados son concluyentes.

15Esto no quiere decir que no sean un bien económico, pues se requieren


recursos para extraerlas y éstos son escasos.
16Al existir un sistema de patentes, se induce a revelar los avances tecnoló-
gicos que pueden ser usados en otros campos o etapas del proceso. Esta es otra ventaja
de poseer un sistema de patentes. Véanse Scotchmer y Green (1990).
17Para una visión crítica al respecto véase Demsetz (1969).
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 191

Como se puede apreciar, no existe claridad sobre el impacto de la


estructura del mercado sobre la I&D. Lo que sí sería claro es que monopolios
sin la amenaza de entrada, es decir, monopolios estatales sin competencia
actual ni futura, o monopolios privados con protección legal, tendrían menos
incentivos a invertir en I&D. Este tipo de monopolios no pierde nada si no
hace I&D y puede ganar algo en caso de realizarla; sin embargo el resultado
de la I&D es incierto. Un monopolio sin protección, es decir, "momentáneo",
pierde el mercado si no realiza I&D. De aquí que las barreras legales a la
entrada afecten negativamente el nivel de I&D.
Por último, existe otro factor que es importante analizar: la apertura
al comercio exterior y a las inversiones extranjeras. Esto es especialmen-
te válido para los países menos desarrollados, de acuerdo con la crítica de
Edwards (1989), que establece que estos países adaptan principalmente tec-
nología extranjera. Al estar más abiertos al mundo, estos países están ex-
puestos a las nuevas tecnologías en los productos que importan, especial-
mente bienes de capital, y esto induce mayor inversión en I&D para usarla
en su máxima capacidad. Además, la apertura al comercio exterior hace que
los mercados que enfrentan las firmas sean más grandes; esto es importan-
te pues cuanto más grande sea el mercado, mayor es el flujo de caja que
genera la I&D. Un ejemplo clarísimo en el caso chileno es la I&D que se ha
llevado a cabo en la fruticultura, pues con una economía pequeña como la
nuestra es probable que esas inversiones nunca se hubiesen realizado de estar
cerrada la economía. Por otro lado, inversiones extranjeras vienen, por lo
general, acompañadas de tecnología, por lo que el stock de conocimiento
crece con ellas.
¿Qué podemos decir en resumen? Primero, que un sistema de patentes
u otro similar que proteja la propiedad intelectual, y que induzca un nivel
apropiado de difusión facilitando las licencias, es fundamental. Sin esto el
nivel de I&D será insuficiente. La importancia respecto del derecho de
propiedad en todas sus dimensiones y la necesidad de un sistema judicial
eficiente no pueden dejar de mencionarse. En segundo lugar, la estructura del
mercado no aparece como un factor claro. Más trabajo teórico se requiere en
este tópico; sin embargo queda claro que las barreras legales a ciertos mer-
cados, la protección de otros y el monopolio estatal sin competencia actual
ni futura afectan negativamente la inversión en I&D. Por último, la apertura
al comercio exterior aparece como un factor nítido e importante en la gene-
ración de un ambiente propicio para la I&D, al menos para una economía
pequeña.
Finalmente no podemos dejar de mencionar que como complemento
o alternativa al sistema de patentes, un sistema de subsidios o deducciones
192 ESTUDIOS PÚBLICOS

de impuestos a la inversión en I&D sería eficiente.18 Este sistema podría ser


el más adecuado de utilizar tanto para financiar investigación básica como
cuando las patentes no son factibles.

III. A la luz de las cifras

Con el objeto de clarificar los puntos discutidos anteriormente, dare-


mos una mirada a cifras de crecimiento, educación como proxy de capital
humano y a los esfuerzos en investigación y desarrollo para distintos países.
Los países han sido agrupados en desarrollados y menos desarrolla-
dos. Entre los primeros figuran Alemania, Francia, Japón, Reino Unido y
Estados Unidos. El segundo grupo ha sido dividido en dos subgrupos. Una
selección de los países asiáticos, entre los cuales figuran Corea del Sur y
Singapur, y un segundo subgrupo de países latinoamericanos, entre los que
están Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay
y Venezuela.

1. Crecimiento económico

Atingentes al análisis de los logros en términos de crecimiento econó-


mico de un país son las cifras de incremento del producto per cápita. Debido
a que nuestro interés está centrado en comparaciones internacionales del
producto, usaremos las cifras obtenidas por Summer y Heston (1988, 1991).
Para comparar cifras en diferentes países y a través del tiempo, Summer y
Heston corrigen por tipo de cambio para los distintos países, de tal forma de
obtener deflactores y cifras reales comparables de producto y de sus distintos
componentes.
En el Cuadro Nº 1 aparecen las cifras de crecimiento del producto
doméstico bruto per cápita para cada 5 años. El primer hecho importante es
que durante los años 60 los países más desarrollados crecieron a tasas
significativamente más altas que los menos desarrollados como un todo;
durante los 70 la tendencia se revierte para volver a la situación inicial en
los 80. El segundo hecho importante es la alta variabilidad en las tasas de
crecimiento entre los países menos desarrollados. Los países del sudeste
asiático triplican, prácticamente, las tasas de crecimiento de los latinoame-
ricanos.

18
A1 respecto véase Dixit (1988).
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 193

CUADRO Nº 1
Tasas de crecimiento (%)*
Países 1960-65 1965-70 1970-75 1975-80 1980-88

Desarrollados 4,32 4,48 2,43 3,17 2,16


Alemania 3,48 3,63 1,61 3,88 1,70
Estados Unidos 3,14 1,83 1,50 2,24 2,30
Francia 4,26 4,91 3,32 2,95 1,10
Japón 8,30 9,66 3,41 4,39 3,00
Reino Unido 2,42 2,38 2,28 2,38 2,70
Menos
desarrollados 2,35 3,71 2,99 3,46 0,08
Asía 2,82 8,93 7,95 6,01 5,90
Corea del Sur 2,88 8,00 8,61 5,17 6,90
Singapur 2,75 9,85 7,29 6,85 4,90
Latinoamérica 2,25 2,55 1,89 2,89 -1.21
Argentina 2,31 2,85 1,03 0,60 -1,70
Brasil" 1,44 4,95 7,19 5,19 -0,20
Chile 2,65 1,93 -4,28 7,23 -0,40
Colombia 1,37 3,46 4,22 3,78 0,90
Ecuador 1,60 2,50 8,57 3,82 -1,80
México 3,54 3,47 3,15 3,78 -1,80
Perú 3,98 1,69 1,92 -0,47 -1,40
Uruguay -0,72 1,81 1,15 4,16 -1,80
Venezuela" 4,08 0,30 -5,95 -2,08 -2,70

*Crecimiento del PGB per cápita, promedios anuales.


"La última cifra corresponde al período 1980-1987.
"Fuente : 1960-1985, Summer y Heston (1988, 1991).

Cabe destacar que entre los países desarrollados, Japón muestra las
más altas tasas de crecimiento para todo el período, con una baja en los 70
y 80 respecto de la década de los 60; incluso en esta última encabeza el grupo
de países seleccionados, pero es superado a partir de los 70 por Corea y
Singapur con tasas entre 5 y 9 por ciento.
Entre los países latinoamericanos se aprecian fuertes fluctuaciones en las
tasas de crecimiento por efectos cíclicos. Colombia es el único país que presenta
un crecimiento positivo sostenido para todo el período, en tanto que los restantes
muestran, al menos, un período con tasas de crecimiento negativo. Por otro lado,
Chile es el que muestra las más altas fluctuaciones en tasas de crecimiento. Pese
a lo anterior, a partir de 1975 el rendimiento chileno promedio es consistentemente
superior al promedio de América Latina (Gráfico Nº 1).
194 ESTUDIOS PÚBLICOS

0.1
Tasas anuales de crecimiento

0.05

-0.05
1960-1965 1965-1970 1970-1975 1975-1980 1980-1988

Desarrollados Asia Latinoamérica Chile

Nota: Las cifras usadas corresponden a Summer y Heston (1988 y 1991).


Chile fue excluido del grupo considerado en Latinoamérica.

Para poder explicar estos fenómenos es que se ha recurrido a estas


teorías de crecimiento endógeno. La importancia de estas teorías parece aún
más evidente si se observa en el Cuadro Nº 2 que las tasas de inversión, como
porcentaje del PGB, no parecen poder explicar este fenómeno. En el Cuadro
Nº 2, usando cifras de Summer y Heston (1988), la inversión real total como
porcentaje del PGB es menor en Latinoamérica que en el resto de los países,
pero de ahí a decir que esto es lo que explica las bajas tasas de crecimiento
de estos países hay un largo trecho.19
Por este motivo es que a continuación revisaremos las cifras de inver-
sión en educación e investigación y desarrollo.

2. Educación en distintos niveles

Una aproximación a lo que puede ser el potencial de capital humano


de un país es representado por la matrícula de estudiantes a nivel primario,
secundario y superior. Para esto usamos las World Tobles publicadas por el
Banco Mundial.

19 Estas cifras han sido calculadas para ser comparables a través de los países,
por lo que éstas no coinciden necesariamente con las cifras mostradas en las Cuentas
Nacionales de cada país.
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 195

CUADRO Nº 2
Tasas de inversión y crecimiento económico (%)*

Países Inversión Crecimiento


1960-85 1970-85 1960-85 1970-85

Desarrollados 31,12 32,34 4,47 2,93


Alemania 28,58 26,80 2,88 2,42
Estados Unidos 21,18 21,32 2,12 1,88
Francia 26,24 26,41 3,19 2,25
Japón 36,00 38,27 5,76 3,61
Reino Unido 18,44 17,65 2,22 2,10
Menos desarrollados 18,26 22,78 2,55 1,94
Asia 27,31 33,38 6,70 7,25
Corea del Sur 22,37 27,74 5,95 6,29
Singapur 32,24 39,02 7,45 8,21
Latinoamérica 13,74 14,83 0,47 -0,72
Argentina 25,34 25,60 0,48 -0,92
Brasil 22,90 22,90 3,52 3,73
Chile 29,74 27,03 0,69 -0,37
Colombia 18,04 17,59 2,64 2,79
Ecuador 24,42 25,59 2,95 3,54
México 19,59 20,51 2,46 1,75
Perú 12,06 11,20 0,82 -0,52
Uruguay 11,85 13,32 0,23 0,02
Venezuela 11,45 14,30 -1,61 -4,15

*Promedios anuales.
Fuente: Summer y Heston (1988).

En el Cuadro Nº 3 mostramos los estudiantes matriculados en la


educación primaria y secundaria como proporción de la población del corres-
pondiente grupo de edad, 6-11 años para la enseñanza básica y 12-17 años
de edad para la media.20
A nivel de educación básica no pareciera haber mayores diferencias,
tanto en el tiempo como a través de países. Pero al nivel de enseñanza
secundaria se notan aumentos sustanciales en el número de alumnos ma-
20 Obviamente, estas tasas pueden exceder el ciento por ciento debido a que
no toaos los estudiantes pertenecen al grupo de edades definido para ellos, ya sea
porque reprobaron algún curso; algunos de ellos entran más temprano a la educación
primaria o simplemente porque los grupos de edades no son homogéneos a través de
los países. Por esta razón, más que enfatizar la comparación a través de países,
deberíamos hacerlo respecto de la comparación a través del tiempo para un determi-
nado país.
196 ESTUDIOS PÚBLICOS

CUADRO Nº 3
Alumnos matriculados por niveles*

Países Educación Primaria Educación Secundaria


1960 1970 1985 1960 1970 1985

Desarrollados 1,235 1,085 1,080 0,600 0,810 0,960


Alemania 1,330 1,290 0,960 0,530 0,660 0,740
Estados Unidos 1,180 1,090 1,010 0,860 1,000 0,990
Francia 1,440 1,170 1,140 0,460 0,750 0,960
Japón 1,030 1,000 1,020 0,740 0,870 0,960
Reino Unido 0,950 1,040 1,010 0,670 0,730 0,890
Menos
Desarrollados 0,946 1,013 1,106 0,213 0,351 0,618
Asia 1,025 1,050 1,045 0,295 0,440 0,830
Corea del Sur 0,940 1,050 0,940 0,270 0,420 0,950
Singapur 1,110 1,050 1,150 0,320 0,460 0,710
Latinoamérica 0,929 1,004 1,120 0,194 0,331 0,571
Argentina 0,980 1,060 1,080 0,320 0,370 0,700
Brasil 0,950 0,830 1,050 0,110 0,270 0,350
Chile 1,090 1,070 1,090 0,240 0,390 0,690
Colombia 0,770 1,000 1,170 0,120 0,230 0,500
Ecuador 0,830 0,970 1,140 0,120 0,260 0,550
México 0,800 1,040 1,150 0,110 0,220 0,550
Perú 0,830 1,070 1,220 0,150 0,300 0,650
Uruguay 1,110 1,060 1,100 0,370 0,570 0,700
Venezuela 1,000 0,940 1,080 0,210 0,370 0,450

*Alumnos matriculados como proporción del correspondiente grupo de edad.


Fuente: Banco Mundial.

triculados, tanto para los países del sudeste asiático como los latinoamerica-
nos, alcanzando niveles todavía bastante por debajo de los desarrollados. Del
grupo de países analizados, Estados Unidos presenta la tasa más alta de
alumnos matriculados, la que aumenta de 86 a 99 por ciento; Francia presenta
entre los desarrollados el aumento más importante que va de una tasa del 46
en 1960 a un 96 por ciento en 1985. En cuanto a crecimiento de la tasa de
alumnos matriculados, el caso más notable es Corea, que entre los años 1960
y 1985 aumenta del 27 al 95 por ciento; Singapur también muestra un avance
notable desde un 32 a 71 por ciento, en tanto que entre los latinoamerica-
nos Brasil y Venezuela aún estarían por debajo del 50 por ciento en 1985,
pese a que ambos experimentaron un crecimiento sobre el ciento por ciento
durante el período 1960-1985. En 1985 Argentina, Uruguay y Chile presen-
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 197

tan las más altas tasas de matrícula, del orden del 70 por ciento, observándose
que ya en 1960 Uruguay y Argentina tenían las tasas más altas. Chile era el
tercero en Latinoamérica, pero con cifras muy similares a Venezuela; sin
embargo durante el período de análisis se distanció considerablemente de éste.
Aparentemente, recién en el año 1985 (asumiendo metodologías compara-
bles) los países menos desarrollados habrían alcanzado las tasas que tenían
los desarrollados en 1960.
Otras estadísticas interesantes de analizar son las relacionadas con la
educación superior. En el Cuadro Nº 4 aparecen cifras de alumnos matricu-
lados en educación superior o en el tercer nivel por cada 100.000 habitantes.
Estas cifras fueron tomadas del Statistical Yearbook de la UNESCO. Nue-
vamente las cifras deben ser tomadas con cuidado, puesto que la metodología
para computar estudiantes en la educación superior puede ser distinta entre
los países. Otra diferencia se puede deber a que las estructuras de edades
cambian a través del tiempo y de los países. Por ejemplo, un súbito aumento
de la población hoy día tendría un impacto en el número de alumnos en el
tercer nivel de educación por cada 100.000 habitantes sólo 18 a 25 años más
tarde. Por otro lado, una fuerte tasa de crecimiento de los estudiantes indica-
ría que el sistema educacional en ese país es capaz de proveer los medios
necesarios para satisfacer las necesidades del aumento de la población. Sin
embargo, debemos ser cautelosos en las comparaciones entre países; por
ejemplo, en el caso de los desarrollados frente a los menos desarrollados
debemos considerar que los primeros poseen una proporción de jóvenes en
la población relativamente más baja.
El liderazgo, como se aprecia en el Cuadro Nº 4, en términos de
estudiantes, lo tiene EE. UU. En el período bajo análisis y entre los países
menos desarrollados, Corea (que es el segundo en el ranking de países),
Ecuador y Uruguay parecerían estar haciendo el esfuerzo más destacable en
cuanto a aumentar el nivel educacional de la población en lo que se refiere
al tercer nivel. Otro hecho destacable en el Cuadro Nº 4 es que el nivel
alcanzado por los países latinoamericanos sería bastante similar al de los
países europeos. Tal como se dijo, creemos que en esta última comparación
la estructura de edades de la población es fundamental para explicar este
fenómeno.
Nótese que a esta altura no podemos hablar de causalidad entre nivel
educacional y crecimiento económico. La pregunta es qué causa qué. Lo
único que podemos decir es que la cobertura de la educación ha aumentado
en forma importante en los países menos desarrollados, como grupo, en las
últimas décadas. No debemos dejar de mencionar que las diferencias en la
calidad de la educación constituyen un factor relevante que no hemos podido
198 ESTUDIOS PÚBLICOS

CUADRO Nº 4
Tercer nivel educacional*

Países 1960 1970 1980 1985

Desarrollados 679 1.663 2.032 2.131


Alemania 499 830 1.987 2.540
Estados Unidos 1.983 4.148 5.311 5.118
Francia 595 1.581 1.998 2.318
Japón 762 1.744 2.065 1.944
Reino Unido 382 1.084 1.468 1.824
Menos desarrollados 403 737,7 1.523 2.366
Asia 463 653 1.331 2.476
Corea del Sur 400 642 1.698 3.546
Singapur 526 664 963 1.406
Latinoamérica 373 780 1.619,3 2.311
Argentina 875 1.157 1.741 2.790
Brasil 135 452 1.162 1.140
Chile 331 837 1.305 1.629
Colombia 147 402 1.053 1.363
Ecuador 215 649 3.321 3.078
México 214 492 1.321 1.522
Perú 309 935 1.771 2.252
Uruguay 609 751 1.341 2.912
Venezuela 360 942 2.044 2.558

*Alumnos por 100.000 habitantes.


Fuente: Statistical Yearbook, UNESCO.

medir. Otro punto importante para analizar es la composición de la educa-


ción por áreas de especialización. Una buena aproximación a este punto es el
análisis de los gastos en investigación y desarrollo de la sección siguiente
para los distintos países.

3. Investigación y desarrollo

Antes de analizar los datos relativos a I&D que poseemos, debemos


prevenir al lector sobre la calidad de éstos. Si bien hemos utilizado el
Statistical Yearbook de la UNESCO (varios años), las metodologías para
construir las series usadas en los distintos países que a continuación estudia-
remos pueden diferir. Lo anterior es especialmente válido para los países
menos desarrollados, en que las series estadísticas, en general, son más
pobres. Pese a lo anterior, los cuadros son útiles, pues entregan información
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 199

sobre órdenes de magnitud. Por lo tanto, procurando no caer en compara-


ciones menores, intentaremos analizar tendencias y diferencias sustanciales.
Otro problema de los datos es que su existencia es reciente para muchos
países; en general, éstos están disponibles a partir de 1970 para todos los
países que analizaremos. Por último, hay datos solamente para ciertos años,
es decir, no son continuos. Por todo esto, tendremos que ser muy cuidadosos
en nuestro análisis.
El Cuadro Nº 5 nos muestra el gasto en I&D como porcentaje del
PGB. Aquí se considera todo el gasto en I&D, público y privado. Lo primero
que salta a la vista es la sustancial diferencia entre los países desarrollados
y el resto. En tanto los países de América Latina gastan significativamente
menos del 1 por ciento del PGB en I&D, los desarrollados invierten cerca del
3 por ciento, al analizar las cifras de fines de los 80. También es destacable
que los países desarrollados presentan un patrón bastante estable y creciente

CUADRO Nº 5
Gastos en I&D/PGB (%)*

Países

Desarrollados
Alemania 2,1(73) 2,1(77) 2,5(81) 2,7(85)
Estados Unidos 2,3(73) 2,3(79) 2,7(83) 2,8(86)
Francia 1,8(71) 1,8(78) 2,3(85) 2,3(86)
Japón 1,9(74) 2,1(79) 2,6(83) 2,8(86)
Reino Unido 2,3(69) 2,1(75) 2,2(83) 2,3(86)
Menos desarrollados
Asia
Corea del Sur 0,3(73) 0,6(79) 1,1(83) 1,8(86)
Singapur n. d. 0,2(78) 0,3(81) 0,9(87)
Latinoamérica"
Argentina 1,1(72) 0,9(80) 0,4(81) n. d.
Brasil 0,3(74) 0,6(78) 0,7(82) 0,4(85)
Chile n. d. 0,5(78) 0,4(80) 0,5(87)
Colombia 0,1(71) n. d. 0,1(82) n. d.
Ecuador 0,3(70) 0,2(76) 0,4(79) n. d.
México 0,2(71) 0,2(75) 0,6(84) n. d.
Perú 0,4(70) 0,3(76) 0,6(80) 0,2(84)
Venezuela 0,2(70) 0,6(77) 0,3(81) 0,4(85)

*Entre paréntesis se indica el año al que corresponde la cifra.


**Datos de I&D no estaban disponibles para Uruguay.
Fuente: Statistical Yearbook, UNESCO, varios años.
200 ESTUDIOS PÚBLICOS

en los 15 años analizados. Todos ellos, excepto el Reino Unido, han aumentado
el gasto relativo en I&D desde cerca del 2 por ciento a comienzos de los 70 hasta
cerca del 3 por ciento a mediados de los 80. Además, el mismo parece no ser
afectado por los movimientos cíclicos de la economía. A comienzos de los 70
el liderato estaba claramente en Estados Unidos y el Reino Unido, 2,3 por ciento
ambos; sin embargo el rápido crecimiento de Japón y el estancamiento inglés
implicaron que ahora el liderato esté en manos japonesas y estadounidenses, con
un 2,8 por ciento.
Otro aspecto que llama la atención es el rápido crecimiento del gasto
relativo en I&D en dos de los llamados "Tigres del Asia", Corea del Sur y
Singapur. Corea, que tenía en 1973 un gasto similar a los países de Latino-
américa, 0,3 por ciento, lo duplicó en 6 años, y lo triplicó en los siguientes
7 años, alcanzando en 1986 un nivel levemente inferior al de los países
desarrollados, 1,8 por ciento. Singapur, por su parte, tenía en 1978 un gasto
menor que casi todos los países de América Latina, con sólo un 0,2 por
ciento; sin embargo en 1987 ya se distanció de éstos y comienza a acercarse
al grupo de avanzada, con un 0,9 por ciento.
En el caso de los países latinoamericanos hay dos hechos que llaman
la atención: primero, el bajo nivel de inversión en I&D y su variabilidad
(ciertamente afectada por los ciclos económicos). El caso más patético parece
ser el argentino, pues en 1972 estaba cerca de los desarrollados, con un 1,1
por ciento, para caer en 1981 a un 0,4 por ciento. Sólo México muestra una
tendencia creciente en el gasto en I&D, desde 0,2 por ciento en 1971 a 0,6
por ciento en 1984. Chile, por su parte, muestra un gasto en I&D estable en
los últimos 9 años, 0,5 por ciento, aunque por cierto insuficiente. Destaca
también el caso de Colombia, país que sólo dedica un 0,1 por ciento de su
PGB a I&D, sin haber mostrado progreso en 11 años.
El Cuadro Nº 6 presenta la densidad de científicos e ingenieros dedi-
cados a la I&D.21 Nuevamente aparece clara la diferencia entre los países
desarrollados y el resto. Mientras los primeros presentan en todos los años
analizados un número de científicos e ingenieros por millón de habitantes
superior a los mil (1.000), los latinoamericanos están cerca de los cuatrocien-
tos (400). Aquí también se observa un fuerte y sostenido crecimiento en la
densidad de científicos dedicados a la I&D en los países desarrollados. A
diferencia del gasto relativo en I&D, aquí el liderato no lo tiene Estados
Unidos. Japón es, y lejos, el país con mayor densidad de científicos e

21Cabe destacar que la estructura de edad de la población afecta esta varia-


ble, pues lo relevante es la cantidad de ingenieros y científicos dedicados a I&D en
relación a la fuerza de trabajo.
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 201

CUADRO Nº 6
Científicos e ingenieros dedicados a I&D/millón de habitantes*

Países

Desarrollados
Alemania 1.610(73) 2.078(81) 2.354(85)
Estados Unidos 2.470(73) n. d. 3.282(86)
Francia 1.180(71) 1.363(79) 1.898(86)
Japón 3.420(74) 3.608(79) 4.853(87)
Reino Unido 1.419(75) 1.545(78) n. d.
Menos desarrollados
Asia
Corea del Sur 180(73) 418(79) 1.120(86)
Singapur 170(74) 198(78) 1.287(87)
Latinoamérica**
Argentina 300(72) 285(80) 360(82)
Brasil 80(74) 208(78) 390(85)
Chile 510(69) 580(75) 432(87) *
Colombia 50(71) n. d. 40(82)
Ecuador 100(70) 190(79) 259(82)
México 80(71) 101(74) 216(84)
Perú 120(70) 247(76) 273(81)
Venezuela 260(73) 128(77) 279(83)

*Incluye técnicos dedicados a I&D.


**Datos de I&D no estaban disponibles para Uruguay.
Fuente: Statistical Yearbook, UNESCO, varios años.

ingenieros dedicados a la I&D, con 4.853 en 1987. Cabe destacar que ya en


1974 presentaba una densidad significativamente superior a la estadouni-
dense.
Corea y Singapur presentan un crecimiento espectacular. Corea mul-
tiplica por seis el número de científicos e ingenieros dedicados a I&D por
millón de habitantes entre 1973 y 1979, en tanto que Singapur lo multipli-
ca por ocho entre 1974 y 1987. Lo increíble, o tal vez lo que no nos agrada
aceptar, es que tanto Corea como Singapur presentaban densidades menores
que Chile, Argentina y Venezuela a comienzos de los 70.
Si bien es cierto que los países de América Latina presentan densida-
des muy inferiores a las de los países desarrollados, también aquí la densidad
ha sido creciente, con la excepción de Chile. En el caso chileno hubo un
cambio de metodología durante el período analizado, lo que nos hace ser
cautelosos al comparar los datos de 1969 y 1975 con 1987. Más aún, los datos
202 ESTUDIOS PÚBLICOS

de Chile no son comparables con los de los restantes países, pues incluyen
técnicos dedicados a la I&D. Brasil presenta un crecimiento interesante, al pasar
de 80 científicos e ingenieros por millón de habitantes en 1974 a 390 en 1985.
México y Ecuador presentan también importantes crecimientos; el primero
desde 80 en 1971 a 216 en 1984 y el segundo desde 100 en 1970 a 259 en 1982. En
estos tres casos el nivel inicial era muy bajo, por lo que, pese al rápido crecimiento
mostrado, la densidad en esos países sigue siendo baja.
¿Qué lecciones podemos extraer de todo esto? Claramente se aprecia
una diferencia significativa en los niveles y estabilidad de las variables
analizadas, entre los países desarrollados y los menos desarrollados. Por otra
parte, el caso de Corea del Sur y Singapur es ejemplificador. A comienzos
de los 70 todo indica que eran similares a los países latinoamericanos; sin
embargo un fuerte esfuerzo en I&D ha hecho que a fines de los 80 presenten
cifras más parecidas a los países desarrollados. Que durante este período hayan
mostrado además tasas de crecimiento económico espectaculares no parece
ser casualidad. Sería interesante analizar este caso con más detalle para ver
si esto fue el resultado de políticas específicas o no. Por último, el caso de
los países de América Latina da para reflexionar; nos hemos quedado estan-
cados en este aspecto que es crucial para el desarrollo de los países. De este
hecho no escapa Chile, pues en todas las variables analizadas no muestra gran
progreso. Sin embargo, debemos destacar que Chile muestra más estabilidad
en estas variables que los otros países latinoamericanos.
Para terminar, una nota de cautela. Del análisis previo se podría ar-
gumentar que la causalidad es la contraria, es decir, mayor ingreso per cápita
induce más inversión en I&D. Esto sugiere que más trabajo empírico es
necesario en esta área. Sin embargo, el mayor nivel de I&D permite sostener
el ingreso per cápita alto. Esto último indicaría que hacer un esfuerzo en I&D
en el presente sería rentable a mediano plazo.

IV. Conclusiones

Tal como viéramos en el Cuadro Nº 2, Chile presenta la tasa de


inversión más alta de los países latinoamericanos analizados. Sin embargo,
su tasa de crecimiento no ha sido del todo satisfactoria, siendo en la década
de los 60 y en la de los 70 una de las más bajas de Latinoamérica, tendencia
que se revierte en los 80.22 Además, como se observa en el Gráfico Nº 1,

22
Véase Labbé y Vatter (1988).
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 203

durante los 70 y los 80 la tasa de crecimiento muestra grandes fluctuaciones


comparadas con los demás países analizados.
Todo lo anterior refuerza la hipótesis de que para tener un crecimien-
to alto y sostenido se requeriría algo más que altas tasas de inversión, en el
sentido tradicional de la palabra. Es más, lo que hemos argumentado en este
trabajo es que además de la inversión en capital físico se requiere inversión
en capital humano y en conocimiento. Por lo tanto, lo relevante es incentivar
la inversión en un sentido más amplio de la palabra. El rendimiento de los
países asiáticos seleccionados evidencia una relación positiva entre esta
definición más amplia del concepto de inversión y crecimiento económico.
Cabe señalar que en este análisis no hemos controlado otras variables, como
por ejemplo apertura al comercio exterior, sistema tributario, existencia de
distorsiones, rol del Estado, etc., que han mostrado ser relevantes en la
explicación de tasas de crecimiento y niveles de producto per cápita.23
Es necesario destacar que los países desarrollados de nuestra muestra
presentan las tasas más altas de todo tipo de inversión, pero tasas de creci-
miento menores que varios de los demás países analizados (véase Cuadro
Nº 2). Esto último sugeriría que aunque esta nueva teoría está encaminada
correctamente, existen aún ciertos hechos no explicables.
De todo lo anterior podemos concluir que si deseamos que Chile logre
entrar al grupo de países de altos ingresos es necesario un gran esfuerzo en
materia de inversión, en el sentido amplio anteriormente definido. Particular-
mente, para aumentar el capital humano se requiere una política educacional
moderna, eficiente y adecuada a las necesidades productivas y culturales del
país. Con esto queremos decir que es necesario crear un marco institucional
en el cual el sector privado tenga un rol importante en la generación de
técnicos y profesionales, de acuerdo a las necesidades del mercado. También
debemos mencionar la importancia de calidad y cobertura de salud, progra-
mas alimentarios y de obras sanitarias para la generación de capital humano
de aquellos que quedan marginados de estos servicios. Por otro lado, para
inducir más inversión en I&D la protección de la propiedad intelectual es
fundamental. En este sentido un sistema de patentes y de incentivos tributa-
rios a este tipo de inversión sería deseable. Otro elemento importante es la
apertura al comercio exterior, no sólo para permitir la entrada de inversiones
foráneas, que traen nuevas técnicas de producción y administración, sino
también para ampliar los mercados potenciales de las firmas chilenas y de
este modo hacer más rentable la inversión en I&D. Para terminar, debemos

23
Véase Harberger (1985).
204 ESTUDIOS PÚBLICOS

destacar que el Estado debe continuar jugando un rol importante en el


financiamiento de las ciencias básicas y sociales a través de CONICYT, pero
debe abrirse más campo al sector privado por medio de un sistema tributario
que induzca el financiamiento de estos proyectos.

Bibliografía

Adams, James (1990). "Fundamental Stocks of Knowledge and Productivity Growth".


Journal of Political Economy, Vol. 98, Nº 4.
Arrow, Kenneth (1962). "The Economic Implication of Learning by Doing". The Review
of Economic Studies, Vol. 29.
Balassa, Bela (1988). "The Lessons of East Asian Development: an Overview".
Economic Development and Cultural Changes.
Banco Mundial (1988). World Tables. Johns Hopkins University Press.
Baumol, William (1990). "Entrepreneurship: Productive, Unproductive, and
Destructive". Journal of Political Economy, Vol. 98 Nº 5. Parte 1.
Cass, David (1965). "Optimum Growth in an Aggregative Model of Capital
Acumulation". Review of Economic Studies, Vol. 32.
Demsetz, Harold (marzo 1969). "Information and Efficiency: Another Viewpoint".
Journal of Law and Economic.
Dixit, Avinash (1988). "A General Model of R&D Competítion and Policy". Rand
Journal of Economics, Vol. 19 Nº 3.
Eckaus, Richard (diciembre 1989). "New Growth Theories and Development Analysis".
Manuscrito: Department of Economics M. I. T.
Edwards, Sebastián (marzo 1989). "Openness, Outward Orientation, Trade
Liberalization and Economic Performance in Developing Countries". NBER,
Working Paper Nº 2.908.
Ehrlich, Isaac (1990). "The Problem of Development: Introduction". Journal of Political
Economy, Vol. 98 Nº 5 Parte 2.
Fuentes, Rodrigo (1990). "Education, Human Capital and Growth in a Small Open
Economy: An Overview". Manuscrito: Department of Economics U.C.L.A.
Grossman, G. y Helpman E. (1990). 'Trade, Innovation, and Growth". American
Economic Review, Vol. 80 Nº 2.
Griliches, Zvi (1969). "Capital-skill Complementarity". Review of Economics and
Statistics, Vol. 51 Nº 1.
EL IMPACTO DE LA INVERSIÓN EN CAPITAL HUMANO E INVESTIGACIÓN 205

Harberger, Arnold (1985). "Economic Policy and Economic Growth". World Economic
Growth, A. Harberger, ed. Cap. 15.
Hirshleifer, J. y J. Riley (1989). "Economics of Information and Uncertainty". Manus-
crito: Department of Economics U.C.L.A.
Koopmans, Tjalling (1965). "On the Concept of Optimal Economic Growth". The
Econometric Approach to Development Planning. Pp. 225-287.
Krueger, A. and Ruttan V. (1990). "Development Thougth and Development
Assistance". Perspective on Trade and Development, ed. Anne Krueger.
Harvester Wheatsheaf. Pp. 332-359.
Labbé, F. y J. Vatter (1988). "Análisis Comparativo del Modelo Económico Chileno".
Estudios Públicos, 32 (primavera).
Lucas, Robert (1988). "On the Mechanics of Economic Development". Journal of
Monetary Economics, Vol. 22, N° 1.
__ (1990). "Why Doesn't Capital Flow from Rich to Poor Countries". American
Economic Review, Vol. 80 Nº 2.
Riveros, Luis (1981). "Diferencias Sectoriales de Ingreso y Retornos Privado y Social
de la Educación". Departamento de Economía, Universidad de Chile.
Romer, Paul (1986). "Increasing Returns and Long Run Growth". Journal of Political
Economy, Vol. 94, Nº 5.
__ (1990a). "Are Nonconvexities Important for Understanding Growth?".
American Economic Review, Vol. 80 N° 2.
__ (1990b). "Capital, Labor, and Productivity". Brookings Papers on Economic
Activity, Martin Baily y Clifford Winstoneds.
Schultz, Theodore (1961). "Investment in Human Capital". American Economic
Review, Vol. 51.
Scotchmer, S. y J. Green (1990). "Novelty and Disclosure in Patent Law". Rand Journal
of Economics, Vol. 21 Nº 1.
Solow, Robert (1956). "A Contribution to the Theory of Economic Growth". Quarterly
Journal of Economics, Vol. 70 Nº 1.
Summer, R. y Heston A. (1988). "A New Set of International Comparisons of Real
Products and Price Level: Estimates for 130 Countries, 1950-1985". Review
of income and Wealth. Vol. 34 Nº 1.
__ (1991). "The Penn World Table (Mark 5): An Expanded Set of International
Comparisons, 1955-1988". Quarterly Journal of Economics, Vol. 106,
Nº 2.
UNESCO, Statistical Yearbook (varios años).

También podría gustarte