UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
CATEDRATICO. ALFREDO ITZEP
METOLOGIA CIENTIFICA
RUBÉN ANDRÉ MONZÓN TOLEDO
201703372
EL TIEMPO
(Reflexión)
¿Qué es el tiempo? Ante esa pregunta me siento perplejo y me viene a la mente
una frase que dice: “Si nadie lo pregunta, lo sé, pero si me lo preguntan y tengo
que explicarlo, ya no lo sé”. El tiempo siempre ha sido un concepto fascinante pero
difícil de explicar, una pregunta que el ser humano se ha planteado por siglos y
siglos, desde Plantón hasta Einstein, podremos definirlo desde varios puntos de
vista: científico, filosófico y religioso.
El tiempo es un concepto que utilizamos diariamente, sin embargo los científicos
no se ponen de acuerdo en qué es. Una teoría explica que este se divide en tres
brechas: termodinámica, cosmológica y psicológica. Newton consideraba que el
tiempo es continuo, homogéneo, ilimitado, de una sola dirección y dimensión. Para
él el tiempo no se relaciona con nada externo y lo denomina duración, ósea que
es independiente de las cosas que cambian, porque el tiempo no cambia.
La materia, en su movimiento manifiesta ciclos. La magnitud que esta propiedad
genera se le llama tiempo. El tiempo es la magnitud física que mide la duración o
separación de las cosas sujetas a cambio, esto es, el periodo que transcurre ente
dos eventos consecutivos que se miden de un pasado hacia un futuro, pasado por
el presente.
Los cambios de las cosas son en relación al tiempo; pero el tiempo es lo mismo
que el espacio, es indiferente a las cosas y a sus cambios.
En la antigüedad, el tiempo según el modo de pensar hebreo, es un concepto
temporal; en tanto que los griegos destacan el ser y lo conciben principalmente en
función intemporal. Los hebreos primariamente tienen una idea del tiempo en
función del futuro, mientras que, los griegos lo conciben primariamente en función
al presente.
Las teorías antiguas y también modernas sobre el tiempo se dividen en dos
grandes grupos: absolutistas, el tiempo es una realidad completa en sí misma y
relacionista: el tiempo es una relación. Se queda la idea de que el alma o la
conciencia es la que mide el tiempo porque es algo real en el alma.
Si nos ponemos a meditar en el presente, lo que hacíamos hace apenas un
instante ya es pasada y ya no es, solo existe como un recuerdo. Inclusive al estar
escribiendo esto cada letra, cada palabra, oración y párrafo son el pasado de una
idea. Pero lo interesante es que el tiempo nunca deja de fluir, ese es el misterio
de toda controversia, el gran misterio: el presente deja continuamente de ser, sin
embargo, no por eso desaparece. En otras palabras deja de ser, pero sigue
siendo. Siendo un flujo eterno… Pero hablando del futuro: ¿Qué podemos
plantear? Pue simplemente no es “nada”, solo es una posibilidad, podremos ir todo
lo rápido que queramos, pero nunca saldremos del presente, ni por supuesto del
tiempo.
“El tiempo es el rostro humano de la eternidad”, es decir: nuestra mente sólo
percibe la duración y por lo tanto “traduce” la categoría de lo eterno en “temporal”.
Para percibir lo eterno hay que transcender el tiempo.
San Agustín formula la primera concepción cristiana del tiempo que para él es una
paradoja, porque es una ahora que no se puede detener, ya que si se detuviera
no habría tiempo. El tiempo no tiene dimensión porque se desvanece. El alma es
la verdadera medida del tiempo; el pasado es el recuerdo, el futuro lo que se
espera y el presente es la atención.
Si el presente no se convirtiera en pasado, no sería tiempo, sería la eternidad, con
esto presupongo que el tiempo y la eternidad son incompatibles. Desde el punto
religioso diríamos que al llegar a la muerte se vuelve inherente para uno y se pasa
a la eternidad, porqué ya no habrá un presente que se convierta en presente.
En fin, veo el tiempo como la piedra angular de todo suceso del universo, pasado,
presente y futuro están unificados, son como una esfera, donde no hay un inicio
ni un final, sino que, es un todo. No hallaremos una definición concreta más que
la percepción de cada persona. Y concluyo con estas preguntas: ¿Existiría el
tiempo si el hombre no existiera? ¿Es el tiempo parte del mundo o por el contrario
sólo existe bajo el paraguas de nuestra subjetividad?