10.
MUROS
10.2 CONSTRUCCIÓN DEL MURO
a. Verificación y rectificación del trazo
Cuando el muro se construye a partir del sobrecimiento, debe revisarse primero que la
superficie de éste se encuentre limpia y nivelada. Cualquier imperfección deberá ser
rellenada con mortero. Luego, se procede a replantear el diseño del sobrecimiento,
revisando sus dimensiones y marcando todas las referencias que delimitan la zona donde
se va a levantar el muro, así como la posición de las puertas. Para ello es necesario contar
con plomada, nivel y cordel.
Cuando el muro se construye a partir de una losa de techo, también se deben marcar los
ejes donde se van a construir los muros ayudado de un tiralíneas.
b. Emplantillado*
Se denomina emplantillado a la primera hilada de ladrillos colocados sobre la superficie.
En el primer piso, el emplantillado se hace sobre el sobrecimiento (ver figura 88); en un
piso superior, se hace sobre la losa (ver figura 89).
El emplantillado es muy importante porque garantiza que el muro se construya
exactamente sobre los ejes que se especifican en los planos.
c. Colocación de ladrillos maestros
Se colocan ladrillos maestros en los extremos del muro a levantar. Éstos deben ser ubicados
y asentados con toda perfección, es decir, aplomados, nivelados y con la altura de junta
correspondiente (ver figura 90).
Posteriormente, se estira un cordel entre los ladrillos maestros para asentar cada hilada.
Los ladrillos se colocarán haciendo coincidir su borde externo con el cordel, asi
garantizaremos que todos los ladrillos queden nivelados, alineados y aplomados (ver figura
91).
d. Colocación del mortero horizontal
Con el badilejo se toma una porción de mezcla de la batea y se coloca una capa uniforme
en el sobrecimiento o hilada inferior de ladrillos, distribuyéndola en sentido longitudinal.
Luego, el exceso de mezcla se limpia con el badilejo (ver figura 92).
No es conveniente extender el mortero en una longitud mayor de 80 cm. De lo contrario, se
endurecerá rápidamente, evitando una buena adherencia a la hilada superior.
La cantidad de mortero que se coloque debe ser tal que al apretar el ladrillo quede una junta
de 1,0 a 1,5 cm de espesor. Espesores mayores pueden debilitar el muro.
e. Colocación del ladrillo
Se coloca el ladrillo en la posición correspondiente, se mueve ligeramente, y se presiona
hacia abajo hasta lograr su correcto asentado, cuidando de dejar el espacio adecuado para
formar la junta vertical (ver figura 93).
Para afinar el alineamiento y el nivelado del ladrillo con el cordel guía, se le da golpes
suaves con el mango del badilejo (ver figura 94).
Una vez terminada la hilada, se vuelve a colocar los ladrillos maestros, se levanta el cordel
guía a la siguiente fila y se repiten nuevamente todos los pasos anteriores.
Para garantizar la uniformidad de estos espesores en todo el muro, se usa el escantillón.
Esta herramienta nos permite además terminar la altura del muro con hilada
de ladrillo entero. Es importante utilizar el nivel de mano para constatar que
los ladrillos queden nivelados en forma perpendicular al eje de referencia.
El espesor del mortero en las juntas verticales debe ser en promedio de 1.5 cm y en las
juntas horizontales de 1.0 a 1.5 cm (ver figura 95).
Hay que tener presente que las juntas verticales deben quedar en medio del ladrillo de la
fila inferior. Esto garantizará un buen amarre de los ladrillos.
Los extremos de los paños que terminan contra una columna de amarre* deben quedar
"endentados" en 5 cm como máximo.
f. Colocación del mortero vertical
Una vez asentado los ladrillos, se procede a colocar el mortero vertical. Se toma una porción
de mezcla y se introduce dentro de la junta vertical con la ayuda del badilejo y una pequeña
paleta de madera que sirve para contener la mezcla y evitar que caiga al piso. De esta
manera, la hilada se encuentra terminada y lista para recibir la siguiente (ver figura 96).
g. Colocación de mechas
En el caso de que las hiladas de ladrillo terminen a ras y no de manera "endentada", deberá
adicionarse "chicotes" o "mechas" de anclaje, compuestas por varillas de 6 mm de diámetro,
que penetren por lo menos 40 cm al interior de la albañilería y 12.5 cm al interior de la
columna, terminando en un gancho de longitud de 10 cm. Estas mechas deben adicionarse
cada 3 hiladas (ver figura 97).
h. Control y verificación
Se controlará la verticalidad del muro mediante el uso de la plomada o de un nivel de mano
en varios puntos del muro. No se permitirá un desplome* mayor de 4 mm en toda la altura
del muro. Se sugiere ir controlando la verticalidad cada 4 hiladas
(ver figura 98).
Igualmente se deberá verifi car que las hiladas queden horizontales, colocando una regla
sobre la última hilada instalada, y sobre la regla, el nivel de burbuja (ver figura 99).
i. Alturas máximas por jornada
La altura máxima del muro en una jornada de trabajo debe ser de 1.3 m, equivalente a 12 ó
13 hiladas. El resto se completará al día siguiente, de lo contrario las hiladas superiores
comprimirán a las inferiores adelgazando las juntas horizontales(ver figura 100).
Además, un muro con mortero fresco de más de 1.3 m de altura es muy inestable y peligroso.
En el asentado del ladrillo hasta 1.3 m, se debe dejar en la última hilada, las juntas verticales
rellenas hasta la mitad, para que al día siguiente la otra mitad del muro engrape mejor.
Consideraciones:
El asentado de ladrillo hasta 1.3 m, se hace parado en el suelo. Para continuar la
construcción por encima de esa altura, se requiere de una plataforma de madera
sobre caballetes, de modo que sobre ella se pueda colocar los materiales y permita
pararse para completar el muro hasta la altura del techo.
Es importante tener una "picota" para cortar los ladrillos en la obra. Esta herramienta
nos permitirá obtener piezas de distintos tamaños que puedan acomodarse a cada
necesidad.
No se deberá picar los muros de albañilería para instalar tuberías de agua o luz. Una
solución es colocar las tuberías en una falsa columna de concreto simple en el muro,
en la cual se dejarán conexiones endentadas con mechas de 6 mm de diámetro y
una longitud de 1 m.
No se debe utilizar ladrillos pandereta para la construcción de los muros portante.
8. SOBRECIMIENTOS
En la parte superior del cimiento se construirá el sobrecimiento. Éste tendrá el mismo
ancho que el muro que soportará.
La altura de los sobrecimientos variará de acuerdo a las características del terreno. Esta
altura depende de la diferencia entre el nivel de la superficie del cimiento y el nivel
escogido para el piso, más unos 10 cm (ver figura 77).
Estos 10 cm de sobrecimiento por encima del piso terminado, nos sirven para proteger al
ladrillo de las paredes de cualquier humedad que a futuro podría provenir del exterior de la
casa o de su mismo interior.
Si la vivienda se encontrase en suelo arenoso o de arcillas blandas, los planos pueden
especificar que este sobrecimiento sea armado, indicando los diámetros y la distribución
en forma de una viga. Si este fuera el caso, habrá que colocar, antes de encofrar, los fierros
de refuerzo, los que deben quedar a una altura de 7 cm sobre el cimiento(ver figura 78).
Esto se realizará de acuerdo a los planos.
8.1 ENCOFRADO DE SOBRECIMIENTOS
a. Armado del encofrado
Una vez que se empiece con la colocación del encofrado, se deberá verificar que las tablas
a utilizar se encuentren en buen estado, limpias y no arqueadas.
Los costados de los encofrados están formados por tablas de 1" o 1½" de espesor y de
anchos variables, de acuerdo a las alturas de los sobrecimientos.
Estas tablas, por su cara exterior, se unen a través de barrotes de madera de 2" x 3",
separados cada uno por 60 cm. Para asegurar la verticalidad y estabilidad del encofrado, se
usan otros barrotes, también de 2" x 3", los cuales se aseguran contra una solera* fijada
con estacas el suelo (ver figura 79).
Por su cara interior, las tablas no deberán presentar restos de concreto endurecido y
deberán estar untadas con petróleo, lo que posteriormente facilitará el desencofrado.
b. Recubrimiento y separación
Al momento de colocar las tablas, se deberá tener en cuenta que los fierros de las columnas
(y del sobrecimiento si lo hubiera), deben quedar exactamente en el medio de la distancia
entre ambas caras del encofrado. Para esto se usan los dados de concreto, así se
garantizará un adecuado recubrimiento de las barras de acero al momento de vaciar el
concreto (ver figura 80).
Asimismo, para guardar el ancho del encofrado, se utilizarán separadores de madera o de
tubos de PVC, en la parte superior e inferior del encofrado. Luego ambas caras del encofrado
se fijarán con alambre N° 8, amarrando los barrotes verticales de un lado a otro.
Consideraciones:
Al terminar de armar todos los encofrados, se debe hacer una verificación de ejes y
niveles, ya que una vez vaciado el concreto será muy complicado hacer las
correcciones.
Igualmente, se debe verificar la verticalidad de los encofrados con ayuda de una
plomada.
8. SOBRECIMIENTOS
8.2 VACIADO DEL CONCRETO EN SOBRECIMIENTOS
a. Preparación de la mezcla de concreto simple para los sobrecimientos
Para la preparación del concreto, se deberá utilizar de preferencia una mezcladora,
pudiéndolo hacer también a mano en una zona plana y limpia de desperdicios.
La cantidad de materiales debe guardar una proporción que por lo general es de una
bolsa de cemento por 2 1/2 buggies de hormigón, con la cantidad de agua necesaria
para obtener una mezcla pastosa y trabajable. Adicionalmente, se debe incorporar
piedra de cajón en una proporción equivalente a una cuarta parte del volumen a
vaciar, tal como se ve en la sección 1.12 de este manual.
b. Preparación de la mezcla para los sobrecimientos armados
Si el sobrecimiento es armado, el concreto a usarse deberá ser de una mayor
calidad. La resistencia debe ser f´c = 175 kg/cm2, por lo que la mezcla se preparará
usando arena gruesa y piedra chancada en vez de hormigón. La proporción
recomendable es de una bolsa de cemento, con 1 buggy de arena gruesa y 1 buggy
de piedra chancada, además de una cantidad de agua que fluctúa entre 20 y 40
litros, de acuerdo a la humedad de los agregados.
c. Vaciado de la mezcla
El vaciado de la mezcla se realizará por capas, es decir, se vaciará una capa de
concreto, y luego, sobre ésta se colocarán las piedras y así sucesivamente hasta
llegar a la altura que indica el plano (ver figura 81).
Las piedras de cajón deberán ser colocadas a mano, asegurándose que todas
queden completamente cubiertas por la mezcla sin que ninguna piedra quede
pegada a otra.
El traslado del concreto hacia el sobrecimiento debe hacerse a través de latas o
buggies. No se deben utilizar otros recipientes que puedan absorber o escurrir el
agua de la mezcla, pues esto quitaría resistencia al concreto.
Antes de vaciar el concreto al interior del encofrado, debemos revisar que este
espacio se encuentre limpio de desperdicios y proceder luego a humedecer el
cimiento para evitar que absorba el agua de la mezcla.
Si se tratara de un sobrecimiento armado, el concreto no debe llevar piedra de cajón
ya que se trata de un concreto estructural y no del tipo ciclópeo.
d. Compactado del concreto
Mientras se coloca el concreto, será necesario compactarlo con la ayuda de una
vibradora. Si no se tuviese este equipo, se puede hacer con un pedazo de fierro de
construcción de tamaño manejable, introduciéndolo verticalmente a la mezcla y
sacándolo repetidamente. Esto la hará más compacta.
Una vez concluido el vaciado del concreto, y aproximadamente después de unas 3
horas, se deberá rayar la superficie del sobrecimiento con el objetivo de que exista
una mejor adherencia al mortero de asentado en la primera hilada de ladrillos.
e. Curado del concreto
Una vez que se haya desencofrado, se debe mojar constantemente el sobrecimiento
durante los primeros 7 días. Esto nos asegurará que el concreto alcance la
resistencia que especifica el plano y ayudará a disminuir las grietas y rajaduras en
la superficie.
8. SOBRECIMIENTOS
8.3 DESENCOFRADO DEL SOBRECIMIENTO
Al día siguiente del vaciado, el encofrado puede ser totalmente retirado. En ese momento,
se debe inspeccionar que no exista ninguna cangrejera de consideración (ver figura 82). Si
existiese alguna, habrá que proceder a repararla lo antes posible, pudiendo usar una mezcla
de 1 volumen de cemento por 4 de arena gruesa.
Si se tratara de un cimiento armado y la profundidad de la cangrejerafuera tal que se viera
el fierro de refuerzo, la mezcla de reparación debe ser más rica en cemento, pudiendo usar
una proporción de 1 por 3.
Consideraciones:
Se debe poner especial cuidado en la compactación del concreto en las zonas
donde van las columnas, debido a que a partir de este nivel hacia arriba, éstas
recibirán un concreto de mayor resistencia correspondiente a las columnas.
Zapata cimiento y sobrecimiento