La Persona Humana, iniciaremos a definirla por su etimología, el término
"Persona", proviene del prósopon "máscara" del actor en el teatro griego
clásico. Por tanto, persona equivaldría a "personaje"; y "Humano", que no
significa más que tierra o lodo, del Latín "Humus", podríamos definirla como un
conjunto unido de características Biológicas, Psicológicas, Sociales y
Espirituales, y ello, porque es un ser único e irrepetible, que de manera
individual posee principios y valores como lo son: la dignidad, la libertad, la
autonomía, la intimidad y la apertura.
La Persona Humana es un ser independiente, inteligente y racional, que desde
pequeño desarrolla sus conocimientos, y se apoya en la educación para
desarrollar todas sus potencialidades frente a la sociedad, que es la que lo
lleva a convertirse en un hombre productivo para la sociedad, que lo lleva a
ubicarse en el contexto social como una persona que logra sus metas y
propósitos que siempre serán individuales.
Filosóficamente podríamos definir persona humana como "Un ser que por
tener, no solo instintos, sino también entendimiento y libertad, es capaz de
sentir necesidades morales, tanto con relación a su cuerpo como respecto a su
espíritu, y que, por ello, tiene también derecho a satisfacer esta doble clase de
necesidad de la persona humana que lleva consigo el derecho que es
correlativo de aquellas necesidades y obligaciones".
DEFINICIÓN DE PERSONA HUMANA
"Rationalis naturae individua substancia"
La más célebre definición de la persona es la formulada por Boecio: "Sustancia individual
de naturaleza racional". Todos los conceptos integrados en esta fórmula son de origen
aristotélico. Por sustancia individual se entiende aquí lo que Aristóteles llama la sustancia
primera: una realidad indivisa en sí misma y separada, en cambio, de las demás
realidades. Pero, por ser sustancia, su individualidad es, digámoslo así, más radical que la
del accidente, dado que éste no se individua por sí mismo, sino por la sustancia. Ahora
bien, la persona está clausurada, cerrada en su propio ser, no en virtud de su naturaleza
racional, sino por ser un individuo subsistente.
a) Tiene cuerpo y alma.
"En la unidad de cuerpo y alma, el hombre, por su misma condición corporal, es
una síntesis del universo material, el cual alcanza por medio del hombre su más alta cima
y alza la voz para la libre alabanza del Creador. No debe, por tanto, despreciar la vida
corporal, sino que, por el contrario, debe. tener por bueno y honrar a su propio cuerpo,
como criatura de Dios que ha de resucitar el último día".
La constitución del hombre se divide en dos: en un cuerpo físico sujeto a
las leyes biológicas de todos los seres vivos (nacimiento, nutrición,
crecimiento, reproducción y muerte). Y un alma, principio de movimiento de todo ser vivo,
qué es diferente al de los demás seres vivos ya que está dotado de inteligencia y
voluntad. La inteligencia, es la potencia espiritual del hombre de conocer la verdad, y la
voluntad, la potencia espiritual del hombre de buscar o tender al bien.
"En virtud de su dignidad, todos los hombres, porque son personas, es decir, estén
dotados de razón y voluntad libre, y provistos de una responsabilidad personal, están
presionados, por su naturaleza misma, y obligados, por obligación moral, a buscar la
verdad. Están obligados también a adherirse a la verdad tan pronto como la conocen y a
reglamentar toda su vida según las exigencias de esta verdad".
b) Es individual.
Fernando Bastos en su enciclopedia de la Doctrina Social de la Iglesia dice al
respecto; Persona Humana: del latín persona. Es el individuo de naturaleza racional,
portador de potencialidades que se desarrollan a través de la vida, en el seno de la
familia y de la comunidad. Como individuo, la persona humana presenta dos
características fundamentales:
l) Es distinta de todos los otros miembros de la especie humana, es decir, aunque
participe de la misma naturaleza, constituye una totalidad en sí.
2) Es una unidad, que no puede dividirse sin perecer. Se compone de alma y cuerpo,
espíritu y materia, que en ella forman una unidad sustancial, cuya ruptura es la muerte.
c) Es social.
El hombre es un ser consciente, racional y libre, y, por eso mismo, es también un ser
social, que sólo en la compañía de sus semejantes encuentra las condiciones necesarias
para el desarrollo de su conciencia, racionalidad y libertad, características que lo
distinguen de los otros animales. Y precisamente por ser consciente, racional y libre, el
hombre posee derechos inalienables y deberes morales, mientras el animal sólo tiene
instintos y hábitos. De ese conjunto de condiciones que caracterizan a la persona
humana: ser consciente, racional y libre, y por lo tanto social, sujeto de derechos y
deberes, resulta la misma dignidad absoluta y la misma igualdad esencial para todos los
hombres, independientemente de su color, situación socioeconómica, religión o cultura.
Es una dignidad absoluta porque no depende de ninguna cualificación, sino basándose en
el mero hecho de tratarse de una persona humana, dignidad que le confiere
un valor inestimable y la coloca como razón de ser de todas
las instituciones sociales, políticas y económicas. Y esa dignidad debe ser respetada, ya
sea persona rica, ya sea pobre y sin cultura o bien culta, de esta o de aquella raza, de
aquel pueblo o de aquel credo religioso. Aun en el caso en que el hombre se envilezca
por el vicio, transformándose en alcohólico, corrupto y criminal, no pierde su dignidad
esencial, y a él se debe respeto, lo cual es privilegio de todas las criaturas humanas. El
hombre está compuesto y unido por un cuerpo y un alma (que se compone de inteligencia
y de voluntad), en donde existe una individualidad que hace diferente a cada ser humano.
De la inteligencia y la voluntad se desprenden características esenciales del hombre como
la dignidad, la Igualdad y la Libertad.
NATURALEZA DE LA PERSONA HUMANA
1. LEY NATURAL.
"En la profundidad de su conciencia descubre el hombre una ley que no se da él a sí
mismo, sino a la que debe obedecer y cuya voz suena con claridad a los oídos
del corazón cuando conviene, invitándole siempre con voz apagada a amar y obrar el bien
y evitar el mal: haz esto, evita lo otro. El hombre lleva en su corazón la ley escrita por
Dios, a la que su propia dignidad le obliga a obedecer y según la cual será juzgado"
El principio supremo de la ley natural humana se expresa muy brevemente: "haz el bien y
evita el mal". Cada hombre y mujer tiene dignidad, libertad e igualdad ante los demás
seres de su misma especie ya que cada uno de ellos son seres racionales pero diferentes
unos de otros; es decir, son seres individuales que están inclinados hacia el bien. Se
necesita que éste viva en sociedad; esta característica, se encuentra inscrito en el orden
de la ley divina que se refleja en la ley natural.. Santo Tomás de Aquino explica
claramente cuales son las inclinaciones naturales del hombre: "todas las cosas hacia las
cuales el hombre se inclina por su naturaleza, la razón las percibirá naturalmente buenas
y, por consiguiente, como metas de acción, y las que le son contrarias, como malas y que
se deben evitar. Por lo tanto, según la jerarquía de las inclinaciones naturales se
estableceré la jerarquía de los preceptos como de la ley natural. En efecto:
l) Hay, en primer lugar, inscrita en el hombre una inclinación al bien, según lo que éste
tiene en común con todas las otras sustancias, en el sentido en que toda sustancia aspira
a la conservación de su ser según su naturaleza. En virtud de esta inclinación, depende
de la ley natural todo lo que interese para la conservación de la vida humana e impida lo
que le es contrario.
2) Esté inscrita en el hombre, en segundo lugar, una inclinación a ciertos bienes más
específicos, según lo que tiene en común con los otros animales. En virtud de lo cual se
dirá que le toca a la ley natural "lo que la naturaleza enseñó a todos los animales". Es
decir, la unión de los sexos, la educación de los hijos y otras cosas similares.
3) En tercer lugar, hay inscrita en el hombre una inclinación conforme a la naturaleza de la
razón, la cual le es propia: así el hombre tendrá una inclinación natural a conocer la
verdad sobre Dios y a vivir en sociedad". En virtud de esto, le toca a la ley natural lo que
se relaciona con una inclinación de este orden, por ejemplo: que el hombre evite la
ignorancia, que no ofenda a aquéllos que viven en la misma sociedad que él y las otras
prescripciones que esto implica.
Como ya lo explica Santo Tomás, el hombre está inclinado hacia el bien y a vivir en
sociedad. Es parte de su naturaleza estar rodeado de otros seres de su misma especie
para su propia autorrealización que la conseguirá por medio de la sociedad.
2. NATURALEZA SOCIAL DEL HOMBRE:
"El hombre es naturalmente un animal político y social. Esto resulta evidente por el hecho
de que un hombre no se basta él solo para vivir (...). Pero el orden de la providencia no le
quita a ninguna cosa lo que le es natural, sino más bien lo provee de todo de acuerdo con
el orden de su naturaleza (...). Luego el orden de la providencia no ha querido que se
suprima la vida social del hombre".
a) El Hombre es un ser social por naturaleza.
Pero el hombre, por ser racional e individual, no es autosuficiente; necesita de la ayuda y
cuidado de los demás seres de su especie. No puede vivir aislado, tiene que vivir en
sociedad para así poder satisfacer sus necesidades tanto físicas como espirituales: "debe
saberse que, puesto que el hombre es un animal social por naturaleza - como todo el que
para subsistir necesita de muchas cosas que por sí mismo no puede procurarse -, es
lógico que el hombre sea naturalmente parte de una comunidad, que le proporcione lo
que le ayude a vivir bien". "En efecto, el principal recurso del hombre es, junto con la
tierra, el hombre mismo. Es su inteligencia la que descubre las potencialidades
productivas de la tierra y de las múltiples modalidades con que se pueden satisfacer las
necesidades humanas. Es su trabajo disciplinado, en solidaria colaboración, el que
permite la creación de comunidades de trabajo cada vez más amplias y seguras para
llevar a cabo la transformación del ambiente natural y la del mismo ambiente humano".
"Los hombres, las familias y los diversos grupos que constituyen la comunidad civil son
conscientes de su propia insuficiencia para lograr una vida plenamente humana y
perciben la necesidad de una comunidad más amplia, en la cual todos conjuguen a diario
sus energías en orden a una mejor procuración del bien común. Por ello forman
comunidades políticas.".
b) La búsqueda del bien. La felicidad.
El hombre al ser un animal social y racional por naturaleza, busca con los demás hombres
satisfacer sus necesidades. Pero no basta con que los hombres se agrupen en
comunidades o sociedades para poder satisfacer sus necesidades, el hombre no se
queda tan sólo en la búsqueda del bien material; por ser racional tiene una inclinación
hacia el bien espiritual que además busca su perfeccionamiento con la búsqueda de su
desarrollo personal e integral para así poder llegar a su anhelo aquí en la tierra: la
felicidad.
"hay en el hombre una inclinación al bien correspondiente a su naturaleza racional,
inclinación que es específicamente suya; y así el hombre tiene tendencia natural a
conocer las verdades divinas y a vivir en sociedad. Desde este punto de vista, pertenece
a la ley natural todo lo que se refiere a esa inclinación, desterrar la ignorancia, evitar las
ofensas con quienes se debe conversar".
c) El fin último del hombre. Dios.
Más aún, la búsqueda del hombre en sociedad no termina con satisfacer sus necesidades
ni con la felicidad en la tierra; debe ir más allá de lo que este universo le puede dar, debe
de buscar su perfeccionamiento y desarrollo con el creador:
"Como el hombre virtuoso está destinado a otro fin, que consiste en la visión de Dios (...)
es necesario que la sociedad tenga el mismo fin que el hombre. No es el último fin del
hombre constituido en sociedad el vivir según la virtud; es alcanzar por medio de la virtud
goces de la bienaventuranza eterna. Si a ese fin pudiera llegarse sin otro auxilio que el de
las fuerzas naturales, a los reyes pertenecería dirigirlos a ese fin."
"El hombre tiene un alma espiritual e inmortal; es una persona, dotada admirablemente
por el Creador con dones de cuerpo y espíritu; es en realidad, como decían los antiguos,
un <<pequeño mundo>> que supera extraordinariamente en valor a todo el inmenso
mundo inanimado. Dios es el último fin exclusivo del hombre en la vida presente y en la
vida eterna".
Buscando el último fin, que es llegar a Dios, es como se desarrolla y autorrealiza el
hombre.
Persona como sustancia: atribución de propiedades particulares tales
como independencia y raciocinio (Aristóteles, Boecia y Edad Media).
*Persona como ser pensante: un sujeto epistemológico donde la razón
supera a su existencia física (Pensamiento Moderno).
*Persona como ser ético: individuo absolutamente libre, pero sujeto a
una obligación moral, respondiendo a un conjunto de leyes divinas antes que
a las leyes de su propia naturaleza (Estoicos, Kant y Fichte).
*Persona como ente jurídico: individuo sujeto a leyes intrínsecas de su
esencia que están relacionadas con los derechos universales. Dicha
característica, está por encima de la esencia ética del ser.
*Persona religiosa: individuos ligados a una fe, cumpliendo mandatos
divinos y buscando la verdadera libertad. (Existencialismo y Personalismo,
tradición judeo-cristiana, San Agustín, Pascal, Kierkegaard).