I.
TIPOS DE RÍOS
Factores que influyen en un río para que tomen una u otra forma:
Parámetros hidráulicos.
Propiedades del fluido.
Características del flujo.
Características del material del fondo y de los bordos (tamaño graduación,
forma, etc.).
Geometría y estructura de los bordes (altura, pendiente cohesión, estratificación
o tipo rocoso).
Características biológicas (tipo de vegetación tales como pasto, arbustos y
árboles).
Factores humanos como agricultura, urbanización, drenaje, desarrollo de las
llanuras de inundación, y bordos de protección.
II. CLASIFICACIÓN DE RÍOS SEGÚN SU FORMA
2.1. RÍOS RECTOS
Existen en planicies que son inadecuadas para permitir velocidades
erosivas, o en pendientes pronunciadas donde se pueden alcanzar altas
velocidades.
Ríos realmente rectos son raros en la naturaleza. Un río recto, en esta
clasificación, se refiere como aquel que no tiene comportamiento
meándrico; esto es, su sinuosidad es menor de 1.5.
Fig. 1.: Ríos Rectos
2.2. RÍOS TRENZADOS
Son aquellos formados por canales interconectados aleatoriamente,
separados por barras, que presentan la apariencia de una trenza. En ríos con
formaciones de barras por el depósito de sedimentos puede ocurrir el
trenzado para diferentes pendientes, pero en ríos sedimentarios balanceados
se cree que el trenzado resulta por los depósitos de materiales transportados
durante avenidas grandes en cantidades o tamaños bastante considerables.
Estos depósitos frecuentemente forman barras en donde florece la vegetación
Fig. 2.: Ríos Trenzados
2.3. RÍOS CON MEANDREO
Un río con meandreo es aquel en el que la configuración se presenta en
forma de una serie de curvas consecutivas. La diversidad de formas y
tamaños de los meandros se puede explicar por las diferentes
circunstancias en las que se originan y por los cambios que surgen durante
su evolución en el tiempo, que muchas veces están relacionados con las
características del material de las márgenes. Un río meándrico tiene una
sinuosidad mayor a 1.5 y consiste de pociones alteradas de curvas y
formas claramente sinuosas. Aunque la sinuosidad varía entre ríos
meándricos, existe una marcada relación entre el radio de curvatura y el
ancho del cauce, Rc/B. En una muestra de 50 ríos meándricos, Leopold et
al. (1964) encontró que las dos terceras partes de las relaciones se
encontraban en el rango de 1.5 a 4.3, con un valor medio de 2.7.
Fig. 3.: Ríos con Meandreo
III. CLASIFICACIÓN DE RÍOS SEGÚN SU EDAD
3.1. RÍOS JÓVENES
Los cauces se desarrollan primeramente mediante la erosión del agua sobre
la superficie del terreno; tienen generalmente valles irregulares en forme de
V.
Sus cauces adoptan la misma forma y están constituidos por materiales
fracturados que pueden o no ser erosionables.
Casi todos los ríos de montaña y sus tributarios son ejemplos de ríos jóvenes.
3.2. RÍOS MADUROS
El valle fluvial se ensancha, las pendientes longitudinales son suaves y la
erosión lateral es mucho más significativa que la erosión en el fondo. El
lecho del río alcanza una condición de equilibrio, es decir, la pendiente y la
energía del río son justamente suficientes para transportar el material
aportado al río. En un cauce maduro hay llanuras de inundación angostas y
se tiene al desarrollo de los meandros.
3.3. RÍOS VIEJOS
Son extensiones en el tiempo de los maduros. A medida que la erosión
continúa, los valles fluviales se desarrollan hasta que sus características
pasan a ser las de mayor ancho y menor pendiente.