¿Para qué se aprende?
El conocimiento, las habilidades y los valores que se
adquieren en la escuela son fundamentales para llegar a
tener un modo de vida satisfactorio y para ser capaces de
cumplir las expectativas que cada uno proyecta.
A lo largo de nuestra vida hemos aprendido que todo
conocimiento es útil y que todo esfuerzo que se emprende,
tarde o temprano, da frutos que mejoran la vida de las
personas. Por esta razón llevamos a nuestros hijos a la
escuela.
Sin embargo, las niñas y los niños suelen no tener claro cuál
es el sentido, la importancia, la necesidad o la utilidad de lo
que se aprende y se hace en la escuela. Para la mayoría de
los alumnos y para muchos padres aprender suele significar
cumplir, memorizar y contestar con el fin de obtener buenas
calificaciones, y con frecuencia ocurre que la calificación por
sí misma no es suficiente para que lleven a cabo el esfuerzo
que se espera de ellos.
Es común oírlos decir: "Sí, pero todo esto, ¿para qué me
sirve?"
Si realmente queremos apoyarlos en su buen desempeño
escolar, padres y maestros debemos buscar la manera de
responder satisfactoriamente a preguntas como la anterior.
Por ello es necesario que padres y maestros seamos
capaces de explicar claramente la utilidad, el sentido y la
razón de ir a la escuela. Es recomendable que lo hagamos
con una actitud de entusiasmo e interés respecto de lo que
tienen que hacer y aprender, y mostrar siempre total
confianza en sus capacidades.
Asimismo, es necesario que hagamos ver a los niños que la
disciplina, el conocimiento, las capacidades y los valores
adquiridos en la escuela pueden acercarlos a una vida más
plena; que en la escuela es posible encontrar temas y
personas interesantes a cada paso que dan, todo lo cual
resulta esencial para lograr una vida satisfactoria y un lugar
digno en la comunidad.