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El Ensayo: Arte y Persuasión

El documento proporciona una introducción al género del ensayo, describiendo sus características principales como una obra literaria breve que explora un tema de manera subjetiva sin agotarlo completamente. También traza la historia del ensayo desde sus orígenes en la Grecia clásica hasta su desarrollo moderno en Europa a partir de los trabajos de Montaigne y Bacon en el siglo XVI. Finalmente, discute brevemente la importancia del ensayo en Hispanoamérica y Japón.

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Temas abordados

  • divagaciones,
  • Vasconcelos,
  • ideologías,
  • citas,
  • ensayo crítico,
  • Sarmiento,
  • extensión,
  • proverbios,
  • organización,
  • elucubraciones
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El Ensayo: Arte y Persuasión

El documento proporciona una introducción al género del ensayo, describiendo sus características principales como una obra literaria breve que explora un tema de manera subjetiva sin agotarlo completamente. También traza la historia del ensayo desde sus orígenes en la Grecia clásica hasta su desarrollo moderno en Europa a partir de los trabajos de Montaigne y Bacon en el siglo XVI. Finalmente, discute brevemente la importancia del ensayo en Hispanoamérica y Japón.

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Temas abordados

  • divagaciones,
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  • citas,
  • ensayo crítico,
  • Sarmiento,
  • extensión,
  • proverbios,
  • organización,
  • elucubraciones

El ensayo

Un ensayo es una obra literaria relativamente breve, de reflexión subjetiva pero bien informada,
en la que el autor trata un tema por lo general humanístico de una manera personal y sin agotarlo,
y donde muestra cierta voluntad de estilo, de forma más o menos explícita, encaminada a
persuadir al lector de su punto de vista sobre el asunto tratado. El autor se propone crear una
obra literaria y no simplemente informativa, y versa sobre todo de temas humanísticos (literatura,
filosofía, arte, ciencias sociales y políticas...), aunque también, más raramente, de asuntos
científicos.

El ensayo, a diferencia del texto informativo, no posee una estructura definida ni sistematizada o
compartimentada en apartados o lecciones, por lo que suele carecer de aparato crítico,
bibliografía o notas, o estas son someras o sumarias (en el caso del ensayo escolar, es preciso
aportar todas las fuentes); ya desde el Renacimiento se consideró un género más abierto que el
medieval tractatus o tratado o que la suma, y se considera distinto a ellos no solo en su estructura
libérrima y nada compartimentada en secciones, sino también por su voluntad artística de estilo y
su subjetividad, ya que no pretende informar, sino persuadir o convencer del punto de vista del
autor en el tratamiento de un tema que, como ya se ha dicho, no pretende agotar ni abordar
sistemáticamente, como el tratado: de ahí su subjetividad, su carácter proteico y asistemático, su
sentido artístico y su estructura flexible, que personaliza la materia.

En la actualidad está definido como género literario, debido al lenguaje, muchas veces poético y
cuidado que usan los autores, pero en realidad, el ensayo no siempre podrá clasificarse como tal.
En ocasiones se reduce a una serie de divagaciones y elucubraciones, la mayoría de las veces de
aspecto crítico, en las cuales el autor explora un tema concreto o expresa sus reflexiones sobre él,
o incluso discurre y diserta sin tema específico.

Historia del ensayo


Europa

El desarrollo moderno y más importante del género ensayístico vino sobre todo a partir de los
Essais (1580) del escritor renacentista francés Michel de Montaigne. Unos años después, Francis
Bacon siguió su ejemplo y publicó sus Essays que en su primera edición de 1597 contenía 10
ensayos y en su tercera edición, la más amplia e impresa en 1625, contenía 59 ensayos.

Los precedentes más antiguos del ensayo hay que buscarlos en el género epidíctico de la oratoria
grecorromana clásica; las Cartas a Lucilio (de Séneca) y los Moralia (de Plutarco) vienen a ser ya
prácticamente colecciones de ensayos. En el siglo III d. C. Menandro el Rétor, aludiendo a ello bajo
el nombre de «charla», expuso algunas de sus características en sus Discursos sobre el género
epidíctico:

Tema libre (elogio, vituperio, exhortación).

Estilo sencillo, natural, amistoso.


Subjetividad (la charla es personal y expresa estados de ánimo).

Se mezclan elementos (citas, proverbios, anécdotas, recuerdos personales).

Sin orden preestablecido (se divaga), es asistemático.

Extensión variable.

Va dirigido a un público amplio.

Conciencia artística.

Libertad temática y de construcción.

En Grecia donde el ensayo tiene su origen, se consideraba como una proposición original que
dispone elementos de creación, generación e innovación. Se partía del conocimiento normal
(establecido) para romperlo. A partir de elementos que lo hacen, al conocimiento, diferente en:
perspectiva, conjunción, relación, conformación, etc.

Japón

Los ensayos existían en Japón varios siglos antes de que se desarrollaran en Europa en un género
denominado Zuihitsu que se remonta a casi los inicios de la literatura japonesa. Muchas de las
primeras obras más notables de la literatura japonesa están en este género. Un ejemplo notable
es Makura no Sōshi (El libro de la almohada) del siglo XI escrito por Sei Shonagon, dama de
compañía de la emperatriz, en la que recogió sus experiencias diarias en la corte Heian. Un
segundo ejemplo es Tsurezuregusa (Ensayos en ociosidad) escrito por el monje budista Yoshida
Kenkō. Kenkō describió sus breves escritos de manera similar a Montaigne, refiriéndose a ellos
como "pensamientos sin sentido", escritos en "horas muertas". Se trata de su trabajo más famoso
y una de las obras más estudiadas de la literatura japonesa medieval.

El ensayo en Hispanoamérica
El ensayo en Hispanoamérica cuenta con grandes figuras. Entre los precursores más
influyentes cabe destacar al escritor argentino Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888)
con su Facundo o Civilización y barbarie (1845) y al uruguayo José Enrique Rodó (1871-
1917) por su Ariel (1900). El mexicano José Vasconcelos (1881-1959) escribe sobre
filosofía, estética e historia, pero es especialmente renombrado por sus ensayos de tema
americano, por ejemplo su La raza cósmica, donde postula que una raza mestiza
americana es la que en el futuro dirigirá el mundo. El dominicano Pedro Henríquez Ureña
(1884-1946) y el argentino Ricardo Rojas (1882-1957) exploran la identidad de sus
respectivos países y los que escribe el peruano José Carlos Mariategui (1895-1930) están
enfocados desde el punto de vista de las ciencias sociales. También son importantes el
argentino Eduardo Mallea, el mexicano Leopoldo Zea y el cubano José Antonio Portuondo,
entre muchos otros.
Ya en pleno siglo XX destacan poderosamente cuatro figuras por su amplitud de
conocimientos y ancho de banda: el mexicano Alfonso Reyes (1889-1959) con Cuestiones
estéticas, Visión del Anáhuac, La experiencia literaria o El deslinde, entre otras obras; el ya
citado Pedro Henríquez Ureña (Ensayos críticos, Historia de la cultura en América Latina,
Plenitud de América); el muy original e influyente argentino Jorge Luis Borges
(Inquisiciones, Otras inquisiciones, Historia de la eternidad...) y el mexicano Octavio Paz,
bien con sus ensayos sobre la idiosincrasia mexicana (El laberinto de la soledad), bien con
otros de tema más variado (Las peras del olmo, Cuadrivio).

Lógica en el ensayo
La lógica es crucial en un ensayo y lograrla es algo más sencillo de lo que parece: depende
principalmente de la organización de las ideas y de la presentación. Para lograr convencer
al lector hay que proceder de modo organizado desde las explicaciones formales hasta la
evidencia concreta, es decir, de los hechos a las conclusiones. Para lograr esto el escritor
puede utilizar dos tipos de razonamiento: la lógica inductiva o la lógica deductiva.
De acuerdo con la lógica inductiva el escritor comienza el ensayo mostrando ejemplos
concretos para luego deducir de ellos las afirmaciones generales. Para tener éxito, no sólo
debe elegir bien sus ejemplos sino que también debe presentar una explicación clara al
final del ensayo. La ventaja de este método es que el lector participa activamente en el
proceso de razonamiento y por ello es más fácil convencerle.
De acuerdo con la lógica deductiva el escritor comienza el ensayo mostrando afirmaciones
generales, las cuales documenta progresivamente por medio de ejemplos bien concretos.
Para tener éxito, el escritor debe explicar la tesis con gran claridad y, a continuación, debe
utilizar transiciones para que los lectores sigan la lógica/argumentación desarrollada en la
tesis. La ventaja de este método es que si el lector admite la afirmación general y los
argumentos están bien construidos generalmente aceptará las conclusiones.
Características del ensayo:
Las características que presenta el ensayo son:

- Es de carácter argumentativo: es ensayista persuade al lector; además contiene una tesis que es
debidamente fundamentada.

- El ensayo es subjetivo: El ensayista plantea el tema de manera personalizada.

- El ensayista establece una relación de diálogo con el lector: Existe una relación entre el emisor y
receptor, pues ambos comparten intereses e inquietudes frente al tema.

- El ensayo no tiene una forma definida: Adopta diversas formas, ya que abarca temas de
disciplinas distintas como la filosofía, contingencia, historia, sociedad, etc.

- Tendencia a la síntesis, lo que significa que su extensión es breve.


- Utiliza un tono formal. Por ello, deben evitarse el humor, el sarcasmo, el vocabulario coloquial y
las observaciones tangenciales o irrelevante

- Su propósito fundamental es demostrar, de la manera más completa posible, los conocimientos


que se poseen sobre un tema.

- Los discursos argumentativos, por lo tanto los ensayos, también cuentan con los constituyentes
del discurso expositivo (descripción, narración, etc.) pues para defender una idea es necesario
exponer cirto tipo de información específica. Para distinguir un discurso de otro, debes ser capaz
de entender qué es lo más importante en el discurso (¿exponer una idea o defender una tesis?).

Pasos mínimos para escribir un ensayo:


1. Selección del tema: Si bien el ensayista tiene la facultad de expresar sus opiniones sobre el tema
en cuestión, nadie puede hablar de lo que no sabe, por lo que resulta totalmente necesario que el
tema elegido sea de tu conocimiento. Si no es así, entonces deberás realizar una investigación que
te permitirá conocerlo objetivamente, antes de pensar en su redacción. Una vez determinado el
tema puedes formularlo como una frase o como una pregunta.

2. Búsqueda de la información: Una vez determinado el tema, se busca la información necesaria.


Elabora primero un cuestionario y respóndelo considerando tus conocimientos previos, así como
la consulta de fuentes bibliográficas y de otro tipo.

3. Organización: Para organizar debidamente tus ideas, decide qué te interesa decir y cómo
quieres hacerlo. En función de lo anterior: qué y cómo, realiza un plan o bosquejo que visualice la
estructura deseada. No pierdas de vista el objetivo de tu ensayo, pues de ello depende también la
forma como organices tus ideas. No es lo mismo escribir para tus compañeros que para un
periódico, para despertar la conciencia hacia algún problema social o político, que para hacer ver
alguna curiosidad de la naturaleza.

4. Redacción, según el orden previsto: Escribe respetando el orden que has determinado;
desarrolla tus ideas lo mejor que puedas, y cuando termines revisa que tus oraciones y párrafos
sean congruentes y coherentes. Observa los elementos de enlace que estás empleando y
asegúrate de que cumplan su cometido. No dejes ideas inconclusas ni sin relación con las demás.

Estructura de un ensayo
Las partes del ensayo pueden dividirse en las tres partes clásicas de todo texto: una introducción,
el contenido desarrollado, y una conclusión.

Es importante resaltar que el ensayo no posee una estructura definida y formal de redacción.

- Introducción (no más de uno o dos párrafos).: En la primera parte se realiza una presentación del
tema a desarrollar. El autor, además puede dar a conocer ya de antemano su opinión o tesis y que
más adelante intentará demostrar.
-Desarrollo: Aquí el ensayista presenta sus principales argumentos acerca del tema. Ya depende
de él la forma y el estilo que en redactará sus tesis. Generalmente se emplea una gran cantidad de
datos, ejemplos, comparaciones, y otros recursos.

Algunas estrategias para esta sección son las siguientes:

- El análisis, que es la descripción de partes o componentes de una unidad.

- La comparación o contraste, que sirve para señalar semejanzas y diferencias entre dos o más
conjuntos.

- La definición, que aclara un término o concepto.

-Conclusión (un párrafo).: En la conclusión se resume la idea o las ideas principales del ensayista.
Condensa y reafirma su posición de una manera clara.

Clases de ensayo
ENSAYO LITERARIO

Se suelen caracterizar por la amplitud con la que abordan los temas, no limitándose a la hora de
seleccionar el asunto a tratar. Aunque todos los ensayos literarios parten de una obra, no la
abordan con exclusividad, sino que se combina con experiencias, hábitos, análisis y opiniones.
Todos los ensayos literarios suelen tener una serie de características en común, es decir, todos son
subjetivos y se plantean desde la sencillez con un estilo muy directo, buscando así resaltar el
punto de vista, reflexiones y pensamiento del autor.

En el ensayo literario se pueden tratar temáticas de todo tipo, como historia, filosofía o incluso
política.

ENSAYO CIENTÍFICO

El ensayo científico se caracteriza por tratar un tema científico desde un punto de vista creativo. Es
decir se combina el razonamiento científico con la creatividad artística. En este tipo de ensayo se
toma de la ciencia la meta de buscar y explorar la realidad en la búsqueda de la verdad, mientras
que desde el punto de vista artístico toma la belleza y la expresión de la misma a través de la
creatividad.

Pero el mero hecho de recurrir a un tipo de expresión artística, no exime a este ensayo del rigor y
objetividad propios de la ciencia.

ENSAYO ARGUMENTATIVO

El ensayo argumentativo pretende defender mediante el razonamiento una tesis o idea propuesta
con el objetivo de convencer al lector de la postura defendida. Pese a que tratan los temas con
profundidad, suelen ser ensayos breves. Es este tipo de ensayo se emplea un estilo sencillo, pero
un lenguaje culto o formal. Como requisito fundamental, las ideas deben ser presentadas de forma
clara y concisa y deben tener relación lógica entre las mismas. Se debe evitar el cherry picking o
falacia de la evidencia incompleta

Es decir, también se deberá mostrar la información que contradiga los argumentos del autor.

ENSAYO CRÍTICO

Del mismo modo que en el ensayo literario, este tipo de ensayo también se caracteriza por
abordar de manera libre una gran variedad de temas, enfocados al público general. La estructura
del ensayo crítico es libre, aunque predomina un estilo formal y generalmente cuidado. Se emplea
una gran cantidad de documentación para apoyar las ideas, opiniones, ideologias o reflexiones del
autor, las que deberán acompañarse de elementos científicos o argumentativos.

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