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Bien Jurídico y Tipicidad del Genocidio

El documento describe el bien jurídico protegido del genocidio, que es un grupo humano unido por su nacionalidad, etnia, grupo social o religión. Describe las diferentes modalidades de comportamiento que constituyen genocidio según el Código Penal, como la matanza de miembros del grupo, lesiones graves, sometimiento a condiciones peligrosas, impedir nacimientos e impedir transferencia de niños. Explica que el sujeto activo puede ser cualquier persona y el sujeto pasivo es el grupo protegido.
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Bien Jurídico y Tipicidad del Genocidio

El documento describe el bien jurídico protegido del genocidio, que es un grupo humano unido por su nacionalidad, etnia, grupo social o religión. Describe las diferentes modalidades de comportamiento que constituyen genocidio según el Código Penal, como la matanza de miembros del grupo, lesiones graves, sometimiento a condiciones peligrosas, impedir nacimientos e impedir transferencia de niños. Explica que el sujeto activo puede ser cualquier persona y el sujeto pasivo es el grupo protegido.
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CAPITULO IV

EL BIEN JURÍDICO PROTEGIDO DEL GENOCIDIO

4.1.1 Descripción Legal:

La norma penal tiene como referente la Convención para la prevención y


la sanción del delito de genocidio de 1948, que precisamente en su
artículo II tiene la definición del delito de genocidio.

ARTÍCULO 319°.-

Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de veinte


años el que, con la intención de destruir, total o parcialmente, a
un grupo nacional, étnico, social o religioso, realiza cualquiera de los
actos siguientes:

1. Matanza de miembros del grupo.


2. Lesión grave a la integridad física o mental a los miembros del grupo.
3. Sometimiento del grupo a condiciones de existencia que hayan de
acarrear su destrucción física de manera total o parcial.
4. Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo.
5. Transferencia forzada de niños a otro grupo.

4.1.2 Bien Jurídico Protegido del Genocidio:

La nueva ubicación dada al delito de genocidio a raíz de la


modificación del Código Penal realizada por la Ley N° 2696, de 21 de
febrero de 1998, definitivamente sitúa este delito en el marco apropiado a
su significación tradicional, en la medida en que el genocidio, a partir de
la Segunda Guerra Mundial, viene a ser concebido como el acto más
grave que atenta contra los valores esenciales de la propia raza humana.
El bien jurídico protegido es un grupo humano que está unido en razón
de su nacionalidad, etnia, grupo social o religión; de esta manera se evita
una discriminación basada en la pertenencia a un determinado grupo,
circunstancia que puede llevar incluso a la comisión de verdaderas
atrocidades en contra de los valores más fundamentales de nuestra
sociedad.1

CAPITULO V

TIPICIDAD DEL GENOCIDIO

5.1 Tipo Objetivo:

Sujeto activo puede ser cualquiera. Sujeto pasivo es el grupo humano unido
por alguno de los vínculos indicados en el art. 319 C.P.

El comportamiento puede presentar diversas modalidades, pero antes de


analizar cada una de ellas, es necesario indicar que la doctrina diferencia entre
genocidio físico y genocidio biológico.

 Genocidio físico: es entendido como la destrucción o las lesiones


graves causadas al grupo. (at. 319, 1° y 2° del C. P.)
 Genocidio biológico: este está referido a los actos indirectos que
preparan la destrucción del grupo, tales como el sometimiento a
condiciones peligrosas para el grupo, el impedir nacimientos y la
transferencia forzada de personas. (art. 319, 3°, 4° y 5°)

Las distintas modalidades de comportamientos que acoge nuestro Código


penal son:

1
MUÑOZ CONDE. Derecho Penal. Parte Especial. Op. Cit. P. 600
1. Matanza de miembros de! grupo: consiste en dar muerte a miembros
pertenecientes a un determinado grupo. Del texto legal se desprende
la exigencia de que se mate a dos o más personas de un grupo; si se
matase a una sola persona no estaríamos en este caso porque no
podría hablarse de matanza.

2. Lesión grave a la integridad física o mental a los miembros del grupo:


se alude a lesiones graves causadas a miembros del grupo, lo que
obliga a remitirnos al art. 121 Código Penal para entender qué son
lesiones graves. No resultaba necesario aludir en esta modalidad
típica a la integridad física o mental, ya que ambas entran dentro del
concepto de salud ya explicado en el tema relativo al delito de
lesiones. Al igual que en el inciso anterior, se requiere que se lesione
a dos o más personas.

3. Sometimiento al grupo a condiciones de existencia que hayan de


acarrear su destrucción física de manera total o parcial: se configurará
cuando el sujeto activo subordina a un determinado grupo a
permanecer bajo ciertas condiciones que pueden poner en peligro la
vida o salud de sus integrantes. En este supuesto se configura un
delito de peligro concreto, en el que basta con el sometimiento del
grupo a concretas condiciones que pongan en peligro su existencia,
sin que sea necesario para constituir el cipo que mueran o se
ocasionen lesiones graves en miembros del grupo.

4. Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo: se


comprenderán supuestos tales como la esterilización, el aborto
coactivo para los miembros del grupo, obstáculos al matrimonio, etc.
5. Transferencia forzada de niños a otro grupo: se alude a
desplazamientos de niños, por lo que no se comprende el traslado de
personas mayores de edad. En otras legislaciones se ha especificado
la edad, así por ejemplo: en Israel es de 18 años, en Italia de 14 años.

5.1.1 Sujeto Activo:

Es sujeto activo quien lleva a cabo la actividad descrita en el tipo


legal. Sobre este punto, preliminarmente debemos precisar que el crimen
de genocidio es de carácter individual en cuanto a la titularidad activa de su
comisión, y que no implica en caso alguno, la responsabilidad del Estado.
Además, no existe excusa válida alguna por la investidura o el cargo que
detente el sujeto activo.2

En el caso de la intervención del Estado la posible responsabilidad


de éste ha sido objeto de discusión doctrinal. Sin embargo, es aceptado
generalmente que en caso de intervención del Estado o de organizaciones
con carácter delictivo, será en los representantes de las mismas o en los
que actúen en su nombre, sobre los que recaiga la responsabilidad
individual3.

El artículo 27 del Estatuto de la Corte Penal Internacional establece


el principio de la “improcedencia del cargo oficial” en los siguientes
términos:

1. El presente Estatuto será aplicable por igual a todos sin distinción


alguna b asada en el cargo oficial. En particular, el cargo oficial de
una persona, sea Jefe de Estado o de Gobierno, miembro de un
gobierno o parlamento, representante elegido o funcionario de
gobierno, en ningún caso la eximirá de responsabilidad penal ni
constituirá per se motivo para reducir la pena.

2
BRAMONT ARIAS, Luis Derecho Penal - Parte General, Tomo I, Tercera Edición, Lima1978.
3HURTADO POZO, José. Manual de Derecho Penal, Parte General, Tipografía Sesator, Lima
1978.
2. Las inmunidades y las normas de procedimiento especiales que
conlleve el cargo oficial de una persona, con arreglo al derecho
interno o al derecho internacional, no obstarán par que la Corte
ejerza su competencia sobre ella.

Ya la Convención de 1948 se refería a “personas culpables de


genocidio” (art. V) o “las personas que hayan cometido genocidio o
cualquiera de los otros actos enumerados en el artículo III, serán
castigadas, ya se trate de gobernantes, funcionarios o particulares” (IV).
Vemos que se prescinde de la inmunidad y privilegios, equiparando estos
últimos, los funcionarios públicos, a los particulares.

5.1.2 Sujeto Pasivo:

Es el destinatario de la protección del bien jurídico, el titular del bien


jurídico protegido; es decir el conjunto de personas que forman el grupo
cuya existencia se ataca. Donde se presentan problemas de interpretación
y de asignación de significado, es en el delineamiento del sujeto
pluripersonal o colectivo que es sujeto pasivo del obrar criminoso.

En este caso sujeto pasivo y objeto material no son uno. Mientras


que el primero hace referencia al grupo; el segundo se concreta en la
persona individual sobre la que se produce el resultado típico. Todo
miembro de un grupo nacional, étnico, racial o religioso puede ser víctima
de genocidio99. El acto debe estar dirigido hacia la destrucción de un
grupo. Los grupos se componen de individuos y, por consiguiente, en último
análisis, la acción destructiva debe estar dirigida contra los individuos. Sin
embargo, estos individuos son importantes no per se sino sólo como
miembros del grupo al cual pertenecen.4

Los grupos protegidos, tal y como se recogió en la Convención de


1948, son los nacionales, raciales, étnicos y religiosos; pero estos varían a
tenor de las legislaciones nacionales101. La definición legal de genocidio,
desde la Convención de 1948 como asimismo el Estatuto de Roma, no
incluye los grupos sociales o políticos en la definición de víctimas
potenciales.

Durante la redacción de la Convención, la preocupación, según


algunos autores, fue evitar el recurso a políticas de exterminación
planeadas y ejecutadas por el gobierno alemán nazi que apuntó a una
comunidad específica distinguible por atributos relativamente inmutables y
estables. De allí que la Convención no proteja a los grupos políticos, y no
se aplicará, por ejemplo, al supuesto de derrocamientos de gobiernos por
parte de movimientos políticos disidentes, salvo que involucre la cuestión
de características tales como raza, religión y etnia.

Alguien podría cuestionar si existe una diferencia real entre muertes


cometidas por agentes gubernamentales y motivadas políticamente, y
muertes dirigidas a un grupo nacional específico, étnico, racial o religioso,
ya que en ambos casos el individuo está simplemente muerto y el grupo tal
vez amenazado en forma análoga. Sin embargo, la comunidad internacional
reconoce que el ataque sistemático a un grupo sobre la base de la
nacionalidad, etnia, raza o religión, tiende a acarrear un potencial mucho
mayor para violaciones masivas, por la mera razón de que las víctimas
intentadas pueden individualizarse del resto de la población con particular
facilidad, debido a su diferencia relativamente inmutable. Dada esta
especial vulnerabilidad, se garantiza entonces el proveer a tales grupos de

4HUGO VIZCARDO, Silfredo Jorge. Delitos Contra la Vida el Cuerpo y la Salud: Sus Aspectos
Procesales, Penales y Penitenciarios, Colección de Manuales Hermes, Primera Edición, Lima,
1984.
protección es pacífica (una preocupación que la definición legal de
genocidio refleja en forma apropiada).

No obstante, muchos de los actos cometidos contra miembros de


tales grupos serían de la competencia de la Corte en tanto que crímenes de
lesa humanidad si se cometieran de manera generalizada o sistemática y
de conformidad con la política de un Estado o una organización 110. Ello en
conformidad al carácter de figura residual del crimen de lesa humanidad
propuesto en esta obra.

Un aspecto que resulta relevante en este punto es la determinación


de quién es el que califica o identifica al grupo; y sobre el particular, se ha
propuesto quien constituye o categoriza al grupo sobre el que recae el obrar
genocida, es el represor. Sin embargo, se ha utilizado este argumento con
el fin de tratar de ampliar la enunciación taxativa de los grupos protegidos,
bajo la premisa que el único que podría definir la identidad del grupo sería
el opresor, y por tanto, resulta, como propuesta de legeferenda, inútil la
descripción de los grupos protegidos, bastando la enunciación de grupo
como tal, y no su limitación a ciertas categorías de grupos.

Se dice que no guarda sentido pretender abarcar o agotar cuáles son


los rubros que convocan a la represión genocida. Que es inútil intentar una
definición, intensiva o extensiva, de cuáles son los grupos posibles como
sujetos pasivos del obrar genocida. Que lo que configura el crimen del
genocidio es que el represor defina y decida cómo s e integra el colectivo
de sujetos, de seres humanos, sobre los que se ejercerá el obrar
destructivo, eliminatorio, de aniquilamiento. Es más, que el grupo se
configure por razones "políticas" nada agregaría o quitaría a esta
descripción de la figura del genocidio. Que en efecto, quién puede sostener,
racionalmente, que toda destrucción de un grupo nacional, étnico, racial o
religioso, no esté impulsada, fundamentalmente, por razones políticas; o,
inversamente, que las razones políticas no admiten razones nacionales,
étnicas, raciales o religiosas .Decir que existen "razones políticas"
establece un necesario cotejo con el de las llamadas "cuestiones políticas
no justiciables", que no es más que el central tema de la injusticiabilidad del
poder.

En suma, más allá de las propuestas de lege ferenda para el caso en


comento, es claro que al tenor de la interpretación del tipo legal de
genocidio, éste no incluye los grupos políticos dentro de su campo de
protección.

5.1.3 Conducta Típica:

La conducta típica, o elemento objetivo (actus reus) del tipo,


corresponde, según recoge la definición legal de genocidio, a cualquiera de
los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de
destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso,
como tal:

a. Matanza de miembros del grupo.

b. Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del


grupo.
c. Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que
hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.

d. Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo.

e. Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.


En lo relativo a los actos materiales -o atentados concretos- que deben
constituir genocidio, la convención de 1948 y que los Estatutos de ex
Yugoslavia y Ruanda, adopta un sistema de enumeración limitativa, con
objeto de impedir interpretaciones extensivas. Así, se ha establecido una
relación limitativa de conductas típica de genocidio: matanza de miembros
del grupo, lesiones graves a su integridad física o mental, sometimiento a
condiciones que acarreen su destrucción total o parcial, medidas
destinadas a impedir los nacimientos y traslado por fuerza de niños.

El tipo no está referido a la destrucción del grupo como resultado de la


acción sino que dicha destrucción tiene que ser objeto del propósito del
sujeto.

5.2 Tipo Subjetivo: Dolo.

Se requiere necesariamente el dolo. Además ha de concurrir un elemento


subjetivo del tipo constituido por la intención de destruir total o parcialmente un
determinado grupo nacional, étnico, social o religioso

5.3 MODALIDADES:
A nivel Internacional se conocen diversas modalidades5, sin embargo solo la
física y biológica se reconoce en nuestro código.

a) Genocidio mediante matanza.


Consiste en dar muerte a una o más personas pertenecientes a un grupo
nacional, étnico, racial o religioso determinado, con el propósito de producir
su desaparición. Por lo tanto la conducta debe ser dolosa, lo que incluye la
conciencia y voluntad de que el comportamiento es parte de una pauta

5Jones, Adam, del genocidio: una introducción general, la publicación, Routledge, Nueva York,
2007.
manifiesta de conducta similar dirigida contra el grupo en particular.
(Elementos de los Crímenes, art. 6 a).

b) Genocidio mediante lesión grave a la integridad física o mental.


Consiste en causar alguna lesión grave a la integridad física o mental de
una o más personas que pertenezcan a un grupo nacional, étnico, racial o
religioso determinado, incluyendo, por ejemplo, actos de tortura,
violaciones, violencia sexual o tratos inhumanos o degradantes (Elementos
de los Crímenes, art. 6 b), nota 1.)
La conducta debe ser dolosa, como que debe concurrir la intención de
destruir al grupo, incluyendo la conciencia y voluntad de que la conducta
sea parte de una pauta manifiesta de conducta similar dirigida contra el
grupo en particular o de que la misma por sí sola (cuando afecta a todos los
miembros del grupo o subgrupo seleccionado) es capaz de causar la
destrucción.

c) Genocidio mediante sometimiento intencional a condiciones de


existencia que hayan de acarrear la destrucción física.
La definición de los Elementos de los Crímenes con referencia a esta
modalidad sustituye el sometimiento del grupo por el sometimiento de una
o más personas pertenecientes al mismo. Debe señalarse que esta
orientación subsume en las modalidades anteriores la pauta de
sometimiento a "condiciones de existencia", como por ejemplo cuando se
expone al grupo durante largas horas al frío glacial, se le priva de los
recursos indispensables para la supervivencia, como alimentos o servicios
médicos, o se le expulsa sistemáticamente de sus hogares. (Elementos de
los Crímenes, art. 6 e) nota 2. Véase además la sentencia del TPIR contra
Jean Paul Akayesu -Case No ICTR-96-4-T.)
Dentro de esta modalidad no podría ubicarse la denominada “limpieza
étnica”, o el sometimiento de los miembros del grupo a determinadas
condiciones con el objeto de expulsarlos de un territorio.

Esta modalidad consiste en someter intencionalmente a una o más


personas pertenecientes a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, a
ciertas condiciones de existencia con el propósito de producir su
destrucción física, total o parcial. La conducta debe ser dolosa, lo que
incluye la conciencia y voluntad de que esa conducta es parte de una pauta
manifiesta de conducta similar dirigida contra el grupo en particular, o de
que la misma por sí sola (cuando afecta a todos los miembros del grupo o
subgrupo seleccionado) es capaz de causar la destrucción.(Elementos de
los Crímenes, art. 6 e).)

d) Genocidio mediante la imposición de medidas destinadas a impedir


nacimientos. (Genocidio biológico).
Consiste en imponer ciertas medidas contra personas pertenecientes a un
grupo nacional, étnico, racial o religioso, con el propósito de impedir
nacimientos en el seno del grupo y así, conseguir su destrucción total o
parcial. Incluye conductas como la esterilización, el aborto forzoso, la
segregación de sexos, o la prohibición de matrimonios.

La conducta debe ser dolosa en cuanto que el autor debe tener la intención
de destruir al grupo. Este aspecto subjetivo ha de incluir la conciencia y
voluntad de que esa conducta es parte de una pauta manifiesta de
conducta similar dirigida contra el grupo en particular o de que la misma por
sí sola (cuando afecta a todos los miembros del grupo o subgrupo
seleccionado) es capaz de causar la destrucción.(Elementos de los
Crímenes, art. 6 b).)
e) Genocidio mediante el traslado por la fuerza de niños
Esta modalidad pertenecía al llamado "genocidio cultural" (que fue
eliminada de la Convención contra el Genocidio), pero se ha mantenido en
el Estatuto de la CPI.
Consiste en trasladar por la fuerza de un grupo a otro, a menores de 18
años pertenecientes a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. La
conducta debe ser dolosa, lo que supone el conocimiento de la edad de la
víctima, y debe concurrir además en el sujeto activo la intención de destruir
al grupo, lo que incluye la conciencia y voluntad de que esa conducta es
parte de una pauta manifiesta de conducta similar dirigida contra el grupo
en particular, o de que la misma por sí sola (cuando afecta a todos los
miembros del grupo o subgrupo seleccionado) es capaz de causar la
destrucción. (Elementos de los Crímenes, art. 6 e).)

5.4 GRADOS DE DESARROLLO DEL DELITO: TENTATIVA Y CONSUMACIÓN

Respecto a la posibilidad de que se admita la tentativa, habrá que analizar


cada supuesto en particular. Los incisos 1, 2 y 5 son delitos de resultado; se
requiere la muerte, lesiones graves o la transferencia, respectivamente, para
configurar el tipo delictivo, por tanto, sería posible en estos supuestos admitir la
tentativa.

Los incisos 3 y 4 describen delitos de peligro concreto; se exige sólo el


sometimiento a determinadas condiciones o la adopción de concretas medidas,
respectivamente, para la existencia del tipo penal, por lo que no se admite la
tentativa en estos casos.

5.5 LA PENA:

Se establece pena privativa de libertad no menor de veinte años, por lo que


esta pena es superior a la prevista para el delito de asesinato.
CONCLUSIONES

 Como hemos podido apreciar, el delito de genocidio y las figuras


delictivas conexas a éste, que nos trae la Convención para la prevención
y el castigo del delito de genocidio, representa en la realidad una
confluencia de factores disímiles y una amalgama de bienes jurídicos
protegidos, difíciles de conciliar en su totalidad en una determinada
Sección, Título o Capítulo de nuestro Código Penal, según cual está
concebido.

 Desde un punto de vista internacional, el genocidio viene regulado por la


Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de
1948 y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional de 1998.
Junto al genocidio se castigan otros delitos conexos, que son la
asociación para cometer genocidio, la instigación directa y publica, la
tentativa y la complicidad.

 La matanza de miembros de! grupo consiste en dar muerte a miembros


pertenecientes a un determinado grupo. Del texto legal se desprende la
exigencia de que se mate a dos o más personas de un grupo; si se
matase a una sola persona no estaríamos en este caso porque no podría
hablarse de matanza.

 La lesión grave a la integridad física o mental a los miembros del grupo


se alude a lesiones graves causadas a miembros del grupo, lo que obliga
a remitirnos al art. 121 Código Penal para entender qué son lesiones
graves. No resultaba necesario aludir en esta modalidad típica a la
integridad física o mental, ya que ambas entran dentro del concepto de
salud ya explicado en el tema relativo al delito de lesiones. Al igual que
en el inciso anterior, se requiere que se lesione a dos o más personas.
BIBLIOGRAFIA

 BRAMONT ARIAS, Luis Derecho Penal - Parte General, Tomo I, Tercera


Edición, Lima1978.
 CUELLO CALÓN, Eugenio Derecho Penal, Editora Nacional, México 1948,
Novena Edición.
 HERRERA PAULSEN, Darío: Curso de Derecho Constitucional, Teoría
General, UNMSM, Dirección Universitaria de Biblioteca y Publicaciones,
Lima, 1970.
 HUGO VIZCARDO, Silfredo Jorge. Delitos Contra la Vida el Cuerpo y la
Salud: Sus Aspectos Procesales, Penales y Penitenciarios, Colección de
Manuales Hermes, Primera Edición, Lima, 1984.
 HURTADO POZO, José. "Delitos Contra la Seguridad Pública", Revista del
Foro, año LX, Ene-Abr 1973, Nro 1, Lima- Perú.
 HURTADO POZO, José. Manual de Derecho Penal, Parte General,
Tipografía Sesator, Lima 1978.
 Werle, Gerhard, directores de Derecho Penal Internacional, TMCAsser
Press, Holanda, 2005.
 Jones, Adam, del genocidio: una introducción general, la publicación,
Routledge, Nueva York, 2007.
 Fournet, Caroline, la Ley de Genocidio: sus repercusiones en Memorias
colectivas, edición limitada Ashgate, Inglaterra, 2007.
CASO DE DESAPARICIÓN FORZADA

DESAPARICIÓN DE PEDRO EDUARDO

HARO CRUZ Y CÉSAR AUGUSTO MAUTINO CAMONES (1989)

Sumilla

El 29 de abril de 1989, entre las 09:30 hs. y 10:00 hs., Pedro Eduardo Haro Cruz y
Cesar Augusto Mautino Camones, en circunstancias que se encontraban
transitando a bordo de una bicicleta, por las inmediaciones de la “Curva de
Shansha”, a 7 kilómetros aproximadamente de la provincia de Huaraz – Ancash”,
fueron intervenidos por dos personas y obligados a subir a una camioneta cerrada
de color anaranjado (vehículo a cargo de la autoridad policial de Huaraz) luego de
lo cual desaparecieron.

Contexto

En febrero de 1983, el Poder Ejecutivo entregó el control de las zonas bajo estado
de emergencia a las Fuerzas Armadas que ejercerían un "control político-militar",
bajo la jefatura de un denominado Comando Político Militar. Esta institución
heredada del régimen militar fue objeto de duras críticas, puesto que debilitaba la
autoridad civil y militarizaba la sociedad y la conducción de la lucha
contrasubversiva.

Las críticas se acentuaron debido a las constantes denuncias de


violaciones de derechos humanos (detenciones arbitrarias, desapariciones
forzadas y ejecuciones extrajudiciales) provenientes de las zonas de emergencias
bajo control de estos Comandos Político Militares.

Durante esta etapa los comunicados militares se constituyeron en casi la


única fuente de información de las zonas “en emergencia”, destacando las
limitaciones impuestas a las autoridades judiciales, así como la ineficacia de los
mecanismos legales de protección de derechos, como sucedía con el hábeas
corpus.
Si bien no es posible indicar con precisión cuándo se produjeron las
primeras desapariciones forzadas, las estadísticas permiten constatar que al poco
tiempo de haberse instaurado los estados de emergencia se empezaron a
presentar las primeras desapariciones forzadas. La práctica recurrente se
establecería a partir de febrero de 1983, coincidentemente con la implementación
de los Comandos Político Militares. De este modo, entre febrero y julio de 1983 se
registrarían 178 casos de desaparición forzada. En los meses y años siguientes
las cifras irían en aumento provocando la reacción de la sociedad civil a través de
los familiares directos, las organizaciones no gubernamentales, las iglesias, los
colegios profesionales y el periodismo, que dieron cuenta de los problemas
originados por la violencia política y las violaciones de derechos humanos en el
país.

Desde 1989, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos difundió


Informes Anuales de la situación de los derechos humanos en nuestro país, en
especial de los desaparecidos. En el primero de ellos señaló que entre 1987 y
1988 el Perú fue el país con más detenidos-desaparecidos en el mundo, con 79 y
170 víctimas, respectivamente, y que para 1989 la cifra había aumentado a 300
víctimas. En 1990 denunció la existencia de 246 personas detenidas-
desaparecidas, cifra que ubicaba, por cuarto año consecutivo, a nuestro país en el
primer lugar en la lista del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas.

Frente a las numerosas denuncias ante el Grupo de Trabajo sobre


Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la ONU (GTNU), el Estado Peruano a
través de sus distintos gobiernos ofreció una amplia gama de explicaciones,
muchas de ellas contradictorias, parciales y confusas.

Durante los años 1986 y 1992, el Perú ocupó el primer lugar entre los
países con mayor número de denuncias sobre desapariciones forzadas. En 1984,
1987, 1988, 1989 y 1993 ocupó el segundo lugar; mientras que en 1985 y 1991
ocupó el tercer puesto; y, en 1983 el cuarto lugar.
Históricamente el Perú figura como el quinto país con más denuncias de
desapariciones forzadas en el mundo con 3,004 denuncias tramitadas .

Los hechos

El 04 de mayo de 1989, el abogado Antenógenes Haro Cruz denunció ante


la Fiscalía Provincial de Turno de Huaraz, el secuestro y tentativa de homicidio en
agravio de su hermano, Pedro Eduardo

Haro Cruz y César Augusto Mautino Camones. El hecho ocurrió el 29 de abril de


1989 en el lugar denominado la “Curva de Shansha”, mientras su hermano y
César Mautino se dirigían desde Huaraz a Chihuipampa. Iban a bordo de una
bicicleta color verde marca Monark cuando fueron interceptados por una
camioneta color naranja con placa de rodaje N°RE-5508, de propiedad de CORDE
Ancash-Huaráz, de donde bajaron unos desconocidos y los subieron a la
camioneta, llevándolos por la carretera que va hacia Lima.

El 10 de mayo de 1989, Antenógenes Haro Cruz, amplió su denuncia


señalando como autores del secuestro de su hermano y de Mautino, al Presidente
de CORDE Ancash, al Alcalde del Consejo Provincial de Huaraz) y contra algunos
miembros de la Guardia Civil. Su parte, Pía Sabina Camones de Mautino, madre
de César Mautino, también interpuso una denuncia similar ante la Fiscalía de la
Nación,que fue remitida al Fiscal Superior Decano de Ancash y éste a su vez la
derivó al fiscal provincial a cargo de las investigaciones el 14 de junio de 1989.

La investigación policial

Recibidas las denuncias, el Fiscal Jorge Huerta Márquez, de la Primera Fiscalía


Provincial de Huaraz, emitió la resolución de 26 de mayo de 1989, en la cual
ordena a la Policía Técnica de esta ciudad realizar las investigaciones del caso,
ordenando las correspondientes manifestaciones en presencia del representante
del Ministerio Público.
La testigo Yolanda Donata Hurtado Sánchez señaló:

... que el 29 de abril de 1989 a las 10:00 hs. aproximadamente me


encontraba esperando colectivo en la curva de Shansha, frente al
cruce de Condorpampa, para realizar compras en la ciudad de
Huaraz, pude percatarme, que una camioneta color anaranjado,
camioneta completamente cerrada y grande, frenó
intempestivamente a unos cinco metros delante de dos jóvenes que
iban montados en una bicicleta color verde, y a viva fuerza los
subieron a dicho vehículo, para luego en veloz carrera seguir su
curso con dirección a Recuay...

cuando pasó la camioneta color anaranjado cerca a mi persona,


pude percatarme que la placa de rodaje era RE-5508 y que dentro
del vehículo, aparte de los dos jóvenes que fueron subidos a la
fuerza, iban cuatro personas más…habiendo también subido al
vehículo la bicicleta color verde con la que se desplazaban dicho
jóvenes.

En similares términos se pronunció la testigo Reyna Fernández Salcedo:

Que el 29 de abril de 1989, a las 10:00 hs. aproximadamente, en


circunstancias que me encontraba pasteando mis animales cerca de
la torre de alta tensión que se encuentra en la margen oeste del río
Santa y frente a la curva de Shansha con el cruce del camino a
Condorpampa, pude observar que una camioneta color anaranjado
frenó bruscamente delante del joven Pedro Haro Cruz que estaba
montado en una bicicleta color verde y acompañado de otro joven,
de cuyo interior de la camioneta bajaron dos sujetos desconocidos y
a viva fuerza subieron a la mencionada camioneta al joven Pedro
Haro y a su acompañante … los hechos se produjeron en la carretera
Huaraz-Pativilca en la misma curva de Shansha, ubicado en el km.
4.5 aproximadamente.
El denunciante Antenógenes Haro Cruz declaró que supo del secuestro de
su hermano y de Mautino Camones por la versión que prestaron los testigos en la
dependencia policial, así como de otras personas del lugar. Con referencia al
vehículo de placa de rodaje Nº RE-5508 dijo:

Conforme los testigos me habían manifestado como se había


suscitado los hechos y darme las características del vehículo, color y
placa de rodaje comencé a indagar y di que era de propiedad de la
CORDE Ancash; que al entrevistarme con el chofer de la CORDE
Ancash este manifestó que se lo habían prestado a la Quinta
Comandancia de la GC desde el 28 de abril hasta el 02 de mayo de
1989...

Por otra parte, el denunciado Teniente PNP, William Alberto Giove


Henriquez, afirmó desconocer los hechos denunciados, dado que el 29 de abril de
1989 se encontraba de franco. En términos similares declaró el Sub Oficial de
Tercera PNP, Claudio Flores Salazar y el Sub Oficial de Tercera PNP, Francisco
Arenas Osorio.

Respecto al itinerario del vehículo, el testigo SO3 PNP Maurino Saenz


Rodríguez, indicó:

...el 29 de abril de 1989, me encontraba como Clase de


Permanencia, habiendo relevado al igual clase SO3 Flores Salazar,
quiero hacer presente que siendo las 12:00 hs. salí a tomar mis
alimentos y cuando regresé a las 13:00 hs. y pregunté sobre dicho
vehículo, el SO4 PNP Claudio Godencio Díaz, me hizo de
conocimiento que por orden del Mayor PNP Gárate salió el carro con
dirección al Puesto de Control de Tacllán al mando del SG1 PNP
Jaime Mayta Sal y Rosas...
Al término de las investigaciones del caso, se formuló el Parte Policial N°
077-DSE-JDP de 05 de junio de 1989, concluyendo que Pedro Eduardo Haro Cruz
y Cesar Augusto Mautino Camones, desaparecieron en circunstancias que se
encontraban transitando por la denominada “curva de Shansha”, ubicada en el
Km. 4.5 de la carretera Huaraz-Pativilca. Los presuntos autores serían dos sujetos
que bajaron de una camioneta color naranja, de placa de rodaje NºRE-5508,
según lo manifestado por las testigos Yolanda Donata Hurtado Sánchez y Reyna
Fernández Salcedo. Que, existe la presunción que las testigos fueron orientadas
por el denunciante Antenógenes Haro Cruz, a efectos de otorgar mayor veracidad
a su denuncia.

El parte señala también que en la jurisdicción de Huaraz existen 2 vehículos


con las mismas características que el vehículo cuestionado. Recibidas las
manifestaciones de los propietarios122, éstos señalaron haber realizado sus
actividades habituales en sus respectivos vehículos. Finalmente, descartan la
participación de los efectivos policiales.

Ampliación de la investigación preliminar

En la sede de la Primera Fiscalía Provincial de Huaraz se recibieron algunas


declaraciones adicionales, destacando la de Gerardo Máximo Norabuena
Rodríguez, quien sostuvo haber sido testigo de los hechos denunciados:

El 29 de abril de 1989, en circunstancias que se bajaba de su chacra


en Cóndor Pampa y encontrándose a una distancia
aproximadamente de doscientos metros pudo ver en el cruce de … la
curva de Shansha una camioneta color anaranjada, tipo micro
cerrado. Dos personas hacían subir una bicicleta a dicho vehículo no
pudiendo percatarse de los demás detalles porque se encontraba en
la distancia indicada pero sí observó que había varias personas
dentro del carro …

Por su parte, el Sargento Primero PNP, Jaime Verano Mayta Sal y Rosas
declaró:
La camioneta anaranjada de placa de rodaje Nº RE-5508 fue
conducida por el declarante al puesto policial de Tacllán, siendo
aproximadamente las 12:30 hs. del 29 de abril del año en curso, por
orden telefónica del Mayor PNP Luis Gárate Otero, entregándole la
camioneta al guardia de servicio de la garita de Tacllán cuyo nombre
no recuerda…

Respecto al itinerario del vehículo el 29 de abril señaló:

Que no está en condiciones de poder precisar quiénes pudieron


haber utilizado el vehículo en ese lapso de tiempo125 porque se fue
a descansar después de su patrullaje regresando al día siguiente
aproximadamente a las 08:30 hs. del 29 de abril, no percatándose si
el vehículo se encontraba o no estacionado en la puerta, ordenando
que el vehículo lo llevaran a Tacllán a las doce del medio día
aproximadamente…

Asimismo, supone “que el vehículo estuvo estacionado entre las 00:00 hs. y
las 12:00 hs. del 29 de abril, porque para utilizarlo tenían que previamente solicitar
su permiso, además el vehículo se encontraba con fallas mecánicas y no
garantizaba su funcionamiento”.

Versión exculpatoria de la policía

La Policía emitió su tesis exculpatoria a través del Oficio Nº 434-JDPG-


ANCASH-D1, de 3 de julio de 1989, remitido por el Coronel de la PNP de Ancash,
Rafael Deluich Carrión, a la Primera Fiscalía de Huaraz, en el que informó que los
miembros de la PNP, William Giove Henriquez, Claudio Flores Salazar y Francisco
Arenas Osorio, el 29 de abril de 1989 se encontraban de franco a partir de las
08:00 hs. hasta la misma hora del día siguiente.
Conforme a los cuadernos de registros y de relevo, llevados por el personal
de servicio y permanencia de esa Comandancia, se sostiene que la camioneta en
cuestión estuvo estacionada

junto a la Jefatura de la Comandancia desde las 23:30 hs del 29 de abril hasta el


mediodía, cuando fue conducida por el chofer del Equipo Móvil Operativo de la
Unidad, Jaime Mayta Sal y Rosas, con dirección al Puesto de Tacllán,

Además, señala que el Mayor Luis E. Gárate Otero, en su calidad de Jefe


de Planeamiento Operativo de la Unidad a su mando, fue precisamente quien
dispuso el uso del vehículo cuestionado, y que éste, en el Informe Nº 30 del 05 de
junio de 1989, señaló que el vehículo de placa de rodaje N° RE-5508 “adolecía
(sic) de fallas al momento de arrancar, requiriendo ser empujada para su
funcionamiento”.

De otro lado, la Primera Fiscalía Provincial de Huaraz ofició en forma


reiterada al Jefe Departamental de la Policía Técnica de Ancash, a efectos de que
cumpla con remitir el resultado de la investigación ampliatoria bajo
responsabilidad126, sin obtener ninguna respuesta. El 13 de febrero de 1991, el
Fiscal Provincial, Jorge Huerta Márquez, archivó provisionalmente la denuncia, y
ordenó se oficie nuevamente a la Policía Técnica a efectos que cumpla con remitir
en el plazo de quince días el resultado de las investigaciones ampliatorias. Frente
a la inactividad de la Policía Técnica de Huaraz, la fiscalía dispuso se oficie al Jefe
de la IV Región de la Policía Nacional del Perú, a efectos de que ordene la
remisión del resultado de las investigaciones ampliatorias.

En acto que demuestra una escasa voluntad para investigar, recién el 17 de


marzo de 1993, el Jefe de la JECOTER, informó a la Fiscalía por Oficio Nº 147-
JECOTER-IV-RPNP-Hz, que no podía hacer las investigaciones del caso al no
contar con la documentación necesaria por cuanto dicha Jefatura había
comenzado a funcionar en marzo de 1992. Además, en condenable actitud,
informó que “ha tomado conocimiento por acciones de inteligencia que el presunto
agraviado se encuentra en la clandestinidad debido a sus ideas ideológicas y
políticas”.

Extrañamente los testigos cambiaron de versión

Yolanda Donata Hurtado Sánchez rindió su declaración testimonial en la que dio


hasta tres versiones sobre el contenido de su manifestación policial:

... no se explica por qué razón aparece dicha manifestación, toda vez
que en ningún momento he asistido a la policía a prestar mi
manifestación, por lo tanto la huella digital que aparece en ella así
como la firma no me pertenece, además… soy analfabeta por lo
tanto no sé firmar, como tampoco no sé leer ni escribir, por eso no
me explico cómo es que había tomado la numeración de la
camioneta como refiere la policía.

Luego, afirmó haber rendido su declaración policial a pedido del doctor


Antenógenes Haro Cruz quien le habría indicado “el color del carro, así como el
número de la placa… pero no asistió a la Policía a declarar”. Finalmente señaló
que:

En una fecha que no recuerda el doctor Antenógenes Haro Cruz, se


apersonó a su domicilio… estuvo acompañado por otra persona más
que posiblemente haya sido policía… el doctor Haro le dijo que
imprimiera su huella digital pero vio que el documento ya redactado,
en donde la declarante estampó su huella digital desconociendo el
contenido de dicho documento; asimismo, refiere que realmente no
tiene conocimiento sobre los hechos materia de investigación por no
haber estado presente durante el evento.

Por su parte, Reyna Fernández Salcedo señaló con referencia a su


declaración policial, que “Esta es la primera vez que viene a declarar a una
institución y la firma que aparece no es de su persona tampoco su huella
digital…que es la primera y única vez que declara ante una autoridad...”.
Sobre la base de estos cambios de versión, el 12 de junio de 1995 el Fiscal
Provincial de Huaraz, Dr. Hugo Morales Morales, dispuso el archivamiento
definitivo de la denuncia, invocando también el informe remitido por la JECOTER,
donde se da cuenta que “por acciones de inteligencia estas personas se
encontrarían en la clandestinidad debido a sus ideas ideológicas y políticas, lo cual
puede ser evidente debido a la falta de interés que muestran los familiares desde
1989 en el esclarecimiento de los hechos materia de la investigación”.

Por su parte, la DICOTER remitió a la Primera Fiscalía el Parte N°3 5-


DICOTER-IV-RPNP-CH de 12 de abril de 1996 y el Parte N° 284-DIVCOTE-IV-
RPNP-CH de 09 de diciembre de 1997, en los que se concluye que por la falta de
indicios y evidencias, sumado a la falta de interés del denunciante al no
proporcionar mayor información, no se ha podido determinar a los autores del
secuestro de Pedro Eduardo Haro Cruz y Cesar Augusto Mautino Camones.

La reapertura de la investigación

El 27 de junio del 2002, Antenógenes Haro Cruz solicitó la reapertura de la


investigación ante la Primera Fiscalía Provincial Mixta de Huaráz, quien dispuso
una investigación policial ampliatoria contra Roberto Espejo, Juan Sotelo Ibaceta y
los miembros de la Policía Nacional William Gioves Manrique, Francisco Arenas
Osorio, Rufino Rosas Factor, Claudio Flores Salazar y Luis Garate Otero,
ordenando la remisión del escrito de solicitud de reapertura de investigación, a la
Jefatura de la División de Investigación Criminal y Patrimonio Fiscal de Huaraz,
para que en el término de quince días se reciban las manifestaciones de los
denunciados y del denunciante Antenógenes Haro Cruz.

Pese al tiempo transcurrido y a los reiterados oficios remitidos por la


Primera Fiscalía Mixta de Hauraz, la Jefatura de la División de Investigación
Criminal y Patrimonio Fiscal, hasta la fecha no ha cumplido con realizar las
investigaciones de los hechos denunciados.
Por su parte, el Presidente de la Comisión de Derechos humanos y
Pacificación del Congreso Constituyente Democrático, Roger Cáceres Velásquez
mediante Oficio Nº 1338-93-C.DD.HH/CCD de 18 de noviembre de 1993, solicitó a
la Fiscal de la Nación, Blanca Nélida Colán Maguiño, llevar a cabo una inmediata
investigación para precisar el paradero de los ciudadanos desaparecidos, Pedro
Eduardo Haro Cruz y Cesar Augusto Mautino Camones, debido a la denuncia
presentada por la ciudadana, Pía Sabina Camones Cueva.

Por resolución del 04 de abril de 1994, la Defensoría del Pueblo y Derechos


Humanos con sede en Huaraz, señaló que existen suficientes elementos de cargo
para la apertura de un proceso penal, por lo que resuelve derivar los actuados a la
Fiscalía Penal competente para que proceda conforme a sus legales atribuciones.

De otro lado, ante la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Carlos Alberto


Mautino Camones indicó que su hermano Cesar Augusto era estudiante de
Historia y Geografía en el Instituto Pedagógico de Huaraz, y que el 29 de abril de
1989 sus familiares le informaron que su hermano había sido detenido junto con
Pedro Eduardo Haro Cruz, por 8 policías vestidos de civil y con pasamontañas: “...
les pusieron costalillos en la cabeza y se los llevaron en un vehículo de marca
GMC de placa 5808, perteneciente a la CORDE Ancash”.

Dijo también que a partir de este hecho los miembros de su familia fueron
objeto de amenazas: “Mi familia ha vivido sin libertad, ni privacidad, ya que
constantemente nos seguían los policías PIP de Huaraz”.

Por su parte, Dante Danilo Mautino Camones refirió que el 29 de abril de


1989 su hermano salió de su domicilio con destino a Shansha en compañía de
Pedro Haro Cruz, con la finalidad de comprar choclos para llevarlos a Barranca. A
las 18:00 hs. le informan a su madre que su hermano había sido subido a un carro
por unos desconocidos.
“... uno de los integrantes de la familia Robles –no precisó quién–
quienes presenciaron la detención y secuestro de su hermano les
informó que su hermano había sido detenido… cuando presentaron
la denuncia estas personas habían desaparecido, asimismo cuando
fueron al lugar donde vivía esta familia ninguna persona quería
hablar con ellos por temor a sufrir represalias de la policía…”.

Añadió que luego de la denuncia presentada por su madre ante la fiscalía,


su familia había sido objeto de amenazas:

... su familia no sólo han sido amenazada, sino también detenida y


perseguida injustamente, incluso él (Dante Mautino) fue detenido en
3 oportunidades e internado en los calabozos de la PIP al igual que
sus hermanos Gladis Pía, María del Rosario y Carlos Alberto,
tratando de involucrarlos en actos de terrorismo...”.

Manuel Jesús Mautino Camones señaló que la desaparición de su hermano


César y de Pedro Haro Cruz se debe básicamente a que el hermano de éste
último, el abogado Antenógenes Haro Cruz, defendía terroristas, por lo que los
policías tendrían evidentes motivos para tomar represalias. Su hermano César
había sido detenido anteriormente por supuestas vinculaciones con el terrorismo,
aunque nunca se le pudo probar nada.

Vilma Haro Cruz, hermana del agraviado Pedro Eduardo, indicó que el día
de los hechos se encontraba en el centro poblado de Paria, esperando a sus
hermanos debido a que había adquirido una chacra de choclos. Al llegar sus
hermanos, Antenógenes y Gladys, preguntaron por Pedro Eduardo,
preocupándose porque no llegaba a pesar de que había salido primero desde
Huaraz en compañía de Cesar Mautino. Comenzaron a indagar sobre el paradero
de su hermano y lograron contactarse con Catalina Robles, quien les comentó: “...
que los habían subido junto con su bicicleta a una camioneta anaranjada cerrada,
tipo combi de CORDE Ancash, los habían hecho que se tiren al piso de la
camioneta...”. Posteriormente, Catalina Robles y sus dos hermanos también
desaparecieron135.

De otro lado, la testigo Yolanda Donata Hurtado Sánchez, manifestó que el


29 de abril de 1989:

Era un día jueves, se levantó temprano para dirigirse a la ciudad de


Huaraz que se encuentra a media hora de su pueblo (Shansha), a
las 9:20 hs.. aproximadamente, ... se dirigía a dicha ciudad para
realizar sus compras de víveres y otros productos para su pequeña
tienda que tenía en su caserío y porque los días de feria en Huaraz
eran los lunes y jueves. Cuando estuvo en la carretera esperando
diez minutos aproximadamente, se presentaron dos muchachos cada
uno en su bicicleta, quienes subían por la carretera que va hacia
Recuay y Catac, ellos sólo pasaron y no vio nada más. Después
abordó su carro para realizar sus compras.

Además dijo que el día sábado llegó a su domicilio una persona identificada
como Haro Cruz, quien le orientó para declarar en la Policía e incluso le hizo una
promesa de pago por ello.

Gerardo Máximo Norabuena Rodríguez recordó que el día 29 de abril de


1989:

Bajaba de Condorpampa a eso de las 9:00 ó 9:30 hs....cuando vi a


unos doscientos metros, cerca de la curva de Shansha que una
camioneta color naranja, cerrada subía una bicicleta color rojo…
dicha camioneta era de la CORDE Ancash… eran dos personas
vestidas de civil que subían la bicicleta.
Juana Mercedes Guerrero León refirió: “Yo solo vi el hecho por cuanto tenía
mi casa en la curva de Shansha, allí vi un carro anaranjado que llegó y se llevó a
las dos personas que estaban en una bicicleta. Este hecho ocurrió en horas de la
mañana del 29 de abril de 1989. Hago presente que vi los hechos por cuanto
estaba pastando mis chanchos…lo presenció además mi cuñado Ramón Robles,
quien desapareció la noche del 21 de junio del mismo año junto con mi cuñada y
mi esposo. Esa noche llegaron varios encapuchados armados con escopetas y se
llevaron a los tres juntos… a mis cuñados los sacaron de su casa que queda junto
a la mía y a mi esposo lo sacaron de mi casa...”.

Conclusiones

La Comisión de la Verdad y Reconciliación, considera que existen elementos


suficientes para sostener que Pedro Eduardo Haro Cruz y Cesar Augusto Mautino
Camones, fueron detenidos por efectivos de la Policía Nacional en el vehículo que
la CORDE Ancash, puso a disposición de la Quinta Comandancia de PNP de
Huaraz que se encontraba a la orden del Mayor de la PNP Luis Eduardo Gárate
Otero.

La Comisión de la Verdad y Reconciliación, deplora la actitud de la


entonces Policía Técnica de Huaraz, quienes dilataron las investigaciones y
hostilizaron a los familiares de las víctimas. Expresa su extrañeza por la afirmación
de que las víctimas se habrían enrolado a la subversión, hecho que se
evidenciaría por la supuesta inacción de los familiares. Llama la atención que tres
testigos de los hechos tengan la condición de desaparecidos, pues habrían sido
secuestrados por desconocidos la noche del 21 de junio de 1989; es decir, 21 días
después de los hechos materia del presente informe. Estos testigos desaparecidos
son los hermanos Ramón, Catalina y Fernando Robles Figueroa. Este último
esposo de la testigo Juana Mercedes Guerrero León.

Recomendaciones

La Comisión de la Verdad y Reconciliación, recomienda al Ministerio Público,


ampliar la investigación a fin de individualizar la responsabilidad de los autores de
la desaparición forzada de de Pedro Eduardo Haro Cruz y Cesar Augusto Mautino
Camones, así como incluir en la misma la desaparición de Ramón, Catalina y
Fernando Robles Figueroa.

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