VIVIENDAS Y HERRAMIENTAS DEL HOMBRE DE PAIJÁN|
La civilización paijanense fue capaz de construir viviendas rudimentarias, también
de piedra, con formas circulares, para cortar la fuerza del viento, y sin techo, o con
un ligero recubrimiento de hojas.
La gran cantidad de puntas de lanza y proyectiles de piedra trabajados a presión por
los miembros de la comunidad paijanense, le han otorgado a la región donde su
ubicaron una denominación particular: horizonte lítico paijanense.
El hombre de Paiján no solo fabricó herramientas para el combate cerrado, sino
también pequeños proyectiles de piedra que podían ser arrojados a larga distancia
para herir o acabar con alguna bestia.
No obstante, el hecho de que los paijanenses hayan abandonado la caza con el
paso de los siglos permite pensar que quizás estas armas no eran tan efectivas
contra las grandes bestias del momento.
Las herramientas tenían una composición tal que podían ser ajustadas a otros
objetos y soportes, lo que permitían una gran portabilidad y dan un indicio del ingenio
alrededor de su fabricación y uso.
LAS PUNTAS PAIJAN
El artefacto lítico característico del Paijanense es una punta bifacial delgada, con un
pedúnculo en la base y hombros marcados, llamada por los arqueólogos como
“punta de Paijanense” o "Punta Paiján". Son de tamaño variado, que va de 7 a 20
cm de largo y están trabajadas siguiendo una cadena operativa muy larga.
Estos instrumentos fueron producidos en talleres especializados, que se ubican por
lo general a poca distancia de las fuentes de materia prima y usualmente alejados
de los campamentos; sin embargo la producción especializada de puntas de
proyectil puede realizarse a menos escala en espacios domésticos como los
campamentos talleres siendo este el caso dela Quebrada Cuculicote en el valle
Chicama.
Su elaboración era complicada: se usaba una técnica que combinaba la percusión
directa dura y blanda con la presión. Al principio se creyó que se trataban de restos
de cazadores de mastodontes, ya que la zona está llena de fósiles del Pleistoceno
(como la Pampa de los Fósiles), pero investigaciones posteriores demostraron que
no había relación entre el hombre paijanense y dicha fauna. Su función aún se
mantiene incierta, aunque es probable que algunas formas sirvieran como arpones,
mientras otras serían objetos rituales.
Junto con esas puntas se hallaron otros artefactos líticos como unifaces, cuchillos,
raederas, perforadores y piedras de molienda