El descanso
Dormir bien es esencial para tu salud y bienestar.
Disfrutar de un buen descanso es fundamental para reponerse y recuperar la
energía necesaria para afrontar el día a día en condiciones. Cuando el descanso
no es suficiente o es incorrecto, el bienestar físico y mental se resienten. En esta
sección te ofrecemos unos valiosos consejos que te ayudarán a dormir más y
mejor, mejorando tus hábitos de descanso en beneficio de tu salud.
¿SABÍAS QUÉ?
La falta de sueño puede interferir en nuestro ritmo diario, nuestras relaciones, productividad y humor.
El sistema inmunitario también se resiente por la falta de sueño, incrementando el riesgo de padecer
enfermedades.
Dormir bien es muy importante para la piel, que se regenera durante las fases más profundas del sueño.
Las bebidas alcohólicas dificultan un buen descanso.
Pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo. Si vivimos 90 años, habremos pasado
30 años descansando y 60 despiertos.
La falta de sueño puede interferir en nuestro ritmo diario, nuestras relaciones, productividad y humor.
El sistema inmunitario también se resiente por la falta de sueño, incrementando el riesgo de padecer
enfermedades.
Dormir bien es muy importante para la piel, que se regenera durante las fases más profundas del sueño.
Las bebidas alcohólicas dificultan un buen descanso.
Pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo. Si vivimos 90 años, habremos pasado
30 años descansando y 60 despiertos.
La falta de sueño puede interferir en nuestro ritmo diario, nuestras relaciones, productividad y humor.
El sistema inmunitario también se resiente por la falta de sueño, incrementando el riesgo de padecer
enfermedades.
Dormir bien es muy importante para la piel, que se regenera durante las fases más profundas del sueño.
Las bebidas alcohólicas dificultan un buen descanso.
Pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo. Si vivimos 90 años, habremos pasado
30 años descansando y 60 despiertos.
Decálogo para un buen descanso
1. 1 Practicar ejercicio moderado, con regularidad y durante el día, preferentemente
por la mañana o a primera hora de la tarde. Nunca por la noche.
2. 2 Evitar las cenas copiosas y ricas en grasas. La pasta, las verduras y derivados
lácteos son una cena ideal. Moderar la ingesta de bebidas excitantes (café, té, colas
con cafeína) durante el día y el alcohol.
3. 3 Crear un entorno y condiciones ambientales confortables (ni frío ni excesivo
calor). Procurar la ausencia de luz y ruido en la estancia donde se va a dormir.
4. 4 Elegir una cama cómoda, con un colchón de calidad en función del peso de cada
uno.
5. 5 Establecer una rutina de horarios regulares a la hora de acostarse: siempre a la
misma hora y levantarse 8 horas después.
1. 6 Desconectar el teléfono móvil e internet, y evitar las redes sociales al menos 2
horas antes de acostarse.
2. 7 Evitar trabajar o ver la televisión en la cama.
3. 8 En la medida de lo posible, evitar conflictos, planificaciones y temas relacionados
con el trabajo, al menos dos horas antes de ir a la cama.
4. 9 Realizar una actividad relajante antes de acostarse, como leer o escuchar música.
5. 10 Intentar no beber líquidos en abundancia al menos una hora antes de ir a
dormir, y así no tener que levantarnos para ir al baño durante la noche.