Lecturas Reflexivas para Docentes
Lecturas Reflexivas para Docentes
LECTORA
PRESENTACIÓN
Con profundo aprecio, quiero compartir ésta compilación de LECTURAS REFLEXIVAS, que tiene
como propósito infundir en nuestros alumnos el hábito a la lectura; y a través de ellas, mejorar
su capacidad de asertividad en la comunicación y la Comprensión Lectora.
Es una estrategia que se realiza mediante una serie de lecturas reflexivas, que contienen
mensajes de profundo sentimiento humano, que nos invita a la práctica de valores
fortaleciendo nuestro desarrollo personal y social.
Estas LECTURAS REFLEXIVAS, deberán realizarse en las ”Horas de Lectura”, así como en el
desarrollo de las actividades de aprendizaje de las diferentes áreas curriculares.
Asimismo, pueden trabajarse como dinámicas de motivación para el desarrollo de las sesiones
de aprendizaje, de los cuales pueden surgir un sin número de actividades de aprendizaje para
complementar el trabajo docente como del alumno.
“El hábito y el amor a la lectura forma al niño para abrir el mundo de la cultura universal”.
P.E. Ureña.
1. Identificación de su yo personal con el fin ideal que persigue (Empezar con un fin en mente).
5. Plasmación o realización o logro del fin ideal que persigue. (Ejecución: poner en práctica)
LECTURAS REFLEXIVAS:
Con 17 años y podría morir en cualquier momento. Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado
de su madre. Ya estaba harto y decidió salir solo por una vez. Le pidió permiso a su madre y
ella aceptó.
Al pasar por una tienda de música y ver el aparador notó la presencia de una niña muy tierna
de su edad.
Fue amor a primera vista. Abrió la puerta y entro sin mirar nada que no fuera ella.
Ella lo miró y le dijo sonriente: "¿Te puedo ayudar en algo?" Mientras él pensaba que era la
sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida.
Sintió deseos de besarla en ese mismo instante. Tartamudeando le dijo:
Sin pensar, tomó el primero que vio y le dio el dinero. "¿Quieres que te lo envuelva?" -
Pregunto la niña sonriendo de nuevo.
El respondió que si, moviendo la cabeza; y ella fue al almacén para volver con el paquete
envuelto y entregárselo.
Se fue a su casa, y desde ese día en adelante visito la tienda todos los días para comprar un CD.
Siempre se los envolvía la niña para luego llevárselos a su casa y meterlos a su closet.
Su mamá se enteró de esto e intentó animarlo a que se aventara, así que al siguiente día se
armó de coraje y se dirigió a la tienda.
Como todos los días compro otra vez un CD, y como siempre, ella se fue atrás para envolverlo.
El tomo el CD; y mientras ella no estaba viendo, rápidamente dejo su teléfono en el mostrador
y salió corriendo de la tienda...
Ringggg !!! Su mamá contestó: ¿Bueno?", era la niña, preguntó por su hijo; y la madre
desconsolada, comenzó a llorar mientras decía: "¿Que, no sabes?... murió ayer"
Hubo un silencio prolongado, excepto los lamentos de su madre. Más tarde; la mamá entró en
el cuarto de su hijo para recordarlo. Ella decidió empezar por ver su ropa, así que abrió su
closet, Para su sorpresa se topó con montones de CD envueltos; Ni uno estaba abierto.
Le causo curiosidad ver tantos y no se resistió; tornó uno y se sentó sobre la cama para verlo;
al hacer esto, un pequeño pedazo de papel salió de la cajita plástica.
De tanta emoción, la madre abrió otro y otro, encontrando pedazos de papel en varios CD; y
estos decían lo mismo....
Moraleja: Así es la vida, no esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que
sientes. Díselo hoy. Mañana puede ser muy tarde.
Cada vez que veas que tus hijos están fuera de control, reconfórtate pensando que ni siquiera
la omnipotencia de Dios sirvió para que sus hijos le hicieran caso.
Luego de crear los cielos y la tierra, Dios creó a Adán y a Eva, y las primeras palabras que les
dijo fue "No lo hagas"
- ¿Fruta prohibida? Tenemos una fruta prohibida? Hey, Eva... Tenemos una fruta prohibida!!
- De ninguna manera!
- ¿Por qué? - Porque soy tu Padre y digo que NO! - Respondió Dios, preguntándose por qué no
detuvo la creación después de crear los elefantes...
- No les dije que no comieran la fruta? - Preguntó Dios, nuestro primer Padre.
- No sé - Dijo Eva
- NO FUI!
Cansado de los dos, el castigo de Dios fue que Adán y Eva tuvieran sus propios hijos
Desde entonces, el patrón quedó grabado y nunca se cambió Pero hay una moraleja en esta
historia. Si paciente y amorosamente trataste de dar la sabiduría a tus niños y ellos no la
tomaron, no seas duro contigo mismo. Si Dios tuvo problemas criando a Sus hijos... Que te
hace pensar que sería fácil para ti?
Consejo del día: Si tienes un montón de tensión y te da dolor de cabeza, sigue las instrucciones
del frasco de aspirinas: "Tome dos aspirinas" y "Manténgase alejado de los niños"
NIÑOS: Pasas los dos primeros años de sus vidas enseñándoles a caminar y a hablar. Luego
pasas los siguientes 16 años diciéndoles que se sienten y se callen
Los nietos son la recompensa de Dios por no haber matado a tus hijos
Las madres de adolescentes saben por qué algunos animales se comen a sus cachorros
Los niños rara vez te malinterpretan. De hecho, normalmente repiten palabra por palabra lo
que nunca debiste haber dicho.
El principal propósito de hacer fiestas para niños es para recordarte a ti mismo que hay
algunos niños peores que los tuyos
EL REY Y EL BIEN
Érase una vez un rey que, oyendo de la existencia de un sabio, lo mandó traer para que fuera
su consejero. Comenzó el rey de llevarlo siempre a su lado y consultarlo sobre cada
acontecimiento de importancia en el reino. El consejo principal del sabio era siempre: "Todo lo
que pasa es siempre para bien". No pasó mucho tiempo antes que el rey se cansara de oír la
misma cosa una y otra vez.
El rey amaba cazar. Un día mientras cazaba, el rey se dio un tiro en un pie. Presa de su dolor,
se volvió hacia su consejero - siempre a su lado- para pedirle su opinión. Y el consejero
respondió corno siempre "Todo lo que pasa es siempre parir bien."
Esa noche, el rey bajó a la prisión para ver al consejero, y le preguntó que sentía acerca de
estar en la cárcel. El consejero respondió como siempre: "Todo lo que pasa es siempre para
bien." Esto sólo enfureció más al rey y dejó al sabio en la prisión.
Un mes más tarde, salió el rey otra vez a cazar. Pero se fue demasiado adelante de sus
acompañantes y fue capturado por una tribu hostil. Los nativos lo llevaron a su pueblo para ser
sacrificado para los dioses. Por sus tradiciones, solamente ofrendas perfectas son aceptables a
los dioses y el rey parecía un espécimen excepcional. Pero el próximo día, cuando llegaron los
nativos para llevarlo al sacrificio, al inspeccionarlo descubrieron la cicatriz en su pie y tuvieron
que rechazarlo para el sacrificio. Lo soltaron y se fue corno flecha para su reino - dándose
cuenta de lo que le decía su consejero: "Todo es siempre para bien."
El rey llegó a liberar al consejero quien, al escuchar sus aventuras, le señaló que bien que lo
había encarcelado porque ya que siempre estaba a su lado y no tenia imperfecciones, lo
hubieran sacrificado en el lugar del rey.
LEY: No existen coincidencias, accidentes o suerte (buena o mala). Todo lo que pasa tiene un
propósito y siempre sucede para el bien de todos los involucrados. Como dijo Nieztche: "Lo
que no me mata, me hace más fuerte". Y como dice un refrán mexicano: "No hay mal que por
bien no venga". La cuestión para ti es de enfoque: te vas a enfocar en lo "malo" que te pasa, o
vas a buscar y abrirte a lo "bueno" que trae consigo.
Había una vez un científico que descubrió el arte de reproducirse a sí mismo tan
perfectamente que resultaba imposible distinguir el original de la reproducción. Un día se
enteró de que lo andaba buscando el ángel de la Muerte, y entonces hizo doce copias de sí
mismo.
El Ángel no sabía cómo averiguar cuál de los trece ejemplares que tenía ante sí era el científico,
de modo que los dejó a todos en paz y regresó al cielo. Pero no por mucho tiempo, porque,
como era un experto en la naturaleza humana, se le ocurrió una ingeniosa estrategia.
Regresó dé nuevo y dijo: "Debe de ser usted un genio, señor, para haber logrado tan perfectas
reproducciones de sí mismo, sin embargo, he descubierto que su obra tiene un defecto, un
único y minúsculo defecto".
"Todo lo que hace falta para descubrir al 'ego' es una palabra de adulación o de crítica”.
- "No eres más que un patán. ¡No puedo perder el tiempo con individuos como tú!", herido en
lo más profundo de su ser, el Samurai se dejó llevar por la ira, desenvainó su espada y gritó:
"La paz interior se halla cuando el que la busca deja de hacerlo, no por haberla encontrado,
sino por descubrir que siempre estuvo con él y no fuera de él."
Una vez un hombre estaba viajando y entró al paraíso por error. En el concepto indio del
paraíso, hay árboles que conceden los deseos. Simplemente te sientas bajo uno de estos
árboles, deseas cualquier cosa e inmediatamente se cumple no hay espacio alguno entre el
deseo y su cumplimiento.
El hombre estaba cansado, así que se durmió bajo un árbol dador de deseos. Cuando despertó,
tenía hambre, entonces dijo: "¡Tengo tanta hambre! Ojalá pudiera tener algo de comida". E
inmediatamente apareció la comida de la nada simplemente flotando en el aire, una comida
deliciosa. Tenía tanta hambre que no prestó atención de dónde había venido la comida.
Cuando tienes hambre, no estás para filosofías.
Inmediatamente empezó a comer y la comida estaba tan deliciosa! Una vez que su hambre
estuvo saciada, miró a su alrededor. Ahora se sentía satisfecho. Otro pensamiento surgió en él:
"¡Si tan sólo pudiera tomar algo!" Y por ahora no hay ninguna prohibición en el paraíso, de
modo que de inmediato apareció un vino estupendo.
Mientras bebía este vino tranquilamente y soplaba una suave y fresca brisa bajo la sombra del
árbol, comenzó a preguntarse: "Qué está pasando? ¿Estoy soñando o hay fantasmas que están
jugándome una broma?" Y aparecieron fantasmas feroces, horribles, nauseabundos. Comenzó
a temblar y pensó:
Esta es una antigua parábola, de inmensa significación. Tu mente es un árbol dador de deseos:
pienses lo que pienses, tarde o temprano se verá cumplido.
A veces, la brecha es tan grande que te olvidas por completo que lo deseaste, de modo que no
puedes reconocer la fuente. Pero si observas profundamente, bailarás que todos tus
pensamientos te están creando a ti y a tu vida. Crean tu infierno, crean tu cielo. Crean tu
desgracia y tu alegría, lo negativo y lo positivo...
Cada uno es aquí un mago. Cada uno está hilando y tejiendo un mundo mágico en torno de sí
mismo... y luego es atrapado. La araña misma es atrapada en su propia tela.
No hay nadie que te torture excepto tú mismo. Y cuando se comprende esto, las cosas
comienzan a cambiar. Entonces puedes modificarlo, transformar tu infierno en cielo: sólo se
trata de pintarlo con una visión diferente...
Y entonces surge una nueva posibilidad: puedes dejar de crear el mundo. No hay necesidad de
crear ni en el cielo ni en el infierno, no hay ninguna necesidad de crear nada. El creador puede
descansar, jubilarse. Y la jubilación de la mente es la meditación.
A un niño le encantaban los circos y lo que más le gustaba era los animales y de todos ellos el
que más llamaba su atención era el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía
despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un
rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que
aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos
centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, parecía obvio que ese
animal era capaz de arrancar con facilidad la estaca y huir.
El misterio era evidente: ¿Por qué no huía si aquello que lo sujetaba era tan débil comparado
con su fuerza?
Cuando tenía cinco o seis años, pregunté a varias personas por el misterio del elefante y
alguien me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: Sí esta amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo
haber recibido ninguna respuesta coherente. Hace algunos años descubrí a alguien lo bastante
sabio como para encontrar la respuesta: "El elefante del circo no escapa porque ha estado
atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño".
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que
en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su
esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado
y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía... hasta que un día, un
terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Este elefante enorme y poderoso no escapa porque CREE QUE NO PUEDE. El tiene registro y
recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que se siente poco después de nacer. Y lo
peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó
poner a prueba su fuerza otra vez.
Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos
de estacas que nos restan libertad. Vivirnos creyendo que un montón de cosas "no podemos
hacer", simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.
Grabamos en nuestro recuerdo "no puedo... no puedo y nunca podré", perdiendo una de las
mayores bendiciones con que puede contar un ser humano: la fe.
EL TAZÓN DE MADERA
El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le
temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban. La familia completa comía junta en la
mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un
asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso,
derramaba la leche sobre el mantel.
El hijo y su esposa se cansaron de la situación. "Tenemos que hacer algo con el abuelo", dijo el
hijo. "Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo".
Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor.
Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el
abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera. De vez en
cuando miraba hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras
estaba allí sentado solo.
Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía eran fríos llamados de atención cada
vez que dejaba caer el tenedor o la comida. El niño de cuatro años observaba todo en silencio.
Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera
en el suelo le preguntó dulcemente: -"¿Qué estas haciendo?"
Con la misma dulzura el niño le contestó: "Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para
mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos." Sonrió y siguió con su tarea. Las
palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las
lágrimas rodaban por sus mejillas.
Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer. Esa tarde
el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia. Por
el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. Y por ninguna razón, ni el esposo ni la
esposa, parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se
ensuciaba el mantel.
Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus
mentes procesan los mensajes que absorben.
Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos
imitarán esa actitud por el resto de sus vidas. Los padres y madres inteligentes se percatan que
cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de su hijo. Seamos constructores
sabios, y modelos a seguir. La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca cómo
los hiciste sentir.
He aprendido que puedes decir mucho de una persona por la forma en que maneja tres cosas:
un día lluvioso, equipaje perdido y luces del arbolito, enredadas. He aprendido que
independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no
estén contigo. He aprendido que aún cuando me duela, no debo estar solo. He aprendido que
aún tengo mucho que aprender y que deberíamos pasar esto a todos los que nos importan. Yo
acabo de hacerlo.
LA CUCHARA DEL SABIO
Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el
Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó
a un hermoso castillo, en lo alto de una montaña. Allí vivía el sabio que buscaba.
Sin embargo, en vez de encontrar aun hombre santo, nuestro héroe entró en una sala y vio
una actividad inmensa; mercaderes que entraban y salían, personas conversando en los
rincones, una pequeña orquesta que tocaba melodías suaves y una mesa repleta de los más
deliciosos manjares de aquella región del mundo. El sabio conversaba con todos, y el joven
tuvo que esperar dos horas para que lo atendiera. El sabio escuchó atentamente el motivo de
su visita, pero le dijo que en aquel momento no tenía tiempo de explicarle el Secreto de la
Felicidad. Le sugirió que diese un paseo por su palacio y volviese dos horas más tarde.
Pero quiero pedirte un favor - añadió el sabio entregándole una cucharita de té en la que dejó
caer dos gotas de aceite-. Mientras caminas, lleva esta cucharita y cuida que el aceite no se
derrame. El joven comenzó a subir y bajar las escalinatas del palacio manteniendo siempre los
ojos fijos en la cuchara. Pasadas las dos hora, retornó a la presencia del sabio.
_¿Qué tal?- preguntó el sabio _. ¿Viste los tapices de Persia que hay en mi comedor? ¿Viste el
jardín, que el Maestro Jardinero tardó diez años en crear? ¿Reparaste en los bellos pergaminos
de mi biblioteca?
El joven, avergonzado, confesó que no había visto nada. Su única preocupación había sido no
derramar las gotas de aceite que el Sabio le había confiado.
Pues entonces vuelve y conoce las maravillas de mi mundo - dijo el sabio _ No puedes confiar
en un hombre si no conoces su casa. Ya más tranquilo, el joven tomó nuevamente la cuchara y
volvió a pasear por el palacio, esta vez mirando con atención todas las obras de arte que
adornaban el techo y las paredes. Vio los jardines, las montañas a su alrededor, la delicadeza
de las flores, el esmero con que cada obra de arte estaba colocada en su lugar. De regreso a la
presencia del Sabio, le relató detalladamente todo lo que había visto.
¿Pero dónde están las dos gotas de aceite que te confié? -preguntó el Sabio.
-Pues éste es el único consejo que puedo darte- el secreto de la felicidad está en mirar todas
las maravillas del mundo, pero sin olvidarse nunca de las dos gotas de aceite en la cuchara.
DEL LIBRO EL ALQUIMISTA DE PABLO COLEO: “EL COFRE”
Errase una vez un anciano que había perdido a su esposa y vivía solo. Había trabajado
duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habían dejado en bancarrota, y
ahora era tan viejo que ya no podía trabajar.
Las manos le temblaban tanto que no podía enhebrar una aguja, y la visión se le había
enturbiado demasiado para hacer una costura recta. Tenía tres hijos varones, pero los tres
habían crecido y se habían casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que sólo tenían
tiempo para cenar- con su padre una vez por semana.
El anciano estaba cada vez más débil, y los hijos lo visitaban cada vez menos.
-No quieren estar conmigo ahora -se decía- porque tienen miedo de que yo me convierta en
una carga. Se pasó una noche en vela pensando qué sería de él y al fin trazó un plan.
A la mañana siguiente fue a ver a su amigo el carpintero y le pidió que le fabricara un cofre
grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidió que le diera un cerrojo viejo. Por
último fue a ver a su amigo el vidriero y le pidió todos los fragmentos de vidrio roto que
tuviera.
El anciano se llevó el cofre a casa, lo llenó hasta el tope de vidrios rotos, le echó llave y lo puso
bajo la mesa de la cocina. Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies. ¿Qué hay
en ese cofre? preguntaron, mirando bajo la mesa.
Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo. - Debe
estar lleno con el oro que ahorró a lo largo de los años susurraron.
Deliberaron y comprendieron que debían custodiar el tesoro. Decidieron turnarse para vivir
con el viejo, y así podrían cuidar también de él. La primera semana el hijo menor se mudó a la
casa del padre, y lo cuidó y le cocinó. A la semana siguiente lo reemplazó el segundo hijo, y la
semana siguiente acudió el mayor. Así siguieron por un tiempo.
Al fin el anciano padre enfermó y falleció. Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues sabían
que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podían costearse un gasto grande
con el viejo. Cuando terminó la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y
abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.
-¿Qué triquiñuela infame! -exclamó el hijo mayor-. ¡Qué crueldad hacia sus hijos!
-Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus
días.
Estoy avergonzado de mí mismo -sollozó el hijo menor-. Obligamos a nuestro padre a rebajarse
al engaño, porque no observamos el mandamiento que él nos enseñó cuando éramos
pequeños. Pero el hijo mayor volcó el cofre para asegurarse de que no hubiera ningún objeto
valioso oculto entre los vidrios. Desparramó los vidrios en el suelo hasta vaciar el cofre. Los
tres hermanos miraron silenciosamente dentro, donde leyeron una inscripción que el padre les
había dejado en el fondo: "Honrarás a tu padre y a tu madre".
EL CHINO Y EL CABALLO
Un chino tenía un caballo. El caballo se le escapó. Los vecinos fueron a darle el pésame.
En efecto, a la mañana siguiente el caballo vino trayendo una yegua salvaje. Los vecinos le
felicitaron.
A los dos días su hijo primogénito, montando la yegua se cayó y quedó cojo. Los vecinos
expresaron su sentimiento de dolor. ¿Quién dice que sea una desgracia? Volvió a preguntar el
chino.
Al año siguiente hubo una guerra en el país. El primogénito, por estar cojo no tuvo que
alistarse en el ejército. Y la vida siguió con sus episodios...
"Una noche desperté oyendo un ruido insistente, que no cesaba. Era el vecino de arriba que
andaba de un lado para otro, y sus pasos resonaban en el techo.
¡Aquello era insoportable! Me estaba poniendo cada vez más nervioso! Y no podía dormir.
Aquellos pasos me obsesionaban. Eché una ojeada al reloj: las dos de la madrugada. Entonces
fue cuando me indigné. Tenía que madrugar para ir al trabajo y necesitaba descansar y dormir.
Y el vecino paseándose arriba y abajo sin parar y sin la más mínima consideración. Como no se
podía hacer nada me puse a maldecidlo, a quererle mal. Y pensaba: mañana subiré arriba y le
partiré la cara. En aquel tiempo era joven y podía hacerlo.
Al día siguiente subí al piso de arriba y fue entonces cuando me enteré de que el hijo de mi
vecino había muerto aquella madrugada y que, durante toda la noche, aquel padre afligido
había paseado en brazos a aquel pobre niño, consumido por la fiebre, como para impedir que
se muriera, como para infundirle vida, insultarle vigor, hacerle llegar su ternura, para que el
niño no sufriera tanto.
EL PEQUEÑO CARACOL
LA ANCIANA
Se encontraba una familia de cinco personas pasando el día en la playa. Los niños estaban
haciendo castillos de arena junto al agua cuando, a lo lejos, apareció una anciana, con sus
vestidos sucios y harapientos, que recogía cosas del suelo y las introducía en una bolsa.
Los padres llamaron junto a sí a los niños y les dijeron que no se acercaran a la anciana.
Cuando ésta pasó junto a ellos, inclinándose una y otra vez para recoger cosas del suelo, dirigió
una sonrisa a la familia. Pero no le devolvieron el saludo.
Muchas semanas más tarde supieron que la anciana llevaba toda su vida limpiando la playa de
cristales para que los niños no se hirieran los pies.
Érase una vez un campesino llamado Pahom, que había trabajado dura y honestamente para
su familia, pero que no tenía tierras propias, así que siempre permanecía en la pobreza.
"Ocupados como estamos desde la niñez trabajando la madre tierra -pensaba a menudo- los
campesinos siempre debemos morir como vivimos, sin nada propio. Las cosas serían diferentes
si tuviéramos nuestra propia tierra."
Ahora bien, cerca de la aldea de Pahom vivía una dama, una pequeña terrateniente, que
poseía una finca de ciento cincuenta hectáreas. Un invierno se difundió la noticia de que esta
dama iba a vender sus tierras. Pahom oyó que un vecino suyo compraría veinticinco hectáreas
y que la dama había consentido en aceptar la mitad en efectivo y esperar un año por la otra
mitad.
-Otras personas están comprando, y nosotros también debemos comprar unas diez hectáreas.
La vida se vuelve imposible sin poseer tierras propias.
Se pusieron a pensar y calcularon cuánto podrían comprar. Tenían ahorrados cien rublos.
Vendieron un potrillo, y la mitad de sus abejas, contrataron a uno de sus hijos como peón y
pidieron anticipos sobre la paga. Pidieron prestado el resto a un cuñado, y así juntaron la
mitad del dinero de la compra. Después de eso, Pahom escogió una parcela de veinte
hectáreas, donde había bosques, fue a ver a la dama e hizo la compra.
Así que ahora Pahom tenía su propia tierra. Pidió semilla prestada, y la sembró, y obtuvo una
buena cosecha. Al cabo de un año había logrado saldar sus deudas con la dama y su cuñado.
Así se convirtió en terrateniente, y talaba sus propios árboles, y alimentaba a su ganado en sus
propias pasturas. Cuando salía a arar los campos, o a mirar sus mieses o sus prados, el corazón
se le llenaba de alegría. La hierba que crecía allí y las flores que florecían allí le parecían
diferentes de las de otras partes.
Antes, cuando cruzaba esa tierra, le parecía igual a cualquier otra, pero ahora le parecía muy
distinta.
Un día Pahom estaba sentado en su casa cuando un viajero se detuvo ante su casa. Pahom le
preguntó de dónde venía, y el forastero respondió que venía de allende el Volga, donde había
estado trabajando. Una palabra llevó a la otra, y el hombre comentó que había muchas tierras
en venta por allí, y que muchos estaban viajando para comprarlas. Las tierras eran tan fértiles,
aseguró, que el centeno era alto corno un caballo, y tan tupido que cinco cortes de guadaña
formaban una -avilla. Comentó que un campesino había trabajado solo, con sus manos, y
ahora tenía seis caballos y dos vacas.
"¿Por qué he de sufrir en este agujero -pensó- si se vive tan bici] el] otras partes? Venderé mi
tierra y ni¡ finca, y con el dinero comenzaré allá de nuevo y tendré todo nuevo".
Pahom vendió su tierra, su casa y su ganado, con buenas ganancias, y se mudó con su familia a
su nueva propiedad. Todo lo que había dicho el campesino era cierto, y Pahorn estaba en
mucha mejor posición de antes. Compró muchas tierras arables y pasturas, y pudo tener las
cabezas de ganado que deseaba.
Podría haber seguido viviendo cómodamente, pero se cansó de arrendar tierras ajenas todos
los años, y de sufrir privaciones para ahorrar el dinero.
"Si todas estas tierras fueran mías -pensó-, sería independiente, y no sufriría estas
¡¡)comodidades."
Un día un vendedor de bienes raíces que pasaba le comentó que acababa de regresar de la
lejana tierra de los bashkirs, donde había comprado seiscientas hectáreas por sólo mil rublos.
-Sólo debes hacerte amigo de los jefes -dijo- Yo regalé corno cien rublos en vestidos y
alfombras, además de una caja de té, y di vino a quienes lo bebían, y obtuve la tierra por una
bicoca.
"Vaya -pensó Pahom-, allá puedo tener diez veces más tierras de las que….
CÓMO PENSAR
Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nóbel de Química en
1908, contaba la siguiente anécdota: Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba
a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de
física, pese a que este afirmaba rotundamente que su respuesta era absolutamente acertada.
Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la
pregunta del examen y decía:
Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio,
porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de
estudio, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no
confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me
respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía
demostrar sus conocimientos de física.
Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía huchas respuestas al problema.
Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que
continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: tomo el barómetro y
lo lanzo al suelo desde la azotea del edificio, calculo el tiempo de caída con un cronometro.
Después se aplica la formula altura = 0,5 por A por t^2. Y así obtenemos la altura del edificio.
En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus
otras respuestas a la pregunta.
Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo: tomas el barómetro en un día soleado y
mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la
longitud de la sombra del Edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la
altura del edificio.
Si, contestó, éste es un procedimiento muy básico para medir la altura de un edificio, pero
también sirve.
En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja.
Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de
marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas
que has hecho y ya tienes la altura.
Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a
una cuerda y moverlo corno si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a
la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de
la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del
edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica,
podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la
azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su período de
precisión.
En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea tomar el
barómetro y golpear con el la puerta de la casa del portero. Cuando abra, decirle: "Señor
portero, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo
regalo".
Aprendamos a pensar, hay mil soluciones para un mismo problema, pero lo realmente
interesante, lo auténticamente genial es elegir la solución más práctica y rápida, de forma que
podamos acabar con el problema de raíz... y dedicarnos a solucionar OTROS problemas.
Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del
matrimonio.
El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relato lo siguiente:
"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para
prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó.
A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital. Cuando llego,
por desgracia, ya había fallecido.
Durante el sepelio, mi padre no hablo, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus
hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas
anécdotas. Él pidió a mi hermano teólogo que le dijera, donde estaría mamá en ese momento.
No discutimos más.
Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con una linterna llegamos a la lapida.
Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos:
"Fueron 55 buenos arios... ¿Saben? Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de
lo que es compartir la vida con una mujer así"'.
Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿Saben porque? porque se fue antes que yo, no tuvo
que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo
quien pase por eso y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que
sufriera..."
Dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, más bien se
vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas.
EL PROBLEMA
Cuentan que cierto día en un monasterio Zen-Budista, los monjes se encontraron con la
muerte de uno de sus guardianes y fue preciso encontrar un substituto. El Gran Maestro
convocó a todos los discípulos para determinar quien sería el nuevo centinela. El Maestro, con
mucha tranquilidad y calma, dijo: - Asumirá el puesto el primer monje que resuelva el
problema que voy a presentar.
Entonces, colocó una preciosa mesita de finas maderas en el centro de la enorme sala en el
que estaban reunidos, y encima de ésta colocó un jarrón de porcelana con un diseño de
exquisito gusto y refinamiento, con varias rosas amarillas de extraordinaria belleza en el. Y dijo
así: - ¡Aquí está el problema! -señalando directamente al precioso jarrón.
Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un jarrón de extremo valor y belleza,
con maravillosas flores en su interior. ¿Qué representaría? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma
encerrado detrás de todo esto? ¿Dónde estaba el problema?
En ese instante, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro y a todos sus
compañeros, se dirigió al centro de la sala y... ¡zas! Blandiendo la espada, destruyo todo de un
solo golpe. La escena fue impresionante. Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran
Maestro dijo con voz contundente:
Moraleja de la historia:
No importa cual sea el problema. Ni que sea algo lindísimo. Si ves un problema, precisa ser
eliminado. Un problema es un problema, y como tal, es un imperativo categórico eliminarlo.
"Para tú poder beber vino en una copa que se encuentra llena de ti, es necesario primero tirar
el ti, y entonces poder servir y beber el vino".
Limpia tu vida. Comienza con las gavetas y armarios, hasta llegar a las personas del pasado que
no hacen más sentido en tu vida y que están ocupando un espacio en tu corazón.
DOCENCIA
Hace años, un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrido observó algo que le llamó
poderosamente la atención, una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los
alumnos hacían gran desorden: el cuadro era caótico. Decidió presentarse:
El inspector, que era un docente de alma, vio un corcho en el desordenado escritorio. Lo tomó
y con aplomo se dirigió' a los chicos:
- De la botella, señor. Lo coloca una máquina.., del alcornoque, de un árbol .... de la madera...,
- respondían animosos los niños.
- Sillas..., una mesa..., un barco... - Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un
mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito?
Escriban a qué Departamento pertenece. ¿Y cual es el otro puerto más cercano'.' ¿A que país
corresponde'' ¿Que poeta conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien
recuerda una canción de este lugar? - Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de
música, economía, literatura, religión, etc.
Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela y buscó a la maestra. Estaba acurrucada atrás
de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden...
- Señorita... ¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí? - Si señor; ¡cómo olvidarme! Que suerte que
regreso. No encuentro el corcho. ¿Dónde lo dejó?
EL MOMENTO DE LA AURORA
-¿Cómo es que sabemos el momento exacto en que termina la noche y comienza el día?
- Cuando, de lejos, somos capaces de diferenciar Una oveja de un cachorro - dijo un niño.
- La verdad -dijo otro alumno- sabemos que ya es de día cuando podemos distinguir, a la
distancia, un olivo de una higuera.
Érase una vez dos hermanos criados en el mismo hogar, cercanos entre ellos, pero muy
distintos el uno al otro.
- Con un padre y una infancia corno la que tuve, ¿Cómo hubiera podido ser distinto?
- El Hermano menor, a pesar de los problemas y dificultades, nunca dejó de estudiar, se casó y
se convirtió en un atento esposo y en un buen padre.
-Un día, en una entrevista, le preguntaron a qué atribuía el éxito que en su vida había tenido, y
respondió:
- Con un padre y una infancia así, ¿Cómo hubiera podido ser distinto? ¿Cuáles son tus
herencias y cómo has decidido usarlas?
COMPARTIR
En una ocasión, por la tarde, un hombre vino a nuestra casa, para contarnos el caso de una
familia hindú de ocho hijos. No habían comido desde hacía ya varios días. Nos pedía que
hiciéramos algo por ellos. De modo que tomé algo de arroz y me fui a verlos. Vi cómo brillaban
los ojos de los niños a causa del hambre.
Cuando regresó le pregunté: qué había lecho con una de las dos raciones de arroz. Me
respondió: "Ellos también tienen hambre". Sabía que los vecinos de la puerta de al lado,
musulmanes, tenían hambre. Quedé más sorprendida de su preocupación por los demás que
por la acción en sí misma.
En general, cuando sufrimos y cuando nos encontramos en una grave necesidad no pensamos
en los demás. Por el contrario, esta mujer maravillosa, débil, pues no había comido desde
hacia varios días, había tenido el valor de amar y de dar a los demás, tenía el valor de
compartir.
LA EXACTA HONORABILIDAD
Un día, un carpintero estaba cortando una rama de un árbol debajo de un río y su hacha se le
cayó al agua.
El noble carpintero respondió negativamente. Dios entró de nuevo al río sacando un hacha de
plata.
De nuevo el carpintero negó. Dios volvió al río y sacó un hacha de madera, y repitió la
pregunta:
¡Sí!
Dios estaba tan contento con la sinceridad del carpintero que le dejo las tres hachas y mandó
al carpintero a su casa.
Un día en el campo paseaban el carpintero y su esposa. Ésta tropezó y cayó al río. El infeliz
carpintero rogó a Dios, que se le apareció y le preguntó:
¿Por qué estas llorando? El carpintero le contó el accidente, luego de lo cual Dios se metió al
río y sacó una Hermosa doncella y pregunta: ¿Es esta tu esposa?
E carpintero contestó:
Dios, perdóname. Ha sido un malentendido, porque si te hubiera dicho que no es ella mi
esposa, después hubieras sacado a otra aún mas bonita; luego, si digo que tampoco es ella,
sacarías a mi esposa y yo tendría que decir que sí, que es ella, y entonces tú me dejarías con las
tres.
Moraleja: “Los hombres sólo mienten por causas honorables y siempre con las mejores
intenciones”.
En la selva vivían 3 leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a
una reunión para pedirles una toma de decisión:
Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero hay una gran duda en la
selva: existen 3 leones y los 3 son muy fuertes.
¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?
Los leones supieron de la reunión y comentaron entre sí: Es verdad, la preocupación de los
animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener 3 reyes. Luchar entre nosotros no
queremos ya que somos muy amigos.
Necesitamos saber cual será el elegido, pero, ¿Cómo descubrir? Otra vez los animales se
reunieron y después de mucho deliberar, llegaron a una decisión y se la comunicaron a los 3
leones.
Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que Uds. 3 van a escalar
la Montaña Difícil.
El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey. La Montaña Difícil era la más alta
de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran
escalada.
El primer león intentó escalar- y no pudo llegar. El segundo empezó con todas las ganas, pero,
también fue derrotado. El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.
¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran
expectativa.
Es simple, dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en
su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaría.
¡Montaña!, me has vencido, por ahora! porque ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy
creciendo.
La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando
sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más
grande que su problema: El es el rey de sí mismo, está preparado para ser rey de los demás.
Los animales aplaudieron entusiastamente al tercer león que fue coronado El Rey de los
animales.
Moraleja: No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o problemas que tengas.
Tus problemas, por lo menos en la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero
no tú.
Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos.
Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.
La Montaña de las dificultades tiene un tamaño fijo, limitado. ¡TU TODAVÍA ESTAS CRECIENDO!
Y acuérdate del dicho: "NO DIGAS A DIOS QUE TIENES UN GRAN PROBLEMA, SINO DILE AL
PROBLEMA QUE TIENES UN GRAN DIOS"'.
"Cuando la, vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones
por las cuales sonreír".
Hace muchísimos años, vivió en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre
encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y
que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo.
Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener
el cofre, pero todo era en vano.
Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.
Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un niño y le dijo:
"Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz ¿Por qué no me enseñas qué
debo hacer para conseguirlo?".
El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser feliz.
Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto
para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de
pasos que debes seguir a lo largo de la vida":
"EL PRIMERO, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo
tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes.
“EL SEGUNDO, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte,
debes afirmar:
- yo soy importante,
- soy inteligente,
- soy cariñoso,
“EL TERCER PASO, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres; es decir:
Si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y
lucha por ellas hasta lograrlas.
“EL CUARTO PASO, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos
alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.
“EL QUINTO PASO, es que no debes albergar en tú corazón rencor hacia nadie: ese sentimiento
no te dejará ser feliz: deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú perdona y olvida.
“EL SEXTO PASO, es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de
acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.
“EL SÉPTIMO PASO, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos
derecho a que se nos respete y se nos quiera.
Y por último, “levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tú alrededor y
descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener
todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las
personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser
triunfador y que de esta manera puedan ser felices".
Deseo que podamos encontrar la tan ansiada felicidad dentro de nosotros mismos y así
reflejarla a los que nos rodean, porque entre más personas sean felices, menos violencia habrá
en este mundo.....
CAMBIAR DE ACTITUD
Cuando me molesta el comportamiento de otro, una situación complicada o cuando las cosas
no salen como esperaba, sólo debo recordar que no lo tengo que tomar en forma personal. No
soy víctima de todo lo que sucede a menos que escoja verlo así. Aún si las cosas no salen a mi
manera, puedo aceptar lo que no puedo cambiar, y cambiar lo que puedo.
Quizás puedo ver mis problemas de otra forma. Si los acepto por lo que valen sin tomarlos en
forma personal, puede que encuentre que realmente no son problemas, sólo cosas que no
salieron en la forma en que hubiera querido. Este cambio de actitud puede ayudar a liberarme
para evaluar la situación de manera realista y seguir adelante constructivamente.
Echar la culpa de mi malestar a sucesos externos puede ser una manera de evitar enfrentarme
con la verdadera causa: mis propias actitudes. Puedo considerarme una víctima o puedo
aceptar lo que está sucediendo en mi vida y asumir responsabilidad por mis respuestas. Se me
podrá guiar para concretar una acción o para no hacer nada, pero cuando escucho la guía de
mi Poder Superior, ya no seré la víctima de mis circunstancias.
"Dios no le pregunta al hombre si acepta la vida. Esa no es la opción. Debes aceptarla, la única
opción es cómo"
Un agricultor encontró una flauta mágica. Esperando hechizar a sus gallinas para que pusieran
más huevos, les tocó la flauta todo el día, pero al llegar la noche vio que no había más huevos
que los de costumbre. Después, cuando le preguntaron si había tenido éxito, el agricultor
contestó: "Claro que sí. No fue un gran día en cuanto a la cantidad de huevos, pero vaya que lo
fue para la música"
Hace poco, en un Taller nos pidieron que llenáramos en espacio en blanco en esta frase: "Si
ocurriera ……sería feliz". Muchos de nosotros sentimos la tentación de responder que seríamos
felices si nuestros seres queridos estuvieran sobrios o encararan la sobriedad de otra manera.
Pero otros "Si" nos hicieron sentir muchas carencias: si mi jefe, mi familia, mi empleo, mi
gobierno, mis finanzas cambiaran como yo quiero, sería feliz.
Quedó claro que en muchos de nosotros la esperanza está suspendida debido a cosas que no
podemos controlar. Estos "si" hicieron que nuestra vida se tornara ingobernable. Si logramos
eliminar esos pensamientos recurrentes abandonamos el papel de víctimas, esperando que las
cosas cambiaran. Optamos por cumplir un papel más activo en la búsqueda de la felicidad,
ahora mismo.
Hay muchos aspectos de mi vida que no puedo cambiar. Lo que sí puedo cambiar es mi actitud.
Hoy puedo aceptar mi vida tal como es. Puedo sentirme feliz y agradecido con lo que tengo,
ahora mismo.
"Con un cambio de actitud... los hechos del pasado se pueden poner en perspectiva correcta;
el amor y el respeto pueden llegar a ser parte de la vida familiar"
... Después de un tiempo podemos notar el cambio cuando nuestra forma de pensar se
distorsiona. Pero, si deseamos ponerle fin a nuestros pensamientos negativos, la conciencia es
sólo el comienzo.
"Lo que nos enseñamos con nuestras actitudes y pensamientos depende de nosotros"
...Es hora de que deje de esperar a que otros me cuiden. La única persona que puede amarme
como yo quiero soy yo mismo. "Gradualmente tuve que aceptar el hecho de que mis deseos
de "si tan sólo" no se iban a convertir en realidad, pero también aprendí que podía ser feliz
aunque no se cumplieran"
"La vida tiene tanto para ser siempre tan feliz. Mucha gente busca la felicidad poniendo
condiciones. La felicidad puede sentirse solamente si no se ponen condiciones"
Artur Rubinstein
Un día me di cuenta que necesitaba cambiar. Después de haber vivido toda una vida con una
enfermedad de actitudes nunca pensé en forma muy elogiosa de mí mismo, así que nunca
tuve mucha fe en que mis esfuerzos pudieran verse coronados por el éxito.
Aprendí mucho mirando los gusanos de seda de mi hijo. Los gusanos de seda son criaturas
gordas y glotonas, pero de su propia esencia crean algo bello. No tienen posibilidad de decidir.
Nacieron para expresar su belleza.
Yo también puedo transformar algo negativo en algo positivo; al cambiar mis actitudes
derrotistas, me convierto en un ser humano más bello. Nací con esta belleza dentro de mí y si
tan sólo me lo permitiera, podría expresarla libremente.
Hoy puedo hilar un poco de seda para que agracie todo lo que toque. No tengo que recordar el
horrible pasado, excepto para aprender de él, para mejorar el presente y para liberar cualquier
belleza atrapada detrás de viejos secretos y actitudes derrotistas. Un día ala vez puedo
deleitarme con la espléndida persona en la que me estoy convirtiendo.
“Algunas veces es necesario volver a enseñarle la belleza a una cosa... hasta que florezca desde
adentro... "
Galway Kinnell
¿Qué hay detrás de estas repetidas declaraciones acerca de que yo tengo el poder de mejorar
la forma y la organización de mi vida?
Es esto: Mirarse a uno mismo. ¿Qué estoy haciendo que me crea dificultades o agrava las que
ya tengo? ¿Podría ser que yo trato de arreglarlo todo culpando a otros?. Tengo examinar mis
impulsos, motivos, acciones y palabras. Esto me ayuda a corregir la causa de mi malestar y a no
echar la culpa a los demás
Al principio, la idea de que podamos haber faltado, no es fácil de aceptar. Nos resulta difícil
admitir que nuestra conducta no sea como debiera ser.
Tan pronto como yo venza la costumbre de justificar todo lo que hago y empiece a emplear
instrumentos tales como la cortesía, la ternura y un cálido interés en otros, ocurrirán milagros.
Lo sé porque he visto que así ha sucedido a otros que lo han practicado.
"Si no puedes llegar a ser lo que querrías ser, ¿cómo puedes esperar que otra persona sea
exactamente como tú deseas que sea?. Queremos ver perfectos a otros individuos; sin
embargo, no atendemos a nuestras propias faltas"
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta Duele amar a alguien y no ser correspondido.
Pero lo que es más doloroso es amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle a esa
persona lo que sientes.
Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de
conocer a la persona correcta, para que al fin cuando lo conozcamos, sepamos ser agradecidos
por ese maravilloso regalo.
Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y sólo
para darte cuenta que al final no era para ti y lo tienes que dejar ir.
Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos
tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a
nosotros.
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que
no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Darle a alguien todo tu amor es seguro de que te amarán de regreso, pero no esperes que te
amen de regreso; solo espera que el amor crezca con el corazón de la otra persona, pero si no
crece sé feliz porque creció en el tuyo.
Hay cosas que te encantaría oír que nunca escucharás de la persona que le gustaría que te las
dijera, pero no seas tan sorda(o) para no oírlas de aquél que las dice desde su corazón.
A aquél que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado.
El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos.
Y no tratarlos de voltear con nuestra propia imagen, porque entonces sólo amaremos el reflejo
de nosotros mismos en ellos.
Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan sólo una sonrisa para hacer que un día
oscuro brille.
Espero que encuentres a aquella persona que te haga sonreír. Hay momentos en los que
extrañas a una persona tanto que quieres sacarla de tus sueños y abrazarlos con todas tus
fuerzas.
CON AMOR
La agudeza con Amor te hace capaz de adquirir la verdad, sin Amor te hace agresivo.
La autoridad con Amor te hace guía y protector, sin Amor te hace déspota.
El apostolado con Amor te hace servicial, sin Amor te da una excusa para lucirte.
La alegría con Amor te ayuda ver a Dios en todo, sin Amor te hace un bufón.
La libertad con Amor te hace capaz del mayor bien, sin Amor te hace un abusador.
Tus éxitos con Amor te hacen maestro, sin Amor te hacen arrogante.
Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después
de tener un hijo y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados de que
los hijos no son lo suficiente grandes. Y que seremos más felices cuando lo sean. Después de
eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar).
Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esta etapa. Nos decimos que nuestra vida
estará completa cuando a nuestro esposo (a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro,
o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados. La verdad
es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora ¿Cuándo?
Tu vida siempre estará llena de retos, es mejor admitirlo y decidir ser felices de todas formas.
Alfred De Souza, decía: “Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de
comenzar –vida de verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver
primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar. Sólo entonces la
vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que estos obstáculos eran mi vida”.
Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad, la felicidad “es” el
camino.
Nunca te quejes del ambiente o quienes te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente
supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu
corazón.
Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar, y que ninguno es tan terrible para
claudicar.
Si tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido tú.
Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no
aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo, y tus problemas, sin alimento morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande, que es el más grande de los obstáculos.
Comienza a ser sincero contigo mismo. Reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu
debilidad para justificarte.
Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo,
más libre y fuerte, dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú mismo erres tu
destino.
Levántate y mira por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres la parte de la fuerza de
la vida.
Ahora despierta, camina, lucha. Decídete y triunfarás en la vida. Nunca piensas en la suerte,
porque la suerte es el pretexto de los fracasados. “Consulta el ojo del enemigo, porque es el
primero que ve tus defectos”
Muchas veces hemos escuchado las frases “mi alma gemela”, o “mi otra mitad”. En
Latinoamérica es muy común denominar al cónyuge o novio como “mi media naranja”. Esto
refleja la idea que se tiene de la pareja…
Podemos encontrar en todo el mundo el mismo simbolismo asociado, por ejemplo, con las dos
mitades de un corazón. Sin embargo, ninguna de estas imágenes debe producir entusiasmo.
Por el contrario, deben producir preocupación. La peculiar matemática del amor, esa de la
media naranja, quiere hacernos creer que para formar una pareja se necesita el encuentro
fortuito de dos seres humanos partidos por la mitad.
No otra mitad, una media naranja, sino tal vez una hermosa e interesante manzana.
Los seres humanos, como las frutas, venimos indiferentes sabores, texturas, tamaños y tipos.
Cuando dos se encuentran y comienzan la infinita tarea de construir una pareja funcional,
pronto descubren que no suplen sus necesidades. Es imposible definir el amor, simplemente
hay que expresarlo. Se expresa más fácilmente cuando los amantes se conceden mutuamente
un espacio en sus corazones, reconociendo la existencia del otro como singular y diferente.
Nunca he olvidado esa lección. También aprendí que su nombre era Dorotea.
Una noche, a eso de las 11:30 p.m., una mujer mayor afro americana estaba parada a la orilla
de una carretera en Alabama tratando de soportar el flagelo de una copiosa lluvia. Su
automóvil había sufrido un desperfecto y ella necesitaba desesperadamente quien la llevara.
Empapada, ella decidió hacer señales al próximo vehículo que pasara. Un joven blanco se
detuvo para ayudarla, algo insólito en aquellos años 60 tan llenos de conflictos. El hombre la
llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia y le consiguió un taxi. Ella parecía estar
muy apurada, pero escribió la dirección del joven y le dio las gracias.
Había pasado siete días y alguien tocó la puerta del muchacho. Para su sorpresa, un gigante
televisor a colores, tipo consola, fue entregado en su hogar. Traía una nota especial: “muchas
gracias por asistirme en la carretera la otra noche. La lluvia había empapado no sólo mi ropa
sino mi espíritu. Entonces usted llegó. Gracias a usted, puede llegar tiempo junto al lecho de
mi agonizante esposo. Justo antes que falleciera. Dios le bendiga por ayudarme y por servir a
los demás de una manera tan poco egoísta”.
Sinceramente.
En días en que una copa de helados con crema, nueces y frutas estaba mucho menos que
ahora, un niño de 10 años entró a la cafetería de un hotel y se sentó en la mesa. Una camarera
puso una copa de agua delante de él. “¿cuánto cuesta una copa de helado con crema, frutas y
nueces?” preguntó. “Cincuenta centavos” respondió la camarera. El muchachito sacó su mano
del bolsillo y estudió sus monedas.
Bien, “¿Cuánto cuesta una copa sencilla de helado?” preguntó. Para entonces ya había otras
personas esperando para ser atendidas en otra mesa y la camarera estaba impaciente.
“Treinta centavos” le contestó bruscamente. El muchacho contó nuevamente sus monedas y
dijo. “Tomaré la copa sencilla de helado.”
La camarera trajo el helado, puso la cuenta sobre la mesa y se alejó. El muchacho termino el
helado, pagó al cajero y se marchó.
Cuando la camarera regresó, comenzó a llorar mientras limpiaba la mesa. Allí, colocados
nítidamente al lado de la copia vacía, se encontraba, dos monedas de cinco centavos y cinco
de un centavo. Ves, él no pudo tomarse su copa de helado con crema, nueces y frutas porque
quiso conservar suficiente dinero para dejarle una propina.
Cuarta lección importante: El obstáculo en nuestro camino.
En tiempos lejanos, un rey hizo colocar una gran piedra en medio de un camino. Entonces se
escondió y observó para ver si alguien quitaría la enorme roca.
Algunos de los comerciantes más adinerados del reino y muchos de sus cortesanos pasaron
por allí y sencillamente dieron la vuelta alrededor de la piedra. Muchos maldijeron en voz alta
al rey por no mantener limpios los caminos, pero ninguno hizo nada para quitar el obstáculo.
Entonces un campesino pasó llevando sobre sus hombros una carga de vegetales. Tras
acercarse a la piedra, depositó su carga en el suelo y trató de moverla hacia un lado del
camino. Luego de mucho empujar y luchar finalmente tuvo éxito. Después que el campesino
tomó nuevamente su carga de vegetales, notó una cartera en medio del camino, justo debajo
de donde había estado la piedra. La cartera contenía muchas monedas de oro y una nota del
rey indicando que el oro sería para persona que quitara el obstáculo del camino. El campesino
aprendió lo que muchos de nosotros nunca comprendemos.
Cada obstáculo ofrece una oportunidad para que mejoremos nuestra condición.
Muchos años atrás, cuando trabajaba como voluntaria en un hospital, llegué a conocer a una
muchachita llamada Liz que sufría una extraña y seria enfermedad. Su única oportunidad de
recuperación parecía ser una transfusión de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido
milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos que se
necesitaban para combatir el padecimiento. El doctor le explicó la situación al pequeño
hermano, y le preguntó si él estaría dispuesto a darle su sangre a su hermana.
Lo vi dudar por sólo un instante antes de respirar profundamente diciendo, “Si, yo lo haré si
eso lo salva…” Mientras progresaba la transfusión, él permanecía acostado al lado de su
hermana y sonreía, como sonreíamos todos nosotros al mirar como el color regresaba a las
mejillas de la niña. Entonces su rostro palideció y su sonrisa desapareció. Miro al doctor y
pregunto con una voz temblorosa “¿Comenzaré a morirme enseguida?”
Siendo pequeño, el muchacho había malinterpretado al doctor; él pensó que tendría que dar a
su hermana toda su sangre para poder salvarla.
“Trabaja como si no necesitaras el dinero. Ama como si nunca hubieses sido lastimado, y baila
como lo haces cuando nadie te está mirando”.
Tal vez te interesa saber lo que la ciencia ha descubierto acerca del por qué en esa forma.
Se ha comprobado que cuando cada pájaro bate sus alas, produce un movimiento en el aire
que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en “V” la bandada aumenta por lo menos un
71% más de poder que si cada pájaro volara sólo.
Las personas que comparten una dirección común y tienen sentido de comunidad pueden
llegar a donde desean más fácil y rápidamente porque van apoyándose mutuamente.
Cada vez que un ganso sale de la formación siente inmediatamente la resistencia al aire, se da
cuenta de la dificultad de hacerlo sólo y rápidamente regresa a su formación para beneficiarse
del poder del compañero de adelante.
Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma
su lugar.
Obtenemos mejores resultados si tomamos turnos haciendo los trabajos más difíciles.
Los gansos que van de tras graznan (producen el sonido propio de ellos) para alentar a los que
van adelante a mantener la velocidad.
Finalmente, cuando un ganso se enferma o cae herido por un disparo, otros dos gansos se
salen de formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañándolo hasta
que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere, y sólo entonces los dos
acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otro grupo.
Si nosotros tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos uno al lado del otro
apoyándonos y acompañándonos.
Esther Kim es una verdadera campeona con una cálida historia. Ella compitió con su
compañera de la infancia Kay Poe, en las pruebas de USA para participar en los Juegos
Olímpicos en su deporte, Taekwondo. Esther perdió la partida, pero continuó para ganar todas
las batallas restantes, que todavía le permitían para los finales.
Las únicas competidoras que quedaban ahora eran Kay Poe, con una pierna lastimada, y su
amiga, Esther Kim. Una de las dos sería la elegida de estas pruebas para el equipo Olímpico.
“La miré con una sola pierna en buenas condiciones contra mi con dos piernas buenas,”
recuerda Esther Kim, “y dije ¡no es justo!”
En un instante, Esther tomó una dura decisión. Ella renunció (forfeited) al partido a beneficio
de su amiga Kay, cuya pierna
debería estar completamente recuperada cuando comenzaran los juegos Olímpicos. Por su
parte, Kay le compró a Esther un pasaje para Sydney, Australia, de manera que pudiera ver y
animar desde las gradas.
“Este fue nuestro sueño, ir a las Olimpiadas” dijo Esther. “¡es tan duro! He llorado por ello”
Pero Esther descubrió algo importante, “Le regalé mi sueño”, dijo, “pero por primera vez, me
siento como una campeona”. Esther Kim obtuvo una victoria mucho más grande que una
peleada cobre las colchonetas. Ganó una victoria del espíritu, que la califica como una
verdadera campeona.
Como señaló el padre de Kay Poe, “Los campeones no son siempre los que ganan las
medallas”, no, a veces se encuentran animando desde las graderías, porque triunfar y ganar
son a menudo victorias obtenidas en los rincones escondidos del corazón. Y cualquiera de
nosotros que luche y obtenga tal victoria conocerá el significado de la palabra “éxito”
(Life Support)
EL MENDIGO
Éramos la única familia en el restaurante con un niño. Yo senté a Daniel en una silla para niño y
me di cuenta que todos estaban tranquilos comiendo y charlando. De repente, Daniel pegó un
grito con ansia y dijo, «Hola amigo!», golpeando la mesa con sus gorditas manos. Sus ojos
estaban bien abiertos por la admiración y su boca mostraba la falta de dientes en su encía. Con
mucho regocijo él se reía y se retorcía. Yo miré alrededor y vi la razón de su regocijo.
Era un hombre andrajoso con un abrigo en su hombro; sucio, grasoso y roto. Sus pantalones
eran anchos y con el cierre abierto hasta la mitad y sus dedos se asomaban a través de lo que
fueron unos zapatos. Su camisa estaba sucia y su cabello no había recibido una peinilla por
largo tiempo. Sus patillas eran cortas y muy poquitas y su nariz tenía tantas venitas que parecía
un mapa.
Estábamos un poco lejos de él para saber si olía, pero seguro que olía mal. Sus manos
comenzaron a menearse para saludar.
“Hola bebito, cómo estás muchachón”; le dijo el hombre a Daniel. Mi esposa y yo nos
miramos, “¿qué hacemos?”.
Daniel continuó riéndose y contestó: «Hola, hola amigo». Todos en el restaurante nos miraron
y luego miraron al pordiosero.
El viejo sucio estaba incomodando a nuestro hermoso hijo. Nos trajeron nuestra comida y el
hombre comenzó a hablarle a nuestro hijo como un bebé.
Nadie creía que era simpático lo que el hombre estaba haciendo. Obviamente el estaba
borracho. Mi esposa y yo estábamos avergonzados.
Comimos en silencio; menos Daniel que estaba súper inquieto y mostrando todo su repertorio
al pordiosero, que le contestaba con sus niñadas.
Finalmente terminamos de comer y nos dirigimos hacia la puerta. Mi esposa fue a pagar la
cuenta y le dije que nos encontraríamos en el estacionamiento. El viejo se encontraba muy
cerca de la puerta de salida. «Dios mío, ¡ayúdame a salir de aquí!, antes de que este loco le
hable a Daniel». Dije orando, mientras caminaba cerca al hombre. Le di un poco la espalda
tratando de salir sin respirar ni un poquito del aire que él pudiera estar respirando.
Mientras yo hacía esto, Daniel se volvió rápidamente en dirección hacia donde estaba el viejo y
puso sus brazos en posición de “cargarme”. Antes de que yo se lo impidiera, Daniel se
abalanzó desde mis brazos hacia los brazos del hombre. Rápidamente el muy oloroso viejo y el
joven niño consumaron su relación amorosa. Daniel en un acto de total confianza, amor y
sumisión recargó su cabeza sobre el hombro del pordiosero. El hombre cerró sus ojos y pude
ver lágrimas corriendo por sus mejillas. Sus viejas y maltratadas manos llenas de cicatrices,
dolor y duro trabajo, suave, muy suavemente, acariciaban la espalda de Daniel. Nunca dos
seres se habían amado tan profundamente en tan poco tiempo.
Yo me detuve aterrado. El viejo hombre se meció con Daniel en sus brazos por un momento,
luego abrió sus ojos y me miró directamente a los míos. Me dijo en voz fuerte y segura: “Usted
cuide a este niño”. De alguna manera le contesté: «Así lo haré», con un inmenso nudo en mi
garganta. Él separó a Daniel de su pecho, lentamente, como si tuviera un dolor. Recibí a mi
niño, y el viejo hombre me dijo: “Dios le bendiga, señor. Usted me ha dado un hermoso
regalo».
No puede decir más que un entrecortado “gracias”. Con Daniel en mis brazos caminé
rápidamente hacia el carro. Mi esposo me preguntaba por qué estaba llorando y sosteniendo a
Daniel tan apretadamente, y por qué yo estaba diciendo: “Dios mío, Dios mío, perdóname.
“Las inteligencias medianas condenan, por lo general, todo cuanto excede a su comprensión”
VAS MUY A PRISA
Cierta vez, un conductor se desplazaba por una de las highways de los Estados Unidos a una
velocidad excesivamente alta, cuando, de repente justo después de una curva aparece un
hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma
desesperante.
El conductor, sorprendido ya ala vez asustado, toca insistentemente la bocina para ver si así el
individuo se quitaba del camino. Pero fue inútil, el hombre seguía haciendo señal de pare con
sus brazos.
Debe de estar loco- dijo el conductor mientras pisaba el freno provocando un fuerte chillido y
dejando dos largas marcas negras en el pavimento, logrando así detener el auto antes de
chocar a aquel hombre. Muy enojado, se desmonta del carro y, estrellando la puerta, se dirige
hacia el hombre y le dice: -Acaso no tienes ojos? ¿No ves lo peligrosa que es ésta carretera y te
atraviesas en ella como si nada? ¿O acaso eres loco para no ver el peligro que corres?
-No, señor, no estoy loco –le contestó el individuo- . Lo que pasa es que el puente que está en
la próxima curva acaba de desplomarse; y sabía que, si no hacía algo, usted, en este momento,
ya estaría muerto. Tuve que arriesgar mi vida para ver si podía salvar la suya.
Quizás, en la carretera de tu vida algún loco –como lo llaman te ha obstaculizado en paso para
hablarte del Amor de Dios, lo mucho que Cristo te ama; y te has enojado sobremanera porque
VAS MUY A PRISA.
Quizás hoy yo esté obstaculizando tu camino quitándote unos minutos; pero ¿Qué habría
pasado si el conductor hace caso omiso al individuo del camino?, ¿qué crees que pasará a los
que oyen la advertencia de la palabra de Dios y no lo hacen caso?
“Hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero su fin es camino de muerte”
LA ÚLTIMA CENA
Existe una anécdota del gran pintor, escultor e inventor Leonardo Da Vinci, acerca de su
pintura "La última Cena", una de sus obras más copiadas y vendidas en la actualidad. Tardó 20
años en hacerla debido a que era muy exigente al buscar a las personas que servirían de
modelos. Tuvo problemas en iniciar la pintura porque no encontraba al modelo para
representar a Jesús, quien tenía que reflejar en su rostro pureza, nobleza y los más bellos
sentimientos. Así mismo debía poseer una extraordinaria belleza varonil. Por fin, encontró a un
joven con esas características, fue el primero que pintó.
Después fue localizando a los 11 apóstoles, a quienes pintó juntos, dejando pendiente a Judas
Iscariote, pues no daba con el modelo adecuado. Este debía ser una persona de edad madura y
mostrar en el rostro las huellas de la traición y la avaricia. Por lo que el cuadro quedó
inconcluso por largo tiempo, hasta que le hablaron de un terrible criminal que habían
apresado. Fue a verlo y era exactamente el Judas que el quería para terminar su obra, por lo
que solicitó al alcalde le permitiera al reo que posara para él.
El alcalde conociendo la fama del maestro Da Vinci, aceptó gustoso y llevaron al reo
custodiado por 2 guardias y encadenado al estudio del pintor. Durante todo el tiempo el reo
no dio muestra de emoción alguna de que había sido elegido para modelo, mostrándose
demasiado callado y distante. Al final, Da Vinci, satisfecho del resultado, llamó al reo y le
mostró la obra, cuando el reo la vio, sumamente impresionado, cayó de rodillas llorando. Da
Vinci, extrañado, le preguntó el por que de su actitud, a lo que el preso respondió: ¿Maestro
Da Vinci, es que acaso no me recuerda?" Da Vinci observándolo le contesta: "No. nunca antes
lo había visto". Llorando y pidiendo perdón a Dios el reo le dijo: "Maestro, yo soy aquel joven
que hace 19 años usted escogió para representar a Jesús en este mismo cuadro"...
LA ÚLTIMA CENA
Un día, por encargo de su abuelita, Adela fue al bosque en busca de setas para la comida.
Encontró unas muy bellas, grandes y de hermosos colores llenó con ellas su cestillo.
-Mira abuelita -dijo al llegar a casa-, he traído las más hermosas... ¡mira qué bonito es su color
escarlata! Había otras más arrugadas, pero las he dejado.
-Hija mía -repuso la anciana- esas arrugadas son las que yo siempre he recogido. Te has dejado
guiar por las apariencias engañosas y has traído a casa hongos que contienen veneno. Si los
comiéramos, enfermaríamos; quizás algo peor...
Adela comprendió entonces que no debía dejarse guiar por el bello aspecto de las cosas, que a
veces ocultan un mal desconocido.
EL CIEMPIÉS
-Qué complicación (exclamó el Abad viendo caminar a un ciempiés) y qué maravilla: lo hace
tan bien que parece fácil.
De pronto, le vino a la memoria una historieta que había escuchado no sabía dónde:
"El pequeño ciempiés sintió que debía lanzarse a caminar, y preguntó inquieto a su madre:
-Para andar, ¿qué pies debo mover primero: los pares o los impares, los de la derecha o los de
la izquierda, los de delante o lo de detrás? ¿O los del centro? ¿Y cómo? ¿Y por qué?
-Cuando quieras andar, hijo mío -le respondió la madre- deja de cavilar y... anda".
LOS CAMPESINOS
Érase una vez, una comunidad en lo alto de un monte. Aquel año, la cosecha: de café fue
excelente y cada familia logró recoger una buena cantidad.
Cuando llegó el tiempo de llevarlo a vender, cada uno de los cincuenta vecinos de la
comunidad, salió por su cuenta a venderlo.
Consiguieron un buen precio en el mercado. Cada uno guardó su plata lo más escondida que
pudo, y después de hacer unas compras, regresaron a sus casas.
En el camino, detrás de unos palos, estaban escondidos tres ladrones, que iban robando uno a
uno a todos los campesinos que regresaban.
Al llegar a su comunidad, el hombre más viejo de aquella comunidad, que estaba sentado a la
puerta de su casa les preguntó:
¿Qué les pasa, compañeros? Esta mañana cuando salieron a vender el café, iban con la cara
sonriente, y ahora, regresan tristes y apaleados.
--Todo marchaba bien. Conseguimos una buena ganancia por el café, pero al regreso, tres
ladrones nos han robado todo lo que cargábamos.
-- ¡Pero cómo es posible, si vosotros sois cincuenta y ellos eran tres! Y le dijeron;
-- Muy sencillo; hermano. Ellos eran tres, pero estaban unidos; nosotros, sin embargo, somos
cincuenta, pero estamos desunidos.
-- "El que se atreva a recibir un tiro por Cristo quédese en el lugar que esta",
Inmediatamente el coro se fue, y los diáconos también se fueron, también se fue gran parte de
la feligresía. De las 2,000 personas solo quedaban 20.
-- "OK PADRE", ya me deshice de los hipócritas. Ahora puede empezar su sermón, que tenga
un buen día.
VUESTRA RIQUEZA
"hermano, hace tiempo que no como y me siento muy cansado, aunque no tengo ni una sola
moneda quisiera pedirte que me arreglaras mis sandalias para poder caminar".
"¡Yo soy muy pobre y ya estoy cansado de todo el mundo que viene a pedir pero nadie quiere
dar!", contestó el zapatero
Entonces el genio replicó: "Está bien, te podría dar 100 millones, a cambio de tus brazos".
El zapatero le contestó: "¿Para qué quiero yo 100 millones si no voy a poder comer solo,
trabajar, jugar con mis hijos. etc.?.
Entonces el genio le ofreció: "En ese caso, te puedo dar 1000 millones a cambio de tus ojos".
El zapatero respondió asustado: "¿Para qué me sirven 1000 millones si no voy a poder ver el
amanecer, ni a mi familia y mis amigos, ni todas las cosas que me rodean?".
Entonces, el genio, le dijo: "Ah hermano mío, ya ves que fortuna tienes y no te das cuenta"
PENSAR EN EL VECINO
El padre del pintor sevillano Javier de Winthuyssen, cuando tenía que pintar la fachada de su
casa, que en Andalucía es costumbre pintarla para la primavera, mandaba al pintor a casa del
vecino de enfrente a preguntarle de qué color quería que la pintara. Decía el viejecito
encantador:
"El es quien ha de verla y disfrutarla; es natural que yo la pinte a su gusto". (Juan Ramón
Jiménez, en "El trabajo gustoso")
EL PRINCIPITO Y EL ZORRO
-Es una cosa demasiada olvidada - dijo el zorro- Significa "crear lazos". ¿Crear lazos?
-Sí - dijo el zorro-. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil
muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro
semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro.
Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo.....
-Empiezo a comprender - dijo el principito -, Hay una flor... Creo que me ha domesticado...
-Bien lo quisiera -respondió el principito- pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar
amigos y conocer muchas cosas. Sólo se conocen las cosas que se domestican -dijo el zorro-.
Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes.
Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un
amigo, ¡domestícame! ....
-El principito se fue nuevamente a ver a las rosas: No sois en absoluto parecidas a mi rosa: no
sois nada aún -les dijo-. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como
era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y
ahora es único en el mundo.
-Sois bellas, pero estáis vacías -les dijo todavía-. No se puede morir por vosotras. Sin duda que
un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que
todas vosotras, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien
puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo dos o tres que se
hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a quien escuché quejarse, o alabarse, o aún,
algunas veces, callarse. Puesto que, ella es mi rosa.
-Adiós, dijo. -Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve sino con el
corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el
principito-, a fin de acordarse.
El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante. El tiempo que perdí
por mi rosa... -dijo el principito-, a fin de acordarse.
Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla.
Érase una vez seis hombres sabios que vivían en una pequeña aldea. Los seis sabios eran
ciegos. Un día alguien llevó un elefante a la aldea. Los seis sabios buscaban la manera de saber
cómo era un elefante, ya que no lo podían ver.
"Ya lo sé", dijo uno de ellos. "¡Palpémoslo!". "Buena idea", dijeron los demás. "Ahora
sabremos como es un elefante". Así, los seis sabios fueron a "ver" al elefante. El primero palpó
una de las grandes orejas del elefante. La tocaba lentamente hacia adelante y hacia atrás. "El
elefante es como un gran abanico", gritó el primer hombre. El segundo tanteó las patas del
elefante. "Es como un árbol", exclamó. "Ambos estáis equivocados", dijo el tercer hombre. "El
elefante es como una soga". Este le había examinado la cola.
Justamente entonces el cuarto hombre que examinaba los finos colmillos, habló:
"Serpiente",
"Un muro",
"Estáis equivocados",
"Estoy en lo cierto".
Los seis hombres se ensalzaron en una interminable discusión durante horas sin ponerse de
acuerdo sobre cómo era el elefante.
Probablemente esta historia te ha hecho sonreír, ya que, ¿Cuál es el problema? ¡Eso es! Cada
hombre podía "ver" en su mente sólo lo que podía sentir con sus manos. Como resultado cada
uno se reafirmaba en que el elefante era como él lo sentía. Ninguno escuchaba a los demás.
Esos hombres estaban inmersos en un conflicto basado en la percepción (lo que creían "ver").
El conflicto es tan viejo como la historia misma. El ser humano siempre ha intentado conocer
su mundo y comunicarse con los demás. Aunque esto no es fácil ya que no todas las personas
ven los problemas de la misma forma. Si lees este viejo cuento de la india descubrirás unas de
las causas de la falta de entendimiento entre las personas
1. Cuidarás tu presentación todos los días. Viste bien, arréglate como si Fueras
a una fiesta. ¡Que más fiesta que la vida!
2. No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación. ¡Nada de jugar al
enclaustrado o al preso voluntario!. Saldrás a la calle y/o al campo ¡de paseo.!
El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece.
3. Amarás al ejercicio físico como a ti mismo. Un rato de gimnasio, una caminata
razonable dentro o fuera de casa. Contra inercia, ¡diligencia!
4. Evitarás actividades y gestos de viejo derrumbado. La cabeza gacha, la
espalda encorvada, los pies arrastrándose. NO. ¡Que la gente diga un piropo
cuando pasas!
5. No hablarás de tu vejez ni te quejarás de tus achaques. Acabarás por creerte
más viejo y más enfermo de lo que en realidad estás. Y te harán el vacío.
Nadie quiere estar oyendo historias de hospital. ¡Deja de autollamarte viejo y
considerarte enfermo!
6. Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas. Al mal tiempo buena cara. Sé
positivo en los juicios, pon buen humor en las palabras, alegre el rostro,
Amable en los ademanes. Se tiene la edad que se ejerce. ¡La vejez no es una
cuestión de años sino estado de ánimo!
7. Tratarás de ser útil a ti mismo y a los demás. No eres un parásito ni una rama
desgajada voluntariamente del árbol de la vida. Bástate hasta donde sea
posible y ayuda. ¡Ayuda con una sonrisa, con un consejo, un servicio!
8. Trabajarás con tus manos y tu mente. El trabajo es la terapia infalible.
Cualquier actividad laboral, intelectual, artística = Medicinas para todos los
Males. ¡Honra la bendición del trabajo!
9. Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas. En las del hogar,
intégrate a todos los miembros de la familia. Ahí tienes la oportunidad de
convivir con todas las edades, niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario
de la vida. ¡Huye del bazar de antigüedades!
10. No pensarás que todo tiempo pasado fue mejor. Deja de estar condenando a
tu mundo. ¡Alégrate! ¡Entre las espinas florecen las rosas!
Se ha comprobado que todos necesitamos contacto físico para sentirnos bien, y una de las
formas más importantes de contacto físico es el abrazo.
Cuando nos tocamos y nos abrazamos, llevamos vida a nuestros sentidos y reafirmamos la
confianza en nuestros propios sentimientos.
Algunas veces no encontramos las palabras adecuadas para expresar lo que sentimos, el
abrazo es la mejor manera.
Hay veces, que no nos atrevemos a decir lo que sentimos, ya sea por timidez o porque los
sentimientos nos abruman, en esos casos se puede contar con el idioma de los abrazos.
Los abrazos, además de hacernos sentir bien, se emplean para aliviar el dolor, la depresión y la
ansiedad.
Pues debes saber que CUATRO abrazos al día son necesarios para sobrevivir, OCHO para
mantenerse y DOCE para crecer como personas.
PROTECCIÓN:
El sentirnos protegidos es importante para todos, pero lo es más para los niños y los ancianos
quienes dependen del amor de quienes los rodean.
SEGURIDAD:
CONFIANZA:
La confianza nos puede hacer avanzar cuando el miedo se impone a nuestro deseo de
participar con entusiasmo en algún desafío de la vida.
FORTALEZA:
Cuando transferimos nuestra energía con un abrazo, aumentan nuestras propias fuerzas.
SALUD:
El contacto físico y el abrazo imparten una energía vital capaz de sanar o aliviar dolencias
menores.
El abrazo Salvador.
Unas mellizas que al nacer estuvieron en sus respectivas incubadoras pero una de ellas no
tenía esperanza de vida y la jefa de enfermeras de ese hospital se le ocurrió y luchó contra las
reglas hospitalarias para que estuvieran juntas, y lo más hermoso fue cuando al ponerlas
juntas la bebe que estaba muy bien, abrazó a su hermanita regulando con el cuerpo la
temperatura y el pulso, fue así que logró estabilizar el ritmo cardíaco de su hermanita.
AUTOVALORACIÓN:
UN ABRAZO:
Hace y dice Muchísimo, abraza a tu amigo, abraza a tu ser querido, abraza a tus niños, abraza a
tus viejos, abraza a tu mascota…
AMOR VERDADER0
¿Qué tan verdadero es el amor que sientes por ella...?
Si eres una mujer, tengo la plena certeza de que este mensaje te interesa mucho...
Y si eres hombre seguramente conoces a alguna mujer a la que en verdad amas como para
tomarte un momento en leer este mensaje y luego hacer lo necesario para que ella lo conozca
también...
Un hombre atractivo, de mediana edad, entró en un café y se sentó. Antes de pedir, no pudo
evitar darse cuenta de que un grupo de hombres más jóvenes, que bebían en una mesa
cercana a la suya, se reía n de él . No fue hasta recordar que llevaba una pequeña cinta rosada
en la solapa de su chaqueta que se percató de lo que se trataba el asunto... El hombre no le dio
mayor importancia, pero la insistencia de las risas vecinas comenzó a molestarle. Miró a uno
de los hombres directamente a los ojos, se llevó el dedo a la solapa y apuntó a la cinta: -¿ Esto?
Con ese gesto todos los hombres en esa mesa se rieron abiertamente ... El hombre al cual
dirigió la mirada le dijo: — Disculpa, amigo, pero estábamos comentando lo lindo que te ves
con esa cinta rosada en tu chaqueta. Con toda calma, el hombre hizo un gesto de invitación al
bromista para que se acercara y se sentara en su mesa. Aunque se sentía bastante incómodo,
el hombre más joven se acercó y se sentó.
El hombre mayor, con voz muy calmada le dijo: — Llevo esta cinta para llamar la atención y
tomar en cuenta el Cáncer Mamario. — La llevo en honor a mi madre . — Lo siento, amigo.
¿Murió ella de cáncer mamario?. — No. Ella está sana y bien. Sus pechos me alimentaron
cuando era un bebé y fueron albergue cuando tuve miedo o me sentí solo en mi niñez. Estoy
muy agradecido por los pechos de mi madre y por su salud . — Entiendo — respondió el otro
... — También llevo esta cinta para honrar a mi esposa — , continuó diciendo el hombre. — Y
ella, ¿también está bien? — Claro que sí. Sus pechos han sido fuente de amor, para ambos.
Con ellos alimentó a nuestra bella hija de 23 años. Estoy agradecido por los pechos de mi
mujer y por su salud . — Ya veo. Y supongo que también lleva la cinta para honrar a su hija . —
No. Es muy tarde para eso. Mi hija murió de cáncer mamario hace un mes. Ella pensó que era
demasiado joven para tener cáncer, por lo que cuando accidentalmente notó una pequeña
protuberancia, la ignoró. Ella pensó que como no le causaba molestia o dolor, no había de qué
preocuparse.
Si en verdad las amas, exhorta a todas las mujeres que quieres, a practicarse auto - exámenes
regulares y a tomarse por lo menos una mamografía al año
ANTES DE...
Esta es la historia de una joven ciega que se odiaba a si misma, y a todo el mundo por ser
ciega. Odiaba a todos, menos a su novio que la quería mucho.
Un día, consiguió un par de ojos sanos. La operaron y pudo ver. Cuando lo hizo, el novio le
preguntó si se casaría con él, a lo que ella respondió que no, porque se dio cuenta que él era
ciego. El novio, triste, lo comprendió y se despidió de su vida.
En su partida le dijo:
- Tan solo te pido que cuides muy bien de mis ojos, pues te los regalé y ahora son los tuyos. Te
amo.
Hoy, antes de decir algo destructivo, piensa en los que no pueden hablar; antes de quejarte del
sabor de tu comida, piensa en los que no tienen que comer; antes de quejarte de tu pareja,
piensa en los corazones solitarios y tristes que añoran un compañero; antes de quejarte de tus
hijos, piensa en quienes no los tienen y los desean; cuando estés cansado y reniegues de tu
trabajo, piensa en los millones que están desempleados y quisieran el tuyo; antes de señalar
con el dedo, y tomarte la atribución de juzgar, recuerda que todos hemos cometido errores, y
lo seguiremos haciendo. Y cuando el cansancio y las tinieblas quieran timarte y llenarte de
pensamientos negativos y destructores, sonríe, sonríe y da gracias porque estás vivo y todavía
andas por aquí.
Disfrútalo...
APRENDÍ EN LA VIDA
Al primer año de nacido aprendí lo importante que es un juguete. sobre todo si sabe rico.
A los 3 años, aprendí que duele más una palabra que un golpe.
A los 6 años, aprendí que bañar a las tortugas con agua caliente las mata aunque huelan feo.
A los 7 años, aprendí lo confortante que se siente un abraso de papá o mamá cuando me daba
miedo o simplemente cuando sentía que necesitaba sentirme amado.
A los 9 años, aprendí que mi profesora sólo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.
A los 10 años, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.
A los 12 años, aprendí que, si tenía problemas en la escuela, los tenía más grandes en casa
A los 13 años, aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería; mi madre me
mandaba a ordenarlo
A los 15 años, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano, porque mi
padre tenía frustraciones mayores... y la mano más pesada.
A los 16 años, aprendí que mi hermana no era mi mayor enemiga. y que podía ser mi mejor
confidente.
A los 17 años, aprendí que emborracharte no siempre es el mejor sentimiento, (menos al otro
día) y que no es la mejor forma de solucionar los problemas.
A los 20 años, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños.
A los 21 años, aprendí que un libro puede llegar a ser una buena compañía.
A los 22 años, aprendí que si encuentras a la mujer adecuada te puede enseñar a amar.
A los 23 años, aprendí lo que es extrañar a alguien y lo grato que es volverlo a encontrar.
A los 24 años, aprendí que con el tiempo las cosas se miran de una forma diferente.
A los 25 años, aprendí que aunque me quería comer el mundo aun me faltaba mucha
experiencia.
A los 26 años, aprendí que no importa lo lejos que viajes cuando quieras huir de algo, tus
problemas siempre te acompañaran a lo largo de toda la travesía.
A los 28 años, aprendí que se puede hacer, en un instante, algo que te va a hacer doler la
cabeza la vida entera.
A los 30 años, aprendí que se necesita mucho amor, paciencia y inteligencia para vivir con
alguien.
A los 31 años, aprendí lo que es ser padre y me empecé a dar cuenta de lo que eso significa.
A los 32 años, me di cuenta lo que me falto platicar y convivir con mi padre. y lo mucho que me
falto aprender de el.
A los 33 años, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún
motivo.
A los 34 años, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.
A los 35 años, aprendí que puedes deprimirte como cuando tenias 17 años y eso no esta mal.
solo significa que estas empezando a pensar en ti mismo.
A los 36 años, entendí que mi madre no va cambiar y sigue siendo inútil discutir con ella.
A los 38 años, aprendí que a veces la vida se repite y duele igual que la primera vez.
A los 39 años, aprendí que ser buen amigo no se trata solo de recibir.
A los 40 años, aprendí que, si estás llevando una vida sin fracasos, no estás corriendo los
suficientes riesgos.
Que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo un pequeño detalle que casi siempre no
cuesta nada.
Que ver una buena película puede darme una tarde agradable.
Que aprender a aceptarme como soy me puede ayudar a no sentirme tan solo.
Que las cosas que te pasan y que te duelen siempre te dejan una enseñanza. y esta en ti
aprender de ella.
Que nunca es tarde para decir la verdad (por mas dura que esta sea) y que tampoco es tarde
para enfrentar a quien le hice daño si aquélla persona te quiere te sabrá entender y perdonar.
Que pedir ayuda puede dar mucha vergüenza y miedo, pero que a veces es necesario y hay
que sacar fuerzas y valor para hacerlo.
Que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.
Que esperar a los hijos despierto cuando salen de noche no va a hacer que lleguen mas
temprano.
Y que ahora entiendo que eso es imposible y que solo me queda aplicar mis experiencias y no
perder la oportunidad de encontrar a un amigo.
Que si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.
Que tengo mucho para aprender. y que no importa la edad que tengas, aun estás a tiempo de
cambiar las cosas y ser feliz.
Érase una vez un chico con mal carácter. Su padre le dio un saco de clavos y le dijo que clavara
uno en la verja del jardín cada vez que perdiera la paciencia o se enfadara con alguien.
El primer día clavó 37 clavos. Durante las semanas siguientes se concentró en controlarse y día
a día disminuyó la cantidad de clavos nuevos en la verja. Había descubierto que era más fácil
controlarse que clavar clavos.
Finalmente llegó un día en el que ya no clavaba ningún nuevo clavo. Entonces fue a ver a su
padre para explicárselo.
Su padre le dijo que era el momento de quitar un clavo por cada día que no perdiera la
paciencia. Los días pasaron y finalmente el chico pudo decir a su padre que había quitado
todos los clavos de la verja.
El padre condujo a su hijo hasta la verja y le dijo: «Hijo mío, te has comportado muy bien, pero
mira todos los agujeros que han quedado en la verja».
Ya nunca será como antes. Cuando discutes con alguien y le dices cualquier cosa ofensiva le
dejas una herida como ésta.
Puedes clavar una navaja a un hombre y después retirarla, pero siempre quedará la herida.
No importan las veces que le pidas perdón, la herida permanecerá. Una herida provocada con
la palabra hace tanto daño como una herida física.
CLIENTE:
CLIENTE:
Estuve revisando mi equipo y encontré un sistema que se llama AMOR; pero no funciona. ¿Me
puedes ayudar con eso?
SOPORTE TÉCNICO:
Seguro que si pero yo no puedo instalárselo; tendrá; que instalarlo usted mismo, yo lo dirijo
por teléfono, ¿le parece?
CLIENTE:
Si, puedo intentarlo. No se mucho de estas cosas, pero creo que estoy listo para instalarlo
ahora.
SOPORTE TÉCNICO:
CLIENTE:
Si ya. Pero hay varios programas ejecutándose en este momento. ¿No hay problema para
instalar mientras siguen ejecutándose?
SOPORTE TÉCNICO:
CLIENTE:
SOPORTE TÉCNICO:
CLIENTE:
SOPORTE TÉCNICO:
Con gusto. Ve al menú INICIO e invoca PERDON.EXE. Ejecútalo tantas veces como sea
necesario hasta que CORAJE.EXE y RESENTIMIENTO.COM hayan sido borrados completamente.
CLIENTE:
Si, en breve recibirás un mensaje que dice que AMOR estará activo mientras CORAZON este
vigente.
CLIENTE:
SOPORTE TÉCNICO:
CLIENTE:
SOPORTE TÉCNICO:
CLIENTE:
Si aquí lo tengo.
SOPORTE TÉCNICO:
Debes eliminar AUTOCRITICA.EXE de todos los directorios, y después borrar todos los archivos
temporales y la papelera de
reciclaje, para asegurar que se borre completamente y nunca se active.
CLIENTE:
Entendido ¡Hey! MI CORAZON se esta llenando con unos archivos muy bonitos. SONRISA.JPG
se esta desplegando en mi monitor e indica que PAZ.EXE y FELICIDAD.COM se esta replicando.
SOPORTE TÉCNICO:
Eso indica que AMOR está instalado y ejecutándose, ya lo puedes manejar de aquí.
Una cosa mas antes de irme… AMOR es un software sin costo. Asegúrate de dárselo, junto con
sus diferentes módulos, a todos los que conozcas y te encuentres.
CON EL TIEMPO...
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que
tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender
cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu
soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por
ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir
lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas
grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la
amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por
aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o
temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al
final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que
estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente
a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que
extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún
sentido.
Justamente cuando:
Nuestro cerebro tiene la misma capacidad que el de los hombres. Aunque tengamos 6 billones
de neuronas menos... o sea nuestras neuronas son más eficientes.
Somos monogámicas... ¡aunque sea necesario probar varios hombres hasta encontrar alguno
que valga la pena...!
Vivimos más.
1ra semana.
Hoy cumplí una semana de nacido, ¡Que alegría haber llegado a este mundo.
1er mes.
2 mes.
Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta, y con sus ojos vidriosos, me dijo
adiós. Esperando que mi nueva "familia humana" me cuidara también como ella lo había
hecho.
4 meses.
He crecido rápido; todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mí son
como "hermanitos". Somos muy inquietos, ellos me jalan la cola y yo les muerdo jugando.
5 meses.
Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice "pipi adentro de la casa; pero nunca
me habían dicho donde debo hacerlo. Además duermo en la recámara... !Ya no me aguantaba!
8 meses.
Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido. Creo que
mi familia humana me quiere y me consiente mucho. Cuando están comiendo me convidan. El
patio es para mi solito y me doy vuelo escarbando como mis antepasados los lobos, cuando
esconden la comida. Nunca me educan. Ha de estar bien todo lo que hago.
12 meses.
Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos
pensaban. Que orgullosos se deben de sentirse de mi.
13 meses.
Que mal me sentí hoy. Mi "hermanito" me quitó la pelota. Yo nunca agarro sus juguetes. Así
que se la quité, pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes, así que lo lastimé sin querer.
Después del susto, me encadenaron casi sin poderme mover al rayo del sol. Dicen que van a
tenerme en observación y que soy ingrato. No entiendo nada de lo que pasa.
15 meses.
Ya nada es igual... vivo en la azotea. Me siento muy solo. mi familia ya no me quiere. A veces
se les olvida que tengo hambre y sed. Cuando llueve no tengo techo que me cobije.
16 meses.
Hoy me bajaron de la azotea. De seguro mi familia me perdonó y me puse tan contento que
daba saltos de gusto. Mi rabo parecía un abanico. Encima de eso, me van a llevar con ellos de
paseo. Nos enfilamos hacia la carretera y de repente se pararon. Abrieron la puerta y yo me
baje feliz creyendo que haríamos nuestro "día de campo". No comprendo por que cerraron la
puerta y se fueron. "¡Oigan, esperen!" -ladré... se olvidan de mí. Corrí detrás del carro con
todas mis fuerzas. Mi angustia crecía al darme cuenta, que casi me desvanecía y ellos no se
detendrían: Me habían olvidado.
17 meses.
He tratado en vano de buscar el camino de regreso a casa. Me siento muy solo y estoy perdido.
En mi sendero hay gente de buen corazón que me ve con tristeza y me da algo de comer. Yo
les agradezco con mi mirada y desde el fondo con mi alma. Yo quisiera que me adoptaran y
sería leal como ninguno. Pero sólo dicen "pobre perrito", se ha de haber perdido.
18 meses.
El otro día pase por una escuela y vi a muchos niños y jóvenes como mis "hermanitos". Me
acerqué y un grupo de ellos, riéndose, me lanzo una lluvia de piedras "a ver quien tenia mejor
puntería". Una de esas piedras me lastimó el ojo y desde entonces ya no veo con él.
19 meses.
Parece mentira, cuando estaba mas bonito se compadecían más de mí. Ya estoy muy flaco; mi
aspecto ha cambiado. Perdí mi ojo y la gente mas bien me saca a escobazos cuando pretendo
echarme en una pequeña sombra.
20 meses.
Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar la calle por donde pasan los coches, uno me
arrolló. Según yo estaba en un lugar seguro llamado "cuneta", pero nunca olvidaré la mirada
de satisfacción del conductor, que hasta se ladeo con tal de centrarme. Ojalá me hubiera
matado, pero sólo me dislocó la cadera. El dolor es terrible, mis patas traseras no me
responden y con dificultades me arrastre hacia un poco de hierba a la ladera del camino.
Tengo 10 días bajo el sol, la lluvia, el frió, sin comer. Ya no me puedo mover. El dolor es
insoportable. Me siento muy mal; quede en un lugar húmedo y parece que hasta mi pelo se
esta cayendo. Alguna gente pasa y ni me ve; otras dicen: "No te acerques" Ya casi estoy
inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos. La dulzura de una voz me hizo
reaccionar. "Pobre perrito, mira como te han dejado", decía... junto a ella venia un señor de
bata blanca, empezó a tocarme y dijo: "Lo siento señora, pero este perro ya no tiene remedio,
es mejor que deje de sufrir. " A la gentil dama se le salieron las lágrimas y asintió. Como pude,
moví el rabo y la mire agradeciéndole me ayudará a descansar. Sólo sentí el piquete de la
inyección y me dormí para siempre pensando en porqué tuve que nacer si nadie me iba a
querer. La solución no es echar un perro a la calle, sino educarlo.
EL ARTE DE NO ENFERMAR
SI NO QUIERES ENFERMAR...
SI NO QUIERES ENFERMAR...
Toma decisiones.
Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros.
Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.
SI NO QUIERES ENFERMAR...
Busca soluciones.
Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma
en enfermedad.
SI NO QUIERES ENFERMAR...
No vivas de apariencias.
Quien esconde la realidad: finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien,
quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc., está acumulando toneladas de peso.
Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y
poca raíz.
SI NO QUIERES ENFERMAR...
Acéptate.
El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos de nosotros
mismos.
Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.
SI NO QUIERES ENFERMAR...
Confía.
SI NO QUIER
ES ENFERMAR...
El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida.
Sé feliz, sonríe, ama y disfruta de la naturaleza, del sol, de la lluvia, del viento, de la luz de las
estrellas y de la luna; en una palabra, vive...
EL SABIO Y EL REY
Un Rey soñó que había perdido todos los dientes.
- ¡Qué desgracia mi señor! - exclamó el Sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un
pariente de vuestra majestad.
- ¡Qué insolencia! - gritó el Rey enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa?
¡Fuera de aquí!
Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado.
Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de
oro.
Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer
Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de
oro.
- Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende de la forma en el
decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.
Hace muchísimos años, vivió en la India un sabio de quien se decía que guardaba en un cofre
encantado un gran secreto que lo hacia ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y
que por eso se consideraba el hombre más feliz del mundo. Muchos reyes envidiosos le
ofrecían poder o dinero y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre; pero todo era en
vano y mientras más lo intentaban mas infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir. Y así
pasaban los años y el sabio cada día era más feliz.
Un día, llegó ante él un niño y le dijo : ¡Señor, al igual que tú también quiero ser
inmensamente feliz¡ ¿Por qué no me enseñas lo que debo hacer para conseguirlo?. El sabio al
ver la sencillez y la pureza del niño le dijo: A ti te enseñaré el secreto para ser feliz, ven
conmigo y presta mucha atención.
En realidad son dos cofres donde guardo el secreto para ser feliz: estos son mi mente y mi
corazón, y el gran secreto para ser feliz no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo
largo de la vida:
EL PRIMER PASO:
Es saber que existe la presencia de DIOS en todas las cosas de la vida y por lo tanto debes
amarlo y darle gracias por todo lo que tienes. Este paso se llama "fe y gratitud"
EL SEGUNDO PASO:
Es quererte a ti mismo y todos los días al levantarte y al acostarte afirmar “yo soy importante,
valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mi y no hay obstáculos que no
pueda vencer, por que soy la mejor creación de Dios". Este paso se llama "alta autoestima"
EL TERCER PASO:
Es poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa
inteligentemente estudiando y sacando buenas notas; si piensas que eres capaz hazlo,
haciendo bien todas tus actividades; si piensas que eres cariñoso muéstrate como tal en tu
trato con los demás; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces
proponte metas en la vida y lucha por ellas hasta alcanzarlas. Este paso se llama “motivación”
EL CUARTO PASO:
Es que debes enfocarte en lograr tus metas, libre de envidias hacia los demás.
EL QUINTO PASO:
Es que el rencor no debe ser huésped de tu corazón, ese sentimiento no te dejará ser feliz,
deja que las leyes de Dios hagan justicia, tú perdona y olvida.
EL SEXTO PASO:
Es que recuerdes que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, si hoy quitas un lápiz, mañana te
quitarán algo de mayor valor para ti.
EL SÉPTIMO PASO:
Es que no debes maltratar a nadie ni colocarle sobrenombres, porque todos los seres de este
mundo tenemos derecho a que se nos respete, se nos quiera y se nos llame por nuestro
nombre.
Y EL ÚLTIMO PASO:
Es levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas
las cosas el lado bueno y bonito, piensa en lo afortunado que eres al tener lo que tienes, ayuda
a los demás sin pensar que vas a recibir algo a cambio; mira a las personas y descubre en ellas
sus cualidades y dales a ellos: “el secreto para ser un triunfador y que de esta manera puedan
ser inmensamente felices”.
La ciencia ha descubierto que los gansos vuelan formando una V porque cuando cada pájaro
bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al ganso que va detrás de él.
Volando en V, toda la bandada aumenta por lo menos en 71% más su poder de vuelo que si
cada pájaro lo hiciera solo.
Cada vez que un ganso se sale de la formación y siente la resistencia del aire, se da cuenta de
la dificultad de volar solo y de inmediato se incorpora de nuevo a la fila para beneficiarse del
poder del compañero que va adelante.
LECCIÓN 2: Si nosotros actuáramos con la inteligencia de los gansos, haríamos todo lo posible
por superar las diferencias, compartir una misma dirección y servir con lo mejor de nosotros
mismos.
Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso toma
su lugar.
LECCIÓN 3: Siempre obtenemos mejores resultados si tomamos turnos haciendo los trabajos
mas difíciles en lugar de permitir que el peso lo lleven unos pocos o uno solo.
Los gansos que van detrás producen un sonido propio de ellos, y hacen esto con frecuencia
para estimular a los que van adelante a mantener la velocidad.
LECCIÓN 4: Una palabra de aliento produce grandes beneficios. El estímulo motiva reconforta.
Finalmente, cuando un ganso enferma o cae herido por un disparo, dos de sus compañeros se
salen de la formación y lo siguen para ayudar y protegerlo. Se quedan con él hasta que este
nuevamente en condiciones de volar o hasta que muere, solo entonces los dos acompañantes
vuelven a la bandada o se unen a otro grupo.
Había una vez un hombre con cuatro hijos. El deseaba que sus hijos aprendieran a no juzgar las
cosas tan rápido. Así que los envió a cada uno a una gran aventura. Su objetivo … ir en
búsqueda de un árbol, el cual se encontraba lejos a una gran distancia.
Cuando ellos regresaron, los mandó a llamar y les preguntó lo que habían observado.
El segundo hijo comentó que el árbol estaba cubierto de un hermoso follaje y flores.
El tercer hijo estuvo en total desacuerdo, comentando que el árbol estaba lleno de brotes
florales, que desprendían un aroma dulce, fresco y hermoso. El árbol era la cosa más hermosa
que jamás había visto.
El último hijo se encontraba en total desacuerdo con los anteriores. Comentó que el árbol
estaba cargado de frutos, tan lleno de vida y esplendor.
Entonces el hombre explicó a los cuatro, que todos tenían la razón. Porque cada uno de ellos
había observado solamente una temporada en la vida de aquel árbol.
Él les explicó que no pueden juzgar a nadie, solamente por una temporada de su vida. La
esencia de las cosas y de quienes somos, así como los placeres, alegrías, y el amor proveniente
de la vida, solo puede ser medida al final, cuando todas las etapas de su vida se han reunido.
No dejes que el dolor de una temporada destruya el gozo de las demás. Y no juzgues la vida
por una época difícil.
Mantente firme en las dificultades y mejores tiempos vendrán con plena seguridad.
Fácil es juzgar los errores de otros, difícil es reconocer nuestros propios errores.
Fácil es disfrutar la vida todos los días, difícil es darle el verdadero valor.
Fácil es orar todas las noches, difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas.
- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó una vez más.
¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al maestro.
Finalmente él explicó:
– Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa
distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte
tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego preguntó:
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, porque, sus corazones están muy cerca. La
distancia entre ellos es muy pequeña.
Continuó:
– Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más
cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así
es cuan cerca están dos personas cuando se aman.
– Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien
más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.
Proverbios 15:1 “La respuesta suave quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.”
Mandamientos paradójicos:
Si tienes éxito, te ganarás amigos falsos y enemigos verdaderos, ten éxito de todos modos.
Si eres franco y sincero, la gente puede engañarte; sé franco y sincero de todos modos.
Lo que te cuesta años construir, alguien podría destruirlo en una noche; construye de todos
modos.
El bien que hagas hoy, muchos lo habrán olvidado mañana; haz el bien de todos modos.
Da al mundo lo mejor que tienes y quizá nunca sea suficiente; da al mundo lo mejor que tienes
de todos modos.
LECCIÓN DE PERSEVERANCIA
¿Te has puesto a observar la actitud de los pájaros ante las adversidades?
Están días y días haciendo su nido, recogiendo materiales a veces traídos desde largas
distancias.
Y cuando ya está terminado, prontos para poner los huevos, las inclemencias del tiempo o la
obra del ser humano o de algún animal lo destruye y tira por suelo lo que con tanto esfuerzo
se logró.
De ninguna manera. Vuelve a recomenzar, una y otra vez, hasta que en el nido aparecen los
primeros huevos.
A veces antes de que nazcan los pichones algún animal, un niño, una tormenta, vuelve a
destruir el nido, pero esta vez con su precioso contenido.
Duele recomenzar desde cero, pero aun así el pájaro jamás enmudece ni retrocede, sigue
cantando y construyendo, construyendo y cantando.
¿Has sentido que tu vida, tu trabajo, tu familia, tus amigos no son los que soñaste? ¿Has
querido decir basta, no vale la pena el esfuerzo, esto es demasiado para mí?
Por más que te golpee la vida no te derrumbes nunca, di una oración, pon tu esperanza al
frente y arremete.
No te preocupes si en la batalla sufres alguna herida, es de esperar que algo así suceda.
RÍO CONGELADO
Un viajero muy cansado llegó a la orilla de un río y se percató que no había un puente por el
cual se pudiera cruzar. Era invierno y la superficie del río se hallaba congelada. Obscurecía y
deseaba llegar pronto al pueblo que se encontraba a poca distancia del río, mientras hubiera
suficiente luz para distinguir el camino.
Llegó a preguntarse si el hielo sería lo suficientemente fuerte para soportar su peso. Como
viajaba solo y no había nadie más en los alrededores, una fractura y caída en el río congelado
significaría la muerte; pero pasar la noche en ese hostil paraje representaba también el peligro
de morir por hipotermia.
Por fin, después de muchos titubeos y miedos, se arrodilló y comenzó, muy cauteloso, a
arrastrase por encima del hielo. Pensaba que, al distribuir el peso de su cuerpo sobre una
mayor superficie, sería menos probable que el hielo se quebrara bajo su peso. Después de
haber recorrido la mitad del trayecto en esta forma lenta y dolorosa, de pronto escuchó el
sonido de una canción detrás de sí.
De la noche salió un carruaje tirado por cuatro caballos, lleno de carbón y conducido por un
hombre que cantaba con alegría mientras iba en su despreocupado camino.
Allí se encontraba nuestro temeroso viajero, arrastrándose con manos y pies, mientras, a su
lado, como un viento invernal, pasaba el alegre y confiado conductor con su carruaje, caballos
y pesada carga por el mismo río.
Esta historia nos ilustra cómo muchas personas pasan por las dificultades que les presenta la
vida:
Unos se quedan en la orilla de la indecisión, incapaces de decidir qué camino tomar. Otros
prefieren permanecer allí, tratando de reunir suficiente valor para llegar al otro lado del
problema en que se encuentran. Algunas personas se arrastran en la vida por temor a que las
dificultades se les vuelvan adversas (se les rompa el hielo). Su fe no es lo bastante fuerte para
sostenerlos de pie en medio de la adversidad. Existen los que van silbando por el camino.
Saben en quién tienen puesta su confianza y su fe es inquebrantable.
Mi querido amigo, cuando se te presenten por la vida, ríos de adversidades, no debes temer, ni
arrastrarte por la vida. Dios nos ha prometido ayuda y con ésta, podemos enfrentar la
dificultad y llegar con seguridad al otro lado.
"Fiel es Dios que nunca nos va a dejar ser tentados más allá que nuestras propias fuerzas. Sino
que junto con la prueba, nos dará la fortaleza para poder resistir." (1 Corintios 10:13)
SER O TENER
Los años pasan, y cuando nos damos cuenta, olvidamos lo más importante: Vivir y ser feliz.
Las personas deben parar de correr atrás del TENER y comenzar a correr atrás del SER: ser
amado, ser gente.
Tengo la certeza de que, cuando SOMOS, somos mucho más felices que cuando TENEMOS.
El SER lleva toda la vida conseguirlo, y el TENER muchas veces lo conseguimos rápido.
Sólo que el SER no acaba ni se pierde, mas el TENER puede terminar inesperadamente.
El SER uno, una vez conseguido, es eterno y el TENER es pasajero, aunque dure mucho tiempo,
puede no traer la felicidad.
UN DEFECTO EN LA MUJER
Para cuando Dios hizo a la mujer, ya estaba en su sexto día de trabajo de horas extras.
Debe ser completamente lavable, pero no ser de plástico, tener más de 200 piezas movibles,
todas cambiables y ser capaz de funcionar con una dieta de cualquier cosa y sobras, tener un
regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo, tener un beso que pueda curar
desde una rodilla raspada hasta un corazón roto y lo hará todo con solamente dos manos.
No lo haré, protestó el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación que es favorita de mi
propio corazón.
Ella ya se cura sola cuando está enferma y puede trabajar días de 18 horas.
El ángel se acercó más y tocó a la mujer.
Es suave, dijo Dios, pero la he hecho también fuerte. No tienes idea de lo que puede aguantar
o lograr.
Dios contestó:
Y Dios dijo:
Las lágrimas son su manera de expresar su dicha, su pena, su desengaño, su amor, su soledad,
su sufrimiento, y su orgullo.
Lo es.
Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero tienen felicidad, amor y dicha.
Cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas.
Luchan por lo que creen. Se enfrentan a la injusticia. No aceptan no por respuesta cuando ellas
creen que hay una solución mejor. Se privan para que su familia pueda tener. Van al médico
con una amiga que tiene miedo de ir. Aman incondicionalmente. Lloran cuando sus hijos
triunfan y se alegran cuando sus amistades consiguen premios. Son felices cuando escuchan
sobre un nacimiento o una boda. Su corazón se rompe cuando muere una amiga. Sufren con la
pérdida de un ser querido, sin embargo son fuertes cuando piensan que ya no hay más fuerza.
Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto.
PROFESOR VS ALUMNO
Era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre
justo y comprensivo.
Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos
encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:
- Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más
sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora.
El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara
ofendido y descontrolado.
El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó: - ¿Cuándo
alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?
Cada día, en todo momento, tú puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner
en tu corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que lo decidas cambiarlo. Es tan grande la
libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.