Códice de Huichapan
El códice Huichapan es un manuscrito de origen Otomí, que data de entre los siglos XVI y
XVII procedente de la región de Huichapan en el actual estado de Hidalgo. Es uno de los
pocos códices de origen otomí que se conocen. La particularidad del Huichapan es que
contiene segmentos de texto escritos propiamente en Otomí antiguo, los cuales no han
sido traducidos del todo.
Aún está en debate la fecha de elaboración. En general, se acepta el periodo comprendido
en la primera mitad del siglo XVII. No se ha aclarado si tanto el Códice Huichapan como el
de Jilotepec copiaron uno o varios prototipos pictográficos más antiguos.
Fue descubierto por Alfonso Caso quien lo dio a conocer en 1930.
A pesar de la importancia y rareza del documento, todavía no contamos con una edición
crítica extensa, que incluya la traducción completa de los textos y el análisis de las
pictografías. Aunque incompleto, un primer esfuerzo de traducción fue realizado por
Manuel Alvarado Guinchard, investigador del Departamento de Lingüística del inah, en
1976. Óscar Reyes Retana M. dio a conocer en 1992 un facsímil de buena calidad,
acompañado de tres comentarios de Alfonso Caso. Una versión completa al español de
Lawrence Ecker, editada por Yolanda Lastra y Doris Bartholomew, se publicó en 2001, bajo
el patrocinio del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la unam. Lamentablemente
este loable esfuerzo no fue acompañado de un facsímil. Yolanda Lastra prepara un trabajo
en que propone un autor indígena y un nuevo ajuste y ordenación del contenido.
Lawrence Ecker, un lingüista norteamericano, hizo una traducción del códice. Sin
embargo su obra se publicó hasta el año 2001. Por el desconocimiento del contenido del
códice, y dado que la mayoría de los especialistas no comprenden la lengua, existen
pocos trabajos al respecto.
• Características físicas. Se trata de un libro en papel europeo compuesto de 34 hojas de
29 por 21 cm. Con excepción de algunas secciones deterioradas por el paso del tiempo y la
acción humana, la pictografía se encuentra en buenas condiciones.
• Formas y colores. Las imagenes que acompañan a las glosas en lengua otomí muestran
una sencillez que no demerita la precisión de las formas. Los colores son variados y aún
mantienen su nitidez original. Se tuvo particular cuidado en el registro de los glifos que
representan los años: aparecen en cartuchos, en una secuencia incompleta.
Particularmente los glifos caña y pedernal se registraron con un mayor número de
componentes que merecen ser estudiados con detenimiento.
El códice se encuentra distribuido en 68 folios repartidos en 4 partes, a la vuelta de
algunos de estos se encuentra el nombre de fray Felipe de Santiago. Esto dio pauta a que
Caso lo considerara como su autor. Sin embargo de Santiago solo realizo algunas
anotaciones a veces en español a veces en náhuatl y con tinta más oscura.
Gracias a la traducción de Ecker se sabe que el autor fue un otomí llamado Juan de San
Francisco, o al menos lo es de los ocho primeros folios, como lo demuestra una línea
del folio 2.
El códice consta de varias partes divididas en folios:
La primera parte va desde el folio 1 a 8 se le llama “Anales de Huichapan y Jilotepec”,
fueron escritos en otomí y no poseen imagen alguna. Se detallan sucesos variados que
acontecieron entre 1539 a 1632. Entre ellos se mencionan las actividades administrativas
en el convento de San Mateo Huichapan, en Hidalgo, pero una buena parte de la
información hace referencia a la historia del importante señorío de Jilotepec, estado de
México.
La segunda parte consta de dos folios 9-10 y contiene 12 glifos toponímicos.
La tercera parte está compuesta por los folios 11-13(el número 12 se encuentra en blanco)
y contienen un calendario Otomí.
Finalmente la cuarta parte que va de los folios 14 a 68, relatan una historia que
cronológicamente es la primera, desde 1403 hasta la llegada de los españoles. Además
contiene algunas pinturas que relatan sucesos como el ascenso al poder de Tenochtitlán y
Jilotepec, muertes de gobernantes importantes, guerras, relaciones entre mexicas,
mazahuas y tarascos y la narración de la llegada de los españoles, pasando por la
construcción de la iglesia de San Mateo Huichapan por la congregación de Fray Alonso de
Rangel. Hasta la muerte del juez Perro en 1528.
PARA LEER MÁS...
• ALVARADO GUINCHARD, Manuel, El Códice de Huichapan I. Relato otomí del México prehispánico y colonial, Colección
Científica, 48, INAH, México, 1976.
• ECKER, Lawrence, Códice de Huichapan, paleografía y traducción, Yolanda Lastra y Doris Bartholomew (eds.), Instituto de
Investigaciones Antropológicas, UNAM, México, 2001.
• El Códice de Huichapan, edición facsimilar, comentado por Alfonso Caso, introd. de Óscar Reyes Retana M.,
Telecomunicaciones de México, México, 1992.
• LASTRA, Yolanda, “El códice otomí de San Mateo Huichapan”, en Arqueología Mexicana, vol. XIII, núm. 73, mayo-junio de
2005, pp. 32-37.
• REYES RETANAM., Óscar, “Semejanzas y diferencias entre los códices de Huichapan y de Jilotepec”, en Dimensión
Antropológica, año 4, vols. 9-10, enero-agosto de 1997, pp. 87-98.