LA MENTE HUMANA
La mente es el conjunto de
facultades cognitivas ( i.e.,
mentales) que engloban
procesos como
la percepción,
el pensamiento,
la conciencia, la memoria,
etc., algunas de las cuales
son características del
humano y otras son
compartidas con otras
formas de vida. Este
conjunto de procesos debe
ser diferenciado de los estados mentales, tales como los deseos, la
sensación de dolor o las creencias, que son instancias, tipos o
ejemplos de dichos procesos.
A lo largo de la historia la mente ha sido
concebida ontológicamente en diferentes categorías (como una
sustancia distinta del cuerpo, una parte, un proceso, o una propiedad).
Sin embargo, las concepciones dominantes actuales,
ambas materialistas, se engloban en la teoría de la identidad mente-
cerebro y el funcionalismo.
La mente es concebida o tratada como tres tipos de procesos: los
conscientes, los inconscientes y los procedimentales. Algunos
científicos sugieren la idea de que la mente es un resultado de la
actividad del cerebro, por poder localizar ciertos procesos del individuo
en regiones concretas, tales como el hipocampo, cuyos daños
implican un daño en el proceso de la memoria4 . Sin embargo, la
cuestión no ha sido zanjada, en parte debido al hecho de que la mente
como categoría engloba distintos procesos y estados, y corroborar la
naturaleza de uno de ellos no implica a la de todos.
Como objeto de estudio, la mente ha sido tratada por
la psicología desde sus inicios, y su conceptualización está presente
en casi todas las teorías psicológicas.
GENERALIDADES
En psicología es común distinguir entre mente y cerebro, aunque la
mente emerge del cerebro. Sin embargo, está más vinculada a la
disciplina llamada filosofía de la mente. Algunos científicos y filósofos
han sostenido que el cerebro es condición necesaria, pero no
suficiente, para que la mente realice sus funciones. Por
ejemplo, Eccles, neurólogo y premio Nobel de Medicina, o Popper,
filósofo de la ciencia. Aunque con posturas diferentes, ninguno de los
dos identifica el pensamiento con la actividad cerebral.5
Una posición materialista de la mente es que la mente es materia que
se analiza a sí misma (retroalimentación de sistemas materiales). Es
decir, en su evolución, la materia ha pasado de estados caóticos a
estados organizados inorgánicos, luego a estados orgánicos, y
finalmente logra analizar estados actuales para lograr estados
sucesivos. La materia se organizaría en sistemas autorregulados. Un
ejemplo podría ser el materialismo dialéctico o también el materialismo
reductivo propio de las ciencias duras como la física y la química.
Hay que destacar que no es lo mismo referirse a la mente como el
comportamiento de la materia, o referirse a la mente como algo
paralelo y distinto a la materia, pero con existencia propia y
estatuto ontológico. El ejemplo más conocido es
la dualidad establecida por René Descartes de una mente distinta al
cuerpo pero unida a él: pienso, luego existo. Estas diferencias no son
menores puesto que abren discusiones tales como ¿todos los
animales tienen mente o solamente los animales humanos la tienen?
Desde las neurociencias la mente puede considerarse una experiencia
subjetiva creada por la actividad cerebral con el fin de producir un
punto de referencia para el movimiento (Rodolfo Llinas en "El cerebro
y el mito del yo"). Siendo así, la mente puede considerarse una función
más del cerebro encargada de organizar la conducta hacia objetivos
determinados y que produce una experiencia subjetiva conocida como
"yo" alrededor de la cual se organiza el movimiento (conducta). La
función mental sería una propiedad emergente del cerebro como la
función digestiva lo es del aparato digestivo.
Para Howard Gardner la mente consiste en un conjunto de
mecanismos de computación específicos e independientes.
La inteligencia emerge de la supra estructura conformada por las
estructuras mentales.6 Las estructuras mentales serían acciones
cumplidas o en potencia exteriorizadas en movimiento o interiorizadas
en pensamiento. Para Piaget la estructura elemental del conocimiento
es el esquema. Diferenciaba las operaciones concretas de las
formales.,7 lo que permitiría diferenciar tres componentes de la mente:
La mente concreta realiza los procesos básicos del pensamiento:
Observación, comparación, relación, clasificación, que son la base
del análisis-síntesis.
La mente práctica realiza procesos directivos y ejecutivos de
pensamiento, relaciona las causas con los efectos y los medios con
los fines. Es la base de la inteligencia y los meta componentes de la
misma tal y como los denomina Robert J. Sternberg en su teoría
triárquica de la inteligencia.
La mente abstracta realiza procesos de reflexión consciente,
accede a sus propias representaciones y las modifica. La razón es
la facultad superior de conocimiento ya que hace abstracción de
todo su contenido. Así lo planteaba Kant en su Crítica de la razón
pura.
ONTOGENECIS DE LA MENTE
En términos generales, se puede decir que la mente nace en el
momento que hay una parte asignada en el cerebro que tiene el
potencial de evaluar el desgaste general de las distintas regiones
(lóbulo occipital), otorgar una prioridad con base en el menor coste
emocional (lóbulo temporal) o ser capaz de razonar el proceso o por lo
menos tener el potencial de hacerlo (lóbulo frontal).
La mente induce comportamientos emocionales sujetos a la línea de
menor sufrimiento o a la de libido (amígdala cerebral). Por lo tanto, la
naturaleza del cerebro y la prioridad de la mente, será encontrar una
solución que aporte el mayor beneficio con el menor sufrimiento.
El inconsciente marca el patrón conductual de todo ser que posea una
mente y define la psiquis basándose en el desgaste emocional, que
guarda relación con el desgaste energético. La parte consciente
depende de la energía disponible, cuando nos evaluamos, hacemos
una consulta inconsciente al subconsciente, rescatamos parte de esa
información y damos una estimación sobre si podremos o no abordar
una tarea. La pulsión o impulso aparece cuando existe un objetivo que
estimamos bueno. El inconsciente y el consciente son diferentes
niveles de influencias en los recursos emocionales-energéticos: El
entorno y el cuerpo somete a la mente a constantes influencias,
dependiendo del peso que tenga la influencia en el proceso de
integración de la información en la mente, esta lo tratará como
información de proceso y almacenamiento automático (inconsciente),
como información de importancia relativa, dependiente de otros
factores (preconsciente) o como información absolutamente relevante
en función de la tarea que estemos realizando en ese momento
(consciente).
TRASTORNOS MENTALES
Se caracterizan por un desarrollo patológico de las facultades
ontogénicas de la mente, dependiente de la especie en cuestión. Por
norma general ocasiona dificultades al individuo o a sus semejantes, al
grado de poner en riesgo las facultades homeostáticas, bien propias o
ajenas pudiendo afectar a individuos o sus bienes. La desvirtuación
sólo puede definirse respecto a un patrón medio comparativo con los
demás individuos y su historia, por lo que a lo largo de esta la lista de
trastornos reconocidos como tales ha variado.
Este funcionamiento "anormal" puede deberse a causas ambientales
que causan lesiones o a factores genéticos. En un momento dado,
puede colapsarse la parte racional, siendo incapaz de encontrar
caminos que enfrenten la realidad, originando un trastorno puntual o
bien demostrando que lo puntual es la pauta general. Comúnmente es
provocado por un agotamiento emocional, que por norma general nace
de una situación no deseada o aquella que la mente evalúa como
insostenible desde su punto de vista. Las patologías mentales nacen
en el momento que el individuo ha incorporado como parte de la
solución, un proceso que induce un riesgo para su propia salud o la de
cualquier otro individuo de forma sostenida en el tiempo. Estos
patrones de comportamientos se pueden catalogar como lesiones.