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MEMORIAS

24, 25 y 26 de agosto de 2011


Universidad de Guanajuato, Campus Guanajuato, Sede Marfil
Comité Convocante del XI Congreso Anual de Investigación sobre el Tercer Sector

Centro Mexicano para la Filantropía, A.C. (Cemefi)


Jorge Villalobos, Jacqueline Butcher, Lorena Cortés, Cynthia Martínez, Zoila de la Vega, Nereyda Villegas.

Universidad de Guanajuato, Campus Guanajuato


Luis Felipe Guerrero, Eloy Juárez, Osvaldo Chávez, Rafael García.

El Colegio Mexiquense, A.C.


Alejandro Natal, Carlos Chávez.

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM


Cristina Puga

Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales Sede México (FLACSO)


Francisco Valdés, José del Tronco, Fabiola Fernández.

Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora


Guadalupe Serna

Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM (IIS)


Sara Gordon, Laura Freyermuth.

Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI)


Sergio Manuel López, Julia Rodríguez.

Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE)


Miguel Ángel Carreón, Fernando Santibáñez, José Ramón Garrido.

Instituto Nacional de Desarrollo Social (INDESOL)


Ana María León, Ireri Ablanedo, Luis Ernesto González.

Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)


Michael Layton, Mariana Sánchez.

Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Ciudad de México


Alberto Hernández, Franchi Martínez.

Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Santa Fe


Óscar de los Reyes, Dolores Chávez.

Secretaría de la Función Pública (SFP)


Joel Salas, Ana Luisa Basurto, Moisés Rodríguez, Ismael Camargo

Universidad Anáhuac
Roberto Delgado, Juan Carlos Sánchez, Marta Elizalde, Marisol García.

Universidad del Valle de México


Elizabeth Manning, Yolanda Hernández.

Universidad Iberoamericana
Lourdes Linares, Gil Armando Sánchez, José Antonio Cerro.

Universidad Panamericana
Lorenza Larios, Laura González.
ii
Horario

24 de agosto 25 de agosto 26 de agosto


Registro de Participantes Registro de Participantes
08:00
(8:00 a 9:00) (8:00 a 9:00)

09:00 Mesas de trabajo (9:00 a Mesas de trabajo (9:00 a


10:30) 10:30)

10:00 Directorio Instituciones


Pósters (10:30 a 11:00)
Filantrópicas (10:30 a 11:00)
Conferencia Magistral
11:00 Panel magistral (11:00 a
(11:00 a 12:00)
12:30)
Ceremonia de Premio a la
12:00 Investigación (12:00 a
13:00)
Mesas de trabajo (12:30 a
13:00 14:00)

Mesas de trabajo (13:15 a


14:00 14:45) Clausura (14:00 a 14:30)

15:00 Comida (15:00 a 16:00)


Comida de clausura (14:30 a
Pre-Registro de 16:30)
16:00 participantes (16:00 - Mesas de trabajo (16:00 a
17:00) 17:30)
Inauguración (17:00 -
17:00
18:00)

18:00 Presentación de Pósters y


Brindis de Bienvenida
(18:00 - 19:30)
19:00

20:00

iii
Dictaminación de resúmenes

Para la selección de los trabajos que conforman el programa del XI Congreso Anual de
Investigación sobre el Tercer Sector, se realizó una dictaminación ciega en donde los nombres de
los autores de los trabajos y los dictaminadores fueron omitidos. Cada trabajo fue evaluado por tres
personas a partir de los siguientes rubros:

Relevancia del tema


Congruencia con los objetivos del congreso
Adecuación a los ejes temáticos propuestos
Contribución a la diversidad de enfoques sobre la sociedad civil
Claridad en el planteamiento del problema
Definición precisa de la hipótesis
Metodología empleada
Claridad de la exposición (estructura sintáctica)
Planteamiento conciso de las conclusiones
Empleo adecuado de fuentes bibliográficas
El comité dictaminador del XI Congreso Anual de Investigación sobre el Tercer Sector se conformó
por:

Nombre Institución de procedencia


Ada Marina Lara Meza Universidad de Guanajuato
Ady Carrera El Colegio Mexiquense
Alberto Hernández Baqueiro Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México
Alejandro Natal El Colegio Mexiquense
Alex Ricardo Caldera Ortega Universidad de Guanajuato
Andrés Montes Universidad de Guanajuato
Ángel Gustavo López Montiel Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México
Caridad Mendoza Barrón Universidad Iberoamericana
Carlos Armando Preciado de Alba Universidad de Guanajuato
Carlos Chávez El Colegio Mexiquense
Claudia Bárcenas Cabrera Universidad Anáhuac
Cynthia Martínez Domínguez Centro Mexicano para la Filantropía
Daniel Carrasco Brihuega Universidad de Guanajuato
Diana del Consuelo Caldera González Universidad de Guanajuato
Diego León Rabago Universidad de Guanajuato
Elizabeth Manning Martínez Universidad del Valle de México
Freddy Mariñez Navarro Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey
Gil Armando Sánchez Soto Universidad Iberoamericana
iv
Gloria Guadarrama El Colegio Mexiquense
Guillermo Arroyo Santiesteban Universidad Panamericana
Ileana Schmidt Ponce de León Universidad de Guanajuato
Ireri Ablanedo Terrazas Instituto Nacional de Desarrollo Social
Ismael Camargo Mata Secretaría de la Función Pública
Israel Banegas El Colegio Mexiquense
Jacqueline Butcher Centro Mexicano para la Filantropía
Jesús Valdés Díaz de Villegas Universidad Iberoamericana
José Antonio Cerro Castiglione Universidad Iberoamericana
José Israel Lopez Robles Universidad Anáhuac
José Reyes Cruz Universidad del Valle de México
Juan Antonio Rodríguez González Universidad de Guanajuato
Juan Carlos Sánchez López Universidad Anáhuac
Instituto Federal de Acceso a la Información y
Julia Leonor Rodríguez López
Protección de Datos
Laura Elizabeth González Mora Universidad Panamericana
Leonardo Alejandro Lobo Gutiérrez Universidad del Valle de México
Instituto Federal de Acceso a la Información y
Libertad García Sanabria
Protección de Datos
Lorena Cortés Vázquez Centro Mexicano para la Filantropía
Lorenza María Larios Córdova Universidad Panamericana
Lourdes Linares Castro Universidad Iberoamericana
Luis Ernesto González Instituto Nacional de Desarrollo Social
María de la Soledad García Venero Universidad Anáhuac
María de los Milagros Avelar Soltero Universidad Panamericana
María Dolores Chávez García Instituto de Monterrey, Campus Santa Fe
María Guevara Sanginés Universidad de Guanajuato
María Teresa Sánchez Mier Universidad de Guanajuato
Marlon Falcón G. Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México
Marta Ochman Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México
Martha Alicia García Instituto de Monterrey, Campus Santa Fe
Martha Elizalde Durán Universidad Anáhuac
Michael Layton Instituto Tecnológico Autónomo de México
Moisés Alberto Rodríguez Curiel Secretaría de la Función Pública
Mónica Velasco Estudillo Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México
Nereyda Villegas Zurita Centro Mexicano para la Filantropía
Óscar de los Reyes Instituto de Monterrey, Campus Santa Fe
Rafael García Salas Universidad de Guanajuato
Rosalba Vázquez Valenzuela Universidad de Guanajuato
Sergio Sandoval Universidad de Guanajuato
Taide Buenfil Garza Universidad Anáhuac
Yolanda Hernández Arciniega Universidad del Valle de México

v
CONTENIDO
PÁGINA

Comité Convocante del XI Congreso Anual de Investigación sobre el Tercer Sector ii

Horario de Trabajo iii

Dictaminación de resúmenes iv

Tabla de Contenido 1

BLOQUE DE MESAS A

PÁGINA

A.1. Prácticas creativas y estrategias colectivas auto-gestionadas desde la praxis artística en el


7
espacio público

En mis trazos están los otros Imelda Montiel Román 7


Martha Araceli Madrigal
El viaje inter urbano 16
Flores
Ecomuseo Transurbano. Estrategia metodológica para la producción de
Verónica Toscano Palma 27
arte social en Distrito Federal, México

A.2. Sociedad civil y gobierno: evaluación de mecanismos de participación (Salón 3) 34


La contraloría social en salud, un análisis desde el Sistema de Acceso a
Angélica Ivonne Cisneros
la Información Pública de la Secretaría de Salud Federal y de la 34
Luján
Secretaria de Salud del Estado de Veracruz.
Planeación y gobernanza: el caso del Consejo Económico-Social de
Juan Manuel Ramírez Sáiz 57
Jalisco.

A.3. El papel de la sociedad civil en el desarrollo rural (Salón 4) 75


Juan Antonio Hernández
El papel y la contribución de las organizaciones de la sociedad civil en la Martínez / Francisco Herrera
gestión del desarrollo rural en municipios marginados del Estado de Tapia / Cristina Chávez
75
México Mejía / Alejandro Natal
Martínez

La construcción de alianzas en territorios de alta y muy alta marginación: Prudencio Óscar Mochi
el caso de los Centros Comunitarios de Aprendizaje. Alemán / Silvana Girardo 91

Dulce María Quintero


Los derechos humanos en el desarrollo político de Guerrero.
Romero / José Ángel 115
Domínguez Ordóñez
1
Guadalupe de la Paz Ross
Argüelles / Ma. Teresa
Vinculación de la Universidad y las OSC, una experiencia de trabajo Fernández Nistal / Beatriz
130
entre ITSON y la Fundación Bórquez Schwarzbeck, A.C. Ochoa Silva / Imelda Lorena
Vázquez Jiménez / Ricardo
Ernesto Pérez Ibarra

A.4. Capital social y capacidades en las OSC 144


El impulso de la cultura ciudadana como fundamento para ejercer la
responsabilidad social en el espacio público Fausto Márquez Vela 144

Invirtiendo en la construcción de capital social en tiempo de crisis: Las


Rocío Artemisa Montes
Organizaciones de la Sociedad Civil en el Programa de Coinversión 164
Sylvan
Social
Humberto Muñoz Grandé /
Capacidades Institucionales de las OSC. Hidalgo-Estado de México Roberto Arce Rodríguez / 186
Ma. Teresa Arce Rodríguez

BLOQUE DE MESAS B

PÁGINA
B.1. Cifras de la acción solidaria: voluntariado, donaciones y participación ciudadana 201
Hacia una agenda de investigación sobre la Sociedad Civil en México.
Proyecto ―Generosidad en México‖. Participación voluntaria y Jacqueline Butcher 201
Donativos individuales

La confianza como precursor de la formación de capital social y los


Roger Aleph Méndez
límites del radio de identificación. Un análisis basado en el Diagnóstico 219
Pacheco
Axiológico de México, 2010.

B.2. Sociedad civil y nuevas tecnologías 237

La (re)configuración de los Movimientos Sociales a través de las


Paris González Aguirre 237
Tecnologías del Conocimiento.
De revoluciones y redes sociales. Lecciones de España y Egipto sobre la
Nadia Lizette Orozco Díaz 249
libertad como innovación.
Miguel Agustín Ortega
La personalización de las tecnologías de la información en las
Carillo / Silvia Viridiana 261
organizaciones de la sociedad civil
Ramírez Atilano

2
B.3 Acciones para la convivencia en espacios urbanos 278

Procesos socio-organizativos autogestionarios en la construcción de una Anavel Monterrubio / Ma.


278
gestión urbana democrática Teresa Esquivel Hernández
La acción colectiva indígena en el área metropolitana: exploración y
Mónica N. Velasco Estudillo 298
reflexión.

La acción política de los preescolares comunitarios CEIP: Caso Capula. Alberto Villaseñor Martínez 310

B.4. La sociedad civil de América Latina: estudios multidisciplinarios 330

Fernando Barrientos del


La (des)confianza hacia las elecciones en América Latina 330
Monte
Estudio comparado sobre la incidencia de las organizaciones de la
sociedad civil en políticas públicas. Análisis de percepción a partir del
Lorena Cortés Vázquez 351
Índice de la Sociedad Civil en países de América Latina

La institucionalización de la participación ciudadana como articulación


del Estado con la sociedad civil. Reflexiones sobre la implementación de Jessica Lanza Butrón 366
la descentralización en América Latina.

BLOQUE DE MESAS C

PÁGINA

C.1. Propuestas para el desarrollo y el fortalecimiento de la sociedad 393

La heterogeneidad de la sociedad civil en México y su contribución a la Cynthia B. Martínez


393
construcción de una agenda pública del sector Domínguez
Sheila Delhumeau Rivera /
Estrategias para la sociedad civil. Racionalidad individual y colectiva en Jesús Ramiro González 414
la acción de una ONG de VIH/SIDA en Tijuana Monreal

C.2. Iniciativas para el mejoramiento y el rescate del espacio público 425


Martha Fong/ Pamela Díaz/
Estudio de caso de inserción universitaria en el proyecto ―Sistema de Bernardo Rebollo/ Israel
Observación por la Seguridad Ciudadana A.C." Jacobo Montes/ Alejandro 425
Karam/ Martha De Haro

Ma. Gabriela Gildo de la


La acción colectiva de los jóvenes universitarios
Cruz / Gabriel Velasco Larios 440

Las huellas de la memoria en el espacio público. Un reloj de sol en Ma. Soledad Girardo / Ma.
homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura cívico - militar Alejandra Villanova /
454
en Argentina. Alejandra Buzaglo

Mejoramiento del espacio público y promoción de la participación


Adriana Verónica Hinojosa
ciudadana a través de la modificación de la actitud hacia el pago de 467
Cruz
impuestos: una estrategia educativa
3
C.3. Respuesta de la sociedad civil ante la inseguridad 490

Rendición de cuentas a través del espacio público para la generación de


Ana Cristina Dahik Loor 490
políticas públicas: Una mirada al Semáforo del Delito en Nuevo León
El impacto de considerar a la policía en México como una persona moral Fernando Adrián Mora
510
y democrática Dávila

C.4. Contribuciones de responsabilidad social empresarial 522


Beatriz Ochoa Silva / Jesús
Nereida Aceves López / Nora
Participación de las empresas a través de donaciones a programas de Edith González Navarro /
522
responsabilidad social en Ciudad Obregón, Sonora. Guadalupe de la Paz Ross
Argüelles / Ma. Teresa
Fernández Nistal

BLOQUE DE MESAS D

PÁGINA

D.1. Presentación del protocolo de evaluación del desempeño de las asociaciones de la Red de
538
Estudios sobre Desempeño Asociativo
Cristina Puga / Matilde Luna
Presentación del protocolo de evaluación del desempeño de las 538
/ Sara Gordon / Carlos
asociaciones de la Red de Estudios sobre Desempeño Asociativo
Chávez Becker

D.2. Universidades como espacio para la formación de ciudadanos


546
comprometidos
Responsabilidad Social, asignatura Sello en la Universidad del Valle de Elizabeth Manning Martínez
México, compromiso de la UVM para promover la educación en los / Yolanda Hernández
546
jóvenes universitarios en la solidaridad en el espacio público. Arciniega

Hacia la construcción de la responsabilidad social desde la formación


Jesús Santillán Gutiérrez 561
profesional universitaria en México.

D.3. Participación de la sociedad civil en la protección del medio


572
ambiente
Olinca Valeria Avilés
Los cambios de las fuentes de energía y la presencia de la sociedad civil 572
Hernández
Propiedad Social y Sociedad Civil en el aprovechamiento sustentable de Ma. Guadalupe Robles
598
los bosques en México Linares Gándara

4
D.4. Indicadores de evaluación del tercer sector 617
Diana del Consuelo Caldera
Diagnóstico de las Organizaciones de la Sociedad Civil Región
González / Sandra Alejandra 617
Metropolitana. Primera aproximación para su fortalecimiento
Carrillo Andrés
Indicadores e Índice de Sustentabilidad José Luis Cariño Anaya 634
Propuesta metodológica en la medición de los niveles de madurez de los Roberto Javier Gamboa
siete principios de gestión de la responsabilidad social en las Santiago / Mónica Móndelo
organizaciones.-Un enfoque de normalización internacional ISO Villaseñor / Claudia Zavala 661
26000:2010-. Ramírez

Imelda Lorena Vázquez


Las Organizaciones de la Sociedad Civil en ciudad Obregón, Sonora, Jiménez / Jesús Nereida
con respecto a los Indicadores de Estructura, Pensamiento Estratégico, Aceves López / Nora Edith
Administración de Recursos, Comunicación y Visibilidad, González Navarro / Dina 676
Sustentabilidad, Capital Social, Alianzas Estratégicas, Institucionalidad y Ivonne Valdéz Pineda /
Transparencia. Guadalupe de la Paz Ross
Argüelles

BLOQUE DE MESAS E

PÁGINA

E.1. La crisis de seguridad pública en México y las respuestas ciudadanas 696

E.2. La sociedad civil y su vinculación intersectorial 697


El vínculo entre el emprendedor social y el gobierno que proponen
medidas de solución a la problemática socioeconómica de algunas Ma. de Lourdes Cárcamo
697
comunidades en rezago social. Dos casos de estudio. Solís

E.3. Nuevas formas de cooperación 723

La eficacia del desarrollo de las organizaciones de la sociedad civil: Cristina Girardo / Juan Pablo
723
debate con tensiones y ausencias. Escobedo
Gabriela Sánchez Gutiérrez /
La Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo y sus
Iván Maldonado / Alejandra 751
implicaciones para las Organizaciones de la Sociedad Civil
Segura Morán
La propiedad explicativa de las redes de política pública y su relación Cristo Avimael Vázquez
767
con las interacciones en la red. Apuntes para un marco explicativo. Ceballos

5
E.4. La incidencia en política pública: estudios de caso 798
Ambulantaje y participación política: el caso de la Asociación Legítima, Miguel Rodrigo González
Cívica y Comercial en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Ibarra 798

Juan Machín Ramírez /


Modelo ECO2: ¿Un modelo para la incidencia en políticas públicas?
Manuel Velasco Vázquez /
Estudio de caso de la Red mexicana de organizaciones que intervienen 827
Elsy Yaneth Silva Soto /
en situaciones de sufrimiento social (REMOISSS).
Alejandra Moreno Fernández

PÁGINA

Directorio de investigadores 871

Instituciones Convocantes 877

Hoja Legal 878

6
XI Congreso de Investigación sobre el Tercer Sector

BLOQUE A

Mesa A.1. Prácticas creativas y estrategias colectivas auto-gestionadas desde la


praxis artística en el espacio público

Moderador: Dr. Armando Sandoval Pierres (Universidad de Guanajuato)

EN MIS TRAZOS ESTÁN LOS OTROS


Imelda Montiel Román

…yo es otro. Pero los otros también son yos:


sujetos como yo, que solo mi punto de vista,
para el cual todos están allí y sólo yo estoy
aquí, separa y distingue verdaderamente de mi
puedo concebir a esos otros como una abstracción,
como una instancia de la configuración psíquica de
todo individuo, como el otro, el otro y el otro en relación con el yo…
Tzvetan Todorov

Resumen

Mi trabajo se centra en el reconocimiento del otro a partir de uno mediante la elaboración de un


dibujo, el cual es realizado en conjunto común grupo de patinadores (skaters) de la colonia
Adolfo López Mateos, en donde se trazan las relaciones existentes entre ellos al interior del grupo,
aunque también el dibujo contempla los trazos que el grupo de skaters tiende hacia afuera.

Palabras claves: tribu, urbano, dibujo, prácticas culturales

7
La tribu urbana

Los skaters son catalogados como una tribu urbana; entiéndase ésta como un grupo de jóvenes
que viven en ciudades y comparten ciertos rasgos como son la vestimenta, los lugares en donde se
juntan, pero sobre todo una misma filosofía de vida basada en algún gusto en común y en las
prácticas culturales que realizan (musicales, artísticas, deportivas, etc). En el caso de los skaters el
rasgo distintivo que los une es la ejecución de trucos y movimientos con la ayuda de una patineta
(skater) o de patines (roller) ya sea en calles, avenidas, parques, escaleras, estacionamientos o
cualquier área urbana en donde exista una zona amplia y libre.

Skater de la colonia Adolfo López Mateos

El grupo de skaters con los que he llevado a cabo mi trabajo se junta en la explanada del mercado
Adolfo López Mateos de mi Colonia, la mayoría son vecinos del lugar, quienes se juntan en el
mercado a patinar ya sea en patineta o en patines de línea; sin embargo, el skate o patinaje no es la
única razón por la cual forman una tribu urbana, eso podría ser tan sólo un pretexto o la causa
detonante a partir de la cual se agrupan, así como también el hecho de vivir en el mismo lugar.

¿Qué es juntarse en una tribu urbana?

La tribu urbana que se junta conlleva ante todo la idea de comprenderse el uno con el otro, de
compartir ideas, sentimientos y emociones a través de diferentes manifestaciones culturales como
son, en primer plano, el skate, la música, el video, la fotografía, la poesía, el graffiti entre otras
cosas, mismas que les sirven tanto para reconocer al de al lado como para tender puentes hacia
quienes se encuentran fuera de su propio círculo.

Las tribus urbanas se juntan en espacios específicos de los cuales se podría decir que conforman
su territorio; otra característica de las tribus urbanas es que se trata de jóvenes que no están
totalmente de acuerdo con la idea de una sociedad plenamente establecida; es decir, se mueven en
una cultura alterna, en donde ellos crean y construyen sus propias reglas y formas de actuar, de
vestirse, de hablar, de saludarse, etc.

Hablando específicamente de la tribu urbana de skaters de la colonia Adolfo López Mateos, sus
integrantes se juntan en la explanada del mercado, en la cual hay canchas y un espacio con
escaleras, como las gradas de un teatro al aire libre, así, ellos toman este espacio para patinar, y
delimitan de esta manera que se encuentran en el otro lado en términos formales, en donde el
mercado es un espacio formal ocupado por ellos de una manera informal.

8
El espacio

La Colonia Adolfo López Mateos, en donde se ubica el mercado, está ubicada muy cerca de la
estación del metro Pantitlán y colinda a su vez con Ciudad Nezahualcoyotl, esta colonia no es tan
antigua como las colonias del centro. Al igual que muchas colonias de la periferia, está
conformada por asentamientos de personas que llegaron a la ciudad provenientes de otros estados
buscando mejores oportunidades; efectivamente, la cercanía con el metro Pantitlán sí marca un
contexto y un reconocimiento del espacio, específicamente al decir ―soy de Pantitlán‖, los skaters
reconocen en este habitar en Pantitlán muchas de las características importantes que definen su
comportamiento.

A partir del reconocimiento de este grupo y la importancia que dan al espacio, se propuso un
proyecto en el que ellos expresaran su vínculo con el patinaje y su lugar de vivienda a través de
un dibujo mediante la técnica de ―Dibujo Relacional‖

Dibujo Relacional

El Arte Relacional es una corriente artística que surge a finales de 1998 y está empezando a tener
auge porque debido a que es un arte en el que se da una vital importancia a las relaciones que se
establecen entre los actores situados dentro de esta actividad artística. Este ejercicio no sólo es del
artista hacia el espectador, sino que el artista se convierte en un actor dentro de lo que él mismo
propone. El artista, todas las personas y actores realizan ya sea una pieza, o una actividad, es
debido a esto que recibe el nombre de Arte Relacional, porque relaciona a uno con el otro. La
relación no sólo es de una forma ascendente, el artista, quien era el actor y único ejecutor de la
obras, pierde esta jerarquía y se convierte más bien en un orquestador en donde probablemente
traza lo que serían las primeras coyunturas. Lo importante es que al final, todos van a hacerla
pieza.

En este proyecto junto estas dos ideas (dibujo y arte relacional) en algo que yo llamo un dibujo
relacional.

El dibujo

Para la realización del dibujo el grupo de se dividió los que patinaron :Gabriel Flores (Gabo), Kevin
Bryan Pérez (Kevin), Israel Vivanco, Troy Eduardo Jimenez (Troy), Luis Manuel Montañez
(Choco), Diego Murillo (Murillo), Manuel Rosales (Snoop), Rodrigo Gómez (Roller), Alan Franco
realizo ilustración, caricatura: Rodrigo Gómez (Roller), Graffiti: Adán Isaac Alvarez, Edgar
Damián Baeza escribió poesía, mientras que el video lo realizaron Troy Eduardo Jiménez (Troy) y
José Andres Santana (McCartney)
9
El dibujo que se bosqueja en este proyecto parte de un concepto ―ampliado‖ de lo que es un
dibujo, el cual va más allá de unir con un lápiz dos puntos mediante una línea en un papel, al
trasladar estos trazos en el espacio y tomando como puntos a las personas del grupo y como líneas
a las ideas, sentimientos y relaciones que tienen los skaters dentro de su espacio, así como
también al entrelazar las líneas, relaciones e intercambios que tienden hacia afuera; y yo como
una de las personas que a su vez traza hacia otros espacios y hacia otras personas,

El dibujo en este proyecto es, por lo tanto, generado por muchas personas tanto dentro como fuera
del grupo, a través de funciones y soportes diversos, esto concuerda con una perspectiva de Arte
Relacional en la que yo probablemente daré una especie de primera línea de fuga o los primeros
trazos, aunque al final será un dibujo trazado y realizado por todos los participantes menciona dos
anteriormente.

Lugar contexto

Una de las características del Arte Relacional es la importancia que se le da al lugar en específico
en donde se realiza la pieza, a diferencia de la manera en que se utilizaba antes, en el que
solamente se trataba, por decir de alguna manera, del espacio físico y por lo general, si la obra se
colocaba o realizaba en México o en Japón no tenía importancia, debía funcionar igual porque lo
importante era la pieza y no tanto el espacio. Posteriormente se fue modificando esta concepción
al grado de que en el Arte Relacional el espacio es igual o más importante que la pieza, debido a
que si se mueve a otro lugar deja de funcionar. En el Arte Relacional lo que más me interesa y
que retomo es la idea del lugar contexto, es decir, el lugar en el que la pieza va a funcionar por
sus características específicas, que van a generar determinados acontecimientos. Para mover esta
pieza a otro lugar se necesitaría re-contextualizar lo que está pasando en el otro lugar.

El lugar contexto en el que es llevado a cabo mi proyecto tiene características importantes como:

Apropiación del espacio. El espacio original tiene la funcionalidad de ir a comprar cosas


para comida, verduras, frutas, al ser un espacio de tránsito del mercado, y después de las 6
de la tarde, que es cuando cierra el mercado, los skaters y los rollers empiezan a llegar
para darle otro giro al espacio al realizar sus trucos de patinaje.
Organización .Los skaters se organizan para adaptar el espacio, ya que no destinado al
patinaje, crearon accesorios para patinar y hacer sus trucos. Adecúan de qué forma es el
espacio e improvisan y deciden cuándo traerlos accesorios.
-Cotidiano diferente. Es un lugar cotidiano de tránsito y compra de víveres, y los
integrantes de la tribu urbana lo volvieron, de alguna forma, cotidiano para su quehacer,

10
el cual comienza después de las 6 de la tarde, cuando se convierte en su espacio.
Convenio implícito. Al ocupar un espacio público ajeno a sus actividades tienen conflictos
con policías porque se supone que hay algunos lugares en los que no pueden hacer trucos
pero de alguna forma hay una especie de contrato no firmado. Así también ellos tienen un
respeto hacia las personas que transitan por el lugar al establecer límites del espacio.

Adentro y afuera

Un punto importante en la propuesta de proyecto es que ―en mis trazos están los otros‖ a partir del
dibujo y el Arte Relacional es hablar sobre el espacio en donde se juntan y es un ―adentro‖ y
también hablar de un ―afuera‖.

En el adentro lo que me interesa es la forma de relacionarse, en donde parto de que en este


reconocer al otro ellos se reconocen a través de sus manifestaciones culturales al momento que
hacen trucos, para ellos es importante el que uno aprenda su truco y le enseñe al otro y viceversa.

En cuanto a la música, las fotos y el video, son medios utilizados para reconocerse entre ellos, se
trata de un reconocimiento como lo expresa Torodov: ―Te reconozco a partir de mí en lo que yo
hago y estoy viendo quien eres tú y también a la vez hay una identificación y este reconocimiento
es mutuo yo te reconozco tú me reconoces y ahora sé que podemos hacer este habitar mejor y este
adentro.‖ El puente hacia afuera es realizado mediante fotografías y videos que ellos mismos
graban y suben a Internet, también lo hacen con el propósito de ver quiénes son ellos dentro del
grupo y mostrar a los demás quiénes son dentro de su núcleo(su tribu) y para que los demás vean
lo que están haciendo. A su vez se retroalimentan de cosas de fuera. Este intercambio entre el
afuera y el adentro lo remarco en el dibujo con líneas de fuga en ambos sentidos.

Espacio rizomático

El rizoma nos habla de una des-territorialización del espacio, lo que plantea es que tenemos un
territorio y el rizoma es como el fenómeno de las abejas que toman la miel de una flor y luego van
hacia otra flor para tomar de otra miel, y luego van a otro lugar y ya están dejando el polen a la
flor y están generando otras cosas a partir del territorio.

Lo que están haciendo los skaters es un espacio rizomático ya que patinan en el mercado y si se
van a otro territorio, porque si bien es cierto que aunque patinan en el mercado también lo hacen
en otros lugares de la colonia y en otros espacios que son especiales para el patinaje-, se llevan
cosas y las vuelven a traer así como en el espacio virtual de Internet, ellos a su vez también van a
otros lugares y enseñan las cosas que están haciendo.

11
Esta territorialización y des-territorizalicación en un lugar y otro son las líneas de fuga que estoy
marcando desde el skate hacia afuera mediante prácticas culturales como el video, la fotografía, la
poesía, el graffiti, el dibujo y el comic.

El dibujo trazado retoma como último punto y no por eso menos importante la visibilidad de las
manifestaciones culturales.

Líneas de fuga

Estas líneas de fuga punteadas marcan al skate desde varios ángulos, por ejemplo la poesía que
hizo Damián habla de ese sentir de estar ahí, es una línea punteada porque sale de ahí, si es ese
sentimiento del estar ahí y tiene una identificación con lo que está pasando ahí. El dibujo que hizo
Franco es una línea punteada porque tampoco habla del skate, sus dibujos son sobre las drogas, el
graffiti también hace alusión al espacio contexto.

Roller hizo una caricatura que es una forma de ver cómo ellos se están reconociendo, hizo a Bat,
que es quien hace graffiti, saliendo de un aerosol y con los ojos rojos, también hizo al Vampiro
con sus marcas en el cuerpo de la veces que se ha lastimado cuando patina, esas también son
líneas de dibujo que están determinando cómo ellos se están viendo hacia adentro a partir de su
propia percepción y como dice Todorov: ―Este reconocer a partir de mí y que sé que hay algo
dentro de mí en tí, en lo demás y en el espacio en donde reconozco a los demás y me reconozco a
mí en los demás, estas líneas ya sean punteadas y marcadas trazaran otra ruta hacia otro lugar y
otras personas.‖

Cultivar el espacio

El espacio, partiendo de los conceptos de territorialización y des-territorialización, es un espacio


generador, los skaters lo que están haciendo es cultivar el espacio permitiendo que crezcan nuevas
formas de construir y habitar un lugar, generando a su vez una retroalimentación con su entorno.

En este cultivar es muy importante el reconocimiento del otro como una forma de habitar el
espacio, de la ciudad. Partiendo de las ideas que elabora Martin Heidegger sobre el arte y el
espacio, se puede decir que territorialización y des-territorialización son dos conceptos que
permiten el desarrollo del acto de cultivar el espacio. Si empleamos los conceptos de
territorialización y des-territorialización como espacios generadores, tal y como lo mencionan
Deleuze y Guattari en su libro (Rizoma), entonces nos podemos dar cuenta de que la acción de los
skaters es ejecutar esto en su patinar cotidiano. Al ir y venir con su patineta modifican no sólo su
espacio, sino también otros espacios alternos. Aún más, lo cotidiano en el espacio se modifica a
tal grado que pierde sus primeros atributos y adquiere una nueva profundidad gracias al acto de
12
cultivar el espacio.

En su ensayo, Heidegger menciona que el concepto de espacio ha cambiado a través del tiempo
(tema que ya he abordado con anterioridad). Según lo que menciona el filósofo alemán, el
espacio, históricamente hablando, era concebido como el resultado de la interacción de tres
grandes nociones: ciencia-idea-espacio. Después el espacio fue reformulado. En esta
reformulación, el espacio se entendía como una figura u objeto presente, cuya comprensión
involucraba el valor de los volúmenes de dicha figura. El sentido de espacio radicaba en el
volumen de los objetos. De esa vacuidad, de ese ver el espacio como algo vacío (una visión
completamente desde afuera), se ha logrado una percepción diferente, integradora. Ahora objeto y
espacio ya no se pueden ver separadamente; ahora, gracias a esta concepción integradora, el
espacio es visto como parte de la obra.

Continuando con Heidegger es posible entender que ahora el espacio no es sólo eso externo y
aislado de mí, ese más allá inquietante, sino que es también esa entidad con la cual ―yo me
relaciono‖, en la cual ―yo me desplazo‖, con la cual ―yo interactúo‖. A todo esto Heidegger le da
el nombre de ―espaciar‖. Espaciar debe entenderse como una acción o actividad que relaciona a la
persona y al espacio. El espacio no es ajeno a mí, sino que forma parte de mí en mi
desplazamiento, en mis actividades. De esta manera, espaciar es hacer que el espacio forme parte
de mí. Espaciar es lo que están haciendo los skaters en el mercado Adolfo López Mateos. Ellos
alteran el espacio a través de sus actividades; cultivan el espacio y generan un hábitat multiforme
cuando patinan de diversas formas, cambiando las rutinas, agregando nuevos trucos. Así,
podemos decir, patinar no es solamente un deporte, es un conjunto de relaciones espaciales,
mentales y estéticas, que se nutre de la creatividad del skater y de sus diversos gustos (el grafiti,
la fotografía, la música, el video). En el mercado Adolfo López Mateos, ellos generan, cultivan,
―espacian‖, y el resultado es un intercambio de momentos estéticos, de poesía en movimiento, de
transformaciones espaciales continuas y no premeditadas.

N-1

Otra propuesta sobre el espacio en términos rizomáticos, como lo menciona Guilles Deluez y
Félix Guattari: hacer N-1, es quitarle algo al espacio para construir otro, en este restar se está
generando algo más, a partir de eso que se quitó, se transforma en otra cosa, que es de ahí pero ya
no. El mercado tiene su función de vender y comprar, pero la tribu urbana le resta esa actividad
para hacer su relación del patinar y estar ahí, en ese restar generador de estar ahí.

Organización político social de hierba

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Si bien la ciudad ya tiene un tipo de organización establecida en la cual se siguen normas y
procedimientos dictados desde arriba para fines específicos de una comunidad, siempre hay un
beneficio político oculto al llevar a cabo acciones sociales.

Los skaters hacen todo lo contrario, nadie les dice que tienen que hacer, ellos llegaron, por su
sentir, por su pensar, por su quehacer, ellos se organizaron, no por mayoría de votos, es un
cultivar espontaneo, sin raíces, como dice Guilles Deluez y Félix Guattari: no arbolario, en este
sentido donde hay un tronco, y luego de ahí una rama, es un cultivar de hierba, en este sentido de
que todos a la vez están haciendo todo, y parece algo confuso pero todo mundo sabe lo que tiene
que hacer, a qué hora tiene que llegar, las reglas son generadas por ellos, estar en la contracultura
es eso, no necesitar de nadie, para manejarlos manipularlos, sino que ellos se están organizando a
su manera, en el reconocimiento del otro, y eso me parece interesante porque nos muestran una
forma de organizarse diferente y que nadie decide por ellos, ellos deciden por ellos mismos,
tampoco ellos están decidiendo por los demás.

Remediación en el otro

De acuerdo con Arjen Mulder, cuando habla sobre los medios del arte, de una u otra forma a través
del tiempo se ha ido remediando (pintura, foto, cine, video), por ejemplo si antes la pintura cumplía
con ciertas funcionalidades llego la fotografía y remedió funcionalidades que la pintura no podía
dar, y luego llego el cine, a remediar funciones que la fotografía no podía proporcionar, como
reproducir una imagen en movimiento.

En mi dibujo en específico también existe un remediación a través de los medios y herramientas ya


que en un sentido de reproductibilidad están tomando video, con su cámara digital, cámara de
video, celular, y a través de lo que ven en el video pueden mejorar sus trucos de patinaje, al
reproducirlo infinidad de veces en otros espacios como es internet.

La remediación en el dibujo también consiste en la retroalimentación que se da entre el grupo de


skaters y yo.

El espaciar y la des-territorialización de las prácticas culturales marcan una línea hacia otro
territorio pero esta línea va hacer más gruesa, una línea de fuga más larga. Lo que propongo es
que las prácticas culturales deben hacer dibujos de des-territorialización. Líneas de fuga
dialéctica, de un ir y devenir, líneas que no son estáticas y que son muy probablemente infinitas.
Estos trazos de des-territorialización me sirven para reconocer al otro a partir de mí.

Concluiré esta línea temática sobre la des-territorialización, esta dialéctica de ir y devenir, con una
breve idea que proviene del pensamiento hermenéutico de Hans Georg Gadamer. Gadamer
14
sugiere que hay una necesidad de ver y explicar todo, de dar sentido a todo. Esta comprensión o
esta regla hermenéutica de comprender el todo desde lo individual y lo individual desde un todo,
funciona a través del ejercicio de la dialéctica que marca un acercamiento horizontal con el objeto
de estudio. En otras palabras, la hermenéutica comprende el hecho a partir de lo inmediato, de lo
que está sucediendo en ese momento. Me parece que el ejercicio de la hermenéutica requiere de la
interacción entre yo y el objeto, entre estos círculos concéntricos que se unen en la interpretación
y en la interacción. Así, hacer hermenéutica es acercarse a ese todo a partir de la interacción entre
el yo y el otro; es acercarnos cada vez más sin difuminarnos en el intento.

Aplicando esto a los skater, podemos decir que patinar, en este sentido horizontal, en este acto de
comprender lo individual y lo individual desde el otro, es un trazo hermenéutico que se muestra
como círculos concéntricos. Círculos concéntricos que transforman el espacio en el Mercado
Adolfo López Mateos, que lo re-inventan y modifican, sin dañar la integridad de la tribu urbana,
de la convivencia con el otro.

Fuentes de consulta

Arjen Mulder, Understanding media theory, Language, image, sound, behavior, Rotterdam
v2_ Publishing/NAi Publishers, 2004
Bourriaud Nicolas, Post producción, La cultura como escenario: modos en que el arte
reprograma el mundo contemporáneo, Traducción de Silvio Mattoni, Argentina, Adriana
Hidalgo editora, 2009.
Deleuze Gilles, Guattari Felix, Rizoma,
García Canclini, Nestor, La globalización:¿Productora de culturas hibridas? Actas del III
Congreso Latinoamericano de la Asociación Internacional para el estudio de la Música
Popular. Argentina- México, Pontifica Universidad Católica de Chile. Instituto de Historia,
18 pp. [Link]
Gadamer, Hung Georg, Verdad y método I,
Kwon Miwon, One Place after Another: Notes on Site Specificity, Jstor, october, vol 80.
(spring, 1997), pp 85-110. Stable URL:
[Link]
2870%28199721%2980%3C85%3AOPAANO%[Link]%3B2-I
Heidegger, Martin, El arte y el espacio, Pampola, Universidad Pública de Navarra, 2003
(1969)
Todorov, Tzvetan, La conquista de América, El problema del otro, Siglo XXI editores S.A.
de C.V. 1998
Walter Benjamin, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, Públicado en
BENJAMIN, Walter Discursos Interrumpidos I, Taurus, Buenos Aires, 1989.
Boris Groys (translation: Steven Lindberg), Art in the Age of Biopolitics: From Artwork to
Art Documentation, by art, documentary, Benjamin, biopolitics

15
EL VIAJE INTER URBANO

Martha A. Madrigal Flores

La cualidad de mega metrópolis que presenta la Ciudad de México, suscita las condiciones de vida
usuales, en los habitantes de la misma. Una extensa superficie urbana alberga numerosos
asentamientos con diferentes procesos de madurez. La periferia del área metropolitana comprende
poblaciones con infraestructura y oportunidades insuficientes, motivo por el cual los habitantes de
la misma acuden a la ciudad primigenia para solventar sus menesteres. El fenómeno de traslado
enfrenta a los ciudadanos con diversas fracciones de la urbe con características opuestas entre sí.
En tanto el individuo se adapta y desarrolla un estilo de vida basado en el viaje inter urbano que
implica varias horas y largas distancias. Para entender el fenómeno que le aqueja a la zona
metropolitana en cuestión, hay que considerar la migración del campo a la ciudad y la
transformación de población rural a urbana. Los intentos por impulsar la economía en el campo no
fueron suficientes y el abandono del campo se llevo a cabo paulatinamente, propiciando ciudades
sobre pobladas con asentamientos informales en su perímetro.
El fenómeno del viaje inter urbano es observado en ésta investigación desde la perspectiva del arte.
En fechas recientes la calidad de vida del individuo que se traslada grandes distancias en la zona
metropolitana del valle de México.
El objeto de estudio es la relación individuo – espacio en el viaje inter urbano de la periferia y la
ciudad en la zona metropolitana del valle de México. A partir del individuo que se interna en la
ciudad diariamente para satisfacer necesidades que su comunidad no resuelve; comunmente fuente
de empleo o centro de estudio. Por lo tanto el estudio comprende la afectación que presenta el
individuo y el espacio público que alberga el tránsito y la estancia en la ciudad. Es decir el espacio
público de la zona suburbana y el espacio público de tránsito que funge como un distribuidor de
viajantes inter urbanos. La investigación se centra en dos puntos geográficos específicos, en la
Ciudad de México la estación de metro Cuatro Caminos. Es el punto de distribución en la ciudad de
los habitantes provenientes de la zona suburbana de estudio, San Martín en Huixquilucan, Estado de
México.

Para entender el entorno del individuo proveniente de la zona suburbana se contextualiza las
características del asentamiento. Una cualidad indispensable de los asentamientos en la periferia de
la zona metropolitana del valle de México, es la autoconstrucción. El campo en breña o de cultivo
se convirtió en suelo urbanizado, las edificaciones en general de uso habitacional y comercial, sin
industria o actividades económicas que promovieran el empleo de los locales. Razón por la cual los

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habitantes de las incipientes periferias se emplearon en la Ciudad de México, en las modalidades de
subempleo o autoempleo en la informalidad, al ser mano de obra sin especialización. La ciudad y la
periferia están presentes en el acontecer diario de la inversa. La estrecha relación entre la ciudad y
sus periferias se ve reflejada en un desplazamiento masivo de personas, de una zona a otra de la
metrópoli. Desafortunadamente el coste del traslado se traduce en congestionamientos viales que
rebasan la capacidad de las vías de transporte.
En consecuencia al crecimiento de la metrópolis, la superficie utilizada para conectarla
internamente y con otras ciudades se ha duplicado con la apropiación del espacio en vertical. Hay
múltiples pisos de avenidas, pasos peatonales y por supuesto las nuevas edificaciones cuentan con
mayor número de niveles.

Dentro del contexto de las ciudades influenciadas por el resto de las ciudades. Los espacios tienden
a perder su identidad, conexión con los habitantes y carecen del simbolismo, que los lugares con
historia poseen. El etnólogo Marc Augé (1992) pp 83, definió el concepto de no lugar; se encuentra
en las ciudades actuales como recurso de la urbanización pero no fomenta la relación del individuo
con el entorno. Los no lugares son los espacios de circulación, de consumo y de comunicación. Los
espacios de circulación como autopistas, aeropuertos, servicios en gasolineras. Los espacios de
consumo son supermercados, centros comerciales y cadenas hoteleras. Los espacios de
comunicación incluye pantallas, y proyecciones intangibles. Es una realidad la pérdida de contacto
con el otro en el no lugar. Puede transitarse de ciudad a ciudad, pasando por supermercados y
utilizando despachadores automáticos, sin tener comunicación física con personas. La pérdida de
contacto físico fomenta intolerancia y dificulta el crecimiento del ciudadano. El espacio de tránsito
ejemplifica la definición de Augé de no lugar. Al ser compuesto por estaciones de metro, paradas
de autobuses, sitios de taxis, expendios estandarizados, carretera, el espacio del trayecto enfrenta al
individuo al opuesto al Genius locii ó el espíritu del lugar.

La Ciudad de México actual ofrece un repertorio amplio en sitios históricos, lúdicos, posibles
recorridos, ambientes, yuxtaposiciones, etcétera. El contacto con las periferias ha ocasionado la
modificación de las avenidas y medios de transporte, no obstante carece de influencia en el aporte
de personalidad a la urbe. La ciudad se perfila en el lenguaje estético utilizado desde décadas atrás
en otras ciudades y la periferia es la continuación incómoda de la mancha urbana. La
despersonalización de la ciudad la convierte en una repetición de modelos ad infinitum de otras
metrópolis y el espacio público pierde carácter en la homogenización. El espacio es hasta ahora el
lugar por excelencia, aunque cada vez más acotado por la virtualidad. La realidad hipermoderna
permite habitar una realidad presencial y realidades virtuales simultáneamente. Esto explica la
17
presión sobre las ciudades, y la consecuente respuesta del mismo lenguaje en diferentes latitudes y
meridianos. Es una uniformización voluntaria por ―encajar en el estándar‖ marcado por las ciudades
de vanguardia y seguida por quienes quieren igualar el nivel. La ciudad en cuestión es valorada
desde diferentes disciplinas y cualesquiera que sean los resultados de los estudios hay enormes
áreas de oportunidad en beneficio de la calidad de vida del habitante. En éste estudio el arte es el
lenguaje de aportación a la relación espacio–individuo dentro de la dinámica de la zona
metropolitana.

Si bien el espacio público de la comunidad suburbana no ha sido proyectado para responder al


Genius loci, conserva rasgos individuales como el entrono natural que se aprecia desde cualquier
punto de la población. Las edificaciones son de creación reciente y perpetúan la reproducción de
espacios públicos, recintos, viviendas, el uso de ciertos materiales suscitando una estética y órdenes
correspondientes a la ciudad genéricaii. Físicamente las fronteras del espacio público con las de la
propiedad privada se perciben difusas, esto no significa que los planes parciales de desarrollo no
sean claros y delimiten claramente los límites de reserva, de propiedad privada y de espacio
público. El creciente espaacio son horizontales, la densidad es manejable, las distancias caminables,
el espacio público y la relación con los habitantes tiene potencial para ser detonado. Es relevante
reconocer los asentamientos como comunidades específicas que se definen a sí mismas con base a
sus antecedentes y el presente que enfrentan. La comunidad se ha erigido por medio de la
autoconstrucción y cada día está más próxima zonas de urbanización formal, de reciente desarrollo.
La localidad de autoconstrucción puede ser advertida desde una ventana en la localidad formal.

La incesante expansión urbana amenaza los aislados entornos verdes. Es innegable que la
proximidad indica que las condiciones climatológicas les suceden a ambas comunidades en la
misma intensidad, las mismas tonalidades de luz, la misma porción de bóveda celeste. La
experiencia de observación resulta similar a la percepción de la ciudad, el clima, la humedad, la luz,
las estrellas que se pueden vislumbrar en la oscuridad. Al observar el asentamiento periférico con
otro criterio, podemos explicarlo desde el arte y ceñir la frase de Marcel Duchamp. Las cosas que se
hacen bien, se hacen lentamente. Desde la perspectiva de la duración en la producción de la obra, un
autoconstructor dedica promedio 10 años a la compleción de la obra. Una característica de éste tipo
de construcción es que más allá de los 10 años, constantemente se están renovando, adicionando ó
consolidando. A esta peculiaridad hace referencia la idea del cambio incesante de una ciudad.

En cierta forma la continua observación sobre la comunidad de San Martín, es una intromisión en la
intimidad de la población, - personas que bajan rutinariamente el montecillo, las que se ejercitan

18
ahí, los que se esparcen, los comerciantes con anuncios sonoros, las celebraciones, la circulación
rutinaria del transporte público con destino a la estación Cuatro Caminos, etc. - El registro
intencional de la observación de un lugar específico permite darse cuenta de las transformaciones de
esa parte de la ciudad. En el caso particular de una zona de vivienda de autoconstrucción el
conjunto ofrece variedad en tamaño, presupuesto, composición y todos son contenidos en el mismo
cuadro. En específico de ésta comunidad observada a diario ofrece un espectáculo multimedia.

En la era de la reproductibilidad, las ciudades han sido protagonistas de la producción múltiple, sin
aura, en términos de W. Benjamin. Es hasta que la apropiación que el individuo dota al espacio o
arquitectura de significado. En tanto, la estación de metro Cuatro Caminos representa el espacio de
tránsito inconexo con los transeúntes. La personalidad de la estación está dada por la ocupación de
la vía pública, los puestos de comercio, anuncios, servicios, etc. A partir del tránsito se acciona el
espacio y se convierte en un espacio icónico en vez de reproducción de una estación de metro como
en cualquier otro punto del planeta. Sin embargo, retomando la perspectiva del arte la estación de
Cuatro Caminos oferta experiencias específicas que no pueden ser replicadas en otro tren urbano
subterráneo. Dicha estación tiene un cinturón de comercio informal, en su mayoría de alimentos
alrededor de los andenes de autobuses. También tiene un pequeño centro comercial con comercios
indispensables. El recorrido para descubrir este centro de distribución vial es anecdótico, ya que
tiene un grado de dificultad encontrarle si no se conoce la zona.

Retomando la observación de la comunidad de San Martín en Huixquilucan, Estado de México, la


espontaneidad de su traza se aleja del diseño de ciudades coloniales, que seguían el modelo
renacentista, no obstante utiliza el policentrismo funcional y la intención de tener una cuadrícula
como eje. Es una realidad que la planeación urbana generalmente llega tarde en la urbanización
informal y se contrapone a las viviendas que se construyen durante largos períodos de tiempo con
diferentes estilos: estilo mexicano, copia de chalets, villas palatinas hasta estilo californiano.

El espacio urbano es el cohesivo en la vida en comunidad; desde comercio informal, pasando por
procesiones religiosas, circulación de traslado, entre otros. El puente entre ambas zonas de estudio,
(el no lugar y el lugar), es el recorrido que funge como un conciliador entre el no lugar, el
individuo y el lugar. El recorrido en la acepción de paso por una trayectoria geográfica; el tiempo
del desplazamiento es el que engarza la secuencia de no lugares y prepara al individuo para el
constante cambio entre lo genérico y el Genius loci, de los distintos puntos geográficos. Mientras
en el lugar (inicio del trayecto) precedente al traslado; los individuos tienen mayor grado de

19
consciencia del momento. Es común que los viajantes inicien el viaje con mayor grado de
presencia, el momento tiene preponderancia sobre el futuro destino.

En cambio en el no lugar el espacio es un vacío que fomenta las interacciones virtuales o los
recorridos en automático; todo cuanto ocurre en el es un medio para el destino. El tipo de productos
y servicios ofrecidos son para solucionar momentáneamente la necesidad, el espacio como producto
social, es un desierto. En general el tránsito por el espacio no es elección voluntaria. Por lo tanto la
huella del tránsito en el no lugar tiene dejo de indiferencia, el ambiente transmite ausencia de
comunión entre ciudadanos y entre espacio - individuo. La superposición de trayectos, de lo público
y lo privado en el espacio público, de destinos, de lugares de procedencia, reescribe el espacio una y
otra vez incesantemente, que termina por ser una lectura al estilo de Rayuela de Cortázar, la lectura
no puede ser lineal, tiene que valerse de saltos e inserciones de elementos externos para poder ser
entendida.

El espacio ha perdido sin lugar a duda, cada vez más personalizamos dispositivos electrónicos en
vez de objetos, espacios, lugares. Es impensable el identificar el no lugar con la compañía de una
sobremesa; con los olores que aparecen en nuestra mente en cuanto evocamos algún lugar. Lo que
aparece en el consciente al pensar en un no lugar, es una rutina, una dinámica de recorrido, un
protocolo autorizado por nuestro pensamiento automático que procura nuestra integridad. Por lo
tanto el recorrido tiende a librar obstáculos y extremar precauciones. Por ende es un espacio ajeno,
eternamente ajeno.

Desde una óptica reduccionista la ciudad genérica libera al individuo de la interacción humana y
otorga el anonimato, múltiples posibilidades de herramientas físicas, y virtuales disponibles; por
último la atomización del individuo, con base al significado sociológico. El individuo está
condicionado a permanecer en un determinado espacio por tiempo limitado y desplazarse
rápidamente sin tener mayor afectación por las condiciones circundantes. El análisis del espacio en
la ciudad es un tópico estudiado recurrentemente por la sociología y antropología. El sociólogo
Louis Wirth hizo estudios del orden espacial y social de una ciudad industrializada y de una
comunidad rural, en casos ideales. Al ubicar ambos esquemas en un contexto real, inevitablemente
los resultados de ambos esquemas se distanciaban entre sí. Cada ciudad es tan específica como
cada individuo, así mismo las poblaciones rurales. El caso de la Zona Metropolitana del Valle de
México puede representar la dualidad del espacio en la ciudad posmoderna y en la población
suburbana.

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La visión de Fran Tonkiss en Space, the City and Social Theory, encuentra superada la teoría del
sociologo urbanista Robert Park, sobre la dinámica de la sociedad posmoderna que presenta
procesos de segregación que contiene a los individuos como micro cosmos que están en contacto
pero no se tocan. A causa del anonimato pueden cambiar de un entorno moral a otro con extrema
facilidad. Las innumerables opciones de relacionarse con el entorno conllevan a una relación única
del individuo con el ambiente, e inevitablemente separada. En el interior refiere que la
fragmentación de la sociedad ha sido sustituida por los términos de diversidad y permeabilidad
social; en la actualidad los mundos separados han sido conectados en un nivel virtual por la
comunicación con el uso de los dispositivos móviles y la presencia del internet. Sin embargo la
teoría de Park puede ser aplicada a la Ciudad de México. La adición de la dimensión virtual en el
orden social a creado comunidades en un nivel abstracto que reiterativamente caben en la
definición de segregación, debido a que las comunidades formadas en espacio no físico continúan
conectándose bajo los mismos principios de similitud. Los guetos pueden ser igualmente
multidimensionales. Y es en las redes sociales donde individuos con idiosincrasia o preferencias
similares se encuentran y pertenecen a la misma comunidad virtual. A diferencia la aldea física
reúne a los individuos bajo las mismas condiciones del entorno geográfico.

La organización de las comunidades en el nivel espacial, abstracto y virtual se comportan en un


patrón similar, por afinidad de formar guetos se repite. Aun en la era de comunidades
multidimensionales el espacio continúa organizando el orden social. En la actualidad el internet
actúa como aglutinante en la conformación de comunidades. La aseveración de Park de los
pequeños mundos se encuentra en las plazas públicas con internet disponible y se puede observar
individuos de diferentes comunidades insertados en una misma ubicación sin compartir nada más
que el emplazamiento. El tránsito peatonal, de automóviles refiere al mismo comportamiento de
aislamiento. El impacto que logra el orden social virtual en el orden de la ciudad, la aprehensión del
espacio público se ve disminuida; la integración del individuo al espacio necesita ser revalorada y
fomentada. La huella de soledad está implícita en la idea de ―mundos que se tocan pero no se
penetran‖. La interacción entre individuos que concurren circunstancialmente en el espacio público
es superficial, puede llevarse a cabo únicamente con frases extraídas de cualquier guía turística en
español.

Walter Benjamin, describe la convivencia con la soledad, él recuerda caminar la ciudad con su
madre y se refirió al respecto, ―la soledad me parecía el estado preciso del hombre‖. La reflexión
refleja el inconsciente de un infante endémico de la urbe, que entiende la configuración del
engranaje de la ciudad y el hombre. El tiempo comanda el nivel de separación de los mundos y la
21
relación de los mundos (individuos) con el espacio. El tránsito de los individuos en el espacio
público es dictado por el tiempo; en el caso de la Ciudad de México el trayecto va en relación al que
requiera menor tiempo para ser completado. El objetivo del trayecto es ser recorrido con el menor
acto de presencia posible y esto implica una relación diluida con los mundos circundantes.

El nivel de observación en la práctica espacial devuelve al observante la configuración del entorno


y la comunión de tiempo y espacio en su mundo. Las cualidades anteriores son fundamentales para
la comprobación de la existencia del mundo en cuestión. Así mismo el tiempo es una divisa que
posee un valor disímil en la ciudad y en la periferia. Si bien en la Ciudad de México el tiempo
define el trazo en el espacio y la relación del individuo con la práctica espacial. Fuera de la ciudad,
en la zona suburbana el tiempo se supedita al valor de espacio en los tres niveles de la producción
del espacio de H. Lefebvreiii.

La aplicación de la teoría de H. Lefebvre acerca del espacio como un producto social, lo visualizo
representado en la práctica espacial del individuo en la periferia de San Martín. El primer nivel es
fácilmente identificable con el recorrido de los individuos con propósito de la rutina diaria. El
segundo nivel está plasmado en las instituciones correspondientes a la cabecera municipal
emplazadas en la zona central de la población. El tercer nivel y el que define la pertinencia de la
teoría se le otorga a la cualidad de ser una población que se construye a partir de los ―espacios
figurativos‖ ya que es una población construida por sus habitantes y es evidente que las
edificaciones parten de la imaginación, del recuerdo de la población de origen de los habitantes,
demostrado en la configuración de las edificaciones, el tipo de espacios creados dentro y fuera de su
arquitectura. Los diseños de las viviendas demuestran el deseo de una realidad exótica, que aporte
mayor valor a la realidad; entonces el valor parece radicar en lo que representa y no en lo existente.
Retomando el pensamiento de R. Park , la idea del ―peligroso experimento de estar al mismo tiempo
en diferentes mundos‖ puede ser ampliada con el concepto de entorno moral de L. Wirth, quien le
confirió a los entornos espaciales un valor moral, con respecto al individuo. A su vez el trastocar la
realidad con diferentes contextos morales le confiere a los individuos innumerables posibles
combinaciones de contexto, de grado de inmersión en ellos, de invisibilidad, entre otros. En
consecuencia el individuo asimila la práctica espacial y le confiere la cualidad de simbolismo a la
práctica espacial cotidiana.

Con base a la idea de los entornos morales, insertamos la práctica espacial cotidiana,
específicamente en el viaje entre periferia y ciudad. A lo largo del recorrido se desborda la variedad
de ambientes. La Ciudad de México presenta la condición de las aldeas urbanas. R. Park aseveró

22
que las urbes están conformadas por pequeños poblados, que se van conformando por similitudes
entre sus habitantes como raza, lugar de origen, actividad profesional, estilo de vida, afiliaciones
religiosas, entre otros. Este último factor confronta la experiencia espacial del viaje; al discurrir a
través de entornos múltiples el itinerario se convierte en una composición sensorial y emotiva. La
incesante repetición del impregna la psique del individuo y su cognición del espacio. No obstante el
introducirse en aldeas urbanas en un sólo desplazamiento puede ser confundir al individuo. Cada
zona de la ciudad requiere distintas condiciones, y es preferible integrarse al paisaje urbano
mientras se experimenta.

En ese trance de entornos morales, ¿cuál es el espacio del viajante?, ¿existe paridad entre el espacio
y el individuo?. Se ha explicado que el individuo se adapta para el viaje; las actitudes y apariencia
durante la experiencia producen un personaje que le permite desenvolverse en determinado entorno.
La forma y fondo del individuo se disocian para acoger el anonimato; paradójicamente una
actividad fundamental en la vida diaria del individuo no representa la identidad del viajante, la
forma adoptada para el viaje no expresa el fondo del individuo. ¿En qué momento el individuo
trasciende las limitaciones del ocultamiento impuesto por el entorno?.

Por lo tanto, el individuo transita por innumerables espacios, entornos morales, lugares, no lugares,
aldeas urbanas, que en síntesis él asimila con base a su escala de valores. Cada definición responde
a una escala de valores específica dependiendo del autor. Los conceptos se han gestado en
diferentes épocas y explican preocupaciones distintas dependiendo del Zeitgeistiv ó el espíritu del
tiempo correspondiente.

El individuo que viaja de la periferia a la ciudad ocupa temporalmente cada punto geográfico; a su
vez este suceso es repetido ad infinitum por la enorme cantidad de viajantes. Por lo tanto existe una
distribución temporal del espacio. Sin embargo los hechos demuestran que el fenómeno de la
distribución del espacio guarda proporción con la distribución de la riqueza. Es evidente que el
individuo dentro del transporte público accede a un espacio menor que el individuo que realiza el
trayecto en un automóvil privado. El individuo que es uno más de los pasajeros del transporte
público, es despojado de autoridad para elegir las condiciones de la experiencia, su dominio sobre el
espacio se disminuye. ¿Cómo aprehender el espacio cuando éste se desvanece tan rápidamente? Es
imposible hacer una separación tácita del espacio, así como una distinción del espacio del individuo
y del vecino. El espacio es de la masa, esto explica la correspondencia del anonimato del lugar y el
anonimato del individuo. La masa no puede asimilar y hacer propuesta. El individuo como

23
transeúnte tampoco puede apropiarse del espacio, porque éste no ofrece las condiciones (ésta idea
es tema central a desarrollarse).

En tanto el individuo deambula de entorno en entorno, perdiéndose o manteniéndose al borde.


Posteriormente el destino final, es el punto más lejano a su lugar de residencia, no obstante el
viajante está habituado al orden que dicho entorno implica. En éste punto de llegada, el individuo
desvela su identidad, es posible compaginar forma y fondo. La asimilación del trayecto toma tiempo
y en unas horas comenzará la preparación física y mental para el retorno. El recorrido está
enmarcado en el espacio público y la utilización de estrategias como el arte público implican al
individuo debido a la naturaleza del arte público. El espacio público no puede generar arte público
sin la autorización del público. El público es la colmena, es un organismo al igual que la ciudad.
Ambos existen simbióticamente con el individuo. Y el individuo por ser un animal gregario no es
pleno sin la otredad; la otredad está intrínseca a lo público. Según Oscar Olea en su libro Arte
urbano (1980), la estética de la ciudad opera a través del imaginario colectivo. Lo que implica que
la herramienta de selección del público es el imaginario colectivo. La apropiación del espacio
público es un constante enfrentamiento de individualidades. Teóricamente un elemento del espacio
público al ser apropiado por la sociedad es exitoso, se cumple el objetivo. Sin embargo la
apropiación al ser llevada a cabo por individuos –no puede ser de otra manera- no satisface a toda el
conjunto.

En la ciudad convergen la estética y lo político, aparentemente parecen estar distantes, pero la


política delinea los límites de comportamiento de la sociedad y la estética desarrolla la
humanización de la misma. A pesar del estereotipo de oposición del pensamiento de la sociedad y
los artistas, la historia muestra que la unión de ambos ha traído buenos resultados. Al estar los
artistas más activos en las intervenciones de la ciudad el espacio público tiene más oportunidad de
potenciar su valor.

No es suficiente tener arte y espacio público para obtener arte público. La esencia del arte público
no la designa el presupuesto que otorga el Estado para culturizar la ciudad. El arte público necesita
de carga simbólica para sustentarse y expresar la ideología dominante de la sociedad. El arte urbano
apela a reflejar los significados sociales e históricos.

En los años sesenta el espacio público fue el escenario para acciones artísticas y exposiciones en
respuesta al desacuerdo con el sistema comercial. El arte que se enfrenta a las calles no conserva las
formas del pasado, sino se basa en conceptos científico – técnicos, sobre los que desarrollan formas
constructivas de la industriav. Georg Jappe acertadamente describió éste fenómeno aparentemente
24
inocuo y benéfico, no obstante la aparición de piezas de arte moderno por toda la ciudad confrontó a
la sociedad con el arte moderno. Un público no familiarizado con el arte moderno y los artistas, no
estaban relacionados con el público ciudadano. Aunado al choque de expectativas los artistas no
trabajaban con la escala urbana.

En un sentido hegeliano la forma y contenido se han amalgamado con el espacio público.


Anteriormente las esculturas colocadas en plazas no tenían ninguna relación con el sitio, por lo que
no enraizaban en el lugar dando paso al arte público. La exploración de la ciudad de Münster,
Alemania es el ejemplo de la unión del arte con el público y con el lugar. Una exposición de 60
piezas realizadas expresamente para la exposición, emplazadas 100 días con el propósito de
desenvolver el vínculo entre el público, el lugar y la pieza. Al cabo de los 100 días escogieron las
piezas mejor adaptadas -hasta el arte responde a la teoría darwiniana de la evolución de las
especies-.

La experiencia sugiere que la pieza es una simiente que bien puede germinar en el site specifity o
no. Y no es arte hasta transcurrido el tiempo y se comuniquen los significados, del lugar y de la
pieza a través del público. El site specifity como su nombre lo implica es la creación de la pieza
pensada para un lugar determinado, esto conlleva a una mejor elección de escala de la pieza, de
materiales, etc. La pieza responde a las exigencias del lugar. Richard Serra (1994) pp 104, expresó
al respecto: ―Los trabajos referidos a un lugar expresan siempre un juicio de valor sobre el contexto
general de carácter político y social en que se inscriben‖.

De acuerdo con Javier Maderuelo, el arte público no es característico de un significado


paradigmático, más bien es transformadora desde su forma y el espacio se convierte en lugar,
adquiriendo personalidad. A diferencia del arte privado al aire libre, el arte público no necesita
requisito alguno para ser abordado. El arte público no es monumental, es bajo, común y cercano a la
gente, en palabras de Siah Armajani. Ciertamente, el arte público no representa la grandeza de
héroes, dioses, dirigentes políticos, tampoco moralizar. Debe desarrollarse conforme a la dinámica
de los ciudadanos.

Ubicando dichas reflexiones en el contexto de la Ciudad de México, es claro que el espacio público,
no es el ideal que un ciudadano desea. Y en su mayoría el espacio público carece de arte. Es un
espacio que se ha dado a la tarea de conectar las fragmentadas ciudades aglutinadas y en conjunto
denominadas Ciudad de México. El arte no ha sido tema en la agenda del espacio público, pocas
han sido las intervenciones que funcionen como arte público en vez de ser esculturas trashumantes
que puedan pertenecer a cualquier sitio. La Ruta de la Amistad, las Torres de Satélite son
25
aportaciones al espacio de los automovilistas. El espacio público es en su mayoría, espacio para
circulación vehicular. El paisaje urbano es un escaparate de publicidad con deficiente regulación,
orden y composición en conjunto. Los anuncios usurpan el lugar del arte y los consumidores el
lugar del ―público‖. El espacio público está sitiado por el mercado y no va a retroceder. Cualquier
evolución del arte en la ciudad dialogará con el espacio vendible, no con el espacio público. De
acuerdo con el pensamiento del arte moderno la ciudad es una ―máquina de vender‖. En dicho
contexto de la Ciudad de México oferta un área de oportunidad para la conciencia ciudadana, para
educarse a sí misma y tomar conocimiento de lo que consume en términos de ciudad.

Notas

i
Genius loci concepto Romano que significa el espíritu guardián del lugar. El teórico Christian Norberg-Schulz
profundiza el concepto en su libro, Genius Loci: Towards a Phenomenology of Architecture (1979). Utiliza el término
para denominar los ambientes característicos de un lugar. También se refiere al ―espacio existencial‖ y las experiencias
psíquicas en un sitio.
ii
Rem Koolhass (1997) es la denominación a las ciudades postmodernas que pierden su identidad histórica, de contexto
y de lo real. Es la ciudad liberada de su identidad, de la planeación urbana, rodeada por constelación de las ciudades
nuevas como las periferias.
iii
Henri Lefebvre (1991), argumenta que el espacio es un producto social, y que opera en tres niveles. El primero es la
geografía de la práctica espacial, basado en las relaciones y la localización de producciones y reproducciones. El
segundo son ―representaciones del espacio‖ ordenadas con diseños abstractos según normas, conocimiento, por
especialistas. Son patrones de poder que racionalizan la conducta de los individuos en el espacio. El tercer nivel son
―espacios figurativos‖, espacios imaginativos, de realización y deseo.
iv
Término que se refiere al ambiente intelectual y cultural de una era, utilizado por filósofos alemanes como A. Peters,
C. Jagdmann, Hegel, Heidegger entre otros.
v
Maderuerlo, J. (2008) La idea de espacio en la Arquitectura y el Arte Contemporáneos 1960-1989. Ediciones Akal.
Madrid. Pp 41

BIBLIOGRAFÍA

Pérez, Enrique. (2006). Reestructuración urbano regional y nuevos derroteros en la


migración en la región centro de México. Estudios demográficos y urbanos. Distrito
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Pérez E. (2008). Urbanización y migración entre ciudades. Estudios demográficos y
urbanos. Distrito Federal, México. Abril-junio número 056. El Colegio de México
Olea, Oscar. (1980). El Arte Urbano. Ciudad de México, México. UNAM
Maderuerlo, Javier. (2008). La idea de espacio en la Arquitectura y el Arte Contemporáneos
1960-1989. Madrid, España. Ediciones Akal
Lefebvre, Henri. (1991). The production of space. Cambridge, Massachusetts, United States.
Basil Blackwell Ltd.

26
Tokiss, Fran (2005). Space, the City and Social Theory. Cambridge, Massachusetts, United
States. Polity Press
Augé, Marc (2000). Los ―no lugares‖. Espacios del anonimato. Barcelona, España. Gedisa
Editorial
Koolhass, Rem (2008). La ciudad genérica. Barcelona, España. Gustavo Gili

*****

ECOMUSEO TRANSURBANO.

Estrategia metodológica para la producción de Arte Social en Distrito Federal, México.

Verónica Toscano

RESUMEN

El Ecomuseo Transurbano es una propuesta conceptual estructurada en la figura de museo que


plantea la nueva museología, desarrollada a través de un modelo metodológico aplicado en y para
contextos específicos, donde hablamos de patrimonios (tangible e intangible) en lugar de
colecciones, territorio en lugar de edificio (espacios) y finalmente de comunidades en lugar de
público. El EMT es un espacio de experiencias, sus ―colecciones‖ son acciones que parten de la
apropiación que hace la comunidad de sus patrimonios desde sus territorios más personales e
íntimos hasta los espacios públicos de convivencia en lo urbano. Fomenta la educación y formación
artística y cultural así como la preservación e innovación del patrimonio histórico, artístico y
cultural y de esta manera contribuyendo al fortalecimiento de la construcción identitaria y
empoderando a la comunidad; coadyuvando también en la gestión de espacios públicos para su
desarrollo, enfocado principalmente a grupos ciudadanos de vecinos, en comunidades marginales
del Distrito Federal.

PALABRAS CLAVE: museo, comunidad, patrimonio, territorio, empoderamiento, método.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

27
Mediante el estudio y análisis de modelos de producción artística en espacio urbanos a partir del
arte social, así como de mi experiencia personal en este campo, mi interés es el de plantear una
metodología sistémica compleja para el desarrollo teórico-práctico de este tipo de práctica artística.

Es de primordial importancia resaltar el impacto y la incidencia que la ejecución de estos proyectos


potencian; mientras que se llevan a cabo en base a distintas metodologías, considero que el hecho
de fortalecer los procesos en esta variable, contribuye a un mejor término de las obras, así como al
desarrollo teórico de las mismas.

El Ecomuseo Transurbano es una propuesta para el desarrollo y aplicación de una metodología


específica para la elaboración de proyectos de arte social en el Distrito Federal, es una herramienta
para mejorar los procesos de producción artística en el espacio público con el fin de fortalecer el
vínculo arte-sociedad.

Objetivos y Metas

Objetivo General:

- Desarrollar un aparato metodológico apoyado en la teoría y de procedimiento para la


práctica y mejor entendimiento del arte social, aplicándolo al ejercicio de obra en sitio y en
contexto; concretado materialmente en un documento.

Objetivos Específicos:

- Analizar conceptos y estrategias de trabajo desarrolladas en el arte social con Joseph Beuys
y Nicolas Bourrioud con su propuesta de arte relacional referidos a la práctica actual.

- Ubicar los modos de abordar el arte social actualmente en la Ciudad de México.

- Reflexionar acerca de las estrategias de desarrollo de proyectos de arte social en la Ciudad


de México en la actualidad.

- Aplicar la metodología propuesta en el desarrollo y realización de proyectos de carácter


social indistintamente del campo del cual provengan.

- Realizar una memoria física y digital de los procesos teóricos y prácticos desarrollados y
los resultados obtenidos.

ANTECEDENTES DEL PROBLEMA

El planteamiento de esta investigación parte de la necesidad de una adecuada estructura de trabajo


más eficaz que me permita un mejor desarrollo de los procesos artísticos específicos del campo del
arte social. En la actualidad, hay muchas maneras de abordar arte-sociedad-ciudad por diversos

28
artistas, cada uno con sus líneas de acción. Careciendo de un sistema teórico o práctico ya sea desde
lo académico y la experiencia, en una gran mayoría existen deficiencias en los procesos de trabajo
en proyectos de esta naturaleza. Esto se refleja en errores tales como un mal acercamiento a los
actores sociales involucrados en los proyectos, afectaciones en el espacio físico y social, poca o
nula visibilidad de las propuestas en lo artístico, ausencia de una clara comunicación del mensaje
que se quiere transmitir y en general una práctica poco eficaz y contundente.

PROPOSICIÓN O HIPÓTESIS

Una estrategia metodológica bien estructurada en forma y aplicación del arte social; se convierte en
una herramienta que contribuye al empoderamiento de la gente y de esta manera funcione como un
motor para la transformación social.

El contar con este instrumento se convierte en un beneficio tanto para el artista como
instrumentador, así como que la comunidad y demás agentes sociales que intervienen, todos juntos
se sensibilicen y se comprendan y dimensionen los alcances que se pueden alcanzar al llevar a cabo
un proyecto de arte social desde estos planteamientos.

La producción de obra artística en el espacio urbano, invariablemente nos lleva a la convivencia con
el factor humano que ésta implica; involucra procesos de manera conjunta con las comunidades y
los distintos niveles de desarrollo cultural, artístico y social. Se fomenta la cohesión social, el
reconocimiento a la identidad, el rescate de la memoria histórica, así como el mejor
aprovechamiento y convivencia en los espacios públicos.

ANTECEDENTES DEL PROYECTO

Conceptualizado en el 2008, el EMT es un proceso artístico-social que surge a partir de la


invitación a un programa gubernamental como un esfuerzo conjunto de la sociedad civil y del
Gobierno del Distrito Federal para la construcción de una nueva ciudadanía. Una forma de
organización incluyente y democrática que, como parte de las políticas públicas promueva el
desarrollo cultural comunitario, el acceso a bienes y servicios culturales y artísticos de calidad.

El EMT cuenta es un concepto que cuenta con cuatro emisiones temáticas desarrolladas de acuerdo
a los contextos propios de cada territorio en el cual ha sido realizado y elaborados a partir de
distintos dispositivos y herramientas propios del arte urbano. Cabe destacar que hablamos de
comunidades urbanas en entornos de marginalidad de la Ciudad de México.

29
La primera experiencia se llevó a cabo en la Delegación Cuajimalpa al poniente de la ciudad, es una
zona boscosa de reserva natural (Parque Nacional) y de comunidad semirural; se trabajó bajo la
temática de museo a través de recorridos a pie y por medio de fotografías en un juego monumental
de dominó. El objetivo era el de acercar a la comunidad a la figura de museo y los conceptos
implica de una manera vivencial y más cercana a la cotidianidad.

En la segunda emisión la temática fue la memoria, aquí el eje primordial era el de la comunidad, la
cual se trataba de un grupo de mujeres de la tercera edad. Por medio de sus memorias, se elaboraron
juegos de lotería personales con el objetivo incidir de una manera más sensible al desarrollo del
empoderamiento individual e incentivar procesos de desarrollo comunitarios a nivel sociedad.

Las etapas más recientes del EMT se tratan de la teorización un tanto más racional haciendo énfasis
en las herramientas metodológicas aplicadas que median y facilitan el proceso y desarrollo de los
proyectos. Es así como se llevaron a cabo el EMT – Reconfiguracciones en el 2010 y un ejercicio
actual que es la inserción en un proyecto pluridisciplinario para la construcción de una estación de
metrobús basado en el diseño participativo. Estas dos experiencias forman parte del protocolo de
investigación dentro del programa de posgrado de Artes Visuales que a la fecha me encuentro
desarrollando.

ESTRATEGIAS DE PRODUCCIÓN Y PERSPECTIVA TEÓRICO-METODOLÓGICA

Abordaje de los ejes conceptuales desde la interdisciplinariedad, desarrollo teórico tomando como
modelo el pensamiento complejo (Edgar Morin). Construcción de espacios de reflexión/discusión
teóricos y prácticos con especialistas e interesados en el arte social.

Desde el aspecto teórico la investigación se ancla en los conceptos desarrollados en la teoría y


práctica del concepto de Escultura Social de Joseph Beuys a través de sus ensayos y entrevistas, el
concepto de Arte Relacional de Nicolas Bourriaud, la Teoría de la Complejidad de Edgar Morin,
Estudios sobre la Ciudad abordados a partir de diversos autores contemporáneos y de la misma
manera algunos conceptos migrados de la Antropología a los discursos del Arte Contemporáneo.

Aunque hago una distinción entre la teoría y la práctica, ambas estrategias están estrechamente
correlacionadas en su aplicación; teniendo en cuenta que el EMT es teoría en acción.

ESTRUCTURA CONCEPTUAL

30
Redes conceptuales: biocartografía, construcción de memoria histórica, identidad, transurbanidad,
geografía social, holismo, desarrollo sotenible, patrimonios, escultura social, postdisciplina,
contexto, comunidad, ecomuseos, intervención socioartística, vida-territorio, arte relacional.

IMPACTO O CONTRIBUCIONES DE LA INVESTIGACIÓN

Para propiciar el acercamiento e interés de todos los actores sociales implicados en la realización de
este tipo de proyectos; es decir, la comunidad con respecto a su patrimonio y territorio en
consciencia de la construcción en común, las autoridades (en el nivel que se esté trabajando), el
artista en el desarrollo de sus conceptos personales y sobre todo, la aportación que encuentro al
campo profesional, en tanto que pienso que hay una falta de documentación traducida en un vacío
teórico al respecto de proyectos que se instrumentan de esta manera. Considero que no nos estamos
dando cuenta de los alcances de desarrollo social que pueden devenir desde nuestro campo artístico.
Contar con un documento que sirva como herramienta de instrumentación a proyectos artísticos
enclavados en una realidad social es útil tanto para los artistas como para cualquiera de las
personas que trabajen en ello.

La importancia de contar con una metodología específica para el arte social desarrollada desde la
complejidad, implica una amplia valoración y entendimiento de los distintos niveles de crecimiento
en que este tipo de arte repercute en todos los actores que intervienen en su ejecución. Los vínculos
generados entre el arte social y la comunidad involucrada ayudan a la regeneración de los tejidos
sociales ya que generan el reconocimiento y valoración del otro. Entendida como una experiencia
holística, esta metodología conceptualizada a partir del paradigma de la complejidad contribuye
como una herramienta filosófica para generar cambios para la transformación social. Es reflexión en
la acción. El documento generado al término de esta investigación será un instrumento que
contendrá una serie de dispositivos capaces de potenciar la planeación e implementación de
proyectos artísticos de carácter social, las habilidades del artista en el entorno urbano, así como los
procesos intercambio con la comunidad a través del arte.

RESULTADOS Y ANÁLISIS

El EMT se ha llevado a cabo en cuatro emisiones de manera casi anual, las primeras con apoyo
institucional y la más reciente en el año 2010 como iniciativa independiente en colaboración con
una ONG, es así como se demuestra que un proyecto de esta naturaleza funciona como un puente
que enlaza desde un ejercicio planteado en el campo del arte a la sociedad civil con la organización
social.

31
El Ecomuseo Transurbano en números:

- 4 emisiones.

- 5 formas de colaboración en red (comunidad + colectivos artísticos + artistas invitados +


especialistas de distintas disciplinas + ONG + SeCult).

- 3 comunidades beneficiadas.

- 172 personas directamente beneficiadas (categorizadas por edad).

- 2 producciones de juegos tradicionales de tamaño monumental (1 dominó pieza única + 12


loterías personales).

- 5 recorridos transurbanos.

- 3 talleres comunitarios.

- 1 caja de herramientas (estrategias) metodológicas en crecimiento.

APÉNDICE

Los procedimientos e instrumentación metodológica desarrollados durante los procesos de las


distintas emisiones del EMT se aplicaron en un proyecto más que podría considerar aunque no
precisamente una nueva versión, su ejecución implicó el uso de dichas herramientas.

El proyecto ―Estética Relacional Compleja‖ producto del trabajo dentro del taller de tesis es un
ejemplo de utilización de la metodología que el Ecomuseo Transurbano propone y tuvo resultados
muy satisfactorios desde la planeación hasta la visibilidad del proyecto, abriendo la posibilidad de
implementarlo hasta su realización.

CONCLUSIONES Y PROXIMOS PASOS

Actualmente el EMT se encuentra en una etapa de teorización, puesto que el énfasis anteriormente
estaba puesto en la producción de cada una de las emisiones que a la fecha conforman el acervo.

Siendo considerado un museo, tiene la misión de coleccionar, preservar, resguardar y difundir los
patrimonios que lo conforman. El EMT nació como un proyecto artístico a desarrollarse en el
espacio público, sin embargo en el camino se nutre de nuevas posibilidades a cada paso que se da.
Es así como en el afán de teorizar la experiencia, se planteó como primera etapa teórica una
sistematización metodológica en la cual me encuentro trabajando actualmente que derive en un
documento a manera de manual de procedimientos. Los pasos a recorrer se van marcando de
manera natural y las necesidades teóricas se van haciendo presentes, la siguiente estructura a

32
trabajar es la plataforma operativa de museo ya que aún siendo un proyecto alternativo, el EMT es
un programa que cumple con las funciones de museo tradicional el cual está conformado por
distintas líneas de acción. De alguna manera aunque no se cuenta con una división departamental
como tal, hay actividades que se llevan a cabo y fueron diseñadas de forma intuitiva como los
talleres que tienen una función pedagógica como un departamento de comunicación educativa del
museo convencional, una red de benefactores que en el caso del EMT se construye conforme las
personas de cada comunidad van siendo parte de cada experiencia. Sin embargo, estas acciones no
están definidas conceptualmente como tales y éstas así como otras actividades de difusión,
patrocinio, programa de membresías, diseño, catalogación, etc., necesariamente se necesitan
desarrollar en un soporte conceptual y es lo que en el futuro se llevará a cabo.

Paralelamente a lo anterior, la intervención del EMT en foros distintos al del Arte, abre nuevas
posibilidades de trabajo en red con organizaciones y profesionistas con los mismos intereses y
líneas de acción.

BIBLIOGRAFÍA

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Hidalgo editora.

BOURRIAUD, Nicolas (2009). Radicante. Buenos Aires, Argentina. Adriana Hidalgo


editora.

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España. [Link] Gili.

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KLÜSER, Bernd, Joseph Beuys. Ensayos y entrevistas. Madrid, España. Ed. Síntesis

MORIN, Edgar (1994). Introducción al pensamiento complejo. Barcelona, España. Ed.


GEDISA.

MORIN, Edgar (1997). El Método –la vida de la vida-. Madrid, España. Ed. CÁTEDRA.

33
A 2. Sociedad Civil y Gobierno: Evaluación de mecanismos de participación
Moderador: Lic. Moisés Alberto Rodríguez Curiel –Secretaría de la Función Pública

LA CONTRALORÍA SOCIAL EN SALUD, UN ANÁLISIS DESDE EL SISTEMA DE


ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA DE LA SECRETARIA DE SALUD FEDERAL
Y DE LA SECRETARIA DE SALUD DEL ESTADO DE VERACRUZ.

Angélica Ivonne Cisneros Luján

Resumen

Este análisis pretende contribuir a la reflexión sobre la pertinencia de los mecanismos establecidos
en México para concretar la estrategia de contraloría social, en función de los propósitos que esta
forma de participación social persigue para fortalecer la relación entre sociedad y gobierno en un
contexto de transición democrática, es decir; mejorar la gestión gubernamental y los procesos de
rendición de cuentas. De manera particular, en el marco del derecho a la salud, se analizan los
resultados obtenidos en el año 2010, tomando como casos la Secretaria de Salud Federal y la del
estado de Veracruz.

El estudio es exploratorio, consistente en el análisis del marco regulatorio de la contraloría social en


México y en el sector salud; complementado con el análisis de informes gubernamentales sobre este
tema, y la formulación de preguntas abierta a dichas instancias a través del Sistema de Información
Pública.

Palabras clave: Contraloría social, salud, participación social, rendición de cuentas.

Introducción

La preocupación histórica respecto a la relación entre el Gobierno y el pueblo, es lo que le ha dado


sustento a las teorías de la democracia. Desde los filósofos clásicos hasta los autores
contemporáneos han tratado de resolver este dilema generándose un conjunto de visiones, teorías y
modelos en los que independientemente de sus diferencias, el componente de la participación del

34
ciudadano en el ejercicio del poder representa una de las cualidades de la democracia, aunque, la
forma y el grado de esa participación represente también las diferencias antes señaladas:
democracia directa o democracia indirecta, participación solo o principalmente a través del voto
para elegir a los gobernantes, o bien esquemas de participación más amplios con otras formas y
espacios para que el ciudadano tome parte en las decisiones de la nación tanto en la construcción de
políticas públicas como en la gestión gubernamental, formas diversas del cómo se concibe esa
incidencia ciudadana, aunado a la preocupación respecto a la participación que el pueblo debe tener
no tan solo en los aspectos políticos del Estado sino también en los relacionados con la distribución
del ingreso y el acceso a la educación y a la cultura, son todos ellos temas que le dan origen a
diversas visiones y teorías de la democracia que se encuentran en construcción permanente y
desarrollo dinámico, como lo es el desarrollo mismo de las sociedades.

La contraloría social se sitúa como una de las formas de participación que van más allá del sufragio
y su propósito es incidir en la gestión pública a través de la vigilancia y fiscalización de los recursos
públicos, así como de la evaluación del desempeño de los funcionarios y empleados al servicio del
Estado, desde una visión de corresponsabilidad ciudadana en el ejercicio del poder, coadyuvando
así al fortalecimiento del proceso de transición democrática y a garantizar la gobernabilidad
democrática, en tanto se pre-supone que los resultados obtenidos de los procesos de control y
evaluación del ejercicio presupuestal y en general de la gestión gubernamental, son analizados y
atendidos por las instancias de gobierno fiscalizadas y/o evaluadas con el propósito de mejorar su
función y favorecer la obligación de rendición de cuentas.

En este marco es que en México, desde hace un poco más de dos décadas, se han venido
implementando diversos esquemas de contraloría social como resultado por un lado, de los
esfuerzos realizados por diversas organizaciones de la sociedad civil para posicionar ese mecanismo
de participación en la agenda política del gobierno, darle sustento jurídico y valorar la democracia
participativa como forma de fortalecimiento del sistema político, y por otro; la necesidad del propio
gobierno de abrir algunos espacios de participación de la ciudadanía más directos y
complementarios a la participación electoral, como esquemas convenientes en el marco del proceso
de transición democrática y de reforma económica neoliberal, que generaran la confianza que el
régimen requería para avanzar y concretar dicha reforma. Esta política de participación social
abarca en la actualidad a todos los sectores gubernamentales que cuentan con programas sociales, y
en consecuencia al de salud tanto en su ámbito federal como estatal.

Independientemente de las motivaciones de la sociedad civil organizada y del gobierno, que dieron
origen a la institucionalización de la contraloría social en México, el análisis cuantitativo respecto
35
del total de ciudadanos que han estado dispuestos a sumarse a dicha forma de participación social,
sin duda refleja la voluntad de miles de mexicanos de asumir la corresponsabilidad que esa
estrategia implica y reporta en sí misma un éxito indiscutible, por lo que es de suma importancia,
profundizar en sus resultados a efecto de coadyuvar a visibilizar además, los aspectos cualitativos
de esa forma de participación, es decir, aquellos ligados a la mejora de la gestión pública, por lo que
las reflexiones que a continuación se expresan tenderán a realizar una modesta contribución
respecto de los resultados cualitativos de esta política en uno de los sectores que representan mayor
sensibilidad para el ciudadano, el de la salud.

Para tal fin, el análisis se centra en dos instancias del sector salud, la Secretaría de Salud Federal y
la del estado de Veracruz, teniendo como ejes conductores dos interrogantes, conocer si la figura de
contraloría social ha contribuido en la mejora de la gestión pública en salud y saber si los
mecanismos de contraloría social establecidos en México, favorecen la gobernanza en ese sector.
Para ello se ha organizando el documento en los siguientes apartados: 1.- El marco conceptual de la
contraloría social en México, en el que además de exponer la conceptualización adoptada
oficialmente como marco de política pública, se reflexiona sobre los riesgos y/o debilidades de esta
política en democracias caracterizadas por un alto grado de desigualdad y pobreza como es el caso
mexicano. 2.- La relación entre el marco conceptual y el marco normativo de la contraloría social en
México, a través del cual se analiza si los aspectos intencionales y declarativos de esa política
pública se corresponden con su concreción a través de leyes, lineamientos y procedimientos. En este
apartado se realiza también, una breve descripción respecto de estos mismos aspectos en el Estado
de Veracruz. 3.- El principio de participación social en salud en la Agenda de Salud para las
Américas y la contraloría social en salud en México, cuyo propósito es explorar si la estrategia de
contraloría social favorece el compromiso establecido por México respecto al principio antes
señalado. 4.- Algunos resultados cuantitativos y cualitativos de la contraloría social en salud en
2010, resultantes del análisis a diversos informes de gobierno en la materia y de las respuestas
obtenidas a través del sistema de información pública. 5.- Conclusiones y 6.- Propuestas.

1.- El marco conceptual de la contraloría social en México

Como ha sido expuesto en diversos estudios, los esquemas de contraloría social en México, se
empezaron a implementar desde el sexenio correspondiente al gobierno del presidente Carlos
Salinas de Gortari en el marco del Programa de Solidaridad1 y se conceptualizó como ―una nueva
forma de control administrativo ejercido por los ciudadanos sobre la actuación de quienes tienen

Notas y Referencias
1
Hevia de la Jara, Felipe (2006). La contraloría social mexicana: participación ciudadana para la rendición de
cuentas. Diagnóstico actualizado a 2004. CIESAS y Universidad Veracruzana. p. 16.
36
la responsabilidad del quehacer gubernamental. Se trata pues de una forma avanzada de
participación ciudadana en las tareas de vigilancia y fiscalización de los recursos públicos y en la
evaluación del desempeño de los funcionarios y empleados al servicio del Estado‖.2 Cabe señalar
que desde entonces y hasta la fecha esta forma de participación social se ha ligado de manera
específica a los programas sociales, aspecto éste, que como veremos más adelante constituye una
primera limitación para cumplir cabalmente con sus propósitos.

En la actualidad tiene su sustento como política pública en la estrategia 3.3 del Plan Nacional de
Desarrollo 2007-2012 relativa a “Fortalecer los mecanismos de participación ciudadana y
promoverlos en las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal” 3 y en el
objetivo 4 del Programa Nacional de Rendición de Cuentas, Transparencia y Combate a la
Corrupción 2008-2012, a cargo de la Secretaría de la Función Pública, relativo a “Institucionalizar
mecanismos de vinculación y participación ciudadana en el combate a la corrupción y la mejora de
la transparencia y de la legalidad‖4, en el cual se define a la contraloría social como el ―mecanismo
de los ciudadanos para que, de manera individual u organizada, verifiquen la correcta aplicación
de los recursos públicos y el cumplimiento”, definición que en la página web de la propia Secretaría
de la Función Pública es ampliada al exponer que ―la contraloría social se define como el conjunto
de acciones de control, vigilancia y evaluación que realizan las personas, de manera organizada o
independiente, en un modelo de derechos y compromisos ciudadanos, con el propósito de
contribuir a que la gestión gubernamental y el manejo de los recursos públicos se realicen en
términos de transparencia, eficacia, legalidad y honradez, así como para exigir la rendición de
cuentas a sus gobernantes"5.

En el Programa específico aludido, y como contexto de las definiciones apuntadas, se explicita


como propósito sustantivo de dicha política la importancia de avanzar hacia una visión más amplia
de la democracia en la que se replante la relación entre gobierno y ciudadanía6, por lo que a mi
juicio, resulta pertinente reflexionar respeto de la factibilidad de concretar esa doble intencionalidad
-que desde luego es plenamente justificada-, es decir; incidir en la administración pública a través
de la evaluación de la gestión pública y de los funcionarios públicos a la par de coadyuvar a

2
Vázquez Cano, (1994) apud Hevia, Felipe.
3
Presidencia de la República Mexicana. Plan Nacional de Desarrollo.
[Link]
[Link]
4
Presidencia de la República y Secretaría de la Función Pública. Programa Nacional de Rendición de Cuentas,
Transparencia y Combate a la Corrupción 2008-2012. p. 69
[Link]
5
Secretaría de la Función Pública. Portal WEB. Consultado el 1° de agosto de 2011.
[Link]
6
Presidencia de la República y Secretaría de la Función Pública [Link]., p. 5
37
fortalecer el proceso de transición democrática, en un contexto de pobreza y de desigualdad
económica y social.

En este orden de ideas, es conveniente apuntar que las teorías contemporáneas de la democracia, en
general coinciden en atribuirle seis componentes básicos, a saber: a) elecciones libres, b) existencia
de otras formas de participación social, c) instituciones sólidas y responsables de sus actos, d)
equilibrio de poderes, e) derechos ciudadanos y f) Estado de derecho. Ahora bien, para efecto de
este trabajo y con el propósito de ubicar la conceptualización de democracia más cercana a nuestro
tema, señalaré que el marco de referencia se ubica en la inter-relación de dos de esos componentes:
la participación social y los derechos ciudadanos, entendidos estos no solo como los derechos
políticos y sociales sino también como los derechos a participar en la distribución de la riqueza
producida por una nación y en el acceso a la cultura, en tanto se concibe que el grado de
participación del ciudadano en estos aspectos puede determinar la calidad de su participación
política.

Pablo González Casanova hace medio siglo, reflexionaba en el último capítulo de su texto clásico
―La Democracia en México‖, respecto de los aspectos cualitativos de la democracia, señalando que
ésta se podía medir en una Nación a través de la participación del pueblo en el ingreso, la cultura y
el poder‖7, preocupación que en el fondo intentaba llamar la atención respecto de los riesgos de los
modelos que ponen el acento exclusivamente en los componentes políticos del concepto, sin
impulsar esquemas de derechos ciudadanos sólidos y sostenibles, lo que puede generar serios
problemas de desigualdades económicas y culturales, con los consecuentes riesgos de la
manipulación de la participación social por grupos de poder, sustentada en la carencia económica y
la deficiente educación y cultura del pueblo. Por su parte Robert Dahl (2006) señala a este respecto
que ―los ciudadanos que son desiguales en bienes económicos, difícilmente serán iguales
políticamente‖8, así mismo por su parte Lipset (1997) señala que “Cuando más próspera sea una
nación, tanto mayores son las posibilidades de que mantendrá una democracia” 9.

La firma de la Carta Democrática Interamericana por 34 países de las Américas en 2001 10, sin duda
retoma estas preocupaciones al explicitar la importancia de la educación para la participación en la
toma de decisiones, así como la lucha contra la pobreza como elementos esenciales para la
promoción y consolidación de la democracia, consideraciones, sin las cuales el derecho y la

7
González Casanova, Pablo (1967). La Democracia en México. México Ed. Era. 2ª edición. p..224
8
Dahl, Robert. 2006. La Democracia: Una Guía para los Ciudadanos. Ed. Taurus. México. p. 180
9
Lipset, Seymour Martin. (1997) El Hombre Político. México. Ed Rei. p. 44
10
Organización de los Estados Americanos. Carta Democrática Interamericana. Consultado el 1 de agosto de 2011.
[Link]
38
responsabilidad relativa a la participación de la ciudadanía en las decisiones respecto a su propio
desarrollo establecido en el artículo 6 de dicho instrumento internacional, difícilmente podrá ser
ejercido plena y libremente.

En este orden de ideas, preocupa que en un contexto de incremento de la pobreza de 48.8 a 52.0
millones de personas, una población en pobreza extrema de 11.7 millones y un rezago educativo
que implica a 23.3 millones de personas, según cifras reportadas en el pasado mes de julio por el
Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL)11, existan condiciones para que
la participación ciudadana en su forma de control social –que por su naturaleza implica
independencia y libertad plena de actuación, a la par de entrenamiento técnico y un determinado
nivel de instrucción educativa-, tengan consecuencias visibles a toda la ciudadanía, derivadas de la
generación de recomendaciones razonables y de la aceptación proactiva de los funcionarios
públicos para mejorar su actuación y fortalecer la gestión pública.

2.- La relación entre el marco conceptual y el marco normativo de la contraloría social en


México

Como se señaló en párrafos anteriores, institucionalmente, la conceptualización adoptada y


difundida por el Gobierno Federal a través de la Secretaría de la Función Pública respecto a la
contraloría social es la de un ―conjunto de acciones de control, vigilancia y evaluación que realizan
las personas, de manera organizada o independiente, en un modelo de derechos y compromisos
ciudadanos, con el propósito de contribuir a que la gestión gubernamental y el manejo de los
recursos públicos se realicen en términos de transparencia, eficacia, legalidad y honradez, así
como para exigir la rendición de cuentas a sus gobernantes"12.

Esa conceptualización institucional, sin duda refleja el propósito que persiguen los esquemas de
contraloría social en un régimen democrático, tiene como fortaleza el no ser limitativa y da
respuesta al ¿qué? y al ¿para qué?, es decir; en el ¿qué?, es claro de que se trata de un conjunto de
acciones de control, vigilancia y evaluación que realizan las personas de manera organizada o
independiente, en un modelo de derechos y compromisos ciudadanos; y en el ¿para qué?, se
explicita el propósito relativo a contribuir a que la gestión gubernamental y el manejo de los
recursos públicos se realicen en términos de transparencia, eficacia, legalidad y honradez, así como
para exigir la rendición de cuentas a sus gobernantes.

11
Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL). Comunicado de Prensa N° 007. 29 de julio de
2011. Consultado el 1° de agosto de 2011.
[Link]
PRENSA_MEDICION_DE_POBREZA_2010.pdf?view=true
12
Secretaría de la Función Pública. Portal WEB. loc. cit.
39
Sin embargo, no se precisa en esa definición el ¿cómo?, no obstante, el diseño de los mecanismos
de instrumentación, tendrían que ser acordes a los aspectos claves del ¿para qué?, los cuáles se
sitúan en tres componentes a) contribuir a la gestión gubernamental, b) que el manejo de los
recursos públicos se realice con base en los principios establecidos en el artículo 134 de nuestra
Carta Magna, es decir, transparencia, eficiencia, legalidad y honradez y c) exigir la rendición de
cuentas.

En ese orden de ideas, es de destacar que aunque la definición institucional no refleja el ¿cómo? de
la instrumentación de la política referida, si se ha venido estableciendo un marco regulatorio que lo
explicita, no obstante se encuentra como debilidad que las diversas normas establecidas, acotan de
manera importante el propósito genérico conceptualmente planteado, y en consecuencia las formas
de su instrumentación no resultan del todo pertinentes y acordes al discurso político acerca de dicho
propósito, por las siguientes razones: A) En términos de la obligatoriedad de la promoción de
contralorías sociales, ésta se limita a los programas de desarrollo social. B) Con relación a la
integración y funciones otorgadas a los comités de contraloría social, son limitativas a los
beneficiarios de los programas de desarrollo social sujetos a reglas de operación. C) Respecto a los
mecanismos para la instrumentación de propuestas de mejora de la gestión pública, no son lo
suficientemente explícitos, ni son vinculatorios, es decir; no garantizan que las autoridades deban de
llevarlos a la práctica. D) La rendición de cuentas implica más información, más explicación y más
justificación de las acciones de los gobernantes y la sanción en caso de incumplimiento como lo
señala Schedler (2008), no obstante los mecanismos establecidos en el Manual, sólo consideran a
las contralorías sociales como el vehículo para hacer llegar a las áreas de quejas y denuncias de las
Dependencias, las inconformidades de los beneficiarios y/o las determinadas por los propios
comités y no se cuenta con procedimientos propios y autónomos para realizar la investigación. E)
Los mecanismos de rendición de informes establecidos por la Secretaría de la Función Pública
como instancia reguladora de la contraloría social a nivel federal, no permite que el conjunto de
ciudadanos conozca los aspectos cualitativos de los resultados obtenidos del ejercicio ciudadano de
control, en la medida en que estos solo incluyen datos cuantitativos y no informan de los resultados
que de manera cualitativa se tuvieron de dichas intervenciones a pesar de que los formatos de
informe anual que son requisitados por las contralorías ciudadanas, si establecen un espacio para
recolectar dicha información.

A) Obligatoriedad de promover comités de contraloría social.- La Ley General de Desarrollo


Social y el Reglamento de la misma, contemplan un capítulo específico para la contraloría social
acotando la obligatoriedad del gobierno federal de promoverla, hacia los recursos públicos

40
asignados a los programas de desarrollo social, sujetos a reglas de operación, tal y como se observa
en los artículo 69 y 70 de la ley en mención, así como 67 y 68 de su Reglamento 13. Cabe señalar
que los programas federales sujetos a reglas de operación se deciden por la Cámara de Diputados en
el proceso de autorización del presupuesto de egresos de la federación de cada ejercicio fiscal y por
lo que corresponde al ejercicio 2010, se establecieron en el anexo 18. El PEF, no hace referencia
explícita a la integración de esquemas de contraloría social en las reglas de operación, aunque si
menciona la importancia de la participación social.

B) Integración y funciones otorgadas a los comités de contraloría social.- Ésta se limita a los
beneficiarios de los programas y sus funciones se acotan a la verificación de los mismos en
particular como puede apreciarse en los artículos 69 y 70 de la Ley antes referida y de manera más
específica en el 69 de su Reglamento14. Lo anterior explica que la Secretaría de la Función Pública
pase de la definición general planteada a una definición más acotada, cuando en su propio portal
expone lo relativo a la contraloría social en los programas federales, como a continuación se
transcribe: “La contraloría social es un mecanismo de participación ciudadana para la rendición
de cuentas con base en el acceso a la información, necesaria como alternativa de empoderamiento
de los beneficiarios e imprescindible para la construcción de una ciudadanía activa y vigilante del
adecuado uso de los recursos públicos. Con el propósito de asegurar la incorporación de la
contraloría social, la Ley General de Desarrollo Social establece la obligatoriedad de
implementarla en la operación de los programas de desarrollo social”15.

13
Ver Ley General de Desarrollo Social. Artículo 69. “Se reconoce a la Contraloría Social como el mecanismo de
los beneficiarios, de manera organizada, para verificar el cumplimiento de las metas y la correcta aplicación de los
recursos públicos asignados a los programas de desarrollo social”. Artículo 70. El Gobierno Federal impulsará la
Contraloría Social y le facilitará el acceso a la información necesaria para el cumplimiento de sus funciones
[Link]
Ver Reglamento de la Ley General de Desarrollo Social. Artículo 67.- El Gobierno Federal impulsará la creación de
contralorías sociales por parte de los beneficiarios, con el fin de verificar la adecuada ejecución de los programas
de desarrollo social, la correcta aplicación de los recursos públicos asignados a los mismos y el cumplimiento de las
metas. Las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, así como los que reciban, gestionen o
utilicen total o parcialmente recursos públicos federales, observarán los lineamientos que al efecto emita la
Secretaría de la Función Pública, de conformidad con la competencia que le confiere la Ley Orgánica de la
Administración Pública Federal, los Convenios de Coordinación y demás disposiciones aplicables.
Artículo 68.- Las reglas de operación de los programas de desarrollo social deberán prever mecanismos de
contraloría social y los requisitos para su conformación, para asegurar que los beneficiarios hagan uso de esta
práctica de transparencia y rendición de cuentas. Para tales efectos, el Gobierno Federal difundirá sus esquemas de
contraloría social y proporcionará a los beneficiarios la asesoría y colaboración necesarias para su integración y
funcionamiento.
[Link]
14
Ibid. Artículo 69.- La contraloría social estará integrada y deberá ejercerse por los beneficiarios que, de manera
organizada, independiente, voluntaria y honorífica, se constituyan con tal carácter ante la dependencia o entidad que
tenga a su cargo el programa objeto de verificación, seguimiento y vigilancia.
Las tareas de contraloría social deberán ser ajenas a cualquier partido u organización política.
15
Secretaría de la Función Pública. Portal WEB. Consultado 1° de agosto de 2011.
41
Aunado a lo anterior, y con base en lo establecido en el artículo 41 del Reglamento aludido respecto
a que será la Secretaría de la Función Pública la instancia competente para establecer los
lineamientos de contraloría social, al publicarlos el 8 de abril de 2008 en el Diario Oficial de la
Federación16, se hace otra definición de contraloría social aún mas acotada que la anterior, en la que
entre otros aspectos desaparece el concepto de rendición de cuentas y el de mejora de la gestión
pública como puede leerse de la siguiente definición: ―Comités de Contraloría Social o Comités: a
las contralorías sociales a que se refiere el artículo 67 del Reglamento de la Ley General de
Desarrollo Social, que son las formas de organización social constituidas por los beneficiarios de
los programas de desarrollo social a cargo de las dependencias y entidades de la Administración
Pública Federal, para el seguimiento, supervisión y vigilancia de la ejecución de dichos programas,
del cumplimiento de las metas y acciones comprometidas en éstos, así como de la correcta
aplicación de los recursos asignados a los mismos‖17.

C) Mecanismos para la instrumentación de propuestas de mejora de la gestión pública.- En


los lineamientos de contraloría social emitidos por la Secretaría de la Función Pública solo se señala
en el numeral vigésimo sexto que ―Las dependencias y entidades de la Administración Pública
Federal, en el ámbito de sus atribuciones, darán seguimiento a los resultados en materia de
contraloría social y realizarán las acciones conducentes para atender las irregularidades detectadas
por los Comités‖, en consecuencia la obligación solo implica dar seguimiento a resultados y no
necesariamente atender y mejorar con base en ellos, centrando lo relativo a las acciones a realizar
en la atención de posibles ―irregularidades‖. Está por demás decir que las propuestas de mejora no
necesariamente se derivan de irregularidades sino de mecanismos tendientes a realizar mejor las
acciones de gobierno.

Los lineamientos de contraloría social, también establecen que corresponde a las Dependencias que
cuenten con recursos para desarrollar programas sociales sujetos a reglas de operación, definir en
las mismas los mecanismos y acciones específicos de contraloría social. Cabe señalar que en las
reglas consultadas relacionadas con cuatro programas de salud correspondientes al ejercicio fiscal
2010 que contaron con contraloría social, solo el correspondiente al Sistema Integral de Calidad en
Salud (SICALIDAD) especifican los mecanismos de obligación para que la administración pública
atienda las propuestas de mejora que hubieran podido derivarse de las recomendaciones ciudadanas,

[Link]
estados-y-municipios/logros-y-resultados/contraloria-social-en-programas-federales.
16
Idem (2008) .Acuerdo por el que se establecen los Lineamientos para la promoción y operación de la Contraloría
Social en los programas federales de desarrollo social. Diario Oficial de la Federación.
[Link]
dos/D_G_Adjunta_C_Social/[Link]
17
Ibid, p. 2
42
en tanto en los otros tres casos, solo hacen referencia a la obligación de atender las quejas y
denuncias.18

D) La rendición de cuentas.- Las limitaciones descritas sobre el mecanismo vinculatorio de


sanción que implica el concepto de rendición de cuentas, obedece a que de conformidad con lo
establecido en la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos la investigación y
establecimiento de sanciones por posibles omisiones y/o infracciones a las responsabilidades
públicas, sólo compete a los órganos de control de la administración pública, lo que explica que a
las contralorías ciudadanas solo se les haya conferido una calidad de intermediario de las denuncias
ciudadanas, tarea por cierto, un tanto ociosa si consideramos que es el propio ciudadano de manera
directa sin la necesidad de una representación indirecta, quién tiene el derecho por ley de presentar
sus quejas y denuncias ante los órganos de control competentes, que hasta hoy están establecidos.

F) Mecanismos de rendición de informes establecidos por la Secretaría de la Función


Pública.- A pesar de que los formatos establecidos en el Manual de Promoción y Operación de la
Contraloría Social en Programas Federales emitido por la Secretaría de la Función Pública19, si
establece el espacio necesario para que los comités de contraloría social expresen los resultados del
programa analizado y otros aspectos que consideren relevantes destacar, el esquema de
información pública adoptado por dicha Secretaría para informar a la ciudadanía de los resultados
obtenidos con motivo de la contraloría social, solo refleja datos cuantitativos y no así resultados
cualitativos, de tal forma que al analizar el Informe Anual de Contraloría Social, podemos saber que
153,539 ciudadanos se integraron a un total de 38,724 comités en ese ejercicio fiscal, pero no es
posible conocer los resultados en la mejora de la administración pública derivada de su acción y de
sus recomendaciones20

18
Ver Reglas de operación de programas sociales de salud 2010.
Seguro médico para una nueva generación:
[Link]
Caravanas para la salud
[Link]
Programa de comunidades saludables
[Link]
Programa sistema integral de calidad en salud (SICALIDAD)
[Link]
19
Ver formato de Informe anual de comités de contraloría ciudadana en el Manual de Promoción y Operación de la
Contraloría Social en Programas Federales emitido por la Secretaría de la Función Pública. Consultado 1° de agosto
2011
[Link]
dos/D_G_Adjunta_C_Social/[Link]
20
Secretaría de la Función Pública. Informe de Actividades de los Comités de Contraloría Ciudadana en los programas
Federales 2010. p. 174. Consultado el 1° de agosto de 2011.
[Link]
dos/D_G_Adjunta_C_Social/informe_final_cs_120711_entregado.pdf
43
Cuadro 1

Fuente: Secretaría de la Función Pública. Informe Anual de Contraloría Social

Esta forma cuantitativa de medir los resultados, sustentada principalmente en aspectos de proceso
más que de resultado, -en este caso la mejora de la administración pública-, tiene su fundamento en
la forma de establecer los indicadores y metas en el Programa Nacional de Rendición de Cuentas,
Transparencia y Combate a la Corrupción 2008-2012 anteriormente aludido. En tal sentido, en
dicho documento rector de la política pública en esta materia, el indicador se fija como porcentaje
de programas federales que implementan esquemas de Contraloría Social y no como acciones de
mejora derivados de la acción de las contralorías sociales.21

En el Estado de Veracruz, la figura adoptada es la de comités de contralorías ciudadanas, cuyo


marco regulatorio se sustenta en un Acuerdo emitido por el Gobernador del Estado en julio de
200522 y se conciben como ―organismos autónomos de las dependencias y entidades de la
administración pública estatal, cuyo objetivo será colaborar en las acciones de control y vigilancia
23
de las obras, acciones y servicios que proporciona la administración pública estatal‖ , el impulso
para su conformación es obligatorio para todas las dependencias del gobierno del Estado y su

21
Presidencia de la República y Secretaría de la Función Pública. Op Cit. P. 44
22
Gobierno del Estado de Veracruz. (2005). Acuerdo por el cuál se establecen las bases para la constitución de comités
de contraloría ciudadana. Gaceta Oficial.
[Link]
%89S_CONTRALOR%C3%8DA_CIUDADANA.pdf
23
Portal de de la Contraloría General del Estado de Veracruz
[Link]
44
actuación está regulada por el Acuerdo en mención y por los lineamientos emitidos por la
contraloría general estatal. Su fundamento como política pública hasta 2010 –año de nuestro
análisis- se estableció en el Plan Veracruzano de Desarrollo, al incorporarse como una línea
estratégica en el apartado concerniente a ―Desarrollo Político‖, denominada: ―fortalecimiento de la
participación ciudadana en el Desarrollo del Estado y las Tareas de Gobierno‖24

Resulta interesante observar que de conformidad con el Acuerdo emitido y los lineamientos, la
contraloría social no se limitó a los programas de desarrollo social sujetos a reglas de operación
como es el caso del ámbito federal, sino que se amplió a toda la administración pública estatal, no
obstante; los resultados observados también se refieren a datos cuantitativos25, sin encontrarse
publicados en los portales de transparencia los resultados cualitativos de las intervenciones, lo que
confirma que a pesar de la coincidencia conceptual respecto a los propósitos sustantivos de la
contraloría social, su instrumentación tiende a acotarlos, y en el proceso se diluyen los resultados
sustantivos, de la misma manera que sucede en el ámbito federal.

3.- El principio de participación social en salud en la Agenda de Salud para las Américas y la
contraloría social en salud en México

De manera general podemos entender por participación social, a los diversos mecanismos que se
instrumentan en una sociedad democrática a efecto de que los ciudadanos, en igualdad de
condiciones, de manera informada y organizada, tomen parte de las decisiones del poder público
que se relacionan con sus intereses individuales y/o colectivos, ya sea en un ámbito territorial,
sectorial o nacional. En tal sentido existen muchas formas de participación de la ciudadanía que
corresponden a diversos propósitos, ámbitos, momentos históricos y temporalidades.

Con base en lo anterior, es que hemos insistido en que la contraloría social es una forma de
participación social -y en consecuencia no es la única-, la cuál responde a propósitos específicos, es
decir; incidir en la gestión pública a través de la vigilancia y fiscalización de los recursos públicos,
así como en la evaluación del desempeño de los funcionarios y empleados al servicio del Estado,
en un marco de corresponsabilidad en el ejercicio del poder a fin de contribuir a garantizar que la
función de gobierno se realice con base en el interés general y con apego a los principios de
eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez. Dicha corresponsabilidad implica la
participación consciente e informada por parte del ciudadano y la voluntad política de los
24
Gobierno del Estado de Veracruz. Plan Veracruzano de Desarrollo 2005-2010
[Link]
II_0.PDF
25
Cisneros Luján, A Ivonne (2011). La contraloría social y el acceso a la información pública en el ámbito municipal
en: Temas Selectos de Transparencia y Acceso a la Información Pública. IVAI. p. 90-92
[Link]
45
gobernantes y funcionarios públicos para atender los resultados obtenidos por los ciudadanos. Esta
forma de participación social, fortalece los procesos de rendición de cuentas, en la medida en que el
gobierno está obligado a proporcionar a los contralores ciudadanos toda la información necesaria
para el ejercicio de su función.

En concordancia con lo anterior, la contraloría social en salud, también constituye solo una forma
de participación social en salud y de ninguna manera excluye otras formas de participación como
las relacionadas con la participación comunitaria en el cuidado de la salud y en la promoción de
ambientes saludables, o bien, la participación en la vigilancia de la calidad de los servicios, entre
muchas otras formas de participación que pueden agruparse en un gran número de categorías según
los propósitos que se persigan.

Cabe señalar que la Agenda de Salud para las Américas 2008-2017 presentada por los países
miembros de la Organización Panamericana de la Salud, a través sus ministros de salud en el año
2007, aborda el tema de la participación social desde ambos ámbitos, pero es precisamente la
definición que se acerca más al contenido conceptual de la contraloría social, la adoptada como uno
de los principios y valores de la Agenda, misma que se explicita como “la oportunidad de toda la
sociedad de participar en la definición y ejecución de las políticas públicas de salud y en la
evaluación de sus resultados….”26, dando así un salto cualitativo importante al imprimirle a esta
forma de participación social, una connotación mucho más relevante con relación a la tradicional
concepción de participación en el auto-cuidado de la salud, en la generación de voluntariados y/o en
la participación de los usuarios en la vigilancia de los servicios de salud prestados, para pasar –al
menos conceptualmente- hacia una nueva forma de control administrativo ejercido por los
ciudadanos sobre la actuación de quienes tienen la responsabilidad del quehacer gubernamental en
salud, es decir; la evaluación de las políticas públicas y la evaluación de sus resultados.

México, como país firmante de la Agenda, no ha hecho las modificaciones normativas en la Ley
General de Salud que den certeza a dicha forma de participación y que sustenten su compromiso, ya
que si bien en los artículos 58 y 59 de ese ordenamiento legal, se reconoce el derecho de la
comunidad a participar en los servicios de salud, esa forma de participación se centra
principalmente en la promoción de hábitos, costumbres y ambientes saludables, la colaboración
como voluntarios en la realización de tareas simples de atención médica y asistencia social, en la
notificación a las autoridades de irregularidades en la prestación de los servicios de salud, entre

26
Organización Panamericana de la Salud. Agenda de Salud para las Américas 2008-2017, Panamá, 3 de junio de 2007
[Link]
46
otros aspectos 27, pero no así en la formulación, seguimiento y evaluación de políticas públicas, así
como en la supervisión de los recursos asignados para su ejecución, a la par de la supervisión de la
actuación de los funcionarios públicos responsables de la conducción de dichas políticas y de los
programas y actividades que emanan de éstas; y si bien es importante reconocer que ese vacío lo
podría cubrir las normas emitidas de manera general para la contraloría social, tanto en lo federal
como en lo estatal, hemos visto en los apartados anteriores que hasta hoy los mecanismos para su
instrumentación han sido muy limitados, por lo que no cubriría el compromiso adoptado a nivel
internacional en esta materia.

Resulta interesante, una vez más, observar que por lo que corresponde a los Servicios de Salud de
Veracruz, el Programa Sectorial de Salud 2005-2010 planteó que una de las características más
importantes del Sistema Estatal de Salud es “la participación activa de la comunidad, que se
traduce en la determinación de las necesidades, en la ejecución de las acciones y en el control de la
gestión”28, lo que le dio a los comités antes referidos su contexto como política pública, mas
concordante con el compromiso firmado posteriormente por México en la Agenda de Salud para las
Américas.

4.- Algunos resultados cuantitativos y cualitativos de la contraloría social en salud en 2010.

Con el propósito de conocer la instrumentación de la política de contraloría social en la Secretaría


de Salud y sus resultados en la mejora de la gestión pública en salud, y considerando que de
conformidad con el análisis que se realizó respecto del marco normativo y de los mecanismos
operativos de la contraloría social, es obligación de la administración pública promover los comités
en los programas sociales sujetos a reglas de operación, se consultó el Presupuesto de Egresos de la
Federación correspondiente al ejercicio fiscal 2010 por ser el instrumento normativo que define
dichos programas, encontrando que en el anexo 18 del mismo se determinaron para el Sector Salud
los siguientes nueve programas sujetos a reglas de Operación29:

1. Programa Comunidades Saludables

2. Programas de Atención a Personas con Discapacidad

3. Programa de Desarrollo Humano Oportunidades

27
Ver Ley General de Salud
[Link]
28
Gobierno del Estado de Veracruz. Secretaría de Salud y Asistencia (2005) Programa Sectorial de Salud 2005-2010
p.22. Consultado 1° de agosto de 2011
[Link]
PVD/SFPPROGRAMASSECTORIALES/PROGRAMA%20SECTORIAL%20DE%[Link]
29
Cámara de Diputados (2009) Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2010. p. 78
[Link]
47
4. Programas para la Protección y Desarrollo Integral de la Infancia

5. Programas de Atención a Familias y Población Vulnerable

6. Programa de estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras

7. Caravanas de la Salud

8. Seguro Médico para una Nueva Generación

9. Sistema Integral de Calidad en Salud

Al no encontrar la información en el portal de transparencia de la Secretaría de Salud, respecto de


los resultados obtenidos en la mejora de la administración pública como consecuencia de las
acciones de contraloría social, se realizó una solicitud de información pública con las preguntas, que
se enuncian en el siguiente párrafo, obteniendo los resultados que se resumen a continuación y que
confirman que no se cuenta con información significativa respecto a los resultados cualitativos de la
política de contraloría social en el sector salud, como se detalla a continuación.

Preguntas realizadas a través del Sistema de Información Pública

1. El número de comités de contraloría social registrados en la Secretaría de Salud Federal hasta


el 15 de marzo de 2011.

2. Del total de comités de contraloría social registrados en la Secretaría de Salud Federal hasta el
15 de marzo de 2011, se especifique cuantos son de obras, cuantos de servicios y que
programas controlan30. Asimismo en caso de existir cualquier otra clasificación se indique y se
me informe el total de ellos.

3. El total y el contenido de las recomendaciones que la Secretaría de Salud Federal recibió en el


2010 provenientes de comités de contraloría social

4. Deseo saber las acciones que la Secretaría de Salud llevó a cabo durante 2010 para atender
cada una de las recomendaciones recibidas por los comités de contraloría social en ese ejercicio
fiscal.

Resultado

El tiempo de respuesta fue de más de 2 meses, ya que la Institución pidió prórroga, es decir; se
requirió la información el 28 de marzo de 2010 y se recibió la respuesta el 31 de mayo siguiente. La
pregunta fue turnada por parte de la Dirección del Centro de Documentación Institucional –
responsable del sistema de información pública de esa dependencia-, a 21 áreas de la Secretaría de

30
Es necesario aclarar que el Manual de Contraloría Social, así clasifica los comités en obras, servicios y apoyos.
48
Salud, de las cuáles 15 desconocen el tema, 2 lo conocen parcialmente, el área responsable del
Seguro Popular reservó la información, la Dirección de Calidad y Educación en Salud la respondió
parcialmente y solo 2 áreas proporcionan información completa, la Dirección General de
Planeación y Desarrollo en Salud y la Dirección de Promoción de la Salud.

De acuerdo a lo anterior, solo se obtuvo información cuantitativa de dos de los nueve programas de
salud sujetos a Reglas de Operación, no se obtuvo información cualitativa de resultados en la
mejora de la administración pública, se percibe un desconocimiento del tema por parte tanto de la
oficina responsable del sistema de información pública, ya que turnó la información a áreas que no
cuentan con contraloría social, como de las oficinas que fueron cuestionadas por dicha área, ya que
tampoco explicaron el motivo por el cual no contaban con esa información, predominando la frase
que a la letra dice ―después de una búsqueda exhaustiva en los archivos de esta dirección no se
encontró la información solicitada‖.

Las áreas a las que la oficina encargada de la información pública turnó la solicitud fueron las
siguientes31:

1. Seguro Popular. Director General Adjunto de Normatividad Dirección General de Planeación

2. Dirección General de Promoción de la Salud

3. Titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales.

• Servicios de Atención Siquiátrica. Dirección de Administración

• Hospital Siquiátrico

4. Dirección General de Calidad y Educación en Salud

5. Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud

6. Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social

• Secretario Técnico de Consejo Nacional de Salud,

• Dirección General de Relaciones Internacionales,

• Dirección General Adjunta para la Coordinación de los Sistemas Estatales de Salud,

• Dirección General Adjunta de Vinculación Social,

• Dirección General Adjunta de Proyectos Estratégicos

• Dirección de Administración de esa Unidad

31
Fuente: Respuestas entregadas por IFAI el 31 de mayo de 2011 a las preguntas
49
7. Dirección General de Desarrollo de la Infraestructura Física

8. Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales

9. Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva

10. Dirección General del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades

11. Comisión Nacional Contra las Adicciones

12. Dirección General de Coordinación de los Hospitales Federales de Referencia

13. Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH SIDA

Cabe destacar además, que no se obtuvo información alguna seis programas del sector salud, que si
contaron con Reglas de Operación, ni tampoco se obtuvo orientación para que la solicitante se
remitiera a otras dependencias y/o entidades si hubiera sido el caso: Programas de Atención a
Personas con Discapacidad, Programa de Desarrollo Humano Oportunidades, Programas para la
Protección y Desarrollo Integral de la Infancia, Programas de Atención a Familias y Población
Vulnerable, Programa de estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras.

Los resultados antes señalados se resumen en el siguiente cuadro.

Cuadro 2

SENTIDO GENERAL DE LAS RESPUESTAS


 DGPLADES informa del Programa Caravanas de la Salud
 Promoción de la Salud informa del Programa de Comunidades Saludables y comités
de salud
 Calidad y Educación en Salud informa sobre Aval Ciudadano y no refiere las Reglas de
Operación de SICALIDAD
 Seguro Popular reserva la información sobre comités de contraloría social del Programa
Seguro Médico para una Nueva Generación
 2 áreas conocen parcialmente
 15 áreas desconocen, no es de su competencia y/o no encontraron nada en sus archivos
NÚMERO DE COMITÉS
 505 del Programa Caravanas de la Salud. (DGPLADES)
 111 del Programa de Comunidades Saludables (Promoción de la Salud)
RECOMENDACIONES RECIBIDAS

50
 Ninguna

ACCIONES REALIZADAS POR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA PARA ATENDER


RECOMENDACIONES
 No aplica por no recibir recomendaciones

De la revisión realizada al portal de la Secretaría de la Función Pública, se destaca en los resultados


de contraloría social por ramo administrativo en el ejercicio 2010, que el sector salud sólo reportó
resultados de cuatro programas, no obstante solo se encuentra información desagregada por estado
del relativo a Caravanas para la Salud y Comunidades Saludables y una referencia al apoyo
solicitado por el programa de SICALIDAD. En todos los casos el informe se refiere a datos
cuantitativos de comités conformados, número de ciudadanos incorporados y capacitación recibida
y monto presupuestal de los programas supervisados. No encontrando resultados cualitativos
respecto de la mejora de la gestión pública.

Del análisis realizado al IV informe de Labores de la Secretaría de la Función Pública,


correspondiente al año 2010, encontramos que los datos aportados también se refieren
principalmente al número de comités constituidos, a la capacitación proporcionada a los ciudadanos
y funcionarios públicos que participaron en las actividades de contraloría social y a los concursos
nacionales promovidos, pero no fue posible encontrar los principales resultados cualitativos en la
mejora de la gestión pública obtenidos de la participación de miles de ciudadanos durante ese año,
ni de las propuestas generadas con motivo de los aportes en los trabajos que resultaron ganadores de
los concursos32.

Del análisis al IV Informe de Labores de la Secretaría de Salud correspondiente al 2010,


encontramos que los datos aportados de participación corresponden principalmente a las diversas
acciones en su modalidad de participación comunitaria, y sólo existe una referencia a la contraloría
social bajo el mecanismo de buzones de quejas, informándose que: “a fin de fomentar una cultura
de transparencia y rendición de cuentas, el programa cuenta en cada unidad médica con un Buzón
de Contraloría Social, donde la población deposita de manera escrita sus comentarios, quejas y
sugerencias. En el periodo descrito se recibieron 46 mil 518 reconocimientos y 10 mil 398 quejas,

32
Ver IV informe de Labores de la Secretaría de la Función Pública, correspondiente al 2010,
[Link]
[Link]
51
de las que, al cierre de este periodo, se habían atendido 81 por ciento‖33. Llama la atención, que no
se hace mención a los resultados de las acciones de los contralores ciudadanos de los cuatro
programas sujetos a reglas de operación en los que si se conoce que se registraron comités de
contraloría social y que reportaron resultados a la Secretaría de la Función Pública.

Del análisis realizado a los resultados de la Contraloría Ciudadana en el estado de Veracruz, se


obtuvo que se constituyeron en el estado 757 Comités lo que representa por lo menos 3,785
ciudadanos incorporados a esta forma de participación social, no obstante no se cuenta en el portal
de transparencia con información cualitativa de sus resultados. En este caso, a través del Sistema de
Información Pública del Estado, también se solicitó información respecto de las recomendaciones
realizadas por dichos comités, obteniendo como respuesta, el no haber recibido recomendación
alguna en ese año.

Conclusiones

El actual cuestionamiento por diversos actores políticos y sociales, al proceso de transición


democrática iniciado en México, hace visible una vez más la preocupación respecto de cómo
avanzar y garantizar la añeja aspiración relativa a la participación del pueblo en el ingreso, la
cultura y el poder, y cómo garantizar que las políticas implementadas hasta hoy, rebasen el plano de
la retórica y trasciendan hacia la construcción de un sistema político que logre superar las
limitaciones que la pobreza entraña para que la ciudadanía participe de una manera libre, consciente
y organizada en ese proceso, gestando un salto cualitativo hacia una democracia participativa
sustentada en una ciudadanía como la conceptualiza Alberto Olvera (2008), es decir, “…..una
ciudadanía activa que no solo espera que el Estado por fin respete e implemente los derechos
universales de ciudadanía, sino que lucha por ellos, coopera con el Estado, se enfrenta
políticamente con él, hace valer sus argumentos en el espacio público y busca construir alianzas
con la sociedad política en la promoción de un proyecto democrático participativo…..”.

Los datos duros más recientes tanto en los aspectos formales como sustantivos de la democracia,
fundamentan dichos cuestionamientos y tienden a probar la limitación que la pobreza entraña para
que el pueblo participe de una manera libre, consciente y organizada, haciendo más complejo el
camino hacia la democracia participativa a la que se aspira: El alto abstencionismo reportado en
este año en las recientes elecciones de algunos estados de la república y el incremento de la pobreza
anunciado en el pasado mes de julio por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social
33
Ver IV Informe de Labores de la Secretaría de Salud 2010. p, 96
[Link]
52
(CONEVAL)34, son solo ejemplo de ello y por tanto dificultan el camino para avanzar en formas de
democracia participativa que complementen a la democracia representativa, simplemente porque los
ciudadanos no gozan aún de igualdad de derechos, ni tienen las mismas condiciones para participar
libremente y con las mismas características de calidad.

No obstante las democracias siempre presentan escenarios complejos y México no es la excepción,


por lo que paralelamente a lo antes descrito, debe reconocerse que diversos sectores ciudadanos
continúan abriendo brecha para ganar espacios públicos a través de múltiples formas de
participación que trascienden la formalidad de la participación básica en el plano electoral, las
cuales van desde la lucha social organizada o espontánea alrededor de un conjunto de demandas
inmediatas, sectoriales, laborales, de cuestionamiento del régimen y de las políticas establecidas,
hasta aquellas que reflejan un claro interés en incidir -desde una perspectiva ciudadana- en la
construcción y evaluación de la política pública y en el control de los recursos asignados para su
ejecución, sin duda este es el caso de la contraloría social.

38,724 comités de contraloría social constituidos en 2010 en el país y 153,539 ciudadanos


integrados a dichas instancias, de los cuáles 1,663 comités y 8,364 ciudadanos participaron en el
sector salud y de manera más especifica en los servicios de salud de Veracruz 757 comités y 3,785
personas, son datos que constituyen solo un ejemplo de la motivación por tomar parte en los asuntos
del gobierno, lo que debe coadyuvar a visibilizar la oportunidad que ese interés representa para
profundizar en la estrategia de contraloría social, dimensionar su valor tanto por las instancias
gubernamentales como por las diversas organizaciones políticas y de la sociedad civil, y cuidar de
manera responsable, que dicho interés ciudadano se traduzca en un valor agregado para el proceso
de transición democrática y de ninguna manera arriesgar esa fortaleza, por la tentación de su
utilización solo y exclusivamente para legitimar los programas de gobierno, en momentos en los
que el aumento de las desigualdades está generando un ambiente de tensión y conflicto cotidiano
entre gobierno y gobernados.

Además del interés ciudadano por participar, se observa como otra fortaleza un consenso en la
conceptualización de los propósitos de la contraloría social, pero la normatividad en cuanto a su

34
Según cifras proporcionadas en julio del presente año por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social
(CONEVAL) entre 2008 y 2010 la población en pobreza pasó de 44.5% a 46.2%, lo que representa un incremento
de 48.8 a 52.0 millones de personas y en el mismo periodo, la población en pobreza extrema se mantuvo en 11.7
millones. El rezago educativo se redujo de 21.9% a 20.6%, lo que implica 23.2 millones de personas, en materia de
salud se reportan avances, no obstante se reconoce que 35.8 millones de personas no tienen acceso a los servicios,
entre otros muchos indicadores.. Ver Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL).
Comunicado de Prensa N° 007. 29 de julio de 2011. Consultado el 1° de agosto de 2011.
[Link]
PRENSA_MEDICION_DE_POBREZA_2010.pdf?view=true

53
instrumentación aún está lejos de coadyuvar al propósito de mejorar la gestión pública a través de la
participación ciudadana en el ejercicio del poder, lo que sin duda representa una debilidad de la
política analizada.

Las limitaciones de la normatividad respecto de la instrumentación de la contraloría social en los


programas federales, explican también las limitaciones observadas en el sector salud, no obstante
tampoco se percibe una estrategia que tienda a aprovechar positivamente el interés de la ciudadanía
por participar en la política pública de salud, aunado a ello no se observa un posicionamiento del
tema en los responsables de la administración pública de ese sector, y tampoco una estrategia que
pudiera favorecer el acuerdo que a este respecto se estableció en la Agenda de Salud para las
Américas, con miras hacia la construcción de caminos firmes que trasciendan en la gobernanza del
sector.

En el caso de la contraloría social en salud de Veracruz, se cuenta con la fortaleza de que su marco
regulatorio es más amplio, pero su instrumentación tampoco refleja los aspectos sustantivos que se
persiguen. En tal sentido, ni en el ámbito federal, ni en el estatal son aún suficientes los mecanismos
de instrumentación, información y de rendición de cuentas, y por tanto los resultados cualitativos de
esta política de participación social aún no es lo suficientemente visible para toda la población.

Con base en lo anterior, es importante resaltar que del análisis realizado no puede concluirse que la
política de contraloría social no haya favorecido la gestión pública en salud, sin embargo tampoco
se cuentan con los elementos en términos de acceso a la información que permitan conocer cuales
pudieron haber sido los resultados cualitativos positivos de las intervenciones realizadas en 2010
tanto en el ámbito federal como en el estado de Veracruz.

Propuestas

Se considera conveniente:

Generar los espacios de discusión entre el poder ejecutivo, el legislativo y las organizaciones de
la sociedad civil para evaluar los resultados cualitativos de la política de contraloría social y en
su caso realizar las modificaciones legales, normativas e instrumentales para garantizar que el
consenso conceptual respecto de los propósitos y fines de la contraloría social tengan mejores
resultados y se cumpla eficazmente con su propósito.

Ampliar el campo de actuación de la contraloría social más allá de los programas sociales
sujetos a reglas de operación y a los beneficiarios de los programas.

54
Generar los espacios de discusión entre el poder ejecutivo, el legislativo y las organizaciones de
la sociedad civil, para analizar los aspectos vinculatorios que garanticen que los resultados
obtenidos por las contralorías ciudadanas tengan las repercusiones correspondientes en un
sistema de estímulos y de sanciones en cuya decisión tome parte la contraloría social,
favoreciendo así los esquemas de rendición de cuentas.

Modificar la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública a efecto de establecer


como obligación el de informar sobre los resultados en la gestión pública derivados de las
intervenciones de la contraloría social.

Modificar la Ley General de Salud a efecto de incorporar en el capítulo relativo a la


participación social, el esquema de contraloría social.

Que la Secretaría de la Función Pública instrumente los mecanismos necesarios para


sistematizar la información cualitativa relacionada con los resultados de mejora en la gestión
pública y los haga visibles a la sociedad en el espacio público correspondiente a su portal WEB.

Que la Secretaría de la Función Pública mejore los indicadores de desempeño relacionados con
la contraloría social, para introducir indicadores cualitativos que permitan conocer la efectividad
de la contraloría social en función de su propósito.

Que la Secretaría de Salud, como instancia reguladora del Sector Salud, revalorice sus políticas
de promoción de la participación social, a la luz de los compromisos firmados en la Agenda de
Salud para las Américas y los mejore para acercarse a los propósitos ahí planteados.

Que la Secretaria de Salud del Estado de Veracruz, establezca los mecanismos para hacer
públicos los resultados de mejora en la gestión pública en salud en la entidad, como
consecuencia de las intervenciones de los contralores ciudadanos.

Principales fuentes y referencias consultadas.

Cisneros Luján, A Ivonne (2010). La contraloría social y el acceso a la información pública


en el ámbito municipal en Temas Selectos de Transparencia y Acceso a la Información
Pública. IVAI.
[Link]
Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL). Comunicado de Prensa
N° 007. 29 de julio de 2011. Consultado el 1° de agosto de 2011.
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2010/COMUNICADO_PRENSA_MEDICION_DE_POBREZA_2010.pdf?view=true
55
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56
[Link]
_muni/logros_y_resultados/D_G_Adjunta_C_Social/informe_final_cs_120711_entregado.p
df

*****

PLANEACIÓN Y GOBERNANZA: EL CASO DEL CONSEJO ECONÓMICO-SOCIAL DE


JALISCO

Juan Manuel Ramírez Sáiz, ITESO

Resumen

El CESJAL es un organismo ciudadano creado por el gobierno de Jalisco en 2005. Su objetivo


principal es formular recomendaciones a los planes del gobierno estatal y a las iniciativas de ley
del congreso de la entidad. La ponencia plantea a este Consejo como un posible caso de relaciones
de gobernanza entre el Ejecutivo y el Legislativo de la entidad y dicho consejo. Retoma el debate
teórico en torno a la gobernanza, en cuanto interlocución, concurrencia y coordinación. Como telón
de fondo, considera esquemáticamente el conjunto de las recomendaciones del CESJAL formuladas
a las autoridades locales. De ellas, selecciona dos casos de estudio: el ―Plan Estatal de Desarrollo,
Jalisco, 2030‖), y el ―Código Urbano de Jalisco‖ de 2008. Y analiza la intervención del CESJ en
ambos casos así como la respuesta dada a su actuación por parte de los dos poderes estatales
implicados. El carácter del trabajo es exploratorio.

Palabras clave:

Gobernanza, consejo económico social, intervención ciudadana, políticas públicas, planeación


estatal, legislación estatal.

Introducción (1)

El Consejo Económico y Social de Jalisco (en adelante: CESJAL) es un organismo ciudadano


creado por el gobierno en 2005 para ―promover el diálogo y la concertación entre los diferentes
agentes públicos y privados de la entidad‖ (Ley del CESJAL, art. 8, I, Reglamento del CESJAL,
art. 4, I). Es decir, se trata de un medio de carácter institucional para la intervención social. (No
57
constituye un objetivo de este trabajo hacer un balance de las aportaciones y limites que, desde el
punto de vista de la autonomía y autogestión de los ciudadanos, caracterizan a los organismos
creados por el gobierno. Sólo indirectamente el estudio de caso del CESJAL puede confirmar o
cuestionar las tendencias que, al respecto, se registran en la literatura sobre este tema).

El CESJAL se encuentra inspirado en el modelo de los consejos económico-sociales europeos. Su


objetivo principal es formular recomendaciones a los planes del gobierno estatal y a las iniciativas
de ley del congreso de la entidad.

En la ponencia, planteo al CESJAL como un posible caso de relaciones de gobernanza entre el


Ejecutivo y el Legislativo de la entidad con dicho Consejo. Retomo el debate teórico en torno a la
gobernanza, en cuanto interlocución, concurrencia y coordinación entre poder público y sociedad. A
un primer nivel, considero, esquemáticamente y como un todo, el conjunto de recomendaciones
formuladas por el CESJAL. Después selecciono dos casos de estudio: el ―Plan Estatal de
Desarrollo, Jalisco, 2030‖ (primer plan estatal en la entidad de largo plazo), y el ―Código Urbano
de Jalisco‖ de 2008 (la disposición legal más importante en Jalisco en materia urbana). Y, con base
en entrevistas a informantes calificados así como en información documental y hemerográfica,
analizo la intervención del CESJAL en ambos casos así como la respuesta dada a su actuación por
parte de los dos poderes estatales implicados.

El ámbito o espacio analizado, en relación a la actuación del CESJAL, es el correspondiente al


estado de Jalisco. El periodo de estudio es de mayo de 2005 (fecha del inicio de operaciones del
CESJAL) a septiembre de 2010 (fecha en que se realizó el primer informe del tercer presidente del
CESJAL).

La variable central de este estudio es la ―Interacción Estado-organismos ciudadanos‖. Sus


indicadores son: a) la cooperación entre el Ejecutivo y Legislativo estatales y el CESJAL en torno al
diseño de políticas públicas, y b) la recepción y respuesta del Ejecutivo y Legislativo estatales a las
recomendaciones formuladas por el CESJAL. La hipótesis es que a través de estas prácticas se
generan relaciones de gobernanza.

El carácter de este estudio es exploratorio. Intenta detectar tendencias sobre el objeto estudiado. No
pretende establecer conclusiones en sentido estricto.

La gobernanza

Desde finales del siglo XX, entre el Estado y la sociedad de diferentes países se está generando un
nuevo tipo de relación basado en la gobernanza. Consiste en prácticas socio-políticas emergentes,
principalmente a través de experiencias a nivel local y sectorial, y cuyo componente central es la
58
interacción mutuamente interdependiente, corresponsable y complementaria entre agentes estatales
y sociales en el diseño de políticas públicas. Más específicamente, en el caso del objeto de estudio
de esta investigación, los poderes públicos implicados son el Ejecutivo y el Legislativo de Jalisco.
Y la parte de la sociedad local concernida es la representada por el ―Consejo Económico Social de
Jalisco‖, CESJAL.

El concepto de gobernanza comenzó a ser usado por los organismos internacionales, en particular
por el Banco Mundial, desde 1989 (Aguilar, 2006: 82). Actualmente dicho concepto se encuentra
plenamente incorporado en el campo de la Ciencia Política y, en particular, de las políticas públicas.

La gobernanza remite a nuevas realidades socio-políticas que no operan bajo los viejos esquemas
del control jerárquico y de las decisiones centralizadas provenientes del Ejecutivo y del Legislativo.
Por parte de los actores sociales, la gobernanza tampoco corresponde, en un extremo, a las prácticas
de enfrentamiento con el Estado o, en el contrario, a las actitudes de dependencia y de nexos
corporativos o clientelares. Bajo distintas modalidades, estas prácticas emanaban de poderes
autoritarios y eran exponentes de la subordinación de la sociedad al Estado.

En una dirección contraria, desde el fin del siglo pasado, emergen experiencias socio-políticas
crecientes de vinculación entre Estado y sociedad, basadas en el establecimiento de relaciones no
verticales para definir políticas públicas y, a veces, para aplicarlas. De este tipo son: i) las consultas
a la ciudadanía provenientes de los poderes públicos, ii.) la interlocución y la negociación entre el
gobierno y las organizaciones sociales, y iii) la concurrencia, la coordinación, la asociación y la
cooperación entre actores gubernamentales y sociales. Se trata de acciones concertadas (Aguilar,
2006: 7; 40; 87, nota 28 y 99; Prats, 1996: 10; 11). Este repertorio de acciones manifiesta que el
gobierno ha dejado de ser el actor único del proceso directivo de la sociedad. Pero, al mismo
tiempo, implica que la gobernanza se fundamenta en la fuerza respectiva del Estado y de la
Sociedad.

Como aspecto particular de los roles, que los consejos ciudadanos desempeñan, están
incrementándose los análisis sobre su intervención en la definición de las políticas públicas (Varios,
2010). El presente trabajo se inscribe en este contexto. Su especificidad estriba en que, de las varias
dimensiones implicadas en el diseño de políticas públicas, indaga la medida en que, en dicho
proceso, se instituyen relaciones interdependientes y concertadas, es decir, de gobernanza entre el
CESJAL y los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Sobre la interdependencia de actores gubernamentales y sociales, como eje central de la


gobernanza, existe coincidencia entre Aguilar, Prats y Mayntz. En particular para Aguilar, la

59
gobernanza consiste en el proceso de decidir los objetivos de la convivencia y las formas de
coordinarse para realizarlos, los cuales se llevan a cabo en modo de asociación entre el gobierno y
las organizaciones privadas y sociales para definir políticas públicas y prestar servicios (Aguilar,
2005, 3; 4 y 99). Para Prats (1996, 11), la gobernanza es un nuevo estilo de gobierno, distinto del
modelo de control autoritario, y caracterizado por un grado mayor de cooperación y por la
interacción entre el Estado y los actores no estatales al interior de redes de decisiones mixtas entre
lo público y lo privado. Según Mayntz (2001, 1 y 2), la gobernanza significa una forma de
gobernar más cooperativa, en el que las instituciones estatales y no estatales, los actores públicos y
privados, participan y, a menudo, concurren en la formulación y aplicación de las políticas públicas.

Mayntz complementa la definición general de la gobernanza con la consideración de las


condiciones institucionales y estructurales previas que la posibilitan. Sostiene que las principales
son cuatro: i) Las autoridades políticas deben poder ser aceptadas como guardianes del bienestar
público y manejar recursos suficientes para llevar a cabo las decisiones que se tomen, ii) También
debe existir una sociedad civil fuerte, funcionalmente diferenciada y bien organizada en
subsistemas y organizaciones especializadas las cuales deben gozar de una relativa autonomía, esto
es, no deben estar controladas políticamente y ser hábiles para negociar intereses opuestos y con
las autoridades del Estado, iii) Entre los diferentes grupos sociales y organizaciones tiene que
existir un sentido de identificación y de responsabilidad con la totalidad, una identidad común, y
iv) Los actores tienen que ser eficientes en su propia esfera , sin que ninguno domine a los demás,
y deben cooperar en la formulación de políticas públicas en vez de limitarse a pelear entre ellos
(Mayntz, 2001, 3 y 4). La pertinencia de estas condiciones es relevante. Implican la fortaleza tanto
del Estado como de la Sociedad. Ambos requisitos distan de conjugarse en muchos países de
América Latina y en el estado de Jalisco.

Con frecuencia suele asociarse los términos ―gobernanza‖ y ―concertación‖. Sus contenidos son
semejantes. Significan que gobierno y sociedad han comenzado a compartir la tarea y la
responsabilidad de resolver los problemas en los que ambos están implicados y, por ende, a
abandonar el trabajo en solitario o en rivalidad (el Estado contra el mercado, la burocracia contra las
organizaciones de la sociedad civil) y a entender la utilidad de la interacción y la
complementariedad. Estos nuevos modos de interacción entre gobierno y sociedad toman las formas
de coordinación, concurrencia, coproducción, cogestión y asociación entre actores públicos y
privados (Aguilar, 2006, 109; 110, 111, 114, 119, 121 y 124).

En resumen, la gobernanza implica relaciones colaborativas, corresponsables y concertadas entre el


Estado la sociedad. Pero frente a la visión ―neutral‖ o eliminadora de tensiones en la gobernanza,
60
Graña sostiene que ―los partícipes de ese juego nunca son iguales―(2005, p. 524). Por su parte, Solís
Gadea (2002, 22-23) agrega que ―habría que considerar… las asimetrías en la distribución del poder
y capacidad de influencia de los diversos grupos sociales… El proceso de dar destino a la sociedad
es algo sujeto a negociación y conflicto‖. Es decir, los actores estatales y sociales participantes en
las acciones de gobernanza son múltiples (políticos, económicos, mediáticos, sociales y religiosos)
y entre ellos existen diferencias en la capacidad de influencia y en su poder respectivo (Oriol, p.
242, 243, nota 5). En síntesis, en la gobernanza persiste la desigualdad.

El contexto en el que surge el CESJAL y su origen

A nivel mundial, la creación de ―consejos económico-sociales‖ (en adelante: CES) es de larga data.
En el caso de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, su Consejo Económico y Social,
ECOSOC, se constituyó en 1946. Por lo que se refiere a Europa, después de la Segunda Guerra
Mundial, en varios países de este continente se instituyeron estos mecanismos de articulación entre
las sociedades nacionales y sus respectivos estados. Su existencia se generalizó a partir de la
creación, en la Unión Europea, del ―Comité Económico y Social Europeo, CESE (SN, 2007). Como
miembro de dicha Unión, en España, la mayoría de las Comunidades Autonómicas disponen de
ellos (Montalvo, 2005; Fitzpatrick, 2006; Varios, 2010). Esta situación difiere notablemente de la
prevaleciente en México. A nivel federal, no existe esta figura de concertación entre Estado y
sociedad. Todavía el número de entidades federativas que cuentan con propuestas para su creación
es minoritario (Michoacán, Tlaxcala y Zacatecas). El CES de Jalisco se constituyó en 2005 (Román
y Ledesma, 2007; Varios, 2010).

En Jalisco, durante la gubernatura de Francisco Ramírez Acuña (2001-2006), un grupo integrado


por miembros de diferentes organismos empresariales fue a Bruselas, Bélgica, y estableció contacto
con representantes de la Comisión de Cooperación Internacional de la Unión Europa, UE, con la
finalidad de obtener recursos financieros para apoyar proyectos de desarrollo económico y social
en la entidad. Antes de iniciarse las pláticas formales o de formularse un posible convenio, dicha
Comisión señaló que, para ambos asuntos, era un requisito que el solicitante dispusiera de un
Consejo Económico- Social, que fungiera como mediador y aval ante ella. El grupo jalisciense
desconocía este requisito así como la estructura y funcionamiento de los CES. A partir de este
contacto, se interesó en la creación de un CES en Jalisco y la promovió ante el Legislativo y
Ejecutivo de la entidad. Es decir, por parte de estos actores políticos y empresariales, el interés en
los CES surgió de la expectativa de lograr, a través de su mediación, recursos financieros
internacionales de la cooperación internacional, en primera instancia, de la UE y también del Fondo

61
Monetario Internacional, FMI, y del Banco Interamericano de Desarrollo, BID (Entrevista a Pablo
Lemus, del Consejo Empresarial de Jalisco).

La creación del Cesjal fue el resultado de la concurrencia de tres tipos de actores locales:
empresarios, legisladores y un gobernador (F. Ramírez A.). La intervención del Legislativo en este
asunto era requerida porque el CESJAL fue concebido como un organismo ciudadano que, para el
cumplimiento de sus objetivos, dispone de recursos públicos que deben ser autorizados como parte
de la cuenta pública.

En este origen del CESJAL, lo relevante es que están resultando incumplidas las expectativas
cifradas en obtener recursos financieros de la cooperación internacional a través de él. El Consejo
no los ha logrado. Además de no conseguirlos, la existencia y puesta en operación de este Consejo
descansan sobre el presupuesto público de la entidad. El del CESJAL es del orden de $ 13‘000,000
anuales.

Este origen del CESJAL confirma también la diferencia existente entre sus objetivos declarados
(―promover el diálogo y la concertación‖), los intereses realmente buscados (recursos financieros de
la cooperación internacional) y los logros obtenidos en relación a sus expectativas.

Sectores integrantes del CESJAL

El Comité está compuesto por tres sectores: empresarial, social y académico-asistencial. Debido a
que el número de organizaciones por sector es el mismo, es decir 7, formalmente, los tres sectores
tienen el mismo estatus. Sin embargo, a su interior, se detectan particularidades y diferencias.

En el sector empresarial del CESJAL están representados las cámaras, consejos, centros y uniones
de las empresas que desempeñan las principales actividades económicas de Jalisco: comerciales,
bancarias, agropecuarias e industriales. A pesar de que, desde el punto de vista orgánico, los
empresarios no están sobre-representados en el CESJAL, de facto, el peso detentado por este sector
es mayor. Lo demuestra el hecho de que, a la fecha, sus tres presidentes han sido empresarios. Ello
provoca un desequilibrio en la relación de fuerza con los otros dos sectores. Es decir, predominan
la lógica y los intereses sectoriales de los organismos empresariales (Petersen, 2009).

En la composición del sector social, destaca la presencia de las viejas agrupaciones del PRI: los
sindicatos (principalmente los vinculados a las grandes centrales obreras: la Confederación de
Trabajadores Mexicanos, CTM, la Confederación Obrera Revolucionaria, COR, y la Confederación
Revolucionaria de Obreros y Campesinos, CROC), las comunidades agrarias (Confederación
Nacional Campesina, CNC) y la expresión orgánica local de los ganaderos. No cuentan con

62
representación en el CESJAL las expresiones organizadas y autónomas de los trabajadores,
campesinos y ganaderos.

En el sector académico y asistencial resalta la combinación de dos funciones muy distintas: la


universitaria y la filantrópica. El sub-sector académico está representado por las cuatro principales
universidades de Jalisco, pero no incluye la de los centros de investigación (Petersen, 2007). El
subsector asistencial (Caritas y Corporativa de Fundaciones) mantiene vínculos con la jerarquía de
la Iglesia católica. Caritas, por la vía de los hechos, es el medio a través del cual ella tiene
presencia en el CESJAL (Petersen, 2009). Por su parte, la Federación de Colegios de
Profesionistas es cercana al PRI, a través de la Confederación Nacional de Organizaciones
Populares, CNOP, en particular de las organizaciones sectoriales de profesionistas, intelectuales y
técnicos. En este sector, no están representadas las numerosas ONGs existentes en la entidad,
especialmente las que llevan a cabo proyectos de desarrollo o productivos y las de derechos
humanos. Ambas buscan la interlocución con el Estado, plantean incidir en sus decisiones y han
participado en la formulación de propuestas de políticas públicas. Por ello, desde la sociedad, su
actuación es cercana a las prácticas de gobernanza.

De acuerdo con el perfil de las organizaciones integrantes del CESJAL, en él se combinan rasgos
del corporativismo con otros del neo-corporativismo y del pluralismo. Comparados entre sí,
predominan los del primer tipo de representación social sobre los del segundo y tercero. El
corporativismo dificulta, o incluso anula, el establecimiento de relaciones de gobernanza entre el
Consejo y los poderes políticos locales. Porque subordina la actuación societal a la del estado, y
disminuye la independencia de la primera ante el segundo. Pero los componentes neo-corporativos
del Consejo (la incidencia en la definición de las políticas públicas) y los pluralistas (la diversidad
de sectores y de organizaciones a su interior) posibilitan prácticas de gobernanza.

El conjunto de las recomendaciones formuladas por el CESJAL y las respuestas a ellas por los
poderes locales.

En cumplimiento de su objetivo principal, el Consejo ha emitido 19 recomendaciones a los poderes


públicos locales hasta finales de 2010. La gama de temas abordados en ellas es amplia y pertinente
(2). CESJAL clasifica las respuestas de dichos poderes a ellas en: a) aceptadas, b) rechazadas, c)
omitidas y d) pendientes. La aceptación significa que hubo acuse de recibo sobre la recomendación
en cuestión por parte de la(s) autorida(des) implicadas. Es ―omitida‖ si, a partir de la fecha de su
envío, en un plazo de 30 días, la autoridad no emite respuesta a CESJAL acerca de ella. La
recomendación está ―pendiente‖, cuando no se ha finalizado el plazo de los 30 días o si, habiendo
sido rebasado, la autoridad indica a CESJAL que está analizando su contenido. Es ―rechazada‖
63
cuando las autoridades la consideran improcedente y así se lo comunican a CESJAL. Acerca de
estos distintos tipos de respuesta, las cantidades respectivas son: a) aceptadas: 8; b) rechazadas: 1;
c) omitidas: 8 y d) pendientes: 2 (CESJAL, Informe 2010).

Vinculada a esta clasificación, para analizar el tipo de relación que a través de la recomendación se
establece entre los poderes locales y el CESJAL, distingo tres niveles o tipos de gobernanza: a)
mínima o administrativa, b) básica o procedimental, y c) sustantiva. Cuando la respuesta que dan las
autoridades locales a la recomendación que emite el CESJAL se reduce al acuse de recibo de ella y
no incluye su toma de posición sobre la pertinencia de dicha recomendación, ni acerca de su
incorporación en la política pública correspondiente así como tampoco sobre el resultado o impacto
derivados de ella, dicho acuse de recibo da lugar a una gobernanza mínima o administrativa entre
ella y el CESJAL. La relación se reduce a notificar acerca de su recepción. Si la respuesta incluye
los elementos mencionados (toma de posición, incorporación en una política pública y notificación
acerca del resultado o impacto derivados de ella), puede constituir una práctica de gobernanza
básica o procedimental, en la medida en que se establece una interrelación en torno a ella. Y es
sustantiva si, además, la emisión de la recomendación y la recepción de ella, origina acciones
concertadas, corresponsables y complementarias entre las autoridades locales y el CESJAL.

Considerando los cuatro tipos de respuestas que los poderes locales dieron a las recomendaciones
del CESJAL, varios hechos son relevantes. Por una parte, desde el punto de vista cuantitativo, el
bloque de las omitidas, pendientes y rechazadas (es decir, 11) predomina sobre el de las que
recibieron acuse de recibo (que son 8). Ello significa que estas once rebasaron a las 8 respuestas de
recepción dadas por los poderes públicos. Es decir, en buena parte, los intentos llevados a cabo por
el Consejo, para establecer relaciones de gobernanza a través de sus recomendaciones, no se vieron
correspondidos por dichos poderes. En otros términos, a pesar de que consideradas
tendencialmente, de 2005 a 2010, se han ido incrementando las respuestas por parte del Ejecutivo y
el Legislativo locales a las recomendaciones del CESJAL, a la fecha el número de estas sobre las
cuales los poderes públicos ha acusado su recepción es menor que el de las respuestas negativas
por omisión, irresolución o rechazo. Lo anterior significa que es mayor el número de casos en los
que ni siquiera hubo respuesta pública. Obviamente ello limitó el campo de acción o el ámbito en
torno a los cuales pudo hacerse efectiva la gobernanza.

Por otra parte, no existe correlación entre los temas abordados por CESJAL en sus
recomendaciones y el tipo de respuesta dado a ellos por los poderes públicos locales; es decir, a la
importancia intrínseca del asunto tratado no corresponde una respuesta de acuse de recibo. En
sentido contrario, el menor peso del tema, que es objeto de la recomendación, no propicia una
64
respuesta de rechazo, omisión o irresolución. En otras palabras, no es clara la lógica a la que
responde el recurso a los diferentes tipos de respuesta por parte de los poderes locales. Ellos
deciden unilateralmente cuándo acusar recibo (o no) de las recomendaciones e, independientemente
de su peso específico, qué valor atribuirles. Por ello, surge la sospecha de que, en el fondo, los
poderes públicos les conceden escasa importancia (Plática con Jorge Narro, representante de ITESO
en el CESJAL, 2 de mayo de 2011).

En síntesis, para entablar relaciones de gobernanza con los poderes locales y para incidir en el
diseño de políticas públicas, las recomendaciones del CESJAL han constituido, hasta la fecha, un
medio pertinente pero poco eficaz. Exceptuando los dos casos de estudio (el PED-2030 y el Código
Urbano), hasta ahora, la interacción lograda entre ambos ha consistido en el simple acuse de recibo
de 8 ellas. Buena parte de esta situación problemática ha derivado de la escasa receptividad que
ambos poderes han mostrado hacia ellas.

El Plan Estatal de Desarrollo-2030, la recomendación del CESJAL a él y la respuesta de la


Secretaría de Planeación al CESJAL

El artículo 8, fracción IX de la ley del CESJAL estipula que éste tiene la obligación de evaluar y
monitorear el Plan Estatal de Desarrollo, PED. El PED-2030 (en adelante: PED-2030) es el primer
plan de largo plazo de la entidad. Fue aprobado en agosto de 2007. Su elaboración fue
encomendada por el Ejecutivo estatal a la Secretaría de Planeación del Gobierno del estado de
Jalisco, (en adelante SePlan), a través del Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado,
COPLADE. Para llevarla a cabo, esta Secretaría implementó varios mecanismos de participación
ciudadana (23 foros regionales, 14 seminarios-taller o foros temáticos en universidades, 52 mesas
de trabajo y 21 mil cuestionarios de consulta popular a nivel estatal). La SePlan invitó varias veces,
de manera formal y directa, al CESJAL a participar en su diseño y evaluación. Por su parte, el
CESJAL intervino en once eventos (instalación de las mesas de consulta, participación en
subcomités, foros, reuniones y trabajos regionales e integración del Programa Operativo Anual,
POA, 2009) (SePlan, 2009: Anexo 3).

De acuerdo con la versión predominante sobre las consultas públicas acerca de este tipo de
planeación, se trataría de invitaciones y participaciones formales o protocolarias y en las que suele
ser escasa la incidencia en la política puesta a consulta. Pero el número mencionado de
intervenciones por parte del CESJAL indica que se rebasó esa formalidad. La valoración que realizo
acerca de la relación que existe entre este Plan y la gobernanza se basa principalmente en su eje
sobre ―el buen gobierno‖.

65
Después de la aprobación y publicación del PED-2030, el CESJAL llevó a cabo una evaluación del
mismo. Ésta dio origen a una recomendación al Ejecutivo local que se publicó en forma de libro de
236 páginas que se tituló: ―Una evaluación autónoma y ciudadana‖ (CESJAL, 2009). A la fecha, la
recomendación más importante que ha realizado el CESJAL ha sido la relacionada con el ―Plan
Estatal de Desarrollo, Jalisco 2030‖. El gobierno dio respuesta a esta recomendación del CESJAL a
través de la SePlan.

Una lectura del PED-2030 tanto acerca de la fase de consulta pública en torno a él como la de su
evaluación, en las que intervino directamente el CESJAL, arroja un balance de aportes y
limitaciones respecto de la gobernanza.

Esta experiencia de planeación ―compartida‖ introdujo varias innovaciones:

a) La SePlan no asumió actitudes de desconocimiento o de rechazo, por principio, ante las


propuestas de la sociedad local y del CESJAL en particular.

b) La SePlan fue abierta y receptiva ante la recomendación misma del CESJAL al PED-2030 y a
sus observaciones específicas.

c) La SePlan dio respuestas puntuales a las observaciones formuladas por el CESJAL al al PED-
2030. Es decir, las primeras fueron específicas para cada una de las segundas. Al respecto comenta
el CESJAL: ―La SePlan aceptó múltiples recomendaciones (formuladas por este Consejo) y ofreció
justificaciones y aclaraciones respecto de otras‖ (CESJAL, 2010: 22).

d) El PED-2030 se ―obligó‖ a hacer explícita la relación que había entre la mayoría de las
propuestas de este plan y los mecanismos de participación ciudadana de las que emanaron.

e) De manera explícita, la SePlan dio crédito al CESJAL y reconoció el valor de la información y de


los planteamientos formulados por él y que fueron utilizados por esa secretaría en los diagnósticos
realizados por ella en la elaboración del PED-2030 (PED, 2007: 260-261). Además, aceptó e
incorporó en su segunda edición varias de las consideraciones propuestas por el CESJAL en su
recomendación (CESJAL, 2010: 22).

f) Dos procedimientos planificatorios del PED-2030 fueron innovadores localmente: i) la


aprobación y fiscalización ciudadanas de las compras que realiza el poder ejecutivo local, y ii) la
intervención ciudadana en la asignación del presupuesto participativo.

Frente al relegamiento y, peor aún, la falta de respuesta, por parte del Ejecutivo local, ante buena
parte de las recomendaciones restantes del CESJAL (como quedó demostrado en el inciso anterior
de este trabajo: ―El conjunto de las recomendaciones formuladas por el CESJAL‖), estas nuevas

66
posturas de la SePlan y del propio Consejo en torno al PED-2030, implican apertura a la
interlocución y a la concertación como prácticas de gobernanza.

Entre las limitaciones que acusa el PED-2030, no es claro hasta dónde el Ejecutivo local quiso
regular los procesos de la consulta, realizada sobre él, a fin de contar con procedimientos, públicos
y avalados, acerca de las reglas que regirían la inclusión o exclusión de las propuestas ciudadanas a
él. Para valorar las aportaciones y límites del procedimiento utilizado por la SePlan, conviene
recordar que, en la ―Ley de participación ciudadana del estado de Jalisco‖ de 2004, la consulta
ciudadana era uno de los mecanismos de dicha participación (arts. 10; y 90-96). Esta ley estaba
vigente cuando se aprobó el PED-2030, en noviembre de 2007. En la exposición de motivos de esta
ley, al referirse a los criterios y las normas a las que debían atenerse las consultas sobre planeación,
se precisaba que ―las autoridades que hayan solicitado la consulta deberán explicar las causas o
motivos y los fundamentos de las decisiones que en el ejercicio de sus funciones adopten‖. Y en el
cuerpo de la ley establecía dos requisitos para su puesta en operación. Estos remitían a la
obligación del gobierno de razonar públicamente sus acciones y decisiones ante la sociedad, y al
derecho, por parte de los ciudadanos, a recibir una explicación acerca del ejercicio del poder
(Merino et al, 2010). Más específicamente, sobre el acceso a la información, la ley sostenía que ―la
autoridad que corresponda debe informar acerca del modo en que el ejercicio de sus funciones fue
afectado por los resultados de la misma‖ (art. 95). Acerca de la articulación entre la consulta pública
para la planeación y la rendición de cuentas, señalaba: ―en el caso de que el ejercicio de las
funciones de la autoridad no corresponda a la opinión expresada por los participantes en ella, la
autoridad debe expresar con claridad la motivación y fundamentación de sus decisiones‖ (art. 96)
(3).

En ese contexto, las respuestas de la SePlan a la recomendación del CESJAL constituyen


experiencias pioneras pero incipientes. Porque la consulta pública que realizó sobre el PED-2030
no explicó en qué medida, los planteamientos del CESJAL modificaron los supuestos en que se
basó el PED-2030 y las propuestas de planificación que formuló. Además, el procedimiento
establecido para verificar la relación que hay entre los planteamientos del PED-2030 y las
propuestas emanadas de dicha consulta no permite distinguir cuáles de éstas provienen de la
ciudadanía o de fuentes gubernamentales. Tampoco expresó con claridad la fundamentación de las
decisiones de la SePlan que fueron contrarias a la recomendación y las observaciones del CESJAL.
Dos exponentes de ello son, por una parte, la ausencia de identificación de las variables que hay que
modificar para incidir efectivamente en la resolución de los problemas detectados en el PED. Éste
aplica (como sostiene el CESJAL en su recomendación al PED) un enfoque descriptivo en vez de

67
explicativo, que no permite ―identificar las relaciones causales entre los objetivos y los resultados
esperados‖ (CESJAL, 2009: 21). Por otra parte, el CESJAL señaló también la falta de evaluación
de los alcances reales de los mecanismos institucionales de participación (CESJAL, 2009: 228 y
229). El CESJAL solicitó al gobierno cubrir ambas lagunas, cuya atención por la Seplan está
pendiente.

En síntesis, considerando, bajo la óptica de la gobernanza, tanto la recomendación emitida por


CESJAL al PED-2030 como la respuesta que la SePlan dio a esta recomendación y, de acuerdo con
la distinción establecida sobre los tipos de gobernanza, en la relación entablada entre ambos, se
trató principalmente de prácticas de gobernanza procedimental o básica. Ciertamente rebasó los
elementos característicos de la gobernanza mínima o administrativa. Porque la respuesta por parte
de la SePlan conllevó juicios sobre la pertinencia de la recomendación de CESJAL y acerca de la
incorporación de algunas de sus propuestas en el PED-2030. Estas prácticas no son ajenas a la
interlocución y a la concertación. Pero incorporan tangencialmente las constitutivas de la
gobernanza sustantiva, ya que la interlocución y la concertación logradas derivaron escasamente en
acciones concurrentes y coordinadas entre ambos.

La recomendación del CESJAL al Código Urbano de Jalisco

Este Código es la disposición legal más importante en la entidad sobre materia urbana. Integra las
normas relacionadas con este tema que estaban dispersas en varias leyes locales. Bajo el punto de
vista de la gobernanza, la relación entablada entre el Legislativo y el CESJAL, con motivo de la
consulta pública sobre este Código, fue altamente problemática. En primer lugar, el presidente de la
Comisión Legislativa de Desarrollo Urbano del Congreso, no hizo entrega al CESJAL del texto de
la iniciativa del Código Urbano para que este formulara su recomendación. Además, el presidente
en turno del Congreso no acusó recibo de la entrega de la recomendación elaborada por el CESJAL
y que éste le envió. Tampoco respondió a los comentarios y propuestas de tipo jurídico que en ella
planteaba.

De las implicaciones políticas de esta triple omisión por parte del congreso de la entidad, la más
importante es que no se dieron las condiciones institucionales para que el CESJAL pudiera
intervenir en el diseño del Código en cuanto política pública en materia urbanística. En esa medida,
no pudieron entablarse relaciones complementarias entre el Consejo y el Legislativo y, bajo este
aspecto, para la gobernanza en la entidad. Así lo evidencian varios hechos.

Una vez publicado el Código, el diputado presidente informó que ―no se incluyeron las
observaciones del CESJAL (en el Código Urbano) porque eran una copia de las recomendaciones

68
que en su momento hizo el Consejo Estatal de Desarrollo Urbano, CEDU,...Sus observaciones
fueron ―pirateadas‖. Sin leer el contenido de la recomendación del CESJAL ni el anexo a ella (en el
que se incluían, otorgando el debido crédito, los señalamientos técnicos del CEDU al Código),
dicho diputado optó por descalificar al Comité así como su recomendación, a través de los medios
de comunicación, y se negó a dialogar con el Consejo.

Como es manifiesto, la descalificación del interlocutor es lo contrario a una relación de gobernanza.


Por ello, la elaboración de la recomendación del CESJAL al Código Urbano y su entrega al
Legislativo local constituyeron dos lamentables actos fallidos de posible gobernanza.

Las intervenciones del presidente de la Comisión Legislativa de Desarrollo Urbano y del presidente
en turno del Congreso, implicados respectivamente en la elaboración y aprobación del Código
Urbano, fueron la causa de que no hubiera relaciones cooperativas ni complementarias entre el
Legislativo y el CESJAL. A la fecha, el Congreso sigue omitiendo su respuesta a la recomendación
del Consejo.

El balance que realiza el propio CESJAL acerca de los resultados de esta recomendación es doble y
elocuente. Por una parte reconoce que ha sido la experiencia que, a la fecha, más ha afectado a su
crecimiento institucional por el desprestigio que sufrió ante los medios. Por otra, señala que es la
que más contradice una lógica de diálogo y gobernanza entre el Legislativo y el CESJAL, como
exponente de la sociedad local (Entrevista a Saúl González Ramírez, secretario investigador de
CESJAL).

La actuación de los dos diputados mencionados se inscribe en una cultura, por parte de los
legisladores, de distanciamiento y desconocimiento hacia las propuestas de sus representados
(Ramírez Sáiz, 2002). Su intervención en el caso del Código Urbano prolonga este tipo de prácticas
de los legisladores.

En síntesis, en el caso del Código Urbano, no hubo relación de gobernanza entre el Legislativo y el
CESJAL. La intervención del Legislativo local difirió notablemente de la asumida por el Ejecutivo
de la entidad con motivo de la recomendación del Consejo al PED-2030. Ello manifiesta que el
comportamiento de los poderes del Estado respecto de la gobernanza no es uniforme ni unívoco.

In-conclusiones

Este trabajo ha girado en torno al supuesto de que las recomendaciones del CESJAL y la respuesta a
ellas por los poderes públicos locales constituyen medios para la gobernanza y son expresión de

69
ella. Pero consideradas conjuntamente todas las recomendaciones emitidas por el CESJAL, en el
periodo de estudio, el Ejecutivo y Legislativo de Jalisco sólo dieron acuse de recibo a poco menos
de la mitad de ellas (8 de 19). Acerca de las restantes, predominaron las situaciones problemáticas:
a) por omisión, b) por estar todavía pendientes, o c) por rechazo a la recomendación. Por ello, el
dato final es una situación ambivalente respecto a la gobernanza (es decir, en parte favorable y, al
mismo tiempo, limitativa de ella). La escasa interrelación habida, en las recomendaciones que
fueron objeto de un simple acuse de recibo, correspondió a la gobernanza caracterizada como
mínima o administrativa.

Considerados por separado los dos estudios de caso, en el PED-2030 fue innovadora la interacción
que se dio entre la SePlan y el CESJAL. Se ejerció una gobernanza procedimental o básica,
fundamentada en la interlocución y en la complementaridad entre ambos actores. En el caso del
Código Urbano hubo ausencia de gobernanza, e incluso rechazo a ella, por parte del Legislativo
local.

Como juicio global, las relaciones de gobernanza que se dieron entre el CESJAL y el Ejecutivo y el
Legislativo de Jalisco fueron incipientes y ambivalentes. Por lo anterior, la hipótesis acerca de que,
a través de las recomendaciones del CESJAL y de las respuestas a ellas por los poderes estatales de
Jalisco, se generarían relaciones de gobernanza ha quedado, en parte, disprobada.

Las razones de estas ambivalentes prácticas de gobernanza se encuentran en el escaso cumplimiento


que hubo en ellas de las condiciones institucionales y estructurales previas (a las que se refería
Mayntz) [Ver inciso sobre ―La gobernanza‖] y que la posibilitan. Estas condiciones ausentes son
tanto las relativas a la consistencia de las autoridades políticas como las referentes a la fortaleza de
la sociedad, de las organizaciones y de los grupos intervinientes en ellas, en particular las que
remiten a la diferencia de poder entre los actores estatales y los sociales (Graña y Oriol, ibid.). El
hecho de que, en Jalisco, las relaciones entre ambos tipos de actores sean todavía fundamentalmente
corporativas y mutuamente dependientes indica la dificultad que acusan para establecer entre ellos
prácticas autónomas y complementarias y, en esa medida, de gobernanza.

Ciertamente la ausencia de estas condiciones estructurales parece explicar las dos problemáticas
tendencias principales detectadas: a) el predominio de las débiles prácticas de gobernanza, en las
respuestas del Ejecutivo y del Legislativo locales, al conjunto de las recomendaciones del
CESJAL), y b) la ausencia e incluso el rechazo a la gobernanza, en el caso del Código Urbano.
Pero estas razones no son aplicables a la emergencia de las prácticas de gobernanza básica o
procedimental y, en parte, de las de tipo sustantivo que afloraron en la interlocución entre CESJAL
y la SePlan en torno a la recomendación al PED-2030. Quizá ellas se originaron, en parte, en las
70
transformaciones políticas que posibilitaron tanto la alternancia en la entidad en 1995 (cinco años
antes que a nivel federal) como la aprobación de la reforma política y de la Ley de Participación
Ciudadana, ambas de 1998. A contracorriente de las condiciones institucionales y estructurales
previas, la alternancia política habría abierto posibilidades de intervención en la sociedad y en el
sistema político local que fueron utilizadas por el CESJAL y la SePlan. Por su parte, la reforma
política y la Ley de Participación Ciudadana aludidas establecieron el marco legal para las formas
institucionalizadas de participación en las políticas públicas. Ambas habrían incidido positivamente
en los comportamientos estatales y societales favorables a la gobernanza.

Al respecto, sin pronunciarse sobre esta hipótesis, el secretario general del CESJAL apuntó una
explicación pragmática. En su opinión, el PED-2030, como instrumento de planeación,
―comprometía‖ menos al gobierno ante sí mismo y ante la sociedad (en el sentido de que el
incumplimiento de alguna de las metas en él establecidas conllevara para él penalizaciones o
derivara en efectos negativos inmediatos) que otros asuntos más sensibles políticamente. Por
ejemplo, el gobierno estatal de Jalisco presentó a la consideración del CESJAL la propuesta de
presupuesto público de ingresos y de egresos del estado de Jalisco para el periodo de enero a
diciembre de 2010. De los comentarios realizados a ella por CESJAL destacaron los relativos al
sub-ejercicio presupuestal, a la insuficiente precisión de varias de sus partidas y a la improcedencia
de la solicitud de nuevos préstamos. El Ejecutivo Jalisco y la SePlan no aceptaron ninguna de estas
apreciaciones del CESJAL (Entrevista a Álvaro Uribe, 2010). Es decir, en este caso, la actitud del
gobierno local fue menos abierta y receptiva que ante los comentarios del CESJAL al PED-2030.
Por ello, la mayor apertura y receptividad gubernamentales hacia éste Plan no son extrapolables ni
generalizables a otras interlocuciones entre el Ejecutivo de Jalisco y el CESJAL.

En definitiva, si bien en el periodo de estudio han ido aumentando las recomendaciones emitidas
por el CESJAL y las respuestas dadas a ellas por las autoridades locales, el interés prestado por
éstas a las primeras es menor que el del Comité por establecer relaciones de gobernanza con ellas,
evidenciado por el número de las recomendaciones formuladas.

Notas

1. Este trabajo resume apretadamente los aportes principales de una investigación que realicé de
2009 a 2010 sobre el tema.

2. El cuadro siguiente concentra la información sobre las recomendaciones del CESJAL.

Las recomendaciones del CESJAL

71
Año de Asunto de la Autoridad o poder Respuesta de los
aprobación por recomendación público destinatarios poderes públicos
CESJAL
2006 1) Juicios orales Legislativo Omitida
2) Macrolibramiento Ejecutivo Omitida
3) Registro Público de la Ejecutivo Omitida
Propiedad
4) Presupuesto de egresos Ejecutivo Omitida
del Gobierno del Estado
2007
2007 5) Fideicomiso promotor Ejecutivo Aceptada
y regulador de la cadena
maíz tortilla en Jalisco
6) Señalética carretera Ejecutivo Aceptada
Guadalajara-Ameca
2008 7) Plan integral de Aytos. ZMG- Aceptada
movilidad urbana para la Ejecutivo
ZMG
8) Ley de proyectos de Ejecutivo- Aceptada
inversión y de prestación Legislativo
de servicios del estado de
Jalisco y sus municipios
9) Plan estratégico de Ejecutivo Aceptada
biocombustibles y
energías alternativas
10) Reformas a la Ley del Legislativo Omitida
CESJAL
11) Ley de Código Legislativo Omitida
Urbano
12) Programa estatal de Ejecutivo- Rechazada
manejo del fuego Legislativo
"campaña de prevención,
alerta y combate de
incendios forestales"
2009 13) Legislación en Legislativo Omitida
materia de
organizaciones agrícolas
14) Creación de una Ley Legislativo Omitida
de fomento cooperativo
en Jalisco
15) Diseño del Plan Ejecutivo Aceptada
Estatal de Desarrollo
2030
72
II Pleno 16) Recomendación Ejecutivo- Aceptada
sobre el paquete de Legislativo
reformas en materia de
seguridad y justicia penal
(catorce leyes)
17) Recomendación Ejecutivo- Aceptada
sobre la reforma Legislativo
presupuestaria integral
(once Leyes)
18) Informe A los tres poderes Pendiente
socioeconómico del
estado de Jalisco 200935
2010 19) Impulsar la mejora Ejecutivo- Pendiente
regulatoria en el estado Legislativo
de Jalisco

Para elaborar este cuadro, las fuentes de información han sido: i) CESJAL: ―Informe 2009-2010‖,
pp. 37-43 y Anexo II, pp. 85-97; ii) Página Web Recomendaciones‖: [Link] ; iii) Actas de
sesiones del CESJAL (1 de mayo de 2006 a 29 de junio 2010; iv) Boletines del CESJAl (29 de
enero de 2008- a 2 de marzo de 2010); y v) Entrevista a Tomás López Miranda, en Milenio, 4 de
junio de 2009.

3. La ―Ley de participación ciudadana de Jalisco‖ fue reformada en agosto de 2008 y se abrogó el


mecanismo de la consulta ciudadana. La nueva ley es el: ―Código electoral y de participación
ciudadana del estado de Jalisco‖.

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73
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Morelia, Mich., México.

74
Mesa A.3. El papel de la Sociedad Civil en el desarrollo rural

Moderadora: Dra. Diana del Consuelo Caldera González (Universidad de


Guanajuato)

EL PAPEL Y LA CONTRIBUCIÓN DE LAS ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD


CIVIL EN LA GESTIÓN DEL DESARROLLO RURAL EN MUNICIPIOS MARGINADOS
DEL ESTADO DE MÉXICO

Juan Antonio Hernández Martínez


Francisco Herrera Tapia
María Cristina Chávez Mejía
Resumen

La presente ponencia analiza las formas como las organizaciones de la sociedad civil contribuyen a
la gestión del desarrollo rural en municipios marginados del Estado de México, así como su relación
con el mayor o menor grado de impacto obtenido por cada una de ellas en el cumplimiento de las
demandas de sus beneficiarios, el cumplimiento de su objeto social y su permanencia en el tiempo,
considerando las formas de contribución descritas por Clark (1997): a) su escala, b) su habilidad
para alcanzar poblaciones pobres y de difícil acceso, c) su capacidad para innovar e investigar, d) su
representatividad y permanencia, e) sus destrezas y trato personalizado, y f) la complementariedad
de recursos. A través de una investigación de campo de seis organizaciones, se aportan elementos
útiles para toda organización de la sociedad civil con interés en incidir en el desarrollo, y
específicamente en la gestión del desarrollo rural, reconociéndolo como un espacio público de
interacción con las instituciones gubernamentales y sus programas, y los beneficiarios y sus
comunidades.

Palabras clave: Organizaciones de la sociedad civil, contribución, marginación, desarrollo y


gestión del desarrollo rural.

Antecedentes

Cada vez más, en los últimos años, ha sido importante y creciente la participación de las
organizaciones de la sociedad civil en el desarrollo rural, observándose diferentes estrategias y
75
maneras de operar de acuerdo a las características y necesidades de cada zona u región, así como a
la especialidad y propósito de las mismas. Este despliegue operativo de las organizaciones de la
sociedad civil, complementado a las políticas, estrategias, programas, recursos y acciones
gubernamentales, ha sido un factor importante de contribución a la gestión del desarrollo rural,
principalmente en aquellas comunidades con altos índices de marginación.

Si bien, esta participación ha sido visible desde los años setenta en Europa, su detonación se da de
manera importante y a nivel mundial a partir de las Conferencias de las Naciones Unidas de los
años noventa, que dan una atención particular y sobresaliente a la participación de las
organizaciones de la sociedad civil, al enfatizar que la organización y el empoderamiento de los
pobres son fundamentales para el inicio y sostenibilidad de todo proceso de desarrollo (Ianni, 2005),
coincidiendo con el cambio que el concepto de desarrollo ha tenido través del tiempo, transitándose
de concebir al desarrollo como crecimiento económico a la generación de capacidades humanas,
que evidencia la evolución del sustento teórico del concepto a partir de los cambios acontecidos en
una realidad, donde prevalece la desigualdad de la población en términos económicos, pero también
en aspectos de acceso a procesos de educación, salud y alimentación, los cuales se han traducido en
políticas públicas en todo el mundo para reducir tal desigualdad (Pérez, 2010).

Es entonces la organización, el empoderamiento y la capitalización de los pobres un objetivo por


demás importante para medir el impacto y la contribución de las organizaciones de la sociedad civil
a la gestión del desarrollo, siendo necesario identificar cuales aspectos son de mayor relevancia u
oportunidad sobre los demás para conseguir tal objetivo, considerando los descritos por Clark
(1997): a) su escala, b) su habilidad para alcanzar poblaciones pobres y de difícil acceso, c) su
capacidad para innovar e investigar, d) su representatividad y permanencia, e) sus destrezas y trato
personalizado, y f) la complementariedad de recursos. Y esto dentro de un espacio público
denominado por Torres y Delgadillo (2009) como gestión del desarrollo, el cual establece cinco
categorías de gestión: 1) aplicación de políticas territoriales, 2) animación de la comunidad para
generar procesos de participación, 3) incremento de la eficiencia institucional, 4) estímulo de la
flexibilidad institucional, y 5) mejoramiento y optimización de la calidad de lo público con lo
privado. Es un espacio público donde interactúan las organizaciones de la sociedad civil, las
instituciones gubernamentales con sus programas y las comunidades con sus pobladores, todos con
intereses tanto particulares como comunes.

Planteamiento del problema

Existe muy poca información de campo que permita a las organizaciones de la sociedad civil
obtener los conocimientos necesarios para tener un mayor impacto en la gestión del desarrollo
76
realizada, que les facilite no solamente el mejoramiento pretendido de sus beneficiarios, sino
también la mejor definición de estrategias de interrelación con las instituciones de gobierno y sus
programas, a fin de lograr el cumplimiento de su objeto social y su permanencia en el tiempo. El
cumplimiento de estos tres objetivos se vuelve muy difícil, no solamente por las enormes
desigualdades en las poblaciones atendidas, sino por las limitaciones de recursos y de oportunidades
para realizar su trabajo. Si bien existe desde el año 2004 la Ley Federal de Fomento a las
Actividades realizadas por las Organizaciones de la Sociedad Civil, esta es más un instrumento de
control que de fomento, siendo vital para las organizaciones de la sociedad civil aprender sobre
mejores prácticas de aquellas organizaciones con más experiencia y efectividad en sus acciones.

Metodología de investigación

Fueron seis las organizaciones de la sociedad civil seleccionadas (anexo 1), cuya selección fue dada
por los siguientes criterios: 1) haber participado en alguna convocatoria del Instituto Nacional de
Desarrollo Social (INDESOL) durante los últimos tres años, 2) haber obtenido recursos para la
realización de un proyecto rural en alguno de los municipios o comunidades marginadas del Estado
de México, 3) tener entre uno y 20 años de antigüedad, y 4) haber accedido a participar en la
investigación. La metodología es de tipo cualitativo; al ser de orden explicativo, orientado a
estructuras teóricas, que utiliza información cualitativa, descriptiva y no cuantificada. Es una
investigación desde la perspectiva de las organizaciones de la sociedad civil, para lo cual se
utilizaron encuestas, entrevistas a profundidad y talleres participativos. La definición de
marginación utilizada está en función de la clasificación hecha por el Consejo Nacional de
Población (CONAPO), quien clasifica a los municipios en baja, mediana, alta y muy alta
marginación, de acuerdo a ciertos indicadores establecidos para ello. Para la presente investigación
se consideraron comunidades y municipios de mediana, alta y muy alta marginación, de acuerdo a
la clasificación realizada por la CONAPO. La encuesta utilizada consistió de treinta preguntas,
tendientes a obtener la información necesaria para caracterizar a cada una de dichas organizaciones
de la sociedad civil, explorando desde información básica y de tipo general, hasta información
específica como su modelo de desarrollo utilizado y el impacto del mismo en sus beneficiarios. La
entrevista a profundidad consistió de diez preguntas, las cuales se hicieron al fundador de la
organización de la sociedad civil, explorando las motivaciones que lo llevaron a crear dicha
organización, así como sus vicisitudes durante el tiempo que ha estado al frente de la misma. El
taller participativo se realizó con el fundador de la organización civil y alguno o algunos de sus
principales colaboradores, para analizar y reflexionar sobre las fortalezas, oportunidades,
debilidades y amenazas de la organización.

77
El número de organizaciones civiles del Estado de México registradas en el Registro Federal de
Organizaciones de la Sociedad Civil (RFOSC) a septiembre de 2010 eran 158, las cuales
representaban el 1.3% del total nacional, siendo en su mayor parte asociaciones civiles e
instituciones de asistencia privada (88% y 9% respectivamente)1. De estas 158 organizaciones
civiles son 52 las organizaciones que en los últimos tres años han participado en el Programa de
Coinversión Social del INDESOL, con proyectos en comunidades rurales enfocados a la gestión del
desarrollo rural, obteniendo recursos por un monto de $12‘999,794 (Doce millones novecientos
noventa y nueve mil setecientos noventa y cuatro pesos)2. Definitivamente no se puede decir que las
seis organizaciones civiles investigadas sean representativas del total de organizaciones civiles en el
Estado de México, pero sí que las características identificadas en las mismas pudieran ser
representativas y aplicables a otras organizaciones de la sociedad civil. Para nuestra investigación
las organizaciones de la sociedad civil son organizaciones emanadas de la sociedad, que se
constituyen legalmente con el objeto social de promover el mejoramiento de las condiciones de vida
de las poblaciones vulnerables o menos favorecidas.

Las seis organizaciones de la sociedad civil investigadas son todas asociaciones civiles participando
en comunidades marginadas, cuya economía está basada en la siembra y autoconsumo del maíz de
temporal como cultivo principal, así como de actividades comerciales complementarias. Son
comunidades carentes de servicios básicos, con falta de fuentes de empleo y fuerte migración a los
Estados Unidos. De ahí las propuestas de intervención de las organizaciones de la sociedad civil, en
el sentido de encontrar respuestas que mejoren las condiciones de ingreso, alimento y calidad de
vida de las familias apoyadas. Son propuestas que de acuerdo al presupuesto recibido se
comprometen a beneficiar a no más de 100 personas o familias, de acuerdo a las acciones y metas
definidas por cada una de las organizaciones civiles en particular.

Cada proyecto o propuesta se autoriza en los primeros meses del año, firmándose su respectivo
convenio antes de la mitad del año, teniéndose así un periodo de un poco más de seis meses para
cumplirlo y terminarlo. Si bien la propuesta de cada organización es autorizada por el INDESOL en
la Ciudad de México, su implementación y seguimiento es monitoreada por la Delegación de la
SEDESOL en el Estado de México.

Principales características observadas de las organizaciones investigadas

Tipo de figura legal. Todas son asociaciones civiles, coincidiendo con los datos del Registro Federal
de Organizaciones de la Sociedad Civil, el cual manifiesta que el 92% de las organizaciones civiles
en el país son asociaciones civiles, esto es, es la principal figura legal bajo la cual se constituyen
para realizar programas y acciones de desarrollo.
78
Años de estar constituidas legalmente. El promedio de años de haberse constituido es de 9, teniendo
la menor tres años de constituida (POR UN MEJOR SANTIAGO OXTOTITLAN) y la mayor 15
años (ORFE). Sin que esto signifique que a partir de su constitución comenzaron a operar, ya que la
mayoría antes de haberse constituido empezaron a tener acciones de desarrollo hacia las
comunidades donde actualmente trabajan, ya sea de manera personal, o bien al amparo de otra
institución ya constituida, o de algún programa específico.

Donatarias autorizadas. Todas son donatarias autorizadas ante el Sistema de Administración


Tributaria (SAT), salvo la que tiene apenas tres años de haberse constituido legalmente: POR UN
MEJOR SANTIAGO OXTOTITLAN.

Domicilio fiscal. Todas con domicilio fiscal en el Estado de México, excepto SIEMBRA y
ALTERNARE, con domicilio fiscal en la Ciudad de México.

Objeto social preponderante: Todas coincidiendo que el desarrollo de los pueblos y comunidades
indígenas es su principal objeto social, variando en su segunda prioridad en función de la
especialidad de cada organización; para unas el aprovechamiento de los recursos naturales
(ALTERNARE), para otras la promoción de los derechos humanos (ORFE, SIEMBRA) y para
otras el establecimiento de proyectos productivos (POR UN MEJOR SANTIAGO OXTOTITLAN,
PROMAZAHUA y SABER PARA LA VIDA). De las seis organizaciones hay cuatro
organizaciones cuyos objetivos no son más de dos (ALTERNARE, SABER PARA LA VIDA,
PROMAZAHUA y SIEMBRA) y dos organizaciones cuyos objetivos son más de cuatro (ORFE y
POR UN MEJOR SANTIAGO OXTOTITLAN), esto es, que abarcan diferentes objetivos dentro de
su objeto social.

Número de personal contratado: Con un promedio de personal de 9 personas, teniendo la menos


cero personal (POR UN MEJOR SANTIAGO OXTOTITLAN), y la más 20 personas
(PROMAZAHUA).

Número de personal voluntario: De las seis organizaciones solo cuatro utilizan personal voluntario
(ALTERNARE, PROMAZAHUA, SIEMBRA y ORFE), siendo menor a cinco personas por
organización durante ciertos meses del año, y principalmente de servicio social.

Organigrama: De las seis organizaciones solo una tiene un patronato como parte de su organigrama
y mesa directiva (PROMAZAHUA). Otra no tiene patronato pero dentro de su organigrama y mesa
directiva tiene integrados a líderes campesinos y a un consejo de asesores (ALTERNARE). El resto
cuenta con una mesa directiva formada por los socios de la organización (SIEMBRA, ORFE,
SABER PARA LA VIDA y POR UN MEJOR SANTIAGO OXTOTITLAN).
79
Perfil de los integrantes del equipo base de la organización: El 70% mujeres y el 30% hombres. El
17% con algún estudio de posgrado, el 41% con licenciatura, el 14% con preparatoria, el 24% con
secundaria y el 4% primaria. Es notable observar que todas las presidentas de las organizaciones
son mujeres, cuatro de ellas con algún posgrado (ALTERNARE, PROMAZAHUA, SABER PARA
LA VIDA y SIEMBRA).

Naturaleza de la organización: Todas las organizaciones se definen como organizaciones de base,


esto es, cuyo trabajo de desarrollo es a nivel local.

Aporte o bien público que genera la organización: De las seis organizaciones cuatro de ellas lo
definen como un modelo de intervención para el desarrollo sustentable de grupos o comunidades
(ALTERNARE, SABER PARA LA VIDA, PROMAZAHUA y SIEMBRA), solo dos lo definen
como servicios de asistencia a grupos vulnerables o excluidos (ORFE y POR UN MEJOR
SANTIAGO OXTOTITLAN).

Análisis FODA: La debilidad en la que las seis organizaciones coincidieron es la limitación


económica, la cual las lleva a tener escaso personal y escasas prestaciones. En lo que respecta a
fortalezas estas son percibidas de manera diferente para todas, ya que para unas es su modelo de
desarrollo (ALTERNARE, SABER PARA LA VIDA, PROMAZAHUA), para otras su
infraestructura (ALTERNARE y PROMAZAHUA), o bien el capital social formado
(ALTERNARE y PROMAZAHUA). Donde nuevamente coincidieron es en lo relativo a las
amenazas, percibiendo la inseguridad como una seria amenaza para el desarrollo de sus actividades.
De igual manera las oportunidades son percibidas de manera diferente por cada organización.

Instalaciones, equipo, mobiliario y vehículos: Solo dos de las seis organizaciones cuentan con
instalaciones, equipo, mobiliario y vehículos propios (ALTERNARE y PROMAZAHUA), ya que
para las demás solo el equipo es propio, rentando las instalaciones y teniendo en comodato los
vehículos.

Monto de presupuesto anual: De las seis organizaciones cuatro requieren un presupuesto mayor a
los $2 millones de pesos por año para sufragar sus gastos de operación y administrativos
(ALTERNARE, PROMAZAHUA, SABER PARA LA VIDA y SIEMBRA), y dos de ellas
requieren un presupuesto menor a los $500 mil pesos anuales (ORFE y POR UN MEJOR
SANTIAGO OXTOTITLAN).

Naturaleza de los recursos obtenidos: Las seis organizaciones coinciden que sus recursos provienen
principalmente de tres fuentes: a) fondos de gobierno (desde un 30% hasta un 90%), b) donativos
nacionales (desde un 30% hasta un 50%) y c) donativos internacionales (desde un 10% hasta un
80
30%). Solo una organización opera exclusivamente con recursos de gobierno, siendo la que tiene
menos años de antigüedad: POR UN MEJOR SANTIAGO OXTOTITLAN, A.C.

Mecanismos de procuración de recursos: El principal mecanismo de procuración de recursos es el


concurso de proyectos ante fuentes nacionales (públicas y privadas) e internacionales, teniendo solo
dos de ellas campañas regulares de procuración de fondos (ALTERNARE y PROMAZAHUA).

Documentos de operación sistematizados (manual de operación, experiencias sistematizadas, plan


estratégico, guías metodológicas): Cinco de las seis organizaciones cuentan con documentos de
operación sistematizados (ALTERNARE, PROMAZAHUA, SABER PARA LA VIDA, ORFE y
SIEMBRA), sobresaliendo dos de ellas con su plan estratégico, manuales, guías y experiencias
sistematizadas (ALTERNARE y PROMAZAHUA).

Reconocimientos obtenidos: Cuatro de las seis organizaciones han recibido diversos


reconocimientos (ALTERNARE, PROMAZAHUA, SABER PARA LA VIDA y ORFE),
sobresaliendo tres de ellas con reconocimientos internacionales (ALTERNARE, PROMAZAHUA y
SABER PARA LA VIDA).

Modelo de desarrollo: Solo tres de las seis organizaciones (ALTERNARE, PROMAZAHUA y


SABER PARA LA VIDA) tienen bien definido su modelo de desarrollo por etapas, no más de
ocho, definiendo de manera clara lo que cada una de ellas aporta a sus beneficiarios.

Número de beneficiarios atendidos por año: El promedio de personas beneficiarias es de 500,


siendo 200 el número mínimo de personas atendidas (POR UN MEJOR SANTIAGO
OXTOTITLAN), y 900 el número máximo (PROMAZAHUA).

Monto de inversiones canalizadas por año: El promedio de inversiones canalizadas por las seis
organizaciones es de $2‘500,000, canalizando la menor $500,000 (POR UN MEJOR SANTIAGO
OXTOTITLAN), y la mayor $7‘000,000 (PROMAZAHUA).

Tipo de inversiones canalizadas: Son dos los rubros donde son canalizados principalmente los
recursos que las organizaciones obtienen: capacitación y proyectos productivos.

Tipo de contribución a los beneficiarios: Son dos los principales tipos de contribución que las seis
organizaciones reconocen aportar a sus beneficiarios: Mejoramiento del ingreso y desarrollo de
habilidades y capacidades, que coincide con el tipo de inversiones canalizadas. Solo tres
organizaciones reconocen que además están incidiendo en el desarrollo organizacional de sus
beneficiarios y en la salida al mercado de sus productos (ALTERNARE, PROMAZAHUA y
SABER PARA LA VIDA).

81
Mecanismos de difusión de sus actividades: Solo tres de las organizaciones tienen su página web
(ALTERNARE, PROMAZAHUA y SABER PARA LA VIDA), las mismas que utilizan las redes
sociales para la difusión de sus actividades.

Origen sobre la formación de la organización: Las seis organizaciones manifestaron que el origen
de su formación fue la visión de una persona, quien actualmente funge como presidenta y como
directora de la organización.

Principales características del liderazgo observado al frente de las organizaciones

Motivaciones para crear la organización: Son diferentes las motivaciones que llevaron a sus
fundadores a crear la organización, desde una indignación porque una preparatoria no se construyó
en su comunidad, hasta una visión y mandato divino de hacer algo por los más desamparados:

―…Bueno lo principal fue la inconformidad y me voy a enfocar a la preparatoria, cuando se fue para
otro lado, la necesidad de recuperar la preparatoria, de ahí sale el coraje, Santiago Oxtotitlán es un
pueblo importante, y se le está dando un pueblo vecino mas chiquito, lo están haciendo menos…‖
(Entrevista a Victoria García, Presidenta y fundadora de POR UN MEJOR SANTIAGO
OXTOTITLAN).

―…Soy bióloga, tengo una maestría en conducta animal que saque en Canadá, cuando regrese de
Canadá empecé a trabajar en SEDUE, y por azares del destino llegue a otra organización, nos
invitan a hacer un proyecto de educación ambiental, a Ana María y a mí nos intereso el proyecto.
Cuando nos presentan a otras personas, nos presentan a Gabriel y a Elia, escuchamos de diagnóstico
participativo, Ana María y yo hacemos la relatoría, y entonces decimos la conservación va por aquí,
habrá parques de los estados unidos que no hay bronca porque no hay gente, pero en México que el
territorio tiene dueño, tenemos que trabajar con la gente procesos de análisis y reflexión, iniciando
así este proyecto, dejando nuestro puesto de funcionarios y pasándonos al otro lado, el de los
productores…‖ (Entrevista a Guadalupe del Rio, Presidenta y fundadora de ALTERNARE).

―…Si la pobreza, la marginación, 1994 marca a los pueblos indígenas, por falta de un antibiótico y
un suero no pasaban la noche, me toco vivir esa pobreza. Me lo puso el cielo, es la verdad, me lo
pusieron en un sueño, me llaman de la escuela de mis hijas y me invitan a un programa
evangelizador, yo digo no, me dicen encárgate de lo social, llevaba médicos, medicinas, y me meto
en el problema de la pobreza, yo me quedo a ver qué puedo hacer aquí…‖ (Entrevista a Jeannette
Arriola, Presidenta y fundadora de PROMAZAHUA).

―...Bueno la motivación principal fue que estando en política las mujeres no estaban atendidas, y
desconocían donde había recursos, comenzamos en Huixquilucan cerca de 300 mujeres cuando
82
iniciamos ORFE, éramos amas de casa, estábamos buscando una representación política y se nos
veto, entonces las mujeres dijeron que no hiciéramos nada político, que mejor formásemos una
asociación, empezamos a trabajar en el 91, seguimos trabajando y en 1996 ya era una necesidad
para entrar en programas sociales..‖ (Entrevista a Leticia Serrano, Presidenta y fundadora de
ORFE).

―…Hay una etapa en la vida, y creo que le pasa a mucha gente, donde la parte profesional no es
suficiente, tenía una consultora pero sentía una tremenda impotencia con lo que estaba pasando en
el país, me iba bien tenía mis hijos, partí por trabajar en una organización de observancia electoral,
empoderamiento de mujeres, y me di cuenta que la política no es lo mío, para mi estaba la
experiencia de tener, siendo mujer quise dedicarme a las mujeres, y entonces vi lo difícil de arrancar
algo como mujer, comencé así con todo [Link], a formar a las mujeres en pequeñas
emprendedoras..‖ (Entrevista a Carolina Nieto, Presidenta y fundadora de SABER PARA LA
VIDA).

Antecedentes a este tipo de trabajo: Todas coinciden en que sus experiencias anteriores fueron
claves para iniciar un trabajo y una organización de este tipo; desde haber trabajado en un ámbito
político hasta haber sido funcionaria o incubadora de empresarios y negocios.

Tiempo trabajando en esta actividad: Hay desde quien tiene tres años trabajando en esta actividad
(POR UN MEJOR SANTIAGO OXTOTITLAN), hasta quien tiene 15 años (ORFE).

Vinculación con su preparación académica: Todas coinciden en que su vocación y aún sus
antecedentes en la realización de su profesión fue clave para el tipo de trabajo que ahora
desempeñan.

Momentos más gratos que le ha dado esta actividad: Los momentos más gratos expresados por la
mayoría es la satisfacción de algún proyecto obtenido, así como la satisfacción, el crecimiento y el
reconocimiento de la gente beneficiada.

Como define el tipo de trabajo que realiza: Para la mayoría es un estilo de vida, es el cumplimiento
de su misión, de su propósito en esta tierra.

Que le falta por construir: Todos se sienten insatisfechos en este punto, no porque no estén felices
por lo realizado, sino porque siente que falta mucho por hacer y por abarcar.

Principales limitaciones para hacer este tipo de trabajo: Hay coincidencias en que la parte
económica siempre es la principal limitación para seguir haciendo este tipo de trabajo, y que el
obtenerlo del gobierno es muy complicado por las reglas de operación de los programas.

83
Características del modelo de desarrollo observado en las organizaciones investigadas

De la investigación realizada a las seis organizaciones civiles se pudo observar diferencias


metodológicas en cuanto a su forma de intervención en la problemática o proyecto desarrollado, de
acuerdo a las características propias de cada organización. Esta forma de intervención o modelo de
desarrollo es lo que distingue a una organización de otra, encontrando en los mismos una riqueza de
propuestas metodológicas susceptible de analizarse en detalle para su potenciación en otras zonas y
con otras organizaciones civiles. Dentro de los diferentes aspectos relacionados con el modelo de
desarrollo presentado por estas organizaciones destacan el tipo de enfoque que están
implementando, el ámbito de acción atendido, el tipo de promotor a través del cual realizan sus
acciones y se identifican con sus beneficiarios, el tipo de recursos con los cuales se apoyan
primordialmente para el logro de su objeto social, y finalmente, no por ello menos importante, el
tipo de liderazgo de quien encabeza o dirige la institución.

El tipo de enfoque se refiere al alcance que están obteniendo dentro de un territorio específico;
pudiendo incidir a nivel de unas cuantas personas o familias dentro de una comunidad, a nivel de
varias familias dentro de una comunidad, o bien a nivel de varias comunidades dentro de un
municipio. El ámbito de acción se refiere a la manera como están otorgando sus servicios y la
dirección de los mismos, en función del tipo de proyectos operados y de la vocación y misión de la
organización. Es así como se observaron diferencias importantes entre las organizaciones
investigadas, atribuyéndose estas diferencias a la especialidad de cada una de las organizaciones, así
como al sello y vocación de su líder o personal en particular. El tipo de promotor está referido a la
manera como la organización brinda sus servicios a los beneficiarios, y a través de quien los realiza,
así como su relación contractual con la misma, pudiéndose observar diversos planteamientos; desde
consultores externos independientes a la organización, hasta promotores comunitarios beneficiarios
de las comunidades atendidas.

Es importante notar que este aspecto del modelo de desarrollo tiene una relación directamente
proporcional con el alcance e impacto de la organización, ya que es evidente que estos son mayores
y perdurables en la medida que descansan tanto en promotores institucionales como comunitarios,
siendo estos segundos aún más relevantes. También este aspecto se suma de manera evidente al tipo
de enfoque de la organización, ya que en la medida que sus promotores son institucionales y
comunitarios, el alcance en cuanto al número de personas atendido en un territorio específico es
mayor.

El tipo de recursos es un aspecto muy sensible al modelo de desarrollo implementado por las
organizaciones, ya que en la medida que estos son no de una sola fuente, sino mas neutrales en
84
cuanto a su forma de aplicación, mayor margen de maniobra tendrá la organización no solo para
cumplir los fines propios del proyecto en cuestión, sino para finalmente cumplir con su objeto
social. Lo que se pudo observar de las organizaciones investigadas es su alta dependencia de
estímulos y apoyos federales para operar, lo cual las subordina a los tiempos, recursos y exigencias
del programa de gobierno en cuestión. En el caso de las organizaciones analizadas es evidente que
aquellas que cuentan con otro tipo de recursos (donativos y recursos internacionales) tienen un
alcance e impacto mayor. Un aspecto muy relevante del modelo de desarrollo observado es el
liderazgo de quien encabeza o dirige la organización, así como lo que ésta representa para su vida y
su profesión.

De las seis organizaciones investigadas todas son dirigidas por sus propios fundadores,
observándose que para los mismos el estar al frente de una organización de este tipo más que ser un
trabajo o empleo es un estilo de vida, el cual por mucho tiempo han mantenido, definiéndolo como
una vocación o ministerio. Es interesante este aspecto, ya que permite entender la perdurabilidad de
las organizaciones civiles en el tiempo, y aún la sobrevivencia de las mismas en tiempos donde los
recursos y apoyos para las mismas son escasos o insuficientes.

Competitividad de las organizaciones civiles

De la investigación realizada, y tomando como base el modelo de desarrollo o de intervención


analizado, se puede observar un esquema de competitividad en las organizaciones civiles, que
marca la diferencia entre cumplir el objeto social y ser sostenible y perdurable con el paso del
tiempo (Esquema 1). Este esquema lo que nos muestra es que la competitividad de las
organizaciones civiles parte primeramente del liderazgo de la persona que encabeza o dirige la
organización, siendo determinante el verla como un estilo de vida, que no solamente suple sus
necesidades económicas, sino también las de tipo afectivo y trascendental. Una vez que se tiene este
tipo de liderazgo, es determinante el tipo de personal sobre el cual se va a descansar el accionar de
la institución, así como de las capacidades internas que las mismas tienen y de su afinidad con el
líder de la organización.

De la investigación realizada sobresale el impacto que las organizaciones tienen cuando sus
promotores son de tipo institucional y comunitario, no así cuando dependen de consultores
externos, los cuales establecen una relación superficial y esporádica con los beneficiarios. Los
promotores institucionales son principalmente personas empleadas que perciben un sueldo por su
labor. Los promotores comunitarios no perciben un sueldo de la organización, pero si son parte de
los proyectos implementados en sus comunidades, y en algunos casos perciben algún apoyo
económico tipo becas, tanto por capacitarse como por capacitar a otros. Los procesos sistematizados
85
se refieren a la forma como la organización define y pone por escrito las etapas y acciones de su
modelo de desarrollo, de tal forma que es muy clara y entendible para cualquier persona cercana y
no cercana a la institución, mayormente sus promotores y personas de reciente incorporación.

Al respecto sobresale cuando en un modelo de desarrollo no son más de 8 etapas por las cuales sus
beneficiarios tienen que pasar, y dentro de cada etapa están definidas las acciones, contenidos,
metas y resultados a implementar. Es también evidente en las organizaciones civiles con un mayor
impacto en sus resultados la segmentación de acciones y beneficiarios que han logrado establecer,
buscando no la selectividad sino la eficacia de dichas acciones. Cuando las organizaciones
dispersan sus esfuerzos en muchos tipos de beneficiarios y necesidades pierden especialización e
impacto, siendo urgente con el paso del tiempo y los aprendizajes tenidos, la focalización de su tipo
de beneficiario y de necesidad a atender, de tal manera que pueda generar el capital social acorde a
los resultados productivos y financieros que como institución necesita obtener. Si todo esto sucede,
la competitividad de las organizaciones civiles, entendiéndola como no solamente el cumplimiento
del objeto social, sino también de los indicadores productivos y financieros, se obtiene y se
mantiene en el tiempo, dando cumplimiento a la visión y misión establecida por la misma.

Gestión del desarrollo observado en las organizaciones investigadas.

De acuerdo a las categorías de gestión del desarrollo descritas por Torres y Delgadillo (2009), la
mayoría de las organizaciones investigadas se encuentra operando dentro de la categoría uno y dos,
esto es, en la aplicación de políticas territoriales y en la animación de la comunidad para generar
procesos de participación.

Tipo de desarrollo observado de las organizaciones investigadas

Siendo que esta investigación está hecha desde la perspectiva de las organizaciones de la sociedad
civil investigadas, solo se consideró lo que metodológicamente cada una de las organizaciones
manifestó estar haciendo para lograr la participación y empoderamiento de los beneficiarios en las
acciones de desarrollo realizadas, observándose que la mayoría está pretendiendo tales resultados a
través de los contenidos de capacitación otorgados a la gente. Solo en el caso de ALTERNARE se
manifestó que sus acciones las realizan con facilitadores o promotores comunitarios, buscando así la
participación directa de la gente en sus procesos, asegurando no solamente un menor costo de
operación, sino su sostenibilidad en el tiempo. Faltaría investigar la perspectiva de los beneficiarios
para ver el alcance de la participación y empoderamiento de los beneficiarios.

Principal contribución observada de las organizaciones investigadas

86
De los tipos de contribución mencionados por Clark (1997), se observó que el aspecto relacionado a
la capacidad para innovar e investigar de las organizaciones de la sociedad civil, se vuelve clave
para lograr los restantes, ya que del mismo se obtiene el que la mismas sean más competitivas para
realizar su trabajo, cumpliendo no solamente los resultados pretendidos por los beneficiarios, sino
también por las instituciones y por la misma organización civil.

Principal papel realizado observado de las organizaciones investigadas

De acuerdo a lo descrito por Eleta (2000), el principal papel observado de las organizaciones civiles
organizadas fue de catalizadoras y vehículos de ideas innovadoras en el ámbito social y económico,
coincidiendo así con la principal contribución observada.

Conclusiones

Cada organización de la sociedad civil se encuentra ubicada en diferente etapa evolutiva, de


acuerdo al tiempo y visión con el cual fueron creadas. No es el tiempo el que define su grado de
madurez o competitividad, sino la visión y el modelo de desarrollo creado e implementado. Con
problemáticas y necesidades diferentes, en función de su naturaleza, organización y tipo de
recursos económicos. Con una diversidad y riqueza de planteamientos, modelos de intervención y
acciones. Con una relación directa entre el grado de sistematización de sus acciones y la replicación
de las mismas en otras zonas.

La mayoría dependiente y subordinada a los recursos y reglas de operación de los programas


gubernamentales para seguir operando, o en transición a otro tipo de recursos que les dé un mayor
margen de maniobra y autonomía sobre su propio modelo de intervención. Con un mayor impacto
al integrar promotores comunitarios en su modelo de intervención. Con un eminente liderazgo y
capacidad de sus formadores para los cuales la gestión del desarrollo es un estilo de vida.

Observando como principal contribución su capacidad para innovar e investigar alternativas de


solución. En ese sentido, el principal papel observado es el de ser vehículos de ideas innovadoras,
pero también el de actuar como enzimas para que las cosas sucedan, principalmente a nivel de la
participación comunitaria.

Cada organización de la sociedad civil es diferente una de otra, basando principalmente su


diferencia en el modelo de desarrollo o de intervención creado.

Este modelo de desarrollo o de intervención tiene como características principales el tipo de


enfoque, el ámbito de acción, el tipo de promotor, el tipo de recursos y el tipo de liderazgo
implementado.

87
Puede haber más elementos que definan un modelo de desarrollo o de intervención, pero estos son
los identificados en las organizaciones civiles analizadas, y que en su conjunto, o bien en el grado
de manifestación de los mismos, establecen la competitividad de las organizaciones.

Esta competitividad de las organizaciones, entendiéndola como el cumplimiento de su objeto social


y su permanencia financiera en el tiempo, está dada por la manera como su modelo de desarrollo se
sistematiza y se enfoca a un tipo de beneficiario y de necesidad en particular, de tal forma que se
pueda replicar la mayor cantidad de veces, ayudándole así a constituir un capital social que le
garantice la obtención de recursos financieros en el tiempo. El liderazgo como estilo de vida, los
promotores comunitarios e institucionales, la sistematización de procesos y la segmentación de sus
beneficiarios son las partes que definen la competitividad de las organizaciones civiles.

De las organizaciones civiles analizadas, se pudo observar la diversidad de propuestas


metodológicas con las que operan, coincidiendo con lo que la literatura menciona en relación a su
capacidad de innovación y de acceso a poblaciones y necesidades de difícil acceso.

Sin embargo, esta contribución y su permanencia depende en gran medida del tipo de recursos con
los cuales se está financiando la organización, mostrando una mayor debilidad aquellas que solo
dependen de recursos de gobierno para su operación.

En interesante observar que la gestión del desarrollo observada en las organizaciones civiles
investigadas se encuentra en la aplicación de políticas territoriales y en la animación de la
comunidad para generar procesos de participación, y que el tipo de desarrollo instrumentado no
necesariamente está enfocado hacia la generación de capacidades humanas, tanto porque
metodológicamente no está contemplado, o bien porque tampoco se entiende como realizarlo.

Bibliografía

Clark, J. (1997). ―The state, popular participation and the voluntary sector‖, en Hulme D.,
and Edwards M., NGOs, State and Donors, New York. St. Martin Press. U.S.A.
Delgadillo, J. y Torres, F. (2009). ―La gestión territorial como instrumento para el desarrollo
rural‖. Estudios Agrarios. Procuraduría Agraria. México.
Eleta, P. (2000). ―Tercer sector: desarrollo y perspectivas. Reflexiones sobre la experiencia
europea y en particular sobre el caso italiano‖. El Colegio Mexiquense, A. C. México.
Ianni, V. (2005). ―La sociedad civil y cooperación internacional al desarrollo: enfoques
teóricos y modalidades de acción‖. Editorial IEPALA. Madrid.

88
Pérez, A. (2010). ―Desarrollo local: Reflexiones teóricas y revisiones empíricas‖. El Colegio
de Tlaxcala, A. C. México.

Anexo 1. Organizaciones de la Sociedad Civil investigadas

Ubicación del Monto


Nombre de la Organización Nombre del proyecto Año proyecto autorizado
Asesoría, capacitación y
1. Saber para la Vida, A. C. apoyo para 2006 Chalco $150,000
la comercialización de
microempresas
productivas.
Conservación y
2. Patronato Pro Zona restauración de los San Felipe del
Mazahua (PROMAZAHUA) sistemas 2007 Progreso $300,000
naturales mazahuas
Gallinero e invernadero
3. Alternare, A. C. demostrativo 2008 Donato Guerra $220,000
4. Servicios Integrales a Tecnologías para el
Mujeres fomento de Temoaya $215,000
Emprendedoras, A. C. prácticas de desarrollo
(SIEMBRA) sustentable 2008
5. Por un mejor Santiago
Oxtotitlan, A. C. Diseño de arreglos florales 2009 Villa Guerrero $135,100
6. Organización Femenil de Desarrollo rural en dos San Felipe del
Asistencia y comunidades 2009 Progreso $207,000
Superación, A. C. (ORFE) mazahuas
Total $1,227,100

89
Esquema 1. Competitividad de las Organizaciones de la Sociedad Civil

Notas de página
1
Portal del Gobierno Federal:

([Link]
2
Investigación propia elaborada con datos de INFOMEX

*****

90
LA CONSTRUCCIÓN DE ALIANZAS EN TERRITORIOS DE ALTA Y MUY ALTA
MARGINACIÓN: EL CASO DE LOS CENTROS COMUNITARIOS DE APRENDIZAJE

Mochi Alemán, Prudenzio Oscar


Girardo, Silvana

Resumen: Este trabajo aborda los procesos de concertación de actores y construcción de alianzas
en los Centros Comunitarios de Aprendizaje; una política social, coordinada por la Secretaría de
Desarrollo Social, que busca atender la pobreza de capacidades a partir de la educación no formal y
del uso de las TIC, y que opera bajo un esquema asociativo junto a diversos actores: gobierno,
academia, empresa y organizaciones de la sociedad civil. El acercamiento entre diversos actores,
que se asocian en torno a objetivos comunes pero que ostentan intereses diversos y particulares, da
pie para la reflexión sobre las ventajas y los retos del trabajo en alianza, sobre los puntos de
conflicto y también sobre las implicancias que estos esquemas tienen en el territorio, como la
contribución al capital social y el fortalecimiento de los espacios públicos.

Palabras Clave: OSC, ALIANZAS, POLÍTICA SOCIAL, CENTROS COMUNITARIOS DE


APRENDIZAJE.

Introducción:

El creciente peso que actualmente han ido adquiriendo las organizaciones de la sociedad civil
(OSC) en México y en la región, tanto en número como en acciones, las posiciona hoy día como
actores estratégicos para la gestión de políticas sociales, en el marco de los cambios del Estado de
bienestar. Este abanico de organizaciones desarrollan una serie de acciones y actividades cuyas
intervenciones se llevan adelante en nombre del interés público, de la movilización, de la
participación en espacios de consulta para el diseño de políticas públicas, y de la colaboración en la
implementación y en la evaluación de las mismas (Leiras, 2002).

En el año 2001, en México, se crearon los Centros Comunitarios de Aprendizaje (CCA): una
política social surgida con el objetivo de llevar educación, información y comunicación a las
comunidades marginadas del país, atendiendo también a la reducción de la brecha digital. Se trata
de espacios físicos ubicados en zonas rurales y semirurales, donde las personas pueden acceder a
servicios y programas educativos mediante el uso de la tecnología informática (computadoras e
Internet). Estos centros operan bajo un esquema asociativo, en el que, en primera instancia,
participa el gobierno federal, a través de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol); los gobiernos
91
municipales en el ámbito local; el sector privado se incorpora al esquema por medio de entidades
como el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; y las Organizaciones de la
Sociedad Civil (OSC) llevan adelante programas y proyectos en estos espacios, en alianza con
empresas y otras instituciones.

Esta ponencia tiene como objetivo dar a conocer los principales resultados de un estudio realizado
en 2010: ―Acciones y función de las Organizaciones de la Sociedad Civil en los Centros
Comunitarios de Aprendizaje (CCA)‖, y discutir sus hallazgos en torno a la construcción de
alianzas, la concertación de actores y el fortalecimiento de lo público. Los objetivos que integran
este estudio buscan conocer, en particular, el entramado de los actores institucionales que participan
en el diseño, ejecución y monitoreo de esta política social, y están centrados en el proceso de
articulación y concertación entre los mismos y el reconocimiento de la capacidad que tienen las
organizaciones de la sociedad civil –OSC- para potenciar esa matriz de acuerdos y alianzas, así
como para construir diversas formas de cooperación.

Metodología y preguntas de investigación

El estudio intentó dar respuesta principalmente a las siguientes interrogantes: ¿qué acciones
concretas desarrollan las OSC dentro de los CCA y cuáles son sus funciones? y ¿cómo se forman y
articulan acuerdos o alianzas entre distintos actores en el esquema de operación de los CCA? A
partir de estas preguntas eje, surgieron algunas otras subsidiarias en el proceso de desarrollo de la
investigación: ¿cómo se manifiestan los conflictos y las tensiones entre los diversos actores?;
¿cuáles son los factores que propician y cuáles los que obstaculizan el acercamiento entre gobierno,
sociedad civil y empresa? y ¿cuál el valor agregado que generan las alianzas en el territorio?

A partir de las interrogantes, y del conocimiento previo de dicho escenario (derivado de estudios
anteriores de evaluación de programas implementados en los CCA36), se estableció como supuesto
el hecho que las OSC constituyen actores estratégicos para diseñar, ejecutar y monitorear políticas
sociales conjuntamente con otros actores. En el caso específico de los CCA, el modelo asociativo
con el cuál operan propicia la concertación entre diversos actores, que tienen la oportunidad de
establecer actividades y proyectos comunes en estos espacios. En este marco, la construcción de
alianzas en torno a la actividad de los CCA podría significar un aporte al capital social de las
comunidades.

36
Mochi, Prudenzio y Girardo, Cristina (2009/2010) ―Evaluación de impacto y resultados del Programa Intel
Aprender‖, Reporte final 2009 y 2010. Documentos en poder de Servicios a la Juventud A.C; Mochi, Prudenzio y
Girardo, Cristina (2009/2010) ―Programa TIC: Técnico Informático Comunitario. Reporte de evaluación 2009 y 2010‖.
Documentos en poder de Servicios a la Juventud A.C.
92
En cuanto al método, el estudio partió de un diseño metodológico cualitativo, que buscó obtener
datos profundos y resaltar la construcción de los procesos, como son el tipo de acciones y funciones
de las OSC en los CCA y la importancia de este tipo de organizaciones en la construcción de
alianzas con otros sectores. El carácter dialéctico de la metodología cualitativa permitió una primera
identificación de los factores, de los sistemas de relaciones y de la dinámica del tema abordado. Si
bien se elaboró una guía tentativa de dimensiones, que guiaron el trabajo de recolección de datos y
posteriormente el de análisis, se considera que es un estudio exploratorio-descriptivo, porque en
principio no se cuenta con investigaciones previas sobre el tema en ese contexto específico, y
porque se orienta fundamentalmente a describir cómo es y cómo se manifiesta el fenómeno y sus
componentes (Quivy Campenhoudt, 2007). Si bien se llega a responder las preguntas iniciales,
dadas las características y recursos del estudio, los resultados y hallazgos obtenidos necesitarán ser
profundizados para poder explicar con más elementos los procesos que se abordan.

La recolección de información y datos en campo se realizó a partir de la selección de cinco CCA,


localizados en comunidades de diferentes entidades federativas: San Mateo, Amanalco, en el Estado
de México; Aquixtla, en el estado de Puebla; Los Altos, Ayahualulco, en el estado de Veracruz; San
Juan Cancuc, en el estado de Chiapas, y La Libertad, Escárcega, en el estado de Campeche. Para tal
selección, se tomó como referencia dos estudios previos sobre los CCA, y se consideraron aquellos
centros ubicados en estados geográfica y socioeconómicamente diversos, que por contar con un alto
número de CCA resultaban significativos.

Se realizaron visitas a todos los estados, y se aplicaron un total de 27 entrevistas (individuales y


grupales) a diversos actores implicados en la operación y funcionamiento de los CCA:
representantes de OSC; promotores de los CCA (de los cinco estados visitados); delegados estatales
de Sedesol; representantes de la Sedesol de oficinas centrales; representantes de los gobiernos
municipales; de empresas privadas; académicos y otros actores comunitarios (representantes de
comités de base locales, autoridades ejidales). Al ser una investigación cualitativa la selección de
los entrevistados fue intencionada, con el objetivo de seleccionar estratégicamente los informantes
que arrojarían información valiosa y significativa para la investigación.

Ejes teóricos de la investigación

Los cambios en el Estado de bienestar y las funciones otorgadas a las OSC en esta nueva
institucionalidad:

El modelo de Estado benefactor clásico entró, a finales del siglo XX y durante los primeros años del
actual, en una crisis de sus paradigmas tradicionales y en un cuestionamiento ideológico y empírico

93
de sus estrategias de intervención y alcance (Mochi y Girardo, 2010). Los procesos y causas que
explican el surgimiento de nuevos actores sociales o la preponderancia que éstos han adquirido en
los últimos años—al igual que sus formas inéditas de relacionarse y organizarse, en América Latina
y el Caribe— son consecuencia no sólo del agotamiento del Estado de bienestar clásico sino además
de una crisis de las estructuras centralizadas de representación política y social, así como del tipo de
Estado y sus democracias. Estas democracias autoritarias y populistas, que establecieron prácticas
políticas tales como el clientelismo y la corrupción, rompieron los mecanismos de relacionalidad,
reciprocidad y solidaridad, características de la sociedad civil, involucrándola en una lógica
corporativa y burocrática. Dichos procesos redujeron la autonomía de la sociedad civil y
desdibujaron los límites entre lo estatal y lo social, produciéndose una colonización desde el Estado
hacia la sociedad civil, lo cual, sumado a la instauración en algunos países del continente de
dictaduras militares, constituye la causa del resurgimiento de una sociedad civil que comenzará a
revelarse gestando sus propios espacios, queriendo constituirse como actor político independiente, y
reclamando espacios nuevos desde la sociedad (Mochi y Girardo, 2010).

En América Latina, el programa neoliberal implicó una reducción del papel del Estado en la
economía y un mayor protagonismo del mercado. Ante el adelgazamiento del gasto social y las
consecuencias de la doctrina neoliberal (pobreza, aumento de la desigualdad, desempleo), empiezan
a surgir las OSC como una salida ante la situación de desprotección y vulnerabilidad social de
grandes sectores la población, y a manifestarse la tendencia, en los últimos decenios, hacia la
generación de alianzas entre los diferentes órdenes de gobierno, la iniciativa privada y las OSC.
Estos procesos abrirán espacio en México y en otros países de América Latina para repensar y
reconstruir prácticas vinculadas tanto con los actores encargados de brindar los servicios, como con
las formas innovadoras de llevar a cabo la acción social. Si bien lo público debe estar garantizado
por el Estado, comienzan a aparecer políticas de concertación y corresponsabilidad, que convocan
al sector privado y a las organizaciones de la sociedad civil, para crear sinergias favorables y
alianzas con el objetivo de diseñar, de ejecutar y de evaluar las políticas públicas. Comienzan a
gestarse lógicas de corresponsabilidad para la gestión y la prestación de servicios públicos, lo que
algunos autores definen como ―régimen de bienestar‖ (Barba, 2004); ―Estado de bienestar mixto‖
(welfare mix) (Donati, 1993) o ―paradigma emergente‖ (Franco, 1992).

El paradigma de la nueva institucionalidad o del régimen de bienestar mixto (welfare mix) alude a
preguntas sobre cómo se articulan o coordinan los actores, cómo se distribuye el poder y cuáles son
las limitaciones y potencialidades de diversas formas de coordinación para el diseño y la
instrumentación de las políticas. El agotamiento del Estado de bienestar, o la crisis del modelo

94
Estado-céntrico, encontró tanto en México como en la región limitadas respuestas a las exigencias
democráticas de igualdad. En México contamos con numerosos estudios realizados en torno a esta
nueva institucionalidad, sobre todo las gestadas en espacios locales, producto de la
descentralización del Estado, de la nueva función otorgada a los municipios, así como de sus logros
y retos; entre ellos podemos citar los trabajos de Alicia Ziccardi (1995), Enrique Cabrero (1995 y
2002), Mauricio Merino (1994) y Tonatiúh Guillén (1996).

Ventajas y retos de las OSC como actores estratégicos en las políticas sociales

Se reconocen como ventajas de las OSC, respecto a su incidencia en la calidad y en la diversidad de


los servicios sociales, la proximidad, la relacionalidad, la solidaridad y el sentido del deber con las
personas a quienes brindan el servicio. La experiencia acumulada, la flexibilidad para buscar
expertos específicos del tema (drogadicción, tecnologías de la información, desarrollo comunitario,
salud, educación, etc.), la facilidad para llegar a públicos de difícil acceso, de atender a personas
con discapacidad extrema o con dificultades (como migrantes, ancianos, jóvenes, mujeres jefas de
familia, madres solteras, etc.), son argumentos que justifican la participación de estas
organizaciones en la gestión de las políticas sociales. Sin embargo, no se trata de evidenciar una
imagen excesivamente romántica de estas funciones; por el contrario, lo interesante es también
interrogarse sobre las formas y las dinámicas de estas organizaciones tanto al interior de ellas
mismas, como en su acción concreta hacia el exterior y en su relación con otros actores. Los límites
que encontramos constituyen debilidades y desafíos intrínsecos a las OSC.

La sociedad civil en su conjunto continúa siendo un lugar de luchas culturales, de interpretación, de


inclusión y exclusión, y de pugnas por la construcción de hegemonía. No es posible caracterizar a
las OSC sólo en términos de sus orientaciones éticas, como portadoras de la creatividad, la
eficiencia y la libertad; y achacarle al Estado todos los vicios de la burocracia, el autoritarismo, la
corrupción y el clientelismo. O poner a todas las empresas de mercado del lado de la especulación,
la acumulación y la poca responsabilidad social. Razonar en términos de lógicas o racionalidades
unívocas no ayuda a la comprensión de la riqueza ni de los límites que cada sector tiene, y desvía el
debate acerca de las potencialidades democráticas y de las condiciones en las cuales es posible
encontrar un consenso en torno al interés público, en contextos caracterizados por extrema
desigualdad, jerarquización y heterogeneidad cultural.

Otro aspecto a destacar son los insuficientes mecanismos que regulan la actuación de las OSC en
México. Si bien la Ley Federal de Fomento a las Actividades realizadas por Organizaciones de la
Sociedad Civil, en vigor desde febrero de 2004, ha constituido un avance y una posibilidad de
regulación de las relaciones entre gobierno y OSC, es insuficiente para regular las condiciones y las
95
modalidades contractuales y de reconocimiento del sector como un espacio social autónomo con
capacidad para participar activamente en la definición y prestación de políticas sociales. Existe un
vacío legal e institucional en relación con el reconocimiento, la sistematización y la aprobación del
voluntario como trabajador social, así como de regulación específica de todos los trabajadores
remunerados, y hace falta una verdadera reforma que se refiera a los incentivos fiscales del sector.
Otro factor condicionante es que las OSC deben encontrar una clara diferenciación de su autonomía
y funciones respecto a otro tipo de organizaciones privadas, empresariales y de mercado; deben
tratar de no adoptar estilos y culturas propias de la empresa privada, como tampoco del sector
estatal; articulando las múltiples y variadas funciones que realizan y definiendo una identidad
propia así como una clara determinación de su valor agregado.

Las características de la concertación de actores: Estado, sociedad civil y empresa

Todos los actores actúan en el territorio como resultado del aprendizaje con el que cuentan y de la
interacción que establecen; utilizando su capacidad de acción construyen un presente y un futuro;
proyectan, comunican, interpretan y actúan de manera intencionada. Generan asimismo
instituciones que les permiten simultáneamente ser individuos y sujetos colectivos. La importancia
de concertar actores —frente a propuestas de programas orientados a la generación de
capacidades— radica en estar de acuerdo con un proyecto colectivo que permita diseñar y actuar en
las políticas territoriales, donde no se limiten a resolver problemas de corto plazo, sino que generen
proyectos de largo alcance (Mochi, 2008: 38).

En los distintos niveles —nacional, estatal y local—, los actores desarrollan estrategias, ya sean
políticas (creación de instituciones, distribución de poder, participación ciudadana, inversiones
públicas calificadas, políticas públicas); económicas (recursos y atractivos para la localización de
empresas, promoción de la economía social, políticas de capacitación y promoción del empleo,
políticas para pequeñas y medianas empresas e innovación); culturales (promoción del patrimonio
ambiental, histórico, artístico) o científico-tecnológicas (inversión en investigación y desarrollo,
trasferencias tecnológicas, políticas educativas activas). Esta concertación de distintas fuerzas so-
ciales, políticas y económicas, presentes en distintos ámbitos pero con especial énfasis en lo local,
que tiene como fin dirigir la realización de objetivos comunes, es definida como ―pacto territorial‖.
El fin último de los pactos territoriales es potenciar la acción colectiva y la producción de bienes
públicos locales (tangibles e intangibles). El pacto puede representarse como una forma de acción
institucional basada en procesos de toma de decisión consensuada o concertada, e inspirada en los
principios de la democracia deliberativa, de la cooperación y la concertación. Sin embargo,
concertar actores no significa que todos deben pensar lo mismo; se trata más bien de deliberar en
96
torno a un proyecto para alcanzar acuerdos, respetando las distintas lógicas de cada actor
participante. Asimismo, la concertación presupone la reproducción constante del ―capital sinérgico‖
(Boisier, 2001), concepto que hace referencia a la capacidad de una sociedad para articular
provechosamente sus recursos endógenos, tangibles y no tangibles, propiciando ámbitos de
encuentro, intercambio horizontal y concertación de intereses, identificando los contextos
institucionales que los favorecen (Marsiglia y Pintos, 1997).

La formación y modalidades en la construcción de alianzas

Entendemos por alianzas la relación establecida entre diversas instituciones en el territorio, que se
constituyen como estrategias de trabajo —y no como un fin en sí mismas— e implican una estrecha
relación entre actores. Sin embargo, no toda relación puede denominarse alianza; es necesario que
exista una relación horizontal y de cooperación entre socios que trabajan para alcanzar un objetivo
común, y que comparten a su vez los riesgos que surgen cuando se llevan a cabo proyectos y
acciones (Casas y Luna, 1997).

Las alianzas se basan en el supuesto de que una organización sola no puede realizar todas las tareas
necesarias, y entonces los acuerdos se formalizan en diversas modalidades y se definen roles para su
desarrollo, que pueden ser temporales (para tareas específicas), o permanentes (alianzas
estratégicas) en el caso de iniciativas que van más allá de un proyecto. Las alianzas pueden a su vez
ser de corto o largo plazo, según el tiempo requerido para lograr el propósito común; y generan
tipos de gestión que pueden tipificarse como de ―corresponsabilidad‖, de ―gestión asociada‖ o de
―subsidiaridad‖ (Girardo, 2007).

La tipología que se ha establecido para caracterizar la interacción entre distintos actores, indica que
es posible encontrar alianzas de los siguientes tipos:

 De dependencia: se trata de alianzas en las que una de las partes se encuentra en situación de
subordinación respecto a la otra. La actuación de uno de los actores resulta determinante
para el sostenimiento de la actividad conjunta y de la participación del resto de los actores.

 De cooperación: se entiende como aquel trabajo conjunto en el que cada actor aporta los
recursos que tiene disponibles, y suma al fin común.

 De conflicto: son alianzas que se establecen en una situación de coyuntura, generalmente


determinada por la presencia de un problema común a las partes. Por ejemplo, los acuerdos
que pueden establecerse en una situación de desastre natural o accidentes, y que se disuelven
una vez resuelta la situación de conflicto.

97
 De interdependencia: a diferencia de la relación de dependencia, en la que una parte se
encuentra en situación de superioridad, en este caso se trata de alianzas en las que existe una
mutua dependencia entre los actores. Es decir, las partes se necesitan mutuamente para la
consecución del fin, y por tanto es la necesidad la que mantiene la relación, y no
necesariamente la convicción de compartir fines.

 De imposición: se da cuando una de las partes decide establecer relación con las otras e
impone las condiciones de la misma, sin dar lugar a que se negocien los medios ni los fines
del proyecto común.

 De corresponsabilidad: se trata de alianzas en las que las partes asumen un compromiso


compartido que incluye todas las fases de desarrollo del proyecto común, desde el diseño
hasta la ejecución y la evaluación de resultados.

En la consideración específica de actores de la sociedad civil, es preciso también determinar si se


trata de organizaciones o grupos constituidos, o de personas individuales en calidad de ciudadanos o
beneficiarios. A los criterios antes mencionados, podemos agregar otros que se consideran
asimismo relevantes para clasificar las modalidades de participación y articulación de actores:

 Escala territorial de las alianzas: implica determinar a qué nivel —local, regional o
nacional— pertenecen los actores participantes.

 Instancias de participación: tiene que ver con la distinción entre procedimientos


participativos (encuestas, audiencias públicas, iniciativas populares, referéndum) y órganos
participativos (consejos, comisiones, etc.) (Cunill, 2004). Este aspecto adquiere relevancia
en relación tanto con la calidad de la participación como con los actores involucrados, ya
que si se trata de órganos participativos, esto implica un proceso sistemático que facilita la
negociación y la deliberación, a la vez que supone cierta restricción a la participación de los
ciudadanos. En cambio, los procedimientos llaman a la participación amplia de la
ciudadanía, pero en momentos puntuales y generalmente para aprobar o rechazar iniciativas
estatales.

 Momento de las alianzas para la gestión de las políticas: aquí es preciso distinguir entre la
participación en la formulación de políticas y decisiones públicas, que permite participar en
el diseño y la elaboración de las políticas, y la participación en la gestión de programas o
servicios públicos (Cunill, 2004). Esta modalidad da lugar a formas de colaboración de las
osc sólo en la fase de ejecución de las acciones, y es resultado del proceso de transferencia

98
de funciones del Estado a la sociedad. Una última modalidad implicaría la participación en
la evaluación y control de las políticas.

 Intensidad de la alianza: este criterio se vincula al grado en que los agentes gubernamentales
y no gubernamentales interactúan en torno a una política pública específica (Cabrero, 2004).
Se puede hablar de: i) intensidad baja: cuando los beneficiarios son más bien receptores, y
es una modalidad propia de los programas asistencialistas; ii) intensidad media: los
ciudadanos se convierten en sujetos actuantes mediante mecanismos de consulta, generación
de propuestas y otras modalidades, y iii) intensidad alta: cuando los ciudadanos y
beneficiarios asumen una participación estratégica, no sólo como consultados, sino también
como tomadores de decisiones sobre las orientaciones y prioridades del programa o
proyecto. Según Cabrero, cuando las prácticas pueden ubicarse en esta última modalidad,
estaríamos frente a auténticas redes de política pública con elementos de corresponsabilidad
e institucionalización.

Las alianzas y su contribución a la construcción de capital social

Las formación de alianzas entre diversos actores constituye la posibilidad de potenciar el desarrollo
de ―capital social‖ en los territorios. Con el término capital social se hace referencia a las normas,
instituciones y organizaciones que promueven la confianza y la cooperación entre las personas, en
las comunidades y en la sociedad en su conjunto. Para algunos autores (Putnam, 1993), el desarrollo
de capital social es lo que produce cooperación y civismo; sin embargo, es necesario aclarar que
existe un amplio abanico de acepciones y matices tanto para definir qué se entiende por capital
social como para su aplicación (Durston, 2001). En ocasión de la conferencia regional de la CEPAL
y la Universidad Estatal de Michigan (CEPAL, 2001), se alinearon algunos ejes principales para
abordar la definición del concepto, los cuales tomamos como referencia para nuestro trabajo. El
capital social es entendido como una capacidad específica de movilización de determinados
recursos (liderazgo, empoderamiento, asociatividad) por parte de un grupo, y también se remite a la
disponibilidad de redes de relaciones sociales.

Puesto que los CCA —nuestro escenario de estudio— se ubican en zonas de alta y muy alta
marginación, y que en su mayoría presentan bajos índices de desarrollo, estos factores resultan de
sumo interés, en especial si consideramos la participación de las OSC, cuya presencia en estos
espacios comunitarios nos permite pensarlas como agentes movilizadores del tejido social local. En
este sentido, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 1998) sostiene que las
OSC son fuente de capital social por su capacidad de innovación y de establecimiento de relaciones

99
directas, por su potencial para estimular el diálogo con el conjunto de actores y apoyar el
fortalecimiento de sus propias capacidades, y por la capacidad para el establecimiento de redes.

Se presupone que la construcción de alianzas provee un mayor grado de información,


racionalización, eficacia y eficiencia en la generación de políticas públicas y, en sí, potencia las
relaciones de confianza entre los actores, la cooperación y la reciprocidad, lo que constituyen los
ejes fundamentales del capital social.

Resultados

Los Centros Comunitarios de Aprendizaje: breve descripción

El surgimiento de los CCA estuvo motivado por dos factores: el lanzamiento del Sistema Nacional
e-México, un programa impulsado en el 2001 por el gobierno de Fox para combatir la brecha
tecnológica y digital y conducir al país a la Sociedad de la Información, y por la existencia de una
iniciativa de extensión educativa del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey
(ITESM) que había desarrollado ya el modelo de Centros Comunitarios de Aprendizaje, destinados
a brindar educación a distancia a comunidades pobres y rezagadas. Es así como la Secretaría de De-
sarrollo Social (Sedesol), mediante un convenio de colaboración con el ITESM, comienza a instalar
CCA a lo largo del territorio nacional. La Sedesol ha determinado la creación y difusión de estos
centros en su Unidad de Microrregiones, a través del Programa de Desarrollo a Zonas Prioritarias
(PDZP). Por esa razón, los CCA se ubican en municipios de alta y muy alta marginación social37.

Según la definición que proporciona la Sedesol, un CCA es ―un espacio de capacitación y


educación para la comunidad con una oferta educativa flexible en tiempo y espacio‖. Los objetivos
con que fueron creados son: i) llevar educación de calidad, información y comunicación a las
comunidades marginadas del país, a través de cursos y programas que apoyen su capacitación y
desarrollo; ii) estimular las capacidades personales para generar nuevas habilidades que eleven la
calidad de vida, y iii) promover el desarrollo comunitario en tres dimensiones: humana, social y
económica. Estos centros constituyen una iniciativa de apertura de un espacio público para la
conectividad, el acceso y el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC); son
impulsados por el Estado pero operan en alianza con instancias estatales y municipales, y cuentan
con la participación del sector privado y de la sociedad civil. Se trata de un modelo asociativo de
operación, ya que en todos los casos, para que se abra un nuevo centro deben participar, en

37
Según el Consejo Nacional de Población, las localidades y municipios pueden clasificarse de acuerdo a un índice de
Marginación, en entidades con Muy Alto, Alto, Medio, Bajo y Muy Bajo grado de marginación. Ver sitio web del
CONAPO: [Link]
100
principio, el gobierno federal, la academia a través del ITESM, y un socio local, que generalmente
son los Ayuntamientos.

Los CCA están ubicados en aquellos municipios que presentan índice de marginación alto y muy
alto, los cuales coinciden mayormente con las áreas rurales del país. Respecto al número total de
CCA, no existe información precisa debido a permanente apertura y cierre de centros; por estos
motivos hemos hecho una estimación para finales de 2010, que indicaría que existen unos dos mil
centros en el país. En la siguiente figura es posible ver la ubicación de los CCA en el territorio
nacional, y su concentración en los estados del centro y sur del país.

Figura1: Ubicación de los CCA en el territorio nacional.

Fuente: Material de uso interno, SEDESOL, 2010.

Acciones y funciones desempeñadas por las OSC en los CCA

En todos los CCA se ofrecen cursos a distancia sobre distintas temáticas, de manera gratuita a
través de una plataforma virtual diseñada y coordinada por el Tecnológico de Monterrey. Además
de estos cursos, existen otros programas y actividades, implementadas por organizaciones sociales y
empresas, que funcionan en un número más reducido de CCA; es el caso del Programa Intel
Aprender y del Programa Técnico Informático Comunitario, ambas iniciativas de la compañía Intel,
y que a la vez son ejecutados por una organización de la sociedad civil (Servicios a la Juventud,
AC). Por otro lado, la organización Alternativas para el Desarrollo Social y Comunitario, AC
101
(Aldesoc), ha puesto en marcha el proyecto ―Propuesta para la apropiación social y mejor
aprovechamiento de los cca‖, buscando promover el desarrollo de las comunidades a partir del
aprovechamiento y la apropiación de la infraestructura instalada que representan los CCA. En su
fase piloto, el proyecto opera en los estados de Campeche y Quintana Roo. Otra iniciativa es
―México en Comunidad‖, un proyecto implementado por el Centro de Cooperación en Tecnologías
de Información Iberoamericana, AC (CCTI), que busca a través de la creación de un sitio web, la
difusión de productos, servicios, atractivos turísticos y fiestas de las comunidades del país. Además
de los programas mencionados, en el transcurso del trabajo exploratorio se tuvo conocimiento de
actividades y proyectos que tienen lugar en algunos centros; en su mayoría se trata de iniciativas de
carácter local. Es el caso de las actividades que desarrolla en Aquixtla, Puebla, la Fundación León
XIII, la cual mantiene un vínculo estrecho con el CCA planteando actividades en conjunto,
otorgando becas a los estudiantes, donando equipos y materiales, y a través del uso compartido de
los espacios.

Figura 2: Cronología de la participación de distintas OSC en los CCA

Fuente: Girardo, Silvana (2011) ―Los CCA en el marco de la denominada Sociedad de la


Información y el Conocimiento. Políticas y formas de operación‖. Tesis de Maestría.

Uno de los objetivos de este trabajo es reconocer las funciones que cumplen las OSC en el esquema
de operación de los CCA y sus responsabilidades en el marco de las alianzas con los demás actores.
De acuerdo con lo expresado por los actores, dichas funciones pueden agruparse en las siguientes
categorías:

102
a) Capacitación de los promotores en habilidades educativas: como ya hemos mencionado, en
el caso del Programa Intel Aprender, destinado a que niños y jóvenes se inicien en el manejo de las
tecnologías, la función que cumple la organización ejecutora —en este caso Seraj— es la de
capacitar a los promotores de los centros para que éstos puedan brindar el curso en la comunidad.
La responsabilidad que asume la organización en este caso, además de la capacitación de los
promotores, es la entrega de materiales para que puedan facilitar los cursos, el seguimiento y el
apoyo pedagógico, y la entrega de los certificados de reconocimiento a los graduados. El programa
opera en 243 CCA, en los estados de Campeche, Chiapas, Chihuahua, Durango, Estado de México,
Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala,
Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

Respecto a los principales logros de este programa, Seraj ha remarcado el impacto en niños y
jóvenes de comunidades marginadas, en general rurales, que han tenido la posibilidad de adquirir
nuevas habilidades. También se ha detectado que a partir de la implementación del programa,
muchos centros comunitarios han experimentado una mejora en la concurrencia y en la
participación de personas de la comunidad.

b) Capacitación de promotores en habilidades técnicas: esta actividad se inició en el 2009, a


través del Programa Técnico Informático Comunitario (TIC), ejecutado también por Seraj, en
alianza con Intel. En su etapa piloto, estuvo dirigido a capacitar a los promotores de los CCA, con el
fin de contribuir a la formación para el trabajo en el ámbito de las Tecnologías de la Información y
la Comunicación (TIC), para impulsar así el desarrollo comunitario. Básicamente, la
responsabilidad de la organización es instruir a los promotores en el montaje y mantenimiento de
computadoras, con el objetivo de que puedan mantener en buen estado los equipos de sus centros y,
a la vez, adquieran conocimientos que les abran la posibilidad de emprender una actividad
productiva propia.

c) Promoción de actividades culturales-educativas: en algunos casos se ha buscado la posi-


bilidad de aprovechar la infraestructura de los CCA, y la organización que existe en torno a éstos —
promotor, comité de base, usuarios—, para establecer actividades que promuevan la educación y la
cultura, y finalmente fomenten la apropiación del CCA y de sus recursos por parte de las personas
de la comunidad. Puntualmente, la iniciativa de Aldesoc ofrece una gama de materiales
audiovisuales y recursos técnicos, con la modalidad de Cine Club Comunitario como actividad de
educación no formal, que busca mediante la proyección de filmes o documentales, la reflexión
sobre temáticas de salud, equidad de género, adicciones, violencia, valores y muchas otras, según

103
los intereses y las demandas. Aldesoc coordina este programa desde 2009 en 14 CCA, en los
estados de Campeche y otros siete en Quintana Roo.

d) Promoción y difusión de las comunidades: otra de las actividades que se ha registrado en


algunos CCA tiene por objetivo dar a conocer y promocionar las diversas comunidades de México.
Se trata de la iniciativa México en Comunidad, que lleva a cabo el Centro de Cooperación en
Tecnologías de Información Iberoamericana, a partir de la construcción de un portal web donde es
posible conocer aspectos característicos de las comunidades (productos, servicios, atractivos
turísticos y fiestas populares) e interactuar con productores agrícolas, ganaderos, artesanos, comer-
ciantes, pescadores, manufactureros y grupos de migrantes, a fin de colaborar en la venta o
distribución de sus productos. Esta OSC se acerca de las comunidades, entrevista a los promotores
de los CCA, a los artesanos, productores y demás personas, y luego sube al portal información,
imágenes y contactos para difundir la cultura de las comunidades y favorecer su economía. El
acuerdo con la Sedesol es que el portal México en Comunidad aparezca como página principal en
los CCA, y que las personas concurran también para subir información e interactuar a través del
portal.

La formación de alianzas y su aporte al capital social de los territorios

A fin de relacionar el modelo asociativo de los CCA y su contribución al capital social de los
territorios, hemos retomado criterios trabajados por algunos autores como Cunill (2004) y Cabrero
Mendoza (2004), y complementado con otros propios, producto de la lectura de los datos. A
continuación exponemos algunas observaciones de acuerdo con los criterios seleccionados:

- Actores y sectores involucrados: como hemos mencionado, los CCA surgen y se instalan a
partir de un modelo de operación asociativo desarrollado por el ITESM, que dentro de su
Vicerrectoría de Desarrollo Social, había echado a andar este modelo para dar respuesta las
demandas de acceso a la educación, disminuir la brecha digital y contribuir a disminuir el rezago
educativo. Más tarde, se establece el convenio de colaboración entre la Sedesol y el ITESM para el
desarrollo conjunto de los centros. Además, se busca un socio local, que debe ser quien garantice la
continuidad del centro, es decir, que pueda asumir los costes de servicios como la luz, el agua y la
conectividad, así como de los salarios de las personas encargadas. El socio local, por lo general, está
representado por los gobiernos municipales. Este esquema mixto de operación de los CCA se
completa con la conformación de un comité de base local encargado de representar a la comunidad
y apoyar al promotor en sus decisiones. En la figura 3 se presenta el esquema asociativo.

Figura 3: Esquema operativo de los CCA.

104
Fuente: elaboración propia (2010).

En su realidad cotidiana, este esquema presenta varias dificultades, sobre todo en lo que respecta al
socio local, los ayuntamientos, ya que éstos deben garantizar el pago de los servicios y del
promotor, y en muchos casos esto no se cumple por razones que expondremos más adelante. Por
otra parte, no en todas las comunidades funciona correctamente el comité de base; aunque se haya
nombrado a las personas, en algunos casos éstas no tienen una activa participación. Derivado de
ello, en muchos centros no puede ofrecerse la oferta de cursos del ITESM por falta de conectividad.
Ante esta situación, la Sedesol ha decidido, a partir del 2010, hacerse cargo gradualmente de la
conectividad de los CCA, proceso que poco a poco se ha ido poniendo en marcha.

La gama de actores se amplía con la participación de las OSC que ejecutan o desarrollan actividades
y programas en los CCA. La característica encontrada es que en la mayoría de los casos se trata de
organizaciones de carácter nacional, y que han establecido los acuerdos con el gobierno federal.
Sólo la Fundación León XIII (en Aquixtla, Puebla) opera directamente con el CCA, en el nivel
local, y sin un convenio formal de colaboración. El sector privado forma parte de la alianza en tanto
es el desarrollador de dos de los programas que operan en los centros (Programa Intel Aprender y
Programa TIC).

- Iniciativa de los acuerdos establecidos: indagamos acerca de la forma en que se


construyeron las alianzas y qué actor o actores han sido los que plantearon la iniciativa de trabajo
asociativo, a fin de saber cuál es el rol que asumen las OSC en esta dinámica. De acuerdo con el
relevamiento realizado, hasta el momento en todos los casos de participación de las OSC, han sido
éstas las que se han acercado al gobierno federal con propuestas, y a partir de ese momento se
inician negociaciones para su aprobación e inicio de actividades. Lo que se puede señalar aquí es

105
que las negociaciones se realizan en las oficinas centrales de la Sedesol y no en las delegaciones
estatales, aunque una OSC vaya a operar en una entidad federativa en particular.

- Escala territorial de las alianzas: respecto al nivel al que pertenecen los actores involucrados,
tenemos una situación singular: si bien en el esquema de operación participan los gobiernos federal
y municipal y distintas organizaciones de la sociedad civil, así como empresa y academia, no
necesariamente se encuentran representados los intereses locales. Más allá de la participación del
comité de base local (que no en todos los casos funciona efectivamente), este esquema asociativo
viene dado y es concertado en instancias previas al ámbito local y, de hecho, con los sucesivos
cambios de administraciones municipales —cada tres años—, quienes asumen como autoridades
reciben este esquema sin mayor información al respecto. Por esa razón, si bien la escala de la
alianza podría considerarse como mixta, sus particularidades indican que no necesariamente todos
los actores han concertado su papel en igualdad de oportunidades. Se dan desencuentros, por un
lado, entre las sucesivas administraciones municipales, y, por otro, entre los propios actores locales,
municipales y ejidales.

- Instancias de participación: con este criterio se busca reconocer tanto los órganos como los
procedimientos de participación en la conformación de las alianzas. Este punto se vincula con el
anterior, ya que se dan dos situaciones: si consideramos las alianzas que establecen las OSC para
implementar sus actividades en los CCA, encontramos que los diálogos y las negociaciones se
hacen en la ―mesa chica‖, es decir, entre representantes de las organizaciones, del gobierno federal
y de otros actores, si correspondiese. En el nivel local, la única instancia donde tiene participación
la ciudadanía es la asamblea comunitaria que se lleva a cabo para la elección del comité de base
local. De acuerdo con este criterio, encontramos que existen procedimientos de participación, y no
órganos como tales. No obstante, queda a consideración de cada organización si hace partícipe o no
a la ciudadanía local al momento de realizar las actividades.

- Momento de las alianzas para la gestión de las políticas: este eje de análisis implica
determinar si las OSC están participando en la elaboración, en la ejecución, o en la evaluación y
control de la política. Antes precisamos que, en el momento en que se asumió como política social
la instalación de CCA, el gobierno federal buscaba atender la pobreza de capacidades 38 a partir del
acceso a las tecnologías y a la educación (no formal) en comunidades marginadas. Si bien la
responsabilidad directa de la Sedesol tiene que ver con la instalación de la infraestructura necesaria

38
De acuerdo con la concepción de la Sedesol, existen tres tipos de pobreza: alimentaria, patrimonial y de capacidades,
a las cuales se orientan distintas políticas, como obras de infraestructura (drenaje, pisos, etc.), programas de asistencia
alimentaria (Diconsa, Liconsa), y el proyecto de los cca, que cubriría lo relacionado con la pobreza de capacidades a
través del acceso a la tecnología y a actividades educativas.
106
para la apertura de los centros, también debe garantizar que existan contenidos educativos. Es
entonces cuando tienen participación las OSC, que presentan sus propuestas de contenidos para esos
espacios. Por tanto, el momento de la política en que las OSC tienen participación es en la
ejecución, no obstante que se les permite cierta libertad para presentar propuestas de contenidos,
que varían en temáticas, modalidades y sectores de la población a los que se dirigen.

- Intensidad de la alianza: según se ha mencionado, la interacción de los actores en una


alianza puede ser de intensidad baja, media o alta. Si consideramos la participación de los
beneficiarios y de la ciudadanía en el proceso instalación de los CCA y en la definición de sus
contenidos, se puede decir que esa interacción es de baja intensidad, ya que los beneficiarios son
más bien receptores de los acuerdos tomados en otras instancias. Pero si pensamos que la
participación de las OSC estaría representando en sus fundamentos a la propia sociedad, entonces
podríamos considerar esa interacción como de intensidad media: los ciudadanos se convierten en
sujetos actuantes mediante mecanismos de consulta, generación de propuestas y otras modalidades.

- Tipos de alianzas: para una buena parte de los actores consultados en esta investigación, el
tipo de alianzas que se logró establecer se acercaría a lo que hemos definido como alianzas de
cooperación (o colaboración), pues en el acuerdo se estipulan los aportes que cada actor se
compromete a realizar para la consecución del proyecto común. Es importante destacar que varias
de las personas entrevistadas esperan poder avanzar hacia la corresponsabilidad como ideal del
trabajo en alianza.

- Beneficios del trabajo asociativo: los siguientes aspectos se construyeron a partir del análisis
de las opiniones y expresiones de los propios actores consultados, y dan cuenta de aquello que
consideran como beneficios de trabajar de manera asociativa. En primer lugar señalaron la suma de
esfuerzos: trabajar junto a otros permite alcanzar metas y cumplir objetivos más grandes, que un
actor por su cuenta no tendría capacidad de cumplir; en segundo lugar, la participación de las OSC:
algunos representantes del gobierno federal y de las delegaciones estatales, así como de la empresa
privada, señalaron como un beneficio de trabajar en alianza, la posibilidad de que las OSC tengan
intervención en los CCA, aunque la opinión es dual, ya que genera al mismo tiempo algunos
miramientos. En tercer lugar se reconoció el hecho de sentar antecedentes: actores han señalado que
a partir de la participación de algunas OSC se sientan antecedentes para que pueda abrirse la
oportunidad a que otras organizaciones asuman un rol en la elaboración, ejecución o evaluación de
políticas públicas.

- Conflictos del trabajo en alianza: se han señalado aspectos como dificultades legales-
administrativas, ligadas a las propias reglas de operación del gobierno y la dificultad que surge
107
cuando se involucran otros actores. Es preciso explicar que en la estructura de Microrregiones
(Sedesol), el proyecto de CCA no tiene rango de programa, sino que opera con las reglas del PDZP
(Programa de Desarrollo de Zonas Prioritarias); que tiene a su cargo fundamentalmente obras de
infraestructura, como drenajes, agua, iluminación, pisos, fogones, etc. Sin embargo, es difícil que
un CCA pueda normarse de la misma forma que una obra, ya que éstos ―cobran vida‖ justamente
cuando termina la obra. De aquí que este aspecto implique mucho tiempo y papeleo y que en el
seguimiento se presenten vacíos legales. También se ha señalado la falta de conocimiento de
normativas administrativas por parte tanto de las organizaciones, como de la estructura
gubernamental, sobre todo en la asignación de partidas presupuestarias y los rubros autorizados.
Asimismo existen dificultades cuando se dan problemas de comunicación, sobre todo en la
estructura interna de gobierno, ya que los acuerdos que las organizaciones establecen con el
gobierno federal, muchas veces no se comunican correctamente a toda la cadena operativa
implicada, es decir, a las administraciones estatales y luego a los gobiernos locales, que son los que
finalmente deben ejecutar las acciones. La falta de visión estratégica sobre las alianzas es
considerada otra causa de conflictos, que en ocasiones obstaculiza el modelo del trabajo asociativo
cuando algunos actores pretenden habilitar estos espacios para fines particulares o que no responden
al objetivo para el que fueron creados. Puesto que todas las actividades que se realizan en los CCA
requieren del apoyo de los ayuntamientos, las organizaciones, y sobre todo los representantes del
gobierno federal, se destaca la dificultad a la hora de comprometer a las autoridades locales para
que apoyen el sostenimiento de los centros. Las razones son múltiples: la rápida rotación de
autoridades municipales (cada tres años) hace que quienes ingresan no conozcan el funcionamiento
ni el beneficio de los CCA para su comunidad, e incluso hasta desconozcan su existencia. Mientras
se actualizan, muchas veces los centros se quedan sin servicios, y sin salario el promotor. Otras
veces, la reticencia a hacerse cargo de los gastos responde al escaso presupuesto con el que cuentan
los municipios, teniendo en cuenta que son de alta y muy alta marginación. Otro de los puntos
conflictivos es la vigencia de un modelo de gestión tradicional en los municipios: con frecuencia los
gobiernos locales no consideran a los CCA como una responsabilidad, sino como una carga más o
un gasto que se suma. Esto ocasiona que muchas veces haya derroche de recursos, o escasez de los
mismos, bajo grado de efectividad de los programas, así como la permanencia de un modelo
clientelar en la asignación de recursos y en la participación en los espacios públicos. Se ha
verificado un bajo nivel de capacitación tanto de los políticos locales, como de funcionarios y
equipos técnicos, lo que finalmente influye en el tipo de participación en los programas, en la falta
de coordinación y en la poca incidencia que estos actores locales tienen en el proyecto en sí. En
muchos casos, estas situaciones hacen declinar la motivación de los promotores, pero otras veces
108
despierta la necesidad de recurrir a estrategias innovadoras. Por último, mencionamos el conflicto
entre los órdenes de gobierno de diferentes partidos, como otro de los puntos conflictivos, y que
hace referencia a las diferencias surgidas a partir de los distintos colores políticos de los órdenes de
gobierno. Esto no sólo significa problemas en la operatividad de los centros, sino que
fundamentalmente perjudica a los actores de la comunidad y a los propios promotores de los
centros.

El proceso de concertación de actores

En el proceso de concertación de actores, se tomaron en cuenta, en primer lugar, las lógicas e


intereses que los diversos actores imprimen a los procesos de interrelación, y en segundo lugar, el
concepto de pactos territoriales para analizar si la experiencia estudiada podría denominarse como
tal.

En cuanto a la lógica de los actores, encontramos un denominador común en sus discursos que
alude al desarrollo de las comunidades. Si bien la búsqueda de este bien público ha de ser el fin
último que persiguen al entrar en relación con otros, existen intereses particulares propios de cada
actor, que también entran en juego y se han podido inferir de las entrevistas realizadas. Sin
embargo, como se ha mencionado, es necesario reconocer las complejidades, tensiones internas y
múltiples articulaciones que atraviesan a cada sector.

En el caso de las OSC, el interés por cumplir con su misión y con su objeto social parece
prevalecer, si bien es necesario dejar en claro, como ya mencionamos, que esta lógica no es cerrada
ni terminante. En el caso de la empresa, quedan de manifiesto dos tipos de intereses en su accionar:
por un lado, está presente la lógica de la responsabilidad social empresarial, donde la empresa ―hace
lo correcto‖ para aportar al desarrollo de la sociedad en la que ella misma está inmersa, y es por
tanto su compromiso aportar al progreso y mejora de la misma. Por otro lado, está presente la lógica
corporativa por la cual la empresa sabe que fomentando determinadas propuestas puede generar
nuevos usuarios de sus productos y, en consecuencia, ampliar su mercado. En el caso de la
academia, también existen dos tipos de intereses manifiestos: se menciona por un lado la lógica de
responsabilidad social desde la academia hacia la sociedad, y por otro, la necesidad de desarrollar
en los estudiantes de la institución competencias ciudadanas como parte de su formación integral.

En relación a los pactos territoriales, se reconocen cuatro aspectos: i) la presencia y movilización de


actores locales; ii) la toma de decisión consensuada o concertada; iii) el alcance de los acuerdos en
cuanto a resolución de problemas territoriales y iv) la generación de capital sinérgico.

109
i) Sobre el primer aspecto, se observó que el proceso propio de concertación en el marco de los
CCA se establece en el nivel federal, por tanto, los actores que participan a través de programas,
servicios y actividades (OSC, instituciones académicas, empresa) establecen las negociaciones en el
nivel central, donde no tienen participación los actores del territorio específico. No obstante,
podemos inferir de las visitas realizadas, que en aquellas experiencias donde existe mayor
movilización de la ciudadanía y mayor apropiación del centro comunitario, es factible que este
último se vuelva autosustentable. Aquí el perfil del promotor como agente de desarrollo de su
propio entorno es fundamental para movilizar y empoderar a los demás actores.

ii) En relación a la toma de decisión consensuada, esta situación aún no se da con intensidad en
los territorios y tampoco en las delegaciones estatales pertenecientes al gobierno federal. Nos
encontramos frente a un modelo de gestión todavía muy centralizado; no obstante, en la opinión de
las OSC que efectivamente tienen presencia en los CCA, el proceso de negociación y toma de
decisiones sí puede considerarse como consensuado, tal y como lo expresan representantes
consultados.

iii) Una de las características de los pactos territoriales es que mediante la concertación, los
actores lleguen a atender problemas con soluciones de largo plazo. En el caso analizado, como las
decisiones se toman en ámbitos superiores, muchas veces no se atienden las demandas y
necesidades concretas y propias de cada territorio. Esto aparece muy claramente en la opinión de los
actores comunitarios —promotores de los centros, miembros del comité de base, autoridades
ejidales—, ya que son quienes están diariamente al frente de los centros y son capaces de percibir
tales necesidades. En cuanto al alcance de la política en sí, si la pretensión es atender la pobreza de
capacidades y la brecha de acceso a la tecnología y la información, la oferta educativa parece ser
aún insuficiente, diseñada desde fuera de los territorios, y de corto plazo.

iv) Capital sinérgico: la dinámica de los CCA estaría colaborando en la construcción de capital
social en los territorios, en tanto es un espacio altamente valorado por las personas de las
comunidades; existe un consenso general sobre la necesidad de alfabetización tecnológica y la
adquisición de capacidades para acceder a la información y a la comunicación, y en muchas
comunidades el CCA se ha convertido en lugar de encuentro y de relación de la ciudadanía. Incluso
empieza a verse un diálogo intergeneracional, que muchas veces invierte la relación entre padres e
hijos, puesto que son estos últimos los que hoy pueden enseñar cosas a sus padres. Sin embargo,
consideramos que aún no podemos hablar de la generación de capital sinérgico, porque para ello
sería necesario que empezaran a cumplirse las características que lo definen (capacidad de una
sociedad para articular provechosamente sus recursos endógenos, tangibles y no tangibles,
110
favoreciendo ámbitos de encuentro, intercambio horizontal y concertación de intereses entre
actores).

Conclusiones

i) Se ha observado que las OSC tienen un contacto más sensible con la gente, pueden adaptar y
flexibilizar su accionar sin excesiva burocracia, y pueden definir sus programas de acuerdo con su
experiencia. Asimismo, no están exentas de retos y desafíos derivados de su limitado alcance tanto
operativo como presupuestario. En muchos de los CCA donde participan OSC de alcance nacional,
se manifiesta la necesidad de que éstas establezcan un vínculo más directo con las comunidades,
que puedan darle seguimiento más cercano a los beneficiarios y tener una presencia más
significativa en los territorios. Por otra parte, aquellas OSC locales o regionales, que tendrían mayor
posibilidad de tener presencia y dar seguimiento a los proyectos, no cuentan con la capacidad de
cabildeo e incidencia como para tener participación en las políticas públicas del gobierno. Si bien
las OSC son actores ya reconocidos para la gestión de la política social, los retos y los desafíos aún
son complejos. Necesitan fortalecerse y profesionalizarse, potenciar su autonomía, pero sobre todo,
continuar acotando al Estado para el cumplimiento de una política social articulada con la
económica que pueda superar el asistencialismo y garantizar la inclusión de todas las personas.

ii) Por otra parte, la articulación entre gobierno, OSC y empresa en el espacio de los CCA, genera
cooperación; y esa suma de esfuerzos permite llevar a cabo proyectos que no sería posible ejecutar
con la participación de uno solo de estos actores. En este sentido, se ha encontrado —amén de las
dificultades mencionadas— que es gracias al aporte de cada actor —ya sea en cuanto a
infraestructura instalada, recursos económicos y materiales, hasta la capacidad de cabildeo y
capacidad relacional— que se logran desarrollar los proyectos y programas en las comunidades. Los
actores implicados son clave para la sustentabilidad de las iniciativas, así como para construir
capital social e incidir en las políticas públicas. La formación de alianzas en torno a los CCA
permitió establecer relaciones de colaboración —aunque aún no de corresponsabilidad— entre las
OSC involucradas, el gobierno (municipal y federal) y la empresa privada, sin que ello significara
subordinación u obligación de las partes.

Sin embargo, es necesario dar algunos pasos más en la reflexión sobre las alianzas entre estos
distintos actores, para evitar la generación de relaciones clientelares, que impidan una interlocución
legítima y democrática, y evitar también crear vínculos de dependencia. Señalamos algunos
elementos que aportan a la reflexión:

111
La articulación entre distintos actores sociales adquiere relevancia cuando significa una innovación
social, como podría ser un modelo de gestión de proyectos sociales que busquen el empoderamiento
de los ciudadanos. Hasta el momento, las alianzas en los CCA dicen mucho pero queda pendiente
saber hasta qué punto y cuán eficientes han sido para resolver la cuestión social y dar respuesta en
la lucha contra la exclusión social. Es de vital importancia que se incorporen las ―voces locales‖,
para que además del empoderamiento de los proyectos o programas, se logre que los CCA sean
verdaderos promotores de iniciativas ideadas desde la realidad y las necesidades locales (bottom-
up), y se conviertan en ―núcleos‖ de promoción del desarrollo local.

La construcción de las alianzas como nuevo vínculo pone de manifiesto cuestiones identitarias que
tienen que ver con la cultura existente en muchos ámbitos públicos, en la empresa privada y en las
organizaciones de la sociedad civil. La superación de viejos prejuicios y el desarrollo de actitudes
solidarias, de concertación y de corresponsabilidad (de socios) y no de ―ejecución‖, contribuirán al
enriquecimiento del bien común y de una buena gestión de las políticas públicas.

Dado que las alianzas fortalecen el tejido social, aumentando la disponibilidad de recursos en el
territorio, mejorando la institucionalidad, incrementando la garantía para la sustentabilidad y
mejorando el aprendizaje local, se transforman en acciones que sin lugar a dudas cooperan para la
construcción de capital social en el territorio. De esta manera, es posible reconocer a los CCA como
espacios públicos de encuentro y de comunicación para las personas de las comunidades, y a la vez,
un espacio donde confluyen intereses y acciones de los sectores público-privado y de la sociedad
civil.

Sin embargo, la asimetría en la participación de los actores y la desarticulada colaboración del


municipio y de los actores locales indican la presencia de alianzas de baja o media intensidad. La
participación de los municipios en la instrumentación de esta política social es marginal. Los
gobiernos locales, junto con las OSC que participan en los CCA, se incorporan de alguna manera en
el proceso de implementación, pero es en la órbita del gobierno central donde se mantienen las
funciones de formulación, financiamiento y en general de seguimiento y control de las acciones.

iii) Por último, los datos de las experiencias revisadas indican que la concertación entre diversos
actores se expresa con mayor énfasis en el ámbito federal, y se articula territorialmente de manera
vertical. Como consecuencia de ello, la concertación en el ámbito local se manifiesta de manera
pasiva y sólo como receptora de la política y de los acuerdos tomados en el ámbito federal, sin una
efectiva movilización de los actores locales. Por tanto, no podemos hablar aún de la existencia de
pactos territoriales.

112
Si bien estos programas y proyectos ayudan a fortalecer el capital social local, también es cierto que
existen los riesgos expuestos oportunamente por Cabrero (2004): ―se diluyen las responsabilidades
que se adquieren‖ y ―no queda establecida la duración del compromiso‖. Esto denota que puede
haber mucho entusiasmo alrededor del proyecto —por ejemplo, por parte de los mismos promotores
o de los delegados estatales—, pero es un comportamiento espontáneo y poco institucionalizado en
reglas y operaciones que perduren en el tiempo (proceso de sostenibilidad) y que vayan más allá de
los gobiernos en turno. En este sentido, el programa aquí analizado no nos da una acción pública de
alta intensidad ni la posibilidad de arreglos institucionales de más largo aliento.

Para que el programa se institucionalice y no se corra el riesgo de una interrupción de su


funcionamiento, debe inscribirse en acuerdos sólidos, institucionalizados, que respondan a una
política pública local sustentada en una red de cogestión institucionalizada, y no espontánea y de
turno. Si bien las OSC son actores fundamentales y reconocidos para la gestión de la política social,
aún tienen retos muy complejos que asumir. Asimismo, dependiendo de cómo se articule la política
social con la económica y se refleje en contextos específicos, más que abstractas declaraciones de
principios, se podrá entonces reconstruir las relaciones democráticas y duraderas entre Estado,
sociedad y empresa que permitan superar formas de reproducción de un orden político, económico
y cultural jerarquizado y excluyente, sobre todo en territorios de alta y muy alta marginación donde
se ubican las experiencias analizadas.

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*****

LOS DERECHOS HUMANOS EN EL DESARROLLO POLÍTICO DE GUERRERO

Dra. Dulce María Quintero Romero

Dr. José Ángel Domínguez Ordóñez

Resumen

Comunidades mayoritariamente indígenas y organizaciones de la sociedad civil de Guerrero,


México han emprendido un reclamo de sus derechos humanos con acciones concretas en sus
realidades locales, logrando con ello no sólo frenar los abusos de poder y reclamar el castigo a los
responsables, como lo muestran las recomendaciones de la CIDH a los abusos de militares, sino que
han abierto la discusión sobre la idea de progreso con la exigencia de un modelo de desarrollo más
equitativo orientado a la plena garantía de sus derechos. La experiencia emprendida por
organizaciones sociales en esta zona del país merece ser analizada y difundida pues se enfoca a la
exigencia de igualdad ante la ley, pero sobre todo la reivindicación ante las instancias encargadas
para que no solamente garanticen los derechos civiles y políticos, sino que den vigencia a su
derecho a la salud, a la vivienda y a la educación

Palabras clave: desarrollo político, pobreza, derechos humanos, organizaciones sociales

Introducción

Los indicadores nacionales colocan al estado de Guerrero como una de las entidades con un muy
alto grado de marginación y un una muestra está en los datos del Consejo Nacional de Población
115
(Conapo 2005), en donde ahora Cochoapa el Grande es el municipio guerrerense con mayor
marginación de México, con una población que no rebasa los 15 mil habitantes, de los cuales el
76% son analfabetas, el 94% no tiene drenaje ni sanitario y seis de cada 10 habitan en viviendas sin
energía eléctrica y sin agua entubada.

Ello podría orientarnos a considerar que en esta entidad el rezago económico está fuertemente
vinculado un incipiente desarrollo político, ello si coincidiéramos con el determinismo económicos
de los teóricos neoliberales como Lipset (1985) o Fukuyama (1992) para quienes sólo a través de
una mejora en los indicadores de productividad y riqueza podrían gestarse procesos de participación
democrática en la entidad.

Sin embargo la relación desarrollo económico-democracia es algo que puede discutirse a partir de la
realidad de Guerrero en donde existen comunidades indígenas y organizaciones de la sociedad civil
están llevando a cabo procesos de organización en torno al reclamo de los derechos humanos y el
cuidado del medio ambiente.

Vieja discusión sobre progreso y desarrollo

En la historia del hombre una constante ha sido la reflexión sobre lo que le depara el mañana. De
diferentes formas y con distintas propuestas han buscado seguridad en el futuro y de ahí la validez
de la afirmación de Nibet (1998) de que en los últimos tres mil años la principal preocupación de
los hombres de occidente ha sido la idea de progreso.

En su texto “Historia de la idea de progreso” este autor detalla el interés que en diferentes
momentos históricos ha tenido ésta connotación, partiendo desde el mundo antiguo en donde el
progreso se vinculaba a la divinidad y eran los dioses quienes habían concedido a los hombres la
revelación de su sobrevivencia. Ahí está el mito de Prometeo que recibe el fuego de la sabiduría.
Luego viene un cambio en la concepción de los griegos, y aquella frase de Protágoras quien asegura
que “el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son y no son”. Platón por su parte habla
del progreso como parte de un proceso cíclico, en cambio para los romanos (Lucrecio y Séneca) los
conocimientos son la principal fuente de civilización y por ello el factor principal de progreso.

Tiempo después San Agustín en su Ciudad de Dios considera al progreso como un avance
acumulativo de lo material y lo espiritual, pero sobre todo habla de que en un futuro llegará la edad
de oro. Esta Edad de Oro se caracteriza por una idea lineal del progreso, sin embargo es en este
tiempo donde se gestarán instituciones y cambios que vendrán a contribuir a dicho progreso como
la comuna, los gremios, el parlamento, la universidad autónoma (elementos medulares de la
participación social y la dinámica de cambio).
116
Jochimi de Fiore a su vez propone pasar del paraíso terrenal al espiritual y asegura que el hombre
tiene capacidad de transformar las cosas. Los renacentistas por su parte buscan retomar a los
romanos y los griegos, así que se centran en las emociones y las pasiones. Con la reforma
protestante los calvinistas hablan de entablar una relación más directa con dios, y presentan a éste
como agente de progreso.

Turgot en cambio vincula al progreso con la naturaleza del hombre, pues asegura que su egoísmo y
ambición son el motor de esto (quizá está aquí el antecedente de las afirmaciones de Francis
Fukuyama, cuando habla de la satisfacción del timos como la fuerza del desarrollo) y para Rosseau,
en cambio, el progreso estaba vinculado a la convivencia social –recordemos su propuesta del
Contrato Social-. En tanto Saint Simon propone un nuevo cristianismo que conjugue la ciencia y la
tecnología.

Pero en México la idea de progreso que ha tenido una fuerte influencia del positivismo de Augusto
Comte con la expansión del principio orden y progreso que resultó de gran utilidad en el Porfiriato.

Sin embargo un aspecto importante ha sido la acepción que los pensadores han buscado dar al
progreso como libertad y aquí podemos retomar a Tougot quien ya en 1950 discutía la importancia
de la libertad individual y la distribución de la riqueza como parte del progreso.

En este punto es importante considerar que el progreso ha sido interpretado desde dos
concepciones: el avance, mejoramiento o perfeccionamiento del conocimiento (moral y espiritual),
y el mejoramiento de las condiciones materiales de existencia de la humanidad, en el caso de
muchos de estos autores que vinculan el progreso con la libertad (sobre todo los liberales y
neoliberales) pero sólo consideran el beneficio individual y el desarrollo en distintos ámbitos para
unos. Sin embargo se olvidan de la importancia de que buscar un progreso que comprenda ambas
consideraciones ofreciendo una propuesta que mejore las condiciones de vida de todos y por lo
tanto permita un mejoramiento moral y espiritual, este es el punto del debate.

Así tenemos las consideraciones de Adan Smith quien en 1776 en su texto La riqueza de las
naciones asegura que esfuerzo individual es el motor del progreso humano, de tal suerte que la
libertad individual y de empresa resultan elementales, además que el intercambio voluntario trae
consigo beneficios inherentes como acción de una mano invisible. Ello tiene coincidencias con la
propuesta de la Reforma Protestante para quien hay una predeterminación de las naciones por
conducir a la humanidad, por supuesto en un ambiente de libertad.

Los teóricos neoliberales, como ya lo señalamos, han retomado estas ideas y autores como Milton y
Rose Fridman (1993) quienes discuten que la libertad económica es indispensable para la libertad
117
política por lo que proponen la plena libertad para que los individuos en una dinámica de
competencia impulsen el progreso. No en vano Francis Fukuyama habla del fin de la historia del
hombre y del punto final de la evolución ideológica, pues advierte que ―no se puede imaginar un
mundo distinto y mejor al nuestro‖, así que hemos llegado ya al progreso.

En cuanto a la vinculación del progreso y modernidad, el mismo Fukuyama asegura que la libre
empresa conduce a un proceso de modernidad de las ciencias, es decir que este modelo propicia la
generación de tecnología y ésta a su vez es fundamental en la generación de riqueza. Coincide con
los funcionalistas neoevolucionistas para quienes la modernización es un cambio dirigido a la
modernidad, sin embargo con una visión marcadamente etnocéntrica focalizada en los países
desarrollados.

Sin embargo la preocupación por la modernización no es reciente y como lo señala Carlota Solé
(1998) la modernización ha sido también centro de debate y discusión de un sin fin de estudiosos
quienes lo plantean como una dicotomía: Saint-Simon sociedades tecnológico-militares; Comte
positivista-indutria; Tocqueville sociedad aristocrática –democrática; Spencer y Durkeim sociedad
militar industrial y no diferenciada- diferenciada así como Tónnies Gemeninschaft-Gesellsschaft
(la voluntad individual y la voluntad colectiva).

Para esta autora la modernización no es otra cosa que la aplicación de la ciencia y la tecnología a la
vida social, implementada o puesta en practica por la intelligentsia indígena de una sociedad, por lo
cual va a estar vinculada al cambio social y al momento histórico.

Y es que la modernidad no puede verse como el proceso de avance constante a través de la


tecnología que tratan de aplicar algunos teóricos neoliberales, se trata de reconsiderar propuestas
como la de Anthony Giddens (2001)y Ulrich Benk (2006) quienes abrieron la discusión sobre los
costos de este proceso de modernización estableciendo que la modernidad puede controlar y reducir
algunos riesgos a la vez que produce nuevos riesgos desconocidos.

Se habló entonces de que los avances científicos y tecnológicos en las sociedades industriales donde
además opera un estado de bienestar pueden ser altamente destructivos para la sociedad o para el
conjunto de la humanidad (el ejemplo del accidente de Chernobil resulta muy ilustrativo), por lo
cual temas como el cuidado del medio ambiente surge como una de las prioridades en estas
sociedades de riesgo.

Las reflexiones que ponen en tela de juicio a la modernidad, la desvinculan de la idea de progreso y
hecha por tierra afirmaciones como la de Francis Fukuyama para quien la modernización garantiza
una creciente homogeneización, así que todos los países que se modernizan económicamente han de
118
parecerse cada vez más unos a otros, han de unificarse en un Estado centralizado, han de
urbanizarse, sustituyendo las formas tradicionales de organización en la función de eficiencia y han
de proporcionar educación universal a todos sus ciudadanos.

Pero esto poco o nada tiene que ver con la realidad que viven muchos países en desarrollo en donde
la modernidad, el avance tecnológico y el desarrollo científico, en el contexto de un modelo de
desarrollo neoliberal, lejos de homogeneizar y generalizar beneficio, ha traído consigo más
desigualdades sociales y formas de explotación que debían resultar inaceptables.

Así la defensa de los derechos individuales que pregonan los neoliberales como fundamento del
progreso, termina por aplastar –por así decirlo- a los derechos sociales y se llega a una sociedad en
donde existen avances tecnológicos y ciencia –modernidad- pero no hay mejoramiento en las
condiciones de vida (ni material, ni espiritual) por lo tanto se está cada vez más lejos de un proceso
de desarrollo que permita el que todos alcancen niveles elementales de bienestar.

Frente a ello ha surgido el reclamo de sociólogos latinoamericanos quienes como A. Gunder Frank
han denunciado la falacia según la cual los países pobres siempre los han sido y por lo tanto deben
de imitar a occidente tratando de alcanzar el desarrollo económico y político occidental, si quieren
sobrevivir en la arena internacional. Ellos en cambio aseguran que muchas sociedades antes
prósperas hoy no lo son debido a la intervención de los países imperialistas, ya que de hecho son los
países industrializados los responsables de ensanchar la brecha que existe entre países pobres y
ricos.

Esto se suma a cuestionamientos como el de Inmanuel Wallerstein (1999) pronostican una aguda
crisis del liberalismo para los próximos 50 años pues afirman que este modelo empeora la situación
económica inmediata de la mayoría de la población en lugar de mejorarla, de hecho no es capaz de
asegurar el mínimo de seguridad personal y material indispensable. Asimismo advierte que el
avance de la tecnológico, lejos de ser un triunfo sobre la naturaleza, fue mas bien un triunfo de la
humanidad sobre sí misma y se refiere en caso concreto al debilitamiento de los soportes
socioeconómicos del esquema liberal: la reducción en la mano de obra barata, la incomprensión de
los estratos medios, la presión económica y especialmente la presión demográfica del sur hacia el
norte.

Según Wallestein, la bandera de los liberales de un principio de libertad para el bienestar común ha
generado igualdad de oportunidades y desarrollo trae consigo buenos beneficios económicos para
unos cuantos y malas condiciones de vida para la mayoría, de tal suerte que la mano invisible del

119
mercado real tiende a profundizar la desigualdad en la distribución del ingreso entre las naciones,
las regiones y los grupos sociales.

Frente a ello han surgido respuestas desde grupos marginados y afectados por el modelo de
desarrollo desigual. Wences (2004) sustentaba el hecho en la existencia de una conciencia
democrática íntimamente ligada a una cultura de la resistencia, a través de la cual los
desfavorecidos del desarrollo habían tenido que buscar por diferentes medios el dar vigencia a sus
derechos humanos, comenzando a veces por la lucha a su derecho a la vida, en tanto Sabatini (2008)
lo analizaba a través del conflicto generado en las comunidades afectadas en sus recursos naturales
a partir de su desplazamiento en los beneficios generados en sus localidades por los grandes
proyectos de desarrollo neoliberal.

En este sentido Wences y Quintero (2006) llevaron a cabo un estudio de Guerrero, una de las
entidades de México con mayores indicadores de pobreza en donde documentaron una serie de
luchas que produjeron una constante agitación política en la región, lo cual por mucho tiempo se
vinculó a temperamento violento de los habitantes de un Guerrero bronco como una justificación de
quienes habían recurrido a la violencia para justificar los reclamos, en la mayoría de las veces justos
por parte de los alzados.

Las luchas en la historia de Guerrero

Por sus condiciones geográficas, Guerrero ha sido una de las partes de México con mayores
contrastes entre la riqueza y la pobreza extrema. Y es que la presencia de enormes zonas con
riquezas naturales resguardadas por difíciles condiciones de acceso, fue favoreciendo el que la
ganancias de la explotación de estas resultara beneficiosa sólo para unos cuantos, en tanto que el
resto de los habitantes de estas regiones sobreviven en medio de la pobreza y la marginación.

Los ejemplos de esta lucha se ha sucedido a lo largo de la historia de la entidad con la abundante
explotación minera de la zona norte, la explotación agrícola de la región de tierra caliente, el
desarrollo de la industria turística en la franja costera, los cultivos cafetaleros y de la industria
cocotera en la costa grande, la explotación de los recursos forestales de la zona de la sierra en donde
los lugareños no solamente se han visto marginados de la generación de la riqueza, sino que han
tenido que afrontar acciones caciquiles, violentas y patrimonialistas de quienes se vieron
favorecidos los recursos.

Fue así como a partir de la década de los sesenta, los pueblos campesinos e indígenas de la entidad
fueron comprendieron que las estructuras políticas, de justicia y los cuerpos policiacos y militares
estaban ampliamente vinculados a los cacicazgos regionales que los pisoteaban y explotaban. Por lo
120
que luego de una serie de experiencias organizativas y de rebeliones y revueltas en el siglo XIX y
principios del XX decidieron transformar su lucha social en un enfrentamiento político. Sin
embargo ante un espacio cerrado de participación política, optaron por la movilización pacífica

Las respuestas a sus movilizaciones fue la violencia como ocurrió con el movimiento popular que
padeció la masacre del 30 de diciembre de 1960, en Chilpancingo, en el marco de una
manifestación pacífica de maestros y estudiantes (que más tarde condujera a la gestación de la
Universidad Autónoma de Guerrero); la del 18 de marzo de 1967 en Atoyac de Álvarez cuando
Lucio Cabañas se enfila a la sierra para salvar su vida y la masacre de los copreros en Acapulco el
20 de agosto de 1967 como lo reseña Quintero en su trabajo ―De una cultura de la resistencia a una
cultura de la participación cívica, política y democrática en Guerrero, basada en los derechos
humanos‖ (2008) .

Y es que sin duda la conjunción la violencia ejercida contra los movimientos sociales, la pobreza
extrema en que viven las comunidades indígenas y campesinas, el cierre de los canales de
participación política e institucional para resolver estos problemas sociales y la constante represión
por parte del Estado, fueron los elementos que llevaron a varios grupos a tomar las armas y
reclamar por esta vía sus demandas.

Fue así como en la década de los setenta, con la irrupción de varios movimientos armados
guerrerenses, los gobiernos federal y estatal recurrieron a la militarización del estado. El Ejército
tuvo un papel protagónico en el combate a la insurgencia, a través de lo que se denominó guerra
sucia en relación a la actuación desproporcional y arbitraria por parte de los cuerpos militares y
paramilitares uniformados, quienes en su intento para sofocar la guerrilla perpetraron graves
violaciones a los derechos humanos en contra de la población rural, que en la mayoría de los casos
no formaba parte del conflicto, aunque simpatizaba con la causa de los guerrilleros.

Años después, ya en los noventas, el Ejército regresó a diferentes zonas de la entidad al convertirse
en la institución responsable de la erradicación de los cultivos de enervantes y se concentró en las
regiones de la Montaña y en la Sierra de la entidad. A partir de entonces se sucedieron de nueva
cuenta graves violaciones a los derechos humanos en estas regiones pues para muchos militares la
población civil que antes estaba conformaba por presuntos guerrilleros, ahora lo estaba por
presuntos sembradores de enervantes.

Esto tuvo como marco de acción un proceso de cambios legislativos tendente a generar un marco
legal propicio para cubrir la actuación del Ejército en tareas de seguridad pública, e incluso en
funciones policiacas e investigativas. Se creó la Ley General que establece las Bases de

121
Coordinación del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la de la Policía Federal Preventiva y fue
así como en 1995 se comenzó a sustituir a efectivos policiacos por militares en cargos de
responsabilidad tanto de seguridad pública como de procuración de justicia. Paralelamente, el
Ejército empezó a prestar auxilio a las policías, creando las denominadas Bases de Operaciones
Mixtas (BOM): retenes que se establecen en diferentes puntos, principalmente de carreteras, con el
fin de revisar vehículos y personas que transitan por ahí.

Las primeras BOM fueron creadas en 1993 y 1998 en Chiapas y Guerrero respectivamente, estados
con elevados índices de marginación y pobreza, en el primero se gestaba y consolidaba la presencia
del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y en el segundo se había documentado la
presencia de grupos armados insurgentes

De acuerdo al trabajo documentado por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña


Tlachinollan, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y el Centro por la Justicia y el
Derecho Internacional en el 2010 llamado ―La impunidad Militar a Juicio‖ por estos años se
registraron las violaciones de Delfina Flores Aguilar y Aurelia Méndez Ramírez, mujeres indígenas
Me´phaa, quienes denunciaron haber sido objeto de violación sexual en diciembre de 1997; así
como la violación de Victoriana Vázquez Sánchez y Francisca Santos Pablo, mujeres indígenas
Amuzgas del municipio de Xochistlahuaca, Guerrero, quienes fueron violadas sexualmente en
1999.

En todos los casos la justificación de los elementos militares en las comunidades indígenas se
orientaba a sus acciones para la erradicación de la siembra de enervantes y la aplicación de la Ley
Federal de Armas de Fuego y Explosivos, sin embargo de acuerdo a los testimonios recogidos por
las organizaciones sociales demuestran que las incursiones, retenes y detenciones a pobladores in-
dígenas llevaban a interrogatorios sobre las actividades del Ejercito Popular Revolucionario, los
encapuchados o los guerrilleros.

Sin embargo a la par de la presencia de los grupos militares en las zonas indígenas de la sierra y la
montaña de Guerrero diversas comunidades han enfrentado otras autoridades por la violación a sus
derechos.

La lucha contemporánea por los derechos humanos-

Uno de los sectores que ha emprendido una fuerte lucha por la reivindicación de los derechos
humanos han sido precisamente las comunidades indígenas de la costa montaña de Guerrero,
quienes desde principios de los años noventas iniciaron un fuerte movimiento por la defensa de su
identidad y el reclamo de su territorio. A la par del accionar de los indígenas de Chiapas en su lucha
122
por la autonomía, los indígenas guerrerenses comenzaron un proceso de diálogo e integración a fin
de hacer un lado sus diferencias como amuzgos, tlapanecos, mixtecos o nahuas y comenzar a
trabajar en la conformación de un movimiento indígena capaz de elaborar una agenda que integrara
los reclamos y derechos de sus comunidades.

A través de estas acciones los indígenas nahuas del Alto Balsas impidieron la construcción de un
proyecto hidroeléctrico en San Juan Tetelcingo que amenazaba con despojarlos de sus territorio.
Otro fue el caso de los indígenas mixtecos que presentaron ante la Comisión Estatal de Defensa de
los Derechos Humanos los casos de esterilizados y contracepción forzada: en los años 1999 en la
Comunidad Ojo de Agua, Municipio de Ayutla de los Libres y en el 2003 en la Comunidad de el
Camalote del mismo municipio. Estas acciones las realizaron elementos la secretaria de salud en
sus brigadas de planificación familiar en la zona, a través de condicionar la entrega de apoyos
económicos y en especie a que los varones accedieran a someterse a la operación (Quintero
Rodríguez 2008).

En el primer caso la CODDEHUM emitió la recomendación 41/99 derivada de la queja VG/145/99-


5 interpuesta el 27 de mayo de 1999 por los señores sabino Francisco Pedro y Felipe de Jesús
Monreal por presuntas violaciones a sus derechos humanos consistentes en irregularidades en la
función pública y violaciones a las garantías individuales, razón por la cual se emitió la
recomendación a Carlos de la Peña, entonces secretario de salud en Guerrero, la cual fue aceptada y
cumplida por el gobierno estatal.

En el segundo caso se recibió la queja número VG/363/2003-III que interpuso el entonces


presidente municipal de Ayutla de los Libres, Cutberto Quiñones Castro, en representación de
Remigio Silverio Guzmán, Bibiano García Santiago, Bonifacio García Cruz, Crisóforo Manzanares
Lorenzo, Artemio Cruz Vicente, Modesto Manzanares Lorenzo, Manuel Cruz Victoriano, Julio
Bolaños Lorenzo, Pascual Eugenio Cruz, Marcelino Santiago Flores, Cipriano Santiago García.
Lázaro Carranza Oropeza, Mauricio Cruz Morales y Arnulfo Cruz Concepción en contra de Ernesto
Guzmán León, Mayra Ramos Benito, Yenny ―N‖ y Rafael Almazán Solís, medico general,
enfermeras y promotor respectivamente adscritos a la Jurisdicción Sanitaria número 6 de la Costa
Chica de Guerrero, por presuntas violaciones a los derechos humanos de los quejosos consistentes
en contracepción forzada y violaciones al derecho de libertad de procreación. Concluida la
investigación que llevó a cabo la visitaduría de la CODDEHUM se emitió la recomendación
35/2004 en contra de la Secretaría de Salud de Guerrero, la cual no fue aceptada por lo que luego de
ser notificado esto ante los quejosos se interpuso el recurso de impugnación que fue enviado a la
Comisión nacional de Derechos Humanos, que emitió la recomendación 66/2007 en contra del
123
gobierno del estado de Guerrero, quien tuvo conocimiento de la misma la ser aceptada por el
secretario de salud, Luis Barrera Ríos.

Sin embargo una de las luchas de mayor trascendencia de los grupos indígenas en materia de
defensa de sus derechos humanos ha sido el curso de la denuncia a los hechos ocurridos el dieciséis
de febrero y veintidós de marzo del año dos mil dos, cuando fueron violadas por militares Valentina
e Inés en forma similar, ya que en ambos casos las mujeres fueron sometidas a interrogatorios sobre
el paradero de personas de la comunidad, de dónde son y en respuesta a su silencio y el
desconocimiento de las mismas, los militares del 41 batallón de infantería emprendieron el abuso
sexual tumultuario, al tiempo que el resto del grupo resguardaban con sus armas la agresión.

En ambos las afectadas acudieron a la Agencia del Ministerio Público a presentar su denuncia en
contra de los elementos militares y reportaron los mismos a la Comisión Estatal de Defensa de los
Derechos Humanos (CODDEHUM), que tomó conocimiento de los hechos, pero por ser estos
imputables a una autoridad federal, la CODDEHUM se declaró incompetente para conocer de los
mismos, turnando las actuaciones a la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Las investigaciones ministeriales para el caso de Valentina se declararon cerradas por la


Procuraduría de Justicia del Estado, quien argumentando incompetencia y sin mayor análisis
jurídico turnó la averiguación previa a la Procuraduría de Justicia Militar considerando que los
ilícitos cometidos en agravio de mujer deberán ser investigados y sancionados por el fuero militar y
no por el común. De acuerdo a la denuncia presentada por Tlachinollán en el 2003, dicha
resolución no fue puesta en conocimiento a la agraviada en su momento y de manera formal, para
que ésta estuviera en condiciones de formular a la autoridad los razonamientos de ley que
considerara pertinentes y a lo que a su derecho conviniera, a efectos de que la investigación se
siguiera llevando a cabo por autoridades civiles. Por el contrario, se esperó a que la indagatoria
estuviera en poder de los Órganos Castrenses, veintidós días después, para hacer la debida
notificación dejando a la agraviada en completo estado de indefensión por no habérsele respetado su
garantía de audiencia y el caso de Inés la integración de la denuncia encontró una serie de
obstáculos en su integración.

Sin embargo los hechos ha sido denunciados en diferentes foros e instancias lo que ha propiciado un
clima de hostigamiento para algunos defensores que dan seguimiento a su caso, como Obtilia
Eugenio Manuel quien presentó ante la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos del
estado de Guerrero la denuncia respectiva y la instancia emitió la recomendación 14/2006, además
de participar en la gestión de medidas cautelares solicitadas por la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos para Otilia Eugenio e Inés Fernández.
124
En octubre de 2007 ambas tuvieron que recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH); en la audiencia fue evidenciado el Estado Mexicano, pues quedó demostrado que
a más de seis años el caso sigue en total impunidad, que hubo una serie de irregularidades en la
integración de las averiguaciones previas y reconoció tácitamente que el Fuero Militar es
incompetente para conocer del caso del abuso sexual de las indígenas.

Los casos de Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, son un elemento fundamental de la
lucha emprendida por las comunidades indígenas y las organizaciones promoción y defensa en
favor de los derechos humanos que han trabajado en Guerrero pues han permitido no sólo el mostrar
la crueldad con que han actuado elementos militares en comunidades indígenas, en donde sus
elementos en un acto de total impunidad toman a las mujeres como botín de guerra a fin de sembrar
terror y daño a las comunidades en donde se venía gestando un movimiento de resistencia pacífica.
Sin embargo los hechos lejos de disminuir el avance de este movimiento enfrenta a las
comunidades a emprender una nueva lucha no sólo para acceder a la justicia sino frenar al Ejército,
una institución con fuerte presencia en el Estado Mexicano. El emprender estas acciones ha ido
generando procesos organizativos y de reflexión importantes que ha gestado una nueva lucha por
denunciar los abusos de las fuerzas armadas pero a la par de la reivindicación de sus derechos
colectivos.

Otro es el caso de Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, en Petatlán y Coyuca de Catalán, otra
región del estado de Guerrero, quienes en su lucha por la defensa de los bosques tuvieron que
enfrentar no solamente a los caciques y a los explotadores de los recursos naturales de la zona, sino
a la mancuerna que por mucho tiempo estos consolidaron con autoridades locales y mandos
militares, que fueron evidentes con su detención arbitraria y tortura por elementos castrenses lo que
convirtió su lucha en una muestra emblemática de lo que ha representado en Guerrero la defensa de
los bosques

De los derechos humanos a la lucha por nuevos esquemas de desarrollo

En estos procesos de lucha las comunidades han avanzado hasta transformarse en gestoras de
mejores condiciones de vida exigiendo servicios de salud, educación, vivienda y acceso a la justicia,
en un accionar que va más allá del reclamo de justicia o a su participación en favor de los partidos
opositores en los procesos electorales, lo que sin duda facilitó que el Partido de la Revolución
Democrática gobierne Guerrero desde 2005

Un ejemplo de estos procesos de desarrollo político es el de los habitantes de 28 comunidades


Me´phaa-Bátháá (o variante de Huehuetepec), de los municipios de Atlamajalcingo del Monte,

125
Metlatónoc y Tlapa de Comonfort, de la región de la comtaña quienes se constituyeron en el
Consejo Regional para el Desarrollo del Pueblo Me´phaa de la variante lingüística Bátháá, con el
propósito de reivindicar el derecho a la educación en su variante lingüística, así como su derecho al
desarrollo dada la situación de marginación y pobreza en la que se encuentran desde hace muchas
décadas.

En el año 2006 emprendieron la búsqueda de diálogo con funcionarios estatales a fin de


manifestarles la necesidad de atender algunas necesidades que consideraban apremiantes como la
adscripción de 25 maestros de educación primaria y preescolar que practiquen la enseñanza en su
variante lingüística Bátháá, a fin de dar servicio a los centros educativos que se encontraban
cerrados por falta de profesores además de la apertura, ampliación y/o pavimentación de caminos.

En respuesta los funcionarios de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG) sostuvieron con los
miembros del Consejo algunas reuniones y se firmaron 6 minutas. Sin embargo éste fue el único
avance en las demandas por lo que el Consejo Me´phaa-Bátháá decidió emprender una serie de
acciones para hacer visible la problemática y bloquearon las entradas al municipio de Tlapa en tanto
la respuesta de la autoridad fue la integración de la causa penal 121/2006-I 0, por el delito de
ataques a las vías de comunicación.

La experiencia lejuos de debilitar el movimiento fortaleció a los Me´phaa-Bátháá en su capacidad


organizativa y proyección comunitaria pues dejaron de considerar al derecho a la educación como
un derecho humano aislado y comenzaron a visualizarlo como parte integral de su desarrollo tanto
individual como colectivo.

Con esta nueva perspectiva elaboraron un programa regional de obras, principalmente de carreteras
que significan para los pueblos la posibilidad de estar comunicados, lo que ha pasado a ser parte del
accionar de su lucha.

Otro es el caso del pueblo amuzgo, a través del Frente Cívico de Xochistlahuaca que en el 2000 y
2001 se organizó para enfrentar los abusos de la entonces presidenta municipal interina, Aceadeth
Rocha Ramírez, quien intentó imponer delegados y comisarios municipales en diversas
comunidades, en detrimento de los usos y costumbres comunitarios.

En ese entonces, el Frente Cívico inició una lucha por defender el derecho a la autonomía del
pueblo llegando incluso a constituirse como gobierno autónomo, instalando un cuerpo autoridades
tradicionales, elegidas legítimamente por el pueblo. Como respuesta en el año 2004, se integró una
averiguación previa en contra de todas las autoridades tradicionales de Xochistlahuaca, por el delito
de privación ilegal de la libertad personal.
126
Sin embargo el proyecto autónomo avanzó hasta lograr el 20 de diciembre de 2004, la operación de
una radio comunitaria, Radio Ñomndaa, la palabra de Agua que ha venido a transformar los
procesos de comunicación de la región de la montaña al estar al servicio de las comunidades de la
región difundiendo mensajes orientados al fortalecimiento de su cultura, sus costumbres y
tradiciones, en su propia lengua, pero sobre todo ha buscado mantener informadas a las
comunidades más aisladas, y fomentar la solidaridad entre los pueblos.

Pero sin duda uno de los caso más relevante ha sido la respuesta que algunas comunidades
indígenas han dado a la ineficacia y corrupción de las instancias encargadas de procurar y
administrar justicia en el estado de Guerrero, por lo cual los pueblos indígenas Na savi, Me´phaa y
Nauas de la Costa-Montaña, reaccionaron utilizando su derecho legítimo a la autodeterminación y
procedieron a la creación de un sistema de seguridad y justicia, administrado por sus instituciones,
valores y organización comunitaria.

El proyecto de la Policía Comunitaria nació el 15 de octubre de 1995 teniendo como sustento la


propia la Constitución mexicana (artículos 4º y 115), la Ley Orgánica Municipal del Estado de
Guerrero (artículo 61), y el Convenio No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo
(artículos 8 y 9) a través del cual desarrollaron el Sistema de Seguridad, Justicia y Reeducación
Comunitaria.

La propuesta aprobada durante una Asamblea Regional realizada en la comunidad de Santa Cruz
del Rincón, municipio de San Luis Acatlán, es la operación de una forma propia de procurar
seguridad, justicia y resguardar sus territorios en apego a sus derechos colectivos. Dos años
después, se creó el segundo órgano central del sistema: la Coordinadora Regional de Autoridades
Comunitarias (CRAC), misma que se encargaría de impartir justicia, mediante un sistema de
reeducación a través de los valores y prácticas comunitarias que buscan reincorporar a los
delincuentes a la vida comunitaria.

Es interesante el considerar que a pesar de la experiencia exitosa del proyecto de la Policía


Comunitaria, que ha contribuido a garantizar el acceso a la justicia y la seguridad ciudadana, las
autoridades estatales no han dejado de descalificar, hostigar y criminalizar a sus integrantes
acumulándose las órdenes de aprehensión en contra de miembros de la CRAC y policías
comunitarios, así como una averiguación previa contra policías comunitarios, por privación ilegal
de la libertad y otros delitos fabricados.

127
Sin embargo un elemento a considerar es el trabajo en los procesos de reeducación de los
infractores a cargo de la Policía Comunitaria quienes son procesados con una celeridad que en nada
se compara con el aparato de justicia vigente en México.

Otro proceso de organización ha tenido lugar en el ejido de Carrizalillo en donde desde el año 2003,
empresas mineras iniciaron exploraciones con el propósito de extraer mineral de plata y oro. En el
año 2007, formalmente la minera canadiense Goldcorp Inc inició los trabajos de extracción, sin
embargo las negociaciones con el ejido, respecto del precio por la renta de las tierras se llevaron a
cabo en condiciones desventajosas para el ejido, de esta manera se fijó un precio irrisorio por la
referida renta de las tierras consistente en la cantidad de mil 500 pesos por lo que el ejido se
inconformó e intentó renegociar el precio y al no tener respuesta de las autoridades iniciaron una
movilización que implicó el cierre de los accesos de la minera y con ello la paralización de sus
actividades.

En respuesta el día 25 de enero de 2007 se llevó a cabo un desalojo violento por parte de policías
preventivos estatales y del municipio de Eduardo Neri con un saldo de 10 lesionados y más de 70
campesinos detenidos (entre ellos mujeres y niños).

No obstante, el movimiento siguió fortaleciéndose y después de tres meses, la empresa accedió en


aumentar el precio de la renta de las tierras por un monto de 13 mil 500 y se logró en la negociación
de otro tipo de beneficios individuales y colectivos, pero sobre todo el ejido de Carrizalillo ha
logrado establecer que la empresa minera cumpla con los estándares internacionales.

Además el ejido de Carrizalillo trabaja en un proyecto de desarrollo integral, que les permitirá
lograr seguir desarrollando sus actividades productivas como lo hacían antes de la llegada de la
empresa Minera.

Bibliografía

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Giddens Anthony,2001. Consecuencias de la modernidad. Alianza Editorial, Madrid.

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Fukuyama Francis 1992. El fin de la historia y el último hombre. Barcelona, Planeta

128
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económico. Planeta-Agostini, México

Quintero Romero Dulce María 2008. De una cultura de la resistencia a una cultura
cívica, política y democrática en Guerrero basada en los derechos humanos, Tesis de
Doctorado en Desarrollo Regional de la Universidad Autónoma de Guerrero.

Quintero Romero, Dulce María y América Rodríguez Herrera ―Organizaciones sociales:


nuevos actores políticos en Guerrero‖, Revista Política y Cultura No. 30 Gobernanza,
participación y políticas públicas. Otoño 2008. Universidad Autónoma Metropolitana.
Unidad Xochimilco. Págs.39-68

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Javier Delgadillo Macías, Coordinador, El enfoque territorial para el desarrollo rural en
México. UNAM, Colegio de Tlaxcala, Unidad de Ciencias de Desarrollo Regional UAG.
Págs. 19-23.

Páginas Web:

CONAPO 2005 [Link]

Tlachinollan 2010. La impunidad militar a juicio.


[Link]

*****

129
VINCULACIÓN DE LA UNIVERSIDAD Y LAS OSC, UNA EXPERIENCIA DE TRABAJO
ENTRE ITSON Y LA FUNDACIÓN BÓRQUEZ SCHWARZBECK, A.C.

Guadalupe De la Paz Ross Argüelles


María Teresa Fernández Nistal
Beatriz Ochoa Silva
Imelda Lorena Vázquez Jiménez
Ricardo Ernesto Pérez Ibarra

Resumen

Esta investigación está basada en la experiencia de trabajo, entre las organizaciones de la sociedad
civil y la universidad, misma que se ha venido desarrollando durante la alianza del Instituto
Tecnológico de Sonora (ITSON), con la Fundación Bórquez Schwarzbeck. La manera en que se
aborda esta relación Universidad – OSC, es analizando algunos elementos, dificultades y logros
identificados. Asimismo se pretende examinar implicaciones organizacionales de esta experiencia
para la docencia, la investigación y para el fortalecimiento de las comunidades. Este proyecto de
vinculación está planeado y desarrollado como un conjunto complejo de programas de
fortalecimiento a la sociedad que la integran, lo que significa que, se trabaja por un acuerdo en el
que se conjugan diversos actores que puedan mejorar la calidad de vida y el bienestar social de las
comunidades más vulnerables, a partir de generar condiciones de aprendizaje de las experiencia
incluidas.

Palabras clave: Vinculación, Universidad, Organizaciones de la Sociedad Civil, programas,


mejora del desempeño humano y social.

Introducción

Las transformaciones económicas, sociales y culturales que el mundo experimenta en el fin de siglo,
y que afectan de manera particular a América Latina, plantean una serie de exigencias a la
educación. Estas exigencias han sido objeto de reflexiones y propuestas que persiguen preparar los
sistemas educativos para cumplir renovadamente viejas funciones y para enfrentar otras inéditas
(CEPAL-UNESCO, 1992).

Al inicio del siglo XXI la situación mundial y en particular la situación de los países en desarrollo,
sigue generando niveles de pobreza y angustia acompañada de violencia, maltrato y un consumismo
excesivo que nos ha llevado a materializarnos como personas, provocando tal un degenere en la

130
práctica de valores humanos los cuales nos ayudan para regirnos como individuos y por lo tanto,
como familia, comunidad y sociedad.

Los países de América Latina están procurando alcanzar un desarrollo sustentable en un mundo
globalizado cuyas economías abiertas experimentan transformaciones tecnológicas profundas y
crecientemente aceleradas. Paralelamente se registran cambios importantes en los papeles que
juegan el mercado, el Estado, la comunidad y las familias en el logro del bienestar y de la
integración de las personas a sus sociedades. En ese contexto, los persistentes problemas de pobreza
y desigualdad en nuestras sociedades se combinan con nuevas formas de exclusión para cuyo
análisis y tratamiento carecemos de instrumentos adecuados.

El mundo globalizado de hoy invita a potenciar de la mejor forma posible cada una de las
capacidades, aplicando todos los esfuerzos y objetivos hacia la amplitud de conocimientos, y el
desarrollo e implementación de nuevos modelos educativos, dirigidos principalmente hacia la
excelencia académica. Las diferentes pruebas internacionales de medición de calidad de la
educación ubican a México, lejos de los países que implementan modelos educativos exitosos
pensados no sólo en el desarrollo académico, sino que también a nivel de estándares de competencia
requeridos para desempeñarse en el mundo actual (Red por la Educación, 2011).

Los problemas ocasionados por la pobreza y la desigualdad social en México persisten a pesar de
los esfuerzos del gobierno en materia de desarrollo y política social. En el intento por solucionar la
problemática, se ha dado origen a una serie de programas sociales dedicados a mejorar las
condiciones de vida de la población, especialmente de las comunidades más vulnerables

Por otro lado, Cozza y Lemus (2011) mencionan que cada vez más los estatutos de las
Universidades de todo el mundo incluyen entre sus misiones y/o funciones el desarrollo integral de
la sociedad. Mientras que algunas lo hacen en forma directa y explícita, otras lo hacen
indirectamente a través de acciones que hacen a aquél desarrollo. Dado que el desarrollo integral de
la sociedad, como ya se apuntó, es uno de los principales objetivos y actividades de las
Universidades, el mismo debe tener primariamente el soporte de definiciones de políticas por un
lado, y por el otro los instrumentos de planificación y toma de decisión.

Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) surgen para dar respuesta a las necesidades de la
población proponiendo soluciones, actuando en conjunto con el gobierno y promoviendo la
participación de los otros sectores de la sociedad para contribuir al desarrollo integral de la
comunidad, especialmente en materia de formación y educación de los individuos que la
conforman. Bajo esta perspectiva es necesario el fortalecimiento en su estructura de las OSC

131
mediante un nivel de profesionalización institucional que les permita mejorar sus actividades de
gestión y que éstas tengan un mayor impacto. Para lograrlo, no solo se requiere de la captación de
recursos materiales y financieros, sino que es necesario contar con sistemas de información y
herramientas de control adecuadas para lograr mayor transparencia en la rendición de cuentas ante
los miembros que las conforman y a la población que atienden, de manera que puedan tomar cursos
de acción encaminados al logro eficiente de los objetivos que persiguen.

En este contexto, los persistentes problemas de pobreza y desigualdad en nuestras sociedades se


combinan con nuevas formas de exclusión para cuyo análisis y tratamiento carecemos hoy día de
instrumentos adecuados. De ahí, que la evolución y mejora del desempeño de las organizaciones
humanas constituyen un factor vital para el progreso o atraso de sociedades e individuos así como
para la creación de conocimientos científicos, tecnología y artes que determinan la expectativa y
calidad de vida, prosperidad e ingreso, seguridad y libertades y derechos humanos (Bernárdez,
2007).

La estructura económica, política y social de los países se ha visto modificada debido al enfoque al
que se han adaptado los modelos y prácticas de distintas índoles que las organizaciones llevan a
cabo dentro de sí; buscando insertarse favorablemente en el contexto cambiante de un mundo
globalizado. El desarrollo y crecimiento económico no se logra aplicando una fórmula que funciona
por igual para todos los países; cada uno cuenta con recursos diferentes y habrá de hacerse uso
óptimo de los mismos para lograr el progreso esperado por sus dirigentes. Para que esto sea posible
es importante considerar que:

Hay que empezar la senda del nivel superior de desarrollo económico a partir del
pensamiento comunitario, positivo y con propósitos firmes, tales que se conviertan en una
voluntad colectiva sobre las posibilidades que tendría el respectivo país si se trabaja
constantemente para elevar su competitividad en el largo plazo (Mejía, 2002).

Dentro de esta conceptualización se percibe una relación estrecha entre la competitividad y la


formación de las personas. Cabe resaltar que en este sentido, no solo se trata de la formación y
educación brindada por las diferentes instituciones educativas desde los niveles básicos hasta los de
formación profesional; sino de la formación integral del individuo, en la que desde su nacimiento
además de la familia, participarán las instituciones educativas y la sociedad en la que éste se
desenvuelva.

132
El aspecto social en dicha formación requiere que a las competencias adquiridas durante la
educación de una persona, le sean agregadas aquellas competencias necesarias para la vida en
sociedad, entendiendo que éstas:

Se refieren a la capacidad para decidir y actuar ante valores sociales y culturales; proceder a favor
de la democracia, la paz, el respeto a la legalidad y a los derechos humanos; participar considerando
las formas de trabajo en la sociedad, el gobierno y la empresa; participar tomando en cuenta las
implicaciones del uso de la tecnología; actuar con respeto ante la diversidad socio-cultural;
combatir la discriminación y el racismo, y manifestar una conciencia de pertenencia a la cultura, al
país y al mundo (Camacho, 2008).

En el caso de México, a pesar de los avances logrados y de la existencia de programas y esfuerzos


que en el pasado se llevaron a cabo en la lucha para erradicar dicha problemática; ésta aún
prevalece. Para hacer frente a la problemática social el gobierno consideró llevar a cabo acciones
mediante un plan de desarrollo social, a través de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL),
estableciendo los objetivos de la política de desarrollo social y humano del país, y exponiendo que:
Para cumplir los compromisos adquiridos en el Plan Nacional de Desarrollo, la administración
pública se organiza mediante programas de gobierno, los cuales surgen de acuerdo con
requerimientos específicos de la población que buscan impulsar el desarrollo social y humano de los
mexicanos y facilitar la realización de acciones y metas orientadas a la evaluación, el seguimiento y
la resolución de dichos proyectos (SEDESOL, 2006).

Uno de los programas que coordina SEDESOL es el programa Oportunidades. Este es un programa
federal para el desarrollo humano de la población en pobreza extrema, y básicamente consiste en
brindar apoyos en educación, salud, nutrición e ingreso. El presupuesto del programa se asigna en
tres Secretarías: SEDESOL, SEP y SSA y la operación se rige por reglas establecidas por los
titulares de esas secretarías, la SHCP y el IMSS. Para garantizar la acción conjunta y
complementaria de estos tres componentes, se creó la Coordinación Nacional del Programa
Oportunidades, como órgano desconcentrado de la Secretaría de Desarrollo Social.

La coordinación en los estados se realiza a través de comités técnicos estatales donde se involucran
las responsables federales y estatales vinculados a la operación del programa. Los comités cuentan
con un reglamento y una guía de operación, y los indicadores de seguimiento, evaluación, gestión y
resultados del programa (por entidad federativa) son publicados bimestralmente (SEDESOL-
Oportunidades 2009).

133
Por otro lado existe la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) que ha
instrumentado una serie de programas enfocados a la atención integral de las comunidades
indígenas, considerando que la mayoría de ellas se ubican geográficamente en lugares dispersos y
de difícil acceso.

Es necesario considerar los obstáculos a los que se enfrentan las OSC que impiden que los esfuerzos
realizados produzcan un verdadero impacto en la sociedad y que limitan su expansión para dar
respuesta a las necesidades de la población. En un estudio realizado por Fundación Murrieta, A.C.
se encontró que algunos de estos obstáculos son: la falta de apertura de algunas administraciones
nacionales o provinciales al trabajo conjunto con las organizaciones de la sociedad civil, la
inestabilidad manifiesta en los sectores gubernamentales, a nivel de funcionarios y de políticas que
se instrumentan, y la inestabilidad institucional originada en la incertidumbre financiera, entre otros.
Enfrentan también el reto de la profesionalización de las mismas que empieza con la capacitación
en todas sus áreas del trabajo, además de la necesidad de estándares de calidad semejantes a los de
las empresas comerciales, reforzar las técnicas de obtención de fondos, planeación estratégica,
administración y contabilidad especializada en organizaciones no lucrativas, incluyendo las
obligaciones fiscales, métodos de seguimiento y evaluación de proyectos (Fundación Murrieta,
2003).

Existen varias OSC que dentro de sus programas consideran cada vez más importante un nivel de
profesionalización y gestión de recursos, así como información clara y precisa sobre el impacto que
éstos aportan a causas sociales.

En Ciudad. Obregón, Sonora., en 2006 se integra una red conformada por un grupo de personas,
organizaciones de la sociedad civil e instituciones de educación superior, conscientes de que los
problemas sociales no pueden ser sólo preocupación del gobierno, ni de ellas mismas y de la poca
participación de las empresas privadas en este tipo de problemas, deciden unirse y trabajar de
manera conjunta con programas relacionados a problemas sociales de pobreza, educación, medio
ambiente y salud. Esta agrupación es conocida como ―Red Comunitaria Sonora‖ cuya misión es
unir esfuerzos, talentos y recursos para promover el desarrollo social de la comunidad y mejorar su
calidad de vida. (Ochoa, Vázquez y Ross 2008).

Red Comunitaria Sonora (RedCoSon) garantiza la participación de la comunidad en la búsqueda de


un bien común, donde todos los integrantes comparten objetivos y siguen un proceso ordenado de
desarrollo para lograr sus objetivos, lejos de ser un problema, se unen a los logros de los mismos.
Busca el desarrollo social a través de la participación activa y conjunta de un sistema de red de

134
organizaciones y servidores interesados en mejorar el bienestar social y la autosuficiencia de las
comunidades más vulnerables en el sur de Sonora.

Figura 1. Integrantes de Red Comunitaria Sonora

Partiendo de lo anterior, esta investigación nace de la vinculación entre la Universidad y las


Organizaciones de la Sociedad Civil, producto de la alianza y trabajo conjunto del Centro de
Atención e Investigación del Comportamiento Humano (CAICH) del Departamento de Psicología
del Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON) con la Fundación Bórquez Schwarzbeck A. C.

Objetivo

Contribuir al mejoramiento del desempeño humano y social de las comunidades rurales, a partir de
la implementación de programas estratégicos en alianza entre la Universidad y las OSC.

Justificación

El ITSON en los últimos años, ha reforzado sus alianzas estratégicas nacionales e internacionales
con sectores productivos, organizaciones públicas y privadas e instituciones de gobierno, lo que
facilita a sus estudiantes el realizar su servicio social y prácticas profesionales en contacto directo
con problemas sociales y económicos reales que favorecen su formación profesional. La
consolidación de diversas alianzas ha permitido a la Universidad generar planes y programas que se
han traducido en resultados positivos para apoyar el desarrollo regional (Informe de Actividades
ITSON, 2008).

135
Dentro de las organizaciones sociales con las que ITSON ha colaborado se encuentra la Fundación
Bórquez Schwarzbeck. Ambas organizaciones forman parte de la Red Comunitaria Sonora, la cual
busca crear sinergias entre organizaciones de la sociedad civil para impactar el desarrollo social
(Ross, Ochoa, Vásquez, 2006).

La Fundación Bórquez Schwarzbeck tiene su origen en 1994, a través de distintos apoyos a los
colaboradores de Campo Pablo Bórquez en los rubros de vivienda, educación y salud, sobresalen
entre otros, la construcción y mantenimiento de la estancia infantil para los hijos de los
colaboradores, la edificación de viviendas para los mismos, el apoyo a través de becas para la
educación de sus hijos, además de apoyos específicos para salud de éstos.

Con la visión de contribuir a mejorar la calidad de vida de los colaboradores de Campo Pablo
Bórquez, y, por otro lado de apoyar a los pobladores de las comunidades que se avecinan a los
predios agrícolas de la Empresa, la Fundación Bórquez Schwarzbeck va extendiendo su apoyo en
distintas áreas. Actualmente la Fundación tiene la misión de apoyar el área rural del Estado de
Sonora, esto después de la experiencia en el Valle de Caborca y el Valle del Yaqui. Los rubros en
los que apoya la Fundación son educación, salud, vivienda, apoyo a personas con capacidades
diferentes, apoyo a jóvenes en peligro de adicción, construcción de comunidad y responsabilidad
social (Fundación Bórquez Schwarzbeck, 2011).

Por otra parte, en ITSON los programas educativos son los principales actores en la formación de
competencias en sus alumnos, hoy en día, ante las necesidades presentes en la sociedad se ve la
pertinencia de vincular las acciones educativas hacia el sector social a través proyectos de
intervención comunitaria en zonas rurales, el objetivo es dar a conocer la forma en que los alumnos
desarrollan competencias, a través de un programa de trabajo comunitario, brindando las
herramientas necesarias a las comunidades participantes como respuesta a las demandas de la
sociedad y contribuyendo a su desarrollo integral. Los alumnos participantes, adquieren una
formación integral al trabajar en programas comunitarios; ya que para apoyar en la solución de
problemas es necesario diseñar un proyecto, en el cual los estudiantes involucran los tres elementos
de las competencias (conocimientos, habilidades y actitudes), logrando la vinculación de la
universidad con la sociedad a través del trabajo comunitario.

Desarrollo

Apoyar la construcción de una mayor vinculación entre las instituciones de educación superior y los
gobiernos municipales es una meta importante de trabajo en proyectos que refuercen y modernicen
los esquemas de gestión; propicien el diseño de políticas de desarrollo local; fortalezcan las

136
capacidades administrativas y técnicas; potencien los proyectos de desarrollo sustentable municipal;
y acerquen cada vez más la administración pública a la ciudadanía. La universidad en particular
puede hacer su aportación social por medio de servicios de investigación, evaluación, impartición
de cursos y talleres especiales para el desarrollo de la comunidad, así como de programas
educativos, deportivos y culturales, que tengan interés y valor para el sector productivo y para la
comunidad en general.

Para darle continuidad a este proyecto se parte de que los cambios sociales transforman el
paradigma de la pirámide de poder donde todo debía converger en la centralización desde el
gobierno a la sociedad. Anteriormente se pensaba que el gobierno debía ser el principal encargado
de solucionar los retos de la pobreza, actualmente algunas organizaciones se han ocupado de
romper este paradigma han comenzado a utilizar la capacidad de financiar, gestionar e innovar.

Como parte del enfoque sistémico y megaplaneación (Kaufman , 2000) se presenta un análisis de
las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA) que forman parte de la planeación
estratégica para Red. A continuación se presenta el cuadro no. 1 de Análisis FODA.

Fortalezas Amenazas Debilidades Oportunidades


Experiencia previa Predisposición a los Falta de promotores Mayor acceso de la
de los impulsores, resultados de las sociales.(1) comunidad a
obtenida en Red organizaciones empleos indirectos.
comunitaria en el afiliadas. (2) (3)
ciclo 2001-2003.(1) Estructura
organizacional. (3)
No existe Apertura de la
Compromiso del compromiso comunidad a
grupo impulsor., permanente por Precisión en los proyectos sociales.
para participar en parte de los datos estadístico (2)
proyectos afiliados. (1) para diagnósticos y
sociales(3) evaluaciones. (3)
Disposición de los
Incremento en los empresarios locales
Diversidad de índices de a participar en la
servicios. delincuencia, Falta de promoción red.(2)
drogadicción, y difusión de los
Existencia de
enfermedades. Y servicios ofrecidos
recursos físicos,
maltrato 46.6% Apertura de
humanos y por parte de los
organizaciones
financieros, en las Delincuencia empresas. (1)
sociales para
instituciones que juvenil 4.4% participar en la red.
integran el Suicidio 6.9%(5)
Desconocimiento (2)
proyecto. (3)
de la comunidad Apoyo a otras
sobre los servicios instituciones de
137
La ubicación de la La deserción y y productos. (1) beneficencia (1)
infraestructura. rezago escolar en
(Los centros la educación
comunitarios y los básica.,grado No existe un Mejorar el bienestar
centros de servicios promedio de vínculo entre el social y la
están instalados de escolaridad de 8.6 gobierno federal y autosuficiencia, a
acuerdo a la años (5) las OSC y través de la
demanda de desconocen el generación de
servicios de las número de empleos y
comunidades en Cultura de los organizaciones generación de
diversas colonias de empresarios para existentes. (6) microempresas.
la ciudad). participar en este Población nacional
tipo de proyectos. ocupada 64%
Falta de
Apertura del seguimiento en los Trabajadores
mercado a este tipo Desconocimiento programas de independientes 2.3
de servicios. de las empresas apoyo. %
afiliadas en el Pobreza alimentaria
funcionamiento de 27% (5)
Reconocimiento y la red. Falta de
prestigio del grupo seguimiento en las
impulsor. (premio a relaciones y
la filantropía) (4) Competencia de contactos con otras
otras instituciones organizaciones Contribuir a la
afines. afines. calidad de vida de
Alianzas de las los miembros de la
distintas comunidad (salud,
organizaciones educación,
vivienda).
grado promedio de
escolaridad de 8.6
años, maltrato 46.6,
delincuencia) (5)
Cuadro 1: Análisis FODA de Red Comunitaria Sonora

Fuentes internas:

1. Informe anual de Provay y Bazar Solidario (2005)

2. Investigación realizada en la comunidad y al sector empresarial por Provay (2005)

3. Información proporcionada por el grupo impulsor

Fuentes externas:

4. Periódico el imparcial 2006)

5. INEGI 2004

138
6. Sistema de Internet de la presidencia, enero de 2006.

7. Periódico El financiero, 2004)

8. Sistemas de Red Tláloc 2000

9. Informe ITSON, 2004

10, Programa de planeación y desarrollo del gobierno del estado de Sonora.

Las OSC integrantes de Red Comunitaria Sonora se encuentran trabajando en el desarrollo de


programas que servirán como apoyo para el logro del impacto social en las comunidades
considerando las siguientes necesidades según se presentan en el cuadro no. 2

Cuadro No. 2. Necesidades de las Comunidades en Cajeme

Mejora de la Mejora en la Mejora en la Promoción de la Promoción de


economía familiar educación salud física y vivienda digna una cultura del
emocional en cuidado del
niños, niñas, medio ambiente
jóvenes, mujeres,
y hombres
Promover la Formación de Salud Mejora Programas
generación de niños lectores reproductiva educativos
Adquisición
empleos Asesoría Prevención de Manejo
Construcción
y el autoempleo pedagógica enfermedades adecuado de
Asesoría residuos
Capacitación de Apoyos Higiene
oficios educativos personal Créditos Sólidos
Otorgamiento de Prevención en
microcréditos adicciones
Fomento del Prevención de
ahorro embarazo
temprano
Formación de
clubes de trueque Asesoría
psicológica
Aprovechamiento
de los recursos Atención a
niños de alto
de segundo uso
riesgo
Promover la
incorporación del
adulto mayor al
mercado laboral

139
Como ventaja competitiva Red Comunitaria tiene habilidades distintivas para coordinar sus
recursos y colocarlos en uso productivo que son fortalezas específicas que le permiten diferenciar
sus productos y servicios y con ello obtener una ventaja competitiva que le ayuda a distinguirse de
otras organizaciones sociales. Por ejemplo, es la primera red comunitaria y pionera en el estado de
Sonora en utilizar la moneda social. Otra ventaja es que tiene una planeación estratégica a nivel
mega, además de contar con recursos tangibles como son las instalaciones y dentro de los recursos
intangibles están el reconocimiento, prestigio, experiencia y conocimientos de los impulsores.

De acuerdo a la Cadena de Valor y al Modelo AOP, a través de esta alianza se puede definir los
siguientes procesos claves como generación de valor; primeramente se elabora la Megaplaneación
estratégica del Proyecto, considerando la Determinación de Necesidades (Kaufman , 2000) se
elabora el Caso de Negocios tomando en cuenta indicadores mega, macro y micro. Se prosigue con
la logística que son las alianzas con instituciones públicas y privadas que se han concretado.
Después el Marketing al ofertar los productos y servicios a través de programas.

Considerando la misión y visión del ITSON y de la Fundación Bórquez y de que en toda


organización hay experiencias y conocimientos acumulados para dialogar y proponer alternativas,
después de aprender de las personas, organizaciones y comunidades, se hicieron diversas propuestas
que comprenden el despliegue de programas de intervención social que proponen estrategias de
acción comunitaria y social. Aunado a lo anterior, el mercado meta al que se trata de llegar a través
de esta alianza, son las comunidades más vulnerables de Cd. Obregón, Sonora. Atendiendo a los
sectores de niños, adolescentes y padres, desempleados, personas con interés por ser
autosuficientes, con problemas de uso de sustancias y con un nivel educativo bajo entre otros.

El ITSON tiene una aportación social por medio de la investigación-acción a través de los maestros
y alumnos en servicio social y prácticas profesionales con la finalidad de promover el desarrollo
sustentable de la comunidad. Para lograr esto, es necesario llevar a cabo un programa de desarrollo
comunitario; donde la universidad ponga a disposición herramientas que resulten necesarias para
cubrir las carencias más apremiantes de los diferentes sectores, llevando a cabo para ello un trabajo
conjunto con estudiantes universitarios que intervengan de manera particular o interdisciplinaria en
sus áreas correspondientes. Con este cambio de paradigma se enmarca a las organizaciones como
emprendedoras, creativas e innovadoras, promoviendo un consumo consciente, además de atender
las necesidades de la base de la pirámide. Las organizaciones que están inmersas en este mercado
tienen visión, enfoque y compromiso necesario para generar modelos de negocios que atiendan a
los pobres e impactar en el despertar de la conciencia de una parte importante de la población
mundial sobre estas desigualdades. Ahora, con la nueva y diferente forma de inclusión de la
140
sociedad civil y su consecuente creación de distintas organizaciones se favorece la creación de una
red horizontal que fomenta la reciprocidad y la participación entre las organizaciones que la integra

De ahí que, la universidad es un elemento conceptual e instrumental que tiene un papel fundamental
en la mediación del proceso entre las diferentes Empresas y sus intereses, el sector público a través
de sus organismos no gubernamentales y el sector gubernamental. Su objetivo es crear y transferir
conocimiento y a partir del conocimiento básico generar tecnología útil en la solución de problemas
que mejoren la competitividad de los procesos productivos y de servicios del territorio.

Se propone multiplicar la universalidad del conocimiento pero centralizar los intereses de la


universidad sobre los del territorio. O sea que la misión y visión de la universidad tengan como
objetivo estratégico el desarrollo local. El desarrollo local como se describió anteriormente es un
proceso de planeación conjunta y paralela entre las instancias de la sociedad. Así pues, sin dejar de
producir conocimientos básicos se privilegia el desarrollo de carreras técnicas relacionadas con los
procesos productivos locales (Castells, 1989).

Donde la universidad ponga a disposición herramientas que resulten necesarias para cubrir las
carencias más apremiantes de los diferentes sectores, llevando a cabo para ello un trabajo conjunto
con estudiantes universitarios que intervengan de manera particular o interdisciplinaria en sus áreas
correspondientes. Del mismo modo, es importante las actividades que se emprendan, ya que
formarán y fomentarán la acción de los futuros profesionistas en el desarrollo de sus propias
habilidades, adquiriendo con ello una experiencia real que les permita ser más competitivos en su
futuro desempeño profesional, y de manera paralela desarrollen también habilidades humanitarias y
de servicio comunitario.

Conclusiones

En ese orden de ideas hay que señalar, en primer lugar, que tal alianza ha permitido al ITSON
acceder al espacio comunitario, el cual representa un ámbito de construcción de experiencia,
conocimiento y formación, lo que es en sí mismo un aporte singular. En efecto, las actividades
académicas en la comunidad permiten la actualización constante, tanto de la teoría como de la
metodología, en cuanto que ofrecen un espacio permanente de ―validación‖ puesto que facilita la
observación de los efectos de las acciones que se ejecutan, la identificación de nuevos problemas y
situaciones que demandan la actualización teórica y metodológica.

Esto, beneficia de manera significativa el crecimiento de las diferentes disciplinas involucradas y de


las propias comunidades. Por otro lado, dicha relación ha facilitado también la aplicación del
conocimiento a la solución de problemas concretos de las comunidades que, en muchos casos,
141
representan fuentes de conocimientos factibles de incorporarse al diseño de políticas públicas y
modelos de desarrollo.

Este potencial de aplicación cobra particular importancia por cuanto los problemas de las
comunidades trascienden su propio ámbito y afectan dimensiones sociales, ambientales y
económicas de la sociedad en su totalidad. Por ello, se hacen necesarias las estrategias de alianza
entre la universidad y las OSC, mediante las cuales se puedan abordar estos problemas de forma
integral, enfoque al que la experiencia universitaria en la comunidad puede brindar un magnífico
aporte.

Así mismo, el vínculo del ITSON con la comunidad a través de la Fundación Bórquez Schwarzbeck
A. C., presenta un excelente escenario para la formación del recurso humano. Podríamos decir que
sin esta posibilidad, buena parte de la formación profesional de los estudiantes, así como también la
de los docentes, se vería disminuida. En efecto, el contacto directo con un contexto complejo por la
multiplicidad de problemas que enfrenta y por la variedad de condicionantes que influyen,
proporciona una visión complementaria y crítica de la realidad social que se torna indispensable
para la labor de cualquier profesional, especialmente para los provenientes del campo de las
ciencias sociales.

De igual forma, para las personas de la comunidad también se producen beneficios. La relación
directa y participativa con el ITSON, es sin lugar a dudas una oportunidad especial de aprendizaje:
hay transferencia de conocimientos y desarrollo de destrezas que son de enorme utilidad para el
fortalecimiento de la gestión de la comunidad.

El trabajo que hasta el momento se ha realizado en conjunto tanto con el CAICH y la Fundación
Bórquez Schwarzbeck, ha sido de gran beneficio tanto para los alumnos y las comunidades que se
han participado desde el diseño e implementación de los diferentes programas orientados a niños,
adolescentes y padres. En cuanto a los alumnos, el beneficio se manifiesta en que éstos van
adquiriendo las competencias que en cierta manera ven durante sus estudios, mismas que van
aplicándolas en el campo de acción.

Finalmente en ITSON se promueve la participación de la comunidad fortaleciendo el tejido social,


al darles a los usuarios y afiliados la oportunidad de asumir y cumplir con su responsabilidad social,
al apoyar a las organizaciones sociales.

Referencias bibliográficas

142
Bernárdez, M. (2007). Desempeño organizacional. Conceptos y herramientas para la
mejora, creación e incubación de nuevas organizaciones. Bloomington, Indiana: Library of
Congress.
Castell, M. (1989) Nuevas tecnología y desarrollo regional Economía y sociedad, Madrid ,
Junio 11-22.
Cozza, E. y Lemos, J. (2011). Relación de la universidad con los sectores de la sociedad: la
toma de decisión: el modelo de los círculos concéntricos. Argentina: Universidad de Morón.
Fundación Bórquez Schwarzbeck (2011). Antecedentes. Rescatado el 23 de Julio de 2011,
de [Link]
Kaufman, R.(2000). Mega Planning. Practical Tools for Organizational Sucess. USA,
Sague Publications.
Prahalad, C. K. (2005) La oportunidad de los negocios en la base de la pirámide. México.
Editorial :Norma.
Red por la Educación. La educación en México: una perspectiva de la red por la educación.
México: CEMEFI. Recuperado el 03 de Agosto de 2011, de
[Link]

143
A 4. Capital Social y Capacidades en las OSC

Moderador: Lic. Luis Ernesto González Juárez – Instituto Nacional de Desarrollo


Social

EL IMPULSO DE LA CULTURA CIUDADANA COMO FUNDAMENTO PARA EJERCER


LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EN EL ESPACIO PÚBLICO

Fausto Márquez Vela

RESUMEN

Ante el complicado panorama que hoy día se presenta en las ciudades de nuestro país, la
investigación tiene como propósitos, primeramente, establecer la necesidad y pertinencia para
desarrollar una cultura ciudadana como fundamento para que los ciudadanos puedan ejercer
adecuadamente su responsabilidad social en los ámbitos público y colectivo y, posteriormente,
realizar una propuesta para su implementación impulsada desde el tercer sector que, conjuntamente
con las acciones e iniciativas emprendidas por las instituciones de gobierno, las empresas
socialmente responsables y las demás organizaciones de la sociedad civil, contribuya a fomentar la
convivencia colectiva y fortalecer la participación ciudadana como fundamentos para la
conformación de un ambiente sociocultural en el que las acciones cívicas y éticas sean la norma y
no la excepción, en una ciudad donde la vida sea digna.

Palabras clave: Responsabilidad social, Cultura ciudadana, Espacio Público, Convivencia


colectiva, Participación ciudadana

LA CIUDAD CONTEMPORÁNEA, UNA REALIDAD EN ESCALA DE GRISES

Atestiguamos un momento histórico. Producto del devenir científico, tecnológico, económico y


demográfico industrial que derivó en la transición de la población rural a la sociedad moderna
emergida triunfante tras la Revolución Industrial, a partir de la primera década de este siglo la
144
Tierra es un planeta eminentemente urbano. Según el Informe Mundial sobre Asentamientos
Humanos 2011 Ciudades y cambio climático, publicado por el Programa de las Naciones Unidas
para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), la urbanización en el mundo actual no tienen
precedentes; entre 1950 y 2011 la población urbana aumentó casi cinco veces, de tal modo, para el
año 2000 la población urbana mundial era del 49% y para el año 2025 será del 59%. Esta tendencia
es irreversible y México no escapa a esta dinámica de acelerada urbanización, pues, de acuerdo con
información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 1950, poco menos de
43% de la población vivía en localidades urbanas, en 1990 era de 71 por ciento y para 2010, esta
cifra aumentó a casi 78%. Desde hoy y para la posteridad, las ciudades se han convertido en los
lugares de mayor concentración de la población humana.

Este proceso reviste gran relevancia pues es indudable que la prioridad de la vida humana es, en lo
individual y en términos subjetivos, la búsqueda de una vida físicamente segura, emocionalmente
placentera y psicológicamente autorrealizada (que podríamos denominar como felicidad) y, en lo
colectivo y en términos objetivos, la consecución de una vida habitablemente digna, socialmente
justa y económicamente próspera (que podríamos denominar como calidad de vida), por lo que
estas cifras indican que hemos apostado totalmente a las ciudades como el lugar indicado para ello.
Pero es evidente que, en la búsqueda individual de una vida segura y placentera, nos hemos
olvidado por completo de la vida colectiva, de lo habitable, de lo sociable, y de la profunda relación
que ello tiene con la prosperidad y con nuestra propia autorrealización.

Como se constató en la publicación Habitar el Mundo del primer Fórum Universal de las Culturas
Barcelona 2004: ―Nos hallamos ya en el siglo XXI, con doscientos años de civilización industrial y
progreso tecno-científico. Hemos hecho grandes procesos pero también tenemos grandes
problemas. El modelo socioeconómico imperante no acaba de funcionar satisfactoriamente. En
efecto, el progreso y el bienestar conviven, indiferentes, con la disfunción y la inequidad. […]
Queremos apropiarnos de toda la riqueza generada sin asumir los costes ambientales y sociales de la
producción. De ahí que contaminemos y de ahí que exista tanta pobreza en medio de tanta riqueza‖.
Y, en tanto hábitat donde se concentra la sociedad del consumo, en ningún lugar se ha reflejado con
más crudeza esta nociva situación que en la ciudad.

En las ciudades de nuestro país, se vive actualmente una realidad en escala de grises: Por un lado
nos ofrece la seguridad de ‗un lugar‘ donde habitar, trabajar y disfrutar, en el cual encontramos
alimento, educación, salud, arte, deporte y entretenimiento, hay mucho por hacer, mucho a donde ir,
mucho por consumir, mucho por admirar, en suma, nos puede ofrecer un gran dinamismo
sociocultural que llena de alegría los sentidos. Pero por otro lado, la ciudad se ha tornado también
145
en un lugar inseguro, que nos produce temor, preocupación, angustia, coraje e impotencia; se
percibe cotidianamente y por doquier, un ambiente enrarecido, cada vez más tóxico. El vivir pierde
blandura y se vuelve un duro sobrevivir. La cruda realidad tridimensional va perdiendo colorido y
solo vemos el color de la vida por televisor y en pantalla plana, a través de los bienes, los productos,
y las experiencias que podemos consumir y que seductoramente nos muestra el marketing
publicitario pero a las que cada vez es más difícil acceder. Cielos grises, edificaciones grises,
salarios grises, políticos grises. Ante el estrés denominado como la epidemia del siglo XX, el
egoísmo se revela ahora como la pandemia social de este siglo; una cultura de violencia, crimen,
abuso, corrupción, impunidad e indiferencia, comienzan a dejar de ser noticia para volverse una
costumbre… vidas grises.

Entre un egoísmo lacerante que produce pobreza y una pobreza lacerante que produce egoísmo,
aunado a una indiferencia por la convivencia colectiva y una convivencia colectiva indiferente,
estamos dando forma a la vida en la ciudad, la cual supone cada vez más retos y problemas de muy
diversa índole que amenazan la sustentabilidad ambiental, degradan el entorno urbano y atentan
contra la estabilidad del tejido social, y que en suma, presentan un escenario de latente
inhabitabilidad que pone incluso en riesgo la gobernabilidad democrática, y que al ser
evidentemente insostenible, genera condiciones desfavorables para la competitividad limitando en
gran medida las posibilidades de desarrollo, creando un círculo vicioso en detrimento de la calidad
de vida, que ya ha comenzado a manifestar alarmantes síntomas.

―Mientras hubo en el mundo más vacíos que llenos construidos, el noble arte de construir llenos fue
útil y deseable […] Pero la población creció, la demanda de habitar también; el mundo se lleno de
llenos y los vacíos empezaron a quedar recortados, separados, abandonados, degradados o
alterados… […] La prepotencia es el signo del accionar socioambiental hasta hoy y, muy en
especial es el modus operandi del do it yourself y otras manifestaciones del individualismo
acumulador: en la sociedad de la desconfianza, de la insolidaridad, debemos armarnos de
prepotencia para construir nuestro hábitat y nuestro ser… […] En un mundo demasiado lleno, allí
donde la demanda de urbanización concentró megalópolis, dejando inhabitadas regiones otrora
civilizadas, la prepotencia es hoy un modo cruel e insostenible de hacer‖ (Pesci, 2004)*.

En el ámbito urbano, esta situación se refleja sigilosamente, pues ―lo que en un momento
determinado el espacio público fue el eje de la organización de la ciudad hoy es más un espacio
residual. De aquella ciudad organizada desde el espacio público, a la que hoy existe hay un
verdadero abismo; por ello se puede afirmar, sin temor a equivocación, que la plaza organizadora de
la ciudad es un producto urbano en vías de extinción. Dentro de las nuevas corrientes de la
146
urbanización en América Latina la plaza ha perdido funcionalidad y, con ello, estamos viviendo su
forzosa desaparición. […] Hoy la ciudad se organiza desde lo privado y estos espacios comunitarios
-como las plazas- terminan siendo, por un lado, un desperdicio para lógica económica de la
maximización de la ganancia y, por otro, un mal necesario para cumplir con lar normas del
urbanismo. De espacio estructurante ha pasado a ser un espacio estructurado, residual o marginal o,
incluso, a desaparecer por la pérdida de sus roles o por la sustitución por otros espacios más
funcionales al urbanismo actual (el centro comercial o el club social)‖ (Carrión, 2007).

Y de igual forma, muestra su faceta más cruda en el ámbito social: ―La violencia urbana se
expande, cada vez con mayor fuerza, en las ciudades de la Región [América Latina]. El incremento
real de los actos delictivos y la nueva percepción de la población, provocan cambios manifiestos en
las urbes latinoamericanas. Allí están las transformaciones en el urbanismo (amurallamiento de la
ciudad, nuevas formas de segregación residencial), en los comportamientos de la población
(angustia, desamparo), en la interacción social (reducción de la ciudadanía, nuevas formas de
socialización) y en la militarización de las ciudades; amén de la reducción de la calidad de vida de
la población‖ (Carrión, 1993).

Ante esta patente degradación, quién no ha sentido alguna vez, al transitar por las calles de la
ciudad, al leer los diarios y ver los noticieros, o al dialogar sobre ello con familiares y amigos, una
amarga sensación de consternación, injusticia, coraje, temor y cierta frustración, pero también, a
menudo, el deseo y las ganas de hacer algo, lo que sea, para contribuir a remediarlo. Sin embargo,
ya sea que por nuestras negativas emociones, pensamientos limitantes o arraigadas costumbres, tan
solo comenzamos preguntándonos cómo es que llegamos a esto y tratamos de buscar causas y
culpables, pero terminamos por no hacer nada y simplemente tratamos de olvidarlo, aunque
quedándonos con un sentimiento de impotencia y con una coraza, cada vez más gruesa, de
insensibilidad que se torna en apatía.

Los problemas colectivos y sus infortunados efectos no cesan de surgir, por el contrario, parecieran
aumentar en número e intensidad y rebasar las capacidades de gobierno, empresas y organizaciones
de la sociedad civil, pues sus respectivas agendas dan la impresión de encontrarse saturadas. Se
vislumbra, pues, un panorama de enormes retos y dudas y, para colmo de males, las instituciones
públicas y políticas, garantes de nuestra seguridad y derechos, se encuentran cada vez más
desprestigiadas por casos de corrupción e ineficacia, acrecentando el descontento y acentuando la
desconfianza. El sueño de la vida en la ciudad en pos de la anhelada felicidad y la cita de la
sociedad mexicana con la ambicionada calidad de vida, parecen desvanecerse, ante atónitas
miradas, en un agónico suspiro.
147
Los problemas están ahí y nos afectan a todos de un modo u otro, queda por tanto, tomar una actitud
ante ellos: De ninguna utilidad resultaría caer en fatalismos o derrotismos; tampoco suponer que
nada pasa distrayendo la atención en otra parte; o pretender ingenuamente, cual avestruz, ―enterrar
la cabeza en la arena‖ para no querer ver el peligro; ni cruzarse de brazos en espera de que otro sea
quien resuelva la situación pues es quizá esperar demasiado. La alternativa más apropiada es actuar
y ―tomar al toro por los cuernos‖ para intentar atenuar o revertir los síntomas de deterioro, pues aun
pareciera no estar todo perdido.

―El destino de los humanos es vivir en la ciudad. De hecho, se puede considerar a la ciudad el nicho
ecológico de la especie humana. [...] La condición urbana todavía no es sinónimo de paraíso pero
tampoco de infierno. Es, a la vez, el espacio de las grandes oportunidades y donde toman cuerpo la
marginación y la discriminación; allí donde las posibilidades de socializarse son más altas, y donde
aislarse puede ser más dramático; espacio de la libertad y de la participación política y aquel donde
se ha podido organizar la mayor opresión, a pesar de contar con oponentes entre sus habitantes. Son
exactamente estas contradicciones las que hacen que la ciudad no sólo sea apasionante, sino que
represente la ocasión para promover nuevos modelos de organización social, nuevas formas de
participación, nuevas modalidades de funcionamiento. […] El circuito individuo/colectividad, la
contraposición y, a la vez, la integración de estos dos aspectos de la condición humana, caracteriza
la condición urbana y construye la sociedad en la cual las relaciones que se crean a partir de la
―voluntad natural‖ se sustituyen por aquellas que se generan a partir de la ―voluntad racional‖ […]
Es verdad que la vida urbana enferma, una catástrofe que se puede curar no con la ―huida de la
ciudad‖, sino trabajando en la ciudad. Reflexionar, proyectar o trabajar por la ciudad no supone
eliminar las contradicciones de la vida urbana, pero tal vez puedan reducirse y, al mismo tiempo,
constituirse como factores de progreso y transformación (Indovina, 2004)*.

En Las contradicciones culturales del capitalismo (1977), Daniel Bell, sociólogo estadounidense,
parece lanzarnos visionariamente un reto: ―Hoy la economía está alterada y el sistema político se
halla recargado por problemas que nunca antes tuvo que afrontar. Un problema es si el sistema
puede administrar la enorme carga de problemas. Esto depende, en parte, de respuestas económicas
"técnicas" y, también, de la estabilidad del sistema mundial. Pero la cuestión más profunda y difícil
es la legitimación de la sociedad tal como se expresa en las motivaciones de los individuos y en los
fines morales de la nación. […] El modernismo está agotado y ya no es amenazador. El hedonismo
[posmodernista] remeda sus estériles bromas. Pero el orden social carece de una cultura que sea la
expresión simbólica de alguna vitalidad o de un impulso moral que sea fuerza motivacional o
vinculatoria. ¿Qué puede mantener unida a la sociedad, entonces?‖.

148
En estos tiempos de constante agitación pero de incesante innovación, es necesario también
desarrollar nuevas formas de interacción social para responder a esta interrogante. En este sentido,
la responsabilidad social emerge hoy día como un área de oportunidad para la creación de una
dinamización sociocultural tendiente a fomentar la convivencia colectiva y fortalecer la
participación ciudadana que generen un ambiente con mejores condiciones socioculturales como
fundamento para favorecer el desarrollo y, por consiguiente, la calidad de vida. Bien podemos decir
que el desarrollo debe ser fortalecido estructuralmente, pero requiere ser cimentado
socioculturalmente.

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CIUDADANA, TRANSFORMARNOS PARA


TRANSFORMAR

La ‗responsabilidad social‘ se entiende como la incorporación de valores colectivos en la relación


individuo-sociedad-entorno, tratándose de un ámbito público donde es requerido el trabajo
corresponsable de actores sociales y ciudadanía.

A la par de los esfuerzos emprendidos por instituciones de gobierno, empresas socialmente


responsables y organizaciones de la sociedad civil, ante la alarmante situación y dada la magnitud
de los desafíos colectivos, resulta cada vez más evidente para una gran mayoría, la necesidad de
incorporar corresponsablemente a la ciudadanía, actualmente disgustada, desarticulada y
expectante, en la solución de los escenarios de latente inhabitabilidad, insustentabilidad e
ingobernabilidad pues, citando al filósofo español Fernando Savater: ―Limitarse sin más a la queja o
al pataleo continuo sin participar, es una actitud de vasallo, no de ciudadano‖.

En consecuencia, es necesario ―despertar‖ a la ciudadanía de su ―letargo‖ para que participe


activamente en la construcción colectiva de ciudad. No obstante, carecemos como sociedad de las
aptitudes y actitudes necesarias para participar responsablemente así como de una motivación
colectiva que, además, le de sentido al esfuerzo individual. Coexistimos y cohabitamos, pero no
sabemos convivir como sociedad en estos tiempos de crisis. Vivimos la «paradoja del
individualismo-colectivo»: Construimos y consumimos colectivamente la ciudad pero como una
aglomeración de habitantes sin un sentido de conjunto y en un ambiente de individualismo
exacerbado en el que cada cual solo ve para sí mismo, a costa de lo que sea y de quién sea; el todo
(sociedad) no es la suma de sus partes (individuos), sino la división de las mismas.

Esta situación tiene una clara explicación: ―Se entiende por conglomerado, una agrupación de
personas que, aun hallándose en proximidad física entre sí, carecen de comunicación recíproca y no
existe entre ellos interacción mutua, lo que, lógicamente, impide la emergencia de una organización

149
estable y reconocible. Sus vínculos de unión son débiles y, en la mayoría de los casos, meramente
coyunturales […] Los habitantes de una ciudad-dormitorio, o los residentes en un mismo distrito
postal, son también conglomerados porque, aunque comparten un mismo espacio físico de manera
permanente (o, al menos, duradera), carecen de interacción, de organización y de conciencia de
pertenecer a un proyecto de comunidad urbana‖ (Morales, 1997). Por ello, un genuino interés por
«lo público» y «lo colectivo», aquello que es de todos y no es de nadie, no es parte integral de
nuestra cultura. Por esto mismo, las acciones positivas que individuos u organizaciones realizan por
su cuenta están dispersas y atomizadas, por lo que su impacto y beneficios han sido limitados y/o
poco conocidos.

En el ámbito de la responsabilidad social, la ciudadanía tiene un amplio margen de acción, por lo


que resulta imperante impulsar una iniciativa que convoque la inclusión, formación y organización
de los ciudadanos, para que asuman nuevos conocimientos, aptitudes, actitudes, hábitos y valores
para la convivencia colectiva y la participación ciudadana; lo cual, permitiría transitar de un
conglomerado de habitantes pasivos, desinformados e indiferentes, a un conjunto de ciudadanos
activos, informados, propositivos, motivados y comprometidos con la generación de mejores
condiciones socioculturales para fomentar el desarrollo y una mejor calidad de vida.

Los problemas con un origen cultural deben encontrar su solución en el ámbito de la cultura. El
convivir colectivamente es también un arte, es una forma de expresión mediante la cual el
ciudadano manifiesta su sentir respecto de la ciudad que habita y la sociedad con la que cohabita.
Un artista es la persona que ha desarrollado, tanto su sensibilidad frente al mundo que lo rodea,
como su creatividad y la capacidad de comunicar lo sentido mediante el buen uso de la técnica para
producir obras de arte, la cual adquiere mediante un proceso de aprendizaje y una práctica constante
para ejercer con destreza dicha actividad. De esta forma, la responsabilidad social supone adquirir
las competencias necesarias para que cada ciudadano sea la mejor expresión artística de sí mismo y
que la ciudad se constituya como la obra de arte de la colectividad.

Surge así la interrogante de por qué los ciudadanos no hemos adoptado aún nuestra responsabilidad
social. Es verdad que una razón de peso para no involucrarnos y participar se deba, principalmente,
a la dificultad que suponen los avatares de la vida cotidiana en la búsqueda de la satisfacción de las
necesidades individuales (y familiares), y consideremos, además, que el ámbito colectivo compete
específicamente al gobierno, por lo que optamos por relegar el tema sin dedicar tiempo ni esfuerzo,
aunque no caigamos en cuenta que algunas prácticas sociales no nos demanden realmente ni
tiempo, ni esfuerzo y mucho menos dinero (separar los residuos sólidos, ceder el paso). Pero es muy
probable también que, aunque queramos hacer algo, no tengamos en claro, o bien qué hacer o cómo
150
hacerlo, y por otra parte, pensemos que no tenga caso hacerlo pues los demás no lo hacen o porque
el impacto de nuestras acciones sería muy limitado.

Es así, que algunas posibles razones para explicar el por qué la ciudadanía no ha adoptado aún una
responsabilidad social y que, a su vez, permiten perfilar probables estrategias para impulsarla, bien
pueden ser:

a) Amplio desconocimiento sobre el rol del ciudadano: No hay una clara comprensión en la
ciudadanía sobre lo que le correspondería hacer como parte de su responsabilidad social. ¿El qué?

b) Falta de plena conciencia e interés sobre «lo público» y «lo colectivo»: Se piensa comúnmente
que la única responsabilidad del individuo es procurar su propio bienestar y que las actividades de
este tipo corresponden solo a los ―altruistas‖, sin llegar a considerar que lo que pasa en la ciudad
traspasa el espacio público y condiciona nuestro estilo de vida. ¿El por qué?

c) Ausencia de motivación: No existe un pacto de ciudadanos común y compartido que motive el


cumplimiento de normas sociales y se percibe desconfianza, apatía e indiferencia respecto al
proceder de los demás. ¿El para qué?

d) Carencia de un modelo eficiente: No se cuenta con un instrumento claro y ampliamente


difundido que promueva la responsabilidad social entre los ciudadanos y, que de manera integral y
sistemática, oriente la acción colectiva. ¿El cómo?

e) Inexistencia de una estructura institucional: No hay un organismo que tenga como función
específica el motivar, integrar, sistematizar y difundir iniciativas de responsabilidad social
ciudadana, que pueda ser identificado y reconocido por la sociedad. ¿El quién?

Así pues, gobierno, empresas y sociedad organizada, trabajan laboriosamente cada uno con su
propia agenda para fortalecer la competitividad, fomentar el desarrollo humano y combatir la
pobreza y marginación. Entonces, ¿qué compete al ciudadano para incorporarse responsablemente
en la consecución de una mejor calidad de vida? Para definir esto, es conveniente remitir a la noción
de ‗ciudadano‘.

En tanto mexicanos, mayores de 18 años y con un modo honesto de vivir, adoptamos la calidad de
‗ciudadanos de la República‘, y somos sujetos con prerrogativas y obligaciones que nos señala la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en los artículos 35 y 36, relacionadas con la
vida política del país, esencialmente: Inscribirse en el catastro de la municipalidad así como
también en el Registro Nacional de Ciudadanos; votar y poder ser votado en las elecciones
populares así como desempeñar cargos de elección popular; asociarse individual y libremente en los

151
asuntos políticos del país; alistarse y servir en el Ejército o Guardia Nacional para la defensa de la
República; y ejercer en toda clase de negocios el derecho de petición. Desde esta perspectiva,
‗ciudadano‘ se entiende como la persona, sujeta de prerrogativas y obligaciones, con capacidad
jurídica de tomar parte en el curso de su sistema político.

Pero otra connotación de ‗ciudadano‘ corresponde a aquella en tanto habitante de una ciudad. Esto
nos remite por tanto a dilucidar sobre el concepto de ‗ciudad‘.

―La ciudad es un sistema. Un sistema no son muchas cosas juntas, sino muchas cosas
interaccionando al mismo tiempo, muchas cosas que dependen unas de otras. La ciudad es un
sistema de raíces extensas, profundamente hincadas en un amplio territorio circundante. La ciudad
(polis) es un ambiente (oikos), unas edificaciones (urbs) y una gente (civites). El arte de gobernar la
polis es la política. La buena política urbana favorece las relaciones y los intercambios en el seno
del sistema, es decir, ayuda a mantener una fértil complejidad civil, esencia propia de toda
ciudad‖.*

Las relaciones e intercambios que se suceden en el espacio físico de la ciudad y que conforman esa
complejidad civil, le confieren una cualidad de ‗público‘ al espacio. Jordi Borja (1998) señala que,
―La ciudad es espacio público al ser espacio de lugares, sedes de formas diversas de relación, de
acción, de expresión y de participación en asuntos de interés ciudadano‖, indicando además que,
―El espacio público supone dominio público, uso social colectivo y multifuncionalidad‖.

Al respecto, Patricia Ramírez Kuri (2004) indica que, ―Desde una perspectiva socioterritorial, el
concepto de espacio público se ha definido como el lugar común donde la gente lleva a cabo
actividades cotidianas, funcionales y rituales que cohesionan a la comunidad. En este lugar común,
que se usa o puede usarse con propósitos públicos o privados, la gente se relaciona con su entorno
físico y social, se encuentra con la historia propia o la de otros, en escenarios que conjugan
elementos naturales, socioculturales y arquitectónicos con prácticas sociales que pueden estimular o
limitar la comunicación y la integración social entre individuos y grupos diferentes‖. Por otra parte,
sugiere que ―el debate en torno al espacio público, a la ciudadanía y a su ejercicio en términos de
derechos y obligaciones […] Pone el énfasis en las posibilidades potenciales de reconstrucción del
tejido social, de regeneración e integración del espacio urbano a partir de políticas, programas,
proyectos y acciones de carácter integral‖.

Puede decirse entonces que, en tanto realizada por ‗ciudadanos‘ en el ‗espacio público‘, el ejercicio
de la responsabilidad social ciudadana comprende dos dimensiones: Una sociopolítica (polis)
relacionada con la ‗República‘ (cosa pública, ‗Res publica‟, en latín) que tiene que ver con «lo

152
público», donde se ejercen derechos y deberes ciudadanos participando en el espacio público
democrático; y otra socioterritorial asociada al espacio físico de la ‗Ciudad‘, es tanto conjunto de
gente (civites), lugares naturales (oikos) y construidos (urbis), es decir, con la sociedad y su hábitat,
que tiene que ver con «lo colectivo», donde se desarrollan actividades en relación con la vida
cotidiana de los ciudadanos (movilidad, esparcimiento, recreación) y se disfruta del patrimonio
común (ambiental, arquitectónico, urbanístico y cultural) conviviendo en el espacio público urbano.

De tal forma, el habitante de una ciudad, al adoptar una responsabilidad social, adquiere una
ciudadanía que va más allá del reconocimiento y la igualdad formal y legal, vinculada al ámbito
político de la ciudad donde el ciudadano toma parte en relación con la vida democrática; ésta se
refiere también al sentido de comunidad, de pertenencia, de identificación y de compromiso con el
medio natural del cual vive, con el entorno urbano en el cual vive y con la sociedad con la cual
convive.

Simple, llana y coloquialmente, ‗responsabilidad social ciudadana‘ quiere decir: hacer lo que nos
corresponde hacer como ciudadanos para responder adecuadamente al mejoramiento de la sociedad,
actuando en los ámbitos público y colectivo de la ciudad. No se trata solo de transformar nuestro
entorno, sino de transformarnos para que nuestro entorno se transforme.

Ahora bien, para poder ejercer la responsabilidad social ciudadana adecuadamente, es necesario
adquirir los conocimientos, actitudes, aptitudes y valores apropiados (competencias),
transformándolos en prácticas sociales cívicas y urbanas, codificadas en comportamientos
ciudadanos que, desarrollados sistemática y colectivamente, se conviertan en hábitos ciudadanos
que, en conjunto, conformen una cultura ciudadana que se signifique, a su vez, como parte de la
identidad colectiva.

Así, se entiende la necesidad de desarrollar en la sociedad una cultura ciudadana para ejercer
adecuadamente una responsabilidad social que nos permita transitar de habitantes a ciudadanos, de
empresarios a filántropos y de políticos a demócratas.

LA CULTURA CIUDADANA, FUERZA MOTIVACIONAL Y VINCULATORIA

El referente, ampliamente reconocido de la cultura ciudadana, se remite al concepto concebido por


el alcalde de Santa Fe de Bogotá, Colombia, Antanas Mokus, durante el periodo de gobierno 1995-
1997, e incorporada como política pública para la formación de ciudadanía constituyendo el eje
central del programa de gobierno Formar ciudad, logrando transformaciones significativas en
materia de convivencia ciudadana.

La característica fundamental de la iniciativa, es que fue concebida, impulsada e implementada por


153
un gobierno de escala municipal, por lo que ―la innovación clave de Cultura Ciudadana como
política pública es asumir que un gobierno local puede, con el fin de cambiar o de consolidar
algunos comportamientos, intentar con éxito influir de manera puntual sobre la cultura y la
conciencia y no solamente sobre la ley y sus mecanismos de aplicación‖, principalmente, ―con dos
propósitos: 1) para hacer cumplir la ley y 2) para lograr bienes colectivos (por ejemplo, acatamiento
de normas formales, ahorro de agua, reducir la congestión vial, salvaguardar la vida), aunque en
ocasiones ambos propósitos van juntos, por ejemplo, cuando se busca aumentar la disciplina en la
tributación‖. De tal forma, la cultura ciudadana tiene dos componentes teóricos principales: los
conceptos de ley, moral y cultura y su armonía o divorcio como motivación del comportamiento de
los ciudadanos, y la acción colectiva, como medio para el logro de bienes públicos.

La noción del concepto parte de la concepción de las relaciones formales e informales que regulan
el funcionamiento de una sociedad. Las relaciones formales son mediadas la ley, mientras las
relaciones informales lo son por la moral y la cultura. De tal forma, existen un conjunto de normas
tradicionales de regulación del comportamiento humano: legales, morales y sociales. Es normal la
existencia de algo de tensión entre ley, moral y cultura pues parten de dinámicas diferentes, pero el
divorcio puede afectar gravemente la convivencia y la productividad de una sociedad, el cual puede
expresarse, fundamentalmente, cuando hay aprobación moral y cultural a acciones ilegales y cuando
hay indiferencia o desaprobación cultural y moral al cumplimiento de obligaciones legales. Así
pues, ―construir ciudadanía es aprender a asumir las tensiones entre estos tres sistemas reguladores
para aumentar su convergencia por lo menos en lo más básico‖ (Mokus, 2004).

Asimismo, se entiende que hay bienes públicos que sólo se obtienen si una muy considerable
cantidad de personas cooperan, hay acción colectiva, por ejemplo, cuando toda una ciudad o un país
ahorran agua. Para iniciar una acción colectiva se necesitan personas altruistas que siguen pautas de
conducta simplemente por el hecho de que sería bueno que todos las siguieran, que resultan ser
claves para llevar la cooperación hasta el nivel en que permita comenzar a sumar cooperadores
condicionales, que lo hacen cuando hay un porcentaje suficiente de cooperadores o si se ve que la
iniciativa va a resultar o ya está dando resultados tangibles. El problema radica en que el óptimo
egoísta se da cuando un individuo no coopera pero se beneficia de la cooperación de otros, por lo
tanto, para que haya acciones colectivas exitosas se necesita mantener a raya ese comportamiento.
Resulta muy útil la información sobre el avance de las acciones colectivas, compartir los
argumentos tanto de utilidad como de moralidad, y comunicar de manera explícita los caminos que
el ciudadano puede decidir seguir (iniciador, cooperador condicional, egoísta) haciendo énfasis en
los de mayor cooperación. De esta forma, ―La superación concreta de la desconfianza, la capacidad

154
de actuar a partir de hipótesis no pesimistas sobre los demás, ser capaz de suponer en las otras
personas altruismo y disposición a cumplir voluntariamente normas, conduce a la derrota de las
estrategias asociadas a la desconfianza y al pesimismo sobre el comportamiento del otro‖ (Mokus,
2004).

De este modo, el campo de acción principal de cultura ciudadana se refiere, particularmente, a ―la
convivencia entre desconocidos en una ciudad o una región, con sus aspectos relacionados, como
son el acatamiento de las normas, el cumplimiento de acuerdos, la solidaridad, la tolerancia, la
confianza, la identidad y el sentido de pertenencia‖ (Mokus, 2004). Dos de las conductas que más
afectan dicha convivencia, son el ―atajismo‖ que se refiere a conductas que buscan obtener
resultados de corto plazo y con el mínimo esfuerzo; y la anomia que literalmente significa carencia
de normas y, ―según Durkheim, se da en aquellas situaciones en las que la jerarquía de valores de
una sociedad ha perdido vigencia sin que se haya instaurado todavía un nuevo sistema de valores.
Existe, por tanto, un vacío normativo mereced al cual el individuo carece de una orientación
axiológica clara y coherente‖ (Morales, 1997). La conjunción de estas dos actitudes crea una cultura
donde ―todo se vale‖ con el único interés de obtener un beneficio propio o el de los suyos.

Por lo tanto, la cultura ciudadana se entiende como el conjunto de valores, actitudes,


comportamientos y normas compartidas que generan sentido de pertenencia, impulsan el progreso,
facilitan la convivencia y conducen al respeto del patrimonio común, buscando lograr, por vía
pedagógica, el cumplimiento de la ley y/o impulsar acciones colectivas para lograr bienes públicos.

Socialmente, se pretende que la promoción de la cultura ciudadana se constituya como una


iniciativa que actúe como fuerza motivacional y vinculatoria para convivir mejor. ―Convivir es
llegar a vivir juntos entre distintos sin los riesgos de la violencia y con la expectativa de aprovechar
fértilmente nuestras diferencias‖, entendiendo la convivencia como la condición de ―interactuar con
personas conocidas o desconocidas en un ambiente de respeto a las normas formales e informales y
a los derechos ciudadanos‖ (Mokus, 2004).

Asimismo, la relación de la cultura ciudadana como factor clave en el desarrollo no había sido
considerada en la mayoría de los modelos económicos ni en las estrategias de los actores de las
ciudades, sino hasta años recientes, como lo constata el Reporte de Competitividad Urbana 2010:
Acciones Urgentes para las Ciudades del Futuro, documento elaborado por el Instituto Mexicano
para la Competitividad (IMCO), que señala la cultura ciudadana como una de las tres propuestas
transversales para mejorar la gestión de las ciudades mexicanas, analizando el papel de la
ciudadanía en la vida pública y ―reconociendo la necesidad de que las instituciones formales (leyes,
reglamentos, normas, etc.) y las informales (comportamientos, valores, actitudes, etc.) funcionen de
155
manera conjunta para permitir una mejor convivencia y mayores sinergias que conduzcan al
desarrollo de la zona urbana‖.

En consecuencia con lo anterior, es que la organización mundial Ciudades y Gobiernos Locales


Unidos propone, desde el año 2004, impulsar a la cultura como el cuarto pilar del desarrollo
sostenible, promoviendo para ello la Agenda 21 de la Cultura, documento en el que señala que ―la
convivencia en las ciudades implica un acuerdo de responsabilidad conjunta entre ciudadanía,
sociedad civil y gobiernos locales‖ y que ―el ordenamiento jurídico resulta fundamental pero no
puede ser la única regulación de la convivencia en las ciudades‖.

En nuestro país, se han hecho esfuerzos significativos para fortalecer la ciudadanía, como lo es la
inclusión en el sistema educativo nacional de la asignatura Formación Cívica y Ética (otrora
denominada Civismo) al currículo del nivel básico en el transcurso de la década pasada. Sin
embargo, lo aprendido por el educando podría verse echado por tierra al confrontarse, fuera del
ámbito escolar, con una realidad adversa, conflictiva y competitiva, con paradigmas culturales que
generan conductas sociales de atajismo (―el gandalla no batalla‖) y anomia (―el que no tranza no
avanza‖) y que conforman un contexto agresivo y violento en el cual puedan desarrollar y poner en
práctica lo aprendido, ocasionando que sean rápidamente conformados y absorbidos por esta
dinámica. ―La formación cultural ciudadana ha de estar presente transversalmente en todos los
esfuerzos educativos de la sociedad, sean estos formales, no formales o informales‖ (Elizalde,
1998).

Por ello, se vislumbra la necesidad de impulsar una iniciativa que incida en la conformación de un
ambiente sociocultural propicio en el cual puedan insertarse los educandos egresados para poder
poner en ejercicio lo aprendido, de tal forma que las acciones cívicas y éticas sean la norma y no la
excepción. Un ambiente nocivo y hostil mina la confianza, crea distracción, genera frustración y
fortalece el egoísmo. Las conductas sociales, que derivan en comportamientos ciudadanos, se
gestan en el vientre (influencia genética), se promueven en la casa (influencia familiar), se
fortalecen en la escuela (influencia social), pero se consolidan en la calle (influencia ambiental).
Surge entonces la imperiosa necesidad de fomentar también un ambiente sociocultural que ofrezca
las condiciones mínimas necesarias, en el cual puedan promoverse, fortalecerse y consolidarse
mejores normas culturales, prácticas sociales y valores ciudadanos para la convivencia colectiva y
la participación ciudadana, que no encuentren rechazo o indiferencia sino aceptación y
reconocimiento colectivos.

Ser ciudadano(a) implica reconocerse como miembro de una comunidad política y social, e
involucrarse en las situaciones que interesan a la comunidad, desarrollando acciones colectivas que
156
permitan obtener bienes públicos y hacer valer los derechos, pero también implica sujetarse al
conocimiento y cumplimiento de las normas, leyes y obligaciones propias de dicha comunidad. De
tal forma, la ciudadanía es el derecho y la disposición de participar en la vida pública y social de la
comunidad, a través de la acción autorregulada y responsable, participación que se ejerce en el
espacio público, y para la cual se requiere de conocimientos, aptitudes, actitudes y valores
apropiados.

Así pues, el reto de impulsar la cultura ciudadana es imponente e impostergable, pero el fin que se
persigue con esta iniciativa justifica con creces el esfuerzo, que en palabras de Fernando Viviescas
(1997), es: ―La apuesta por la construcción de una ciudad donde la cultura ciudadana dote a cada
habitante de los elementos con los cuales pueda aportar al interés colectivo su creatividad, su
ingenio y su voluntad consciente para construir una urbe donde la vida sea digna‖.

FACTORES PARA IMPULSAR LA CULTURA CIUDADANA, DE LA TEORÍA A LA


PRÁCTICA

En el trabajo de investigación Una trama particular, pedagogía ciudadana, instituciones, proceso


histórico y liderazgo; Bogotá 1995-1997 (2004), Edgar Yesid Sierra presenta el estudio de caso en
relación con la implementación de la cultura ciudadana analizando principalmente el contexto en el
que se analizó la iniciativa así como los factores que pudieron contribuir a su éxito, argumentando
que ―a la hora de pensar en civismo, ciudadanía, cultura ciudadana (entre otros conceptos
semejantes) no solo debemos ocuparnos de la escuela, sino también es necesario reflexionar acerca
de las instituciones, de su legitimidad y de los procesos históricos en los que se lleva a cabo el
ejercicio ciudadano‖.

El reconocimiento por parte de los bogotanos respecto a las transformaciones en materia de


convivencia ciudadana que se produjeron en la ciudad pronto ganó la atención de los organismos
internacionales y el caso de Bogotá se ha tomado como ejemplo en el nivel mundial. Pero en años
posteriores y en otras latitudes, se intentó copiar las estrategias que pretendían incentivar el cambio
en los comportamientos ciudadanos sin alcanzar los importantes logros en materia de convivencia a
los que se llegó en Bogotá. En este sentido, la investigación condujo a importantes aportaciones
para explicar el cambio en los comportamientos ciudadanos. ―La transformación en los
comportamientos ciudadanos no solamente obedeció a las estrategias implantadas por la
administración, sino que existieron otros factores que intervinieron en el caso particular de Bogotá
entre 1995-1997‖ (Sierra, 2004).

De esta forma, encontró que cuatro determinantes específicos convergieron en el proceso para

157
constituir un escenario favorable para la implantación de las estrategias de la administración:

a) Caracterización de los actores: la configuración de un tipo de comportamiento ciudadano y de


ciudadanía que presenta una fuerte creencia en la democracia como forma de gobierno ideal, pero
con un altísimo grado de desconfianza frente a los partidos tradicionales y a los políticos que
encarnan estos partidos.

b) Marco institucional: una reforma institucional, consecuencia de una crisis de los partidos, la cual
permite la apertura del sistema político y, a su vez, la llegada de Mockus a la Alcaldía.

c) Liderazgo: un tipo de líder o autoridad a la que responden favorablemente la ciudadanía.

d) Mecanismo pedagógico: las estrategias empleadas promueven la comunicación entre ciudadanos,


diversifican los canales posibles en que ésta se da, multiplican la posibilidad de los encuentros cara
a cara y evidencian problemas cotidianos de convivencia que muchas ciudades afrontan.

El trabajo pretender evidenciar que las estrategias pedagógicas propuestas por la administración que
buscaban transformar ciertos comportamientos ciudadanos en beneficio de la convivencia
ciudadana fueron exitosas y estuvieron inmersas en un contexto específico de ciudadanía, pero
determinado por una transformación del sistema político que permitió la llegada de un tipo
particular de autoridad. ―Esto nos estaría explicando aunque no del todo, pero sí de manera muy
sugerente, por qué no tuvieron el mismo impacto estrategias semejantes implantadas en contextos
diferentes. No sólo basta la formación ciudadana, la cultura cívica; también cuentan las
instituciones y un proceso histórico en el que se inserta este tipo de pedagogía‖ (Sierra, 2004).

―Evidentemente, cada ciudad o zona geográfica tiene antecedentes, condiciones y problemas


específicos en cuanto a los comportamientos, las actitudes y la conciencia de sus ciudadanos en
materia de convivencia, por lo tanto, las soluciones deben ser también específicas y adecuadas a
cada contexto, por lo que no existen fórmulas aplicab