0% encontró este documento útil (0 votos)
2K vistas1 página

Recuerdo de Niño

El documento es un recuerdo de la infancia del autor. Describe cómo su abuelo campesino les leía historias sobre San Francisco de Asís los domingos a él y otros niños sentados alrededor de una mesa. Los niños luego jugaban a imitar a San Francisco y sus seguidores, llamándose hermanos y viviendo en pobreza y amor. Años más tarde, el abuelo falleció y los niños crecieron y se separaron, pero el autor aún conserva ese recuerdo de su infancia y el amor de su abuelo por la historia de

Cargado por

TheZephyrSong91
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
2K vistas1 página

Recuerdo de Niño

El documento es un recuerdo de la infancia del autor. Describe cómo su abuelo campesino les leía historias sobre San Francisco de Asís los domingos a él y otros niños sentados alrededor de una mesa. Los niños luego jugaban a imitar a San Francisco y sus seguidores, llamándose hermanos y viviendo en pobreza y amor. Años más tarde, el abuelo falleció y los niños crecieron y se separaron, pero el autor aún conserva ese recuerdo de su infancia y el amor de su abuelo por la historia de

Cargado por

TheZephyrSong91
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

RECUERDO DE NIÑO

De años pasados me viene a la mente en corazón este bello recuerdo debo siempre
un viejo recuerdo, llevarlo.
de varios chicos rodeando una mesa
con gesto contento,
escuchando la historia de un libro,
que mi abuelo nos leía en domingo,
ese día el buen campesino se quedaba
conmigo.

Nos leía del santo Francisco, quien hablara a


las aves.
Y de cuando al leproso sufriendo, él curara en
sus males.
De aquel santo que nada tuviera,
y con amor su pobreza viviera,
y que igual que mi abuelo, un amor por los
campos sintiera.

Y al otro día jugamos a llamarnos hermanos,


a ser pobres por el amor.
Y con las aves cantamos y un lobo
amansamos,
yo era Fray Maseo, otro era Fray León.
Hace tiempo al recordar, suelo preguntar,
si Francisco alguna vez, bajaría a vernos
jugar.

Años pasaron y el buen campesino se quedó


dormido,
y el viejo libro quedó entre sus cosas,
cerrado, escondido.
Los chicos todos han ido creciendo,
y poco a poco han ido partiendo.
No sé si alguno guardara memoria de los
viejos tiempos.

Yo he crecido y el viejo recuerdo,


aún llevo conmigo,
del buen abuelo que amara la historia
del santo Francisco.
Tal vez el libro debiera buscarlo,
y a Francisco en mi vida encontrarlo,

También podría gustarte