ANÁLISIS COMPARATIVO ENTRE LOS TEXTOS “EL INDIO” DE FERNÁN SILVA VALDÉS Y UN
FRAGMENTO DE “TABARÉ” DE JUAN ZORRILLA DE SAN MARTÍN
El indio es un individuo que aparece a lo largo de la historia como un ser enigmático. A partir
de su figura es que surge en América Latina la corriente literaria llamada “Indigenista”. Entre
otros autores integrantes de esta corriente puede citarse a José María Arguedas, Manuel
Scorza, Luis Eduardo Valcárcel Vizcarra, Ciro Alegría, Enrique López Albújar, Gamaliel Churata y
Eleodoro Varga. En su mayoría, la literatura indigenista está relacionada con la literatura de
contenido social. El escritor encuentra su inspiración en los indígenas para hacer denuncias
sociales, buscar los orígenes de la identidad nacional o referirse al tema de la justicia social.
Dentro de esta literatura hay varias tendencias. En alguna se incluyen las leyendas, mitos y
aspectos religiosos, entre otros elementos. Otras tendencias tratan las sublevaciones
indígenas o aspectos relacionados con los sistemas políticos dominantes. Pero la tendencia
dominante sería la social, que describe el modo de vida, las costumbres y tradiciones, así
como el contacto con los grupos étnicos blancos. En el Río de la Plata, los indios en general
aparecen de forma negativa, como el componente salvaje del modelo de opuestos
civilización/barbarie. El folclore rioplatense reflejó las condiciones violentas del encuentro
entre indígenas y colonizadores.
Para la realización del trabajo he elegido el poema “El indio” de Fernán Silva Valdez, y un
fragmento de “Tabaré”, por presentar ambos textos puntos de vista sobre la figura del
indio que pueden ser comparadas . Más allá de las similitudes y diferencias literarias con las
cuales la figura indígena es tratada, considero que ambas visiones tienen una gran
importancia en la conformación de nuestra identidad cultural, ya que, en diferentes épocas,
buscan sintetizar en pocos rasgos la esencia de uno de los grupos humanos que nos
conformaron como nación. Estos textos literarios cumplen la función de representar
artísticamente una parte de nuestra historia, la cual muchas veces es desconocida , y llevan
a preguntarnos no solo sobre nuestros orígenes, sino también sobre nuestra visión presente
de “lo indígena”, en cuanto esto simbolizaría lo “distinto” o “diferente”, es decir, aquello
que está fuera de lo que consideraríamos como normal, correcto o aceptable.
Fernán Silva Valdés es un narrador, poeta y dramaturgo uruguayo nacido el 15 de octubre de
1887 y fallecido el 9 de enero de 1975, Se lo puede considerar el fundador del nativismo, una
corriente literaria que busca unir las nuevas formas artísticas surgidas a principios de siglo XX,
con los temas típicos o tradicionales nacionales. Sus libros de poemas más importantes, fueron
los titulados “Agua del tiempo” (1921), “Poemas Nativos” (1925), “Intemperie” (1930),
“Romances chúcaros” ( 1933) y “Romancero del Sur” (1938).
El poema “El indio” podría ubicarse en la corriente literaria llamada nativismo, aunque por su
tema puede ser considerado un texto indigenista.
El título del poema es emblemático ya que anticipa el tema que va a desarrollar. El poema
está formado por siete estrofas de diferente número de versos, que carecen de regularidad
métrica. Predomina la ausencia del uso de la rima, aunque se presentan algunos ejemplos de
rima asonante. El texto destaca la figura del indio como un ser autóctono, con una
personalidad y unas costumbres propias que son alteradas por la presencia del conquistador
español.
En la primera estrofa, se plantea el tema del origen del indio. Este origen es considerado
desconocido o misterioso a través de una metáfora: “Venía/ no se sabe de dónde”. A
continuación se señala el uso típico de vincha y plumas mediante la comparación con dos tipos
de aves. El indio aparece como un individuo pacífico que ama su tierra por encima de cualquier
idea de nación: “Si no sabía de patrias sabía de querencias”. Su temperamento guerrero está
de alguna manera justificado por la presencia del invasor . Se destacan la expresión “ arreos
de guerra” y dos comparaciones: “ siempre como un estorbo, siempre como una cuña”, para
referirse al carácter guerrero del indígena. Esta idea se refuerza con la hipérbole o
exageración: “vivo o muerto”, lo cual da idea de la resistencia ofrecida a la conquista. Pero
esta tendencia hacia la lucha es algo que lo constituye naturalmente, lo cual se observa en
las metáforas : “Modelado en barro de rebeldías” y “una señal de guerra le hacía punta a su
instinto”. Al mismo tiempo, una descripción grafopéyica y etopéyica destaca su aptitud para
el combate: “Esbelto, musculoso, retobado”.
En la tercera estrofa, se asocia el instinto al concepto de belleza. La costumbre de pintarse la
cara y usar plumas no solo es una cuestión estética sino que se relaciona con la idea de
virilidad: “Cuanto más se adornaba se sentía más hombre”. Las dos estrofas siguientes
continúan describiendo la valentía y la libertad de indio, al cual se lo define como “Señor de la
comarca” es decir como un individuo dominador de su territorio. La libertad de movimiento
se reafirma con la enumeración de verbos: “vadeaba”, “entraba”, “ambulaba
en una aspiración horizontal”. La valentía aparece con la metáfora “blandía su coraje afilado en
el viento”.
Es en la última estrofa donde se hace referencia a la unión indígena: “La conquista española
enderezó sus rumbos”. La libertad de cada tribu es “enderezada”, es decir, obliga a las tribus
a unificarse para enfrentar al conquistador: “se ataron en un haz, alrededor de un jefe,/
para rodar a un tiempo como las boleadoras”. Los últimos versos aluden indirectamente al
final trágico de los indios. Se destaca la aparente inexpresividad de los sentimientos indios y
su forma de morir es comparada a la de los pájaros.
En comparación al poema analizado anteriormente, he elegido un fragmento del libro
“Tabaré” ubicado en el capítulo cuarto del Canto Segundo del Segundo Libro.
El libro “Tabaré” fue publicado por Juan Zorrilla de San Martín, poeta uruguayo nacido en
1855, en el año 1888. El poema se inserta dentro de la corriente romántica, ya que se exalta
la pasión por sobre la razón, prevalece lo intuitivo, lo imaginativo y también lo trágico. Sin
embargo, “Tabaré” también tiene elementos modernistas como el cuidado por la forma, la
inclinación a innovar la métrica del verso; la búsqueda de imágenes pictóricas y musicales, y el
uso de símbolos.
“Tabaré” pertenece al género Épico-lírico y transcurre durante la época de la conquista
española. En cuanto a su estructura , la obra tiene una estructura externa conformada por
tres libros pero internamente puede dividirse en las siguientes partes:
1-Introducción: Presentación del paisaje e invocación del poeta.
2-Historia de Tabaré:
Nacimiento e infancia (Libro 1º).
Encuentro con Blanca, enamoramiento y retorno a la selva (Libro 2º)
3- Desenlace trágico: Muerte de Tabaré (Libro 3º).
En cuanto al tema, podría decirse que “Tabaré” plantea el antagonismo entre dos mundos
diferentes: el del charrúa y el del español. De este enfrentamiento no surge una unión
armónica entre ambas razas, sino que una de ellas —la indígena—es derrotada. Para dar la
sensación de verosimilitud histórica, aparecen en el poema alusiones históricas concretas, por
ejemplo, al adelantado Juan Ortiz de Zarate, fundador del pueblo El Salvador.
El fragmento de “Tabaré” elegido para el análisis, tiene diferencias formales con respecto al
ya analizado, debido a que está compuesto por dieciséis estrofas de cuatro versos cada una,
de los cuales los dos primeros son de siete sílabas y los dos restantes de once. También
encontramos que produce rima asonante entre los versos pares de cada estrofa.
El texto comienza con el adverbio de negación “No”, para referirse al aspecto “siniestro” de
los indios, los cuales además son animalizados al ser comparados con tigres. El indio,
representa lo salvaje, lo animal , lo no-civilizado. Estas características “negativas” , se expresan
a partir de un momento de derrota de los indígenas, cuando “la desgraciada estirpe…agoniza”.
Al contrario del texto anterior, acá tenemos claro el final de los pueblos indígenas como tal, los
cuales aparecen con la metáfora “sangre del desierto”. El único destino posible para los indios
es la desaparición ya no tienen “Hogar ni en la tierra ni en el cielo”. En este caso se observa el
elemento religioso que predomina en la obra Tabaré, ya que se hace referencia a la falta de
religiosidad indígena, lo cual provoca que los indios no sean merecedores de una vida más allá
de la muerte como si le ocurre a los cristianos.
Sin embargo, ambos poemas coinciden en atribuirle al indio un origen misterioso o al menos
desconocido. En este fragmento, además de misterioso, e l indio es un ser que no puede ser
entendido racionalmente y por lo tanto asociado a la idea del “mal”: “tiene en sus ojos un
monstruo luminoso”. Esta imagen se complementa con la descripción de su “ espíritu extraño
y concentrado”, de su expresión de “recelo” , así como también de una “languidez que tiene
algo de triste, mucho de siniestro”. Por otro lado, la descripción física en “Tabaré” coincide con
la de Fernán Silva Valdez en cuanto a la imagen cromática del cobre para señalar el color de
piel o también en cuanto al uso de plumas y colores. A esto se le suma en “Tabaré” los
“pómulos salientes”, pero llama la atención el uso de imágenes cromáticas con connotaciones
negativas para describir al indio: los ojos son “negros como el odio”, las “crenchas” son
“obscuras”.
Otras coincidencias aparecen al describirse la personalidad introvertida del indio, y al igual
que en el poema de Silva Valdés, casi insensible: “Jamás mira de frente”, “Jamás un signo de
dolor se posa/ entre sus labios pálidos y gruesos”. También se plantea en este fragmento ls
expresión de sentimientos del indio en el momento de la lucha. En el poema “El indio”, se dice
que “bramaba en la pelea como los pumas”, mientras en “Tabaré” : “Sólo el combate en su
fragor arranca/ estridente alarido de su pecho”. Sin embargo, incluso el color blanco aparece
asociado al mal: “Brillan entre los labios del salvaje/ los dientes blancos con horrible gesto”.
En conclusión: ambos textos plantean en general una imagen del indio semejante, aunque
considero que la de Silva Valdés es más equilibrada en comparación con la visión
exageradamente negativa de Zorrilla de San Martín.