Sanando El Corazón Herido
Sanando El Corazón Herido
La actitud de un niño, caracterizada por la confianza y la humildad, es clave en el proceso de sanidad espiritual. El documento indica que debemos acercarnos a Jesús con la simplicidad y receptividad de un niño para experimentar la sanidad que Él ofrece . Este enfoque implica la capacidad de enfrentar el pasado y abrirse a la sanidad mediante el amor y la comprensión de Jesús. Así, las memorias y heridas del pasado pueden ser sanadas por el Espíritu Santo .
Las memorias tempranas juegan un papel crucial en la sanidad interna porque muchas cicatrices en nuestras almas provienen de eventos sufridos en la infancia . El documento explica que las experiencias negativas de los primeros años pueden afectar nuestras vidas presentes al oscurecerlas con sombras del pasado, dificultando nuestra plena integración a una vida en Cristo . Sanar estas memorias es esencial para superar las aflicciones emocionales y crecer espiritualmente .
Acudir a Jesús es esencial como primer paso hacia la sanidad del corazón herido porque, según las enseñanzas cristianas, Él nos invita a buscarle y nos ofrece perdón y liberación de la culpa y condenación . Sin este paso inicial de acercarnos a Cristo y aceptarle como Salvador, no podemos avanzar hacia la restauración total, ya que Él es quien proporciona la sanidad interna y la renovación de nuestras fuerzas .
El documento afirma que, al confiar en Dios, obtenemos una paz interna y gozamos de Su amor, lo cual nos otorga un verdadero sentido de valor propio y la conciencia de un destino eterno en Cristo Jesús . Esta relación con Dios nos fortalece para superar heridas internas y nos permite vivir plenamente, con una visión esperanzadora para el futuro, conscientes del propósito eterno que tenemos en Cristo .
El perdón es fundamental para la sanidad del alma, ya que protege y restaura nuestro ser interno de la amargura y el resentimiento . Jesús demostró que el perdón es esencial para mantener una vida libre de las ataduras emocionales que nos hieren. Si no perdonamos, las heridas emocionales pueden crecer y causar más daño en nuestra vida diaria . Por lo tanto, el perdón es lo que abre la puerta a una sanidad profunda y duradera del alma .
El Espíritu Santo es crucial en el proceso de sanación interna, ya que actúa como el medio a través del cual el poder sanador de Jesús se manifiesta en las áreas internas del ser que han sido heridas . Nos acompaña en la retrospección de nuestras memorias traumáticas y dolorosas, facilitando la comprensión de nuestras respuestas emocionales y ayudándonos a encontrar paz y sanidad a través del amor de Jesús .
El yugo de Cristo se describe como su gobierno o control sobre nuestras vidas, lo cual no solo implica que Él sea nuestro Salvador, sino también nuestro Señor y Maestro . Este yugo es importante en la liberación del pecado ya que, a diferencia del yugo del pecado que se vuelve cada vez más pesado y doloroso, el yugo de Cristo nos proporciona verdadera libertad espiritual y renovación interna. Al entregarnos completamente al control de Cristo, experimentamos una sanidad total y la posibilidad de vivir en verdadera libertad .
El documento propone el uso del poder sanador de Jesús, llevado a cabo por el Espíritu Santo, para enfrentar y sanar las heridas del alma causadas por memorias del pasado . Sugiere visualizarse a uno mismo como un niño protegido por Jesús mientras se exploran las memorias dolorosas. Este proceso permite enfrentar los eventos difíciles y recibir la sanidad que solo puede otorgar el amor y la comprensión divine .
El documento muestra que Dios a veces permite que sigamos nuestra propia voluntad para aprender valiosas lecciones sobre la dolorosa trayectoria del pecado . Este permiso divino destaca la importancia de escoger libremente ceder el control a Cristo y experimentar su sanidad y libertad espiritual. A través de estas experiencias, aprendemos sobre las caídas y el dolor que resultan de caminar en la "carne," y vemos que la verdadera libertad se alcanza solo mediante la entrega total a Dios .
El documento enfatiza la entrega del alma a Dios porque, al confiar plenamente en Su protección, podemos prevenir heridas internas causadas por el enojo, resentimiento, celos y falta de perdón en el futuro . Esta entrega nos ofrece una paz duradera y un verdadero sentido de valor propio, ya que al vivir bajo Su amor y guía, podemos enfrentar las adversidades de la vida con la seguridad de Su presencia .