LA HORA DE JUEGO DIAGNOSTICA (OCAMPO)
Introducción: la hora de juego diagnóstica es un recurso o instrumento técnico que utiliza el
psicólogo dentro del proceso psicodiagnóstico con el fin de conocer la realidad del niños que traen
a consulta.
La actividad lúdica es su forma de expresión propia, así como el lenguaje verbal lo es del adulto. SE
trata entonces de instrumentalizar sus posibilidades comunicacionales con el fin de conceptualizar
luego la realidad que nos presenta.
Al ofrecerle al niño la posibilidad de jugar en un contexto particular, con un encuadre dado ue
incluye espacio, tiempo, explicitación de roles y finalidad, se crea un campo que será estructurado
báscamente en función de las variables internas de su personalidad.
Diferencia entre la hora de juego diagnóstica y terapéutica. La primera engloba un proceso que
tiene comienzo, desarrollo y fin en sí misma, opera como una unidad y se la debe interpretar como
tal. La segunda, en cambio, es un eslabón más en un amplio continuo en el que van surgiendo
aspectos nuevos y modificacioens estructurales por la intervención activa del terapeuta.
Rol del psicólogo: el rol que el psicólogo cumple es pasivo, en tanto funciona como observador, y
activo en la medida en que su actitud atenta y abierta, le permite la comprensión y formulación de
hipótesis sobre la problemática del entrevistado.
La situación puede requerir que el niño pida nuestra participación, haciéndonos cumplir un rol
suplementario. Incluso puede surgir la necesidad de un señalamiento. También podemos participar
poniendo los limites en caso de que el entrevistado quiere romper el encuadre.
Transferencia y Contratransferencia: en la hora de juego diagnostica refleja el interjuego de las
series complementarias de cada uno, implica, a nuestro criterio, el establecimiento de un vínculo
transferencial.
Antes del primer encuentro existe una imagen mutua, resultado de la información de los padres
transmiten. Esto condiciona determinadas expectativas que deben readecuarse en la primera
entrevista, a través de un vínculo real y concreto con el niño.
La transferencia en la hora de juego, adquiere características particulares que responden en primer
lugar a la brevedad del vínculo, y en segundo lugar, al hecho de que el medio de comunicación
sean los juguetes brindados por el psicólogo, lo cual permite que la transferencia se amplié y
diversifique hacia estos objetos intermediarios. En ellos el paciente deposita parte de sus
sentimientos representantes de distintos vínculos con objetos de su mundo interno.
Es tarea del psicólogo recuperar ese material junto con las elementos verbales y preverbales en la
totalidad del proceso.
La contratransferencia es un elemento que puede ayudar a la comprensión del niño si es integrada
ccientemente por el psicólogo.