Salsa Alfredo
Esta salsa debe su nombre a su creador, Alfredo di Leilo, chef del restaurante
Alfredo alla Scrofa ubicado en el número 104 de la calle Scrofa de Roma. La
receta estrella de Di Leilo eran los fettuccine Alfredo, plato que adquirió fama
mundial a principios del siglo XX gracias a varias estrellas de Hollywood que
corrieron la voz.
Es una salsa similar a la salsa al burro, solo que con más cantidad de
mantequilla. Sencilla y rápida, se puede preparar mientras cocemos la pasta,
lo que la convierte en un gran recurso para esas ocasiones en las que hay poco
tiempo para cocinar.
Ingredientes para acompañar dos raciones de pasta: 150 ml de nata
líquida para cocinar, 1 diente de ajo, 30 g de queso Parmesano rallado, 20 g
de mantequilla, sal y pimienta negra.
Elaboración: Pelamos y picamos el ajo finamente. Calentamos la
mantequilla en una sartén y lo pochamos. Antes de que empiece a dorarse
agregamos la nata líquida y salpimentamos al gusto. Cocemos a fuego
suave unos dos o tres minutos. Añadimos el queso Parmesano rallado,
mezclamos, damos un último hervor y lista para acompañar un buen plato
de espaguetis, fettuccine, tallarines o cualquier otro tipo de pasta larga.
Salsa amatriciana
Otra de las salsas para pasta que tiene más historia, tradición y, por supuesto,
sabor, es la salsa amatriciana. Con ingredientes como el tomate, cebolla,
guindilla y panceta podemos lograr una salsa muy potente y con un sabor
diferente a las que quizás estamos acostumbrados a utilizar para nuestros
platos de pasta. Esta es la receta tradicional de la salsa amatriciana, según "La
cuchara de plata".
Salsa amatriciana
Ingredientes para dos personas: aceite de oliva para engrasar, 100 g de
panceta en dados, 1 cebolla en rodajas finas, 500 g de tomates pelados,
despepitados y en dados, 1 guindilla fresca, despepitada y troceada, sal y
pimienta.
Elaboración: Engrasamos una cazuela con aceite, echamos la panceta y
freímos a fuego lento hasta que suelte la grasa. Añadimos la cebolla y
rehogamos 10 minutos, removiendo, hasta que se dore ligeramente.
Agregamos el tomate, la guindilla, sal y pimienta, y proseguimos con la
cocción 40 minutos, añadiendo agua tibia si fuera necesario. Mezclamos con
la pasta y servimos.
Salsa arrabbiata
Esta salsa pica mucho, por lo que los amantes de los sabores fuertes la
gozarán de lo lindo. Su nombre proviene del italiano arrabbiato, que quiere
decir enojado o furioso, haciendo referencia al sabor fuerte que la caracteriza.
De origen romano, la salsa arrabbiata está compuesta por un puñado de
ingredientes básicos, así que replicarla en casa es bien fácil.
Salsa arrabbiata
Ingredientes para cuatro personas: 6 cucharadas de aceite de oliva, 2
dientes de ajo, media guindilla fresca (despepitada y picada), 500 g de
tomates troceados (en conserva, escurridos), sal y perejil fresco picado.
Elaboración: Calentamos el aceite en una sartén, echamos los dientes de
ajo y la guindilla y freímos hasta que el ajo se dore. A continuación
retiramos los ajos de la sartén. Agregamos entonces el tomate, sazonamos y
freímos durante 15 minutos. En el momento de servir, mezclamos con la
pasta y espolvoreamos con perejil fresco picado.
Salsa boloñesa
La boloñesa es una de las salsas para pasta más tradicionales y clásicas de la
gastronomía italiana. Como su propio nombre indica, tiene su origen en la
ciudad de Boloña, desde donde se ha extendido por el mundo entero. La salsa
boloñesa es una de las más famosas y populares del recetario tradicional
italiano.
Existen muchas versiones de la salsa boloñesa, casi tantas como cocineros
(cada maestrillo tiene su librillo). Nosotros mismos tenemos varias recetas
de salsa boloñesa y, por ello, hemos recurrido a "La cuchara de plata". La biblia
de la cocina italiana la denomina salsa de carne boloñesa y esto es lo que nos
cuenta.
Salsa boloñesa
Ingredientes para cuatro personas: 40 g de mantequilla, 2 cucharadas de
aceite de oliva, 1 cebolla picada, 1 rama de apio picado, 1 zanahoria picada,
250 g de carne picada, 1 cucharada de concentrado de tomate, sal y
pimienta.
Elaboración: Calentamos la mantequilla y el aceite de oliva en una cazuela
pequeña. Echamos la cebolla, el apio, la zanahoria y la carne.
Salpimentamos la mezcla al gusto. Mezclamos bien y cocemos a fuego lento
durante unos minutos hasta que las hortalizas queden tiernas y la carne
comience a dorarse. Diluimos el tomate ocn un poco de agua y lo vertemos.
Tapamos la cazuela y dejamos cocer la salsa a fuego muy lento durante na
hora y media, añadiendo un poco de agua caliente si vemos que queda
seca. Esta salsa puede preparase con varios tipos de carne y enriquecerse
con champiñones.
Salsa carbonara
Otra de las salsas para pasta más populares del planeta es la salsa carbonara,
cuyo origen se encuentra en la mismísima Roma. Huevo, queso Parmesano y
Pecorino, panceta, mantequilla, ajo, sal y pimienta negra son los ingredientes
que "La cuchara de plata" recoge para esta tradicional receta. Nada de añadir
nata líquida, leche evaporada, ni cosas por el estilo. Si queremos aportar
cremosidad a la salsa, un poco de agua de la cocción de la pasta es suficiente.
Salsa carbonara
Ingredientes para cuatro personas: 25 g de mantequilla, 100 g de panceta
en dados, 1 diente de ajo, 2 huevos batidos, 40 g de queso Parmesano
recién rallado, 40 g de queso Pecorino recién rallado, sal y pimienta.
Elaboración: Fundimos la mantequilla en una cazuela, echamos la panceta y
el ajo, y freímos hasta que el ajo se dore. Desechamos el ajo. Mientras tanto,
cocemos la pasta con la que queramos acompañar la salsa, escurrimos y
añadimos a la panceta. Retiramos la cazuela del fuego, agregamos el huevo,
la mitad del Parmesano, la mitad del Pecorinoy una pizca de pimienta.
Mezclamos bien. Añadimos el reto del queso, volvemos a remover y
servimos enseguida.
Salsa napolitana
La salsa napolitana es una salsa de tomate enriquecida con ajo y distintos
tipos de hierbas, como orégano, albahaca y en algunos casos perejil. En Italia
se la denomina sugo di pomodoro alla napoletana, es decir, salsa de tomate a
la napolitana, y también salsa marinara. Extendida sobre una base de pizza da
lugar a la famosa pizza marinara, pero se puede usar para cualquier tipo de
pasta, espolvoreando abundante queso Parmesano o Pecorino.
Salsa napolitana
Ingredientes para cuatro personas: 4 dientes de ajo picados, 500 g de
tomate entero pelado, hojas de albahaca fresca, sal, pimienta, azúcar
(opcional) y 50 ml de aceite de oliva.
Elaboración: Calentamos el aceite en una cazuela y sofreímos los dientes de
ajo, pendientes de que no se quemen (solo dorar). Trituramos los tomates y
los agregamos a la cazuela y salpimentamos. Cocemos durante 30 minutos
a fuego medio. Probamos y rectificamos de sal, pimienta o, si la salsa resulta
ácida, añadiendo un poco de azúcar. Añadimos la albahaca, removemos y
lista para usar.
Salsa pesto genovés
El pesto genovés es una de las salsas para pasta con más personalidad y de
sabor más potente. Hay quienes la odian y a quienes les encanta, nosotros
somos de estos últimos y la adoramos. Tiene muchos otros usos, aunque el
principal y el que hoy tratamos sea el de acompañar todo tipo de pastas. Tan
sencilla de preparar como rápida. Esta es su receta.
Pesto genovés
Ingredientes para cuatro personas: 100 g de albahaca fresca, sólo las
hojas bien lavadas y secas, 200 g de queso Parmesano o mezcla de
Parmesano y Pecorino, 75 g de piñones, 2 dientes de ajo, 160 ml de aceite
de oliva virgen extra y sal.
Elaboración: Pelamos los dientes de ajo y retiramos el gérmen. Tostamos
los piñones en una sartén, sin aceite. Colocamos todos los ingredientes en
el vaso de un robot de cocina, junto con la mitad del aceite y una pizca de
sal, y trituramos. Cuando hayamos obtenido una papilla y no se aprecien
trozos de piñones ni de albahaca, dejamos de triturar para añadir el resto
del aceite. Trituramos de nuevo, sólo para integrar el aceite, y ya tenemos
nuestro pesto de albahaca listo para utilizar.
Salsa puttanesca
La salsa puttanesca es una de los más completos acompañamientos para
pasta. Es sabrosa y potente, pero fácil y rápida de preparar. Sobre su origen
hay varia teorías, pero todas la sitúan en el sur de Italia. Al parecer está ligado
a los burdeles, donde se preparaba para saciar y seducir a los clientes de este
tipo de locales. De ahí su peculiar nombre.
Salsa puttanesca
Ingredientes para dos personas: 2 dientes de ajo, 5 anchoas en salmuera,
1 guindilla roja, 40 g de alcaparras, 60 g de aceitunas negras deshuesadas,
250 g de tomate natural en conserva (troceado), aceite de oliva virgen extra,
sal y pimienta negra molida.
Elaboración: Picar los ajos, la guindilla (despepitada), las anchoas y las
aceitunas. Calentar aceite en una sartén y sofreír el ajo con la guindilla y las
anchoas, machacando la mezcla para que se integren bien y desprendan
todos sus aromas. Cuando el ajo esté dorado, añadimos las alcaparras y las
aceitunas y cocemos un par de minutos. Añadimos el tomate y cocemos a
fuego suave hasta reducir. Por último salpimentamos al gusto e
incorporamos un poco de agua de cocción si hiciera falta para ligar mejor la
salsa.
Salsa de setas o "funghi"
En temporada, esta salsa se prepara con setas frescas, pero como esta es muy
corta (más de los que desearíamos) podemos sustituirlas por setas
deshidratadas. Recomendamos guardar el agua de las setas deshidratadas
para enriquecer la salsa o usar en otros guisos, es puro sabor. Es una salsa
ligera de la que no existe una receta canónica, aunque la que os mostramos a
continuación es la que aparece recogida en "La cuchara de plata".
Salsa de setas
Ingredientes para cuatro personas: 25 g de setas secas, 1 cebolla
pequeña, 2 cucharadas de aceite de oliva, 5 cucharadas de vino blanco seco,
3 cucharadas de concentrado de tomate, sal y 40 g de queso Parmesano
rallado.
Elaboración: Ponemos las setas en un cuenco, cubrimos con agua tibia y
dejamos en remojo 1 hora. Escurrimos bien y picamos finamente junto con
la cebolla. Calentamos el aceite en una cazuela, echamos la setas y la
cebolla, y freímos a fuego lento, removiendo de vez en cuando, 5 minutos.
Vertemos 120 ml de agua y salamos ligeramente. Agregamos el vino y
cocemos hasta que se evapore. Incorporamos el tomate y cocemos a fuego
medio 30 minutos. Por último incorporamos el queso Parmesano y la
agregamos a la pasta.
1. Ensalada de pasta
Hoy en día la ensalada de pasta es un plato básico de cualquier familia, no
falta en menús del día y es uno de los más repetidos en el tupper de la
playa o la piscina. No era tan común hace unos cuantos años, y recuerdo muy
bien que a mi madre la idea le sonó algo extraña la primera vez que se lo
propuse. Ni qué decir tiene que ahora, en cuanto llega el calor, es la primera
en prepararla.
La base está clara: pasta corta cocida al dente, enfriada y combinada con
otros ingredientes y una buena vinagreta o salsa. Prefiero evitar las
mezcolanzas que rozan la guarrindongada -mayonesa, salsa rosa y kétchup a
evitar- o el exceso de ingredientes, apostando por combinaciones frescas y
mediterráneas como esta ensalada fusilli con mozzarella y atún. La clave está
en utilizar ingredientes de buena calidad y respetar la cocción de la pasta.
Ingredientes para 2 personas. 160g de fusilli (espirales), 1 lata de atún,
125g de mozzarella di buffala, 12 tomates cherry, 8 hojas de albahaca, 16
aceitunas negras sin hueso, 1 diente de ajo, aceite y sal.
Elaboración. El primer paso es cocinar la pasta. En una olla con agua salada
hirviendo, cocemos la pasta según el tiempo indicado en el paquete, en este
caso, 11 minutos. Escurrimos, lavamos con agua fría y reservamos. Cortamos
los tomates cherry por la mitad. Preparamos una majada con el diente de
ajo picado, las hojas de albahaca, un chorrito de aceite de oliva y sal.
Mezclamos con la pasta y los tomates cherry. Finalmente, servimos la
ensalada con la mozzarella cortada en dados, el atún y las aceitunas negras.
Si buscáis alguna receta diferente y con un punto más original, podéis
animaros con otras ideas como la ensalada césar de pasta, la
picantona ensalada de pasta a la mexicana o la sorprendente ensalada de
pasta con confit de pato y pistachos.
2. Ensalada de garbanzos
Aquí tengo la batalla perdida con mi madre, que no se hace a la idea de tomar
legumbres en platos fríos. Si vosotros también tenéis reparos, os aconsejo
empezar a probar con los garbanzos, ya que me parece la legumbre perfecta
para tomar en ensaladas, aguanta mejor entera y se puede saltear o asar
previamente para darle un punto crujiente y aromático.
Incorporando garbanzos cocidos a cualquier ensalada sencilla ya tendremos
un plato mucho más completo y saciante, como esta ensalada de garbanzos
con tomate y atún. Si nos da pereza cocerlos en casa lo mejor es abastecer
bien la despensa con varios tarros de una marca de confianza, listos para abrir
y usar. Y un consejo final: merece la pena dedicar un rato a pelarlos a mano,
también nos sentarán mejor.
Ingredientes para 4 personas. 300 g de garbanzos, 200 g de tomates
cherry de tres variedades, 6 rabanitos, 1 cebolla morada, 20 aceitunas
negras, 1 apio, 250 g de ventresca de atún en conserva, 90 ml de aceite de
oliva virgen extra, 30 ml de vinagre de vino blanco, 2 cucharadas de
mostaza de Dijon, 1 cucharada de miel, tomillo fresco al gusto, pimienta
negra y sal.
Elaboración. Comenzaremos escurriendo y lavando los garbanzos en
conserva. Escurrimos también el aceite de la ventresca. Reservamos.
Lavamos y cortamos los tomates cherry a la mitad, la cebolla en rodajas
finas, así como los rabanitos y la rama de apio. En una ensaladera
mezclamos los garbanzos, con las hortalizas y la ventresca de atún,
salpimentamos. Removemos bien, y reservamos. Para la vinagreta echamos
la mostaza, el vinagre y la miel y removemos. Agregamos el aceite, y
regamos la ensalada con este aliño, espolvoreándole el tomillo por encima.
¿Más ideas para aprovechar esta legumbre en verano -o cuando sea-? Podéis
probar la versión tostada con la receta de ensalada de garbanzos tostados con
mijoo ir variando con la ensalada de garbanzos agridulce y esta otra ensalada
de garbanzos y atún convinagreta de mostaza.
3. Ensalada de arroz
Cuando os canséis de la pasta, las ensaladas de arroz son una gran
alternativa. Saciantes, energéticas y ligeras para el estómago, lo importante
es que el arroz quede suelto y cocido en su punto para lograr una textura
agradable y armoniosa con los demás componentes del plato.
Siempre es buena idea cocer una buena cantidad de arroz y tenerlo listo en
fríopara preparar diferentes platos a lo largo de la semana. Hay muchas
formas de preparar una buena ensalada con este grano, pero si os tengo que
recomendar una me decanto por esta ensalada al estilo asiático de tofu, arroz
y brócoli de mi compañera Esther, fresca, completa y muy saludable.
Ingredientes para 4 personas. 295 g de arroz basmati, 20 g de jengibre
fresco, 60 ml de zumo de lima, 40 ml de salsa de soja, 15 ml de salsa
sriracha o salsa picante de chile, 30 ml de aceite de sésamo o maíz, 450 g de
tofu firme, 700 g de brócoli, 20 g de cilantro fresco, 20 g de albahaca fresca,
30 g de pistachos.
Elaboración. En una olla cocemos el arroz y lo separamos con un tenedor
para que queden los granos sueltos; dejamos enfriar. Mientras en un bol o
en el vaso de un robot de cocina mezclamos el jengibre fresco pelado y
rallado, el zumo de lima, la salsa de soja, el aceite y dos cucharadas de agua.
Trituramos y marinamos en esta mezcla el tofu cortado en dados durante 20
minutos. Cocemos al vapor o en agua hirviendo las flores de brócoli hasta
que estén cocidas, pero crujientes. Separamos, las pasamos por agua helada
para cortar la cocción, y las extendemos en una fuente y dejamos enfriar.
Combinamos el arroz con las flores de brócoli, echamos el tofu y su
marinada, picamos por encima las hierbas frescas y los pistachos pelados.
Servimos.
También me gusta combinar otros arroces añadiendo una parte de salvaje -
que no es realmente arroz-, rojo o usando integral, y haría una buena pareja
con legumbres. En pocos minutos podemos tener listas otras ensaladas como
la veraniega de arroz rápida, una versión con arroz integral, melón y sésamo o
la sabrosa ensalada de arroz y pulpo al pesto.
4. Ensalada de lentejas
La otra legumbre más solicitada para servir en ensalada es la lenteja, que
además ofrece mucho juego con todas sus variedades. Mis favoritas son las de
calibre pequeño, tipo beluga, de Puy o caviar, y la roja, por estar pelada,
pero con la que hay que controlar mucho la cocción.
Mi consejo a la hora de preparar una ensalada de lentejas es cocinarlas en casa
para asegurarnos de que la legumbre queda al dente, entera y ligeramente
crujiente, que sea agradable al masticar. Por eso os propongo esta versión
de lentejas beluga con chips de tortilla, muy sencilla de preparar y de
personalizar al gusto añadiendo otros ingredientes.
Ingredientes para 2 personas. 100 g de lentejas beluga o de calibre
pequeño, 1 hoja de lauel, 5 ml de vinagre de manzana, 2 tomates, 1 chile
jalapeño o pimiento picante, cebollino fresco, 2 tortillas de trigo o maíz, 2 g
de comino molido, 2 g de pimentón dulce, 1 g de pimentón picante, 1 g de
ajo granulado, mezclum de lechugas y hojas verdes, pimienta negra, sal y
aceite de oliva virgen extra.
Elaboración. Cocer las lentejas siguiendo las instrucciones del paquete, con
la hoja de laurel, una pizca de sal y el vinagre. Llevar a ebullición, bajar el
fuego y cocer hasta que queden al dente, unos 15-20 minutos. Escurrir bien
y dejar enfriar. Lavar los tomates y cortar en dados. Picar el jalapeño y el
cebollino y mezclar bien con los tomates. Cortar en cubos o tiras pequeñas
las tortillas de trigo. Calentar un par de cucharadas de aceite de oliva en una
buena sartén y añadirlos a fuego fuerte, removiendo bien. Bajar el fuego y
sazonar con las especias y sal. Cocinar hasta que se doren al gusto y queden
crujientes. Mezclar con los demás ingredientes y el mezclum. Aliñar al gusto
con aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra recién molida.
Otras recetas muy apetecibles para el verano o para la vuelta al trabajo son
ejemplos como la ensalada de lentejas con hortalizas y queso feta, la
sencillísima crujiente de lentejas rojas, la ensalada con vinagreta de mostaza o
la ensalada de lentejas con arroz y verduras, muy completa.
5. Ensalada de patata
Terminamos este top de las cinco ensaladas más buscadas con otro clasicazo
que no podía faltar, la infalible ensalada de patata, también llamada ensalada
campera o ensalada de verano. Personalmente me gusta mucho más que la de
pasta, porque el tubérculo absorbe de maravilla los sabores del aliño y
proporciona una base deliciosa para añadir todo tipo de ingredientes de
temporada.
Ingredientes para 2 personas. 400 g de patatas nuevas, 1 cebolleta, 3
tomates pera, 1 pimiento verde italiano, 1 pimiento rojo pequeño, 2 huevos,
1 lata de atún o bonito en aceite al natural, 10 aceitunas verdes o negras, 60
ml de aceite de oliva virgen extra, 15 ml de vinagre de jerez o de manzana, 5
ml de zumo de limón, pimienta negra, sal, perejil fresco (opcional).
Elaboración. Lavar las patatas y cocer en abundante agua salada,
aprovechando para cocer también los huevos durante 10 minutos.
Continuar la cocción de las patatas hasta que se puedan atravesar con un
cuchillo sin dificultad. Escurrir y dejar enfriar hasta que podamos pelarlas sin
quemarnos. Lavar bien los pimientos, abrir y retirar las semillas. Cortar en
cubos pequeños o tiras. Picar la cebolleta fina y trocear también los
tomates. Combinar todos los ingredientes en una fuente añadiendo las
aceitunas cortadas por la mitad, añadir las patatas, salpimentar ligeramente
y mezclar. Preparar la vinagreta emulsionando el aceite con el vinagre, el
zumo de limón y salpimentando al gusto. Servir el atún o bonito escurrido
repartiéndolo por encima, añadir los huevos pelados y cortados y aliñar a
discreción.
Torta pascualina.
Receta italiana de
Semana Santa
Es curioso cómo se parecen muchas veces las tradiciones de lugares distantes.
Será porque estamos bañados por el Mediterráneo, pero estar receta italiana
de torta pascualiana de Semana Santa me ha recordado a la coca ibicenca
de acelgas o a la griega spanakopitta, hecha con espinacas. Creo que por eso
me decidí a preparar esta coca salada, que resultó espectacular.
Esta torta, que también puede ser dulce, es típica de Semana Santa y de la
región de Liguria, aunque puede encontrarse en toda Italia. También se
prepara en Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. Se remonta al siglo XVI y en
sus orígines era conocida como gattafura.
ngredientes
Para 6 personas
Acelgas frescas limpias500 g
Espinaca fresca limpias500 g
Cebolla grande1
Queso ricotta250 g
Queso grana padana rallado250 g
Huevos8
Pasta filo en láminas12
Sal
Pimienta negra molida
Mejorana
Orégano seco
Nuez moscada molida
Laurel hojas2
Mantequilla
Aceite de oliva virgen extra
Cómo hacer torta pascualina de Semana
Santa
Dificultad: Fácil
Tiempo total1 h 30 m
Elaboración50 m
Cocción40 m
En primer lugar preparamos las verduras, descartando las hojas que
amarilleen y buena parte del tallo (de las acelgas podemos aprovechar las
pencas para otra preparación). Limpiamos bien las espinacas y las acelgas en
agua fría para quitar cualquier resto de tierra que pudieran tener. Las
escurrimos y las cortamos en trozos pequeños. Reservamos.
En una cazuela honda sofreímos la cebolla picada bien pequeña en tres
cucharadas de aceite. Cuando esté transparente, añadimos las acelgas y las
espinacas y las rehogamos hasta que pierdan el agua completamente.
Rectificamos de sal y pimienta y añadimos el laurel, la mejorana y el orégano, a
gusto. Reservamos hasta que enfríe. Retiramos las hojas de laurel.
A continuación preparamos el relleno de la torta, añadiendo al sofrito
anterior dos huevos, la ricotta y el grana padano. Removemos con una cuchara
hasta que queden todo los ingredientes bien mezclados.
Pasamos a montar la torta en un molde que forraremos con papel de horno y
untaremos con mantequilla derretida con la ayuda de un pincel de cocina. A
continuación iremos colocando diez hojas de masa filo una a una, dejando
parte de éstas fuera del molde, y disponiéndolas en forma de abanico.
Pintararemos cada una de estas hojas con la mantequilla derretida para evitar
que la pasta filo se seque y se rompa.
Añadimos el relleno al molde y, con la ayuda de una cuchara, haremos seis
huecos en los que echaremos seis huevos enteros, sin cáscara. Tapamos el
relleno con dos hojas de pasta filo pintadas con mantequilla y haremos un
reborde con la parte de las capas de pasta filo que habíamos dejado colgando
fuera del molde. Pintamos también con mantequilla la parte superior de la
torta.
Por último, cocemos la pascualina en el horno precalentado a 180ºC alrededor
de cuarenta minutos o hasta que veamos que la pasta filo quede tostada.
Puede servirse caliente pero habitualmente suele servirse fría.
Con qué acompañar la torta pascualina
Es una pena limitarse a preparar esta receta de torta pascualiana a la época
de Semana Santa, porque está deliciosa y es una opción excelente para una
cena informal, además es de muy fácil preparación. La serví fría porque me
pareció que así sería más fácil de cortar y de mantener la forma del relleno,
pero puede degustarse caliente. Acompañada de una ensalada verde está
deliciosa.
Hot Cross Buns,
panecillos de
Viernes Santo.
Receta de Semana
Santa
Los llamados Hot Cross Buns son unos panecillos especiadosligeramente
dulces, típicos durante la Semana Santa en países anglosajones,
tradicionalmente preparados en Viernes Santo. Aunque su origen no está del
todo claro, pues parece remontarse a épocas previas al cristianismo, son muy
populares y se asocian a diversas supersticiones.
Las recetas pueden variar mucho según la fuente, pero si algo caracteriza a
estos panecillos es la cruz que los adorna, que simboliza la crucifixión y se
identifica así con el Viernes Santo. Yo he adaptado una receta de Richard
Bertinet, y aunque parece larga, no es muy complicada de elaborar. Podéis
ajustar la cantidad de especias y de pasas a vuestro gusto, o incluso añadirle
otros frutos secos.
Ingredientes para unos 12 panecillos
Para los panecillos: 500 g de harina de fuerza, 250 ml de leche tibia, 2
huevos L, 55 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente, 50 g de
azúcar, 20 g de levadura fresca de panadería, 1/4 cucharadita de sal, 1/2
cucharadita de canela, 1/4 cucharadita de clavo, 1/4 cucharadita de nuez
moscada, ralladura de 1 limón, 75-100 g de pasas.
Para la decoración: 100 gr. de harina, 100-125 ml de agua, 100 gr de
azúcar, 100 ml de agua.
Cómo hacer Hot Cross Buns
Desmenuzar la levadura en la leche tibia y dejar reposar unos 15 minutos.
Colocar la harina en un recipiente amplio y mezclar con la sal, las especias y la
ralladura de limón. Formar un hueco en el centro y echar el huevo y
la mantequilla troceada. Batir todo junto ligeramente, añadir la leche con la
levadura y mezclar. Incorporar las pasas y comenzar a amasar, a mano o
usando una amasadora, hasta conseguir una masa suave, lisa, elástica y
homogénea.
Formar una bola y colocar en un cuenco limpio ligeramente engrasado, tapar
con film o un paño húmedo y dejar levar hasta que doble su tamaño en un
lugar sin corrientes de aire. Deshinchar ligeramente la masa y dividir en
unas 20 partes más o menos iguales. Amasar un poco cada uno, formar
pequeñas bolas y colocarlas en una bandeja de horno engrasada. Batir en un
cuenco el huevo restante con un poco de leche y pincelar con cuidado los
panecillos. Tapar con un paño húmedo y dejar levar hasta que doblen su
tamaño.
Precalentar el horno a 190ºC. Preparar la pasta de la decoración batiendo la
harina con agua suficiente para conseguir una consistencia que se pueda
disponer con una manga pastelera. Cuando los bollos estén listos, pincelar de
nuevo con el huevo batido, formar una cruz con la pasta sobre cada uno y
hornear durante unos 20 minutos. Mientras tanto, calentar el agua con el
azúcar hasta formar un almíbar. Dejar enfriar los panecillos sobre una rejilla y
pincelar con el almíbar mientras siguen calientes.
Tiempo de elaboración | 90 minutos más los levados Dificultad | Media
Degustación
Los Hot Cross Buns, panecillos de Viernes Santo, están deliciosos por sí
mismos recién hechos, todavía calentitos. Al ser poco dulces, son ideales para
degustarlos con mantequilla, mermelada o un queso cremoso y miel.
Aguantan tiernos un par de días, pero si van a sobrar recomiendo congelarlos
una vez fríos para disfrutarlos a lo largo de la semana.
Receta de Champ,
el puré de patatas
irlandés que te
convencerá para
siempre
Cuando tenía doce años, tuve la suerte de ir a Dublín, en un programa de
intercambio para aprender inglés. Aún recuerdo el nombre de la familia y del
barrio donde vivía. Tampoco he olvidado algunas de las recetas que más me
gustaban de la gastronomía local como esta receta de champ, el puré de
patatas irlandés que te convencerá para siempre.
Se trata de un peculiar puré de patatas, ideal para guarnición de carnes y
asados, que se elabora con patata y cebolleta, con la particularidad de que
éste segundo ingrediente se cuece en leche con lo que se consigue un sabor y
textura muy especiales. Lo mejor es que es una receta muy fácil de hacer.
Ingredientes
Para 4 personas
Patata4
Cebolleta2
Mantequilla50 g
Leche100 ml
Sal
Cómo hacer champ, puré de patatas
irlandés
Dificultad: Media
Tiempo total30 m
Cocción30 m
El champ es un puré de patatas que se prepara de forma similar al puré de
patatas tradicional pero con una leche infusionada muy rica y muy fácil de
hacer. Comenzamos cociendo las patatas con piel en una cacerola con agua
abundantey una cucharada sopera de sal. Tras unos 20 minutos, estarán
perfectas. Para ver que ya están listas, podemos meter un palillo o brocheta y
si notamos que se atraviesa sin dificultad, es que ya están.
En cuanto las patatas se enfrían un poco procedemos a pelarlas,
pasándolas después a un bol donde las trituramos de forma grosera o basta,
usando un tenedor. Mientras, en un cazo ponemos la leche, la mantequilla y
las cebolletas cortadas en rodajitas. Llevamos a ebullición y apamamos el
fuego dejando reposar tapado durante cinco minutos.
Después, vertemos esta leche infusionada con la mantequilla derretida y
las cebolletas sobre las patatas trituradas, removiendo hasta conseguir hacer
un puré, que podemos trabajar hasta dejarlo más o menos cremoso al gusto. A
mí me gusta dejarlo con aspecto rústico, con algunos tropezones.
Con qué acompañar el champ, puré de
patatas irlandés
El champ es un puré de patatas irlandés que funciona muy bien como
guarnición de platos de carne, asados o estofados y que si os animáis podéis
probar aprovechando que se acerca el día de San Patricio, el próximo 17 de
marzo. Para darle un poco de brillo, podéis barnizarlo ligeramente con un
poco de mantequilla derretida y añadir algunos trocitos del verde de la
cebolleta para meter más toques crujientes.
Pan de molde
integral de avena.
Re ceta
Descubrí esa receta de pan de molde integral de avena en el blog
de Natalia y no he podido esperar a prepararla. Al hornearse en un molde de
plum-cake, el resultado final está más que garantizado porque siempre sale
bien.
El resultado es un pan muy esponjoso y con una miga densa como a mi me
gusta. Es muy fácil de preparar y no necesita un amasado demasiado intenso,
aunque sí que hay que respetar los tiempos de levado para que el resultado
sea el mejor. Os encantará.
Ingredientes para un molde de plum-cake
240 ml de agua, 240 ml de leche, 1 sobre de levadura seca de panadería, 2
cucharadas de miel, 350 g de harina integral, 300 g de harina de fuerza, 120
g de copos de avena, 60 g de mantequilla y 1 cucharada de sal.
Cómo hacer pan de molde integral de
avena
Empezando calentando el agua y la leche. Añadimos la mantequilla y la miel,
esperamos que se derritan e incorporamos la levadura seca. Mezclamos todo
bien, cubrimos con un paño y dejamos reposar durante 5 minutos.
En un bol grande, mezclamos los dos tipos de harina, los copos de avena y la
sal. Incorporamos los líquidos, removemos con una cuchara de madera, y
cuando esté todo unido amasamos. Si es necesario podemos añadir un poco
más de harina de fuerza, pero con cuidado para que no quede demasiado
seca.
Formamos una bola con la masa, engrasamos ligeramente un bol y la
colocamos dentro. Cubrimos con un paño de cocina limpio y dejamos
reposar la masa hasta que doble su tamaño (1 hora aproximadamente).
Amasamos ligeramente, estiramos formando un rectángulo y luego lo
enrollamos. Forramos un molde de plum-cake con papel de horno y
colocamos dentro la masa.
Cubrimos con el paño y dejamos reposar de nuevo hasta que vuelva a doblar
su tamaño (1 hora aproximadamente). Cocemos a horno precalentado a 200º
durante unos 30-35 minutos o hasta que la superficie esté dorada y al golpear
suene ligeramente hueco. Dejamos unos minutos en el molde y después lo
colocamos sobre una rejilla para que se enfríe.
Tiempo de elaboración | 3 horas
Dificultad | Fácil
Degustación
Este pan de molde integral de avena es estupendo tanto para desayunos
como para meriendas, al tener sus rebanadas forma cuadrada queda ideal para
preparar sandwiches con él. También podéis cortarlo en rebanadas y
congelarlas, de este modo disfrutaréis siempre de este pan con total
Muffins ingleses
con huevo y bacon.
La receta perfecta
para un desayuno
dominical
Aunque hoy es sábado, estos muffins ingleses con huevo y baconson la
receta perfecta para un desayuno dominical, de eses que uno disfruta casi a la
hora del almuerzo, con un zumo de naranja, un buen café con leche y la
compañía de nuestra pareja y los hijos si los hubiera.
Esta receta la conocí por primera vez hace bastante tiempo, cuando de
pequeño pasé un año estudiando en Estados Unidos con mis padres. Este era
nuestro desayuno/almuerzo de todos los domingos, con el huevo
desparramándose por doquier y el delicioso y crujiente sabor del bacon.
Ingredientes
Muffins ingleses (o en su defecto, panecillos), huevos, bacon y,
opcionalmente, queso.
Cómo hacer muffins ingleses con huevo y
bacon
Si no encontráis muffins ingleses y los panecillos no son de vuestra total
satisfacción, podéis prepararlos vosotros mismos gracias a la sencilla receta de
muffins ingleses de mi compañera Pam. Una vez los tengamos, solo
deberemos practicarles un agujero en el centro para la yema del huevo
(podéis usar como guía un aro de emplatar) y tostarlos ligeramente para que
estén crujientes.
Por otro lado, en dos sartenes, una con aceite y otra sin él, freímos los huevos
(con cuidado de que la yema quede jugosa) y el bacon, que debe de quedar
bien dorado y crujiente.
El montaje de este muffin es bien sencillo. En la parte inferior colocamos una
loncha de queso (Havarti, por ejemplo) y sobre ella el bacon caliente, para que
se derrita ligeramente. Por último colocamos el huevo frito, con cuidado de
que la yema quede en el centro para que coincida con el agujero que hemos
hecho en el pan.
Tiempo de elaboración | 15 minutos Dificultad | Fácil
Degustación
Creo que os podéis hacer un poco la idea de cómo están estos muffins
ingleses con huevo y bacon y por qué son la receta perfecta para un
desayuno dominical o, por qué no, para un "brunch". Incluso entre semana,
cuando estoy bajo de ánimo o tengo un duro día frente a mi, me tomo el
tiempo de prepararme uno de estos, aunque mi novia me mire con cara de "te
estás saltando la dieta con avaricia".
Crêpes de pollo
asado, tomate y
queso emmental:
receta de
aprovechamiento
Cuando empecé a vivir en pareja aprendí a reducir las cantidades de las recetas
y a comprar solo lo necesario para dos personas, pero hay ocasiones en las
que merece la pena cocinar raciones de más. Ya no suelo escatimar cuando se
trata de asar pollo al horno, pues las sobras son estupendas y muy versátiles,
como en estos crêpes de pollo asado, tomate y queso emmental.
Ahora que los tomates ya empiezan a tener buen sabor de verdad, no me
canso de añadirlos a todas las comidas. En platos templados y fríos combina
muy bien con la carne de ave, y un toque de queso sabroso como el emmental
dejar bien jugoso el relleno de estos crêpes. Si os gustan más finos podéis
ajustar el espesor de la masa añadiendo más leche o un poco de agua, y
cocinándolos en una capa mucho más ligera a la hora de añadirla a la sartén.
Ingredientes
Para 2 personas
Mantequilla sin sal10 g
Harina de repostería80 g
Sal una pizca
Tomillo seco al gusto
Huevo2
Leche120 ml
Pollo asado o cocido
Tomate (de buena calidad)2
Queso emmental
Orégano seco
Pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra
Cómo hacer crêpes de pollo asado, tomate
y queso emmental
Dificultad: Fácil
Tiempo total30 m
Elaboración10 m
Cocción20 m
Reposo20 m
Derretir la mantequilla y dejar enfriar un poco. Disponer la harina en u
recipiente mediano, añadir la pizca de sal y el tomillo o romero y mezclar con
unas varillas. Formar un hueco y añadir los huevos ligeramente batidos, la
leche y la mantequilla. Mezclar todo bien hasta tener una masa líquida sin
grumos.
Tapar con plástico film y dejar reposar unos 20 minutos en la nevera. Engrasar
una buena sartén o plancha antiadherente con mantequilla o aceite y calentar.
Añadir cucharones de masa, girando la sartén para extenderla bien y dejar
los crêpes finos, o del grosor que más guste. Cocinar un par de minutos por
cada lado a fuego medio. Retirar a un plato y repetir con el resto de masa.
Para formar los crêpes, repartir en la mitad de cada unidad unas rodajas finas
de tomate, carne de pollo asado desmenuzado y queso emmental
rallado. Salpimentar y añadir orégano y un poco de aceite de oliva virgen
extra. Cerrar por la mitad y calentar un poco para que el queso se derrita
ligeramente.
Con qué acompañar los crêpes de pollo
asado
Los crêpes de pollo asado, tomate y queso emmental son perfectos para un
almuerzo perezoso en casa de fin de semana, o para una cena sin
complicaciones. Lo bueno es que apenas tenemos que cocinar nada, podemos
reaprovechar sobras de otras comidas y la masa de los crêpes se puede dejar
lista con antelación en la nevera.
Si sobran, lo mejor es guardarlos bien envueltos en plástico film y darles un
golpe de calor justo antes de servir. Aunque a mí me gusta que se resequen un
poco, lo confieso, era el capricho que compartía con mi hermano siendo niños
con las sobras de crêpes que preparaba mi padre.
Crêpes de
solomillo. Receta
para alegrar la
cena
La receta que os traigo hoy es sobre todo una receta muy práctica. Como los
crêpes nos gustan a todos, son idóneos para dar salida a sobras de la cocina o
para dar una oportunidad a alimentos o ingredientes menos valorados para
que los podamos disfrutar. Por ese motivo en esas fechas me gusta
hacer crêpes de solomillo, una receta para alegrar la cena que hago
aprovechando los recortes del solomillo de ternera que podemos haber
cocinado en medallones en una comida familiar.
De este modo, los medallones nos quedan perfectos y usamos todos los restos
de la carne del solomillo, igualmente deliciosos pero con peor presencia, para
cocinar estos crêpes que gustan a todos por su ternura y su excelente sabor.
Como los vamos a completar con un poco de cebolla caramelizada casera, el
éxito de estos crêpes está garantizado.
Ingredientes
Para 4 personas
Cebolla2
Solomillo (ternera o buey)300 g
Harina de trigo125 g
Huevo2
Mantequilla25 g
Leche250 ml
Sal una pizca
Mantequilla para cocinar las crepes
Aceite de oliva virgen extra para caramelizar la cebolla50 ml
Cómo hacer crêpes de solomillo
Dificultad: Fácil
Tiempo total30 m
Elaboración15 m
Cocción15 m
Reposo30 m
Lo primero que tenemos que hacer es la masa para las crêpes. Mezclamos la
harina con los huevos y vamos incorporando poco a poco la leche y la
mantequilla derretida. Dejamos reposar la masa resultante media hora en la
nevera. Hacemos las crêpes poniendo un poco de mantequilla en la
sartén (que retiramos prácticamente con un papel de cocina) y poniendo un
cucharón de masa en la sartén bien caliente.
Según se hacen los crêpes, los vamos apilando hasta terminar con la masa.
Luego podemos usarlos para esta receta o guardar la pila congelada para otra
ocasión. ¿Conocías ese truco? Si usamos crêpes congelados de otro día, los
descongelamos lentamente a temperatura ambiente. Luego será suficiente con
pasar cada crêpe por la sartén durante 30 segundos por cada cara para
tenerlos como recién hechos.
Para el relleno de los crêpes cortamos los bordes exteriores del solomillo y la
punta, demasiado estrecha para cortar medallones. Después fileteamos la
carne y la marcamos ligeramente en la plancha, de forma que se cocine por
fuera y quede jugosa y sonrosada por dentro. Una vez pasada por la plancha,
cortamos la carne en tiritas.
Para hacer la cebolla caramelizada, seguimos las instrucciones y trucos que
os contamos para que quede perfecta y sin tardar mucho. Una vez tenemos
lista la cebolla, ponemos en el centro de cada crêpe una capa de trocitos de
carne en la zona central y un par de tenedoradas de cebolla para aportar un
contraste sabroso y dulzón. Espolvoreamos con unos cristales de sal marina y
enrollamos la crêpe.
Con qué acompañar los crêpes de
solomillo
Las crêpes de solomillo son una elegante receta festiva para tomar sin
formalidades, que puede servir como cena cualquiera día sin renunciar a un
delicioso sabor de una de las carnes más deliciosas que encontramos en el
mercado. Con esta receta se utiliza muy poca cantidad de carne de solomillo
en cada crêpe, por lo que no resulta un plato caro. Si queréis, también podéis
hacer los crêpes con pollo o con solomillo de cerdo.
Rollitos de crêpe
rellenos de queso
crema y bresaola.
Receta de aperitivo
Creo que he comentado alguna vez lo mucho que me gustan los crêpes, y que
no sé por qué no los preparo más a menudo con lo fáciles que son. A lo mejor
es porque aún tengo asumido que en mi casa era mi padre el encargado de
hacerlos, pero cada vez le estoy cogiendo más el gusto a recurrir a esta masa
para improvisar algo rápido. También pueden ser estupendos para un
aperitivo, como estos rollitos de crêpe con queso crema y bresaola.
La idea la cogí de un pequeño libro alemán de recetas
de fingerfood pero cambiando el relleno original de salmón por bresaola,
una especialidad italiana de carne curada de ternera presentada en finas
lonchas. Se puede cambiar por cualquier otro producto similar, o simplemente
un buen jamón York o cocido si se prefiere un sabor más suave. Puede ser una
buena idea si buscáis aperitivos diferentes esta Navidad.
Ingredientes
Para 25 unidades
Harina de repostería50 g
Leche125 ml
Hierbas provenzales media cucharadita
Pimienta negra molida una pizca
Sal una pizca
Aceite de oliva virgen extra5 ml
Agua5 ml
Huevos L1
Queso crema150 g
Bresaola en lonchas finas200 g
Cómo hacer rollitos de crêpe rellenos de
queso crema y bresaola
Dificultad: Media
Tiempo total30 m
Elaboración20 m
Cocción10 m
Colocar el huevo en un cuenco mediano y añadir la leche, la sal, el aceite de
oliva, el agua,las hierbas provenzales y un golpe de pimienta
negra. Incorporar la harina tamizada, mezclando bien con unas varillas, hasta
que no haya grumos. Tapar y dejar reposar en la nevera una media hora.
Engrasar ligeramente una buena sartén antiadherente de tamaño medio y
cocinar los crêpes, echando aproximadamente 60 ml de masa cada vez. Deben
salir unos 3-4 crêpes, dependiendo del diámetro y del grosor que les
demos. Es mejor que salgan finos. Retirar a medida que estén listos y dejar en
un plato tapados con un paño limpio o con plástico film.
Cubrir cada crêpe con una capa generosa de queso crema, dar un golpe de
pimienta y añadir unas lonchas de bresaola. Es mejor no llegar hasta los
bordes con el queso para evitar que se salga. Enrollar con cuidado, apretando
bien, y envolver cada rollito en plástico film. Dejar reposar en la nevera media
hora.
Cortar rollitos de 1-2 cm de grosor con cuidado. Cuando más fríos estén, más
fácil será. Desechar los extremos para la presentación -o comerlos
directamente sobre la marcha, no los tiréis-. Servir en una fuente o bandejas
de aperitivo.
Con qué acompañar los rollitos de crêpe
Los rollitos de crêpe rellenos de queso crema y bresaola pueden servirse de
aperitivo, como entrante en una comida o en una cena de picoteo. Hay que
procurar que no estén demasiado fríos cuando los vayamos a degustar para
que no se mate el sabor, pero sí se pueden dejar en la nevera bien tapados un
rato antes si los queremos dejar listos antes de que lleguen los invitados.
Otra forma de
hacer canelones.
Receta de crepes
rellenos de pollo y
maiz
Espero que os guste esta forma original de hacer canelones. Original porque
partimos de la receta de crêpes para elaboraciones saladas, de esta forma
podemos hacer lasañas, o estos crepes rellenos de pollo y maíz.
Los ingredientes para 4 personas.
Necesitaremos 8 crêpes, 1/2 litro de salsa bechamel espesa para relleno, una
cebolla grande, 2 pechugas de pollo, 150 gr de maíz dulce, 100 gr de tacos de
jamón york, salsa de tomate, queso rallado enmental y sal.
Para los crêpes, seguiremos la receta, Como hacer crepes para elaboraciones
saladas.
Para la salsa bechamel, podemos seguir los pasos que tenemos en está
receta, Salsa bechamel, su adecuada preparación, pero tenemos que cambiar
los ingredientes: 1/2 litro de leche, 40 gr de mantequilla y 60 gr de harina, de
esta forma conseguiremos una bechamel espesa para rellenar correctamente
los crêpes.
La preparación.
Lo primero de todo será elaborar los crêpes, que ya sabéis como. Una vez
que los tengáis, empezaremos con el relleno.
Primero hacemos filetes con la pechuga y los hacemos a la plancha con un
poco de sal, no hace falta que estén hechos por completo, de hecho es mejor
dejarlos un poco jugosos porque luego los volveremos a calentar y si no
quedarían muy secos.
Cortamos el jamón york en tacos y separamos el maíz que nos haga falta.
Cortamos la cebolla en juliana. Si no os gusta que quede a la vista, podéis
cortarla en brounoise.
Mezclamos todos los ingredientes, que tenemos hasta ahora, y calentamos
para terminar de hacer y que los sabores se mezclen. Apartamos y reservamos
para utilizar más tarde.
Hacemos la bechamel, y mezclamos con los ingredientes. Rellenamos los
crêpes. Situamos la salsa de tomate, que puede ser de tomate frito, o tomate
triturado y cocinado con alguna hierba aromática, más sal y un poco de aceite
de oliva, en el fondo de una fuente. Situamos encima los crêpes y ponemos
queso enmental rallado por encima.
Horneamos durante 10 minutos a unos 160 ºC.
La degustación.
Estos canelos originales, hechos con crêpes rellenos de pollo y maíz, los
debemos servir calientes como plato principal.
Crêpes de
mascarpone y
frambuesa. Postres
fáciles y rápidos
se pueden guardar y congelar. Con los que me sobraron de la otra receta, he
preparado un delicioso postre fácil y rápido, unas crêpes de mascarpone y
frambuesa que seguro os van a apetecer.
Para el relleno vamos a utilizar una crema de queso mascarpone batido con
crema de coco y aromatizado con frambuesa en polvo, cuya textura suave y
untuosa será matizará los sabores dulces y ácidos del sirope de frambuesa.
Una receta sencilla que alegrará a todos en estas fiestas navideñas.
Ingredientes para 4 personas
8 crêpes sencillos, 100 ml de crema de coco o yogur, 200 g de queso
mascarpone, sirope de frambuesa, frambuesas lyo
Para los crêpes: 125 g de harina, 2 huevos, 25 g de mantequilla, 250 g de
leche y una pizca de sal.
Cómo hacer crepes de mascarpone y
frambuesa
Preparamos los crêpes mezclando los ingredientes y dejando reposar la masa
30 minutos en la nevera. Después, en una sartén caliente engrasada levemente
con un papel mojado en mantequilla, vamos haciendo las crêpes y las
apilamos en un plato. Si usamos crêpes congelados de una preparación
anterior, los descongelamos lentamente en la nevera y los pasamos unos
segundos por la sartén cuando los vayamos a utilizar.
Para el relleno, batimos la crema de coco con el mascarpone procurando
meter aire al batir. Si no tenéis crema de coco podéis utilizar un yogur.
Añadimos una cucharada de polvo de frambuesas que hacemos triturando las
frambuesas liofilizadas y mezclamos hasta dejar uniforme toda la crema. Con
los crêpes calientes, ponemos una cucharada de la crema de mascarpone en
el centro.
Trazamos una línea de sirope de frambuesa y doblamos cada crêpe por la
mitad formando un semicírculo. Aplastamos un poco con el dorso de una
cuchara para que el relleno se extienda un poco y volvemos a doblar las
crêpes dándoles su forma definitiva. Decoramos con unas gotas de sirope y
un garabato dibujado con miel.
Tiempo de elaboración | 20 minutos más el reposo de la masa
Dificultad | Fácil
Degustación
Estos crêpes de mascarpone y frambuesa son un excelente postre de fiesta,
idóneo para celebraciones familiares. Si sois muy golosos, podéis añadir una
bola de helado o un poco de nata montada, pero os aseguro que tal cual
queda siguiendo la receta, os va a encantar.
Postres fáciles y
rápidos XVI:
Crêpes rellenas de
crema de chocolate
Hoy vamos a hacer otro postre fácil y rápido, para alegrarnos esta semana que
empieza lluviosa. Unas crêpes rellenas de crema de chocolate, que podemos
preparar en un ratito, para agasajar a los nuestros en una tarde gris en la que
poco apetece salir a la calle.
Ingredientes para 4 personas
Para las crêpes: 250 gr de harina, medio litro de leche entera, 2 huevos
medianos, un pellizco de sal y 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Para la crema de chocolate: 250 gr de chocolate 70% cacao, 250 gr de nata,
1 yema de huevo, 2 cucharadas de azúcar glass.
Cómo hacer crêpes rellenas de crema de
chocolate
Comenzaremos preparando la masa de las crêpes. Mezclamos la harina con el
resto de los ingredientes en un bol, y batimos enérgicamente con las varillas,
hasta que tengamos una masa homogénea. También podéis hacerlo si preferís
con las varillas de la batidora, pero no es necesario. Una vez lista la masa, la
dejamos reposar en la nevera una media hora.
Mientras, preparamos la crema de chocolate. Para ello fundimos el chocolate,
y una vez líquido, le añadimos la nata que habremos batido un buen rato, sin
llegar a montarla, el azúcar glass y finalmente la yema de huevo. Dejamos
templar, y reservamos para usar este ganache como relleno.
Una vez la masa de las crêpes ha reposado en la nevera, ponemos una sartén
al fuego. Cuando esté caliente, la untamos de aceite con un papel de
cocina para que apenas quede una mínima capa. Echamos una pequeña
cantidad de masa en la sartén, la inclinamos y giramos para que se extienda
bien la masa, y dejamos que se haga por un lado.
Cuando empiece a dorarse, levantamos con una espátula y damos la vuelta a la
crêpe y la hacemos por el otro lado. Vamos haciendo las crêpes, untando la
sartén cada vez que iniciamos una nueva. Las que vamos retirando ya
hechas, las apilamos en un plato, haciendo una torre hasta acabar la masa.
Para rellenar, ponemos un par de pegotes de crema de chocolate, y
doblamos la crêpe por la mitad, y luego otra vez por la mitad. Si preferís, en
lugar de doblarlas en cuartos, podéis también enrollar la crêpe como una filloa.
También podéis probar otros rellenos, como dulce de leche, mermeladas, etc.
Tiempo de elaboración | 30 minutos
Dificultad | Media
Degustación
Yo prefiero tomar las crêpes recién hechas, de forma que la crema de
chocolate se funda un poco. Para ello podéis rellenar y doblar las crepes en la
sartén, dandoles un último toque de calor justo antes de servirlas. Para
presentar, espolvoreamos un plato con canela y colocamos las crêpes rellenas
de crema de chocolate en el centro.
Sushi dulce.
Receta
La cocina japonesa me encanta por sus platos, pero también por su estética.
Así que si unimos lo bonito con lo goloso, obtenemos un postre espectacular
como es este sushi dulce que os traigo hoy, y que dejará sorprendidos a
vuestros comensales cuando vean que no es un aperitivo, si no un delicioso
remate para una comida.
En este postre tenéis que preparar un arroz con leche o bien aprovechar para
hacerlo algún día que os haya sobrado. Incluso, si estáis un poco
vagos, podéis comprar algún envase de arroz con leche preparado. Hay
algunos elaborados por pequeñas fabricas artesanales que están muy buenos
y os servirían para salir del apuro perfectamente, haciendo la preparación de
este sushi dulce mucho más rápida, pues reconozco que este paso es el más
tedioso de toda la receta.
Ingredientes para seis personas
Para la masa de crepes: 150 ml de leche, 1 huevo L, 70 g de harina, 20 g de
mantequilla derretida, 1 cucharada sopera rasa de cacao en polvo puro, una
pizca de sal, 1 cucharadita de mantequilla para engrasar la sartén.
Para el arroz con leche: 400 g de arroz con leche ya preparado o bien 750
ml de leche entera, 180 g de arroz redondo, 6 cucharadas de azúcar.
Para el relleno de fruta: 2 kiwis, 8 fresas, 1 mango, 1 cucharadita de miel u
otro sirope dulce
Cómo hacer sushi dulce
Comenzaremos haciendo el arroz con leche, si lo utilizamos comprado nos
saltaremos este paso. Seguidamente en el vaso de una batidora mezclamos
todos los ingredientes de la masa de crepes y los batimos hasta que no se
vean grumos. Dejamos reposar mientras que se enfría el arroz con leche y
vamos picamos la fruta en bastones.
En una sartén antiadherente ligeramente engrasada, vamos preparando los
crepes, pero no muy finos para que no se rompan al enrollarlos
posteriormente. Nos saldrán cuatro crepes aproximadamente dependiendo del
tamaño de la sartén. Los colocamos encima de una tabla y les cortamos los
bordes sobrantes para formar unos rectángulos.
Extendemos el arroz con leche por encima de los crepes haciendo una capa
como de medio centímetro de alto, teniendo la precaución de dejar como
un centímetros del borde sin rellenar para poder cerrarlos. Para que después
se nos una por aquí, añadimos un poquito de miel con un pincel de cocina que
nos actuará de pegamento. Colocamos en el extremo opuesto los bastones de
fruta y vamos poco a poco con cuidado enrollando los crepes, podéis ayudaros
de una esterilla para sushi si la tenéis. Una vez preparados los dejamos enfriar
un rato en la nevera y los cortamos con un cuchillo bien afilado mojado en
agua.
Tiempo de elaboración | 1 hora Dificultad | Media
Degustación
El sushi dulce se sirve frío acompañado si queréis de una confitura o un poco
de sirope, miel o alguna salsa de fruta ya preparada que os guste. Pero poco
acompañamiento necesita pues al llevar el arroz cremoso y el fresco de la
fruta, ya resultan irresistibles sin nada más.
Berenjenas
rellenas de carne.
Receta
Las berenjenas son una de las hortalizas más versátiles y sabrosas de las que
disponemos en el mercado durante prácticamente todo el año.
Estas berenjenas rellenas de carne son una estupenda manera de disfrutarlas
y hacer que hasta los más reticentes a las verduras se aficionen a ellas.
Tenemos muchas posibilidades de rellenar berenjenas, desde arroz al estilo
griego, hasta pescado y marisco, pasando por otras verduras y distintos tipos
de carne, el resultado siempre es apetecible.
Ingredientes
Para 4 personas
Berenjena grande4
Carne picada de cerdo o de cerdo y ternera250 g
Harina de trigo40 g
Leche300 ml
Cebolla1
Queso rallado para gratinar
Nuez moscada molida
Sal
Pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra
Cómo hacer berenjenas rellenas de carne
Dificultad: Fácil
Tiempo total1 h 15 m
Elaboración1 h
Cocción15 m
Lavamos las berenjenas. y las cortamos por la mitad longitudinalmente, les
damos unos cortes en diagonal y las metemos en el horno precalentado a
200º durante unos 45 minutos. También podemos asarlas en el
microondas si queremos ahorrar tiempo y electricidad.
Una vez estén asadas, sacamos la pulpa con una cuchara y colocamos las
barquetas resultantes en una fuente de horno. Troceamos la pulpa. Rallamos la
cebolla y la sofreímos en una sartén grande con tres cucharadas de aceite.
Cuando la cebolla empiece a dorarse, añadimos la carne picada y rehogamos
bien, añadimos la pulpa de las berenjenas.
Añadimos la harina, removemos sofreímos durante unos minutos. Vertemos la
leche y cocemos durante unos minutos hasta que tengamos una masa
cremosa. Sazonamos con nuez moscada, sal y pimienta.
Rellenamos con esta mezcla las berenjenas, las cubrimos con el queso
rallado y ponemos un trocito de mantequilla sobre cada una. Gratinamos en
el horno hasta que el queso esté fundido y ligeramente dorado.
Con qué acompañar las berenjenas
rellenas de carne
Estas berenjenas rellenas de carne constituyen un plato único completo que
no necesitan un acompañamiento demasiado sofisticado para presentarlas.
Funciona muy bien un poco de ensalada verde, con distintos tipos de lechugas,
arroz hervido, o unas patatas fritas o al horno con romero.
Lenguado al horno
con costra de
puerro y
alcaparras, receta
de fiesta
Los lenguados grandes me encantan y cuando están a buen precio, nunca me
resisto a pedirlos en la pescadería. Hoy estaban bien, o al menos accesibles y
me he dado el lujo de comprar un lenguado grande para hacer esta receta de
lenguado al horno con costra de puerro y alcaparras, mi alternativa a
la receta de lenguado al burro limón.
Se trata de una receta muy sencilla, básicamente hacer el lenguado en el
horno, cubrirlo con una crema de puerros y nata cuando está hecho y gratinar
hasta dorar la costra, decorando con un poco de perejil y unas alcaparras. Ya
veréis qué fácil y qué rico resulta este plato.
Ingredientes
Para personas
Lenguado1 kg
Puerro1
Alcaparras50 g
Nata líquida para cocinar50 ml
Cómo hacer lenguado al horno con costra
de puerro y alcaparras
Dificultad: Fácil
Tiempo total35 m
Elaboración15 m
Cocción20 m
Pedimos al pescadero que nos retire la piel del lenguado y lo colocamos en
una fuente de horno, salando el pescado y añadiendo un chorrito pequeño
de aceite por encima. Horneamos a 200º durante 10 minutos.
En ese rato preparamos la salsa de puerros, picando el puerro, sofriéndolo
con mantequilla durante ocho a diez minutos y triturándolo bien con la
batidora de mano. Reservamos.
Damos la vuelta al pescado y lo dejamos que se cocine otros seis o siete
minutos por la otra cara. Abrimos el horno, cubrimos el lenguado con la
salsa de puerros y gratinamos para que se dore durante dos o tres minutos.
Terminamos nuestra receta de lenguado al horno con costra de
puerro pasando el pescado a una fuente y añadiendo las alcaparras y
decorando con algunas hojitas de perejil, antes de llevar a la mesa.
Con qué acompañar el lenguado al horno
con costra de puerro y alcaparras
Para acompañar este lenguado al horno con costra de puerro y
alcaparras podéis preparar un arroz en blanco muy ligero o una ensalada de
hojas verdes que os guste, para refrescar un poco sin añadir calorías.