Comentario
Comentario
Waldron
Exposición de la
Confesión
Bautista de Fe
de
1]1]~0
EP Evangelical Presa
e E V ANGELICAL PRESS 1989
Título origíoaJ de la obra: A modern expositíon of the 1689 Baptist
Confession of Faith
lm¡,r.,.ión:
IMPRESOR/\ SALA DIN. C. por A.
República Douumeana
Pnnted i11 Domuncan Rcpublic
t\v. Isabel Aguiur No. /3./, Zww lnd. Herrera. Tel.: (809)530-01()/,
Fax: (8()':JJSJQ.0535, E·,nal{ · :,•[Link]@[Link].d(J
Sau10 Domingo, Repúbltcn Dominicana,
Una palabra de reconocimiento
Una gran parte de la honra por cualquier valor que tenga este
manuscrito debe darse a tres panes. Sin las grandes, luminosos y
bíblicas ideas de los ancianos de la Iglesia Bautista Reformada de
Grand Rapids y de mi muy estimado copastor, el Sr. Jim Hutstetler,
esta obra probablemente nunca habr' a sido concebida.
Tambisn estoy [Link] por la laboriosa dedicación en la tarea
de redacción de la secretario de nuestra iglesia, la Sra. Jane Borduin,
y mi copastor, el Sr. David Merck,
Sam Waldroo
,
Indice
23. De los juramentos y votos lícitos 282 Prólogo a la. edición española.
24. De las autoridades civiles 288
25. oer matrimonio 302
26 De la Iglesia 309
27. De la comunión de los santos 335
28. Del bautismo y la Cena del Señor 341
29. Del bautismo 348
30. De la Cena del Señor 363
31. Del estado del hombre después de Ju muerte y de la 378
resurrección de los muertos Así dice e! SEÑOR:
'Paraos en los caminos y mirad,
32. Del juicio final 417 y preguntad por los senderos antiguos
Apéndice A: cuál es el buen camino. y andad por él;
Las fuentes de la Confesión Oautista de 161\9 427 y hallaréis descanso para vuestras almas.
Apéndice B: Pero dijeron: "No andarernos."
Visión de conjunto y desarrollo de la Confesión de Fe de
-Jeremías 6: 16 (La Biblia de las Américas)
l689 436
Preguntas para estudio 438 Considero un gran privilegio el escribir este prólogo a la primera
Referencias 4 72 edición ca$tellana de A Modem Éxpositlon of rlie 1689 Baptis:
Conf'-[Link] of Faitll del Pastor Sam Waldroo.
Las escrituras registran el hecho de que hay ciclos de progreso
espmrual y declive espiritual entre el pueblo de Dios. Estos ciclos se
ven tanto en 111 comunidad del Antiguo Pacto como también en la
comunidad del Nuevo Pacto. Los períodos de declive son siempre un
llamado a la humillación, al arrepentimiento y a la oración por una
intervención divina. Esln$ disciplinas espirituales tienen que ser
seguidas por una intensa labor de reforma (véase el libro de
Nchernías como un ejemplo vívido de este patrón). Los períodos de
avivamiento, reforma y progreso de la causa de Dios en la Tierra son
un llamado a la acción de gracias, la alabanza y la dedicación
renovada a propagar y preservar estos nuevos progresos espirituales.
'Hay evidencias abundantes de que Dios está llevando a muchos
en nuestros días a un redescubrimiento del rico entendimiento
doctrinal y práctico de las Escrituras compartido por nuestros
antepasados espirituales. Solamente tal clase de regreso a 'los
senderos antiguos· habría producido tanto la demanda por el libro del
Pastor Wakíron como un autor de la estatura del Pastor Waldron.
Sin embargo. es motivo de intensa alabanza a Dios que este
12 Pr6/ogo a la ediciñn española
Exposicion de la [Link]ónBautista de Fe de 1689 13
regreso a los 'senderos antiguos' no sólo va ocurriendo en el mundo Los editores deben ser elogiados por su visión al emprender la
de habla Inglesa, sino que Dios está llevando ¡¡ muchos dentro del tarea de preparar este libro para su uso en el mundo de habla hispana.
mundo hispano a apreciar 'los senderos antiguos' también. Nos ha Que la gran Cabeza de la Iglesia use e~te libro poderos:ameme para
sido de gozo el tener alguna participación en la nutrición y el el progreso de su reino en esta generación y en las subsiguientes, en
desarrollo de una iglesia de habla hispana en nuestra área que está caso de que nuestro Señor demore su venida. ~on or~ción
comprometida sin reservas con la Confesión de Fe de 1689 como su encomendamos este Libro a la bendición de Dios y el ennquecrrmento
norma doctrinal. Esta asamblea concreta, la Iglesia Bautista de su pueblo que, cuando lee la., Escriturasen el idioma español y lee
RefotTMdadeNorth Bergen, New Jersey, bajo el liderazgo del Pastor libros que, como éste, exponen la enseñanza bfblica claramente, está
Eugenio Piñero, ha sido a su vez usada grandemente por Dios en la oyendo a Dios hablarle: a cada uno en su propia lengua (Hcn. 2:8).
labor de transmitir esta rica herencia doctrinal a otras
congregaciones de habla hispana, tanto mediante la difusión de Albert N. Martin
literatura como por el ministerio viviente de la Palabra de Dios. Pa~tor de In Trinlty Baptlst Churcb
Ha.~ido motivodegozo para rnJ y para algunos de mis coaocianos Montv!Ue, New Jersey, [Link].
el presenciar personalmente [Link] el mundo hispano en Agosto de 1992
que las verdades incorporadas en la Confesión de Pe de 1689 son
tiernamente amadas y fervorosamente propagadas por hombre& de
Dios, hombres que manifiestan lai; vlrrudM y los dones requeridos
paraaquellosquevcrdaderamentesonlosdonesdelCristoascendido
a su Iglesia (véase Efesios 4:8-11 ). Ademas, estas verdades van
foMT1ando las vidas de estas iglesias concretas en t6rminos de su
adoración, prcdicaci6n, ev11Dgeli~mo y vida congrcgacional.
Personalmente sé de una iglesia en la Repüblíca Oorninicanaen que
[Link] 150 personas se han reunido una veza la semana
durante un alloeotcro para estudJar Ju Confe.•iónde Fe de J 689 como
panc de los requisitos y la prepan,ctón para la admisión como
miembro de la Iglesia.
El I ibro del Pastor W aldron ~singularmente apto para tal uso en
particular. Su presentación se presta naruralmcntc aJ estudio
individual o por grupo. Su texto impreso de la Confesión de Fe, su
claro bosquejo de las secciones pertinentes de la Confesión, y su
sélída exposición bíblica e histórica del contenido de la Confesión
proporcionan uno hcrrarnieota ya preparada para enseñar la
Confesión en el contexto de un aula o predicarla como parte del
ministerio regular de nuestro pl11pito.
Quisiera instar vehementemente a cada lector a considerar
cuidadosamente el contenido de la intrOducción del Dr. Roben Paul
Martín, en que presenta algunas perspecr¡ vas vitales concerniellles al
lugar de las confesiones de fe en la vida de la Iglesia, y en que
responde a algunas de las objeciones más comunes al uso de una
confesión de fe.
lntroducc:íón: LA legitimidad y uso de las confesiones 15
tienen autoridad para la Iglesia de Dios. nl deben aceptarse ni usarse l. 2 Ti. J:15-17: Dt. 4:2; Hch. 20:20,27; Sal. [Link] 119:6,9,IO-l,12H
excepta de la misma manera que oeos escritos humanos.' 2. fo. 6:45; 1 Co. 2:9-14
I Le. 24:27,44; Ro. 3:2 l. 1 ce, 14:26.40
4. La autoridad de la Santa Escritura, por la que ésta debe ser creída, no 7 No todas ías cosas contenidas en las Escrituras son igualmente claras
depende del testimonio de ningün hambre o rglesia,' sino enteramente de en sí mismas' ni soo igualmente claras para todos:" sin embargo, las cosas
Dios (quien es IB verdad misma), el autor de eíla: par tanto, debe ser que necesariamente han de saberse, creerse y guardarse para salvación,
recibida porque es la Palabra de Dios.' se proponen y exponen tan claremenre en uno u otro lugar de la Escritura
l. Le. 16.27·3 I: 04. 1 :8,9; Ef. 2:20 que no sólo los eruditos, sino los que no lo son, pueden adquinr un
2. 2 Ti. 3:IS: Ro. [Link] 3:2; Hch. 2:16; 4:2$; ML 13:JS; Ro. 9:17; os. [Link] entendimiento suficiente de taíes cosas por el uso adecuado de los medios
Ro. JS·4; 1 Ca.[Link]Mt 22:32; Lc. 16:17; Mt. 22:41ss: Jn, 10:3S; Qá. 3: 16; ordinarios.'
Hch. 1: 16: 2:24s<; 13:34,3$; Jn. 19:34-36; [Link] Le. 22:37; ML 26;$4; t. 2 P. 3:16
Jn. 13:18; 2 TI. 3: 16; 2 P. 1: 19·21. ML S: 17, I H; 4: t. 11 2. 2 Ti. 3: IS-17
l. 2 Ti. 3:14·11: 5'11. 19:7,8: 119:lOl: 2 P. 1:19; Pr. 6:22.23:
5. El testimonio de la Iglesia de Dios puede movemos o inducimos • Ot 30:11-14
tener una alln y revereoie eitimo por la~ Santas Escrituras;' y el carácter
celestial del contenido. la eñcacía de la doctrina. la [Link] del esulo, 8. CI Antiguo Testamento en hebreo (que era el Idioma nativo del pueblo
la armonía de todas li,s ¡111rte,. el ñn que se propone alcan,ar en todo su de Dios antlaunmeme),' y el Nuevo Tesmmento en griego (que en el
conjunto (que es el de dar toda I• ¡¡loria a Dios). lu plena revelación que ucmpo en que fue escrito cr• el idioma má.< gcncrulmcntc conocido entre
dtln del único camino de snlvnclón para el hombre, y muchas ollas las naciones), siendo lnsplrndos inmediatamente por Dios y mantenidos
incompurnbles excelencias y plenas perfecciones de les núsmas. son puros a lo largo dé todos los tiempos por su especiw cuidado y
argumentos por los cuak~ dan ubundame evidencia de ser la Palabro de providencia, son. por 1an10. auténlicos:' de tal forma que, en toda
Dio, 1 A pesar de ello. sin embargo. nuestro plena persuasión y ceneza de conecversia religiosa. la 1s1esio debe apelar a ellos en ultl ma insu1ncla.'
su verdaa infalible y su u1ttoridad divina provlencn de la ohm lntemn del Pero debido a que estos idiomas originales no son conocidos por todo el
E!ijpfriru Sumo, quien da 1eslimonio en nuesrros corazones por medio de pueblo do Dles. que t icnc derecho a las [Link] e inu:ris en los mismas,
la Palabra y con din.' y se le mand4 leerlas16 y cscudriftarlas'eo el temor de Dios, se sigue que
l. 2 Ti. 3:14,IS hunde rruducir.e a la lengua vulgar [es decir, comün] de toda nución a la
2. Jer. 23:28.W: Le lh:27-~1; Jn. 6:6): 1 P 1 :23·2S: He. 4:12.13; que sean Uevada.s,'para que morando abundantemente la Palabra de Dios
Dt. 31:11·13; Jn. 20.31: Oá. 1:8.9: Mr. 16:IS.16 en todos. puedan 11llor11rle de manen, aceptable y pnra que, p(',r In
3. "1t. 16: 17: l ce. 2:14ss.: Jn. [Link] 1 ce. 2:4,S: l To. 1 :S.6: 1 Jo. 2:20,2 paciencia y consolación de tas Escrituras. tengan esperanza,"
con v 27 l. Ro. 3:2
2. ML S:18
6. Todo el consejo dt Dios tocante a rodas las cosas necesarias para su 3. Is, 8:20. Hch, 1 S: 1 S: 2 Ti. 3: 16.17: J11. l0:'.34,36
propítt gloria. la salvación del hombre, la fe y la vida. está expresamente 4. Ot. 17:18-20: Pr. 2·1-5; 8:34; Jn. S:39.46
expuesto o necesariameme coutenido eu la Santu Escritura; a la cual nada, S. 1 Co. 14:[Link].24.28
eo ningóo momento, ha de añadirse, ni por nueva revelación del Esplritu 6. Col. J: 16; Ro. 15:4
ni por las tradiciones de los hombres.'
Sin embargo, reconocemos que la iluminaci6n interna del Espíritu de 9. La regla infalible de intcrpretacrón de la Escritura es la propia
Dio¡ es necesaria para un entendimieoto salvador de aquellas cosas que Escritura: y, por consiguiente. cuando surge una dudo respecto al
esráo reveladas en La Palabra,' y que. hay algunas circunstancias tocanees verdadero y pleno sentido de cualquier Escritura (que no e, múltiple, sino
a la adoración de Dios y al gobierno de la Iglesia. comunes a las acciones tlnico), éste se debe buscar por medio de otros pa.1ajes que hablen con más
y sociedades humanas, que bao de determinarse conforme a la luz de la claridad.'
naíuraleza y de lu prudencia cristiana, según las normas generales de la l. Is. 8:20. Jn. 10:34,36: Hch. 15:15.ló
Palabra, que han de guardarse siempre.'
32 Exposición de lu Cunf•aión Bauti.,ta de Fe de 1689 33
De le1s Santa.'iEscrituras
JO. El juez supremo, por el que deben decidirse todas las controversias
religiosa.<, y por el que deben examinarse todos los decretos de concilios,
s B. Con nosotros (o la autenticación de su
autoridad divina)
las opiniones de autores antiguos. las doctrínas de hombres y espírítus t. La naruruleza Je la evidencia
paniculares, y cuya sentencia debemos acatar. no puede ser otro sino la
Santa Escritura entregada por el Espíritu, A dicha Escritura ast entregada, La evidencia externa del testimonio de la
se reduce nuestra fe en última. instancia.' Iglesia
l. Mt. 22:29,31.32: Ef. [Link] Hch. 28:23-2$ La evidencia interna de lax excelencias de la
F.~critura
Bosqul!jo del capítulo(') 2. 1~, eficacia de la evidencia ('de la obra
interna del Espíritu Santo ... ')
Pros.
1 l. Su necesldBd (o lndlspemabllldad) 6 rv. Su sunciencia
A lo largo de estos estudios en la Confesión, repetidamente redentora requiere la necesidad (matizada y derivada) de las
necesitaremos recordarnos a nosotros mismos que sus hscrituras. La Confesión nos recuerda que la revelación redentora
aseveraciones se forjaron en el fuego de las controversias históricas. I ieneun propósito redentor, Los hombres deben ponerse en contacto
F!.sto es particu larmente cierto tocante al capítulo 1. Cada una de sus ron el la para que cumpla su fin. Como medio necesario para este fin
siete aseveraciones principales (aruculadas en el bosquejo anterior) necesario, las Escrituras mismas son necesarias. 2 Thnoteo 3: 15
contradice el dogma católico romano correspondiente. Además, en 11íil'll1a, por ejemplo. que la sabiduría que conduce a la salvacién se
dos casos al menos (píos. l y 6) se niegan las pretensiones radicales da a través de los escritos sagrados.
anabaptistas en cu unto u revelaciones directas y el don de la profecía.
Esuis consideraciones histéricas no significan, sin embargo, que In 11. La presuposíclén de su necesidad
Confesión sea anacrónica. Por el contrario, sus reflexivas y
fervientes respuestas n los errores que enfrentó en sus tiempos La aseveración de que la escriturncián es el medio necesario para
iluminan cuestiones básicas de I¡¡ fe hasta el presente. El tener en poner a los hombres en contacte con la revelación redentora
cuenta tales consideraciones his16ricas servirá pum guardarnos de presupone algo que la Confesión hace explícíro. Presupone que han
malentender las aseveraciones de lu Confesión. 'cesado yn aquellas maneras amcriores por In, cuales Dios reveló su
Es imposible agotar la abundancia de perspicacia que contienen los voluntad u su Iglesia.' Si el Cnsto estuviera nctn entre nosouos o sus
diez p~rr~fos del capitulo 1. Procuraremos simplemente eluborur 11póstoles inspirados aún anduviernn en la Tierra. entonces tus
brevemente la base escrituraría para los principales auibutos de lu l'scriluril.\ no serían 1110 necesartas. De hecho. fu~ la insistencia de
t!-.critura 11sociudo~ con íu tradicién de la Reforma: su necesidad, su .,lguao, en que los modos amenores que tuvo Dios de revelarse así
nutcridad, su suflc reucia y su claridad. Nótese que existen sólo unas ,nismo no hubíancesado lo que provocó la insi~tencla de la Reforma
pecas diferencias secundarias entre la Co11fosió11 lle 1689 y tu de en lu necesidud de la Escritura. Tanto los caiélrccs. con su papa e
Westrninster. Los autores de la Co11fcsión de 1689110 díferfan de la ,~ksiu infuliblcs, como ulgunos de los rerormadores radícnles. con
tradición de la Reforma en cuanto a la doctrina de la Escri1uru. ,11 prctcnsién de presentar revelaciones del Esphilu. negaron o
dcwinuaron In necesidad de las Escrituras. Hebreos 1 :l .2 contiene
l. La 1111c~sldt,d de la Escritura mochosconnnsteserurc las dos maneras cnqueDíos habló. perohny
111 menos un punto de continuidad. Las dos están completas. F.s1a
A. La base de esta necesidad observación viene confümudu por el hecho de que los upóstoles
invpirados. los únicos representantes lnsplrados del Hijo de Dios. ya
La Confesión nos recuerda que la necesidad de las Escrituras está 11<1 undan en la Tierru (Hechos 1 :2 i,22: 1 Co, 9: 1; l 5:7 ,8). Este no
arruigadu en la necesidad de la propia revelación redeutorn, 1 al '1111. e, lugar para dar un tratam lento exhnusti vo a las pretensiones del
de lu naturaleza' (etc.) 'no son. sin embargo, suñcierues para dar movimiento carismático. Debe observarse, sin embargo, que las
aquel conocnniento ... que es necesario para la salvación', Por tanto, pretensiones de una re-velación continua entran en conflicto con las
la revelación redentora es necesaria para la salvación. un nnaciones claras y rundamentales de la Confesión y del
La necesidad absoluta de. la revelación rede niora para la salvación cristianismo reformado y puritano cuya epítome constituye.
matiza y requiere la necesidad de las Escrituras. Los hombres han
sido salvados sin las Escrituras, pero no sin una revelación C. Las razones de su necesidad
redentora. Esto significa que no se puede hablar sin matizaciones de
la necesidad de las Escrituras. Estas no son absolutamente lll primero de los propósitos u razones para la necesidad de la
necesarias como lo es la revelación redentorn, Esto queda claro en F,critura es el mas crucial.
la Confesión. El lenguaje utilizado es comparativo: 'mejor',
'mayor'. Al mismo tiempo. la absoluta necesidad de la revelación
l>e fr,s Santas Escruuras 37
/{rpo.,iciñ11 de la Confesión Bawisra de Fe de 1689
36
untcriorrncntc esté escrito, sino que todo lo ahora revelado está
J. Conservucién escrito. La revelación redentora contenidaen la Bibliaes un epítome
La conservación de la revelación redentora nos lleva de nuevo a su exacto y suficiente de toda la revelación redentora.
propósito redcnror. La sal vación de los hombres depende de que
ellos estén en posesión de un registro fiable, de la revelación I>. La Implicación de esta necesidad
redentora. La Confesión dice que la verdad 'que es neccsarilal para
la salvación' fue puesta 'por escrito' 'para conservar ... mejor In l ,a necesidad de las Escrituras implica un acto especial adicional de
verdad', con el fin adicional de ser 'para un establecimiento y Dios en relación con las Escrituras. Si el propósito soberano de Dios
consuelo mas seguros de la Iglesia contra la corrupción de la carne es sal vara los hombres a través de la revelación redentora que El ha
y la malicia de Satanás y del mundo', dudo, y si esta revelación redentora debe ser escriturada para ser
Así pues. fue para la conservación de la verdad de la corrupción conservada en un mundo caído, entonces puede también suponerse
de la C111ne -la debilidad humana- y la malicia de Satanás y del que este mismo propósito soberano y redentor asegurará que estas
mundo-la iniquidad humana- por lo que Dios nos dio las Escrituras. l .scrituras, al estar· inspirad[a]s inmediatamente por Dios'. también
Tenemos indicaciones de este propósito en las Escrituras mismas. scran 'mantenldlas] pur{u]s u lo lar¡¡u de todos los tiempos por su
El propésho de tas F.$Crltur-<1s fue la certeza en cuanto al contenido especial cuidado y providencia' (pfo. 8). Por ser estrictamente
exacto de la revelación divina. La escritura em necesaria pum la necesario, la rcveluciéu redentora, una vez que sea escriturada, será
ccnezadebido a la debilidadtf .c. 1: 1-4; 2 P. 1: 12-15; 3: 1; DL. 17: 18· protegida de la corrupción por la especial providencia de Dios,
10; 31:9-13) y ta iniq,,idnt1 (1 cs. 15:l; 2 rs, 2:1.2,lS; 3:17) de un Para los que entienden esto. no es sorprendente que, de hecho,
mundo caldo. un examen de tu historia del teXll• Je la Biblia y el esrudio de la
crüícu textual revelen que el texto de lu l:l iblia es
2. Pulllicació11 mcccstionablemente el mejor conservado de todas tas obras
La Confesión menciona tamblén el • propagar mejor la verdad'. Los cl~sicas. Tampoco e.~ sorprendente que ni una sola verdad del
upóstolcs inspirados, aun cuando CSU1h11.n vivos. no podían estar mensaje de la Escriium se ve afectada por los estudios de la critica
presentes al mismo tiempo. Por consiguiente, escribieron cartas textual. Tampoco es sorprendente descubrir que la ciencia de la
para la mejor publicación de la verdad que enseñaban (Ro. l:8-15; critica textual utilizada con justicia y fe puede resol ver la mmensa
Oá. 4:20; 6:11; 1 Ti. 3:14,15; Ap. 1:9,19; 2:1, etc.), mayorla de las diñcultades textuales con un alto grado de ceneza.
confianza en la Biblia, sino que sólo habla impersonalmente de la 2. Los escritos del Antiguo Testamento son los oráculos de Dios
autoridad de la Biblia en sí misma. el párrafo 5 enfatiza (Ro. 3:2; Hch. 7:38; He. 5:12). Como Warfield ha mostrado en
repetidamente nuestro reconocimiento personal de la autoridad de [Link]('). la palabra traducida por 'oráculo' designauniversalmente
la Biblia: · ... puede movemos e inducimos a tener ... una alca y una declaración divina. Romanos 3:2 (BA) se refiere a la
reverente estima ... nuestra plena persuasión y certeza de su verdad lncerporacién escrita de estos oráculos, como indica el que fueran
inf3!ible ';' provienen de la obra interna del Espíritu Santo, quien da 'confiados' a Israel.
resnmomo en nuestros corazones por medio de la Palabra y con
ella.' El párrafo 4 es objetivo en su énfasis, míentras que el párrafo 1. Dios es el orador y autor final y determinante del Antiguo
5 es subjetivo. Al exponer los verdades aseveradas en estos dos Testamento (Hch. 2:16.17: 4:24.25; Mt. 13:35).
párrafos. se utilizará el bosquejo presentado anteriormente.
4. Por esta [Link], las frase.~ 'ríice Dins' y 'dice la F.scri1um' son
A. El hecho desu autoridad divina (pfo. 4) equivalentes. F.n Romanos 9: 17 y G~l:1t11s 3:R, lo que Dios dijo en
el Anuguo Testamento se atribuye a la Bscrirura, mientras que en
La autoridad divina de la Biblia significa su absoluta autoridad. su Mateo 19:4.5, lo que la Escrirura dijo en el Amigue Testamento se
inspiración verbal y plenaria. La inspiración verbal y plenaria es la atribuye II Dios. Esta santa confusión sólo puede explicarse sobre la
ensenan.t:a de que tas palabras de la Biblia -iodas las palabras de la ~u¡10sición de que u la 6scrituru se la considera como el hublur
Biblia· son los productos de una lníluencla directa y sobrenatural nusmo de Uios (').
del EspfriLu sobre los hombres que fueron sus órgrutos o
instrumentes. Es completamente inerrunte, Esta es. como se argüirá S. Puesto que Dios es el autor de la.~ Escrituras, ésta~ pueden estar,
mus adelante. la propia implicación de la Confesión. y de hecho están, escritas con el futuro lejano en mente (Ro. t S:4;
Al considerar la evidencia de la eutoridud absoluta y divina de 1 Co. 10: l l). Nótese la implicacién de la inspiración plenaria del
In Bsctitura, es imoortamccomenxar notando que la Biblia nunca se Anliguo Testamento en Romanos lS:4.
crlclca a sí misma adversamente. La Biblia nunca afirma de otra
declaración en ta Biblla que escé en error. Esto es tan evidente en sr 6. Puesto que Dios es el autor de la Escritura, ésta no sólo esl.á
mismo que no necesita defensa. Examinaremos primeramente la investida de la autoridad plenaria: tiene autoridad en los detul les. Se
evidencia de la autoridad del Antiguo Testamento. Se pueden construyen argumentos sobre la forma misma de una sola palabra
enumerar dos clases de evidencia de la autoridad del Antiguo (MI. [Link] Le. 16:17; Mt. 22:41-46; Jn. 10:35; Gá. 3:16).
Testamento: el testimonio que el Antiguo Testamento da del
Antiguo Testamento y el testimonio que el Nuevo Testamento da 7. Puesto que la Escritura es divina, es, por as( decirlo, la
del Antiguo Testamento. Et testimonio que el Nuevo Testamento da transcripción del decreto divino de Dios. Una necesidad divina
del Antiguo Testamento deja muy clara la autoridad del Antiguo demanda su cumphmiento (Hch. 1:16; 2:24-36; 13:34,35; Jn.
Testamento como un todo orgánico. El argumento para la autoridad 19:34·36,24; Le. 22:37; MI. 26:54; Jn. 13:[8).
de la Biblia comienza, por tanto, con su doctrina de la autoridad del
Antiguo Testamento que se halla en el Nuevo Testamento. 8. Quizá los cinco pasajes clásicos que enuncian la autoridad divina
del Antiguo Testamento son 2 Tirnoteo 3:16; 2 Pedro J:19·21;
1. El Antiguo Testamento es sagrado (2 Ti. 3:15) y santo (Ro. l :2). Mateo 5:17.18. Juan 10:34-36; Maleo 4:1-11. Afirman que el
Al igual que el templo (nótese la relación de ambas palabras con el Antiguo Testamento, como un Lodo orgánico y en detalle, está
templo), el Antiguo Testamento está peculiarmente asociado con espirado por Dios, es el resultado de un origeo y determinación
Dios. Los escritos del Antiguo Testamento son los escritos de Dios.
40 Exposlcuin de la Confesión B,llllisra de Fe de IM9 /Jr las Sonsas Escrituras 41
directos y divinos. permanente e inquebrantable en todas sus totalmente diferente tocante a la naturaleza de su inspiración?
aseveraciones y, como est,i escrito, M perfectamente autoritativo. Cuando se aprecian plenamente las implicaciones de la unidad
Este examen de la evidencia para laauroridad divinadel Antiguo or¡\ánica. se hace imposible creer que la divinidad del Nuevo
Testamento como un todo y en detalle nos recuerda las palabras de l'cstamento pueda estar en un plano más bajo que la del Antiguo: Sin
Warfield; 'El esfuerzo para soslayar hábilmente el testimonio que duda, pues, si el Antiguo Testamento, según el testimonio que en
da la Biblia a su inspiración plenaria nos recuerda a un hombre que este asunto tiene la mayor relevancia o autoridad. es inerrante, el
se encuentra seguro en su laboratorio y explica elaboradamcnte - Nuevo Testamento debe también serlo' (').
posiblemente con la ayuda de diagramas y fórmulas matemáticas- La presuposición y base primaria para extender la autoridad del
cómocada piedra en unaavalancha sigue una senda definida y puede Autiguo Testamento al Nuevo es la relación específica de unidad
ser fácilmente evitada por alguien con una mente alerta. Puede que orgñnica que existe entre ellos. El carácter profético del Antiguo
sonemos con el triunfo de ese fñvolo tan elaborador al analizar la Testamento demandaba un Nuevo Testamento. El Nuevo
avalancha en cuanto a las piedras que la constituyen, y demostrar Tcstumento proclama ser él mismo ese cumplimiento. l:n el
cómo piedra tras piedra sigue una senda definida y lirnituda y que desarrollo orgánico de la historia redentora debe, por tanto. existir
puede ser fácilmente esquivada. Pero las avalanchas. ul menos en el mismo plano que el Antiguo. l:.st.e hecho demanda
desafortunadamente, no se nos vienen encima piedra a piedra. una que se atribuya una autoridad e lnspiraeién iguales a los escritos del
cada vez, dándonos conésrneme la oportunidad de apartarnos de la Nuevo Testamento. tos pasajes ctaslcos que ensenan lo unid11d
senda de la destrucción. De la misma manera, podemos soslayar orgánica del Antiguo y Nuevo Testamentos son Hebreos 1: 1,2 y 2
hábilmente uno o dos textos que ensenan lu inspiraclén plenaria. Connllos 3: 10, l l. Los paMjcs específicos que enseñan la igualdad
para nuestra mas íntima saustaccíou. tratando cada uno sin lle la autoridad del Nuevo Testamento son aqueííos iex tos que
referencias su relación con los otros: pero estos textos nuestros. de ensenan la igualdad de autoridad de Ias autoridades personales del
nuevo y desafcrtunadamente. no se nos vienen encima en este Nuevo Pacto (Ro. 16:IS.2S; 2 P. l:16-21; 1 ce. 14:37; IS:3-11; 2
aislamiento aniñcial: tampoco son pocos en numero. Hay P. 3: 1.2; Jn. 2:22) y aquellos que enseñan la igualdad de autoridad
veintenas, eternos, de ellos: y se derraman sobre nosotros en una de las autoridades escritas del Nueve Pucto (2 P. J: 16; 1 Ti. 1: 18).
masa sólida ¿Soslayarlos hábilmente? Tendríamos que soslayar No se pueden tratar aquí todas las objeciones hechas contra la
hábilmente codo el Nuevo Tcstumeruc' ('). autoridad divina e merrancla de la Biblia. La objecrón contra esta
F.I argumento puru lu mnoridad del Nuevo Testamento es una doctrina basada en la humanidad de lu Biblia merece, sin embargo,
in fcrencia de la doct rina neotestameruaria de In autoridad de las rrararse. La objeción es que la Biblia fue escrita por hombres. Los
Escrituras del Anuguo Testamento. Necesitamos, simplemente, hombres son libres y falibles. La Biblia debe de contener error,
establecer que en principio ~J Nuevo Testamemo posee la misma por canto.
autoridad (espirada por Dios) que el Antiguo('). Los comentarios Que la Biblia fue escrita por hombres y es, por llanto, un libro earuo
de John M11m1y sobre este punto son convincentes: 'I.a unidad humano como divino no puede ni debe negarse. Dos
orgánica de los dos Testamentos es la presuposición de la apelación consideraciones, sin embargo, manifiestan la falsedad de la
a la autoridad del Antiguo Testamento y la alusión al mismo en que co_nclusión que se deduce de este hecho por esta objeción. La
abunda el Nuevo Testamento. Este hecho de la unidad orgánica primera es el paralelo con la doctrina de la persona de Cristo. La
atañe muy directamente a la cuestión de la inspiración del Nuevo humanidad de Cristo no mitiga o niega ~'11 plena deidad. con todas
Testamento. Pues si, como hemos hallado, el testimonio sus implicaciones, Asf también. Ju humanidad de la Biblia no
autoritativo del Nuevo Testamento corrobora el carácter significa que sea falible. Jesús fue un verdadero hombre sin ser
inquebrantable e inerrante del Antiguo, ¿cómo podría aquello que falible. Así también, la Biblia es un libro humano sin ser falible o
forma una unidad orgánica con el Antiguo tener un carácter menos divino. La segunda es la doctrina reformada de la inspiración
42 lfrposicíón de la Conjesion Dautis1a de Fe de 1689 D» JaJ Santas Escrill4ras 43
orgáruca, Este concepto niega cualquier idea mecánica o de dictado Ensenaron. por tanto, que las Escrituras se autentican a si mismas.
de la inspiración. en que se suspende la humanidad del autor El concepto reformado de la autoautcnticación (o autopistia) de las
humano. Enseña la plena humanidad de la Biblia, es decir, que los Escrituras sólo puede entenderse propiamente como una trilogía de
personalidades propias y la libertad de los escritores humanos eran doctrinas reformadas. Además, una profunda apreciación de la
plenamente operativas. También enseña la divinidad completa y tuerza de la evidencia bíblica para la solución reformada sólo se
detallada de la Biblia, es decir, es precisamente Dios hablando sin consigue considerando esta trilogía de doctrinas al mismo tiempo.
distorsión humana. Dios hizo las bocas de estos hombres -mcdiante
la providencia general y la graciaespeclal-creando los instrumentos l. él carácter de la revelación general como que se aurentica a si
precisos que deseaba. La inspiración orgánica presupone el misma
concepto reformado y bíblico de que la misma actividad puede ser Quiul nadie en ningún lugar ha afirmado más incisivamente la
y es umto divinamente ordenada como el resultado de la Libre significación del carácter de autoautcndcacion de esa revelación
agencia humana. Así pues. la Biblia puede ser el producto de seres nutural hechu a todos los hombres en general mediante la creación
humanos que escriben y aculan libremente, rmcntras que al mismo que Cornclius Van Til cuando dijo: 'Los más depravados de los
tiempo es divinamente inspirada e inerrante. hombres no pueden escapar totalmente a la voz de Dios, Su mayor
La implicación es que los que rechazan los puntos de vista iniquidad no tiene sentido excepto si se presupone que han pecado
reformados en cuanto a la soberanla divina y, sin embargo, contra la autoridad de Dios. Los pensamientos y hechos de la
encienden la humanidad que se aprecia en toda la Biblia deben máxima perversidad son de, por si reveladores, esto es, en su
rechazar. l6gicameme, la completo inerrancln de la Biblia. Esto ha anormalidud misma, El hombre natural se nc11s11 o bien se excusa a
ocurrido, de hecho, en el CH~O ~iculc de u11 leólo¡¡o evangélico muy ~r mismo sólo porque su propia consciencia totalmente depravada
conocido. Aunque c11 tiempos fue defensor de IH autoridad bíblica. conunüa apuntando hacia el cstade crigmal y natural de las cosas.
este Leólo80 á[Link]ó ideas anniuianas. Cousiguieutcmente, e11 un hl hijo pródigo nunca puede olvidar la vez del padre. Es el albatros
libro reciente sobre la Biblia, ha negado la inerrancia ilimitada de 111 alrededor de su cuello' ('ºJ.
Biblia("). Según el concepto bíblico de la revelación natural, el hombre es
siempreinmediatanicnteconfrontadocon la revelación divina, Dios
8. La 11utenllC11ci6n de su uutorldad dlvlm1 (pío. 5) en su revelación se uutenucu incesumerneme ante el hombre. La
criatura jamás puede escapar del Creador. La revelación natural o
8l párrafo 5 estaba dirigido contra el catolícisrno romano. El general se autentica a si mismu porque es la revelación del Creador
catolicismo romano afirma que la Iglesia puede dar un tesumonlo a lu criatura hecha a su imagen.
infalible de la Biblia. Cualquier concepto que reviste a la Iglesia de La evidencia bíblica puede resumirse brevemente aquí. El Salmo
una autoridad infalible debe ser inaceptable para los protestantes, 19 afirma que lu creación tiene una voz. Fue creada por la Palabra
pero los reformadores tuvieron que enfrentar un dilema. Si de Dios y ahora habla uno palabra a los hombres. Con su voz declara
rechazaban el extremo opuesto, los anabaptistas radicales y sus en al1a voz, clara. abundante, incesante y universalmente la gloria
pretensiones en cuanto a revelaciones directas, ¿de qué manera del Dios viviente. Romanos 1:18-32 reflexiona sobre este salmo.
pedían autenticar la Hiblia 7 Su dilema les llevó a La Biblia y a la Continúa afirmando que tul revelación deja a los hombres sin excusa
articulación de una penetrante perspicacia en cuanto a su porque realmence les imparte un cieno conocimiento de Dios. Por
autenticación. Mientras que reconocían que el testimonio de la el la. lo que se conoce de Dios se hace evidente en ellos va ellos. Su
Iglesia tenía un cierto valor, eran las excelencias divinas de la poder eterno y su naturaleza divina son vistas y· entendidas
Escritura misma aplicadas por el Espíritu Santo al corazón las que claramente por los hombres. De esta manera. el apóstol puede
constituían la autenticación genuina y eficaz de la Escritura. afirmar que los hombres, en cieno sentido, conocena Dios. conocen
44 Exposición de la Co11fesi611 Bautisu: de Fe de 1689
De las Sarrtas Sscrtturos 4.5
sus leyes y conocen la ordenanza de Dios de que aquel los que
muerta, sino como la Palabra viva de Dios (Jer. 23:28,29; Le. 16:27-
quebrantan la ley dehen morir. Aunque detengan la verdad, si
poseen la verdad. Este concepto de las cosas está claramente 3 l ("); Jn. 6:63; 1 P. I :23-25; He. 4: 12,13). Como la Palabra viva
corroborado por el resto de las escrituras, que rehüsan fírmemente de Dios, las Escritums en y por sí mismas demandan ser creídas y
obligan a todo el que las oye a creer. Sin disertaciones razonadas o
uulizar una argumentación racional para probar la existencia de
argumentos externos añadidos a las mismas, las Escrituras son
Dios. Aun en Hechos 17, donde Pablo encara a personas totalmente
paganas, la existencia de Dios y los atributos de Dios se aseveran, suficientes para justificar la confianza en su veracidad que se
requiereparalafesalvadom(Dt. 31: 11-13; Jn. 20:'.l l; Gá. 1 :8,9: Mr.
se suponen y se declaran, en lugar de probarse o argüirse, Cuando
16:15,16). Si no afinnrunos claramente que las Escrituras son
Pablo cita a los poetas paganos para corroborar su testimonio, está
suficientes para demandar fe en y por si mismas, minamos
claro que supone que aun aquellos que están privados de la luz de
gravemente la doctrina do la suficiencia de los Escnturas,
la revelación redentora poseen un cieno conocimiento reprimido de
Calvinopruoba et punto claramente: 'En cuanto u lo que preguntan
Dios que se expresa distorsionadamente en su pensnrmento
sistemático. que cómo nos convenceremos de que la Escritura procede de Dios
Quede claro cuál es ta fuerza del testimonio de la Escritura. No si no nos atenemos a lo que la Iglesia hu determinada, esto es como
es que los hombres puedan conocer a Dios; ni que potencialmente si uno preguntase cómo sabrramos establecer diferencia entre la luz
y las tínieblas, lo blanco y lo negro. lo dulce y lo amorgo. Porque la
conozcan a Dios y vayan a venir u El si utilizan correctamente su
Escritura no se hace conocer menos que la~ cosas blancos y negras
razón, No es que los hombres, medinnte ta revelación natural tengan
que muestran ~u color. y lus dulces y amargas que muestran su
unacierta noción vaga de una deidad indefinida. Es. porclcontrurio.
sabor' (").
que los hombres son confrontados lnmcdlutumente con una
revelación clara e inevitable del Dios vivo y verdadero,
3. El tesümonio qui: tia ti Espfri111 Sa11111 de las escriruras
LJ.1 evidencia para lo uutenueucién que las [Link],~ hueco de sí Ahora es posible ver el verdudero significado de la doctrina
mismas nunca tiene su verdadero peso npurte de este Lelón de fondo
(11), Si la rcvclucién general se autenuca a sí misma, cuánto más se
reformada del testimonio del Espíritu Santo. No es una apelación
subjeuva o mística o unu luz interior. Tiene su base objetiva en la
uutenticará la revelación especial como está cscrn urudu en la Biblia.
autenticación que la E:,crituru huce de si misma, Cal vino vio esto
Pues el hecho es que la gran diferencia entre la revelación general
claramente: 'Considérese, pues, como unu verdad innegable que los
y la especial es que In revelación especial tiene un carácter mucho
mñs directo y personal que la revelación general, En la revelación que han sido enseñados interionnentc por el Espíriru sienten una
total aquicscenciu en lu Escritura, y eso se autentica a s( mismo,
general, la creación nos hublu de Dios. En la revelación especial,
conllevando su propiaevidenciu, y no debe convenlrsc en objeto de
Dios mismo se aproxima u nosotros directa y personalmente,
demostrucióny argumentos racionales: sino que consigue el crédito
hublúndonos en patabras. Si entonces la comparativamente
que nos merece por el testimonio del Espíritu' (").
Indirecta e impersonal revelación general se autenticé a sí misma
Puede, sin embargo, suscitarse la cuestión: 'Si las Escrituras se
ame los hombres como una revelación divina, cuánto más el hablar
autentican a sf mismas, ¿cuál es la necesidad del testimonio
directo y personal de Dios a los hombres en la revelación especial
adicional del Espíritu Santo?' Más aún, si se autentican a si mismas,
demandará reconocimiento al autenticarse a sí misma (11). iqué de la incredulidad o negación con que tantos las tratan? Esto
nos lleva a tratar la necesidad del testimonio del Espíritu Santo.
2. El carácterde las Escrlt..ras como que se autentican a s!mismas La causa o necesidad del testimonio es, en una palabra, el pecado.
Aquí llegamos al verdadero corazón de la solución reformada al La depravación humana pervierte el esfuerzo intelectual humano.
problema de la autenticación de la Biblia. La Biblia afirma en codas [Link] los hombres detengan la verdad y, de esa manera, Ioscíega
panes que las Escrituras nunca deben considerarse corno letra a la luz de la revelación divina (Ro. l :21; Ef. 4:17-21: 2 Co. 4:3.4).
46 Espusicián de Ju Co11fesión llaurisra de Fe de /6/W l lt• las Santas Escrituras 47
El testimonio del Espfñtu Santo, por tanto, tiene por naturaleza la erosionó la autoridad de la Biblia. Esto es así porque encada una de
remoción de esa disposición ética malvada que ciega a los hombros tules apelaciones la Biblia deja de ser la norma absoluta. En cada
a la luzde la revelación divina. El testimonio es, pues, una operación una, la Biblia ha de ser atestiguada mediante una apelación a una
ética. No consiste en alguna nueva revelación además de la norma o canon más elevados. De esta manera, cada una de las
contenida en las Escrituras. respuestas propuestas es prácucamente una negación de la autoridad
La realidad del testimonio del Espíritu puede demostrarse ubsoluta y divina de la Biblia. Por tanto, si bien es útil distinguir
mediante dos lineas de argumentación bíblica. En primer lugar, la l~g,camente entre la autoridad de la Biblia para con nosotros v su
Biblia enseña que si alguien ha de pensar correctamente, debe estar autoridad en sí misma, debe recordarse siempre que en ambos c~os
bien éticamente (Sal. 111:10; Pr. 9:10; [Link] 15:33; Jn. 3:19-21; deriva su autcridad de una sola causa: es 'la Palabra de Dios' (pfo, 4).
7:16,17; 2 Tí. [Link] 3:7; Jn. 10:26,27). La fe, el temor, el hacer la
voluntad de Dios. el arrepentimiento: todas estas cosas son JI/. La suficiencia de las Escrituras (p.f<>. 6)
producidas en los pecadores por la obra regeneradora del Esplritu
Santo. Los pa~ajes que apoyan esta nseveracíon son bien conocidos i\, La suficiencia de la Escritura
y no hace falta cuartos aquí. En segundo lugar, hay un numero de
pasajes que afirman directamente que es el Espfritu Santo quien nos l.11 doctrina de lu Conf esión sobre la suficiencia de la Escritura debe
capacha para ver y entender la verdad espiritual (MI. 16:17; 1 Co. definirse primero. Nóteseen primerlugurlo que no se uñrma en esta
2: 14-16; Jo. 3:3-8; 1 Co. 2:4.S; 1 Ts. 1 :5,6; 1 Jn. 2:20,21,27) (16). defimcicn: lo que Ju suficiencia de la Escritura no significa. Está
Estos pasajes dejan claro que es el Espíritu Santo quien crea fe en claro que la suficienciude la Ese r itura uo significa, en primer lugar.
las Escrituras, que lodo lo que necesitamos saber acerca de los asuntos
Es importante notar, en conclusión, que todo el esfuerzc para mencionados en In Coufcsién se menciona explícitamente en la
descubrir algün tesumonlo externo de la Biblia es erróneo. ya sea hscritura o. podemos añadi r, literal menee. La f rase 'necesariamente
que ese testimonio se busque en una iglesia infalible o en un experto ccruenldo en la Santa Escritura es equivalente a la frase en la
histdrleo, F.s1oes así por varías razones. En primer lugar, puesto que Confesión de Wcstminster que busca clarificar: 'o se puede deducir
Dios hn hablado y 111 Biblia misma es la Palabra viva de Dios. el más de etlas por buenay necesariaconsecucnciu'. Lo que puede en buena
elevado testimonio posible es el tesumonio que da la Bibhp de sr lógica deducirse de la Escriruru, es decir, lo que está necesariamente
misma. En segundo lugar, suponer que sea necesariaunarevelación contenido en ella. tiene la autoridad de la [Link] misma.
divina subsiguiente para atestiguur la revelación blblíca requeriría Es evidente, en segundo lugar, por Jo deñnicién de la Confcsién,
que esta verificación divina subsiguiente fuera atestiguada por una que la suficiencia de la Escritura no implica su 'omnisuficiencia'. La
tercera revelación y asf ad infinnum. Si la Biblia, como la voz de suficiencia debe definirse siempre con referencia a algún propósito.
Dios desde el cielo, no se atestigua u sí misma. ninguna cantidad de l .a primera pregunta en esta cuestión debe ser siempre: 'Suficiente
voces desde el cielo será jamás suficiente para atestiguarla (17). En ¿para qué?' Mientras que la cuestión de la naturaleza exacta del
tercer lugar, la entidad o lo que se apela para atestiguar la Biblia propósito con que las Escrilurns son suficientes se ampliará más
tiende a reemplazar la Bibliu como nuestra autoridad práctica. En adelante. debe quedar e laro que la suficiencia de la Escritura está
otras palabras, aquello a lo que se apela para atestiguar la Biblia definida muy cu_idad~samenre. La Biblia no es todosuficiente para
tiende a convenirse en el verdadero canon de los que apelan a ello, to~o _propósito mrnginable. Las Escrituras, por ejemplo, no son
en detrimento de la Biblia. Esta observación es ciertamente suhc1~ntescomo libro de texto de matemáticas. biología o español.
confirmada por la apelación del catolicismo romano a la autoridad La suficiencia de las Escrituras no significa que sean todo lo que
eclesiástica. La historia de ese movimiento muestra que su necesitamos con el propósito de aprender geometría o álgebra. Los
apelación a la Iglesia para atestiguar la autoridad de la Biblia
48 Exposicián de la Corifesi(ltl Baulista de Fe de Jf,89 {), tos Sanra., Escrituras 49
teólogos de Westminstcr confesaron su fe en la suficiencia, pero no deber a Jo largo de ese martes upíco. Le enseña a orar y a leer su
en la omnisuficiencia, de la Escritura. liil>lia por la mañana. a ser diligente y juicioso en sus estudios, y a
¿Cuál es, entonces, el propósito con que las Escriíuras son des':·urr los OJOS c_uando la t~ntadora del colegio anda por la
suficientes'? La suficiencia de las Escrituras no es ni más ni menos l11bhoiec:a cuando el e.,rá estudiando. Le provee de un testimonio
que su suficiencia para conseguir el propósito de la revelación infalible de la creación y IB historia redentora. Este testimonio
redentora. Sin duda. esto Jo aclara la matización de la Confesión: establece ciertos linderos o I ímites que le gufun en su estudio de
'todas las cosas necesarias para su propia gloria, la salvación del biologf~ e historiA. Cualquier teoría de historia o biología que
hombre, la fe y la vida'. ccntradice las declaraciones históricas de la Biblia él justamente la
Se dice con frecuencia que las Escrituras son suficientes para rechaza, Asf, mientras que laesferaético-religiosadelconoclmiento
mostrarnos el camino de la salvacién. Esto est.~ expuesto a ser humano es distinta de otras esferas. es básica en cuanto a todas ellas.
malentendido en la actualidad debido o lo mentalidad minimizante Otra observación más debe recalcarse con referencia a la
que hay por ahí que está empeñada en reducir el camino de la suflciencia de las Escrituras. Es. históricamente, la mM básica. La
salvación a su mínima expresión. Debe quedar claro, sin dudo, que ,uficiencia de la Biblia significa su sola suficiencia. Es suficiente
Ull entendimiento de la suficiencia de lo Escritura es una desviación pura alcanzar el propósito de la revelación redentora sin ser
del entendimiento histórico de la Reformo mticulrido en lo su plementada con nuevas revelaciones (pretendidas por algunos
Confesión de Wesuninster. 'Todas las cosas necesarias paru su ,[Link] y otros) o por las tradiciones de los hombres (como esos
propia gloria, la salvación del hombre, la fe y la vida' es mucho más rradiciones extrabfblicas pretendidas por la Iglesia co.tólico
que la~ 'Cuatro Leyes e~pirhuale~ '. No es nada menos que lo romana).
suficiencia para lo redención del hom bre tanto individual como Hs este y no otro concepto de la suficiencia de las Escrituras el que
colectivamente en todu lu esfera ética y religiosa de Ju vida lo que debe ser ahora demostrado.
se asevera. La revelación redentora dada originalmente por Dios debe, sin
Debemos reflexionar en la amplitud de esta aseveración. Cuundo duda, considerarse como suficiente para los propósitos para los que
recordamos que el área de Ju religión y la euca es lu esferu supremo fu.e dada. Pensar cualquier otra cosa es impugnar la sabldurlo de
de In vida y el conocimiento humanos, podemos volvemos Dios. A este argumento teológico deben añadírse los datos
crecientemcntc conscientes de lu mugniiud y valer de esta doctrina específicos de la Escritura que afirman claramente que en la
de la suficiencia de las Escrituras. Aunque no es uuaaseverucién de revetucíon redentora escriturada poseemos una revelación
Ju omnisuficiencia de las Escrituras, está diciendo que son suficiente de la voluntad de Dios.
suficientes para ser la base y el puntode partidadetodo otro esfuerzo No es sorprendente que la aseveración clásica de la suficiencia de
científico. Las Escrituras no son un libro de texto de biologíu, pero las Escrituras se halle en un pasojecrucial paro otros u tributos de las
son suficientes para proveer lus perspectivas éticas y religiosos Escnturas (2 Ti. 3: 15-17). Huy tres aseveraciones en estepaseje que
básicas para cualquier ciencia adecuada de lu biologfu. La Biblia no son importantes en relación con la cuestión que estamos
es suficiente para todo lo que hacernos. pero si habla a todo Jo que considerando. Hay la aseveración del versículo 15: 'las Sagradas
hacemos suficientemente en cuanto a la gloria de Dios, el camino de escnruras, las cuales te pueden dar la sabiduría que lleva a la
la salvación y la senda del deber. salvación ... • (BA). He aquí la aseveración explícita que las
Podemos tomar como ilustración un martes úpico en la vida de Escrituras contienen toda la sabiduría necesaria para nuestra
Chris College, un estudiante universitario especializándose en salvación. Hay la aseveración del versículo 16 'Toda la Escritura
ingeniería. Su Biblia es insuficiente como libro de texto para sus es .... ú.til para enseñar, pan, redargüir, poro corregir, para instruir en
clases de cálculo, biología y francés; pero sí Je muestra la senda del justicia.' El término traducido 'útil' significa útil, beneficioso,
provechoso. La cuádruple utilidad de las Escrituras enumerada aquí
51
so Exposición de la Confesión Bautisw de Fe de 1689 /)t las San1as Escrituras
sido clara. En tercer lugar, la claridad o perspicuidad de la Escritura y las conoció exactamente como un conjunto de escritos que podían
seafirmaenmuchosorroslugarcs(Sal.19:7,8; 119:105;2P. l:19; hacer sabio para la satvaclon aun a un ruño como Tunoteo. El
Pr. 6:22,23; Dt. 30: L l -14). versrcuto 17 añrma que las Escrituras son suficientemente claras
La extensión de la claridad de la Escritura puede tratarse aquí pura equipar al hombre de Dios para toda buena obra (BA). Puede
también. 1 .a Confesión habla de esto como 'las cosas que que haya un contraste intencional entre el niño del versículo 15 y el
necesariamente han de saberse, creerse y guardarse para salvación', hombre de Dios del versículo 17. En cualquier caso, es instructivo
De nuevo, esio no se propone Ji mirar la claridad de la Escritura a observar lo que Pablo menciona tocante al hombre de Dios.
unas pocas verdades sencillas del Evangelio. Tal mentalidad Nos vemos confrontados inmediatamente con la cuestión: '¿ Quién
[Link] ajena a estos teólogos. Por el contrario, la evidencia e, c,I hombre de Dios?' La evidencia idenufica o.l hombre de Dios
citada anteriormente muestra que laclaridad de In Escritura no ha de no como cualquier creyente, sino más bien a alguien con una
limltarse tan severamente. Las cosas necesarias para conseguir la posición de ministerio entre el pueblo de Dios. El hombre de Dios
salvación en las menees de los teólogos de Westrninsrer deben de c.• el hombre a quien Dios mismo confía una posición especial de
haber incluido al menos los deberes centrnles de la vida cristiana y liderazgo en la Iglesia. Es el hombre de enu-e_el [Link] de Dios 9ue
las buenas obras. Tales deberes conforman ,:1 <:amino(ML. 7: 13.14) cs16 de manera especial asociado con Otos o ideruiñcado con Dios,
que conduce a la vlda. Tres argumentaciones convergen para justificar esta conclusión.
La 8i(,lia no es tguatment« clara e11 todossus ¡,11rt1.S._Cienamente,
el pasaje clásico pertinente a este punto es 2 P. 3: ló. Aquí Pedro 1. Hsu! el uso del Antiguo Testamento. Está claro que en el Antiguo
(quien escribió él mismo unas cunn1ns cnsas difldles de entender) 'l'estameruo esta designación no se utilizaba en relación a lodos los
asevera que en los escritos de Pnbk> huy cosas difíciles de entender. ,sratJit¡¡s piadosos sino que se reservaba pum quienes los conducían.
Debe notarse que Pedro matizn cuidadosamente esta aseveración ..
Sólo algunas cosas son difíciles de entender, Sólo los indoctos y los 2. Hsui el uso de J Timoteo 6: 11. Parece claro que en todo .este
i uconsrumes tuercen estas cosas para su propia destrucción. A comextc f'ablo está pensando acerca de Timoteo en su capacidad
conunuación, Pedro añade, a manera de matización adicional, que ministerial oficial. ( 1 Ti. 1: 18; 5: 17-25; 6:2, l4, l7, l8,20).
estas personas realizan esta clase de distorsión con referencia al
resto de las Escrituras también. Esto, desde luego, enfatiza lu idea J. Está el contexto (le 2 Timoteo 3: L 7. En el versfculo precedente,
de que la falta en [Link] dlstorslón no resíde en los puntos oscuros de Pablo esta pensando sin duda en el ministerio. Las Escrituras son
los escritos de· Pablo, sino cu los indoctos y los inconstantes. Está provechosas (como traduce la NV!) para enseñar, par~ repre!1der,
claro que la presencia de tales dlficultades no niega la suficiencia para corregir y para educar: diferentes [Link].a.~ del muusteno de
prüctíca y la claridad de la Palabra para su propósito redentor. 'l'imotco y de todo verdadero pastor. En los siguicmcs versículos, el
La Biblia nn e.t igualmente clara para todos. De nuevo, en este énfasis continúa estando en el ministerio (2 Ti. 4: 1-5).
punto. 2 Timoteo 1: 15-17 ilustra esta cuestión. El versículo 15
asevera que las Escrituras son suficientemente claras para dar a un El hombre de Dios no puede equivaler simplemente 11 todo
niño la sabiduría que conduce a ta salvación. Esta es la implicación verdadero creyente. Portante, es correcto ver en 2Timo.t~ 3: 15-17
de la declaración de Pablo de que 'desde la niñez' (lit. la infancia) una reflexión de Pablo sobre la idea de que la Bihliu no es
Timoteo había conocido los escritos sagrados que podían durle la igualmente clara para todos. Es [Link] clara como para
sabiduría que conduce a la salvación. Esto es, desde luego, una iluminar aun a un niño en cuanto al cammo de la salvación. Es
hipérbole. Los infantes no saben nada acerca de escrito alguno, suficientemente clara como pura iluminar al hombre de Dios con
menos aún de escrítos sagrados. Pablo quiere decir, sin embargo, referencia a toda la gama de sus deberes,
que tan pronto corno Ti moteo conoció algo, conoció las Escrituras,
54 Exposición de la C<>rifeoi6n Bautistade Fe de 1689 IJr las Santo . .s tscruvros 55
La suficiencia y claridad de la Escritura no niegan, por tamo, la nuestras vidas de una manera sabia y agradable a Dios. A la luz de
necesidad del ministerio dela Iglesia. fata advertencia es necesaria tus Escrituras y su sabiduría, aun decisiones tan complejas como las
al máxi_mo ~n nuestrn ti~mpo. En el pasaje clásico, es la claridad y rocame al colegio, L1 vocación y el matrimonio, se clarifican. Es a
la sufic1:nc1a de la l:iscntura para la obra del pastor-maestro lo que íus Escrituras, por tanto, a las que debemos dirigir a aquellos que
se enfauza específicamente. Este hecho en sí debería refutar In necesitan la orientación divina prometida en las mismas Escrituras
presuntuosa independencia del ministerio de la Iglesia que a (SuL 25).
menudo se deduce de la suficiencia de la Escritura en nuestro tiempo La perfección de la Escritura debe rnmbién erradicar todo cinismo
(véase también Hch. 8:30,3 l; Ef. 4: 11-13). Las siguientes "escepticismo tocante al significado o la interpretación correcta de
conclusiones están justificadas por estos pasajes. Estos pasajes tns Escrituras. Aun los cristianos profesantes dirán a veces: 'Los
recalcan claramente la autoridad única y suprema de la Escritura. No grandes hombres de Dios han diferido entre sí, así pues, ¿cómo
existe una autoridad sacerdotal investida sobre el ministerio que puedo yo esperar estar seguro en cuanto al significado de la [Link]
hace a los pastores cualitativamente diferentes de otros cristianos. en este punto?' Con cuánta frecuencia se suscita la objeción: '¡E~a
Estos pBSajes también enseñan la necesidad práctica del hombre de ,·» sólo ru interpretacién I' Tales objeciones presuponen e Implican
Dios en lo vida del pueblo de Dios. Aunque nose puede aseverar que lu insuficiencia y de la Escritura. Son una negación de lo perfección
el ministerio de lo Iglesia es absolutarncmc cruclul en la conversión de la Escritura. Constituyen una aseveraciónde que cuando Dios
de cada persona, sin embargo tul ministerio es. a menudo, el medio hnbló, murmuré, tartamudeó o tropezó. Tales ideas est~n
de la conversión. Má.~ importante, el pastor-maestro es crucial para clarumente [Link]~ en la rebelión contra el Dios de ln Escntura.
la vida continua de la Iglesia. Se puede hablar de una necesidad Son contradichas por la suficiencia y claridad que la Biblia se
general y prácticu del ministerio de cnseñunzn. Finalmente. estas atribuye a sí misma.
verdades tomadas en su conjunto ensenan claramente la funcion La perfección de lus Escrituras significa que la fuente del error en
complementaria de la Palabra de Dios y el hombre de Dios. Las asuntos de fe y vida es el pecado. Esto no quieredecirquetodoerror
Escrituras no nos permiten despreciar ni descuidar ni uno o la otra. es sola o igualmente causado por el pecado. Significa que los
H<1y varias implicaciones prácticas. Debemos rechazar el hombres, si no hubieran crudo. no serían culpables de pecados de
índividualismo moderno. Necesitamos guía.~ en la Escritur11. ignorancia en cuanto u lo que creyeron o practicaran. Cuando se
Debemos mantener actitudes dóciles y humildes hacia nuestros suscita la objeción deque 'los gmndeshombres de Dios han diferido
insuucrores en la fe. Debemos recibirsu i nstruccién y escudriñar las entre sí.' debe darse la respuesta de que, en cualquier caso, eran
Escrituras. No debemos permitir que nada disminuya pecadores, y pecadores con áreas oscuras causadas por el pecado que
innecesariamente el beneficio que obtenemos del ministerio quedaba en ellos.
público de la Palabra, Debe ser una prioridad para cada cristiano La suficiencia y claridad de la Escritura deben ser las
ponerse a s.í mismo y a su familia bajo un ministerio fiel de la presuposiciones con que hacemos frente a toda cuestión de fe y vida.
Palabra. Es nuestro deber y nuestro privilegio esperar que nuestro deber
Varias conclusiones prácticas de gran significado se deducen de la acerca de cualquier asunto de fe y vida será suficiente y claramente
perfección. es decir, la suficiencia y claridad, de las Escrituras. La revelado en JaEscriturn. Cualquieraproximaciónal estudio práctico
primera es la centralidad de las Escritura, en la orientación cristiana. dela Biblia no arraigado en tal perspectivaes impropio y debe tender
Las Escrituras proveen la clave. o secreto del descubrimiento de la a ser ineficaz porque entristece al Espíritu que espiró las Escrituras.
voluntad ele Dios para nuestra, vidas. Pueden hacer esto porque Cuestiones como el día de reposo cristiano. el bautismo de ere yentes
constituyen una guía suficiente y clara para la totalidad de la y otras -tan desconcertantes como pueden a veces parecer- no deben
voluntad precepli va de Dios para nosotros. La sabiduría comenida ser consideradas como insolubles. Puesto que son claramente
erara y completamente en las Escrituras nos capacita para ordenar asuntos del deber, debemos considerar las [Link].s como lo
bastante suficientes y claras para resolverlos.
56 Exposición dt la Co,ife1i6n Bautista de Fe de /689 n,, las Santas Escrituras .57
¿Apoya este capítulo la doctrina de la inerrancia ílimitada de la , rcncia moderna o la investigación histónca. Claramente, si
Escritura? hubieran deelegirentre las declaraciones de la ciencia moderna o las
nseveraciones de la Biblia, estos autores estarían a favor de laB iblia
Con la frase 'la inerrancia ilimitada de la Escritura' me refiere, a la en cada caso. Tul enseñanza equi vale a una inerrancia üimuada,
noción de que la Escritura es sin error en todo lo que afirma, Esto Finalmente, si se requiere más evidencia, el lector puede consultar
se ufirma en contra de aquellos evangélicos profesantes que han lo, capítulos 4: 1-3; 19: 1 y 22:7 de la Confesién, donde, según una
optado por una idea de la Escritura que ha sido descrita como lectura ecuánime del texto, se supone una idea de la creación y de
'infalibiLidad en vez de inerrancia' o 'inerrancia limitada'. Tales Génesis t -3 que hoy en todas partes se asocia con tu ideu más estricta
ideas han sido adoptadas con objeto de acomodar una posibilidad de de la inerrancia bíblica.
errores en las aseveraciones históricas o científicas de la Biblia. Es Claramente, no hay justificación pum la idea de que las
dificil ocuparse pacientemente de unas fónnulas tan patentemente Confesiones de Londres o de Wcsrminstcr toleren desviaciones de
ccruradlctorias como 'infalib1hdad en vez de inerrancia' o lu inerrancia ilimitada. Es necesario, sin embargo, un comentario
'inerrancia limitada'. Raramente se ha utilizado el lcngusjc tan má..s. Es el propósito de los credos, como la Confesión, excluir el
deshonestamente. Lo siguiente da por supuesto un uso md.~ directo error. Existen ahoru errores y herejes que, si bien ilegftimumcnte,
del lenguaje humano. pretenden sostener la posición confesional sobre la Escrituro y aun
Uno lectura ingenua de este capítulo debe conducir u Ju conclusión udopta.n un venerable lenguaje teológico en que cxpresarsu errónea
de que sus autores habrían apoyado la inerrancia ilimitadll si enseñarua (11). J:{ay herejíus sutiles que hacen a[l!ITecer su posición
hubieran participado en el debate moderno. Paro empezar, hablan de plausible a los incautos. El desarrollo del error en la historia y el
que las Escrituras han sido dadas 'por inspiráción de Dios', son 'de progreso del entendimiento y capacidad de la Iglesia para expresar
inspiración divina' y, finalmente, fueron 'inspirud[a]s claramente la verdad en palabras requiere ocasionalmente que IM
inmediatamente por Dios' ( l:2, 3, 8). Además, a lu manera más fón11ulos que fueron en tiempos suficientes para excluir el error se
conservadora, no tienen duda acerca de la exclusivo canonicidad de fortalczc,m y clarifiquen. ;,No hay lugar para ampliar la Confesión
los sesenta y seis libros del Antiguo y Nuevo Testamemos (1:2, 3). cu este punto e incluir una adopción explfcita de la posición de que
También, a la manera más conservadora posible. aseveran Ju Biblia está inspirada verbal y plenariamente y una declaración
simplemente que la Escrituro es 'la Palabra de Dios' (1 :4). Aún más, utlnada de que la Biblia es inerrante en todo lo que afirma?
hablan de 'la anuonía de todas los partes', 'muchas otros
incomparables excelencias y plenas perfecciones' y 'de su verdad
infalible' (1:5). Claramente, no podrían haber creído que ws
Escrituras se contrudíjerun enrre sí o que sus useveraciones
lustóncus o científicas no fueran fiables. Más uün, u lu rnuneru más
conservadora posible, la Confesión distingue entre los originales
'inmediatamente inspirados', que son la corte suprema de
apelación, y las necesarias, aunque humanas, traducciones ( 1 :8).
Además, en los párrafos 9 y I O, la Confesión subraya la absoluta
finalidad y supremacía de la Escritura. La Escritura es la 'regla ...
infalible' para decidír cuestiones de interpretación y el 'juez
supremo' para todas las demás controversias religiosas. Un
entendimiento tal no permite en absoluto cuestionar la,
declaraciones de la Escntura sobre la base de los dictámenes de la
De Dios y de la Santa Trinidad .59
y sobre ellas;' f\l es la única fuente de todo ser, de quien, por quien
2. y para quien son todas las cosas, teniendo sobre todas las criaturas
De Dios y de la Santa Trinidad el más soberano dominio para hacer mediante ellas, para ellas y
sobre. ellas todo lo que le agrade;' rodas las cosas están desnudas y
abiertas a sus ojos; su conocimlento es infinito, infalible e
imlepcndien1c de la criatura. de modo que para él no hay ninguna
cosa continzente o incierta:' Es santísimo en codos sus consejos, en
todas sus obras y en iodos sus mandatos;' a Él se le debe, por parte
de los ángeles y los hombres, toda adoración, servicio u obediencia
que como criaturas deben al Creador. y cualquier cosa adicional que
a Él le placiera demandar de ellos.'
l. Jn, S:26; Hch. [Link]Sal. l<~:13; [Link] 1 Ti. 6:15; Job22:2,3;
[Link]. S~ño~ n~cstco D!os ~s un Dios ünico, vivo y vcrdadcro;'cuya ~lch. 17:24,25
sub~1~t.enc1! está en Él .nusmo y es de ÚI mismo. infinito en ser y 2. Ap. 4:11; 1 Ti. 6:15; Ro. 11:34-~6; Dn. 4·?.S,34.35
). lle. 4:13; Ro. 11:)),3•; ~111. 147:5; Hch. [Link] l;t., IU
perfecciént? cuya c~en~1a no puede ser comprendida por nadie sino
4 Sal. 1-1~: 17; Ro. 7:12
por É( nusmo;'cs~.~píntu purísimo, invisible, sin cuerpo, miembros
? pas1o~es, el ú,uco que tiene inmortalidad y que habius en luz s. 1\p, 5:12·14
inaccesible:' es . 1nm~table, inmenso, eterno, incomprensible, 3. En este Ser divino e inlinito hay tres subsistencias, el Padre, el
t1>d?p\1d~roso,. inflnito en todos los sentidos, sanuslmo, Verbo o Hijo y el Esplriru Santo,' de una sustancia, poder y
sap,enlís.,mo. libérrimo, absoluto;' que hace todas las cosas según eternidad. teniendo cada uno toda lo esencia divina, pero la esencia
el consejo de su 1nn:iutnble y justlsima voluntad, para su propia lndiviso:'el Padre no es de nadie, ni por generación ni por procesión:
gloria;• es amanuslrno, benigno, nuserlcordloso. lvn¡¡á[Link], el Hijo es engendrado eternamente del Padre, y el Esplrin1 Santo
abundante en bondad y verdad. perdonando la iniquidad. lu procede del Padre y del Hij\l;'1odoscllos son [Link] principio
tr~nsgre~1ón y el pecado:" galardonador de los que le buscan con y, por [Link] un solo [Link] 11ohadeserdividióocn naturaleza
diligencia, y sobre todo justlsuuo y terrible en sus juicios, que odia y ser, sino distinguido por varias propiedades relativas peculiares y
todo pecado Y que de ninguna manera \lará por inocente aJ culpable.! relaciones personales: dicha doctrina de In Trinidad es el
l. 01. 6:4; rcr, 10: IO, 1 ce, 8:4.6: 1 Ti. 1 :9
2. Is. 411: l 2 fundamento de toda nuestra comunión con Dios y nuestra
3. Ex. J: 14; Joh 11:7,8: 26: 14: Sltl. 145:j; Ro. 11:33.34 consoladora dependencia de Él.
4. ~';¡.f'24: I Ti. [Link] Dt. 4:15,16; Le. [Link] Hch. 14:J [Link]; Stg. l. MI. 3: 16.17; 18:19; 2 ce. 13:14
2. El<. 3:14; Jn.14:11; 1 Co. 8:6
5. Mal. 3:6; s,g. 1:17; 1 R. 8:27; Jcr.23:23,24: Sal. Y0:2; 1 Ti. 1:17; 3. Pr. 8:22-31: Jo. 1:1-1,14.18: [Link] I[Link] 15:26; 16:28; He. 1:2;
Gn. 17:1; Ap. [Link] Is. [Link] Ro. 16:27;Sal. 115:3; Ex. 3:t4 I Jn. 4: 14: U(I. 4:4~6
6. IU.1:ll;ls.46:IO;Pr.[Link]Ro.11:36
7. fa. 34:6,7; 1 Jn. 4:8 Bosquejo del capitulo
R. He. 11 :6; Nch 9:32.33; Sal. 5:5,6; Nali. 1 :2,3: Ex. 34:7
l'fos.
2. Teniend.o Dios en sí mismo y por sí mismo toda vida, gloria, l l. Los atributos de Dios
bo~dad Y bienaventuranza. es todosuficiente en sí mismo y respecto
; sr m,s"'.º• no 1~mendo necesidad de ninguna de las criaturas que A. Singularidad
El ha hecho •. m den [Link]. ninguna gloria de ellas, sino que B. Independencia (existencia propia, ascidad)
solamente manifiesta su propia gloria en ellas, por ellas, hacia ellas C. tncornprcnslbilioad (misterio)
60 Exposición de la Confesión Bauri.<ra de F e de 1689 61
De Dios y de la Santa Trinidad
u-ascienden la razón humana y contradicen la sabiduría carnal cuanto a su esencia, menos Dios que. el Padre y esencialmente
(nótese, por ejemplo, el capítulo 3: 'Del decreto de Dios' y el menos trascendentes. La subordinación hipostática y la
capítulo 8: 'De Cristo el Mediador'}. Tales misterios deben ser subordinación económica no son, por tanto, subordinacionismo.
aceptados con humildad y reverencia mediante un intelecto La evidencia bíblica en favor de la generación eterna del Hijo se
apartado de la nocién arroganre y necia del racionalismo deque debe puede resumir como sigue.
o puede comprender al Ser divino (Sal. 131).
Un lugar en el que la doctrina históric& de la Trinidad está en 1. La economía de la redención es la de la creación (Jn. 1: 1-3; He.
peligro por parte de tal racionalismo en nuestro tiempo es una duda J :2; 1 Co. 8:6). Es, sin duda, extraño que tanto en la economía de
muy extendida entre maestros evangélicos tocante a la doctrina de In creación como en la economía de la redención se mantenga
la generación eterna del Hijo y la procesión eterna del Espíritu. Esta el mismo orden, si esca subordinación económica no refleja una
dudase debe probablemente u la uparen te contradicción de aseveras cierta subordinación hipostática en la Trinidad misma,
que el Hijo es Dios aurocxistente y, sin embargo, generado
eternamente. La Confesión Bautista, en armonía con la Confcsién 2. La Biblia enseña explícitamente que el Hijo es engendrado o, a.l
de Wcstrrunscer y la Declaración de Saboya y todos tos credos [Link] (Jn. l: 14, l 8). La traducción de la palabro clave es,
históricvs de la lglesla, nos advierte contra In aceptacién de tales stn embargo. objeto de dispuiu, Algunos In traducen u la rnuncra
Iluda, sobre este terna. tr•dicionnl, 'unigénito', mientras que otros prefieren lo 1.ruducci6n
Se piensa a menudo que la doctrina de la gcneracién eterna implica '1lnlco'. Hasto cierto punto, este problema de rruduccién se
subordloacionismo. Se deben dístingutr tres tipos de suhor<lin11ción. relaciono con una cti rnologfa que es objeto de disputa. Algunos
Existe la subordi nacir'ln en lns modos de operación. Elsco tiene que derivan la palabra del verbo que significa 'engendrar' y otros, del
ver con la subordlnacion del Dios-hombre ni Padre en la economía verbo que significa 'llegar n ser'. Cualquiera de estas posibles
de la redención. E.s10 se puede llamar suhordi nación económica. l!n crnuologjas contiene la idea de derivación (eterna).
qegundo lugar. existe la subordinación en los modos de
subsístencía. F,~1n llene que. ver con un orden y una relación por J. Proverbies 8:22·3 l también contiene enseilanur cxplíciu,. con
derlvacionemre las personas (o hipóstasis} dela Trrnldad misma. El este resultado si se ~plica al Hijo de Dios. El Nuevo Testamento
l lijo es engendrado porel Pudre. El Espíritu procede de ambos. Esto mismo parece hacer la auíicacién (Col. 2:J; 1 Co. 1 :24,:10; Le.
se. puede llamar subordinación hipostática. En tercer lugar, existe la l l :49). Nótese también Mlqueas 5:2.
subordinacrén en esencia. li-<lOtiene que ver con la idea de que la
deidnd del Hijo y del Espíritu es una forma restringida de la deidad 4. Se ha argüido a veces que la designación 'Hijo' no se utiliza nunca
d~I Padre. Esto se puede llamar subordinación esencial. Es esto lo acerca del Cristo preencarnado. Poniendo por caso que permitimos
que se ha conocido histórica y propiamente como esta interpretación de estos términos. ello no explica el uso del
subordinacionismo. término 'Padre'. Este término se aplica claramente a la primera
La doctrina histórica de la Iglesia y sus credos es que, en cuanto a persona de la Trinidad como descripción ríe su relación con la
su esencia, el Hijo y el Espíritu son iguales al Padre en poder y segunda ames de. la encamación (Jn. 10:36; 16:28; 1 Jo. 4: l4). Es
gloria, pero que, en cuanto a sus personas, son generados imposibtc desvinculereste término de la irlea de Unnquees la causa,
eternamente y proceden eternamente del Padre. De esta manera. en el origen o el que engendra. El Padre es el Padre precisamente del
cuanto a su esencia. son autocxistcntcs, mientras que, en cuanto a Hijo (Jn. 15: 18; Col. 1 :3; Ef. l:3; 2 C,>. 1 :3; 2 Co. 1 :3; l Co. 8:6).
sus persona.,. se dcri van eternamente del Padre. Como doctrinas
históricas de la Iglesia, estas dos doctrinas no se denominan .5. El argumento de que el término 'Hijo' nunca se usa del Cristo
correctamente como subordinacionismo. El término se reserva preencarnado no convence (Jn, 3:16; Gá. 4:4; 1 Jn. 4:14).
propiamente para la enseñanza de que el [Link] y el Espíritu son, en
64 [Link] la Cnnj,sión Bautista de Fe de 1689
de fondo y marco de la doctrina de la elección es el decreto 4. Cosas que ocurren 'por azar' (1 R. 22:2R-34; Job 5:6; 36:32;
exhaustivo de Dios en cuanto a 'todo lo que sucede'. Cuando se Pr. 16:33; Jon. 1:7).
enseña la elección, no debe olvidarse este marco.
La exposición que aquí se proporciona no se dará en forma de 5. Los detalles de nuestra vida (Job 14:5; Sal. 139: 16; Mt
comentarios consecutivos de la Confesión como se bosquejó 10:29.30; Stg. 4:15).
anteriormente. Por el contrario, se ha considerado bueno
proporcionar si rnplcrncntc una exposición de sus principales 6. tos asuntos de las naciones (2 K. 5: 1; Sal. 75: 1-7; Pr. 21 :31;
aseveraciones. La razón de este es quccicrtus partes de estecapítulo, Dn. 2:21).
especialmente el párrnfo 6. se cxponurán plenamente en otro lugar
de la Confesión. Se seguirá, sin embargo. la doble división general 7. La destrucción final de los inicuos (1 S. 2:25; Pr, 16:4;
de la Confesión. Ro.9: 17; l P. 2:8; Jud. 4).
l. El decreto de todos ws acontecimiento« (pfo.1. l-2) J. Nada c:[Link] el decreto de Dios (excepto, por supuesto,
Dios mismo).
A. El argumento blhlico para la doctrina del decreto de ta Confesión
l~sto se prueba medianee varias consideraciones.
l. Nada rrll!ltra el decreto de Dios
La naturaleza de lu situación
l)ios tiene una voluntad dccrcuva (a veces llamada su volunmd No había nadie, no e>tisún nada, cuando Dios decretó. Por tanto,
secreta o soberana) que no puede ser resistida y que. sin duda, logra Dios no tomó en consideración nada excepto su propia voluntad
todos sus propósitos (Pr. 19:21; Is. 14:24-27;46:10,l 1; Sal. 115:3; cuando decrct.ó todas las cosas.
13~ :6; Ro. 9: 19).
Las afirmaciones de la Escritura
2. Nada escapa al dccrew de Dio~ La Escritura añrma que nadie aconsejó a Dios cuando Él decretó (Is.
4:13,14; Ro. 11:34; 1 ce,
2:16).
Todo In que ocurre eslú incluido en el decreto de Dios. Hay dos
argumentos para ésta asuvcraclón. La inferencia d, .,·u universalidad
En primer lugar. la Bihlla afirma generalmente que el decreto lle Ya hemos probado que el decreto de Dios es absolutamente
Dios es universal (Dn. 4:34,35; Ro. 8:28; 11:36; Ef. l: 1 l ). En universal o exhaustivo. El decreto determina todas las cosas, pero
segundo lugar, la Biblia enseña específicamente que en el decreto si determina todas las cosas, entonces no es determinado por
de Dios se incluyen todas clases de acontecimientos. ninguna de aquellas cosas que determina.
1. Acontecimientos buenos y malos (Is. 45:7; J\m. 3:6; Job B. Una controversía reciente sobre de la doctrina del decreto de
1:21;Jcr. 15:2). la Conl'esiún (1)
2. Acciones pecaminosas (Gn. 50:20; 2 S. 16: JO, 11; 24: l; cf. 1 En 1924, el Sínodo de la Iglesia Cristiana Reformada formuló los
o. 21 :1; Job l:11,12; Le. 22:22; Hch. 2:23; 4:27,28). tres puntos de la gracia común('). Esto condujo al éxodo de Herman
3. Las acciones libres de los hombres (Pr. 16:1,9; 21:l; Ro. Hocksema y de aquellos que formaron con él la Iglesia Protestante
8:28,35-39). Reformada. La controversia no acabó allí, sino que originó un
cfohatc continuo sobre el tema de la soberanía de Dios.
Del decreto de Dios 71
70 Exposici6n de Jo Cor,fesión Oautisra de Fe de 1689
Comelius Van_Til estaba de acuerdo con los tres puntos, pero sintió Al mismo tiempo, el otro bando escogía circunscribir la soberanía
que la decisión del Sínodo era parcial. Había tratado la de Dios y, por a~í decirlo. perdían a Dios. James Daane y mros
interpretación fatalista del decreto que hacía Hoekscrna, pero no optaban por limitar el decreto de Dios con objeto de preservar la
habfa tenido en cuenta a otros dentro de la Iglesia Cristiana genuina libertad humana.
R:!omtad~ que estaban limitando el decreto de Dios y que así Un bando escoge a Dios para resol ver el problema. El otro escoge
ul homhoe. [Pero ambos escogen y ese es su error! Van Til, sm
estaban yendose al error opuesto. Tanto el fatalismo como el
embargo, con las Confesiones reformadas, enseña que la libertad de
amtinianismo. subrepticio'. en opinión de Van Ti 1, significaron el fin
del .. pensamiento bíblico y del verdadero cristianismo. Dios y la libertad del hombre no están en conflicto. Ninguna de las
Adicionalmente, ambos se apartaron del calvinismo de las dos uene quc scr li111i1ada con objeto de hacer hueco para la oíra. La
Confesiones reformadas, libertad del hombre 110 es In libertad de Dios. La libertad humana no
-upone un reto para la libertad d1 v ina, sino que coexiste con ella. El
La Confesión afirma ianro la soberanía absoluta de Dios como
núsmo acon1ecimiento. ,cgúu dijo Van Til y ames que él las
lu reulidud do la libertad humana. Si se niogu o mitiga cualquiera de
('onfesiones refonnadas, puede ser ranto el resultado de la libcrrad
estas verdades, el cristianismo calvinista se secara y morirá. Así
pues, hay dos extremos racionalistas que matan el calvinismo human11 como la determinación de la sobernnía divina.
bíblico dondequiera que surgen. · E!,1a es, sin duda, la verdad bíl;,lica del asunto. La lección es evitar
los 11ltcrnaliva.~ racíonaüstas del hipercalvinismo y el arminianismo
1. C!xi$te la mini rnizacién o negación de la [Link].l de la libertad
y someter nuesiras mentes a la clara eni;c~an,.ade la Palabrade Dios.
humana en l11ter6., de preservar In soberanía de Dios. &lll conduce
[Link] hipercalvinísmo rlgido y. por así decirlo, congela el a¡;ua de C. V nria~ cuestiones serlas reluti vas a In doctrina del decreto de
vida. la Confesión
2. Blli~te la minimización de la suberanfa de Dios para preservar la l. El decreto de las acciones pecumlnosas
libertad humana. Esto conduce al armtntamsmo y a la 'evaporación' La objeción más comün que se suscita contra la enseñanza de la
del agua de vida. Confcsién con respecto itl decreto de Dios es ésta. ¿No hace esto a
Dios el autor del pecado? SI no lo hace, entonces ¿~obre qué base
El presupuesto común de ambos extremos es que, de alguno manera,
alinna la Con lesión que aunque Dios ordene todas las cosas, no es,
!ª soberanía divina y la libertad humana son principios sin embargo. el autor del pecado?
Aunque la Confesión enseña que Dios decrete el pecado, niega
mconsecuentes y muruemcnte exclusi vos. Esta falacia está bien
expresada por Rushdoony: 'A Dios y at hombre se los coloca en que Dios sea ~I autor del pecado. Esta negación ha de justificarse
compartimentos estancos, ele manera que la actividad de Dios no sobre la base de la 'libertad o contingencia de las causas
puede ser simultánea y coexiensiva con la del hombre y al mismo secundarias' mencionada en el primer párrafo. Dios no es el autor
tiempo determinante' ('). Al gobernar su pensamiento esta falsa del pecado. porque no hace que ocurra mediante su propia
alternativa, un bando escoge resolver el problema negando la causalidad inmediata, Es la re~ponsabilitlad de las causas
secundarias que voluntariamente se implican en él. Esto se ilustra en
~-dtdad d~ la ht,cr1a(I humana. Hoeksema dijo. por ejemplo:
el caso en que Dios decreté que David contara pecaminosamente a
Siempre digo. amado: dame a Dios, si debo hacer una elección. Si
debo hacer una elección entre perder a Dios o al hombre dame a Israel (2 S. 24: l ; 1 Cr. 21: 1 ). Del último pasaje aprendemos que este
Di?s. Déjame perder al hombre. Está bien para mí: no ha; peligro decreto no se llevó a cabo mediante el Espfriru Santo moviendo a
ahí. ¡Dame a Dios! ¡Eso es reformado! ¡Y eso es especialmente David. sino mediante Satanás.
reformado protestante!' ('). OIIO pensamiento que ayuda a aliviar este problema puede
entreverse en los pasajes que hablan del decreto de Dios en cuanto
72 Expasici6n de la (.'Qnfesión Bautista de Fe de 1689 Del decreto de Dios 73
a las acciones pecaminosas (Gn. 50:20; 2 S. 24: 1; Hch, 2:23). En certeza. Como se probó anteriormente, nada hay que condicione el
cada uno de estos pasajes está claro que la razón fundamental de decreto de Dios. El concepto de permiso, sin embargo, da por
Dios al decretar el pecado fue completamente pura. En "1 primero sentado que hay una voluntad opuesta. Puesto que. tal voluntad no
y el tercero, su mouvación es clementemente redentora. En el esraba presente cuando Dios decretó todo lo que debía ocurrlr, es
segundo, es justamente retributiva. absurdo hablar de un decreto permisivo. El decreto de Dios es, por
definición, no permisivo, simplemente porque no es condicional ni
2. La libertad de las causas secundarias está condicionado.
Es bastante obvio que la definición de la lihcnnd implicada en su uso
por parce dc_la Confesión es diferente de la idea de la libcrtmf que 4. La naturaleza d« la presciencia divina
muchos sosucnen, Esta es una libertad que no es contradicha por el No es especulativo suscitar la pregunta: • ¿Puede Dios prever que
hecho de estar completamente sujclll a I decreto di vino. Williamson ocurrirá algo antes de que él decrete que ocurra?' La respuesta
proporciona una definición bíhlicn rte 'la libertad de las causas directa a esa pregunta es: '¡No!' Sólo aquello que ha de ocurrir con
secundarias' que es consecuente con el uso que de ella hace la certeza puede ser previsto o preconocido. Prever algo es tener la
Confesión: 'La libertad puede definirse como "la ausencia de certeza ele que ocurrirá. Puesto que, sin embargo. es el decreto de
c~acci<ln externa". Si alguien no es forzado por un poder fuera ele si DioA lo que hace que lodo ocurra con certeza, nada puede preverse
rrusmo para hacer lo que es contrario a "lo que él quiere hacer", que vaya a ocurrir con certeza hasta que Dios decrece que ocurra.
entonces podemos decir con propiedad que es "libre". J.;1 maravilla La idea de que alguien pueda eludir los problemas relacionados
de la predestinación de Dios es que Dtos deja a los hombres libres con el decreto divino recurriendo a la presciencia divina no tiene
en este sentido. aun cuando predestina todo lo que todo hombre hará fundamento. La presciencia da por supuesto que un acontecimiento
jamás'('). futuro va a ocurrir con certeza, Queda la pregunta: '¿ Qué hízo que
E!sta deflnicic\n implica una respuesta negativa a tales preguntas ese acontecimiento ocurriera con certeza'?' La única respuesta
como éstas: '¿Es la libertad la capac,dacl de hacer el bien o el mal posible CA el decreto de Dios.
en cualquier momento? ¿ll.q la libertad la capacidad de actuar de una lin la Biblia. las profecfns y predicciones de acomecimlentos
manera totalmente imprevisible'! ¿.Significa el hecho de que debo futuros no se consideran como basadasmeramente en la presciencia
hacer algo que puedo hacerlo?' [Link] como basadas en el decreto divino (ls.46:IO; Heh. 3:18;
4:27,28; 15:15·18). La profecía de. la Escritura se considera, por
3. El concepto de la voluntad permisiva tanto, por así decirlo, la transcripción no de 1() que Dios prevé, sino
Los cooccptos (le 'decreto permisivo' o 'voluntad permisiva' se de lo que Dios decreta (Mt. [Link] l.c. 22:37; Jn. 13:18; 19:24,34·
usa o a menudo con relación a una consideración del decreto divino. 36; Hch. 1:16; 2:24-31; 13:34.35).
¿P.s válido cualquiera de estos dos conceptos?¡ Habla la Biblia de
una voluntad divina permisiva? ¿Pernúte Dios ciertas cosas? 11. El decreto espec(frco de fa predestínací6na vida (pfos . .l-7)
¿Permitió Él que José fuera vendido o que Cristo muriera?
Como se afirmó anteriormente, es indudablemente cierto que A. Las caraclerfsticas bíblicas de la doctrina de la elección
Dios no está implicado activamente en la realización del pecado del
hombre. de la nusma manera en que está Implicado en la realización Su selectividad: elecci6n distuuiva (pfo. 3)
de la justicia y la salvación. En este sentido, podemos hablar del Si bien algunos teólogos que profesan ser reformados lacucstionan,
permiso divine, de ciertas acciones. hay evidencias concluyentes de la doctrina de la reprobación. La
. Por o~ lado, jamás podemos hablar de un mero permiso, doctrina híblica de la elección, como acto de selección, presupone
involuntario o forzado con respecto a Dios. Dios sólo permite en la e implica un acto de rechazo (Ro. 9: 11). S,; pueden presentar los
historia lo que ya ha decretado antes de la historia que ocurra con siguientes argumentos para la selectividad de la elección y contra la
idea de que todos están elegidos en Cristo.
74 l::Xpos1ci6n de la Conf,sión Bautista d• Fe de 1689 Del decreto de Dios 75
l. Las palabras utilizadas para la elección implican la idea de 2. La presciencia significa preordenación. El Standard Greek
selección (Sal. 147:19,20; Arn. 3:2; Dt. 7:7,8). [Link] de Baucr, Amdt y Gingrich afirma que la palabra
'presciencia' significa p,·eordenación en aquellos pasajes que con
2. Los pasajes bíblicos que enseñan la reprobación implican la más frecuencia se utilizan para probar que la elección es sobre la
idea de selección (Jn. 12:37-40; Jud. 4). base de cualidades previstas(•). EsLC léiticoafirmaque el significado
de esta palabra en Romanos 8:29 y Romanos 9-11 es 'escoger de
3. Los pasajes bfhllcos que contrastan a los elegidos con los no antemano' y en I Pedro 1 :2, 'predestinación'. Es crucial notar que
elegidos implican la irle¡, de selección (Ro. 9:6-24; l P. 2:l!-LU). en estos pasajes no es algo acerca de los elegidos lo que se conoce
de antemano. sino que es a ellos mismos a quienes se conoce de
Su parttcularidad:la elecr.i6n personal (¡,fo. 4) antemano. Aquí recordamos que el término 'conocer' en la Biblia
'El pforrafo 4 enfatiza esto al hablar de la inmutabilidad y la conlleva frecuentemente la idea de amor. Asf, la presciencia en estos
dad
rani_c,~ Inri de la predcsunaciór, de Dios. Esto suscita lo pregunta: pasajes contiene la idea de un amor distintivo.
'¡,Bh¡¡,ó Dios solamente naciones o grupos? Es decir, ¿tiene que ver
Romanos 9 solamente ~on la elección do naciones? ¿Clscogió Dios 3. La iden de que Dios nos escoge por algo bueno en nosotros es
simplemente a 1(1 Iglesia como un todo?' Unu respuesta positiva o negada cvt,ig11ricamentc en la Biblia (Ro. 9: l l • 16; ll:5,6).
taíes preguntas ,ería ilógica y antibfblica,
4. La idea opuesta (que no somos escogidos por onda bueno en
l. Sería Ilógica. Si Dios sólo eligiera grupos, pero no individuos, nosotros) se afuma cspecfflcarnente (Et'. I :4-6,9).
todos los del grupo podrían apartarse y perderse. De esa manera,
todo el grupo elegido por Dios podría perderse. En otros palabras, 5. La fc,elarrepentimlento. la perseverancia y lu receptividad -todes
si la ~al vacíén de algunos es cierta, ¿cómo puede asegurarse esto sin las cosas buenas que se supone que Dios prevé en nosotros- son
la elección de ciertos individuos? todas ellas frutos de In elección. Como frutos de la elección, no
pueden ser sus condiciones previas.
2. Scrlaamiblblica(Jn. l3:18;Ro. I J:5,6; 1 ce. 7:20·22;2Ti.2:19).
Nótese en relación a I Corintios 7:20·22 que el llamamiento es el B. Las preguntas apremiantes relacionada~con IB doctrina de
índice histórico o desarrollo de la elección (R..,. [Link] 1 Co. J :26- la elección
31). Si el llarnamicntc es individual, personal y específico, entonces
debe serlo también la elección de la cual es la manifestación ¿Puede salvarse alguien aparte de los elegidos?
histórica. La respuesta a esta pregunta, según el párrafo 4, es: 'No'. La razén
de esto. sin embargo, no es que Dios impida activamente que se
Su causa: la eleccián incondicional (pfo. 5) salven, sino que solamente por la gracia preordenada para los
Con frecuencia se suscita la pregunta: ¿No eligió Dios simplemente hombres en el propósito electivo de Dios vendrá jamás alguien a
a los que previó que se arrepentirían, creerían, serian reccpti vos, o buscar la salvación. En otrns palabras. fuera de la misericordia
santos o perseverarían? Las siguientes consideraciones demandan electiva, nadie quiere ser salvo (véase el capítulo 6: 'De la Caída del
una respuesta negativa. hombre, del pecado y su castigo').
1. La presciencia presupone el decreto de Dios, como ya hemos ¿ Q11é diferenciau los que Dios ordena a vida de los que deja morir 1
visto anteriormente. Seg,ln los párrafos 3 y 5 (véase la exposición ofrecida
anteriormente), la diferencia la hacen la elección y la gracia de Dios.
Debido al pecado original, Lodos los hombres están igualmente
76 Exposición de la Confesión Bautista de fe de 1689 Del decreto de Dios 77
expuestos a la ira de Dios. Nada en cuánto a ellos condiciona la que, desde. una perspectiva, la voluntad decrctiva de Dios es
e~ección q~e Dios h~ce de ellos o les recomienda a la gracia de Dios. irrelevante para mstrutrnosen cuanto a nuestro deber para con Dios.
Es ~a elección de Dios In que hace la diferencia, pues, entre los que Laregla para nuestra conducta es la ley de Dios, su voluntad
sera~ salvos y los que- serán abandonados a sí mismos en pecado preceptiva. .
original para llevar a cabo su propia destrucción. La distinción entre Esta distinción es absolutamente crucial, si hemos de evitar los
los elegidos y los no elegidos la hace la soberanía divina no la caprichos del hipercalvinismo. A menudo, por ejemplo, se ha
justicia divina. ' negado que la fe en Cristo sea el deber de todos los hombres, porque
Dios no a elegido dar a lodos la fe. Es10, sin embargo, es convenir
¿Cómo podemossaber si somos elegidos? el propósito electivo de Olos, su voluntad dccretiva, en la regla de
Podemos saber que somos elegidos observando los ínuos de la nuestra conducta. Esto es un error capital. La fe es el deber de todos
elección en nuestras vidas (nótese el párrafo 6). Si vemos fe en los hombres sin tener en cuenta sl son elegidos o no.
Cristo, santificación, perseverancia en la vida cristiana en nuestros
propios casos, éstas eslán presentes en nosotros sólo por la gracia ¿ Es cierto decir que tos elegidM serán salvos sin importar lo que
electiva. Sólo los elegidos poseen tales cosas. De esta manera si hagllll? ¿Dep,mden los acon1ecimiP.nt1>.1 predeterminad<Js de las
éstas son posesión nuestra, podemos estar seguros de que so,,;os acciones humanas y otros acontecimientos htstártcos para que
ctcgidos. · ocurran?
La respuesta a estas preguntas está contenida en parte en el parrare
¿ Ha ele ser obedecido el 'consejo secreto y benepláctto de su t y en parte en el párrafo ó. t:::11 respuesta a la segunda pr~¡¡unm. se
voluntad'? debe responder que, si, los neontectmíeruos predctenulnados
La voluntad de Dios en la Escritura puede referirse a dos cosas dependen de las acciones humanas y otros acontecímlemcs. Se¡¡úu
distintas. La frase 'consejo secreto y beneplüclto de su votuntad' es el párrafo 1, 'ni se quita la libertad o contingencia (el hecho de que
una clara referencia a lo que puede llamarse la voluntad decrenva ele sean las condiciones de acontecimientos ulteriores] de las causas
Dios (también ccnocida menosclararnentecomo la voluntad secreta secundarias'. Como deja claro el párrafo 6. si Dios ha prcordenado
o soberana de Dios). Las demandas éticas de Dios sobre nosotros. el fin, 'bn prcordenado todos los medios para ello'. De esta manera,
su ley. pueden llaniarse su voluntad preceptiva. Estos dos aspectos los elegidos no serán salvos sin importar lo que hagan. Serán salvos
de la vohmtad divina son claramente distintos. La voluntad en la manera que Dios ha preordenado y no otra. Sólo esto hoce que
decretiva es lu que Dios ha determinado hacer. La voluntad tenga sentido la declaración de Pablo de que 'todo lo soporto por
preceptiva es lo que Dios ha mandado que el hombre debe hacer. La amor de los escogidos, para que el los también obtengan la salvación
b•8'.l. bíbhca_ para esta dlsríncién se encuentra expresada con la que es en Cristo Jesús .. .' (2 Ti. 2: 10). Pablo sabia que si Dios ha
máxima claridad quizá en Deuteronomio [Link] 'Las cosas secretas preordcnado el fin, 'ha preordcnado todos los medios para ello'.
pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas tas reveladas son para Siempre debe recordarse que la elección y el decreto de Dios son
nosotros Y para nuestros hijos para siempre. para que cumplamos simplemente el plan de Dios. Los planes, a pesar de lo cierto de su
todas las palabras de esta ley.' Esta distinción se implica también en curnpiimíeato, deben aún llevarse acabo. El plano no es lacasa, aun
Génesis 50:20. Ahí está claro que los hermanos de José cumplieron sies el plano de Dios. El decreto de salvar a los elegidos es una cosa.
la voluntad decretiva de Dios al vender a José para Egipto. Sin Su salvación misma es otra, Efesios J:4 enseña que 1,, elección es
embargo, al hacer esto pecaron y violaron la voluntad preceptiva de algo que ocurre antes de la fundación del mundo. La salvación, si.n
Dios. La votumad decretiva de Dios no es la regla de nuestra embargo, es algo que ocurre durante la historia del mundo.
conducta. Aunque en algunas situaciones la providencia de Dios
pueda tener un impacto indirecto en nuestra responsabilidad ética,
nunca es la regla de nuestra conducta. De hecho, es correcto decir
78 Exposicián de la Confesi6n Bautista de Fe de 1689
4. El poder omnipotente, la sabiduría inescrutabley la bondad infinita de 7. Del mismo modo que I• ¡,rovidencia de Dios alcanza en general a todas
Dios s~ uutnilics~ en su providencia hasta tal punto que su consejo las criaturas, a.e:( también de un modo n1á~ especial cuida de, su íglesia 'i
determinado se exuende aun hast• la primera Caída y a todas las demás dispone todas tas cosas para el bien de In misma,1
acciones pecaminosas, tanto de los ángeles como de los hombres' (y eso l. Pr. 2:7,8; Am. 9:8,9: 1 Ti. 4: 10; Ro. 8:28; EJ. 1: ll .21; 3: 10,11,21; Is.
no por un mero permiso), las cuales El snpientísima y poderosamente 43:~-5. 14
[Link].11: y lts~mis~~ ordena y gobierna de múltiples maneras para sus
santl!onlO< tones:· Stn embargo, de tal modo que la pccaminosidad de sus Bosquejo del capfiulo
acciones procede sólo de las criaturas, y no ele Dios. quien siendo
ju,tí,iono y sant lsimo, no cs. ni puede ser, autor del pecado ni 1,1 aprucha.! Pfos.
l. Ro. 11:32·34; 2 S. [Link] 1 Cr. 21:1; l R. 22:22,23; 2 S. 16:IO: llch. t t. La declarMci6n resumida de la doctrina
[Link] 4:27 .28
2. Hch. 14:16; 2 R. [Link] Cu. 50:20; h. 10:6,7, 12 A. El Autor de la providencia: 'el buen Creador'
3. Stg. 1:13,14,17; l Jn. 2:16; So.J. 50:21 B, El fundamento de la pmvi,lcncia: 'su inñnlro
S. El D.i<>• saplentíslmo. jususlmo y clcmcntíslmo a menudo deja por poder y sabiduría'
algdn tiempo a sus propio• hijo, en diversas teutl!Giunes y en las C. La esencia de la providencia: 'sostiene, dirige,
oorrupc1one.• de ses propios corasones, a fin de discipllnru·los i,or sus dispone y gobierna' D. LO$ ohjetos de la
pecados anteriores o p(lro revel11tle~ la fuerzn oeului de la corrupción y el providencia: 'todas IM criaturas y cosas, desde
engaño de sus corazones. para que sean humillados; y para I levarlos a un• la mayor hasta la rnñs pequeña'
de{,endencia de Él más íntima y ccnstante para su apoyo; y para hacerlos E. Ln naturaleza de la providencia: 'por su
rnás vi¡ilruites contra toda., los ocasiones fururas de pecado, y para otro, sapicntísirna y santísírna providencia'
fines santos y justos.' Por consiguiente, todo lo que ocurren cualquiera de F. La compatibihdad de la providencia (con su
sus elegidos es por su designio, para su gloria y para el bien de ellos.' creación): 'con el fin para el cual fueron
l. 2Cr. 32:25,26,31; 2 S. 24:1; Le. 22:34,35; Mr. 14:66·72: Jn. 21:15-
17
creadas'
2. Ro. 8:28
G. Las causas determinantes dé la providencia de
Dios:
6. En cuanto a aquellos hombres malvados e impíos a quienes Dios. como 1. La mente de Dios: 'su presciencia infalible'
juez justo. ciega y endurece a causa de su J)Ccado anterior,' no ~ó,lo les 2. La voluntad de Dios: el 'libre e inmutable
niega RU gracia, por la cual 131 podría haber iluminado su emendhniento consejo de su propia voluntad'
y obrado en sus corazones.! sino que también algunas veces les retira los H. La meta de la providencia: 'para la alabanza de
dones que tenían,' y los deja expuestos a aquellas cosas que su corrupción la gloria .. .'
convierte en ocasión ríe pecado:' y a la vez, los entrega a sus propias
concupiscencias. a las tentaciones del mundo y al poder de Satanás. spor z.7 11. Las principules preocupaciones acerca de la
lo cual sucede que se endurecen bajo los mismos medios que Dios emplea doctrina
para ablandar a otros.'
l. Ro. 1:24-26,28; 11 :7,8
2. Ot. 29:4
2-3 A. ta relación de la providencia con el uso de
3 Mt. 13: 12; 25:29 medios
94 Exposición de la ConfesiónBautista de Fe de 1689 De la divina pr0Yide11CÚ2 95
las demás desgracias -cspirituales, temporales y cternas-, a no ser que el 2-5 II. El resultado de la Caída
Señor Jesús los libere.'
l. Ro. 5: 12ss.: 1 Co. 15:20-22; Sal. 51:4,5; 5!1:3; Ef. 2: 1·3: Gn. 8:2.1; Pr. 2 A. Pecado representativo
22:15; Job 14:4; 15:14 3 R. Pecado original
l. Su transmisión: 'Siendo ellos la rafz .. .'
4. De. esta corrupción original, por la cual estamos completamente Su doble base
impedidos, incapaces y opuestos a todo bien y enteramente inclinados a
Su doble esencia
todo mal.' proceden todas las transgresiones en si.'
1. Mt 7: 17,18; 12:33·35; Le. 6:43-45; Jn. 3:3,5: 6:37,39,40,44.45,65; Sus receptores definidos
Ro. J:I0-12: 5:6; [Link] 8:7,8; 1 Co. 2:14 2. Sus resultados: 'siendo ahora concebidos .. .'
2. Mt. 7:17-20: 12:33-35; 15:18-20 4 C. l'ccado actual
1. Su fuente: 'De esta corrupción original'
5. La corrupción de la naturaleza permanece durante esta vida en aquellos 2. Su clima: 'enteramente iocllnados n codo
que son regenerados: 1 y, aunque sea pcrdunadu y mortificada por medio mal'
de Cristo. sin embargo ella misma y sus primeros impulsos son verdadera 5 O. Pecado permanente
y propíamcme pecado. 2
l. 1 Jn. 1 :8· 10; 1 R. 8:46; Sal. 130:3; 143:2; Pr. 20:9; lle. 7:20; Ro. 7: 14· 8osq11ejo2
25: St¡¡. 3:2 Tema: el pecado
2. Sal. 51:4.5; Pr. 22: 15; Et'. 2:3; R<l. 7:5,7,8, 17, IR,25; 8:3· 13; Ció. 5:11·
24; Pr. 15:26; 21:4; On. 8:21; Mt. 5:27.28
1, El origen del pecado: la Caída
Bosquejo l
Tema: úi Cafda A. Su marco general
B. Su descripción particular
Pf0$.
1 l. La naturaleza de la Calda 2-3 11. La soílduridad e11 el pecado
J. El 'pacto de obras' o administración adámica. pacto: el pacto de gracia. En 19: 1, parece estar en jueg? otra
consideración de redacción .. La revisión que de (ª Confesión de
Una Lectura superficial de Gcocsís 2 y 3 podría ver allí sólo una Wesrminster hace la Declaración deSaboya es seguida muy de cerca
sencilla historia bíblica para niños acerca de un hombre, una mujer pur la Confesión Bautista en su totalidad y esto es especialmente
y una serpiente, y cómo Di(>S los castigó por ser traviesos en su evidente en el capítulo 19. La lectura de la Saboya al conuenzo de
huerto. llna valoración más reflexiva comienza a notar 19:2 es áspera y un poco confusa. El tema del párrafo_! en la Sat>oya
caractcrísricas de significado cósmico en este relato. La Biblia es el 'pacto de obras'. El párrafo 2, sin embargo. comienza más bien
confirma esto y considera el relato de Génesis 2 y 3 como básico en abruptamente con la,; palabras: 'Esta ley, así escrita en el corazón ... '
cuanto a todo su entendimiento del mundo y la redención. Los La impresión inintencionada que se da es que la ley esenia ~~ el
puritanos, juntamente con muchos otros teéíogos reformados, co razón es el pacto de obras. Con obj~IO de s.11a~izar esta 1111~s1c1ón
reconocieron este significado singular y englobaron estos capítulos más bien abrupta y confusa. los bautistas eliminan la mención del
de Génesis en la formulación teológica 'el pacto de obras'. Muchos pacto de obras en el párrafo l. y co,nien~n el párrafc 2 con las
de sus herederos teológicos han rechazado lu designación 'el pacto ¡,1,lnhras: 'La misma ley que primeramente [Link] c,scnt.a en ~I ~razón
de c)hra~ ~ o tenido serias reservas acerca de la misma, Se ha pt!n>:[Link] ,lcl hombre, continuó siendo una regla perfecta Lle justlcia.
que entre ellos se encontraban los autores de la Confesión de l689. No huy. por tanto, ninguna razón pum creer que los autores d':' la
La ocasión para tal conjetura es que el uso que hace la Declaración Confesión sintieron ambivalencia alguna acerca del uso del término
de Suboya de lu fruaet1logín del 'pacto de obras' en el primer párrafu teológico 'el pacto de obras'. Comoquiera que nos sintamos acerca
de su vcrijión de este capítulo es completamente pasada por alto por tlr. esto, lo que la Confesión no rechazó y lo que nosotros no
los que confeccionaron la Confesión 13aucisca, aun cuando en otros debemos ni podernos rechazar es el si¡¡nifi~o cósnúc~ del
puntos adoptaron la fraseclogfa de Snboya. Esta tendencia teológica contenido de Génesis 2 y 3 y los arreglos especiales entre Dios y
parece confirmarse cuando los mismos términos que se utilizan en Adán elll registrados. Estos arreglos los titula John Murray
J9s pá1Tafos 7:2 y 19:1 de la Confesión de Wesuninster y la provcchosamenre: 'La ndminis1111clc\~ adámica' ('). Ex1ui1i~1are1~os
Declaración de Saboya no se adoptan en los lugares paralelos en la aquí In meta, tos medios y el significado de la admlnistrucíén
Confesién de 1689. adámica.
El problema con esta conjetura es que tanto en el pálTafo 19:6
como en el 2: 1 la Confesión Bautista retiene la frase 'pacto de A. Su meta
obras'. Una interprctacién de esca aparente ambivalencia en las
mentes de los hombres que la redactaron sería concluir que los La meta de la administracic\n adámicu era conducir a Adán u una
autores de In Confesión de 1689 tenían ciertos recelos acerca de la existencia superior a aquella en la que fue creado. A pdmera vista.
terrninologfn y, sin embargo. estaban de acuerdo con mucho de lo tal pensamiento puede parecer extraño y aun perructoso. ¡,Qué
que popularmente significaba. Y o mismo me encuentro bastante en podría ser mejor o superior que ser 'recto y perfe~to"1 Se podría
la misma posición y, por tanto, tal interpretación me acrae.. . hacer una pregunta más seria: '¿Se está calumniando la buena
Uno de mis estudiantes, sin embargo, ha dado una evidencia creación de Dios?' Tales preguntas requieren t¡,11: se ofrezca una
persuasiva de que tal interpretación está equivocada. El ha prueba sustancial para la añrmaciéu anterior. Génesis 2: 17 es
descubierto una evidencia considerable de que muchos de los más central para tal prueba, Algunos han leído ese texto y llegado_a la
importantes signatarios de la Confesión Bautista aprobaban el uso conclusión de que, si bien hay UD mandato y una amenaza aqui, no
del término 'el pacto de obras' ('). Consideraciones de redacción, hay promesa de una existencia superior. Tal lectura de Génesis 2: l 7
arguye, condujeron a la desaparición de la frase en 6: l , 7 :2 y 19: l. es refutada por las siguientes consideraciones.
En el capftulo 7, por ejemplo, el título en singular · El pacto de Dios'
es extrañamente contradicho por la mención de dos pactos en las 1. ¡,Con qué propósito Sé habrían hecho lo.s arr~glos especiales, si
otras confesiones. Así, la Confesión Bautista menciona sólo un no hubiera habido una meta en mente? Si había una meta tal en
102 Exposición de la Confesión Bautista de Fe dé 1689 ne la Caída del hombre. del pecado y su castigo 103
mente, parece impugnar el carácter di vino llegar a la conclusién de representativa y que la obediencia completada con éxito tiene com_o
que la mera era meramente negativa. resultado la justicia, la justificación y la vida para todos los que El
representa ( l Co. 15:22). Así pues. un período de obediencia
2. La relación del árbol de la vida con el árbol de la prueba (Gn. 2:9; completado con éxito por Adán debería haber conseguido la vida
3:3) nos permite inferir esta meta positiva. Esa meta habna sido ta eterna para todos los representados por él (').
vida eterna que el árbol de la vida podía conferir (Gn. 3:22). Dadas la perfección y bienaventuranza de la condición en que
Algunos han pensado que Adán ya estaba comiendo del árbol de Adán fue creado, ¡,en qué podía haber consistido una condición
la vida antes de la Calda. V arias objeciones a Ull interpretación se superior? No podta haber consistido en la ausencia del pecado, la
presentan de inmediato. La relación del árbol de ta vida con el árbol maldición o la muerte, pues Adán ya gozaba de estas bendiciones.
del conocimiento del bien y del mal creada por estar colocados Em más bien una confirmación en la justicra. la libertad de la
juntos en medio del huerco (Gn. 2:9; 3:3) hace aruinatural pensar que posibilidad misma de la muerte y ta comunión más libre y amplia
Adán y Eva estuvieran comiendo de él. Antes de sucumbir a la con Dios que las bendiciones anteriores proporcionarían y en las que
seducción dc laserpiente, Eva manifestó la mayor aversión aun a la unbrta consistido tal condición superior. Finalmente. las
proximidad ñsica al fruto del árbol (Gn. 3 :3). Además, en ese bendiciones del cuerpo gluriflcado y transformado de las que se
versículo cllH habló de un solo árbul en medio del huerco. ltablu en I Corintios 15 hubieran llegado a ser posesión suya y de su
Pinnlmerne, la idea de que Adán estuviera ya comlenrto del árbol de ruza,
la vida fuerza un significado muy antlnaturalsobreGt!ncsis 3:22-24.
Si tras la Ca(d11, Adán hubiera vivido para siempre si huhi<irn comido Sus medíos
del fruto del árbol, ciertamente debernos concluir que si hubiera
comid~ de él ante~ de lu Calda, ,habría vivido para siempre. Está Dios utilizó un periodo de prueba intensificado y concentrado con
claro, srn embargo. que le era posible pecar y así morir aun antes de Adún. 111 cabeza de la raza, centrado en la prohlblclén de comer del
la Caída y que, por tllnlo, no había comido del árbol de la vida, ~rb~1I del ccnoclmlenro <lcl hien y del mal como el medio de llevar
111\dán y su raza a lo meta considerada anteriormente.
3. Las amenazas negativas. como las contenidas en Génesis 2: 17, No sabemos exactamente cuánto tiempo hubrfa durado el
ncrmalmeute implican promesas positiv:is en la Bibliu. período de prueba, pero sabemos que habría sido temporal. La meta
del periodo de prueba requería esto. Si el período de prueba no
4. Cristo, como el último Adán, logró la vida, vida eterna y hubiera terminado nunca, la vida jamás se hahn:t logrado y el
trunsformada, por su obediencia (Ro. 5: 14-21; 1 Co. 15:45-49). Sin propósito de Dios no se habría conseguido ('). F.~ta conclusión es
duda. podemos inferir un logro parecido para el primer Adán si requerida por la analogía del periodo temporal deprueba de Cristo.
hubiera completado con éxito su período de prueba. As(, John La prueba precisa implicada en este período de prueba puede
Murray arguye: 'La raza ha sido con fumada en el pecado, la calificarse de arbitraria. En otras palabras, esta prohibición, si bien
condenación y la muerte por la transgresión de Adán. Sio duda, este no sustituía las obligaciones de Adán para con la ley escrita en su
principio de confirmación se hubiera aplicado con parecida corazón, y en un sentido las incluía, probaban la obediencia de Adán
consistencia en la dirección de la vida en el caso de obediencia por ni demandar un acto de obediencia que no era en manera alguna
parte de Adán. apoyado por las inclinaciones morales e innatas de Adán{'). i Adán
'Se traza una analogía entre Adán y Cristo. Ambos tienen una había de obedecer simplemente porque Dios lo demandaba!
relación singular con la humanidad, No hay nadie antes de Auán: él ¿Por qué se llamaba el árbol 'el árbol del conocimiento del bien
es el primer hombre. No hay nadie entre ellos: Cristo es el segundo y del mal"! El conocimiento del bien y del mal en la Biblia denota
hombre. No hay nadie detrás de Cristo: él es el último Adán(] Co. madurez(Dt. 1 :39; Is. 7: 15,16; 2 S. 14:17,20). yen Génesis 2deno1a
15 :44-49). Aquí tenemos una construcción que abarca las relaciones especfficamente madurez moral o ética. El árbol era el instrumento
humanas. Sabemos también que en Cristo hay una relación
104 E.,:¡,osició11 de la C()tifesinr1 Bautista de Fe de 1689 l>r ltJ Ca(da del hombre, del pecado y su castigo 105
designado para conducir al hombre desde la infancia espiritual a la IA naturaleza d.e la Caída revela claramente la esencia o
hombría espiritual. Génesis 3:22 deja claro que lo haría tanto si se dclinici6n del pecado. El primer pecado consistió en la transgresión
obedecía la prohibición como si no. Para bien o para mal, el árbol de 111 ley. Según la Confc~i6n, Adán violó tanto las obligaciones en
sería un instrumento de maduración ética ('}. La madurez en la !(eneral de la ley escrita en su corazón y el mandnco específico y
maldad o la madurez en lajusticia era el resultado necesario del árbol especialmente revelado con respecto al árbol cuando cayó. Esto
del conocimiento del bien y del mal. hace pensar mucho en la definición de que el pecado es rebelión
contra la ley de Dios y transgresión o desobediencia de la misma.
C. Su significJtdo E&ta idea es confirmada por el cesio de la 8scrirura (Ro. 2:12-15;
4: IS; 5: 13; 1 Jn. 3:4). La definición clil•ica del Catecismo Menor
Estas perspccuvas proporcionen un entendimiento de la meta (Preguma y Respuesta 14) está. pues, plenamente justificada: 'El
origmul de Di<Y.< en la creación y especialmente en la creación del pecado es cualquier falta de conformidad a la Ley <Je Dios, o la
hombre. Esa meta era conducir al hombre al estado de vid11 eterna trunsgrcslén de la misma.'
y justicia inmutable. Esto, a su vez, proporciona un entendimiento Esta definición del pecado da n entender varias observaciones
de la naturaleza de lo redención como la restauración y consecución prácticas m~. Si el pecado es (negativnrnenre) [Link]ón dela ley
de 111 meta original de la creación medlante le obre de Cristc. Éllogra divina, entonces puede describirse (positivamente) como
lo que el primer Adán no logró. Esta es la razón por la que u la obra nutonornfa, es decir, ser o desear ser ley para uno mismo. e~ dar por
de Cristo se leda un aigniñcado cósmlcc en la Biblia. Dios no se cJa supuesto o desear lo independencia de Dios y de su ley. No es
por vencido en su propósiio en la creación y sigue una meta diferente necesario que sea una rebelión consciente contra Dios. Puede ser la
en la redención. (Esto implicarla que el propósito de Dios en la presunción de que en cualquier área de la vida puedo hacer lo que
creación se había visto frustrado.) Por el contrario, cumple la meta me plazca sin tener en cuenta norma alguna aparte de mi~ propios
de la creación mediante el segundo Adán. L.a creación. la Tierra y deseos. La mentatidad antiley y las actitudes anuautoridad de
la humanidad son redimidas en Cristo. rn resultado Je la redención nuestro tiempo son la esencia de lo que es el pecado. 61 pecado es
e.;, una ca¿a r.:1límiJa y una Tierra redimlda (Ro. 8:19-23). el deseo de vivir sin tener en cuenta una autoridad fuera de mí
A,lcrná.~. como el ültimo Adán, Cristo trastoca las consecuencias mismo, canto si esa ley es la ley de Dios mismo o lus leyes de los
del fracaso de Adán y completa con éxito el período de prueba, representantes que Él ha designado en el Est1do. la Iglesia y la
obteniendo así la vida cternu para sí 111is111u y para su pueblo. Su acto familia. La actitud moderna que idolatra la libertad está muy
único <Je obediencia (Ru. 5: 12-2 l) puede considerarse pasiva mente préxima al culto a la esencia misma del pecado. Si la deflnlciéu del
como la expiación del pecado y activamente como la obtención de pecado que aquí se ofrece es correcta, entonces cualquier otra
la justicia, es decir, la culminacién con éxito del período de prueba, definición popular del pecado no puede ser correcta. Se dice a
La obediencia activa y pasiva uc Crisi», pues, 110 son dos actos menudo que el pecado puede deletrearse y-o. ¿Es el pecado amor
diferentes o una división uc la obra Je Cristo cu dos partes, sino un propio, egoísmo? Agustín mismo dijo: 'La primera ruina del
acto de obediencia visto desde dos perspectivas diferentes: la hombre fue su amor a sí mismo' ("). Tales sentimientos tienen,
perspectiva de dar satisfacción por lo que hizo Adán (sufriendo por desde luego. un elemento de verdad en sí mismos, pero son tan
el pecado) y la perspectiva de hacer lo que Au,ín no hizo ambiguos y confusos que tanto lógica como prácticamente forman
(cumpliendo toda justicia). una definición muy mala del pecado. El hecho es que ex istc un runor
propio verdadero. La Biblia manda a todos amar a xus prójimos
J .a doctrina bíblica del pecado como a sf mismos y manda a los maridos amar a sus esposas como
a sus mismos cuerpos porque al hacerlo se csrarsn amando a sí
Al resumir la doctrina bíblica del pecado, la Confesión nos servirá mismos (Mt, 22:39; Ef. 5:28). Nuestro interés propio más alto y
deguía. Seguiremos la senda general indicada en el primer bosquejo verdadero es siempre consecuente con la gloria <Je Dios. Las
mostrado anteriormente.
106 &posici6n de /,i ConfesiónBautista de Fe de 1689 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo 107
definiciones del pecado como amor propio tienden a separar la i\dán. En cuarto Jugar, la enseñanza bíblica de que los hombres son
gloria de Dios y nuestro bien y a conducir ast a la confusión moral concebidos y nacidos en pecado sólo puede explicarse sobre la base
en las vidas de los creyentes. Les roban las motivaciones bíblicas de la doctrina de la solidaridad en Adán o pecado representativo
para hacer lo recto y servir a Dios. La Biblia entera, de principio a (Sal. 5l:4.5; S8:1; Ef. 2:J-3; Gn. [Link] Pr. 22:15).
fin, atestigua la verdad de que servir a Dios es normalmente en ¿Porquédererminó Dios que Adán actuara por todos nosotros?
nuestro bien temporal, y es siempre en nuestro más alto interés y así Sunplernenre pnrque así Je agradó. Alguien puede responder: '¡Pero
una expresión de verdadero amor propio. eso no es justo!' Podemos responder,en primer lugar:' ¡,Quién eros
Si bien no es absurdo hablar de estar dispuesto a morir para la tú para decirle eso a Dios?' F.n segundo lugar. podemos preguntar:
gloria de Dios (Job 13: 15}, es absurdo hablar de estar dispuesto a ser '¡,fa Justa la justificación por la sola fe y Cristo solo'!' La
condenado para la gloria de Dios. Dios jamás mandó a nadie que justificación ei:Lá construida en el mismo prlncipio lle solidaridad,
fuera condenado para su gloria. Los que buscan su gloria jamás son el uno actuando por los muchos. ¿Es eso Justo'? Si no es Justo que
condenados y siempre hallan que fue por su mejor interés. Adán se ponga en Jugar de toda la hu manldad, entonces no es justo
La defi niclén del pecado que aquí se oüece es liberadora. La ley tJUC Cristo se ponga como sustituto en nuestro lugar.
de Dios es una ley de libertad (Sol. 119:45; Stg. [Link] 2:12). Si el Todo esto nos conduce a la cuestión delpecatlo original. La base
pecado es sólo lo transgresión de la ley de Dios, entonces no es la bíblica Je esto se ha presentado en la prueba del pecado
transgresión de lo que mi amigo piensa y no es amarme a nú mismo. representativo. El único pu1110 que se [Link]á aquí es que la
¡Qué concepto um liberador para nucsuas conciencias! No he Confesión afirma que hay una base doble para la 11ansmisi<ln de ese
pecado meramente por haber violado los deseos de u11 hermano. ni pecado, en su culpa y depravación, a nosotros, La afirmación:
meramente pcr haber actuado por mi propio interés. Hay un Seilor 'Siendo ellos lu roJz de la raza humana, y estando por deslgnio de
y un legislador. Ante ese Maestro y Señor solo soy responsable (ls. Dios en lugar de toda la humanidad.' afirma que hubo tanto una
'.12:22; Ro. 14:4; Seg. 4: 12). relación orgánica o noturul como legal o federal entre i\dán y Cristo.
Elprtmer resuuadode la Cafda,especlñcado en la Confesión en La Confesión, sabiamente, deja o.tú el asunto sin intentar definirlo
el párrafo 2. es el pecado representatlvo. Este es el concepto de que más. No niega o subordino In relación legal a la natural. No
hubo solidaridad en el pecado entre Adán y todos los que descienden subordina la relación 01gánica a la federal. Simplemente, no define
de él por generación ordinaria. As(, cuando él pecó. nosotros Ju relación entre esros dos fundamentos de la jefatura representativa
pecamosen él. Bsm verdad e& c11si comraria 11 la subidurla camal. No de Adan. La Biblia enseña con suficiente claridad que ambos
$Ól<1 en,;e~a 4ue somos hásicamcnte matos, si no que hemos nncido aspectos. el orgánico y el federal, existen (Hch. 17:26; Ro. 5: 18,19).
asr, y que nacimos malos dchidn a lo que hizó otro muchos mltes de pero deja ohf también el asunto('').
años antes de que nosotros naciéramos. El párrafo 4 ha sido titulado 'pecado actual' en el bosquejo. Esta
l::s natural, por tanto, pedir una buena prueba para tal doctrina. rermlnologta, tal cerno aquí se uti liza, no pretende implicar que el
Dicha pruebaescorno sigue. l!nprirnerlugar, las 1::striturascnseñan pecado original no es un pecado real, sino que en este párrafo
explícitamente que caímos en i\dJin (Ro. 5: 12-21; 1 Co, 15:20-22). estamos considerando acciones pecaminosas y no naturalezas
En segundo Jugar, la obra representativa y sustitutiva de Cristo pecaminosas. La Confesión en el párrafo S deja claro que Je, que
depende de la analogía con el pecado representativo de Adán (Ro. llama 'corrupción original' es verdaderamente pecaminosa, aparte
5:14-21; 2 Co. 5: 14-21), En tercer Jugar, hay muchos ejemplos en de cualesquiera acciones que pueda producir. Más adelante se
la Escritura de acciones de líderes que influyen en las vidus de ofrecerán pruebas de esto.
aquellos a quienes gobiernan. Padres, reyes y pastores influyen En el párrafo 4, se hacen dos afirmaciones acerca del pecado
profundamente en sus subordinados para bien o para mal. Aunque actual. Su origen se identifica como nuestra 'corrupción original'.
no las mismas en ciertos sentidos, estas relaciones son analogías Esto significa que pecamos no accidentalmente o en COIJtra de
ilustrativas de la jefatura representativa primera y original dada a nuestras disposiciones básicamente. buenas, si no que pecamos
Exposlcián de la Confesión Bautista de F. de 1689 D, lt, Calda del hombre, del pecado y su cosliflO 109
108
.:,pccílicamente a las pretensiones del gnosticismo cristi~zado, el
porque somos básicamente malos. Los pecados actuales no son muinomianismo de su tiempo. Sus promotores pretendían haber
errores o acc idcntcs. Son las manifestaciones de nuestros corazones superado el pecado. La observación de Juan es que ta)es
que son fundamentalmente malvados (ML 7: 17-20; 12:33-3.5; pretensiones en sí mismas manifestaban que aquellos que las tcruan
15: 18-20). Utilizando la analogía de una manzana, las pequeñas no eran salvos. Una marca del cristianismo auténtico era la
magulladuras en la superficie de nuestras vidas no son confesión y limpieza continuas del pecado.
inconsecuencias menores en una manzana básicamente sana. Son Dos cosas dejan clara la pertinencia indiscutible d_c estos
las manifestaciones de que la fruta está podrida hasta lu médula. versículos para los crísuanos. en primer lugar, las declaraciones de
El segundo hecho que se menciona acerca del pecado actual es los versículos 8·10 se hacen en la primera persona del plural. El
su clima, medio o conrcxro. Rso clima es la incapacidad toUJI, Esta
r>mnnrnhrc tic la primera persona del plural ('nQsnLms') ~ ~Liliza
verdad hlbl ica se tratará en el capítulo 9, r rece veces en estos eres versículos. Pucsco que Juan está escribiendo
P.l ,íllimo pñrrafo afirma la realidad del pecado pennanerue, la II los cristianos como apóstol de Cristo ( 1 Jn, 1: 1-3), debe de estar
verdad etc que el pecado permanece en cada creyente. En el proceso reñríéndose, por tanto,,, J1r¡1n mismo y a sus lecwres cribti~nos: En
afirma, ademas, que la corrupción original de nuestras naturalezas segundo lug .. r, IM Afirmaciones acerca de la confesión y la tímpíeza
es realmente pecado en sí misma. Esto se enseña en muchos de los ,1c1 pecado en estos versículos están en ucmpo prese~te. No ~ublan
textos 1111e prueban el pecado original (Sal. 51:4,5; Pr. 22:15; Ef. ,le experiencias pasadas de Juan y sus tectores crlsilanos. smo de
2:3). También se desprende de la definición del pecado dada realídades presentes y couéianas en sus vidas. El versículo 9, por
antenormerne. Cualquier falta de conformidad u la ley de Dios es ejemplo, hicn se podría iraduclr: 'Si continuarnos confesando
pecado. A.A. Hodge dice: 'Por su esencia misma, la ley moral nuestros pecados, él es fiel y ju&IO para continuar per~on_ll~do'.1os
demanda una perfección absoluta del carácter y lo disposición tanto nuestros pecados y limpiándonos de todas nuestras mJusucut~.
como de la acciéu ... Dios requiere de nosouos que seamos santos Un ,1Himo punto interesante en este pasaje es que Juan refuta
tanto corno que actuemos rectamente.' Finalmenre, el t6rmino tanto 111 pretensión de [Link] sin una naturaleza ~caminosa (v. 8)
'carne' en la Biblia se utiliza a menudo con relacíén a la naturaleza
humana caída. E.~r.a es descrua como pecaminosa (Ro. 7: 17, 18,25;
como la pretensión de no cometer ~cciones pecanunosas (v. 1or t.a
ense~uoza de este flllSüjc está confirmada por el resto de la [Link]
8:3-13; 011. S:17-24). Si nuestras naturalczaa corrupias son (1 R. 8:46; Sal. [Link] 143:2; Pr. 20:9; Ec. [Link] Ro. 7:14-25; Stg.
pecaminosas, entonces, por supuesto, aun sus 'primeros impulsos' 3:2). .
son también pecaminosos (Gn. 8:21; Pr. l5:26; 21 :4; Mt, 5:27,28). La enseñanza de este úllimo párrafo es una unportantc
Lo que se destaca específicamente en el párrafo es, sin embargo, ' salvaguardia contra dos errores: el perfeccioni~m? y el fariseísmo.
que las corrupciones de los creyentes son pecaminosas. Esto se Muestra que si bien la norma de la conduela cn~r ,ana sigue s1en~o
afirma. probablemente, en contra de aquellos conocidos en tiempos ta perfección (l P. 1: 15.16; 2:21,22; 1 ~n. 2: 1 ), s111 embargo ~t~gun
de los puritanos como 'aminorruanos'. Uno de sus rasgos era cristiano alcanza esa norma en esta vida. P.~10 guarda al cnsuano
enfatizar la gracia e interpretar la doctrina de la justificación hasta humilde contra la esclavitud de. sentir que porque aún lucha contra
el punto de negar que los cristianos pequen o tengan una naturaleza el pecado, es un cristiano de segunda categoría o. <Jui,á, no es
pecaminosa. cristiano en absoluto. También denuncia el fariseísmo que se
81 pasaje clésico sobre este punto es I Juan l :8-10. El contexto concentra en la conformidad externa a la ley de Dios y asr evita
general enseña que los cristianos andan en comunión con el Dios realmente encarar su propia y profunda d<;pravación. La ley de Di~s
que es luz (v. 5). Esto significa, desde luego, que sus vidas difieren regula nuestras naturalezas nusmas asi como sus mouvos mas
radical y précticamente de las de aquellos que andan en tinieblas (v. internos y fundamerualcs y sus primeras acciones.
6). Significa también que se caracterizan por un trato honesto de su
pecado permanente al ser éste expuesto continuamente por la luz en
la que anclan (vv. 7-10). En este punto, Juan se está refiriendo
Del pacto de Dios 111
Es apropiado hacer varias observaclones preliminares. Eo primer l(Rt:i innegable realidad exegética ha sido [Link] corno base para
lugar, debernos guardarnos de disputar acerca de mera rerhazar el uso de la frase 'el rac10 ele gracia'. Tal rechazo es
terminología. 1 .o importante no son las palabras que utilizamos, i11lumla1ln. Otros términos tcoMgicns íililes y necesarios (pnr
sino si estamos de acuerdo con los conceptos detríts de esras ejcmpto, los términos 'Trinidad' e 'inerrancia') no tienen un
palabras, En segundo lugar, debemos guardamos de recnnzar preccdcrue bíblico explícito. Si bien puede admitirse que el uso de
engreída y prematuramente los venerables conceptos reológlcos. un término bíblico para describir algo aparte de lo que describe en
N uestros padres en la fe, tanto presbiteriano, como bautistas, la llihlia C$ de alguna manera motivo de confusión, sigue siendo
consideraron 'el pacto de gracia' corno un concepto teológico cieno que la frase 'el pacto de gracia' se refiere a una verdad bíblica.
crucial y ese término está incrustado en sus confesiones. Debemos Adcmá.s. se refiere a una verdad bíblica Intimnrnenre relacionada
tener cu idado antes de mostrar desacuerdo con ellos y rechazar I;, son los pactos divinos. Esa verdad es que el camino o plan de la
frase. Bn tercer lugar. debemos guardamos de pensar que la •11lvación ha sido uno y el mismo en todas las eras del mundo. Bn
[Link] no es importante. Las palabras con que expresamos In revelación de este plan de salvación, todos los pactos divinos
nuestros conceptos pueden o bien expresar con exactitud la verdad 1·su1b1m implicados. Estos eran sus administraciones histéricas.
y nuestro entendimiento de la misma o llevar o conclusiones l'odñu ser deseable (!UC existicru una termlnologfa mejor parn
errénea« a otrus. dcscriblresra realidad. Ninguna terminología así ha conseguido, sin
'El pueto de gracia' es considerado en este cupüuto como el embargo, la aceptación general o el impulso hlstérico de la
fundamente de lo salvación del pecador, dcRde la Caída de Adán en desi¡,rnnción 'e! pacto de gracia '. A continuncién se presentnn! el
adelante, Esto está impl icado por la añrmacién del pñrrato 2 de que upoyo paro lo verdad híblícu que este término incluye.
fue hecho tras la caída de Adán. Se atirma explícítamcntc en la Este apoyo ha ele hallarse en la unidad de los pactos divinos
ascvcracíén del párrafo 3 que 'es únicamente a través de la graciade mencionados anteriormente, Esta cuestión debe tratarse abore
este pacto como todos los descendientes del Adán caldo que son directamente observando la unidud orgánica y In unidad temática de
salvados obtienen vida y bendita inmortalidad.' lu:1 pactos.
Lu Biblia, sin embargo, nunca utiliza la palabra 'pacto' para La unidad orgdnico de los pactos significo que dependen y
referirse a un pacto de gracia que abarque toda la historia humana. surgen los unos de los otros. Los pactos divinos no son entes
Cada uso del término referido a un pacto di vino en la Biblia se refiere Independientes. Son todos foses en el crecimiento de In misma
¡¡ un pacto hecho por Dios en alguna época histórica específica. planta, El pacto con Noé proporciona el contcxtc estable en que
Ninguno de estos pactos puede equipararse simplemente con lo que puede trazarse el propósito de Dios expresado en los pactos
la Confesión describe como 'el pacto de gracia'. L-0s presbiterianos posteriores (Gn. 8:20-9:7). El pacto mosaico es orgánicamente
han hablado a menudo como si el pacto con Abrabam fuera el pacto dependiente del pacto con Abraharn. Las bendiciones especí.ficas
de grucia. pero esta idcnuficaclén ignora sus elementos típicos y su del pacto con Abreham (Gn. 12:1·3; 15:1·7,18·21; 17:1·8)
principio en la vida de Abraharn, no i nmediutarnente después de la comentaron a cumplirse bajo el pacto mosaico (Ex. 1:6,7; 2:23·25;
Caída (nótese el capítulo 29). El Nuevo Pacto ha sido a veces 6:2-8; DI. 1 :8-11 ). La misericordia de Dios para con Israel se debió
equiparado con el pacto de gracia. Como observa la Confesión, 'la al pacto con Abraharn (Ilx, 32: 12, 13). A la inversa, las bendiciones
plena revelación' del pacto de gracia se completó 'en el Nuevo del pacto abrahámico dependían de la obediencia al pacto mosaico
Testamento'. Sin embargo, está claro que el Nuevo Pacto fue (Dt. 7:12,13; 11: 13-17). Las bendiciones mencionadas en estos
inaugurado en Jo:.; acontecimientos que rodearon el primer pasaJes fueron prometidas originalmente en el pacto abrahanuco,
advenimiento de Cristo (Jer. Jl:31; He, 8:13). ,\sí, es crucial pero posteriormente dependen de la obediencia al mosaico. ¡ Qué
mantener una clara distinción entre el pacto de gracia y los pactos imposible es llamar al pacto con Abraharn un pacto de gracia, y al
bíblicos divinos. Los pactos divinos sugirieron, sin duda, esta pacto mosaico un pacto de obras! Son inseparables.
terminología, pero ninguno de ellos debe ser equiparado con él.
114 Exposicíén d, la Contesié« Ba111is1a de Fe de 1689
ñrt tacto de Dios 115
El pacto con David está orgánicamente relacionado con los de l::il punto crucial en todo esto para nosotros es que la promesa de
Abraham y Moisés. Deuteronomio 17:14-20 enseña que la 1111 Re(lenlor está íruimameme relacionada con el carruno o plan de
monarquía davídica está estrechamente relacionada con los pactos lu salvación, La salvación es por la promesa. Es decir, es por gracia
mosaico y abrahárnico. l Reyes 2:2-4 indica que la obediencia al 111cdiunte la fe en el Redentor que ha de venir (nótese la exposición
pacto mosaico era necesaria para alcanzar las promesas a David. 81 d<1I capítulo 20: 1). Este camino único de salvación ha operado y se
Nuevo Pacto está orgánicamente relacionado con todos los pactos ha revelado progresivamente en cada era de la historia humana (Ro.
precedentes (E.1.. 37:24-28; Le. 1 :72,73; llch. 13:32-34; He. 8: 1 O). .J 13-17: Gñ, 3: 18-22). Todos los pactos precedentes eran típicos y
La unidad temática de los pactos significa que tienen un soln prcparntorios. Su eficacia para salvar vino solamente a través de la
terna o propósito final. lll texto que representa y resume este punto obrn anticipada de Cristo (He. 9: 15 ).
es Efesios 2: 12, que traducido litcralmeute habla de 'los pactos de Es La obra de Cristo (la única fuente de la sal vacién en todas las
la promesa'. No eslá claro qué promesa específica puede haber rru.,) está arraigada en la relación de pacto entre Cristo y Dios el
tenldo Pablo en mente, pero esta claro que todos los pactos eran el l'11drc. Hav un pacto hecho por Dios el Padrc ccn Cristo el Redentor.
desarrollo de una sola promesa, no muchas promesas. Esta unidad ll n pacto, como se mostró anteriormente, es un promesa jurada,
temática puede verse en una repetida frase o tema clave que aparece 111111 promesa ligudu • un juramento (IX 4:31; 7: 12; Os. 10:~; Ez.
en los pactos divinos: 'Yo seré vuestro Dios y vo~11ros seréis mi lh:11: 17: 13-19). La Escritura enseña en el Salmo 110:4 que D10HI
pueblo' (Gn. 17:7,8: Ex. 25:8; 6:6,7; 2 S. 7:14; 2 Cr. 23:16; Jcr. l '11dr e ha hecho a Cristo la promesa jurada do que 01 sería el
31:33; Ap. 21 :3). La gran promesa de todos los pactos se cumple en S11,·erdote-Rey de su pueblo para su setvaclon. Es huereseute que en
Cristo y en el Nuevo Pacto (Jn. 1: 14: M1. 1 :22,23). Ahora, 11,•hreos hay repetidas citas y alusiones a este salmo, donde se
enfáticameme, Dios está con el hombre. cneueruran más de In rnired de las referencias a un pacto en el Nuevo
La referencia en Efesios 2: 12 a 'los pactos de la promesa' es 1'1·•111111ento. Bs 1,ur ~Le pacto con Cristo por el que son salvos todos
crucial. Afirma que todos los pactos divinos se relacionan con el lo~ que jamá., hao siuv ~alvu~.
desarrollo lle una sola promesa de salvación. Si P11blo se está l!slc pacto entre Dio~ el Padre y Crlsto el Redentor está
refiriendo específicamente u In promesa de un Redentor hecha plt•11111nente revelado en la Nuevo Pacto (lle. 7: l 8·22; 10: 12-18).
inicialmente en Génesis J: 15. entonces el siguiente (muy breve) (Nút~se la ulusión al Salmo 11 Oen los versículos l 2, 13 y la manera
estudio de los pactos dlvl nos manifiesta su relación con la promesa. ru que se relaciona con Jeremías 31.) et sacerdote del Salmo l 10es
El pacto con Noé se da en un marco en que la creación será rl m,ccrdote del Nuevo Pacto. La sangre del Nuevo Pacto es la sangre
preservada por la gracia común hasta el cumplimiento de la uhcdda en el pacto del Salmo 110:4. As!, existe la relación más
promesa. El pacto coa Abraham inicia formalmente aquella í[Link] camino de la salvación, el pacto del Padre con Cristo
comunidad a través de la cual vendrá el Redentor prometido. El y el Nuevo Pacto. ·
pacto mosaico proporciona la necesaria regulación y legislación Desde IJl les consideraciones exegéticas como éstas hasta el
para aquella comunidad en el tiempo en que ha dejado de ser una 11111crptn reológicc de un solo pacto de gracia en todas las eras,
familia y se ha convertido en una nación. Al hacer esto, Dios 1•• l•te la senda más natural. Es correcto, por tanto, hablar de un solo
proporciona también una revelación plena de la naturaleza y 11,1c1n de gracia. Si se utiliza esta terminología teológica, sin
necesidad de la respuesta debida a su gracia del pacto. Un el pacto ~mt>nrgo. debe ser guardada cuidadosamente de dos maneras.
davídico, al gobierno de Dios sobre su pueblo le es dada una l'firncro, la'distinción entre los pactos divinos y el pacto de gracia
manifestacién concreta. Al hacerlo, se especifica el liuujc mediante d~hc mantenerse celosamente. Segundo, cuando se sacan
el cual vendría el Redentor. En el Nuevo Pacto,el Redentor aparece deducciones teológicas de este concepto teológico. la revelación
y consuma la redención, cumpliendo así todos los tipos y nt11111ativa para nuestra comprensión del pacto de gracia debe seguir
predicciones de los pactos anteriores. Él inaugura la forma final de alrntlo el Nuevo Pacto. La declaración de la Confesión Bautista ea
la comunidad del pacto. d párrafo 3 ha sido completamente vindicada por las
116 Expostcián de la Confesión Ba111is1a de Fe de 1689 /M pacto de Dios 117
ofrecimiento gratuito e indiscriminado de misericordia en el ,e considera en los capítulos 3 y LO. En este capítulo se enfatizará
Evangelio. Segundo, existe la dimensión particular. Esta se refiere In dimensión universal. Mientras que el terna de la gracia común se
a los elegidos solamente. El pacto de gracia tiene, por tanto, dos trata en el capítulo 3, el tema del ofrecimiento graíuitodcl Evangelio
lados: el ofrecimiento de misericordia y la promesa de regeneración. se u·a1ará al final de este capítulo. Mientras que en algunos círculos
Es tanto universal como particular. Tiene un lado indiscriminado co calvinistas una fraseología como 'el ofrecirníenro gratuito del
el ofrecimiento de misericordia. Tiene un lado particular en la 1,vangelio' y 'gracia común' se considera arrniniana, wl rrnseología
promesa de regenerar a algunos para fe. se utiliza sin vacilación en la Confesión ('). Más aún, la frase el
Varios problemas surgen cuando comparamos esta definición 'ofrecimiento gratuito' se utiliza para definir nada menos que el
con las Escrituras. Prnnero, esta definición no es una definición de pacto de gracia mismo. Nada podría indicar más fuertemente el
un pacto bíblico. No es siquiera, hablando con propiedad, una ilc.~cquilihdo y extremismo de los que convienen lu negación del
dcñnicíén del pacto de gracia. Por el contrario, esta definición se ofreci 111 iento gratuito en el sello de la ortodoxia calvinista. Estos se
refiere al método por el que se establece la relación <le pacto en el ha11 apartado de la corriente histórica de la teología reformada.
N'ucvo Pacto. la Confesión proporciona la respuesta a In pregunta:
'¡,Cómo saca Dios a los hombres de la ira y los lleva a la gracia?' ///. La coroaensticaprincipa! del 'p11c111 de gracia'
Segundo, esta detlnicíén ha dado [Link],· a confusión en cuanto a las
partes con h,s que SI' hace el pacto. l .a Confesic\n parece afirmar que El pñrrafo 3 de la Coníesién Bautiste es una dc-clarución admirable,
las punes del pacl() C<\nsidcrado en su dimensil'ln universal son todos Elénrasisdelu Confesión de wcsunínsrcrcsraeo la unidad del pacto
hombres. Pero el problema es que la Escritura nunca da a entender de graciu. Sólo sus ordenanzas o sacramentos externos se camblan
que Dios tenga en senudo alguno un pa1:10 con sus enemigos. bnjn el Hvnn!lclio. l .n Cnnfesi6n Bautista no limita artlflcialmcnce
Tercero, la afirmación de que Dios hu prometido '<lar su füpí!;!tu el desarrollo del pacto de gracia a meros cambios en su
Sanco a todos aquellos que esrñn ordenados para vida eterna, a fin nrlmi,1iscración o sacramentos externos. Más aün, no limitu su
de danes disposición y capacidad pura creer' es imprecisa. En consideración de la revelaclón del pacto de gracia a una presentación
ninguna parle en la l:!serhura ha hecho Dios una promesa u unos doble (y algo estrecha) de las administraciones que hncen et An1iguo
inconversos <le que los convertiría. No existe tal promesa. No es, y el Nuevo Pacto del pacto de gracia, Por. el comrariu, in1ro(l11ce la
ciertamente, el corazón de su pacto. Todas las prornesas de idea de revelación progresiva, comenzando con · Adñn", uvanz:inclo
salvación en la Escritura están condicionadas al cumplimiento de las mediante 'pasos adicionales hasta completarse' la 'plena
demandas del Evangcllo. Dios, desde luego. s( determina dar su revelación' del pacto de gmcia en el Nuevo 'tcstamcnte. La
Espíritu Santo a los elegidos en la regeneración, pero esto tiene que presentación de la Confesión de 1-'e de Weslminstcr tiende a
ver con su decreto secreto, no con su voluntad revelada en el minimizar la diversidad del proceder de Dios en los pactos y pierde
Evangelio. la imprecisión de hablar de una promesa del Espíritu de vista el progreso en las características de la comunidad del pacto.
Santo para regenerar está expuesta a ser causa de una seria La presentación de la Confesión Bautista. con su uso di: la idea de
confusión. Sería bueno. pues. sustituir la palabra 'determinando' revelación progresiva, proporciona un equilibrio entre la unidad y
por la palabra 'prometiendo' utilizada en la Confesión. la diversidad y una perspectiva más amplia del proceder de Dios en
Con estas precauciones firmemente en la mente, puede decirse, los pactos.
sin embargo, que ladcfinición que hace la Confesión del método por
el cual Dios establece la relación del pacto es importante, Dos r1Uimo., estudios
equilibrada y bíblica. Este método tiene, ciertamente, dos aspectos
o dimensiones en las Escrituras. La dimensión particular que A. El siwimcado de 'padu' en la Biblia
implica la gracia soberana de Dios en la elección y el llamamiento
La palabra 'pacto' es una de las palabras mas importantes en la
Biblia. El numero mismo de veces en que aparece lo demuestra. El
120 Exposición ele la Confesión Bautista de fe de 1689 Del pacu: d, DiQS 121
hebreo beritñ se usa 275 veces. Dituheke, el término griego, se usa .l. Pacto se: utiliza también como sinónimo de estatuto, ley u
treinta y nueve veces. Los pactos divinos son el marco de la historia ordcoan1,a(Lv.26:15;Jos. 7:11;24:25;Jue.2:20; 1 R. ll:11;2
de la redención y aun proporcionan la estructura básica de la Biblia !{. 17:15; 1 Cr. 16:15-17).
misma. (El término 'te_stamento' en los nombres del Antiguo y
Nuevo Testamentos es simplemente una traducción alternativa de la 4. El idioma griego tenía una palabra que significaba
palabra 'pacto' en los idiomas originales de In Bíblia.) Nuestra específicamente un convenio entres dos partes (su111fleke), pero
salvación nos lleguen el marcodeunpacto(Lc. 1 :72;Jer. 31 :33.)4). 1/iatht!ke (que se utilizaba con frecuencia en relación con una
Finalmente, In institución més básica de la vida humana el ñltlma voluntad y testamento o disposición de bienes) se utiliza
matrim~nio, es un pacto (Pr. 2: 17; Mal. 2:14). Una de las pregu;,tas uniformemente para comunicar el significado de pacto en el
más básica~ que podemos hacer acerca de la Biblia es: '¿Qué es un Nuevo Testamento (He. 9:16,17).
pacto?'
La palabra española 'pacto' se define normalmente como un .5. El pacto mosaico en particular parece estar cstrecbameme
convenio, contrato o acuerdo legal entre dos partes. Además. tal relacionado en su l'omia con los tratodos impuestos en este
contrn!o se considera normalmente como el resultado <,J., regateo o periodo ( 1200· 1400 a.C.) en Oriente Medio sobre las naciones
discusión mutua. Un sindicato, por ejemplo, regatea con una conquistadas por un rey vencedor. Estos tratados [Link]. de
cmprc~a con objeto de llegar a un acuerdo o pacto coutractual. Este ooberaníao pactos tienen claramente el carñcterde imposiciones
concepto popular de la palabra ha in011iúo en mucho pensamiento unilaterales; no de contratos negoeíauos.
teológico. Muchos de los primitivos te6logos del pacto operaban
con este entendi miento ('). Esta concepción del pacto contiene <>. Aun IM pactos humanos en la l!iblía no son acuerdos o conuatos,
elementos, sin embargo. que hsn distorsionado fácil y sino que tienen un carácter unilateral (1 S. 18:3; 20:ij). Es decir,
frecuentemente las consideracionesdel si¡¡nilicudo del pacto en la son compromisos más bien que contratos.
Diblia. Pues en la Biblia. un pacto divino jamás es un convenio
resultante de negvciaciún o discusión mutua. Si bien la idea rn significado de pacto en la Biblia nos dice que la redención $C
contractual de un pacto no es tolulmente errónea, lo que da a origina en la actividad soberana de Dios. La actividad redentora de
entender de un convenio resultante de discusión mutua es erróneo. Dlos es unilateral. No es el resultado de una petición o halago
Un pacto divino es siempre unilateral, una imposición de una parte. humano. Procede de la actividad libre y espontánea de Dios.
Se pueden mencionar varias indicaciones de este significado. Además, si la salvación es mediante pacto, esto significa que somos
salvos sometiéndonos -dando nuestra conformidad- a los arreglos
1. El primer pacto divino que se menciona en la Biblia, el pacto con soberanos y salvadores de Dios. Dios no va a entrar en trueques o
Noé (Gn. 6: 18: 9:8-17). es claramente unilateral en su debates con el hombre. Él impone su pacto a los hombres.
imposición. Algunas de las cosas en estos versículos que indican Habiendo visto que el término 'pacto' no se refiere a un convenio
que este pacto es un arreglo unilateral son la repetición de mutuo, sino que, por el contrario, es algo que se administruo impone
'estebleceré'. la señal del pacto que Dios concede soberana y soberanamente, debemos buscar ulgunadefinicién más cxuctade un
espontáneamente, el hecho de que el pacto se hace con toda vida pacto. La mejor definición breve de un pacto es que consiste en una
en la Tierra, tanto hombres como animales y, linalmente, el promesajurada: un compromiso certificado por un juramento. Hay
hecho de r¡uc no se expresan condiciones del pacto. dos clcrncntosbasicos en esta definiciún.
l. Un pacto c:i una promesa (Gn. 9:11; 15:18; 17:3-8; DL 7:9; 1
2. Jeremías 33:20,25 utiliza el ténnino para designar las leyes fijas R.8:23; 2Cr. 6:14; Nch, 1 :5: 9:32; Sal. 89:28; 106:45; 111 :9; Ef.
de la creación. 2:12).
122 Exposición de In Confesión Bautista de fe de 1689 Del pacto de Dios 123
2. (J n pacto es más que una promesa. Es una promesa jurada. Esté pacto de obras y lo han contrastado con los otros pactos.
certificada por un juramento. Bs una promesa asegurada I Debemos recordar, sin embargo, que el pacto mosaico no es
egalmente por un juramento formal (Gn. 21:22-32; 26:28-31; único en requerir obediencia. Esta respuesta que se demanda no
31:44-54; r», 4:31; 7: 12; 8: 18; 29: 12-14; los. 9: 15; 1 Cr. 16: 15. es diferente en principio del pacto con Abraham. John Murray
17: Sal. .89:3; 105:8,9; Ez. 16:8.59; 17:13-19; Os. L0:4).Lo observa: • Debemos recordar de entrada que la idea de un
queconvierte la prorncsaen un pacto ese! juramento. La promesa cumplimiento condicional no es peculiar al pacto mosaico. Nos
legalmente asegurada, formalmenre certificada, públicamente hemos visto intensamente confrontados con esta misma cuestión
escriturada es un pacto. Así, leemos acerca de pactos en relación con el pacto Ahrahámico ... Lo que ahora debe
acompañados por juramentos, testigos, dádivas, sacrificios y enfatizarse es que el pacto mosaico con respecto a la condición
señales del pacto. Todos tienen el propósito de confirmar el de obediencia no está en una categoría diferente del abrahámico'
carñcter público, legal, seguro, formal, certificado, escriturado ('). El pacto mosaico es, sin embargo, la más plena revelación de
de la promesa del pacto. Quiul la mejor ilustración lle esto es la respuesta que demandan los pactos divinos. Aquí esta
Génesis 15:9-17. La mejor Interprctacíén de este pasaje es que respuesta [Link] de forma singular(Ell. l 9:5,6; 24:7,8). Los
se trata de un juramento de automakhcíén. Dios está diciendo: Diez Mandamientos se llegan a denominar el pacto (Dt. 4:13;
'Muera yo si no guardo mi promesa certific11d11 mediante 9:9, 1 l, 15: 2 Cr. 6: 11). Bsros resumen los requisitos que
[urarnento a ti. Abraham. • demanda III promesa juradn de Dios a Israel y son la condición
de recibir la bendición del pacto (ex. 1\1:5,6; Lv, 2(); DL 28). t::n
No debemos perder de vista ta maravllln y 1¡, gloría del hecho de el pacto con David, ol énfasis se vuelve a la gracia soberana del
que Dios haga pecios. Dios no necesita hacer pactes con nosotros o pacto, pero no sin un énfasiscontinuado en sus demandas (2 S.
hacernosjuC111nentos. Sus promesas no necesitan couflrmncién: sin 7:14; Sal. 89:30,31). El Nuevo Pacto es el pináculo de la
cmb_:lfgo, Dios condesciende a prestar un juramento para revelación de la gracia divina en cuanto al pacto (Jcr, 31 :33,34;
conlumár11osl11s. El hecho de que lo hace muestra que Dios buce un 32:40; cf. lle. 10: 19,2.1 con los vv, 16.18). Aun aquí, en el
gran esfuerzo para asegurar a su pueblo la plena certidumbre de sus pináculo de la gracia divina en cuanto al pacto. la respuesta n la
promesas,de su fidelidad, de la plena seguridad de ellos en su u mor gracia del pacto no es desechada o soslayada. Aunque la
Y gracia, A algunos les gustu que hagamos continuas conjeturas. respuesta misma es concedida por gracia, esto recalca canto más
Dios no es así. Fil quiere que tengamos piona certeza de la seguridad notablemence su necesidad.
de nuestra relación con l:I (2 IS. 23:S; He. 6:13-20).
Hasta ahora, nuestro estudio ha puesto el énfasis en la actividad 2. La respuesta requerida no es una condición pum la creación o
soberana y unilatcrul de Dios en sus pactos. Este énfasis debe ser establecimiento de los pactos divinos. Nuestra obediencia es la
ahora equilibrado notando que los pactos de Dios demandan respuesta a un pacto ya establecido. no un requisito previo para
frecuentemente una respuesta por parle de sus receptores('). Ahora et establecimiento del pacto. Esto parecería ser contradicho por
debernos examinar seis hechos concernientes a la respuesta Génesis 17: 1,2 y Éxodo 19:5,6. En realidad, un examen más
requerida por el proceder de Dios para con los hombres ,11 sus detenido muestra que Génesis 17:1 tiene lugar después de la
pactos. "creación del pacto en Génesis 15 y anticipa las transacciones
adicionales del pacto de Génesis 17. Éxodo 19:5,6 también
1. Los pactos divinos condicionan sus bendiciones espirimafes a la manda a Israel que guarde el pacto. Esto da por hecho una
respuesta requerida. En el pacto con Abraham es prominente la relación de pacto ya existente. Más aún. el resultado de la
respuesta requerida (Gn. 17: 1.9 .14). El pacto mosaico pone tal obediencia no es el cstahlccimienro del pacto, sino por el
énfasis en la respuesta requerida que algunos lo han llamado un contrario, que las bendiciones prometidas en el pacto llegan a
124 &posición de /a ConfesiónBautista de Fe de 1689 D•I pacto de Dios 125
ser, de becho, nuestra posesión. Murray observo comunión con Dios. Sin fe, confianza, gratitud y obediencia, no
adecuadamente: 'El pacto es realmente presupuesto en su puede haber un disfrute de tales bendiciones del pacto. Esto es
observancia' ('). No es el pacto lo que esrJI condlcionado u la cierto, en primer lugar, porque la primera bendición del pacto es
obediencia de Israel, sino las bendiciones que ofrece y el la comunión con Dios. que consiste parcialmente en estos cosas.
cumplimiento que contempla.
5. La respuesta requerida es la condición de la consecución
3. La respuesta requerida 111) hace insegura Ju realización o el personal del cumplimiento del pacto. Esto es cierto de los pactas
cumplimiento de_ los pactos. di vinos. Podría pensarse que la con Abraham (Gn. 17:14), Moisés (Ex. 19:5,6), Noé (Gn. 6:18;
respuesta requerida harían inseguros el cumpluniento y la He. 11 :7) y del Nuevo Pacto (Jer, 3 L :33,34; 32:40}. ~o lle
recepción de las bendiciones del pacto debido a que el contempla nquí, sin embargo, ningún mérito. El pacto es
cumplimiento y las bendiciones dependen de la obediencia totalmente clemente en su Iniciación y cumplimiento. La
hu'!'ª~ª· No es éste el caso. Qui~.á la certeza y seguridad sin respuesta es, simplemente, la condición o actitud necesaria para
paliauvos de las promesas del pacto de Dios se ejemplifican gozar de la bcnd icién misma que se pro me le en el pacto.
mejor que mida en el pacto con David (2 S. 7:J4,15; Sal. 89:30·
36). Sin embargo, aun en el pacto mosaico no se da 6. La respuesto requerido es la consecución singular del Nuevo
consideración a la posibilidad de que el propósito divino se vea Pacto, En el Antiguo Pacto, la posición dentro del pacto se
fruw•tlo (E~. 6:2-8; D1. 30; I • 1 O). Es cieno, desde luego, que confcrfo sin tener en cuenta los requisito~ espirituales. De esta
alguno, ca aquel pacto, por causa de su desobediencia, no mnnera, la bendición del pacto pod1a perderse y se perdía (Heb.
gozaro» de sus bendiciones y cumplimiento. Al final sin 3:25, cf. v. 23; Dt. 5:2,3,27-'.29: Jcr, 31:31.32). En el Nuevo
emtmrgo, Dios lleva A cabo su propósito haciendo un N~cvo Pecto. J~ concesión y consiguiente posesión de la posición
Pacto con la casa de Israel y la casa de ludá (Jcr. 31 :31 ·34). dentro del pacto usegura el otorgamiento de la respuesta
requerida (Jcr. 31 :33,34; 32:4(); 2 Co. 3: J -9). Pablo no está
4. Lu respuesta requerida es el corolario inevit~ble de las promesas diciendo en 2 Corintios 3: 1·9 que el Antiguo Pacto sea un pacto
de D,_os en cuanto al pacto. l:s la respuesta Incvnable a la gracia de obras. Está diciendo que no confería eficazmente la vido y la
de Dios. Hablando de la elevada espiritualidad del pacto con justicia a sus beneficiarios. Muchos de los que estaban en la
Abraham en contraste con el de Noé, Murruy observa: 'La posición del Antiguo Pacto no alcanzaron la respuesta requcrídu
espiritualidad del pacto abrahémico en contraste con el noeleo y quedaron destituidos de la bendición prometida. El Nuevo
consiste en el hecho de que el abrahámico tiene que ver con la Pac..10 confiere la respuesta requerida a todos los que son
relación religiosa al más alto nivel, unión y comunión con Dios. incluidos en el mismo. Su tenor es: 'Ellos me conocerán.' La
Donde hay una relación religiosa, hay reciprocidad y donde hay posición dentro del Antiguo Pacto no aseguraba la vida: en el
una relación religiosa al má$ alto nivel concebible allf III Nuevo Pacto, sí (2 Co. 3:3).
reciprocidad en el plano más alto de espiritualidad debe A menos que estemos dispuestos a decir que la vida y la
prevalecer. Esto quiere decir, simplemente, que debe haber una justicia constituyen la posesión segura e inalienable de todos los
respuesta por parte del beneficiario y una respuesta al más alto hijos de los creyentes, no podemos decir que el Nuevo Pacto se
nivel declcvoción religiosa. La observación del pacto. por tamo. haga coa los creyentesy su simientefísica. Esto es así porque la
lejos de ser incompatible con la naturaleza del pacto como única ultcrnativa sería enseñar que la posición dentro del Nuevo
~d~stración. de gr~cia ... es una necesidad que surge de la Pacto. aunque se posea por un tiempo. puede perderse. Esto no
intimidad y espiritualidad de la relación religiosa implicada' ('). sólo es contrario a la clara y persuasiva evidencia bíblica; es
Se demanda gratitud. Esta forma parte, realmente de In arrninianismo. En última lnsrancia, el pnidobautismo es
bendición de un pacto que tiene como su mayor privilegio la
126 Exposicián de la Confe.ri6n Bautista de Fe de J 689 Del pacto de Dios 127
inconsecuente con la idea del Nuevo Pac10 como una aquellos que los utilizan erróneamente, ésta no es la única intención
administración soberana de gracia que asegura las condiciones de Dios hacia los noelegidos al darsclos. Las Escriruras enseñanque
que requiere. Dios desea el bien aun de aquellos (JU<: nunca llegan a experimentar
el hlen que Dios les desea (Dl. 5:29; [Link]Sal. 81: 13-16; Ts.48: l8).
B. J;;I ofrecimiento gratuito en la Biblia Lis Escrituras también enseñan que Dios amaba de mi manera los
pecadores que en la persona de su Hijo llora por la destrucción que
· Pero yo no rccib? tes ti moniodehornbre alguno; mas digo esto, pura ellos mismos se. acarrean (Mi. 23:37; r.c. 13:34; 19:41-44). Dios
que vosotros seáis salvos' (Jn, 5:34). Este texto resume la clave del expresa enfáticameute su deseo de 1¡11e se arrepientan alguno_s que
ofrecimiento gratuito. Esa clave es el deseo indiscrirnmado do Dios no se arrepienten (Ez. l8:23.32: 33: 11; Ro. 1 O: 11). Las Escrituras
porla sa!vaci6n de los pecadores. F.f 'esto' del WAIO se refiere al enseñan un llamamiento evungélico en general que llega a los
lCShmomoque da Juan el Bautista a 111 dignidad mesianica de Jesús ..yentes del Evangelio indiscriminadamente y que puede ser, y a
(Jn. 5:'.l~.35,36). ~ frase 'para que vosorros seáis salvos' expresa 111enudo es. resistido (Pr, l:24; [Link] h. 50:2; 65:12; 66:4 Jer.
el objetivo de Jesüs al mencionar el testimonio de Juan. Clsta 7:13,I~; 35:17; Mt. 22:14).
cláusula Co11Uen1.1, con una de las palabras griegas más imp(>rtantcs Este testimonio biñ lico no echa por tierra la enseñanza bíblic~ de
que cxp;esan propósito. Su verdadero propésito 111 aludir al 111 elección incondicional y la gracia irresistible. Cuando nuestras
1estimomo de Juan no es defenderse a M mismo, sino snlvar u sus mentes finitas contemplen la gloria del Dios incomprensible
<>yen~cs. El pronombre 'vosotros' clurifica quiénes son los Ol\jctos revelada en 13.q Escrituras, seremos a menudo incapaces de entender
de la '.ntcnc,ón salvadora de Jesüs, 1'.~te pronombre en este contexto completamente cómo verdades aparentemente contradictorias
se refiere claramente a los 'Jullfos • (cf. Jo. 5: 18,J 9,33 con 1 : 19-24). pueden reconciliarse. Este testimonio debería. sin embargo.
~n todo este Evangelio, esta designación se refiere a los lideres librarnos de todo vucilacién en cuanto a llamar a los hombres
Judíos (5: [Link], 16,18; 1: 19-24; 9:22). El caréeter de estos 'jucllos' npasionadu, libre y nutoritativarnentc a abrazar a Jesucristo como es
es abunclanlementc claro. Eran aquellos que, aunque bendecidos .,rrecido libremente en el Evangelio.
con una gran luz (5:35), hablan [Link] Onahnemc aquella luz
(5:3~-4 7). Bstos hnmbres no eran pecadores ordinarios, sino
asesmos que querían llevar a cabo la muerte de Jesós (5:16,18;
18: 12.14,31,16,38; l 9:7,12,38; 20:19). El destino de al menos
muchos de ellos era morir bajo la ira de Dios (Jn. 8:21.24; ML
12:24,3 l; 24: 15·28; Le. 21 :20-24; 1 Ts. 2: 14-16). La palabra 'digo'
enfuuzaque era nada menos que el Hijo eterno de Dios (J n. 1: 18:
5:18-26) y el Verboetemode Diosquicnexprcsóes1os sentimientos
(Jn. 1: 1; 5: 19.43). Dado este énfasis del Evangelio de Juan,
debemos reconocer que Jesús revela aquí el corazón y la voluntad
de Dios (Jn. 12:49,50; 14:10,24; 17:8).
La. doctrino de este texto, que Dios desea fervientemente la
salvación d~ todo hombre que oye el Evangelio y, por tanto, les
ofrece" Cristo, se confirma en él resto de la Escritura La Biblia
enseña que· tos buenos dones que Dios otorga ,i los hombres en
general, incluyendo a los no elegidos, son mru1ifostaciones del amor
general de Dios y la gracia comón hacia ellos (Mt, 5:43-48: Le. 6:35;
Hch. 14: 17). Si bien sirven para aumentar la culpabilidad de
De Cristo el Mediador 129
8. 2. Gá. 4:4
3. He. [Link] Mr. 14:8; Mt. 26: 12,26; Le. 7:44-46; Ju, 13:23; MI. 9: ro- ;
" ¡3
De Cristo el mediador l l: 19; Le. 22:44; He. 2: 10: 5:8; 1 P. 3: 18; 4: 1: Jn. 19:32-35; Mt.
'26:36-44; Stg. 2:26; Jn. 19:30; Le. 23:46; Mt. 26:39; 9:36; Mr, 3:5;
10:14; In. ll:35; Le. 19:41-44; 10:21; Mr. 4:1 11; He. 4:15 con Stg.
l:13; Le. [Link] 6:12; 9:18,28; 2:40,52; He. 5:8,9
4. Mt. 4:2; Mr. 11:12; ML 21: 18; ln. [Link] 19:28; 4:6; Mt. R:24; Ro. 8:3;
lle. 5:8; 2: 10,18; Gá. 4:4
~. 1,. 5'.\:9; Le. [Link] Jn. 8:46; \4:30; Ro. K:3: 2 Ca. 5:21; He. 4: 15; [Link]
9: 14; l P. l:19; 2:22; 1 Jn. 3:5
6. Ro. 1 :3,4; 9:5
l. Ver reí. l arribo
K, Hch. 2:22; 13:3K; 17:31; 1 cs. 15:21; 1 Ti. 2:5
l. Agradó A Dios,' en su propósito cremo.' escoge. y [Link] al Señor
Jesüs, su unigénito I lijo. conforme al pacto hecho entre ambos," µ•r• que
~ Ro. 1:3.4: Gá. 4:4,5; Fil. zs-u
Ibera el metlianor entre Dios )' ti hombre: prufcto, sncerdcre, y rey; 1 El Seftor reses, en su nareraleza humana asr unida a la divina, en In
cabeza y salvador de In Iglesia, el heredero de iooas las coses, y juc, del persona del Hijo, fue senuflcado y ungido con el l;spfr!m Santo sin
rnundo;• a quien dio, desde coda la ctemlnnn, un pueblo para que Fuera su 111<:tltdu, teruendo en $1 iodos los tesoros de lo 1<0b1du~u Y <\el
simlente y p~•·n que • su tiempo lo redimiera, llamara, justificara, conoclmlento, en quien agradó ni Pndrc que hub1!Wie toda _Plenuud, a hn
;.antilicaro y glorificara.' do que aiendo unto, inocente y sín mancha, y lleno de, gnic,a y ele verctnd.
l. ls.42:l;Jn.3:16 fuese del tOdo apt-0 para dcsempc~ar el oficio lle mediador y íl«dor;' el
2. 1 I'. 1:19 ,·un! 110 tome\ para •í, ~ino que fue llamado pera el mismo por su Padre,
3. Sal. l 10:4; Ho. 7:21,22 quien tambitn puso en sus manos todo poder y juicio. y Je ordenó que lo
4. 1 T1. 2:5; Hch. 3:22; He. S:S.6; Sol. 2:(i; l.c, l:33; Ef. 1:22,23; 5:23; cuiupliera.2
He. 1:2; llch. 17:31 J Sal. [Link] Col. 1:19; 2:'.\; He. 7:26; Jn. [Link] lleh. 10:38; He. 7:22
S. Ro. [Link] Jn. 17:6; Is. 53: IO; Sal. 22:30; 1 Ti. 2:6; Js. SS:4,5; 1 Co. l:30 2. He. 5:S; Jn. S:22,27; Mt. 28:18; Hch. 2:36
2. F.I llljo de Dios, la segunda personu en lo Sn1110 Trinidad, ,siendo ~ J?.1 Scnor reses 9Slimlcl de muy buena voíuntad este oficio.' y para
verdadem y eterno Dios, el resplandor de lu ¡;lorin del Padre, 1lcsempeílarlo. nació bajo la ley.' la cumplió perfcctametue Y sufrió el
consustancial con aquel que hizo el mundo e igual a GL. y quien sostiene i.:.nsligo t¡uc uu.s correspondía a nosotros, el cual deberíamos haber llevado
y gobierna 1odas las coses que ha hecho.' cuando llegt'> la plenitud del y ,,11frido.' siendo hecho pecado y maldición por nosotros;'w~ortando las
tiempo,' tornó sobro sí lu naturaleza del hombre. con todas sus 1nás terribles aflicciones en su alma y los más dolorosos sufrimientos en
prcplcdades [Link]üUt.~1 y con sus debilidades ccncumitanres," aunque sía s11 cuerpo:' fue crucificado y murió, y permanecié en el estado de los
pecado:' siendo concebido por el Espíritu Santo en el vientre de la Virgen muertos. aunque sin ver corrupción.! Al tercer día resucitó de entre los
María, al venir sobre ella el E!splritu Sanco y cubrirla el Altísimo con su rrn1cr1o~·con el mismo cuerpo en que sufrió,·1 con el cual también ascendió
sombra: y a.sí fue hecho de una mujer de la tribu de Judá, de la simiente ni ciclo•• y allí está sentado a la diestra de su Padre iutercediendo.! lffy
de Ahraham y David según las Escritums;''de manero que, dos naturalezas n,gresará para juzgar a los hombres y a los á11geles al final del mundo.
completes, perfectas y distintas se unieron inseparablemente en una l. Sal. 4-0:7'.8 con He. l0:5-IO; Jn. l[Link] ru. 2:8
persona, pero sin conversión, composícíón o confusión alguna lista
2. Gá. 4:4
persona C!; verdadero Dios? y verdadero hombre," aunque un solo Cristo,
3. Ml. 3:15; 5:17
el ünico mediador entre Dios y el hcrnbrc,?
4. ML 26:37,38; Le. 22:44; Mt. 27;46
l. Jn. 8:58; JI. 2:32 con Ro. 1 O: 13; Sal. W2:2.5 con lle. J: 1 O; 1 P. 2:3 con
5. MI. 26-27
Sal. J4:8; Is. 8: 12,13 con [Link] Jn. 1: 1; 5: 18; 20:28; Ro. [Link] Tic. 2: 13;
He. 1:8,9: Fil. 2:5,6: 2 P. 1, 1: 1 Jn. 5:20 6. ru. 2:8; Hch. 13:37
n, Cristo el Mediador
131
l30 Exposiclén de la Co11fesi6n Bautista de Fe de 1689
,der sabiduría,'de tal manero y forma que sea ims de acuejo con su
7. Jn. 20:25.27
8. llch. 1:9-11 ~ard,,ft1os.a e inescrutable dispen~.c16u~' y todo. por s;1 ~ra~1:' libre y
9. Ro. 8:34; He. 9:24 :[Link], [Link] prever ninguna cond1c16n en euos para granjear .
[Link]. 10:42; Ro. 14:9.10; Hch. 1:11; ML 13:40-42; 2 P. 2:4; Jud. 6 I Jn.6:37,39; 10: 15.16; 17:9
J. 1 Jn, 2: 1.2: Ro. 8:34
:S. f--'.I Señor Jesús. por su perfecta obediencia y el sacriñcio de ,:i mismo' l. Ro. 8.1.2
que ofreció a Dios una solo ve:, por el f\srfritu eterno,' na satisfecho .i Jn. 15:13,15; 17:6; Ef. 1:7-9
plenamente la justicia de Dios.' ha conseguido la rcconciliaciérr' y ha
comprado uun herencia eterna en el reino de los cicloi-:s para todos
:.· ]/\¡t~ He. 12:2; Ro. 8:9.14: 2 Co. 4:n: R<>. 15: 18.19; Jn. 17: 17
aquellos que el Padre le ha dado.• t. Sal. 110:1; ¡ co, 15:25,26; Col. 2:15
l. Ro. 5:19; Ef. 5:2 M sr, 1 :9· 11
2. He. 9:M.16; 10:10,14 ., f Jn 3:8·. F.r. 1 :8
3. Ro. 3:25.26; lle. [Link] 1 Jn. 2:2; 4:111
4. 2 ce, :i: 18.19; Col. 1:20-23 'I 1 'ste oficio de mediador entre Dio< y el hombrees pr~rio súlo de ~i<to,
5. He. 9:15; Ap. 5:9.10 , ;.,~n es el Profetn, Socerdotc y Rey ~e la Iglesia d~ º!ºs:
Y"': pu e, yo
6. Jn, 17:2 ~en porcial o totalmente. ser uunsferldc de él u nmgun otro,
1 1 Ti. 2:5
6. Aun cuando el precio de h1 redención no fue r~I mente pa11ado por 111 l'<t.e nümero y ordeu de oficio• es necesario;. pues. por ouesna
Cristo hasta después de su encnrnncióo. sin embargo fa virtud, la eficacia
y los bcnefieics de la misma fueron oornunicodo• a los elegidos en todas
las épocas trnn5eurridfl> desde el principio del mundo.' en las promesas,
. .
'~"'."ª
,qwac,
0~61"·J-•;•.:~"y'\
" . e , ": ,
ecesidad Ju su oficio profético;' y por nuestra
0 lmp,;rfección del mejor de nuestros <crv_icios,
d I conclliurnos con Dios Y
upos y sacrl ñclos y por medio de los mismos, en f1,s cun les fue revelado uc;t:csiuuno.°' su oüelo sacer OHl ¡,i,ra re . . '6 tal
S nceptos para con Él·' y por nuestra ,ndlS(Kl8JCI n y to
y seílul•d<>como la simiente que herirla la [Link] de fa .,crplonce.1y como ¡-u-:.~[Link] · ' ' ente y protección Je
el Cordero inrnolodo desdo la fundación del mundo," siendo et mismo rneup•cid•d paro volver n Dios Y paro nu~stm res • n . real p•ra
ayer, hoy y por los ~lglos.• nuestros adverl\uriOs espirituales, n«c.s1ta:~:e::rn~s1c1~1bramos y
l. Oá. 4:4,5; Ro. 4: 1-9 ,·onvcncemos, subyu~[Link]. ~tro;rnos. . .
2. Un. 3: 15; f P. 1: 10.11 lll'Cfo(:.r\'amu:. para su rc-100 celestial.
3. Ap. l'.l:8 ,. J11. 1:18
4. He. 13:8 z Col. 1:'21: Gil. [Link] He. 10:19-21
l. Jn. 16:8; Sol. [Link] Le. l :74,7S
7. Cristo, en la obra de rncdiacién, actún conforme a UJnbus naturaleza .. "I,
haciendo por medio de cada llitluraleta lo que es propio de ella; aunque, Bosquejo del capitulo
por ratón de la unidad de fo persona, lo que es propio do una naturaleza
algunas veces se le atribuye en la Escritura a la persona denominada por l'fos.
la otra naturalez ..1.1 l l. Su ordenación al oficio de mediador
l. Jn. 3: 13: llcb. 20:28
A. El Autor de la ordenación
8. A todos ;,14uc1Jo¡; para quienes Cristo ha obtenido eterna redención, B. El tiempo de la ordenación
cierta y eñcazmente les aplica y comunica la misma.' haciendo C. El marco de la ordenación
intercesión por [Link]éudoles a ~í mismo por su Espíritu.'3revelándoles
D. El carácter de la ordcnació_n
en la Palabra y por medio de ella el misterio de la salvacién,"
persuadiéndoles a ercer y obedecer," gobernando sus corazones por su
E. El propósito de la ordenación
Palabra y Espíritu.! y venciendo a todos sus enemigos por su ornnipotente
--
132 Expo.,ici6n de la Confesión Bautista de Fe de /689
D« Cristo el Mediador 133
2 ll. Su encarnacíén para el oficio de mcdlador
Cristo es el hecho de ser uno de los misterios de la fe. Un cristiano
A. El sujeto de la encarnación puede no dar una respuesta sencilla a la pregunta: '¿Quién es
B. El tiempo de la encarnación Jcsucrisw?' Debe decir que es Dios; pero no sólo debe decir eso.
C. La esencia de la encamación Debe decir también que es hombre. Pero no sólo clehc decir que
D. El modo de la encarnación CriSIO es Dios y hombre. Debe decir que es Dios y hombre en IIM
E. El resultado de la encamación naturalezas distintas y. sin embargo, sólo una persona. Ese es el
l. Su plena deidad mislcrio (').
2. Su verdadera humanidad
3. Su personalidad singular A. Su plena cteidnd
3 HL Los requisitM para el oficio de mediador l l11y muchas pruebas difcrcmcs de la deidad de Cristo contenidas en
lu Biblia, Se podrfa mostrar quc la adoración divina, títulos divinos,
A. la unción del Espíritu Santo ubrns divinas y atributos divinos le son todos dados a Cristo por el
U. La comisión de Dios el Padre Nuevo Testamento. En Juan 8:58 se le atribuye a Cristo el atributo
de la erlstcncla e tema. A Cristo se le aplican repctidamcme pasajes
4-10 IV. IM ejecución del oficio de mediador llcl Antiguo Testamento que utilizan el t!rulo divino 'Jehová' o
'Ynvé' (que ha,bla de Dios como el Señor que existe por sí mismo,
4 A. Su dcsoripcióo hbtórica clgrnn'Yosoy')(J1.2:32;conRo. l0:13;$al.102:25conHe. l:lO;
s B. Su operación central I I'. 2:3 con Sal. 34:8; u, 8: 12,13 con 3: 15). La prueba más cluru es
6 C. Suij comunicaci<>nes en In a111i¡;Oedacl esa erase de pasajes que de forma simple y directa llaman al Scñoe
7 D. Su comunión misteriosa Jesús 'Dios' (Jn. 1 :1: 5: 18; 20:28; Ro. 9:5; Tit. 2:13; He. 1 :8,9; Fil.
8 l:i. Su aplicación eficaz 2:5,6; 2 P. l:l; I Jn. 5:20.
9 F. Su posesíén inulienable
10 G. Sus funciones necesarias B. Su verdadera humanidad
Este capítulo es casi idéntico a la Confesión úe Wcstminsler en sus l luy siete argumentaciones paru la verdadera humanidad de Cristo
primeros ocho párrafos: los dos ú[Link] párrafos, que no se t¡ue dejan claros su base y carácter bíblicos.
c,n~uen~an en la Westrninstcr, son una ampliación ele la Primera
Conles16n de Londres hecha por los autores de la Confesión de J. la promesa de 11n hombre
1689. Aunque ~¡ glorioso tema de Cristo, el mediador, podría Las predicciones y profecías del Antiguo Testamento prometían
:[Link] a~plJomente, el espacio sólo nos permíte tratar las que el Mesías de Israel serían un hombre (Mi. 5:2; Is. 7:14; 9:6,7;
cuesuones mas imponames suscitadas en este capítulo. Go. 3: 15; l 7: 17; Ts. 52: 13-53: 12; Jer, 23:5,6).
3. La consciencia de un hombre suspiré (Mr. 8: 12), ha veces lloró en silencio (Jn, 11 :35), y a veces
No tueron simplemente sus discípulos u ctros quienes pensaron que se lamentó (Le. 19:41-44). P0r otra parte, El sabía lo que era
Jesús era un hombre y lo describieron así. Jesús mismo pensó y regocijarse y alegrarse en el espíritu (Le. 10:21 ). Jesúsexperimentó,
hab.ló de. sí mismo como un hombre (Jo. 8:39,4-0). De hecho, su sin embargo, algunas emociones que Dios no puede experimentar.
designacion favorita de sí mismo era el tí rulo 'Hijo del Hombre'. Él Experimentó temor y el anhelo de comprensión que éste produce
utilizó este título para referirse a sí mismo unas ochenta veces. 'El (Mt. 26:36-39).
Hijo del Hombre', dijo, 'es Señor del día de reposo' {Mt. 12:R). En Que Jesús tuviera un alma humana también lo requería el hecho
Otra ocasión afirmó: 'El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar de que fue tentado(Mt.4, 1-11; He. 4: 15). Puesto que Dios no puede
lo que se habla perdido' (Le. 19: l O). ser tentado. esto significa que Jesús poseía un alma humana.
Además, Jesús fue sostenido en la tentación J>Or el poder del Uspfri ru
4. La apariencta de ,m hombre Snnto en conjunclén con la oración (Le. 10:21; ne. 9: 14; Mr. 1:35;
Juan4:29; 7:46,5 l ; 9: l J, 16,24; [Link] l J :47,50; 18:14,17,29; 19:~ t.c. 5: 16: 6: 12; 9: 18.28). Lademostrnción más notable del hecho de
elejan claro que Jesüs pnrecfa un hombre. Sin embargo, Jesüs no sólo que Jesús poseía un alma humana es la referencia repetida al hecho
aparemaba ser un hombre. GI era totalmente un hombre. Debernos ,IL' que, experimentó un proceso de desarrollo espiritual y moral (Le.
recordar que, si hubiéramos vivido en lü Tierra con Jesüs, Él no 2:40.52; He. 5:8.9).
habría parecido muy diferente u nosotros.
7 I as limitactones de 1111 hombre
5. El cuerpo de '"' hombre Jc,ús cxpcdmcntó muchas Iimíiacioncs humanas que Dios no
~~s de los pdmcros errores que atacaron a Ju Iglesia argOían que el cxperlmenta ni puede expcrlmcnrar. Tuvo hambre (Mt. [Link] Mr.
Cristo-cspírin, celestial no podía ser carne, si no que ~ólo aparentaba 11: 12; Mt. 21: 18). pero Dios no tJene hambre (Sal. 50: 12). Tuvo sed
ser un hombre. Las frecuentes añnnaciones bíblicas de que f¡ (Jn. 4:7; 19:21\). aunque Dios nunca tiene sed. Se canso (Jn. 4:6),
poseía un cuerpo real contradicen c~to (He. 10:5; Mr. 14:8; Mt. uunque Dios nunca secansa (Is. 40:28). Se durmió (Mt, 8:24). pero
26:12,26: Le. 7:44-46;Jn. [Link] Mt. 9: I0.11; 11 :l!I; Le. 22:44; He. mos nunca duerme (Sal. 12 t ,4). Finalmente. Y. quizá lo más
2:10; 5:7,8: 1 P. 3:18;4:I; Ju. 19:32·35. sorprendente, Jesús confesó que habla cosas que El no sabfu (Mr.
l'.1:32).
6. él alma de "" hombre
El sufrimiento de Jesús implica el importante punto de que Jesús C. Su per,ionalídnd ~ingulllr
poseía un alma genuiuamente humana. Ciertamente, el sufrimiento
en el huerto fue principalmente espiritual más bien que físico (Mt. l lay tres punto, que deben enfatizarse aquí.
26:36-44). La muerte de Jesús da por supuesto claramente que él En primer lugar, Cristo es una persona. l:isto,e ve en el hecho de
poseía un ulrna humana, pues la mu ene se define en la Biblia como que para refenrse a HI se utilizan pronombres singulares. nunca
la separación tlel alma y el cuerpo (Stg. 2:26). La muerte de Jesús plurales. Aun en pasajes en que se hace referencia a ambas
ocurrió cuando Él liberó su espíritu (Jn. [Link] Le. 23:46). Esta »nturalczas, queda claro que sólo hay una persona (Ro, 1 :3,4; Gá.
verdad queda ilustrada tambiénconcl hecho de que Jesús poseía una 4:4.5; Pil. 2:5-ll).
voluntad humana (Mt. 26:39). En segundo [Link] persona es el Hijo eterno de Dius (Jn. 1 :14:
Además, Jesús tenía sentimientos y emociones humanos. Dios Ció. 4:4; Jo. 5:18; He. 1:2,8; Jn. l0:29-37).
también ti~n': sentimientos y emociones. pero a menudo pensamos En tercer lugar, la personalidad singular no da como resultado la
en los sentnmentoscomo algo ,nuyespecialmentehurnano. Muchas confusión o mezcla de las dos naturalezas de Cristo para formar una
veces El experimentó el sentimiento de la compasión (Mt. 9:36). Se naturaleza compuesta. La Confesión habla de 'dos naturalezas
enojó {Mr. 3:5; 10:14), y también se entristeció tamo que a veces completas. perfectas y distintas ... sin conversión, composición o
,
136 Exposícián de la Confesión Bauti,·u, de F, de 1689 D« Cristo el Mediador 137
confusión alguna'. Cualquier. mezcla de las dos naturalezas de doctrinas trasciendan la razón humana. sólo esta doctrina de la
Cristo daría como resultado una tercera naturaleza entre medias o persona de Cristo puede satisfacer la necesidad humana. Sólo uno
la absorción de una u otra de las naturalezas de Cristo. Los pasajes que es tanto Dios como hombre puede ser sustituto de l?s h(>[Link]
citados antcnormenre sobre la plena deidad y verdadera humanidad y en unas pocas horas en ta cruz satisfacer la ira de un Dios infinito.
de Cristo muestran que la encamación no dio como resultado bien
la disminución de la deidad de Cristo o la absorción de su naturaleza tt. Cur Deus Homo: la necesidad de In expiaci6n
humana. Él permaneció siendo al mismo tiempo 'Dio, sobre todas
las cosas, bendito por los siglos' (Ro. 9:5), y el hombre que ignoraba Después que comenzara a asentarse el polvo de. las [Link]
el día y la hora de su regreso en gloria (Mr. 13:32). mencionadas anteriormente, la Iglesia podo hacer 1.a s1g111eme
¡1reguuL8 lógica. La maravillosa realíd~u es que 01\>S se hizo
D. Su integridad sin pecado hombre. Tal realidad dcmandab» una explicación. Así, Anselmo en
el siglo XI escribió el tratado que hizo época ¿Cur Deus Homot
!Zn íux palabras 'con sus debilidades concomitantes. aunque sin (¡ Por qué Dios se hizo homhrc'I) El propósito de An~etmo era
pecado.' la Confesión enseña que la humanidad de Cristo estaba 11;osuar que Dios se hizo hombre porque era necesario para el
sujela a los efectos do la muhlición (Ro. 8:3; He. 5:8; 2: 10,J 8; Gá. propósito de salvar a los pecadores. [Link]~os cuatro
4:4) con In importante salvedad de que la humanidad de Cristo era ¡iregu11tas básicM en cuanto a 111 necesidad de la exp!ac1ón.
y continuó siend() impecnble (Is. 53 :9; Le. 1 ::15; Jn. 8:46; 14:30; Ro. ¡J,ra nece.,¡uri11 la expiaci<ln de Cristo'I ~ ex~1ac16~ es un~
8:3; 2 Co. 5:21; He. 4: 15; 7:26; 9: 14; l P. 1: l 9; 2:22; 1 Jn. 3:S). La necesídad absoluta consiguiente. BI término cons1gu1cntc
doctrina de estos pasajes es que Cristo eeaabsclutnmente i rnpecable ~lgnUica que la expiación es necesaria solamente en el .eas(> <le que
según la norma perfecta de la santa ley tic Dios. As(, 1an10 en Dios escoja líbrementc salvar, BI término 'absoluta' signiñca que
pensamiento como en pnlabra, obra y naturaleza, Él permaneció sin una vez que Dios ha escogido salvar, la expiación se vuelve
ser manchndo por el pecado. nhsolutamciue necesaria para tograr este ftn libre~ente e~cogldo.
Al intentar resolver el misterio de lu persona de Cristo, la Ln expiaclén es necesaria no meramente por~ue Dios cs~OJU salvar
sab1du1·fa humana ha inventado muchas enseñanzas falsas. El ,te esta manera, sino porque el curécter de Dios no permite que 108
docetismo negaba que Cristo fuera reahneníc un hombre, El hombres se salven de ninguna otra manera. Puede parecer
arria afamo negaba que Cristo fuera realmente Dios. El apollnarismo presuntuoso y especulativo argüir acerca de lo que Dios puede [Link]
negaba que Cristo tuviera una alma humana, enseñando que el puede hacer. La Biblia enseña. sin embargo, que hay cosas que D,os
~ [Link] tomó e! lugar del alma humana. l'll nestorianlsmo negaba que 110 puede hacer (l Ti. l: 17; Tít. 1 :2; 2 Ti. 2: 13) y que, por fMto, la
Cristo fuera solo una persona, enseñando que. puesto que r,osefa dos ••xpiacíón era necesaria (lle. 2:10.17; Jo. 3:14·16; He. 9:23; Gá.
naturalezas, debía constituir dos personas. B1 euuquíanlsmo, la 1:21; Ro. 3:26).
herejía monofisita, negaba 4uc Cristo tuviera dos namralezas ¿Qué hay en el carácterde Dios q11c hito necesaria la expiaci~n
distintas, enseiiamlv que Él sólo tenía una naturaleza compuesta por ,Ir Cristo? F.s su justicia (Ro. 3:26; Gá. 4:4; Ro. 8:3; Gá. 3: !3; 2Co.
una mezcla de deidad y [Link] verdad divina sobrepasa toda [Link] l Co. 15:56). No fue Pi lato, o los judíos o Satanás qwen mató
sabiduría humana semejante. Los intentos para explicar el misterio, n Cristo. Fue Dios. Fue la justicia divina.
para resolver la tensión. han dado siempre comoresultado la herejía. ·C6m" hace frente la expiacián a Iris demandas de laj,.sticiade
(. Propicia a Dios. Esta palabra se utiliza como d':''~npcl
Dios? . ió n de
~os credos de la Iglesia en los que tal hercj í;, ha sido rechazada son
simplemente cercas construidas por la Iglesia para impedir la lo expiación (Ro. 3:25; He. 2: 17; 1 Jn. 2:2; 4:10). S1gmf1ca aplacar,
profanación de este santo misterio por parte. de la 1·111.ón humana. pm:ificar, apaciguar o conci llar. Dios eMá ªÍ:ado. Cristo apacigua su
Una gran prueba del origen divino del cristianismo es que sus im. Él saúsface la justicia de Dios. como afinua el párrafo 5 de este
doctrinas trascienden la razón humana. Sio embargo, aunque tales cnp(lulo.
138 &po.<ici6tt de la Co,ifesión Bautista de fe de 1689
l>r Cristo el Mediador 139
Hay tres conceptos erróneos que deben ser corregidos si ha de expiación. Loscalvinistas limitan s,., alc~ce. _La_cuestión no es, por
e~tenderse la propiciación. !:!o primer lugar, amar a alguien no es Jo 1111110, si la expiación es limitada, sino ~· es ltmllad'.t en su alcance
rrusmo que ser pmpido a esa persona. Dios ama a personas con O en su eficacia, Lacuestión es ésta: '¿F.o lugar de quiénes fue Cristo
quienes está airado (Jn. 3:36; Ef. 2:'.l; cf. 1 :4,5). Dios no puede sustituto?'
negarse a sí mismo. No puede salvar a los hombres sin ser
propiciado. En segundo lugar, la propiciación no convierte a un A. Consi¡:nac:ión de las pruebas de la redención [Link]
Dios de ira en un Dios de amor ( 1 Jn. 4: 1 O). La propiciación no
consiste en un Hijo amante que calma u 1111 Padre airado. F..n tercer 1 ;o naturaleza de la expiación demanda una redención particular .. La
Jugar, la propiciación no detrae del amor y la misericordia de Dios. uaturnleza de lo expiación consistió en llevar la maldición
Por el contrario, muestra cuán costoso cs. cuán decidido está, cuán snstitutivamcntc. Cuando decimos que Cristo murió por los
glorioso es, cuán seguro cs. Dios ama aun a costa de su propio J fijo, pecadores, damos a entender que realizó la obra,. de [Link] la
pero no ama n costa Je su justicia. A.,í es de seguro su amor. La maldición sustitutivamenre por los pecadores. S, Cristo fue
justicia no puede cambiarlo.
realmente mi sustiruto y llevó la maldicién por mis peciid\>~, ¿cómo
¿Cómo se propicia la ira de Dios y se Yt1ti.rfa1:,.lajusticia d« Dios puedo llevar yo jamás esn maldición? ¡,Castigará ~n Dios Jus.t~ los
m~tUa111e la muarte de Cristo? Cristo satisliin lu justicia de Dios m,sin<>s pecados dos veces? ¿Realmente redimió, reconcilié Y
sufnendo re:tlmcnte en nuestro lugar. llevando rcprese,rn,tivarnentc propició Dios en Cristo su ira contra nosotros en lu cruz? (Nótese
y como susL1!\lto I~ pena o castigo que Dios, en su justicia, demanda t\p. [Link] cf. 2 Co. 5: 14 con Ro. 6:5,8). . . • .
de los pecadores. Esa pena era la muerte (Ro. 6:23), el emblertu1 Las decleracloncs específicas y explícitas de la Brblta referidas
físico del ubandonc divino. El infierno es 111 lugar donde Dios naquellos por quienes munó Crísro exigcn uno redención pnrticulur
abandona totalmerue a lo~ pecadores. Cristo fue ahandonudo por (Jn. 1 :15.26: 6:37-40; 15: 13,14; [Link] Gf. 5:25). . .
D,?s en la_ ~rui (Mt. .27:46). Algunos de los pasajes que enscñtm que Los efecto~ de la expiación demandan una redención part,~ular.
Cristo sutr16 el casugo de uuestros pecados como nuestro su~titur.o l.n Biblia ensena que la expiación va m:i.\ allá de hacer posible o
son Gálatus 3: 13: 2 Corintios S:21; Romanos 5:6-8: P:fesios 5:2; proveer la salvación. La asegura y la garantiza (Ro. 8:28-39).
Romunos 5: 12, 15-19; 1 Corintios l .'í:22; 2 <.:[Link] S: 14; Efesios I il contexto de la expiación demanda una redención parclculai:- El
1 :4; 2:4·6: Colosenses 2: 13; Gálatas 2:20; Romanos6:5 8; Hebreos p,1c10 está en el contexto de la obra de Cristo. La sangre de Cristo
2:J 1-14; 5:1; 7:24.
es la sangre del pacto. Esta es una de las verdades mas
111. /;/ alcance de la expiaculn lrecuentemente expresadas en el Nuevo Testamento (Mt. 26:28;
Mr. 12:24; Le. 22:20; 1 Co. 11 :25; Ef. 2: 12.13; He. 10:29; 13:20).
No todos los hombres están en el pacto. Además. el pacto asegura
¿Por quiénes murié Cri•10? Son necesarias varias observaciones lnsalvaciónde los que estánen él (Jer. 31 :31-34). Si todo el contexto
aclaratorias en cuanto a lo que no es la cuestión, No es: •·Para de la expiación tiene que ver con e_l pacto, entonces su alcan~e de~
beneficio de quiénes murió Cristo'!' Muchos que se beneficia~·dc la ser tan amplio, pero sólo tan amplto, como el pacto. [Link] exige una
muerte de Cristo no son elegidos. Hay muchos beneficios de la redención particular.
gracia común que fluyen de la mue-ne de Cristo. Hay muchos
beneficios temporales IJUe llegan a los no elegidos como resultado ll. Consideración de los prohlemas relacionados con la
de la muertede Crísm. Nocs: '¿Es la expiación limitada?' Tocios los redención particular
<:_ristianú.s evangélico~ que creen que sólo algunos hombres serán
finalmente salvos por la muerte de Cristo tienen una expiación [Link] di ficulrades que se suscitan contra la redención prutic~lar no
limitada. Los arminianos limitan su eficacia diciendo que el pueden ser objeciones a la doctri na. No ~1enoscabán ."' s,qwera
hombre, por su libre albedrío. puede limitar los efectos de la loman en consideración toda la clara evidencia bíblica para la
IJ• Cristo ti Mediador 141
140 Exposíción de lo Confesión Bautista de Fe de 1689
y cada uno de los hombres?' Esta es una pregunta diffcil que implica
red~nci6n partic~lar. Mientras esa evidencia sea clara e incontm· profundos misterios, pero hay suficiente claridad para eliminar las
vertible, la doctrina permanecerá en pie. En el mejor de lo.
pues, ~slos argumentes son dificultades relacionadas s caso( dificultades inmediatas.
redención particular. con a El problema no se resuelve negando el ofrecimiento gratuirn del
Evangelio. E.~ta idea ha propagado que la redención particular hace
bTª
h· tli,ficultad. más co.mún se deriva de esa clase de pasajes que 11ue se niegue el ofrecimiento gratuito. Esto es falso. La mnyorfa de
n::Ui~ en cérm,.n?s universales de aquellos por quienes Cristo los que creen en la redencióu particular creen también en el
. . Los arnumanos y otros que arguyen contra la redención
particular creen que tales términos universales incluyen a iodos y ofrecimiento gratuito.
El ofrecimiento gratuito del Evangelio no requiere de nosotros
c~da. uno de los individuos de la rata humanu Tenemos I que digamos a los hombres que Cristo murió por ellos. Si el
s1gu1.en1~ ó?jeciones concluyentes a esu, idea. En primer lugar, 1~: oircci miento gratuito del Uvangcliosigniticíl!adecira los pecadores
términos unrversalcscstán a menudo restringidos por su contexto e
luconversos: 'Cristo murió por vosotros', entonces la redención
la B1bloa (Le. 2:1; ML [Link] 3:5; 20:22; 21: 1 O· Mr. i·5· I e 16· I"'· J n punicular:scoía lnccnsccuentc con el ofrecimiento ¡:ratuiro. Pero en
3·26·
•· ' lle · 2·9 f
· ,[Link]. 10 , 1 l,12,13,14yl7e11clmismnconrexto·1
• · • • · · "· · n.
mngún lugar de la Biblia se proclama el Evangeli11 diciendo a los
Co. 15:22; cf. v. 23 en el mismo contcxro: 1 Jn 2·2· cf •·19· ¡'
· ;j ·
I L ·5 1 52) E d • · · · · .r, , n.
n segun o lugar, los térnoinos universales se dirigen 8
mconverscs que Cristo murió por ellos. ¡Nuncn hacen esto los
111J6s1oles en el libro de Hechos! Predicar el Evangelio no es, en
~ienu o contra el cxclus(vismo judío. 1:;1 Nuevo Testamenrc está primer lugar, proclamar por quiénes murió Cristo. El Bvangeli11 es
cnfutizendo que la salvación de Dios se ha amplradn ~ toda nacío proclamar a Cristo mismo como el Salvador suficiente de los
Y cl~se. Cuando el Nuevo Testamento dice, por tanto que Cri~t~ pecadores (Mt. 11 :28-30; l ích. 4: l2; S:28-31). Puede que no
mun6 porrodo el mundo, significa fn:cucnce111en1ejudl~s Y gentiles 110<lamos resolver la cuestión de cómo Dios nos puede decir que
igulll_mcntc. Los términos 'todos los hombres' Y 'm~ndo' son ofrezcamos a Cristo a hombres por quienes Él no murió. Pero una
términos colectivo~ (Jn. 1 :29; 6:33.51; 1 n. z: 4·1í: Ro. 11: 15). So cosa está clara. Dios nunca nos dice que les digamos a esos hombres
terce~ lu~ar ': el uno~crsahsrm1 del Nuevo Testamento no es un ,¡ue Cristo rnuri6 por ellos en particular.
wuvc~s~lisrno pro.v1.slo11ttl u potencial, sino un universalismo La clase de pasajes que parecen enseñar que algunos por quienes
profélJ~o. Los armnuanos enseñan un universalismo provisional O Cristo murió perecerán proporciona la dificultad más enigmática
potencial.
· · 1 El mundo . -todus los., hombres•. di,ceo- est ..,
para los que sostienen la redención particular (R(I. 14:15; l Co.
provrsrona mente redimido. El mundo es potencialmente salvo por K: 11; 2 P. 2: 1; tic. 10:2\1). Debe recordarse, sin embargo, que sólo
la '.'1uerte, de Cristo. El universalismo bíblico). sin ernbar O es un
wuvcr~alismo profético. Los profetas profenzaron que
sería •ciertamente salvo, El
:i .:nundo
cNl(1rnos obligados a proporcicnar una Interprctaciéu plausible que
,•nenje con la clara evidencia bfblica en cuanto u la redención
• • universalismo
. , , bíblico uue ne quo ver con particular, Cuatro observaciones generales ayudan a aliviar la
ce~~[Link]. no c~u potencialidades (Sal. 22:27-29; 72:8- l l, l?-Jg; dlílcultad causada por estos pasajes.
86.9._ Is. 2.2-4, Jer. 3: 17; JI. [Link] Zac. [Link] Is. 66:23.24. Nótese En primer lugar, todus estos pasajes están hahlando
también Jo. J2:32;Ro.5:18·2Co.5·J9· Ap 21.124) L .6 excluslvamenre de cristianos profcsantes. Cualquier cosa que
es simple t é , .' · · · · a cuesu · n
ruco e sta: slla Bo blia dice que Cnsro muri6 por el mundo
1 ,
10:29 habla de 'la sangre del pacto en la cual fue santificado'. Aqul
ta sangre de Cristo es pisoteada no por todos, sino por uno que era 9.
un cristiano profesante. No tiene sentido considerar este pisoteo Del libre albedrío
corno un agravante del pecado de un cristiano profesanie, si Cristo
murió absolutamente por todos. En tercer lugar, la mayoría de los
que se oponen a la redención particular en nuestros días creen en la
seguridad eterna. Para los tales, estos pasajes prueban demasiado.
Si interpretamos estos pasajes como ellos, éstos no sólo refutan la
redención particulnr, sino también la preservación de los santos.
Hebreos 10:29 esul hablando no sólo de aquel por quien Cristo
murió, sino de uno que estaba santificado. 2 Pedro 2: 1 está hablando
de uno que fue comprado no sólo en cl sentldo lle que Cristo murió
por él, sino también en el sentido de la conversión (2 P. 2: l, 17-22; I o· 0 ha dotado la voluntad rlel hombredeunu llbcrtad uamral y de poder
piirn1 n~luitr por elección propia. que no es fvrtadoni determinada a hacer
Jud. 4,S). En cuarto lugar, aquellos que se mencionan en estos
hien o mal por ninguun uecesidad de la [Link].'
pasajes son descritos según su profesión espiritual y privilegios 1. Mt. 17:12; Stg. [Link] Ot. 30:19
externos y visibles. no según la realidad interna y espiritual (1 Co.
8: 11; Ro. l 4: 15) (2), Si estos pasajes implican que un hermano 2. El hombre. en su e;todo de tnoeencia •. ,.e~lu Ub<:t1M Y í';"ltr para <¡u~":r
puede perecer, el tales descrilo~ólo en cuanto a su profc~ic'\n visible, y h.,cer lo que cm bueno y ~gradohl• • í>ms, pero era mudable Y podfacacr
pues un verdadero hermane no puede perecer (Ro. 14:4). 2 Pedro 2: 1 d< u1cM estado.'
habla de uno comprado por el Señor que se acerrea una desuuccién I F.c. 7:29
repentina. Aquellos que son verduderamente comprados o l. Gn. 3:6
redimidos, sin embargo, no pueden perccer(Ap. 5:9; 14:3,4). Según
la realidad interna, estos falsos maestros son perros o cerdos (2 P. l. CI bombrc, por su Cnlda en un estado de P"".•do, ha. perrllrln
2:22). predestinadus a ser condenados (Jud. 4; 2 P. 2:3). Hebreos <'umpletnmcnte toda capncidud p~a ~uercr cualqu lcr bien .csp,rttunl que
1tcompailé a la salvación: por consigureme, como hombre natural 4uó C$lll
10:29 habla de uno santificado por la sangre de Cristo. Los c¡ue son entcrnmente opuesto n ese hicn )' muerto en el pecado, no puc~e por su.s
verdaderamente sanüñcaoos, sin embargo, han sido perfeccionados
111,,pia!'o tuerzas convertirse a sI mismo u prepararse para ello. .
para siempre mediante la muerte de Cristo (He. lO: 10-14), y gozan I Ro. 6: 16.20; ¡ 11. 8:31-34: Ef. 2: 1; 2 Co. 3: 14: 4:3,4: Jn. [Link] Ro. 7: 18,
de las bendiciones dd Nuevo Pacto (He. 10: 15·18). Los que se 8·7· 1 Co. 2:14; Mt. 7:17,18; 12:33-37; Le. 6:43-45; Jn. 6:44; Jer.
mencionan en Hebreos 10:29 son sólo santificados, por tanto, en 13:23; Jn. 3:3.5: 5:40; 6:37,39.40,44,45,65: Hch, 7_:51: ~~- ~:10:12:
términos de su unilln externa al pueblo del pacto por quien Cristo Stg. [Link] Ro. 9:16-18: Jn. l:12,13: Hch. 11:18; P,I. 1:29. Ef. 2.8.9
murió.
·1 Cuando Díos convierte a un pecador y lo traslada al estado de g,:ada.
lo hbra ce"' servidumbre natural bajo el pecado y, ~r su sola gracia. I~
1.:.[Link] querer y obrarlibremente lo que es es_p1rllua1mcnie bu~no,
Kln. embargo. por m1.ó11 de la corrupción qu~ todavía le [Link]<la. _no ~u,erc,
11¡ perfecta 11¡ ,'tnicanicnte, lo que es bueno, srno que tamt:uén quiere lo que
e~ malo.'
I Col. [Link] Jn. [Link] Fil. 2:13
2. Ro. 7:14·25; Gá. 5: 17
Del libré albedrlo 145
144 Exposicián de la Confesidn Bautista de Fe de 1689
5. Esta volumad del hombre es hecha perfecta e inmutablemente lihre posición como la única alma que no pecó. En tercer lugar, las
sólo para el bien, ünicameme en el estado de gloria,' posiciones diferentes que ocupan los hombres en el m_und? y sus
l. Ef. 4: 13, He. 12:23 diversas vicisitudes son resultado de su grado de pecaminosidad en
este estado preexistente. En cuarto lugar, puesto que los hombres
Bosquejo l siempre retienen su libre albedrío, todos serán finalmente salvados
mediante su purificación en los fuegos purganvos del ínñerno. De
Pfo,¡, esta manera, el universalismoy el purgatorio e.~tán fundamentados
l L La definición cJe la liberlud humana en la doctrina del libre albedrío. Aun el diablo puede ser restaurado.
En quinto lugar, puestoque los hombres retienen su librealhedrío, no
2-S U. Los estados de la lib•rúd humana es seguro qué su estado en el ciclo sea pennanente. Finalmente,!ª
obra de Cristo, por tanto, podría ser sólo la de [Link]-e¡empl~ { /·
2 A. El Libre albedrío en el estado de inocencia El ejemplo de Orígenes nos advierteque?º traigamos a la Biblia
3 B. tll libre albedrío en el estadn de. pecado nuestras suposiciones naturales acerca del libre albedrío. También
4 C. El libre albedrío en el estado de gracia indica In importancia de este capítulo de In Confesión ( '). Ante~ de
5 D. El libre alhedrfo en el estado de gloria concentramos en ladoctriM de la Confesión acerca dela lncapacidad
LOtal como se expresa en el párrafo 3, es apropiado hacer varios
Borqut}o 2 comentarios preliminares.
La Co,¡Jesiónafirma y define el libre aibedrto. 81 homb~e tiene
1 l. Su libertad natural una libertad 11aturat. l!s ta capacidad de acruar según se escoja. fls la
libertad de escoger como se desea. independientemente de las
2 n. Su lotstabUldad original cirounstancias externas o factores ambientales que rodeen a una
persona en ese momento (MI. [Link] Srg. 1:14; DL :m:19). La
3 m. Su ioca¡>acidad cafd11 voluntad humana noc~ 'forzada ni determinada a hacer bien o mal,
por ninguna necesidad de la naturaleza'. Cu~ndo, por tanto, en otro
4 JV. Su capacidad renovada sentido el calvinismo bíblico rechaza el libre albedrío. no esUI
adoptando el conductismo o algunn otra forma de determinismo
5 V. Su inmuuihllidnd flnnl físico o químico. La voluntad humana no está sujeta a ninguna
necesidad física. Los hombres son libres. Sus elecciones no están
Ladoctrinadel libre all>cclrlo [Link] hombrees teológica y prácticamente determinadas por factores externos a sus identidades libres Y
fundamental. Los falsos conceptos de la misma han pervertido todo personales y sus naturalezas morales. No podr!a haber la
el sistema de la verdad cristiana. El nnti¡,~•o teólogo crisuano responsabilidad humana que la Biblia enseña cltlfamente, a menos
Ongcncs e~ I~ más clara ilustración de esto. Orígenes te dio al Ubre que fuera éste el caso (Pr. 1 :24-33; Jn, 3: 18,19).
atbcdrío un creciente lugar promineme en su modo de enfocar el ne este modo, la Confeswn limita y matiza cuidadosamente el
cristianismo. Kcll y puede decir: 'Ciertamente, la idea. del Libre libre albedrio. El libre albedrío no consiste en w111 incertidumbre
al bcdrfo proporciona 111 clave para todo el sistema de Orí genes. · Esto total. La libertad humana no es final. Estaba bajo el control de la
es literalmente cierto. En primer lugar. Orígenes fundamenta la soberana voluntad de Dios aun en el estado de inocencia (nétense las
pecaminosidad humana en las caídas individuales de cada alma afirmaciones de Ia Confesión en 5:4 y 6:1). La tibe(U).d divioa(la
humana en Wl estado preexistente. Sóloestoexplica launi vcrsalidad voluntad soberana y decretivade Dios) y la libertad bu mana no están
del pecado humano de fonna consecuente con el libre albedrío. En en conflicto. Por el contrario, es solamente porque nuestras
segundo lugar, el alma humana del Dios-hombre mereció esta
146 Exposición de la Confesión Bautista de Fe de /689
f>(I libre aibedrto 147
voluntades están hechas a la imagen de la libertad de la voluntad eternamente. Clamemos. por tanto. por esa gracia que necesitamos
suprema de Dios por !oque nuestras voluntades deriva das son I ibres, y empleemos tadisciplina que debernos antes que nuestros caracteres
La libertad humana está arraigada en ta libertad soberana de Dios. morales queden fijos para siempre.
Nuestras voluntades está" controladas por nuestra disposicián La doctrina de la incapacidad total de los pecadores expresada en
éticay nuestranaturalcm moral. Et Libre albedrío no es la capacidad i·l párrafo 3 debe ser examinada ahora. Lo haremos bajo tres
de querer to contrario. como si tos hombres pudieran hacer el bien o rpígrafes: su definición, su defensa y sus negaciones.
el mal imprevisiblemente (ML 7: 17·20; l 2:33-35). Et párrafo 3
afirma que los libres albedríos de los inconversos son incapaces de l. ta definición de la incapacidad
hacer 'cualquier bien espiritual'. Et párrafo 5 afirma que los libres
albedríos de los hombres glorificados. si bien son perfecta y '" corriente hablar de In depravación tolnl y de la Incapacidad tt:wl
gloriosamente libres, están inmutablemente determi na dos para hacer como sr no hubiera diferencia entro ambas, Esto ha ocurrido
el bien en el estado de gloria (Ef. 4: 13; He. 12:23). probablemente porque In doctrina de la depravación tola!, definida
lll I ibrc albedrfo no es, por [Link]. una esrcci1, de facultad r111 recta e hi.,t6rica111en1e, implica realmente la incapacidad 1,1wl.
inmutable pura tomar decisiones al azar, Estando unido a to l lny, sin embargo, una distinción que ha de montene.r~c. La
naturaleza hu muna, exlstecn diferentes CSUidc.>S porque líl nan,raleui ,kpruvnci611 to1nl es la corrupción de todn [Link] o capucidad del
humana ex istc en difererucs estados. La estructura misma de lo hombre, ladepravacién del homhrccn su totalidad. L..aConfes,.Snen
Confesión ilustra esta verdad. El primer p~rmfo define et libre 11;2 nflrma que los hombres estan 'totalmente, co"':1mp,do~ en todas
all>cdrlo. Los ¡1árt11fos 2-5 tratan de los difcrcnle.s estados en que las racuuades y partes del al 111a y del cuerpo . La incapacidad roml
existe. Estos van desde el estado de Inocencia, donde cst4 M" menciona en el capítulo 6. párrafo 4: 'estarnos completamente
caracterizado por la tncstabilidad, al estado de gloria, donde csUI h111>ccJ1dos. incapaces y opuestos ~ todo bien y enteramente
caracterizado por ta inmutabilidad. Como seres linitos y éticos, l11d lnudos a todo mal.' La Incapacidad total significa que el hombre
experimcnuunos un desarrollo moral y ético, [Link] mismo, como ,·N l11capa1. Je querer cualquier cosa espiritualmente buena. La
hombre. experimentó un proceso de maduración ética. Desde luego, rxpr~slc\n definitiva [Link] doctrina vieneeuel párrafo 3 del presente
esto no fue un cambio clel pecado a ta justicia, sino un cambio de rnpltulo. Consiste en una afirmación: 'El hombre ... no puede po.r sus
justicia ética inmadura a .<an1id"d madura (Le. 2:40,52; He. 2: 1 O, 18; propius fuerzas convertirse a ~r mismo o prepararse para ello;
5:8.9). Por .111pue.s10, no todos somos nuestros propios Adunes.
Todos nacemos en pecado y totalmente incapaces de salvamos 11 11. IA defensade la incapacidad toral
nosotros mismos como resultado del acto de un solo hombre. Sin
embargo, no nacemos en un estado en que nuestras voluntades estén IJ1 evidencia para esta verdad puede resumirse en cinco categorías.
tijas inmutablemente para bien o para mal. Existe un proceso de 1. La Escritura afirma que los hombres en su condición natural
maduración ética que tiene lugar en los inconversos en que sus r,1án esclavizados, muertos y ciegos. La esclavitud. la muerte y la
voluntades se endurecen progresivamente hacia el mal. Existe un ¡ c1111et¡1 son tres imágenes de la incapacidad total (Ro. ó: 16,20; lo.
proceso de maduración éticaque tiene lugar en los convertidos coque K:H-.14; El'. z.r. 2 Co. 3:14; 4:3,4: Jn. 3:3).
éstos son progresivamente santificados. fatos procesos se completan . 2. La Escritura afirma clara y explícitarneme que el hombre ha
siempre en ta muerte. Entonces, está escrito: 'En el lugar que el árbol Jli'Hlido la [Link] ele agradar a Dios, hacer la vol unt_ad de Dios o
cayere, allí quedará'; ·entonces seremos juzgados según lo que ¡,¡·r~ihir y recibir las cusas de Dios (Ro. 7: 18; s:7; _1 co, 2: 14.; Mt.
hayamos hecho miernras cstábamos 'en el cuerpo' (Ec, 11 :3: 2 Co. 1.17,18: 12:33-37; Le. 6:43-45; Jn. 6:44; Jer. 13:23; J~. 3:3,)}.
5: 10). Tul verdad tiene el propósito de hacemos reflexionar J Nadie quiere jamás recibir u Cristo o ir a Dios si El no le trae
sobriamente. Estamos convirtiéndonos en lo que seremos (Ju ~:40; 6:37,39.40,44,45,óS; Hch. 7:5 l; Ro. 3: 10-12).
148 Exposicián de la ConfesiónBausista de Fe de /689 Del libre albedrio 149
4. La voluntad del hombre nocs la fuente oel factor determinante Aun en nuestra experiencia común, no siempre decimos que la
en la aplicación de Jasalvación (Stg. 1: J 8; Ro. 9: 16-18; Jo. l: 12,13}. responsabilidad implica capacidad. El ejemplo del conductor
5. El arrepentimiento y la fe. esos deberes cruciales impuestos al borracho muestra que la premisa es ridícula, Él no puede mantener
pecador en el Evangelio, son dones de Dios (Hch. 5:31; 1 l: 18; 2Ti. su automóvil en el lado derecho de la calzada. No puede obedecer el
2:25,26; Fil. l :29; Ef. 2:8.9). código de circulación. ¿Podemos i1_naginamos que las a~toridadesle
excusen sobre lu base de esto? Existe tal cosa como la incapacidad
fil. Las negaciones de la incapacidad total inexcusable. Los hombres no pueden arrepentirse. Pero esto es
porque están demasiado borrachos con el vino embriagador de su
A. Es lncensecuente con 10!< mandatos de la Biblia rebelión contra Dios.
4. Su premisa malentiende las implicaciones de los mandaros y
La premisa que subraya esta objeción es que si Dios manda a los condiciones de la Biblia. Los mandatos de la ley no pueden ser
hombres que se arrepientan. crean o vayan a Cristo, deben ser cambiados. Las condiciones de la snlvación deben guardarse. Esre
capaces de hacerlo. En otras palabras. la responsabilidad presupone cumplimiento de los mandatos y condiciones de la Biblia es por
la capacidad. Hay varias respuestas concluyentes que pueden darse gracia, pero eso DO quiere decir que no sea absoh1mmcn1e necesario
a esta nc¡¡ación de la incapacidad total. (').
'l. Su premisa es contradicha por la clara enseñanza de la
Escrimra. Dios manda n los hombres que crean, pero la Biblia enseña B. ~ laconsceuente 0011 la.1 realidades de lo vida humana
que no pueden (cf, Hch, l6:31 con Jn. 6:37,40,44,6S). Dios manda
a los hombresque se arrepientan, pero la D ibliaenseña que no pueden Las doctrinas de la depravación total y la incapacidad total pueden,
(cf, Hch. 2:38 con 2 Ti. 2:25,26). Dios manda (t los hombres que se desde cierta perspectiva, parecer ser un concepto irreal e
hagan un nuevo corazón, pero la Biblia ensena que no pueden (cf. ll.z. indebldarru:nu; severo de la humanidad calda. Puede preguniarse:
J.8:31 con ll:19). • ¿No son algunos inconversos mejores que otros? ¿No hacen cosas
2. Su premisa, si fuera correcta, irnplicaría la incapacidad justas los ínconvcrsos?' , . .
humana total para cumplir todos los mandatos de Dios, esto es, para La respuesta a tales preguntas es: '$( . En c1e110 sen u do, algunos
prestar una obediencia perfecta y perpetua a L\Wa la ley y la Palabra de los nosalvcsson mejores que otros no salvos. Debemos distinguir,
de Dios. Sabemos que esto nadie lo ha hecho ni In puede hacer (ver sin embargo. entre la justicia civil y la justicia espiritual, entre la
pfo. 6:5 de la Confesión). gracia coman y la gracia salvadora En el sentido de la justicia civil,
3. Su premisa confunde dos cosas muy diferentes: la capacidad en la Biblia se atribuye el bien a hombres que no son salvos (2 R.
física y la capacidad moral o espiritual. La Confesión distingue la 10:29,30; [Link] Ro. 2:14). Esta distinción bosquejada anteriormente
libertad natural (pfo. l} de la libertad moral (pfos. 3 y 4). El hombre es necesaria, sin embargo, porque las Escrituras también enseñan
no carece de voluntad, mente ucorazén. Nu carece de las emociones claramente que los no regenerados no pueden agradar ni agradan a
del amor, la confianza o la tristeza. El hecho de que los hombres no Dios (Ro. 3: l 0-12: 8:7,ll; He. ll :6: 2 Ts. 3 :2) ('). La depravación Y
puedan creer no se debe a ninguna limitación inherente a la ta incapacidad totales no significan que los hombres sean tau malos
humanidad del hombre. Desde luego, sería erróneo mandar a un niño como puedan llegar a ser. u que sean demonios. Si¡,'llifica que están
que sal tara un muro de quince metros. Eso sería injusto. cruel y u uro. tan malcomo pueden estar. incapaces por naturalcz~ de hacer o~da
El ni iio no tiene la capacidad metafísica para hacer lo que se Je manda. para salvarse a sí mismos o preparars<;: para la sal~ac"ln. Entendida
Ese no es el caso aquí. La incapacidad total no es una cuestión de esta manera, la distinción entre la depravación absoluta y la
rnetañsica. E.~una cuestión moral. Es rnáscomopedirle a alguien que depravación total es bíblica (').
nos odia que nos haga un favor. Nos odia y, _por tanto, no puede.
150 Exposiclán de la ConfesiónBautista de Fe de 1689 Del libre albedrío 151
C. E.~ Incousecuente con las necesidades prácticas del pecador y que no debernos hacerlo. Aquí tenemos [Link] el problema
produce desesperanza y desesperación inverso. Di"s manda que los hombres crean, pero Dios decreta que
no se haga. fl.xis1e una rensión entre et dccr~to secreto de Dios Y ~u
Triste es decir, hay quienes profesan creer esta doctrina que han voluntad preceptiva. La presencia de mi uusteno no refuta mngun
abusado de la docrrina de la incapacidad y han enseñado ¡1 los lado de la tensión. Debemos estar dispuestos a someter nuestras
hombres a Ser indif eremcs y no hacer nada. Correctamente cntcndidn, mentes a toda la revelación del Dios íncomprcnsible. Esto es
sm embargo. esta doctrina no tiende a producir retraso y humildad crísuana (Sal. 131 ).
desespcracíón. Deben decirse tres cosas. Bn primer lugar, la Los hombres son incapaces de hacer algo para prepararse para la
desesperanza y .la desesperación presuponen una cierta disposición salvación, según la Confesión y la Rihlia. Bsre tratamiento de la
? ser s~lvo. Simpíemcrue, no es cierto que In doctrina de la incapacidad total debe, por. tanto, conc)11ir lndict!ml'.' qu~ esta
I ncapacidad tot~J ensc~e quealgunosestén muy dispuestos, pero sean doctrina destruye toda forma de preparacromsmo . El
incapaces de ir .ª Crisro. Es lo contrarío. La incapacidad total prcpuracionismo es cu;1li.¡uierenseñanza o ,encienda que dice u. los
significa que nadie está, opuede estar, dispuesto hasta que Dios obre hombres que deben hacer sigo antes de creer en Cristo y arrepcnt,.rsc
en él. En segundo lugar, lo desesperacién en cuanto a los recursos de su pecado. Esta ha sido la inferencia natural que han deducido
hurnnno.s es, de hecho. la prcpo";tción ncccsuria pru·a el Bvangetio, Ils ulgunos de la incnpacidud total. Puesto que los hombre~ no pueden
la doctrina opuesta de la suficiencia humana la que constituye el ira Cristo y Dios debe doria gracia, han concluido que a los ho~nbrcs
verdadero obstáculo(•). Si se comparo ol pecador con u11 hombre en hay que dccírles que hagan oigo pnrnero. Tales personas dicen a
~naca"'! incendiada con lo llave de ta puerta en el bolslllo,scmcjnnte menudo ¡1 tos hombres, porejemplo, que oren por ~n nuevo corazón.
iJustracró~ sólo sirve pum producir retraso. engreimicnro y No sólo son ilógicu~ tales conclusiones. sino que mmanel Evangelio.
autosuficiencia en el pecador. Pero si lo compara mus con un hombre Si los hombres no pueden hacer nodn e~piriruolmcnte bueno ~ntes de
~n t~na ca,1sai ncendhiada que no tiene llave, ¿qu6 producirá eso? ¡,Qué ser ~¡1 lvos, e monees cualquicrcosa que hagan comparable a ajustarse
ara cu~ qu,cri:ec u mano normal'/ Clamará por ayuda. La doccrina a tus demandas iniciales del evangelio no es buena. El [Link] bien
de lu incapacidad está calculada para [Link] urgencia no cspldrual que Dios capacita al hombre para hacer ¡amás os
indiferencia, en cualquier pecador que se preocupe. ' arrepentirse y creer el Evangelio. Por tanro. decir a los hombres que
hagan algo para su salvación además de '[arrepentíos y ~reed en el
O. F_q incénsecueate con la si11ccrld11d de Dios evangelio!' no es el Evangelio bíblico. sino un f alsificación.
justicia? ¿.E.~ t1_aqucl que no tiene por inocenre al culpable' ¿Son veredicto acerca de nosotros. En el acto de la justificación. Dios
un~ realidad su intachable pureza, su resplandeciente santidad y su actúa como un juez, no como un cirujano.
ardiente ira? Por otra parte, ¿somos nosotros pecadores viles y
c~lpables? ¿Merecemos plenamente In paga del pecado, la muerte? B. Su sígnificado singular y redentor
S, hc11;os hecho y respondido con serir,Jad tales preguntas, entonces
aprcc1a~ernos realmenre la pregunta: '¿Cómo podemos Sí 'juslificar', sin embargo, significa declarar justo, la cuestión
reconciliamos con Dios?' La Biblia nos confronta con esta pregunta suscitada anteriormente se vuelve aún más emotiva: ¿cómo puede
de la manera más explícita (Sal. 130:3; 143:2; Ro. 3:19 20· Dt. Dios justificar al injusto? (Dt. 25:l; Pr. 17:lS.) No obstante, la
25: 1 ). Un juicio injusto es una abominación para Dios. !li e~cl Juez Biblia declara que Dios, ciertamente, justifica al impío (Ro. 3: 19-
Y debe jui¡:M justamente. Siendo éste el caso. ¿cómo escaparemos 24: 4:5). Sin embargo, no es injusto al hacerlo (Ro. 3:26). ¿Qué e~
de esta condenación eterna? ('). lo que le capacita pam ser justo cuando justifica al injusto?
Cuando Dios justifica a un pecador, no sólo declara a un hombre
11. Su 11geme justo, sino que también le constituye justo de forma ~ue_ ~uedo
justamente declararle justo (Ro. 5: 19). Elste es el s,gn1bcado
El autor o agente de nuesua [ustificacién es Dios el Padre (Ro. singular y redentor de lo justificucién. Es necesario tener cuídado
~:2~.26: 8:33). Jnmás debemos pensar. por tanto, que debemos aquí, sin embargo, pues Pablo no quiere dec,ir que un hombre_ es
justiflcarnos a lo~ ojos de Dios medinnte nuestras disculpa,i por el hecho una buena persona con los términos hecho o constituido
pecado, excusas u obras. Sólo Dios puede justificar('). juste'. Quiere decir que Dios le ha puesto en lu categoría judicial de
ser justo. l.a razén por que decimos esto es porque la justicia que
111. Su significado Dios c~Lá contemplando cuando justifica no es la nuestra sino la de
otro. Cuando Él justifica, no es por una justicio que hayamos
A. Su uso famlUar y cotldlano acumulado por nuestra obediencia, sino por la obediencia de Cristo
(Ro. 5: 17-19). Este punto nos lleva a la base o fundamento de la
Nos vemos forzados a examinar este punto por el catolicismo Justificación.
romano, que enseña que justilicar es hacer a alguien una buena
persona, darle una naruraleza santa, [una disposición ética amante! IV. Su bas«
Aun el uso co!uún de la pal~bra 'justificar' o 'justiflcacién · se opone
con frecuencia a este significado, En el lenguaje común, cuando Dios nos declara justos. Pero ¿:,obre la base de qué lo hace? ¿Cuál
nos jusuflcamos. no nos estamos haciendo buenos. sino es la justicia que toma en consideración cuando dice que somos
d_eclarándonos o pronunci{mdonos justos ('). Esce mismo justos'? Algunos han entendido Romanos 4:3-5 ~omo que cns~ña
significado se refleja en su utilización en las Escrituras con que Dios contempla nuestra fe o nuestra. obediencia evangélica
referencia a asuntes cotidianos (Dt. 25:1; Pr. 17:15; Le. 7:29; Ro. como la base de su veredicto de que somos ¡ustvs. La verdad es que
8:33,34). lo que confirma esta forma de entender la palabra tal interpretación es una traición radical a la doctrina bíblica de la
uulizándola como lo comrario de condenación. Condenar, desde justificación.
luego. nos_ignific.i hacer a alguien inicuo, sinopronuncüttodcclarar
que 1!S nucuo. Además, Romanos 3:33,34 se encuentra en un A. Su prueba bíl>lica
conre_x10 judidat. Nótes~ la frase: •¿Quién a_cu.~ará a los escogidos
de Dios? La justificación no es un cambio en nosotros. Es un Las siguientes consideraciones vindican la verdad mencionada
antes. En primer lugar, la fe deque está hablando Pablo en Romanos
164 Ex¡,o$ición de la Confesión Bautista de Fe de 1689
165
4:5 no es la fe en sí misma, sino la fe que posee a Cristo. Hablamos De la jusrijicoción
de que un anillo vale una gran cantidad de dinero, si bien no es la Si la obediencia de Cristo no está di vi elida en dos partes
banda lo que es tan valioso, sino el diamante mcrustado en el anillo.
separadas, ¿por qué es esta distinción necesaria? La respuesta es
De la misma manera, Pablo hablade que lafe es contada por justicia
que nosotros teníamos una necesidad doble si habíamos de heredar
porq~e es. la te la que posee a Cristo. En segundo lugar, nuestra la vida eterna. [Link]ábarnos, en primer lugar, el perdén de la" culpa
obe~1encoa noes perlecta y, así, no cumple la norma perfecta de Dios de nuestros pecados. Esto es provisto por la obediencia pasiva de
en cuanto a la JUS!Jcta. Además, aun si fuera perfecta, no podría Cristo, el hecho de sufrir Él el castigo de la ley. En segundo lugar,
obtener el per~ón .de pe~ados que es parle de la justificación. En necesitábamos el don de una justicia positiva. Esta es provista por
ter~ei: '.ugar, la justiñcacién noes por nuestras obras (Ro. 3:20; 4:2; la obediencia activado Cristo. su obediencia a los preceptos de la ley
10.3,4, Gá. ~; 16; 3: lJ; 5:4; Fil. 3:9). En cuarto lugar, la justificación de Dios y todas las demás dimensiones de In voluntad preceptiva del
es por gracia. No es una recompensa por cualquier cosa que
hag~~os (Ro. 3:24-28; 5: 15 2l). En quinto lugar, lajustificación es Padre para Él.
El ejemplo de Adán ayuda a clarificar esto. Cristo es el Seg~ndo
en Cristo (Hch. 13 :38,39; Ro. 8: I: 1 Co. 6: 1 1; Gá. 2: 17). 1:Js en u n.ión Adán, pero su misión se ve complicada por el frac~so del pnn1¡r
~on. Cristo, n~ en nuestras acciones o méritos, en lo que somos Adán. ¿Qué tenía que hacer Adán para heredar la vida eterna? C ).
J~Slalicados. En.. sexto lugar, es por la justicia de Dios (Ro. 1: 17: NeccSiLaba, simpl