EL ORDEN DE LOS FACTORES SÍ ALTERA EL
PRODUCTO
Isaías 55:8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros
caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así
son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que
vuestros pensamientos.
INTRODUCCIÓN:
El orden de los factores no altera el producto.
En matemáticas hemos aprendido este principio: que en la suma y en la
multiplicación, el orden de los factores no altera el producto. De hecho, en
nuestra lógica y en la vida práctica, usamos muchas veces este principio.
También es una filosofía, que cada uno puede hacer las cosas a su manera si al
final el fin es el deseado.
El orden de los factores no altera el producto. En la matemática funciona, muchos
en su filosofía de vida lo utilizan y les funciona, pero en la lógica de Dios y en la
vida cristiana no funciona esta ley de que el orden de los factores no altera el
producto, la verdad es que sí, EL ORDEN DE LOS FACTORES SÍ ALTERA
EL PRODUCTO. Si queremos resultados positivos, si queremos éxito,
TENEMOS QUE HACER LAS COSAS EN EL ORDEN DE DIOS, SIN
ALTERAR EL ORDEN NI LAS PRIORIDADES QUE DIOS ESTABLECIÓ.
Quiero ponerte algunos ejemplos prácticos.
1-VER PARA CREER
Muchas veces queremos ver para creer, estamos esperando ver para creer, en
ese orden. Esa era la filosofía de Tomás, él estaba esperando ver para luego
creer. Pero en la vida cristiana no funciona el ver para creer, en la comunión con
Dios si pretendemos ver para luego creer nada va a suceder. Para que funcionen
las cosas tenemos que creer, entonces vamos a ver. NO podemos alterar el
orden de los factores establecidos por Dios, si no creemos no vamos a
ver. Para ver lo sobrenatural, lo extraordinario de Dios, primero hay que activar
la fe. Primero cree y vas a ver la gloria de Dios.
Cómo Jesús le dijo a Marta: ¿no te he dicho que, si crees, verás la gloria de
Dios? Ella necesitaba ver para creer (y la realidad que veía era sumamente
desalentadora, quizás la realidad que estás viendo con tus ojos es totalmente
desalentadora), pero Jesús le dice: primero cree. Y en esta noche te quiero decir
de parte de Dios: Primero cree, confía, pon tu fe en Jesús y vas a ver LAS COSAS
QUE ANHELAS y que NECESITAS que ahora no ves, esas cosas que
ESPERAS pero que todavía no has visto, Dios las va a hacer realidad y las vas
a ver con tus propios ojos si antes de ver tú CREES.
Marta necesitaba ver para creer.
Si hubieras visto lo que vio mi papá.
No es fácil lo que él veía con sus ojos.
- Ver a tu hijo de 7 años, consumido por el cáncer.
- Ver a tu hijo movilizado en una silla de ruedas.
- Ver a tu hijo, completamente irreconocible por las manchas en todo su
cuerpo.
- Imagina que los médicos te dicen que no hay nada que puedan hacer para
salvar a tu hijo.
- Ver ese panorama de enfermedad y de muerte no es nada alentador.
Él podría haber dicho, sana a mi hijo y voy a creer, pero ese no es el orden.
Él podría haber dicho, como tanta gente, si veo a mi hijo sano voy a creer (si veo,
creo).
Hay situaciones límite en las que no hay tiempo para el “ver para creer” para
finalmente darse cuenta que esta manera no conduce a nada. Mi padre entendió
que el orden no es ver para creer, sino creer para ver. Yo tengo en mi mente
esa imagen del Espíritu Santo diciéndole a mi padre si tú crees vas a ver a tu hijo
sano. La fe es la que activa el milagro.
Hebreos 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la
palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
El cristiano no espera que las cosas sobrenaturales sucedan para luego
creer, el cristiano usa la fe para que sucedan cosas las sobrenaturales.
Dice 2 Corintios 5:7… que “por fe andamos, no por vista”. Significa que no
estamos esperando ver las cosas para creer, nosotros los hijos de Dios
entendemos que, si creemos, SI ACTIVAMOS LA FE VAMOS A VER
LO QUE ESPERAMOS. Porque si creemos Dios hará el milagro.
Quizás hay alguien que está esperando primero ver para creer. El Señor te dice
en esta noche deja de esperar ver para creer, COMIENZA A CREER,
COMIENZA A USAR LA FE, COMIENZA A CONFIAR EN JESUCRISTO y lo que
esperas, lo que necesitas, si PRIMERO CREES, LO VAS A VER CON TUS
PROPIOS OJOS.
2-RECIBIR PARA DAR
Otro ejemplo de que a veces queremos invertir el orden de los factores es en el
tema de dar y recibir. Muchas veces estamos esperando recibir para dar, Jesús
dice que es al revés. Lucas 6.38 dice la palabra de Dios, “Dad y se os dará”.
Significa que, en los caminos de Dios, yo voy a recibir cuando dé.
Si espero recibir para luego dar, nada voy a recibir, pero si doy primero, voy a
recibir abundantemente. Por eso si lo piensas desde una perspectiva
materialista, humanista, es mejor recibir que dar, pero Jesús dice en su palabra
que “Más bienaventurado es dar que recibir”. Esto está en Hechos 20.35, en
otras palabras: “soy más feliz cuando doy que cuando recibo”. Porque recibir
no me genera nada especial, de hecho a veces recibo y ni me alcanza, pero cuando
doy, Dios me da y recibo más de lo que necesito, cuando doy Dios me bendice
abundantemente.
Tenemos el ejemplo de Elías y la viuda. Ella necesitaba un milagro de
provisión material, en medio de la crisis, en medio de la sequía la mujer había
agotado todos sus recursos, ella necesitaba recibir un milagro de Dios en su
economía. En este momento crítico llega Elías y le dice: dame algo de comer, ella
le dice: “justamente estaba por cocinar un pan con lo último de la harina y el aceite
que me queda.” Cualquier otra persona le habría respondido a Elías: “vete
porque no tengo nada para darte”; en la necesidad uno suele actuar con egoísmo.
Me llama la atención lo que dijo Jesús sobre esta historia en Lucas 4.25 que
habiendo tantas viudas en Israel Dios envió a Elías a esta viuda de Sarepta. Y la
pregunta es ¿por qué lo envió a ella? Porque la única que reunía las condiciones
para que Dios se pudiera glorificar, era la única que tenía la actitud correcta para
que Dios pudiera hacer el milagro. Porque Dios conocía el corazón de esta
mujer, Dios sabía que esta mujer no iba a reaccionar egoístamente, que esta
mujer no iba a decirle a Elías “vete de aquí que no tengo nada para darte”. Dios
sabía que esta mujer estaba dispuesta a dar, que esta mujer estaba dispuesta a
hacer las cosas a la manera de Dios, en el orden de Dios, las demás habrían
esperado recibir primero para dar después. Por eso Dios lo manda a Elías a esta
viuda, porque a través de ella se podía activar el milagro de provisión y
multiplicación.
Elías insiste: “dame primero a mí y te prometo que nada te faltará”. Este es el orden
establecido con Dios. Si tú esperas primero recibir para después dar, nada
vas a recibir y lo que tienes se te terminará.
Si aquella mujer hubiera esperado recibir para luego dar, si aquella mujer no
hubiera dado primero, habría comido su último pan y sin duda ella y su hijo
habrían muerto de hambre, habría sido otra la historia, pero aquella mujer dio
primero y Dios la bendijo. Milagro de multiplicación en su despensa, la harina
nunca más se terminó, el aceite nunca más escaseó, bendición en abundancia,
cuando uno da, Dios le da en abundancia. No podemos invertir el orden que Dios
estableció.
Hay gente que quiere dar, que son conscientes de las promesas y las bendiciones
que trae el dar. Pero están estancados, están esperando recibir y tener un poco
más para empezar a dar, para empezar a diezmar, para empezar a sembrar. Si
ese es tu caso, quiero decirte: no esperes a tener un poco más para empezar
a dar, empieza a dar y Dios te sorprenderá y tendrás mucho más. No
esperes a recibir más para empezar a diezmar, empieza ya a diezmar y verás que
Dios te sacará del estancamiento y te bendecirá.
En los momentos más difíciles he descubierto que dar es una bendición.
Hemos descubierto que dar lo que es de Dios nos trae provisión y
protección.
Nos atrasamos en las cuotas del auto, pero nunca dejamos de dar.
Dios hizo un milagro. Necesitábamos 40.000 pesos. Una hermana recibió
40.000 pesos extra y nos ofrendó ese dinero. Dios se lo dio para
bendecirnos y proveer nuestra necesidad y esta bendición ha venido por
dar. Porque no hemos esperado recibir para dar, hemos dado y por eso
hemos recibido.
No esperes a recibir más para empezar a diezmar, empieza ya a diezmar y verás
que Dios te sacará del estancamiento y te bendecirá. No esperes a tener más
para empezar a sembrar, empieza a sembrar y verás la gloria de Dios en tu
economía. Porque es al revés de como nosotros razonamos, si esperamos
recibir para luego dar, nos vamos a secar, pero si damos vamos a recibir,
esa es la ley que Dios estableció, y grande es la fidelidad de Dios. El orden
de los factores altera el producto.
3-TENER PARA SER FELIZ
Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu
corazón.
Dice aquí la palabra de Dios algo muy sencillo, pero que a mucha gente le cuesta
entender. Dice que Dios concederá las peticiones de tu corazón, cuando tú
primero te deleites en Jehová. Quiere decir que cuando uno es feliz con Dios,
cuando uno se deleita en la presencia de Dios, cuando uno es feliz y se siente
pleno y completo con su relación con Dios, entonces Dios le da a uno todo lo
que anhela.
Pero hay gente que no es feliz, porque Dios no concede sus peticiones y
anhelos. ESTÁN ESPERANDO PRIMERO TENER PARA LUEGO SER FELICES.
Hay gente que piensa así: primero tener, para luego ser feliz. Hay gente que vive
amargada porque Dios no les da lo que ellos anhelan. Están esperando tener
para ser felices y disfrutar, es al revés, el orden establecido por Dios es que
cuando tú aprendas a ser feliz con lo que tienes y con lo que te falta, cuando tu
alegría sea la comunión con Dios, cuando tu felicidad sea la presencia de Dios,
entonces ahí Dios te dará lo que necesitas y lo que anhelas. No puedes vivir
amargado, no puedes permitir QUE LO QUE TIENES O LO QUE TE FALTE
DETERMINE TU FELICIDAD.
Jesús dijo en el sermón del monte: Mateo 6:33 “buscad primeramente el reino
de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Es un asunto de
prioridades, de orden, uno tiene que aprender a deleitarse en Dios primero,
tenga lo que tenga o falte lo que falte y luego todo lo demás vendrá como
consecuencia.
Es muy interesante la comparación que se puede hacer entre el Sermón del
Monte y Éxodo 19. Cuando Dios sacó a su pueblo de la esclavitud, lo primero
que hizo fue establecer su reino con sus leyes, por eso los llevó al Monte Sinaí y
allí les dio sus mandamientos. Cuando Jesús comienza su ministerio, lo primero
que hace es establecer su reino con sus estatutos y leyes, así que llevó a sus
discípulos a otro monte, pero un monte al fin… y les dio sus mandamientos y
ordenanzas.
Lo interesante de este nuevo pacto, el pacto de Cristo es la sección de las
bienaventuranzas, hay nueve bienaventuranzas, (los pobres en espíritu, los que
lloran, los que tienen hambre y sed de justicia…)
La palabra bienaventurado significa, feliz o más que feliz. Jesús está proclamando
los estatutos de su reino. Estos son los derechos y deberes, promesas y
mandamientos, de los que son parte del reino de Dios, de los hijos de Dios, de
los discípulos de Jesucristo. Y lo remarcable del nuevo pacto son las
bienaventuranzas, los hijos de Dios tenemos que ser felices. Tenemos el derecho
de ser felices (es una promesa), pero en primer lugar tenemos el deber de ser
felices (es un mandamiento). Como hijo de Dios tienes el deber de ser feliz,
es imperativo. Te lo voy a plantear de otra manera: tú no puedes (imperativo) no
puedes vivir amargado, no puedes vivir angustiado, no puedes vivir deprimido,
frustrado, decepcionado, tienes la obligación de ser feliz, (imperativo) tienes que
deleitarte y gozarte en Dios. “Gozaos, regocijaos” decía Pablo en su carta a los
Filipenses, imperativo, es una orden.
¿Cómo es posible que sea una orden? Es que se trata de una decisión. Cuando
viene la tristeza, la angustia a tu corazón, tienes que tomar la decisión de
levantarte y sobreponerte y declarar sobre tu vida, no puedo permitir que la
tristeza me domine, yo tengo que fortalecerme en el gozo de Dios. Vivir siempre
en amargura, vivir siempre en angustia, vivir siempre decepcionado es un
desprecio al sacrificio de Cristo, es un desaire al regalo de Dios que es la
vida eterna. Hay momentos que la tristeza, la angustia, la frustración pueden
venir, pero nos levantamos en victoria, con una actitud de fe y esperanza, con
gozo, porque con todo lo que Dios ha hecho, con todo lo que Dios hace y
con todo lo que Dios hará, tenemos más que razones para ser felices.
Y la segunda decisión es la de no permitir que lo que tenemos determine
nuestra felicidad. Nuestra felicidad no puede depender de las cosas materiales
o de las circunstancias temporales. Tenemos que aprender a ser felices en Cristo,
con lo que tenemos, con lo que nos falta. Tenemos que aprender primero a ser
agradecidos con lo que tenemos, aunque sea poco y Dios nos dará algo mejor y
concederá las peticiones del corazón. No podemos vivir amargados,
enfadados, angustiados, frustrados porque nos faltan cosas, porque no
tenemos cumplidos los anhelos. Tenemos que alegrarnos y gozarnos en Dios,
y él concederá todo lo que nos falte y todo lo que anhelamos.
Quiero decirte de parte de Dios en esta noche: cambia tu actitud
frente a las circunstancias y las circunstancias van a cambiar por
el poder de Dios. Ya no te quejes más, en vez de quejarte por tu
situación, en vez de maldecir, en vez de enojarte, GÓZATE,
ALÉGRATE, DA GRACIAS A DIOS, ALABA AL SEÑOR POR LO QUE
TIENES, ADÓRALE POR LO QUE ÉL HA HECHO, POR LO QUE ÉL
ESTÁ HACIENDO Y POR LO QUE ÉL HARÁ. DELÉITATE EN EL
SEÑOR Y ÉL CONCEDERÁ LAS PETICIONES DE TÚ
CORAZÓN.
Este es el orden, no se puede cambiar.
No es ver para creer, es creer para ver.
No es recibir para dar, es dar para recibir.
No es tener para ser feliz, es ser feliz en Dios y Dios concederá.
4-MILAGRO PARA AVANZAR
El último ejemplo. Muchos en su andar con Dios, están esperando que el milagro
ocurra para luego avanzar. Están esperando que el milagro ocurra para luego dar
el paso de fe. Y la verdad es que de acuerdo al orden establecido por Dios es
completamente al revés. Tienes que avanzar y luego el milagro va a ocurrir.
Tienes que dar el paso de fe y el milagro va a suceder.
Éxodo 14:15 Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Dí a los hijos de
Israel que marchen.
¿Que el orden de los factores no altera el producto? Si tú primero esperas el
milagro para luego avanzar, pues te vas a quedar estancado y nada vas a lograr. Si
estás esperando que las aguas se abran para dar el paso de fe, pues nada va a
suceder. Dios en esta noche te está llamando a invertir el orden en tu vida, DIOS
TE ESTÁ LLAMANDO A QUE DES EL PASO DE FE PRIMERO
Y EL MILAGRO VA A SUCEDER.
Todos conocemos esta historia, el pueblo de Dios sale de Egipto, entran al
desierto y llegan al Mar Rojo. Se encuentran literalmente en una encrucijada. No
hay a dónde ir. Ahora, yo pregunto, ¿quién los llevó hasta ese lugar? ¿fue Moisés
por un error del GPS? No fue un error ni fue Moisés. Fue Dios quien los llevó
hasta allí era la presencia de Dios que guiaba en forma de columna de nube y de
fuego. Y sin duda Dios ya le había revelado su plan para cruzar el Mar Rojo a
Moisés, como lo hizo anteriormente con todos las plagas y milagros que
ocurrieron en Egipto antes de que ocurrieran.
Dios ya le había hablado a Moisés, él sabía que tenía que avanzar y el mar se iba a
abrir. Por eso la respuesta de Dios, “¿por qué clamas a mí?, tú ya sabes lo que
tienes que hacer, tú ya sabes que tienen que marchar y el milagro ocurrirá” En
otras palabras, dicho de otra manera: ¿Por qué me pides que haga el milagro
para que ustedes avancen, si ya sabes que es al revés? Cuando ustedes
avancen el milagro ocurrirá.
Hay gente que busca de un lado para el otro, de iglesia en iglesia, de pastor en
pastor, de profeta en profeta, buscas una contestación, una confirmación, una
señal, una palabra profética, una revelación, cuando en realidad Dios ya te ha
hablado claramente y sabes muy bien lo que tienes que hacer. Si pudieras
escuchar audiblemente la voz de Dios, seguramente te diría: Sobre este asunto
no pidas más, porque ya te hablé, ahora eres tú el que tienes que dar el
paso de fe y obediencia y las aguas se van a abrir.
Estás esperando por Dios y es Dios el que está esperando por ti. Dios te dice en
esta noche que dejes de postergar para mañana, lo que tú sabes que tienes que
hacer hoy. Estás esperando tener los recursos para empezar tu proyecto, Dios te
dice da el paso de fe, empieza tu proyecto y los recursos van a venir, el Señor te
los va a mandar. Estás esperando tu sanidad para empezar a servir al Señor, da el
paso de fe, empieza a servir al Señor y la sanidad vendrá como recompensa. Estás
esperando que la situación en tu casa cambie para consagrarte y dar el paso de
fe. Da el paso de fe, conságrate y vas a ver que tu casa será transformada por el
poder de Dios. No esperes el milagro para avanzar, es al revés, tú tienes
que dar el paso y el milagro ocurrirá.
CONCLUSIÓN:
No podemos alterar los factores en el orden de Dios, si queremos resultados, si
queremos bendición, si queremos ver la gloria de Dios, tenemos que actuar de
acuerdo al orden y las prioridades de Dios.
Ver para Creer, es al revés, es por la fe que vas a ver. Si estás esperando que
las cosas sobrenaturales ocurran para creer, Dios te dice en esta noche que es al
revés, cree y las cosas sobrenaturales van a suceder.
Recibir para Dar. Te secarás si esperas recibir para luego dar. Comienza hoy,
comienza a dar, anímate a dar y vas a recibir más de lo que te imaginas. Dios es
fiel y él le da a los que dan, a los que siembran.
Tener para ser Feliz. No puedes vivir amargado, frustrado, angustiado, por las
cosas que te faltan, por los anhelos que no se han cumplido. No recibirás tus
anhelos, si primero no aprendes a deleitarte en el Señor, a pesar de lo que tengas
o lo que te falte. Sé feliz, gózate en Dios, alégrate en el Señor, sé agradecido, sé
fiel en lo poco, disfruta y Dios te concederá los anhelos de tu corazón.
Milagro para Avanzar. Estás esperando que las aguas se abran para dar el paso
de fe. Dios está esperando por ti. Tú tienes que primero dar el paso y el milagro
ocurrirá.