“El escenario” de la acción didáctica (Trillo y Sanjurjo).
En el centro vemos una E y una A se refieran al proceso de Enseñanza y Aprendizaje.
La Enseñanza y el Aprendizaje se relacionan, quiere decir que la una no se entiende
sin la otra. Entonces si se enseña es para que se produzca el aprendizaje. El
aprendizaje no se produce sin estímulos siempre arranca de una acción, de una
experiencia.
En la figura, se eleva la E al exponente i que significa una manera de enseñar que
corresponde con la innovación educativa. Y la A con el exponente c de
constructivismo que se refiere a una determinada manera de aprender. Entre la E y la
A hay un guion con una I de interacción y debajo con una m de mediación. Con la I se
trata de destacar que la enseñanza es un proceso de relación interpersonal, de
comunicación, de encuentro o desencuentros. Con la M se destaca que la interacción
es un proceso de mediación cognitiva.
Luego se ve un monigote grande que es el profesor que está solo, al profesor se lo
representa casi siempre solo, su actividad es muy individual. En cambio los alumnos
se los suele representar en grupo.
Todos ellos reunidos para una acción que se encuentran en una casita del mural a la
que llamamos Escuela que puede ser de cualquier nivel primario, secundaria o
universitaria pero será un espacio donde se pase mucho tiempo haciendo algo. Y ese
algo tiene que ver con el curriculum representado en la figura por el tejado o techo de
la casita. El curriculum tanto en su diseño como en su desarrollo es lo que da
cobertura al proceso de enseñanza-aprendizaje a que cierta gente se reúna allí
buscando lo que este les proporciona. La escuela no se encuentra aislada si no
ubicada en un contexto, la más próxima se encuentra el sistema educativo y más allá
el sistema social y político propio de un país, cualquier cosa que ocurra dentro de la
escuela no es independiente a su contexto.