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Indigenismo y López Albújar

El documento presenta un resumen biográfico de Enrique López Albújar, escritor peruano precursor del indigenismo. López Albújar nació en 1872 en Chiclayo y publicó su primera obra en 1895. Escribió sobre la situación del indígena en el Perú y sus obras más destacadas fueron Cuentos Andinos de 1920 y Matalaché de 1928. El documento también analiza rasgos comunes en los cuentos de López Albújar, como la estabilidad de la comunidad indígena y las costumbres políticas propi
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Indigenismo y López Albújar

El documento presenta un resumen biográfico de Enrique López Albújar, escritor peruano precursor del indigenismo. López Albújar nació en 1872 en Chiclayo y publicó su primera obra en 1895. Escribió sobre la situación del indígena en el Perú y sus obras más destacadas fueron Cuentos Andinos de 1920 y Matalaché de 1928. El documento también analiza rasgos comunes en los cuentos de López Albújar, como la estabilidad de la comunidad indígena y las costumbres políticas propi
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III BIM – LITERATURA – 4TO.

AÑO

NIVEL: SECUNDARIA SEMANA Nº 5 CUARTO AÑO

Aquí pes hablando de


nosotros.

ENRIQUE LÓPEZ ALBUJAR


 EL INDIGENISMO EN EL PERÚ:

La corriente Indigenista se manifestó en el Perú en la década del veinte junto


con el Vanguardismo de influencia europea. Se manifestó tanto en Pintura como
en Poesía y Narrativa.
Los antecedentes del Indigenismo se remontan a los yaravíes de Melgar y a los discursos exaltantes de Manuel
González Prada que en 1904 ya afirmaba que “el indio se redimirá merced a su esfuerzo propio, no por la
humanización de sus opresores”. Clorinda Matto de Turner es quien en Aves sin nido denuncia el abuso y la
opresión al indígena proponiendo una solución moral y pedagógica. Estaría por otro lado José Carlos Mariátegui que
en sus 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928) retoma algunas ideas de González Prada y
conjuga el problema del indígena con los problemas socioeconómicos. Pese a todo esto, en estos escritores hay una
limitación en conocer la subjetividad y el pensamiento mítico del hombre andino, al que sólo describen en sus
carencias y sus faltas pero ignoran conocerlo en su forma de pensar y de actuar. Con Argüedas si podremos
conocer la psicología que embarga al hombre indígena.
El indigenismo exalta la figura del indio y sus valores así como protesta por su situación postergada en el Perú. Se
busca una profundización de la conciencia histórica para afirmar los elementos constitutivos de nuestra
nacionalidad.
En narrativa, se retoma la figura del indio con veracidad y rigor, no como figura exótica o pintoresca; es un ser
con virtudes y defectos.

En poesía, muchos van a escribir poemas indigenistas con técnicas vanguardistas.

 PRECURSOR DEL INDIGENISMO : LÓPEZ ALBÚJAR

SINOPSIS BIOGRÁFICA

 Enrique López Albújar nació el 23 de noviembre de 1872 en Chiclayo.


 Su padre Manuel López, se educó en Hamburgo y durante sus vacaciones había visitado Berlín, Viena, París,
Londres, Bruselas y Roma. Esto es sorprendente tratándose de una familia de clase media pero el esfuerzo de
Doña Rosa, la abuela del escritor, que logró reunir una pequeña fortuna en su hotel pensión hizo posible que
sus dos hijos: Manuel e Isabel tuvieran una buena educación.
 Enrique López fue hijo de la juventud como él mismo nos explica: “ Yo era un hijo de la juventud, nací cuando
mi padre tenía apenas 22 y mi madre 18”. A falta de escuelas adecuadas en Morropón, provincia del interior
de Piura, es mandado a la casa de sus abuelos a quien más adelante recordará en De mi Casona.
 Estudió en el Colegio de Don Manuel Váscones, el Colegio Nacional de San Miguel y en el Colegio Particular del
alemán Mister Welser.

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III BIM – LITERATURA – 4TO. AÑO

 Vuelve a Morropón y se matricula en el Liceo del Dr. Marticorena. Aquí se inicia con versos amorosos que
vendía a sus compañeros de clase para que ellos los usarán a discreción. De esta manera ganaba muchas cosas:
entradas a los toros o al teatro; o por lo menos, un dulce a la hora del recreo.
 En Lima concluirá sus estudios secundarios en los Colegios de Arístides García Godos y Nuestra Señora de
Guadalupe.
 Ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad San Marcos. Su educación fue de gran estrechez
económica pero a pesar de eso él vivía en el mejor hotel de la capital, se vestía en las mejores sastrerías y se
daba el lujo de tener caballo de carrera.
 Por ser un poeta incisivo y un periodista valiente, conoció la cárcel, la popularidad.
 Siguió con la carrera de Jurisprudencia y Ciencias Sociales. En 1895 publicó Miniaturas, pequeño libro de
poemas.
 Escribió en diarios y revistas. Fue a juicio por hacer un poema en contra del Gobierno de Andrés Avelino
Cáceres cuando sólo contaba con 20 años. Colaboró en “La Cachiporra” y “La Tunda”. Fue también colaborador
del periódico “La República”.
 Escribes dos dramas: Desolación y Demasiado Tarde
 Funda en Piura en 1901 una filial del Partido Liberal y hasta el año 1914 es jefe de ésta. De igual modo en 1904
publica y dirige “El amigo del Pueblo”, semanario de Literatura y combate.
 En el gobierno de Augusto B. Leguía lo acusan de participación en el movimiento revolucionario de 1908 por
filiación política con Durán. Va a prisión.
 Desempeña puestos judiciales en Piura y Tumbes. En 1916 es redactor principal de “La Prensa” de Lima. Se
casa con Lucila Frint y tiene 8 hijos.
 En 1920 publica Cuentos Andinos y en 1924 publica la segunda edición de éste y De mi Casona.
 En 1928 publica Matalaché. En Chiclayo publica Calderonadas.
 Fue Juez de la Instancia en Huánuco y absolvió a los culpables de un caso de adulterio doble. Fue suspendido
por tres meses. En 1930 lo nombran Juez de Primera Instancia de Piura. El Segundo Gobierno de Leguía lo
llamó para desempeñar la Dirección de Educación artística, museo y bibliotecas en el Ministerio de Educación.
Renunció cuando Sánchez Cerro entra al poder.
 En 1936 publica Los Caballeros del delito y en 1937 Nuevos Cuentos Andinos. En 1943 Poesías de la tierra
brava y El hechizo de Tomayquichua.
 Fue Profesor de Historia en el Colegio Nacional de San Miguel de Piura.
 En 1941 fue elegido miembro de la Academia Peruana de la Real Lengua Española y en Nueva York da
conferencias sobre asuntos indígenas. Se jubila y vive durante 19 años en Tacna.
 En 1950 recibe el Premio Nacional de Novela por su colección de cuentos Las caridades de la Señora de
Tordova.
 Muere en 1966 a la edad de 90 años.

 ANÁLISIS DE CUENTOS ANDINOS

Cuentos Andinos deja entrever ver por primera vez que los hombres de la sierra albergan en su corazón
sentimientos profundos: odio, amor, dolor, placer. El indio de Albújar es un ser de carne y hueso con apetitos y
pasiones, con vicios y virtudes y con fuertes deseos de venganza.

Enrique López Albújar presenta al indio como lo ve, no tiene una intención social. El indio siervo, explotado no
aparece en su obra. Al contrario si se siente así él puede levantarse y eregirse como vengador. Veamos algunos rasgos
comunes en su obra:

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No sabía que el indio


No sabía que el indio
tuviera más defectos que
tuviera más defectos que
virtudes.
virtudes.

 El indio no conoce la miseria:


López Albújar manifiesta que el indio dentro de su vida comunal, apartado de lo occidental
puede ser feliz, rico, adaptado y copar así las vicisitudes de la vida. Si juzgamos al indio
con nuestra mirada occidental afirmaremos con el indio es pobre pero es erróneo porque
su medio es diferente al nuestro. Es por eso que se ha creado una literatura de tendencia
social en la cual se muestra al indio víctima de los que se hallan mejor socialmente.

 Estabilidad de la Comunidad:
Los indios que viven apartados en sus comunidades, no quieren cambios que afecten la tradición. Ellos dicen
“indio letrado, indio renegado”; ya que los que aprenden a leer y a escribir se alejan de su cultura de origen y
asumen la nueva menospreciando y explotando a su raza.

 Costumbres Políticas:
Para dirigir la comunidad, el virtual alcalde debe de pasar muchas pruebas difíciles. Debe ser experto en
asuntos religiosos y en costumbres comunales. Sus obligaciones y las de sus ayudantes están sujetas a la
crítica del Pueblo. Los Yayas son viejos sabios que el alcalde lo reúne para pedirles consejo. Ellos deciden el
castigo a los que incumples las leyes de la comunidad. Jitarishum es la expulsión del indio de la comunidad y
constituye lo peor que puede haber. La administración de la justicia es rápida, severa e insobornable.

 La Iglesia y la Comunidad:
En el aspecto religioso el indio es ecléctico. Es panteísta, paganista y rinde culto para obtener beneficios en
sus quehaceres menudos. El santo de ellos muestra superioridad sobre los del pueblo vecino.

 El indio y el “misti”:
El “misti” (blanco o mestizo) al indio trata de robarle y engañarle. Jamás confía en él. Es por eso que el indio
presenta dos caras: una es en las relaciones con el Ayllu en el que se muestra franco en el trato, solemne en el
rito, recto e incorruptible; y otra en sus relaciones con los mistis: hipócrita, taimado, receloso, falso,
interesado, negligente y sórdido. Al vivir en dos mundos: el suyo y el del misti se adaptan a este ambiente sin
llegar a confundir su personalidad.

 El amor:
El amor es cosa secundaria en el indio. No se casa por amor, sino por cálculo. Le interesa en una mujer la
salud, la fuerza física y la dote.

 Indio Bandolero:
El criminal indio existe cuando se da la opresión del Capitalismo, donde la distribución de la tierra es injusta.
El indio bandolero personifica la protesta del oprimido. Hay dos clases de “pistachos”:
1. El que hace justicia a su manera.
2. El que mata por lucro o goce: ensañamiento con su víctima sin más motivo que el de su propia voluntad y deseo.

Ambos siguen un elaborado ritual de muerte de no ser así su vida misma estaría en peligro. Debe de sacarle
los ojos al vencido para que no indique a la familia donde está el matador y la lengua para que no avise y si ha
sido valiente es mejor comerle el corazón porque da más valor.

 La coca:
Tiene poderes adivinatorios. Si está dulce es señal buena pero si está amarga trae la infelicidad. Tiene sus
desventajas pues hace que el indio se vuelva lento, triste, fatalista y huraño

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III BIM – LITERATURA – 4TO. AÑO

Lectura…

El
ElCampeón
Campeónde
dela
laMuerte
Muerte
Se había puesto el sol y sobre la impresionante tristeza del pueblo comenzaba a
Se había puesto el sol y sobre la impresionante tristeza del pueblo comenzaba a
asperjar la noche sus gotas de sombra. Liberato Tucto, en cuclillas a la puerta de su
asperjar la noche sus gotas de sombra. Liberato Tucto, en cuclillas a la puerta de su
choza, chachaba, obstinado en que su coca le dijera qué suerte había corrido su hija,
choza, chachaba, obstinado en que su coca le dijera qué suerte había corrido su hija,
raptada desde hacía un mes por un mozo del pueblo, a pesar de su vigilancia.
raptada desde hacía un mes por un mozo del pueblo, a pesar de su vigilancia.
Durante esos treinta días su consumo de coca había sobrepasado al de
Durante esos treinta días su consumo de coca había sobrepasado al de
costumbre. Con regularidad matemática, sin necesidad de cronómetro que le precisara
costumbre. Con regularidad matemática, sin necesidad de cronómetro que le precisara
el tiempo, cada tres horas, con rabia sorda y lenta, de indio socarrón, y cachazudo,
el tiempo, cada tres horas, con rabia sorda y lenta, de indio socarrón, y cachazudo,
metía mano al huallqui, que, inseparable y terciado al cuerpo, parecía ser su fuente de
metía mano al huallqui, que, inseparable y terciado al cuerpo, parecía ser su fuente de
consuelo. Sacaba la hoja sagrada a puñaditos, con delicadeza de joyero que recogiera
consuelo. Sacaba la hoja sagrada a puñaditos, con delicadeza de joyero que recogiera
polvo de diamantes, y se la iba embutiendo y aderezando con la cal de la shipina, la que
polvo de diamantes, y se la iba embutiendo y aderezando con la cal de la shipina, la que
entraba y salía rápidamente de la boca como la pala del horno.
entraba y salía rápidamente de la boca como la pala del horno.
Con la cabeza cubierta por un cómico gorro de lana, los ojos semioblicuos y
Con la cabeza cubierta por un cómico gorro de lana, los ojos semioblicuos y
fríos –de frialdad ofídica- los pómulos de prominencia mongólica, la nariz curva, agresiva
fríos –de frialdad ofídica- los pómulos de prominencia mongólica, la nariz curva, agresiva
y husmeadora, la boca tumefacta y repulsiva por el uso inmoderado de la coca, que
y husmeadora, la boca tumefacta y repulsiva por el uso inmoderado de la coca, que
dejaba en los labios un ribete verdusco y espumoso, y el poncho listado de colores
dejaba en los labios un ribete verdusco y espumoso, y el poncho listado de colores
sombríos en el que estaba semienvuelto, el viejo Tucto parecía, más que un hombre de
sombríos en el que estaba semienvuelto, el viejo Tucto parecía, más que un hombre de
estos tiempos, un ídolo incaico hecho carne.
estos tiempos, un ídolo incaico hecho carne.
Y de cada chacchada no había obtenido la misma respuesta. Unas veces la coca
Y de cada chacchada no había obtenido la misma respuesta. Unas veces la coca
le había parecido dulce y otras amarga, lo que le tenía desconcertado, indeciso, sin
le había parecido dulce y otras amarga, lo que le tenía desconcertado, indeciso, sin
saber qué partido tomar. Por antecedentes de notoriedad pública sabía que Hilario
saber qué partido tomar. Por antecedentes de notoriedad pública sabía que Hilario
Crispín, el raptor de su hija, era un indio de malas entrañas, gran bebedor de chacta,
Crispín, el raptor de su hija, era un indio de malas entrañas, gran bebedor de chacta,
ocioso, amigo de malas juntas y seductor de doncellas; un mostrenco, como
ocioso, amigo de malas juntas y seductor de doncellas; un mostrenco, como
castizamente llaman por estas tierras al hombre desocupado y vagabundo. Y para un
castizamente llaman por estas tierras al hombre desocupado y vagabundo. Y para un
indio honrado esta es la peor de las tachas que puede tener un pretendiente.
indio honrado esta es la peor de las tachas que puede tener un pretendiente.
¿A dónde habría llevado el muy pícaro a su Faustina? ¿Qué vida estaría
¿A dónde habría llevado el muy pícaro a su Faustina? ¿Qué vida estaría
haciéndola pasar? ¿O la habría abandonado ya en represalia de la negativa que él, como
haciéndola pasar? ¿O la habría abandonado ya en represalia de la negativa que él, como
hombre juicioso, le hiciera al padre de Crispín cuando fue a pedírsela para su hijo?
hombre juicioso, le hiciera al padre de Crispín cuando fue a pedírsela para su hijo?
En estas hondas meditaciones estaba el viejo Tucto el trigésimo día del rapto
En estas hondas meditaciones estaba el viejo Tucto el trigésimo día del rapto
de la añorada doncella, cuando de entre las sombras de la noche naciente surgió la torva
de la añorada doncella, cuando de entre las sombras de la noche naciente surgió la torva
figura de un hombre, que, al descargar en su presencia el saco que traía a las espaldas,
figura de un hombre, que, al descargar en su presencia el saco que traía a las espaldas,
dijo:
dijo:
-Viejo, aquí te traigo a tu hija para que no la hagas buscar tanto, ni andes por el
-Viejo, aquí te traigo a tu hija para que no la hagas buscar tanto, ni andes por el
pueblo diciendo que un mostrenco se la ha llevado.
pueblo diciendo que un mostrenco se la ha llevado.
Y, sin esperar respuesta, el hombre, que no era otro que Hilario Crispín, desató
Y, sin esperar respuesta, el hombre, que no era otro que Hilario Crispín, desató
el saco y vació de golpe el contenido, un contenido nauseabundo, viscoso, horripilante,
el saco y vació de golpe el contenido, un contenido nauseabundo, viscoso, horripilante,
sanguinolento, macabro, que, al caer, se esparció por el suelo, despidiendo un olor acre y
sanguinolento, macabro, que, al caer, se esparció por el suelo, despidiendo un olor acre y
repulsivo. Aquello era la hija de Tucto descuartizada con prolijidad y paciencia
repulsivo. Aquello era la hija de Tucto descuartizada con prolijidad y paciencia
diabólicas, escalofriantes, con un ensañamiento de loco trágico.
diabólicas, escalofriantes, con un ensañamiento de loco trágico.

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III BIM – LITERATURA – 4TO. AÑO

Y con sarcasmo diabólico, el indio Crispín, después de sacudir el saco, añadió


Y con sarcasmo diabólico, el indio Crispín, después de sacudir el saco, añadió
burlonamente:
burlonamente:
-No te dejo el saco porque puede servirme para ti si te atreves a cruzarte en
-No te dejo el saco porque puede servirme para ti si te atreves a cruzarte en
mi camino.
mi camino.
Y le volvió la espalda.
Y le volvió la espalda.
Pero el viejo, que, pasada la primera impresión, había logrado impasibilizarse,
Pero el viejo, que, pasada la primera impresión, había logrado impasibilizarse,
levantóse y con tranquilidad, inexplicable en hombres de otra raza, exclamó:
levantóse y con tranquilidad, inexplicable en hombres de otra raza, exclamó:
-Harás bien en llevarte tu saco; será robado y me traería mala suerte. Pero ya
-Harás bien en llevarte tu saco; será robado y me traería mala suerte. Pero ya
que me has traído a mi hija debes dejar algo para las velas del velorio y para atender a
que me has traído a mi hija debes dejar algo para las velas del velorio y para atender a
los que vengan a acompañarme. ¿No tendrás siquiera un sol?
los que vengan a acompañarme. ¿No tendrás siquiera un sol?
Crispín, que comprendió también la feroz ironía del viejo, sin volver la cara
Crispín, que comprendió también la feroz ironía del viejo, sin volver la cara
respondió:
respondió:
-¡Qué te podrá dar un mostrenco! ¿No quisieras una cuchillada, viejo ladrón?
-¡Qué te podrá dar un mostrenco! ¿No quisieras una cuchillada, viejo ladrón?
Y el indio desapareció, rasgando con una interjección flagelante el silencio de la
Y el indio desapareció, rasgando con una interjección flagelante el silencio de la
noche…
noche…
II
II
Entre la falda de una montaña y el serpenteo atronador y tormentoso del
Entre la falda de una montaña y el serpenteo atronador y tormentoso del
Marañón yacen sobre el regazo fértil de un valle cien chozas desmedradas, rastreras y
Marañón yacen sobre el regazo fértil de un valle cien chozas desmedradas, rastreras y
revueltas, como cien fichas de dominó sobre un tapete verde. Es Pampamarca. En medio
revueltas, como cien fichas de dominó sobre un tapete verde. Es Pampamarca. En medio
de la vida pastoril y semibárbara de sus moradores, la única distracción que tienen es el
de la vida pastoril y semibárbara de sus moradores, la única distracción que tienen es el
tiro al blanco, que les sirve de pretexto para sus grandes bebezones de chicha y chacta
tiro al blanco, que les sirve de pretexto para sus grandes bebezones de chicha y chacta
y para consumir también gran cantidad de cápsulas, a pesar de las dificultades que
y para consumir también gran cantidad de cápsulas, a pesar de las dificultades que
tienen que vencer para conseguirlas, llevándoles su afición, hasta pagar en casos
tienen que vencer para conseguirlas, llevándoles su afición, hasta pagar en casos
urgentes media libra por una cacerina de máuser. A causa de esto tienen agentes en las
urgentes media libra por una cacerina de máuser. A causa de esto tienen agentes en las
principales poblaciones del departamento, encargados de proveerles de munición por
principales poblaciones del departamento, encargados de proveerles de munición por
todos los medios posibles, los que, conocedores del interés y largueza de sus clientes,
todos los medios posibles, los que, conocedores del interés y largueza de sus clientes,
explotan el negocio con una desmedida sordidez, multiplicando el valor de la siniestra
explotan el negocio con una desmedida sordidez, multiplicando el valor de la siniestra
mercancía y corrompiendo con precios tentadores a la autoridad política y al gendarme.
mercancía y corrompiendo con precios tentadores a la autoridad política y al gendarme.
Y cuando el agente es moroso o poco solícito, ellos bajan de sus alturas, sin
Y cuando el agente es moroso o poco solícito, ellos bajan de sus alturas, sin
importarles las grandes distancias que tienen que recorrer a pie, y se les ve entonces en
importarles las grandes distancias que tienen que recorrer a pie, y se les ve entonces en
Huanuco, andando lentamente, como distraídos, con caras de candor rayanas en la
Huanuco, andando lentamente, como distraídos, con caras de candor rayanas en la
idiotez, penetrando en todas las tiendas, hasta en las boticas, en donde comienzan por
idiotez, penetrando en todas las tiendas, hasta en las boticas, en donde comienzan por
preguntar tímidamente por las clásicas cápsulas del 44 y acaban por pedir balas de
preguntar tímidamente por las clásicas cápsulas del 44 y acaban por pedir balas de
todos los sistemas en uso. Se les conoce tanto que, a pesar del cuidado que ponen en
todos los sistemas en uso. Se les conoce tanto que, a pesar del cuidado que ponen en
pasar inadvertidos, todo el que los ve murmura despectivamente: “shucuy de Dos de
pasar inadvertidos, todo el que los ve murmura despectivamente: “ shucuy de Dos de
Mayo”, y los comerciantes los reciben con una amabilidad y una sonrisa que podría
Mayo”, y los comerciantes los reciben con una amabilidad y una sonrisa que podría
traducirse en esta frase: “Ya sé lo que quieres, shucuysito: munición para alguna
traducirse en esta frase: “Ya sé lo que quieres, shucuysito: munición para alguna
diablura”.
diablura”.
Es en este caserío, en esta tierras de tiradores –illapaco jumapa-, como se les
Es en este caserío, en esta tierras de tiradores –illapaco jumapa-, como se les
llama en la provincia, donde tuvo la gloria de ver por primera vez el sol Juan Jorge, flor
llama en la provincia, donde tuvo la gloria de ver por primera vez el sol Juan Jorge, flor
y nata de illapacos, habiendo llegado a los treinta años con una celebridad que pone los
y nata de illapacos, habiendo llegado a los treinta años con una celebridad que pone los
pelos de punta cundo se relatan sus hazañas y hace desfallecer de entusiasmo a las
pelos de punta cundo se relatan sus hazañas y hace desfallecer de entusiasmo a las
doncellas indias de diez leguas a la redonda. Y viene a aumentar esta celebridad, si cabe,
doncellas indias de diez leguas a la redonda. Y viene a aumentar esta celebridad, si cabe,
la fama de ser, además, el mozo un eximio guitarrista y un cantor de yaravíes capaz de
la fama de ser, además, el mozo un eximio guitarrista y un cantor de yaravíes capaz de
doblegar el corazón femenino más rebelde.
doblegar el corazón femenino más rebelde.

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III BIM – LITERATURA – 4TO. AÑO

Y también porque no es un shucuy, ni un cicatero. Y en cuanto a vestir y calzar,


Y también porque no es un shucuy, ni un cicatero. Y en cuanto a vestir y calzar,
calza y viste como lo mistis, y luce cadena y reloj cuando baja a los pueblos grandes a
calza y viste como lo mistis, y luce cadena y reloj cuando baja a los pueblos grandes a
rematar su negocio –como dice él mismo- que consiste en eliminar de este mezquino
rematar su negocio –como dice él mismo- que consiste en eliminar de este mezquino
mundo a algún predestinado al honor de recibir entre los dos ojos una bala suya.
mundo a algún predestinado al honor de recibir entre los dos ojos una bala suya.
III
III
En lo que Juan Jorge no andaba equivocado, porque su fortuna y bienestar eran
En lo que Juan Jorge no andaba equivocado, porque su fortuna y bienestar eran
fruto de dos factores suyos: el pulso y el ojo.
fruto de dos factores suyos: el pulso y el ojo.
IV
IV
Y fue a este personaje, a esta flor y nata de illapacos, a quien el viejo Tucto le
Y fue a este personaje, a esta flor y nata de illapacos, a quien el viejo Tucto le
mandó su mujer para que contratara la desaparición del indio Hilario Crispín, cuya
mandó su mujer para que contratara la desaparición del indio Hilario Crispín, cuya
muerte era indispensable para tranquilidad de su conciencia, satisfacción de los yayas y
muerte era indispensable para tranquilidad de su conciencia, satisfacción de los yayas y
regocijo de su Faustina en la otra vida.
regocijo de su Faustina en la otra vida.
La mujer de Tucto, lo primero que hizo, después de saludar humildemente al
La mujer de Tucto, lo primero que hizo, después de saludar humildemente al
terrible illapaco, fue sacar un puñado de coca y ofrecérselo con estas palabras:
terrible illapaco, fue sacar un puñado de coca y ofrecérselo con estas palabras:
-Para que endulces tu boca, taita.
-Para que endulces tu boca, taita.
-Gracias, abuela; siéntate.
-Gracias, abuela; siéntate.
Juan Jorge aceptó la coca y se puso a chacchar lentamente, con la mirada
Juan Jorge aceptó la coca y se puso a chacchar lentamente, con la mirada
divagante, como embargado por un pensamiento misterioso y solemne. Pasado un largo
divagante, como embargado por un pensamiento misterioso y solemne. Pasado un largo
rato, preguntó:
rato, preguntó:
-¿Qué te trae por aquí Marina?
-¿Qué te trae por aquí Marina?
-Vengo para que me desaparezcas a un hombre malo.
-Vengo para que me desaparezcas a un hombre malo.
-¡Hum! Tu coca no está muy dulce…
-¡Hum! Tu coca no está muy dulce…
-Tomarás más, taita. Yo la encuentro muy dulce… y también te traigo
-Tomarás más, taita. Yo la encuentro muy dulce… y también te traigo
Ishcayrealgota.
Ishcayrealgota.
Y sacando la botella de agua de florida llena de chacta se la pasó al illapaco.
Y sacando la botella de agua de florida llena de chacta se la pasó al illapaco.
-Bueno. Beberemos.
-Bueno. Beberemos.
Y ambos bebieron un buen trago, paladeándole con una fruición más fingida que
Y ambos bebieron un buen trago, paladeándole con una fruición más fingida que
real.
real.
-¿Quién es el hombre malo y qué ha hecho, por que tú sabrás que yo no me
-¿Quién es el hombre malo y qué ha hecho, por que tú sabrás que yo no me
alquilo sino para matar criminales. Mi máuser es como la vara de la justicia…
alquilo sino para matar criminales. Mi máuser es como la vara de la justicia…
-Hiralio Crispín, de Patay – Rondos, taita, que ha matado a mi Fausta.
-Hiralio Crispín, de Patay – Rondos, taita, que ha matado a mi Fausta.
-Lo conozco; buen cholo. Lástima que haya matado a tu hija, porque es un indio
-Lo conozco; buen cholo. Lástima que haya matado a tu hija, porque es un indio
valiente y no lo hace mal con la carabina. Su padre tiene terrenos y ganados. ¿Y estás
valiente y no lo hace mal con la carabina. Su padre tiene terrenos y ganados. ¿Y estás
segura de que Crispín es el asesino de tu hija?
segura de que Crispín es el asesino de tu hija?
-Como de que ayer la enterramos. Es un perro rabioso, un mostrenco.
-Como de que ayer la enterramos. Es un perro rabioso, un mostrenco.
-¿Y cuánto vas a pagar porque lo mate?
-¿Y cuánto vas a pagar porque lo mate?
-Hasta dos toros me manda a ofrecerte Liberato.
-Hasta dos toros me manda a ofrecerte Liberato.
-No me conviene. Ese cholo vale cuatro toros; ni uno menos.
-No me conviene. Ese cholo vale cuatro toros; ni uno menos.
-Se te darán, taita. También me encarga Liberato decirte que han de ser diez
-Se te darán, taita. También me encarga Liberato decirte que han de ser diez
tiros los que le pongas al mostrenco, y que el último sea el que le despene.
tiros los que le pongas al mostrenco, y que el último sea el que le despene.
Juan Jorge se levantó bruscamente y exclamó:
Juan Jorge se levantó bruscamente y exclamó:
-¡Tatau! Pides mucho. Pides una cosa que nunca he hecho, ni se ha acostumbrado
-¡Tatau! Pides mucho. Pides una cosa que nunca he hecho, ni se ha acostumbrado
jamás por aquí.
jamás por aquí.
-Se te pagará, taita. Tiras bien y te será fácil.
-Se te pagará, taita. Tiras bien y te será fácil.

187
III BIM – LITERATURA – 4TO. AÑO

Juan Jorge volvió a sentarse, se echó un poco de coca a la boca y después de


Juan Jorge volvió a sentarse, se echó un poco de coca a la boca y después de
meditar un gran rato en quién sabe qué cosas, que le hicieron sonreír, dijo:
meditar un gran rato en quién sabe qué cosas, que le hicieron sonreír, dijo:
-Bueno; diez, quince y veinte si quieres. Pero te advierto que cada tiro va a
-Bueno; diez, quince y veinte si quieres. Pero te advierto que cada tiro va a
costarle a Liberato un carnero de yapa. Los tiros de máuser están hoy muy escasos y no
costarle a Liberato un carnero de yapa. Los tiros de máuser están hoy muy escasos y no
hay que desperdiciarlos en caprichos que pague su capricho Tucto. Además, haciéndole
hay que desperdiciarlos en caprichos que pague su capricho Tucto. Además, haciéndole
tantos tiros a un hombre, corro el peligro de desacreditarme, de que se rían de mí hasta
tantos tiros a un hombre, corro el peligro de desacreditarme, de que se rían de mí hasta
los escopeteros.
los escopeteros.
-Se te darán las yapas, taita. De lo demás no tengas cuidado. Yo haré saber que
-Se te darán las yapas, taita. De lo demás no tengas cuidado. Yo haré saber que
lo has hecho así por encargo.
lo has hecho así por encargo.
-Juan Jorge se frotó las manos, sonrió, dióle una palmadita a la Martina y
-Juan Jorge se frotó las manos, sonrió, dióle una palmadita a la Martina y
resolviese a sellar el pacto con estas palabras:
resolviese a sellar el pacto con estas palabras:
-De aquí a mañana haré averiguar con mis agentes si es verdad que Hilario
-De aquí a mañana haré averiguar con mis agentes si es verdad que Hilario
Crispín es el asesino de tu hija, y si así fuera, mandaré por el ganado como señal de que
Crispín es el asesino de tu hija, y si así fuera, mandaré por el ganado como señal de que
acepto el compromiso.
acepto el compromiso.
V
V
Cuatro días después comenzó la persecución de Hilario Crispín. Jorge y Tucto
Cuatro días después comenzó la persecución de Hilario Crispín. Jorge y Tucto
se metieron en una aventura preñada de dificultades y peligros, en que había que
se metieron en una aventura preñada de dificultades y peligros, en que había que
marchar lentamente, con precauciones infinitas, ascendiendo por despeñaderos
marchar lentamente, con precauciones infinitas, ascendiendo por despeñaderos
horripilantes, cruzando sendas inverosímiles, permaneciendo ocultos entre las rocas
horripilantes, cruzando sendas inverosímiles, permaneciendo ocultos entre las rocas
horas enteras, descansando en cuevas húmedas y sombrías, evitando encuentros
horas enteras, descansando en cuevas húmedas y sombrías, evitando encuentros
sospechosos, esperando la noche para proveerse de agua en los manantiales y quebradas.
sospechosos, esperando la noche para proveerse de agua en los manantiales y quebradas.
Una verdadera cacería épica, en la que el uno dormía mientras el otro avizoraba, lista la
Una verdadera cacería épica, en la que el uno dormía mientras el otro avizoraba, lista la
carabina para disparar. Peor que si se tratara de cazar a un tigre.
carabina para disparar. Peor que si se tratara de cazar a un tigre.
Y el illapaco, que a previsor no le ganaba ya ni su maestro Ceferino, había
Y el illapaco, que a previsor no le ganaba ya ni su maestro Ceferino, había
preparado el máuser, la víspera de la partida, con un esmero y una habilidad
preparado el máuser, la víspera de la partida, con un esmero y una habilidad
irreprochables. Porque Juan Jorge, fuera de saber el peligro que corría si llegaba a
irreprochables. Porque Juan Jorge, fuera de saber el peligro que corría si llegaba a
descuidarse y ponerse a tiro del indio Crispín, feroz y astuto, estaba obsedido por una
descuidarse y ponerse a tiro del indio Crispín, feroz y astuto, estaba obsedido por una
preocupación, que sólo por orgullo se había atrevido a arrostrarla: tenía una supersición
preocupación, que sólo por orgullo se había atrevido a arrostrarla: tenía una supersición
suya, enteramente suya según la cual un illapaco corre gran riesgo cuando va a matar a
suya, enteramente suya según la cual un illapaco corre gran riesgo cuando va a matar a
un hombre que completa cifra impar en la lista de sus víctimas. Tal vez por eso siempre
un hombre que completa cifra impar en la lista de sus víctimas. Tal vez por eso siempre
la primera víctima hace temblar el pulso más que las otras, como decía el maestro
la primera víctima hace temblar el pulso más que las otras, como decía el maestro
Ceferino. Y Crispín, según su cuenta, iba a ser el número sesenta y nueve. Esta
Ceferino. Y Crispín, según su cuenta, iba a ser el número sesenta y nueve. Esta
superstición la debía a que en tres o cuatro ocasiones había estado a punto de parecer a
superstición la debía a que en tres o cuatro ocasiones había estado a punto de parecer a
manos de sus victimados, precisamente al añadir una cifra impar a la cuenta.
manos de sus victimados, precisamente al añadir una cifra impar a la cuenta.
Por esta razón sólo se aventuraba en los desfiladeros después de otear
Por esta razón sólo se aventuraba en los desfiladeros después de otear
largamente todos los accidentes del terreno, todas las peñas y recovecos, todo aquello
largamente todos los accidentes del terreno, todas las peñas y recovecos, todo aquello
que pudiera servir para una emboscada.
que pudiera servir para una emboscada.
Así pasaron tres días. En la mañana del cuarto, Juan Jorge, que ya se iba
Así pasaron tres días. En la mañana del cuarto, Juan Jorge, que ya se iba
impacientando y cuya inquietud aumentaba a medida que transcurría el tiempo, dijo,
impacientando y cuya inquietud aumentaba a medida que transcurría el tiempo, dijo,
mientras descansaba a la sombra de un peñasco:
mientras descansaba a la sombra de un peñasco:
-Creo que el cholo ha tirado largo, o estará metido en alguna cueva, de donde
-Creo que el cholo ha tirado largo, o estará metido en alguna cueva, de donde
sólo saldrá de noche.
sólo saldrá de noche.
-El mostrenco está por aquí, taita. En esta quebrada se refugian todos los
-El mostrenco está por aquí, taita. En esta quebrada se refugian todos los
asesinos y ladrones que persigue la fuerza. Cunce Maille estuvo aquí un año y se burló de
asesinos y ladrones que persigue la fuerza. Cunce Maille estuvo aquí un año y se burló de
todos los gendarmes que lo persiguieron.
todos los gendarmes que lo persiguieron.

188
III BIM – LITERATURA – 4TO. AÑO

-Peor entonces. No vamos a encontrar a Crispín ni en un mes.


-Peor entonces. No vamos a encontrar a Crispín ni en un mes.
-No será así, taita. Los que persiguen no saben buscar; pasan y pasan y el
-No será así, taita. Los que persiguen no saben buscar; pasan y pasan y el
perseguido está viéndoles pasar.
perseguido está viéndoles pasar.
Hay que tener mucha paciencia. Aquí estamos en buen sitio y te juro que no
Hay que tener mucha paciencia. Aquí estamos en buen sitio y te juro que no
pasará el día sin que aparezca el mostrenco por la quebrada, o salga de alguna cueva de
pasará el día sin que aparezca el mostrenco por la quebrada, o salga de alguna cueva de
las que ves al frente. El hambre o la sed le harán salir.
las que ves al frente. El hambre o la sed le harán salir.
Esperemos quietos.
Esperemos quietos.
Y tuvo razón Tucto al decir que Crispín no andaba lejos, pues a poco de callarse,
Y tuvo razón Tucto al decir que Crispín no andaba lejos, pues a poco de callarse,
del fondo de la quebrada surgió un hombre con la carabina en la diestra, mirando a todas
del fondo de la quebrada surgió un hombre con la carabina en la diestra, mirando a todas
partes recelosamente y tirando de un carnero, que se obstinaba en no querer andar.
partes recelosamente y tirando de un carnero, que se obstinaba en no querer andar.
-Lo ves, taita –dijo levemente el viejo Tucto, que durante toda la mañana no
-Lo ves, taita –dijo levemente el viejo Tucto, que durante toda la mañana no
había apartado los ojos de la quebrada-. Es Crispín. Cuando yo te decía… Apúntale,
había apartado los ojos de la quebrada-. Es Crispín. Cuando yo te decía… Apúntale,
apúntale; asegúralo bien.
apúntale; asegúralo bien.
Al ver Juan Jorge a su presa se le enrojecieron los ojos, se le inflaron las
Al ver Juan Jorge a su presa se le enrojecieron los ojos, se le inflaron las
narices, como al llama cuando husmea cara al viento, y lanzó un hondo suspiro de
narices, como al llama cuando husmea cara al viento, y lanzó un hondo suspiro de
satisfacción. Revisó en seguida el máuser y después de apreciar rápidamente la
satisfacción. Revisó en seguida el máuser y después de apreciar rápidamente la
distancia, contestó:
distancia, contestó:
-Ya lo ví; se conoce que tiene hambre, de otra manera no se habría aventurado a
-Ya lo ví; se conoce que tiene hambre, de otra manera no se habría aventurado a
salir de día de su cueva. Pero no voy a dispararle desde aquí; apenas habrán unos ciento
salir de día de su cueva. Pero no voy a dispararle desde aquí; apenas habrán unos ciento
cincuenta metros y tendría que variar todos mis cálculos. Retrocedamos.
cincuenta metros y tendría que variar todos mis cálculos. Retrocedamos.
-¡Taita, que se te va a escapar!...
-¡Taita, que se te va a escapar!...
-¡No seas bruto! Si nos viera, más tardaría él en echar a correr que yo en
-¡No seas bruto! Si nos viera, más tardaría él en echar a correr que yo en
meterle una bala. Ya tengo el corazón tranquilo y el pulso firme.
meterle una bala. Ya tengo el corazón tranquilo y el pulso firme.
Y ambos, arrastrándose felinamente y con increíble rapidez, fueron a
Y ambos, arrastrándose felinamente y con increíble rapidez, fueron a
parapetarse tras una blanca peñolería que semejaba una reventazón de olas.
parapetarse tras una blanca peñolería que semejaba una reventazón de olas.
-Aquí estamos bien –murmuró Juan Jorge-. Doscientos metros justos; lo podría
-Aquí estamos bien –murmuró Juan Jorge-. Doscientos metros justos; lo podría
jurar.
jurar.
Y, después de quitar el seguro y levantar el librillo, se tendió con toda la
Y, después de quitar el seguro y levantar el librillo, se tendió con toda la
corrección de un tirador de ejército, que se prepara a disputar un campeonato, al mismo
corrección de un tirador de ejército, que se prepara a disputar un campeonato, al mismo
tiempo que musitaba:
tiempo que musitaba:
-¡Atención, viejito! Está en la mano derecha para que no vuelva a disparar más.
-¡Atención, viejito! Está en la mano derecha para que no vuelva a disparar más.
¿Te parece bien?
¿Te parece bien?
-Si taita, pero no olvides que son diez tiros los que tienes que ponerle. No vayas
-Si taita, pero no olvides que son diez tiros los que tienes que ponerle. No vayas
a matarlo todavía.
a matarlo todavía.
Sonó un disparo y la carabina voló por el aire y el indio Crispín dio un rugido y un
Sonó un disparo y la carabina voló por el aire y el indio Crispín dio un rugido y un
salto tigresco, sacudiendo furiosamente la diestra. En seguida miró a todas partes,
salto tigresco, sacudiendo furiosamente la diestra. En seguida miró a todas partes,
como queriendo descubrir de donde había partido el disparo, recogió con la otra mano el
como queriendo descubrir de donde había partido el disparo, recogió con la otra mano el
arma y echó a correr en dirección a unas peñas; pero no habría avanzado diez pasos
arma y echó a correr en dirección a unas peñas; pero no habría avanzado diez pasos
cuando un seguro tiro le hizo caer y rodar al punto de partida.
cuando un seguro tiro le hizo caer y rodar al punto de partida.
-Esta ha sido en la pierna derecha –dijo sonriendo el feroz illapaco- para que no
-Esta ha sido en la pierna derecha –dijo sonriendo el feroz illapaco- para que no
pueda escapar. Veo que completaré con felicidad mi sesenta y nueve. Y volvió a
pueda escapar. Veo que completaré con felicidad mi sesenta y nueve. Y volvió a
encararse el arma y un tercer disparo fue a romperle al infeliz la otra pierna. El indio
encararse el arma y un tercer disparo fue a romperle al infeliz la otra pierna. El indio
trató de incorporarse, pero solamente logro ponerse rodillas. En esta actitud levantó las
trató de incorporarse, pero solamente logro ponerse rodillas. En esta actitud levantó las
manos al cielo, como demandando piedad, y después cayó de espaldas, convulsivo,
manos al cielo, como demandando piedad, y después cayó de espaldas, convulsivo,
estertorante, hasta quedarse inmóvil.
estertorante, hasta quedarse inmóvil.
-¡Los has muerto, taita!
-¡Los has muerto, taita!

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III BIM – LITERATURA – 4TO. AÑO

-No, hombre. Yo sé donde


-No, hombre. Yo sé donde
apunto. Está más vivo que nosotros.
apunto. Está más vivo que nosotros.
Se hace el muerto por ver si lo
Se hace el muerto por ver si lo
dejamos allí, o cometemos la tontería
dejamos allí, o cometemos la tontería
de ir a verlo, para aprovecharse él
de ir a verlo, para aprovecharse él
del momento y meternos una
del momento y meternos una
puñalada. Así me engañó una vez José
puñalada. Así me engañó una vez José
Illatopa y casi me vacía el vientre.
Illatopa y casi me vacía el vientre.
Esperemos que se mueva.
Esperemos que se mueva.
Y Juan Jorge encendió un cigarro y se puso a fumar, observando con interés las
Y Juan Jorge encendió un cigarro y se puso a fumar, observando con interés las
espirales del humo.
espirales del humo.
-¿Te fijas, viejo? El humo sube derecho; buena suerte.
-¿Te fijas, viejo? El humo sube derecho; buena suerte.
-Va a verte Crispín, taita, no fumes.
-Va a verte Crispín, taita, no fumes.
-No importa. Ya está al habla con mi máuser.
-No importa. Ya está al habla con mi máuser.
El herido, que al parecer había simulado la muerte, juzgando tal vez que había
El herido, que al parecer había simulado la muerte, juzgando tal vez que había
transcurrido ya el tiempo suficiente para que el asesino lo hubiera abandonado, o quizás
transcurrido ya el tiempo suficiente para que el asesino lo hubiera abandonado, o quizás
por no poder ya soportar los dolores que, seguramente, estaba padeciendo, se volteó y
por no poder ya soportar los dolores que, seguramente, estaba padeciendo, se volteó y
comenzó a arrastrarse en dirección a una cueva que distaría uno cincuenta pasos.
comenzó a arrastrarse en dirección a una cueva que distaría uno cincuenta pasos.
Juan volvió a sonreír y volvió a apuntar, diciendo:
Juan volvió a sonreír y volvió a apuntar, diciendo:
-A la mano izquierda…
-A la mano izquierda…
y así fue: la mano izquierda quedó destrozada. El indio, descubierto en su juego,
y así fue: la mano izquierda quedó destrozada. El indio, descubierto en su juego,
aterrorizado por la certeza y ferocidad con que le iban hiriendo, convencido de que su
aterrorizado por la certeza y ferocidad con que le iban hiriendo, convencido de que su
victimador no podía ser otro que el illapaco de Pampamarca, ante cuyo máuser no había
victimador no podía ser otro que el illapaco de Pampamarca, ante cuyo máuser no había
salvación posible, lo arriesgó todo y comenzó a pedir socorro a grandes voces y a
salvación posible, lo arriesgó todo y comenzó a pedir socorro a grandes voces y a
maldecir a su asesino.
maldecir a su asesino.
Pero Juan Jorge, que había estado siguiendo con el fusil encarado todos los
Pero Juan Jorge, que había estado siguiendo con el fusil encarado todos los
movimientos del indio, aprovechando del momento en que éste quedará de perfil, disparó
movimientos del indio, aprovechando del momento en que éste quedará de perfil, disparó
el quinto tiro, no sin haber dicho antes:
el quinto tiro, no sin haber dicho antes:
-Para que calles…
-Para que calles…
el indio calló inmediatamente, como por ensalmo, llevándose a la boca las manos
el indio calló inmediatamente, como por ensalmo, llevándose a la boca las manos
semimutiladas y sangrientas. El tiro le había destrozado la mandíbula inferior. Y así fue
semimutiladas y sangrientas. El tiro le había destrozado la mandíbula inferior. Y así fue
hiriéndole el terrible illapaco en otras partes del cuerpo, hasta que la décima bala,
hiriéndole el terrible illapaco en otras partes del cuerpo, hasta que la décima bala,
penetrándole por el oído, le destrozó el cráneo.
penetrándole por el oído, le destrozó el cráneo.
Había tardado una hora en este satánico ejercicio; una hora de horror, de
Había tardado una hora en este satánico ejercicio; una hora de horror, de
ferocidad siniestra, de refinamiento inquisitorial, que el viejo Tucto saboreó con
ferocidad siniestra, de refinamiento inquisitorial, que el viejo Tucto saboreó con
fruición y que fue para Juan Jorge la hazaña más grande de su vida de campeón de la
fruición y que fue para Juan Jorge la hazaña más grande de su vida de campeón de la
muerte.
muerte.
En seguida descendieron ambos hasta donde yacía destrozado por diez balas,
En seguida descendieron ambos hasta donde yacía destrozado por diez balas,
como un andrajo humano, el infeliz Crispín. Tucto le volvió boca arriba de un puntapié,
como un andrajo humano, el infeliz Crispín. Tucto le volvió boca arriba de un puntapié,
desenvainó su cuchillo y diestramente le sacó los ojos.
desenvainó su cuchillo y diestramente le sacó los ojos.
-Estos –dijo, guardando los ojos en el huallqui- para que no me persigan; y ésta –
-Estos –dijo, guardando los ojos en el huallqui- para que no me persigan; y ésta –
dándole una feroz tarascada a la lengua- para que no avise.
dándole una feroz tarascada a la lengua- para que no avise.
-Y para mí el corazón –añadió Juan jorge-. Sácalo bien. Quiero comérmelo
-Y para mí el corazón –añadió Juan jorge-. Sácalo bien. Quiero comérmelo
porque es de un cholo muy valiente.
porque es de un cholo muy valiente.

190
III BIM – LITERATURA – 4TO. AÑO

SOBRE MATALACHÉ
La acción transcurre en Piura en la Fábrica La Tina, propiedad de Don Juan
Francisco quien tiene a su cargo esclavos que se dedican a la fabricación de
jabones y al curtido de pieles. El capataz es José Manuel, un mulato a quien
apodan Matalaché por mostrar una fuerza y virilidad a flor de piel y a quién
mandan al empreñadero para embarazar a las esclavas de haciendas vecinas
con el consentimiento de sus amas. Con la llegada de María Luz a la Fábrica se
inician los amores con el mulato José Manuel que terminará en desgracia
para los amantes y la clausura de la Fábrica.

I. Responder correctamente a las siguientes preguntas:

1. ¿Cuándo se origina el Indigenismo en el Perú?


2. ¿Cuáles son las obras más importantes de López Albújar?
3. ¿Cómo es el indio de López Albújar?
4. ¿Por qué el indio no conoce la miseria?
5. ¿Qué propiedades tiene la coca y que consecuencias trae al indio?

II. Completar:

1. Obra donde López Albújar rememora sus recuerdos de infancia pasados en la casa de sus abuelos
_________________________________
2. Colección de Cuentos por el que ganó el Premio Nacional de Novela en 1950
_________________________________.
3. Ingresó a la Universidad de _________________.
4. Colaboró en revistas como _________________y ______________. En periódicos
_____________ y _______________.
5. López Albújar es considerado como ___________________________________.

III. Señale V o F:

1. López Albújar estuvo en la cárcel en dos oportunidades ( )


2. Colaboró en diarios y revistas de la época ( )
3. Fue Juez de Primera Instancia ( )
4. Nació en Piura ( )
5. El indio es un ser de carne y hueso ( )

IV. Sobre la lectura “El Campeón de la Muerte” responder lo siguiente:

1. ¿Quién es Hilario Crispín?


2. ¿Qué tipo de indio bandolero es Juan Jorge?
3. Al final del cuento ¿Juan Jorge logra matar a Hilario Crispín?. Si lo hace, ¿qué ritual sigue en el
cuerpo del muerto?
4. ¿Cómo es el indio en este cuento?

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