Sufro un trastorno de déficit de atención
Sigo sin escuchar ninguna instrucción
Sin aprenderme la lección.
De niño me la pasaba mirando las musarañas, quitándome las legañas, comiéndome las uñas
Aburriéndome al primer minuto de cualquier explicación
Mi madre decía: este niño es un caso
Mi profesor veía en mí el típico ejemplo de fracaso
Las niñas decían que si tenía un retraso, que si era un idiota o un bruto
Jugando al futbol yo era el último sustituto
Y a los 10 minutos de empezar algo ya me aburría
Infantil anarquía, siempre decía lo que pensaba y me arrepentía
En el instituto no era popular, como estudiante nunca fui brillante, os lo puedo asegurar
Nunca sacaba notas altas, creo que don nadie es la expresión exacta que debería constar en acta,
la verdad
Si me enamoraba al rato ya me estaba desenamorando
Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, pero… en quién coño estaba pensando?
Cambiaba de opinión y de equipo según las circunstancias
Fui tres veces del barca, dos del Madrid y hasta una del Numancia
Olvidaba mis citas y todas decían “eres un inmaduro”
Yo era el típico…no, no era el típico tipo duro, más bien ese que ves en un bar y por quien no das
un duro, ese soy yo.
Haz empezado el día con la firme intención de limpiar la casa y has hecho todo menos eso, ese soy
yo.
Haz empezado un libro y a la decima pagina has tenido que volver a empezarlo porque no te has
enterado de nada, ese soy yo.
Divagas te quedas en babia la inopia, tranquilo que ya somos dos.
No son mis despistes ni estoy triste, no vivo en otra dimensión, tan solo tengo un trastorno de
déficit de atención.
No soy idiota ni un caradura, no me hace falta un capón, tan solo tengo un trastorno de déficit de
atención.
No soy un inadaptado, ni un bicho raro mezquino, mi lema de mañana termino es el mayor timo
Soy un peregrino incapaz de elegir tan solo un camino, soy anodino basto y cansino, me lo gasto
todo como en un casino.
Y si ya casi no recuerdo a quien amé, imagínate, como no voy a acordarme de a quien odié.
Por eso si desaparezco de pronto compréndeme, si te conozco, pero no te reconozco, perdóname.
Será que tal vez vivo en paz con mi desorden, así es mucho más divertido soy incapaz de acatar
una orden, solo me atrae lo prohibido.
Cautivo de una enfermedad de la soledad de mi cueva, obsesionado con todo lo que se mueva,
cualquier cosa nueva. Creían que esta enfermedad iba a curarse con la edad, pero eso no es cierto.
De ahí esta soledad, esta carrera fugaz en el desierto.
No son mis despistes ni estoy triste, no vivo en otra dimensión, tan solo tengo un trastorno de
déficit de atención.
No soy idiota ni un caradura, ni me hace falta tu aprobación, tan solo tengo un trastorno de déficit
de atención.