Historia de los sensores inteligentes
La historia de los sensores inteligentes (o Smart Sensors) ha sido un tema
apasionante desde el primer y muy sencillo sensor desarrollado por Honeywell en
el año 1969, hasta los dispositivos complejos actuales de alta tecnología. Estos
últimos integran muchas funciones automáticas: Identificación, calibración,
comprobación, etc., que permiten obtener sensores que no sólo entregan una señal
digital (o casi digital), sino que, además, linealizada, calibrada, robusta y compatible
con otros dispositivos.
El desarrollo de estos revolucionarios componentes ha permitido aumentar la
eficiencia, calidad y velocidad de los procesos industriales, la investigación y el
desarrollo científico.
Sensor inteligente
Los sensores inteligentes se tratan de un conjunto en el que uno o varios elementos
sensores y algún instrumento de acondicionamiento de señal se disponen en una
misma unidad física, es decir, la combinación de un sensor analógico o digital con
un procesador, una memoria y un controlador de red en una misma placa.
Un sensor inteligente aporta información a los datos obtenidos para dar soporte a la
toma de decisiones y al procesamiento distribuido.
Funciones
En el interior de cada sensor inteligente hay uno o más sensores básicos y la
circuitería de soporte. El concepto de sensor "inteligente" se consigue gracias a la
electrónica complementaría, con ayuda de esto los sensores son capaces de
realizar funciones como las siguientes:
Pre-procesar los valores medidos.
Notificar las medidas con señales digitales y protocolos de comunicación.
Toma de decisiones sobre la base de las condiciones registradas de forma
separada al microcontrolador.
Recordar la calibración o la configuración de sus parámetros.
Técnicas de compensación integrables
Es importante compensar las interferencias y/o perturbaciones que afectan a la
salida, para ello utilizan técnicas de compensación integral1 como por ejemplo con
ayuda de un microprocesador que se encarga de guardar en memoria una serie de
parámetros de referencia que permitan corregir el valor de salida del sensor.
Sistema de comunicación para sensores
Una vez acondicionadas las señales obtenidas con los sensores, se tienen que
transmitir a un receptor o dispositivo de presentación. Es importante acondicionar
las señales de los sensores para poder adaptarlas a las características del medio
de comunicación que se desee usar. Después del acondicionamiento con el circuito
inmediato al sensor, la señal se modula o codifica, dependiendo si la salida es
analógica o digital, para que sea posible la combinación con otras que compartan el
mismo medio de transporte o para que el modulador de transmisión pueda
procesarla.
De esta manera un sensor inteligente puede acoplarse a un bus digital, permitiendo
una mejor y más rápida transferencia de información.
Aplicaciones
Algunas de las aplicaciones principales donde se utilizan los sensores inteligentes
son: Redes de sensores inteligentes para facilitar la monitorización de parámetros
en seres humanos, medidas de sensores de luz y temperatura en edificios para
determinar si las luces deben apagarse automáticamente, ajuste de temperaturas,
sensores de presión, entre otras.