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Maestrito de Pueblo

El documento es una conversación entre un padre y su hijo. El hijo quiere ser maestro de escuela pero su padre se opone inicialmente. El hijo observa la pobreza de su pueblo y decide que quiere educar a los niños para mejorar sus vidas. Le pide permiso a su padre para ser maestro, explicando cómo podrá ayudar a su comunidad de esa manera. Finalmente, el padre comprende las aspiraciones de su hijo y lo apoya para que cumpla su sueño de ser maestro.

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Maestrito de Pueblo

El documento es una conversación entre un padre y su hijo. El hijo quiere ser maestro de escuela pero su padre se opone inicialmente. El hijo observa la pobreza de su pueblo y decide que quiere educar a los niños para mejorar sus vidas. Le pide permiso a su padre para ser maestro, explicando cómo podrá ayudar a su comunidad de esa manera. Finalmente, el padre comprende las aspiraciones de su hijo y lo apoya para que cumpla su sueño de ser maestro.

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MAESTRITO DE PUEBLO (ABRAHAM RIVERA SÁNCHEZ) A ver. ¿Qué les vas a enseñar a los niños?

¡Que ya te dije que no! Si ni siquiera sabes cantar.


Y tus caprichos no acepto. Mucho menos contar un cuento.
No importa que me dejes de hablar, Maestrito,
no me importa que te pongas molesto, Mírate tus fachas
aunque me tuerzas la cara, si así como vistes, solamente vas para cirquero.
aunque me hagas sentimiento,
mi permiso no he de darte, ¡Que licenciatura, ni que ocho cuentos!.
antes…antes, te lleno de cueros. Te quiero firme en el centro democrático
Definitivamente no.
Tanto dinero gastado, No quiero que seas maestro.
tanto esfuerzo, tanto estudiar: Antes, te llevo al campo, para que seas jornalero,
La primaria, la básica secundaria, la media, para que el sol te de bien fuerte
que cursos aquí, que cursos allá. y te hagas resistente y prieto.
Tanta hablada de tu parte,
tantos sueños construyendo: Sí…así me dijo mi padre.
Que ibas para médico, que no, Y yo, que mucho lo quiero,
que mejor abogado, bajé la frente y salí de casa diciendo:
que ibas para político ---Está bien padre. Estoy de acuerdo.
o tal vez para ingeniero. Haré lo que usted diga.
Y ahora que estás como chiflado, De verdad, se lo prometo,
o loco te estás volviendo, pero ya no esté enojado,
me sales de babosote, con la idea de ser maestro. no sea que le vaya a hacer daño.
¿Qué no te va a dar vergüenza de rebajarte tan feo? Ya no se enoje, Seré abogado o ingeniero.
¿No te va a dar pena de bajar a tal empleo?.
Maestrito…¡Que gran cosa! Entonces salí,
Uy... que porvenir, que honor Vagué por los caminos, las carreteras,
que importancia…que categoría. las calles, las huertas,
el parque, la iglesia,
Mira nomás. Maestrito de escuela. pasé por una escuela y miré a muchos niños sin maestros.
Un torpe. Un bueno para nada. También miré a los peones descalzos,
Haragán, Irresponsable. Vago. Majadero. sudorosos, sin aliento,
Un flojo al que no le gusta el dinero poniendo sobre un papel, la huella de su dedo.
Maestrito…. ¡sindicalista! ¡Pordiosero!
Vi a muchas mujeres sin zapatos,
cargando la leña del cerro,
y esos niños… deje que mi vocación se torne en mis clases y recreo.
a esos niños hurgando entre los basureros. Yo quiero ser lección de amor,
Recogí entre mi alma, quiero que mis palabras sean versos,
a esa gente de mi pueblo, quiero ser lucero con mis palabras del alfabeto.
a esa gente sin fortuna, sin redención, Deje que sea manantial, para saciar la sed de mi pueblo.
sin consuelo y los metí,
los metí aquí dentro, en mi corazón, Déjeme sufrir, déjeme luchar.
en mis entrañas, en mi cerebro. Déjeme vivir con el pueblo para educarlos,
Los hice parte de mi conciencia y me confundí con ellos. para construir conciencias.
Quiero sembrar esperanzas,
Allí, frente a esos niños enfermos, quiero construir anhelos,
pensé que eran unos angelitos quiero formar una escuela,
despreciados del cielo. una escuela a los cuatro vientos.
Miré que no tenían alas, Una escuela de libertad, donde haya luz y cantos nuevos.
los miré casi sin cuerpo. Quiero marcar programas justos,
Angelitos sin hogar, sin virgen, quiero trazar caminos nuevos,
sin padre nuestro. deje que siembre la mies,
Y entonces pensé: Si me aferro a ser abogado, deje que propicie el vuelo,
médico, político o ingeniero, el vuelo de esa águila que parece no tener alas, ni aliento.
¿Cómo voy a despertar la conciencia de mi pueblo?... Deje padre que luche, déme su permiso, se lo ruego.
¿En qué los voy a ayudar? QUIERO SER MAESTRITO DE PUEBLO.
Tal vez no podría darles amor,
justicia o palabras de consuelo.
No podría yo ofrecerles gran cosa, para calmar su tormento. Usted ya ve, mi hermano es doctor,
el mayor es ingeniero,
Entonces volví a mi hogar. ellos, han formado en su ingratitud,
Todo lo tenía resuelto. Llamé a mi padre y le dije: en un mundo diferente, de explotación,
--Padre, yo a usted mucho lo respeto. de egoísmo, de lujos y de dinero.
Comprendo sus ansias, sacrificios y sus sueños. A ver ¿Dónde están ellos?
Pero hoy, quiero que me escuche, Si de usted ya se han olvidado,
por favor, solo un momento. si ya no vienen al pueblo,
si de verdad quiere que le sirva a mi pueblo, su mentalidad burguesa ha cambiado
que colabore con la paz y la justicia social en mi país , ¿Por qué no han venido a verlo cuando se pone enfermo?
si usted quiere que dedique mi vida en lo que más quiero, Por favor papá, se lo suplico, déjeme que sea maestro.
por favor, papá, se lo suplico.
Deje que sea feliz con mis niños en la escuela,
Mi padre se quedó pensando. te esperan los niños macilentos,
Y después de un gran silencio, me abrazó y me dijo: yo aquí me quedo esperando, con orgullo verdadero.
---Sí muchacho, te comprendo. Anda hijo mío, vete ya.
Me has abierto los ojos. Que si de momento muero,
Anda, ve a luchar hijo mío, voy a gritar con orgullo,
que aquí estaré esperando tu regreso. voy a gritar a los cuatro vientos:
Sé que traerás, muchas cosas logradas ¡MI HIJO!…¡MI HIJO!
con fe y con empeño. ¡ES UN MAESTRITO DE PUEBLO!
Cuando vuelvas hijo mío,
vamos a estar muy contentos,
y tal vez se llenará esta casa,
con tu amor y los gritos de tus pequeños.

Si aquí no me encuentras ya,


yo sé que tendrán ese consuelo,
de volver a esta tu casa,
y de volver a tu pueblo.
Sé que vendrás a verme,
sé que vendrás por este viejo
y querrás con toda tu alma, enseñarme el alfabeto.

Si aquí no me encuentras ya,


ve a buscarme al cementerio.
Y allí, solitos los dos,
encerrados en el silencio,
me contarás de tus afanes,
de tus sueños logrados,
de tus sencillas tareas,
de tus éxitos, de tus progresos.
No me traigas flores hijo mío,
sé que no me las merezco,
ni cruz, ni nada. Solamente quiero tu recuerdo.

Anda hijo mío. Vete ya.


México espera tu esfuerzo.
Te espera el hombre ignorante,

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