ADA Y ZILA
Estas mujeres son las primeras hijas de Eva. Se mencionan en Gen. 4:16-
24 y podemos aprender de ellas, de la vida que decidieron llevar juntas
al compartir al esposo.
I.SU SIGNIFICADO.
Sus nombres son significativos como se acostumbraba en aquellos días,
nos dicen algo de lo que eran estas dos mujeres. Ada significa una mujer
hermosa, adornada exteriormente y Zila significa una mujer que se
reconoce a distancia por el sonido de sus joyas. Esto las distinguía mucho
en cuanto a su carácter y fue su herramienta al competir por el amor de
su hombre.
II. SU CARÁCTER.
Ada y Zila se conformaron a ser esposas de un mismo hombre Gen. 4:19.
Al acceder a este arreglo se degradaron como mujeres, perdieron su
dignidad, honor y privilegios que como esposas tenemos. Faltaron a la
ordenanza de Dios Gen. 2:24 y trajeron nuevas complicaciones de
pecado a la humanidad. Debido al pecado de la mujer Dios la castigo
colocándola bajo el dominio del hombre Gen. 3:16, pero puede
recuperar su condición delante de Dios al aceptar voluntariamente
el dominio del hombre sobre ella. La fe es necesaria para esto 1ª
Tim 2:14-15. Pero Ada y Zila rehusaron esto, prefirieron inducir a este
hombre a humillarse delante de ellas, Ada incrementando su belleza
y Zila con el encanto femenino para ganar supremacía sobre él. Dios
nos pide otra clase de adorno a las mujeres, no el externo, la apariencia
externa como estas mujeres sino el interno, nuestro carácter 1ª Pe.
3:3-4.El triunfo de estas mujeres al querer dominar al hombre era
aparente, las intrigas de una contra la otra las hacia degradarse más,
hundirse más en el pecado. Las intrigas de ambas no resultaron en
dominio del marido sino en celos una de la otra Gal. 5:19-21 las obras de
la carne se hicieron evidentes en la vida de estas mujeres. Ada y Zila se
subyugaron más a su marido al permitir la poligamia, el hombre las uso
una contra la otra y con ello el atractivo de cada una perdió fuerza. Este
hombre no era alguien que valía la pena pues era un asesino Gen. 4:23.
III. SU PERDICION.
La mujer de pecado puede tolerar con paciencia todo esto con tal de ser
deseada, trata de evitar el castigo, no quiere someterse a su marido y
cree que con su belleza física puede dominarlo. Con ello destruye las
capacidades que Dios nos dio para ganar a nuestros maridos por nuestra
conducta y nuestro carácter 1ª Ped 3:1-2. Ada y Zila no tuvieron dignidad
perdieron su belleza interna y la buscaron rodeándose de adornos
externos, procurando con sus joyas recobrar la hermosura, potenciando
su atractivo físico para recobrar su encanto femenino Tit 2:4-7. Y por
querer vivir en pecado así quedaran hasta que se arrepientan delante de
Dios entonces quedaran restauradas de su belleza interna.
Conclusión.
Ada y Zila no nos dejan un buen ejemplo, ellas no quisieron
obedecer el mandato de Dios. Al acceder a la poligamia no solo se
degradaron ellas sino que destruyeron a la familia. Dios no condena el
arreglo de las mujeres, no nos prohíbe adornarnos, pero si nos enseña
que debemos hacerlo con moderación, no exagerando ni cayendo en lo
ostentoso 1ª Tim 2:9-10. Las buenas obras, nuestro carácter y espíritu
deben sobresalir en nosotras como hijas obedientes a Dios.