CAPÍTULO TERCERO
EL AMPARO EN MATERIA ADMINISTRATIVA
1. FUNDAMENTOS y CONTENIDO PROTECTOR DEL AMPARO
En el derecho mexicano el amparo es una institución protectora de los derechos
fundamentales de la persona humana reconocidos en el texto de la Constitución, en
contra de todo acto de autoridad sea esta administrativa, jurisdiccional o legislativa.
El fin u objetivo del amparo es el de hacer cesar o de impedir que se atente
ilegítimamente contra los derechos y libertades de los individuos.
El juicio de amparo concluye normalmente con una sentencia que, en caso de declarar
fundada la pretensión contenida en la demanda, volverá las cosas al estado que
guardaban antes de la violación de las garantías individuales; entretanto, el tribunal puede
pronunciar la suspensión de la ejecución del acto atacado.
El veredicto emitido tiene un efecto interpartes. Así, la protección se aplica únicamente
al beneficiario de la sentencia.
Por cuanto a la ejecución de la sentencia protectora, el tribunal puede exigir al
superior jerárquico de la autoridad señalada como responsable para que la conmine a
cumplirla, o informarle sobre la conducta de la autoridad negligente para que sea
destituida de su cargo.
III. TIPOS DE AMPARO
1. Las ramas o sectores del amparo.
El amparo comporta actualmente cinco ramas o sectores:
✔ el amparo contra leyes;
✔ el amparo de libertad, que en México corresponde al "habeas corpus" anglosajón;
✔ el amparo judicial, equivalente al recurso francés de casación;
✔ el amparo agrario, institución de protección contra las violaciones a la legislación
sobre la Reforma Agraria y, finalmente,
✔ el amparo administrativo, que funciona como sustituto del contencioso
administrativo.
Concebido originalmente como un instrumento de control de constitucionalidad.
La amplitud actual del amparo se explica por la gran liberalidad de la interpretación de los
artículos 14 y 16 de la Constitución, la cual ha permitido que el amparo se convierta en
una institución de control de la legalidad de todo tipo de acto, sin importar la autoridad que
lo emitió: administrativa, legislativa o judicial (salvo la Suprema Corte y en algunos casos
los Tribunales Colegiados de Circuito).
2. Modalidades del amparo administrativo.
✔ Como sustituto del contencioso administrativo en aquellos casos en los que los
actos de la administración no sean susceptibles de ser impugnados ante los
tribunales administrativos locales (ya sea por que éstos simplemente no existan; o
bien, por que sólo posean competencia limitada), o en los casos en que el TFF o
los tribunales agrarios sean incompetentes.
Así, los tribunales judiciales federales garantizan el respeto de los derechos de los
administrados;
✔ El amparo contra las sentencias de los tribunales administrativos está
destinado a examinar la legalidad de dichas sentencias y resoluciones, de manera
parecida al recurso de casación.
Esto explica por qué, en México, los tribunales judiciales federales examinan en última
instancia, por la vía del juicio de amparo -que como hemos dicho funciona en este caso
como un recurso de casación-, las sentencias definitivas dictadas por los tribunales
administrativos federales y locales.
El juez de amparo es al mismo tiempo juez de derecho común y juez constitucional.
Todo litigio administrativo puede venir ante él, ya sea directamente cuando no exista
otro órgano jurisdiccional competente; o bien, por la vía de la "casación", cuando dicho
litigio hubiere sido planteado, en principio, a otro juez o tribunal.
Esta doble función del amparo administrativo implica la existencia de dos
procedimientos distintos:
➔ el amparo de una sola instancia o "directo", dado que es interpuesto ante los
TCC (y excepcionalmente ante la SCJN) y
➔ el amparo de doble instancia o "indirecto", que es interpuesto en primera
instancia ante los jueces de distrito, y en segundo grado (en apelación) ante los
TCC ( o en su caso, ante la SCJN).
A. El amparo como sustituto del contencioso administrativo
El amparo en materia administrativa es el medio del cual disponen los
particulares para protegerse contra la arbitrariedad administrativa en los casos en
que no hay ningún proceso contencioso administrativo a su disposición.
Este amparo comprende el examen, por parte del juez, de los actos y
resoluciones de carácter administrativo que violenten los derechos fundamentales
consagrados por la Constitución.
Es necesario agregar que, a nivel federal, el juez de amparo en materia
administrativa posee la calidad de juez de derecho común, es decir, que es
competente para conocer de todas las controversias en materia administrativa que
no hayan sido atribuidas por un texto legal a otro órgano jurisdiccional.
En contraste, el Tribunal Fiscal de la Federación y los tribunales agrarios sólo
son jueces de atribución, debido a que sólo son competentes para juzgar los litigios
en materia fiscal y administrativa en virtud de un texto expreso, sea éste el del
Código Fiscal de la Federación, la Ley Agraria, la Ley Orgánica del TFF o aquella
de los Tribunales Agrarios o una ley especial.
B. El amparo como casación en materia administrativa
En ocasión del amparo casación (llamado "amparo directo"), el tribunal
administrativo (sea federal o local), se coloca en la situación de un tribunal de
primera instancia y sus sentencias son susceptibles de ser atacadas por la vía de
amparo ante los tribunales del Poder Judicial de la Federación.
Este tipo de amparo puede ser utilizado para atacar tanto los errores "in
procedendo" (las violaciones a las reglas del procedimiento), como los errores "in
iudtcando" (los errores cometidos en el fondo del sentencia).
IV. EL PROCEDIMIENTO DEL AMPARO ADMINISTRATIVO
1. Condiciones generales de procedencia.
Los casos de procedencia y los principios que rigen el amparo se encuentran establecidos
por los artículos 103 Y 107 de la Constitución mexicana.
A. El acto atacado
El juez de amparo conoce de las demandas interpuestas por los particulares contra
leyes y actos de autoridad que violen las garantías individuales o que afecten,
restrinjan o modifiquen las reglas de competencias entre la Federación y los
estados miembros, cuando con dichos actos causen agravio a los particulares
(artículo 103 de la Constitución).
Dicho de otra manera, el acto impugnado es todo acto de autoridad (administrativa,
judicial o legislativa), sea una ley, o bien, sea un acto unilateral con efectos
particulares (pudiendo ser administrativo o judicial) que produzca una lesión a un
derecho subjetivo del quejoso.
El acto impugnado es aquel que el quejoso atribuye a las autoridades que violen la
Constitución en las tres hipótesis del artículo 103 de la Constitución.
B. Las partes en el amparo
Los sujetos de la relación procesal que supone el ejercicio de una acción de
amparo son el órgano jurisdiccional y las partes.
El artículo 5° de la Ley de Amparo considera como partes del proceso de amparo:
al actor, a la autoridad responsable, al tercero perjudicado y al Ministerio Público.
a. El actor.
Es el titular de la acción de amparo.
Es toda persona física o moral tiene la capacidad de actuar en justicia y
puede, por ello, comparecer ante el juez de amparo en calidad de actor.
La calidad de actor implica la capacidad de actuar en justicia y el interés
para actuar en juicio.
1) Capacidad para actuar en justicia.
Ella corresponde a todo ciudadano desde el momento que un acto le
causa perjuicio.
No obstante, existen ciertas excepciones en cuanto a la capacidad:
los menores, los adultos incapaces y las personas jurídicas de
derecho privado, deben ejercer sus derechos por medio de sus
representantes.
2) El interés para actuar.
Según el artículo 107 de la Constitución "el juicio de amparo se
seguirá siempre a demanda de la parte agraviada".
Es necesario, pues, que el actor justifique un interés personal, directo
y actual.
b. La autoridad responsable.
Es el órgano u organismo de la administración pública que dicte, ordene,
ejecute o trate de ejecutar la ley o el acto atacado.
En materia tributaria puede tratarse de ciertos organismos descentralizados
considerados como organismos fiscales autónomos.
c. El tercero perjudicado.
Es la persona a la que la sentencia de amparo pueda causarle un perjuicio.
En materia administrativa tienen ese carácter la persona o personas que
hubiesen gestionado la realización del acto que se impugna; o que, sin
haberlo gestionado, tengan un interés directo en que dicho acto subsista.
Por cuanto al amparo contra resoluciones emitidas por tribunales (entre los
que se encuentran los tribunales administrativos), será tercero perjudicado la
persona que haya figurado como contraparte del agraviado en el juicio en
que se pronunció la resolución, o cualquiera de las partes, si quien promovió
el amparo fue un tercero ajeno al procedimiento.
d. El Ministerio Público.
Siempre es parte en el amparo por disposición legal.
Los agentes del Ministerio Público federal podrán intervenir en todos los
procesos de amparo, incluyendo aquellos en los que se enjuicien
resoluciones de los tribunales locales.
2. Procedimiento del amparo contencioso administrativo.
A. Procedencia del amparo como contencioso administrativo.
En materia administrativa, pueden ser atacadas por vía de amparo las decisiones
que causen un perjuicio que no pueda ser reparado por ningún recurso o medio de
defensa legal.
No es necesario agotar los recursos cuando la ley que los contiene exija, para
conceder la suspensión del acto atacado, un mayor número de formalidades que
las requeridas por la Ley de Amparo como condición para que se decrete la
suspensión de la ejecución del acto atacado.
B. Competencia para conocer del proceso de amparo indirecto.
Cuando el acto de una autoridad administrativa sea atacado se debe presentar la
demanda al juez de distrito, en cuyo distrito judicial se encuentra el domicilio en que
tenga lugar la ejecución del acto impugnado.
Cuando el acto sea ejecutado en varios distritos, será competente el juez de distrito
que prevenga.
Si el acto no contiene un principio de ejecución será competente el juez en cuyo
distrito tenga su domicilio la autoridad que lo haya dictado.
C. Procedimiento del amparo indirecto o de doble instancia.
a. Idea general
El proceso se limitará a un informe de la autoridad en cuestión y a la citación
a comparecer (que figura en el acuerdo en que se pide la producción del
informe) en el término de cinco días;o en el curso de la audiencia se
recibirán las pruebas presentadas por las partes, se escucharán sus
alegatos, así como la opinión del representante del Ministerio Público;
finalmente el juez pronunciará la sentencia.
El juez de distrito examinará, en principio, si la acción deducida ante él es
procedente y posteriormente si ella es justificada por cuanto al fondo del
asunto.
En caso de que la autoridad no rinda el informe antes mencionado, el juez
considerará que los hechos afirmados en la demanda son ciertos, pero es al
actor a quien corresponde probar que el acto impugnado es violatorio de sus
derechos fundamentales.
b. Procedimiento
Ante el juez de amparo se desarrolla un procedimiento que inicia con la
presentación del escrito de la demanda, comporta una audiencia de pruebas
y alegatos, y concluye con la emisión de la resolución definitiva.
1) Iniciación:
la demanda.
a) Nociones generales.
Ante el juez de amparo, el proceso inicia con la presentación
de la demanda que contiene la pretensión.
La legislación de amparo permite al actor subsanar la demanda
cuando ésta fuere oscura o irregular, o no llene los requisitos
exigidos por la Ley de Amparo, dentro de los tres días
siguientes; si no lo hiciere, la demanda se tendrá por no
presentada.
b) Órgano jurisdiccional.
La demanda deberá ser dirigida al juez de amparo.
Ya sea al juzgado de distrito competente o a los jueces locales
cuando ejerciten la jurisdicción auxiliar.
c) Mención de las partes.
La demanda de conformidad con el artículo 108, de la Ley de
Amparo, deberá contener los requisitos siguientes:
➔ Nombre y domicilio del actor, y en su caso, de
quien promueva en su nombre;
➔ La autoridad o autoridades demandadas, y
➔ Nombre y domicilio del tercero perjudicado, si lo
hubiere.
d) Acto impugnado.
La demanda deberá contener la mención del acto impugnado,
así como la fecha de la notificación en la que tuvo conocimiento
del mismo.
Además, se deberán mencionar los hechos en los que apoya la
demanda, los preceptos constitucionales violados y los
conceptos de violación, es decir, los razonamientos destinados
a probar que el acto impugnado es el causante de un agravio
personal, directo y actual.
Se debe también hacer alusión a las pruebas que el actor
ofrezca.
e) Lugar y plazo para interponer la demanda.
La demanda deberá presentarse en la sede del juzgado de
distrito (o del tribunal que ejerza la jurisdicción concurrente)
competente, o podrá ser enviada por telégrafo en los casos
urgentes (aunque esta demanda deberá ser ratificada dentro
de los tres días por el quejoso).
Deberá ser presentada dentro del plazo que fija la ley para el
inicio del proceso.
El plazo ordinario es de quince días, pero existen excepciones
reguladas por la propia Ley de Amparo.
f) Forma.
Por escrito y en español, debiendo reunir los requisitos
mencionados en el artículo 116 de la Ley de Amparo, así como
el relativo a la entrega de copias para las demás partes y, en su
caso, para el expediente de suspensión.
Excepcionalmente se permite presentar la demanda de amparo
"por comparecencia" o por medios magnéticos, con la
condición de que sea ratificada dentro de los tres días por el
quejoso.
2) Trámite de admisión.
a) Idea general.
Una vez presentada la demanda, ésta será sometida a un
trámite de admisión.
La demanda podrá ser desechada (auto de desechamiento)
cuando exista una causa notoria de improcedencia o cuando
habiéndose advertido al actor de la existencia de defectos (auto
aclaratorio) éste no los hubiere subsanado dentro del plazo
legal.
b) Supuestos de inadmisión.
La Ley de Amparo prevé dos causas de inadmisión de la
demanda: la existencia de una causa manifiesta y de indudable
improcedencia; cuando siendo aquella oscura o irregular, Y
habiéndose prevenido al actor para subsanarla, éste no lo
hiciere en el plazo de tres días.
Si la demanda cumpliere los requisitos, o si éstos fuesen
subsanados dentro del plazo de tres días, el juez deberá dictar
el auto de admisión de la misma.
También deberá emplazar a las autoridades demandadas para
que contesten.
c) Efectos.
Una vez admitida la demanda, el juez deberá correr traslado a
la autoridad demandada emplazándola para que presente un
informe con justificación; informará al tercero perjudicado, si lo
hubiere, y deberá fijar fecha para la celebración de la audiencia
constitucional que deberá realizarse dentro de los treinta días
posteriores al del auto de admisión.
3) Contestación a la demanda:
el informe con justificación.
a) Idea general.
En el proceso de amparo, las autoridades demandadas podrán
formular sus alegaciones a través del informe con justificación.
El artículo 149 de la Ley de Amparo, prevé que "una vez
admitida la demanda se correrá traslado de ella a las
autoridades señaladas como responsables en la demanda,
emplazándolas para que la contesten".
b) Órgano jurisdiccional.
La contestación deberá ser presentada ante el juez de distrito o
ante el tribunal que ejerza la jurisdicción auxiliar.
c) Partes.
Pueden contestar la demanda todas las autoridades señaladas
como responsables.
d) Contenido.
El informe con justificación deberá expresar si son o no ciertos
cada uno de los hechos que el demandante le impute.
Además, la autoridad deberá mencionar los fundamentos
legales y constitucionales del acto impugnado Y las posibles
causales de sobreseimiento.
Debiendo acompañar a su contestación las copias de las
constancias que apoyen dicho informe.
e) Tiempo.
El plazo de presentación del informe con justificación es de
diez días hábiles a partir de aquel en que surta efectos la
notificación de la misma, aunque se puede ampliar por otros
cinco días e inclusive se puede presentar después, hasta ocho
días antes de la celebración de la audiencia constitucional.
Cuando fueren varias las demandas, el término correrá
individualmente.
f) Forma.
Ella deberá presentarse por escrito y en español.
g) Efectos.
En caso de omisión en la presentación del informe con
justificación, el juez de amparo tendrá por ciertos los hechos
controvertidos afirmados en la demanda, salvo prueba en
contrario.
Aunque corresponde al actor que los hechos antes
mencionados son constitutivos de un agravio personal y
directo.
4) Audiencia.
Con la audiencia se persiguen tres objetivos:
➔ Admitir y desahogar las pruebas debidamente ofrecidas;
➔ Recibir los alegatos que presenten por escrito las partes,
y excepcionalmente en forma oral;
➔ -Dictar la sentencia en el asunto.
Según el artículo 155, "abierta la audiencia, se procederá a
recibir, por su orden, las pruebas, los alegatos por escrito, y, en
su caso, el pedimento del Ministerio Público acto continuo, se
dictará el fallo que corresponda".
5) Terminación del proceso de amparo.
a) Terminación normal.
La sentencia es el acto que pone fin al proceso.
Ella deberá ser pronunciada en la audiencia.
b) Terminación anormal.
El sobreseimiento del juicio puede darse por las siguientes
causas:
● Desistimiento del demandante;
● Cuando durante el juicio apareciere o sobreviniere
alguna de las causas de improcedencia que señala el
artículo 73 de la ley o aquellas de origen jurisprudencial;
● Por muerte del quejoso cuando el fondo del asunto lo
constituyan derechos intransmisibles;
● Cuando de las constancias de autos apareciere que el
acto impugnado no existe o no se probare su existencia
en la audiencia de pruebas y alegatos, y
● Cuando durante la tramitación de un amparo de carácter
civil o administrativo, no se realizare ningún acto
procesal, durante el plazo de trescientos días naturales.
● Cuando el amparo se encuentre en revisión, se dictará
la caducidad de la instancia por dicha causal.
D. Pruebas en el amparo indirecto o de doble instancia.
La Ley de Amparo admite todos los medios de prueba, a excepción de la confesión
de la autoridad demandada. Así lo afirma el artículo 180 de la Ley de Amparo: "En
el juicio de amparo es admisible toda clase de pruebas, con excepción de la de
posiciones y las que fueren contra la moral o contra derecho".
a. Objeto.
Se considera como objeto de la prueba los hechos pertinentes para la mejor
decisión del asunto, sin embargo, conforme a un principio del derecho
procesal, los hechos notorios no requieren prueba.
b. Tiempo y forma de la prueba.
Por regla general, las pruebas se practicarán en la sede del tribunal, en el
acto de la audiencia, aunque puede darse en forma anticipada,
particularmente por lo que se refiere a las documentales, a la pericial y a la
testimonial. Por otra parte, el artículo 152 de la Ley de Amparo, dispone que:
A fin de que las partes puedan rendir sus pruebas en la audiencia del juicio,
los funcionarios y autoridades tienen la obligación de expedir con toda
oportunidad a aquéllas las copias de los documentos que soliciten; si dichas
autoridades o funcionarios no cumplieren, la parte interesada solicitará al
juez que requiera a los omisos.
Por cuanto a la forma, ella está determinada en función de las
características de cada medio de prueba: documental, pericial y testimonial
(artículo 151, Ley de Amparo).
E. La suspensión del acto atacado en amparo indirecto
a. Idea general Las medidas cautelares y -comprendida entre ellas la
suspensión del acto impugnado- tienen por finalidad la conservación del
objeto del litigio, en tanto se pronuncie la sentencia definitiva. Fuera de los
casos en que se debe decretar de oficio, la suspensión debe ser solicitada
por el demandante bajo la forma de un proceso especial sumario de
naturaleza incidental, que tiene por objetivo garantizar la preservación del
objeto del juicio "principal".
En el amparo, la suspensión tiene como función la de mantener el objeto del
juicio mismo, el cual está constituido por las situaciones concretas e
individuales que el actor pretende preservar. Toda vez que la sentencia de
amparo puede tener efectos restitutivos, se requiere mantener la situación
protegida por el amparo hasta que aquélla sea pronunciada: la suspensión
permite conservar la materia del proceso hasta el momento en que el órgano
jurisdiccional dicte su resolución sobre la constitucionalidad del acto.
La instancia de suspensión puede derivar en los caso graves, en la emisión
de una decisión provisional del juez, aun sin que exista petición por parte del
interesado, de suspender provisoriamente la ejecución del acto atacado,
hasta que el asunto sea juzgado en cuanto al fondo. Se debe proceder así
cada vez que la ejecución de dicho acto pueda hacer materialmente
imposible la restitución, al actor, del goce del derecho individual que reclama.
Fuera de estos casos urgentes, se puede ordenar la suspensión del acto
cada vez que el actor pueda sufrir un perjuicio de difícil o imposible
reparación en caso de que el acto sea ejecutado. El juez deberá hacer un
análisis de la violación cometida antes de decidir sobre la suspensión del
acto impugnado.
b. Tipos de suspensión
La suspensión en el amparo indirecto puede intervenir de oficio o ser
decretada a petición del interesado.
1) Suspensión de oficio.
Es acordada por el juez de distrito, sin que lo pida el interesado.
2) Suspensión ordinaria.
El interesado puede demandar la suspensión del acto atacado.
La suspensión tiene por objeto evitar perjuicios para el actor. La Ley
de Amparo establece las garantías necesarias para obtener la eficacia
de la suspensión, con la finalidad de proteger los intereses de los
terceros y el interés público.
El incidente de suspensión de la ejecución del acto impugnado, se
desarrolla a partir de la solicitud presentada por el interesado. Al
interior de la suspensión ordinaria podemos distinguir dos tipos de
suspensión:
La suspensión provisional,
puede ser decretada por el juez luego de que se solicite la
suspensión definitiva. En este caso la ejecución del acto
atacado es suspendida hasta el momento en que el juez de
distrito se pronuncie sobre el incidente de suspensión y decrete
o niegue la suspensión definitiva.
Suspensión definitiva. En la decisión inicial del incidente de
suspensión, el juez de distrito exige a las autoridades
responsables un informe previo. Una vez terminada la
instrucción del incidente, se celebra una audiencia, en el
transcurso de la cual se reciben las pruebas; se escuchan los
alegatos y se pronuncia la resolución de suspensión.
En la resolución pronunciada al final del incidente de
suspensión, el juez de distrito debe establecer las condiciones
y requisitos (generalmente vinculados con la garantía de pagar
los daños y perjuicios que se puedan derivar como resultado de
la inejecución temporal del acto) que el demandante debe
cumplir, a falta de los cuales la suspensión no surtirá sus
efectos.
En tanto que la resolución de amparo no sea pronunciada, el
juez de distrito podrá modificar o revocar el acuerdo en el cual
se concedió o desechó la suspensión si existe un hecho
posterior que lo justifique.
c. Procedimiento para acordar la suspensión definitiva.
1) Órgano jurisdiccional.
El incidente de suspensión se debe tramitar ante el juez que esté
conociendo del juicio principal.
2) Partes.
La legitimidad activa corresponde al actor quien podrá solicitar la
suspensión.
La legitimidad pasiva corresponde al demandado y a los terceros
perjudicados.
El tercero perjudicado podrá dejar sin efecto la suspensión.
Para ello deberá dar garantía bastante "para que las cosas se
mantengan en el estado en que se encontraban a la fecha en que se
solicitó aquella y pagar los daños y perjuicios que sobrevengan al
actor, en el caso de que obtenga sentencia favorable".
3) Reglas de la suspensión.
a) Actos susceptibles de suspensión.
Puede suspenderse la ejecución de todos los actos
impugnados con independencia de su objeto y de su contenido.
b) Fundamentos de la suspensión. El quejoso deberá
comprobar que la ejecución del acto traería como
consecuencia la producción de daños de difícil reparación.
c) no perjuicio.
También se debe demostrar que no se seguirá perjuicio al
interés social, ni se contravendrán disposiciones de orden
público.
4) Procedimiento:
- Petición de suspensión.
La suspensión podrá solicitarse en el escrito mismo de la
demanda o en cualquier otro momento.
Si la petición es posterior a la presentación de la misma, podrá
ser formulada a través de los otros escritos que presente el
actor o por medio de un escrito independiente.
- Vista a la autoridad demandada y al tercero perjudicado.
Una vez presentada la petición de suspensión, el juez
informará de dicha situación a la autoridad demandada y la
emplazará para que presente informe previo sobre la materia
de la suspensión en el plazo de veinticuatro horas.
- Audiencia y resolución.
Transcurrido el plazo para la presentación del informe previo se
realizará la audiencia incidental en el plazo de setenta y dos
horas, en la que se producirán las pruebas que ofrezcan las
partes, se oirán los alegatos de las partes; del tercero
perjudicado y del Ministerio Público. Finalmente, el juez
pronunciará la resolución interlocutora.
5) Efectos.
a) Recursos admisibles.
Ley de Amparo, prevé el recurso de revisión contra los autos
del juez de distrito, que nieguen, concedan, revoquen o
modifiquen el auto de suspensión definitiva.
b) Revocabilidad.
El acuerdo que conceda la suspensión podrá ser revocado por
el juez de distrito. cuando ocurra un hecho superviniente que le
sirva de fundamento.
c) Efectos ejecutivos.
El cumplimiento del auto que concede la suspensión se
encuentra garantizado de forma parecida al cumplimiento de la
sentencia.
La Ley de Amparo prevé la procedencia del recurso de queja
"por exceso o defecto en el cumplimiento del auto que haya
concedido la suspensión de la ejecución de los actos
impugnados".
d) Garantía para responder de los daños y perjuicios:
Idea general.
La suspensión puede ser condicionada a la prestación
de una garantía para cubrir los daños y perjuicios que
dicha medida pudiera ocasionar a los terceros.
Aunque en este caso. la suspensión puede quedar sin
efecto si el tercero otorga "contragarantía bastante" para
que las cosas se mantengan en el estado en que se
encontraban al momento en que fue concedida y cubrir
los daños que sobrevengan en perjuicio del actor, en el
caso de que obtenga sentencia favorable.
Fijación de la cuantía.
Cuando la suspensión pudiere provocar daños a
terceros. la garantía deberá ser bastante para reparar el
daño e indemnizar los perjuicios que con aquella se
causaren. Cuando los daños y perjuicios no sean
estimables en dinero. el juez fijará el importe de la
garantía en forma discrecional.
6) Extinción de la suspensión.
La suspensión definitiva expira al momento en que se resuelva el
juicio principal en forma definitiva.
F. Efectos de las sentencias de amparo indirecto
Una vez que se ha seguido el procedimiento antes descrito, el juez puede dar dos
soluciones diferentes al proceso: ya sea declarar su sobreseimiento por existir un
obstáculo procesal que impida resolver el fondo del asunto (derivado de la
existencia de una causa de improcedencia superviniente, entre otras causales), o
bien, conceder el amparo. De aquí se derivan efectos diferentes.
En caso de resolución de sobreseimiento, el acto impugnado subsiste sin que el
problema de constitucionalidad sea resuelto. En teoría podría ser combatido de
nuevo, pero el nuevo proceso de amparo estaría supeditado a que no haya
expirado el término de interposición de la demanda.
La resolución en la que no se conceda el amparo confirmaría que el acto no está
afectado por los vicios invocados por el demandante, ni por aquellos que el juez
debe estudiar de oficio. Es decir que la desestimación de la demanda consagra la
constitucionalidad del acto.
Si la suspensión del acto impugnado hubiere sido decretada previamente, el
desechamiento de la demanda de amparo provocaría la revocación de la decisión
de suspensión.
El efecto de la resolución que concede el amparo es de anular el acto atacado. La
jurisprudencia de la Corte Suprema reconoce que "el efecto de la sentencia que
concede el amparo es el de restituir las cosas al estado en que éstas se
encontraban antes de la violación de garantías individuales, mediante la anulación
del acto atacado y de sus consecuencias."
G. Ejecución de las sentencias de amparo indirecto.
a. Idea general.
En la ejecución de la resolución de amparo, la autoridad responsable se
encuentra obligada a restituir las cosas al estado que guardaban antes de la
violación; es decir, de restituir al demandante en el goce del derecho público
subjetivo violado. Lógicamente, dicha restitución será diferente según el
caso concreto y la garantía individual violada.
El juez de amparo dispone de amplios poderes para hacer ejecutar sus
resoluciones. Las autoridades responsables deben informarle de la ejecución
de estas. En caso de incumplimiento de las sentencias o de repetición de los
actos de la autoridad responsable, la Ley de Amparo prevé un procedimiento
de ejecución que puede ir hasta la sanción penal del funcionario responsable
del incumplimiento de la sentencia (artículos 104-113, Ley de Amparo).
Si el juez considera que la resolución no fue ejecutada de manera
satisfactoria, podrá exigir la ejecución al superior jerárquico de la autoridad
responsable o directamente a ésta (si no posee superior jerárquico). Si la
resistencia se prolonga, la autoridad responsable podrá ser demandada ante
el juez competente.
b. Algunas precisiones sobre la ejecución de la sentencia de amparo
1) Eficacia ejecutiva:
el recurso de queja-incidente. La Ley de Amparo regula el
cumplimiento de las sentencias de los jueces y tribunales de amparo y
prevé el recurso de queja que puede ser utilizado para impugnar los
actos de las autoridades "por exceso o defecto en la cumplimentación
de la sentencia".
2) Ejecución voluntaria.
Las autoridades u organismos destinatarios de la sentencia tienen
oportunidad de dar cumplimiento al fallo en forma voluntaria. Una vez
que cause estado la sentencia de amparo, será a la autoridad
demandada para que provea a su cumplimiento en la forma y
términos previstos en la propia resolución.
3) Ejecución forzosa.
a) Verificación de la inexistencia del cumplimiento y
requerimiento a la autoridad responsable.
El artículo 124 de la Ley de Amparo, dice que:
Si dentro de las veinticuatro horas siguientes a la notificación la
sentencia ejecutoria no quedare cumplida o no se encuentre en
vías de ejecución, el juez o tribunal competente requieran, de
oficio o a petición de parte, al superior jerárquico, si lo hubiere,
para que ordene la cumplimentación de la resolución.
b) Ejecución de los actos materiales.
El artículo 105, fracción primera de la Ley de Amparo, prescribe
que si a pesar del requerimiento y la aplicación de las medidas
de apremio la autoridad se niega a cumplir con la resolución del
juez o del Tribunal, podrán ordenar que se dé cumplimiento a la
ejecutoria -en rebeldía de la demanda-, cuando la naturaleza
del acto así lo permita.
c) Responsabilidad penal.
La autoridad o servidor público responsable puede incurrir en
responsabilidad penal, cuando así 10 considere la Suprema
Corte de Justicia conforme a la fracción XVI del artículo 107 de
la Constitución.
H. Vías de recurso en el amparo de doble instancia
La impugnación de las resoluciones de los jueces de distrito puede realizarse
mediante los siguientes recursos: queja, reclamación y revisión.
a. Recurso de queja
1) Idea general.
La queja, que la Ley de Amparo regula en sus artículos 95 a 102,
posee una naturaleza mixta.
En efecto, la queja en algunos supuestos funciona como un auténtico
recurso administrativo; sin embargo, en otros constituye un proceso
incidental que se interpone en contra de los actos relacionados con
las resoluciones que dicte el tribunal (sentencias y autos en los que se
acuerde la suspensión del acto reclamado).
2) Órgano jurisdiccional:
competencia. Cuando se trate de la queja incidente, deberá
plantearse ante el juez de distrito que esté tramitando el juicio
principal.
En cambio, cuando se trate de la queja-recurso se deberá interponer
ante el TCC o ante el superior del juez que haya tramitado la primera
instancia del amparo indirecto.
3) Partes.
En el caso de la queja-incidente están legitimados, tanto el actor
como el tercero perjudicado, toda vez que el recurso procede tanto en
los supuestos de "exceso o defecto en la ejecución de la sentencia,
como en aquellos de incumplimiento de la suspensión".
En cambio, en la queja-recurso sólo las partes pueden interponer el
recurso.
4) Actos impugnables.
El recurso de queja procede contra un gran número de actos entre los
que destacan los que se refieren al incumplimiento de la suspensión
concedida en contra de los actos o resoluciones reclamados y "contra
actos de las autoridades por exceso o defecto en la cumplimentación
de la sentencia", por cuanto a su función como "incidente".
Por lo demás, con ella se pueden atacar los actos de procedimiento
que provoquen perjuicios no susceptibles de ser reparados al
momento de dictar la sentencia definitiva y contra los cuales no
proceda la revisión.
5) Plazo.
Habrá que distinguir entre la queja-incidente (en cualquier tiempo,
mientras no haya sido resuelto el juicio por sentencia firme, por
cuanto a la suspensión en amparo directo, el plazo es de cinco días;
de un año, en lo que se refiere a la ejecución de la sentencia de
amparo directo o indirecto-). La queja-recurso se interpone en los
cinco días siguientes a aquél en que surta efectos la resolución
recurrida.
b. Recurso de reclamación
1) Idea general.
El recurso de reclamación es un medio de impugnación que se
deduce ante los TCC, ante las salas y ante el Pleno de la SCJN y es
procedente contra los acuerdos de trámite (artículo 103, Ley de
Amparo).
2) Órgano jurisdiccional:
competencia. La competencia para conocer del recurso corresponde
al órgano colegiado que ha dictado el acuerdo recurrido.
3) Partes.
La legitimación activa corresponde a la parte que se considere
afectada por la resolución recurrida. Están legitimadas pasivamente
las demás partes.
4) Actos impugnables.
El recurso es procedente contra las providencias o acuerdos que
dicten los presidentes de TCC, los presidentes de salas de la SCJN y
el presidente del máximo tribunal.
Por cuanto a los motivos de impugnación, éstos no están tasados. La
Ley de Amparo se limita a decir que el recurso se interpondrá
"expresando los agravios que dicha actuación cause al recurrente".
5) Plazo.
Las partes deberán interponer el recurso dentro del término de tres
días contados a partir de la fecha en que surta efectos la notificación
de la resolución impugnada.
6) Procedimiento:
- Interposición.
El recurso deberá formularse por escrito con expresión de
agravios.
- Resolución.
El órgano competente resolverá de plano dentro de los quince
días siguientes al de la interposición del recurso. Por lo que se
refiere a sus efectos, la resolución estimatoria surtirá efectos en
función del contenido de la resolución impugnada.
c. Recurso de revisión
1) Idea general.
El recurso de revisión, cuya naturaleza corresponde a la de un
recurso en alzada o de apelación procede contra ciertas resoluciones
dictadas por los jueces de distrito.
2) Órganos competentes.
El citado recurso de revisión es normalmente resuelto por los
Tribunales Colegiados de Circuito.
Excepcionalmente, la SCJN es competente en los casos en que se
requiera establecer la interpretación de un artículo de la Constitución
o examinar la constitucionalidad de un texto legislativo.
La Suprema Corte de Justicia puede también ejercer su facultad de
atracción (o de intervención) para conocer de los recursos de revisión
interpuestos contra las decisiones de los jueces de distrito, en los
asuntos que ella misma considere de importancia y transcendencia,
según las reglas del artículo 107 de la Constitución y de la Ley de
Amparo.
La Corte Suprema es competente, en amparo indirecto, para conocer
del recurso interpuesto contra las sentencias pronunciadas por los
jueces de distrito:
1o En los procesos en que exista una cuestión de constitucionalidad,
cuando el demandante impugne una ley federal o local, o un tratado
internacional por estimarlos contrarios a la Constitución;
2o En los procesos en que la cuestión planteada implique la invasión,
por parte de las autoridades federales, en la esfera de competencia
de las autoridades locales y viceversa.
Fuera de estos casos, los TCC son competentes para conocer del
recurso en revisión. Las decisiones pronunciadas por los TCC no son
susceptibles de ningún recurso.
3) Actos que se pueden impugnar mediante el recurso de
revisión.
Se trata de un recurso dirigido en contra de las resoluciones y
sentencias pronunciadas por los jueces de distrito y por los TCC.
Conforme al artículo 83 de la Ley de Amparo, se pueden revisar las
resoluciones que se mencionan a continuación:
- Las decisiones que desechen la demanda o en las que se
considere a la demanda como "no interpuesta";
- Las resoluciones que concedan o rechacen la suspensión
definitiva, que revoquen o modifiquen el auto respectivo, y las
que nieguen dicha revocación;
- Las sentencias definitivas pronunciadas por los jueces de
distrito o por los TCC (en este caso sólo las pronunciadas en
amparo directo).
4) Reglas de tramitación.
a) Plazo y forma.
Todas las partes pueden interponer el recurso en un término de
diez días, que serán contados a partir del día en que la
notificación de la resolución empezó a surtir sus efectos. Por
cuanto a la forma, deberá presentarse por escrito con
expresión de agravios, con copias para las demás partes.
b) Envío al órgano del recurso.
El juez de distrito o el TCC, transmitirán al tribunal competente,
el expediente del recurso una vez que éste haya sido
interpuesto, dentro del plazo de veinticuatro horas.
c) Admisibilidad.
El presidente del TCC o de la SCJN admitirá o desechará el
recurso.
d) Resolución.
Una vez admitida la revisión por el tribunal competente, el
expediente será turnado a un magistrado (o ministro, en el caso
de la SCJN). El tribunal deberá pronunciarse en un término de
quince días.
3. Procedimiento del amparo como casación administrativa
Toda vez que se encuentra dirigido a combatir una resolución jurisdiccional definitiva en
vista de su anulación, por ilegalidad, su naturaleza jurídica equivale a la del recurso de
casación.
A. Admisibilidad del amparo como casación administrativa
El amparo directo procede contra las resoluciones definitivas pronunciadas por los
tribunales administrativos y fiscales.
Según el artículo 158 de la Ley de Amparo:
" procede contra sentencias definitivas, laudos y resoluciones que pongan fin al
juicio, dictados por los tribunales judiciales, administrativos o del trabajo respecto
de los que no proceda ningún recurso ordinario por el que puedan ser revocados o
modificados".
B. Competencia para conocer del amparo directo
Según los artículos 44,46 Y 158 de la Ley de Amparo, las sentencias pronunciadas
tanto por el TFF (y, aunque no lo dice expresamente la ley, por los tribunales
agrarios), así como por los tribunales administrativos y fiscales locales que causen
agravio a los particulares pueden ser atacadas por la vía del amparo de una sola
instancia ante los TCC.
A este respecto, existen TCC especializados en materia administrativa en los
circuitos primero (ciudad de México) y tercero (Guadalajara).
El amparo contra las sentencias de los tribunales administrativos es interpuesto
ante los tribunales colegiados de circuito (TCC).
Dado el caso, el amparo tendrá una segunda instancia que se desarrolla ante la
Corte Suprema de Justicia de la Nación (SCJN).
Por otra parte, en los casos de importancia especial, la SCJN puede ejercer su
facultad de atracción (intervención), conforme al artículo 107, fracción V, de la
Constitución mexicana.
C. Procedimiento del amparo directo
a. La demanda
La demanda de amparo debe ser interpuesta ante el TCC competente. El
término de interposición de la demanda es de quince días contados a partir
de la notificación de la resolución pronunciada por parte del Tribunal
administrativo, fiscal o agrario respectivo. La demanda presentada debe ser
examinada por el presidente del TCC (o, en su caso, de la SCJN) para
determinar su admisibilidad.
b. Informe con justificación
Una vez admitida la demanda, se deberá notificar de su existencia a las
otras partes: el tribunal que pronunció la resolución impugnada (que deberá
rendir un informe en el que responderá a las afirmaciones contenidas en la
demanda) y la autoridad administrativa (para que exponga lo que a su
derecho convenga en calidad de tercero perjudicado).
c. Resolución
Una vez entregado el informe de la autoridad o de que haya transcurrido el
término para su presentación, el presidente del Tribunal Colegiado de
Circuito (o, en su caso, el de la SCJN) deberá turnar el expediente al
magistrado (o ministro) instructor para que éste elabore un proyecto de
sentencia que deberá presentar en un término de cinco días (30 días ante la
SCJN).
Después de la redacción del proyecto de sentencia, existe un término de 15
días para que se pronuncie la sentencia de amparo (diez días ante la SCJN).
La resolución de amparo será pronunciada sin discusión pública, por
unanimidad o por mayoría de votos.
D. Pruebas en el amparo directo
Dado que los hechos ya han sido previamente examinados por el tribunal que
pronunció la resolución impugnada, ante el tribunal de amparo, no es posible
ofrecer o producir medios de prueba distintos de los presentados ante el tribunal
inferior. En el procedimiento de amparo directo, y tal como si fuese un tribunal de
casación, el tribunal de amparo examina solamente la legalidad de la resolución
atacado en busca de las posibles violaciones a las reglas de procedimiento o las
ilegalidades que pudieren existir por cuanto al fondo del asunto.
E. La suspensión del acto impugnado en el amparo directo
En este tipo de amparo, la suspensión se pide contra la ejecución de las sentencias
definitivas de los tribunales administrativos federales o locales y deberá solicitarse
ante el propio tribunal que pronunció la sentencia.
En el amparo directo, la suspensión es siempre a petición del demandante. La
suspensión es única; en caso de que el tribunal cuya decisión se impugna niegue la
suspensión, el demandante puede interponer el recurso de revisión ante el TCC, o
dado el caso, ante la Corte Suprema, según la competencia de aquél o de ésta
para conocer del amparo directo.
F. Efectos de la resolución de amparo directo
Como se trata de un recurso en casación, la resolución de amparo puede consistir,
ya sea en el desechamiento del amparo y por consecuencia en la ratificación de la
resolución del Tribunal administrativo; o bien, en la anulación de la resolución
combatida (brindando la protección de la justicia federal al demandante).
En este caso, al igual que en el amparo indirecto, el objetivo de la resolución de
amparo es el de restituir al ciudadano el goce de sus derechos violados, y de
restablecer las cosas al estado que ellas tenían hasta antes de que se dictara el
acto reclamado (en este caso una sentencia).
En todos los casos, existe reenvío hacia el Tribunal administrativo que emitió la
resolución atacada, ya sea que se le requiera la rectificación del procedimiento; o
bien, para que corrija una violación cometida en cuanto al fondo del asunto.
El Tribunal administrativo está obligado a ejecutar las indicaciones contenidas en la
sentencia protectora de amparo.
G. Ejecución de las sentencias de amparo directo
En lo tocante a la ejecución de la resolución protectora de amparo directo, una vez
concedido el amparo se enviará una copia de la sentencia a la autoridad
responsable de su ejecución, la que deberá restituir al demandante en el goce del
derecho subjetivo violado, en los términos señalados en la citada sentencia de
amparo.
El juez de amparo dispone de amplias facultades para hacer ejecutar sus
sentencias y las autoridades responsables deben informarle sobre la ejecución de
las mismas.
En el caso de incumplimiento de las indicaciones contenidas en el dispositivo del
fallo, la Ley de Amparo faculta al juez, cuando éste considere que la resolución no
ha sido ejecutada, para exigir la ejecución de la misma al superior jerárquico de la
autoridad responsable o directamente ante ésta cuando tenga superior jerárquico.
Si la resistencia se prolonga, el juez puede demandar el auxilio de la fuerza pública
para hacer ejecutar la resolución; también puede iniciar un procedimiento de
responsabilidad del funcionario incumplido. (Artículos 106 y 112, Ley de Amparo).
Por lo demás, se aplican las mismas reglas que en materia de amparo directo.
H. Vías de recurso en el amparo directo
En el amparo de una sola instancia, en general, se aplican las mismas reglas que
en el amparo indirecto, en lo referente a los recursos procesales.
a) Recurso de queja (véase la parte relativa al amparo indirecto).
b) Recurso de reclamación (véase la parte relativa al amparo indirecto).
c) Recurso de revisión.
Las sentencias pronunciadas por los TCC, en materia de amparo directo,
pueden ser objeto del recurso de revisión en los supuestos en que dichas
sentencias se pronuncien sobre la constitucionalidad de una ley (federal o
local) o de un tratado internacional, o establezcan la interpretación directa de
un precepto de la Constitución (cuando dicha decisión o interpretación no
sean fundadas sobre la jurisprudencia establecida por la Corte Suprema).
El recurso se tramita ante la Corte Suprema y se limita a las cuestiones
estrictamente constitucionales.
Por cuanto a la tramitación, remitimos en lo conducente a las reglas del
recurso de revisión mencionadas en la subsección precedente.
V. CONCLUSIÓN DEL CAPÍTULO
El amparo, aun cuando en un principio no fue concebido como un procedimiento para la
solución del contencioso administrativo ha funcionado, desde hace más de un siglo, como
un sustituto del proceso administrativo.
Fue mediante la expedición de textos legislativos especializados y por el carácter
constructivo de la interpretación jurisprudencial realizada por la Suprema Corte, que el
amparo se fue perfilando como un instrumento imprescindible para garantizar una mejor
protección de los derechos de los administrados reconocidos en la Constitución.
Sin embargo, no debemos pensar que el amparo es una panacea, pues al paso del
tiempo se ha convertido en una institución demasiado compleja desde el punto de vista
técnico-procesal.
Además, el sistema judicial mexicano y los tribunales de amparo no podrían permanecer
ajenos a los problemas que afectan a la mayor parte de los tribunales en todos los países
del mundo: el rezago de asuntos en los órganos jurisdiccionales y la dificultad de ejecutar
las sentencias condenatorias dictadas en contra de la administración.
En fin, a pesar de su función protectora de los derechos de los administrados, el amparo
se ha convertido en un factor "centralizador" que afecta el sistema federal mexicano en
razón de que una gran parte de los asuntos resueltos por los tribunales locales son
impugnados ante los tribunales federales por la vía del amparo de una sola instancia o
directo.