Aditivos Alimentarios: Uso y Regulación
Temas abordados
Aditivos Alimentarios: Uso y Regulación
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ADITIVOS
ADITIVOS E INGREDIENTES
EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA
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Los aditivos alimentarios se utilizan desde que el hombre aprendió a conservar sus alimentos
de una cosecha a otra o a mejorar la presentación y el valor nutritivo de su comida. El uso de la
salazón y el ahumado como técnicas de conservación se remonta a miles de años. Ya los
egipcios usaban colorantes y aromas para realzar ciertos alimentos y los romanos empleaban
salmuera, especias y colorantes en sus conservas y preparaciones.
En la primera mitad de este siglo, empezaron a descubrirse nuevas sustancias que cumplían
las mismas funciones beneficiosas y que están hoy al alcance de todos. Los avances en
nutrición y tecnología y los cambios en los hábitos de consumo han llevado a un uso cada vez
mayor de aditivos alimentarios en los últimos cuarenta años. Así, los consumidores disponen de
alimentos de calidad superior y más uniforme, a precios razonables.
Los aditivos alimentarios son sustancias que se añaden a los alimentos con diferentes
finalidades:
Los aditivos son sustancias que sin constituir por sí mismas un alimento se agregan a los
alimentos o bebidas con el fin de que éstos mantengan sus cualidades o recuperen algunas
que se han perdido durante su elaboración. Por sí mismos, los aditivos no tienen valor nutritivo
alguno, pero su utilización ayuda a que los alimentos puedan conservarse mejor sin perder sus
características o bien mejora su color o sabor.
En España la autorización de aditivos se lleva a cabo a través de listas positivas, es decir, sólo
pueden ser utilizados en la industria alimentaria aquellos aditivos que aparezcan aprobados en
las normativas al respecto. Estas listas están contenidas en los Reales Decretos 3177/1983,
2001/1995, 2002/1995 y 145/1997.
Los aditivos han de superar una completa evaluación científica antes de ser utilizados. La
autorización que se lleva a cabo de los aditivos es sólo para determinados productos y en
cantidades controladas. Sin embargo, a pesar de que se revisan constantemente por parte de
científicos, no se puede descartar que la ingestión de alguna de estas sustancias tenga efectos
acumulativos a largo plazo.
Aunque mucha gente es muy escéptica con respecto a los aditivos, si no se usaran, muchos
alimentos frescos no se podrían llegar a consumir, En el mundo moderno es imposible que
todos puedan comer los alimentos recién cosechados del huerto o extraídos de la granja. Así
que, sin el empleo de unos determinados aditivos, algunos alimentos se estropearían después
de uno o dos días de almacenaje debido a de modo que ciertos aditivos nos protegen contra
un posible envenenamiento.
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Podríamos afirmar que las razones por las que se emplean los aditivos en la industria
alimentaria son las siguientes:
Razones económicas y sociales: El uso de ciertos aditivos permite que los alimentos
duren más tiempo lo que hace que exista mayor aprovechamiento de los mismos y por
tanto se puedan bajar los precios y que exista un reparto más homogéneo de los
mismos. Por ejemplo al añadir al tomate en lata sustancias que permitan disminuir el
pH, la duración del mismo se prolonga en el tiempo, pudiendo ser consumido en
épocas donde la producción de tomate disminuye.
2. El empleo de un aditivo alimentario sólo podrá contemplarse una vez probado que el
uso propuesto del aditivo reporta al consumidor ventajas demostrables: en otros términos,
conviene hacer la prueba de lo que se llama comúnmente una «necesidad». El uso de
aditivos alimentarios debería responder a los objetivos indicados en las letras a) a d), y
sólo se justificaría cuando dichos objetivos no puedan alcanzarse por otros métodos
económica y prácticamente utilizables y no presenten peligro alguno para la salud del
consumidor:
adecuada. Dicha evaluación también debería tener en cuenta, por ejemplo, cualquier
efecto acumulativo, sinérgico o de refuerzo dependiente de su uso, así como el fenómeno
de la intolerancia humana a las substancias extrañas al organismo.
5. Los aditivos alimentarios siempre deberán atenerse a los criterios de pureza aprobados.
a) especificar los productos alimenticios a los que pueden añadirse dichos aditivos,
así como las condiciones para dicha adición:
A nivel mundial los Estados intentan llegar a un acuerdo para armonizar las legislaciones
alimentarias y así facilitar el comercio internacional. Existe la tendencia a reducir el número de
sustancias permitidas en los alimentos, y así evitar riesgos inesperados para la salud del
consumidor. La situación cambia constantemente, por ello hay que actualizar nuestros
conocimientos sobre la legislación referida.
Hoy en día, se ha superado el concepto que equiparaba a los aditivos con "sustancias
extrañas". Sin embargo, se siguen diferenciando dos grandes áreas: la primera corresponde a
los Estados Unidos y algunos países latinoamericanos, donde siguen coexistiendo dentro del
concepto de aditivo alimentario las nociones de Direct Food Additive, que correspondería a los
aditivos propiamente dichos y la Indirect Food Additive, que corresponde a los contaminantes.
En segundo lugar, en el continente europeo y más exactamente la Comunidad Europea, se
siguen las orientaciones del Codex Alimentarius Mundi.
En sus principios generales podemos afirmar que el sistema de las "listas positivas" se
ha impuesto de forma generalizada en todo el mundo. Este sistema parte de una
prohibición general y absoluta para la utilización de aditivos alimentarios que puede
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Los aditivos se clasifican en seis grupos, según la función que realizan en los alimentos:
Antioxidantes: impiden la degradación de los alimentos por oxidación de las grasas o tras el
contacto con el aire una vez abierto el envase.
Los aditivos utilizados deben aparecer en la lista de ingredientes que figura en el etiquetado del
producto. Han de mencionarse con el nombre de la categoría a la que pertenecen (colorante,
conservante, acidulante …) seguido de la letra E (designa su aprobación en los países de la
Unión Europea) y un número de tres o cuatro cifras.
La primera de las cifras determina el tipo de aditivo de que se trata: 1 para los colorantes, 2
para los conservantes, 3 para los antioxidantes, 4 para los estabilizadores y los emulsionantes,
4 y 9 para los edulcorantes y 2,3,5,6 y 9 para el resto.
Los aditivos están listados en grupos para su facilidad de referencia. Dichos grupos son:
1. Colorantes 4. Edulcorantes
2. Conservantes 5. Emulgentes, estabilizadores, espesantes y gelificantes
3. Antioxidantes 6. Otros
Colorantes Conservantes
E100 Curcumina E200 Ácido sórbico
E101 (i) Riboflavina E202 Sorbato potásico
(ii) Riboflavina-5'-fosfato E203 Sorbato cálcico
E102 Tartracina E210 Ácido benzoico
E104 Amarillo de quinoleína E211 Benzoato sódico
E110 Amarillo ocaso FCF, amarillo anaranjado S E212 Benzoato potásico
E120 Cochinilla, ácido carmínico, carmines E213 Benzoato cálcico
E122 Azorrubina, carmoisina E214 Etil p-hidroxibenzoato
E123 Amaranto E215 Etil p-hidroxibenzoato sódico
E124 Ponceau 4R, rojo de cochinilla A E216 Propil p-hidroxibenzoato
E127 Eritrosina E217 Propil p-hidroxibenzoato sódico
E128 Rojo 2G E218 Metil p-hidroxibenzoato
E129 Rojo allura AC E219 Metil p-hidroxibenzoato sódico
E131 Azul patente V E220 Dióxido de azufre
E132 lndigotina, carmín de índigo E221 Sulfito sódico
E133 Azul brillante FCF E222 Sulfito ácido de sodio
E140 Clorofilas y clorofilinas E223 Metabisulfito sódico
(i) Clorofilas E224 Metabisulfito potásico
(ii) Clorofilinas E226 Sulfito cálcico
E141 Complejos cúpricos de clorofilas y clorofilinas E227 Sulfito ácido de calcio
(i) Complejos cúpricos de clorofilas E228 Sulfito ácido de potasio
(ii) Complejos cúpricos de clorofilinas E230 Bifenilo, difenilo
E142 Verde S E231 Ortofenil fenol
E150a Caramelo natural E232 Ortofenil fenol sódico
E150b Caramelo de sulfito caústico E234 Nisina
E150c Caramelo amónico E235 Natamicina
E150d Caramelo de sulfito amónico E239 Hexametilentetramina
E151 Negro brillante BN, Negro PN E242 Dimetil dicarbonato
E153 Carbón vegetal E249 Nitrito potásico
E154 Marrón FK E250 Nitrito sódico
E155 Marrón HT E251 Nitrato sódico
E160a Carotenos E252 Nitrato potásico
(i) Mezcla de carotenos E280 Ácido propiónico
(ii) Beta-caroteno E281 Propionato sódico
E160b Bija, bixina, norbixina, annato E282 Propionato cálcico
E160c Extracto de pimentón, capsantina, E283 Propionato potásico
capsorrubina E284 Ácido bórico
E160d Licopeno E285 Tetraborato sódico, bórax
E160e Beta-apo-8'-carotenal (C30) E1105 Lisozima
E160f Ester etílico del ácido beta-apo-8'-
carotenoico (C30) Antioxidantes
E161b Luteína E300 Ácido ascórbico
E161g Cantaxantina E301 Ascorbato sódico
E162 Rojo de remolacha, betanina E302 Ascorbato cálcico
E163 Antocianinas E304 Ésteres de ácidos grasos del ácido ascórbico
E170 Carbonatos de cálcico (i) Palmitato de ascorbilo
(i) Carbonato cálcico (ii) Estearato de ascorbilo
(ii) Carbonato ácido de calcio E306 Extracto rico en tocoferoles
E171 Dióxido de titanio E307 Alfa-tocoferol
E172 Óxidos e hidróxidos de hierro E308 Gamma-tocoferol
E173 Aluminio E309 Delta-tocoferol
E174 Plata E310 Galato de propilo
E175 Oro E311 Galato de octilo
E180 Litolrrubina BK E312 Galato de dodecilo
E315 Ácido eritórbico
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LOS COLORANTES
El alimento que ostenta su color originario y natural da la primera sensación sobre su calidad,
despierta la gana de comer, entra por los ojos, estimula las células del cerebro que dan aquella
perentoria orden de poner las manos en la masa… Pero a veces demasiado color, como en el
caso de los helados ‘artesanales’, delata la síntesis mágica y técnica de la elaboración, el
milagro por el cual desde un tubo de erogación continua puede salir helado… y venderse a
precios asombrosamente bajos, dejando a los viejos y sabios heladeros del barrio
(desaparecidos casi todos en una vana resistencia) muy mal parados.
Los colorante bien empleados y permitidos ayudan a que ciertos alimentos que por naturaleza
propia se decoloran, o no se mantienen ‘vivos’ o de agradable aspecto. Son como la lindas
mujeres, con un toque de color son más fascinantes. Y una señora en años, siempre será
agradable con un pelo teñido. O usted, señor marido, ¿sabe el color de pelo de su esposa?
Por otra parte, muchas sustancias, colorantes naturales de los alimentos, son muy sensibles a
los tratamientos utilizados en el procesado (calor, acidez, luz, conservantes, etc.),
destruyéndose, por lo que deben substituirse por otras más estables. Otros alimentos, como los
caramelos, o como los productos de alta tecnología aparecidos recientemente en el mercado
como imitaciones de mariscos, no tienen ningún color propio, y para hacerlos más atractivos
deben colorearse artificialmente, ¡caso de los bastoncitos de pescado con sabor a langosta! Te
dan la sensación de ser un ricachón a la orilla de una playa caribeña. La práctica de colorear
los alimentos tiene una larga tradición, ya que algunos productos naturales como el azafrán o la
cochinilla eran ya conocidos por las civilizaciones antiguas.
Los colorantes pueden considerarse de origen natural o sintético. El colorante en esencia sólo
debe tener valor estético sin que altere las propiedades nutritivas.
Los colorantes se dividen en dos grandes grupos: colorantes naturales y colorantes artificiales.
Hacer una distinción neta entre los colorantes naturales y artificiales es difícil, por que al
final lo natural debe ser tratado químicamente para que sea estable, identificable, uniforme
en el tono. La idea de natural se aplica a la consideración general de ser inocuo para la
salud y permitido sin restricciones.
Como ya se ha indicado, el coloreado artificial de los alimentos es una práctica que data de
la antigüedad, pero alcanzó su apogeo con el desarrollo en el siglo XIX de la industria de
los colorantes orgánicos de síntesis; ya en 1860 se coloreaba el vino en Francia con
fucsina; más adelante se colorearon los macarrones y la mantequilla con dinitrocresol, etc.
En los últimos años la preocupación por la seguridad de los alimentos, y la presión del
público, ha llevado a muchas empresas a revisar la formulación de sus productos y sustituir
cuando es tecnológicamente factible los colorantes artificiales por otros naturales. Además,
aunque en general son más resistentes que los colorantes naturales, los colorantes
sintéticos presentan también problemas en su uso; por ejemplo, en muchos casos se
decoloran por acción del ácido ascórbico, efecto importante en el caso de las bebidas
refrescantes, en que esta sustancia se utiliza como antioxidante. Los colorantes artificiales
pueden utilizarse en forma soluble, como sales de sodio y potasio, y a veces amonio, en
forma insoluble como sales de calcio o aluminio, o bien adsorbidos sobre hidróxido de
aluminio formando lo que se conoce como una laca. La utilización de un colorante soluble o
insoluble depende de la forma en que se va a llevar a cabo la dispersión en el alimento.
Precisamente la preocupación por su seguridad ha hecho que los colorantes artificiales
hayan sido estudiados en forma exhaustiva por lo que respecta a su efecto sobre la salud,
mucho más que la mayoría de los colorantes naturales. Ello ha llevado a reducir cada vez
más el número de colorantes utilizables, aunque al contrario de lo que sucede en los otros
grupos de aditivos, existan grandes variaciones de un país a otro. Por ejemplo, en los
Países Nórdicos están prohibidos prácticamente todos los artificiales, mientras que en
Estados Unidos no están autorizados algunos de los que se usan en Europa pero sí lo
están otros que no se utilizan aquí. La tendencia actual es a limitar más aún tanto los
productos utilizables como las cantidades que pueden añadirse.
Los colorantes se comercializan por lo general en forma de mezclas de polvo seco que
contienen una o varias sustancias colorantes. Como el suministro de los colorantes es seco, se
economizan costos de transporte y se garantiza una mejor conservación de productos. La
apariencia externa de un colorante no es un criterio para su calidad o intensidad, ya que puede
variar en función de la temperatura, PH, humedad, etc. Los colorantes son muy sensibles a las
influencias ambientales del aire, luz, temperatura excesiva. Con el oxígeno del aire puede
producirse una oxidación, lo que puede ocurrir también con la luz. Por todo esto los colorantes
deben ser almacenados en lugares fríos y secos.
Para más información: Noonan, J. E., Meggos, H, (1980). Synthetic food colours, en CRC Handbook of
Food Additives, 2a Ed. Vol II (Furia, T.E., Ed.), 339-383 CRC Press.
6 CONSERVANTES
CONSERVANTES NATURALES
En los últimos años, la investigación sobre las especias se ha concentrado en dos campos
principales: la actividad antioxidante y antimicrobiana tanto de ellas mismas como de sus
aceites esenciales.
Generalmente, a las dosis en que son empleados, los productos antimicrobianos no son
bactericidas, sino solamente bacteriostáticos, es decir, conseran el producto con sus
características iniciales durante más tiempo que el habitual. Así los conservantes naturales a la
dosis indicada, alargan la vida util de los productos perecederos.
Los efectos de los compuestos antimicrobianos naturales de origen vegetal son explotados
desde hace tiempo, más o menos empíricamente.
7 ANTIOXIDANTES
La oxidación de las grasas es la forma de deterioro de los alimentos más importante después
de las alteraciones producidas por microorganismos. La oxidación es una reacción en cadena,
es decir, que una vez iniciada, continúa acelerándose hasta la oxidación total de las
substancias sensibles. Esta reacción provoca la aparición de olores y sabores a rancio,
alteración del color y la textura, y disminución del valor nutritivo por pérdida de algunas
vitaminas y ácidos grasos poliinsaturados. Además, los productos formados en la oxidación
pueden llegar a ser nocivos para la salud. Formas de evitar la oxidación de alimentos son el
envasado al vacío o en recipientes opacos y el empleo de antioxidantes. La mayoría de los
productos grasos contienen antioxidantes naturales, si bien suelen perderse durante el
procesado de los mismos. Las grasas vegetales son en general más ricas en sustancias
antioxidantes que las animales. El aumento de grasas insaturadas en la dieta para evitar
enfermedades coronarias hace necesario el empleo de antioxidantes, por ser éstas mucho más
sensibles a los fenómenos de oxidación.
- Eliminación de trazas de ciertos metales, como el cobre o el hierro, que facilitan la oxidación.
Antioxidantes son las sustancias que actúan de acuerdo a los dos primeros puntos, los que se
basan en la eliminación de metales se conocen como "sinérgicos de antioxidantes", o agentes
quelantes. Los antioxidantes frenan la reacción de oxidación, pero a costa de destruirse ellos
mismos. El resultado es que la utilización de antioxidantes retrasa la alteración oxidativa del
alimento, pero no la evita de una forma definitiva. Otros aditivos alimentarios (por ejemplo, los
sulfitos) tienen una cierta acción antioxidante, además de la acción primaria para la que
específicamente se utilizan.
8 GELIFICANTES Y ESPESANTES
El almidón actúa muy bien como espesante en condiciones normales, pero tiene tendencia a
perder líquido cuando el alimento se congela y se descongela. Algunos derivados del almidón
tienen mejores propiedades y se utilizan con valores nutricionales semejantes y aportando casi
las mismas calorías.
Todos estos parámetros tienen un efecto diferente en cada tipo de hidrocoloide y puede afectar
mucho a la textura del producto final. La textura de un producto líquido o sólido y las
propiedades texturizantes se determinan por “reología".
El estado “gel” no puede ser definido por un equilibrio, puesto que evoluciona en el curso del
tiempo. Esta inestabilidad, así como la reversibilidad de la mayoría de los geles, nos permite
concluir que las fuerzas capaces de asociar las cadenas entre ellas, disponen de suficiente
libertad para permitir sus evoluciones. Se abandona así, la idea de una gelificación por la
formación de uniones covalentes o iónicas entre las cadenas, porque son fuertes uniones que
prohíben toda reversibilidad. No son más que uniones débiles (uniones hidrógeno o de
coordinación); sin embargo, estas no pueden ser la causa fundamental de la formación de un
gel, porque las uniones demasiado débiles individualmente producirían de este modo un
equilibrio casi inmediato.
Al modelo de gelificación por unión puntual (al nivel de una unión), puede sustituir el modelo de
gelificación por formación de zonas de reunión. En estas zonas, la acción de cada unión no
covalente, escasa energía, está reforzada por el gran número de otras uniones; lo que se trata
es de un fenómeno de cooperatividad que necesita una regularidad estereoquímica del
polímero, o de un segmento suficientemente extendido, para permitir la aproximación de las
cadenas. Si el polímero posee una estructura uniforme (homopolímero), las zonas de reunión
están muy extendidas y el gel obtenido es rígido y frágil; su gelificación está próxima a la
precipitación. Por otro lado, si posee algunos elementos introducidos (periódicamente o por
azar) que producen una irregularidad estructural, el gel será más elástico, pues la cadena del
polímero poseerá zonas de reunión comunes con otras, lo que asegurará la cohesión de la red.
El mecanismo por el que se produce este fenómeno no está nada claro. Por un lado parece ser
que actúan directamente sobre las terminaciones nerviosas haciéndolas especialmente
sensibles a los sabores, pero por otro lado se puede comprobar que no tienen efecto alguno
sobre los cuatro sabores de base (dulce, salado, ácido y amargo).
Otros potenciadores que dan buenos resultados son el inosinato sódico y el guanilato sódico.
Estos nucleótidos tienen un poder potenciante del sabor mayor que el glutamato y sus
combinaciones tienen interesantes efectos sinérgicos que permiten su uso en dosis bastante
más pequeñas que el glutamato. No son muy usados básicamente por su elevado precio.
BLOQUE 2
ADITIVOS Y SU
UTILIZACIÓN COMO
EXTENSORES
CARNICOS
1 INTRODUCCIÓN
Las carnes de uno u otro tipo son sumamente apreciadas como alimento en la gran mayoría de
las culturas. Tal vez esto se deba sobre todo a su sabor, relacionado con un alto contenido de
proteínas y la presencia en sus jugos de una rica mezcla de aminoácidos, péptidos y
nucleótidos potenciadores del sabor.
Todas las carnes están englobadas dentro de los alimentos proteicos y nos proporcionan entre
un 15 y 20% de proteínas, que son consideradas de muy buena calidad ya que proporcionan
todos los aminoácidos esenciales necesarios. Son la mejor fuente de hierro y vitamina b12.
aportan entre un 10 y un 20 % de grasa (la mayor parte de ellas es saturada), tienen escasa
cantidad de carbohidratos y el contenido de agua oscila entre un 50 y 80 %. Además nos
aportan vitaminas del grupo B, zinc y fósforo.
Debido a esto, los esfuerzos de la industria cárnica por reducir sus costos se orientan en gran
medida hacia la introducción de materias primas alternativas, ya sean materias primas cárnicas
más baratas que las tradicionalmente empleadas, o materias primas no cárnicas. Un ejemplo
del primer grupo lo sería la carne recuperada mecánicamente de los huesos, especialmente la
de ave, que es con mucho la más barata de ellas.
Los ingredientes del segundo grupo, es decir, las materias primas no cárnicas que se emplean
en la elaboración de productos cárnicos, pueden ser materiales proteínicos, que tengan como
objetivo sustituir una parte de la carne que se emplearía en el producto o, visto de otro modo,
ampliar o extender la cantidad de carne efectivamente empleada, con un aporte proteico y
funcional adecuado. Por este motivo se les llama extensores.
Los extensores cárnicos son generalmente materiales ricos en proteína, componente al cual se
asocian algunas de las propiedades funcionales más apreciadas en la tecnología de alimentos,
como las capacidades de retención de agua, emulsificación de grasas y formación de geles. En
determinados niveles de adición, los extensores pueden tener, no sólo su esperado efecto
económico, sino también un positivo efecto tecnológico.
Es el interés por maximizar su nivel de uso el que plantea, en primer lugar, el problema de lo
que pudiéramos llamar “compatibilidad tecnológica”. Por encima de determinado nivel de
adición, el extensor puede afectar negativamente el proceso de elaboración del producto al cual
se añade:
puede impedir la adecuada formación de la emulsión, o provocar apelmazamiento o formación
de grumos en la masa durante el mezclado.
Esta restricción rara vez resulta limitante, dado que generalmente se afectan otras importantes
propiedades del producto, como las sensoriales, antes de que se experimenten problemas
tecnológicos de este tipo.
Hay que considerar también el asunto de la identidad del producto, un tema de importantes
implicaciones legales, y que equivale a plantearse la pregunta: ¿cuál es la proporción máxima
en que es utilizable el extensor sin que afecte sustancialmente las características del producto?
Es obvio que puede ser muy ventajoso aprovechar hábitos de consumo bien establecidos, o
una imagen favorable de un producto, para mantener una versión extendida de ese producto
dentro de especificaciones que permitan comercializarlo con ese nombre.
Tanto en uno como en otro caso, por supuesto, el empleo del extensor deberá ajustarse a la
legislación vigente, expresada en las correspondientes normas de calidad, y valores
nutricionales.
En términos prácticos, el empleo de un extensor cárnico puede enfocarse como la sustitución
de una parte de la carne del producto por el extensor, lo cual produce un ahorro de carne.
2 PROTEÍNAS
Todas las proteínas de origen animal y vegetal contienen aproximadamente los mismos 20
aminoácidos. La proporción de aminoácidos varía según la fuente de la proteína. La calidad
nutritiva de una proteína depende de su composición de aminoácidos, su digestibilidad y su
capacidad para suministrar los aminoácidos esenciales en las cantidades necesarias para la
especie que consume esa proteína.
En las proteínas las propiedades funcionales se podrían clasificar básicamente en tres grupos:
El primer grupo incluye propiedades tales como la solubilidad, viscosidad, absorción y retención
de agua, hinchamiento, etc.
En cuanto al segundo grupo, podemos incluir propiedades como precipitación, gelificación,
coagulación, etc.
Dentro del tercer grupo, aludiremos a propiedades relacionadas con fenómenos de tensión
superficial, como son propiedades emulsionantes y aireantes.
Podemos admitir que en muchas ocasiones los fenómenos apuntados dependen de más de
una propiedad, y que por tanto, estos grupos no son completamente independientes; por
ejemplo, dentro del fenómeno de gelificación están implicadas no sólo las interacciones
proteína-proteína, sino también las interacciones proteína-agua, y lo mismo sucede con los
fenómenos de solubilidad y viscosidad.
Tras una extracción higiénica de la sangre de animales de abasto en los mataderos, mediante
la utilización de un cuchillo hueco que succiona directamente del sistema circulatorio del
animal, esta sangre es enfriada a +4ºC y mantenida a dicha temperatura hasta que una
centrifugación posterior permite separar la fracción plasmática de la globular. La concentración
y posterior secado en torre de atomización de la fracción plasmática, nos permite aislar un
producto en polvo cuya composición proteica está formada por albúminas, globulinas y
fibrinógeno.
En forma de polvo el plasma contiene aproximadamente un 70% de proteína.
El uso del plasma en polvo en industria cárnica es debido a sus características tecnológicas, y
también por su analogía y complementariedad con las proteínas del músculo. El propio
músculo contiene una parte residual de plasma, y se usa en prácticamente todos los productos
de charcutería.
El plasma es una proteína cárnica altamente funcional. Es 100% soluble, presenta excelentes
propiedades emulsionantes y alta capacidad de retención de agua, formando geles
termoplásticos de gran dureza y elasticidad. El plasma gelifica por calor.
La gelificación además actúa sobre la ligazón de los distintos músculos en el reformado y
moldeo de los jamones, incrementando la cohesión de las lonchas. También tiene un efecto
positivo en la textura del producto, pero manteniendo la elasticidad. El conjunto de estas
propiedades permite un loncheado fácil y rentable, ya que, aumenta la velocidad de loncheado,
y disminuyen las mermas por lonchas rotas o incompletas.
Una de las limitaciones del plasma es el sabor. El sabor le limita el número de aplicaciones
posibles. La aplicación más importante son los productos cárnicos, especialmente los
productos cárnicos cocidos.
2.2.2 COMPOSICIÓN
Proteína: 68%
Humedad: 8%
Cenizas: 13%
Grasa: 3%
Color polvo: beig claro
Color del gel: blanco
PH (solución 10%) 6,5
Jamón cocido, jamón de pavo, fiambre de alto rendimiento, bacon ahumado, lomo cocido, etc
BENEFICIOS
No incrementa la viscosidad de la salmuera, pues es totalmente soluble. Eso facilita el
reparto de la salmuera y su introducción en la carne, lo que da como resultado una
mejor curación de la carne y un producto más homogéneo.
La gelificación del producto es más homogénea y estable, ya que el plasma gelifica
paralela y conjuntamente a la miosina, proteína principal de la carne, logrando una
sinergia que mejora el comportamiento en la cocción.
Reducción de costes. Aumentando el redimiento del producto final, debido a la alta
retención de agua del plasma.
Mejora la rebanabilidad. El plasma aumenta la textura cárnica del producto, lo que
facilita la rebanabilidad.
Debido a comportamiento del plasma en la cocción, disminuimos el agua libre en el
producto, establilizando la retención de agua en el producto empaquetado, reduciendo
la sinéresis.
APLICACIONES
BENEFICIOS
APLICACIONES
USO: incorporación en polvo al principio del proceso, tanto en amasadora como en cutter.
DOSIS: 0,5 – 1%
BENEFICIOS
Reducción de costes.
Aumenta la ligazón del producto.
Evita la sinéresis de grasa y agua.
Aumenta el rendimiento en cocción.
Mejora la rebanabilidad y la textura del producto. El plasma aumenta la textura del
producto, aportando un corte termoplástico que facilita la rebanabilidad.
Aporta un mordiente cárnico. A diferencia de otras proteínas como la soja, la cual
provoca en al producto final sensación harinosa, el plasma aporta una textura cárnica,
aumentando la resistencia a la penetración.
APLICACIONES:
El grano de soya está compuesto de un 30 por ciento de hidratos de carbono (de los cuales el
15 por ciento es fibra), un 18 por ciento de aceite (85 por ciento insaturado), un 14 por ciento de
humedad y un 38 por ciento de proteína. La soya es la única legumbre que contiene los nueve
aminoácidos esenciales, por lo que está clasificada como proteína completa de alta calidad.
Sus beneficios nutritivos incluyen el ser una buena fuente de fósforo, potasio, vitaminas B, zinc,
hierro y el antioxidante vitamina E.
Los granos de Soja no son solo fáciles de digerir, sino que además cuidan de la tierra. El cultivo
de este grano en los [Link]. ha aumentado drásticamente de 10.2 millones de acres en 1944 a
73.8 millones en 1999. En la actualidad es el tercer grano cultivado en [Link]. y provee
aproximadamente el 50% de la provisión mundial.
La harina de soya es el producto más básico de la proteína de soya. Se elabora moliendo
hojuelas de soya a las que previamente se les ha extraído la cascarilla y el aceite. La harina de
soya es, aproximadamente, un 50 por ciento de proteína por peso y tiene el característico sabor
"leguminoso" asociado a la porción de hidratos de carbono del poroto de soya.
Los concentrados de proteína de soya se elaboran eliminando una parte de los hidratos de
carbono de los porotos de soya a los que previamente se les ha extraído la cascarilla y el
aceite. El método que más suele utilizarse para la fabricación de concentrados de proteína de
soya es el de la extracción por alcohol, aunque dicho método provoca la pérdida de
isoflavonas. La cantidad de compuestos solubles en alcohol, como las isoflavonas y las
saponinas, que quedan en los concentrados de soya depende del material utilizado en el
proceso de extracción (agua o alcohol). Los concentrados de proteína de soya retienen la
mayoría de la fibra presente en los granos de soya originales, y deben contener un mínimo de
un 65 por ciento de proteínas en base seca. Suelen utilizarse como ingredientes funcionales o
nutritivos en una amplia variedad de productos alimenticios.
Las proteínas aisladas de soya se obtienen mediante un proceso en el que se emplea la
extracción por agua y se somete a los granos de soya a una temperatura mínima. Este
producto prácticamente no contiene hidratos de carbono ni grasa, y no tiene el característico
sabor "leguminoso" de los granos de soya. Las proteínas aisladas de soya así conseguidas
retienen los componentes bioactivos que están naturalmente presentes en los granos de soya,
y son un 90 por ciento de proteína en base seca. Las proteínas aisladas de soya son las
proteínas elegidas para las fórmulas de alimentación infantil basadas en la soya, y suelen
utilizarse como alternativas nutritivas, funcionales y económicas a las proteínas tradicionales en
barras nutricionales, bebidas, productos horneados, panes, cereales, carnes de aves, carnes
rojas y productos a base de mariscos y pescados.
Aspectos nutricionales:
Aspectos económicos:
· Optimiza el uso de las materias primas y los rendimientos de la carne, manteniendo al mismo
tiempo una textura consistente y característica de la carne
· Fácil incorporación a los procesos existentes, con una mejor retención de los
aderezos/salmuera y posibilidades de una mayor producción
Pasteurizados
1. Carne rojas – hamburguesas de carne, aderezos para cubrir pizzas, salchichas ahumadas,
salame cocido, albóndigas de carne
Funcionales:
· Mejora el control de los procesos, la viscosidad del rebozado de la carne y mantiene las
características de formación
· Ofrece la textura y el aspecto característicos de la carne
· Reduce la contracción, mejora la suculencia y la estabilidad del sabor durante los períodos de
congelación prolongados
Nutricionales:
Económicos:
· Reducción del costo de la pieza de carne por la sustitución de carne magra y/o mayor
aprovechamiento de los ingredientes cárnicos menos costosos
· Reducción del costo total en un 10-20% vs. carne pura, conservando la calidad
2.3.4 TEXTURIZADOS
1. Hamburguesas
2. Pastel de carne picada tipo empanada para desayuno
3. Análogos de carne picada
4. Análogos de carne de ave
1. Salchichas
2. Fiambres (fetas)
1. Carne vacuna
2. Carne de cerdo
3. Pollo
Funcionales:
· Mejora el sabor y los atributos de textura, comprendiendo desde una propagación pareja
hasta el tipo de partícula característica de la carne picada y fibras tipo filamento.
· Garantiza la estructura, cohesión y consistencia en los alimentos vegetales con una variedad
de características alimenticias en el producto final.
- emulsionada
- picada/molida
- en tiras
- piezas enteras, rebanadas o filetes
Nutricionales:
· Los productos elaborados a base de soja o aislado de soja pueden presentar niveles de grasa
controlados y capitalizar las percepciones de los consumidores en cuanto a que los productos
cárnicos y análogos de carne que incluyen proteína de soya tienen menor contenido graso y
son más beneficiosos para la salud.
Económicos:
Las propiedades funcionales son resultado de las propiedades intrínsecas de las proteínas
séricas nativas, después de verse afectadas por una serie de factores extrínsecos como
puedan ser, el proceso de fabricación de la proteína, los ingredientes presentes en los
alimentos y sus condiciones de procesado.
En general, todas las proteínas mencionadas tienen efectos positivos y negativos, por lo que
para usarlas en jamón cocido resulta muy interesante utilizar mezclas que combinen las buenas
propiedades que presentan reduciendo a un mínimo la incidencia de las malas.
Los hidrolizados de proteínas no tienen capacidad de retención de agua, salvo por su efecto
depresor de la actividad de agua, por lo que su uso se limita a funciones de aporte proteico y
de saborización. Como aporte proteico los más empleados son los hidrolizados de colágeno
(que realizan un aporte de más del 100% en proteínas, ya que en el análisis de colágeno el
nitrógeno debe multiplicarse por 5.5 para obtener la proteína total mientras que en el producto
cárnico el contenido de nitrógeno se multiplica por 6.25, y los hidrolizados de colágeno suelen
tener más del 90% en proteínas), y los hidrolizados de carne de recuperación. Se usan también
en pequeñas dosis por su aportación de sabor los hidrolizados de proteínas vegetales, que
deberían contemplarse dentro del grupo de saborizantes.
3 HIDROCOLOIDES
En las piezas cocida de alto rendimiento el aporte de agua es importante y, ni las proteínas del
músculo, ni las proteínas añadidas permiten la constitución de una red estructurada
suficientemente firme como para dar al producto acabado una textura aceptable para el
consumidor y una buena aptitud para el corte. En estos casos, la red se refuerza mediante la
adición de carragenatos.
3.2 QUE SON CARRAGENATOS
Son extractos de algas rojas de la familia de las Rhodophyceae. Los carragenatos están
constituidos por cadenas de galactosa sobre las cuales se anclan radicales sulfato. Los tres
tipos, kappa, iota y lambda, se distinguen por el número y la posición de los grupos sulfato y la
presencia o no de puentes 3-6 anhidro galactosa. Estas diferencias de constitución les
confieren propiedades diferentes y por esta razón a menudo se comercializan mezclados.
Estructura Molecular
Solubilidad
Soluble a 70ºC Soluble
Agua caliente
Insoluble Soluble
Soluble a 70ºC
Agua fria
Insoluble Insoluble
Insoluble
Disolventes orgánicos
Insoluble
Gelificación
Congelación/descongelación No Si Si
estable.
Estabilidad
La calidad del carragenato de formar un gel en productos cárnicos ha demostrado una serie de
ventajas al aumentar:
rendimiento
consistencia
untabilidad
cohesividad
y al disminuir:
purgado
contenido graso
pérdida en el corte
Durante el procesado de la carne, el agua es añadida como tal o como salmuera. Esto, hasta
un cierto punto, influye en la jugosidad y consistencia del producto final.
Aquí es donde el carragenato ayuda al productor mediante una reducción tanto en la pérdida
en la cocción como en el purgado. Debido a su capacidad de formar una estructura gelificada
en la carne, el carragenato crea una consistencia/estabilidad en el producto.
Al utilizar por ejemplo el tipo kappa, el cuál da una estructura muy firme, el producto cárnico, al
ser enfriado, dará un corte muy mejorado y un mejor adhesión en el producto final, resultado de
la combinación del gel del carragenato con las proteínas extraídas.
Las combinaciones de los principales tipos de carragenatos, kappa, iota, lambda, han hecho
posible el crear productos hipograsos con muy buena untabilidad, como es el caso de los patés
de higado, mediante una sustitución de la grasa por agua y carragenato.
Para evitar la formación de grumos es preferible mezclarlos en seco con el resto de los
ingredientes como la sal o el azúcar antes de añadirlos a la salmuera o de incorporarlos en el
malaxador.
El carragenato elegido para la salmuera no debe desarrollar en frío una viscosidad demasiado
elevada con el fin de que se pueda inyectar en el músculo y difundirse en él.
Sin embargo, con el fin de que el carragenato permanezca en suspensión, sin decantación en
la cuba de preparación de la salmuera y para asegurar una inyección de salmuera de
composición constante, se añade goma xantana, que desarrolla en frío una ligera viscosidad y
tiene un papel “suspensor”, y se mantiene la salmuera en agitación.
Es importante añadir el gelificante a la salmuera después de las sales con el fin de retardar su
hinchamiento. El agua utilizada para la disolución de las sales, no está disponible para la
hidratación de los carragenatos.
Cuando las sales difunden en el músculo rico en agua, su concentración en la fase acuosa
disminuye, y entonces en el carragenato dispone de bastante agua para hincharse.. el
carragenato es soluble en caliente y no en frío y por lo tanto, el máximo de hinchamiento
aparece durante el ascenso de la temperatura.
80% de galactomananos
6% de proteínas
1% de celulosa
1% de cenizas
12% de humedad
La goma de garrofín no altera los sabores y los olores de los productos a los cuales se
incorpora, y también hay que recordar su absoluta ausencia de nocividad.
Como dosis de empleo se puede indicar un límite máximo del 1%, adecuándose a la legislación
vigente sobre cada producto.
Cuadro resumen:
80% de galactomananos
5% de proteínas
2% de fibra bruta
1% de cenizas
12% de agua
La pureza comercial de la harina de semilla de guar y loa compatibilidad con otras gomas son
análogas a la goma garrofín.
La goma de guar no altera los sabores y los olores de los productos a los cuales se incorpora, y
también hay que recordar su absoluta ausencia de nocividad.
Como dosis de empleo se puede indicar un límite máximo del 0,5%, adecuándose a la
legislación vigente sobre cada producto.
4 ALMIDONES Y FÉCULAS
4.1 INTRODUCCIÓN
Los almidones y féculas son unas de las materias primas naturales más abundantes, siendo
ingredientes primordiales en muchos productos alimenticios.
Como hidratos de carbono, el almidón y la fécula poseen gran poder nutritivo, pero en
alimentos preparados y precocinados su capacidad para modificar y controlar las
características físicas del productos son igualmente importantes.
Utilizados como espesantes en una amplia variedad de productos, es muy importante que
confieran la textura y la palatabilidad adecuados.
4.2 ESTRUCTURA
La composición y estructura de los almidones y féculas varía de acuerdo con su origen vegetal,
pero todos los almidones y féculas contienen dos tipos de moléculas, una conocida como
amilosa y la otra como amilopectina.
4.3 PROPIEDADES
Tanto los gránulos de almidón como de la fécula son insolubles en agua fría y sedimentan
cuando se detiene la agitación. Al calentar una suspensión de almidón y fécula el hinchamiento
de los gránulos se produce a una temperatura específica para cada tipo.
Los gránulos de almidón y fécula aumentan varias veces su volumen original i pierden la
estructura granular propia por encima de una determinada temperatura.
Un tipo determinado de almidón o fécula dará lugar a pastas con estructura y viscosidades
características. Puede observarse el comportamiento de los almidones y féculas durante la
cocción, mediante la utilización de un viscoamiligráfico Brabender, que nos proporciona perfiles
que dan una indicación del comportamiento de un almidón o fécula determinado bajo
condiciones distintas de temperatura, pH y agitación.
Gráfica 1.- Viscoamilográfico de Bradender de almidones y féculas.
4.5 RETROGRADACIÓN
Este fenómeno, llamado retrogradación, provoca que las soluciones se vuelvan opacas y
formen geles rígidos que finalmente pueden dejar agua libre, en un proceso conocido como
sinéresis, que en la mayoría de los casos es irreversible. Es importante tener en cuenta esta
tendencia a la retrogradación de los almidones y féculas cuando deban escogerse para una
aplicación específica.
4.6 CLASSIFICACIÓN
Los almidones y féculas nativos, utilizados ampliamente en la industria alimenticia, tienen una
resistencia limitada a las condiciones físicas aplicadas a los modernos procesos de
elaboración de productos alimenticios.
Los fabricantes están interesados principalmente en las características funcionales de los
almidones y féculas, que proporcionas a sus productos las propiedades sensoriales finales:
Apariencia, estructura, textura y sabor.
Estas propiedades están intimamente relacionadas con el comportamiento reológico del
almidón o fécula.
Los almidones y féculas nativos pueden ser modificados de varias maneras. Sin embargo,
solamente un número limitados de ellas son importantes para la industria alimenticia, la
mayoría de las cuales se ponen de relieve a continuación.
Las principales razones para emplear aditivos en la industria alimentaria incluyen razones económicas y sociales, como aumentar la durabilidad de los alimentos, facilitando su distribución y reducción de costos; razones psicológicas y tecnológicas, al hacer los alimentos más atractivos al consumidor mediante colorantes y tratamientos que serían imposibles sin los aditivos; y razones nutricionales para evitar la degradación del valor nutritivo de los alimentos y prevenir la formación de compuestos tóxicos, como el riesgo de botulismo en alimentos enlatados si no se adicionan nitratos y nitritos, a pesar de ser cancerígenos .
En España, los aditivos alimentarios se regulan a través de listas positivas, donde solo los aditivos aprobados pueden utilizarse. La autorización de aditivos requiere demostrar necesidad tecnológica, no presentar peligro para la salud, y ofrecer ventajas al consumidor. La regulación está en línea con las normativas de la Comunidad Europea y recomendaciones de FAO y OMS. Este sistema es de carácter restrictivo, contemplando evaluaciones científicas exhaustivas antes de su autorización .
Las tendencias actuales en la regulación global de aditivos alimentarios incluyen esfuerzos para armonizar legislaciones a fin de facilitar el comercio internacional y reducir el número de sustancias permitidas para evitar riesgos inesperados a la salud. El desafío principal es equilibrar las diferencias culturales y normativas entre regiones como Estados Unidos y Europa, mientras se adapta la regulación al avance científico constante, garantizando seguridad sin poner trabas al comercio .
Las proteínas de soja aportan beneficios nutricionales al proporcionar una fuente de alta calidad de proteínas comparable a la carne magra, la leche y el huevo. No contienen colesterol ni grasa, atendiendo a la demanda de productos más saludables. Las proteínas de soja retienen componentes bioactivos de la soja, lo cual es altamente beneficioso. También contribuyen a la mejora de la textura y disminuyen la contracción en diversos productos .
Las propiedades intrínsecas de las proteínas lácteas, como su solubilidad y capacidad emulsionante, influyen significativamente en su uso funcional, ya que determinan su integración y estabilidad en productos alimenticios. Estos aspectos son además afectados por condiciones extrínsecas durante su procesamiento, como temperatura y composición de ingredientes. La adaptabilidad de las proteínas lácteas a diferentes pH y temperaturas permite su uso en una variedad de productos mientras se mantienen sus características emulsionantes y sensoriales .
Los aditivos desempeñan un papel crucial en la conservación de alimentos al prevenir el crecimiento de microorganismos y alargar así la vida útil de los productos. Por ejemplo, la adición de nitratos y nitritos en alimentos enlatados impide el desarrollo de Clostridium botulinum, evitando botulismo. Aunque estos compuestos son cancerígenos, su uso es justificado debido al mayor riesgo asociado sin ellos, demostrando una gestión de riesgos equilibrada entre seguridad alimentaria y posibles efectos nocivos .
Desde el punto de vista legal, el uso de aditivos y extensores se determina bajo normativas que limitan su concentración máxima para garantizar que no afecten las características esenciales del producto. Su empleo debe obedecer la legislación vigente en cuanto a normas de calidad y valor nutricional, asegurando que el producto se comercialice bajo las especificaciones adecuadas y manteniendo el equilibrio entre los beneficios económicos y el cumplimiento normativo .
El enfoque regulatorio en Estados Unidos se centra en las listas GRAS, que incluyen sustancias consideradas seguras, y hacen una distinción entre Direct Food Additives y Indirect Food Additives. En contraste, Europa sigue el sistema de listas positivas bajo el Codex Alimentarius Mundi, lo que implica una prohibición general de aditivos a menos que estén específicamente aprobados. Ambos sistemas se esfuerzan por integrar criterios científicos en la regulación pero difieren en metodología y ejecución .
Las propiedades funcionales de las proteínas son características no nutricionales que justifican su uso en alimentos, influyendo en sus características sensoriales como textura. Estas propiedades incluyen interacciones proteína-agua (solubilidad, viscosidad), interacciones proteína-proteína (gelificación, coagulación), y propiedades de superficie (emulsión, aireación). Influencian la textura, cohesión y la capacidad del alimento para retener agua, aspectos cruciales en la formulación de productos alimenticios .
Los aditivos alimentarios contribuyen a la economía y distribución al prolongar la vida útil de los alimentos, lo que permite una mejor gestión de inventarios y reducción de costos. Esto facilita la asignación homogénea de alimentos a lo largo del tiempo, reduciendo desperdicios y permitiendo precios más accesibles para los consumidores. Además, la mejora en atractivo visual y consistencia de los productos aumenta su aceptación en el mercado .