4. EL FOMENTO DE LA CREATIVIDAD.
3
IMPLANTACIÓN DE PROCESOS DE
GESTIÓN DE LA INNOVACIÓN MEDIANTE LA APLICACIÓN DE NUEVAS
TECNOLOGÍAS.
4.1. BRAINSTORMING
4.2. IDENTIFICACIÓN Y VALORACIÓN DE ATRIBUTOS DEL PRODUCTO.
4.3. MARKETING LATERAL
5. INGENIERÍA Y DESARROLLO
5.1. REINGENIERÍADEPROCESOS
5.2. ANÁLISIS MODAL DE FALLOS Y EFECTOS(AMFE)
5.3. DISEÑO PARA LA FABRICACIÓN Y EL ENSAMBLAJE (DPFE)
5.4. INGENIERÍA CONCURRENTE (IC)
5.5. DISEÑO, FABRICACIÓN E INGENIERÍA ASISTIDOS POR ORDENADOR
(CAD/CAM/CAE)
6. MEJORA CONTINUA Y PROTECCIÓN INDUSTRIAL
6.1. MEJORA CONTINUA (MC)
6.2. PROTECCIÓN Y EXPLOTACIÓN DE LOS RESULTADOS DE I+D+i
4. EL FOMENTO DE LA CREATIVIDAD.
4.1. BRAINSTORMING
La herramienta brainstorming, o tormenta de ideas, se basa en el principio de sinergia,
según el cual el resultado del trabajo en grupo es mucho mayor que el resultado
obtenido por el mismo número de personas de manera individual. Este es un principio
fundamental
para la optimización de resultados de la empresa siendo, a su vez, el principal fin del
trabajo en equipo.
Su propio nombre, tormenta de ideas, permite intuir su fin último y su metodología:
conseguir un listado de ideas creativas a través de la espontaneidad de un grupo
implicado en una problemática concreta.
Se utiliza, por tanto, cuando se pretende:
Obtener el máximo rendimiento creativo de un equipo de trabajo.
Generar un número extenso de ideas.
Identificar oportunidades para la mejora.
Descubrir conceptos nuevos.
Plantear alternativas a problemas.
Para que el resultado de la herramienta sea óptimo, se necesita seguir una
metodología en la que se incluyen una serie de normas a cumplir:
Fase 1. Definición del tema que se va a tratar.
Fase 2. Se nombra al director de la sesión, moderador.
Fase 3. Se explican las “reglas de juego” a cada uno de los participantes.
Fase 4. Se plantean las ideas y se recogen en un listado por escrito.
Fase 5. Se contrastan las ideas de cada uno de los participantes, el moderador las
recoge en un único listado, agrupándolas por conceptos.
Fase 6. Se leen todas las ideas aportadas y se realiza una segunda vuelta; las primeras
ideas, normalmente, despiertan caminos creativos.
Normas:
El objetivo es conseguir las mejores ideas de manera grupal; para ello, se debe intentar
huir del miedo a equivocarse. Por consiguiente, la primera regla es no criticar ninguna
de las ideas que surjan de la espontaneidad.
Fijación de objetivos. Por ejemplo:
Definición de las debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades de la empresa.
Análisis DAFO de la empresa.
Determinación de la posición competitiva de cada línea de productos.
Determinación subjetiva de la ubicación de cada línea de producto en la matriz BCG.
Determinar los principales atributos del producto y qué necesidades satisface cada uno
de ellos.
Identificar los principales aspectos a investigar en la vigilancia tecnológica.
4.2. IDENTIFICACIÓN Y VALORACIÓN
DE ATRIBUTOS DEL PRODUCTO.
La herramienta denominada Valoración de Atributos del producto (VAP) trata de
conocer qué atributos del producto son los más importantes de cara a la decisión de
compra, para destinarles los mejores recursos, creando así ventajas diferenciales. Esta
herramienta se utiliza en el Proyecto Diseña Producto, en la metodología elaborada por
el CADI (Centro Aragonés de Diseño Industrial).
Los pasos a seguir son:
1º. Desarrollar una lista amplia con los atributos del producto, añadiendo también los
exigidos por las propias características del mismo. De esta lista habrá que ir eliminando
los innecesarios, hasta quedar con un máximo de los 10 atributos más importantes del
producto.
La elaboración del listado de atributos se estructura de la siguiente manera:
Se recomienda realizar la identificación de atributos del producto mediante la
herramienta brainstorming.
Se trata de “interrogar al producto” sobre cuáles son las necesidades que satisface,
partiendo de la necesidad más genérica hacia la más específica.
Todo producto parte de una satisfacción genérica y, por tanto, prioritaria a la hora de
realizar cualquier cambio/mejora sobre el mismo. Los atributos del producto que se
dirigen a la satisfacción genérica son considera dos atributos principales.
Existe, por otro lado, un conjunto de atributos de producto que satisfacen necesidades
derivadas.
2º. Jerarquizar por orden de importancia en la decisión de compra final, ordenándolos
de mayor a menor influencia en la compra.
3º. Jerarquizar por orden de mayor a menor cantidad los recursos que se destinan al
desarrollo, producción, Marketing, etc. de esos atributos, factores.
4º. Marcar las diferencias que se originan en la comparación de ambas pirámides.
5º. Decidir si cada una de las diferencias es importante de cara a la decisión de
compra.
4.3. MARKETING LATERAL
La información que se incluye en el presente apartado está extraída del libro:
Marketing Lateral, nuevas técnicas para encontrar las ideas más rompedoras, de Fhilip
Kotler y Fernando Trías de Bes. Pearson, Prentice Hall.
El resumen que aquí se incluye sobre este libro no pretende describir la metodología
con el detalle suficiente como para ser utilizada, entendiendo que para este objetivo es
necesario leer el libro. Y precisamente, el objetivo de este resumen es introducirlos
contenidos del libro invitando a aquellos que consideren la metodología del marketing
lateral útil y aplicable a sus empresas, amplíen la información aquí expuesta con la
lectura del mismo.
El marketing lateral, concepto desarrollado por Kotler y Trías de Bes, busca como
resultado la innovación denominada “radical”, que consiste en crear algo
completamente nuevo respecto a lo establecido, o realizar un salto lateral sobre los
planteamientos demarketing tradicional o marketing vertical.
La principal base teórica del concepto es la de dar un salto lateral en el proceso
secuencial y lógico del marketing tradicional, que partiría de la definición del mercado
y su división en segmentos y nichos hasta que éste sea completamente abordado.
La saturación actual de los mercados invita a plantear a estos dos autores la
posibilidad de considerar otros nuevos que amplíen los ya saturados, lo que implica, a
su vez, la adaptación de los productos a los mismos.
Según dichos autores, el marketing tradicional plantea una serie de innovaciones
posibles, que se muestran en la siguiente tabla:
Marketing lateral frente al marketing vertical. El marketing lateral busca la
satisfacción de nuevas necesidades, o situaciones de compra no consideradas
previamente.
El marketing lateral va de lo concreto a lo global, es un proceso mucho más creativo,
exploratorio, probabilístico.
Es importante tener en cuenta que el marketing lateral y el marketing vertical son
complementarios.
El marketing lateral implica una transformación radical sobre el producto, que puede
repercutir en la redefinición de nuestro mercado, nuestros canales e incluso de la
misión de la empresa.
Las innovaciones que proceden de un proceso de marketing vertical son más fáciles de
asimilar y comprender por parte de los clientes.
Tenga en cuenta que a la hora de elegir entre las dos versiones de un nuevo producto,
muchas empresas optarán por la más fácil, aunque la otra pueda ser realmente nueva
y diferente. El beneficio esperado se calcula multiplicando la probabilidad de éxito por
el margen total esperado:
Rendimiento de la inversión = probabilidad de éxito x volumen.
Beneficio esperado = probabilidad de éxito x volumen x margen.
Las innovaciones de marketing vertical tienen una elevada probabilidad de éxito, pero
un reducido volumen incremental en mercados maduros y fragmentados.
Normalmente, esto produce resultados pobres.
Por el contrario, las innovaciones de marketing lateral pueden tener una probabilidad
de éxito mucho menor, pero si obtienen éxito, el volumen obtenido puede ser
extremadamente elevado.
Otro aspecto a tener en cuenta es que las innovaciones que provienen del proceso de
marketing vertical son más fáciles de crear.
Del mismo modo las innovaciones del marketing vertical son más rápidas y baratas de
fabricar.
Resumiendo: “El marketing lateral es un proceso de trabajo que, aplicado a productos
o servicios existentes, genera productos y servicios nuevos e innovadores que
proponen necesidades, usos, situaciones o público objetivo que en la actualidad
permanecen sin cubrir. Por lo tanto, es un proceso que ofrece una elevada probabilidad
de crear nuevas categorías o mercados”.
Por ello, hay que tener en cuenta que el marketing lateral es un proceso.
Este proceso es metódico, sigue una secuencia organizada.
Se aplica a un objeto existente (un producto, servicio o un negocio).
Produce una innovación que en muchos casos puede ser una nueva subcategoría,
categoría o mercado.
Y puede proporcionar una respuesta a cualquiera de estas preguntas:
¿Qué necesidades puedo satisfacer con mi producto si lo cambio?
¿Qué otras necesidades puedo incorporar a mi producto?
¿Qué consumidores no potenciales podría alcanzar cambiando mi producto?
¿Qué más puedo ofrecer a mis clientes/consumidores actuales?
¿En qué otras situaciones pueden utilizarse mi producto si lo cambio?
¿Qué otros productos pueden cubrir las situaciones o usos de mi producto actual?
¿Para qué más puede utilizarse mi producto?
¿Qué otros productos pueden generarse a partir de mi producto actual?
¿Qué sustitutos puedo generar para atacar a un producto dado?
METODOLOGÍA
A continuación se incluye una breve introducción a la metodología del marketing
lateral. Se insiste en que para la aplicación de la metodología, resulta necesario
ampliar la información incluida en este apartado con la del libro, ya que, tal y como se
indica anteriormente, el marketing lateral es un método y como tal sigue una
secuencia organizada explicada en su totalidad en el citado libro.
La introducción puede servir de referencia para la aplicación del pensamiento creativo,
utilizado tanto en el marketing lateral como en el vertical.
Así, el pensamiento creativo sigue tres pasos sencillos planteados por Edward de Bono
en su libro: Serious Creativity: Using the Power of Lateral Thinking to Create New Ideas
(Nueva York: HarperBusiness, 1992) y son los siguientes:
1º. Selección de un foco.
2º. Realizar un desplazamiento lateral para generar un estímulo.
3º. Realizar una conexión.
En un ejemplo muy clarificador, utilizado por Kotler y Trias de Bes en su libro, es aquel
en el que como foco se hace uso del concepto FLOR.
El desplazamiento lateral se produce como una interrupción en el medio de una
secuencia de pensamiento lógic a. Por ejemplo, un posible movimiento lateral del
hecho de que “las flores mueren” podría ser “las flores que nunca mueren”.
LATERAL
Un desplazamiento lateral aplicado a un objetivo suele crear una desconexión, un
vacío. Se crea un “vacío” entre “for” y “nunca muere”. Este vacío, que parece un
problema, en realidad es el estímulo para la creatividad.
Esto ocurre porque el cerebro es un sistema autoorganizado que fuerza las conexiones
continuamente.
Si dos ideas desconectadas son expuestas a nuestra mente, nuestro pensamiento
realizará los movimientos adicionales necesarios para realizar una conexión.
Esta técnica para incentivar la creatividad puede ser aplicada para cualquier proceso
creativo, no estrictamente para el marketing lateral.
Un concepto que encaja perfectamente en el vacío dejado por “las flores nunca
mueren” puede ser el de una flor artificial.
Esta herramienta es muy útil para cualquier innovación, ya que la creatividad es el
resultado de conectar dos ideas que, en principio, no tenían ninguna conexión aparente
o inmediata.
En el libro se amplía la metodología con ejemplos claros para ser aplicada sobre el
producto, el mercado, y el resto de variables de marketing mix: precio y comunicación.
El libro propone, igualmente, seis operaciones básicas para aplicar sobre un foco e
interrumpir el pensamiento lógico, que resumen casi todas las operaciones propuestas
por muchos autores; concretamente Kotler y Trías de Bes aseguran haber analizado
más de 250 técnicas creativas. Llegan a la conclusión de que casi todas las técnicas
creativas se basan esencialmente en una o más de las seis técnicas de desplazamiento
lateral que incluyen en su libro, explicando con detalle su aplicación. Son las
siguientes:
Sustituir, invertir, combinar, exagerar, eliminar y reordenar.
5. INGENIERÍA Y DESARROLLO
5.1. REINGENIERÍA DE PROCESOS
La Reingeniería de Procesos, del inglés, Business Process Reengineering o BRP,
popularizada por Hammer y Champy, aparece documentada por primera vez en un
artículo del primero en 1990, y en 1993 es descrita en el libro “Manifiesto para la
Revolución de los Negocios”.
Es definida por estos autores como sigue: “Reingeniería es la revisión fundamental y
el rediseño radical de procesos para alcanzar mejoras espectaculares en medidas
críticas y contemporáneas de rendimiento, tales como costos, calidad, servicio y
rapidez”.
Propone, por lo tanto, una reformulación de los procesos de la organización que
conlleven mejoras en la gestión.
La Reingeniería de Procesos exige cuestionarse los aspectos más básicos de los
procesos de la empresa, respondiendo a preguntas del tipo “¿Qué hacemos? ¿Por qué
lo hacemos?, ¿Por qué lo hacemos así?, ¿es ésta la mejor manera de hacerlo?”. Es
decir, se someten a revisión los principios básicos, concentrándose en lo que la
empresa “debe ser” más que en lo que “es”.
Extraído de la experiencia del Boston Consulting Group, se cifran en doce los principios
clave en que debe basarse la BPR:
1. Apoyo y liderazgo del Programa de la gerencia de primer nivel o nivel estratégico.
2. La estrategia empresarial debe guiar y conducir los programas de la BPR.
3. Objetivo último: creación de valor para el cliente.
4. Concentración en los procesos, no en las funciones.
5. Metodología de trabajo mediante la creación de equipos
6. Medición y análisis de las necesidades y nivel de satisfacción de los clientes en un
sistema básico de retroalimentación para el control del cumplimiento de los objetivos.
7. Flexibilidad. El Programa debe estructurarse en un plan de actuación susceptible de
ser corregido en función de las evaluaciones parciales de resultados.
8. Personalización. El programa de Reingeniería debe adaptarse a la situación concreta
de cada negocio.
9. Medición y control del grado de cumplimiento de los objetivos.
10. Factor humano: consideración de la aparición de fenómenos de resistencia al
cambio, que deberán ser evitados o minimizados para garantizar el éxito del Programa
y evitar retrasos.
11. Consideración de la Reingeniería como un proceso continúo.
12. Comunicación: el Programa debe contemplar como aspecto esencial la correcta
comunicación interna a todos los niveles de la organización, así como externa.
PROCEDIMIENTO
Si bien se recogen opiniones que indican que no existe una metodología estándar para
una Reingeniería de Procesos, y que ésta dependerá de las peculiaridades y
circunstancias de la organización, se pueden identificar las siguientes etapas:
1.- Determinación de objetivos de la reingeniería, cualitativos y cuantitativos ([Link].
reducción de costes, nivel de satisfacción de los clientes…).
2.- Identificación de los procesos estratégicos y operativos existentes. Puede ser de
utilidad el empleo de herramientas como el Mapa de Procesos.
3.- Jerarquización de los procesos a rediseñar y elección del “proceso piloto”, en su
caso.
4.- Evaluación de los posibilitadores de la Reingeniería (tecnologías de la información,
creación de equipos…)
5.- Diagnóstico del proceso actual y desarrollo de la visión del nuevo proceso.
6.- Reingeniería estricta: creación y diseño del nuevo proceso. Puede realizarse por
equipos o personal enteramente subcontratado, por personal interno, o por equipos
mixtos, pero en cualquier caso, deberá implicarse a los trabajadores afectados en el
rediseño del proceso. Son de utilidad en esta fase las técnicas de generación de ideas
y, en la medida en que se conocen casos de Reingeniería de éxito, herramientas como
el benchmarking.
7.- Aplicación del nuevo proceso: control y medición de los resultados,
retroalimentación y rediseño, en su caso. Evaluación de objetivos.
Finalmente, una vez implementados los nuevos procesos rediseñados, suele
contemplarse la aplicación de herramientas como la Mejora Continua o el Despliegue
de la Calidad Total.
5.2. ANÁLISIS MODAL DE FALLOS Y EFECTOS (AMFE)
También conocido como AMFEC: Análisis modal de Fallos y Efectos y su Criticidad,
cuando hace especial hincapié en la gravedad de las consecuencias de los fallos, o, por
sus siglas en inglés, FMEA (Failure Mode and Effect Analysis) y/o en francés AMDE
(Analyse des Modes de Défaillance et de leurs Effets).
El Análisis Modal de Fallos y efectos es una herramienta de análisis para la
identificación, evaluación y prevención de los fallos potenciales que pueden aparecer
en un producto, en un servicio, o en un proceso.
Se trata de una de las herramientas clásicas empleadas en Calidad para identificación
y análisis de potenciales desviaciones de funcionamiento o fallos, preferentemente en
fase de diseño.
Sus primeras aplicaciones se produjeron en el ámbito de la industria aeroespacial
norteamericana en la década de los sesenta del pasado siglo, llegando incluso a
definirse en una norma militar de los Estados Unidos: “Procedimientos para la
realización de análisis de modo de fallos, efectos y criticidad”. En la industria civil fue
aplicado en los setenta por la empresa Ford y posteriormente por otros fabricantes de
automóviles, sector del que ha ido extendiéndose a otros ámbitos de actividad, donde
se ha desplegado como un método cuantitativo de gran utilidad para la prevención
integral de riesgos.
Como se ha indicado, su aplicación preferente se produce en la fase de diseño de un
producto o de un proceso; de cualquier proceso dentro de la empresa (diseño,
fabricación, montaje, comercialización, organización, administración…), y
fundamentalmente se aplicará a elementos o procesos clave en los que los eventuales
fallos puedan tener, por sus consecuencias, importantes repercusiones en los
resultados.
Las principales notas definitorias de la herramienta, identificadas por la mayoría de los
expertos, son las que siguen:
1.- Carácter preventivo.
2.- Sistematización.
3.- Priorización.
4.- Trabajo participativo
Con esta herramienta se facilita la tarea de identificación de los puntos críticos, con el
fin de eliminarlos o establecer un sistema preventivo (medidas correctoras) para evitar
su aparición o minimizar sus consecuencias. De esta manera, con su aplicación de
forma sistemática se configura como un riguroso procedimiento de detección y
prevención de defectos potenciales.
Los términos en los que se plantea el AMFE son los siguientes:
¿Qué puede ir mal? (Modos de fallo)
¿Cómo de mal puede ir? (Efectos)
¿Cómo se pueden evitar los fallos? (Análisis de causas)
Es habitual que los fallos materiales se asocien a la fase de diseño, y que el factor
tiempo juegue un importante papel: una detección tardía supondrá soluciones más
costosas. Ello evidencia la importancia de efectuar el análisis de potenciales fallos en
instalaciones, equipos, productos o procesos desde el inicio de su concepción y con la
vista puesta en su funcionamiento previsto. El AMFE permite relacionar de manera
sistemática una lista de posibles fallos con sus efectos, permitiendo analizar y valorar
acciones para suprimirlos o minimizarlos.
Los propósitos del AMFE son:
Identificar los modos de fallos potenciales y conocidos.
Identificar las causas y efectos de cada modo de fallo.
Priorizar los modos de fallo identificados de acuerdo al índice de prioridad de
riesgo (IPR) o frecuencia de ocurrencia, gravedad y grado de facilidad para su
detección.
El fundamento de la metodología es la identificación y prevención de las averías
conocidas o potenciales que se pueden producir en un equipo, y su priorización en
función de diferentes criterios:
Ocurrencia/Frecuencia: mide la repetición potencial u ocurrencia de un determinado
fallo, (probabilidad de aparición del fallo).
Severidad/Gravedad (grado de efecto o impacto del fallo): mide el daño normalmente
esperado que provoca el fallo, según la percepción del cliente o usuario. También cabe
considerar el daño máximo esperado, el cual iría asociado también a su probabilidad de
generación.
Detectabilidad (grado de facilidad para su identificación).
La evaluación de estos factores puede ser cualitativa y cuantitativa. En este último
caso lo habitual es emplear escalas numéricas (1-10) en las que el valor mínimo
corresponde a la menor probabilidad de ocurrencia, menor gravedad o severidad de
sus efectos.
Finalmente, con el producto de los valores de Ocurrencia, Severidad y Detectabilidad se
obtiene el IPR o NPR ya citado (Índice o Número Prioritario de Riesgo), que servirá para
clasificar en orden cada uno de los modos de fallos detectados en un sistema.
IPR= OxSxD
Una vez determinado el IPR, se inicia la evaluación sobre la base de definición de
riesgo. Usualmente este riesgo es definido por el equipo que realiza el estudio,
teniendo como referencia criterios como: menor, moderado, alto y crítico.
A título de ejemplo, en el sector del automóvil (Ford,1992) el criterio de riesgo se ha
interpretado de la siguiente forma:
Riesgo menor: no se realiza acción alguna.
Riesgo moderado: alguna acción se debe realizar.
Alto riesgo: deben realizarse acciones específicas.
Riesgo crítico: se deben realizar cambios significativos del sistema.
Modificaciones en el diseño y mejora de la fiabilidad de cada uno de los
componentes.
DESCRIPCIÓN DE LA HERRAMIENTA
A continuación se va a tratar de describir ordenada y resumidamente los pasos a
seguir, en general, para la realización de un Análisis Modal de Fallos y Efectos.
Cada empresa u organización debería adaptar la herramienta a sus características e
intereses, pero se propone una metodología en el siguiente sentido:
1. Selección de los procesos/operaciones clave.
2. Creación de un grupo de trabajo conocedor del producto/proceso en sus diferentes
aspectos, formado en aplicación de técnicas básicas de análisis de fallos y del AMFE.
3. El equipo recabará información sobre las premisas generales del proceso/producto,
funciones de servicio requeridas, datos históricos… y dispondrá de información sobre
prestaciones y fiabilidad de elementos clave del proceso/producto.
4. Planificación y ejecución del AMFE. Es fundamentalla aplicación de técnicas básicas
de análisis de fallos, como por ejemplo, los diagramas causa-efecto o diagrama de la
espina de Isikawa (o Ishikawa).
5. Cumplimentación del formulario del AMFE, asegurando la fiabilidad de datos y
respuestas por consenso.
6. Reflexión sobre los resultados obtenidos y emisión de las conclusiones sobre las
intervenciones de mejora requeridas.
7. Planificación de las acciones de mejora.
Desde un punto de vista formal, habitualmente se confecciona un formulario cuyas
casillas habrá que cumplimentar, y que servirá de guía para la recopilación de la
información. Se recomienda que la toma de datos siga esta secuencia lógica:
MODELO DE FORMULARIO
1. - La primera consideración será discernir
Si el AMFE que se va a realizar es de proyecto o de producto/proceso; y en cualquier
caso, deben seleccionarse sus elementos clave asociados al resultado esperado. Es
importante tener en cuenta que el objeto de análisis son elementos materiales con
unas especificaciones y características determinadas, y con unos modos de fallo que
hay que identificar y valorar.
2.- Denominación del componente e identificación
Debe identificarse el PRODUCTO o parte del PROCESO que se vaya a analizar,
incluyendo todos los subconjuntos y los componentes que forman parte del mismo,
bien sea desde el punto de vista de diseño del producto/proyecto o del proceso
propiamente dicho.
3.- Parte del componente. Operación o función
Se completa con distinta información dependiendo de si se está realizando un AMFE de
diseño o de proceso.
Para el AMFE de diseño se incluyen las partes del componente en que puede
subdividirse y las funciones que realiza cada una de ellas, teniendo en cuenta las
interconexiones existentes.
Para el AMFE de proceso se describirán todas las operaciones que se realizan a lo largo
del proceso o parte del proceso productivo considerado, incluyendo las operaciones de
aprovisionamiento, de producción, de embalaje, de almacenado y de transporte.
4.- Fallo o Modo de fallo
El "Modo de Fallo Potencial" se define como la forma en la que una pieza o conjunto
pudiera fallar potencialmente a la hora de satisfacer el propósito de diseño/proceso, los
requisitos de rendimiento y/o las expectativas del cliente.
Los modos de fallo potencial se deben describir en términos "físicos" o técnicos, no
como síntoma detectable por el cliente. El error humano de acción u omisión en
principio no es un modo de fallo del componente analizado. Es recomendable
numerarlos correlativamente.
Un fallo puede no ser detectable inmediatamente; esto como se ha dicho es un aspecto
importante a considerar y por tanto no debería nunca pasarse por alto.
5.- Efecto/s del fallo
Normalmente es el síntoma detectado por el cliente/usuario del modo de fallo
(percepción del cliente y repercusión en el sistema).
Se trata de una descripción de las consecuencias no deseadas del fallo que se puede
observar o detectar, y siempre deberían indicarse en términos de rendimiento o
eficacia del producto/proceso. Es decir, hay que describir los síntomas tal como lo haría
el propio usuario.
Cuando se analiza solo una parte se tendrá en cuenta la repercusión negativa en el
conjunto del sistema, para así poder ofrecer una descripción más clara del efecto.
Si un modo de fallo potencial tiene muchos efectos, a la hora de evaluar, se elegirán
los más graves.
6.- Causas del modo de fallo
La causa o causas potenciales del modo de fallo están en su origen y constituyen el
indicio de un defecto del diseño cuya consecuencia es el propio modo de fallo.
Deben consignarse aquí de la forma más detallada y extensa posible todas las causas
de fallo imaginables que puedan ser origen de cada modo de fallo, para que las
acciones correctoras puedan ser las adecuadas. Debe considerarse, así mismo, que un
modo de fallo puede ser originado por más de una causa.
7.- Controles actuales
En este apartado se deben reflejar todos los controles existentes actualmente para
prevenir las causas del fallo y detectar el efecto resultante.
8.- Severidad/Gravedad-Frecuencia/Ocurrencia-
Detectabilidad
Se trata de consignar el estado actual de la situación con el traslado al formulario de
los resultados obtenidos de la evaluación de estos factores. Lo habitual es contar con
unas tablas auxiliares en las que previamente se han definido las escalas, que, como se
ha dicho, suelen ser 1-10, correspondiendo el uno a los valores más bajos, y con
inclusión de los criterios de valoración que se van a seguir.
Siempre que la gravedad y la detectabilidad sean superiores a 4, deberían considerarse
el fallo y las características que le corresponden como importantes.
Aunque el IPR resultante sea menor al especificado como limite, conviene actuar sobre
estos modos de fallo. De ahí que cuando al AMFE incorpora tal atención especial a los
aspectos críticos, el método se conozca como AMFEC, correspondiendo la última letra a
tal característica cuantificable de la criticidad.
Evidentemente, la empresa puede utilizar otras escalas, y en cualquier caso debería
diseñar las tablas en función del producto, servicio o proceso en concreto.
Véanse ejemplos de tabla de clasificación de lagravedad, la frecuencia y la
detectabilidad:
D
9.- Índice de Prioridad de Riesgo (IPR)
Como ha quedado explicado, es el producto de los tres actores anteriores, y debe ser
calculado para conocer todas las causas de fallo. Exclusivamente aporta un orden de
las causas de modo de fallo, una priorización, que puede ayudar a establecer la
secuencia en la que acometer las acciones y la toma de decisiones.
Si se diera el caso de que dos fallos obtuvieran el mismo IPR, y a pesar de que se suele
velar siempre por la eficiencia del proceso y la minimización de costes, y
habitualmente es menos costoso reducir la probabilidad de ocurrencia que implantar
mecanismos de detección de fallos, la gravedad de las consecuencias del modo de fallo
debería ser el factor determinante y parece razonable que fuera el que marcara la
prioridad.
10.- Acción correctora
Se consignarán aquí, una vez realizada la oportuna reflexión acerca de las causas del
modo de fallo, las acciones correctoras propuestas para su eliminación.
Es obvio que el tipo de acción dependerá de cada empresa, su actividad y procesos,
pero, en general se referirán a alguno de los aspectos siguientes:
Cambio en el diseño del producto, servicio o proceso general.
Cambio en el proceso de fabricación.
Incremento del control o la inspección.
Las acciones deben ser concretas y específicas, y deberá consignarse también el
responsable de las mismas y el plazo previsto para su implementación. En su caso,
podría incluirse también aquí su presupuesto.
5.3. DISEÑO PARA LA FABRICACIÓN Y EL ENSAMBLAJE (DPFE)
El Diseño para la Fabricación y el Ensamblaje (DPFE) o Design for Manufacturing and
Assembly (DFMA), es un caso particular de las Herramientas DFX (Diseño para la
Función X), que ha sido seleccionada aquí por su mayor aplicación práctica y
especificidad.
Con este nombre se describe no solamente esta herramienta, sino toda una disciplina
de la Ingeniería relativa a las modificaciones del diseño para adecuarlo a los procesos
de fabricación, a la optimización de tal diseño y a la simplificación.
Considerada como herramienta de gestión, se trata de un método de diseño y
desarrollo de producto cuyo objetivo es la obtención de productos más sencillos y de
mayor fiabilidad, que se realizan a menor coste y en menor tiempo de producción
(fabricación) y ensamblaje, mediante alguna de las soluciones siguientes:
Reducción del número de piezas.
Reducción del tiempo y del coste del ensamblaje por pieza.
Reducción del coste de desarrollo a través del diseño de producto simplificado.
Es un procedimiento sistemático para analizar los diseños propuestos desde el punto
de vista del ensamblaje y la fabricación. No se trata, por lo tanto, de un sistema de
diseño; es más bien la apertura de un diálogo entre los equipos de diseño y los de
producción, facilitando la creación de un entorno de Ingeniería Concurrente.
Bajo esta denominación se agrupan dos herramientas: el Diseño para el Ensamblaje
(DPE/DFA), y el Diseño para la Fabricación (DPF/DFM), que combinadas pretenden
simplificar al máximo los procesos de fabricación y ensamblaje, de modo que no
solamente se reduzcan coste y tiempos, sino que así mismo se eviten o reduzcan al
máximo posibles errores en el proceso.
Así, por ejemplo, mediante el Diseño para el Ensamblaje, los componentes se diseñan
de forma que sólo puedan ser ensamblados de un modo, con lo que se elimina la
posibilidad de fallos en este proceso; o en el Diseño para la Fabricación, el esfuerzo se
centra en la simplificación del diseño para mejorar la manufacturabilidad: se hace
hincapié en la reducción del número total de partes, el número de partes diferentes y el
número total de operaciones de manufactura.
El método se basa en la respuesta a una serie de cuestiones del tipo:
a.- ¿La pieza es necesaria?
b.- ¿El material es el adecuado?
c.- ¿Debe ser removible?
d.- ¿Oculta el ensamblaje de otras piezas?
Se centra en un número limitado de elementos fundamentales que hay que analizar, y
en sus interacciones, que en cuanto al producto son:
Tamaño
Peso
Fijación
Orientación
Forma de las piezas, etc.
Y en cuanto al proceso de ensamblaje, se analizarán factores como:
Inserción
Manipulación
Sujeción
Orientación
Herramientas y equipos, etc.
En la aplicación de esta herramienta se distinguen habitualmente las siguientes fases:
Fuente: herramientas de gestión de la innovación, proyecto innomat
yiannis baokourus [Link]
Existen soluciones informáticas específicas para la aplicación del DFMA, que
proporcionan un soporte para su implementación. Este software permite analizar un
diseño preexistente e identificar las posibilidades de simplificación del montaje, del
ensamblaje. Con estas aplicaciones se individualiza cada operación de ensamblaje, se
plantean preguntas y cuestiones para cada una de las partes y de los ensamblajes y
subensamblajes, como las vistas anteriormente, y se obtienen resúmenes del número
de piezas o partes, los tiempos de ensamblaje, el número teórico mínimo de partes y
subensamblajes, etc. Véase [Link]
Como se ha dicho, el DFMA es una herramienta del tipo DFX. A continuación se citan
algunas de ellas, cuya consulta se recomienda, de ser aplicables a las empresas
asociadas.
5.4. INGENIERÍA CONCURRENTE (IC)
Se conoce por Ingeniería Concurrente, en inglés, Concurrent Engineering (IC) a la
metodología de lanzamiento de nuevos productos que aborda en paralelo, de manera
simultánea, las actividades de investigación de mercados, diseño, desarrollo y
planificación de la producción de productos o procesos nuevos o mejorados.
Otras denominaciones habitualmente empleadas para referirse a la Ingeniería
Concurrente son:
Ingeniería simultánea.
Equipos de diseño.
Desarrollo integrado de producto.
Ingeniería total.
Se trata más que de una herramienta, de un sistema de trabajo en equipo que implica
a diferentes áreas de la empresa en la realización de las actividades que le son propias,
sin entrar a valorar cómo deben desempeñarse éstas de manera simultánea y
coordinada y con un objetivo común, lo que significa, a su vez, el manejo conjunto de la
información en tiempo real.
La Ingeniería Concurrente propone el abandono del modo de trabajo secuencial para
ser sustituido por procesos simultáneos, por lo que es calificada por muchos autores
como “filosofía de trabajo”. Basada en los avances informáticos y en las posibilidades
de tratamiento de la información, aparece a principios de los ochenta en Japón y llega a
Europa a través de Estados Unidos a finales de esa misma década.
Desde este punto de vista, de entre las diversas definiciones propuestas para la misma,
la citada por Espinosa, M.M. y Domínguez, M. Escuela Técnica Superior de Ingenieros
Industriales – UNED – Madrid, aparece como una de las más acertadas:
"Filosofía de trabajo basada en sistemas de información y fundamentada en la idea de
convergencia, simultaneidad o concurrencia de la información contenida en todo el
ciclo de vida de un producto sobre el diseño del mismo" (englobando en el diseño del
producto tanto el propio producto como el sistema productivo que lo hace posible).
Los objetivos de la Ingeniería Concurrente son:
Reducción del tiempo de respuesta, (“time to market”).
Adecuación del producto a las necesidades del cliente.
Mantenimiento eficaz, a bajo precio.
Estándar de calidad y costo adecuado.
Y sus principios fundamentales:
En el diseño de un producto es fundamental tener en cuenta el mercado al que
se dirige.
En el diseño de un producto deben tenerse en cuenta los procesos de
fabricación.
Ello exige la concurrencia de los trabajos de los siguientes agentes:
El Departamento de Marketing y los clientes para asegurar que el producto
responda a las necesidades de los clientes.
El Departamento de Producción, incluidos los proveedores, para asegurar la
posibilidad de fabricación del producto.
El Departamento de Calidad, para asegurar que el producto y proceso están
dentro de los valores.
La aplicación de la Ingeniería Concurrente genera nuevos entornos de trabajo, que
implican las actuaciones referidas:
A la organización del trabajo: creación de equipos de trabajo multifuncionales y
multidisciplinares.
A las comunicaciones: en la medida en que la información debe estar disponible
para todos los participantes, en tiempo real. Las TICs adquieren importancia capital en
Ingeniería Concurrente. Debe considerarse, además, que el lenguaje común del equipo
deberá estandarizarse y que, por ejemplo, el propio concepto de especificaciones pasa
de ser una relación de parámetros técnicos de diseño, a ser un conjunto de atributos
que debe tener el producto para satisfacer las necesidades o preferencias de los
clientes.
Al propio desarrollo del producto: en el desarrollo del producto la Ingeniería
Concurrente utiliza un gran número de metodologías y herramientas, entre las que
destacan:
DFFX: Herramientas de Diseño para la función X:
o DFM: Diseño para la fabricación.
o DFA: Diseño para el ensamblaje.
o DFQ: Diseño para la calidad.
o DFMT: Diseño para el mantenimiento.
CAD/CAE/CAM: Diseño, Ingeniería y Manufactura asistidos por Ordenador.
DFQ: Despliegue de la función de calidad.
Sistemas de Información del Marketing.
CACE (Ingeniería Concurrente Asistida por
Ordenador). Se trataría, en realidad del último estado del la Ingeniería
Concurrente: la aplicación de sistemas expertos en todas sus fases.
5.5. DISEÑO, FABRICACIÓN E INGENIERÍA ASISTIDOS POR ORDENADOR
(CAD/CAM/CAE)
Bajo esta denominación se agrupan varias herramientas en sentido estricto de gran
interés para las actividades de I+D+i; se trata de aplicaciones informáticas que, como
su propio nombre indica, asisten y facilitan las tareas de Diseño, Ingeniería y
Fabricación.
Estas aplicaciones han revolucionado los métodos de trabajo en la mayoría de las
empresas que realizan actividades de diseño, y gozan de un alto grado de
implantación, por lo que se han integrado en este estudio como una breve reseña a los
solos efectos de
constatación de su importancia.
Por su propia naturaleza instrumental son compatibles con el resto de las herramientas
de gestión propuestas.
CAD: diseño asistido por ordenador
Se trata de sistemas de diseño informatizado que amplían enormemente las
posibilidades de los sistemas tradicionales, manuales, de dibujo técnico;
fundamentalmente en cuanto a la rapidez con que pueden efectuarse las
modificaciones, almacenamiento, versiones y presentaciones, etc.
Adicionalmente permite realizar con gran facilidad tareas del tipo:
Visualización en 3D y en perspectiva.
Aplicación automática de colores (por superficies, planos…).
Eliminación automática de líneas y superficies ocultas.
Rotaciones de la pieza, traslados…
Obtención de secciones, plantas y alzados de las piezas diseñadas…
Cálculo automático de volúmenes, centros de gravedad, inercia…
CAE: ingeniería asistida por ordenador
Comprende las aplicaciones que permiten, básicamente, realizar simulaciones y
análisis del comportamiento de piezas y componentes diseñados mediante CAD, al ser
sometidos a pruebas mecánicas virtuales (cambios de temperatura, tracción,
esfuerzos…).
Su mayor ventaja consiste en la posibilidad de efectuar cambios de materiales,
modificaciones en el diseño para la mejora del rendimiento, de la fiabilidad, estudios de
costes, sin necesidad de construir un prototipo para cada uno de estos nuevos
parámetros, que son introducidos en sencillas operaciones.
De esta manera se reducen enormemente no solamente el número de prototipos a
realizar, sino también las pruebas con éstos. De hecho, estas técnicas o herramientas
también son conocidas como “Virtual Prototyping” o “Elaboración Virtual de
prototipos”.
El paso subsiguiente llevaría al empleo de otras herramientas conocidas como
PROTOTIPAJE RÁPIDO (RP), que no son sino un conjunto de sofisticadas técnicas
para la construcción rápida de prototipos, en conexión directa con los sistemas
CAD/CAE, sustitutivas de la clásica realización artesanal de prototipos, y que permiten
reducir nuevamente los tiempos de estos procedimientos.
Entre las más empleadas se encuentran:
La Sinterización Selectiva por Láser (SLS).
La Producción Laminada de objetos (LOM).
La Estereolitografía (SL).
El Modelado por Deposición Fundida (FDM).
Existen empresas especializadas en la prestación de servicios de CAD/CAE y en
la realización de Prototipos mediante estas técnicas, por lo que podría ser
interesante valorar la subcontratación de estas actividades.
CAM: fabricación asistida por ordenador
El último paso lógico en un proceso productivo, tras las fases de diseño, ingeniería y
prototipado, en su caso, sería la fabricación en serie del producto en cuestión.
Los sistemas CAM crean, a partir del diseño CAD, los dispositivos de control numérico
de la maquinaria, posibilitando la total coincidencia del resultado final con el diseño
definitivo.
Los sistemas CAM presentan, al igual que los anteriores, enormes ventajas relativas al
“time to market”: permiten realizar simulaciones previas de los procesos de fabricación
o realizar modificaciones rápidas, entre otras funcionalidades.
Fundamentalmente interpretan los planos elaborados CAD y transforman los dibujos en
órdenes mecánicas para la máquina. Así mismo permiten el control de varias máquinas
y la definición de la secuencia de operaciones necesaria para fabricar una pieza
determinada, o incluso, verificar también el acabado final de las piezas fabricadas
mediante la comparación de las especificaciones programadas con el resultado final,
comprobando si existen desviaciones y, en su caso, que éstas no sobrepasen las
tolerancias definidas para cada una de ellas.
6. MEJORA CONTINUA Y PROTECCIÓN INDUSTRIAL
6.1. MEJORA CONTINUA (MC)
Recogida en la Norma UNE 166002:2006 como una de las actividades a realizar en la
Gestión de la I+D+i para que el sistema pueda ser susceptible de certificación, en tal
Norma se indica que la empresa viene obligada a planificar, programar e implantar los
procesos de seguimiento, medición, análisis y mejora de las actividades y del sistema
de gestión de la I+D+i, y su mejora continua. Y adicionalmente, realizar el seguimiento
de la percepción de las partes interesadas con relación a la satisfacción de sus
necesidades y expectativas.
En realidad la Norma se refiere a la aplicación de la herramienta o metodología
conocida como Mejora Continua al propio sistema de Gestión de la I+D+i; y así, indica
que la organización debe mejorar continuamente la eficacia del sistema de gestión de
la I+D+i mediante el uso de la política y los objetivos de I+D+i, los resultados de las
auditorías, el análisis de datos, las acciones correctivas y preventivas y la revisión por
la dirección.
De hecho, todo el Sistema de Gestión de la Innovación propuesto en la norma se basa
en el principio de que a pesar de que el proceso de investigación, desarrollo e
innovación es, por definición, cambiante e imprevisible, puede ser sistematizado
mediante la aplicación de la metodología conocida por “PLANIFICAR-HACER-VERIFICAR-
ACTUAR”
Planificar: estableciendo los objetivos de I+D+i necesarios para conseguir los
resultados de acuerdo con la estrategia tecnológica marcada por la dirección y los
requisitos del mercado potencial.
Hacer: implantando los procedimientos de sistematización de la I+D+i.
Verificar: realizando el seguimiento y control de los procesos de I+D+i respecto a los
objetivos de I+D+i e informando sobre los resultados.
Actuar: tomando decisiones para la mejora continua del proceso de I+D+i dentro de la
organización.
El concepto de Mejora Continua aparece recogido como uno de los principios de las
Normas UNE-EN ISO del “grupo 9000”, de Sistemas de Gestión de la Calidad (ISO
9000:2005, Fundamentos y Vocabulario, ISO 9001:2000. Requisitos, y todas las
relacionadas).
Se configura como una Filosofía de Trabajo, en la que el énfasis se sitúa en la “mejora
progresiva”: toda situación es susceptible de ser mejorada y debe hacerse un esfuerzo
constante para llegar a una hipotética meta de perfección, que, por definición, nunca
se alcanza, pues se parte del principio de que todos los procesos son perfectibles. Y
este proceso de mejora solamente es posible con la aportación del personal de todos
los niveles de la organización.
Es también conocido por el término japonés KAIZEN(Kai: “cambio”, Zen: ”bueno”, “para
mejor”), dado que fue en aquel país en el que se desarrolló inicialmente tras la II
Guerra Mundial, muy ligado a los Círculos de Calidad, pero sin agotarse en ellos, y a los
sistemas de gestión del tiempo y la logística del tipo JIT “Just in Time”). Se basa en dos
premisas:
Los equipos de trabajo multidisciplinares (y las personas que los componen).
La ingeniería de procesos (tendente a su estandarización).
Se concibe como un objetivo estratégico corporativo, que conlleva el enfoque de todas
las actividades hacia la mejora continua del desempeño de la organización. Ello implica
proporcionar a las personas capacitación en los métodos y las herramientas de la
mejora continua, haciendo de ésta el objetivo de cada individuo en lo relativo a los
productos, los procesos y los sistemas. Todos los miembros de la organización asumen
el compromiso de revisión constante de los procesos y su mejora.
De hecho, la Mejora Continua, concebida como un marco estratégico y filosófico de
actuación, no es en sí misma una herramienta, y para su despliegue en la empresa se
proponen múltiples herramientas o metodologías, la mayoría, como se ha dicho,
relacionadas con la gestión de la calidad, la reingeniería de procesos, la gestión del
tiempo y la motivación del personal.
6.2. PROTECCIÓN Y EXPLOTACIÓN DE LOS RESULTADOS DE I+D+i
La norma UNE 166002:2006 incluye, entre las herramientas que deben utilizar las
empresas en sus actividades de gestión de la I+D+i, lo que denomina “Protección y
explotación de los resultados de las actividades de I+D+i”, indicando que la unidad de
gestión debe ser quien valore la viabilidad y oportunidad de proteger y explotar los
resultados obtenidos.
La norma, en su carácter genérico, no da pautas específicas de manejo de esta
“herramienta”, pero indica los aspectos que la empresa deberá considerar en este
ámbito, que, en definitiva, se refieren a la necesidad de contar con procedimientos
escritos que recojan las políticas y modos de actuación de la organización, y así:
a) Definir los mecanismos internos de transferencia de tecnología.
b) Implantar los mecanismos de transferencia de tecnología.
c) Definir los acuerdos de transferencia de tecnología.
d) Identificar las alternativas para proteger los resultados.
e) Iniciar los procedimientos de patentes sobre los nuevos descubrimientos.
f) Establecer los niveles de confidencialidad de los resultados y determinar las medidas
para asegurarla.
Así pues, la norma se refiere bajo el mismo epígrafe a cuestiones diversas:
Transferencia de tecnología.
Explotación de los resultados.
Protección de los resultados.
En definitiva, se encomienda a la Unidad de gestión de I+D+i el establecimiento de la
sistemática para mantener y documentar un sistema de transferencia de tecnología
que considere tanto la tecnología propia como la posibilidad de incorporar tecnología
ajena, considerando aspectos como la propiedad intelectual e industrial, los contratos
de adquisición y venta de tecnología, la asistencia técnica, la formación de
jointventures, la cooperación y alianzas para acometer proyectos de I+D+i y la
transferencia tecnológica de la universidad/organismos de I+D+i.
En este epígrafe se va a tratar lo relativo a la protección de los resultados de las
actividades de I+D+i, que puede realizarse, fundamentalmente, por dos vías:
El registro de la propiedad industrial o intelectual.
El mantenimiento del secreto industrial, protegido por vías “indirectas” como la
normativa acerca de la competencia desleal, la defensa de la competencia, o el propio
Código Penal con su regulación acerca del descubrimiento y divulgación de secretos.
No se va a entrar aquí en disquisiciones acerca de la conveniencia, necesidad o
importancia del registro de la propiedad industrial o intelectual en sus diversas
modalidades (marcas, patentes…), pero es evidente que la empresa debe conocer los
mecanismos, las implicaciones y consecuencias de proteger o no, y por qué vías, e
implementar procedimientos tanto para valorar estas cuestiones, como para, en su
caso, gestionarlas.
Por otra parte, en lo relativo a las patentes y modelos de utilidad debe apuntarse que,
al margen de los datos acerca de su protección que aquí se apuntarán, el seguimiento
de los registros es un importante mecanismo de Vigilancia Tecnológica en la medida
en que permite conocer el “estado del arte”, evitar duplicidades en las actividades de
Investigación, Desarrollo e Innovación, y contactar con los titulares para posibles
relaciones de transferencia de tecnología, desarrollos conjuntos, etc.
Finalmente, es evidente que la elección de proteger o no, y las vías para ello, tienen un
alcance eminentemente económico, por lo que las decisiones a este respecto serán de
carácter multidisciplinar dentro de la empresa, obligando a la dirección, los
investigadores, los responsables de finanzas, departamentos jurídicos y marketing a
actuar coordinadamente, desde las primeras fases.
La empresa deberá contar con procedimientos, preferentemente escritos, acerca de las
normas de actuación al respecto, como se ha dicho, y es fundamental resaltar que, por
ejemplo, la indefinición de las políticas de protección de los resultados,
confidencialidad, etc., puede llevar a la divulgación prematura de un resultado de una
investigación que abortaría su patentabilidad.
Si se quiere obtener la protección legal que otorga una patente o un modelo de
utilidad, no se puede dar a conocer públicamente una invención antes de la
presentación de la solicitud, ya que solamente son susceptibles de protección las
invenciones nuevas, aquéllas que no formen parte de lo que se llama “el estado de la
técnica”, y ello implica que no hayan sido dadas a conocer al público ni en España, ni
en el extranjero, ni por escrito, ni verbalmente ni por ningún otro medio (se exceptúan
algunos supuestos, como la presentación de la invención en exposiciones oficialmente
reconocidas).
De hecho, existe el concepto de “invención laboral”, que es la realizada por la persona
que trabaja contratada en una empresa u organismo público, y que desarrolla la
invención en ese ámbito laboral.
El solicitante del título de la propiedad industrial puede ser la empresa, pero la
solicitud, para el caso de las patentes y modelos de utilidad, debe incluir el nombre del
inventor o inventores y, en su caso, acompañar una declaración en la que se indique
cómo se ha adquirido el derecho a solicitar la patente o el modelo de utilidad, ya que,
salvo pacto contrario, es el empresario quien tiene derecho a las invenciones laborales
(que son la mayoría).
Por otra parte, en los Proyectos realizados en colaboración con entidades de
investigación terceras (públicas o privadas, como Centros de investigación o
Universidades) debería quedar claro desde el inicio quiénes serían los titulares de
eventuales derechos de patente, cómo se van a gestionar, o quién ha de correr con los
gastos de registro.
La propiedad industrial es un activo empresarial que puede ser objeto de operaciones
mercantiles tales como las licencias, la franquicia, el «merchandising» o el
«sponsoring», y no solamente las patentes o modelos de utilidad, también las marcas,
que además, como
instrumento comercial, pueden llegar a constituir el elemento principal del patrimonio
de la empresa.
Los procedimientos y normativa en materia de registro de la propiedad industrial e
intelectual son complejos y, a pesar de que todos los trámites ante la Oficina Española
de Patentes y Marcas pueden realizarse directamente por el empresario, parece
razonable que las actividades relacionadas sean encomendadas siempre a expertos.
Al margen de los asesores jurídicos habituales, es de gran relevancia en este campo la
figura del AGENTE DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL.
Estos profesionales que, por imperativo legal, deben pertenecer al Colegio Oficial de
Agentes de la Propiedad Industrial, son los expertos en asesoramiento a los
interesadas, y en registrar sus derechos sobre invenciones y signos distintivos ante la
Oficina Española de Patentes y Marcas, o en el ámbito internacional.
Los Agentes colegiados deben superar pruebas específicas de capacitación y poseer un
Título Universitario de grado superior, además de depositar ante la Oficina Española de
Patentes y Marcas una fianza especial y contratar un seguro de responsabilidad civil.
Tienen estrictas obligaciones de confidencialidad, y pueden, además de asesorar,
representar a los interesados en los procedimientos (solicitudes, defensa, registro,
conservación de los derechos, pago de tasas, etc.).
Será obligatorio actuar a través de Agente en la OEPM para quienes no tengan
residencia o un establecimiento serio y efectivo en cualquier país de la Unión Europea.
En este mismo sentido, es posible que en las tramitaciones internacionales, y según la
vía elegida, los diferentes países exijan la actuación mediante representación de sus
propios profesionales.
A pesar de lo apuntado acerca de la complejidad de la materia, se van a reseñar aquí
unos conceptos básicos, con una remisión para todos los aspectos relacionados con
tramitación, procedimiento e información de carácter específico a los correspondientes
organismos oficiales nacionales, comunitarios e internacionales:
Oficina Española de Patentes y Marcas, OEPM:
[Link]
Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Industrial, COAPI: [Link]
Oficina de Armonización del Mercado Interiormarcas, dibujos y modelos, OAMI:
[Link]
Oficina Europea de Patentes (European Patent
Office-EPO): [Link]
Oficina Mundial de la Propiedad Intelectual , OMPI
(World Intellectual Property Organization):
[Link]
Servicio Comunitario de Información sobre Investigación y Desarrollo, CORDIS
(Community
Research & Development Information Service):
[Link]
Antes de entrar en materia conviene apuntar que entre las medidas de apoyo y
fomento de la I+D+i, las empresas van a encontrar diferentes mecanismos de ayuda,
tanto en forma de asesoramiento como por la vía de subvenciones directas para
sufragar parte de los costes de registro o de deducciónes fiscales.
Se denomina Propiedad Industrial al conjunto de derechos exclusivos que protegen
tanto la actividad innovadora manifestada en nuevos productos, nuevos
procedimientos o nuevos diseños, como la actividad mercantil, mediante la
identificación en exclusiva de productos y servicios ofrecidos en el mercado.
Debe tenerse en cuenta que en nuestro ordenamiento se distingue claramente entre
Propiedad Intelectual y Propiedad Industrial, no englobando la primera a la segunda,
como sucede en otros ámbitos. De este modo, se denomina Propiedad Intelectual al
conjunto de derechos que corresponden a los autores y a otros titulares (artistas,
productores, organismos de radiodifusión...) respecto de las obras y prestaciones fruto
de su creación.
Es el Ministerio de Cultura el responsable de desempeñar las competencias en materia
de
propiedad intelectual a través de la Subdirección General de Propiedad Intelectual,
unidad dependiente de la Secretaría General Técnica, en la que se integra el Registro
de la Propiedad Intelectual. Así mismo existe en el Ministerio un órgano colegiado de
ámbito
nacional, la Comisión Mediadora y Arbitral de la Propiedad Intelectual, que ejerce las
funciones de mediación y arbitraje que le atribuye el Texto Refundido de la Ley de
Propiedad Intelectual.
La Propiedad Intelectual se regula en el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril,
de aprobación del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual.
La ley regula lo que se denominan Derechos de Autor, y expresamente indica que
son independientes, compatibles y acumulables con otros, como los derechos de
Propiedad Industrial que pudieran existir sobre la misma obra o creación. El Derecho de
Autor se reconoce al creador de una obra “literaria, artística o científica”. Y respecto a
la obra, se señala que “son objeto de propiedad intelectual todas las creaciones
originales literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o
soporte, tangible o intangible… entre ellas:
…f) los proyectos, planos, maquetas y diseños de obras arquitectónicas y de
ingeniería.
g) los gráficos, mapas y diseños relativos a la topografía, la geografía y, en general, a
la ciencia…
…i) los programas de ordenador”.
Básicamente los derechos de autor se relacionan con el derecho a su copia y/o
reproducción (copyright).
Para una mayor información sobre la Propiedad Intelectual en España, véase el sitio
web del Ministerio de Cultura, [Link]
Visto lo anterior, deberá valorarse por la empresa el tipo de protección que mejor se
adecua a sus intereses y al concepto real del resultado obtenido de su actividad de
Investigación, Desarrollo y/o Innovación.
Específicamente en lo relativo a la Propiedad Industrial, en España el organismo
encargado del registro de los derechos es la Oficina Española de Patentes y Marcas
(OEMP), adscrita al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, habilitada para la
concesión de los títulos de Propiedad Industrial, aplicables en toda España, referidos a:
Signos Distintivos de Productos y Servicios (marcas y nombres comerciales)
Diseños Industriales
Invenciones (patentes y modelos de utilidad)
Topografía de productos semiconductores
La protección de estos derechos fuera de España puede realizarse por diferentes
mecanismos, teniendo gran importancia los Tratados Internacionales suscritos por
España, y la regulación sobre la materia de la Unión Europea.
Los Derechos de Propiedad Industrial son activos de las empresas que pueden ser
objeto de transacción (compra-venta, licencia, regalías, franquicia…) permitiendo a
ésta recuperar las inversiones realizadas en su desarrollo y registro.
A continuación se presenta una aproximación a estos conceptos, con una breve reseña
acerca de su protección en el ámbito internacional.
SIGNOS DISTINTIVOS (MARCAS Y NOMBRES COMERCIALES)
Para la protección de los llamados signos distintivos de productos y servicios, se
conceden títulos de uso de Marcas y Nombres Comerciales. Anteriormente cabía el
registro de los llamados Rótulos de establecimiento, pero en la actualidad ya no
pueden ser registrados.
Regulación: Ley 17/2001, de 17 de diciembre, de Marcas.
Los títulos de Marcas y Nombres Comerciales confieren una protección por diez años a
partir de la fecha del depósito de la solicitud y pueden ser renovados
indefinidamente, para lo que es preciso el pago de las tasas.
Junto a la marca propiamente dicha o marca individual, la Ley regula:
La marca colectiva: sirve para distinguir en el mercado los productos o servicios de
los miembros de una asociación de fabricantes, comerciantes o prestadores de
servicios. El titular de esta marca es dicha asociación. Para su registro se exige que la
solicitud vaya acompañada del correspondiente reglamento de uso.
La marca de garantía: aquélla que garantiza o certifica que los productos o servicios
a que se aplica cumplen unos requisitos comunes, en especial, en lo concerniente a su
calidad, componentes, origen geográfico, condiciones técnicas, modo de elaboración
del producto, etc.
Esta marca no puede ser utilizada por su titular, sino por terceros a quien el mismo
autorice, tras controlar y evaluar que los productos o servicios de este tercero cumplen
los requisitos que dicha marca garantiza o certifica.
Es importante hacer constar que la marca, el nombre comercial, la denominación
social, y otros, como el nombre de dominio en Internet son “títulos” diferentes que
conceden derechos de uso diferentes, y que se registran en organismos diferentes. Es
habitual, incluso deseable en algunos casos, que las empresas empleen la misma
denominación, y la protejan en todos estos ámbitos, para concentrar sus esfuerzos de
imagen corporativa y sus inversiones o gastos en publicidad.
De hecho, pueden coexistir registralmente marcas y nombres comerciales idénticos o
similares, pertenecientes a titulares diferentes, siempre que se destinen a ámbitos
mercantiles distintos (categorías), que excluyan el riesgo de error o confusión. Sin
embargo, no es posible la inscripción de una denominación social idéntica a otra
anteriormente inscrita, aunque sus actividades mercantiles sean distintas. No es
posible tampoco la inscripción de un nombre de dominio coincidente con otro
anteriormente inscrito, sea cual sea la actividad que vaya a desarrollarse con uno y
otro.
Para los procedimientos de registro de Marcas y Nombres Comerciales, véase
[Link]
MARCA: Título que concede el derecho exclusivo de uso de un signo para la
identificación de un producto o un servicio en el mercado.
Las marcas pueden ser:
Palabras
Imágenes
Figuras
Símbolos
Gráficos
Letras
Cifras
Formas tridimensionales (envoltorios, envases, formas del producto o su
presentación)
Combinaciones de todos los elementos anteriores La marca Comunitaria prevé
una lista (también en numerus apertus) más amplia, como se verá.
Registro de una marca en el extranjero:
a) Directamente, país por país, según su propia normativa y con sus respectivos
procedimientos.
b) Mediante el registro de una MARCA INTERNACIONAL.
Regulación: Arreglo de Madrid
Permite alcanzar la titularidad de marcas, cuyos efectos en cada uno de los países
firmantes del Arreglo o protocolo de Madrid designados por el solicitante son idénticos
a los de un registro nacional.
Procedimiento: depósito ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual en
Ginebra, a partir de una marca previamente registrada en un país parte del Arreglo o
del Protocolo.
La vía internacional únicamente está abierta a las empresas que tienen su sede o un
establecimiento serio y efectivo en esos países.
c) Mediante el registro de una MARCA COMUNITARIA.
Regulación: Reglamento (CE) nº 40/94 del Consejo , de 20 de diciembre de 1993,
denominado normalmente "Reglamento de base" o "RMC".
Reglamento (CE) nº 2868/95 de la Comisión , de 13 de diciembre de 1995, por el que
se establecen normas de ejecución del Reglamento 40/94, denominado normalmente
"Reglamento de ejecución" o "RE".
Reglamento (CE) nº 2869/95 de la Comisión, de 13 diciembre de 1995, relativo a las
tasas que se han de abonar a la Oficina, denominado normalmente "Reglamento de
tasas" o "RT".
Además, la Comisión adoptó, el 5 de febrero de 1996, el Reglamento (CE) nº 216/96
por el que se establece el Reglamento de procedimiento de las Salas de Recurso.
Organismo: Oficina de Armonización del Mercado Interior.
Este Organismo tiene como cometido el registro de las marcas comunitarias y los
dibujos y modelos comunitarios.
La marca comunitaria y los dibujos y modelos comunitarios confieren a su titular un
derecho unitario, con plena validez en todos los Estados miembros de la Unión Europea
a través de un único procedimiento que confiere a su titular un derecho exclusivo en
los veintisiete Estados Miembros de la Unión Europea.
Este derecho exclusivo implica que su titular puede prohibir a cualquier tercero, sin su
consentimiento, el uso en el tráfico económico de cualquier signo idéntico o similar a la
marca comunitaria, para productos y/o servicios idénticos o relacionados con aquéllos
para los que la marca esté protegida.
Pueden constituir marca comunitaria todos los signos que puedan ser objeto de una
representación gráfica, en particular las palabras, incluidos los nombres de personas,
los dibujos, las letras, las cifras, la forma del producto o de su presentación, con la
condición de que tales signos sean apropiados para distinguir los productos o los
servicios de una empresa de los de otras empresas.
Por consiguiente, pueden ser registrados como marca los signos siguientes:
Las marcas denominativas que incluyan letras, cifras o una combinación de
letras, cifras y palabras.
Las marcas figurativas, incluyan o no palabras.
Las marcas figurativas en color.
Los colores o combinaciones de colores.
Las marcas tridimensionales.
Las marcas sonoras.
La solicitud debe incluir una representación gráfica de la marca.
Aunque se ajuste a la definición de marca, un signo no puede ser registrado como
marca comunitaria cuando concurre un motivo de denegación absoluto, es decir,
cuando el signo:
Carece de carácter distintivo.
Sirve, exclusivamente, para designar la especie, la calidad, la cantidad, el destino, el
valor, la procedencia geográfica o la época de producción del producto o de la
prestación del servicio, u otras características del producto o del servicio.
Se ha convertido en habitual en el lenguaje común o en las costumbres leales y
constantes del comercio.
Es contrario al orden público o a las buenas costumbres.
Puede inducir al público a error, por ejemplo, sobre la naturaleza, la calidad o la
procedencia geográfica del producto o servicio.
Puede haber otros motivos de denegación absolutos relacionados con la forma de los
productos, el origen de las bebidas alcohólicas, de los productos agrícolas o
alimentarios y con determinados emblemas oficiales.
Para más información acerca de la Marca Comunitaria, procedimiento de Registro, etc.,
véase [Link]
NOMBRE COMERCIAL: Título de la propiedad industrial que concede el derecho
exclusivo a la utilización de cualquier signo o denominación como identificador de una
empresa en el tráfico mercantil. Son independientes de los nombres de las sociedades
inscritos en los Registros Mercantiles.
DISEÑOS INDUSTRIALES
Un Diseño Industrial otorga a su titular un derecho exclusivo (a utilizarlo y a prohibir su
utilización por terceros sin su consentimiento, impidiendo su reproducción o imitación
no autorizada por parte de terceros), sobre la apariencia de la totalidad o de una parte
de un producto, que se derive de las características de, en particular, las líneas,
contornos,
colores, forma, textura o materiales del producto en sí o de su ornamentación.
Los diseños podrán ser bidimensionales o tridimensionales.
La duración de la protección conferida por los Diseños Industriales es de cinco
años contados desde la fecha de presentación de la solicitud de registro, y podrá
renovarse por uno o más períodos sucesivos de cinco años hasta un máximo de
veinticinco años computados desde dicha fecha.
Regulación: Ley 20/2003 de 7 de julio, de Protección Jurídica del Diseño Industrial y su
Reglamento de ejecución.
Procedimiento y recomendaciones: véase [Link]
Registro en el extranjero:
a) Directamente, país por país, con arreglo a sus propias normas y en aquéllos que
admiten el registro.
b) Sistema internacional del Arreglo de La Haya, administrado por la Organización
Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Este arreglo concede protección nacional
mediante la presentación de una única solicitud ante la OMPI, indicando los países para
los que se desea obtener protección. Este sistema es de aplicación en algunos de los
Estados miembros actuales y potenciales de la UE, así como en algunos otros países
que no pertenecen a la UE. En total más de 40 países.
c) Mediante el Dibujo y Modelo Comunitarios. Los Dibujos y Modelos comunitarios se
refieren a la apariencia exterior de un producto o de una parte del mismo que se deriva
de las líneas, contornos, colores, forma, textura, materiales y/o su ornamentación. En
este sentido, un producto puede ser cualquier artículo industrial o artesanal
(comprende los embalajes, símbolos gráficos y caracteres tipográficos), con exclusión
de los programas informáticos.
Existen dos niveles de protección de dibujos y modelos, según estén registrados o no:
Registrados: confieren un derecho exclusivo sobre la apariencia exterior de un
producto o de una parte del mismo que se deriva de las características, en particular,
de las líneas, contornos, colores, forma, textura y/o materiales del producto en sí y/o de
su ornamentación. El carácter de derecho registrado confiere al dibujo o modelo una
gran seguridad en caso de infracción.
Los dibujos y modelos comunitarios registrados tienen una duración inicial de cinco
años a partir de la fecha de presentación y pueden renovarse por periodos de
cinco años hasta un máximo de 25 años.
No registrados: se definen en el Reglamento sobre los dibujos y modelos
comunitarios en los mismos términos que los dibujos y modelos comunitarios
registrados, pero ofrecen protección durante un período de tres años desde la fecha
en la que el dibujo o modelo se divulgó por primera vez en la Comunidad, según el
artículo 110 bis, apartado 5, introducido por el Tratado de Adhesión de 2003 en el
Reglamento (CE) nº 6/2002 del Consejo de 12 de diciembre de 2001 sobre los dibujos y
modelos comunitarios (RDC). Los dibujos y modelos comunitarios no registrados
conceden a su titular el derecho a impedir la copia por terceros. A diferencia de los
dibujos y modelos comunitarios registrados, no es preciso presentar una solicitud para
proteger los dibujos y modelos no registrados.
Sin embargo, esta simplicidad tiene sus inconvenientes, ya que en la práctica el titular
de un dibujo o modelo comunitario no registrado puede tener graves problemas para
demostrar que goza de protección.
La protección de los dibujos y modelos comunitarios puede hacerse valer directamente
en cada uno de los Estados miembros y permite optar entre los dibujos y modelos
registrados y los no registrados abarcando unterritorio que cubre todos los Estados
miembros. El área de protección aumenta cada vez que se amplia la UE.
Los dibujos y modelos comunitarios producen los mismos efectos en toda la
Comunidad. La OAMI sólo se ocupa de las solicitudes de dibujos y modelos
comunitarios registrados, ya que no es preciso presentar ninguna solicitud para los
dibujos y modelos comunitarios no registrados.
INVENCIONES (PATENTES Y MODELOS DE UTILIDAD)
Existen dos mecanismos para la protección de las invenciones: las patentes y los
modelos de utilidad.
Ambos son títulos otorgados por el Estado que comportan para sus titulares el derecho
de impedir temporalmente a otros la fabricación, venta o utilización comercial en
España de la invención protegida, y la obligación de describir su invención de modo
que un experto medio en la materia pueda ejecutarla (publicando esa descripción, el
Estado consigue que se incremente el acervo tecnológico nacional) y de explotar la
patente o el modelo de utilidad, bien por sí mismo o bien a través de persona
autorizada por él.
Los requisitos básicos para que una invención pueda ser susceptible de registro como
patente o modelos de utilidad son los siguientes:
Que sea nueva. Esta novedad se exige a nivel mundial.
Que resulte de una actividad inventiva.
Que tenga una aplicación industrial.
No se pueden proteger por patente o modelo de utilidad los descubrimientos, las
teorías científicas o métodos matemáticos, los métodos económico, comerciales, los
programas de ordenador, las razas animales ni las variedades vegetales, las
invenciones que sean contrarias al orden público o las buenas costumbres. Tampoco se
pueden proteger por patente o modelo de utilidad las obras literarias, artísticas y
científicas, cuya protección legal se lleva a cabo mediante los derechos de propiedad
intelectual.
Regulación: Ley 11/1986, de 20 de marzo, de Patentes.
PATENTES: Una Patente es un título que reconoce el derecho de explotar en exclusiva la
invención patentada, impidiendo a otros su fabricación, venta o utilización sin
consentimiento del titular. Como contrapartida, la Patente se pone a disposición del
público para general conocimiento.
La Patente puede referirse a un procedimiento nuevo, un aparato nuevo, un
producto nuevo o un perfeccionamiento o mejora de los mismos.
La OEPM dispone de un servicio de elaboración de Informes sobre el Estado de la
Técnica; los estudios reflejan el resultado de contrastar una solicitud de patente con el
estado de la técnica anterior, formado por la documentación de patentes y literatura
técnica del sector de la solicitud en cuestión, a los efectos de determinar si es "nueva"
e implica "actividad inventiva".
Aunque inicialmente deben realizarse dentro del procedimiento de concesión de una
patente, también pueden ser realizados como un servicio al público dirigido a
determinar el estado de la técnica en un sector determinado, por lo que son un
mecanismo muy útil de VIGILANCIA TECNOLÓGICA.
Así, a través de estos informes puede obtenerse la información relevante sobre la
patentabilidad de una invención, pero no prejuzga las resoluciones que la OEPM o una
Oficina de Patentes extranjera puedan adoptar si se presenta una solicitud de patente
para proteger la invención en cuestión o si un Tribunal debe decidir al respecto.
La duración de la Patente es de veinte años a contar desde la fecha de presentación
de la solicitud. Para mantenerla en vigor es preciso pagar tasas anuales a partir de su
concesión.
MODELO DE UTILIDAD:
El Modelo de Utilidad es un título que otorga a su titular el derecho exclusivo de
impedir a otros que utilicen comercialmente la invención protegida. Tales invenciones
se califica para diferenciarlas de las susceptibles de ser patentadas, como de “menor
rango inventivo”, consistentes, por ejemplo, en dar a un objeto una configuración o
estructura de la que se derive alguna utilidad o ventaja práctica.
Pueden registrarse como Modelos de Utilidad utensilios, aparatos, dispositivos,
instrumentos o herramientas, o partes de los mismos cuya novedad venga dada
por su "utilidad" y "practicidad" y no por su "estética", como ocurriría en el diseño
industrial. Las invenciones de procedimiento no se pueden proteger como modelos de
utilidad.
La duración del Modelo de Utilidad es de diez años desde la presentación de la
solicitud. Para el mantenimiento del derecho es preciso el pago de tasas anuales.
Registro y protección en el extranjero:
Dado que el primer requisito indispensable para la patentabilidad de una invención es
su novedad, y que ésta se exige a nivel mundial, es importante la dimensión
internacional, no solamente a los efectos de obtener protección en otros países, sino
incluso para que pueda ser registrada en España. Por su claridad, y por hacer
referencia, aunque no exclusivamente, a esta materia, se van a transcribir aquí las
recomendaciones de la OEPM, a cuya web, en cualquier caso, remitimos.
RECOMENDACIONES ANTES DE SOLICITAR UNA PATENTE
Plazo de resolución: 18 meses; Fuente: [Link].
Recuerde que una invención es patentable cuando es nueva, implica actividad
inventiva y tiene aplicación industrial. La novedad se exige a nivel mundial.
Es conveniente realizar una búsqueda previa para conocer el Estado de la
Técnica en el campo técnico de la invención, porque puede encontrar patentes
que, sin que usted lo conozca, anticipen su invento destruyendo la novedad.
Esta búsqueda puede realizarla de forma gratuita haciendo uso de las Bases de
Datos de invenciones en español e invenciones en otros idiomas. En Internet
([Link] en el apartado de servicios de información tecnológica
encontrará información detallada sobre cómo realizar paso a paso estas
búsquedas. También puede requerir que técnicos de la OEPM realicen un estudio
previo sobre la patentabilidad de su invento, solicitando, previo pago de tasa,
un Informe Tecnológico de Patentes.
Compruebe que su invención no está excluida de protección por patente según
la legislación vigente (art.4 y 5 LP) (p. ej. con el software, variedades
vegetales...).
Si tiene alguna duda respecto a la adecuada modalidad de protección de su
invención (patente o modelo de utilidad), puede consultar la sección
Información al Solicitante.
Evalúe cuál va a ser el mercado en el que desearía explotar su invención en
exclusiva, decidiendo qué tipo de patente será más conveniente en cada caso
en función de la extensión de dicho mercado (Patente nacional, Patente
Europea, Patente internacional (PCT). Recuerde que la OEPM –además de
tramitar y conceder patentes nacionales- está habilitada por la Organización
Mundial de la Propiedad Intelectual para realizar en español la fase internacional
de tramitación según el sistema PCT.
Con la presentación de una solicitud nacional se obtiene el derecho de prioridad
mundial durante 1 año. En ese plazo puede presentar una solicitud internacional
PCT que le permite esperar otros 18 meses antes de solicitar patentes
nacionales en los países miembros que desee del Tratado PCT (alrededor de
125) o una patente europea. En consecuencia, con la pequeña inversión inicial
que supone una solicitud de patente nacional, dispondrá de dos años y medio
para valorar las expectativas de éxito de la invención.
Evite la divulgación previa del invento o publicación alguna que lo describa, que
podría afectar a la novedad y a la validez de la patente que pueda solicitar.
Existen varias vías:
a) Directamente, en lo que se llama vía nacional, presentando una solicitud en cada
país en el que se desee obtener la protección.
b) Mediante una solicitud internacional en aplicación del Tratado de Cooperación en
materia de Patentes (Patent Cooperation Treaty- PCT), tratado multilateral en
vigor desde 1978, al que España se adhirió en 1989, administrado por la Organización
Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y en la que se realicen las correspondientes
designaciones de países en que se desea obtener la protección, a través de la OEPM.
Este sistema permite solicitar protección para una invención en cada uno de los
estados firmantes (128 países a 1 de enero de 2006), mediante una única solicitud: la
Solicitud Internacional.
Los Estados firmantes constituyen una unión para la cooperación en la presentación,
búsqueda y examen de solicitudes de protección de invenciones, pero si bien este PCT
facilita y unifica la tramitación previa a la concesión cuando se desea obtener
protección en varios países, no es un procedimiento de concesión de patentes y
por tanto, no sustituye a los registros nacionales. Mediante este sistema la
presentación de una solicitud única produce los mismos efectos que si ésta se hubiera
presentado en cada uno de los países firmantes designados por el interesado.
El procedimiento PCT consta de dos fases fundamentales:
La fase internacional, que se realiza ante la llamada oficina Receptora (organismos
nacionales habilitados. En España la OEPM), la Oficina Internacional (OMPI), y la
Administración encargada de la búsqueda internacional (de anterioridades, con objeto
de descubrir el estado de la técnica relevante) y del examen preliminar internacional
(para la formulación de una opinión no vinculante sobre el cumplimiento de los
requisitos de patentabilidad). La OEPM actúa como Administración de Búsqueda
Internacional desde 1995, y como Administración de Examen Preliminar Internacional
desde 2003, en ambos casos para las solicitudes presentadas por nacionales o
residentes en aquellos estados cuya lengua oficial sea el español.
La fase nacional, que tiene lugar en las oficinas nacionales de los Estados designados.
c) Mediante una Patente Europea en aplicación del Convenio sobre Concesión de
Patentes
Europeas con designación de los países firmantes en los que se desea obtener la
protección.
El Convenio de Patente Europea (CPE) es un tratadointernacional que se adoptó tras la
Conferencia de Munich el 5 de octubre de 1973 (entró en vigor en España el 1 de
octubre de 1986), mediante el que se creó la Organización Europea de Patentes (OEP).
El organismo encargado de la tramitación de los procedimientos es la Oficina Europea
de Patentes (European Patent Office-EPO), con sede en Munich.
El Convenio pretende establecer un sistema de patentes uniforme en Europa, con un
mecanismo centralizado de concesión de patentes abierto a todos los países europeos
firmantes; sin embargo en la actualidad lo que existe es un sistema de solicitud,
tramitación y concesión, pero ligado a las vías nacionales. No existe una “Patente
Europea” como tal.
Adicionalmente, tampoco la protección se concede directamente para todos los países,
sino que el solicitante debe designar aquéllos para los que la desea de entre los
Miembros (treinta y uno en la actualidad: veinticuatro de la UE, es decir, todos, excepto
Malta, Suiza, Mónaco, Liechtenstein, Islandia, Turquía, Rumania y Bulgaria), o de
firmantes de Acuerdos de extensión con la OEP (Albania, Macedonia, Croacia, Bosnia y
Herzegovina, Serbia y
Montenegro).
Los requisitos de patentabilidad son muy similares a los de una patente española: debe
tratarse de una invención, de una novedad, resultado de una actividad inventiva, es
decir, que no resulte evidente dado el estado de la técnica para un experto en la
materia, y con aplicación industrial.
Y no se consideran invenciones los descubrimientos, las teorías científicas y los
métodos matemáticos; las creaciones estéticas; los planes, principios y métodos para
el ejercicio de actividades intelectuales, para juegos o para actividades económicas, así
como los programas de ordenador; ni las formas de presentar informaciones.
No son patentables mediante patente europea:
Los métodos de diagnóstico del cuerpo humano o animal con excepción de los
aparatos, sustancias o composiciones para la puesta en práctica de tales métodos.
Las razas animales, las variedades vegetales y los procedimientos esencialmente
biológicos de obtención de animales o vegetales con excepción de los procedimientos
microbiológicos y los productos directamente obtenidos mediante tales
procedimientos.
Para el procedimiento e información adicional, véase
[Link] y [Link]
TOPOGRAFÍA DE PRODUCTOS SEMICONDUCTORES
Se trata de la modalidad de Propiedad Industrial más reciente para la que la OEPM
otorga títulos de protección desde 1988, y se refiere a los circuitos integrados
electrónicos.
Su finalidad es proteger el esquema de trazado de las distintas capas y elementos que
componen un circuito integrado, su disposición tridimensional y sus interconexiones (su
topografía).
La duración de la protección es de diez años. Se regula en la Ley 11/1988, de 3 de
mayo, de Protección Jurídica de los productos semiconductores.
Dada su alta especialización y escasa importancia numérica, se ha citado aquí a mero
título enunciativo.
Véase para una mayor información acerca de requisitos, trámites y procedimientos el
sitio web de la Oficina Española de Patentes y Marcas, OEPM,
[Link]
Fuente: [Link]. Avance de Estadísticas de la Propiedad
Industrial 2005.