MATERIA: TEORIA ECONOMICA
TEMA: FIDEICOMISO
CATEDRATICO: IXCHEL CALDERON ALVARADO
ALUMNO: LEONEL ULLOA VADEZ
FECHA: 19.01.2018
INTRODUCCION
DESARROLLO
FIDEICOMISO
fideicomiso o fidecomiso (del latín fideicommissum, a su vez de fides, "fe",
y commissus, "comisión") es un contrato en virtud del cual una o más personas
(fideicomitente/s o fiduciante/s) transmite bienes, cantidades de dinero o derechos,
presentes o futuros, de su propiedad a otra persona (una persona física o persona
jurídica, llamada fiduciaria) para que ésta administre o invierta los bienes en
beneficio propio o en beneficio de un tercero, llamado beneficiario, y se transmita,
al cumplimiento de un plazo o condición, al fiduciante, al beneficiario o a otra
persona, llamado fideicomisario.
Origen del concepto
El origen del concepto se halla en la fiducia (un tipo de contrato del derecho
romano), una figura legal que se crea a instancias del derecho de sucesión y que
estaba basada en la confianza entre las partes intervinientes. Así un individuo le
encomendaba al fiduciario un patrimonio para que lo reciba otra persona.
En tanto y tal como ha sucedido con otros conceptos el mismo sufrió un
enriquecimiento y asumió diversas modalidades. Por ejemplo, el fideicomiso
desempeña un muy significativo papel en casi todos los sistemas del derecho
anglosajón.
Partes
Técnicamente, el contrato de fideicomiso se da entre dos partes (llamadas partes
stricto sensu): fideicomitente/fiduciante - fideicomitido/fiduciario; aunque la relación
fiduciaria se da entre 4 sujetos: los antes mencionados, más el beneficiario (que
puede o no existir) y el fideicomisario.
• El fiduciante o fideicomitente, que es la parte que transfiere a otros bienes
determinados. Tiene que poseer el dominio pleno de los bienes dados en
fideicomiso.
• El fiduciario, que es la parte a quien se transfieren los bienes, y que está
obligada a administrarlos con la prudencia y diligencia propias del buen hombre de
negocios (administrar lo ajeno como propio), que actúa sobre la base de la confianza
depositada en él. Puede ser cualquier persona física o jurídica. En México el
Fiduciario debe ser una persona moral autorizada para ser Fiduciaria en los
términos de la Ley de Instituciones de Crédito.
• El beneficiario, que es la persona en cuyo beneficio se ha instituido el
fideicomiso (puede o no existir), sin ser el destinatario final de los bienes. Pueden
ser una o varias personas físicas o jurídicas.
• El fideicomisario, que es el destinatario final o natural de los bienes
fideicomitidos. Normalmente, el beneficiario y el fideicomisario son una misma
persona. Pero puede ocurrir que no sea la misma persona, puede ser un tercero, o
el propio fiduciante.
Para ser válido el contrato de fideicomiso debe constar por escritura pública,
además deberán cumplirse las formalidades que se requieran para transmitir la
propiedad de los bienes fideicomitidos, es decir, inscribirlo en el Registro de la
Propiedad del lugar, etc.
Como resultado de la constitución de un fideicomiso mercantil, se crea un patrimonio
autónomo, el cual tiene algunas características importantes:
En esencia, la constitución de un fideicomiso mercantil se basa sobre una relación
de confianza entre el constituyente y el administrador de los bienes fideicomitidos.
La confianza es el atributo más importante de cualquier negocio, y es fundamental
para llevar a cabo la gestión encomendada; pero sobre todo la confianza en gente
profesional y técnica, con criterio para el manejo de sus proyectos e ideas.
El patrimonio autónomo que se conforma con el conjunto de bienes o derechos que
se transfieren al fideicomiso, es separado e independiente de los patrimonios de sus
constituyentes, de la fiduciaria y de cada negocio fiduciario que esta administre.
Fondos Pichincha S.A. en calidad de administrador de fideicomisos, mantiene una
contabilidad y rendición de cuentas separadas por cada fideicomiso que administre.
El fideicomiso mercantil está definido como un contrato de naturaleza irrevocable,
es decir que la restitución de los bienes o derechos materia de la transferencia de
dominio se la puede realizar únicamente de acuerdo a las disposiciones e
instrucciones determinadas en el contrato de fideicomiso y éstas no podrán ser
modificadas en lo más mínimo, salvo que tal posibilidad sea establecida
expresamente en el contrato. Como todo contrato de naturaleza mercantil el
fideicomiso será siempre remunerado, es decir oneroso.
Plazos y objetivos del fideicomiso
Un fideicomiso puede constituirse a través de un contrato o de un testamento.
Mientras tanto, el plazo o la condición que se estipulen al dominio fiduciario no
podrán superar los 30 años, a excepción que el beneficiario del fideicomiso fuese
una persona incapaz, es decir, quien sufre de alguna discapacidad y en este caso
entonces el fideicomiso podrá perdurar hasta la muerte de esta persona o hasta que
cese su discapacidad.
La principal misión del fideicomiso es la asignación de determinados beneficios
económicos que proceden de bienes que se disponen y de acuerdo a la decisión
del titular de los mismos, y con una visión y efecto hacia el futuro, es decir, el
fideicomiso permite que esos beneficios y los bienes estén a disposición de alguien.
Una cuestión importante para señalar al respecto de este contrato y que incide
directamente en su elección cuando especialmente lo que se quiere es proteger los
bienes de alguien es que aquellos bienes objeto de fideicomiso no se verán
afectados por alguna persecución o demanda que pueda iniciar un acreedor del
fiduciante o del fiduciario. Ni siquiera la quiebra puede obrar en su contra
Se reconocen dos clases de fideicomisos, los Públicos y los Privados.
Fideicomisos Privados:
Partiendo de los fines que pretende alcanzar el fideicomitente y considerando
las características del fiduciario los contratos se clasifican como sigue:
Fideicomisos de inversión;
son aquellos cuya finalidad es que el fiduciario destine el patrimonio fideicometido
a la realización de operaciones económicas rentables: de crédito, actividades
empresariales; en valores de renta fija y renta variable; en inmuebles así como de
beneficio (fondos de ahorro, planes de pensiones y jubilación).
Fidecomisos de Garantía y Fuente Alterna de Pago;
El fiduciario recibe los bienes o derechos fideicometidos para garantizar el
cumplimiento de una obligación principal, que es a cargo del fideicomitente, son
contratos ligados a un negocio principal (créditos: valores en renta fija o variable,
inmuebles, efectivo, etc).
Fideicomisos de Administración;
El fiduciario recibe los bienes o derechos fideicometidos para poder proceder a
efectuar las inversiones señaladas en el fideicomiso. Donde el fideicomitente (dueño
de los bienes) busca un rendimiento a través de la inversión (testamentarios; en
mandato).
La clasificación del fideicomiso depende de las finalidades de cada contrato, por
ejemplo: Fideicomisos Testamentarios, Fideicomisos de Inversión, Fideicomiso
para Bienes Mueble e Inmuebles y por último, Fideicomisos de Infraestructura y
Bienes Raíces, mejor conocidos como fibras, estos se caracterizan por ser
vehículos financieros que, al ser listados en la Bolsa Mexicana de Valores, se hacen
acreedores a ciertos estímulos fiscales.
Pueden ser constituidos como fideicomisos o sociedades anónimas en cuyos fines
estén:
La adquisición o construcción de bienes raíces destinados al arrendamiento.
La adquisición de derechos sobre bienes inmobiliarios.
El otorgamiento de financiamiento para bienes inmuebles con garantía hipotecaria.
La distribución frecuente de dividendos (mínimo 95% de la utilidad fiscal neta).
El ostentar un mínimo de 70% de su patrimonio, en inversiones inmobiliarias y el
resto en valores gobierno o en sociedades inversión.
Fideicomisos Públicos:
Son aquellos fideicomisos contemplados en el Artículo 47 de la Ley Orgánica de la
Administración Pública Federal y estos fideicomisos públicos a que se refiere el
Artículo 3o., fracción III, de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal,
son aquellos que el gobierno federal o alguna de las demás entidades paraestatales
constituyen, con el propósito de auxiliar al Ejecutivo Federal en las atribuciones del
Estado para impulsar las áreas prioritarias del desarrollo, que cuenten con una
estructura orgánica análoga a las otras entidades y que tengan comités técnicos.
CONCLUCION