El bosque de piedras de
Huayllay
El bosque de piedras de Huayllay es un gigantesco conjunto de
formaciones rocosas de unos 120 millones de años que se
extiende por 6.815 hectáreas. Las rocas son de origen
volcánico y también de sedimentos, dado que esta zona fue
parte del fondo marino. El aire, el agua y la erosión son los
elementos que han creado sus peculiares formas a lo largo de
millones de años.
El Santuario Nacional de Huayllay es área natural protegida y
está considerado como un museo geológico de los más valiosos
que hay en la tierra. Tiene más de 4.000 formaciones rocosas
que semejan gigantescos perfiles humanos y de animales. En las
proximidades existen fuentes de aguas termales medicinales,
pinturas rupestres y restos arqueológicos.
Según los guías locales, el turista tiene disponibles once
rutas bien señaladas, y las más fáciles pueden demandar un
recorrido de entre tres y cuatro horas.
Este impresionante santuario tiene tantos atractivos que los
visitantes pueden quedarse muchos días y siempre hacer algo
distinto. Solo la observación de las figuras toma mucho
tiempo. Huayllay también es el paraíso de la escalada en roca,
un parque natural de diversión para este deporte, aunque en
este viaje decidimos practicar otras disciplinas y volver más
adelante especialmente para escalar.
Para llegar al Santuario de Huayllay hay muchas rutas, pero
estas son las más conocidas
POR HUARAL
La salida de Lima es por la Panamericana Norte hasta llegar a
Huaral. Desde ahí se recorrerá todo el valle del río Chancay
hasta llegar al abra Antajirca a 4.785 msnm. Posteriormente
viene el ligero descenso hasta llegar al distrito de Huayllay,
que está cerca del Bosque de Piedras. Esta ruta toma
aproximadamente 8 horas.
El trayecto revela un panorama un tanto monótono al principio,
pero luego de un par de horas el ascenso te muestra unos
cambios de geografía interesantes. El camino es afirmado,
estrecho y zigzagueante, y en algunas partes está en muy mal
estado.
Es recomendable hacer varias paradas aprovechando la cercanía
de pueblitos como Collpa, San Miguel, Acos, Pacaraos, entre
otros, todos ellos asentados a lo largo del valle.
POR CANTA
Esta ruta es una de las más bonitas pero es preferible hacerla
en dos partes, la primera hasta Canta y la segunda hasta
llegar al santuario de Huayllay, no por ser difícil, sino para
aprovechar todos los lugares hermosos que se atraviesan.
La aventura se inicia saliendo de Lima con rumbo a Comas para
luego tomar la avenida Túpac Amaru hasta ingresar al valle del
Chillón. Esta ruta demora por lo general 2:30 horas hasta
Canta. Está asfaltada pero hay tramos que están en mal estado.
El recorrido se puede hacer en autos particulares o en
transporte público. Estos últimos van de Lima a Canta
diariamente entre las 6 y las 9 de la mañana, y entre las 3 y
las 5 p.m. Las empresas que circulan por esta ruta son
Chaperito, Santa Rosita de Quives, entre otras.
En Canta empieza lo bueno, ya que podemos disfrutar de un
recorrido con paisajes espectaculares. Saliendo de Canta por
la carretera afirmada camino a Huaros (3.000 msnm) se pasa por
el mirador natural de San Pedro, desde donde se puede apreciar
un paisaje andino impresionante. Continuando con el recorrido
ya estamos a 3.500 msnm y encontramos la comunidad campesina
de Cullhuay productora de ganado ovino y vacuno y lugar donde
se practica el ciclismo de aventura y el trekking. Este es el
punto de partida hacia el abra de la Viuda, lugar ideal para
todo lo que es deportes de aventura.
En el camino pasamos por
miradores naturales desde
donde se puede apreciar la
Cordillera de la Viuda y
hermosas lagunas como la León
Cocha, Azul Cocha y Laguna
Chuchún, que provee del vital
elemento a los agricultores y
ganaderos de la zona y que
tiene la forma del mapa del
Perú. Esta última se origina
por los deshielos provenientes
de la Cordillera la Viuda. Los
lugareños dicen que Chunchún
significa “ojo de mar” y sus encantos se deben a sus aguas
celestes y grandes dimensiones. Aquí nos encontramos con todo
un ecosistema de ganados que mastican el ichu, yanavicos,
parihuanas y patos andinos. Son paisajes hermosos a más de
4.000 msnm.
Llegamos al abra de la Viuda en el km 151 a 4.600 msnm. Unos
kilómetros más allá está el nevado Alcay o Alcoy, y en sus
faldas la laguna 3 compuertas, una visión indescriptible que
no pueden dejar de apreciar.
A pesar de ser afirmada, la carretera está en muy buen estado
y a lo largo del tramo Canta – Huayllay está muy bien
señalizado, por lo que es imposible de perderse.
Después de varias paradas fotográficas se llega a la laguna
Huasca Cocha. Esta laguna tiene la forma de una soga; es
hábitat de truchas, aves silvestres como las Parihuanas,
huachuas, patos, curcos, zambullidores y otras aves; y hasta
el momento no está contaminada,
Tras dos horas de recorrido de 2 horas finalmente se llega al
distrito de Huayllay.