Fundación educacional
Colegio Providencia de Linares
Coordinación académica NOTA
Profesor: Javier Jaque Silva
PRUEBA DE LENGUA Y LITERATURA 8° AÑO BÁSICO
[Link] : 60
NOMBRE: …………………………………………………………R.U.T: ……….…………………
[Link]
FECHA :…………………………………………………..N° DE LISTA:……………..…………….
EXIG. 60%
Contenidos: Comprensión Lectora - Epopeya
Instrucciones Generales: La prueba consta de 1 ítems, para ser respondidos en 60 minutos. Lea atentamente cada una de
las preguntas y respuestas. En el ítem de selección múltiple marque la única alternativa que considere correcta,
encerrándola con un círculo. No haga borrones, pues esto invalidará sus respuestas. Recuerda se responde con lápiz pasta
(azul o negro) y no se corregirán respuestas con lápiz mina.
Ítem I Selección múltiple: Marque la alternativa única que usted considere correcta, encerrándola con un círculo. No se
aceptan enmiendas (correcciones en la selección de la alternativa). (2 puntos c/u)
Texto 01
Ramayana
Temerarios como el que desafía al tigre en su guarida, el que despoja el hijo de corta edad a su madre y el que
interrumpe al sabio en su profunda meditación. Los sesenta mil descendientes del rey Sagara, que, encontraron la
muerte, como las aguas tumultuosas llenan los valles después de la estación de las lluvias, poblaban la tierra, y en su
ingente número no se asemejaban a una familia de hermanos, sino a un terrible ejército.
Los sesenta mil príncipes, hijos todos de un mismo padre, con el ruido de sus trompas de caza atronaban las selvas.
Temblaban las montañas, las fieras se dispersaban, y los piadosos ascetas que viven solitarios en el bosque se ocultaban
en las cuevas profundas. Las cacerías de los príncipes sagaritas se asemejaban a una guerra asoladora . Ellos solos
hubiesen podido tomar una ciudad populosa; todos ellos, guerreros de estirpe regia, profusamente adornados,
manejando el arco y la jabalina, se movían uniformemente por propio impulso como bandas de patos salvajes. No
temían el desierto ni el país extraño, pues todo lo poblaban con su número aterrador. Nada resistía a su ímpetu .
Uno solo, de entre todos los hombres que presenciaban, asustados, el avance de los hijos de Sagara, permanecía
indiferente, sin dejarse avasallar por el temor. Era el sabio Kapila. Su mente estaba sumergida en las brumas de la
meditación o se elevaba de pronto hasta las más altas verdades. Sus oídos permanecían insensibles y su vista no se
fijaba en las cosas de la tierra. Arrebatado en la soledad, habitaba en la alta cumbre de una montaña que dominaba la
extensa llanura del noreste, y asistía, sin inmutarse , al griterío de los sesenta mil guerreros que se agitaban como
hormigas a sus pies.
Pero no bastó a los imprudentes jóvenes con inundar la llanura donde se hallaba en meditación el sabio. Pronto sonaron
las roncas conchas de caza; el relinchar de los corceles atronó el recinto sagrado, y. Semejantes a las abejas que se
dirigen en columna hacia su panal, llenaron con sus pisadas y sus gritos el elevado bosque en cuya profundidad estaba
Kapila.
¡Nunca lo hubiesen hecho! El sabio, encolerizado por aquella profanación , invocó contra aquellos insolentes la
maldición de los dioses. Un súbito terror de causa desconocida se apoderó de los sagaritas, y antes que pudiesen
emprender la huida, como si los atacara un fuego invisible, sus cuerpos, armaduras, caballerías y arneses se vieron
reducidos a cenizas. Una parte de ellos quedó, ennegreciendo la falda de la montaña, con sus restos carbonizados. Los
demás, que aún no habían subido, se encontraron muertos en la llanura. Los millares de cuerpos quemados despedían
un hedor insoportable; pero el aire permanecía puro en la zona retirada donde el sabio estaba. Entonces, para borrar
los restos de aquella destrucción, los dioses, descendiese del cielo y corriese por la tierra, a lo largo del inmenso valle
cubierto por los cadáveres ennegrecidos. Su corriente sagrada fertiliza los surcos, alimenta a los vivos y purifica todavía a
los hombres de la presencia de los cadáveres. Desde aquel día el Ganges corre hacia el mar, y sus fuentes se confunden,
entre el cielo y la tierra, entre encumbradísimas montañas.
1. Los descendientes del rey Sagara eran:
a. Eran una gran familia . b. Un gran ejercito. c. Eran dueños de muchas tierras. d. Tenían muchos hijos.
[Link] el texto se dice que Kapila es un sabio, debido a que:
a. Practicaba la meditación. b. No lo explican en el texto.
c. Era un experto en artes marciales. d. Tenía muchos conocimientos sobre el lugar en que vivía.
Lengua y Literatura
Profesor: Javier Jaque Silva
Fundación educacional
Colegio Providencia de Linares
Coordinación académica
Profesor: Javier Jaque Silva
3. Los sagaritas eran temidos por la gente debido a que:
a. No le temían a nada. b. Eran demasiados y ningún ejército los podía vencer.
c. Tenían conocimiento de distintas formas de cazar y actuaban todos juntos. d. Estaban protegidos por los dioses.
4.“Los sesenta mil descendientes del rey Sagara, que, encontraron la muerte, como las aguas tumultuosas llenan los
valles después de la estación de las lluvias”. Según este fragmento, se infiere que:
a. El texto nos explica como los Sagaritas murieron.
b. El texto nos cuenta como las aguas inundan los vallen en invierno.
c. Los Sagaritas eran muchos al igual que las aguas que corren por los valles.
d. Los Sagaritas murieron ahogados en las aguas de los valles.
5. El Personaje principal del relato es:
a. Los hijos de Sagara. b. El Rey Sagara. c. Los ascetas. d. Kapila.
6. ¿Quiénes ayudan a Kapila a enfrentar a los Sagaritas?
a. Los dioses. b. Un gran ejército. c. Otros sabios. d. No necesita que nadie lo ayude.
7. El castigo que recibieron los Sagaritas por su imprudencia fue:
a. Quemarse hasta convertirse en cenizas. b. Arden como antorchas mientras huían.
c. Desaparecer de manera inexplicable. d. Vagar por la tierra.
8. La finalidad del texto es:
a. Explicar cómo surgió el río Ganges. b. Explicar que la maldad debe ser destruida.
c. Explicar que los sabios son muy poderosos. d. Explicar que los dioses sólo ayudan a los sabios.
9. El narrador que presenta la historia es:
a. Testigo. b. Omnisciente. c. Protagonista. d. Conocimiento relativo.
10. El ambiente donde ocurren los acontecimientos es:
a. Un río b. Un bosque c. Una llanura del noroeste d. La cumbre de la montaña
Texto 02
Ulises y los Ganados del Sol
Homero. La Odisea.
Se alejó finalmente la nave de aquel espantoso lugar. Los navegantes no podían olvidar las miradas de sus compañeros
al ser atrapados por el monstruo Escila. Después de varios días de navegación, vieron una isla hermosísima, cubierta de
verdes prados donde pastaban con tranquilidad rebaños de vacas y ovejas. Ulises reconoció que se hallaba ante la isla
que guardaba los rebaños del Sol, de la cual la bella hechicera Circe le había hablado de esta manera:
—Ulises, si logras atravesar sano y salvo el peligro de los monstruos Escila y Caribdis, pronto encontrarás la isla del Sol.
Pero, presta atención, porque si tú o tus hombres matan una sola de las vacas del sol, una maldición caerá sobre la nave
y su tripulación y aunque logres salvar tu vida, tus compañeros morirán y si logras volver a Ítaca, lo harás en un estado
lamentable.
Ulises, recordando estas palabras y la advertencia sobre la maldición, quiso seguir de largo, pero su cuñado Euríloco
comenzó a protestar:
—¿Cómo pretendes que sigamos adelante? ¿No ves que estamos agotados? Ya se acerca la noche y estamos muertos de
cansancio. ¿Qué pasará si se desata una tormenta? ¿Cómo podremos hacerle frente en este estado?
El resto de los hombres se unió a la protesta y Ulises no tuvo más remedio que aceptar sus reclamos. Pero antes de
desembarcar les hizo prometer que no tocarían ni una oveja ni una vaca del Sol.
Los hombres le aseguraron que no tocarían los rebaños, ya que la hechicera Circe les había regalado abundantes
provisiones para abastecerse durante mucho tiempo. Esa misma noche se desató una terrible tormenta que duró más
de un mes. Con el correr del tiempo las provisiones escasearon y comenzaron a padecer hambre. Si bien la isla era
hermosa, ni la caza ni la pesca eran suficientes como para satisfacerlos.
Un día en que Ulises se internó en el bosque, Euríloco comenzó a instigar a los hombres diciendo: —Hemos sufrido toda
clase de desgracias, pero no comprendo por qué tenemos que padecer hambre mientras pastan a nuestro alrededor
todas estas magníficas vacas. Me pregunto si no podríamos sacrificar algunas terneras con la promesa de construirle un
templo al Sol ni bien lleguemos a Ítaca.
Lengua y Literatura
Profesor: Javier Jaque Silva
Fundación educacional
Colegio Providencia de Linares
Coordinación académica
Profesor: Javier Jaque Silva
Los hombres, que ya venían arrastrando la escasez de alimento durante varios días, cedieron a la propuesta de Euríloco
sin pestañear. Rápidamente prepararon el fuego algunos y otros sacrificaron unas terneras a las que asaron y luego se
dieron un festín acompañado por el vino que les quedaba. Ulises, que se había quedado profundamente dormido, en
medio del bosque, despertó sintiendo un fuerte olor a carne asada y corrió hasta donde acampaban sus hombres. Allí,
horrorizado comprobó que el daño ya estaba hecho y no había nada que pudiera hacer para remediar el mal. Todos
fueron testigos del más horripilante acontecimiento. De la carne de las vacas asadas, surgían mugidos de dolor y los
cueros que habían quedado, se contorneaban y retorcían, mientras por todas partes se escuchaban tristes lamentos de
vacas.
Al cabo de seis días, el tiempo mejoró y Ulises decidió que era el momento de zarpar y alejarse de la isla.
Cuando se encontraron en alta mar, una nube negra se posó sobre la nave y pareció que la tempestad estaba dirigida
exclusivamente a ella. Un rayo partió el mástil en dos y al caer arrastró el timonel hacia las aguas embravecidas del mar;
al mismo tiempo comenzó a prenderse fuego, la nave giró hacía un costado y todos los hombres, excepto Ulises, cayeron
al mar.
Ulises se aferró con todas sus fuerzas a lo que quedaba de la nave, sin poder luchar, solo dejándose llevar por las
enfurecidas aguas. Los vientos huracanados, hicieron retroceder la nave nuevamente, hasta donde se encontraban los
peligrosos monstruos de Escila y Caribdis.
Cuando Caribdis, comenzó a tragar las aguas y a la destruida nave, Ulises, de un salto, se aferró a una rama del árbol que
se hallaba a la entrada de la cueva de Caribdis, y, cuando el monstruo, devolvió la nave al mar, Ulises se afirmó a lo que
quedaba del mástil, logrando sortear esa dificultad con éxito. Escila, por suerte, no salió de su cueva y Ulises se vio
liberado de esos dos peligros. Pronto se encontró Ulises solo en alta mar a merced de los vientos, viendo más lejana la
posibilidad de volver a su patria con vida.
11. ¿Qué personaje provocó el remolino que terminó de destruir la nave de Ulises?
a. Circe. b. Escila. c. Glauco. d. Caribdis.
12. ¿Por qué los hombres de Ulises decidieron quedarse en la isla del Sol?
a. Se motivaron por la belleza del lugar b. Temían ser atrapados por un monstruo marino.
c. Se sentían cansados después de su larga travesía. d. Carecían de suficientes provisiones para continuar
13. Relee el fragmento: “Un día en que Ulises se internó en el bosque, Euríloco comenzó a instigar a los hombres
diciendo [...]”. ¿Qué significa la palabra destacada?
a. Alentar. b. Humillar. c. Molestar. d. Aconsejar.
14. Según el texto, ¿cómo era Euríloco?
a. Insolente. b. Amargado. c. Complicado. d. Convincente.
15. Según lo leído, ¿qué desencadenó la catástrofe al final del relato?
a. La furia de la naturaleza que duró más de un mes.
b. La aniquilación de los animales a causa del hambre.
c. La estadía de los navegantes en la isla del Sol sin autorización.
d. La muerte de los compañeros de ruta marítima en manos de Escila.
16. ¿Cuál es la idea central del texto anterior?
a. La naturaleza muestra su furia constantemente.
b. El hambre es un estado que genera siempre conflictos.
c. La desobediencia a veces puede tener una justificada razón.
d. Los dioses imponen reglas que los mortales siempre deben acatar.
17. ¿Qué tipo de narrador se presenta en el texto leído?
a. Conoce la historia, narra desde la posición en la que participa como personaje secundario.
b. Relata lo que le ocurre, lo que hace, y lo que siente desde la mirada de un personaje central.
c. Cuenta lo que ve desde su propia perspectiva, lo que cualquier otra persona vería desde fuera.
d. Conoce la historia, narra tanto lo que sucede en el exterior de los personajes como en el interior.
Texto 03
Lengua y Literatura
Profesor: Javier Jaque Silva
Fundación educacional
Colegio Providencia de Linares
Coordinación académica
Profesor: Javier Jaque Silva
Al poco rato de haber dejado atrás la isla de las sirenas, vi humo e ingentes' olas y percibí fuerte estruendo. A los míos,
presas del miedo, los remos se les fueron de las manos y cayeron en la corriente, y la nave sé detuvo, porque ya los
brazos no batían las largas palas. Al momento recorrí la embarcación y amonesté a los compañeros, acercándome a ellos
y hablándoles con dulces palabras:
Odiseo: ¡Oh, amigos! No somos novatos en padecer desgracias, y la que se nos presenta no es mayor que la
experimentada cuando el Cíclope, valiéndose de su poderosa fuerza, nos encerró en la excavada gruta. Pero de allí nos
escapamos también por mi valor, decisión y prudencia, como me figuro que todos recordaréis.
Ahora, pues, hagamos todos lo que voy a decir. Vosotros, sentados en los bancos, batid con los remos las grandes
olas del mar, por si acaso Zeus nos concede que escapemos de esta desgracia librándonos de la muerte. Y a ti, piloto, voy
a darte una orden que fijarás en tu memoria, puesto que gobiernas el timón de la cóncava nave. Apártala de ese
humo y de esas olas, y procura acercarla al escollo, no sea que la nave se lance allá, sin que tú lo adviertas y a todos
nos lleve a la ruina.
Así les dije y obedecieron sin tardanza mi mandato. No les hablé de Escila, peligro inevitable, para que los compañeros
no dejaran de remar, escondiéndose dentro del navío. Olvidé entonces la recomendación de Circe de que no me armase
en ningún modo; y, poniéndome la magnífica armadura, tomé dos grandes lanzas y subí al tablado de proa, lugar donde
esperaba ver primeramente a la pétrea Escila, que iba a producir tal estrago en mis compañeros. Mas no pude verla en
lado alguno y mis ojos se cansaron de mirar a todas partes, registrando la oscura peña.
Pasábamos el estrecho llorando, pues a un lado estaba Escila y al otro la divina Caribdis, que sorbía de horrible manera
la salobre agua del mar. El pálido temor se adueñó de los míos, y mientras contemplábamos a Caribdis, temerosos de
la muerte, Escila me arrebató de la cóncava embarcación los seis compañeros que más sobresalían por sus manos y por
su fuerza. Cuando quise volver los ojos a la velera nave y a los amigos, ya vi en el aire los pies y las manos de los que eran
arrebatados a lo alto y me llamaban con el corazón afligido, pronunciando mi nombre por última vez. De todo lo que
padecí, peregrinando por el mar, fue este espectáculo el más lastimoso que vieron mis ojos.
Después que nos hubimos escapado de aquellas rocas, de la horrenda Caribdis y de Escila, llegamos muy pronto a la
intachable isla del dios, donde estaban las hermosas vacas de ancha frente, y muchas lustrosas ovejas del Sol, hijo de
Hiperión. Desde el mar en la negra nave, oí el mugido de las vacas encerradas en los establos y el balido de las ovejas, y
me acordé de las palabras del vate ciego Tiresias, y de Circe de Eea, los cuales me encargaron reiteradamente que
huyese de la isla del Sol, que alegra a los mortales.
Homero (1999). Odisea. Santiago: Santíllana. (Fragmento).
18. ¿Qué rasgo del héroe caracteriza a Odiseo?
a. El coraje para enfrentar a los dioses. b. El anhelo de protección de sus amigos.
c. La astucia para enfrentar las dificultades. d. La ciega confianza que tiene en los dioses.
19. ¿Cómo reaccionan los marineros ante las órdenes de Odiseo?
a. Con temor. b. Con aflicción. c. Con obediencia. d. Con nerviosismo.
20. Según Odiseo, ¿cuál es la aventura más terrible que ha vivido?
a. Huir de la isla de las sirenas. b. Estar encerrado en la gruta del Cíclope.
c. Ver a Escila devorar a sus compañeros. d. Contemplar a las vacas y ovejas del dios Sol.
21. ¿Qué hecho se narra en el texto anterior?
a. La fundación de una nueva isla. b. El desenlace de una triste batalla.
c. La generación de una buena raza. d. Una aventura del héroe durante su viaje.
22. ¿Qué recomendación recibió Odiseo por parte de Tiresias y de Circe?
a. Esquivar a Caribdis y Escila. b. Escapar de la isla del dios Sol.
c. Obedecer las órdenes de Zeus. d. Evitar el humo que se veía en el mar.
[Link]ándolo con torva faz, le respondió el fuerte Diomedes:
-No me hables de huir, pues no creo que me persuadas. Sería impropio de mí batirme en retirada o amedrentarme. Mis
fuerzas aún siguen sin menoscabo. Desdeño subir al carro, y tal como estoy iré a encontrarlos, pues Palas Atenea no me
deja temblar. Sus ágiles corceles no los llevarán lejos de aquí, si por ventura alguno de aquéllos puede escapar. Otra cosa
voy a decir que tendrás muy presente: Si la sabia Atenea me concede la gloria de matar a entrambos, sujeta estos
veloces caballos, amarrando las bridas al barandal, y no se te olvide de apoderarte de los corceles de Eneas para sacarlos
de los troyanos y traerlos a los aqueos de hermosas grebas; pues pertenecen a la raza de aquéllos que el largovidente
Lengua y Literatura
Profesor: Javier Jaque Silva
Fundación educacional
Colegio Providencia de Linares
Coordinación académica
Profesor: Javier Jaque Silva
Zeus dio a Tros en pago de su hijo Ganimedes, y son, por canto, los mejores de cuantos viven debajo del sol y la aurora.
Anquises, rey de hombres, logró adquirir, a hurto, caballos de esta raza ayuntando yeguas con aquéllos sin que
Laomedonte lo advirtiera; naciéronle seis en el palacio, crió cuatro en su pesebre y dio esos dos a Eneas, que pone en
fuga a sus enemigos. Si los cogiéramos, alcanzaríamos gloria no pequeña.
[Link]í éstos conversaban. Pronto Eneas y Pándaro, picando a los ágiles corceles, se les acercaron. Y el preclaro hijo de
Licaón exclamó el primero:
¡Corazón fuerte, hombre belicoso, hijo del ilustre Tideo! Ya que la veloz y dañosa flecha no lo derribó, voy a probar si lo
hiero con la lanza.
Dijo; y blandiendo la ingente arma, dio un bote en el escudo del Tidida: la broncínea punta atravesó la rodela y llegó muy
cerca de la coraza. El preclaro hijo de Licaón gritó en seguida:
Tienes el ijar atravesado de parte a parte, y no creo que resistas largo tiempo. Inmensa es la gloria que acabas de darme.
Sin turbarse, le replicó el fuerte Diomedes:
Erraste el golpe, no has acertado; y creo que no dejaréis de combatir, hasta que uno de vosotros caiga y harte de sangre
a Ares, el infatigable luchador.
Dijo, y le arrojó la lanza que, dirigida por Atenea a la nariz junto al ojo, le atravesó los blancos dientes. El duro bronce
cortó la punta de la lengua y apareció por debajo de la barba. Pándaro cayó del carro, sus lucientes y labradas armas
resonaron, espantáronse los corceles de ágiles pies, y allí acabaron la vida y el valor del guerrero.
[Link]ó Eneas del carro con el escudo y la larga pica; y, temiendo que los aqueos le quitaran el cadáver, defendíalo como
un león que confía en su bravura: púsose delante del muerto enhiesta la lanza y embrazado el liso escudo, y profiriendo
horribles gritos se disponía a matar a quien se le opusiera. Mas el Tidida, cogiendo una gran piedra que dos de los
hombres actuales no podrían llevar y que él manejaba fácilmente, hirió a Eneas en la articulación del isquion con el
fémur que se llama cótila; la áspera piedra rompió la cótila, desgarró ambos tendones y arrancó la piel. El héroe cayó de
rodillas, apoyó la robusta mano en el suelo y la noche obscura cubrió sus ojos.
23. En relación al primer párrafo se infiere que Diomedes es:
a. Ágil. b. Inteligente. c. Valiente. d. Temeroso.
24. Para Diomedes es importante que su interlocutor rescate los caballos porque:
a. Pertenecen a la misma Atenea y es ella quien los guía.
b. Se los había dado a los troyanos y ellos no los quieren devolver.
c. Los aqueos se están quedando sin caballos para cultivar sus tierras.
d. Son de raza fina, pues sus progenitores habían sido dados por Zeus.
25. El párrafo dos se puede sintetizar como:
a. La pelea de los aqueos y troyanos. b. La batalla para quedarse con los caballos.
c. La muerte de Pándaro. d. La fuerza de Diomedes.
26. En el tercer párrafo se menciona a Eneas como un hombre, principalmente:
a. Egoísta. b. Leal. c. Solidario. d. Fuerte.
27. El texto pertenece al mundo mítico principalmente porque:
a. Los personajes que realizan diversas hazañas.
b. La muerte que está presente cotidianamente con los personajes.
c. Los Dioses y su participación como seres poderosos dentro del relato.
d. La creación de un mundo distinto al nuestro.
28. El concepto de FAZ, puede ser reemplazado en el texto, sin cambiar el significado de la oración, por la palabra:
a. Rostro. b. Ojos. c. Apariencia. d. Simpleza.
29. El concepto de ENHIESTA, puede ser reemplazado en el texto, sin cambiar el significado de la oración, por la palabra:
a. Rígida. b. Sucia. c. Malvada. d. Fuerte.
30. El narrador que presenta la historia es:
a. Testigo. b. Omnisciente. c. Protagonista. d. Conocimiento relativo.
Lengua y Literatura
Profesor: Javier Jaque Silva