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Política Fiscal: Enfoque Neutral y Tipos

La política fiscal es una disciplina de la política económica que gestiona los recursos del Estado a través de variables como los impuestos y el gasto público. Los gobiernos usan la política fiscal para influir en la economía y lograr objetivos macroeconómicos como el empleo y el crecimiento. Existen diferentes tipos de política fiscal como la expansiva, la restrictiva y la neutral.

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Política Fiscal: Enfoque Neutral y Tipos

La política fiscal es una disciplina de la política económica que gestiona los recursos del Estado a través de variables como los impuestos y el gasto público. Los gobiernos usan la política fiscal para influir en la economía y lograr objetivos macroeconómicos como el empleo y el crecimiento. Existen diferentes tipos de política fiscal como la expansiva, la restrictiva y la neutral.

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¿Qué es política fiscal?

La Política fiscal es una disciplina de la política económica centrada en la gestión de los


recursos de un Estado y su Administración. Está en manos del Gobierno del país, quién
controla los niveles de gasto e ingresos mediante variables como los impuestos y el gasto
público para mantener un nivel de estabilidad en los países.

A través de la política fiscal, los gobiernos tratan de influir en la economía del país.
Controlando el gasto y los ingresos en los diferentes sectores y mercados con el fin de
lograr los objetivos de la política macroeconómica.

No obstante, además, al aplicar una política fiscal hay que tener en cuenta otros factores,
como por ejemplo, la reacción de la población ante esas decisiones o qué medidas contra el
fraude se aplicarán. Hoy en día, aunque el continuo proceso de descentralización estatal
dificulta la aplicación de una política fiscal, la implicación de las Comunidades Autónomas
y de los Ayuntamientos permite una mejor adaptación de las necesidades de los ciudadanos.

Tipos de política fiscal


Dependiendo de las diferentes decisiones tomadas a la hora de dirigir la política fiscal, puede
clasificarse a esta como expansiva, contractiva o neutral. Esta diferenciación tiene mucho
que ver en ocasiones con una cuestión ideológica o de pensamiento económico, debido a que
atendiendo al perfil ideológico del gobierno del momento se tomará una clase de medidas u
otra.

 Política fiscal expansiva: al aumentar el gasto público o bajar impuestos, aumenta la


renta disponible de los consumidores, así como también la de las empresas. Esto da lugar
a un aumento del consumo y de la inversión que se traduce en un incremento de la
demanda total o agregada de bienes y servicios, lo cual a su vez repercute en un
crecimiento positivo de la producción, del empleo y de los precios.

 Política fiscal restrictiva: si lo que hacemos es aumentar impuestos o reducir el gasto


público, el efecto inmediato es una caída de la renta disponible de consumidores y
empresas que se traduce en un descenso del consumo y de la inversión. Como
consecuencia, la demanda agregada disminuye y, con ella, la producción, el empleo y los
precios.

 Existe también una tercera vía que se conoce como postura neutral. En este
caso la política fiscal se basa en el equilibrio, al equiparar el nivel de gasto
público con el de ingresos totales.

Sin embargo, estas definiciones pueden ser engañosas, ya que, incluso cuando no hay
cambios en el gasto o las leyes fiscales, las fluctuaciones cíclicas de la economía causan
fluctuaciones cíclicas de los ingresos fiscales y de algunos tipos de gasto público, alterando
la situación de déficit, los cuales no se consideran cambios en la política fiscal. Por lo tanto,
a efectos de las definiciones anteriores, “el gasto público” y “los ingresos fiscales”
normalmente se sustituye por “el gasto público ajustado por el ciclo” y “los ingresos fiscales
ajustados cíclicamente”. Así, por ejemplo, un presupuesto público equilibrado a lo largo de
un ciclo económico se considera que representa una postura neutral en la política fiscal.

Los efectos económicos de la política fiscal

Los gobiernos utilizan la política fiscal para influir en el nivel de demanda agregada en la
economía, en un esfuerzo para lograr los objetivos económicos de estabilidad de precios,
empleo y crecimiento económico. La teoría de economía keynesiana sugiere que el aumento
el gasto público y la disminución de impuestos son las mejores maneras de estimular la
demanda agregada. Esto puede ser usado en tiempos de recesión o de baja actividad
económica como una herramienta esencial para construir el marco para un fuerte crecimiento
económico. En teoría, el déficit fiscal resultante sería pagado por el crecimiento económico
que le sigue a la recesión.

Los gobiernos pueden utilizar un excedente presupuestario para hacer dos cosas: reducir el
ritmo de fuerte crecimiento económico, y para estabilizar los precios cuando la inflación es
demasiado alta. La teoría keynesiana postula que la eliminación de los gastos reduce los
niveles de la demanda agregada de la economía, por lo que se estabilizan los precios y se
mantiene la inflación.

Instrumentos fiscales
Los instrumentos de los que disponen los Gobiernos para tratar de lograr sus objetivos
económicos se denominan instrumentos fiscales y pueden ser de dos tipos: políticas fiscales
discrecionales y estabilizadores automáticos.

Estabilizadores automáticos

Los estabilizadores automáticos tienen la función, como su propio nombre indica, de


estabilizar la economía. Con el uso de los mismos, las transiciones entres las fases de
expansión y recesión son más breves y no se notan tanto. Para que nos entendamos, si la
economía fuese un ascensor, los estabilizadores automáticos harían de freno en su etapa de
descenso y actuarían como un lastre durante el ascenso.

Los principales estabilizadores automáticos son cuatro:

 Impuestos proporcionales. Son aquellos que no varían según varia el nivel de renta. Por
ejemplo, el IVA. Sea cual sea nuestro nivel de renta, el porcentaje de IVA que pagamos
es el mismo.
 Impuestos progresivos. En este caso los tipos impositivos aumentan o disminuyen según
el nivel de renta: a más renta, mayor tipo; y al revés. Por ejemplo, el IRPF.

 Cotizaciones sociales. Son las aportaciones que empresa y trabajador hacen a la


Seguridad Social. Como contrapartida, la Seguridad Social brinda protección social.

 Subsidios por desempleo. Nos referimos a las ayudas económicas concedidas por el
Estado a personas que se han quedado sin empleo con el objetivo de cubrir sus
necesidades sociales y económicas.

Políticas fiscales discrecionales


Cuando el Estado tiene intención de influir sobre los ingresos o los gastos públicos, aplica
políticas fiscales discrecionales. Se trata, por tanto, de políticas no regladas que tienen
como objetivo mantener un determinado ritmo de la actividad económica, sobre todo el
época de crisis, que es cuando disminuye la producción de bienes y servicios.

 Mediante una modificación de los tipos impositivos. Las subidas o bajadas de


impuestos son comunes cuando se producen cambios de ciclo económico: en épocas de
recesión se suelen aumentar impuestos con el objetivo de aumentar la recaudación
pública, mientras que en etapas expansivas del ciclo económico suelen reducirse. La
repercusión sobre la demanda agregada de una modificación de tipos es importante y, por
lo tanto, también sobre los niveles de producción y empleo.

 Programas de obra pública. La finalidad de aumentar la obra pública es doble. De un


lado, se pretende aumentar los niveles de producción y de empleo. Del otro, se consigue
dotar al país de más infraestructura. El problema de estos programas es que suele ser pan
para hoy y hambre para mañana, además de un gasto enorme. ¿Recuerdan el Plan E?

 Planes de empleo y formación. Las distintas Administraciones Públicas ejecutan planes,


tipo proyectos de formación ocupacional y escuelas-taller, que persiguen formar a los
trabajadores para lograr una rápida inserción de los mismos en el mercado laboral. Sin
embargo, el éxito de estos programas está más que cuestionado.

 Programas de transferencias. Las principales transferencias son el subsidio por


desempleo y las pensiones de jubilación. El objetivo redistributivo de estos programas es
proteger a los colectivos más desfavorecidos.

El problema de las políticas fiscales discrecionales es que sus efectos tardan en hacerse
latentes. Además, en muchos casos, cuando estos se manifiestan, es difícil tener claro hasta
qué punto son consecuencia de una política fiscal concreta o de la propia evolución de la
economía. Por este motivo, los gobiernos utilizan los denominados estabilizadores
automáticos.

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