Capitulo 11
Capitulo 11
Descargado para JOSE DAVID SANCHEZ HERNANDEZ (davidschezhdez@[Link]) en Universidad de Sonora de [Link] por Elsevier en enero 29, 2018.
Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright ©2018. Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.
Prevención y tratamiento de las complicaciones de la extracción Capítulo | 11 |
minuciosamente (v. cap. 7). Las radiografías deben abarcar toda la zona necesario (fig. 11-1). Esto produce un desgarro, por lo general en un
de la cirugía, incluyendo los ápices de las raíces de los dientes que se extremo de la incisión. La prevención de esta complicación consta de
deben extraer y las estructuras anatómicas locales y regionales, como tres aspectos: crear colgajos del tamaño adecuado para evitar tensión
las partes adyacentes del seno maxilar o el conducto alveolar inferior. excesiva sobre el colgajo, emplear una cantidad controlada de fuerza de
El cirujano debe buscar la presencia de una morfología anómala de las separación sobre el colgajo y crear incisiones de descarga en los casos
raíces dentales o signos de una posible anquilosis de los dientes. Tras indicados. Si se produce un desgarro del colgajo, este se debe reponer
un estudio concienzudo de las radiografías, es posible que el cirujano con cuidado una vez acabada la cirugía. Si el cirujano o un ayudante
deba modificar el plan terapéutico para prevenir o limitar la magnitud observan que se empieza a desgarrar un colgajo, la cirugía de los tejidos
de las complicaciones que podrían preverse si se hace una extracción duros se interrumpirá para alargar la incisión y así mejorar el acceso o
cerrada. En lugar de ello, debe pensar en abordajes quirúrgicos para la crear una incisión de descarga. En la mayoría de los pacientes, una sutura
extracción dental en tales casos. cuidadosa del desgarro permite una cicatrización correcta, aunque con
Después de realizar el historial médico y de haber analizado las un ligero retraso. Si el desgarro es especialmente irregular, el cirujano
radiografías, el cirujano pasa a la planificación preoperatoria, que no deberá pensar en realizar la escisión de los bordes del colgajo desgarrado
consiste tan solo en la preparación de un plan quirúrgico detallado para crear un borde liso antes de su cierre. Este último paso debería
y del instrumental necesario, sino también en la planificación del realizarse con cautela, porque la escisión de una cantidad excesiva de
tratamiento del paciente y de su ansiedad, así como de la recuperación tejido hace que la sutura se efectúe a tensión y da lugar a una probable
postoperatoria (instrucciones y modificaciones de la actividad normal dehiscencia de la herida, o podría afectar a la cantidad de encía insertada
del paciente). Las instrucciones y explicaciones preoperatorias exhaus- adyacente a un diente.
tivas son esenciales para prevenir o reducir el impacto de la mayoría
de las complicaciones que tienen lugar en el período postoperatorio. Herida por punción
Si las instrucciones no se explican de forma cuidadosa ni se aclara la
importancia de su cumplimiento, será menos probable que el paciente La segunda lesión de los tejidos blandos que se produce con cierta fre-
las respete. cuencia es su punción involuntaria. Los instrumentos, como un elevador
Por último, para minimizar las complicaciones, el cirujano siempre recto o un elevador de periostio, pueden deslizarse del campo quirúrgico
debe seguir unos principios quirúrgicos básicos. Debe contar con y puncionar o desgarrar los tejidos blandos adyacentes.
una visualización y un acceso claros del campo quirúrgico, lo que Una vez más, esta lesión se debe a la aplicación de una fuerza incon-
exige suficiente iluminación, la correcta separación y elevación de los trolada, y la mejor forma de prevenirla es que esto no suceda, prestando
tejidos (labios, mejilla, lengua y colgajos de tejidos blandos), además atención especial a apoyar los dedos en sus soportes o ayudarse de la ma-
de la aspiración adecuada. El acceso a los dientes que se van a extraer no opuesta para evitar el deslizamiento. De ese modo, si el instrumento
debe estar despejado. En ocasiones se debe extirpar hueso y seccio- se desliza del diente o del hueso, los dedos del cirujano pueden sujetar
nar el diente para lograr este objetivo. Aplicar una fuerza controlada la mano que opera antes de que se produzca la lesión (fig. 11-2). Si se
es fundamental; esto significa «delicadeza», no «fuerza». El cirujano produce una punción en la mucosa, el tratamiento consiste básicamente
seguirá los principios de asepsia, la manipulación atraumática de los en prevenir la infección y permitir que se produzca la cicatrización, por
tejidos, la hemostasia y el desbridamiento meticuloso de la herida tras lo general por segunda intención. Si la herida sangrase profusamente
el procedimiento quirúrgico. El incumplimiento de estos principios se debe controlar mediante la aplicación de presión directa sobre ella.
provoca mayor incidencia de las complicaciones quirúrgicas y aumenta Tras lograr la hemostasia, la herida se suele dejar abierta y sin suturar:
su gravedad. así, si se produjera una pequeña infección ya habría una vía de drenaje.
Fractura de la raíz
El problema más frecuente asociado a la extracción de un diente es
Figura 11-2 Se puede utilizar un elevador recto pequeño para luxar
la fractura de sus raíces. Las raíces largas, curvas y divergentes que se
una raíz fracturada. Cuando se usa un elevador recto en esta posición, encuentran alojadas en hueso denso son las más propensas a fracturarse.
la mano del cirujano debe apoyarse con seguridad en los dientes Los principales métodos para prevenir la fractura de las raíces consisten
adyacentes para evitar que el instrumento se deslice del diente de forma en realizar la cirugía del modo descrito en los capítulos previos o en
involuntaria, con la subsiguiente lesión del tejido adyacente. utilizar una técnica de extracción abierta y extirpar hueso para disminuir
la cantidad de fuerza necesaria para extraer el diente (cuadro 11-2). La
recuperación de una raíz fracturada mediante un abordaje quirúrgico se
describe en el capítulo 8.
Desplazamiento de la raíz
La raíz dental que se desplaza con más frecuencia a un espacio ana-
tómico desfavorable es la del molar superior, cuando se ve forzada o
se pierde en el seno maxilar. Si una raíz fracturada de un molar supe-
rior se está extrayendo con un elevador recto al que se está aplicando
una presión apical excesiva, la raíz del diente se puede desplazar al
seno maxilar. En tal caso, el cirujano debe evaluar varios aspectos
para determinar el tratamiento apropiado. En primer lugar, hay que
identificar el tamaño de la raíz que se ha perdido en el seno. Puede
tratarse de un extremo radicular de varios milímetros o de una raíz
dental entera. A continuación se debe valorar si se ha producido una
infección del diente o de los tejidos periapicales. Si el diente no se ha in
fectado, el tratamiento es más sencillo que si existe una infección
Figura 11-3 Abrasión del labio inferior por la rotación del mango de una
aguda. Por último, el cirujano debe evaluar la situación preoperatoria
fresa sobre el tejido blando. La abrasión consiste en una combinación de
lesión por fricción y por calor. La herida se debe mantener cubierta con una del seno maxilar. En los pacientes con un seno maxilar sano es más
pomada antibiótica hasta que se forme una costra, evitando en lo posible sencillo tratar una raíz desplazada que si el seno tiene o ha tenido una
que la pomada se extienda por la piel no lesionada. (Fotografía por cortesía infección crónica.
del Dr. Myron Tucker.) Si el fragmento de diente desplazado es un extremo radicular peque-
ño (2-3 mm) y el seno no tiene una infección preexistente, el cirujano
hará un breve intento de extraer la raíz. En primer lugar, se debe realizar
del mango de esta con respecto a las mejillas y los labios del paciente. una radiografía del diente fracturado para documentar su posición y
Sin embargo, el cirujano también debe prestar atención a la situación tamaño, tras lo cual el cirujano irrigará a través de la pequeña apertura
del mango. Si se produce la abrasión o la quemadura de una zona de la en el ápice del alveolo y a continuación aspirará la solución de irrigación
mucosa oral, se pueden aplicar pocos tratamientos aparte de mantener del seno a través del alveolo. En ocasiones, esto hace que el ápice de la
la zona limpia con el uso de colutorios orales con regularidad. Por lo raíz salga del seno por el alveolo. El cirujano debe comprobar la solución
general, estas heridas cicatrizan al cabo de entre 4 y 7 días (dependiendo aspirada y confirmar mediante radiografías que se ha extraído la raíz.
de la profundidad de la lesión) y no dejan cicatriz. Si se produce una Si esta técnica no tiene éxito, no se debe realizar un procedimiento
abrasión o quemadura de este tipo en la piel, el dentista debe aconsejar quirúrgico adicional a través del alveolo, y el extremo de la raíz debe
al paciente que la mantenga cubierta con una pomada antibiótica. El dejarse en el seno. Es improbable que el pequeño extremo radicular
paciente debe aplicar la pomada solamente en la zona de la abrasión, no infectado cause secuelas problemáticas. Una cirugía adicional en
sin extenderla a la piel intacta, porque puede provocar un exantema. esta situación provoca más morbilidad al paciente que dejar el extremo
Estas abrasiones suelen tardar entre 5 y 10 días en cicatrizar. El paciente radicular en el seno. Si se hace esto último, el cirujano debe tomar
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medidas similares a las que se adoptan cuando se deja un extremo
radicular in situ. Se informará al paciente sobre la decisión y se le darán
las instrucciones adecuadas sobre el seguimiento para controlar con
regularidad la raíz y el seno.
La comunicación oroantral debe tratarse como se ha descrito
con anterioridad, con una sutura en ocho sobre el alveolo, precaucio
nes sinusales, antibióticos y un aerosol nasal para disminuir las pro
babilidades de infección manteniendo el ostium abierto. Lo más probable
es que el ápice de la raíz se fibrose en la membrana sinusal sin proble
mas secundarios. Si la raíz dental está infectada o si el paciente tiene
una sinusitis crónica, se le remitirá a un cirujano oral y maxilofacial
para su extracción a través de un abordaje de Caldwell-Luc o endoscó
pico.
Si un fragmento radicular grande o todo el diente se ha desplazado
al seno maxilar, se debe extraer (fig. 11-4). El método habitual es un
abordaje de Caldwell-Luc en el seno maxilar, en la región de la fosa
canina, seguido de la extracción del diente. Este procedimiento debe
llevarlo a cabo un cirujano oral y maxilofacial, que es el que realiza este
procedimiento (v. cap. 20).
A veces, los terceros molares maxilares retenidos se desplazan al
interior del seno maxilar (del que se extraen a través de un abordaje de
Caldwell-Luc). No obstante, si se produce el desplazamiento, es más
frecuente que sea al espacio infratemporal. Durante la elevación del
diente, el elevador puede forzarlo en sentido posterior, hacia la fosa
infratemporal, a través del periostio. El diente suele estar lateral a la
apófisis pterigoides lateral e inferior al músculo pterigoideo lateral. Si
se dispone de acceso e iluminación adecuados, el cirujano puede rea
lizar un único intento cauteloso de recuperar el diente con una pinza
de hemostasia. Sin embargo, el diente no suele ser visible, y un tanteo
a ciegas suele producir un desplazamiento mayor. Si el diente no se
recupera tras un único esfuerzo, se debe cerrar la incisión e interrumpir
la operación. Se informará al paciente del desplazamiento de la pieza
dental y de que su extracción se realizará más adelante. Habría que
administrar antibióticos para disminuir la posibilidad de una infección,
además de aplicar los cuidados postoperatorios habituales. Durante el
período de cicatrización inicial se produce una fibrosis que estabiliza
el diente en posición firme. Más adelante, un cirujano oral maxilofacial
deberá extraer el diente tras su localización radiográfica.
El hueso cortical lingual situado sobre las raíces de los molares se
adelgaza a medida que progresa en sentido posterior. Los terceros mola-
res mandibulares, por ejemplo, suelen tener una dehiscencia en el hueso
lingual suprayacente y pueden asentarse en el espacio submandibular
antes de la intervención. Las raíces molares mandibulares fracturadas que
se extraen con presiones apicales pueden desplazarse a través de la placa
cortical lingual hacia el espacio submandibular. Incluso unas pequeñas
cantidades de presión apical pueden provocar el desplazamiento de la
raíz a ese espacio. La prevención del desplazamiento al espacio sub-
Figura 11-4 A, Gran fragmento de una raíz desplazado al seno maxilar.
mandibular se logra sobre todo evitando todas las presiones apicales al El fragmento tiene que extraerse mediante un abordaje de Caldwell-Luc
extraer las raíces mandibulares. o una endoscopia sinusal. B, El diente situado en el seno maxilar
Los elevadores triangulares, como el de Cryer, suelen utilizarse es un tercer molar superior que se desplazó al seno durante la elevación
para elevar raíces dentales rotas de molares mandibulares. Si la raíz del diente y tuvo que extraerse del seno probablemente mediante
desaparece durante su extracción, el dentista debe realizar un único el abordaje de Caldwell-Luc.
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Parte | II | Principios de la exodoncia
se haya deglutido y descendido por el esófago hasta el estómago. Pero prevención de estas fracturas o desplazamientos se logra sobre todo
si se presenta un episodio violento de tos o disnea, es posible que el evitando la aplicación del instrumental y de fuerza sobre la restauración
diente se haya aspirado a través de las cuerdas vocales hasta la tráquea (cuadro 11-3). Esto significa que el elevador recto se debe utilizar con
y se haya alojado en un bronquio principal. gran cautela, insertándolo por completo en el espacio del ligamento
En cualquier caso, se trasladará al paciente a la sala de urgencias, y se periodontal, o evitándolo totalmente para luxar el diente antes de
realizarán radiografías para determinar la localización específica del dien- la extracción cuando el adyacente tenga una restauración grande. Si
te. Si este se ha aspirado, se debe pedir una consulta sobre la posibilidad se ha desplazado o fracturado una restauración, el cirujano debería
de extraer el diente mediante un broncoscopio. El tratamiento urgente de asegurarse de que esa restauración se extrae de la boca y no cae al
la aspiración consiste en mantener la vía respiratoria y la respiración alveolo dental vacío. Una vez finalizado el procedimiento quirúrgico,
del paciente. Es conveniente administrar oxígeno suplementario si hay el diente lesionado se tratará mediante la reposición de la corona
signos de dificultad respiratoria. desplazada o con la aplicación de una restauración temporal. Se debe
Si el diente se ha deglutido, es muy probable que pase por el tracto informar al paciente de si se ha producido la fractura de un diente o de
digestivo en un período de 2 a 4 días. Debido a que los dientes no suelen una restauración, así como de la necesidad de realizar una restauración
ser irregulares o afilados, en casi todos los casos su paso transcurre nueva (v. cap. 12).
sin obstáculos. Sin embargo, quizá sea prudente remitir al paciente a Los dientes de la arcada opuesta también pueden lesionarse por la
un servicio de urgencias para que se le realice una radiografía del abdo- aplicación de fuerzas incontroladas. Esto suele producirse cuando las
men y confirmar que el diente está en el tracto digestivo y no en las vías fuerzas bucolinguales movilizan de forma inadecuada un diente, cuando
respiratorias. Es probable que no se precisen radiografías de seguimiento, se emplean fuerzas de tracción excesivas o ambas cosas. El diente sale
porque lo habitual es que los dientes deglutidos se eliminen por las repentinamente del alveolo y las pinzas golpean los dientes de la arcada
heces. opuesta, fragmentando o fracturando una cúspide. Esto sucede con
más probabilidad con la extracción de los dientes inferiores, porque
estas piezas pueden requerir unas fuerzas de tracción más verticales
LESIONES DE LOS DIENTES ADYACENTES para su extracción, sobre todo cuando se utilizan las pinzas del n.° 23
(cuerno de vaca). La prevención de este tipo de lesiones puede lograrse
Cuando el dentista extrae un diente, centra su atención en ese diente con varios métodos. El primero y más importante de ellos es que el
en concreto y en la aplicación de fuerzas para luxarlo y extraerlo. Sin cirujano debe evitar el uso de fuerzas de tracción excesivas. Los dientes
embargo, por ello, aumenta la probabilidad de lesionar los dientes se deben luxar de forma adecuada con fuerzas apicales, bucolinguales y
adyacentes. La lesión suele deberse al uso de una fresa para extirpar de rotación para minimizar la necesidad de fuerzas de tracción.
hueso o dividir un diente para su extracción. El cirujano debe tener Sin embargo, incluso aunque se siga esta técnica, en ocasiones un
cuidado y evitar acercarse demasiado a los dientes adyacentes cuando diente sale de forma inesperada. El cirujano o el ayudante tiene que
realice la extracción quirúrgica de un diente. Esto suele requerir que proteger los dientes de la arcada opuesta sosteniendo un dedo o el
dirija parte de la atención a las estructuras adyacentes al sitio de la extremo del aspirador contra ellos para absorber el golpe si la pinza
cirugía. se suelta en esa dirección. Si se produce una lesión de este tipo, el
diente se debe pulir o empastar según sea necesario para mantener
Fractura o desplazamiento la comodidad del paciente hasta la realización de una restauración
permanente.
de una restauración adyacente
La lesión más frecuente de los dientes adyacentes es la fractura invo- Luxación de un diente adyacente
luntaria o el desplazamiento de una restauración, o bien la lesión de
un diente con una caries grave mientras el cirujano intenta luxar el que El uso inadecuado de los instrumentos de extracción puede luxar un
se va a extraer con un elevador (fig. 11-5). Si existe una restauración diente adyacente. La luxación se previene con el uso sensato de la fuerza
grande, antes de la intervención el cirujano debe advertir al paciente cuando se emplean elevadores y pinzas. Si el diente que se va a extraer
de que existe la posibilidad de fracturarla durante la extracción. La está apiñado y se solapa con los dientes adyacentes, como suele suceder
en la región incisiva inferior, puede ser útil emplear unas pinzas finas
y estrechas, como las del n.° 286, para la extracción (fig. 11-6). Deberán
evitarse las pinzas con extremos más anchos porque provocarán una
lesión y la luxación de los dientes adyacentes.
Si un diente adyacente sufre una luxación significativa o una avul-
sión parcial, el objetivo del tratamiento consistirá en recolocarlo en su
posición adecuada y estabilizarlo para lograr una cicatrización correcta.
Esto suele requerir la simple recolocación del diente en el alveolo sin
más. Se debe comprobar la oclusión para asegurarse de que el diente
no se ha desplazado a una oclusión traumática con hiperoclusión. En
ocasiones, el diente luxado es móvil, en cuyo caso debe estabilizarse
mediante fijación semirrígida para mantenerlo en su posición. Por
Figura 11-6 A, Pinzas del n.° 151, demasiado anchas para sujetar un premolar y extraerlo sin luxar los dientes adyacentes. B, Pinzas de raíces maxilares,
que se pueden adaptar con facilidad al diente para su extracción.
Figura 11-7 La extracción de estos dientes con pinzas causó la extirpación de hueso y del diente, en lugar de únicamente la de este último.
Figura 11-9 Paciente con una placa cortical bucal gruesa que requiere
una extracción abierta. (De Neville BW, Damm DD, Allen CM, et al. Oral and
maxillofacial pathology. 2.ª ed. St. Louis: Saunders; 2002.)
Cuadro 11-6 Prevención de lesiones nerviosas Cuadro 11-7 Prevención de lesiones en la articulación
temporomandibular
1. Conocer la anatomía nerviosa de la zona quirúrgica.
2. Evitar la realización de incisiones o estirar el periostio en la zona 1. Sostener la mandíbula durante la extracción.
del nervio. 2. No obligar a abrir demasiado la boca.
son procedimientos complejos que requieren formación especial y después de una lesión o intervención quirúrgica, porque en caso de res-
experiencia. puestas afirmativas se deben realizar esfuerzos especiales para controlar
El colgajo más utilizado para las aperturas pequeñas es el bucal. Esta la hemorragia (v. cap. 1).
técnica moviliza el tejido blando de la boca para cubrir la abertura y ha- Lo primero que debe preguntarse al paciente es si ha tenido algún
cer un cierre primario. Se debe realizar lo antes posible, preferiblemente problema hemorrágico con anterioridad. Hay que preguntar sobre las
el mismo día en que se produjo la abertura. Suelen ser necesarias las hemorragias después de extracciones dentales previas o de otras inter-
mismas precauciones sinusales y medicaciones (v. cap. 20). venciones quirúrgicas, o bien hemorragias persistentes tras laceraciones
Las recomendaciones que se acaban de describir son válidas para accidentales. El cirujano debe escuchar con atención las respuestas del
los pacientes sin enfermedad sinusal preexistente. Si se produce una paciente a estas preguntas, porque lo que el paciente considere «persis-
comunicación, es esencial que el dentista pregunte de forma específica tente» en realidad puede ser lo normal. Por ejemplo, es corriente que
por los antecedentes de sinusitis y de infecciones sinusales. Si el paciente un alveolo sangre levemente durante las primeras 12-24 horas tras la
tiene antecedentes de enfermedad sinusal crónica, incluso las pequeñas extracción. Pero si el paciente relata un episodio de hemorragia persis-
comunicaciones oroantrales pueden cicatrizar mal y dar lugar a una co tente durante más de un día o que requirió una atención especial por
municación oroantral crónica y una posible fístula. Por tanto, la parte del cirujano, el grado de sospecha debería aumentar de forma
creación de una comunicación oroantral en los pacientes con sinusitis sustancial.
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El cirujano preguntará sobre los antecedentes familiares de hemo- óseo. En este caso, se comprime el orificio con el extremo cerrado de una
rragia. Si algún familiar del paciente tiene o ha tenido antecedentes de pinza de hemostasia y así se ocluye el vaso sangrante. Una vez realizadas
hemorragia prolongada, se debe indagar más sobre la causa. La mayoría estas medidas, el alveolo hemorrágico se cubre con una torunda de
de los trastornos hemorrágicos congénitos son características familiares gasa húmeda que se pliega para que se adapte directamente en el área
heredadas. Estos trastornos congénitos pueden ser desde leves hasta donde se ha extraído el diente. El paciente debe morder con firmeza la
intensos. Estos últimos exigen esfuerzos considerables para su control. gasa durante al menos 30 minutos. El cirujano no debe dar de alta al
A continuación, se debe preguntar al paciente sobre cualquier medi- paciente hasta que se haya logrado la hemostasia. Esto requiere que se
cación que esté tomando y que pueda interferir con la coagulación. Hay compruebe el alveolo de extracción unos 30 minutos después de acabar
fármacos, como los anticoagulantes, que pueden causar una hemorragia la cirugía. El paciente debe abrir la boca con amplitud, hay que extraer la
prolongada tras la extracción. Los pacientes que reciben quimioterapia gasa e inspeccionar la zona meticulosamente en busca de algún sangrado
antioncológica o toman aspirina, los que son alcohólicos o los que tienen persistente. A estas alturas ya se tiene que haber conseguido controlar
una hepatopatía grave también pueden tender a las hemorragias excesivas. la hemorragia. A continuación se coloca una nueva gasa humedecida
Los pacientes que tengan una coagulopatía o aquellos que se piense plegada en la zona y se pide al paciente que la deje otros 30 minutos más.
que puedan padecerla, se deberían evaluar mediante análisis antes de la Si la hemorragia persiste pero una inspección cuidadosa del alveolo
cirugía para determinar la gravedad del trastorno. Si el paciente tuviera revela que su origen no es arterial, el cirujano debe tomar medidas adi-
un trastorno hereditario de la coagulación, es aconsejable solicitar la cionales para lograr la hemostasia. Se pueden colocar varios materiales
ayuda de un médico. diferentes en el alveolo para conseguirlo (fig. 11-13). El más utilizado y
El estado de la anticoagulación terapéutica se mide según el índice más barato es la esponja de gelatina absorbible (por ejemplo, Gelfoam®).
normalizado internacional (INR). Este valor tiene en cuenta el tiempo de Este material se coloca en el alveolo de extracción y se mantiene en su
protrombina del paciente y el control estandarizado. La situación normal sitio mediante una sutura en ocho realizada sobre el alveolo. La esponja
de anticoagulación para la mayoría de las indicaciones médicas corres- de gelatina absorbente constituye un entramado para que se forme el
ponde a un INR de entre 2 y 3. Se justifica la realización de extracciones coágulo de sangre, y la sutura ayuda a mantener la esponja en posición
de pacientes con un INR de 2,5 o menos sin reducir la dosis de anticoa- durante el proceso de coagulación. A continuación se deja una torunda
gulante. Con precauciones especiales, es razonablemente seguro realizar de gasa sobre la parte alta del alveolo, manteniéndola con presión.
procedimientos quirúrgicos menores en pacientes con un INR de hasta 3 si Otro material capaz de controlar la hemorragia es la celulosa rege-
se toman las medidas hemostáticas adecuadas. Si el INR es mayor de 3, se nerada oxidada (por ejemplo, Surgicel®). Este material favorece más
debe consultar con el médico del paciente para determinar si sería posible la coagulación que la esponja de gelatina absorbible porque se puede
reducir la posología del anticoagulante para permitir un descenso del INR. compactar en el alveolo a presión. La esponja de gelatina se vuelve frágil
El control primario de la hemorragia durante una cirugía simple al humedecerse y no puede compactarse en un alveolo hemorrágico.
depende de que se controlen todos los factores que pueden prolongar Cuando la celulosa se comprime en el alveolo, casi siempre provoca
dicha hemorragia. La cirugía debe ser lo más atraumática posible, con algún grado de cicatrización del mismo. Por lo tanto, el taponamiento
incisiones limpias y un manejo suave de los tejidos blandos. Hay que del alveolo con celulosa se reserva para las hemorragias más persistentes.
procurar no aplastar los tejidos blandos, porque de lo contrario tienden Si al cirujano le preocupara especialmente la coagulabilidad de la
a sangrar durante períodos más prolongados. Las espículas óseas afiladas sangre del paciente, se puede saturar una preparación líquida de trombina
deben pulirse o extraerse. El tejido de granulación se debe legrar de la tópica (elaborada a partir de trombina recombinante humana) en una es-
región periapical del alveolo y de la zona circundante a los cuellos de ponja de gelatina, que se inserta en el alveolo dental. La trombina adelanta
los dientes adyacentes y a los colgajos de tejidos blandos; sin embargo, varios pasos del proceso coagulatorio y ayuda a convertir el fibrinógeno en
esto debería retrasarse cuando existan restricciones anatómicas, como el fibrina por vía enzimática, con la formación de un coágulo. La esponja con
seno o el conducto alveolar inferior (fig. 11-12). La herida se debe ins- la trombina tópica se afianza en su posición con una sutura en ocho. Sobre
peccionar con cuidado en busca de alguna hemorragia arterial específica. el sitio de extracción se coloca una torunda de gasa de la forma habitual.
Si se observa la hemorragia de una arteria en el tejido blando se debe Finalmente, para ayudar a controlar una hemorragia alveolar está
controlar mediante presión directa o, si esto falla, pinzando la arteria el colágeno. Esta sustancia estimula la agregación plaquetaria, por lo
con una pinza de hemostasia y ligándola con sutura no reabsorbible. que acelera la coagulación sanguínea. El colágeno está disponible en la
El cirujano también debe comprobar la presencia de una hemorragia actualidad en varias formas diferentes. El colágeno microfibrilar tiene
ósea. En ocasiones, un vaso pequeño y aislado sangra por un orificio la apariencia de un material fibrilar desmadejado y laxo, pero se puede
compactar en un alveolo dental y mantenerlo en su sitio mediante una
sutura y torundas de gasa, al igual que con los demás materiales. También
hay otro colágeno con más enlaces cruzados, que se suministra en forma
de apósito (por ejemplo, Collaplug) o de cinta (por ejemplo, Collatape).
Estos materiales se compactan con más facilidad en el alveolo (fig. 11-14)
y son más fáciles de utilizar, pero son caros.
Incluso después de haber logrado la hemostasia primaria, en oca-
siones los pacientes llaman al dentista al presentar una hemorragia del
sitio de extracción, lo que se denomina hemorragia secundaria. Se les
debe indicar que realicen enjuagues suaves con agua fría y que coloquen
una torunda de gasa húmeda del tamaño adecuado sobre el área, para
morderla con firmeza. Deben permanecer sentados tranquilos durante
30 minutos, mordiendo la gasa con fuerza. Si la hemorragia persiste, hay
que repetir los enjuagues fríos y morder una bolsita de té humedecida. El
tanino del té suele ayudar a detener la hemorragia. Si ninguna de estas
técnicas funciona, el paciente debe volver al dentista.
El cirujano debe seguir unas pautas metódicas y planificadas para
controlar esta hemorragia secundaria; lo ideal sería que contara con la
Figura 11-12 Granuloma del segundo premolar. El cirujano no debe realizar presencia de un ayudante con formación para colaborar en el tratamien-
un legrado periapical alrededor de este segundo premolar para extraer to. El paciente debe situarse en el sillón de odontología y se le aspirará de
el granuloma, porque el riesgo de perforación del seno es elevado. la boca toda la sangre, la saliva y demás líquidos. Estos pacientes suelen
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Figura 11-13 Ejemplos de materiales utilizados para ayudar a controlar la hemorragia de un alveolo de extracción. El Surgicel® (izquierda) es celulosa
oxidada regenerada y se presenta en forma de tejido sedoso, mientras que el Gelfoam® (derecha) es gelatina absorbible que se presenta como un entramado
fácil de compactar mediante presión. Ambos productos favorecen la coagulación.
tener «coágulos hepáticos» (sangre coagulada que recuerda al hígado si se produce un sangrado adicional. Antes de dar el alta al paciente, el
fresco) en la boca que deben extraerse. El cirujano debe estudiar la zona cirujano debe controlarle al menos durante 30 minutos para asegurarse
hemorrágica atentamente, con una buena iluminación, para determinar de que se ha logrado la hemostasia adecuada.
su origen preciso. Si se observa con claridad que se trata de un sangrado Si la hemostasia no se logra por ninguna de las medidas locales que
generalizado, la zona hemorrágica se cubrirá con una esponja de gasa acaban de describirse, el cirujano debería considerar la realización de
húmeda que se mantendrá en su sitio mediante una presión firme del pruebas de detección adicionales para determinar si el paciente tiene un
dedo del cirujano durante al menos 5 minutos. defecto hemostático grave. El dentista suele consultar con el hematólogo,
Esta medida es suficiente para controlar la mayoría de las hemo- que será quien solicite las pruebas de detección habituales. Unos resul-
rragias. El motivo de la hemorragia suele ser un traumatismo secundario tados analíticos anómalos deben impulsar al hematólogo a investigar
que se agrava si el paciente continúa succionando o escupiendo la sangre el sistema hemostático del paciente con más detalle.
en lugar de mantener una presión continua con una esponja de gasa. Una complicación hemostática final sería la hemorragia intraopera-
Si 5 minutos después de haber aplicado esta medida no se consigue toria y postoperatoria en los tejidos blandos adyacentes. La sangre que se
controlar la hemorragia, el cirujano debe administrar un anestésico infiltra en los espacios tisulares, sobre todo en los subcutáneos, aparece
local, para poder tratar el alveolo de forma más enérgica. Hay que dar como hematomas del tejido blando suprayacente entre 2 y 5 días después
prioridad a las técnicas de bloqueo, en lugar de las de infiltración local. de la cirugía. Este tipo de hematomas se denominan equimosis (v. cap. 10).
La infiltración con soluciones que contengan epinefrina provoca vaso-
constricción y permite controlar la hemorragia temporalmente, pero
cuando los efectos de la epinefrina desaparecen puede producirse una RETRASO DE LA CICATRIZACIÓN E INFECCIÓN
hemorragia de rebote, con un molesto sangrado recurrente.
Una vez lograda la anestesia locorregional, el cirujano debe realizar Infección
un legrado suave en el alveolo donde se ha extraído el diente y aspirar
todas las zonas de coágulos antiguos. El área específica de hemorragia La causa más frecuente de retraso de la cicatrización de la herida es la
se debería identificar del modo más claro posible. Al igual que en la infección. Las infecciones son una complicación infrecuente tras una ex-
hemorragia primaria, se debería comprobar el tejido blando en busca tracción dental rutinaria y se observan sobre todo después de una cirugía
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de un sangrado difuso o de una hemorragia arterial específica. Debe oral que implique el rechazo de colgajos de tejido blando y la extirpación
comprobarse el tejido óseo para localizar alguna hemorragia de una de hueso. Una asepsia cuidadosa y el desbridamiento exhaustivo de la
pequeña arteria nutricia o un sangrado generalizado. Se deben aplicar las herida tras la cirugía son los mejores métodos para prevenir la infección
mismas medidas descritas para el control de las hemorragias primarias. A después de los procedimientos de colgajos quirúrgicos. Esto significa que
continuación, el cirujano decidirá si se inserta un producto hemostático el área de extirpación ósea situada bajo el colgajo debe irrigarse abun-
en el alveolo óseo. La técnica habitual para el control local de las hemo- dantemente con suero salino a presión y que todos los restos extraños
rragias secundarias es la aplicación de una esponja de gelatina absorbible visibles deben extraerse con una legra. Algunos pacientes son propensos a
con trombina tópica mantenida en posición mediante una sutura en sufrir infecciones postoperatorias de la herida y habría que administrarles
ocho y reforzada con la aplicación de presión firme con una torunda antibióticos como profilaxis en el preoperatorio (v. cap. 16).
de gasa pequeña humedecida. Esta técnica da buenos resultados en casi
todos los alveolos que sangran. En muchas situaciones es suficiente Dehiscencia de la herida
con la aplicación de una esponja de gelatina absorbible y la presión con
una gasa. El paciente debe recibir instrucciones específicas sobre cómo Otro problema del retraso de la cicatrización es la dehiscencia de la
aplicar las torundas de gasa directamente en el sitio de la hemorragia herida (separación de sus bordes; cuadro 11-10). Si un colgajo de tejido
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Parte | II | Principios de la exodoncia
Figura 11-14 A, Tampón de colágeno reabsorbible. B, Colocación del colágeno en el alveolo del diente extraído. C, Tampón de colágeno colocado
dentro del alveolo. D, Sutura con la que se retiene el tampón de colágeno. (B a D, por cortesía del Dr. Edward Ellis III, University of Texas Health Science
Center, San Antonio, TX.)
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