Libro RSPV Final
Libro RSPV Final
SAN
ternacionales. En el año 2000 recibió el premio “J.J. Reynal” se desempeña en el Instituto Patagónico para el Estudio
(VS) por su labor conservacionista y en 2003 fue condeco- de los Ecosistemas Continentales (IPEEC CONICET-CEN-
rado por el Príncipe Bernardo de Holanda en el palacio de PAT), en Puerto Madryn. Es docente de la Facultad de
PABLO
Soestdijk (Utrecht, Holanda), “Caballero del Arca de Oro de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Pata-
los Países Bajos” por su trayectoria en la conservación de gonia San Juan Bosco, donde dicta, junto a otros colegas,
la ballena franca austral, distinción que el mismo año tuvo Mastozoología y Anatomía sistemática y aplicada en ma-
el Beneplácito del Honorable Senado de la Nación Argen-
tina. Desde 2009 es coordinador del “Proyecto Valdés” y
administrador de la “Reserva de Vida Silvestre San Pablo de
DE míferos. Se dedica al estudio de diferentes aspectos de la
ecología, taxonomía, biogeografía, historia natural y pa-
VALDÉS
Valdés” dentro del Programa Marino de la Fundación Vida leontología de los mamíferos terrestres de la Patagonia,
Silvestre Argentina. Desde 2016 es miembro del Comité con especial énfasis en aquellos que habitan la provincia
Académico “Conservación de Humedales Latinoamericanos”. del Chubut. Ha realizado más de 100 viajes de campo, la
10 AÑOS
Ha participado en más de 20 encuentros (congresos, se- mayoría de ellos en la Patagonia argentina y es autor de
minarios y talleres) relacionados a temas marinos. Tiene 50 contribuciones científicas.
7 publicaciones y 22 trabajos presentados en congresos.
En educación, desde el 2000 al 2005 fue coordinador de la
materia “Mamíferos marinos” en la Escuela Argentina del
Naturalista. Ha sido panelista, expositor y conferencista
en más de 30 eventos relacionados con la investigación y
conservación de mamíferos marinos.
CONSERVANDO EL
PATRIMONIO NATURAL
Y CULTURAL DE LA
PENÍNSULA VALDÉS
PATAGONIA ARGENTINA
EDITORES:
Daniel E. Udrizar Sauthier
Gustavo E. Pazos
Alejandro M. Arias
Con fotografías de Darío Podestá
Fundación Vida Silvestre Argentina
Reserva de Vida Silvestre San Pablo de Valdés 10 años:
conservando el patrimonio natural y cultural de Península
Valdés Patagonia Argentina; editado por Daniel Edgardo
Udrizar Sauthier; Gustavo Enrique Pazos; Alejandro Manuel
Arias; fotografías de Darío Podestá. - 1a ed. - Buenos Aires:
Fundación Vida Silvestre Argentina; Puerto Madryn:
CONICET, 2017.
ISBN 978-950-9427-31-0
IMÁGENES DE TAPA
Fondo: alrededores de la estación de campo “Andrés Johnson”,
vista hacia el NE (foto: Darío Podestá). Arriba a la izquierda:
flores de quilembay (Chuquiraga avellanedae; foto: Darío
Podestá). Abajo a la izquierda: zorro gris (Lycalopex gymnocercus;
foto: Kevin Zaouali). Arriba a la derecha: ejemplares juveniles
(charos) de Choique (Rhea pennata pennata; foto: Kevin Zaouali).
Abajo a la derecha: guanaco (Lama guanicoe) al atardecer (foto:
Darío Podestá).
IMAGEN DE CONTRATAPA
Alrededores de la estación de campo “Andrés Johnson” (foto:
Esteban Bremer).
Pie de imprenta
C O N E L AVA L D E :
ÍNDICE
Pág. 11 DEDICATORIA
Pág. 14
UN GRINGO INOLVIDABLE NOS RECUERDA EL VALOR DEL PATRIMONIO
INTANGIBLE EN LAS ÁREAS PROTEGIDAS. Por Carlos Fernández Balboa
Pág. 18 PATRIMONIO COMÚN - UN CONCEPTO A APLICAR. Por Esteban Bremer
Pág. 22 AGRADECIMIENTOS. Por los editores Daniel E Udrizar Sauthier, Gustavo E Pazos & Alejandro M Arias
CAPÍTULOS
2
Pág. 56 SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
Por César M Rostagno, Pablo J Bouza, Lina S Videla, Claudia L Saín &
3 Estela G Cortés
/8/
AVES TERRESTRES: LISTA DE ESPECIES Pág. 138
Y ASPECTOS ECOLÓGICOS
Por Santiago Krapovickas, Alejandro J Gatto, Rafael S Lorenzo &
Cynthia Fernández 7
MONITOREO DE CHOIQUES Pág. 152
Por Cynthia Fernández, Nadia B Geremías Toscano & Andrea Marino
8
MAMÍFEROS MARINOS Pág. 162
Por M Florencia Grandi, Mariano A Coscarella, Mauro F Carrasco,
Nadia B Geremías Toscano & Enrique A Crespo
9
LOS HAY PEQUEÑOS, MEDIANOS Y GRANDES: Pág. 174
MAMÍFEROS TERRESTRES
Por Romina L D’Agostino, Daniel E Udrizar Sauthier & Marcela J Nabte
10
GUANACOS: APORTES AL ESTUDIO DE LOS MECANISMOS Pág. 192
DE REGULACIÓN POBLACIONAL Y SU RELACIÓN
CON LA DISPONIBILIDAD DE ALIMENTO
Por Andrea Marino & M Victoria Rodríguez 11
LO PASADO NO TAN PISADO: MAMÍFEROS HOLOCÉNICOS Pág. 210
Por Daniel E Udrizar Sauthier & Romina L D’Agostino
12
LOS PRIMEROS POBLADORES HUMANOS: Pág. 228
ARQUEOLOGÍA DE LA BAJADA COLOMBO
Por Julieta Gómez Otero, Anahí Banegas, Laura Caruso Fermé, María S
Goye, Ana G Millán, Verónica Schuster, Ariadna Svoboda & Nilda Weiler 13
PATRIMONIO PALEONTOLÓGICO: RECONSTRUYENDO Pág. 248
LA VIDA Y EL PAISAJE DURANTE EL MIOCENO TARDÍO
Por M Teresa Dozo, José Cuitiño, Roberto A Scasso & Laureano González-Ruiz
14
REFLEXIÓN FINAL: HACIA LA CONSERVACIÓN EFECTIVA Pág. 266
DEL PATRIMONIO DE SAN PABLO DE VALDÉS
Por Santiago Krapovickas
15
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Dedicado al “Gringo” Johnson,
referente en la conservación de nuestro patrimonio natural
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LA PATAGONIA QUE SIGUE
SIENDO PATAGONIA
La estepa patagónica. Una mítica región de nuestro país y mantener una muestra representativa del ambiente
que atrae la atención del público nacional e internacio- natural que alguna vez albergó comunidades aboríge-
nal y que durante mucho tiempo fue considerada como nes que dejaron su impronta y que luego sorprendió a
un desierto que, paradójicamente, tenía que ser con- los primeros criollos y europeos que se acercaron a esta
quistado. Un ambiente frágil que la actividad humana ha tierra de oportunidades.
llevado paulatinamente a su degradación productiva y al
inicio de un inexorable proceso de desertificación que Visitar la Reserva alcanza para darse cuenta de que su
compromete cada día más la sustentabilidad ambiental, ambiente es distinto al de los campos vecinos ya que a
económica y social de la región. simple vista es posible apreciar su rica biodiversidad y
excelente estado de conservación.
En este contexto, la Reserva de Vida Silvestre San Pablo
de Valdés es una especie de viaje al pasado con visión de El “viaje al pasado” que propone San Pablo de Valdés es
futuro; es la forma de devolver a la Patagonia la posibili- una muestra de que es posible recuperar la capacidad
dad de seguir siendo desafiante y salvaje. productiva y, en base a ello, repensar un esquema de
manejo de los recursos naturales que provea bienes y
A lo largo de estos 10 años las acciones promovidas por servicios para cubrir las necesidades de los propietarios
Vida Silvestre, en articulación con una gran cantidad de y apoyar el desarrollo sustentable de la región.
amigos y colegas de la conservación y el desarrollo sus-
tentable, comienzan a mostrar resultados concretos: es Con mucho orgullo y agradecimiento a todos mis com-
posible reparar los daños que hemos hecho a nuestra pañeros de Vida Silvestre y a la innumerable cantidad de
tierra y es posible recuperar la presencia y abundancia personas e instituciones que lideraron y acompañaron
de las especies claves de flora y fauna para que la Pata- este proceso, los invito a disfrutar las páginas de este
gonia siga siendo Patagonia. libro y a seguir persiguiendo el desafío del desarrollo
sustentable, trabajando de manera conjunta en pos de
El objetivo madre de San Pablo de Valdés es recuperar objetivos comunes. Porque juntos es posible.
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UN GRINGO INOLVIDABLE
NOS RECUERDA EL
VALOR DEL PATRIMONIO
INTANGIBLE EN LAS ÁREAS
PROTEGIDAS
Los biólogos, naturalistas, conservacionistas y gestores se utilizan en ámbitos científicos o en divulgación siguen
del patrimonio encontramos en las justificaciones para conteniendo mucha pasión y escasa efectividad de comu-
crear áreas protegidas un sinnúmero de argumentos, nicación con el objetivo de hacerle comprender al gran
algunos más consensuados con la sociedad y otros que público que no hay un planeta de repuesto. En ese aspec-
todavía necesitamos revalidar y explicitar. Uno de los pri- to las áreas naturales protegidas son una estrategia válida
mordiales motivos alude a aspectos económicos, tan ac- para enfrentar el deterioro de la biodiversidad.
tuales al tono capitalista imperante, tan frecuentes en la
TV como en distintos medios. Es razonable que lo tomemos Podemos agregar luego motivos éticos, estéticos. Pero en
como base de nuestro discurso, ya que lo económico afecta la larga lista de la justificación de la creación de los par-
nuestra vida cotidiana. La siguiente justificación compren- ques nacionales y otras áreas protegidas no es conside-
de los puntos vinculados al mantenimiento de los sistemas rado un concepto que para los patrimonialistas o los que
ecológicos esenciales. Pero las argumentaciones ecológicas defienden la diversidad cultural (en definitiva un área na-
se encuentran un poco devaluadas, han caído en boca de tural protegida termina siendo una construcción cultural)
todos y la ciencia ecológica se ha mezclado con el imagina- sí es muy relevante: el “patrimonio intangible”. Los moti-
rio popular de la calidad de vida, la protección animal o la vos no materiales de por qué conservar esa porción de te-
alimentación. Hay una visión de los temas ambientales que rreno de alto valor de biodiversidad no son siempre fuer-
está diluida en sus contenidos por la prensa y por la preten- temente esgrimidos ni considerados. Estos figurarían en
sión de alcanzar a un público masivo. Las justificaciones que la historia de esas áreas protegidas ¿Quiénes fueron los
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impulsores para su creación? ¿Cómo era el contexto his- nuevas generaciones, dar a conocer la vida de Andrés
tórico en que se crearon? ¿Qué motivos determinaron su Johnson e incorporarlo a la mística y la historia de un
creación? ¿Cómo eran los hombres que impulsaron esas área natural protegida como San Pablo de Valdés es una
áreas?. Es imposible referirse a la creación de los parques tarea necesaria.
nacionales argentinos y no hablar de la figura mítica de
Francisco Pascasio Moreno o de los logros de gestión de Andrés nació en Buenos Aires, el 1 de febrero de 1956,
Ezequiel Bustillo. Si nos trasladamos al Parque Nacional pero se crió en Córdoba rodeado de sierras y sapos. Tuvo
Mburucuyá, inmediatamente recordamos al botánico tanta buena suerte que el colegio donde estaba como semi
sueco Axel Petersen y su rol central para crear el parque. pupilo tenía un docente inigualable como Mauricio Rum-
En el refugio natural educativo de Ribera Norte, en San boll, el decano de los naturalistas de Argentina. Hizo estu-
Isidro retumbarán durante muchos años los nombres de dios parciales por tres años en la facultad de veterinaria,
Ricardo Barbetti (un activista ambiental que bregó por la pero a partir de la experiencia juvenil en el St. Paul´s School
creación y mantenimiento de esta área) como de Clotaire que lo marcara para siempre ingresa a la carrera de Guar-
Couloum quien fuera un jubilado voluntario que con su in- daparque, donde se recibe con honores y en una de las pro-
cansable prédica y trabajo mantuvo fuertemente “a raya” mociones más reconocidas por todo el cuerpo, la nro. 10
la flora exótica de esta área. Si hablamos de la conserva- donde también salieron guardaparques como Mario Bea-
ción durante el siglo XX, el nombre de Douglas Tompkins de, Abel Basti, Julio Ciurca o el gordo Peter Garraham, por
es irremplazable para definir la historia de muchas áreas mencionar sólo a algunos que hicieron historia de la cróni-
protegidas como Monte León o los Esteros del Iberá. Los ca de los guardaparques argentinos que espera ser escrita.
nombres de estos personajes
hacen a la “historia”, o mejor,
al “patrimonio intangible” de
las áreas protegidas mencio-
nadas. Y cada uno tendrá su
impronta, su mística y su for-
ma de considerar la historia
humana. En ese contexto, nos
proponemos rescatar la vida
de Andrés Johnson, como un
argumento más para que –so-
bre todo aquellos que abracen
la profesión de guardaparques-
tengan testimonio de por qué
defender la naturaleza.
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UN GRINGO INOLVIDABLE
NOS RECUERDA EL
VALOR DEL PATRIMONIO
INTANGIBLE EN LAS ÁREAS
PROTEGIDAS
Al poco tiempo de estar en el cuerpo es destacado a Igua- vocacional, no recibido de biólogo en los claustros, pero
zú y entra en conflictos con un grupo de gendarmes caza- sí en la vida, podría hacer un aporte sustancial a la ciencia
dores en la provincia de Misiones. Corrían tiempos oscu- y a la conservación como el que hizo Andrés. Entre otros
ros en el país, los traficantes de drogas lo eran también de productos es impresionante el libro “Orquídeas del PN
armas y de madera, todo por igual pero intensificado con Iguazú” del que es autor de las fotos, los dibujos y los tex-
la impunidad que genera el terrorismo de estado. Alguien tos. Un trabajo que sólo un gran artesano de la naturaleza
de la altura moral de Andrés no permitiría los ilícitos, podría desarrollar.
menos dentro de su área de acción y mucho menos por
“compañeros” como eran de suponer que eran los gen- Cuando Andrés empezó a estudiar las orquídeas del par-
darmes. Los enemigos no se andaban con chiquitas y su que había 46 especies declaradas. Al finalizar el estudio
seguridad personal empieza a ser cuestionada en Misio- eran más de 200 demostrando que estas son –como el
nes. Francisco Erize era miembro del Directorio de Par- yaguareté o el palo rosa- “termómetros” del estado de
ques Nacionales y para preservarlo lo retira del cuerpo conservación de la selva.
de guardaparques. La Fundación Vida Silvestre Argentina
(VS) será su nuevo destino; es en esta institución donde Después de algunos años de trabajar en la selva lo notá-
dedica sus mayores esfuerzos conservacionistas hasta bamos cansado, nunca desmotivado pero sí muy abatido
el final. Entre 1979 y 1986 fue responsable directo en el porque las condiciones en que debía trabajar eran casi
Proyecto Macá Tobiano (VS adoptó como prioridad a este inhumanas. Sólo el gringo podía bancarse vivir solo, ais-
proyecto de conservación a causa de la posible extinción lado, con un baño poblado de Loxosceles -una araña suma-
de esta ave endémica de Argentina). Es en estas inolvi- mente tóxica- y con una humedad y calor que ya estaba
dables campañas donde muchos conocimos en serio a condicionando seriamente su colección de diapositivas
Andrés. La vida de campo te desnuda ante tus compa- y sus huesos (a él le importaba en ese orden el deterioro
ñeros y aparecen maravillas y bajezas de los humanos. de las cosas). La falta de reconocimiento y la sensación de
Sin duda de cerca, nadie es normal. Se podrían escribir estar con la tarea terminada en Misiones lo lleva a pro-
un centenar de anécdotas de las campañas de campo, mover y pedir (no sin dificultad también) el traslado a
pero eso será para otra publicación más exhaustiva. En Península Valdés. Allí fue como volver a empezar, con la
1988 es transferido a Misiones donde trabajó en la or- Reserva San Pablo de Valdés, que tomó como propia y
ganización y formación del Parque Provincial Urugua- transformó un sitio abandonado en un espacio maravi-
í; esta área es la primera reserva compensatoria del lloso de investigación para la conservación. Comenzó
país, a raíz de la construcción de la Represa Urugua-í por tomar contacto con los pobladores, con los paisanos
de 8800 ha de selva paranaense, en parte anegada. de los campos cercanos empezando por convencerlos
Allí gesta la reserva de vida silvestre homónima de de no cazar. Sus anécdotas en ese sentido también me-
VS, pegada al parque provincial y de paso, marca la recen un registro. Este nuevo desafío lo atravesó con
formación y entrenamiento de los primeros guarda- éxito, como todo lo que hacía, en poco tiempo trabajó
parques provinciales misioneros. Muchos de ellos en la remodelación del Casco de la vieja estancia, en la
lo recuerdan como su maestro absoluto, entre otros forma más adecuada para que llegara el agua y la luz
Pedro Moreira o Ariel Tombo. El mismo año 89, con con generador, en las necesidades primarias de sacar las
el objetivo de matar el aburrimiento y aprovechar ovejas del campo y de pedir permanentemente algunos
las excelentes fotos que sacaba, genera el “proyecto elementos básicos como una camioneta (que también
Orquídeas” de la VS demostrando que un naturalista se daba maña en arreglar). Por todo este trabajo cobraba
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un sueldo irrisorio, que muchas veces nos llevaba a tomar Su vida fue un ejemplo de pasión de defensa de la natura-
un whisky en Madryn y decía sin quejarse - “Acá se va la leza, un mensaje motivacional para aquellos a los que les
mitad del salario”. Nos reíamos mucho con eso… porque lleguen muchas de las historias –ya a esta altura verdade-
mientras hubiera cigarrillos, alguna plata para cambiar el ras o no, no importa – que lo tuvieron de protagonista.
equipo fotográfico y libros, el gringo era lo más cercano a
San Francisco de Asís. Munido de muy pocas herramien- En el centro de interpretación que tuvimos la suerte de
tas y una indumentaria que era su uniforme de trabajo y diseñar en el año 2013 en su vieja casa de Puerto Bem-
de gala: pantalón de jean gastado, gastadísimo, alparga- berg en el medio de la selva misionera y reafirmando su
tas de lona, camisa de grafa arremangada y una campera compromiso con la naturaleza, rescatamos una serie de
Duvet que era la envidia de todos, el Gringo no reconocía frases e historias que ahora repetimos en esta nota, en
fatiga, ni pereza para moverse en el terreno, para levan- este libro en otro formato. De todos los testimonios so-
bre Andrés, la que más fielmente reflejaba su vida creo
tar una casa o hacer kilómetros para sacar una fotogra-
que es la frase que le leí a Alejandro Arias: “La conser-
fía que él consideraba necesaria. En todo esto era único.
vación de la naturaleza es cosa de hombres que dan la
Irremplazable. Era un gran artesano, melómano, apasio-
vida por ella”.
nado conocedor de cierta literatura, buen escritor, dibu-
jante, cocinero (gracias a él mi paladar recuerda el mejor El naturalista Luis Segura, también lo expresa claramen-
puré de papas del mundo y el reviro más repugnante de te, aún lejos de los conceptos teóricos de la preserva-
mi vida) y amigo de un humor inglés que empalidecería a ción del patrimonio natural o de la gestión cultural, nos
Peter Sellers; cuando no también - la otra cara de la mo- brinda casi una sentencia al decir: “La lección del Gringo
neda- su vida solitaria lo convertía en una “bestia” capaz es que a lo mejor él no se nos fue, sino que está en el cora-
de acciones que no se harían en una mesa o menos frente zón y en el alma de cada uno de nosotros y en la Meseta
a una dama. Pero eso también formaba parte de su increí- del Tobiano y en la Selva Misionera y en la estepa y el mar
ble personalidad. En el mundo de la conservación fue ab- de la Península Valdés. De nosotros depende que siga vi-
solutamente reconocido. Su trabajo con el Macá Tobiano viendo y de nosotros depende que sus ideales nunca se
fue distinguido por la Sociedad Protectora de Animales. mueran.”
Obtuvo la Pirámide de Plata otorgada por el Foto Club
Argentino (en la que fui miembro del jurado, junto con Amén.
Gabriela Mirande Lamedica y Abel Alexander y otros
Bs. As. Marzo de 2016
investigadores que se la dieron por unanimidad). Por su
trayectoria en fotografía de la naturaleza argentina la
Administración de Parques Nacionales, por intermedio
de una gestión de Juan Carlos Chebez, le dio el premio
“Conservar el futuro” por su libro de Orquídeas.
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PATRIMONIO COMÚN
UN CONCEPTO A APLICAR
Quienes estamos relacionados a la conservación de la ejemplos que, si apreciamos en contexto global, adquie-
naturaleza frecuentemente charlamos sobre la degra- ren un valor inmenso.
dación de los ambientes naturales, la disminución de po-
blaciones de plantas y animales, las áreas protegidas que En lo personal, participar de este proyecto me resulta
no se implementan adecuadamente o la dilapidación de por demás interesante. Poder asistir con el conocimiento
los recursos naturales como resultado de las crisis eco- y experiencia en las tareas necesarias cuando hay tanto
nómicas. Mucho menos lo hacemos sobre las situaciones por hacer y crecer me entusiasma y enorgullece. Obser-
opuestas, que no abundan... var cómo el sistema se recupera siguiendo las leyes de la
Madre Naturaleza y el Padre Tiempo en primera fila, es
En este contexto, también nos preguntamos ¿Será po- todo un privilegio. Desde hace 34 años soy Guardapar-
sible frenar esta tendencia mundial? ¿Podremos volver que de la Fundación Vida Silvestre Argentina y desde el
atrás? ¿Pueden los ambientes naturales degradados por año 2009 que San Pablo se ha sumado a mis funciones y
el hombre -empobrecidos en suelo, flora y fauna– tor- a mi vida. Me siento un protagonista afortunado, posee-
narse a algo parecido a lo que fueron en el pasado?. La dor de muchos sentimientos gratos.
Reserva de Vida Silvestre San Pablo de Valdés (RSPV)
nos ayuda a resolver positivamente este dilema, pues Las funciones de un Guardaparque pueden ser muy varia-
aquí tenemos de esos pequeños y para nada abundantes das, y en la RSPV lo son. En su inicio, el inolvidable Andrés
/ 18 /
Johnson tuvo la responsabilidad de poner la RSPV en mar- Y así, puedo atestiguar que gradualmente la fauna de la
cha, desde las tempranas conversaciones con la estan- estepa y la vegetación que la sustenta se van recupe-
cia ganadera, en procura del objetivo buscado: un área rando dentro de los límites de San Pablo, y que llamati-
natural protegida con infraestructura adecuada para vamente hay “un adentro y un afuera” notables entre sí,
conservar muestras representativas de ecosistemas te- aún para quien no es un observador agudo. Entonces, me
rrestres y costeros de la Patagonia. Nada fácil por cierto, invade siempre la misma pregunta ¿Por qué tiene que ha-
pero que Andrés logró exitosamente. Quienes tomamos ber un San Pablo o mil San Pablos para conservar lo que
la posta seguimos construyendo sobre aquellas bases,
por sentido común ya debiera cuidarse?, si a nadie escapa
dando cumplimiento a “Planes Operativos Anuales” que
que nuestra sustentabilidad depende de ello, la vida mis-
involucran el mantenimiento y mejora de las instalacio-
ma. ¿En dónde está el problema? ¿Los gobiernos, el factor
nes y equipos, colaborando con el apoyo logístico a inves-
tigadores, procurando caminos transitables a pico y pala, económico, los problemas sociales, el ser humano en sí
atendiendo a los visitantes contándoles la historia y la im- mismo…?. Cómo desearía que este proyecto sea conta-
portancia del emplazamiento de la reserva en este sitio gioso, y que valorar, proteger y conservar de una vez por
invaluable. Siempre alertas a posibles incendios o al fatal todas el “patrimonio común” “de todos” se “viralice” a lo
furtivismo, mediante recorridas de control y vigilancia de largo y a lo ancho de Península Valdés, más allá de la te-
las increíbles 7360 hectáreas de la RSPV. En definitiva, ve- nencia o uso de la tierra. Esta es una buena ocasión para
lar para que todo funcione, dando así cumplimiento a los compartir esta esperanza, “los 10 años de la Reserva de
objetivos de “Protección y Conservación del Patrimonio Vida Silvestre San Pablo de Valdés”.
Natural y Cultural” del área.
/ 19 /
DEJANDO HUELLAS...
Guardaparque. Reserva Natural de la Defensa Punta Buenos Aires. Administración de Parques Nacionales.
E-mail: [email protected]
Corría el mes de mayo de 2010 cuando llegué a San Pa- fío para mí, venía a cubrir un espacio vacío dejado por
blo. Atrás dejaba el agobiante calor del Chaco seco, el esas personas que son únicas, de las cuales ya no quedan
impenetrable, con sus riquezas, su cultura, sus costum- o quedan muy pocas, lo cual hacía en mí más pesada la
bres y su gente que me cobijó durante tres años de mi mochila de la responsabilidad pero que estaba dispuesto
vida, llevándome los mejores recuerdos de esos momen- a llevar con orgullo.
tos vividos.
Y así comencé a trabajar, sin personas conocidas ni que
Pero como quien dice, “tenía que dar vuelta la página de me conozcan, aportando mi granito de arena para la con-
mis vivencias” y comenzar de nuevo en esta profesión que servación de ese lugar mágico día tras día, como quien
elegí al ser guardaparque, que más que un simple trabajo, iza una bandera, con esfuerzo, aprendiendo, recorrien-
es un estilo de vida… do, conociendo, conversando. De a poco fui ganando
espacio en el terreno de la confianza, formando lazos de
En aquel momento, sólo me recibieron los vientos patagó- amistad, llegando a pobladores, investigadores, autori-
nicos, la inmensidad del mar, el silencio de la estepa, y la dades, puesteros y demás, hasta que un día me vi rodea-
tranquila compañía de un gato llamado Garfield, quien se do por un grupo de voluntarios con ganas de aprender,
convertiría en mi fiel compañero en los próximos años. y no sólo me di cuenta que me encontraba enseñando,
Llegar y comenzar de cero era mucho más que un desa- sino que ya formaba parte y encajaba en el entorno que
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Rafael Lorenzo y Garfield
un tiempo atrás, me había recibido indiferente. En ese ambiente patagónico tan imponente, mágico, misterio-
instante y sin dudas, supe que profesionalmente había so, solitario y frágil al mismo tiempo...
dado un gran paso en mi carrera. Pero todos los logros
El viento sureño que recibió mi llegada fue el mismo que, a
obtenidos y el tiempo dedicado a ello no completaban y,
modo de despedida, me fue arrastrando hacia otras latitu-
por otro lado consumían, mi vida personal. Ya habían pa-
des a continuar defendiendo y protegiendo nuestra natu-
sado casi cinco años de mi llegada al sur y era momento
raleza en algún rincón querido de nuestra hermosa Patria.
de darme tiempo para mí y los míos.
Punta Buenos Aires, Península Valdés, septiembre de 2016.
Fue en ese entonces cuando decidí nuevamente dar
vuelta la página del libro de mi vida para conseguir otros
logros, otras experiencias y verme consagrado como
hombre, buscando el fruto de mi ser. Así fue que un día
decidí continuar por otra senda, pero sin abandonar el
camino de la conservación, llevándome de San Pablo ex-
periencias únicas e irrepetibles, recuerdos eternos, per-
sonas inolvidables y, sobre todo, el orgullo de haber sido
el responsable a campo de custodiar ese remanente de
/ 21 /
AGRADECIMIENTOS
A través de estas líneas queremos reconocer la tarea de instituciones que brindaron su aval para jerarquizar
personas e instituciones que de una manera u otra co- esta obra: el CCT CONICET-CENPAT, la Universidad
laboraron para que este libro pueda concretarse. Vaya Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el Ministerio
nuestro más sincero agradecimiento a los autores de de Turismo del Chubut y el IPEEC-CONICET. A las auto-
los capítulos que con dedicación y paciencia asumieron ridades de aplicación de la provincia del Chubut por los
el desafío de volcar en estas páginas sus conocimientos permisos de trabajo otorgados a las investigaciones de-
e ideas. A los revisores (mencionados en página aparte) sarrolladas en este libro: Secretaría de Turismo y Áreas
que desinteresadamente brindaron su tiempo y sapien- Naturales Protegidas, Secretaría de Cultura y Direc-
cia para mejorar la calidad de los diferentes capítulos. A ción de Fauna y Flora Silvestre. A los propietarios, en-
Nora Glembocki, quien realizó la revisión de los textos cargados y puesteros de los campos de Península Val-
en inglés. A los guardaparques de San Pablo de Valdés: dés que contribuyeron aportando valiosa información,
Andrés Johnson, Cristian Cristensen, Lucas Andreani, permitiendo el ingreso y ofreciendo un mate amistoso
Rafael Lorenzo, Agustín Palermo, Esteban Bremer y
para acortar las jornadas de trabajo. A Darío Podestá
Adrián Pizani. A María Elena Lizurume, Paula Gambi-
por jerarquizar esta obra con sus impecables imágenes.
no, María de los Ángeles Hernández, Marcelo Berte-
Numerosas personas cedieron gentilmente sus imágenes
llotti, Mónica Bertiller, Germán Palé, Manuel Jarami-
para ilustrar aspectos particulares del libro. Las mismas
llo, Carlos Fernández Balboa, Mariana Ruiz Johnson,
son reconocidas en las figuras correspondientes. La ima-
Lorena López, Mariana Martínez Rivarola, Bernarda
gen satelital SPOT empleada como base de los mapas en
García Siguero, Alejandro Varsi, Patricio Castillo Mei-
sen, Verónica García, Romina Ferrero y Daniela Ruiz algunos capítulos contiene informaciones © CNES 2013,
por múltiples tareas y gestiones. A Antonio Torrejón, Distribution SPOT Image S.A., Francia, todos los dere-
Carlos Fernández Balboa, Esteban Bremer, Manuel Ja- chos reservados.
ramillo y Rafael Lorenzo por sus escritos. A Ana María
Deseamos dedicarle un especial reconocimiento a la Em-
Beeskow, Romina D’Agostino, Cecilia Larreguy y Ricar-
presa ALUAR, en la figura de Mariana Martínez Rivarola,
do Baldi por sus lecturas críticas y comentarios sobre
por la financiación de la edición e impresión de este libro.
algunas secciones de esta obra. A las instituciones que
nos cobijan: la Fundación Vida Silvestre Argentina, el Por último agradecemos a Garfield, el más viejo ocupante
Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas de San Pablo de Valdés, por su compañía y cariño.
Continentales (IPEEC CONICET-CENPAT) y la Univer-
sidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. A las Los editores
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AUTORES DE LOS CAPÍTULOS:
Alejandro M Arias, Fundación Vida Silvestre Argentina, Puerto Madryn, Chubut, Argentina.
Mar del Plata, Argentina.
Fernando J Martínez, Instituto Patagónico para el Estu-
Alejandro J Gatto, Centro para el Estudio de Sistemas dio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONI-
Marinos (CESIMAR-CONICET), Puerto Madryn, Chu- CET) y Facultad de Ciencias Naturales, Universidad
but, Argentina. Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Puerto Ma-
dryn, Chubut, Argentina.
Ana G Millán, Instituto de Diversidad y Evolución Aus-
tral (IDEAus-CONICET), Puerto Madryn, Chubut, Germán H Cheli, Instituto Patagónico para el Estudio de
Argentina. los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET) y
Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Nacional
Anahí Banegas, Instituto de Diversidad y Evolución Aus-
de la Patagonia San Juan Bosco, Puerto Madryn, Chu-
tral (IDEAus-CONICET), Puerto Madryn, Chubut,
but, Argentina.
Argentina.
Gustavo E Pazos, Instituto Patagónico para el Estudio de
Andrea Marino, Instituto Patagónico para el Estudio de
los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET) y
los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET),
Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Nacional
Puerto Madryn, Chubut, Argentina.
de la Patagonia San Juan Bosco, Puerto Madryn, Chu-
Ariadna Svoboda, Instituto de Diversidad y Evolución but, Argentina.
Austral (IDEAus-CONICET), Puerto Madryn, Chubut,
José Cuitiño, Instituto Patagónico de Geología y Paleon-
Argentina.
tología (IPGP-CONICET), Puerto Madryn, Chubut,
César M Rostagno, Instituto Patagónico para el Estudio Argentina.
de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET),
Julieta Gómez Otero, Instituto de Diversidad y Evolución
Puerto Madryn, Chubut, Argentina.
Austral (IDEAus-CONICET), Puerto Madryn, Chubut,
Claudia L Saín, Instituto Patagónico para el Estudio de los Argentina y Facultad de Humanidades y Ciencias So-
Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), Puer- ciales, Universidad Nacional de la Patagonia San Juan
to Madryn, Chubut, Argentina. Bosco, Trelew, Chubut, Argentina.
Cynthia Fernández, Universidad de Vigo. Vigo, Ponteve- Laura Caruso Fermé, Instituto de Diversidad y Evolución
dra, España. Austral (IDEAus-CONICET), Puerto Madryn, Chubut,
Argentina.
Daniel E Udrizar Sauthier, Instituto Patagónico para el
Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CO- Laureano González-Ruiz, Laboratorio de Investigaciones
NICET) y Facultad de Ciencias Naturales, Universidad en Evolución y Biodiversidad (LIEB), Universidad Na-
Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Puerto Ma- cional de la Patagonia San Juan Bosco y Centro de In-
dryn, Chubut, Argentina. vestigaciones Esquel de Montaña y Estepa Patagónica
(CIEMEP-CONICET), Esquel, Chubut, Argentina.
Enrique A Crespo, Laboratorio de Mamíferos Marinos,
Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESI- Lina S Videla, Instituto Patagónico para el Estudio de los
MAR-CONICET) y Facultad de Ciencias Naturales, Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), Puer-
Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, to Madryn, Chubut, Argentina.
Puerto Madryn, Chubut, Argentina.
Luciana R Musmeci, Instituto de Diversidad y Evolución
Estela G Cortés, Instituto Patagónico para el Estudio de Austral (IDEAus-CONICET), Fundación Patagonia
los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), Natural y Facultad de Ciencias Naturales, Universidad
/ 23 /
AUTORES DE LOS CAPÍTULOS:
Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Puerto Ma- Nilda Weiler, Instituto de Diversidad y Evolución Austral
dryn, Chubut, Argentina. (IDEAus-CONICET), Puerto Madryn, Chubut, Argen-
Luis O Bala, Instituto de Diversidad y Evolución Austral. tina y Facultad de Ciencias Naturales, Universidad
(IDEAus-CONICET), Academia Nacional de Ciencias Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Puerto Ma-
de Buenos Aires y Facultad de Ciencias Naturales, dryn, Chubut, Argentina.
Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco,
Puerto Madryn, Chubut, Argentina. Oscar A Frumento, Centro Para el Estudio de Sistemas
Marinos (CESIMAR-CONICET) y Facultad de Ciencias
Marcela J Nabte, Facultad de Ciencias Naturales, Univer- Naturales, Universidad Nacional de la Patagonia San
sidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Puerto
Juan Bosco, Puerto Madryn, Chubut, Argentina.
Madryn, Chubut, Argentina.
Pablo J Bouza, Instituto Patagónico para el Estudio de los
María de los Ángeles Hernández, Facultad de Ciencias
Naturales, Universidad Nacional de la Patagonia San Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET), Puer-
Juan Bosco, Puerto Madryn, Chubut, Argentina. to Madryn, Chubut, Argentina.
M Florencia Grandi, Laboratorio de Mamíferos Marinos, Paula D Blanco, Instituto Patagónico para el Estudio de
Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESI- los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET) y
MAR-CONICET), Puerto Madryn, Chubut, Argentina. Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Nacional
María S Goye, Instituto de Diversidad y Evolución Aus- de la Patagonia San Juan Bosco, Puerto Madryn, Chu-
tral (IDEAus-CONICET), Puerto Madryn, Chubut, but, Argentina.
Argentina.
Rafael S Lorenzo, Fundación Vida Silvestre Argentina,
M Teresa Dozo, Instituto Patagónico de Geología y Pa- Reserva de Vida Silvestre San Pablo de Valdés, Chu-
leontología (IPGP-CONICET), Puerto Madryn, Chu- but, Argentina (posición actual: Administración de
but, Argentina. Parques Nacionales, Reserva Natural de la Defensa
Mariano A Coscarella, Laboratorio de Mamíferos Mari- Punta Buenos Aires, Chubut, Argentina).
nos, Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CE-
Roberto A Scasso, Instituto de Geociencias Básicas, Apli-
SIMAR-CONICET) y Facultad de Ciencias Naturales,
Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, cadas y Ambientales de Buenos Aires (IGEBA). Uni-
Puerto Madryn, Chubut, Argentina. versidad de Buenos Aires - CONICET, Ciudad Autóno-
ma de Buenos Aires, Argentina.
Mauro F Carrasco, Laboratorio de Peces y Mariscos de
Interés Comercial, Centro para el Estudio de Sistemas Romina L D’Agostino, Facultad de Ciencias Naturales,
Marinos (CESIMAR-CONICET) y Facultad de Ciencias Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco,
Naturales, Universidad Nacional de la Patagonia San Puerto Madryn, Chubut, Argentina.
Juan Bosco, Puerto Madryn, Chubut, Argentina.
Santiago Krapovickas, Aves Argentinas / AOP y Foro para
M Victoria Rodríguez, Instituto Patagónico para el Estu-
la Conservación del Mar Patagónico, Puerto Madryn,
dio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONI-
CET), Puerto Madryn, Chubut, Argentina. Chubut, Argentina.
Nadia B Geremías Toscano, Facultad de Ciencias Natu- Verónica Schuster, Instituto de Diversidad y Evolución
rales, Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Austral (IDEAus-CONICET), Puerto Madryn, Chubut,
Bosco, Puerto Madryn, Chubut, Argentina. Argentina.
/ 24 /
REVISORES DE LOS CAPÍTULOS:
Adrián Azpiroz, Departamento de Biodiversidad y Gené- Héctor Morrás, Instituto de Suelos, INTA-CIRN, Castelar,
tica, Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Buenos Aires.
Estable, Montevideo, Uruguay.
Julieta Pedrana, CONICET – Estación Experimental
Agustín Abba, Centro de Estudios Parasitológicos y de Agropecuaria Balcarce – INTA.
Vectores (CEPAVE) – CONICET.
Luciano De Santis, Facultad de Ciencias Naturales y
Alejandro Gatto, Centro para el Estudio de Ecosistemas Museo, UNLP.
Marinos (CESIMAR) – CONICET. Mariano Coscarella, Centro para el Estudio de Ecosiste-
Alejandro Monti, Instituto de Investigaciones Geográfi- mas Marinos (CESIMAR) – CONICET.
cas de la Patagonia (IGEOPAT), Facultad de Humani- Martín Ciancio, División Paleontología Vertebrados, Facul-
dades y Ciencias Sociales, UNPSJB. tad de Ciencias Naturales y Museo, UNLP - CONICET.
Analía Becker, Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Quí- Matilde Rusticucci, Departamento de Ciencias de la At-
micas y Naturales. UNRC. mósfera y los Océanos, Facultad de Ciencias Exactas
Carlos Fernández Balboa, Fundación Vida Silvestre Ar- y Naturales, UBA.
gentina. Moira Doyle, Centro de Investigaciones del Mar y la At-
Carlos Galliari, Centro de Estudios Parasitológicos y de mósfera – CONICET.
Vectores (CEPAVE) – CONICET. Norma Ratto, Museo Etnográfico Juan B Ambrosetti, Fa-
Cristina Bellelli, Instituto Nacional de Antropología y cultad de Filosofía y Letras, UBA.
Pensamiento Latinoamericano (INAPL) – CONICET. Pablo Dellapé, División Entomología, Facultad de Cien-
Cynthia González, Herbario Trelew, Facultad de Ciencias cias Naturales y Museo, UNLP – CONICET.
Naturales, UNPSJB. Pablo Teta, Museo Argentino de Ciencias Naturales “Ber-
Fernando Coronato, Instituto Patagónico para el Estudio nardino Rivadavia” – CONICET.
de los Ecosistemas Continentales (IPEEC) – CONICET. Patricio Castillo Meisen, Centro de Estudios Históricos y
Gabriel Oliva, Estación Experimental Agropecuaria Santa Sociales de Puerto Madryn (CEHyS).
Cruz – INTA. Perla Imbellone, Instituto de Geomorfología y Suelos, Fa-
cultad de Ciencias Naturales y Museo, UNLP.
Gustavo Flores, Laboratorio de Entomología, Instituto
Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IA- Santiago Krapovickas, Aves Argentinas / AOP y Foro para
DIZA) – CONICET. la Conservación del Mar Patagónico.
Gustavo Marino, coordinador Programa Pastizales, AOP. Revisores anónimos.
/ 25 /
PRÓLOGO
Asesor Honorario del Ministerio de Turismo de la Nación, Ex Secretario de Turismo del Chubut,
Ex Ministro de Turismo de Río Negro y Fundador de Áreas Protegidas y Ecoturísticas Argentinas (1966-2017)
Turismo y conservación tienen por común denominador su recursos naturales, produciendo una modificación evi-
juventud y como tales, ciertas turbulencias y ambigüeda- dente del entorno. El verbo utilizado era “conservar” y
des en sus significados que, a veces, parecen antagónicas. tenía como característica “conservar por partes”. En ese
momento estábamos en el mundo de las partes: bosques,
Hasta no hace mucho tiempo, el turismo era concebido
monumentos, fauna, etc.
como una frívola actividad humana que lanzaba muche-
dumbres sobre la naturaleza indefensa. Esa era la visión Las primeras acciones tendientes a conservar el ambiente
de los conservacionistas que se oponían a quienes defen- fueron llevadas a cabo a finales del siglo XIX bajo el con-
dían al turismo interesado en la naturaleza como atracti- cepto de “salvar las partes valiosas”. No había conciencia
vo, integrante vital de los “productos turísticos”. de que el crecimiento industrial tendría efectos sobre el
Desde la antigüedad la humanidad utilizó los bosques y ríos ambiente que, tarde o temprano, se propagarían a escala
con un enfoque desintegrado de la realidad, sin atender a la global. Ejemplo de ello es la tala de árboles del Amazonas,
indivisibilidad de la naturaleza. Ese era un mundo despreo- la depredación de los recursos ictícolas de los ríos, lagos y
cupado por el futuro, con un medio natural que parecía infi- mares del mundo y la contaminación de los recursos hídri-
nito. Pero con el correr del tiempo los desarrollos tecnoló- cos con desechos industriales.
gicos consolidaron el inicio de la revolución industrial, con
Así, en 1950 la interpretación del medio por partes comen-
el consiguiente incremento de la necesidad de productos.
zaba a resquebrajarse. Su aporte no resolvía los proble-
Las primeras voces de alarma se escucharon con el au- mas crecientes de una población con mayores demandas.
mento de la población y sus demandas crecientes de El tiempo libre del hombre comenzó a ser una conquista
/ 26 /
social ineludible y de allí que millones de seres humanos su uso sostenible, con claras exigencias de sabia armoni-
comenzaron a recrearse a partir de la naturaleza, cerca o zación, sustentable en todas sus formas y restringida a un
distante de sus lugares de residencia. turismo respetuoso, sin especulaciones mezquinas.
Así, los ambientes naturales fueron cada vez más apre- El cuidado del todo no se planteó en el contexto de la po-
ciados e incluso aquí mismo, a residentes y visitantes de lítica de “prohibir”, sino, por el contrario, la provincia del
Puerto Madryn nos siguen cautivando las gaviotas sobre Chubut avanzó por el sistema -también aplicado en Euro-
el cielo del Golfo Nuevo, una visión muy familiar pero pa- de “protección integrada”, donde el Estado y los priva-
siempre cambiante. dos hacen un uso racional y sustentable, científicamente
estudiado y monitoreado.
De esta forma, la posición de considerar la realidad por
partes cede a la integración del ambiente como un siste- Chubut ha crecido en la estrategia de cuidar “todos los
ma. Hoy no se trata de considerar a cada una de las partes, ambientes”, a través de una mayor conciencia ecoambien-
sino al Planeta como un todo armónico ya que la realidad tal. La Custodia Rural es una nueva figura de Ley Provincial
nos demuestra día a día que los parques temáticos y las bien reglamentada, que en los tiempos actuales tiene un
acciones aisladas no resuelven el problema de fondo que enclave local en San Pablo de Valdés. Creo que esta custo-
es la degradación sistemática del entorno. dia será un sabio paso para que ciudadanos responsables
de lo propio y el conjunto de la sociedad completen un cua-
En Argentina, las primeras reservas faunísticas del litoral dro que trate de proteger al todo y a sus partes, evitando
marítimo patagónico fueron creadas a mediados de la dé- las falsas ilusiones de especulaciones privadas y públicas.
cada del 60, más precisamente el 6 de enero de 1966. Allí
se destaca a orillas del Golfo Nuevo la Reserva de Punta San Pablo de Valdés es cara a mis afectos, pues en ella se
Loma en la provincia del Chubut que con los años, junto conjugan tres principios que han sido fundamentales en
al Sistema Natural Turístico de la Península Valdés, com- mi vida: familia, turismo y ciencia. Familia porque mi padre
prendería un Área Integral Provincial Protegida. fue uno de sus propietarios a mediados del siglo XX; turis-
mo porque se encuentra inserta en la Península Valdés,
Esto dio lugar a que el 29 de noviembre de 1997 en la Re- el área natural por la que más he pugnado y difundido en
unión Provincial Ecoturística, celebrada en Playa Unión, mi vida, y ciencia porque soy un convencido de que si no
el por entonces gobernador del Chubut, Carlos Maestro, conocemos lo que tenemos no podemos valorarlo.
autorizara a cumplir con el Plan de Manejo que exigía la
Desde el comienzo fui un promotor de las actividades
UNESCO sobre dicha área.
de investigación en el noreste del Chubut, y saber que la
Luego de ser calificada y de una serie de sugerencias para mayoría de las investigaciones que se desarrollan en San
su ordenamiento, en su Asamblea Plenaria de Marrakech Pablo de Valdés son realizadas por investigadores del
(Marruecos) del 3 de diciembre de 1999, la UNESCO de- Centro Nacional Patagónico, institución que apoyé en sus
claró al sistema de la Península Valdés como Patrimonio primeros pasos en la Patagonia, me llena de orgullo y ale-
Natural de la Humanidad. gría. La información reseñada en este libro brindará una
herramienta importante para la gestión y el manejo de
A diferencia de otros parques temáticos del mundo, áreas nuestra querida Península Valdés, donde sin lugar a du-
protegidas concebidas bajo viejas premisas, Península das Turismo y Conservación se amalgaman y acuñan como
Valdés es entendida desde un enfoque ecoturístico para las dos caras de la misma moneda.
/ 27 /
1
INTRODUCCIÓN: CONTEXTO
GEOGRÁFICO, HISTORIA Y MANEJO
PARA LA CONSERVACIÓN
Introduction: geographic context, history and management for conservation
Resumen. Este capítulo tiene la intención de brindar Abstract. This chapter is intended to provide an
una introducción al libro. Aquí se reseñan algunas ca- introduction to the book. Here we outline some features
racterísticas de la reserva, como su ubicación geográ- of the reserve, such as its geographical location, history,
fica, su historia, el proceso de adquisición por parte de the acquisition process by the Fundación Vida Silvestre
la Fundación Vida Silvestre Argentina y su devenir Argentina, and how it became the current wildlife
en la actual reserva de vida silvestre que hoy es or- reserve that makes those of us who have the privilege of
gullo de quienes tenemos el privilegio de trabajar en working at it feel proud. It ends with the presentation of
ella. Se culmina con la presentación de la estructura the structure and content of the different chapters that
y contenido de los diferentes capítulos que compo- make up this book.
nen esta obra.
/ 29 /
1
GEOGRAFÍA, HISTORIA Y MANEJO
/ 30 /
1/
GEOGRAFÍA, HISTORIA Y MANEJO
La Reserva de Vida Silvestre San Pablo de Valdés (RSPV) La ubicación geográfica de la RSPV dentro de la PV hace
se encuentra ubicada en la porción sudoeste de la Penín- que en su extensión se conjuguen una multiplicidad de
sula Valdés (PV), sobre la costa este del Golfo Nuevo (Fig. factores que le confieren una heterogeneidad ambiental
1). Toda el área pertenece al departamento Biedma de la con características únicas (Codesido et al. 2008; Rostag-
provincia del Chubut, Patagonia Argentina. La RSPV tie- no et al., este libro). Esta diversidad paisajística se nota
ne una superficie de 7360 ha y su eje principal se orienta desde el ingreso a la RSPV, que se encuentra sobre la
en sentido norte-sur con una extensión de 13,2 km; su RPNº2. Desde allí se transita con rumbo sur a lo largo de
ancho es variable, alcanzando los 7 km en su porción ma- 11,5 km hasta llegar al Centro Operativo (antiguo casco
yor (Fig. 1). Se encuentra ubicada entre los 42º35’44,7” y de la Ea. San Pablo, donde están las dependencias de los
42º42’52,6” de latitud sur y los 64º09’40,7” y 64º14’56,1” guardaparques y la oficina) y la Estación de Campo “An-
de longitud oeste. Su límite oeste está conformado por el drés Johnson” (antes parte del galpón y la cocina de es-
Golfo Nuevo y la Ea. La Adela, mientras que limita al nor- quila). El camino -y su entorno- es muy pintoresco ya que
te con la Ea. Loreto, al este con las estancias La Pelada y atraviesa al menos cuatro comunidades vegetales con ca-
Bajo Bartolo y al sur con la Ea. El Horizonte (Fig. 1). Las racterísticas fisonómicas bien distintivas (Codesido et al.
localidades más cercanas son Puerto Pirámides y Puerto 2008; Pazos et al., este libro). Entre las vistas más bellas se
FIG.
1
/ 31 /
destaca la Bajada Colombo, enmarcada en el fondo por la
FIG. playa homónima, el Golfo Nuevo y la Punta Pardelas (Fig.
2a 2a). Otra postal imperdible de este camino es la vista del
pastizal de unquillo, caracterizado por el desarrollo de
pastos y hierbas sobre mantos de arena que copian la geo-
morfología de las mesetas subyacentes (Fig. 2b). Desde el
Centro Operativo parten tres caminos transitables con
vehículos, dos hacia el este, que comunican con la Ea. Bajo
Bartolo, y otro hacia el oeste (Fig. 1). Este último luego se
bifurca; una de sus derivaciones conduce hacia el sur a la
Ea. El Horizonte, mientras que la otra lleva hacia la costa y
culmina en Punta Alt, lugar de extraordinaria belleza donde
los acantilados caen a pique sobre el mar (Fig. 3).
FIG.
2b
UN POCO DE HISTORIA…
FIG.
3
Figura 3. Vista panorámica de los acantilados en Punta Alt, RSPV. Cuthbert Tempest Alt (Cupertino Tempestuoso; 1877 Entre Ríos-1934
Buenos Aires) se desempeñó como gerente del Ferrocarril Central del Chubut en Puerto Madryn desde 1907 a 1922. También fue concejal
y presidente del Consejo Municipal de Puerto Madryn, corresponsal del diario La Nación y vicecónsul británico de un lugar estratégico en
la primera guerra mundial. Su actuación fue fundamental para la realización del primer acueducto de Puerto Madryn. En el año 1925 se
trasladó a Merlo (provincia de Buenos Aires), donde ocupó otros cargos en los Ferrocarriles del Estado. Foto: Esteban Bremer.
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1/
GEOGRAFÍA, HISTORIA Y MANEJO
adopta sobre la península, después de la de 1881 cuan- Es en este momento cuando se establece la mayoría
do se rechazó el ofrecimiento de su compra por parte de las propiedades que actualmente se encuentran en
de la Falkland Island Company (Coronato 2010). Ezcurra, esta región.
junto con el ingeniero Garzón, fueron guiados por el
baqueano Gumersindo Paz, quien –instalado en la pe- Según los registros históricos, el primer dueño de los
tres lotes originales que actualmente componen San
nínsula desde 1882- es considerado el primer pobla-
Pablo de Valdés fue Ernesto Colombo, empresario de la
dor en la época nacional (Dumrauf 1996). Un segun-
ciudad de Buenos Aires, quien compró los lotes 83 y 84
do pionero fue Félix Olazábal, nacido en la ciudad de
al Poder Ejecutivo Nacional el 2 de julio de 1913 (Fig. 5).
Biriatou en el País Vasco, quien en 1897 arriba con un
Posteriormente, por un decreto del presidente Marcelo
arreo de ganado procedente de Tandil (Buenos Aires) a
T. de Alvear, el 8 de julio de 1924 adquirió el lote 82. Así,
las costas de lo que luego sería Puerto Pirámides. Se ins-
con sus 3 lotes de una legua cada uno, Colombo funda la
taló en unas cavas al pie de un cerro que fue bautizado
Ea. La Luisa y comienza la producción ganadera ovina con
por los navegantes como “Cerro Olazábal”. Este colono
el Sr. Valentín Titoy como primer administrador. Para el
llegó a ocupar muchas leguas de tierras fiscales y a te- año 1918 se conocen tres pozos de agua. Estos se en-
ner más de 15000 lanares; luego de varias peripecias, en contraban ubicados hacia la zona costera, posiblemente
el año 1906, se afinca en el sur de PV y crea la Ea. Bella coincidentes con los tres lotes originales (82-84), que
Vista. Teniendo en cuenta los informes del Ing. Ezcurra devendrían en los cuadros de la estancia. El pozo norte
-quien posteriormente fue Ministro de Agricultura- el estaba ubicado en la porción austral de la actual Playa
Gobierno Nacional otorgó las primeras concesiones de Colombo, tenía 70 m de profundidad y su agua era “mala
campos de PV hacia fines del siglo XIX. Es así que se radi- o inservible”. El pozo del centro estaba ubicado sobre el
can en la zona Alejandro Ferro, Ernesto Piaggio, Miguel acantilado, ligeramente al norte de Punta Alt; tenía una
Iriarte, Antonio Munno, Emilio Aldar, entre otros. Unos profundidad de 45 m y su agua era de “regular a buena”.
años después, junto con el inicio del nuevo siglo, se cons- Por su parte, el tercer pozo estaba ubicado entre Punta
truye una vía férrea que une la Salina Grande con Puerto Alt y Punta Cormoranes, ligeramente más cercano a la
Pirámides (véase Cuadro 1). primera; era el de menor profundidad (30 m) y su agua
era de “regular a buena” (Windhausen 1921).
Merced a la exploración y mensura que practicó el in-
geniero Pascual Quesnel, los días 20 y 21 de diciembre En el relevamiento topográfico realizado en el año 1942
de 1906 la Dirección General de Tierras efectuó un re- ya figuran los cuatro pozos de agua que se encuentran en
mate de 262000 hectáreas en la PV (Fernández 1997). la actualidad en la RSPV (Fig. 6a), aunque se desconoce
/ 33 /
FIG.
4a
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1/
GEOGRAFÍA, HISTORIA Y MANEJO
FIG.
5
82
83
84
Figura 5. Mapa catastral de Península Valdés del año 1917. Se muestra un detalle de los tres lotes originales que conforman la RSPV. Nótese
que el Estado Nacional se había “reservado” lugares estratégicos (en amarillo) de la Península Valdés como Punta Delgada, Playa Fracasso
(locación del Fuerte San José y antiguo puerto de península), Puerto Pirámides y un extenso sector de la costa sudoeste del Golfo San José que
posteriormente fue parcelado y vendido como propiedades.
su concordancia con aquellos mencionados por Wind- dividida en tres potreros con corrales en el casco y en las
hausen (1921). Como rasgos importantes ya se marca, cercanías del molino 4 (IGM 1943).
en la carta topográfica, el casco de la estancia en el sitio
El 16 de agosto de 1943, la Sra. Luisa Moneta -viuda de
del actual Centro Operativo y se mencionan una tapera
Ernesto Colombo- vende la estancia al Sr. Julián García
en el cuadro norte y el puesto “Colombo” en el cuadro
Prieto, quien junto a Agustín Torrejón (comerciante de la
centro, en cercanías del molino 2 (IGM 1943; Fig. 6a). El
ciudad de Puerto Madryn; Fig. 7) forman una sociedad
camino de acceso principal ya se encontraba como tal y con esta y otras propiedades adquiridas en PV, quedán-
los caminos que llevan a las estancias vecinas por el este dose García Prieto con La Luisa. En 1949, La Luisa pasa
también estaban trazados. Además se encontraba alam- a llamarse Ea. San Pablo y de su manejo se encarga el
brado todo el perímetro norte, este y sur de la estancia, puestero José Ferrero (Antonio Torrejón, com. pers.). En
reconociéndose tres cuadros (norte, centro y sur), coin- 1962, los hijos de García Prieto, Pablo y Bernarda García
cidentes en toda su extensión con los lotes originales Siguero, forman una Sociedad Comandita por Acciones
(82-84; Fig. 5 y 6a). El cuadro sur estaba dividido a la que perdura hasta 1988 y este mismo año, San Pablo es
mitad de norte a sur y, a su vez, la mitad oriental estaba adquirida por Bernarda, quien continúa con la cría de ga-
/ 35 /
FIG. FIG.
6a 6b
FIG.
6c
nado ovino. En este período se colocó un alambrado peri- yó acciones de investigación, gestión y conservación de
metral por el oeste del campo, bordeando la zona de ca- la ballena franca del sur (Eubalaena australis). Participó
ñadones y se cambió la configuración de los potreros en junto a otras instituciones en la negociación para que la
el cuadro sur (Codesido et al. 2005; Fig. 6a). Es Bernarda Armada Argentina deje de utilizar a la Ea. Los Abanicos,
García Siguero de Varsi quien, en julio de 2004, vende la Punta Buenos Aires (actualmente Reserva Natural de la
propiedad a la Fundación Vida Silvestre Argentina. Defensa Punta Buenos Aires) como área para maniobras
de tiro. También contribuyó en la génesis del Plan de Ma-
nejo que daría como resultado al Área Natural Protegida
Península Valdés, que posteriormente fuera declarada
por la UNESCO como “Patrimonio Natural de la Humani-
dad” en 1999.
SAN PABLO: LA CONFIRMACIÓN DE
UN COMPROMISO En el año 2003, VS concretó la apertura del Programa
Marino con el objetivo de trabajar en la conservación de
la costa y el Mar Argentino. Este programa se lanzó con la
apertura de la oficina regional en la ciudad de Mar del Pla-
Desde hace más de veinte años que la Fundación Vida Sil- ta, con el apoyo económico de la Organización Mundial
vestre Argentina (VS) prioriza a la Península Valdés por su de Conservación - Holanda (WWF-NL, por sus siglas en
gran valor biológico y cultural, ya que es considerada una inglés) y financiado por la Lotería Nacional de dicho país.
de las áreas de la costa argentina más importante para la En ese contexto, uno de los objetivos del Programa Marino
conservación. En este sentido, durante décadas VS apo- era generar y administrar una reserva propia en un lugar
/ 36 /
1/
GEOGRAFÍA, HISTORIA Y MANEJO
de relevancia y trayectoria en conservación. Esto se encon- toria…”). Pero el objetivo de VS para San Pablo era total-
traba en línea con el impulso y patrocinio que la VS había mente distinto al de su antiguo rol productivo.
dado históricamente a distintos proyectos de investigación
que buscaban dar respuestas a diversas problemáticas de San Pablo de Valdés se encuentra dentro de la zona nú-
mantenimiento de la biodiversidad y contribuyeran al uso cleo del Área Natural Protegida Península Valdés (ANP-
sustentable de los recursos naturales. Fue así que el paso PV). La misma fue declarada Patrimonio Natural de la
más significativo que dio “el oso hormiguero” en la PV en Humanidad y Reserva de la Biosfera por la UNESCO y
ese sentido fue en el año 2004 (durante la presidencia de según la UICN (Unión Internacional para la Conservación
VS de Héctor Laurence y la dirección general de Javier Cor- de la Naturaleza) es un área protegida categoría VI: con
cuera), cuando adquirió la Ea. San Pablo para la creación de manejo sostenible de recursos naturales. Ha sido además
una reserva de vida silvestre. reconocida como Sitio de Importancia Internacional por
la Convención de Ramsar y Sitio de Importancia Regio-
Desde ese momento VS no sería sólo una organización nal por la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras
que trabajaba, acompañaba, participaba y velaba por la (para más detalles véase Bala et al., este libro). El ANP-
conservación del área, sino que pasó a formar parte de la PV fue creada por la Ley Provincial XI-20 (ex Ley 4722),
asociación civil PROPENVAL (Propietarios de Península donde se menciona la superficie que abarca, los objeti-
Valdés), convirtiéndose en un protagonista con voz y voto vos de creación y, respecto a su régimen jurídico, remite
en el manejo del área provincial protegida. a la Ley Marco XI-18 (ex Ley 4617) y al Plan de Manejo
(también aprobado por esta norma). El mismo determina
objetivos, diagnóstico, zonificación, autoridad de apli-
El surgimiento de la reserva cación (Ministerio de Turismo del Chubut) y regulacio-
nes. La gestión del área corresponde a la Autoridad de
La Ea. San Pablo era un campo ganadero típico de la Pa- Aplicación mientras que la administración descansa en
tagonia argentina cuya actividad productiva era la ovina un órgano mixto no estatal de consenso, integrado por
tradicional; así pues todo estaba concebido para el mejor los sectores de interés en el ANP bajo la figura legal de
desarrollo de dicha actividad, desde la infraestructura la Administradora del Área Natural Protegida Península
hasta el uso del campo (véase sección “Un poco de his- Valdés (ANPPV 2016).
FIG.
7
8
7
6 4 3 2 1
Figura 7. De cordero en el casco de la Ea. San Pablo hacia la década de 1950. De derecha a izquierda: 1) Agustín Torrejón; 2) Aurelio Garagarza;
3) Ragni; 4) Juan Patané; 5) Ángel Ciocci; 6) Aquiles Richetta; 7) Argentino Nogueira y 8) Modesto Fernández. Foto cedida por la Sra. Esther
Patané y disponible en el Archivo del Centro de Estudios Históricos y Sociales de Puerto Madryn.
/ 37 /
PROGRAMA En línea con este contexto particular de la PV, una vez
Conservación y manejo del patrimonio natural y cultural tomada la posesión de San Pablo y haciéndose cargo de la
Subprogramas Protección y recuperación del patrimonio misma el guardaparque Andrés Johnson, en julio de 2005
(un año después de su adquisición) se retira todo el gana-
Manejo del fuego do, ovino y equino, de la vieja estancia y se crea formal-
Investigación mente la Reserva de Vida Silvestre San Pablo de Valdés.
Monitoreo Se comenzó con su gestión desde dos vías en forma pa-
PROGRAMA ralela: lo primero que se realizó fue la remodelación y
Desarrollo sustentable reformulación del viejo casco de la estancia. Se remode-
Subprograma Turismo y recreación ló la casa original manteniendo la parte habitacional y se
acondicionó un espacio de oficina. Se construyó, además,
PROGRAMA
Comunicación, extensión y educación ambiental un departamento nuevo para el personal (Fig. 8a, b). Si-
guiendo con las reformas, se transformó parte del galpón
Subprogramas Educación ambiental e interpretación
y la vieja cocina de esquila en la actual Estación de Campo
Comunicación “Andrés Johnson” (Fig. 8c, d). Esta estructura habitacional
Relaciones públicas cuenta con espacio para albergar a 10 personas y tiene
como objetivo dar apoyo logístico a investigadores y rea-
PROGRAMA
Operativo
lizar tareas de extensión y educación, sin distinguir nacio-
nalidad ni origen de sus huéspedes. Todas estas reformas
Subprogramas Administración
se pensaron desde el punto de vista de la sustentabilidad
Infraestructura, equipamiento y mantenimiento energética y del mejor aprovechamiento del recurso agua
dulce. Para ello se colocó un sistema eficiente de recolec-
Control y fiscalización
ción de agua de lluvia, la cual se almacena en cinco cister-
Capacitación y formación del personal nas subterráneas; se colocaron calefones a leña, un aero-
Alianzas estratégicas generador y paneles solares para abastecer de electricidad
a todo el complejo. Todas estas obras se pudieron realizar
Tabla 1. Programas de manejo de la Reserva de Vida Silvestre gracias al apoyo de la Embajada del Reino Unido en nues-
San Pablo de Valdés (Codesido et al. 2008).
tro país a través del Programa Fondo Global de Oportu-
nidades (Global Opportunity Fund). También se procedió al
retiro de los alambrados internos que delimitaban los cua-
dros, quedando en pie el alambrado perimetral costero
(Fig. 6a) y aquellos lindantes con las demás propiedades.
Se desarmaron y retiraron las instalaciones de los corra-
les, cuyos tablones fueron reciclados para la construcción
de cartelería interna de la reserva y manufactura de mue-
bles. Se desmontaron los molinos que eran utilizados para
proveer de agua al ganado ovino y se retiraron las antiguas
aguadas. En su lugar se colocaron tanques australianos de
fibrocemento con capacidad para 30000 l de agua que sir-
ven como reservorio contra posibles incendios.
/ 38 /
1/
GEOGRAFÍA, HISTORIA Y MANEJO
FIG. FIG.
8a 8b
FIG. FIG.
8c 8d
Figura 8. a-b) Estado del casco (actual Centro Operativo de la RSPV), c-d) galpón y cocina de esquila (actual Estación de Campo “Andrés
Johnson”), antes y después de las remodelaciones encaradas por VS. Fotos del autor excepto b y d: Darío Podestá.
/ 39 /
este momento se dio comienzo formal al subprograma ción de los recursos naturales con la producción ganadera
de Monitoreo. Con el correr del tiempo se fueron incor- de una manera sustentable. Un ejemplo de esto último es
porando otros sistemas de monitoreo, que en forma se- la reciente certificación de lana obtenida por productores
parada, fueron generando información de cómo la RSPV que aplican manejos amigables con el ambiente y la fauna
respondía al nuevo manejo ambiental. De esta forma nativa en sus propiedades [Proyecto Wildlife Friendly (Wild-
surgieron los monitoreos de aves terrestres voladoras, life Conservation Society-VS)]. De esta manera, las espe-
de choiques (Rhea pennata pennata), de lobos marinos cies de herbívoros y carnívoros nativos, históricamente en
(Otaria flavescens), de arqueología y de mamíferos carní- conflicto con la actividad ganadera, agregan valor a la lana
voros terrestres de la RSPV. producida en condiciones de coexistencia a través del ac-
ceso a mercados diferenciados.
VS creó y organizó la reserva con objetivos definidos,
donde la información generada a partir de los monitoreos
y la investigación científica fuesen los pilares centrales
que contribuyan a la conservación y el desarrollo susten-
table in situ, pero también del Patrimonio Natural de la
Humanidad. Por otro lado, VS es consciente que dentro UN TALLER, UNOS MATES Y EL ORIGEN
del ANP-PV se encuentran numerosas propiedades cuya
DE ESTE LIBRO
producción no sólo es parte de la cultura e historia de Val-
dés y de la Patagonia en general (véase Coronato 2010),
sino que también es el sustento económico de numero-
sas familias. En este marco, es evidente que la Reserva de En el año 2013, y a sabiendas de la información técnica/
Vida Silvestre San Pablo de Valdés es una excepción y no científica que se generaba en cada sistema de monitoreo,
es un modelo fácil de replicar en el área, pero sí es posible desde la administración de la RSPV se organizó un taller
promover acciones que busquen armonizar la conserva- interno con los responsables de cada uno de los monito-
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1/
GEOGRAFÍA, HISTORIA Y MANEJO
reos. El objetivo de este taller fue exponer los alcances de ferentes disciplinas -algunos de ellos desarrollando investi-
cada trabajo, la metodología utilizada y los resultados obte- gaciones en la RSPV- a escribir sobre temáticas particulares
nidos hasta ese momento. Las expectativas fueron amplia- con el fin de dar un contexto más amplio y general a la obra.
mente cumplidas, porque no sólo cada investigador pudo
conocer en detalle el trabajo de los demás, sino que se co- Así, este libro quedó conformado por 15 capítulos, inclu-
menzó a comprender que lo que hasta ese momento eran yendo el presente, de carácter introductorio y explicativo,
estudios relativamente aislados, constituían las piezas de y que están estructurados de la siguiente manera. Los dos
un rompecabezas de manejo y conservación que encastra- capítulos siguientes ponen a la RSPV en un contexto físico
ban perfectamente entre sí. La RSPV mostraba signos de de escala regional que ayuda a comprender los patrones y
recuperación, especialmente de la vegetación y de la po- procesos biológicos abordados en los demás. Así es que en
blación de guanacos, lo que conducía a las primeras señales el capítulo 2, Frumento realiza una descripción del entorno
de que el plan de manejo interno estaba dando sus frutos. climático del sudoeste de la Península Valdés, su incidencia
sobre la RSPV e infiere, mediante modelos climáticos y da-
En ese taller surgió, espontáneamente, la necesidad de tos meteorológicos, las variables principales del clima local.
volcar esa información en una obra que pudiera ser con- En el capítulo 3, Rostagno et al. exponen las características
sultada por profesionales técnicos, pero también por los geomorfológicas y edafológicas de la reserva, abordando
tomadores de decisiones políticas y de manejo, y por el aspectos de la degradación ambiental y erosión de suelos.
público en general que tuviera inquietudes sobre diferentes
aspectos de los ecosistemas patagónicos y sus elementos Establecido este marco físico, se da paso a una lista de ca-
constitutivos. El cumplimiento de los 10 años de la creación pítulos que, en su conjunto, brindan un panorama bastan-
de la RSPV completó el marco para dar impulso a la edición te completo de la biodiversidad de la RSPV. En el capítulo
de este libro. El proyecto editorial apuntó a un objetivo más 4, Pazos et al. describen, florística y fisonómicamente, las
amplio que el de la mera recopilación de información de los diferentes comunidades vegetales que se desarrollan en
monitoreos, y por ese motivo se invitó a profesionales de di- la reserva y presentan los resultados del Sistema de Mo-
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nitoreo de la Vegetación. Presentado este escenario am- tran expuestos en los acantilados costeros de Punta Alt,
biental y su evolución temporal, Cheli & Martínez (capí- reconstruyendo el ambiente y la vida en ese pasado tan
tulo 5) describen la comunidad de artrópodos terrestres lejano y diferente. Asimismo, estos dos capítulos ponen
de la RSPV, su relación con la heterogeneidad ambiental claramente de manifiesto la importancia de proteger el
determinada por los suelos y la vegetación y su importan- patrimonio cultural y paleontológico, además del natural.
cia como indicadores de cambio ambiental.
Finalmente, el libro concluye con el capítulo 15 donde
En los tres capítulos siguientes se aborda la biodiversi- Santiago Krapovickas revisa, analiza e integra la infor-
dad y dinámica poblacional de aves de la reserva. Así es mación vertida a lo largo de este libro para ubicarla en
que en el capítulo 6, Bala et al. hacen hincapié en la Playa el contexto de conservación y visión a futuro que pro-
Colombo y su relevancia internacional como sitio de pa- pone el Plan de Manejo de la RSPV.
rada y nidificación de aves playeras migratorias, a través
del estudio de los invertebrados que viven enterrados en Sin más preámbulos los invitamos a que recorran las pá-
la playa y que son fuente de alimento para las aves, como ginas de este libro, se deleiten con la imágenes, se sor-
así también de la biología y ecología de las propias aves. prendan con la variedad de información reseñada y, sobre
Mientras tanto, Krapovickas et al. (capítulo 7) enumeran todo, esperamos se entusiasmen tanto como lo hicimos
las diferentes especies de aves terrestres que habitan en nosotros cuando nos lanzamos a la edición de esta obra.
la RSPV, describen cómo se estructura la comunidad en
función de la heterogeneidad ambiental y presentan su
variación estacional e interanual determinadas mediante
su sistema de monitoreo. Por su parte, en el capítulo 8,
Fernández et al. abordan el estudio de la dinámica tem- AGRADECIMIENTOS
poral de la población de choiques (Rhea pennata pennata)
Los autores desean expresar su reconocimiento a Patricio
mediante su monitoreo estacional.
Castillo Meisen, Darío Podestá, Andrés Johnson, Esther
Los siguientes cuatro capítulos tratan aspectos de la di- Patané y Esteban Bremer por las imágenes que ilustran
versidad y dinámica poblacional de los mamíferos de la este capítulo. Antonio Torrejón, Alejandro Varsi y Bernar-
RSPV. En el capítulo 9, Grandi et al. nos sumergen en el mar da García Siguero de Varsi aportaron valiosos datos sobre
describiendo la dinámica temporal del apostadero de lobos la historia de la Ea. San Pablo. Romina D’Agostino colabo-
marinos de Punta Alt y explicando la importancia de las pla- ró con comentarios y sugerencias sobre una versión pre-
yas de la reserva como sitio para la recuperación de ejempla- via de esta contribución. El Centro de Estudios Históricos
res de mamíferos marinos varados. Por su parte, D´Agostino y Sociales de Puerto Madryn (CEHyS), Pilar Álvarez, Pa-
et al. (capítulo 10) presentan las especies de mamíferos te- blo Bouza, Gabriela Massaferro y Estela Cortéz aporta-
rrestres de la reserva detectadas mediante diferentes mé- ron información bibliográfica, imágenes de referencia y
todos de relevamiento de fauna silvestre, y explican cómo mapas. José Esain aportó información jurídica. Fernando
se estructuran en función de las comunidades vegetales. Coronato, Patricio Castillo Meisen (CEHyS) y Carlos Fer-
En el capítulo 11, Marino & Rodríguez estudian diferentes nández Balboa mejoraron sustancialmente la redacción
aspectos vinculados con la dinámica poblacional del gua- de este capítulo a partir de su revisión.
naco tales como la organización social, el reclutamiento, el
crecimiento poblacional y la habituación a la presencia de
vehículos desde la creación de la reserva. Para culminar
con los mamíferos, Udrizar Sauthier & D´Agostino (capítulo
12) viajan al pasado y nos revelan los ensambles de mamí-
feros terrestres que ocurrieron en la RSPV en los últimos
miles de años, interpretando los cambios ambientales que
habrían dado origen a la comunidad actual.
/ 42 /
1/
GEOGRAFÍA, HISTORIA Y MANEJO
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/ 43 /
2
ASPECTOS DEL CLIMA
/ 45 /
2
CLIMA
CIRCULACIÓN ATMOSFÉRICA SOBRE efectos del anticiclón del Atlántico resultan manifiestos.
LA REGIÓN PATAGÓNICA La Figura 1 muestra los campos medios correspondientes
al período 2000-2014 de presión a nivel del mar y viento
en superficie para el sector comprendido entre las latitu-
des 47º S y 38º S y las longitudes 80º O y 50º O. Tanto en
El clima de la Patagonia está determinado por la circula- verano como en primavera, el anticiclón del Pacífico, des-
ción atmosférica típica de latitudes medias, caracterizada plazado hacia el sur, provoca un aumento del gradiente
por vientos intensos del sector oeste y sistemas de tiem- de presión sobre el sector occidental generando vientos
po, que originados en el sector sudoccidental del océano intensos y preponderantes del sector oeste sobre toda la
Pacífico, se encuentran en su trayectoria con la cordillera región. Sin embargo, la presencia del anticiclón del Atlán-
de los Andes. La incursión de estos sistemas sobre el con- tico, más débil en verano que en primavera, provoca que
tinente resulta modulada por los efectos de la migración sobre el sector noroccidental de la región considerada
estacional del anticiclón del Pacífico y, en menor medida, haya una circulación preponderante del sector norte que
por la oscilación meridional bianual del cinturón circum- afecta la PV. Durante las estaciones frías con un anticiclón
polar de baja presión (Hurrel & van Loon 1994). Precipita- del Pacífico debilitado en otoño y desplazado hacia el con-
ciones intensas ocurren sobre la vertiente occidental de
tinente en invierno, el gradiente de presión en el sector
la cadena montañosa, particularmente durante los meses
occidental de la región disminuye y la circulación, aunque
de invierno. Por este motivo, las masas de aire que atravie-
aún siendo predominante del sector oeste, presenta en
san la cordillera, aunque pueden conservar un remanente
este caso una significativa componente norte. En estas
de las características marítimas originales, manifestado
estaciones, sobre la zona de PV, y teniendo en cuenta
en un porcentaje considerable de nubosidad media y alta,
también que los efectos del anticiclón del Atlántico se en-
no provocan eventos de precipitación sobre gran parte del
cuentra debilitados por su desplazamiento hacia el norte,
territorio argentino. La escasa precipitación, temperaturas
la circulación predominante es del sector oeste.
frescas al sur y más templadas al norte y el viento intenso
determinan que el clima de la región patagónica sea árido
sobre la meseta central y semiárido sobre el litoral coste-
ro y el sector extra-andino y suele considerarse al viento
como el elemento más representativo del clima de la Pata-
gonia (Prohaska 1976). Gran parte de la precipitación que DATOS Y METODOLOGÍA
ocurre sobre la Patagonia argentina, particularmente en la
costa, es debida al aporte de aire húmedo proveniente del
océano Atlántico bajo la presencia de sistemas de tiempo
transitorio, asociados a centros de alta o baja presión que Uno de los inconvenientes más importantes encontrados
se desplazan de sudoeste hacia el noreste. para describir el clima de la Reserva de Vida Silvestre San
Pablo de Valdés (RSPV) fue una completa ausencia de
La Península Valdés (PV) se encuentra localizada en una datos y registros de las principales variables climáticas,
zona de transición entre el clima árido y semiárido de la con excepción de algunas series intermitentes con obser-
Patagonia y el clima subtropical templado, típico del sur vaciones de precipitación. Sin embargo, existen bases de
de la provincia de Buenos Aires donde la presencia y los datos provenientes de observaciones que permiten, de
/ 46 /
2/
CLIMA
FIG.
1
DEF 30
MAM 30
JJA 30
SON 20
Figura 1. Campos medios estacionales de la presión atmosférica en
HectoPascales a nivel del mar (líneas) y viento en superficie (vectores)
en km/h para las estaciones verano (DEF), otoño (MAM), invierno (JJA)
y primavera (SON) para el sector comprendido entre las latitudes 47º
S y 38º S y las longitudes 80º O y 50º O. Graficado a partir de la base
del NCEP–DOE AMIP-II Reanalysis (R-2) (Kanamitsu et al. 2002). La
circunferencia verde indica el área de estudio sobre Península Valdés.
FIG.
2
/ 47 /
ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ANUAL
Media (ºC) 19,8 19,1 17,3 14,0 10,4 8,0 6,8 8,0 10,1 13,3 15,8 18,3 13,4
Máxima (°C) 27,1 25,9 24,0 20,4 16,1 13,0 12,5 14,1 16,4 19,8 23,2 25,4 19,8
Mínima (°C) 12,6 12,2 10,6 7,6 4,8 3,1 1,3 2,0 3,8 6,8 8,5 11,2 7,0
Variabilidad interanual (%) 4,9 4,6 5,3 6,6 10,7 14,5 17,5 11,5 11,3 7,4 7,3 6,7 3,1
Amplitud térmica media (°C) 14,1 13,6 13,3 12,7 10,9 9,9 11,0 11,9 12,4 13,0 14,5 14,1 12,6
Días con heladas 0,0 0,0 0,04 1,5 6,0 9,6 14,5 12,5 7,9 2,5 0,7 0,02 4,6
Tabla 1. Marcha anual de la temperatura media, máxima media y mínima media, la variabilidad interanual, la amplitud térmica y el número
medio de días con heladas estimados para la RSPV.
alguna manera, subsanar este inconveniente. Para ela- temperatura, precipitación y nubosidad las más represen-
borar la climatología de la PV, e inferir a partir de ésta el tativas del clima, las mismas y sus derivados se presentan
clima de la RSPV se utilizó como fuente primaria de datos con mayor detalle.
climáticos a la base TS-3.23 desarrollada por el Climate
Research Unit (CRU) de la Universidad de East Anglia, del
Reino Unido (Harris et al. 2014). Esta base ha sido elabo-
Temperatura
rada a partir de las observaciones regulares que se hacen
de distintas variables climáticas y cubre las regiones con- La temperatura media estimada para el período 1985-
tinentales de todo el globo terrestre. Las observaciones 2014 para la RSPV es de 13,4 ºC. El carácter de clima ma-
son interpoladas a una grilla regular que tiene una resolu- rítimo se puede apreciar en la Figura 3 donde se muestran
ción espacial de medio grado de latitud por medio grado los ciclos anuales de las tres décadas consideradas (1985-
de longitud (nodos). Aunque la serie original de datos se 1994, 1995-2004 y 2005-2014) y también el ciclo anual
expande entre el lapso 1901-2014, para este trabajo sola- de todo el período, observándose que el otoño es más cá-
mente se consideró el período comprendido entre enero lido que la primavera. En la Tabla 1 se muestran los valo-
de 1985 y diciembre de 2014, de manera tal de disponer res medios mensuales y la media anual de la temperatura
de series de 30 años de datos, lo que conforma un período media, la temperatura máxima media y la temperatura mí-
normal previsional de análisis climático (OMM 2011). Se nima media. La variabilidad interanual de la temperatura
seleccionaros los nodos de la base CRU contenidos en el media es relativamente baja (3,1%), siendo los meses del
dominio (área de estudio) definido por las latitudes 43º S y invierno y la primavera los más variables (Tabla 1).
42º S y las longitudes 65,5º O y 63,3º O. Los datos fueron
extrapolados utilizando el método de análisis objetivo de Los valores medios máximo y mínimo de la marcha anual
Cressman (1959) a una grilla de mayor resolución (0,2º x de la amplitud térmica media estimados para la RSPV fue-
0,2º) de manera tal de cubrir aquellos espacios continen- ron de 17,4 ºC para el verano y de 7,3 ºC para el invierno
tales no contemplados en la grilla original. Finalmente, se (Tabla 1). Aunque no hay registros de temperaturas extre-
obtuvieron las series de datos climáticos para cuatro sub- mas, de acuerdo con las observaciones que se realizan en
dominios dentro del área de estudio (Fig. 2). También, y el CENPAT, es de suponer que haya casos en los que se
de manera accesoria, fueron utilizadas observaciones y observen temperaturas absolutas superiores a 40 ºC en
climatologías del CENPAT-CONICET (CENPAT 2015) y verano e inferiores a -10 ºC en invierno.
observaciones de precipitación de la Estación de Campo
“Andrés Johnson” de la RSPV. En la Figura 4 se muestran los valores de las tempera-
turas medias anuales estimadas para la RSPV y para las
observaciones realizadas en el CENPAT, juntamente con
sus tendencias, para el período 1985-2014. La tendencia
anual es más relevante en las observaciones de Puerto
Madryn que en las estimaciones para la RSPV; hay un
CLIMATOLOGÍA DE LA RSPV cambio de signo a inicios de la década de 1990 y a partir
del año 2000 las diferencias pasan a ser más importan-
tes, quizás atribuibles al crecimiento urbano de la ciudad
En las próximas secciones se muestran los resultados durante las últimas décadas con el consecuente efecto de
obtenidos a partir de las series de datos de la base CRU “isla urbana de calor”. Aunque la tendencia de la tempe-
sobre el dominio San Pablo (Fig. 2). Siendo las variables ratura no es significativa en la RSPV, se puede apreciar
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2/
CLIMA
FIG.
3
en la figura de los ciclos anuales (Fig. 3), que la década puede apreciar que la frecuencia de días con heladas ha
1995-2004 ha sido relativamente más fría que las otras disminuido, en concordancia con la leve tendencia positi-
dos, particularmente porque el otoño en términos medios va de la temperatura para el período 1985-2014; los va-
ha sido más frío que en las otras décadas. Aunque el valor lores medios son: 4,5 (1985-1994); 4,9 (1995-2004) y 4,4
medio de la última década y de la primera coinciden, los días por mes (2005-2014).
meses de abril, mayo, septiembre y octubre del período
2005-2014 tienen valor medio superior al período 1985-
2004, pero el valor medio de la temperatura de julio que
Precipitación y nubosidad
es menor en la última década, influye de manera significa-
tiva en el cálculo del valor medio de la década. También en La precipitación anual acumulada media estimada en el
la Tabla 1 se muestra el ciclo anual de cantidad media de dominio correspondiente a la RSPV es de 232 mm. Los
días con heladas siendo el segundo semestre el que pre- valores de la marcha anual de las medias mensuales y el
senta mayor cantidad de días con temperaturas por deba- desvío estándar (como variabilidad porcentual) se mues-
jo de 0 ºC; otra característica típica de climas marítimos. tran en la Tabla 2. Estos resultados no indican que haya
Si se analizan los valores medios anuales por década, se una cierta estacionalidad del régimen de precipitación,
Figura 4. Variación de la temperatura media anual estimada en la RSPV y la observada en Puerto Madryn correspondientes al período 1985-
2014; se indican las líneas de la tendencia lineal. La interrupción de la secuencia en la serie de Puerto Madryn se debe a la ausencia de datos.
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ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ANUAL
Media (mm) 13 26 24 20 28 24 22 10 20 20 12 12 232
Desvío estándar (mm) 12 20 20 14 23 15 17 8 17 16 8 10 58
Días con precipitación 4,9 5,6 4,3 5,2 5,3 6,4 5,1 5,3 5,3 6,3 4,6 5,3 5,3
Nubosidad (%) 42 41 43 45 53 56 53 52 53 51 50 51 49
Tabla 2. Marcha anual de la precipitación media, el desvío estándar, el número de días medio con precipitación y la nubosidad estimados para
la RSPV.
dado que se estiman valores superiores a 20 mm men- se desprende de la figura que en la RSPV suele precipitar
suales entre febrero y octubre y valores menores a 13 más que en el continente, como indican los valores me-
mm en el resto de los meses. Por otra parte, la variabili- dios de los totales anuales de Puerto Madryn (218 mm) y
dad interanual mensual, indicada por el desvío estándar de San Pablo (232 mm).
es prácticamente del mismo orden que su valor medio,
lo que indica la irregularidad que presenta el régimen de Se pueden además identificar distintos comportamien-
precipitación sobre la región. La media anual del número tos del régimen anual de precipitación durante el lapso
medio de días por mes con precipitación es de 5,3 días, un de 30 años considerado. Un primer período de 15 años
valor ligeramente superior a la media anual observada en con una importante variabilidad interanual; un segundo
Puerto Madryn, que es de 4,5 días (Tabla 2). período de aproximadamente 8 años con totales anua-
les entre 200 y 250 mm y un tercer período con un dé-
En la Figura 5 se muestran la serie de la precipitación ficit importante de precipitación entre los años 2008 y
anual estimada para la RSPV juntamente a la serie de los 2012. Estos comportamientos no permiten establecer
totales anuales observados en Puerto Madryn y los tota- un signo (aumento o disminución) a la tendencia de la
les anuales observados en San Pablo desde el año 2009; precipitación.
puede apreciarse que los valores estimados ajustan en
cierta medida a los valores observados, con correlaciones Teniendo en cuenta el valor medio de la variabilidad in-
por pares superiores a 0,68 en todos los casos. También teranual mensual (Tabla 2) puede definirse como evento
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2/
CLIMA
FIG.
5
Figura 5. Variación de la precipitación acumulada anual (mm) estimada en la RSPV y la observada en Puerto Madryn. También se indican los
valores de precipitación anual observada en la RSPV durante el período 2009-2014.
RANGOS DE VELOCIDAD
N NE E SE S SO O NO %
(m/s)
1-5 8,3 6,2 3,8 3,3 4,1 5,1 6,4 9,1 46,2
5-9 9,7 3,9 0,9 1,9 3,3 6,0 6,5 7,5 39,6
9-13 4,1 0,2 0,0 0,3 1,0 3,0 1,3 3,2 13,1
≥ 13 0,1 0,0 0,0 0,0 0,1 0,2 0,1 0,5 1,1
TOTAL (%) 22,2 10,3 4,7 5,6 8,5 14,3 14,2 20,3 100,0
Velocidad media (m/s) 6,3 4,6 3,7 4,8 5,6 6,5 5,5 6,30 5,7
Calmas (%) 3,5
Tabla 3. Distribución conjunta de la velocidad del viento en cuatro clases de velocidad y en ocho clases de dirección, y calmas y velocidades
medias por dirección en m/s. Valores estimados en la RSPV para el período comprendido entre 1-07-2014 y 30-06-2015.
/ 51 /
Con los mismos datos se construyeron las rosas de viento dos regímenes. Mientras que este efecto es notable en la
para las observaciones de Puerto Madryn y del Campa- rosa de viento de Puerto Madryn, la rosa de viento esti-
mento El 39 y para las estimaciones obtenidas en la RSPV, mada para la RSPV no permite establecer fehacientemen-
que se pueden apreciar en la Figura 6. La rosa de Puerto te el efecto de la brisa de mar sobre el territorio, aunque la
Madryn indica predominancia de vientos del sector oeste- componente sudoeste presenta frecuencias mayores que
sudoeste y una componente secundaria con vientos del las del Campamento El 39. De todos modos, solamente
sector noreste, relacionados estos últimos con los casos con mediciones locales se estaría en grado de determinar
de brisa de mar, un fenómeno que se desarrolla particular- el comportamiento de esta circulación local.
mente durante los meses más cálidos. En el caso de la rosa
correspondiente al Campamento El 39, ubicado sobre el
margen oriental del golfo San José, los vientos predomi-
nantes son del sector norte y también se observan com-
ponentes secundarias predominantes del sector oeste. Las CARACTERÍSTICAS REGIONALES
estimaciones en la RSPV reproducen una rosa similar a la
del Campamento El 39, aunque las componentes del oeste
son en este caso más significativas y el viento del sector sur
más intenso. A pesar de que el valor medio estimado de la Los aspectos regionales del clima se muestran, como sín-
velocidad del viento durante el período de análisis es 5,7 tesis, en los mapas de temperatura y precipitación media
m/s (20,5 km/h) se estimaron valores medios horarios de (Fig. 7a y b) elaborados con los datos de la base CRU para
velocidad del viento superiores a 15 m/s (54 km/h). Es de el período 1985-2014. En el caso de la temperatura se pue-
suponer además que en la RSPV haya eventos de vientos de apreciar que sobre el continente este campo se distribu-
máximos (ráfagas) con intensidades cercanas o superiores ye de manera zonal, con un gradiente norte-sur aproxima-
a 25 m/s (90 km/h) debido a que tanto en Puerto Madryn do de 0,5 ºC/100 km. Sobre la PV, las isotermas tienen una
como en el Campamento El 39 hay registros con esos órde- ligera inclinación, que aumenta significativamente hacia la
nes para vientos provenientes del sector sudoeste. zona sur de la misma, donde las temperaturas medias son
las más bajas de toda la región considerada. Por su parte, el
En el transcurso de los meses de verano, suele desarro- campo de precipitación tiene tanto en el continente como
llarse en sectores costeros una circulación local de aire en sobre la PV una distribución meridional, aumentando esta
capas bajas debido al calentamiento diferencial entre la variable de oeste a este, lo que indica la influencia del mar
temperatura del aire sobre la superficie del mar y la tem- argentino sobre el clima de la región.
peratura del aire sobre la superficie de la tierra. Durante
el día, el aire fluye del mar hacia la tierra (brisa de mar) y De manera complementaria se presentan los mapas de
durante la noche se invierte el ciclo (brisa de tierra). Es- temperatura máxima, media y mínima media resultantes
tas circulaciones de carácter local están superpuestas a de una simulación climática de alta resolución (Frumento,
las circulaciones regionales, por lo que el viento en capas datos no publicados). Las simulaciones del clima se rea-
bajas es la resultante de la composición vectorial entre los lizan por medio de modelos físico-químicos y se utilizan,
Figura 6. Rosas de viento (6 clases de intensidad y 8 clases de dirección) para las observaciones de Puerto Madryn y Campamento El 39 y las
estimaciones en la RSPV, correspondientes al período 1 julio 2014 – 30 junio 2015, base horaria.
/ 52 /
2/
CLIMA
FIG.
7a
SAN PABLO
PUERTO MADRYN
12.8 12.9 13 13.1 13.2 13.3 13.4 13.5 13.6 13.7 13.8 13.9 14 14.1 14.2
FIG.
7b
SAN PABLO
PUERTO MADRYN
entre otros casos, para inferir aspectos del clima en regio- tual entre los valores de la temperatura media anual esti-
nes en las que no se disponen de datos. En este caso, la mado y simulado para la RSPV del 6%. De todos modos, la
simulación climática, como se verá más adelante, agrega alta resolución del modelo permite vislumbrar caracterís-
información complementaria a los datos CRU. La misma ticas significativas del comportamiento de esta variable
fue llevada a cabo con el modelo regional RegCM4 (Giorgi sobre el dominio considerado. En la Figura 8a se muestra
et al. 2012) para un dominio similar al que se indica en la el campo de la temperatura media; se observa también
Figura 2; la resolución espacial del modelo fue de 5 km. en este caso cierta zonalidad de las isotermas (alineadas
Aunque el experimento climático abarcó el lapso 1982- oeste-este en PV) pero el litoral costero del norte (golfos
2014, los mapas que se muestran en este trabajo corres- San José y San Matías) presenta mayor temperatura que
ponden a los valores medios de las variables mencionadas el litoral costero sur. Sobre la PV, la diferencia de tempe-
para el período 2000-2014 debido a una inconsistencia ratura entre la costa norte y la costa sur es de 1 ºC. Más
en los datos de entrada al modelo. En términos generales interesantes resultan los mapas de las temperaturas me-
puede decirse que el modelo sobrestima ligeramente al dias máximas y mínimas (Fig. 8b y c) que muestran una es-
campo de temperatura con respecto al campo estimado tructura de isotermas cerradas que estarían indicado que
con la base CRU, siendo el error absoluto medio porcen- la PV puede considerarse una isla desde el punto de vista
/ 53 /
FIG.
8a
SAN PABLO
PUERTO MADRYN
FIG.
8b
SAN PABLO
PUERTO MADRYN
FIG.
8c
SAN PABLO
Figura 8. Isotermas de la temperatura
PUERTO MADRYN
media (a), temperatura máxima media
(b) y temperatura mínima media (c),
en ºC, obtenidas por medio de una
simulación del clima de alta resolución
para el período enero 2000-diciembre
2014, empleando el modelo regional
RegCM4 (Giorgi et al. 2012).
9 9.5 10 10.5 11 11.5 12 12.5 13
/ 54 /
2/
CLIMA
AGRADECIMIENTOS
Se agradece al Dr. Jorge Iriarte por la provisión de datos
históricos de precipitación del establecimiento La Adela;
a los Dres. Gaspar Soria y Augusto Crespi del Centro Na-
cional Patagónico, que permitieron la utilización de la in-
formación recopilada de velocidad y dirección del viento
en los sitios San Román y Campamento El 39. A la VS por
los datos de precipitaciones de San Pablo de Valdés. Final-
mente se agradece a las Dras. Matilde Rusticucci y Moira
Doyle, profesoras del Departamento de Ciencias de la At-
mósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas
y Naturales de la UBA e investigadoras del CONICET por
la revisión del trabajo.
/ 55 /
3
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
César M. Rostagno*, Pablo J. Bouza, Lina S. ubicada en el sector sudoeste de Península Valdés,
Videla, Claudia L. Saín & Estela G. Cortés exhibe una gran variedad de suelos, debido en parte a
su heterogeneidad geomórfica y a la influencia de los
Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas continuos aportes de materiales de origen eólico pro-
Continentales (IPEEC CONICET-CENPAT). Boulevard venientes de la costa del Golfo Nuevo. En este capítu-
Brown 2915, Puerto Madryn (U9120ACD), Chubut, lo analizamos los principales factores y procesos de
Argentina. formación de los suelos de la RSPV, sus característi-
cas dominantes y por último describimos los procesos
* [email protected]
de degradación y los indicadores de erosión de suelos
más conspicuos.
Palabras clave: degradación de suelos, indicadores de Abstract. Soils from the Reserva de Vida Silvestre San
erosión de suelos, pastizales naturales áridos, proce- Pablo de Valdés (RSPV) present characteristics typical of
sos geomórficos, suelos de zonas áridas. those from arid environments, where the development
Key words: soil degradation, soil erosion indicators, arid
of soils is strongly controlled by water shortages. Water
rangelands, geomorphic processes, arid land soils.
and the activity of organisms, mainly plants, modify the
first few centimeters of the parent materials through
a series of processes that favor the differentiation of
Resumen. Los suelos de la Reserva de Vida Silvestre
horizons and the development of a soil profile through
San Pablo de Valdés (RSPV) presentan una serie de
the incorporation and translocation of materials
características propias de los suelos de los ambientes
áridos. En estos ambientes el desarrollo de los suelos and some transformations that occur within the soil.
está limitado por la escasez de agua. La formación del Soil formation begins when a geomorphic surface
suelo comienza cuando una superficie geomórfica al- reaches certain stability and the rate of erosion or
canza una cierta estabilidad y la tasa de los procesos sediment accumulation is smaller than the pedogenetic
de erosión o acumulación de sedimentos son meno- processes. The RSPV, located in the southwest of
res que los procesos pedogenéticos. El agua y la acti- Península Valdés, exhibits a wide variety of soils, due
vidad de los organismos, principalmente las plantas, in part to its geomorphic heterogeneity and to the
modifican los primeros centímetros de los materiales influence of the constant contributions of windblown
parentales por medio de una serie de procesos que materials from the coasts of Golfo Nuevo. In this
favorecen la diferenciación de horizontes y el desa- chapter, we examine the main factors and processes
rrollo de un perfil de suelo por medio de la incorpo- of soil formation in the RSPV, its key features, and
ración y la translocación de materiales y las distintas finally we describe the most conspicuous degradation
transformaciones que ocurren en el suelo. La RSPV, processes and indicators of soil erosion.
/ 57 /
3
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
/ 58 /
3/
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
erosión o rexistasia. La influencia de la vegetación en el con- Para facilitar el cálculo del RHS a partir de datos climá-
trol de la erosión, en su doble rol de factor de formación del ticos (cantidad y distribución de las precipitaciones a
suelo -principalmente por el agregado de materia orgáni- lo largo del año) se determina la sección de control de
ca- y de protección, es central en el concepto de biostasia. humedad de cada suelo (SCH). Si bien son varios los fac-
tores que determinan la SCH, la textura es el de mayor
influencia. La textura dominante de los suelos de la RSPV
es arenosa a areno-franca, la cual determina una SCH
Clima
entre los 25 y 75 cm. Tomando en cuenta los datos de
En la Reserva de Vida Silvestre San Pablo de Valdés precipitaciones disponibles para el área de la Península
(RSPV), como en toda la estepa patagónica de la que for- Valdés (PV; véase Frumento, este libro), el RHS corres-
ma parte, el clima árido y ventoso ha dejado una fuerte pondería a un régimen arídico (es decir, SCH por deba-
impronta, tanto en el grado de desarrollo de los suelos, jo del punto de marchitez permanente durante más de
como en el proceso geomórfico dominante: la erosión y 90 días consecutivos cuando la temperatura a 50 cm de
depositación eólica y en menor grado, la erosión hídrica. profundidad es mayor a 8 oC). Según la cantidad y distri-
El clima también manifiesta de manera indirecta su in- bución de las precipitaciones en años específicos, el RHS
fluencia en la formación de suelos al afectar fuertemente podría ser arídico-xérico (predominio de lluvias inverna-
el desarrollo de la vegetación. En la clasificación de suelos, les) o arídico ústico, en años cuando ocurren abundan-
el factor climático se toma en cuenta en la definición de tes lluvias durante el semestre cálido. Por otra parte, en
los regímenes de humedad y temperatura de los suelos la RSPV como en el resto de la PV, los suelos presentan
(Soil Survey Staff 1999), que son utilizados como carac- un régimen de temperatura mésico (temperatura media
terísticas diagnósticas a distintos niveles. El régimen de anual a 50 cm de profundidad entre 8 y 15 °C). Estas
humedad del suelo (RHS) hace referencia a su estado de características explicarían en parte la coexistencia de
humedad por debajo de los 1,5 MegaPascales (límite del plantas típicas de la Provincia Fitogeográfica del Monte
agua disponible para las plantas mesofíticas) durante cier- y de la Provincia Fitogeográfica Patagónica y el carácter
tos períodos del año. ecotonal de la PV (León et al. 1998).
/ 59 /
FIG.
1
REFERENCIAS
/ 60 /
3/
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
/ 61 /
dad biológica, dando lugar a los distintos suelos y dentro
Cuadro 2. Plantas con raíces expuestas de cada suelo, a los distintos horizontes (Chapin III et al.
2002). La fase sólida, que representa la matriz del suelo,
Las plantas con raíces expuestas son un indicador de erosión
está compuesta por las fracciones minerales y orgánicas
reciente (Fig. 2). Las pérdidas de suelo dejan al descubierto y ocupa aproximadamente la mitad del volumen; las fases
las raíces de la plantas. Aquellas plantas que pueden sobre- líquidas y gaseosas pueden variar de cerca del 0 al 50%
vivir con sus raíces superiores expuestas, entre las que se en- del volumen (Hillel 1982), según el suelo esté totalmente
cuentran distintas especies de arbustos, y que son pasibles de seco o totalmente saturado. La matriz sólida del suelo in-
un análisis dendrocronológico (forman anillos de crecimien- cluye partículas que varían en su composición química y
to), pueden emplearse como indicadores de la severidad e in-
mineralógica, al igual que en tamaño y forma. Si bien pre-
tensidad (tasa) de erosión de suelos. La dendrogeomorfología
es un área de la geomorfología que emplea el análisis dendro- dominan partículas con estructuras cristalinas, también se
cronológico como método para determinar desde la tasa re- encuentran sustancias amorfas de tamaño coloidal, princi-
ciente de erosión de los suelos (períodos menores a 25 años) palmente formando parte de la materia orgánica (humus).
hasta la tasa de erosión a lo largo de siglos. El humus constituye una de las principales sustancias aglu-
tinantes de las partículas minerales; junto a otras sustan-
Específicamente, la distancia vertical entre la parte superior
cias liberadas por las raíces, promueve la formación de los
de la raíz expuesta y la superficie del suelo representa la lámi-
na de suelo erosionada desde el establecimiento del individuo agregados del suelo y favorece su estabilidad.
bajo análisis; la determinación de la edad del individuo permi-
te evaluar el tiempo transcurrido desde que comenzó el pro- El suelo provee de agua y nutrientes a las plantas y mi-
ceso de erosión (erosión acelerada) así como la determinación croorganismos y constituye el soporte físico en el que se
de una cronología de eventos geomorfológicos específicos anclan las plantas terrestres y el medio donde habitan
(grandes lluvias y fuertes eventos de erosión o la incidencia gran parte de los organismos descomponedores. Las ca-
de años secos en la tasa de erosión; Chartier et al. 2009). En racterísticas físicas y químicas del suelo determinan en
varios sitios dentro de la RSPV pueden encontrarse plantas gran medida el tipo de vegetación, que a su vez influye en
con raíces expuestas, principalmente individuos de quilembay
los procesos edáficos y geomórficos. En estos ambientes,
(Chuquiraga avellanedae), un arbusto longevo presente en gran
parte de la reserva (Pazos et al., este libro). En la Figura 2 se los suelos de textura gruesa, arenosa, predominantes en
muestran tres posibles modelos de la dinámica de la erosión gran parte de la RSPV, han sido considerados suelos rela-
de suelos que podrían determinarse a partir del análisis den- tivamente más productivos dado su balance hídrico favo-
drocronológico de las raíces expuestas de esta especie. rable (Noy-Meir 1973). La disponibilidad de agua, estre-
INDIVIDUO ADULTO
FIG. FIG.
2a 2b
INDIVIDUO JOVEN
Figura 2. Plantas con raíces expuestas. a) Modelos alternativos de la dinámica de la erosión en parches erosionados donde se en-
cuentran individuos de quilembay con raíces expuestas (1: logístico; 2: lineal y 3: logarítmico). b) Parche erosionado donde puede
apreciarse un individuo de quilembay con su raíz expuesta. La lapicera, al costado de la planta, da una idea de la escala vertical.
/ 62 /
3/
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
chamente relacionada a la textura del suelo, determina en génesis del suelo y son importantes en la determinación
parte la productividad de la vegetación. Si bien estos suelos del crecimiento de las plantas o reflejan la variable más
tienen una menor capacidad de retención y almacenamien- importante dentro del Orden. Cada Suborden se divide
to de agua y generalmente menores contenidos de materia en Grandes Grupos según el tipo y grado de desarrollo de
orgánica, nitrógeno y fósforo que los suelos de textura más horizontes pedogenéticos y régimen de humedad y tem-
fina, su alta capacidad de infiltración favorece la incorpora- peratura, entre otros.
ción y distribución profunda del agua en el perfil.
/ 63 /
FIG.
3a
FIG. FIG.
3b 3c
FIG.
3d
/ 64 /
3/
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
Los Entisoles son los suelos con menor desarrollo del per- tura y la textura del suelo son modificadas mediante el
fil, tanto por el escaso tiempo de exposición de los ma- desprendimiento, transporte, clasificación y deposita-
teriales originales a los factores de formación activos ción de los materiales del suelo, tanto dentro del sue-
(suelos jóvenes), clima y organismos, como por la ele- lo como en superficie (Paton et al. 1995). Los grandes
vada resistencia de los materiales originarios a los pro- grupos dominantes dentro de los Argids son los Ha-
cesos de meteorización y formación de partículas finas. plargids (Aridisoles que presentan solamente horizon-
Los Entisoles dominan amplias extensiones de las zonas te argílico), los Natrargids (Aridisoles con un horizon-
áridas. El horizonte diagnóstico que los caracteriza, ex- te nátrico dentro de los 100 cm de profundidad) y los
cepto en sedimentos depositados recientemente, sin Calciargids (Argids con horizonte cálcico). La presencia
cobertura vegetal (por ej., médanos activos), es el epi- de horizontes argílicos, con o sin horizontes cálcicos,
pedón ócrico, horizonte superior de colores claros y con representa la mayor manifestación de los procesos de
escaso desarrollo de estructura. En la RSPV, dominan los génesis de los suelos del área.
Torriorthents y los Torripsamments; en los primeros, los
materiales originarios han sido muy poco alterados y los Los Calcids (Aridisoles con horizonte cálcico o petrocál-
signos de edafización son algunos cambios en la estruc- cico dentro de los 100 cm de profundidad) y los Cambids
tura sedimentaria y en su color. Los afloramientos de (Aridisoles que presentan un horizonte cámbico a una
los sedimentos terciarios (Formación Puerto Madryn), profundidad menor de 100 cm) son los otros dos Subór-
escasamente afectados por los procesos de formación denes presentes en la RSPV.
de los suelos, son ejemplos de este gran grupo. En los
Torripsamments, la principal característica es su textu-
ra gruesa, areno-franca o arenosa, con contenidos de
fragmentos gruesos (por ej., gravas) inferior al 35% (vo-
lumen). Los médanos de PV son ejemplos típicos de este DESCRIPCIÓN DE PERFILES TÍPICOS DE
gran grupo. SUELOS DE LA RSPV
Los Aridisoles son suelos que se caracterizan por presen-
tar un régimen de humedad arídico (o tórrico), un epipe-
dón ócrico o antrópico, características que comparten Los perfiles que se describen a continuación representan
con los Torriorthents y Torripsamments, y alguno de una muestra de los suelos dominantes en la RSPV.
los siguientes horizontes diagnósticos subsuperficia-
les: cámbico (de meteorización), argílico (de iluviación Haplocalcids xéricos (Fig. 4)
de arcillas), nátrico (argílico con enriquecimiento en
Dominan en los pedimentos de flanco de las cuencas ce-
sodio intercambiable), cálcico (de acumulación de car-
rradas y se han formado a partir de sedimento eólicos de-
bonatos pedogenéticos), gypsico (de acumulación de
positados sobre los horizontes cálcicos de suelos preexis-
yeso pedogenético), petrocálcico (cálcico cementado
tentes, que fueron truncados por procesos de erosión.
de consistencia extremadamente dura), petrogypsico
Coexisten con estos suelos los Calciargids y Haplargids,
(gypsico cementado de consistencia extremadamente
los que además del horizonte cálcico del suelo original,
dura), sálico (enriquecido en sales solubles) o un duripán
conservan el horizonte argílico. El epipedón ócrico de
(enriquecido en sílice) dentro de los 100 cm de profun-
estos suelos, que incluye un horizonte A muy somero
didad del suelo. Cada uno de estos horizontes define los
distintos subórdenes de los Aridisoles. de menos de 10 cm, es de menor espesor que el del Ha-
plocalcid, que generalmente supera los 40 cm. A partir
El Suborden de los Argids representa a los suelos con un de estos suelos, Calciargids y Haplargids, se forman los
horizonte argílico y son los suelos de mayor desarrollo parches de pavimento de desierto en los espacios entre
pedogenético de la RSPV. Son suelos de textura con- arbustos por remoción del horizonte A (Cuadro 3). La pre-
trastante que se pueden formar a partir de la combi- sencia de gravas y gravilla en el horizonte A de estos sue-
nación de una serie de procesos, principalmente por los, así como en los horizontes A y C de los Haplocalcids,
la eluviación de partículas finas por el agua de perco- se puede deber a: 1) un proceso de acumulación por trans-
lación y su acumulación en profundidad (iluviación), porte hídrico sobre el pedimento en concordancia con el
dando lugar al desarrollo de horizontes argílicos. Se- retroceso por erosión de la parte alta del pedimento. Los
gún Phillips (2004), estos suelos también se pueden fragmentos gruesos provendrían de la incorporación de
formar por otros procesos, tales como la remoción gravas de la capa de rodados que corona los niveles de
diferencial de partículas finas del horizonte superior, terrazas más elevados o de los sedimentos terciarios
proceso que puede ser acelerado por efectos de la sobre el que se labraron los pedimentos; 2) la actividad
bioturbación. Este proceso describe esencialmente la de mamíferos excavadores durante el proceso de cons-
acción de los animales excavadores y cómo la estruc- trucción de sus madrigueras, al extraer fragmentos
/ 65 /
A. 0-5 cm. Areno franco, Pardo (s) 10YR 5/4 a Pardo
FIG. oscuro (h) 10YR 3/3; laminar gruesa débil; ligera-
A mente dura; gravas medianas 5% vol.; raíces finas
4 y muy finas frecuentes; ligeramente ácido (Ph 6,4);
C1
0,75% MO; abrupto y ondulado
C1. 5-27 cm. Arenos franco, Pardo (s) 10YR 4/3 a
Pardo oscuro (h) 10YR 3/3; sin estructura; masi-
vo; rompe en bloques subangulares medianos y
gruesos, débil; ligeramente dura; gravas media-
nas 5 % vol.; raíces finas y muy finas frecuentes en
krotovinas; neutro (pH 6,9); 0,74 % MO; gradual
C2 y ondulado
C2. 27-40 cm. Areno franco. Pardo amarillento
claro (s) 10YR 6/4 a Pardo amarillento oscuro (h)
10YR 4/4 sin estructura, granos simple, consisten-
cia blanda (grano suelto), gravas < 5 % vol.; raíces
finas y muy finas comunes, neutro (pH 6,9); 0,69 %
MO; límite abrupto y ondulado
2Bkb 2Bkb. > 40 cm. Franco arenoso. Blanco (s) 10YR
8/2 a Pardo muy pálido (h) 10YR 8/4; bloques su-
bangulares medianos moderados; revestimientos
de arcillas; nódulos calcíticos; fuertemente alcali-
no (pH 8,9); 0,67 % MO.
Figura 4. Perfil de un Haplocalcid de la RSPV y vista general del sitio donde se realizó la calicata. La vegetación corresponde a una estepa
arbustiva-herbácea dominada por quilembay en el estrato arbustivo y flechilla en el estrato herbáceo (CV1 según Pazos et al., este libro).
gruesos de los horizontes subsuperficiales. Este meca- Sobre estos suelos se han desarrollado distintas comunida-
nismo de incorporación de fragmentos gruesos a sedi- des vegetales caracterizadas por una matriz de pastos pe-
mentos de origen eólico como ocurre en los montículos, rennes en los que dominan la flechilla y la flechilla negra
explicaría la incidencia de los excavadores (principalmen- (Piptochaetium napostaense). En la Figura 6 se muestra
te tuco-tucos) en la formación de los mismos. la estepa arbustiva-herbácea alta de uña de gato (Chu-
quiraga erinacea subesp. hystrix) y otros arbustos desa-
Calciargids (Fig. 5) rrollados en el Haplargid arénico (CV3 según Pazos et
Representados por el perfil descripto a continuación, son al., este libro). Este perfil representa los suelos que se han
suelos poco profundos con una secuencia de horizontes desarrollado a partir de arenas eólicas estabilizadas por un
argílico y cálcico en los primeros 50 cm de profundidad. tapiz herbáceo denso.
La presencia de un horizonte superficial de textura grue- Torripsamments (Fig. 7)
sa favorece el desarrollo de una vegetación dominada
por pastos perennes. La presencia de unquillo (Sporobo- Son suelos de textura gruesa, arenosa, uniforme hasta
lus rigens) en los ambientes dominados por estos suelos más de un metro de profundidad. Dada su consistencia
se debería a la depositación reciente de sedimentos eóli- blanda y la elevada macroporosidad, típica de los suelos
cos. Esta especie, junto al olivillo (Hyalis argentea), es una arenosos, no presenta impedimentos para el desarrollo
de las primeras en colonizar áreas con depósitos eólicos de las raíces ni para el movimiento vertical del agua. El
recientes, favoreciendo su estabilización. En suelos es- principal signo de edafización es el desarrollo de colores
tables, con horizontes subsuperficiales de textura fina pardos por los aportes de materia orgánica, sobre todo en
como es el caso de los Calciargids, el unquillo comparte el horizonte superficial.
la dominancia con otros pastos perennes como la flechi-
lla (Nassella tenuis). Torriorthents
/ 66 /
3/
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
A. 0-10 cm. Areno franco; Pardo amarillento (s) 10YR 5/4 a Par-
FIG. do (h) 10YR 4/3; bloques subangulares medianos moderados; li-
geramente dura; raíces finas y muy finas frecuentes; ligeramente
5 alcalino (pH 7,6); 0,97 % MO; límite abrupto y ondulado.
2Bt. 10-23 cm. Franco arcillo arenoso; Pardo amarillento cla-
ro (s) 10YR 6/4 a Pardo amarillento (h) 10YR 5/4; prismática
A
mediana fuerte; muy dura; raíces finas y muy finas frecuentes;
recubrimientos arcillosos delgados frecuentes; ligeramente al-
calino (pH 7,7); 0,76 % MO; límite gradual y suave.
2Btk. 23-30 cm. Franco; Amarillo (s) 10YR 7/6 a Pardo ama-
2Bt
rillento claro (h) 10YR 6/4; bloques subangulares medianos
fuertes; moderadamente dura; revestimientos de arcillas del-
2Btk gados entre peds; nódulos de carbonatos difusos de 1 cm; raí-
ces finas y muy finas comunes; fuertemente alcalino (pH 8,6);
1,04 % MO; límite gradual y suave.
2Ck 2Ck. 30-41 cm. Franco arenoso; Pardo muy pálido (s) 10YR
8/4 a Amarillo parduzco (h) 10YR 6/6; sin estructura, masivo;
dura; carbonatos en la matriz del suelo (masa basal) y en nódu-
3C los difusos de hasta 2 cm; fuertemente alcalino (pH 8,5); 0,54
% MO; límite abrupto y ondulado.
3C. 41-53 cm. Arenoso; Pardo (s) 10YR 5/3 a Pardo (h) 10YR
4C 4/3; sin estructura, suelto (grano simple); blanda; raíces finas y
muy finas abundantes; fuertemente alcalino (pH 8,5); 0,58 %
MO; límite abrupto y suave.
4C. >53 cm. Areno franco; Pardo (s) 10YR 5/4 a Pardo (h) 10YR
4/3; sin estructura pedológica, arenisca con estructura sedi-
Figura 5. Vista general del paisaje donde se abrió la calicata (foto derecha) para des- mentaria con estratificación; carbonato pulvurento en planos
cribir el perfil del Calciargid. La vegetación corresponde a una estepa herbácea de de estratificación; nódulos ferruginosos; fuertemente alcalino
unquillo y flechilla (CV5 según Pazos et al., este libro). (pH 9,0); 34% MO.
Figura 6. Vista general del paisaje que circunda al Haplargid arénico. La vegetación corresponde a una estepa arbustiva-herbácea de uña de gato y
otros arbustos, con flechilla y flechilla negra dominantes en el estrato herbáceo (CV3 según Pazos et al., este libro).
A1. 0-20 cm. Arena. Pardo (s) 10YR 5/3 a Pardo grisáceo muy
FIG. oscuro (h) 10YR 3/2; sin estructura, masivo, suelto (grano sim-
7 ple); consistencia blanda en seco a muy friable en húmedo; no
adhesivo, no plástico; raíces finas y muy finas, frecuentes; neu-
A1 tro (pH 7,2); límite suave.
AC1. 20-50 cm. Arena. Pardo amarillento (s) 10YR 5/4 a Pardo
AC1 oscuro (h) 10YR 3/3; sin estructura, granos simple, consistencia
blanda (grano suelto); raíces finas y muy finas, escasas; ligera-
mente alcalino (pH 7,5); límite suave.
AC2. 50-100 cm. Arena. Pardo amarillento claro (s) 10YR 6/4 a
Pardo oscuro (h) 10YR 3/3; sin estructura, masivo, grano simple,
consistencia blanda; raíces finas y muy finas, escasas; alcalino
(pH 7,8); límite suave.
AC2
> 100 cm arena, médano
Figura 7. Perfil de un Torripsamment típico desarrollado a partir de una capa de arenas eólicas estabilizadas. Vista general del paisaje con
depósitos eólicos recientes. En el segundo plano, médano donde se ha iniciado un voladero. La vegetación corresponde a una estepa herbácea
de unquillo y flechilla (CV5 según Pazos et al., este libro).
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PRINCIPALES UNIDADES cuencia de geoformas debemos agregar las lagunas tempo-
GEOMÓRFICAS Y PROCESOS rarias que conforman su nivel de base. Estas lagunas junto
a la red de drenaje de los piedemontes, donde se han desa-
GEOMÓRFICOS DOMINANTES
rrollado algunas cárcavas (Cuadro 4), constituyen las geo-
formas menores que representan la manifestación más di-
námica del proceso de erosión y depositación hídrica. Parte
Las principales unidades geomórficas de la RSPV (Fig. 1) de la red de drenaje está obliterada en gran medida por la
son los antiguos niveles de terrazas fluviales y los ambien- cobertura de arenas eólicas. Los pavimentos de desierto de-
tes de piedemonte de las cuencas cerradas y de la zona sarrollados principalmente en los pedimentos, representan
costera. Sobreimpuestos a estas unidades se han deposi- la principal expresión de la erosión hídrica laminar (y eólica);
tado sedimentos eólicos recientes conformando frentes los montículos asociados a los arbustos (nebkhas) represen-
de médanos activos, médanos estabilizados y mantos de
tan los sedimentos retenidos en la unidad (Cuadro 3).
arenas fijas. Los niveles de terrazas (mesetas) están inclui-
dos en la unidad lito-estratigráfica Rodados Patagónicos, A partir de la delimitación de las principales unidades
de carácter regional y de edad Plio-Pleistocena (Fidalgo & geomórficas se puede confeccionar un mapa de suelos de
Riggi 1970). Es la unidad geomorfológica más antigua de la RSPV a pequeña escala, lo que permite obtener una re-
la RSPV, en la que se han formado el resto de las unidades. presentación geográfica de las asociaciones dominantes
En el ambiente de piedemonte se pueden identificar asocia- identificando unidades de paisaje más o menos homogé-
ciones de pedimentos (Cooke 1970), las que incluyen un pe- neas, con diferentes potencialidades y limitaciones. La
dimento en la parte intermedia de la asociación, una escar- delimitación de estas unidades geo-edáficas (Fig. 1), con-
pa de erosión en la parte alta –la que provee de sedimentos juntamente con el mapa de vegetación (Pazos et al., este
al pedimento– y una planicie en la parte baja, denominada libro), provee información espacial para la confección de
bajada (abanicos aluviales coalescentes), donde domina el planes de manejo con fines de conservación de los suelos
proceso de acumulación. En las cuencas cerradas, a esta se- y de la diversidad biológica de la RSPV.
FIG.
8
Figura 8. Formación de cárcavas, la manifestación más visible y más grave del proceso de erosión hídrica acelerada.
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3/
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
/ 69 /
FIG.
Cuadro 5. La erosión eólica en médanos 9
estabilizados: la formación de voladeros u hoyos
de deflación (blowouts) y dunas asociadas
Los hoyos de deflación han sido identificados como formas de
erosión eólica común en los campos de dunas de las zonas ári-
das (Goudie & Wells 1995). Estos hoyos son depresiones o hue-
cos formados por el viento en depósitos de arena y son muy
comunes en dunas estabilizadas por la vegetación (Livings-
tone & Warren 1996; Fig. 9). Las dunas parabólicas, vegeta-
das en muchos casos, son la extensión, en la dirección de los
vientos dominantes, de los hoyos de deflación. La cobertura Figura 9. Voladero u hoyo de deflación (blowout) y dunas asociadas.
vegetal protege las dunas y favorece la acumulación de se-
dimentos (arena) al reducir la velocidad del viento; el pasto-
reo puede contribuir a la desestabilización de estas dunas (de do por la aridez del clima y la incidencia de fuertes vien-
Stoppelaire et al. 2004). tos. Los continuos aportes de sedimentos arenosos desde
la zona costera, favorecieron el desarrollo de nuevos sue-
Los hoyos de deflación han sido utilizados como indicadores
de procesos de erosión eólica, al igual que las crestas de du-
los, lo que permite explicar la gran diversidad de suelos
nas, las cuales son altamente susceptibles a erosión. Blanco presentes en el área.
et al. (2008) concluyeron que el pastoreo ovino ha afectado
de manera significativa el patrón espacial de hoyos alrededor El pastoreo ovino, practicado a lo largo de más de 100
de las aguadas en campos de mantos de arena y dunas esta- años, modificó en parte la estructura de la vegetación y
bilizadas del sudoeste de PV. Este efecto fue más evidente la cubierta edáfica. La reducción de la cobertura de pas-
en potreros con cargas animales elevadas. En aquellos si- tos perennes en algunas comunidades y el incremento
tios con alta densidad de crestas alrededor de las aguadas, de arbustos poco consumidos por el ganado, modificó la
el impacto del pastoreo sobre el pastizal fue más intenso. calidad de los suelos. Estos cambios en la cobertura de la
No sólo el pastoreo y pisoteo del ganado doméstico puede vegetación favorecieron la aceleración de los procesos
desestabilizar la cobertura vegetal, el disturbio producido
de erosión hídrica y eólica, lo que produjo pérdidas del
por los dormideros del ganado doméstico también constitu-
yen sitios de iniciación de los hoyos de deflación (Blanco et potencial productivo en los suelos, principalmente los de
al. 2008; Fig. 9). textura contrastantes, poco profundos.
/ 70 /
3/
SUELOS Y GEOMORFOLOGÍA
/ 71 /
4
VEGETACIÓN TERRESTRE.
DESCRIPCIÓN, MONITOREO
Y RELACIÓN CON EL CLIMA Y
LOS HERBÍVOROS
Terrestrial vegetation. Description, monitoring and relationships
with climate and herbivory
Gustavo E. Pazos 1,2*, M. Victoria Rodríguez 1 resiliencia a los cambios impuestos por el ambiente
& Paula D. Blanco 1,2 en el rango de variaciones observadas en el perío-
do de monitoreo. De esta manera, la vegetación de
1 - Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas la RSPV muestra signos de recuperación luego de
Continentales (IPEEC CONICET-CENPAT). Boulevard Brown la extracción de los ovinos y de estabilización de la
2915, Puerto Madryn (U9120ACD), Chubut, Argentina.
situación alcanzada luego de la creación de la RSPV,
2 - Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de
a pesar del incremento en la población de guanacos.
la Patagonia San Juan Bosco. Boulevard Brown 3051, Puer-
to Madryn (U9120ACD), Chubut, Argentina. Por lo tanto, la RSPV aparece como un sitio de valor
para la conservación de las principales comunidades
* [email protected] vegetales de Península Valdés.
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4
VEGETACIÓN TERRESTRE
/ 74 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
visual sobre una composición RGB de una imagen satelital Posteriormente y respondiendo a los objetivos de creación
Landsat TM a fin de identificar los sitios de muestreo. En de la RSPV, en el año 2009 se instauró el Sistema de Mo-
los relevamientos a campo dentro de cada comunidad se nitoreo de la Vegetación con el fin de obtener un registro
registró la fisonomía predominante, el porcentaje de co- de la dinámica temporal de estas comunidades bajo las es-
bertura del suelo, la lista de las especies por grupo fun-
trategias de manejo implementadas (eliminación del pas-
cional, la distribución espacial, la intensidad de pastoreo e
toreo ovino) así como aquellos originados por variaciones
indicadores de degradación. La cobertura vegetal se esti-
climáticas (a mediano y largo plazo), procesos erosivos
mó visualmente aplicando el método de estimación visual
de Daubenmire (Mueller-Dombois & Ellenberg 1974) y se naturales y fluctuaciones en la intensidad de pastoreo por
determinó el porcentaje de suelo desnudo [estimado como herbívoros nativos (Rodríguez et al. 2012).
100% menos el porcentaje de cobertura vegetal; Codes-
En la primer parte de este capítulo se describirán las co-
ido et al. (2005)]. Finalmente se efectuó una clasificación
supervisada de la imagen Landsat TM que permitió identi- munidades vegetales de la RSPV, presentando y actuali-
ficar ocho comunidades vegetales principales que ocupan zando el esquema de clasificación desarrollado por Co-
la mayor parte de la superficie de la RSPV (Fig. 1). A partir desido et al. (2005). En la segunda parte se describirán
de esta información, dentro de cada comunidad se recono- las características del Sistema de Monitoreo de la Vege-
cieron además parches de composición florística variable tación, los métodos empleados y los resultados más rele-
asociada fundamentalmente con la heterogeneidad en las vantes obtenidos hasta el momento.
características del suelo y del estado de degradación del
mismo (Codesido et al. 2005; Rostagno et al., este libro).
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COMUNIDADES VEGETALES DE LA una superficie aproximada de 14,9 km2. El estrato her-
báceo está dominado por flechilla (Nassella tenuis [Phil.]
RSPV
Barkworth), coirón poa (Poa ligularis Nees ex Steud.) y
En esta sección se describen las comunidades vegetales pasto hebra (Poa lanuginosa Poir.). La cobertura vegetal
(CV), sobre la base de sus especies perennes, establecidas varía entre 40 y 60%. La vegetación está típicamente
en las unidades geo-edáficas definidas por Rostagno et al. distribuida en forma de parches de arbustos y pastos dis-
(este libro). En la Figura 1 se presenta el mapa de vegeta- puestos en una matriz de baja cobertura compuesta por
ción de la RSPV y en el Anexo I el listado de especies junto suelo desnudo, pavimento de erosión y pastos dispersos.
a sus nombres vulgares. Los valores de cobertura vegetal
de las comunidades CV1 a CV5 son valores actuales ex- CV2. Estepa arbustiva-herbácea de Chuquiraga avella-
traídos del Sistema de Monitoreo de la Vegetación o de nedae Lorentz, Nassella tenuis (Phil.) Barkworth, Poa la-
recorridas a campo. Para el resto de las comunidades los nuginosa Poir. y Piptochaetium napostaense (Speg.) Hack.
valores de cobertura reportados corresponden a los esti- (Fig. 2b)
mados por Codesido et al. (2005). Esta comunidad se asienta sobre el nivel de terraza de
CV1. Estepa arbustiva media de Chuquiraga avellanedae los Rodados Patagónicos en el centro-oeste de la RSPV,
Lorentz, Lycium ameghinoi Speg., Schinus johnstonii F.A. ocupando una superficie aproximada de 7,4 km2. En el es-
Barkley, Menodora robusta (Benth.) A. Gray y Acantholip- trato arbustivo es codominante la uña de gato (Chuquiraga
pia seriphioides (A. Gray) Moldenke (Fig. 2a) erinacea D. Don subesp. hystrix [Don] C. Ezcurra). También
aparecen ejemplares aislados de mata laguna (L. ameghi-
Esta comunidad se asienta sobre el nivel de terraza de los noi). La cobertura vegetal es de 45-60% y presenta una
Rodados Patagónicos, en el norte de la RSPV, ocupando distribución espacial similar que en la CV1.
FIG.
1
COMUNIDADES VEGETALES
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4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
FIG. FIG.
2a 2b
FIG. FIG.
2c 2d
FIG. FIG.
2e 2f
FIG. FIG.
2g 2h
Figura 2. Comunidades vegetales de la RSPV. a-h) ilustran las comunidades CV1 a CV8, respectivamente. Fotos de los autores excepto: a, e, f
y g) Darío Podestá; h) Daniel Udrizar Sauthier.
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CV3. Estepa arbustiva-herbácea alta de Chuquiraga eri- se desarrolla sobre mantos eólicos estabilizados, en el
nacea D. Don subesp. hystrix (Don) C. Ezcurra, C. avella- sector centro-sur de la RSPV. Presenta arbustos aislados
nedae Lorentz y Acantholippia seriphioides (A. Gray) Mol- de quilembay, uña de gato, tomillo, neneo y B. divaricata.
denke (Fig. 2c) Tiene una cobertura vegetal del 70-80% y está conforma-
da por un mosaico de parches de las comunidades CV2 y
Esta comunidad está establecida sobre mantos eólicos CV5. En sectores con evidencia de pérdida de suelo por
estabilizados en el sudeste de la RSPV, ocupando una degradación dominan el tomillo y el neneo.
superficie aproximada de 8,4 km2. Posee un estrato her-
báceo conspicuo dominado por flechilla, flechilla negra CV7. Estepa subarbustiva de Hyalis argentea D. Don ex
(Piptochaetium napostaense) y coirón amargo (Pappostipa Hook. & Arn. var. latisquama Cabrera, Sporobolus rigens
speciosa [Trin. & Rupr.] Romasch.). La cobertura vegetal (Trin.) E. Desv. y Baccharis divaricata Hauman (Fig. 2g)
es de 50-60% y presenta una importante heterogeneidad
Esta comunidad vegetal está establecida sobre ondu-
espacial asociada a variaciones en la textura del suelo,
lantes campos de dunas costeros y ocupa una superficie
que es predominantemente franco arenoso. Los sitios con
aproximada de 1,3 km2. La cobertura total es de 80-90%
textura de suelo más fina como consecuencia de la degra-
con presencia de hoyos de deflación aislados. En la zona
dación por pastoreo ovino son dominados por tomillo (A.
costera acantilada adyacente a Punta Alt y limitando con
seriphioides), mientras que aquellos con pérdida del hori-
las dunas litorales, puede observarse una diversa estepa
zonte superficial y afloramiento del canto rodado son do-
arbustiva-herbácea de jume, quilembay, yaoyín, zampa
minados por quilembay (C. avellanedae).
(Atriplex lampa [Moq.] D. Dietrich), palo azul y uña de gato
CV4. Estepa subarbustiva-herbácea de Hyalis argentea con un estrato herbáceo dominado por paja vizcachera,
D. Don ex Hook. & Arn. var. latisquama Cabrera, Nassella flechilla, pasto hebra y unquillo. La cobertura vegetal es
tenuis (Phil.) Barkworth y Poa lanuginosa Poir. (Fig. 2d) de aproximadamente un 80% y numerosos componen-
tes arbustivos presentan un porte mayor a 1,50 m. Es
Esta comunidad se desarrolla sobre médanos estabiliza- importante destacar en este sector la presencia de algu-
dos en el sur y centro-oeste de la RSPV, ocupando aproxi- nos elementos típicos de la Provincia Fitogeográfica del
madamente 12,2 km2. El estrato herbáceo es abundante y Monte como jarilla (Larrea divaricata Cav.), mata mora (Se-
en algunas áreas está acompañado por unquillo (Sporobo- necio filaginoides DC.) y zampa. El estrato subarbustivo es
lus rigens [Trin.] E. Desv.). En algunos sectores se observan conspicuo y diverso, destacándose la presencia de botón
individuos aislados de jume (Suaeda divaricata Moq.), qui- de oro (Grindelia chiloensis [Cornel.] Cabrera), tomillo, ne-
lembay, yaoyín y mata laguna o manchones de palo azul neo, chilca (Baccharis darwinii Hook. et Arn) y falso tomillo
(Cyclolepis genistoides D. Don), Baccharis divaricata Hau- (Frankenia patagonica Speg.).
man y neneo (Mulinum spinosum [Cav.] Pers.). La cobertura
CV8. Mosaico de comunidades arbustivas, subarbusti-
vegetal es de 80-90%. En áreas con evidencia de alto uso
vas y herbáceas (Fig. 2h)
en el pasado por el ganado ovino la comunidad cambia a
una estepa arbustiva dominada por neneo y tomillo. Estas comunidades ocupan paisajes heterogéneos aso-
ciados con el piedemonte costero, mantos eólicos esta-
CV5. Estepa herbácea-arbustiva de Sporobolus rigens
bilizados y pequeñas cuencas cerradas, constituyendo
(Trin.) E. Desv., Poa lanuginosa Poir. y Nassella tenuis (Phil.) un mosaico de las comunidades descriptas más arriba. En
Barkworth (Fig. 2e) los cañadones costeros se intercalan comunidades vege-
Esta comunidad está establecida sobre mantos eólicos tales asociadas a diferentes características del suelo. En
estabilizados en el centro-este de la RSPV, ocupando una donde afloran los sedimentos sueltos de la Formación
superficie aproximada de 7,5 km2. Se observan mancho- Puerto Madryn (véase Dozo et al., este libro) se presenta
una estepa arbustiva dominada por arbustos altos de uña
nes de B. divaricata e individuos aislados de quilembay,
de gato, barba de chivo (Prosopidastrum striatum [Benth.]
mata laguna y jume. El tupe (Panicum urvilleanum Kunth)
R.A. Palacios & Hoc), molle (Schinus johnstonii), alpataco
codomina en el estrato herbáceo. La cobertura vegetal
(Prosopis alpataco Phil.), solupe (Ephedra ochreata Miers) y
varía entre 70 y 90%. En sectores donde se expone el
quilembay, mientras que en el estrato subarbustivo domi-
manto de arena y/o se forman hoyos de deflación se ob-
na el tomillo. En algunos sectores con mayor acumulación
serva establecimiento de paja vizcachera (Amelichloa am-
de arena se desarrolla un estrato herbáceo dominado por
bigua [Speg.] Arriaga & Barkworth) y B. divaricata.
unquillo. En áreas de pendientes abruptas se presentan
CV6. Estepa herbácea-arbustiva de Sporobolus rigens estepas y peladares arbustivos de quilembay y palo azul
(Trin.) E. Desv., Nassella tenuis (Phil.) Barkworth y Pipto- con pastos dispersos. Los fondos de los cañadones están
chaetium napostaense (Speg.) Hack. (Fig. 2f) dominados alternativamente por una estepa arbustiva
de quilembay o por pastizales de paja vizcachera. En total
Esta comunidad, de menor extensión (3,5 km2), también ocupan una superficie aproximada de 10,8 km2.
/ 78 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
Comunidades vegetales de menor extensión (no ma- trato arbustivo dominado por quilembay, algarrobillo, yao-
peadas) yín y solupe. Esta comunidad subarbustiva caracteriza uno
de los estados de deterioro de las estepas arbustivas de los
En algunos sectores de la CV1 se observan peladares ar- pedimentos que experimentaron condiciones de pastoreo
bustivos de quilembay, yaoyín y molle. En ellos la cober-
intensivo. Esto se evidencia por la presencia de pavimento
tura vegetal es menor al 20% y caracteriza sectores que
de erosión y líneas de escurrimiento superficial (véase Ros-
fueron intensamente pastoreados en las áreas de con-
tagno et al., este libro).
centración de líneas de drenaje superficial. La pérdida del
horizonte superficial deja expuesto un suelo de textura Finalmente, en cuencas cerradas localizadas en mantos
fina y poco permeable que determina un incremento en el eólicos estabilizados se observan estepas herbáceas de
escurrimiento superficial de las precipitaciones. Similar- paja vizcachera, flechilla, coirón amargo y flechilla negra
mente, en algunas áreas de la CV2 pueden observarse pe- con arbustos de palo azul, quilembay, mata laguna y Meno-
ladares arbustivos de quilembay, uña de gato y yaoyín. Su dora robusta. La cobertura vegetal, de aproximadamente
cobertura vegetal es inferior al 20%, lo que en sitios con 30 a 40%, está conformada principalmente por el estrato
mayor pendiente (hacia el oeste) intensifica la magnitud
herbáceo (Codesido et al. 2005).
de los procesos erosivos dando lugar a profundas cárca-
vas. En zonas donde la topografía permite la acumulación
del sedimento arrastrado por la erosión, el material suel-
to y la mayor humedad por concentración del drenaje, se
crean condiciones favorables para la instalación de paja
vizcachera (Codesido et al. 2005). SISTEMA DE MONITOREO
DE LA VEGETACIÓN
En las cuencas cerradas son típicos los parches herbá-
ceos de coirón amargo, flechilla, paja vizcachera y carqueja
(Baccharis crispa Spreng.) con arbustos de molle, yaoyín, al-
garrobillo (Prosopis denudans Benth.) y solupe. Estos sitios Base conceptual y objetivos
concentran temporalmente agua en superficie y son áreas
de retención de material fino transportado por erosión Los programas de monitoreo de comunidades vegetales
hídrica (véase Rostagno et al., este libro). La cobertura ve- de ecosistemas áridos y semiáridos son una herramienta
getal varía entre 40 y 50%. Finalmente, en algunas áreas muy útil para la evaluación de los cambios en la condición
de los pedimentos se observan estepas subarbustivas de del suelo y la vegetación como consecuencia de diferentes
colapiche (Nassauvia fuegiana [Speg.] Cabrera), chuquira- factores (Herrick et al. 2005; Pellant et al. 2005). Los datos
ga dorada (Chuquiraga aurea Skottsb.), tomillo, Tetraglochin generados por un sistema de monitoreo proveen líneas de
caespitosum Phil. y Perezia recurvata (Vahl) Less. con un es- base con las cuales se pueden contrastar datos futuros. De
/ 79 /
esta manera, es posible evaluar los efectos de una determi- el pastoreo por ganado ovino que se practicó desde fines
nada estrategia de manejo, identificar tendencias que pue- del siglo XIX y hasta el momento de la creación de la RSPV
dan utilizarse para predecir cambios futuros y generar más (Elissalde & Miravalles 1983; Arias et al., este libro). Por lo
conocimiento del efecto de diferentes factores naturales tanto, los cambios actuales en la condición de la vegetación
(por ej., variabilidad climática, fuego, erosión) y antrópicos y el suelo en la RSPV estarían principalmente determinados
(por ej., disturbio por pastoreo de ganado, desmonte) sobre por la exclusión del ganado ovino, la variabilidad climática
estos ecosistemas. Por lo tanto, los sistemas de monitoreo y el incremento significativo de la población de guanacos
pueden diseñarse para satisfacer un amplio rango de inte- (Marino et al. 2016; Marino & Rodríguez, este libro).
reses y necesidades, especialmente aquellas relacionadas
con el manejo sustentable de un área determinada (Herrick La creación de la RSPV constituyó entonces una oportu-
nidad única para investigar la trayectoria temporal de la
et al. 2005; Lindenmayer & Likens 2010).
vegetación a escalas espaciales extendidas y de acoplarla
Numerosos estudios han coincidido en que la estabilidad con estudios en marcha sobre otros componentes del sis-
del suelo y de los sitios, el funcionamiento hidrológico y la tema, como es el caso del guanaco (Marino & Rodríguez,
integridad biótica de las comunidades vegetales son atri- este libro). El relevamiento de la vegetación realizado por
butos clave del funcionamiento de los ecosistemas áridos Codesido et al. (2005) estableció la base para plantear un
y semiáridos (Tongway 1994; Ludwig et al. 2004; Herrick objetivo evidente: evaluar los cambios que se produjeron
et al. 2005; Pellant et al. 2005). La estabilidad del suelo y en la vegetación a partir de la remoción del ganado ovino.
de los sitios es la capacidad de un área de limitar la pérdi- De esta manera, en el año 2009 se estableció el Sistema
da y/o redistribución del suelo y sus recursos (incluyendo de Monitoreo de la Vegetación de la RSPV que consiste
nutrientes y materia orgánica) por la acción del viento y/o en el registro estandarizado y sistemático de indicadores
el agua. Por su parte, el funcionamiento hidrológico se re- de cambio de la integridad biótica, funcionamiento hidro-
fiere a la capacidad de un sitio de capturar, almacenar y li- lógico y estabilidad del suelo y de los sitios para diferentes
berar el agua de las lluvias y de escorrentía. Finalmente, la comunidades vegetales (Rodríguez et al. 2012).
integridad biótica refleja la capacidad de un sistema para
Los probables cambios en el estado de la vegetación entre
mantener las características funcionales y estructurales
2005 y 2009, sin embargo, no fueron cubiertos con estu-
de la comunidad en un contexto de variabilidad natural de
dios similares. Estos representan el punto de partida de
las condiciones ambientales, así como resistir la pérdida
los patrones temporales de los indicadores registrados
de esta funcionalidad ante un disturbio (resistencia) o re-
en el Sistema de Monitoreo, por lo que su conocimiento
cuperarla después de su interrupción (resiliencia).
resulta muy importante para completar el esquema de
Los tres atributos son afectados por factores estáticos y cambio de la vegetación desde la creación de la RSPV. En
factores dinámicos. Los primeros son aquellos que no de- el Cuadro 1 se presentan las aproximaciones realizadas a
penden del manejo y que son características propias del este conocimiento en el contexto de modificación del tipo
sitio, tales como la pendiente, la profundidad y material y presión de herbivoría en ese período de tiempo (véase
parental del suelo y el tipo de clima. Los factores dinámi- también Fig. 3). Por otra parte, en lo que sigue de esta sec-
cos son aquellos susceptibles de cambiar en el tiempo y ción, se describe el Sistema de Monitoreo de la Vegetación
que pueden ser influenciados por el manejo de esos sitios, y se presentan los resultados de una selección de los indica-
tales como la cobertura y distribución espacial de la vege- dores más relevantes obtenidos hasta el momento.
tación, la composición florística y la estructura y estabi-
lidad del suelo. En los sistemas de monitoreo se evalúan
indicadores de cambio de los factores dinámicos que afec- Descripción del Sistema de Monitoreo
tan los tres atributos descriptos y permiten mantener un
seguimiento en el tiempo de los aspectos fundamentales En el Sistema de Monitoreo de la Vegetación de la RSPV
de los ecosistemas áridos (Herrick et al. 2005). Así, los in- se evalúa la trayectoria temporal de una multiplicidad de
dicadores son variables medidas a campo de comprobada indicadores de los tres atributos del funcionamiento de
relación con el atributo de interés y cuyo monitoreo per- los ecosistemas áridos y semiáridos descriptos anterior-
mite evaluar la trayectoria temporal de este último. mente. Considerando la complejidad del análisis requeri-
do para la interpretación de todos ellos, en esta sección
Las comunidades vegetales de la RSPV, como en todos los se describirán los métodos y resultados más relevantes
ecosistemas áridos y semiáridos en general y de PV en par- de algunos directamente relacionados con el estado de la
ticular, están o han estado sujetas a una serie de disturbios vegetación (por pertinencia con el tema de este capítulo).
naturales y antrópicos. Entre los primeros, los de mayor re- La base conceptual de estos indicadores puede ser con-
levancia son el pastoreo por herbívoros nativos y la erosión sultada en la Tabla 1 y ampliada consultando a Herrick et
hídrica y eólica (Burgi et al. 2012; Marino et al. 2016; Ber- al. (2005), Pellant et al. (2005) y Oliva et al. (2011). Otros
tiller et al. 2017). Entre los antrópicos, el más destacable es resultados no expuestos aquí han sido incorporados en
/ 80 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
En la RSPV prácticamente no existen registros respecto misma metodología de transectas de intersección de puntos
del estado de la vegetación entre la remoción del ganado que en los monitores pero a intervalos de 1 m. La significancia
ovino en 2005 y el inicio del Sistema de Monitoreo en 2009. de las diferencias en la cobertura vegetal dentro y fuera de la
En el relevamiento de base realizado por Codesido et al. RSPV para cada comunidad se evaluó mediante una prueba
(2005) se reportan valores de cobertura total para varias CV de χ2. Para la comparación de la diversidad florística se
(excepto la CV3) estimados visualmente mediante censos utilizaron curvas de rango-abundancia (Burgi et al. 2012).
tipo Braun-Blanquet. Para las CV incluidas en el Sistema
de Monitoreo (CV1, CV2, CV4 y CV5), las coberturas Los resultados mostraron que en el año 2009 la cobertura
estimadas en 2005 fueron de 30-50, 20-30, 90 y 25-30%, de canopeo fue mayor dentro de la RSPV que en los campos
respectivamente. Excepto para la CV4, estos valores son vecinos y estas diferencias fueron significativas en las CV4 y
inferiores a los obtenidos para cobertura de canopeo en el CV5. Además, en las CV3-5 la cobertura de pastos perennes
primer año de monitoreo (2009; Fig. 5). Esta comparación, fue significativamente mayor en la RSPV que en los campos
si bien muy aproximada, indicaría una mejor condición de la ganaderos, lo cual explicó principalmente las diferencias en
vegetación luego de cuatro años de exclusión del pastoreo cobertura total. Por último, la diversidad florística también
ovino. Sin embargo, debe ser tomada con cautela debido fue superior en la RSPV que en estos últimos (para más
a diferencias metodológicas entre ambos trabajos y a la detalles, véase Burgi et al. 2012). Estos resultados también
posible discordancia espacial entre los sitios de muestreo sugieren que la vegetación de la RSPV se recuperó en cierta
(especialmente en la CV2). medida luego de la remoción del ganado ovino.
En un intento por aproximar esta problemática, durante el Esta situación no se dio, sin embargo, en un contexto de
primer año de monitoreo se realizó un muestreo comparativo ausencia total de herbivoría. Por el contrario, el pastoreo por
entre la vegetación dentro de la RSPV y los campos ovinos fue reemplazado por el de una población creciente de
ganaderos vecinos (Burgi et al. 2012). La carga animal y el guanacos como principal herbívoro (Marino & Rodríguez, este
manejo de la hacienda en estos campos son similares a los libro). En la Figura 3 se presenta el número de UGOs/km2 en
que se realizaban en la antigua Estancia San Pablo antes de el año 2005 [última carga ovina declarada antes de su retiro,
la creación de la RSPV. Los cuadros relevados mantienen una según Nabte (2010); nótese que esta carga es mayor que la
carga ovina promedio de 50 UGOs/km2 (Unidad Ganadera carga promedio citada por Codesido et al. (2005)] y de 2006-
Ovina; 1 UGO = un capón de 40 kg de peso vivo que consume 2016, luego de la creación de la RSPV (carga de guanacos; según
330 kg de materia seca por año), valor incluido en el rango de Marino & Rodríguez, este libro). Estos últimos se estimaron
cargas usuales para PV y similar a la carga ovina promedio aplicando el equivalente animal basado en el peso: un guanaco
en la antigua Ea. San Pablo (47 UGOs/km2; Codesido et al. adulto equivale aproximadamente a dos ovinos (Elissalde et al.
2005). Además, las comunidades vegetales seleccionadas 2002). De esta manera, la carga animal disminuyó casi 6 veces
para los relevamientos presentan continuidad espacial entre al remover los ovinos, para luego triplicarse hacia 2009 (Fig.
los campos y la RSPV. Estas condiciones ofrecen un contexto 3). Estos resultados indican que el pastizal experimentó un
adecuado para la comparación y permiten presuponer que período de descanso al crearse la RSPV, situación compatible
el estado de la vegetación de la RSPV previo a su creación con la recuperación de la vegetación sugerida más arriba.
no diferiría significativamente de aquel de sus vecinos. Se Mientras tanto, el monitoreo de la vegetación se desarrolla
establecieron puntos de muestreo en las comunidades CV1, en un contexto de incremento de la presión de herbivoría por
CV3, CV4 y CV5 en la RSPV y en los campos vecinos. Se evaluó guanacos, la cual se estabilizó en 50-58 UGOs/km2 (carga
la cobertura de canopeo y de pastos perennes siguiendo la animal media de la antigua Ea. San Pablo).
FIG.
3
/ 81 /
ESTABILIDAD DEL SUELO FUNCIÓN INTEGRIDAD
INDICADOR
Y DE LOS SITIOS HIDROLÓGICA BIÓTICA
Mejora la infiltración y
Asociada positivamente con
Disminuye la exposición del disminuye la evaporación.
1. Cobertura de canopeo producción primaria, flujo de
suelo a los agentes erosivos Devuelve agua del suelo
energía y ciclado de nutrientes
profundo a la atmósfera
Tabla 1. Indicadores evaluados y su relación con los tres atributos fundamentales del funcionamiento de los ecosistemas áridos y semiáridos.
otras publicaciones (por ej., Burgi et al. 2012; Marino et al. áridas argentinas (Oliva et al. 2006; Oliva et al. 2011). Un
2015; Marino et al. 2016; Rodríguez et al. 2016; Marino & monitor MARAS consta de una parcela trapezoidal delimita-
Rodríguez, este libro; Bertiller et al. 2017). da por 6 postes de la cual parten tres transectas lineales pa-
ralelas de 50 m sobre las que se realizan las evaluaciones de
El Sistema de Monitoreo está compuesto por un total de
la vegetación y del suelo (Fig. 4). En las transectas laterales
cinco sitios de muestreo fijos delimitados en cinco comu-
se evalúan variables de cobertura del suelo y especies ve-
nidades vegetales diferentes y representativas de la he-
getales, mientras que en la central se registran variables de
terogeneidad de la vegetación de la RSPV. Los mismos se
estructura espacial. Además se incluye un poste georeferen-
denominaron alfabéticamente como monitores A, B, C, D
ciado ubicado a 8,50 m de la parcela desde el cual se obtie-
y E y se encuentran instalados en áreas representativas
nen registros fotográficos de la misma durante cada mues-
de las comunidades CV1, CV5, CV3, CV2 y CV4, respec-
treo (Anexo II). El poste fotográfico está orientado hacia el
tivamente (Fig. 1; Anexo II). Los monitores A a D fueron
norte del poste de referencia. Las transectas se encuentran
instalados en septiembre de 2008 y la primera lectura
marcadas con estacas y durante el muestreo se despliega
se realizó en enero de 2009. El monitor E fue instalado y
sobre ellas una cinta métrica graduada (Oliva et al. 2011).
muestreado por primera vez en noviembre de 2011.
/ 82 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
dores aquí presentados, relacionados con la estructura y na cobertura). Posteriormente se calculan las coberturas
composición florística de la vegetación, son medidos en porcentuales de cada variable medida (indicadores 1 a 6;
las transectas laterales de cada monitor empleando el mé- Tabla 1) mediante la siguiente ecuación:
todo de la línea de intercepción de puntos (Mueller-Dom-
bois & Ellenberg 1974; Fig. 4). Siguiendo esta metodolo-
gía, sobre cada transecta se despliega una cinta métrica
de 50 m y cada 20 cm de distancia se dispone una aguja de
hierro (4 mm de grosor) perpendicular a ésta y en contac- donde Ci es la cobertura porcentual de la variable i (indi-
to con el suelo (Fig. 4). En cada uno de estos puntos se re- cador), nvi es su número de intercepciones y 250 es el nú-
gistran todas las especies tocadas por la aguja en su cano- mero total de puntos muestreados en la transecta. Para
peo (superficie aérea de las plantas constituida por hojas el caso de la cobertura de especies leñosas y de pastos
y/o ramas), identificando particularmente la intercepción perennes, los valores corresponden a la suma de las co-
superior. Solamente se incluyen las especies perennes. berturas específicas por lo que pueden superar el 100%.
A nivel del suelo se registra si se interceptó una base de
planta, mantillo (toda materia vegetal muerta y suelta, Los indicadores 7 y 8 son componentes de la biodiversi-
incluyendo heces), costra biológica del suelo (comunidad dad vegetal del sistema. La riqueza mínima de especies
biótica formada por una íntima asociación entre partí- (Sm) es el número de especies detectadas en el muestreo
culas de suelo, cianobacterias, algas, hongos, líquenes y de ambas transectas. La línea de intercepción de puntos
briófitos) o suelo desnudo (superficie del suelo sin ningu- posee baja eficiencia de detección de especies presentes
FIG.
4
/ 83 /
en baja abundancia, y subestima -aunque correlaciona intervalo de confianza del 95%) excluían mutuamente las
significativamente con- la riqueza total. Por su parte, la medias muestrales (Feinsinger 2004).
diversidad de especies detectadas se calcula mediante el
índice de Shannon-Wiener de la siguiente manera: Por último, se utilizó un Análisis de Componentes Prin-
cipales (ACP; Borcard et al. 2011) para explorar las co-
rrelaciones entre los indicadores, las precipitaciones del
período junio-noviembre previo a cada fecha de muestreo
(véase Anexo III) y la abundancia de guanacos. Esta última
fue estimada a través de las tasas de encuentro de grupos
donde H’m es el índice de diversidad de Shannon-Wiener, observadas para cada CV en el monitoreo de guanacos
Sm el número de especies detectadas (riqueza mínima) y pj según Marino & Rodríguez (este libro). Sólo se consideró
la cobertura de la especie j en la comunidad. Éste índice a los guanacos porque dada su abundancia, tamaño cor-
tiene en cuenta la abundancia de cada especie, es decir, la poral y magnitud del consumo de forraje, es el herbívoro
importancia relativa de cada una. Adquiere valores entre preponderante en la RSPV (véase Cuadro 1; D´Agostino
cero, cuando hay una sola especie, y el logaritmo natural et al., este libro; Marino & Rodríguez, este libro). El objeto
de Sm, cuando todas las especies tienen la misma cober- de este análisis fue por un lado intentar brindar un contexto
tura (mínima dominancia, máxima diversidad; Magurran explicativo a las tendencias temporales de los indicadores
2004). Teniendo en cuenta que para su cálculo sólo se con- a través de la incorporación de la variabilidad climática in-
sidera el conjunto de especies detectadas en el muestreo teranual y la variación en la abundancia de guanacos, y por
de cada año (Sm), es importante aclarar que los resultados otro evaluar eventuales relaciones entre indicadores (por ej.,
de estos indicadores deben ser tomados con cautela y re- suelo desnudo con las variables de cobertura del suelo). Las
lativizados al grado de incertidumbre que presentan por correlaciones entre variables pueden inferirse en el gráfico
éstas razones. En el Anexo I se indican las especies de la del ACP a partir de los ángulos definidos entre las mismas.
RSPV que fueron detectadas en el Sistema de Monitoreo Ángulos agudos indican correlación positiva, ángulos rectos
a lo largo de todo el período monitoreado. denotan falta de correlación, mientras que ángulos obtusos
indican correlaciones negativas (Lepš & Šmilauer 2003; Bor-
Las campañas de muestreo son anuales y se llevaron a card et al. 2011). Las variables cobertura de leñosas (excep-
cabo en enero de 2009, febrero de 2010-2011 y noviem- to para el monitor E) y riqueza no fueron incluidas en este
bre de 2012-2015. Las tres primeras se realizaron en análisis debido a que no mostraron variaciones significati-
verano con el objeto de coincidir temporalmente con los vas durante el período evaluado. Para el monitor D no pudo
relevamientos post-reproductivos de la población de gua- evaluarse la abundancia de guanacos dado que no existen
nacos (véase Marino & Rodríguez, este libro), pero luego estimaciones para la comunidad CV2 (véase Marino & Ro-
de ello se decidió cambiar la fecha de las lecturas al mes dríguez, este libro). Para el ACP, los valores medios de los
de noviembre (primavera) para facilitar la determinación indicadores, las precipitaciones y la tasa de encuentro
de algunas especies de pastos perennes que en verano se de guanacos fueron consideradas las variables mientras
encuentran en etapa de senescencia. que los años fueron los casos. Los ACP fueron realizados
para cada monitor empleando el paquete estadístico ve-
Análisis de los indicadores monitoreados gan del software R (R Development Core Team 2015).
Para el análisis de la trayectoria temporal de los indicado-
res, se utilizó un análisis simple de tendencias (Herrick et al.
Resultados: cambios en la vegetación en 7 años de
2005). Este sólo involucra la exploración de la dirección de
monitoreo
los cambios de cada indicador (positivos, negativos o estáti-
cos). Esto es adecuado para el objetivo de este trabajo dado Tendencias temporales de los indicadores
que se pretende explorar si los indicadores están cambiando
en cada comunidad vegetal e identificar áreas que requieran La cobertura de canopeo (indicador 1) presentó una ten-
especial atención sobre la base de la dirección y velocidad dencia oscilatoria entre años hasta alcanzar un pico máxi-
de dichos cambios (Herrick et al. 2005). Para ello, en cada mo en el año 2013, con valores entre 40% y 70% para los
monitor se calculó la media y el error estándar de las dos monitores A, C y D (estepas arbustivo-herbáceas CV1,
transectas para cada indicador en cada año y se graficaron CV3 y CV2, respectivamente) y entre 50% y 95% para los
en función del tiempo. Para el caso de la riqueza mínima y la monitores B y E (estepas herbácea CV5 y subarbustiva-
diversidad de especies detectadas esto no fue posible dado herbácea CV4, respectivamente). En todos los monito-
que se cuenta con un solo valor para cada monitor por año. res se registró una disminución significativa desde 2013
Se consideró que dos fechas presentaban diferencias sig- hasta su valor mínimo en 2015. En el monitor B, este in-
nificativas en algún indicador si el intervalo definido por el dicador mostró valores cercanos al 95% hasta 2013, para
doble de sus errores estándar (aproximadamente igual al luego descender hasta 56% en 2015 (Fig. 5a).
/ 84 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
FIG. FIG.
5a 5b
FIG. FIG.
5c 5d
FIG. FIG.
5e 5f
FIG. FIG.
5g 5h
Figura 5. Coberturas porcentuales (media ± 1 error estándar, n=2) de los diferentes indicadores (véase detalles en Tabla 1) para el período
2009-2015 en cada uno de los monitores. CBS: costras biológicas del suelo.
/ 85 /
La cobertura basal de plantas (indicador 2) mostró tenden- años subsiguientes la tendencia fue negativa, alcanzando
cias levemente diferentes entre monitores pero fue más en todos los casos el valor más bajo registrado en todo el
constante que la cobertura de canopeo. Los valores osci- período de monitoreo en el año 2015 (entre 23% y 27%).
laron entre 5% y 15% aproximadamente en todos los mo- En el monitor B, la cobertura de pastos fue alta (prome-
nitores excepto en el monitor B donde este rango fue del diando el 150%) y constante hasta 2013 (con un mínimo
10-25% a lo largo del tiempo. En este monitor se observó de 109% en 2010). En los dos últimos años se observó una
una reducción significativa de esta variable entre 2011- disminución significativa hasta su valor más bajo en 2015
2012 que luego se estabilizó cercano a estos valores más (65%), menos de la mitad del máximo registrado para todo
bajos (Fig. 5b). Contrariamente, en los demás monitores el período. Por último, en el monitor E se observaron los
se mantuvo constante en los últimos tres años, con valo- valores máximos en 2013 y 2014 (90% y 93%, respectiva-
res generalmente altos con respecto a los años previos. mente), disminuyendo significativamente en 2015 hasta
un valor similar al de 2012 (62%; Fig. 5g).
La cobertura de mantillo (indicador 3) fue variable entre
monitores pero mostró una tendencia general creciente a La riqueza de especies (indicador 7) y diversidad de espe-
lo largo del período monitoreado. En las estepas arbustivo- cies detectadas (medida con el índice de Shannon-Wiener;
herbáceas los valores oscilaron entre 45% y 77%, mientras indicador 8) fueron máximas en el monitor A y mínimas en
que en las otras dos el rango fue de 60-95% (Fig. 5c). el monitor B. La riqueza no mostró variaciones importantes
en ninguno de los monitores para el período evaluado (Ta-
La cobertura de costras biológicas del suelo (indicador bla 2). Por su parte, la diversidad varió en forma similar en
4) mostró importantes oscilaciones interanuales con una las estepas arbustivo-herbáceas, con valores máximos en-
variabilidad entre transectas relativamente alta (errores tre los años 2013-2014, mínimos en 2015 e intermedios en
estándar grandes) en varios años, lo que no permite de- los demás (Fig. 5h). En el monitor B se observó una tenden-
terminar tendencias temporales claras para los monitores cia creciente en este indicador, mientras que en el monitor
(Fig. 5d). E se mantuvo relativamente constante (Fig. 5h).
La cobertura de suelo desnudo (indicador 5) registró Correlación entre los indicadores, las precipitaciones y la
tendencias similares en todos los monitores (Fig. 5e). En abundancia de guanacos
general se observó un incremento sostenido hasta sus
valores máximos entre 2011 y 2012, dependiendo del Los dos primeros ejes del ACP explicaron entre el 65% y
monitor, y luego una disminución paulatina y significativa el 80% de la variabilidad total entre años en todos los mo-
hasta 2015. El monitor B mostró esta tendencia de forma nitores (Fig. 6). Excepto en el monitor B, la cobertura de
más atenuada pero registró un incremento significativo canopeo, de pastos perennes y la diversidad de especies
en 2015, pasando de menos del 1% a 3,7% en dicho año. estuvieron correlacionadas positivamente entre sí y con
En los demás monitores los valores observados variaron las precipitaciones de invierno-primavera (ángulos agudos
con las tendencias descriptas entre 5% y 20% a lo largo entre sus direcciones; Fig. 6). Sin embargo, la abundancia de
del tiempo (Fig. 5e). guanacos presentó sólo correlaciones débiles o nulas con es-
tos indicadores en todos los monitores (ángulos aproxima-
La cobertura de especies leñosas (indicador 6a) se man- damente rectos) excepto en el B donde se correlacionó ne-
tuvo constante en todos los monitores excepto en el E gativamente con la cobertura de canopeo y de pastos peren-
donde disminuyó paulatinamente en los últimos tres años nes (ángulos aproximadamente llanos entre sus direcciones;
(Fig. 5f). En cambio, la cobertura de pastos perennes (indi- Fig. 6). La diversidad de especies, contrariamente, se asoció
cador 6b) varió significativamente en todos los monitores positivamente con la abundancia de guanacos en este mo-
(Fig. 5g). En las estepas arbustivo-herbáceas se mantuvo nitor. En el caso del monitor E la cobertura de leñosas se
relativamente estable hasta 2012, seguida de un pico correlacionó negativamente con la de pastos y la densidad
máximo en 2013 (con valores entre 50% y 65%). En los de guanacos y no mostró relación con las precipitaciones.
A 16 11 17 17 18 18 17
B 8 6 6 8 8 7 5
C 11 8 11 10 13 14 10
D 11 11 11 13 12 12 12
E sd sd 7 5 7 7 7
Tabla 2. Riqueza mínima de especies para cada uno de los monitores y años evaluados. sd: sin datos.
/ 86 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
FIG.
6
/ 87 /
Por otra parte, la cobertura de suelo desnudo mostró co- que deben considerarse en forma integrada y teniendo en
rrelaciones negativas con las coberturas de mantillo, ba- cuenta las relaciones con otros componentes del sistema,
ses de plantas y costras biológicas del suelo en todos los como la herbivoría, en el contexto climático correspon-
monitores excepto en el B, donde estuvo más asociada (ne- diente. Asimismo, tanto los indicadores evaluados como
gativamente) a la cobertura de canopeo y pastos perennes. la forma de medirlos afectan nuestra capacidad de detec-
Asimismo, presentó correlaciones débiles o nulas con las tar los cambios. En este sentido, la elucidación de los pro-
precipitaciones en todos los monitores (Fig. 6). En los moni- cesos dominantes durante el período 2005-2009 implica
tores A, C y E se correlacionó negativamente con la abun- un desafío metodológico que debe ser abordado median-
dancia de guanacos, pero positivamente en el monitor B. te diferentes aproximaciones.
Finalmente, las coberturas de costras biológicas del suelo
El análisis presentado en el Cuadro 1 con la información
y mantillo aparecen asociadas entre sí y tendieron a estar
disponible hasta el momento, indica que en 2009 la ve-
más correlacionadas (positivamente) con la abundancia
getación de la RSPV mostró un mejor estado en cuanto
de guanacos que con las precipitaciones en todos los mo-
a cobertura de canopeo, de pastos perennes y de diver-
nitores (excepto en el B donde se observó una correlación
sidad vegetal respecto a los campos vecinos dedicados a
positiva importante con las precipitaciones; Fig. 6).
la producción ganadera (Burgi et al. 2012) y a los valores
de cobertura vegetal total reportados por Codesido et al.
(2005) previos a la creación de la RSPV. Estos resultados
Patrones de cambio: “lo que indican los indicadores” sugieren que la vegetación de la RSPV se recuperó a par-
tir de un período de descanso del pastizal con baja carga
La eliminación del pastoreo ovino marcó indudablemente de herbivoría luego de la extracción de los ovinos (Fig. 3;
un punto de partida para varios cambios en los patrones Marino et al. 2016).
y procesos ecológicos de los pastizales de la RSPV. Para
caracterizarlos, los indicadores incluidos en este Sistema Posteriormente, en el año 2009 se inició el Sistema de
de Monitoreo no pueden analizarse aisladamente sino Monitoreo en un contexto de crecimiento y posterior es-
/ 88 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
tabilización poblacional de los guanacos, y de variabilidad la cobertura de mantillo, bases de plantas y costras bio-
climática (Fig. 3; Anexo III). A lo largo de los siete años de lógicas del suelo en el mismo período, dado que, como se
monitoreo, todas las comunidades vegetales evaluadas mencionó anteriormente, la cobertura de canopeo dismi-
han mostrado fluctuaciones en la mayoría de los indicado- nuyó. La cobertura de mantillo es poco variable debido a
res aquí presentados. Considerando las tendencias tem- las bajas tasas de descomposición características de los
porales de cada uno y sus correlaciones con las precipita- ecosistemas áridos (Carrera et al. 2005). Es probable que
ciones y la abundancia de guanacos, pueden identificarse el incremento de su cobertura en los últimos dos años
diferentes patrones de cambio dependiendo del tipo de sean el reflejo de la alta productividad primaria del año
comunidad vegetal. 2013 transformada luego en material vegetal seco parti-
culado. Por su parte, las costras biológicas del suelo apa-
Estepas arbustivo-herbáceas (CV1-3) recen asociadas con el mantillo, lo que podría atribuirse
a la capacidad de éste de generar microambientes más
Las estepas arbustivo-herbáceas CV1, CV2 y CV3 (mo-
húmedos (véase Rostagno et al., este libro). La respuesta
nitores A, D y C, respectivamente) mostraron valores y
de estos organismos en los monitores ha sido muy varia-
trayectorias temporales similares en sus indicadores. Las
ble; esto se ha observado en otros ecosistemas áridos y
oscilaciones en la cobertura de canopeo estuvieron es-
ha sido explicado por diferencias en la composición ta-
trechamente relacionadas con las de cobertura de pastos
xonómica de las costras y su respuesta diferencial a las
perennes en estos monitores y éstas a su vez con la diver-
variables ambientales (Dettweiler-Robinson et al. 2013).
sidad de especies detectadas (Fig. 5a, g y 6). Las especies
En este sentido, es posible que el intervalo de tiempo de
más asociadas con la trayectoria temporal de la cobertura
lectura de los monitores no sea el más adecuado para de-
de pastos perennes fueron la flechilla, el pasto hebra y la tectar el efecto de las precipitaciones sobre las costras
flechilla negra con algunas diferencias entre monitores biológicas. Por otro lado, esta variable mostró una asocia-
(datos no mostrados). Estos cambios en las coberturas es- ción positiva con la abundancia de guanacos, lo que sugie-
pecíficas podrían responder a la dinámica de cada especie re una respuesta contraria a la usualmente reportada de
en relación con variables poblacionales, de comunidad o reducción por efecto del ganado doméstico (Dettweiler-
de respuesta a las precipitaciones (Bertiller et al. 1991; Robinson et al. 2013).
Pazos et al. 2007; Chartier et al. 2011). Las especies le-
ñosas no mostraron variación entre años. Estas especies, La cobertura de bases de plantas es menos sensible a las
especialmente las siempreverdes, son las de crecimiento condiciones ambientales y refleja cambios de largo tér-
más lento y por lo tanto poco susceptibles a la variación mino independientes de la cobertura de canopeo (Fig. 6;
climática inter-anual (Bertiller et al. 1991; Campanella & Herrick et al. 2005). Por ejemplo, si bien ésta última dismi-
Bertiller 2008). nuyó en los últimos dos años en relación con 2013, la co-
bertura de bases de plantas se mantuvo constante desde
La cobertura del canopeo y pastos perennes y la diver- ese año. Combinados, los resultados de ambos indicado-
sidad de especies detectadas mostraron variaciones res sugieren que hubo reclutamiento de pastos perennes
interanuales correlacionadas con la variabilidad en las en 2013 y que esas plantas reclutadas sobrevivieron la se-
precipitaciones en estos tres monitores. El pico máximo quía del año 2015 (comparar Fig. 5a, b y g). Es la compleja
de cobertura y diversidad ocurrió en 2013, el año más hú- interacción entre todos estos indicadores lo que proba-
medo, y el mínimo en 2015, el más seco del último lustro blemente explica la escasa asociación de la cobertura de
(véase Anexo III). Por el contrario, estos indicadores no se suelo desnudo con las precipitaciones.
asociaron con la abundancia de guanacos (Fig. 3). Estos
resultados muestran que la cobertura y diversidad de pas- Sin embargo, la cobertura de suelo desnudo mostró una
tos perennes (el principal recurso forrajero de la región) correlación negativa con la abundancia de guanacos. Esto
responden positivamente a los períodos con condiciones último podría estar indicando únicamente una coinciden-
ambientales favorables, mientras que no evidencian sig- cia temporal entre dos tendencias opuestas (decreciente
nos de deterioro por la herbivoría por guanacos a lo largo para suelo desnudo y creciente para guanacos), no una rela-
del tiempo. Esto argumenta en favor de una integridad ción directa entre ambas variables. Sin embargo, esto tam-
biótica de estas comunidades y son consistentes con una bién sugiere que no existe efecto negativo de los guanacos
estabilización de la vegetación (en la situación alcanzada sobre las características superficiales del suelo. El sobre-
a partir de la creación de la RSPV) a pesar del marcado in- pastoreo generalmente ejerce efectos directos (pisoteo)
cremento en la población de guanacos. e indirectos (muerte de las plantas pastoreadas) negativos
sobre el suelo, incrementando su exposición a los agentes
Adicionalmente, la cobertura de suelo desnudo mostró erosivos (Bisigato & Bertiller 1997; Chartier et al. 2011).
sus valores máximos en el período seco previo a 2013 en Contrariamente, estos resultados evidencian un incremento
estos tres monitores. La disminución observada en los en el grado de protección del suelo con el tiempo y por lo
últimos tres años podría ser producto del incremento de tanto mayor estabilidad y funcionamiento hidrológico.
/ 89 /
Estepa herbácea (CV5) sitios de la CV5, para evaluar si esta condición podría
estar asociada al tipo de grupo social (familiares vs. sol-
La estepa herbácea de Sporobolus rigens, Poa lanuginosa y teros). En el Cuadro 2 se detallan las características del
Nassella tenuis (CV5; monitor B) mostró tendencias opuestas muestreo y los resultados obtenidos. Los mismos eviden-
a las descriptas hasta aquí. Las coberturas de canopeo y de cian un estado diferente de la vegetación de la CV5 aso-
pastos perennes decrecieron rápidamente desde 2013 lue- ciado con la presencia de grupos familiares de guanacos
go de cinco años de una relativa constancia de valores altos. o de machos solteros. La mayor cobertura de pastos pe-
Esta tendencia puede atribuirse principalmente a la dismi- rennes y canopeo en los primeros indicaría un uso menos
nución de la cobertura de pasto hebra (datos no mostrados), intenso de los recursos forrajeros por parte de esos gru-
una de las especies dominantes de esta comunidad vegetal. pos dentro del área que ocupan y una menor proporción
Este pasto perenne es preferido por los herbívoros y está de suelo desnudo (véase Marino & Rodríguez, este libro).
presente en la dieta de los guanacos (Pazos et al. 2013). La Contrariamente, los sitios ocupados por grupos de solte-
reducción en la dominancia de esta especie explica el au- ros, como el caso del monitor B (Cuadro 2) evidencian un
mento de la diversidad de especies detectadas, dado que uso intenso de la vegetación por parte de estos.
en realidad la riqueza de especies disminuyó en los últimos
tres años. Además, aunque los valores continúen siendo La estepa herbácea CV5 es la que actualmente presenta
relativamente bajos (3% o menos), la cobertura de suelo mayor proporción de grupos de solteros en relación con
desnudo se incrementó significativamente en 2014 y 2015 grupos familiares de guanacos, aunque acotados a una por-
y también se correlacionó positivamente con la abundan- ción mínima de la CV (Marino & Rodríguez, este libro). Los
cia de guanacos. Por lo tanto, la trayectoria temporal de los primeros son característicos por ser numerosos y no terri-
indicadores no puede atribuirse a la variabilidad climática toriales. Se ha postulado recientemente que en guanacos la
como en el caso de las estepas arbustivo-herbáceas, sino territorialidad funciona como un mecanismo de defensa de
que se correlaciona con la abundancia de guanacos. los recursos y limita el crecimiento poblacional mantenien-
do densidades por debajo de la capacidad de carga ambien-
Una situación particular relacionada con la distribución tal y previniendo el sobrepastoreo (Marino et al. 2016). De
de los guanacos fue observada en este monitor. En el año esta manera, en el caso de los sitios con grupos de solteros,
2013 se estableció en este sitio un importante grupo de los resultados aquí presentados evidencian la necesidad de
machos solteros, momento en el que se empezaron a re- evaluar si estos grupos se trasladan entre áreas y/o comu-
gistrar las tendencias negativas más significativas de los nidades vegetales, con qué frecuencia, cuál es la resiliencia
indicadores. La singularidad de esta situación motivó la de la comunidad vegetal ante esta eventual dinámica y cuá-
realización de relevamientos complementarios en otros les son sus consecuencias a escala de paisaje.
En enero de 2013 se estableció un grupo numeroso de gua- criminando áreas con grupos familiares establecidos y áreas
nacos identificados como machos solteros en el sitio donde con grupos de solteros.
se localiza el monitor B (estepa herbácea CV5). Por el contra-
rio, la mayor superficie de esta CV (el 97%) está ocupada por En marzo de 2016 se seleccionaron cinco sitios con grupos fa-
grupos familiares de guanacos que mantienen una densidad miliares y cinco sitios con grupos de solteros. Se instalaron dos
de animales cuatro veces menor que la de los solteros (véase transectas independientes de 50 m en cada sitio y se evaluó la
Marino & Rodríguez, este libro). Esta situación no se dio en cobertura de canopeo y pastos perennes siguiendo la metodo-
los demás monitores (posiblemente porque la mayor parte logía de línea de intercepción de puntos utilizada para los mo-
de la superficie de la RSPV está ocupada por grupos fami- nitores (aunque con intervalos de lectura de 1 m). Los datos
liares de guanacos) y coincide con el registro de cambios en se analizaron planteando un modelo lineal mixto con el sitio
las tendencias de algunos de los indicadores evaluados en
(conteniendo las dos transectas) como factor aleatorio y el
este monitor. A partir de esto surge la inquietud respecto
tipo de grupo como factor fijo (Crawley 2013). Los sitios con
de si lo observado en el monitor B refleja un hecho particu-
lar del sitio donde está instalado, y eventualmente asociado grupos familiares mostraron valores medios de cobertura de
al tipo de grupo de guanacos asentado en él [para ver las di- canopeo y de pastos perennes 34% y 46%, respectivamente,
ferencias en las características comportamentales de gru- más altos que los sitios con grupos de solteros (t = -7,5 y t
pos familiares y de solteros, véase Marino & Rodríguez (este = -10,2 respectivamente, ambos con P<0,001). Además, los
libro)] o si se trata de un fenómeno a escala de toda la CV5. valores encontrados en los sitios con grupos familiares son
Por este motivo se decidió ampliar la evaluación del estado intermedios a los registrados en el monitor B entre los años
de la vegetación a otros sitios dentro de esta comunidad dis- 2013 y 2014.
/ 90 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
/ 91 /
ANEXO I
/ 92 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
ANEXO II
/ 93 /
ANEXO III
Con el fin de poner en un contexto climatológico los re- Tabla 3. Precipitaciones en la RSPV durante el período monitoreado.
sultados obtenidos durante el período abarcado por el Registros de la Estación de Campo “Andrés Johnson” excepto 2008
(Estancia La Adela).
monitoreo de vegetación (2009-2015), se utilizaron los
registros de precipitación de la Estación de Campo “An- DIFERENCIA
AÑO ANUAL* JUN-NOV (%)**
drés Johnson” de la RSPV y las extrapolaciones para el
período 1985-2014 obtenidas a partir del conjunto de 2008 175,2 27,7 -74,4
datos climáticos TS-3.23 desarrollado por el Climate Re- 2009 229,1 98,0 -9,3
search Unit (CRU; Frumento, este libro). Para el año 2008 2010 211,7 151,8 40,6
se emplearon las precipitaciones de la Estancia La Adela, 2011 212,1 157,5 45,8
cuyo punto de registro está localizado aproximadamente 2012 210,7 69,0 -36,1
a 20 km de aquel de la RSPV. Considerando la baja varia- 2013 338,4 179,2 65,9
bilidad interanual en la temperatura media para el área de 2014 345,7 155,9 44,4
estudio (véase Frumento, este libro), sólo se analizaron las 2015 193,6 56,8 -47,4
precipitaciones por ser la variable climática más impor-
* La precipitación anual esperada para la RSPV es 232 mm
tante para la dinámica de la vegetación en ecosistemas (Frumento, este libro)
áridos y semiáridos (Schwinning & Sala 2004). **Diferencia con la precipitación acumulada esperada para
el período jun-nov (108 mm)
Los registros indican que 2014 fue el año más lluvioso
con 113 mm por encima de la precipitación media anual
estimada para la RSPV (232 mm; Frumento, este libro),
seguido de 2013 con 338 mm. El año más seco fue 2015
con casi 40 mm por debajo de la media esperada. Duran-
te los años 2010-2012 la precipitación anual fue poco
variable y promedió los 211 mm (Tabla 3). Sin embargo,
considerando las precipitaciones acumuladas de invier-
no y primavera de cada año (junio a noviembre), 2013
fue el más húmedo con 179,2 mm caídos y 2015 el más
seco con apenas 56,8 mm (Tabla 3). Estas lluvias son las
que efectivamente promueven la productividad primaria
de los ecosistemas áridos y semiáridos del noreste chu-
butense, dado que son inmediatamente previas y simultá-
neas al período reproductivo de las gramíneas perennes
y es donde estas plantas pueden expresar tasas de creci-
miento vegetativo más altas.
/ 94 /
4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
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4/
VEGETACIÓN TERRESTRE
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5
ARTRÓPODOS TERRESTRES,
SU ROL COMO INDICADORES
AMBIENTALES
Terrestrial arthropods. Their rol as environmental indicators
Germán H. Cheli* & Fernando J. Martínez que determinan diferentes ensambles tanto a niveles
supraespecífico como de especie. Dada la relevancia
Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Con- que tienen los artrópodos en el funcionamiento eco-
tinentales (IPEEC CONICET-CENPAT). Boulevard Brown sistémico, su sensibilidad a cambios en el hábitat y el
2915, Puerto Madryn (U9120ACD), Chubut, Argentina. bajo costo económico de su muestreo, se postula a
Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de estos organismos como buenos objetos de conserva-
la Patagonia San Juan Bosco, sede Puerto Madryn. Boule- ción, sugiriéndose su inclusión en futuros planes de
vard Brown 3051, Puerto Madryn (U9120ACD), Chubut,
manejo y monitoreo de Península Valdés.
Argentina.
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5
ARTRÓPODOS
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5/
ARTRÓPODOS
FIG.
1
Figura 1. Ubicación de los sitios de muestreo dentro de la RSPV. Con círculos negros se muestran los sitios utilizados para la comparación de
los ensambles entre comunidades vegetales y en triángulos azules los correspondientes al estudio de la remoción del pastoreo ovino; en este
último caso se detalla el diseño de muestreo. Se indican las comunidades vegetales donde se realizaron los muestreos: estepas arbustivas
(CV1), subarbustivas (CV4) y herbáceas (CV5). Mapa de vegetación según Pazos et al. (este libro).
LA COMUNIDAD DE ARTRÓPODOS rial plástico colocados con su boca al ras del suelo, a los
que se les agregó líquido conservante y fueron dejados
TERRESTRES DE LA RSPV
en el campo por 15 días (Fig. 2). Luego, el material ento-
mológico colectado fue preservado en alcohol 70%. En el
laboratorio, todos los ejemplares colectados fueron cuan-
Las investigaciones sobre artrópodos terrestres en la tificados y determinados al nivel de orden, familia y espe-
RSPV comenzaron en el año 2005, antes del retiro del ga- cies de coleópteros (escarabajos; Fig. 3). Para más detalles
nado ovino. Los proyectos desarrollados involucraron el véase Cuadro 1.
muestreo de artrópodos en varios puntos de la reserva y Sobre un total de 32892 individuos de artrópodos co-
en años distintos (Fig. 1). Con el devenir de las diferen- lectados en la reserva, se han identificado 17 órdenes y
tes campañas (detalladas en contexto en las secciones 61 familias. Las hormigas (Formicidae) representaron el
siguientes) se han colectado numerosas muestras de 93% de las capturas debido, en gran parte, al comporta-
artrópodos que permiten realizar una caracterización miento social que presentan estos organismos. Así para
general de la comunidad de estos organismos en la RSPV. poder observar adecuadamente la estructura de la co-
La captura fue realizada utilizando trampas de caída del munidad de artrópodos se calcularon los porcentajes de
tipo “pitfall”. Éstas consistieron en recipientes de mate- captura de cada grupo, excluyendo a las hormigas. Este
/ 101 /
Cuadro 1. Trampas Pitfall, determinación y Posteriormente, la determinación y cuantificación de los
repositorio del material entomológico ejemplares se realizó en laboratorio utilizando lupas bino-
culares, claves taxonómicas (Borror et al. 1989; Morrone &
Coscarón 1998; Claps et al. 2008; Roig-Juñent et al. 2014a
y b) y consultando a especialistas taxónomos (Fig. 3). Todos
Los artrópodos fueron capturados con trampas de caída los individuos colectados fueron contados y determinados
(del tipo pitfall) por ser estas las de mejor desempeño en a nivel de orden y familia, excepto los coleópteros que fue-
este tipo de estudios. Las trampas recibieron la configura- ron identificados también al nivel de especie para un aná-
ción óptima para el área de PV descrita por Cheli & Corley lisis más detallado. La elección de este taxón se basó en su
(2010). Las mismas estuvieron compuestas por recipientes gran variedad de hábitos alimentarios, alta representati-
de material plástico de un litro de capacidad y 12 cm de diá- vidad en las muestras y por ser uno de los grupos taxonó-
metro sin embudos ni techos de ningún tipo colocadas con micos más utilizados como indicadores ambientales entre
su boca al ras del suelo (Fig. 2). De acuerdo con lo sugerido los artrópodos terrestres (Flores 1998; Rainio & Niemelä
por estos autores, para fijar y preservar adecuadamente el 2003; Andersen et al. 2004; Pearsall 2007). Todo el mate-
material entomológico colectado, se utilizó a modo de fluido rial entomológico colectado fue depositado en la colección
conservante y fijador 0,3 litros de etilenglicol al 30% en cada Entomológica del IPEEC-CONICET.
trampa. Las trampas fueron dejadas activas en el campo
durante 15 días. Luego la totalidad del material entomo-
lógico colectado fue fijado y preservado en alcohol 70%.
FIG.
2
12 cm
300 ml
Figura 2. Muestreo de artrópodos terrestres. Diagrama mostrando el procedimiento de colocación de las trampas “de caída” (pitfall).
FIG.
3
Figura 3. Diagrama indicando el procesamiento en laboratorio del material capturado con las trampas de caída, desde la toma de
muestra hasta la determinación taxonómica.
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5/
ARTRÓPODOS
FIG.
5
Figura 5. Composición y abundancias relativas de la comunidad de artrópodos terrestres en la RSPV al nivel de familia, sin considerar a las hormigas.
procedimiento reveló que los grupos no coloniales más Finalmente, hasta el momento hemos registrado 36 es-
abundantes de la comunidad de artrópodos son las arañas pecies de coleópteros, de las cuales sólo cinco concen-
(Araneae: 31,3%) y los coleópteros (Coleoptera: 19,3%), tran más del 56% de las capturas de este grupo: Hylithus
seguidos en magnitud por las arañas de sol (Solifugae: tentyroides (Tenebrionidae), Trirammatus (Plagioplatys)
13,7%), pececitos de plata (Archaeognatha: 13,6%) y lan- vagans (Carabidae), Conoderus sp.1 (Elateridae), Omo-
gostas y grillos (Orthoptera: 7,6%). A nivel de familia, sólo pheres forsteri (Tenebrionidae) y Cylydrorhinus sp.1
seis concentraron más del 60% de las capturas: maquíli- (Curculionidae). La Figura 6 muestra la composición de
dos (Machilidae), arañas de sol mumúcidos (Mummucii- la comunidad de especies de coleópteros, mientras que
dae), escarabajos tenebriónidos (Tenebrionidae), hormigas en la Figura 7 se muestran los taxones más representati-
terciopelo (Mutilidae), grillos (Gryllidae) y escarabajos del vos de la comunidad de artrópodos en general.
suelo o carábidos (Carabidae). Las Figuras 4 y 5 muestran la
composición de la comunidad a nivel supraespecífico.
/ 103 /
FIG.
6
Variación en la comunidad de artrópodos entre las parámetros faunísticos entre comunidades vegetales se
diferentes unidades ambientales evaluó estadísticamente a partir de un Análisis de la Va-
rianza (ANOVA) de un factor. Para identificar la existencia
Estos cambios se estudiaron en las tres comunidades de diferentes ensambles de artrópodos asociados a las
vegetales de la RSPV más contrastantes en cuanto a su distintas comunidades vegetales se realizaron análisis de
heterogeneidad ambiental (Pazos et al., este libro): 1- Es- Escalamientos Multidimensionales no métricos (MDS) y
tepa arbustiva media de Chuquiraga avellanedae, Lycium sus diferencias significativas fueron evaluadas mediante
ameghinoi, Schinus johnstonii, Menodora robusta y Acantho- Análisis de Similitud (ANOSIM). Para más detalles sobre
lippia seriphioides (CV1); 2- Estepa subarbustiva-herbácea los análisis estadístico véase Anexo I.
de Hyalis argentea, Nassella tenuis y Poa lanuginosa (CV4);
3- Estepa herbácea de Sporobolus rigens, Poa lanuginosa y Como resultado de estos análisis pudimos ver que la ri-
Nassella tenuis (CV5). Dentro de cada comunidad vegetal queza de órdenes y familias no varió significativamente
se seleccionaron tres sitios con una separación mínima de entre comunidades vegetales, mientras que el número
800 m (nueve sitios en total; Fig. 1). En cada sitio de mues- observado de especies de coleópteros (F2,6 = 22,68; P =
treo se dispusieron 10 trampas de caída separadas 10 m 0,002) y su diversidad (F2,6 = 9,62; P = 0,013) fueron mayo-
entre sí a lo largo de dos transectas lineales de 50 m de res en las comunidades vegetales de estepa subarbustiva-
longitud. Así, en total se colocaron 90 trampas. El mues- herbácea (CV4) y estepa herbácea (CV5; Fig. 8).
treo se realizó en febrero de 2010.
Al mismo tiempo, los MDS y ANOSIM identificaron di-
Los cambios en la artropodofauna entre comunidades ferentes ensambles faunísticos en las tres comunidades
vegetales se estudiaron a partir de observar las modifica- vegetales tanto al nivel de órdenes, familias como al de
ciones en la riqueza, abundancia y diversidad de órdenes, especies de coleópteros (Fig. 9a, b y c; Tabla 1). A nivel
familias y especies de coleópteros. La variación de estos de orden y familia, las muestras correspondientes a la
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5/
ARTRÓPODOS
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FERNANDO MARTÍNEZ
FIG.
8a
FIG.
8b
estepa herbácea (CV5) fueron las más similares entre sí Variación en la comunidad de artrópodos luego de la
y se apartaron de las otras dos unidades (Fig. 9a y b). En eliminación del pastoreo ovino
cuanto a las especies de coleópteros, las muestras corres-
pondientes a la estepa arbustiva (CV1) mostraron una Este estudio se desarrolló en el cuadro que se ubicaba al
gran variabilidad y se ubicaron separadas de las demás norte de la RSPV (Fig. 1), coincidente en su mayor parte
unidades vegetales (Fig. 9c). Sin embargo, el valor de R con la estepa arbustiva (CV1; véase Arias et al., este libro),
menor a 0,5 indicaría que las tres comunidades vegetales debido a que éste poseía características óptimas para
consideradas comparten un mayor número de especies evaluar los cambios en la comunidad de artrópodos epi-
que en el caso de los otros grupos taxonómicos. Si bien geos tras la eliminación del pastoreo ovino: 1- Una sola
los contrastes de a pares de los ANOSIM no expresaron aguada artificial y permanente, 2- una superficie exten-
diferencias significativas, el estadístico R permitió co- sa (25 km2) y 3- alta carga de animales (1000 capones en
rroborar lo arriba expresado observando que a nivel de febrero de 2005). Así, se realizó un primer muestreo con
orden y familia las tres comunidades vegetales presen- pastoreo ovino durante febrero de 2005 y un segundo re-
taron ensambles bien diferenciados, mientras que sólo levamiento en el mismo mes del año 2007, aproximada-
se hallaron ensambles de especies de coleópteros bien mente un año y medio después que los ovinos fueran reti-
diferenciados entre las estepas subarbustivas (CV4) y rados. En ambos muestreos se siguió el mismo diseño: una
las herbáceas (CV5; Tabla 1). transecta con rumbo noroeste a partir del punto de oferta
de agua del cuadro. Ésta tuvo una longitud de 3200 m, y
sobre ella se definieron seis sitios de muestreo dispuestos
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5/
ARTRÓPODOS
R P R P R P
Tabla 1: Resultados de ANOSIM (total y comparaciones entre comunidades vegetales). Se indica el valor del estadístico R y el nivel de
significancia. Acrónimos para comunidades vegetales como en Fig. 1.
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pastoreo ovino (Fig. 10a). Sin embargo, por las mismas durante el período sin ganado. Mientras, las langostas y
razones expuestas en el apartado anterior se decidió no grillos (Orthoptera), escorpiones (Scorpiones), colémbo-
considerar a las hormigas en los sucesivos análisis. Así los (Collembola), chinches (Heteroptera) y escarabajos
se pudo determinar que luego de la remoción del pas- (Coleoptera) lo fueron ante la presencia del ganado (Fig.
toreo ovino las abundancias totales de la comunidad de 12a). Por otro lado, los dos primeros ejes del ACP a nivel
artrópodos se incrementaron significativamente (Fig. de familia evidenciaron que la ausencia de ovinos se rela-
10b). Si bien la riqueza de familias no varió entre los pe- cionó con una variabilidad conjunta del 42,8% en la comu-
ríodos de tiempo analizados, la diversidad de familias y nidad de artrópodos, donde las arañas de sol mumúcidas
su equitatividad fueron mayores en el período con pasto- (Mummuciidae), las termitas kalotermítidas (Kalotermiti-
reo ovino (Fig. 10c y d). dae), los cascarudos (Scarabaeidae), las cucarachas bláti-
Estos cambios en la comunidad de artrópodos luego de das (Blattidae) y los maquílidos (Machilidae) presentaron
la eliminación del pastoreo determinaron la presencia mayores abundancias en ausencia de pastoreo ovino.
de diferentes ensambles tanto al nivel taxonómico de Mientras, las tucuras (Acrididae), grillos (Gryllidae), piojos
orden (F1,10 = 3,96; P= 0,0468), familia (F1,10 = 2,62; P= de los libros (Psocoptera familia 1), escorpiones botriúri-
0,0156) como al de especies de coleópteros (F1,10 = 1,81; dos (Bothriuridae), los escarabajos histéridos (Histeridae)
P= 0,0380; Fig. 11a, b y c). A partir de los dos primeros y pseláfidos (Pselaphidae), las chinches riparocrómidas
ejes del ACP se observó que estos cambios implicaron una (Rhyparochromidae), los escarabajos estafilínidos (Sta-
variación conjunta del 66,2% en la comunidad de artrópo- phylinidae), las chinches nitidúlidas (Nitidulidae) y cídni-
dos al nivel de orden al retirar el ganado. Los pececitos de das (Cydnidae), los colémbolos actalétidos (Actaletidae)
plata (Archaeognatha), cucarachas y tatadiós (Dictyopte- y los escarabajos de suelo (Carabidae) fueron más abun-
ra), arañas de sol (Solifugae), arañas (Araneae) y, en menor dantes durante el período con pastoreo ovino (Fig. 12b).
medida, los Pseudoscorpiones fueron más abundantes Finalmente, si bien el patrón no fue tan marcado como
FIG. FIG.
10 a 10 b
FIG. FIG.
10 c 10 d
Figura 10. Abundancias totales (N) de artrópodos capturados en la RSPV: incluyendo a las hormigas (Formicidae) (a) y excluyéndolas (b).
Diversidad (c) y Equitatividad (d) de familias capturadas excluyendo las hormigas, antes (2005) y después (2007) del retiro del ganado ovino.
La media, el error estándar y las diferencias significativas se indican con círculos, barras y letras distintas, respectivamente.
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5/
ARTRÓPODOS
DISCUSIÓN
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ros), mientras que la gran mayoría de los demás taxones sólo se puede asociar al sustrato arenoso (médanos) sobre el
aprovechan los recursos “sobrantes” y en consecuencia son cual éstas se asientan (véase Rostagno et al., este libro).
poco abundantes (por ej., chinches, escorpiones y pseu- Este tipo de suelo favorece a muchos insectos y arácnidos
doscorpiones). Esto parece ser una característica de la epigeos, ya que un sustrato de granulometría gruesa, al ser
entomofauna epigea de PV, ya que resultados similares menos compacto y más fácil de excavar, proporciona vías
fueron encontrados por Cheli et al. (2010) en el sector de escape frente a temperaturas extremas o predadores y
norte del área natural protegida. facilita la reproducción de muchos taxones de artrópodos
En cuanto a la variación de la diversidad de artrópodos (Boulton et al. 2005; Rocha & Carvalho 2006). Este tipo de
entre comunidades vegetales, nuevamente las diferencias suelos, al ser menos compacto que los de las estepas ar-
significativas se detectaron a nivel específico, siendo las bustivas, benefician también a los artrópodos de manera
unidades subarbustivas (CV4) y herbáceas (CV5) las que indirecta a través de un mayor establecimiento y desarro-
presentaron la mayor diversidad de coleópteros. La ma- llo de especies vegetales, lo que incrementa la cobertura
yor riqueza y diversidad de artrópodos epigeos halladas vegetal y contribuye a reducir la temperatura superficial
en las comunidades subarbustiva (CV4) y herbácea (CV5) del suelo (Farji-Brener et al. 2008; Pazos et al., este libro).
FIG. FIG.
12 a 12 b
FIG.
12 c
/ 110 /
5/
ARTRÓPODOS
Muchos investigadores sostienen que el principal deter- quienes a partir del estudio de la estructura trófica de la
minante de la dinámica de las comunidades de artrópo- comunidad de artrópodos de PV sugirieron que el pasto-
dos es la interacción con la vegetación. Así, la Hipótesis reo podría estar afectándola. Esto también concuerda con
de Heterogeneidad de Hábitat sugiere que un aumento otros hallazgos, tanto de Argentina (Molina et al. 1999;
en el desarrollo y complejidad estructural de la vegeta- Cagnolo et al. 2002; Cheli 2009) como de otras regio-
ción incrementará la disponibilidad de nichos ecológicos, nes del mundo (Abensperg-Traun et al. 1996; Seymour &
aumentando en consecuencia la abundancia, riqueza y Dean 1999; Debano 2006).
diversidad de artrópodos (Lawton 1983; Uetz 1991; Sa-
mways 1994; Dennis et al. 1997). Sin embargo, nuestro La supresión del ganado ovino se asoció con un incremen-
trabajo postula que los insectos y arácnidos epigeos de to de las abundancias totales de artrópodos epigeos. Sin
la RSPV se comportarían contrariamente a lo esperado embargo, la diversidad disminuyó, debido fundamental-
bajo esta hipótesis, ya que las comunidades vegetales más mente a un aumento en la dominancia numérica de algu-
homogéneas [estepas subarbustivas (CV4) y herbáceas nas familias sobre otras, lo que implicaría un reparto más
(CV5)] presentaron los ensambles de artrópodos más inequitativo de los recursos (Magurran 2004; Cheli et al.
abundantes y diversos. 2010). Al mismo tiempo Cheli (2009), estudiando el efecto
de los gradientes de pastoreo (piósferas) sobre los artrópo-
Este trabajo también demostró que la supresión del dos en la porción norte de PV, encontró resultados simila-
pastoreo ovino se asoció con cambios significativos en res a los de este estudio para la riqueza y diversidad pero
la composición, abundancia y diversidad de artrópodos opuestos para las abundancias totales. Esto podría ser un
que determinaron diferentes ensambles en el período indicio de posibles diferencias intrínsecas de los efectos
con ganado respecto del no pastoreado por ovinos. Estos del pastoreo sobre los artrópodos entre la región norte y
resultados confirman lo señalado por Cheli et al. (2010), la sur de PV o simplemente ser consecuencia de los dife-
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rentes diseños experimentales abordados. Así, para poder 1999; Debano 2006). De manera similar a otros estudios
generalizar nuestros resultados, sería interesante replicar de Argentina, el orden Collembola (principalmente Acto-
la experiencia realizada en este estudio en otros estableci- letidae) también exhibió el mismo patrón que las chinches
mientos, tanto del sur como del norte de PV, y evaluar su (véase Cheli 2009; Cagnolo et al. 2002). Los escorpiones
consistencia con los resultados aquí expuestos. evidenciaron un patrón parecido, aunque en la bibliografía
frecuentemente se observa que siguen un patrón opuesto
Las abundancias de coleópteros al nivel de especie fue- (por ej., Abensperg-Traun et al. 1996). Al mismo tiempo,
ron mayores durante el período con ovejas. Estos resul- coincidiendo con muchos autores, en el presente trabajo se
tados son similares a otros hallados en la región norte de observaron mayores abundancias de tucuras (Acrididae)
PV (Cheli 2009) y en otros ambientes áridos del mundo y grillos (Gryllidae) durante el período con pastoreo ovino
(Abensperg-Traun et al. 1996; Seymour & Dean 1999; (por ej., Fielding & Brusven 1995). Sin embargo otros in-
Debano 2006). Este patrón se originó principalmente en vestigadores sugieren un patrón opuesto (por ej., Capinera
las altas abundancias de la familia Carabidae (especial- & Sechrist 1982). Probablemente estas discrepancias se
mente Trirammatus (P.) vagans y Metius latemarginatus). deban a que las distintas especies que integran este orden
Esta misma respuesta en los carábidos frente al pastoreo reaccionan de diferentes maneras frente al pastoreo.
ovino también fue registrada en otros estudios (Gard-
ner et al. 1997; Souminen et al. 2003; Melis et al. 2006; Por otro lado, también hubieron varios taxones que in-
Cheli 2009). En nuestro caso, también otros grupos de crementaron sus abundancias al suprimir el pastoreo
escarabajos, como Histeridae (Euspilotus lacordairei), Sta- ovino, como las cucarachas (Dictyoptera, Blattidae), ara-
phylinidae (Staphylinidae sp.1) y Curculionidae (por ej., ñas (Araneae), arañas de sol (Solifugae, Mummuciidae),
Listroderes costirostris) evidenciaron este mismo patrón. maquílidos (Archaeognatha, Machilidae) y las termitas
Estos hallazgos están en línea con los de otros autores (Kalotermitidae). En el norte de PV, Cheli (2009) halló
(véase Putman et al. 1989; Abensperg-Traun et al. 1996; resultados coincidentes para los tres primeros taxones
Cheli 2009). Por su parte, las chinches (Heteroptera) tam- nombrados, sin identificar ninguna respuesta consistente
bién mostraron incrementos de sus abundancias frente al entre las abundancias de maquílidos y termitas y el pas-
pastoreo, especialmente las familias Rhyparochromidae toreo. Probablemente estas discrepancias se deban a las
y Cydnidae. Esta misma respuesta fue hallada entre las escasas capturas de estas familias en la región norte de
chinches de la región norte de PV (Cheli 2009) y en las PV. Finalmente, también algunas otras especies de esca-
de otros ambientes áridos del mundo (Seymour & Dean rabajos incrementaron sus abundancias con la supresión
SANTIAGO CICOTTI
/ 112 /
5/
ARTRÓPODOS
del pastoreo, como Hylithus tentyroides (Tenebrionidae), los recursos. Otros factores que también podrían condi-
Cylydrorhinus sp.1 (Curculionidae) y Pselaphidae sp.1. cionar la elección de los micrositios serían la distribución
y abundancia de competidores, disminuida por el pasto-
Varios autores postulan que, esencialmente, el pastoreo reo (Lövei & Sunderland 1996).
afecta a los artrópodos de manera indirecta, modifican-
do aquellas variables que determinan directamente sus
abundancias (Lövei & Sunderland 1996; Dennis et al.
1998; Souminen et al. 2003). Entre ellas se destacan la
temperatura y humedad del sitio, la textura y el contenido
de materia orgánica del suelo y la diversidad de microam-
CONSIDERACIONES FINALES
bientes determinados por la complejidad estructural de
la vegetación (Lövei & Sunderland 1996; Souminen et al.
2003). Así el incremento de las abundancias de muchos Nuestros resultados demuestran que los artrópodos te-
taxones de artrópodos luego de la supresión del pastoreo rrestres en la RSPV son buenos indicadores de cambio
ovino en la RSPV, podría explicarse también en base a la ambiental, ya sea natural o de origen antrópico. Debido
Hipótesis de Heterogeneidad de Hábitat antes expuesta a la relevancia que tienen los insectos y arácnidos en el
(Lawton 1983; Uetz 1991; Samways 1994; Dennis et al. funcionamiento de los ecosistemas áridos, su sensibili-
1998). Pazos et al. (este libro) sugirieron que la vegetación dad a cambios en el hábitat y al bajo costo económico de
de la RSPV experimentó un período de descanso de la pre- monitoreo y su celeridad, el presente trabajo postula a los
sión de herbivoría luego de la extracción de los ovinos y artrópodos terrestres como buenos objetos de conserva-
antes del incremento y estabilización de la población de ción para el Área Natural Protegida Península Valdés y su-
guanacos, mostrando signos de recuperación luego de 5 giere su inclusión en los futuros planes de manejo de ésta
años. Además, en un estudio reciente en la región norte y otras áreas a proteger.
de PV, Cheli et al. (2016) encontraron que una menor pre-
sión de pastoreo ovino se asoció con una mayor cobertura
de herbáceas, de mantillo, de la complejidad vertical de
la vegetación y de la microtopografía del suelo. De esta
manera, la eliminación del pastoreo en la RSPV podría ha-
AGRADECIMIENTOS
ber permitido un aumento en el desarrollo y complejidad
estructural de la vegetación que incrementó la disponi- Los autores queremos agradecer al Centro Nacional Pa-
bilidad de nichos ecológicos y aumentó en consecuencia tagónico (CCT CONICET-CENPAT) y a la Fundación Vida
la abundancia de muchos grupos de artrópodos (Lawton Silvestre Argentina (especialmente a Manolo Arias) por
1983; Uetz 1991; Samways 1994; Dennis et al. 1998). proporcionar apoyo logístico, permitir el acceso a las
áreas de estudio y brindar sus instalaciones. A los pro-
Por otro lado, las mayores abundancias de otros grupos
fesionales taxónomos que generosamente dedicaron su
de artrópodos durante el período con pastoreo ovino muy
tiempo a la determinación del material entomológico co-
probablemente se deban también a condiciones ambien-
lectado: G. Flores, S. Roig-Juñent, S. Claver, P. Dellapé, D.
tales favorables para estos órdenes y familias derivadas
Carpintero, F. Ocampo, A. Lanteri, N. Cabrera, M. Ramí-
del pastoreo [por ej., coleópteros tenebriónidos; véase
rez y A. Ojanguren-Affilastro. A la Dirección de Fauna y
Cheli (2009)]. En este sentido, se ha demostrado que
Flora y a la Dirección General de Conservación de Áreas
la mayor luz incidente sobre la vegetación abierta, de
Protegidas (Subsecretaría de Turismo y Áreas Protegidas
baja altura y escasa complejidad estructural que se de-
de la provincia del Chubut) por proporcionar los permisos
sarrolla en áreas pastoreadas similares a las de la RSPV
de captura. A la Fundación Idea Wild por la donación de
incrementa la temperatura media de los micrositios, be-
parte del equipo óptico utilizado para identificar artró-
neficiando a muchos artrópodos, como por ejemplo los
podos. A todos los asistentes de campo que colaboraron
coleópteros carábidos (Lövei & Sunderland 1996; Gard-
con los muestreos y procesamiento de las muestras. Por
ner et al. 1997; Souminen et al. 2003). Al mismo tiem-
último, nos gustaría dar gracias especialmente al Gringo
po, las heces producidas por el ganado pueden servir de
Andrés Johnson, por su amistad, apoyo e inestimable co-
alimento para muchos grupos (por ej., a Scarabaeidae).
laboración. Este trabajo fue parcialmente financiado por
Éstas además pueden proveer refugios termales, ya que
el Préstamo BID-PICT 2012-2660 de la Agencia Nacional
al fermentarse liberan calor al medio, atemperando las
de Ciencia y Tecnología, el PIP 112-201101-00987 del
variaciones térmicas del sitio (Seely & Mitchell 1987;
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técni-
Parmenter et al. 1989). Por otro lado, este aumento en
cas (CONICET) y por un PPCyT 2011 de la Secretaría de
la temperatura podría incrementar la eficiencia digestiva
Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno de la Pro-
de la microflora simbiótica intestinal de muchos insectos
vincia del Chubut.
(Crawford 1988), lo que les permitiría aprovechar mejor
/ 113 /
ANEXO I - Análisis estadístico.
La riqueza encontrada en los diferentes niveles taxonómi- y diversidad de artrópodos (a nivel de órdenes, familias
cos se estudió a partir del número de taxones capturados y especies de coleópteros) difieren en función del tipo
por muestra (S), mientras que la diversidad se analizó de comunidad vegetal. Para mayores detalles referidos
mediante el índice de Shannon-Wiener calculado de la a este análisis véase Zar (2010).
siguiente manera:
Para evaluar si los cambios registrados en la riqueza,
abundancia y diversidad de artrópodos fueron significa-
tivamente diferentes entre los períodos con pastoreo ovi-
no y sin ganado se empleó la prueba “t”. Esta es un test
de hipótesis que se usa para inferir si las medias de dos
donde: H’ = índice de diversidad de Shannon-Wiener; s = poblaciones son distintas entre sí. Para mayores detalles
número de taxones hallados en la comunidad; pi = propor- referidos a este análisis véase Zar (2010). En estas prue-
ción del taxón i en la comunidad bas se incluyó la corrección de Welch si las varianzas no
fueron homogéneas para un nivel de significancia de 5%
Específicamente para estudiar el efecto de la eliminación (Everitt & Hothorn 2010).
del pastoreo ovino, también se estimó una medida de
uniformidad/dominancia en la comunidad utilizando el Los distintos ensambles de artrópodos fueron identifi-
índice de equidad de Pielou (E) calculado mediante la si- cados mediante escalamientos multidimensionales no
guiente fórmula: métricos (MDS), donde los sitios fueron ordenados en el
espacio multidimensional en base a sus similitudes (cal-
culadas aplicando el índice de Bray-Curtis sobre las
abundancias transformadas mediante raíz cuadrada).
Este método consiste en un algoritmo numérico com-
donde: E = índice de equidad de Pielou; H’ = índice de di- plejo pero conceptualmente simple, que casi no tiene
versidad de Shannon-Wiener; S = número de especies en supuestos sobre la forma de la distribución de los da-
la comunidad. tos ni sobre las relaciones entre las muestras, donde el
nexo entre el resultado final y los datos originales son
Si este índice arroja valores cercanos a 1, los taxones relativamente transparentes y fáciles de explicar. El
que componen la comunidad tienen en general abundan-
propósito del MDS es construir una configuración de
cias similares. Por otra parte, valores cercanos a 0 (cero)
las muestras en dos o tres dimensiones ordenándolas
indican que hay uno o unos pocos taxones que son muy
en función de la similitud entre los ensambles de ta-
abundantes mientras que la gran mayoría de los restan-
xones. Para más detalles véase Legendre & Legendre
tes integrantes de la comunidad presentan abundancias
(1998), Clarke & Warwick (2001), Borcard et al. (2011)
bajas o muy bajas.
y Oksanen (2015).
Para mayores detalles referidos a los índices de rique-
Las diferencias entre los posibles ensambles de artró-
za, diversidad y dominancia véase Moreno (2001), Ma-
podos asociados a las distintas comunidades vegetales
gurran (2004), Moreno et al. (2011) o visitar <http://
identificados por los MDS fueron puestas a prueba me-
www.loujost.com/Statistics%20and%20Physics/Di-
diante análisis de similitud (ANOSIM). Este es un test
versity%20and%20Similarity/DiversitySimilarityHo-
no paramétrico construido mediante un procedimiento
me.htm>.
simple de permutaciones aplicado sobre la matriz de si-
Las diferencias entre estos parámetros ambientales se militud subyacente en la ordenación o clasificación de las
evaluaron estadísticamente mediante Análisis de la Va- muestras (Clarke & Warwick 2001). Este análisis genera
rianza (ANOVA), una técnica en la que la varianza total los niveles de significancia por medio de simulaciones de
de un conjunto de datos se divide en dos o más com- Monte Carlo, examinando la hipótesis nula de no dife-
ponentes, y donde cada uno de ellos se asocia con una rencias entre sitios; para ello utiliza el test estadístico R,
fuente específica de variación. Así, mediante este análi- el cual se basa en la matriz de similitud de las muestras
sis es posible encontrar la magnitud con la que cada una y refleja las diferencias entre los sitios contrastados con
de esas fuentes contribuye en la variación total de los las diferencias entre las réplicas dentro de los sitios. El
datos. En este trabajo utilizamos esta técnica para co- valor de R es tan importante como su significancia es-
rroborar si el valor promedio de la riqueza, abundancia tadística, ya que este representa una medida absoluta
/ 114 /
5/
ARTRÓPODOS
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ARTRÓPODOS
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/ 117 /
HERNÁN POVEDANO
6
COMUNIDAD INTERMAREAL Y AVES
PLAYERAS DE PLAYA COLOMBO
Luis O. Bala1,2,3*, Ma. de los Ángeles Hernández2 tundra ártica con Tierra del Fuego, y cuya población
& Luciana R. Musmeci2,4,5 ha disminuido drásticamente, encontrándose actual-
mente en riesgo. Playa Colombo es uno de los escasos
1 - Instituto de Diversidad y Evolución Austral (IDEAus sitios del continente donde los playeros rojizos hacen
CONICET-CENPAT). Boulevard Brown 2915, Puerto Ma- parada, convirtiéndose así en un sitio clave para la
dryn (U9120ACD), Chubut, Argentina. conservación de esta especie. Por ello, junto a otras
2 - Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Nacional playas de la Península Valdés, han sido declarados de
de la Patagonia San Juan Bosco, sede Puerto Madryn. Bou-
importancia internacional por la Convención de Ram-
levard Brown 3051, Puerto Madryn (U9120ACD), Chubut,
Argentina. sar y de importancia regional por la Red Hemisférica
de Reservas de Aves Playeras. Pese a estas calificacio-
3 - Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires. Avda.
Alvear 1711, piso 3. CABA (C1014CCE). nes que obligan a los gobiernos nacional y provincial a
4 - Fundación Patagonia Natural. Marcos A. Zar 760, Puerto ejercer acciones de conservación, en la práctica, éstas
Madryn (U9120ARP), Chubut, Argentina. distan de ser efectivas.
5 - Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-
CONICET-CENPAT). Boulevard Brown 2915, Puerto Ma- Abstract. Colombo Beach is located along the coast
dryn (U9120ACD), Chubut, Argentina. of Reserva de Vida Silvestre San Pablo de Valdés. It is
a sandy beach that has an invertebrate community
* [email protected] with low richness but high species density. The most
conspicuous species are the crustacean, mainly isopods
and amphipods, one species of polychaetes, one species
Palabras clave: avifauna, conservación, intermareal, of clams and one species of snails. This community gives
migración, oferta trófica. trophic support to both, resident and migratory birds,
Key words: birds biodiversity, conservation, intertidal, and is characterized by having high species diversity
migration, trophic offer. and abundance. Among the migratory birds that stop
over, the red knot stands out. These small birds migrate
Resumen. Playa Colombo forma parte de la zona annually, joining the arctic tundra with Tierra del
costera de la Reserva de Vida Silvestre San Pablo de
Fuego. Their population has declined sharply, and now
Valdés. Es una playa arenosa que presenta una comu-
it is considered to be at risk. Colombo Beach is one of
nidad de invertebrados con baja riqueza de especies,
the few places in the continent where red knots stop
pero cuyas densidades alcanzan valores muy eleva-
dos. Las especies más conspicuas son crustáceos isó- over, hence being a key site for the conservation of this
podos y anfípodos de diferentes especies, una especie species. Along with other beaches in Península Valdés,
de poliqueto, una almeja y un caracol. Esta comunidad Colombo has been given international importance by
representa el sustento trófico de la avifauna residen- the Ramsar Convention and regional importance by
te y migratoria, caracterizada por su gran diversidad the Hemispheric Network Shorebird Reserve. These
de especies y alta abundancia. Entre las aves migra- qualifications require that the national and provincial
torias que aquí hacen parada, se destacan los playe- governments put conservation actions in practice,
ros rojizos, especie que anualmente migra uniendo la which are currently far from being effective.
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6
PLAYA COLOMBO
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6/
PLAYA COLOMBO
LUIS BALA
Como fácilmente se desprende de lo anterior, viajes mi- una población mundial estimada en 73000 individuos y la
gratorios de miles de kilómetros para aves que en su becasa de mar en 50000 individuos. El caso más crítico se
mayoría pesan 100-200 g imponen demandas enormes presenta para el playero rojizo, especie que ha visto redu-
de energía. Uno de los aspectos más destacables de sus cida alarmantemente su población en las últimas décadas.
migraciones reside en los pocos sitios donde “hacen pa- De una población total estimada en 100000-150000 in-
rada” durante sus desplazamientos. Por ejemplo, para el dividuos en la década de 1980 (Morrison & Harrington
playero rojizo (la especie sobre la que más estudios se han 1992), los valores han descendido a 18000 o 33000 in-
realizado) se reconocen alrededor de sólo una decena de dividuos, según diferentes autores (Niles et al. 2008). La
humedales donde hacen parada a lo largo del continente población en Tierra del Fuego (Argentina y Chile) esti-
americano, considerando tanto su migración hacia el nor- mada en 67546 aves en relevamientos realizados entre
te como hacia el sur (Morrison & Harrington 1992). En- los años 1982–1985 (Morrison & Ross 1989), ha dismi-
tonces es lógico pensar que aquellos sitios donde hacen nuido entre los años 2000 y 2002: de 51255 a 29271
parada presentan características extraordinarias, princi- individuos, debido a problemas en el reabastecimiento
palmente por la oferta trófica que brindan a las aves. alimenticio en Bahía Delaware (Estados Unidos) por
causas antrópicas (Baker et al. 2004). La tendencia de-
Pero, dado que las migraciones de diferentes especies clinante se mantuvo en los años subsiguientes, aunque a
de playeros son sincrónicas, en aquellos humedales que un ritmo más atenuado: 31564 playeros en 2003-2004,
utilizan como escala se congregan altas concentraciones 17653 en 2004-2005, 17211 en 2005-2006, 17316 en
de aves. Estos sitios se caracterizan por proporcionar una 2006-2007 y 14800 en 2007-2008 (Piersma 2007; Niles
oferta de alimento en calidad y cantidad óptimas para las et al. 2008).
aves en el momento en que las mismas hacen su parada.
Para comprender el valor de estos sitios existen tres as- 2) Dependencia de los humedales y de su oferta trófica.
pectos esenciales a considerar: Cada especie de playero es particularmente fiel a cada
humedal (Leyrer et al. 2006; Smith et al. 2008) que utili-
1) Las poblaciones de playeros neárticos están notable- za como parada en sus migraciones y al alimento que del
mente reducidas. El playero de rabadilla blanca presenta mismo obtiene. Respecto de su alimentación son especies
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oligotróficas, es decir, en cada sitio donde hacen parada los playeros han detectado los puntos de parada a los que
se alimentan de un abanico muy restringido de especies deben arribar ajustados cronológicamente cuando las
presa. Esta situación es consecuencia de complejos meca- presas están en su estado óptimo, reuniendo condiciones
nismos fisiológicos que han desarrollado los playeros a fin mínimas de cantidad (altas densidades), calidad (alto va-
de ajustar sus cuerpos a las exigencias de vuelos tan ex- lor energético y tamaño apropiado) y accesibilidad (deben
tensos. Como patrón general, puede decirse que previo a estar disponibles el mayor tiempo posible y, para aquellas
un vuelo prolongado los playeros aumentan su masa cor- especies que viven enterradas, deben estar a una profun-
poral por la acumulación de sustancias de reserva y por el didad accesible al tamaño del pico).
desarrollo de los músculos pectorales, corazón y riñones.
Por el contrario, reducen los órganos que le generan peso Por la dependencia de los playeros a dichos sitios puntua-
innecesario durante el vuelo, por ejemplo, los órganos les y excepcionales, éstos deben mantener sus estándares
asociados con la alimentación: disminuyen los músculos de calidad ambiental, pues basta que falle sólo uno de ellos
de las patas, usados para el forrajeo y los órganos para para que los playeros no alcancen a completar sus reque-
procesar y absorber nutrientes (estómago, intestino, hí- rimientos energéticos y así completar su migración. Estos
gado). Cabe destacar que estos órganos se reabsorben ambientes deben ser bien manejados y conservados.
hasta una mínima expresión (Dietz et al. 1999; Piersma
Para ponderar los sitios de parada, los estudios se basan
et al. 1999a; Battley et al. 2000). Respecto de esto últi-
siguiendo tres líneas temáticas principales. La primera de
mo se ha demostrado que, para diferentes especies de
ellas se centra en comprender los cambios en las abun-
aves playeras, existen relaciones muy estrechas entre el
dancias de las poblaciones de aves (predadores); una
tipo de alimentación, tamaño y complejidad del estóma-
go y longitud de intestino (Piersma et al. 1999b). Cuando segunda sobre las especies de la comunidad de inverte-
la dieta se basa en presas de cuerpo blando (por ej., poli- brados que les sirven de alimento (presas) y una tercera
quetos, conocidos como gusanos de mar) el estómago de que interprete las relaciones entre los predadores y sus
los playeros es pequeño, predominantemente glandular presas (ecología trófica).
y el intestino de corto recorrido. Por el contrario, cuando
la dieta se basa en organismos de cuerpo duro (como al-
mejas o caracoles) el estómago es mucho mayor, compar-
timentado y con su componente muscular (molleja) más
desarrollada, dado que en el mismo ocurre la molienda de LA RUTA MIGRATORIA DEL PLAYERO
los organismos que las aves playeras tragan enteros. Para ROJIZO
este patrón de dieta, el intestino presenta una longitud
relativa mucho mayor que en el caso anterior. Piersma et
al. (1999b) señalan que en especies altamente migrato-
rias, el tracto digestivo se modifica en función del tipo de La ruta migratoria del playero rojizo es una de las más co-
presas que consumirán en cada sitio donde paran. Se ha nocidas entre las especies americanas (Fig. 1). Este playe-
demostrado, para el playero rojizo, que son capaces de re- ro se reproduce en la tundra ártica canadiense, durante
ducir su tracto digestivo casi en su totalidad previo a cada los meses de junio-julio (verano boreal). Su desplazamien-
desplazamiento y que, al arribar a su nueva parada, lo re- to migratorio hacia el sur presenta una primera parada en
construyen de acuerdo a las presas que van a consumir el Archipiélago de Mingan, en el sur de Canadá; la siguien-
en dicha escala. Este proceso es una adaptación que han te escala se ubica en Surinam-norte de Brasil y desde allí,
“aprendido” a lo largo de su evolución. Debido a esto, los finalmente, se desplazan hasta Tierra del Fuego adonde
playeros resultan estrictamente dependientes para ali- arriban a fines de septiembre-principios de octubre.
mentarse de un tipo de presa que comerán en cada escala.
En Tierra del Fuego pasan el verano austral (“invernada”,
3) Vulnerabilidad de las especies de aves. Debido a lo re- según la literatura anglosajona) permaneciendo hasta fines
ducido de sus poblaciones, los playeros presentan poca de febrero, concentrándose principalmente en Bahía San
variabilidad genética. Esto se traduce en una disminución Sebastián y Río Grande (Argentina) y Bahía Lomas (Chile).
potencial de respuestas para superar situaciones de estrés
ambiental que pudiesen ocurrir en los sitios donde paran, En sus desplazamientos hacia el norte, las primeras pa-
tanto de origen natural como antrópico (Baker et al. 1994). radas significativas se registran en costas de los golfos
norpatagónicos (Península Valdés y San Antonio Oeste);
Por lo explicado precedentemente, aquellos humedales continúa en el sur de Brasil (Lagoa do Peixe), para luego
que utilizan los playeros como puntos de parada repre- proseguir su vuelo hasta Bahía Delaware (EEUU). Este
sentan cuellos de botella de los cuales depende la super- último trayecto tiene una parada intermedia para una
vivencia de dichas especies (Myers 1983; Piersma 1994, parte de la población en Maranhão, en el norte de Brasil.
2003; Bala et al. 2008). A lo largo de su historia evolutiva, Bahía Delaware es la última escala previa a su llegada a
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6/
PLAYA COLOMBO
FIG.
1
los sitios de cría, en el Ártico. Se destaca que el trayec- LAS PLAYAS DE LA PENÍNSULA VALDÉS
to de unos 8000 km entre Lagoa do Peixe y Bahía De-
laware constituye, a la fecha, el vuelo ininterrumpido
más extenso conocido para un ave por la ciencia (Niles
El primer antecedente sobre relevamientos de playeros
et al. 2010).
en la Península Valdés (PV) lo aportan Morrisson & Ross
La ruta descrita cita los puntos de mayor concentración (1989). Si bien no pudieron recorrer el Golfo San José, cen-
saron 4300 aves playeras, de los cuales 2800 eran playeros
de individuos, pero no invalida que grupos menores pue-
rojizos. Estaban distribuidos, en su mayoría, en la costa at-
dan ser observados en otros sitios de la costa. Por ejem-
lántica de la PV, fuera de los golfos.
plo, Río Gallegos, Bahía Bustamante y Punta Rasa son lo-
calidades donde pueden apreciarse estos playeros. Ante la sospecha de que los playeros podrían utilizar los
/ 123 /
FIG.
2
Figura 2. Abundancia de Darina solenoides en diferentes localidades del Golfo San José, Península Valdés. Muestreo de verano de 1992.
golfos internos de la PV, a partir de 1992 iniciamos estu- se comprobó en el otoño de 1993 en Playa Fracasso. De-
dios sistemáticos a fin de encontrar ambientes potencial- tectado este primer sitio de relevancia en la PV, se inicia-
mente aptos para ser utilizados como parada por estas ron estudios que aún continúan y que hoy nos permiten
aves. Sabiendo que estas especies se alimentan preferen- entender que dentro de la PV existen diferentes playas
temente de moluscos bivalvos (Piersma et al. 1993a,b), que sirven de sostén trófico a las aves y que su uso varía
nuestra metodología de trabajo se basó en la búsqueda de alternándose de acuerdo a diferentes factores que más
playas potencialmente aptas para sustentar aves en fun- adelante trataremos. Las playas de las que hablamos son
ción de su oferta de alimento. Así, se realizaron estudios Fracasso, Punta Conos y Blancas (cercana a Fracasso) so-
sistematizados en los intermareales de diferentes locali- bre el Golfo San José y Playa Colombo, en la costa noreste
dades del Golfo San José a fin de caracterizar las comuni- del Golfo Nuevo. Según Musmeci et al. (2012), los playe-
dades de invertebrados (Fig. 2), como potencial indicador ros alternan diariamente sus actividades entre playas, por
de oferta trófica para las aves playeras.
lo que la unidad de parada de los playeros rojizos en la PV está
Los muestreos dieron como resultado densidades real- conformada por un conjunto de playas. Ahora bien, los des-
mente extraordinarias de la almeja Darina solenoides en plazamientos más frecuentes ocurren alternando playas
Playas Fracasso y Conos, con valores de varios miles de de ambos golfos, a fin de tener más horas de alimentación
individuos/m2 (Fig. 2). Estas dos playas, vecinas y situadas aprovechando que las mareas de los mismos están inver-
en el extremo este-sudeste del Golfo San José, posterior- tidas (Hernández et al. 2010). Así, Playa Colombo es la
mente, fueron visitadas con regularidad a fin de verificar si más utilizada por los playeros rojizos por ser la única si-
eran utilizadas como parada por los playeros, situación que tuada en el Golfo Nuevo.
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6/
PLAYA COLOMBO
PLAYA COLOMBO, LA PLAYA DE SAN receptora de materiales de origen continental que llegan
a la misma por acción de la gravedad, el viento o las llu-
PABLO DE VALDÉS
vias. Los materiales acarreados son sedimentos arenosos
(de las dunas) o arcillosos (de las bardas) y también nu-
trientes y materia orgánica con origen en los organismos
Esta playa presenta forma de semicírculo, de unos 4,5 km continentales.
de extensión entre sus extremos. La playa conforma apro-
ximadamente el 50% de la línea de costa de la Reserva de El aporte continental es de suma importancia ya que in-
Vida Silvestre San Pablo Valdés (RSPV) y es la única pa- corporan a la playa elementos que contribuyen al desa-
rada conocida de playeros rojizos en el Golfo Nuevo. La rrollo de la comunidad de invertebrados que viven ente-
playa en sí es de sedimentos arenosos (principalmente rrados en el sustrato.
arenas finas) mientras que los extremos que la delimitan
son costas rocosas o restingas (Musmeci 2012). Durante
la bajamar, en toda la extensión de la playa se desarrollan Las comunidades de invertebrados bentónicos de
canales de marea, los cuales son depresiones en las que intermareal
generalmente queda agua retenida o zonas encharcadas.
Dada la poca pendiente que presenta, cuando baja la ma- Los intermareales son ambientes sumamente complejos,
rea queda al descubierto en su parte central un interma- dado que a lo largo del gradiente pleamar-bajamar, los
real que supera un kilómetro y medio de extensión (Fig. factores físicos (cobertura de agua, temperatura y dese-
3). Bordeando la playa, tierra adentro, se encuentra un cación, entre otros) tienen diferente expresión en cada ni-
sistema de dunas y de borde de meseta de unos 90 m de vel de la playa. Por ejemplo, la zona del intermareal que se
altura que conforman una cuenca (véase también Gómez encuentra cerca de la línea de bajamar, tiene muchas más
Otero et al., este libro). Por esta condición la playa resulta horas diarias de cobertura de agua que una zona cercana
FIG. FIG.
3a 3b
FIG.
3c
Figura 3. a-b) Ubicación relativa de Playa Colombo dentro de la PV (imágenes Google Earth); c) aspecto general de la playa en marea baja.
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FIG.
4
Isópodos Anfípodos
10 - 290
10 - 280 291 -700
281 -560 701 -1540
561 -830 1541 - 2400
831 - 1110 2401 - 4500
Figura 4. Distribución espacial y densidades de Darina solenoides, Travisia olens, isópodos y anfípodos en Playa Colombo. La línea izquierda
del esquema representa el nivel de bajamar. Los valores expresan ind/m2 (tomado de Musmeci 2012).
a la línea de pleamar. Por lo tanto, existe una gradación del presenta variaciones a lo largo del tiempo. Esto se explica si
impacto de los factores físicos, los cuales son máximos en se asume que cada especie es estrictamente dependiente de
los niveles altos (altura de pleamares) y mínimos en los in- las condiciones del sustrato, es decir, su hábitat. El sustrato
feriores (bajamares); en relación a esto los organismos se de Playa Colombo, tal cual se explicó más arriba, es cambian-
distribuyen diferencialmente a lo largo de la playa, según te en función de los aportes continentales: bajo condiciones
las adaptaciones propias que desarrolló evolutivamente normales la dinámica es casi imperceptible, pero ocasional-
cada especie: cada una de ellas tiene un nivel (zona) ópti- mente el acarreo de sedimentos continentales puede ser
mo donde vivir. Sin embargo, hay que dejar en claro que, significativo ya sea por vientos intensos y persistentes o bien
pese a lo expresado, la distribución de los individuos de tras una lluvia importante. De ésta manera, el aporte de ma-
una especie en un mismo nivel no es generalmente homo- teriales exógenos puede cambiar la granulometría (tamaño
génea, presentando zonas con alta y con bajas densida- de partículas) de ciertos sectores de la playa y las especies
des. Por ello hablamos de distribución “en parches”. que viven enterradas allí pueden verse favorecidas o perju-
dicadas. Para un invertebrado de unos pocos milímetros el
La presencia, abundancia y distribución espacial de las di- cambio en el tamaño del grano en la arena de la playa puede
ferentes especies en un intermareal arenoso es dinámica y significar un “cataclismo natural”. Estos cataclismos no son
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6/
PLAYA COLOMBO
poco comunes, con el consecuente impacto sobre las pobla- tiana, que a diferencia de D. solenoides, apareció con indi-
ciones de invertebrados. Cuando ocurre un evento de estas viduos aislados y en muy pocas muestras. Puede conside-
características, una especie puede aumentar rápidamente rarse como una especie rara en esta comunidad. El caracol
su densidad y/o su distribución espacial o, por lo contrario, carroñero B. globulosus presentó abundancias máximas de
llegar a reducir dichos parámetros notablemente. 21 ind/m2 y se distribuyó principalmente en el horizonte
inferior del intermareal. Travisia olens fue el principal po-
liqueto encontrado en el intermareal, con abundancias de
Las especies de la comunidad intermareal de Playa Colombo hasta 732 ind/m2. Se encontró mayormente en el interma-
real medio e inferior. Una segunda especie de poliqueto
La comunidad de un hábitat determinado alude al con- registrado fue Onuphis sp. con una distribución más aco-
junto de las diferentes especies que comparten dicho am- tada y menor abundancia (hasta 159 ind/m2).
biente y a las interacciones que puedan existir entre ellas.
Para dar un ejemplo de cómo se estructura la comunidad Respecto de los crustáceos, estuvieron representados
de invertebrados de Playa Colombo, nos basaremos en principalmente por anfípodos e isópodos de diferentes
los resultados de un muestreo realizado en febrero de especies, que tuvieron picos de densidad de 4512 y 1380
2007 (Musmeci 2012). En esa oportunidad, se considera- ind/m2, respectivamente. Como patrón general, los anfí-
ron 133 sitios de muestreo, en cada uno de los cuales se podos e isópodos se distribuyeron a lo largo de todo el in-
tomaron cuatro muestras: tres para estudios biológicos y termareal con abundancias variables, siendo el grupo de
una para caracterizar el sustrato. los anfípodos el más conspicuo y con mayores densidades
en la sección inferior del intermareal. También se registró
En Playa Colombo, se destacan como especies más cons- la presencia de un tercer crustáceo, el ostrácodo Cyclole-
picuas la almeja Darina solenoides, el caracol Buccinanops beris sp. en pequeñas densidades.
globulosus, el poliqueto Travisia olens y dentro de los crus-
táceos, los ostrácodos Cycloleberis poulseni y distintas es- La descripción de abundancias y distribución de los orga-
pecies de anfípodos e isópodos. En verdad es un interma- nismos bentónicos mencionada puede considerarse como
real con baja riqueza de especies, pero compensado con una buena representación de la comunidad del interma-
altas densidades de algunas de ellas. Las especies aludidas real de Playa Colombo. Generalizando, los crustáceos
se describen en el Anexo I. isópodos y anfípodos están distribuidos en casi todos los
sectores de la playa, mientras que D. solenoides y T. olens
en los niveles inferiores.
Densidades y distribución horizontal de los organismos en
Playa Colombo
Dinámica de la comunidad bentónica de Playa Colombo
La almeja D. solenoides ha presentado densidades muy al-
tas en los niveles medios y bajos del intermareal, contabi- A fin de comprender cómo las especies pueden variar su
lizándose parches con hasta 191 ind/m2 (Fig. 4). También densidad a lo largo del tiempo, tomaremos como ejemplo
se contabilizó una segunda especie de almeja, Tellina peti- la variación de D. solenoides y T. olens a lo largo de una serie
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cronológica. Para ello analizaremos sus densidades entre de ejemplares recientemente reclutados. Esta informa-
septiembre de 2006 y noviembre de 2008, a partir de la ción puntual ilustra las importantes variaciones en que
toma de muestras mensuales en dos sitios de la playa donde puede expresarse la dinámica de una especie.
estas especies mostraron sus mayores densidades (Fig. 5).
Independientemente de las especulaciones, en el año Como se aprecia, el número de especies que utilizan esta
2014 se realizó un muestreo equivalente al de 2007. A playa es importante. Pero, más significativo aún, es que mu-
partir de su análisis, se detectaron parches de D. solenoi- chas de ellas conviven en grandes abundancias y compar-
des que superan los 4000 ind/m2, con alta predominancia tiendo el espacio con otras especies. En resumen, encon-
trarnos con tantas especies, en altas abundancias y concu-
rriendo en un mismo sitio, es un importante indicador de
las bondades de esta playa para sustentar poblaciones de
FIG. aves (Fig. 6). Esto no es azaroso, sino una consecuencia de
5a
la altísima oferta trófica que encuentran en este humedal.
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6/
PLAYA COLOMBO
FIG.
6
FIG.
7b
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LUIS BALA
FIG.
8
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6/
PLAYA COLOMBO
Sabiendo que Playa Colombo es probablemente la más La época de nidificación se inicia en septiembre y se ex-
utilizada por los playeros rojizos dentro del sistema PV, tiende hasta principios de enero. Los individuos que aquí
nos encontramos con que esta playa resulta un enclave de se reproducen migran en el invierno hacia latitudes más
enorme importancia para la supervivencia de la subespe- templadas. Sin embargo, la presencia de esta especie en
cie. Es un cuello de botella por el que pasan las aves proce- Playa Colombo ocurre todo el año, ya que aquellas pobla-
dentes de Tierra del Fuego en su migración hacia el norte y, ciones que nidifican más al sur llegan aquí en la estación
por lo tanto, merece los mayores esfuerzos para conservar invernal (Musmeci 2005).
su calidad como sitio vital para preservar estos playeros.
FIG. FIG.
9a 9b
FIG. FIG.
9c 9d
Figura 9. Reproducción del chorlo doble collar en Playa Colombo. a) Individuo adulto. b) Trabajando en el sitio de nidificación. c) Nido. d)
Polluelo a las pocas horas de vida.
/ 131 /
Cuadro 1. Reconocimientos internacionales a los Merced a la iniciativa y gestión del Laboratorio Humedales
Humedales de Península Valdés Utilizados por Aves Playeras del CENPAT, los “Humedales
de la Península Valdés” fueron reconocidos como Sitios
Ramsar y RHRAP en 2012 (Fig. 10). En ambos casos se tra-
ta de dos subsitios, denominados Golfo Nuevo y Golfo San
Playa Colombo está incluida en el Área Natural Protegida José. El criterio de las citadas organizaciones para recono-
Península Valdés, por lo que forma parte del Sitio Patrimonio cer la nominación se basó en el cumplimiento de diferentes
Natural de la Humanidad (UNESCO) desde 1999. En adición puntos, que a continuación detallamos.
a ello, desde 2012, esta playa está incluida en áreas espe-
cíficas dentro de la PV formalmente denominadas “Hume- Para Ramsar, por el cumplimiento de los Criterios 2, 4 y 6:
dales de la Península Valdés”, categorizadas como Sitio de
Importancia Internacional por la Convención de Ramsar y Criterio 2. Un humedal deberá ser considerado de impor-
Sitio de Importancia Regional por la Red Hemisférica de Re- tancia internacional si sustenta especies vulnerables, en
servas de Aves Playeras (RHRAP). peligro o en peligro crítico, o comunidades ecológicas ame-
nazadas. La especie en peligro es el playero rojizo.
La Convención de Ramsar sobre los Humedales es un tratado
internacional aprobado el 2 de febrero de 1971 en la ciudad Criterio 4. Un humedal deberá ser considerado de impor-
iraní de Ramsar. El nombre oficial del tratado “Convención tancia internacional si sustenta especies vegetales y/o
relativa a los Humedales de Importancia Internacional, es- animales cuando se encuentran en una etapa crítica de su
pecialmente como Hábitat de Aves Acuáticas” expresa su ciclo biológico, o les ofrece refugio cuando prevalecen con-
énfasis inicial en la conservación y el uso racional de los hu- diciones adversas. Aquí se cumple ser cuello de botella en las
medales, sobre todo para conservar el hábitat de aves acuá- paradas migratorias y por ser sitio de reproducción del chorlo
ticas. Sin embargo, con los años, la Convención ha ampliado doble collar.
su alcance a fin de abarcar todos los aspectos de la conser-
vación y el uso racional de los humedales, reconociendo Criterio 6. Un humedal deberá ser considerado de impor-
que éstos son ecosistemas extremadamente importantes tancia internacional si sustenta de manera regular el 1% de
para la manutención de la diversidad biológica en general los individuos de una población de una especie o subespecie
y el bienestar de las comunidades humanas. Por este mo- de aves acuáticas. Sustenta más del 1% de la población mun-
tivo, el uso cada vez más difundido de la versión abreviada dial del playero rojizo, del playero unicolor y del ostrero, y más
del título del tratado, “Convención sobre los Humedales”, es del 10% del chorlo doble collar.
enteramente apropiado. La Convención entró en vigor en
1975, siendo la UNESCO depositaria de la misma. En enero Para la RHRAP cumple con el criterio para su nominación
de 2016 cuenta con más de 2000 humedales, 22 de los cua- como sitio de Importancia Regional por sustentar más que
les se encuentran en la Argentina. el 1% de la población biogeográfica de los playeros rojizo
y unicolor, y del ostrero austral. Aquí vale resaltar que la
Por su parte, la RHRAP es una organización de nivel continen- RHRAP no contempló la condición que la PV sustenta más
tal, creada en 1986 con la estrategia de proteger los hábitats del 10% de la población biogeográfica del chorlo doble co-
claves en el continente americano para mantener poblaciones llar, con lo cual el sitio hubiese alcanzado el estatus de Sitio
saludables de aves playeras. Para ello, propende a construir de Importancia Internacional.
un sistema de sitios protegidos a lo largo de las vías migrato-
rias. Colabora con la elaboración de herramientas científicas En los siguientes links se encuentra la información oficial
y de gestión; evalúa, califica y reconoce a los sitios, creando respecto de los Sitios Ramsar y RHRAP, así como las fichas
conciencia en el público para su conservación y genera políti- técnicas elaboradas.
cas comunes a escala continental para un manejo conservacio- https://rsis.ramsar.org/es/ris/2070
nista de estas aves que recorren todo el continente americano. https://rsis.ramsar.org/RISapp/files/RISrep/AR2070RIS.pdf
A la fecha, existen 9 sitios RHRAP en la Argentina. http://www.whsrn.org/es/perfil-de-sitio/peninsula-valdes
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PLAYA COLOMBO
LUIS BALA
FIG.
10
Figura 10. Sitios Ramsar y RHRAP de la PV, Subsitios Golfo San José (arriba en azul) y Golfo Nuevo (abajo en verde). Puede apreciarse que
Playa Colombo es la única contenida en el Subsitio Golfo Nuevo.
que sirven de hábitat para esta especie. Aunque la impor- ras (RHRAP). Las áreas protegidas están divididas en dos
tancia de Playa Colombo es innegable, forma parte de un subsitios, uno para cada golfo, destacándose que el subsi-
sistema de humedales (entre los que se cuentan playas tio Golfo Nuevo sólo incluye Playa Colombo (Fig. 10). En
Blancas, Fracasso y Conos en el Golfo San José) que han el Cuadro 1 se detallan los criterios por los cuales la Con-
sido distinguidos y protegidos por organismos internacio- vención de Ramsar y la RHRAP otorgaron las distinciones.
nales de conservación. Los humedales costeros de la PV
han sido declarados Sitio de Importancia Internacional
por la Convención de Ramsar y Sitio de Importancia Re-
gional por la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playe-
/ 133 /
CONSIDERACIONES FINALES Conservar no es sinónimo de intangibilidad, sino hacer
uso racional del patrimonio natural y cultural. Aunque
existan normas que reglamenten las actividades en el
área protegida, hasta tanto no sean una realidad los con-
Playa Colombo es un sitio que reúne condiciones singu- troles con presencia en el terreno, difícilmente se logren
lares. En su intermareal se desarrolla una comunidad de evitar las malas prácticas que hoy son una realidad.
invertebrados que sirve de sustento trófico a una impor-
tante variedad de especies de aves marinas y playeras,
entre las que se destaca el playero rojizo, cuya población
presenta riesgo de extinción. La presencia de playeros
rojizos otorga a esta playa el privilegio de ser uno de los
AGRADECIMIENTOS
pocos sitios del continente en el que esta ave hace pa-
rada durante sus migraciones. En adición a lo anterior, El trabajo realizado durante algo más de 20 años no hu-
también es digno subrayar que Playa Colombo se desta- biera sido posible sin la colaboración de más de 150 vo-
ca por ser sitio de reproducción del chorlo doble collar. luntarios que han participado del proyecto, incluyendo
Estos motivos, ente otros, han justificado el reconoci- pasantes de distintas universidades nacionales y extran-