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Biografía del Padre Piña en Zulia

El documento presenta un resumen biográfico del Padre Piña. Nació en Maracaibo en 1835 de padres maracaiberos. Quedó huérfano a los 7 años y fue criado por su abuela. Demostró desde joven virtudes como el trabajo y la abnegación. Se preparó para el sacerdocio en el Colegio Nacional y Seminario, donde adquirió una gran instrucción. Sirvió a la comunidad de Maracaibo como sacerdote por varios años.

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Biografía del Padre Piña en Zulia

El documento presenta un resumen biográfico del Padre Piña. Nació en Maracaibo en 1835 de padres maracaiberos. Quedó huérfano a los 7 años y fue criado por su abuela. Demostró desde joven virtudes como el trabajo y la abnegación. Se preparó para el sacerdocio en el Colegio Nacional y Seminario, donde adquirió una gran instrucción. Sirvió a la comunidad de Maracaibo como sacerdote por varios años.

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EL ZULIA ILUSTRADO

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ME!¥ISTA MEHSUAL
"c X 3 1

TOMO I. M a r a c a i b o : 28 de F ebrero de 1889 NUM. 3

país y de las ciudades y puertos principales de y todas las sonrisas de sus devotos hijos, p a r a
la zona costanera, Piña experimentó la suerte ofrecerlas humilde y reverente á la Reina de los
de Vargas y de muchos otros ciudadanos que Ángeles; puesto que la vida del P a d r e P i ñ a
fueron condenados por la revolución al extra­ fue el más hermoso y brillante holocausto á la
Director y Editor : B. hs0 PEZ I^IVAS ñamiento de la Patria. gloria de tan incomparable Madre.
Á su regreso en 1837, encontró ya nacido Fueron padrinos de J o a q u ín M á x i m o , Fe­
y de dos años de edad á J o a q u ín M á x i m o , el lipe Baptista, afamado y notable marino, y M i-
E l i F A E K E P IÑ A mismo que es objeto del presente escrito. cáela Piña, hermana de su padre.
Aquí ocurre proponer una corrección im­ I,a infancia de J o a q u ín M á x i m o , de e s e
portante en lo que toca á la fecha del naci­ fruto bendecido de un casto amor, fue a p a c ib l e
■ \ OS habíamos impuesto la tarea de escri­ miento del P a d r e P i ñ a . Su partida de bauti­ y tranquila; creció él entre los agasajos y c a r i ­
bir la biografía del P a d r e P i ñ a , como zo registra el aserto de que nació el 2 de No­ cias de sus padres, el arrullo con que le a d o r ­
tributo de aprecio á la memoria viembre de 1835 J P ^ 0 personas que vivieron mecían familias muy principales de la ciudad,
de tan venerable y querido sacerdote, y que así demostraban el alto aprecio q u e
para artículo de colaboración de este pe­ les merecía aquel tranquilo hogar de s u s
riódico, llamado á registrar en sus pági­ progenitores, y los exquisitos cuidados d e
nas todo lo que el Zulia ha tenido y tie­ una madre más que le deparó la Provi­
ne de notable, de glorioso y de ú til; pe­ dencia, para que en sus próximos días d e
ro, fuera de que no hemos obtenido de­ orfandad tomase sobre sí los menudos y
talles suficientes de su interesante vida, prolijos cuidados y necesidades de su vida
estamos informados de que persona más infantil, primero, y de su vida solitaria,
competente que nosotros y, por mil títu­ ascética y sacerdotll, más después.
los, más llamada á dar cima á tan noble Silveria Leiva se llamó esta generosa
empresa, se ocupa ya en escribir esa im­ y noble mujer, para quien la pobreza y
portante biografía. las fatigas de un mísero trabajo de gran-
Nos limitaremos, pues, á hacer un gerías, no fueron obstáculo para repartir
simple esbozo de este simpático persona- __ sus economías entre P i ñ a y sus hijos,
ge, que ha de vivir en la memoria de los mientras aquél tuvo necesidad de ser
maracaiberos por luengos años, en gracia ayudado para vivir en el rango en que le
de sus altos merecimientos y de sus pro­ colocaban sus relaciones sociales y la car­
badas virtudes. rera á que consagraba sus desvelos.
La orfandad de P i ñ a se consumó en
Dulce, feliz y legítimo enlace habían el año de 1843, cuando había cumplido
realizado, en esta encantada ciudad de las apenas 7 años de edad. Su delicada ma­
palmeras, un individuo de la Marina de dre rindió la vida el 7 de Febrero, y cin­
Guerra Nacional, hijo de don Joaquín de co meses después, el aflijido esposo fue á
Pifia y oriundo de Coro, llamado Anto­ buscarla, para consolarse de sus tristezas,
nio Piña, y la señorita María Juliana en el seno de Dios.
Frómesta, maracaibera, que llevaba en Quedó P i ñ a bajo la guarda de su
sus venas sangre dominicana. Dichos abuela materna, mujer enfermiza y débil,
esposos se amaban tiernamente ; y tal vez sin bienes de fortuna y sin más haberes,
contribuían á avivar aquel afecto las au­ por parte del huérfano, que la pequeña
sencias reiteradas de Piña, en desempeño suma que por razón de montepío militar
de sus obligaciones de marino y en cum­ recibía éste del Tesoro público. Esta
plimiento de las órdenes de sus superiores. precaria situación, que no podía ser apre­
Mandaba Pifia la goleta de guerra que lla­ en la intimidad de la familia, que conocieron ciada por el niño, lo fue, y en mucho gra­
maban L a A trevida, cuando ocurrieron los su­ sus costumbres, sus fiestas privadas y todos los do, por el adolescente; y es desde entonces
cesos políticos de 1835 ; revolución aquella á pormenores de su hogar, nos han asegurado que principian á tomar forma y color en su
todas luces injustificable, contra un Gobierno que no nació el 2 sino el 18 de Noviembre del pensamiento esas ideas de trabajo, de abnega­
legítimamente constituido y personificado, ade­ referido año. Esto está corroborado hasta ción, de deber y de lucha, que llenaron todo el
más, en el eminente patricio doctor José Var­ cierto punto con la circunstancia de habérsele campo de su vida.
gas. Inútilmente hemos buscado en las cróni­ oído decir al P a d r e P i ñ a , que su partida de Su adolescencia fue la hora de su prepara­
cas de aquella época la explicación del aleja­ bautizo contenía un error que él se proponía ción para la vida. Contribuyeron á formar
miento en que se mantuvo Piña, por algún rectificar ; y también con el hecho de que se le ese huerto florido, su índole sana, virginal y
tiempo, del suelo patrio y su consiguiente aban­ pusiera por segundo nombre el de Máximo, entusiasta; gran número de familias, entre lo
dono del servicio; pero se nos ha asegurado que corresponde en el Calendario Romano á más escojido y principal, que le alentaban con
que, como debía esperarse de ¡>ersona de tan la indicada fecha. tiernas manifestaciones de cariño, y entr« las
buenas prendas, él había permanecido fiel al Si esto último es lo cierto, como nosotros cuales podemos citar las familias Durán, Díaz,
Gobierno constitucional. l)e creerse es, pues, suponemos, hay que notar la casualidad que le Baralt, Armas, C elis; nuestro Colegio Nacio­
que, cuando los reformistas se endueñaron del trajo al mundo en el día en que la católica nal y más luégo el Seminario, donde adquirió
Gobierno, de las fuerzas que militaban en el Maracaibo reúne todas las flores de sus verjeles la instrucción no común que ostentó después
20 EL ZULIA I LUSTRADO

en el ejercicio de su ministerio ; los numerosos gunos años, y logró dar así á la Patria frutos de los devotos ; visitaba y consolaba á los en­
amigos de su niñez, que le rodearon siempre de sazonados de su patriotismo y de sus desvelos. fermos de su parroquia, y á la hora suprema les
aquellos prestigios que* nacen de la bondad El Hospital de Chiquinquirá fue también ayudaba á bien morir ; revivió también, en el
probada y de la justicia en acción; y, final­ para él un campo ameno donde supo recojer año de 1867, la antigua Cofradía del Sagrado
mente, su director espiritual, el Reverendo Pa­ exquisitas flores para su corona de alabanzas. Corazón de Jesús y su culto, que había caído
dre Fray Maximiano de Finistrat, que supo in­ Brotó la idea de la fundación de ese Hospi­ como en olvid o; mas en lo que fue siempre
fundirle su espíritu verdaderamente evangélico, tal del cerebro del doctor Manuel Dagnino; extremado, esplendoroso, magnífico, fue en la
é infiltrar en todo su sér aquella humildad cu­ los amigos de éste la acojieron con fervor y se propagación del culto de la Virgen M aría: de­
yos gérmenes no eran por cierto nativos en él, dispusieron á prestarle ayuda ; y, reunidos, sin voción íntima de aquel huérfano en la infancia,
pero cuyas flores, que regó siempre llanto celes­ más elementos (pie una voluntad firme, ni más revelación de una piedad sublime nacida al rie­
tial, fueron exquisitas. caudal (pie su fe, organizaron una Junta Direc­ go de las lágrimas y bajo los ardientes rayos
Vistió, muy joven todavía, el habito cleri­ tiva, acometieron la empresa y, un año más del almo sol de la esperanza.
cal y se entregó de la más completa manera á tarde, se elevaba magestuoso é imponente, en No nos dejarán mentir los ricos paramentos
los estudios y ejercicios propios del noble esta­ la Plaza de Chiquinquirá, ese edificio que todos de su templo, lo nítido y brillante de sus ador­
do á que había determinado consagrarse. Aun contemplamos hoy con noble orgullo, donde nos, las Sociedades religiosas promovidas por
es fama, entre los (pie entonces pudieron con­ se ha rendido á la Caridad un tributo constante él, y la pompa de sus fiestas que dejaban en pos
templarle, su piedad, su fervor, su exactitud y de amor al prógimo, á la Ciencia culto, y á la de sí algacom o conciertos de arpas divinas, co­
la encantadora sencillez con que daba cima á Civilización los más brillantes homenages. mo aroma^ celestiales suspendidos en el viento.
todas sus obligaciones y atendía á las múltiples El P a d r e P i ñ a fue uno de esos amigos del E l P a d r e P i ñ a desempeñó por algún tiem­
exijencias de los devotos en el templo en «pie doctor Dagnino que cooperaron con él á la rea­ po la Vicaria Foránea, y amó tánto á su parro­
estuviera por algún tienqx) adscrito, 'lodos lización de tan feliz pensamiento ; y no de un quia, que, por servirla, renunció el honor que
los Venerables Curas de esa época le aprecia­ modo cualquiera, sino consagrándole día por se le hizo de nombrársele Canónigo de la Cate­
ron en mucho; el inolvidable Padre Angulo le día, buena parte de su tiempo, todas sus in­ dral de Mérida ; y, lejos de pensar en separar­
quería como á hijo, y el Ilustrísimo Obispo fluencias y sus más generosas dádivas. De se de sus amados feligreses, buscaba en todo
señor Boset le distinguió hasta el punto de puerta en puerta reclamó de todos el óbolo de tiempo la manera de servir más y más á los
otorgarle dispensa de unos meses de edad para la caridad, y supo sufrir paciente y resignado fines de su adelanto moral é intelectual.
las órdenes mayores, y de elejirlo confesor su­ los mil sonrojos del desaire, irritado ó burles­ Ayudado de dos personas más, fundó en la
yo apenas ordenado. co, de los escasos de caridad ó de fe. parroquia la escuela que aun existe, denomina­
Luégo (pie el Hospital se abrió al servicio da del “ Corazón de Jesús” y se reservó la di­
En 1858 ocurrió la muerte de su abuela;
de los pobres enfermos, el P a d r f . P i ñ a conti­ rección superior de ella ; contribuyó, además,
pero este nuevo doloroso acontecimiento para
nuó consagrándole sus cuidados y sus desvelos á mantener en su auge y fama el colegio de
su sensible corazón, no ocasionó estrago mavor
hasta su muerte. El presidió varias veces su niñas de la “ Inmaculada Concepción y San
en sus medios de vida y de educación clerical.
Junta Directiva ; administró su Tesoro en lar­ Luis Gonzaga’ ’ , al que sirvió varias veces con
Quedó en posesión de los mismos recursos con
gos períodos ; y desempeñó con lucimiento fun­ el contingente de sus lecciones.
que hasta entonces habia contado, fuera de lo
ciones mil de las que emanan del organismo de No fue extraño el P a d r e P i ñ a á los servi­
que el servicio de la iglesia le proporcionaba
esa institución benéfica,'fundada exclusivamente cios que, como ciudadano y como hombre so­
ya, y fuera también del apoyo decidido y muy
sobre la base de la caridad diaria y pública. cial, demandaban de él la Patria y sus numero­
paternal «pie le prestaban los señores don Ma­
Vamos á encontrarnos ya con los trabajos sos amigos. Á la primera sirvió como Cape­
nuel Duran y don Manuel Armas, personas de
más lucidos, más notables y más trascendenta­ llán del hospital militar, como legislador en
connotación y valimiento en el seno de la so­
les del P a d r k P i ñ a . dos de sus Congresos nacionales y como hom­
ciedad maracaibera.
Finalizaba ya el año de 1866, cuando ocur­ bre de progreso, tomando parte activa en va
En el mismo año de 1858 recibió el grado rias empresas de utilidad común; y á los se­
rió, en 21 de Noviembre, la muerte del Cura
de Bachiller en Filosofía,- y dos años después, gundos sirvió siempre hasta su muerte con su
Párroco de Santa Bárbara, el presbítero doctor
en i860, recibió el Presbiterado de manos del apoyo, sus consejos, su persona y hasta con sus
José Antonio Rincón, hombre de grandes pren­
Ilustrísimo señor Boset, siendo sus padrinos escasos haberes. En cambio, él recibió honras
das morales é intelectuales, orador sagrado de
tres jóvenes amigos suyos (pie se preciaron de distintas que supo reservar con modestia. Es­
palabra castiza y de grande unción ; vaVón de
poderle dar, en tan solemne ocasión, una tan taba condecorado con el Busto del Libertador
ciencia y de virtudes, cuyo suave carácter, fino
clara muestra de fraternal y acendrado cariño. en tercera clase y se nos ha dicho que tenía,
trato, espíritu de progreso y celo ardiente por
La ordenación de P i ñ a , de aquel joven sin el culto católico le habían valido el cariño y además, un diploma de la Casa de Loreto.
familia y sin fortuna, de aquel huérfano (pie estimación de todos sus feligreses. Agreguemos algunas palabras más para ter­
había bebido en la copa del dolor desde sus minar estos apuntes. El P a d r e P i ñ a había
Difícil cosa era llenar cumplidamente el va­
primeros años, fue para el clero de Maracaibo, cío (pie Rincón dejaba con su muerte ; pero la nacido para la actividad, para el movimiento y
para sus amigos y para la mayor parte de las sabia Providencia, (pie todo lo depara y arregla para la lucha. Su ánimo no reposó jam ás;
familias notables de esta sociedad, una fiesta á los fines del progreso y del bien, inspiró al siempre estuvo absorbido por alguna idea ó en­
verdaderamente íntima, una fiesta floral en que señor Boset la idea de nombrar al P a d r e P i ñ a tregado 'á la realización de algún generoso
las manifestaciones del cariño se extremaron como sucesor. pensamiento; pero como era impetuoso de ca­
hasta el entusiasmo, y los corazones sintieron Interino al principio y Cura en propiedad rácter, lo que en nuestro concepto se debió,
arrebatos sublimes, y el verbo de la idea reli­ pocos meses después, P i ñ a logró ser un conti­ más que á otra cosa, á su estado celibatario,
giosa extendió sus alas de armiño sobre todos nuador feliz de los proyectos de Rincón. Éste ladeaba tarde las dificultades que se le oponían,
los espíritus para consolarlos y atraerlos. Lo y experimentaba en consecuencia todos los sin­
habia comenzado á levantar los cimientos de un
recordamos muy bien : nosotros tuvimos la sa­ templo que destinaba á sustituir la humilde y sabores de la lucha ó las amarguras de la injus­
tisfacción y la honra de concurrir á esa fiesta, fea capilla de Santa Bárbara, asiento de la ticia. Cuando se sentía agobiado bajo el peso
y cuando dimos nuestro abrazo al joven levita parroquia ; y P i ñ a comprendió que á la reali­ de las contrariedades, se le ocurría al punto
que, radiante de gozo, nos recibía entre los su­ zación de tan plausible objeto debía contraer viajar, como si le fuera necesario dar por com­
yos, discurrió por nuestro sér un no sabemos su mayor esfuerzo. Organizó una Junta de pleto la espalda al campo de la lucha para se­
qué de dulzura y de esperanza, que nos embar­ amigos que le ayudasen, y apuró cuantos medios renar el espíritu y recobrar la tranquilidad.
gó por mucho tiempo. En uno de esos viajes fue hasta Roma, donde
le sugirieron su piedad y su fecunda imagina­
¿ Era eso acaso un vago presentimiento de ción hasta lograr, como logró, coronar la obra. besó las plantas del Santo Padre y se cargó de
los frutos que habíamos de recojer más tarde Á la vista de todos está el magnífico tem­ mil preciosidades para su templo.
de su firme amistad y de su cariño ? plo de la Inmaculada Virgen, de sencilla pero Murió, por fin, el 26 de Mayo de 1888,
Y aquí principia la vida de actividad, deelegante construcción, de profundas y espacio­ victima de aguda enfermedad y cuando todavía
lucha y de merecimientos del P a d r f . P i ñ a . sas naves y con una flecha (pie se eleva á los prometía grandes cosas para la Iglesia, para la
Espíritu emprendedor, alma de suyo caritativa, aires magestuosa, como para dar testimonio, en Patria y para la sociedad.
necesitaba explayarse de maneras diversas y por ancho radio, de la cultura y la piedad de un Sus funerales tuvieron toda la pompa del
cáminos diferentes ; y así, no le bastaban esos pueblo eminentemente cristiano. dolor supremo; en torno á su féretro lloraba
trabajos tranquilos y pacíficos del nuevo estado El P a d r f . P i ñ a distribuía los srjramentos un pueblo entero, y sobre sus despojos ha veni­
sacerdotal, y le era por tanto necesario buscar con asiduidad ; reunía á los niños n el templo do cayendo sin cesar una lluvia de flores y una
satisfacción y complemento en la vida activa. y los enseñaba á orar ; se entp ¿aba pública­ lluvia de lágrimas.
Dedicóse, pues, á la enseñanza; abrió una es­ mente á todas las prácticas y á todos los ejerci­ G r e g o r i o F. M é n d e z .
cuela de niños que regentó con suceso por al­ cios piadosos que habían de satisfacer el ansia Maracaibo: 20 de Febrero de 1889.
EL Z UL IA I LUS TR ADO 21

RESEÑA H IST ÓRIC A I )esde luégo, redoblando sus esfuerzos, em­ Quedó, pues, la ermita ó capilla de Santa
prendió la tarea de llevar al ánimo de la Corte Bárbara dedicada muy^especialmente á las fun­
D EL
de España la convicción de la verdad de las ciones de la dicha Congregación ; y como des­
TEMPLO DE LA INMACULADA cosas, para restablecer la confianza de Su Ma­ de ehtonces ninguna reforma se hizo en su sen­
EN LA gestad y conseguir así se hiciese efectivo el cilla arquitectura, procedemos, según nuestro
establecimiento de la Congregación de la A r­ objeto, á dar á nuestros lectores una sucinta ex­
■BOTDJy) m M & iR M M m chicofradía. En esa obligada y penosa labor plicación del edificio, ya que hoy no existe nin­
— o-- sorprendió la muerte á Fray Justo de Valencia... guna de las partes que lo componían.
P R E L IM IN A R E S. Los redoblados esfuerzos del finado sacer­
dote no fueron estériles, pues allá por el año de
DESCRIPCION DE LA ANTIGUA C A PILLA DE

L L Á por los años de la primera mitad 1752, habiendo venido á esta ciudad la Misión SANTA B A R B A R A .

del próximo pasado siglo, se encon­ de Reverendos Padres. Capuchinos de Navarra


traba inconclusa la antigua ermita en España, el Padre Prefecto, por órgano del De una sola nave constaba este pequeño
que la piedad de los maracaiberos y Procurador General de esta ciudad de Mara- templo. Hallábase situado en el ángulo Sud—
el fervor religioso de la milicia armada en caibo y en nombre de su devoto vecindario, Este de la estrecha plaza que forman, al inter­
aquella época, habían resuelto construir en después de varias diligencias encaminadas á in­ ceptarse, las calles que llevan el nombre de
honra de la virgen y mártir Santa Bárbara. formar á la Corte de España sobre la conve­ Venezuela y Páez. Su fachada, que medía tre­
niencia y utilidad de establecer la Congrega­ ce y media varas castellanas, incluido el espesor
Los libros y documentos que hemos podido
ción, alcanzó la Real Cédula siguiente: de sus paredes, se hallaba hacia el Oeste, ó sea
consultar, no nos suministran dato alguno cier­
to sobre quién fuese el promotor de la edifica­ « E l R e y . — Por cuanto Fray Andrés de los hacia la calle de Páez. Extendíase hacia el
ción de dicha ermita; pero sí hemos tenido á « Arcos, Religioso Capuchino y Comisario de Este treinta y cuatro y cuarta varas castellanas,
« la Misión que tiene su Provincia de Navarra incluido también el espesor de paredes. Un
la vista actas que arrojan la constancia de que
el Reverendo Padre Fray Justo de Valencia, « en la de Maracaibo, me ha representado que arco separaba el Presbiterio de la nave del tem­
oriundo de España, prosiguió y llevó á término « habiendo intentado varios vecinos de aquella plo. El Presbiterio era un cuadrado, cada uno
« Capital, erijir una Congregación para el culto de cuyos lados medía doce varas castellanas
la obra, con el cristiano propósito de establecer
« de la Purísima Concepción de María Santísi- por su parte interior. Cinco altares contenia
en ella la Congregación de la Archicofradía de
« ma, á quien con este título deseaban tener esta iglesia en los primeros años : el Altar Ma­
la siempre Virgen Inmaculada Madre de Dios.
« por su Protectora, pidieron se les concediese yor, formado de un gran retablo de madera
Terminada la ermita, fue tal y tan grande
« un Religioso Misionero, á fin de formar las con filetes de muy finos dorados, ocupaba la
el entusiasmo del virtuoso sacerdote Fray Justo
« Reglas, Constituciones y modo de celebrar testera del Presbiterio ; en el centro del reta­
y el de todo el vecindario, que se celebraron
« tan Divino Misterio, y aprobados que fuesen blo se hallaba el Sagrario, de madera dorada ;
fiestas en acción de gracias al Todopoderoso y
« dichos estatutos, solicitar mi Real permiso el altar donde se reservaba el Pan Eucaristico,
se dio á la humilde capilla el nombre de B a ­
« para su establecimiento, y que admita á la ex- formado de la misma sustancia, aunque de me­
sílica, quizá si en atención al lucido número de
« presada Congregación debajo de mi Real pro- nores dimensiones que el Mayor, se encontraba
alhajas y paramentos con que el celo de aquel
« tección y amparo: suplicándome que, respec- casi en la extremidad de la pared del Sur, que
digno sacerdote había logrado enriquecerla,
« to de estar ya formadas las Constituciones en limitaba la nave del templo ; y en la parte
njás bien que al valor material de aquel senci­
« la forma expuesta, y practicadas las diligen- opuesta, simétricamente al anterior, se hallaba
llo edificio.
« cias que previenen Jas leyes sobre el asunto, el altar que contenía el cuadro alegórico del
Verificábanse estos últimos acontecimientos misterio de la Beatísima Trinidad, construido
« según todo consta del testimonio que con su
ya al finalizar la primera mitad de dicho próxi­ también de madera y con filetes de finísimos
« informe remitió el Gobernador de aquella
mo pasado siglo. dorados. Los dos restantes altares de que se
« ciudad y Provincia, sea servido de condescen-
El señor doctor don Pedro Tamarón, Pro­ ha hecho mención más arriba, fueron suprimi­
« der á esta instancia; y visto en mi Consejo de
visor, Sede vacante, prestando apoyo al lau­ dos desde muchos años antes de que hubiese
« las Indias con lo dicho por mi Fiscal, he re-
dable empeño del Reverendo Padre Fray Justo sido erijida esta capilla en templo parroquial.
« suelto conceder la mencionada licencia con
de Valencia, de establecer la Congregación
« la precisa calidad de que hayan de asistir á Todas las paredes de la ermita eran de
de la Archicofradía de la Inmaculada, im­
« todos los actos que se celebraren, un Ministro mampostería. Sus techos, que por el exterior
ploró del Soberano Pontífice la aprobación de
« mío y otro eclesiástico, en conformidad de lo eran de tejas, se apoyaban en tablas de madera,
las Constituciones, que al efecto se habían dic­
« dispuesto por la ley veinte y cinco del título y éstas, á su vez, sobre hermosas vigas ó alfar­
tado, á la vez que gracias para los fieles que se
« cuarto, libro primero de lás de aquellos Rei- das, de madera también, de las cuales se utili­
inscribiesen en la Congregación que se deseaba
« nos. Por tanto mando al enunciado Gober- zaron varias en los techos de la • nueva iglesia
establecer.
«nador de Maracaibo y demás Jueces y Justi- que hoy existe.
Así lo otorgó Su Santidad Benedicto X IV « cias, á quienes en cualquier modo tocare, y El Pùlpito era de madera, con multitud de
en su Breve de 15 de Mayo de 1750, y nom­
« ruego y encargo al Reverendo Obispo y Jue- molduras : aun está sirviendo en una de las
bró, como Director perpetuo de la Congrega­ « ces de aquella Jurisdicción, no pongan ni con- iglesias parroquiales de las que existen en el
ción, al Reverendo Padre Fray Justo de Valen­
« sientan poner embarazo ni impedimento algu- territorio zuliano. Estaba situado al bajar las
cia ; y para sostituír á éste, caso de muerte, de­
« no en el establecimiento de la Congregación gradas del Presbiterio, entre el altar de la T ri­
signó á quien desempeñase á la sazón el cargo
((referida y uso de sus Constituciones en los nidad y el arco toral.
de Prefecto de la Misión de Capuchinos en Ma­
« términos expresados, que tal es mi voluntad. E l Coro, que ocupaba todo el ancho de la
racaibo. Como era de esperarse, el Breve de
« Dado en Buen Retiro, á diez y seis de Sep- nave del templo, se apoyaba en la parte inte­
Su Santidad llenó de júbilo á todos los habitan­
« tiembre de mil setecientos cincuenta y seis.— rior de la pared del frente y en una gruesa viga
tes de Maracaibo.
« Y o e l R e y . — Por mandado del R ey nuestro de madera sustentada, á su vez, por dos fuertes
Pero - ¡ arcanos de Dios ! —Fray Justo de
« señor : Don Joachin Jp h . Vasques y M orales.» pilares de madera también.
Valencia, el sacerdote de edificante conducta,
Removida ya la gran dificultad, los fieles Tres grandes puertas de madera daban en­
el infatigable obrero, el celoso propagandista
celebraron con el mayor entusiasmo el verdade­ trada á la capilla : la mayor, que se encontraba
del Evangelio, no debía gozar de las inefables
ro triunfo de la fe religiosa y de la esperanza en la fachada principal del edificio, y dos, de
fruiciones que de antemano acariciaba, al ver
sin vacilaciones; virtudes que á la postre en­ menores dimensiones, colocadas en las paredes
el rápido progreso de su anhelada y santa
obra.... Y hubo intrigas ante la Corte de Es­ contraron su recompensa, aunque de ésta se laterales de un modo simétrico.
paña; y Su Magestad el Rey de Espr>fía y de viese privado el digno promotor de la obra. Dos rejas, de madera también, daban aire y
las Indias, por Cédula especial se dirijió al En tal estado las cosas, D o n D i e g o A n t o ­ luz al Presbiterio, y estaban colocadas simétri
Obispo ordenando á éste no permitiese que en n i o M a d r o ñ e r o , por la gracia de Dios y de la camente hacia el Norte y el Sur, en las paredes
modo alguna se tratase de la Congregación, Santa Sede Apostólica, Obispo de Caracas y respectivas. Otra pequeña reja se hallaba, á la
ni se celebrase función alguna de ella, mientras Provincia de Venezuela, del Consejo de Su Ma- altura del Coro, en la fachada de la iglesia.
no se obtuviese el Real permiso y se llenase de­ gestaí, puso auto, en ia ciudad de Caracas, La Sacristía se encontraba al lado Sur y
bidamente cuanto prescribían las leyes. con fec »a 18 de Noviembre de 1757 , mandan­ contigua al Presbiterio. Se extendía tanto co­
¡ (iolpe terrible fue éste para el humilde do cump':'.*, con las solemnidades de ley, el ci­ mo el mismo Presbiterio, de Este á Oeste, pero
Fray Justo ! Pero escudado con la virtud, su­ tado Breve »'e Su Santidad y la Real Cédula su latitud era menor. La puerta que daba en­
po recibirlo con resignación ejemplar, sin des­ que queda insérta ; .y el día 29 del mismo mes trada á la Sacristía, se hallaba en la pared del
mayar por ello en la perseverancia de su santo se dio estricto cumplimiento á lo acordado, frente hacia el Oeste ; y en el rincón que ésta
propósito. con inusitada solemnidad. formaba con la pared lateral que demoraba al
22 EL ZULIA I LUS TR ADO

Sur de la misma pieza, se hallaba la pila Ikui- espacio, en su primer piso, vino a utilizarse bo lo fijaba, hacia el Poniente, una gran caña­
tisraal, circundada por una pequeña baranda de más tarde parasituar en él el Bautisterio. Una da, que aun corre por la calle denominada hoy
madera. Para dar ventilación y luz á la -Sa­ escala de manipostería permitía el ascenso al de V argas; hacia el Norte, en la intercepción
cristía, se había colocado una pequeña reja de Campanario ; y una vez en éste, podía pene­ de dicha calle con la de P a d illa , se ve un
madera en la pared del Sur; y para comuni­ trarse al Coro por una pequeña puerta (pie co­ grueso poste de cantería que se fijó como tér­
carla con el Presbiterio, existía una puerta en municaba los dos recintos. mino del terreno concedido á los fundadores de
l a extremidad occidental de la pared que la Un pequeño ]>atio, (pie sirvió durante mu­ esta ciudad por el Rey de España.
dividía del mismo Presbiterio. chos años de Cementerio para dar sepultura á La ermita era concurrida de los Capuchinos,
E l Campanario, que se hallaba inconcluso, los cadáveres de los vecinos, demoraba al Sur que establecieron su hospicio colindando con
consistía en un ]>aredón, el cual puede decirse de la iglesia ; y hacia el frente á !a calle, tenía aquélla hacia el Este y guardando la línea de
era una continuación de la pared del frente de una puerta (pie daba entrada á dicho patio ó la calle denominada hoy de Venezueta.
la ermita, hacia el Sur. Kn la parte superior cementerio.
El respectivo grabado que acompaña á esta
del paredón había dos vanos, en los cuales se Al frente de la ermita, un poco hacia el
descripción, complementará la idea que, de la
apoyaban dos grandes campanas colgantes, y Norte y en la línea formada por la prolongación
antigua ermita de Santa Bárbara, habrán de
dos mas de éstas colgaban de una gruesa viga de las casas situadas en la cuadra oriental de la
formarse nuestros benévolos lectores.
de madera, á la altura de las dos dichas ; viga calle de Páez, existían tres grandes cruces de
afirmada perpendicularmente a la dirección ó madera, sobresaliendo la del centro, levantadas
plano del j»redón ya mencionado, y la cual sobre peanas de cantería, simbolizando el Cal­ ERECCION DE LA PA R R O Q U IA DE SANTA BA RB A R A .

formaba, con la j>ared del Sur del templo y una vario, el cual, como es costumbre de los pue­
vigueta hacia el Este, un cuadrado al que ser­ blos cristianos, se encontraba fuera de poblado, « En la ciudad de Maracaibo á siete de Ju-
vían de a]X>yo jiaredes de manipostería, cuyo pues el límite de la antigua ciudad de Maracai- « nio de mil ochocientos seis, Su Señoría Ilus-

"M A R A C A IB O . — V is t a de la a n t ig u a c a p ill a de S a n t a B á r b a r a .

« trísima el señor doctor don Santiago Her- « y erijir como por este presente auto erije los « tualmente administran los Tenientes Curas
« nández Milanés, dignísimo Obispo de esta « tres curatos, con arreglo al Plan propuesto « (pie allí asisten, esto es, desde el fin de la de
«Diócesis, del Consejo de Su Magestad, dijo: « por dichos Curas actuales, debiendo quedar « Santa Bárbara de Oriente á Poniente, hasta el
« Que habiendo visto los autos promovidos por « por territorio á la parroquial de San Sebastián, « fin de la feligresía, y de Sud á Norte, desde
« los dos actuales Curas Rectores de esta Iglesia « que debe ser la Matriz, todo lo (pie actual- « las aguas de la Laguna, hasta el fin antiguo de
« Parroquial (la Matriz de esta misma ciudad ), « mente administran de esta iglesia los propios « todo el Curato. Y declaraba, y declaró (para
«don Juan Antonio Troconis y doctor don « Curas, á escepción de la cuadra antes de lle- « el tiempo de la vacante de uno de los presen-
« Jo sé Hipólito Monsant, sobre que verificán- « gar á la iglesia de Santa Bárbara, caminando « tes Curatos) dichas tres iglesias por verdade-
■ dose la vacante de uno de los Curas (pie ob « calle derecha de la plaza principal á ella (ó « ras Parroquias, y como tales, puedan teñer y
« tienen propiedad, se suprima y divida toda la « sea hasta llegar á la actual calle de Vargas) «tengan ^ilas Bautismales, Libros Parroquiales
«feligresía de esta ciudad y su jurisdicción, for- « y su campo correspondiente. A la iglesia ó « y touu lo demás concerniente al Ministerio y
« mándose tres, que son los (pie se juzgan pre- « parroquial de Santa Bárbara dentro de la « pie usen las Iglesias Parroquiales por dere-
« cisos por ahora, para la más cómoda admi- « ciudad se le asigna por feligresía lo compren- ho, uso y costumbres, y sus Párrocos pro-
«nistración y provecho espiritual de los fieles, « dido en tres cuadras de Oriente á Poniente, « pietarios ó interinos puedan ejercer y ejer-
« y después de tomadas todas las noticias nece- « que se comenzarán á contar en la calle e la «zan, como propios, todas las funciones de su
« sarias para el efecto, y obtenido el consenti- « Cañada (hoy de Va/xas), que la debe • ividir « Ministerio, diciendo Misa en los días festivos,
« miento y anuencia del señor Gobernador, vi- «de la Matriz (las tres cuadras hacia el Po- « aun de un precepto, aplicándola pro Populo,
« ce-Patrono Real de esta Provincia: usando « niente terminaban en la actual cal'.e uel M i- «expliquen la divina palabra, y administren
« de las facultades que por derecho le corres- u lagrii), y de Sud á Norte, desde la Laguna por « todos los sacramentos de su jurisdicción hasta
« ponden, Su Señoría Ilustrísima determinó su- « las mismas calles línea recta hast••. ei fin anti- « el del matrimonio inclusive, y hagan todo lo
■ primir, como suprime perpetuamente para «guo del curato. A la iglesia de San Juan de « que han hecho, podido y debido hacer por
« cuando vaque, uno de los curatos (pie vaque, « Dios se asigna por feligresía todo lo que ac- « derecho, uso y costumbre los demás Curas
EL ZULIA I LUS TRADO 23

« Rectores, y puedan llevar y lleven todas las * y cumpliendo con las demás obligaciones de presar el carácter con que lo efectuaba; pero
« rentas, derechos y emolumentos que les cor- « tales feligreses, y le contribuyan, y asistan como dicha copia está inserta en el Libro de
« responden, arreglándose á las Constituciones « con todos los derechos parroquiales, rentas y Gobierno que existe en la parroquia de Santa
« Sinodales de Caracas, uso y costumbre de «emolumentos que por su oficio le tocan. Bárbara, y como en los demás libros de la mis­
« este Obispado. Y para la Congrua Sustenta- « Que esta erección se publique en uno de los ma parroquia, muy principalmente en el desti­
« ción de cada Párroco en el mismo caso de * tres primeros días festivos siguientes, y qué á nado para asentar las partidas de bautismo, di­
« vacante, cuando se ponga en práctica esta «su tiempo se copie en los Libros Parroquiales cho sacerdote figura como Cura propio de la
«erección, señalaba las obvenciones de sus res- « de cada iglesia. Y por este que Su Señoría parroquia, con referencia á la fecha de treinta
«pectivos feligreses, las primicias de todo el « Ilustrísima proveyó, así lo dijo, mandó y de Enero de mil ochocientos ocho, es induda­
« territorio que está hoy sujeto á la Matriz, que « firma por ante mí el presente Secretario de ble que la condición que impedía llevar á cabo
«se rematarán ó arrendarán, dividiendo su im- « Cámara y Visita de que certifico. — S a n t i a - la erección de la parroquia de SaDta Bárbara,
« porte por partes iguales, entre los tres Curas, « g o , O b is p o d e M é r i d a d e M a r a c a i b o . —An- según el Decreto respectivo, había desapareci­
« y los diezmos de toda la jurisdicción, de los « te m í: Doctor M ariano de Ta/avera, Secreta- do para aquella fecha, y que el mencionado
« que sin tocar en la señor presbítero Juan
« cuarta del Sacristán Antonio Faría fue el
« mayor que se le con- primer Cura propio de
« servará integra en este Santa Bárbara. Á esta
« ramo, se harán tres consecuencia autoriza,
« partes iguales, de las además, el Decreto del
«que se darán dos al señor Provisor, Vicario
« Cura de la Matriz, y Capitular y Gobernador
« la otra se dividirá en- de este Obispado, Sede
« tre los de Santa Bár- vacante, fecha primero
« bara y San Juan de de Abril de 1835, don­
« Dios, todo con arreglo de alude al fallecimien­
« al auto de catorce de to del Venerable Cura
« Mayo último. Que pa- Faría, al proveer de
« ra beneficio de los fie- nuevo en propiedad di­
« les avecindados en la cho beneficio eclesiásti­
« parte de San Juan de co. Así consta en el
« Dios, se ponga ahora Libro de Gobierno que
« en aquella iglesia Pila existe en la parroquia
« Bautismal, y se admi- Sin ninguna altera
« nistren por aquellos ción continuó la capilla
« Tenientes Curas todos de Santa Bárbara, ya
« los sacramentos, de- erijida en templo parro­
« biendo uno de los Cu- quial, bajo la adminis­
« ras Rectores asistir á tración del referido se­
« predicar y explicar la ñor presbítero Juan A n­
«doctrina, por lo me- tonio Faría, hasta el día
« nos cada quince días, seis de Noviembre de
« y se formarán Libros mil ochocientos diez y
« Parroquiales intitula- nueve, última fecha que
« dos D e la vice-P arro- arrojan los libros parro­
« quia de San Ju a n de quiales en que inter­
« D ios, en que los Te- viniera personalmente
« nientes de Curas apun- aquel sacerdote. Des­
« ten todas las partidas, de entonces la admi­
« con la debida separa- nistración de la parro­
« ción y claridad: sien- quia vino desempeñada
« do de cargo de los Cu- por varios Tenientes de
« ras Rectores revisar á Cura, hasta el día diez
« menudo dichos Libros y seis de Setiembre de
« enmendar y correjir lo mil ochocientos veinti­
«que no fuere con la trés, en que aparece en
« debida puntualidad, los mismos libros figu­
« como que son los res- rando, como Cura in­
« ponsables de todo has- terino, el señor presbí­
« ta la vacante. Que tero maestro José de
« verificada ésta, el Cura Jesús Romero.
« que quedare deba cui- Según informes fide­
« dar de que se adminis- dignos que hemos po­
« tren bien los dos nue- dido obtener, el Vene­
«vos Curatos de Santa rable Cura Faría, á cau­
J V r A C A IB O . — P la z a d e l P a d re P lA a .— V is ta d e l n ue v o t e m p lo d e la I n m a c u la d a .
« Bárbara y San Juan de sa del quebranto de su
« Dios, hasta que se verifique su provisión ó se « rio de Cámara y Visita. — Concuerda con el salud, tuvo que separarse por largo tiempo de
« determine otra cosa por quien corresponda. « auto original de su asunto, á el que me remito. esta ciudad ; y así se explica la no menos larga
« Que desde ahora y para cuando tenga efecto « Maracaibo : Julio diez de mil ochocientos interinaría que desempeñó el señor presbítero
« lo dispuesto en este auto, Su Señoría Ilustrí- « seis años : Jo sé de la M erced Urdaneta, No- ■ maestro José de Jesús Romero, quien adminis­
« sima declara las dichas tres Parroquias absolu- « tario Público. — Es copia de su original á tró la parroquia hasta el día diez y ocho de
« ta y totalmente independientes entre sí, ?re- «que me remito, y en cumplimiento de lo man- Abril de mil ochocientos treinticinco, en que
« gando á cada una de ellas los territorios res- «dado por Su Señoría Ilustrísima he copiado el fue sostituído por el señor presbítero Juan de
« pectivos, según queda delineado, y señaló por «presente en Maracaibo á cinco de Febrero de Dios Castro, nombrado en propiedad por De­
<feligreses á todos los fieles habitantes y mo­ « mil ochocientos y ocho años. — (Firmado) creto del día primero del mismo mes, según se
jí* radores, y mandó que todos y cada uno de « J u a n A n t o n io F a r í a . » ha dicho más arriba.
ello%jreconozcan y respeten á su respectivo Ninguna modificación se hizo tampoco en
% o por su verdadero y propio Pastor, y ('orno observarán nuestros lectores, el día la arquitectura del templo durante esa larga
‘t&Q reciban de él los Santos Sacramen- cinco .. ■ Febrero de mil ochocientos ocho cer­ interinaría.
R itien d o como es debido á su propia tificaba copia del acta que precede el señor Para llevar al ánimo de nuestros lectores el
4
, ' ^ Siia, oyendo Misa y la divina palabra, presbítero Juan Antonio Faría, aunque sin ex­ convencimiento de que nuestras apreciaciones
24 EL ZULIA I LUSTRADO

precedentes, respeto al primer Cura de Santa « cual linda con el Presbiterio del indicado dirijirse al Prelado diocesano impetrando el
Bárbara, no son infundadas, vamos á copiar « templo : y 20 Que el área ya expresada, á la ]>crmiso para proceder á los trabajos de reedi­
aquí las palabras en que está concebido el cita­ « vez que nada produce á favor de las rentas del ficación. Representó, en efecto, por escrito
do Decreto del Siqierior eclesiástico : « Colegio Nacional de Maracaibo, á cuyo esta- fecha 10 de Enero de 1861 ; y para mejor in­
« blecimiento ]>ertenece hoy, ella puede servir forme á nuestros benévolos lectores, queremos
« Nos, el presbítero Antonio María Roma-
« para dar más extensión al templo que se des- remitirles á las propias actas que en el Libro de
» na, Prebendado de la Santa Iglesia Catedral* Gobierno de la parroquia de Santa Bárbara,
« tiñó para parroquia de Santa Bárbara, forman-
« Provisor, Vicario Capitular v Gobernador de están certificadas por el mismo señor presbíte­
11 dose un edificio capaz de contener los fieles
« este Obispado, Sede vacante, etc. — A vos. el ro doctor José Antonio Rincón, las cuales son
« que se congreguen en dicho templo, decretan :
«amado en .Cristo, presbítero Juan de Dios
ti Articulo único. Se destina á favor de la par- del tenor siguiente :
« Castro, nuestro domiciliario, salud en el Se­
« roquia de Santa Bárbara de la ciudad de M a-
ti flor. — Por cuanto por fallecim iento d el presbi­ « Mérida : 20 de Enero de 186 1. — Persua-
11 racaibo, el área del antiguo hospicio de Capu-
ti tero señor Ju a n Antonio P a ría , se /talla vacan- « didos de la urgente necesidad de la reedifica-
« chinos (pie allí había, con el objeto de exten-
« te e l beneficio curado de la parroquia de Santa « ción del templo de la parroquial de Santa Bár-
« der ó dar más capacidad 9 referido templo,
« bara en la ciudad de Maracaibo, según se ex-
« B árbara en la ciudad de M aracaibo, para cu­
« cercenándose por consiguiente esta finca de las
lt ya provisión se expidieron edictos convocato­ « presa su Venerable Cura, concedemos nuestra
« cpie forman las rentas del Colegio Nacional de
ti rios, según lo dispone el Santo Concilio de « licencia al efecto ; y damos facultad al Cura
« la expresada ciudad de M aracail» .— Dado en
« Trento y la ley del Patronato eclesiástico « exponente para (pie pueda imponer la primera
« Caracas á 18 de M ayo de 1 8 5 5 , afio 26 de la
« mandada á oliservar en esta República, con « piedra, ajustándose en todo á las rúbricas del
11 L e y y 45 de la Independencia.— E l Presiden-
« competente y perentorio término, dentro del « Ritual Romano, y luégo estampando el acta
« te del Senado: Ju a n H ila r io , Obispo de M é -
« cual hicisteis oposición y pasado fuisteis sino- « de la solemne y sagrada ceremonia en el Libro
« rid a . — E l Presidente de la Cám ara de R e-
« dalmente examinado y aprobado, nominado y « de Gobierno, con iiuerción del presente De-
« presentantes : J . I,. Aris.m f.ndi.— E l Secreta-
« presentado por el sefior vice-Patrono de la « creto, para la debida constancia en todo tiem-
« rio del Senado : J . A . Pérez. — E l Secretario
« provincia de Maracaibo, en catorce de Marzo « po. Dejamos á la prudencia del mismo Pár-
« de la Cám ara de Representantes : J . P a d illa . « roco lo demás concerniente y el reservar aquel
« de mil ochocientos treinta y cinco, en cuya
« — C a racas: 24 de M ayo de 1 8 5 5 , año 26 de la
« consecuencia procedimos, previa la absolu- « local tpie fuese necesario para la celebración
« L e y y 45 de la Indei>endencia. — Ejecútese.
« ción de censuras, á daros colación é institu- « de los divinos oficios, mientras se concluye el
« Jo sí: T. M o n a ca s. — Por Su Excelencia, el «nuevo tem plo.— J u a n H i l a r i o , O b is p o d e
« ción canónica del mencionado beneficio de la
« Secretario de Estado en los Departamentos
« parroquia de Santa Bárbara, por medio de « M é r i d a . — Por mandado de Su Señoría Ilus-
« del Interior, Justicia y Relaciones Exterio-
« vuestro apoderado el presbítero señor Tomás «trísima: Tomás Zerpa, Secretario.»
« r e s : F ra n c isc o A r a n d a .»
« Espina, como todo consta de su expediente...» « L a Junta Directiva de la Fábrica del Tem-
En este estado las cosas, el proyecto sobre « pío dedicado á la Inmaculada Concepción de
queda, pues, en nuestro concepto, duda
construcción de la nueva iglesia ocupaba ya « la Santísima Virgen María, por sí y á nombre
¿n*a de que el señor presbítero Faria fue el
los ánimos, no sólo de los feligreses de Santa « de los demás vecinos de Maracaibo, lega á la
^quner Cura propio de Santa Bárbara, y de
Bárbara, sino también de la mayoría de los « posteridad el presente monumento de su celo
que; á pesar de la interinaría desempeñada por
moradores de la ciudad de Maracaibo; pero « por la Santa Religión que heredaron de sus ma-
el sefior presbítero maestro José de Jesús R o ­
inconvenientes de difícil remoción para el se­ « yores y de su amor á sus caros descendientes. »
mero, el sefior Cura propio conservó su carác­
fior Cura Castro, retardaron el principiar la
ter, sus fueros y sus prerrogativas de tal, hasta « En la ciudad de Maracaibo, á diez de
fábrica por algunos afios más.
el día de su fallecimiento siendo desde enton­ « Marzo de mil ochocientos sesenta y uno, reu-
ces qu»esos privilegios [jasaron por derecho al Promovido el señor presbítero Juan de Dios
« nido en uno de los salones del Colegio Nacio-
Castro al Curato de la parroquia Matriz de esta
sefior Cura interino. « nal un numeroso concurso de padres de fami-
misma ciudad el día 15 de Julio de mil ocho­
Posesionado el sefior presbítero Juan de « lia y entre ellos el Venerable señor Vicario
cientos sesenta, fue nombrado interinamente
Dios Castro, del Curato de Santa Bárbara des­ «Juan de Dios Castro y el señor Cura dé la
para desempeñar la parroquia de Santa Bárba­
de el mencionado día 18 de Abril de 1835, «falesia parroquial de Santa Bárbara, doctor
ra el señor presbítero doctor José Antonio
como dicho señor Cura fuese observando que « José Antonio Rincón, presidido el acto por el
Rincón, quien tomó posesión el mismo expre­ «señor Gobernador de la provincia, José Ani-
el feligresado aumentaba en el número de con­
sado día 15 de Ju lio ; y abierta la oposición á
currentes á la igleiia, y (pie ésta, por pequeña, « ceto Serrano, para acordar lo conveniente á
este beneficio, lo obtuvo en propiedad el mis­ « la edificación de un nuevo templo que sostitu­
era incapaz de contenerlos ; á la vez que el
mo señor presbítero doctor Rincón, habiéndo. ii ya la capilla (pie sirve hoy de iglesia en la
culto demandaba ya un templo de mejor gusto
se posesionado con tal carácter el día veinte de « enunciada parroquia de Santa Bárbara ; Su
arquitectónico, según las exijencias del vecin­
Enero de mil ochocientos sesenta y uno.
dario y la man lia de la civilización en la ciu­ « Señoría, tomando la palabra, expuso el objeto
dad de Mara-aibo, se dio á pensar seriamente Las circunstancias políticas del país no eran « de aquella congregación y excitó vivamente el
en el ensanchamiento de la pequeña iglesia, ya á propósito para emprender desde luégo la fábri­ « sentimiento religioso y las afecciones del pa-
<jue había tenido la satisfacción de ver que las ca de la nueva iglesia; y así el Venerable Cura « triotismo en los concurrentes para la coopera-
festividades religiosas que se celebraban en la doctor Rincón, aguijoneado por sus propios « ción de tan interesante obra, dado que el tem-
parroquial de su cargo, habían alcanzado pom­ deseos, procedió desde muy al principio de ha­ « pío actual por su notable pequefiez y su infor-
pa y solemnidad dignas de todo elogio en ber aceptado el Curato á hacer á la antigua « me estructura, se halla muy lejos de corres-
aquella época. capilla algunas reformas, que dieran al edificio « ponder á las necesidades de los fieles, á las
un asjjecto menos desagradable. Así se le vio « exijencias de una capital como Maracaibo y
Dirijiose, en consecuencia, con multitud de
cubrir el Campanario, sin emplear en la cubier­ « á la elegancia y exquisito gusto que diseñan
parroquianos suyos al Soberano Congreso de la
ta suma de gran importancia, por cuanto era « todas las creaciones del Catolicismo. La
Nación, y éste, por Decreto legislativo de 24
provisional; aprovechar la parte del espacio « concurrencia toda manifestó hallarse penetra­
de Mayo de 1855, dijo:
tpie en su primer piso abarcaban las paredes li da de la firme resolución de cooperar por su
« E l Senado y Cámara de Representantes tpie servían de apoyo al Campanario, adonde « parte, haciéndolo valer en particular con sen-
« de la República de Venezuela, reunidos en situó desde entonces la Pila bautismal, de una « tidas expresiones los señores ingeniero José
* Congreso : Vista la solicitud del Venerable manera muy decente ; y colocar en la nave del « Miguel Crespo, Juan Francisco Troconis,
« Cura y otros feligreses de la parroquia de templo dos altares más, uno con destino á la « Francisco Blas Fernández, el maestro albañil
« Santa Bárbara de la ciudad de Maracaibo, efigie de Cristo en la Columna, y el otro á la « Francisco María Pulgar y el mismo señor Vi-
« para que se adjudique á dicha parroquia el imagen de San Juan Evangelista. También « cario, quienes en sus respectivas manifestacio-
« área que linda con su Presbiterio y que perte- aumentó la capacidad de la iglesia con una « nes disertaron sobre la manera con que haya
« necia al antiguo hospicio de Capuchinos de la pieza construida á teja vana; pieza (pie demo­ «de edificarsela obra, si de horconería ó de
« misma ciudad, cuya finca, aunque nada produ- raba al costado Sur de la nave del templo, en­ « manipostería. En este estado, y no obtenién-
« ce por el estado de deterioro en que se en­ tre i*l Bautisterio y la Sacristía, y que podía «dose avenimiento sobre este punto, Su Sefio-
ti cuentra, pertenece hoy á las rentas del Colegio dar abrigo debajo de su sombra á un gran nú­ « ría el Gobernador propuso se nombrara una
« Nacional establecido allí ; y considerando :— mero de personas. « Junta Directiva de la Fábrica, cuyas atribu-
« 19 Que el templo de Santa Bárbara que sirve Pero el espíritu de progreso, (pie desde « dones, como lo indica su título, fueran las de
« de parroquia de este nombre en la ciudad de temprana edad fue un distintivo de este impor­ « entenderse en la construcción de la obra, for-
.« Mararaibo es sumamente estrecho, y que no tante hijo de Maracaibo, le impulsó irresisti­ « ma (pie del>a dársela, dimensiones, medios de
« hay otro terreno donde pueda extenderse sino blemente á acometer la obra de reedificar la « colectar los fondos necesarios, etc.; y (pie en
• el área del antiguo hospicio de Capuchinos, la iglesia de su cargo; y en consecuencia resolvió «cuanto á la cuestión promovida, la dicha Jun-
EL ZULIA I LUSTRADO 25

« ta la estudiase con toda la madurez posible, « al bajar á la tumba, ella será un néctar para « J u a n H i l a r i o , O b is p o deM é r i d a . — Es copia
« de modo que en la oportunidad de otro con- « nuestros corazones ulcerados por mil males « exacta de su original. (Firmado) J o s é An-
« curso igual al presente, expusiese si la mam- « que hóy nos aquejan y contristan. — Maracai- « t o n io R i n c ó n .»
« posteríá ó la horconería era preferible y las « bo : á diez y nueve del mes de Marzo, día de
Quedaron, pues, dilatados los límites del
« razones que favorecieran una ú otra medida, « la festividad del Patriarca San José, mil ocho-
territorio de la parroquia de Santa Bárbara, los
« para la acertada decisión de los vecinos reu- « cientos sesentidós de nuestra éra.—Jo sé Anto-
cuales se hallan, por virtud del anterior De­
« nidos. Estúvose por ello, y procedióse desde « nio Rincón.— Antonio Jo sé Urquinaona.— E u -
creto, determinados hacia el Poniente, por la
« luégo á la elección de los miembros de la « subía Pérez Pérez.—Pedro Socorro.—Jo sé M i- calle que lleva hoy el nombre de Ayacucho.
«Junta, que sucesivamente recayó en los sefio- «gtiel Crespo. = Es copia exacta de sus origina­
Sólo resta precisar las respectivas dimen­
«res Venerable Cura de la misma parroquia, l e s . — (Firmado) J o s é A n t o n io R i n c ó n .»
siones de la parte que del nuevo templo quedó
«doctor Antonio José Urquinaona, ingeniero
construida durante la época del Curato des­
« José Miguel Crespo, Eusebio Pérez Pérez y
ENSANCHE DEL TE R RIT O R IO PA R R O QU IA L DE empeñado por el progresista, talentoso, ilustra­
« Pedro Socorro, con lo cual Su Sefioria decla-
SANTA B A RB A R A . do y honorable señor presbítero doctor José
« ró suspendido el acto.»
Antonio Rincón, ‘quien apenas ejerció seis años
« En nueve de Abril del mismo año, previa Antes de proceder’ á determinar la exten­ el Ministerio parroquial de Santa Bárbara; ha­
« nueva convocatoria de los vecinos, la Junta sión ó medida de la parte del nuevo templo biendo bajado á la tumba el día 21 de Noviem­
« Directiva presentó el resultado de su comi- construida durante el Curato del señor doctor bre de 1866, después de larga y penosa enfer­
« sión ; y aun cuando con valiosas razones ex- Rincón, para no cercenar en nada que sea im­ medad.
«puso la misma Junta ser preferible la obra de portante, la historia del desenvolvimiento de
« horconería á la de manipostería, ora porque de esta parroquia eclesiástica, queremos insertar DETERMINACION DE LA PA R T E DEL NUEV3
« así quedaría el edificio tan sólido cual si fuera el Decreto del Prelado diocesano sobre ensan­ TEMPLO QUE D EJO CONSTRUIDA EL S EÑOR PRESBITERO DOCTOR

«de cantería, ora porque se economizaría la che del territorio parroquial de Santa Bárbara. JO SE ANTONIO RINCON.

« mitad del tiempo y el dinero; la población Ese Decreto es como sigu e:


« en su mayoría desechó tal proyecto, clamando La pared del fondo de la Sacristía hacia el
« Mérida: 29 de Marzo de 1865.— Gobierno Este, la cual sirve de límites al edificio todo, en
«por la mampostería. Accedió la Junta; y
« del Obispado.— Al Venerable Cura de la par- la expresada dirección ó rumbo.
«competentemente autorizada para proveer lo
« roquia de Santa Bá,rbara.—En esta fecha he-
« conveniente al comienzo del edificio sagrado, L a pared exterior lateral, que está hacia el
« mos dictado un Decreto del tenor siguiente:—
« publicó el programa que impreso se adjunta á costado del Norte y limita por este rumbo las
« Nos, doctor Juan Hilario Boset, por la gracia
« la presente relación (no existe agregado el naves y la Sacristía de la iglesia; esta pared se
« de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Obispo
« impreso); en el que disponiéndose como acto extendía solamente hasta el alféizar oriental de
«de,M éridade Maracaibo etc.— V ístala exci-
« iniciativo la solemne bendición y fijación de la reja que se encuentra próxima á la puerta
« tación que con motivo de la vacante ocurrida
« una cruz demarcatoria del sitio que ocuparía traviesa, y tenía, además, construido el a s is t o
« en la iglesia parroquial de San Juan de Dios
« el edificio, se multó la población entera con del vano de dicha reja. • Veintinueve ip^trqb
«por el fallecimiento de su digno párroco pres-
« la limosna diaria de un décimo de real, aparte medía la referida pared, desde su origen,,
« bítero José de Jesús Romero, nos hace la
«de las donaciones gratuitas con que los v éd ­ que sirve de fondo á la Sacristía, hasta el men­
« Asamblea Federal del Zulia por conducto del
enos quisiesen favorecer la empresa.» cionado alféizar, más un metro y cincuenta
« ciudadano Presidente de aquel Estado, di-
centímetros, de que constaba el asiento del
« El veintiséis de Mayo del mismo año tuvo « rijida á pedir el ensanche en lo eclesiástico
enunciado vano.
« lugar la ceremonia enunciada, con una solem- « de los límites de la parroquia de Santa Bár-
« nidad particular. Al día siguiente empezó á La pared exterior lateral, que se halla hacia
« bara, uniformándolos con los que se le han
« colectarse la limosna; con ella se costeó la « demarcado en lo c iv il; vistas también otras el costado del Sur y sirve de límite píér este
« demolición de los escombros que ocuparan el «solicitudes presentadas en distintas épocas por rumbo á las naves y á la Sacristía del Tem plo;
« sitio consabido; y con ella se dio principio á « diversos vecinos y apoyadas por las autorida- pared que medía veintisiete metros de longitud,
« la obra hasta ponerla en el estado en que hoy «des de Maracaibo, á que por entonces no pu- desde la que está al fondo de la Sacristía hasta
« se encuentra circuida ya por los cimientos y « dimos dar curso por graves motivos que obra- tocar con el muro de la antigua Sacristía de la
capilla destruida.
« notablemente levantadas las paredes del Pres- « ban en nuestro ánimo ; y considerando que es
« biterio, Sacristía y parte del cuerpo del tem- « llegado el caso de extender los límites de la. Todas las paredes que forman el Presbiterio
«plo. En este estado, de conformidad, con « indicada parroquia, ya por ser muy reducido y las intermedias de la Sacristía, se hallaban
« las sagradas rúbricas, bajo los auspicios del « el territorio que actualmente tiene y corto el también levantadas á la misma altura que las
« Sér Supremo, cuyos-auxilios imploramos para « número de feligreses que encierra con respecto anteriormente mencionadas. '
« la feliz edificación de esta nueva Jerusalén mi- « á las otras de la ciudad, ya por ocupar una La altura de toda la parte construida enton­
« litante, é interponiendo la mediación podero- « posición central, ceñida por jurisdicciones ces, no pasaba de cuatro metros sobre el nivel
« rosa de la Santísima Virgen María, procede- « extrañas y sin espacio desocupado para en- del suelo; y sólo el vano de la puerta de la
« mos á la colocación de la piedra fundamental, « sancharse por otra parte, al paso que la de Sacristía, que se halla en la pared exterior del
« haciendo de funcionante el Párroco de la mis- «San Juan de Dioses la más poblada de las Sur, estaba cerrado con su clave.
« ma iglesia, y de padrinos los cuatro miembros « tres de la ciudad, y su territorio se extiende á Aunque no hemos podido obtener compro­
« de la Junta, que con él suscriben. Plegue al « larga distancia. Por estas razones, y aten- bante alguno de las sumas invertidas en la
« Cielo que el presente monumento, que hoy « diendo al bien espiritual de las almas, á la có- construcción de esa parte del nuevo Templo,
«depositamos en lo recóndito del lugar santo, « moda asistencia á la propia parroquia, á la con todo, hechos los convenientes cálculos, y
« salga de aquí, no afecto del genio maléfico de « administración de los Santos Sacramentos, y con la intervención de un maestro albañil, he­
« la destrucción, sino por los esfuerzos de almas « á la Congrua Sustentación del Curato de mos podido averiguar que el costo de esa parte
« generosas y cristianas que en su celo por la « Santa Bárbara, desde luégo, en uso de nuestra del edificio no baja de la suma de diez mil dos­
«gloria del Señor, sostituyan las imperfecciones «autoridad ordinaria, venimos en señalarle á cientos cuatro pesos, de ocho décimos.
« que les Jegiremos, con las mejoras que el tras- « este Curato por límites, desde hoy en adelante,
« curso de los tiempos y una civilización pro- « los mismos que actualmente tiene en lo civil,
EL CURATO D E SANTA BARBARA
« gresiva hayan de poner á su alcance. Y con «desmembrando de la parroquia de San Juan BAJO LA ADMINISTRACION D EL S E ÍO R P R E S B IT E R O
«que nuestra amada posteridad calcule que he- « de Dios la manzana que se agrega, y confi- B A C H IL L E R JOAQUIN P lflA .
« mos emprendido la presente obra, estando « riendo la jurisdicción parroquial sobre este
«aún nuestros pueblos en su infancia, al través « territorio al Cura que es ó fuere de la mencio- Verificado, como se ha dicho antes, el
« de horribles disensiones intestinas, y recojien- « nada de Santa Bárbara. Comuniqúese al ciu- fallecimiento del señor presbítero doctor José
« do como consecuencias suyas los tristes gajes « dadano Presidente del Zulia para su conoci- Antonio Rincón, de grata memoria, el día
«del empobrecimiento y escasez de hábiles « miento, á nuestro Vicario foráneo y á los Ve- veintiuno de Noviembre de mil ochocientos
« operarios, juzgamos para nuestro consuelo que « nerables Curas de San Juan de Dios y Santa sesenta y seis, en el mismo día fue nombrado
«sobre nuestras inertes cenizas no se hará re- « Bárbara para que lo copien en el Libro de Go- para sustituirle interinamente el señor presbí­
« caer la ignominia del ridículo, cuando allá en « bierno, agregando los límites que en lo civil tero bachiller Joaquín Pifia, por el Ilustrísi-
« más venturosos tiempos se palpen los defectos « tiene la misma parroquia de Santa Bárbara.— mo señor doctor Juan Hilario Boset, quien á la
«que nuestra obra no podrá menos de llevar « J u a n H ila rio , Obispo d e M é r i d a . — Por sazón se encontraba en esta ciudad. Impuesto
« consigo. ¡ Oh, s í : nuestros descendientes se- «mandado de Su Señoría Ilustrísima: Tomás de su nombramiento el señor presbítero bachi­
« rán más felices que nosotros ! Esta idea nos iiZcrpa, Secretario.— Lo trascribo á usted, pa- ller Pifia,fue su primer cuidado oír la opinión y
« tranquiliza en la desventura que sufrimos ; y « ra los fines indicados.— Dios guarde á usted : el consejo del Reverendo señor presbítero F ray
26 EL ZULIA I LUSTRADO

Maximiano de Finestrat, director espiritual de bondad y afectuosísimo amigo del Padre Piña. mención la hermosa Custodia y el correspon­
dicho joven sacerdote ; y como el consejo fuese Tuvo lugar esta trascendental medida el día diente Palio.
el de aceptar sin vacilaciones, el presbitero Hi­ primero de Febrero de mil ochocientos setenta. Cansado sería el trabajo de enumerar los
ña prestó su consentimiento al siguiente día ó Con tan poderoso apoyo los trabajos de objetos con que el fervor religioso del Padre
sea el veintidós del expresado mes de Noviembre. edificación se regularizaron, y la obra conti­ Piña enriqueció la iglesia parroquial de su
Así se explica cómo en la última mencionada nuaba con más rapidez, no obstante la difícil cargo.
fecha funcionara el señor presbítero bachiller situación política del ¡jais. Como la simple Conviene observar que, al despedirse dtr la
Teolindo Antonio Navarrete como Cura excu- paralización de los trabajos traía una segura Junta de Fomento que dejaba ya instalada, la
sador, según se ve en los Libros Parroquiales : pérdida á la empresa, no sólo porque los anda- hizo saber el propósito (pie le llevaba á Euro­
excusaba al señor Cura Pi ña. mios se inutilizaban, sino también porque se pa ; y por más que varios miembros de dicha
Con el carácter de interino, pues, el Padre desorganizaba todo el servicio, después de bien Junta expresasen su temor de verse en conflic­
Piña administró la parroquia hasta el dia dos de encarrilados los operarios, el Tesorero señor tos para atender á los gastos que se presuponían,
Febrero de m i! ochocientos sesenta y siete, fecha Pons, se dio á buscar empréstitos, cuando su él, con la fe en Dios y en su Santísima Madre,
en que tomó posesión como Cura propio de la caja ¡>ersonal 110 le ]>ermitía hacer el suministro festivo su semblante y en tono fraternal, con­
parroquia de Santa Bárbara, de conformidad de fondos, sin pagar intereses la fábrica. Así testó : « Dios proveerá, como proveyó de vícti-
con las disposiciones civiles y canónicas. llegó la edificación hasta el mes de Abril de « nía á Abraham en el lance terrible de sacrifi-
Después del prestigioso é inteligente doctor mil ochocientos setenta y siete, para cuya fecha « car á Isaac su hijo»; y dicho esto, añadió: «Yo
Rincón, fundados hasta cierto punto debían se habían invertido por los dos colaboradores « me voy á pasar algunas penas: ustedes que-
ser los temores de los amigos del joven Piña, del nuevo templo veintinueve mil ochocientos « dan con la empresa de concluir la iglesia para
sobre paralización ó retroceso en la buena mar­ cuarenta pesos noventa y ocho centavos de ocho «gloria de Dios, quedan pobres, sin nada;
cha de la administración parroquial. décimos* ó sean, ciento diez y nueve m il tres­ « pero á mi regreso estoy seguro de que les en-
Pero el honrado y pundonoro joven sacer­ cientos sesenta y tres bolívares noventa y dos « contraré ricos.» Y partió . . .
dote, lleno de fe é impelido hacia el ]>orvenir céntimos.
por su inquebrantable propósito de corresjK>n- Nuevas contrariedades ocurrieron al infa­
tigable Párroco y á su digno colaborador en la LA NUEVA JUNTA DE FOMENTO CONTINUO LOS T R A BA JO S.
der á la confianza de sus superiores y de servir
por amor á Dios y á la Humanidad, emprendió construcción de la nueva iglesia, señor Pons.
Negado el permiso para continuar el sorteo de El pueblo zuliano es esencialmente devoto
las tareas del Sagrado Ministerio, llamando de la Madre de D ios; y como se impusieron
desde muy al principio la atención de sus con­ una lotería establecida para auxiliar al templo,
los rendimientos de las limosnas y de alquileres sus moradores de que se había suspendido el
ciudadanos. permiso para el sorteo de loterías, la Junta en­
Aun no habían mejorado las circunstancias de los antiguos ventorrillos, que las Adminis­
traciones públicas anteriores habían cedido á la contró en el público un apoyo decidido; y en­
políticas del país ; antes al contrario, la ciudad tre pocos días una Congregación Benéfica llegó
iglesia parroquial de Santa Bárbara, eran insu­
de Maracaibo se vio en más de una ocasión á formarse para remover obstáculos y ayudar
ficientes para evitar la paralización de los tra­
convertida en campo de batallas durante la eficazmente á la conclusión del nuevo templo.
bajos. En tal conflicto se le ocurrió al perseve­
•época en que el Padre Piña desempeñó el Mi­
rante Padre Piña constituir 1111a Junta de Fo­ Es de advertir que desde el año de 1875
nisterio Parroquial de Santa Bárbara.
mento del Templo de la Inmaculada, para venía ya dirijiendo, como maestro albañil, la
Con la vista fija en el principiado templo ejecución de los trabajos, el señor Manuel B.
encargarla de la obra con amplios poderes, á
de la Inmaculada, el joven Cura, poniendo en Noriega, quien sostituyó al señor Pereira, des­
fin de i|ue ésta obrase sin trabas de ninguna
acción sus personales influencias con el apre- pués de haber trabajado con éste, como primer
espec ie, pues él se se rra b a de toda ingerencia
ciable caballero señor Antonio M. de Cinrii- oficial de albañilería, por haberse retirado di­
en los trabajos y en la administración de los
ceaga, á la sazón Presidente del Senado en cho señor Pereira, no sin dejar satisfecho al
fondos destinados y que en adelante se destina­
1867, alcanzó se le acordase por el Soberano Venerable señor Cura.
sen á tal objeto. Con este fin nombró para
Congreso el auxilio de dos mil pesos para la Y en efecto, la Junta, si no rica, al menos
constituir la Junta á los señores Angel Urdane-
continuación de la obra, según Decreto legisla­ se vio con recursos para continuar los trabajos.
ta, bachiller Ramón March, Guillermo Willson,
tivo de 18 de Mayo de 1867. Prosiguió en la Y regresó el viajero, rico de crédito, pues traía
general Rafael Parra, Ramón Pons y doctor
recolección de limosnas para el mismo objeto ; para su parroquia el cúmulo de valorosos obje­
Trinidad Montiel. Instalada la Junta, fue
y es justo decir que los señores generales Jorge tos más arriba mencionados.
nombrado para presidirla el último de los ex­
Southerland y Venancio Pulgar, en su carácter Más luégo, como los plazos para el pago se
presados miembros; para vice-Presidente, el
de sucesivos Presidentes del Estado, prestaron estrecharon, el abnegado Cura de almas resol­
señor Urdaneta; para Secretario, el señor ba­
muy valioso contingente para la fábrica, como vió tomar dinero á préstamo con interés, de
chiller M arch; y para Tesorero,, el señor
lo prestaron también los señores Elias Troconis, Pons. acuerdo con la Ju n ta ; y para garantir el crédi­
María Concepción Olano, María Josefa Gonzá­ to, cedió, más de una vez, la casa de su habi­
En este estado las cosas, el señor presbítero
lez de Sánchez, Juan Antonio Fereira, Gumer- tación en venta con pacto de retracto.
bachiller Joaquín Piña emprendió un viaje á
cinda R. de Ojorio, Elias Rincón Parra y fa­
Europa. Tuvo la satisfacción de ser recibido Para la fecha en que la Junta de Fomento
milia, Juana Esteza de Jiménez, María de Je ­
y bendecido personalmente por Su Santidad comenzó á funcionar, se encontraba en Mara.
sús Monsant, Rafael Osorio Negrón, Teresa
Pío IX ; de inspirarse en el moderno gusto que caibo el señor Manuel de Ovando, ingeniero de
Rincón de Atencio, Clementina I. de Mén­
debe presidir en la decoración de las iglesias la isla de Cuba. En los propósitos de la Junta,
dez, Dolores Núñez, Federico Cook, Arcadio
católicas; y de contratar y hacer venir á la no menos que en los del Venerable Párroco,
Urdaneta, Francisca María Pulgar de Cabani-
parroquial de su cargo un precioso Sagrario entraba el de que la fachada principal de la
llas y multitud de otras personas que sería pro­
de madera dorada, que importó mil cuatrocien­ nueva iglesia fuese de la forma y arquitectura
lijo enumerar.
tos diez y ocho pesos ; un púlpito de mármol, más bellas posibles; y comunicado este deseo
Promovió también el mismo joven Cura es­ de distintos colores, que costó cerca de dos á aquel señor ingeniero, generosamente éste se
tablecer un Bazar, y lo estableció en efecto, en mil pesos; un órgano magnífico cuyo importe prestó á levantar el plano de la fachada con la
1874, cuyo producto líquido favoreció la em­ excede de tres mil pesos; y varias efigies de torre, sin cobrar por su trabajo ni un solo cén­
presa de construcción del nuevo templo, con escultura, unas de madera, y de cartón-piedra timo. No se limitó á esto el señor de Ovan­
la suma de tres mil ochocientos noventa y cin­ otras, entre las cuales figuran la de Nuestra Se­ do, sino (pie personalmente asistía á los traba­
co pesos noventa y un centavos de ocho dé­ ñora de Lourdes en su gruta, la del Sagrado jos con el fin de dirijir al señor maestro Norie­
cimos. Corazón de Jesús, la del Patriarca San José, ga, quien desde luégo comprendía bien las ex­
Bajo la inspección personal del mismo Cura la de San Luis de Gonzaga y otras más, cuyos plicaciones y ejecutaba la obra con la deseable
Pifia emprendió éste la continuación de los valores son de alguna importancia; así como precisión. Para la época en (pie se construyó
trabajos, los cuales encomendó para su ejecu­ también hizo venir después el cuadro al óleo el último cuerpo de la torre, se había ausenta­
ción al maestro albafiil José María Pereira, asi simbolizando el bautismo de San Juan á J e ­ do ya el señor de Ovando; pero como este
como los practicados por el doctor Rincón es­ sucristo. buen señor llevó su amabilidad hasta el punto
tuvieron á cargo del señor Durando Soto. Juntamente con los primeros objetos espe­ de dejar construido un pequeño modelo de las
Las faenas de la administración, en el or- cificados en el precedente párrafo, hizo venir el agujas y de la gran flecha, Noriega, con su na­
den espiritual, no permitían al obrero evangé­ entusiasta Padre Piña el temo precioso de co­ tural facilidad, llevó felizmente á término el
lico consagrar á la construcción del nuevo lor celeste que hoy existe y se usa en las solem­ primer trabajo de esta especie (pie se ha hecho
templo todo el tiempo que era indispensable ; nes festividades de la Inmaculada, y multitud en Maracaibo, hasta colocar en la torre las cua­
y entonces resolvió llamar en su auxilio, como de otros ornamentos, enseres y alhajas de im­ tro campanas (pie allí se ven, en los primeros
Tesorero, al señor Ramón Pons, de proverbial portancia, entre las que merece particular días de Diciembre de 1883.
EL ZULIA I LUSTRADO 27

Quiso más la Junta de Fomento: quiso fieles por la solemne declaratoria del dogma de parroquia, área que se extiende hasta la calle
construir un Bautisterio, propiamente dicho, y la Concepción Inmaculada de María, hecha de Vargas. El señor doctor Andrade ha Sabi­
no habilitar pieza alguna para ese objeto, como por el célebre Pontífice. Pero como alguno do corresponder dignamente al aprecio y á las
se habia observado hasta ahora en lo general de de los miembros de la Junta le manifestase los especiales consideraciones que siempre tuvo por
nuestras ig le s ia s parroquiales en Maracaibo. inconvenientes que se presentaban, pará tal él el amable Pastor, quien nunca limitó sus ofi­
colocación en la plaza y le insinuase la idea de cios á los estrechos límites materiales del territo­
Para este fin la Junta exijió su contingente
colocarla en el vértice de la fachada, como la rio parroquial.
al señor ingeniero, doctor Gregorio Fidel Mén­
dez ; y éste se prestó á levantar el plano del mejor alegoría, puesto que este templo está
edificio que, en parte se ve hoy construido destinado á la Inmaculada y fue aquel Pontífi­ RESUMEN DE LAS SUMAS INVERTIDA S EN EL

hacia el costado Sur de la iglesia principal. ce quien declaró el dogma de la Concepción NUEVO TEMPLO

Nada se ha hecho todavía en el segundo cuer­ sin mancilla: el fervoroso sacerdote saltó de
po que el plano indica, según el dibujo del gozO y prorrumpió en Víctores como un niño Siguiendo el plan que en esta reseña nos
autor del proyecto, ni están tampoco enlucidas inocente. Así se hizo ; y el día siete de Di­ hemos trazado y con vista de las cuentas y los
las paredes de la parte construida, por su exte­ ciembre de 1877, día en que se bendijeron los comprobantes que existen en la Tesorería de la
rior ; pero sí lo están interiormente, pues des­ ornamentos y las efigies, el señor doctor Ma­ Junta de Fomento, aseguramos que se han in­
de el año de mil ochocientos ochenta y uno, el nuel Montiel Pulgar, encargado por la Junta vertido por ésta en la construcción del nuevo
Bautisterio se halla al servicio general de la del discurso de orden, desarrolló con la mayor templo, desde que ella ha venido interviniendo
parroquia; en él se ve situada, en su centro, gracia y elocuencia el simpático tema que se le en los trabajos, cincuenta y cuatro m il nove­
una hermosa pila de mármol, y en su testera había confiado, en medio de sostenidos aplau­ cientos veinte pesos once centavos, de ocho déci­
hay un altar paramentado, cuyo retablo lo for­ sos de la numerosísima y selecta concurrencia. mos, exclusión hecha de mil ochocientos cin­
ma el cuadro de pintura al óleo, de que se hizo Y en efecto, no parece sino que la estatua,cuenta y nueve pesos cincuenta centavos, que
referencia más arriba. como centinela avanzado, alerta á los transeún­ aparecen invertidos en efigies, alhajas, orna­
Todos los trabajos de carpintería hechos en tes sobre el Tesoro que el precioso templo en­ mentos y otros enseres de la iglesia, y exclui­
el nuevo templo fueron dirijidos en su ejecu­ cierra, y da su paternal bendición á los que das además otras pequeñas sumas que se invir­
ción por el maestro señor Manuel L eiva; y escuchan el saludable alerta. tieron en trabajos accidentalmente ejecutados y
como Noriega en la albañilería, así Leiva en lo que hoy no existen por igual razón.
concerniente á carpintería, no sólo supo inter­ Por manera que, haciendo el resumen de
ENVERJADO DE LA PLAZA.
pretar bien los planos y las indicaciones que se las cantidades invertidas en el nuevo templo
le hacían, sino que las ejecutó á plena satis­ Incesante objeto de las recreaciones del Pa­ por el señor doctor Rincón, por el Padre Piña
facción del señor Párroco y de los miembros dre Piña eran las prácticas religiosas que en el con el señor Pons, y por la Junta de Fomento,
de la Junta de Fomento. templo de su cargo había él establecido; pero tenemos que el valor total, hasta hoy, alcanza
No existe hoy la escala que del lado del como si esas prácticas tuviesen una obligada á noi'enta y cuatro m il novecientos sesenta y cin­
Norte daba entrada al alto de la Sacristía, por­ dependencia del edificio mismo, incesantemen­ co pesos nueve centavos, de ocho décimos, ó
que habiéndose ensanchado la plaza, en su te también vivía ocupado de hermosear más y sean trescientos setenta y nueve m il ochocientos
parte del Norte y hacia el Este, fue necesario más el precioso templo de la Inmaculada. sesenta bolívares treinta y seis céntimos.
destruirla, porque el ornato así lo reclamaba. La respectiva estampa que también se
No estaba, como no lo está aún, concluido
Durante el Curato del señor presbítero ba­ el edificio, y el constante y celoso Pastor pen­ acompaña al presente escrito, expresará con
chiller Piña se engalanó también la pequeña só en circuir la parte del recinto que forma la verdadera elocuencia la fidelidad en la narra­
plaza parroquial, con la pila de hierro que allí plaza hacia el Norte, con la preciosa verja que ción de los hechos que dejamos- bosquejados;
existe ; mejora ésta que se debe á la adminis­ allí se ve hoy Tuvo oposición en alguno de y el examen comparativo de los dos planos,
tración del señor doctor Gregorio Fidel Mén­ los miembros de la Ju n ta; pero más por sú­ dará al lector la cabal medida de los esfuerzos
dez, como Gobernador de la Sección Zulia. plicas que por razones convincentes, prevaleció empleados para realizar tan importante obra en
Para recojer las aguas que arrojase la expre­ el deseo del Padre Piña, y la Junta hizo venir pocos años, casi sin otros recursos que los pro­
sada pila, concibió el Padre Piña el proyecto de Nueva York la verja y los magníficos fanales porcionados por la piedad de los fieles, pues
de construir el estanque subterráneo que existe colpcados allí. las sumas facilitadas por los mismos gobiernos,
un poco al Norte de la torre del templo ; y ello El sacerdote propia y verdaderamente con­ de más ó menos importancia numérica, no re­
con el fin de tener agua con que regar la arbo­ sagrado al servicio de Dios y de la Humanidad, conocieron tampoco otro móvil que la piedad
leda que proyectaba sembrar en la parte Norte el Padre Piña, soldado infatigable del bien en­ religiosa de los funcionarios públicos.
de la plaza parroquial. El señor José María tendido progreso, recibió la verja y los fanales;
Camarillo fue el constructor de dicho estanque, turo la complacencia de mostrarlos á varios de NUEVOS CURAS IN TERINOS P A R A LA PA R R O Q U IA .
como construyó también la hermosa pieza que sus amigos, á cuyo efecto había hecho abrir las
se halla en el patio y hacia el fondo del Pres­ cajas que los contenían ; pero, en medio de esas Presente el Ilustrísimo Señor Obispo dioce­
biterio, con destino á servir de depósito de grandes satisfacciones de su espíritu, le sor­ sano el día de la muerte del Padre P iñ a; en
enseres de la Iglesia. prendió, envidiosa, la muerte; y rodeado de vista de la agitación del feligresado y aun de
Seríamos injustos si en la presente reseña sus incontables amigos, voló al seno de la in­ casi la totalidad de los habitantes de Maracai­
silenciásemos el nombre del apreciable, pacífi­ mortalidad el día veintiséis de Mayo de mil bo, tuvo á bien disponer que el señor presbíte­
co y servicial ciudadano que diseñó comizas, ochocientos ochenta y ocho, á recojer el pre­ ro José Antonio Prieto, afectuoso é inseparable
columnas y otras partes del nuevo templo, muy mio á sus muchos merecimientos ! ................. compañero del finado Pastor, con quien com­
principalmente el Presbiterio y el Sagrario; partió durante muchos años las tareas del par­
ese ciudadano fue el inteligente Agrimensor La Junta de Fomento, intérprete y fiel eje- roquial Ministerio, se encargase del Curato en
Francisco María Tinedo, de grata memoria cutadora de las obras de su fundador, se apre­ aquel mismo día. Sabia y muy prudente me­
para todo el que pudo conocerle y tratarle. La suró á dar colocación al enverjado, para inau­ dida, en nuestro humilde concepto, puesto que
parroquia de Santa Bárbara es deudora de mu­ gurarlo, como lo inauguró, el día 24 de Octu­ el feligresado continuaba viendo al frente de la
chos é importantes servicios prestados por aquel bre último, fecha para la cual lo había prome­ iglesia, un elemento del finado Pastor, ^sí
pobre artesano, que casi en su juventud bajó tido el digno Párroco, como contingente de su continuaba administrada esta parroquia hasta
á la tumba sin darse siquiera cuenta de sus amada grey en la solemne festividad centenaria el día veintidós de Octubre del año próxim o p a ­
propios méritos. acordada por el Gobierno Seccional del Zulia, sado, en que, con el carácter de' interino, tomó
E l Padre Piña, con su exquisito tacto y su en honra del Ilustre Procer maracaibero señor posesión del Curato el Venerable sacerdote se­
compasivo corazón, supo conocerle, estimarle general Rafael Urdaneta. Desde ese día, por ñor Carlos Flores, quien por carta de su Supe­
debidamente y compadecerle. acuerdo de la Junta y con el consentimiento rior Eclesiástico, fechada el 16 de junio del
Intencionalmente habíamos venido silen­ del Concejo Municipal del Distrito, lleva la mismo año, había sido llamado de San Juan de
ciando un hecho cuya trascendencia sabrán plaza de Santa Bárbara el nombre de P l a z a Colón, Sección Táchira, donde se encontraba
apreciar nuestra lectores; y es el que en segui del P a d r e P iñ a . como Cura interino también.
da se expresa: No debemos terminar esta reseña sin hacer No menos acertado que el nombramiento
Cuando el Padre Piña regresó de Europa constar que la Administración presidida por el del señor presbítero Prieto, nos parece el del
trajo, con los objetos ya especificados, una es­ señor doctor Alejandro Andrade, ha concedido joven presbítero Flores, pues universalmente
tatua, en piedra, de Su Santidad Pío I X ; esta­ propiedad á la iglesia de la Inmaculada sobre estimado por sus bellas prendas personales y
tua que él deseaba colocar en la estrecha plaza el terreno que demora al Este del Presbiterio y por su consagración al servicio de la iglesia á
parroquial, en demostración del aplauso de los al Sur de la escuela municipal de niñas de la que se le destina por Su Superior, tiene satis-
26 EL ZÜLIA I LUSTRADO

Maximiano de Finestrat, director espiritual de bondad y afectuosísimo amigo del Padre Piña. mención la hermosa Custodia y el correspon­
dicho joven sacerdote; y como el consejo fuese Tuvo lugar esta trascendental medida el día diente Palio.
el de aceptar sin vacilaciones, el presbítero Pi­ primero de Febrero de mil ochocientos setenta. Cansado sería el trabajo de enumerar los
fia prestó su consentimiento al siguiente día ó Con tan poderoso apoyo los trabajos de objetos con que el fervor religioso del Padre
sea el veintidós del expresado mes de Noviembre. edificación se regularizaron, y la obra conti­ Piña enriqueció la iglesia parroquial de su
Así se explica cómo en la última mencionada nuaba con más rapidez, no obstante la difícil cargo.
fecha funcionara el sefior presbítero bachiller situación política del ]>ais. Como la simple Conviene observar que, al despedirse de la
Teolindo Antonio Navarrete como Cura excu- paralización de los trabajos traía una segura Junta de Fomento que dejaba ya instalada, la
sador, según se ve en los Libros Parroquiales: pérdida á la empresa, no sólo porque los anda- hizo saber el propósito que le llevaba á Euro­
excusaba al señor Cura Pifia. mios se inutilizaban, sino también porque se pa ; y por más que varios miembros de dicha
Con el carácter de interino, pues, el Padre desorganizaba todo el servicio, después de bien Junta expresasen su temor de verse en conflic­
Piña administró la parroquia hasta el día dos de encarrilados los o|)erarios, el Tesorero señor tos para atender á los gastos (pie se presuponían,
Febrero de m ii ochocientos sesenta y siete, fecha Pons, se dio á buscar empréstitos, cuando su él, con la fe en Dios y en su Santísima Madre,
en que tomó posesión como Cura propio de la caja i>ersonal 110 le permitía hacer el suministro festivo su semblante y en tono fraternal, con­
parroquia de Santa Bárbara, de conformidad de fondos, sin pagar intereses la fábrica. Así testó : « Dios proveerá, como proveyó de vícti-
con las disposiciones civiles y canónicas. llegó la edificación hasta el mes de Abril de « ma á Abraham en el lance terrible de sacrifi-
Después del prestigioso é inteligente doctor mil ochocientos setenta y siete, para cuya fecha * car á Isaac su hijo»; y dicho esto, añadió: «Yo
Rincón, fundados hasta cierto punto debían se habían invertido por los dos colaboradores « me voy á pasar algunas penas: ustedes que-
ser los temores de los amigos del joven Piña, del nuevo templo veintinueve mil ochocientos 11 dan con la empresa de concluir la iglesia para
sobre paralización ó retroceso en la buena mar­ cuarenta pesos noventa y ocho centavos de ocho «gloria de Dios, quedan pobres, sin nada;
cha de la administración parroquial. décimos, ó sean, ciento diez y nueve m il tres­ « i>ero á mi regreso estoy seguro de (pie les en-
Pero el honrado y pundonoro joven sacer­ cientos sesenta r tres bolívares noventa y dos « contraré ricos.» Y partió . . .
dote, lleno de fe é impelido hacia el ]>orvenir céntimos.
por su inquebrantable propósito de corresjjon- Nuevas contrariedades ocurrieron al infa­
LA NUEVA JUNTA D E FOMENTO CONTINUO LOS T RABAJOS.
der á la confianza de sus superiores y de servir tigable Párroco y á su digno colaborador en la
po r amor á Dios y á la Humanidad, emprendió construcción de la nueva iglesia, señor Pons.
Negado el ¡)ermiso para continuar el sorteo de E l pueblo zuliano es esencialmente devoto
las tareas del Sagrado Ministerio, llamando de la Madre de D ios; y como se impusieron
desde muy al principio la atención de sus con­ una lotería establecida para auxiliar al templo,
los rendimientos de las limosnas y de alquileres sus moradores de que se había suspendido el
ciudadanos. permiso para el sorteo de loterías, la Junta en­
de los antiguos ventorrillos, que las Adminis­
Aun no habían mejorado las circunstancias contró en el público un apoyo decidido; y en­
traciones públicas anteriores habían cedido á la
políticas del país; antes al contrario, la ciudad tre pocos días una Congregación Benéfica llegó
iglesia parroquial de Santa Bárbara, eran insu­
de Maracaibo se vio en más de una ocasión á formarse para remover obstáculos y ayudar
ficientes para evitar la paralización de los tra­
convertida en campo de batallas durante la eficazmente á la conclusión del nuevo templo.
bajos. En tal conflicto se le ocurrió al perseve­
•época en que el Padre Piña desempeñó el Mi­ Es de advertir que desde el año de 1875
rante Padre Piña constituir una Junta de Fo­
nisterio Parroquial de Santa Bárbara.
mento del Templo de la Inmaculada, para venía ya dirijiendo, como maestro albañil, la
Con la vista fija en el principiado templo ejecución de los trabajos, el señor Manuel B.
encargarla de la obra con amplios poderes, á
de la Inmaculada, el joven Cura, poniendo en Noriega, quien sostituyó al señor Pereira, des­
fin de que ésta obrase sin trabas de ninguna
acción sus personales influencias con el apre- pués de haber trabajado con éste, como primer
especie, pues él se serrab a de toda ingerencia
ciable caballero señor Antonio M. de Guru- oficial de albañilería, por haberse retirado di­
en los trabajos y en la administración de los
ceagü, á la sazón Presidente del Senado en cho señor Pereira, no sin dejar satisfecho al
fondos destinados y que en adelante se destina­
1867, alcanzó se le acordase por el Soberano Venerable señor Cura.
sen á tal objeto. Con este fin nombró para
Congreso el auxilio de dos mil pesos para la Y en efecto, la Junta, si no rica, al menos
constituir la Junta á los señores Angel Urdane-
continuación de la obra, según Decreto legisla­ se vio con recursos para continuar los trabajos.
ta, bachiller Ramón March, Guillermo Willson,
tivo de 18 de Mayo de 1867. Prosiguió en la Y regresó el viajero, rico de crédito, pues traía
general Rafael Parra, Ramón Pons y doctor
recolección de limosnas ¡jara el mismo objeto ; para su parroquia el cúmulo de valorosos obje­
Trinidad Montiel. Instalada la Junta, fue
y es justo decir que los señores generales Jorge tos más arriba mencionados.
nombrado para presidirla el último de los ex­
Southerland y Venancio Pulgar, en su carácter Más luégo, como los plazos para el pago se
presados miembros; para vice-Presidente, el
de sucesivos Presidentes del Estado, prestaron estrecharon, el abnegado Cura de almas resol­
señor Urdaneta; para Secretario, el señor ba­
muy valioso contingente para la fábrica, como vió tomar dinero á préstamo con interés, de
chiller M arch; y para Tesorero,, el señor
lo prestaron también los señores Elias Troconis, Pons. acuerdo con la Junta ; y para garantir el crédi­
María Concepción Olano, María Josefa Gonzá­ to, cedió, más de una vez, la casa de su habi­
En este estado las cosas, el señor presbítero
lez de Sánchez, Juan Antonio Fereira, Gumer- tación en venta con pacto de retracto.
bachiller Joaquín Piña emprendió un viaje á
cinda R. de Ojorio, Elias Rincón Parra y fa­
Europa. Tuvo la satisfacción de ser recibido Para la fecha en que la Junta de Fomento
milia, Juana Este/a de Jiménez, María de Je ­
y bendecido personalmente por Su Santidad comenzó á funcionar, se encontraba en Mara.
sús Monsant, Rafael Osorio Negrón, Teresa
Pío IX ; de inspirarse en el moderno gusto que caibo el sefior Manuel de Ovando, ingeniero de
Rincón de Atencio, Clementina I. de Mén­
debe presidir en la decoración de las iglesias la isla de Cuba. En los propósitos de la Junta,
dez, Dolores Núfiez, Federico Cook, Arcadio
católicas; y de contratar y hacer venir á la no menos (pie en los del Venerable Párroco,
Urdaneta, Francisca María Pulgar de Cabani-
parroquial de su cargo un precioso Sagrario entraba el de (pie la fachada principal de la
llas y multitud de otras personas que sería pro­
de madera dorada, que importó mil cuatrocien­ nueva iglesia fuese de la forma y arquitectura
lijo enumerar.
tos diez y ocho pesos ; un púlpito de mármol, más bellas posibles; y comunicado este deseo
Promovió también el mismo joven Cura es­ de distintos colores, que costó cerca de dos á aquel señor ingeniero, generosamente éste se
tablecer un Bazar, y lo estableció en efecto, en mil pesos ; un órgano magnífico cuyo importe prestó á levantar el plano de la fachada con la
1874, cuyo producto líquido favoreció la em­ excede de tres mil pesos; y varias efigies de torre, sin cobrar por su trabajo ni un solo cén­
presa de construcción del nuevo templo, con escultura, unas de madera, y de cartón-piedra timo. No se limitó á esto el señor de Ovan­
la suma de tres mil ochocientos noventa y cin­ otras, entre las cuales figuran la de Nuestra Se­ do, sino que personalmente asistía á los traba­
co pesos noventa y un centavos de ocho dé­ ñora de Lourdes en sil gruta, la del Sagrado jos con el fin de dirijir al señor maestro Norie­
cimos. Corazón de Jesús, la del Patriarca San José, ga, quien desde luégo comprendía bien las ex­
Bajo la inspección personal del mismo Cura la de San Luis de (lonzaga y otras más, cuyos plicaciones y ejecutaba la obra con la deseable
Pifia emprendió éste la continuación de los valores son de alguna importancia; así como precisión. Para la época en (pie se construyó
trabajos, los cuales encomendó para su ejecu­ también hizo venir después el cuadro al óleo el último cuerpo de la torre, se había ausenta­
ción al maestro albafiil José María Pereira, asi simbolizando el bautismo de San Juan á Je ­ do ya el señor de Ovando; pero como este
como los practicados por el doctor Rincón es­ sucristo. buen señor llevó su amabilidad hasta el punto
tuvieron á cargo del señor Durando Soto. Juntamente con los primeros objetos espe­ de dejar construido un i>eqiiefío modelo de las
Las faenas de la administración, en el or*- cificados en el precedente párrafo, hizo venir el agujas y de la gran flecha, Noriega, con su na­
den espiritual, no permitían al obrero evangé­ entusiasta Padre Piña el temo precioso de co­ tural facilidad, llevó felizmente á término el
lico consagrar á la construcción del nuevo lor celeste (jue hoy existe y se usa en las solem­ primer trabajo de esta especie (pie se ha hecho
templo todo el tiempo que era indispensable ; nes festividades de la Inmaculada, y multitud en Maracaibo, hasta colocar en la torre las cua­
y entonces resolvió llamar en su auxilio, como de otros ornamentos, enseres y alhajas de im­ tro campanas (pie allí se ven, en los primeros
Tesorero, al señor Ramón Pons, de proverbial portancia, entre las (pie merece particular días de Diciembre de 1883.
EL ZULIA I LUSTRADO 27

Quiso más la Junta de Fomento: quiso fieles por la solemne declaratoria del dogma de parroquia, área que se extiende hasta la calle
construir un Bautisterio, propiamente dicho, y la Concepción Inmaculada de María, hecha de Vargas. El señor doctor Andrade ha áábr-
no habilitar pieza alguna para ese objeto, como por el célebre Pontífice. Pero como alguno do corresponder dignamente al aprecio y á las
se había observado hasta ahora en lo general de de los miembros de la Junta le manifestase los especiales consideraciones que siempre tuvo por
nuestras iglesias parroquiales en Maracaibo. inconvenientes que se presentaban, pará tal él el amable Pastor, quien nunca limitó sus ofi­
Para este fin la Junta exijió su contingente colocación en la plaza y le insinuase la idea de cios á los estrechos límites materiales del territo­
al señor ingeniero, doctor Gregorio Fidel Mén­ colocarla en el vértice de la fachada, como la ' rio parroquial.
dez ; y éste se prestó á levantar el plano del mejor alegoría, puesto que este templo está
edificio que, en parte se ve hoy construido destinado á la Inmaculada y fue aquel Pontífi­ RESUMEN DE U S SUMAS IN VE R TIDA S EN EL

hacia el costado Sur de la iglesia principal. ce quien declaró el dogma de la Concepción NUEVO TEMPLO

Nada se ha hecho todavía en el segundo cuer­ sin mancilla: el fervoroso sacerdote saltó de
po que el plano indica, según el dibujo del gozo y prorrumpió en Víctores como un niño Siguiendo el plan que en esta reseña nos
autor del proyecto, ni están tampoco enlucidas inocente. Así se hizo; y el día siete de Di­ hemos trazado y con vista de las cuentas y los
las paredes de la parte construida, por su exte­ ciembre de 1877, día en que se bendijeron los comprobantes que existen en la Tesorería de la
rior ; pero sí lo están interiormente, pues des­ ornamentos y las efigies, el sefior doctor Ma­ Junta de Fomento, aseguramos que se han in­
de el año de mil ochocientos ochenta y uno, el nuel Montiel Pulgar, encargado por la Junta vertido por ésta en la construcción del nuevo
Bautisterio se halla al servicio general de la del discurso de orden, desarrolló con la mayor templo, desde que ella ha venido interviniendo
parroquia; en él se ve situada, en su centro, gracia y elocuencia el simpático tema que se le en los trabajos, cincuenta y cuatro m il nove­
una hermosa pila de mármol, y en su testera había confiado, en medio de sostenidos aplau­ cientos veinte pesos once centavos, de ocho déci­
hay un altar paramentado, cuyo retablo lo for­ sos de la numerosísima y selecta concurrencia. mos, exclusión hecha de mil ochocientos cin­
ma el cuadro de pintura al óleo, de que se hizo Y en efecto, no parece sino que la estatua,cuenta y nueve pesos cincuenta centavos, que
referencia más arriba. como centinela avanzado, aleíta á los transeún­ aparecen invertidos en efigies, alhajas, orna­
Todos los trabajos de carpintería hechos en tes sobre el Tesoro que el precioso templo en­ mentos y otros enseres de la iglesia, y exclui­
el nuevo templo fueron dirijidos en su ejecu­ cierra, y da su paternal bendición á los que das además otras pequeñas sumas que se invir­
ción por el maestro señor Manuel L eiva; y escuchan el saludable alerta. tieron en trabajos accidentalmente ejecutados y
como Noriega en la albañilería, así Leiva en lo que hoy no existen por igual razón.
concerniente á carpintería, no sólo supo inter­ Por manera que, haciendo el resumen de
ENVERJADO DE LA PLAZA.
pretar bien los planos y las indicaciones que se las cantidades invertidas en el nuevo templo
le hacían, sino que las ejecutó á plena satis­ Incesante objeto de las recreaciones del Pa­ por el señor doctor Rincón, por el Padre Piña
facción del señor Párroco y de los miembros dre Piña eran las prácticas religiosas que en el con el señor Pons, y por la Junta de Fomento,
de la Junta de Fomento. templo de su cargo había él establecido; pero tenemos que el valor total, hasta hoy, alcanza
No existe hoy la escala que del lado del como si esas prácticas tuviesen una obligada á noventa y cuatro m il novecientos sesenta y cin­
Norte daba entrada al alto de la Sacristía, por­ dependencia del edificio mismo, incesantemen­ co pesos nueve centavos, de ocho décimos, ó
que habiéndose ensanchado la plaza, en su te también vivía ocupado de hermosear más y sean trescientos setenta y nueve m il ochocientos
parte del Norte y hacia el Este, fue necesario más el precioso templo de la Inmaculada. sesenta bolívares treinta y seis cÍntimos.
destruirla, porque el ornato así lo reclamaba. La respectiva estampa que también se
No estaba, como no lo está aún, concluido
Durante el Curato del señor presbítero ba­ el edificio, y el constante y celoso Pastor pen­ acompaña al presente escrito, expresará con
chiller Pifia se engalanó también la pequeña só en circuir la parte del recinto que forma la verdadera elocuencia la fidelidad en la narra­
plaza parroquial, con la pila de hierro que allí plaza hacia el Norte, con la preciosa verja que ción de los hechos que dejamos- bosquejados;
existe ; mejora ésta que se debe á la adminis­ allí se ve hoy Tuvo oposición en alguno de y el examen comparativo de los dos planos,
tración del señor doctor Gregorio Fidel Mén­ los miembros de la Ju n ta; pero más por sú­ dará al lector la cabal medida de los esfuerzos
dez, como Gobernador de la Sección Zulia. plicas que por razones convincentes, prevaleció empleados para realizar tan importante obra en
Para recojer las aguas que arrojase la expre­ el deseo del Padre Piña, y la Junta hizo venir pocos años, casi sin otros recursos que los pro­
sada pila, concibió el Padre Piña el proyecto de Nueva York la verja y los magníficos fanales porcionados por la piedad de los fieles, pues
de construir el estanque subterráneo que existe colocados allí. las sumas facilitadas por los mismos gobiernos,
un poco al Norte de la torre del templo > y ello El sacerdote propia y verdaderamente con­ de más ó menos importancia numérica, no re­
con el fin de tener agua con que regar la arbo­ sagrado al servicio de Dios y de la Humanidad, conocieron tampoco otro móvil que la piedad
leda que proyectaba sembrar en la parte Norte el Padre Piña, soldado infatigable del bien en­ religiosa de los funcionarios públicos.
de la plaza parroquial. El señor José María tendido progreso, recibió la verja y los fanales;
Camarillo fue el constructor de dicho estanque, tuvo la complacencia de mostrarlos á varios de NUEVOS CURAS INTERINOS P A R A LA PA R R O QU IA .
como construyó también la hermosa pieza que sus amigos, á cuyo efecto había hecho abrir las
se halla en el patio y hacia el fondo del Pres­ cajas que los contenían ; pero, en medio de esas Presente el Ilustrísimo Señor Obispo dioce­
biterio, con destino á servir de depósito de grandes satisfacciones de su espíritu, le sor­ sano el día de la muerte del Padre P iñ a; en
enseres de la Iglesia. prendió, envidiosa, la muerte; y rodeado de vista de la agitación del feligresado y aun de
Seríamos injustos si en la presente reseña sus incontables amigos, voló al seno de la in­ casi la totalidad de los habitantes de Maracai­
silenciásemos el nombre del apreciable, pacifi­ mortalidad el día veintiséis de Mayo de mil bo, tuvo á bien disponer que el señor presbíte­
co y servicial ciudadano que diseñó comizas, ochocientos ochenta y ocho, á recojer el pre­ ro José Antonio Prieto, afectuoso é inseparable
columnas y otras partes del nuevo templo, muy mio á sus muchos merecimientos! ................. compañero del finado Pastor, con quien com­
principalmente el Presbiterio y el Sagrario; partió durante muchos años las tareas del par­
ese ciudadano fue el inteligente Agrimensor La Junta de Fomento, intérprete y fiel eje- roquial Ministerio, se encargase del Curato en
Francisco María Tinedo, de grata memoria cutadora de las obras de su fundador, se apre­ aquel mismo día. Sabia y muy prudente me­
para todo el que pudo conocerle y tratarle. La suró á dar colocación al enverjado, para inau­ dida, en nuestro humilde concepto, puesto que
parroquia de Santa Bárbara es deudora de mu­ gurarlo, como lo inauguró, el día 24 de Octu­ el feligresado continuaba viendo al frente de la
chos é importantes servicios prestados por aquel bre último, fecha para la cual lo había prome­ iglesia, un elemento del finado Pastor. ^Vsí
pobre artesano, que casi en su juventud bajó tido el digno Párroco, como contingente de su continuaba administrada esta parroquia hasta
á la tumba sin darse siquiera cuenta de sus amada grey en la solemne festividad centenaria el día veintidós de Octubre del año próxim o p a ­
propios méritos. acordada por el Gobierno Seccional del Zulia, sado, en que, con el carácter de'interino, tomó
El Padre Piña, con su exquisito tacto y su en honra del Ilustre Procer maracaibero señor posesión del Curato el Venerable sacerdote se­
compasivo corazón, supo conocerle, estimarle general Rafael Urdaneta. Desde ese día, por ñor Carlos Flores, quien por carta de su Supe­
debidamente y compadecerle. acuerdo de la Junta y con el consentimiento rior Eclesiástico, fechada el 16 de junio del
Intencionalmente habíamos venido silen­ del Concejo Municipal del Distrito, lleva la mismo año, había sido llamado de San Juan de
ciando un hecho cuya trascendencia sabrán plaza de Santa Bárbara el nombre de P l a z a Colón, Sección Táchira, donde se encontraba
apreciar nuestra lectores; y es el que en segui del P a d r e P iñ a . como Cura interino también.
da se expresa: No debemos terminar esta reseña sin hacer No menos acertado que el nombramiento
Cuando el Padre Piña regresó de Europa constar que la Administración presidida por el del señor presbítero Prieto, nos parece el del
trajo, con los objetos ya especificados, una es­ señor doctor Alejandro Andrade, ha concedido joven presbítero Flores, pues universalmente
tatua, en piedra, de Su Santidad Pío I X ; esta­ propiedad á la iglesia de la Inmaculada sobre estimado por sus bellas prendas personales y
tua que él deseaba colocar en la estrecha plaza el terreno que demora al Este del Presbiterio y por su consagración al servicio de la iglesia á
parroquial, en demostración del aplauso de los al Sur de la escuela municipal de niñas de la que se le destina por Su Superior, tiene satis­
2b EL 2 ULIA I LUSTRADO

fecho al feligresado de Santa Bárlwra ; y este ción á los españoles, 110 acostumbrados á ver mas, á pesar de la hostilidad inmotivada de los
le estima, además, porque, distipulo del Padre los poderosos ríos del Nuevo Mundo arrastran­ habitantes, respetó los edificios para no causar
Pifia, á cuyo lado se formó para la carrera sa­ do tal prodigiosa cantidad de agua, que es una irritación inútil en toda la costa.
cerdotal, ha continuado felizmente, sin inno­ I»asíante « dulcificar las del mar por largo tre­ Siguió explorando el golfo, y encontró
vaciones sustanciales, en las mismas prácticas cho. No se ofreció á su vista ninguno de los un puerto seguro, al que dio nombre de San
religiosas establecidas por dicho ejemplar sa­ naturales hasta que llegaron á la isla de la T ri­ Bartolomé, que se supone ser el mismo cono­
cerdote. nidad, donde encontraron vestigios del recien­ cido hoy con el nombre de Maracaibo, que es
te paso de Colón. como lo llamaban los indios. Allí accediendo
Y para terminar estas lineas, demasiado ex­ Navegando siempre á lo largo de la costa, á las súplicas de los naturales, destacó veinti­
tensas ya para las columnas de un periódico, arribaron á un vasto y profundo golfo que pa­ siete hombres para que reconociese el interior.
scanos jiermitido, como amigo del tinado señor recía un tranquilo lago; y habiendo entrado Por espacio de nueve días fueron conducidos
presbítero doctor Rincón, como amigo tam­ en él, quedaron sorprendidos al distinguir ha­ de pueblo en pueblo, festejados, agasajados y
bién del señor presbítero bachiller Joaquín cia la parte del Este, una ¡»oblación de cons­ casi divinizados por los indios, que los miraban
Piña y corno miembro de la Junta de Fomento trucción fantástica. Constaba de veinte gran­ como seres sobrehumanos descendidos del cie­
del templo de la Inmaculada, exclamar con las des casas en forma de campana, levantadas so­ lo : bailaban á su rededor las danzas del país
elocuentes palabras del primero, al ver adelan­ bre estacas clavadas en el fondo del lago, que con la mayor destreza y agilidad, y cantaban
tados los trabajos de la nueva iglesia : « Juzga- |>or aquella parte era de poca profundidad y sus baladas tradicionales para entretenerlos y
« mas {Kira nuestro consuelo que, cuando lm- sus aguas muy cristalinas. Cada casa estaba divertirlos.
«yamos lwjado á la tumba, sobre nuestras iner­ provista de un puente levadizo y de canoas jkx- Los naturales de aquel país se hacían notar
te tes cenizas no se hará recaer la ignominia del ra la fácil comunicación de sus habitantes. por la hermosa proporción y simetría de sus
«ridiculo, cuando allá en más venturosos Ojeda le dio el nombre de golfo de Venecia, formas; las mujeres, sobre todo, en concepto
« tiem]>os se ]>al|H:n los defectos que nuestra ]>or su semejanza con esta ciudad de Italia, la de los españoles sobrepujaban en gracia y her­
<* obra no jxxlrá menos de llevar consigo »....... misma que hoy día se conoce liajo el nombre mosura á todas las que habían visto hasta en­
Asi lo repetimos á nombre del esforzado y de Venezuela y que los indios llamal>an Co- tonces en el Nuevo Mundo. Los hombres no
constante Padre Piña, á nombre de nuestros quial)coa. manifestaban el carácter celoso y suspicaz de
compañeros de ia Junta de Fomento y en nues­ Luego que los habitantes re|>araron en las los demás habitantes de la costa; al contrario,
tro propio nombre. embarcaciones ancladas en la bahía, como si permitían á los extranjeros tratar con franqneza
fueran apariciones submarinas, corrieron é intimidad á sus mujeres é hijas.
Maracaibo : 23 de Febrero de 1S89.
desjavoridos á meterse en sus casas y levanta­ Así que los españoles trataron de Reembar­
T. M ontiki.. ron los puentes levadizos para mayor segu­ carse, el ¡ais en masa se esforzó en agasajarlos:
ridad. hombres y mujeres querían honrarlos, cada uno
Estaban los españoles entretenidos en con­ á su manera. Unos preparaban literas y ha­

l i e . ' f i o * ' O r 1 c jc • 1 c o . templar aquella población anfibia, cuando vie­


ron entrar en la rada una multitud de canoas
macas ¡jara conducirlos y que no se cansasen
en el camino, considerándose muy feliz el indio
que volvían del mar. Al as]>ecto de los buques, que obtenía de un español permiso para llevar­
DESCUBRIM IENTO. - CONQUISTA. EPOCA COLONIAL Y se quedaron los indios mudos de estupor 'y le sobre sus hombros y pasar con él el río.
EMANCIPACION POLITICA DEL 2U LIA. asombro ; ])ero así que los españoles quisieron Otros venían cargados de presentes que habían
— O-- aproximárseles, saltaron ligeramente en tierra y recojido en sus chozas, y consistían en riquísi­
Nos pro|x>nemos publicar en esta sección lo se internaron en los bosques. Al cabo de un mas plumas, armas de varias clases, pájaros y
7
que con referencia al -ulia han escrito los anti­ instante volvieron, trayendo consigo diez y seis
doncellas que embarcaron en las canoas y con­
animales del trópico. De este modo volvie­
ron los españoles en triunfante procesión á su.
guos cronistas de las Indias, los historiadores
y los viajeros modernos. Todo ello anda dis- dujeron á bordo de los líjeles, dejando cuatro bajeles, mientras que los bosques y las orillas
|>erso y confundido en obras casi desconocidas en cada uno, como ofertas de paz, ó presente resonaban con cánticos y gritos en su alabanza.
entre nosotros por raras ó por costosas. de amistad y confianza. De este modo quedó Muchos de los indios se metieron en tropel
establecida entre indios y españoles la mejor en las lanchas que habían venido á tierra;
Es de advertir que siendo nuestro propósito
armonía; y los naturales acudieron en gran otros se embarcaban en canoas, ó se arrojaban
hacer un acopio de materiales para la historia
número, unos en sus canoas y otros nadando, á n a d o : así que, en pocos minutos, los bu­
de esta tierra, les daremos colocación cómo y
á satisfacer su curiosidad, alrededor de las ques se vieron sobrecargados con más de mil
cuándo podamos sin someternos á estricto or­
naves. de aquellos maravillados salvajes.
den cronológico, ni preocuparnos por las repe­
ticiones ó por las discrepancias que resulten al Sin embargo, la amistad de los salvajes era Para aumentar su asombro, mandó Ojeda
una estratajema, porque de repente algunas disparar un cañonazo, cuyo sonido, según di­
publicar la relación de idéntic os acontec imien­
viejas empezaron á dar gritos espinosos á la ce Vespucio, « hizo que los indios se arrojasen
tos escrita por distintos autores, pues con el
puerta de su casa, arrancándose los cabellos y « al mar, como los sapos á una laguna.» Mas
cotejo de todos ellos medrarán sin duda la ver­
haciendo ademanes extra vagan tés. Esta era, luégo que vieron que esto no se había hecho
dad y el interés de la narración.
sin duda, la señal para romper las hostilidades. con intención de ofenderles, volvieron á bordo
¿Vitía t/e la Dirección. I-as diez y seis ninfas se tiraron al agua, nadan­ y pasaron el resto del día con grande algazara.
do hacia la orilla ; los indios, que estaban en Los españoles se trajeron consigo algunas de
las canoas, tomaron sus arcos, dispararon una aquellas hermosísimas y hospitalarias mujeres ;
U F.SC U IIR I M IE N T O l) K I. liO L K O 1)K V E N E Z l 'E l.A .-- nube de flechas sobre los españoles, que se que­ una de las cuales, á quien dieron por nombre
SU C ESO S KN É L .-- O J E P A R E C O N O C E El- CiOI-FO. daron sorprendidos al ver tan brusco é ines- Isabel, se captó el amor de Ojeda, y le acom­
-- P E N E T R A E N M A R A C A IM O . l>erado ataque ; los que nadaban alrededor de pañó en su siguiente viaje.1
las embarc aciones, arrojaban dardos y lanzas,
Ojeda se dio á la vela .desde el Puerto de Al abandonar Ojeda el hospitalario puerto
que habían ocultado debajo del agua.
Santa María el 20 de Mayo de 1499- I-legó de Coquibacoa, continuó costeando hacia el
Ojeda titubeó un momento, notando que Oeste de Venezuela, y después de doblar el
de arriliada á las Canarias, donde tomó refres-
hasta el agua hacía armas contra él ; pero se
cps y volvió á hacerse á la mar, saliendo de la cabo de Maracaibo, prosiguió su viaje puerto
repuso luégo, y mandando aprestar sus lanchas,
Gomera y siguiendo el mismo derrotero de ]>or puerto, promontorio por promontorio, has­
cargó con furia sobre el grueso de los enemigos,
Colón en su tercer v iaje: sirviéronle al efecto ta que llegó á una larga y estrecha lengua de
destrozó y echó á pique varias canoas, mató
los mapas que remitió y los marineros que le tierra, llamada cabo de ia Vela.
veinte indios, hirió muchos más y esparció tal
habían acompañado. Al cabo de veinticuatro
terror pánico, que los que quedaban vivos se W a s t in o t o n I k v in c ..
días avistó el continente del Nuevo Mundo,
arrojaron al mar y ganaron la orilla á nado.
doscientas leguas más al Sur que la parte des­ 1 N 'a v a rifte , toin . III, pug. y .— Idem , pftgs' 107
Tres de ellos y dos de las muchachas cayeron
cubierta por Colón, siendo como se supone, y 10í<.
en manos de los españoles, que los condujeron
las costas de Suriñan.1
á bordo y cargaron de cadenas ; pero, con to­
Desde allí corrió á lo largo de las del golfo do, uno y las dos muchachas hallaron modo de
de Paria, pasando por las emlxxaduras de mu­ escajurse aquella misma noche.
chos ríos, particularmente por las del Esquivo
Cinco hombres tuvo Ojeda fuera de comba­
y el Orinoco. Este último llenó de admira*
te ; mas ninguno pereció. Reconoc ió las ca­
■* Jiavarrote, toiu. III, pag. 0. sas; las halló abandonadas y vacia» de todo;

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