Ah Mun: dios del maíz. Se le representa como un joven que lleva una mazorca de maíz.
Ahau Kin: dios del sol. Se le representa como un viejo de ojos cuadrados.
Ah Muzenkab: dios de las abejas y la miel.
Bolon Dzacab: dios relacionado con los linajes reales.
Buluc Chabtan: dios de la guerra y de los sacrificios humanos.
Chac: dios de la lluvia. Se le representa como un anciano con un ojo de reptil, una nariz
larga enrollada y dos colmillos. Aparece con frecuencia en la decoración, debido a la
importancia de la lluvia para las cosechas.
Chac Bolay: dios jaguar del inframundo.
Ek Chuach: dios de los mercados. Se le suele representar, entre otras cosas, con una bolsa
a la espalda.
Itzamná: dios del cielo.
Ix Chel: diosa luna.
Algunos de los dioses mayas principales son Hunab Ku, Chaac (dios
de la lluvia), Itzamná (sabiduría), Pawahtún (cargador del cosmos), Ixchel
(amor), Kinich Ahau (sol), Yum Kaax (maíz) o Kauil (del fuego).
La mitología maya tiene un larga tradición de veneración de las deidades,
siendo para ellos la religión el canal de comunicación entre los hombres y el
cosmos. Estos seres sobrenaturales se representaban de todas las maneras
en que la imaginación lo permitía y no había límites para su adoración.
Plantas, animales y humanoides eran las formas más comunes en las que
se encontraban los dioses de la cultura maya, que dejaron un basto legado
cultural con sus cuestiones sagradas, algunas producción todavía pueden
ser visitadas hoy.
La imagen de los dioses pueden encontrarse especialmente en pinturas,
dibujos y gravados, en las que este pueblo dejó asentado su veneración.
Pero también la arquitectura, sus escrituras y la escultura son una
representación de sus creencias.
La civilización maya presente en México, Guatemala, Belice, El Salvador y
Hondura, pero con influencia en muchos otros territorios se mantuvo desde
el año 2.000 a.C hasta fines del siglo XVII, cuando los colonos que llegaron
a América terminaron con ella.
Fueron los mayas los únicos que establecieron un sistema de escritura, la
glífica, plenamente desarrollado en América hasta la colonización.
Además, dejaron un basto legado de saberes en la arquitectura, la
agricultura, el arte y hasta en la matemática, siendo uno de los primeros
pueblos del mundo en reconocer el cero explícito, todo un avance para la
época.
Sus sociedades eran complejas, con un sistema político basado en la idea
de un rey divino, que mediaba entre los mortales y el espacio sobrenatural.
Su forma de gobierno era similar a una monarquía, pero variaba en cada
estado y ciudad.
A pesar de todos estos avances y saberes racionales, los mayas se guiaban
por el poder de los dioses, que los llevaron a la composición de una
compleja serie de calendarios. El peso de la religión en esta cultura, los
llevaba a realizar diversos sacrificios humanos para satisfacer el deseo de
las divinidades y evitar su ira.
Los 30 dioses más importantes de la cultura
maya
Hunab Ku
Es el dios más importante de la cultura maya, padre de todos los dioses, es
el único vivo y verdadero, y de él nacen todas las cosas. Hunab Ku, o kolop
u wich k’in, como se lo conocía en esta civilización, es una figura
incorpórea, por lo que no puede representarse en la cultura.
En su figura convergen las dualidades, los elementos opuestos con los que
dio origine al universo. Este dios es el todo y la nada al mismo tiempo.
Los mayas consideraban a Hunab Ku el centro de la galaxia, el corazón, la
mente y el ser creador. Lo invocaban a través del sol y el centro del
universo, donde ubicaban su presencia.
Chaac
Chaac es otras de las principales figuras en el panteón maya, esta asociado
al agua, los relámpagos y la lluvia, por lo que se lo invoca (bajo el nombre
de Santo Tomás) para obtener buenas cosechas.
En la cultura maya era representado como un hombre viejo, con rasgos de
reptil y una trompa (o nariz) larga inclinada hacia arriba. El dios Chacc
tiene su equivalente centromexicano en Tláloc y zapoteca en Pitao Cocijo.
Es una de las figuras más veneradas en la Península de Yucatán, una zona
caracterizada por la sequía, donde se imploraba por el agua y donde
múltiples edificios le rinden honor.
Itzamná
También conocido como Zamná, es el dios de la sabiduría, creador de la
ciencia y el conocimiento, además es denominado el dios del Sol, Señor del
Cielo, del día y de la noche. Una divinidad bastante extensa la que tenían
los mayas en él.
Itzamná es otro de los dioses centrales del panteón maya, su importancia
es crucial pues habla del trabajo, el sacrificio y el camino del Hombre
Verdadero.
Se lo considera como espíritu universal de vida que anima al caos para que
haya creación, se lo representa mayormente en la cultura de esta
civilización como un anciano, pero también bajo la forma de diferentes
animales dependiendo del plano donde se lo encontraba.
Así, podía ser un ave, cuando se encuentra en su forma celestial o figurarse
en un cocodrilo, cuando estaba en la tierra. Siempre llevaba las manos en
forma de recipiente y aros en las orejas.
Pawahtún
Cuatro en uno, los mayas representaban a este dios como un solo hombre
o bien como cuatro que sostenían cada uno una de las esquina del
universo. Por eso se lo denomina el cargador del cosmos.
Su figura, con los brazos en alto, sosteniendo la bóveda de la tierra, se
contradice con su imagen de anciano desdentado con caparazón de tortuga.
Es el patrono de los escritores y pintores, y preside los cinco días nefastos
del calendario solar.
En la cultura maya el caparazón de la tortuga es un símbolo habitual y
celebre, pues es el lugar donde el Sol y la Luna se refugiaron ante la
destrucción del mundo.
Ixchel
Diosa del amor, de la gestación, del agua, de los trabajos textiles, la
vegetación, la luna y la medicina, se la asociaba con diversos elementos
como el agua y la fertilidad e incluso con un conejo.
Es esposa de Itzamná, dios de la sabiduría, se la conoce como la reina
madre y se la representa como una anciana vaciando un vasija en la tierra.
También se la figura tejiendo o con una serpiente en la cabeza, según la
veneración que se quiera hacer de ella.
Kinich Ahau
Este dios encierra algunas contradicción, pues es una de las advocaciones
de Itzamná pero también se lo vincula con Kinich Kakmó. Dios del Sol,
patrono de la música y la poesía, su nombre representa al Señor de Ojo
Solar.
Casado con Ixchel, en la cultura maya se lo figuraba con dos ojos grandes,
orejas de jaguar, enormes dientes con forma de T, un pronunciado filo en
sus colmillos, y rayos de sol en la barba.
Kinich Ahau era el gobernante entre los dioses, su función era solucionar
todos los problemas entre las diferentes divinidades y distribuir las tierras
entre los pueblos. Además, era el dios de la guerra.
Yum Kaax
Dios del maíz, de la vegetación silvestre, patrono de la agricultura, la
abundancia de la vida y la prosperidad, Yum Kaax es también el guardián
de los animales.
La divinidad de este dios benévolo lo convierte en uno de los más
venerados del panteón maya, por su importancia para los cazadores y
agricultores, dos tareas centrales en estos pueblos.
Su representación tiene varias formas, siempre con colores amarillos y
azules, puede tomar la forma de un hombre joven. Siempre está ocupado
en sus tareas y tenía muchos enemigos.
Kauil
Dios del fuego, es uno de los más populares y venerados en la cultura
maya, con rituales de los más antiguos en este tipo de civilizaciones y es
considerado uno de los 13 creadores de la humanidad.
El fuego tenía un lugar central para los mayas, se lo considera como una
fuerza espiritual a ser conquistada para así derribar la violencia.
Kauil es también patrono de las abundancia de cosechas de la semilla
humana, lo que en la cultura maya representa la prosperidad, y es
descripto como padre y madre de la especie humana.
Con la ira del fuego cura enfermedades y era fuente de veneración para un
parto exitoso. Sus ritos son destacados entre los mayas y se representa en
la cultura con una nariz alargada y la boca en forma de serpiente que
sobresale.
La veneración de su figura se mantiene hasta hoy con rituales de fuego, en
los que se dice que la persona sale renovada. La importancia de su culto en
los mayas quedó registrada en las escultura que se encontraron de él.
Ek Chuah
Dios del cacao, la guerra y de los mercados, se lo representa con una bolsa
en su espalda, que es la figura de los mercaderes. Se lo invoca para
beneficiar el comercio.
Dueño de un carácter dual, era propicio como dios de los mercaderes
ambulantes y malévolo como dios de la guerra. Quienes tenían plantaciones
le rendían ceremonias a Ek Chuah, patrono de sus frutos.
Yum Kimil
También llamado Ah Puch (que quiere decir descarnado), Kisín (hediondo)
o Kimil (muerte), su nombre significa Señor de los Muertos. Yum Limil es la
deidad principal del Xibalbá, el inframundo e infierno maya, y por tanto es
el dios de la muerte.
La imagen de la muerte como un cuerpo esquelético de la actualidad tiene
gran relación con la representación que los mayas hacían de Yum Kimil.
Siempre acompañado de una cuerda, que usaba para quitar la vida de los
otros, este dios poseía también una lechuza, que es signo de la mala
fortuna.
Los mayas creían que este dios merodeaba por la casa de los enfermos en
busca de nuevas presas para su morada. Para ahuyentarlo se debía gritar
muy fuerte, así Yum Kimil pasaba de largo. Todavía hoy se mantienen
algunos ritos.
Xtabay
Esposa de Yum Kimil, es la patrona de los suicidas (una forma honrada de
morir para este pueblo), representada por una cuerda de ahorque. Esta
diosa es conocida como la deidad de los pecados carnales y recibía a las
almas suicidas en su paraíso.
La leyenda maya la describe como peligrosa, podía seducir o embrujar a los
hombres, para el bien o para el mal, haciendo que se pierdan, que se
vuelvan locos o hasta provocarles la muerte.
Bolon Dzacab
Dios protector de los linajes reales y sus familias, se lo representa con una
antorcha o un cigarro en su mano (no está claro cuál era el objeto que
humeaba).
Esta figura genera algunas dudas entre los historiadores pues hay quienes
creen que es una personificación del poder del dios bufón.
Kukulkán
Serpiente emplumada, en maya, divinidad asociada a Venus, el agua, el
viento -dos características que le permitieron gobernar su nave en el mar-
y la sabiduría.
Se le atribuye ser parte del primer intento de la creación y ser el
responsable de la transmisión de la escritura en el pueblo maya.
Su importancia en el panteón esta dada por ser considerado, junto con
Quetzalcóatl, el conquistador. Según la creencia, llegó a Yucatán por el mar
desde el oeste y es uno de los fundadores de la civilización.
Buluc Chabtan
Dios de la destrucción y los sacrificios humanos, muchas veces se presenta
en compañía de Ah Puch, lo que representa un verdadero peligro para los
fieles mayas.
Su figura aparece en el arte maya como una línea gruesa negro alrededor
de los ojos y debajo de la mejilla. Otras pinturas, lo colocan en edificios
incendiándose.
Chac Bolay
Dios del inframundo, está relacionado con el Sol. En el panteón de los
mayas se lo representa como una cabeza de jaguar, nariz romana, dientes
sobresalientes con la piel manchada.
Se lo considera como el símbolo de la noche y la bóveda celeste llena de
estrellas. Para la cultura maya el jaguar es un felino nocturno y
crepuscular, relacionado con la noche, el inframundo y el sol nocturno, una
figura que se repite en otras deidades.
Ah Muzenkab
El dios descendente, patrono de las abejas y la miel, Ah Muzenkab suele
estar representado con la forma de una abeja gigante que rige toda la
especie.
Su nombre significa en maya “el que protege o cuida la miel” y el arte
maya lo retrato con panales en sus manos.
Hunahpú
Hermano gemelo de Ixbalanqué, hijo del dios Hun-Hunahpú y la joven
Ixquic, es dios del Sol.
Ixbalanqué
Junto con su her Kauil mano Hunahpú, son los Dioses Gemelos. La doncella
Ixquic quedó embaraza por la saliva del Árbol Jícara, donde estaba la
calavera de Hun-Hunahpú, lo que llevó a concepción de los hermanos, a
pesar del rechazo de los padres de Ixquic.
Los gemelos tuvieron como misión encontrar la cancha del Juego de pelota
maya que había construido su padre.
Esto molestó a los Señores de Xibalbá, que obligaron a Ixbalanqué y
Hunahpú a visitar el Inframundo, donde vencieron a los Ajawab de Xibalbá,
vengando la muerte de su padre.
Esta victoria convirtió a Hunahpú en Sol, mientras que Ixbalanqué fue el
dios de la Luna.
Hun-Hunahpú
Padre de los dioses gemelos, es el dios de la fertilidad y del juego de
pelota. Su figura es un misterio, si bien la cultura maya nunca lo nombra
como dios del maíz, se encontraron restos que lo identifican con esta
actividad.
Fue transformado en Árbol de Jícara (calabazos), luego de que los ruidos de
su juego de pelota molestarán a los Señores de Xibalbá, que lo llevaron al
inframundo, los torturaron y los sacrificaron. Sus hijos gemelos vengaron
su memoria.
Ixquic
Diosa de las madres vírgenes, su historia es la del karma. Hija de uno de
los Señores de Xibalbá, quedó embarazada de Hun-Hunahpú luego de
visitar el Árbol de Jícara de manera clandestina, sin permiso de su familia.
Los frutos del árbol la bañaron en saliva y así concibió a los gemelos Hun-
Hunahpú (Maestro Mago) e Ixbalanqué (Pequeño Sacedorte Solar) siendo
virgen. Su nombre significa “La de la Sangre”.
Ixmukané
Completa el árbol genealógico de los Dioses Gemelos, madre de Hun-
Hunahpú, es la abuela de Hun-Hunahpú e Ixbalanqué y diosa del maíz.
Según la creencia maya fue Ixmukané quién preparó las bebidas de maíz
blanco y de maíz amarillo, que dio origen a los Hombres de Maíz. Su
nombre significa “Princesa” y para sus fieles es la Madre Tierra que da la
vida.
En la cultura, se la representa como el sol y la aurora, que dan la luz para
que amanezca en el mundo.
Xaman Ek
Sus altares en los costados de los caminos son un símbolo de su
importancia para los mercaderes mayas, que le rendían tributo llenándolos
de sahumerios para invocar su gracia.
Xaman Ek era el dios de los comerciantes y mercaderes, a quienes cuidaba
y ayudaba durante sus misiones entre los diferentes pueblos de esta
civilización.
Según cuenta la creencia, se guiaba por la Estrella Polar, la única visible en
Yucatán, y así podía iluminar los caminos de tránsito, pero también los
espirituales.
En el arte maya se lo representa con una cabeza redondeada, parecida a la
de un mono, nariz chata y ojos con forma de almendra.
Ah Kin
Dios del Sol, uno de los fenómenos más venerados y respetados por los
mayas, pero también por otras civilizaciones precolombinas.
Se considera la estrella solar como un Cristo cósmico, que dota de fuerza y
energía al universo, por lo que el dios del Sol es también una figura central
en esta cultura.
La creencia maya dice que Ah Kin recorría por las noches el inframundo, el
universo de los muertos, esperando que llegue el alba y vuelva a brillar el
sol. Por esto, se le rezaba al amanecer y se quemaban inciensos en su
honor.
Se lo consideraba un dios sanador, protector contra los males y otros
demonios, que estaban relacionado con la oscuridad, y con la facultad de
atraer esposas para los jóvenes.
Pero también se le temía por el poder destructor del sol en la sequía y las
tempestades, por lo que se le hacían sacrificios para no alterar su carácter.
Ix U
Conocida como diosa del cielo, Ix U es la diosa de la luna, del tejido, de los
partos, de las inundaciones y patrona de la medicina. Se la relaciona con la
feminidad, del amor, de la ternura y la no violencia.
Su representación cultural es sentada en una media luna, su boca está
salida hacía afuera y lleva un peinado con los pelos enroscados.
Naab
Diosa Serpiente de las Aguadas mayas. La serpiente entre los mayas tiene
un simbolismo particular, representa la sabiduría que se debe adquirir a
través del trabajo interior.
Huracán
Es otro de los dioses fundadores, en este caso de los siete del segundo
intento. Huracán es el dios del fuego, viento y las tormentas, lo que lo
convertía en una criatura muy temida en la cultura maya.
En la cultura de esta civilización se lo representaba con una figura humana
pero con cola de serpiente y algunos rasgos de reptil, portador de una
antorcha o algún objeto que humea y una enorme corona sobre su cabeza.
Su participación en la creación está dada a través del maíz y fue él quien
envió el Gran Diluvio maya, que destruyó todo lo que los primeros hombres
construyeron antes de enfurecer a los dioses.
Tepeu
Uno de los dioses que participó de los tres intentos de creación del
universo, lo que lo convierte en una figura central de toda la mitología
maya.
Su nombre significa soberano y es el dios del cielo en el panteón maya.
Alom
También es otro de los dioses asociados a la fundación, que participó de los
últimos dos intentos de creación del universo. Es considerado dios del cielo
como sus pares y fue uno de los que intentó crear al hombre en base a
madera.
Ehécatl
Dios del viento, se cree que es una de las manifestaciones de Quetzalcōātl,
la serpiente emplumada. Para los mayas, esta divinidad se hace presente
en el aliento de los seres vivos y en la brisa que traen las nubes con lluvia
en los campos sembrados.
Según la cultura de esta civilización, Ehécatl tenía un poder vital que podía
dar vida con su aliento y hasta mover el sol. Se lo representaba con dos
máscaras, un caracol en el pecho y sus lugares de adoración suelen ser de
forma circular para soportar los fuertes vientos.
Ometéotl
Es el dios de la dualidad y como tal su registro es ambiguo. Un poco
ignorado por los mayas, pero en los poemas de las clases altas se lo
representa como ser del más alto lugar de los cielos.
Su dualidad es total, no hay una explicación clara sobre su sexo, puede ser
hombre o mujer, y como tal madre o padre del universo. En la creencia se
lo tenía como una forma de suministrar la energía cósmica universal de la
que derivan todas las cosas.