La Abeja y la Paloma
Cierto día muy caluroso, una
paloma fue a posarse en la rama
de un árbol, al lado del cual
discurría un límpido arroyuelo.
De pronto, una abejita se acercó a beber, pero la pobrecita resbaló y
estuvo a punto de perecer. En tal aprieto, la paloma que había visto lo
sucedido, voló hacia la abejita y la sacó con su pico.
Poco después, un cazador divisó a la paloma y se dispuso a cazarla.
Al instante, acudió presurosa la abeja y, para salvar a su bienechora,
picó al hombre en una de sus manos.
El dolor hizo que el cazador fallara el tiro, lo cual salvó a la linda y
blanca palomita.
Moraleja: Hoy por mí, mañana por ti
El Ratón y el Gato
Cierta vez había una ratoncito que por
su lisura era la presa apetecida de don
Comilón, un gato de mata y come.
Así, una tarde, el gato estuvo a punto
de atraparlo cuando providencialmente
apareció un perro, gran amigo del
pericote y jurado enemigo del gato.
— ¿Qué pretendes hacer, miserable,
con un amigo? —intervino el perro, mostrándole los dientes.
El gato, hecho un puercoespín, tomó las de Villadiego y se refugió en
el tejado.
Lo curioso es que, mientras el perro ladraba y el gato maullaba, el
ratón subido sobre el lomo de su amigo, se puso a bailar.
Pero, un día, estando el perro ausente, el pericote se perdió en la
panza del gato marrullero.
Moraleja: Protección no es segura, si es que no te dura.
La Oveja el Perro y el Lobo
Un perro ruin y un pérfido lobo enjuiciaron
a una mansa oveja. El juez,
experimentado coimero, preguntó al
perro:
– ¿Qué problema te trae a este tribunal?
– Señor juez, hace tiempo presté a
esta oveja un pan y se niega a devolvérmelo. El señor lobo no me
dejará mentir.
– ¿Es cierto, lobo, lo que dice el perro?
– Sí, su señoría. No sólo fue un pan, sino diez panes -aseveró el falso
testigo.
Ante el testimonio del perjuro, la acusada tuvo que pagar lo que no
debía.
Días después la oveja encontró a los malvados dentro de una trampa.
Al verlos, exclamó:
– ¡Oh, dioses! ¡Buen premio para la calumnia!
Moraleja:
Tarde o temprano siempre llega el castigo
Fabula el Astrónomo
En un país muy lejano, donde
la ciencia es muy importante
para sus habitantes, había un
anciano astrónomo, le gustaba
realizar el mismo recorrido
todas las noches para observar las estrellas.
Un día, uno de sus viejos colegas le dijo que había aparecido un
extraño astro en el cielo, el anciano salió de la ciudad para poder verlo
con sus propios ojos. Muy emocionado estaba el astrónomo mirando
al cielo, no se dio cuenta que a pocos pasos de él había un agujero.
Cuando se cayó al agujero comenzó a gritar pidiendo ayuda.
Cerca del agujero pasaba un hombre, el cual se acercó hasta el
agujero para ver lo que sucedía; ya informado de lo que había
ocurrido, le dijo al anciano:
"Te ayudaré a salir de ahí, pero ten mucho cuidado la próxima vez que
salgas por un lugar que desconoces, tienes que estar muy atento por
donde caminas ya que te puedes encontrar con cualquier cosa en el
suelo."
Moraleja: Antes de lanzarse a la aventura, hay que conocer el lugar
por el que se transita.
Fabula la Pulga y el Hombre
Un hombre disfruta de un buen sueño,
cuando comenzó a sentir picazón por
todo el cuerpo. Molesto por la
situación, buscó por toda su cama
para ver qué era lo que les estaba
causando tanta molestia. Tras su
búsqueda encontró a una minúscula
pulga y le dijo las siguientes palabras:
- ¿Quién te crees que eres insignificante bicho, para estar picándome
por todo mi cuerpo y no dejarme disfrutar de mi merecido descanso?
- Contestó la pulga: "Discúlpeme señor, no fue mi intención molestarlo
de ninguna manera; le pido por favor que me deje seguir viviendo, ya
que por mi pequeño tamaño no creo que lo pueda molestar mucho." El
hombre riéndose de las ocurrencias de la pulga, le dijo:
- Lo siento pequeña pulga, pero no puedo hacer otra cosa que acabar
con tu vida para siempre, ya que no tengo ningún motivo para seguir
aguantando tus picaduras, no importa si es grande o pequeño que
pueda ser el prejuicio que me causes.
Moraleja: todo aquel que le hace daño a otra persona, debe estar
dispuesto a afrontar las consecuencias.