0% encontró este documento útil (0 votos)
107 vistas4 páginas

Autocuidado: Clave para el Bienestar

El documento habla sobre la importancia del autocuidado y ofrece recomendaciones para practicarlo. Explica que el autocuidado es responsabilidad propia y que involucra ser consciente de los propios actos, hacerse cargo de la salud propia, y pedir ayuda cuando se necesita. También recomienda dormir temprano, mantener una alimentación balanceada, hacer ejercicio, y revisar periódicamente el estado de salud.

Cargado por

luisvalbuena
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
107 vistas4 páginas

Autocuidado: Clave para el Bienestar

El documento habla sobre la importancia del autocuidado y ofrece recomendaciones para practicarlo. Explica que el autocuidado es responsabilidad propia y que involucra ser consciente de los propios actos, hacerse cargo de la salud propia, y pedir ayuda cuando se necesita. También recomienda dormir temprano, mantener una alimentación balanceada, hacer ejercicio, y revisar periódicamente el estado de salud.

Cargado por

luisvalbuena
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Autocuidado: Ser responsables de nosotros

mismos
Comúnmente asociamos este concepto al ámbito laboral, pero en realidad tiene que ver con mucho más
que eso. Tomar conciencia de la importancia de nuestro propio cuidado, es la clave que nos hará alcanzar
un bienestar tanto físico como mental.

Llevamos un ritmo de vida tan acelerado, que muchas veces no tenemos total conciencia de los actos que
realizamos. De hecho, hay muchas rutinas o ciertos hábitos que tenemos incorporados y que nos llevan a
actuar en lo que conocemos como “piloto automático”.

Darse el espacio para visualizar con calma de qué forma nos comportamos en nuestro hogar, trabajo e incluso
en la vía pública, nos hace reflexionar sobre qué valor le damos a nuestro propio cuidado y por qué tenemos la
costumbre de no poner atención en ello.

SI NO ME CUIDO YO, ¿ENTONCES QUIÉN?

Esta parece ser una de las preguntas básicas cuando hablamos de autocuidado y cobra mucho sentido si
consideramos que hay millones de variables que nos pueden poner en riesgo en cualquier escenario –incluso
dentro de nuestro hogar, que por lo general es el espacio que consideramos más seguro– y que no podemos
controlarlas. Entonces, si asumimos eso y comprendemos que hay un trabajo personal que debemos realizar
para alcanzar o preservar nuestro bienestar, nos daremos cuenta de que cuidarnos a nosotros mismos debe ser
un acto básico, algo que debemos incorporar y poner en práctica cada día.

TRES PASOS PARA EMPEZAR A AUTOCUIDARNOS

• SÉ CONSCIENTE DE TUS
ACTOS: Supongamos que todos los días después
de salir de tu trabajo cruzas a mitad de la calle. Lo
convertiste en un hábito porque el semáforo te
parece que está demasiado lejos y nunca has tenido
un problema, pero ¿Qué te hace creer que nunca te
pasará algo? Muchas veces y en todos los
escenarios de nuestra vida, nos exponemos a
riesgos innecesarios, sin darnos cuenta de que los
accidentes ocurren en parte por descuidos, por la
automatización de nuestros actos o porque
simplemente le quitamos importancia a los
peligros, creyendo que a nosotros nunca nos pasará
nada.

• TU SALUD ES TU RESPONSABILIDAD: ¿Tienes problemas de colesterol pero no cuidas tu


alimentación? ¿Llevas meses sintiendo un dolor en el pecho y has dejado para “después” una visita al doctor?
Entonces no estás haciéndote cargo de aspectos básicos de tu salud que, no sólo pueden derivar en patologías
graves, ten en cuenta que también podrías sentirte mal o fatigado y exponerte a algún accidente en cualquier
lugar. No atender a tiempo las señales que da el organismo sobre algo que no está bien o continuar con
nuestros malos hábitos aún sabiendo que estamos enfermos, puede traer consecuencias a largo plazo.

•APRENDE A PEDIR AYUDA: Si estás en tu lugar de trabajo y debes usar una maquinaria pero no sabes
cómo hacerlo, lo más prudente es que des aviso de aquello y pidas ayuda. Pero no todos actuamos bajo esa
lógica. Este es sólo un ejemplo, pero la actitud aplica para otras áreas de nuestra vida donde muchas veces
decidimos exponernos a un riesgo o arreglárnosla como podamos con tal de no pedir ayuda. Es importante
entender que no sabemos ni dominamos todo y que hay cosas de las que no podemos hacernos cargo. Para
sentirnos protegidos o estar mejor, a veces tenemos que recurrir a otros y manifestarlo a tiempo es necesario.

A continuación, dejamos para ustedes


algunas recomendaciones para que todos los trabajadores comiencen a
auto cuidarse:

 Sé consciente de tus actos. Muchas veces nos exponemos a riesgos innecesarios sin darnos cuenta
de que los accidentes ocurren en parte por descuidos, por la automatización de nuestros actos o
porque simplemente le quitamos importancia a los peligros, creyendo que a nosotros nunca nos pasará
nada.
 Tu salud es tu responsabilidad. No atender a tiempo las señales que da el organismo sobre algo
que no está bien o continuar con nuestros malos hábitos,aun sabiendo que estamos enfermos, puede
traer consecuencias a largo plazo.
 Aprende a pedir ayuda. Muchas veces decidimos exponernos a un riesgo o arreglárnosla como
podamos con tal de no pedir ayuda. Es importante entender que no sabemos ni dominamos todo y que
hay cosas de las que no podemos hacernos cargo.
 Acuéstate temprano.Te levantas con más energía, tu piel descansa mejor, manejas mejor tú tiempo,
entre otros beneficios.
 No ocupes todo el tiempo libre en ver televisión y videojuegos. Invierte parte de tus descansos en
actividades deportivas, recreación en parques, playas o montañas.
 Relájate con alguna práctica cultural: ir al teatro, cine, oír buena música
 Comunica y expresa tus sentimientos: amor, alegría, miedo, etc.
 Valórate como persona para que crezca sana la autoestima.

Recomendaciones generales de Autocuidado

Es importante recordar que el Autocuidado no es sólo lo que hago, si no cómo lo hago. Es necesario tomar

conciencia del propio estado de salud y comprometerse con las prácticas de autocuidado adoptadas en la

vida diaria, a nivel personal como en lo laboral.

- Descanso: garantizar un periodo efectivo de descanso entre jornadas laborales, con el fin de lograr

la recuperación vital y necesaria para el organismo.

- Alimentación: adoptar una dieta balanceada y variada, de acuerdo al estado de salud de cada

trabajador. Es importante consultar a un medico nutricionista. Deben evitar ingerir exceso de

alimentos durante la jornada laboral, al igual que largas abstinencias.

- Hidratación: beber suficiente agua potable durante todo el día, preferentemente agua fresca, o

para preparar infusiones, mate, caldos, sopa, jugos, licuados o gelatina, por ejemplo. Si hace mucho

calor, debe aumentar la cantidad de líquidos a ingerir, recuerde que la sed es un indicador tardío,
cuando sentimos la “boca seca”, ya existe deshidratación.

- Acondicionamiento Físico: practicar ejercicios de estiramiento y calentamiento previo al inicio de

cada actividad. Adicionalmente, considerar realizar pausas activas para estirar los músculos y

prevenir posibles lesiones por posturas prolongadas.

- Estado de Salud: realizar exámenes médicos periódicos para determinar el estado general de salud,

atender de esta forma a las recomendaciones médicas.

- Consumo de Medicamentos: No automedicarse, conocer los posibles efectos de las sustancias que

se consumen, acudir al consejo de un medico.

- Controle e inspeccione los vehículos y elementos de trabajo: Revise los equipos que utiliza y

reporte fallas y sugerencias para el uso seguro de los elementos, sea oportuno.

También podría gustarte