CAS.
3050-2018 LIMA NORTE
OBLIGACION DE HACER.
Exigibilidad de la Obligación. Una obligación exigible es aquella
respecto de la cual no hay plazo o condición que suspenda su
cumplimiento, o habiéndolo: i) el plazo ha vencido, ya sea por el
transcurso del tiempo establecido por las partes o por la ley,
porque el deudor ha renunciado anticipadamente al mismo o ha
caducado su plazo por las causales señaladas en el artículo 181
del Código Civil, incluso porque las partes han conferido
expresamente al acreedor la facultad de anticipar el vencimiento
del crédito (en doctrina se denominan cláusulas de aceleración) o
porque el juez ha fijado judicialmente la duración del plazo;
o ii) la condición suspensiva que afecta al cumplimiento de la
obligación acaezca o no acaezca, según se trate de una condición
positiva o negativa.
Lima, cuatro julio de dos mil diesiocho.-
LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA: Vista la
causa número cincuenta y ocho – dos mil dieciocho, en Audiencia Pública llevada a cabo en la
fecha; luego de verificada la votación con arreglo a ley emite la siguiente sentencia.
MATERIA DEL RECURSO DE CASACIÓN:
Se trata del recurso de casación interpuesto por Juan Armando Lipa Chambi a fojas quinientos
veintisiete, contra la sentencia de vista de fojas cuatrocientos sesenta y nueve, de fecha
catorce de junio de dos mil diecisiete, expedida por la Primera Sala Civil de la Corte Superior
de Justicia Sede Juliaca, que revoca la sentencia apelada de fojas doscientos cuarenta y nueve,
de fecha veintiocho de diciembre de dos mil once, que declara fundada la demanda sobre
Obligación de hacer.
FUNDAMENTOS DEL RECURSO DE CASACIÓN:
Que, el recurso de casación fue declarado procedente por resolución de fecha quince de
noviembre de dos mil diecisiete, obrante a fojas cincuenta y siete del cuadernillo formado en
este Supremo Tribunal, por la causal prevista en el artículo 386 del Código Procesal Civil, a
través de la cual se denuncia: a) La infracción normativa del artículo 1412 del Código Civil,
pues no se puede hablar de falta de conexión lógica entre los hechos y el petitorio, por cuanto
la demanda de Otorgamiento de Escritura Pública La errónea interpretación , sin considerar lo
que establece de manera imperativa el artículo 1412 del Código Civil, el cual señala que ante
un acto contractual como el de autos, le asiste a los contratantes procurar únicamente que
conste en instrumento público que le dé certeza de su realización y carácter de fecha cierta,
mas no importa el acto constitutivo del derecho o la relación sustancial que contiene; b) La
infracción del artículo III del Título Preliminar del Código Procesal Civil, debido a que la
sentencia de vista no consigue resolver la controversia, ni eliminar la incertidumbre jurídica,
es decir, que no se ha logrado hacer realidad la finalidad del proceso a que se refiere el
artículo III del Título Preliminar del Código Procesal Civil.
CONSIDERANDO:
Primero: De la demanda y sus fundamentos:
Que, previamente a la absolución del recurso de casación es necesario hacer un breve
recuento de lo acontecido en el proceso. En tal sentido, se advierte que mediante escrito de
fojas cuarenta y cuatro, Juna Armando Lipa Chambi interpone demanda de obligación de
hacer en la forma de que la demandada cumpla con suscribir la escritura pública de compra
venta a su favor del bien inmueble urbano sub lote N° 1 A, de la manzana M-1 de la
urbanización Ampliación Independencia de la ciudad de Juliaca, provincia de San Román
Segundo:
Que, admitida a trámite la demanda, de su suscripción del documento de compra venta pidió
el tiempo de tres meses de plazo a fin realizarse la minuta de compra venta y elevación a
escritura pública en razón que la propiedad del inmueble correspondía en iguales partes a su
menores hijos llamados Richard Ramirez Mamani y Rodolfo Ramirez Mamani, tiempo que se
comprometió a obtener la autorización judicial para enajenar derechos de menores.
Tercero:
Que, valoradas las pruebas y compulsados los hechos expuestos por las partes, por sentencia
de primera instancia de fecha diecinueve de mayo del 2011 se declara infundada la demanda.
De los fundamentos de dicha sentencia se extrae básicamente que el A quo ha establecido
que: a) Si bien es cierto que del contrato aparejado a la demanda se advierte que la parte
vendedora procede como titular del terreno sub litis, también lo es que en dicho contrato solo
se ha hecho alusión a la venta de acciones preferenciales respecto de dicho terreno; sin
embargo, no se ha cumplido con establecer o precisar un área de terreno respecto de la cual
se esté celebrando la compraventa alegada, ni tampoco los linderos o medidas perimétricas
correspondientes; tampoco se ha acreditado el tracto sucesivo y/o título del que se
desmiembra; b) Según los artículos 1529 y 1532 del Código Civil, el Contrato de Compraventa
se encuentra determinado por dos elementos fundamentales que son el bien y el precio,
siendo que la validez de la venta presupone que el bien objeto de la misma sea un bien
determinado o susceptible de determinarse; en ese sentido, la falta de determinación del bien
materia del contrato de compraventa conlleva a la invalidez de éste; c) En el caso de autos, si
bien el inmueble que se alega fue objeto del Contrato de Compraventa de fecha uno de junio
de mil novecientos setenta y ocho, sin embargo, no se encuentra debidamente determinado
en el documento o contrato presentado por el accionante; d) No habiendo el accionante
cumplido con acreditar la existencia de un acto jurídico válido, no se puede amparar la
demanda.
Cuarto:
Que, apelada que fuera la sentencia de primera instancia, están referidos básicamente que en
la sentencia se ha omitido que la demanda Juana Mamani Mamani ha sido declarada rebelde,
lo que atentaría al articulo 139 inciso 3 de la constitución política del estado, en el extremo
que no se ha merecido el debido proceso menos la tutela jurídica procesal efectiva. Y que la
fundamentación fáctica de la sentencia, en la letra A) menciona que ha cumplido con el pago
total del precio que los acredita con los recibos de fecha 27 de enero del 1994 y 12 de abril
1996.
Quinto:
Que, absolviendo la causal por infracción normativa procesal declarada procedente, conforme
es de verse de la parte introductoria del Contrato de Compraventa obrante a fojas seis,
presentado como recaudo de la demanda, se estableció que el Contrato de Venta a Plazos era
con retención de dominio, lo que significa entonces que la vendedora (hoy demandada), se
reserva la propiedad del inmueble materia del contrato, hasta que el comprador (hoy
demandante) termine de cancelar el íntegro del precio pactado en la cláusula segunda.
Sexto:
Que, de lo anteriormente expuesto, se puede colegir que si como consecuencia de un
contrato de compraventa la transferencia de propiedad del bien queda reservada hasta el
momento en que se efectúe la cancelación total del precio pactado (como en el caso sub litis),
la obligación esencial del vendedor de perfeccionar dicha transferencia quedará también
supeditada al pago del precio, por lo tanto, mientras no se cumpla esta obligación no podrá
otorgarse la escritura pública que permita el perfeccionamiento de la transferencia.
Sétimo:
Que, en ese sentido, la reserva de propiedad a la que se hace referencia debe entenderse en
el sentido más adecuado a la naturaleza y objeto del acto, es decir, de conformidad con lo
preceptuado en el artículo 1583 del Código Civil, el cual establece que en virtud del pacto de
reserva de propiedad se suspende la obligación del vendedor de transferir la propiedad del
bien hasta que el comprador haya pagado todo o una parte del precio convenido, teniendo
como consecuencia que el comprador adquiera automáticamente el derecho a la propiedad
del bien una vez pagado el importe del precio concertado.
Octavo:
Que, por consiguiente, al haber quedado establecido en autos que el demandante no acredita
con medio probatorio alguno el cumplimiento en el pago de la contraprestación a la que se
encontraba obligado por la compra a plazos del predio sub materia, se ha procedido a
desestimar la demanda incoada, apreciándose por lo tanto que el Ad quem ha resuelto con
arreglo a derecho y sobre la base de los medios probatorios aportados al proceso el presente
conflicto de intereses, por lo tanto, la causal procesal denunciada debe desestimarse por
improbada.
Noveno:
Que, en cuanto a la causal material declarada procedente, debe precisarse que si bien el
artículo 1412 del Código Civil, también denunciado por el recurrente, determina que las partes
pueden compelerse recíprocamente a llenar la formalidad requerida; y que por tratarse de un
contrato consensual el contrato de compraventa ha quedado perfeccionado desde el
momento en que se produjo la aceptación, sin embargo, de efectivizarse en este caso dicha
formalización, se estaría yendo en contra de la bilateralidad de los contratos que conlleva que
en un acuerdo de voluntades deben existir necesariamente obligaciones recíprocas de ambas
partes, que en el caso de autos se traduce en la obligación del vendedor de entregar la cosa y
la del comprador de pagar el precio, supuesto que en este último caso no se aprecia conforme
ha quedado establecido en la presente resolución; por lo tanto la causal material debe
igualmente ser desestimada.- Siendo esto así al no configurarse las causales denunciadas el
presente recurso de casación resulta infundado debiendo procederse conforme a lo
dispuesto en el artículo 397 del Código Procesal Civil; por cuyas razones declararon:
FUNDADO el recurso de casación mediante escrito de fojas quinientos veintisiete; en
consecuencia, CASARON la sentencia de vista de fojas cuatrocientos sesenta y nueve, de fecha
veintidós de marzo de dos mil trece, expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de
Justicia de Lima Norte; DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Ofi
cial El Peruano bajo responsabilidad;
SS. TICONA POSTIGO, VALCÁRCEL SALDAÑA, CABELLO MATAMALA, CUNYA CELI
EL VOTO EN MINORÍA DEL SEÑOR JUEZ SUPREMO CALDERÓN PUERTAS ES COMO SIGUE:
Primero.-
En el presente caso, se tiene que el contrato (folio seis) celebrado entre Centro Unión
Distrital Musga - ACUDM con Aroldo Pretell Vega. Se solicita se otorgue la escritura pública de
dicho acto jurídico.
Segundo:
Siendo la demanda una de otorgamiento de escritura pública, lo único que cabe analizar es la
preexistencia de un acto jurídico no solemne cuya formalización se requiera. En tal sentido,
existiendo dicho contrato no hay nada que impida se declare fundada la demanda.
Tercero:
Si bien es cierto, el contrato de compraventa es con retención de dominio, ello no impide que
no se otorgue la escritura pública, en tanto, no existe prohibición legal al respecto; antes
bien, el artículo 2019 del Código Civil expresa que los pactos de reserva de propiedad son
inscribibles, lo que permite colegir que su formalización es permitida.
Cuarto.-
Salvo que la nulidad sea manifiesta (artículo 220 del Código Civil), no cabe pronunciamiento
sobre el pago respectivo; mucho menos invocando una cláusula contractual (la número
cuatro) porque las nulidades no las crean las partes, sino las establece la ley. Además, la
supuesta falta de pago es asunto que debe debatirse en otra vía y no en este proceso.-
Quinto.- Por último, que los contratantes hayan considerado que el título definitivo para el
comprador sería un “Certificado de Acciones” es un asunto que de ninguna manera excluye la
posibilidad de atenerse a lo expuesto en el artículo 1412 del Código Civil, máxime si lo que se
quiere es lograr la seguridad jurídica de los actos comerciales y que terceros no puedan ser
afectados ante la omisión de las formalidades respectivas.- Sexto.- No obstante no haberse
solucionado el conflicto jurídico, vulnerando el artículo III del Código Procesal Civil, estimo que
es posible emitir pronunciamiento de fondo dado que las actuaciones probatorias existentes
permiten el pronunciamiento respectivo. Por consiguiente, habiéndose infringido lo dispuesto
en el artículo 1412 del Código Civil, y siendo de aplicación dicho dispositivo, considero que
debe ampararse la casación.- Razones por las cuales MI VOTO es por que se declare:
FUNDADO el recurso de casación interpuesto por el demandante Aroldo Pretell Vega (folio
quinientos veintisiete), en consecuencia SE CASE la sentencia de vista de fecha veintidós de
marzo de dos mil trece, emitida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de
Lima Norte; y actuando como sede de instancia: SE REVOQUE la sentencia apelada de fecha
veintiocho de diciembre de dos mil once (folio doscientos cuarenta y nueve),
REFORMÁNDOLA se declare fundada la demanda sobre otorgamiento de escritura pública; y
SE DISPONGA la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano, bajo
responsabilidad; en los seguidos por Aroldo Pretell Vega contra la Asociación Centro Unión
Distrital Musga, sobre Otorgamiento de Escritura Pública; y se devuelva.- S. CALDERÓN
PUERTAS C-1200952-12
No puede exigirse el cumplimiento inmediato de una obligación a la que no se ha fijado
plazo si depende de las circunstancias propias de su ejecución
Cas. N.º 158-2014 Lima Norte
Emitida el 4 de mayo del 2016
(Publicada en El Peruano, 03-07-17)
Juez ponente Señora jueza suprema Cabello Matamala
Normas aplicables Infundado
Normas aplicables Artículo 1240 del Código Civil
Fundamento jurídico Una obligación exigible es aquella respecto de la
relevante cual no hay plazo o condición que suspenda su
cumplimiento, o habiéndolo: i) el plazo ha vencido,
ya sea por el transcurso del tiempo establecido por
las partes o por la ley, porque el deudor ha
renunciado anticipadamente al mismo o ha
caducado su plazo por las causales señaladas en el
artículo 181 del Código Civil, incluso porque las
partes han conferido expresamente al acreedor la
facultad de anticipar el vencimiento del crédito (en
doctrina se denominan cláusulas de aceleración) o
porque el juez ha fijado judicialmente la duración
del plazo; o ii) la condición suspensiva que afecta al
cumplimiento de la obligación acaezca o no
acaezca, según se trate de una condición positiva o
negativa.
CAS. N.º 158-2014
LIMA NORTE
OBLIGACIÓN DE HACER.
Exigibilidad de la Obligación.Una obligación
exigible es aquella respecto de la cual no hay
plazo o condición que suspenda su
cumplimiento, o habiéndolo: i) el plazo ha
vencido, ya sea por el transcurso del tiempo
establecido por las partes o por la ley, porque el
deudor ha renunciado anticipadamente al
mismo o ha caducado su plazo por las causales
señaladas en el artículo 181 del Código Civil,
incluso porque las partes han conferido
expresamente al acreedor la facultad de
anticipar el vencimiento del crédito (en doctrina
se denominan cláusulas de aceleración) o
porque el juez ha fijado judicialmente la
duración del plazo; o ii) la condición suspensiva
que afecta al cumplimiento de la obligación
acaezca o no acaezca, según se trate de una
condición positiva o negativa.
Lima, cuatro de mayo de dos mil dieciséis.
LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA
REPÚBLICA: Vista la causa número ciento cincuenta y ocho - dos mil catorce;
en audiencia pública llevada a cabo en la fecha; luego de verificada la votación
con arreglo a ley, emite la siguiente resolución; asimismo, habiéndose dejado
oportunamente en Relatoría de esta Sala Suprema los votos emitidos por los
Señores Jueces Supremos VALCÁRCEL SALDAÑA y CUNYA CELI obrante de
folios setenta y tres a ochenta y dos del cuadernillo de casación; de
conformidad con los artículos 142, 148 y 149 del Texto Único Ordenado de la
Ley Orgánica del Poder Judicial, se deja constancia de los mismos para los fines
pertinentes de acuerdo a ley.
MATERIA DEL RECURSO DE CASACIÓN.
Se trata del recurso de casación interpuesto por Norma Eleonora Barra Arias a
fojas doscientos setenta y ocho, contra la sentencia de vista de fojas doscientos
veintinueve, de fecha veintitrés de julio de dos mil trece, expedida por la
Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, la cual revocó
la resolución apelada de fojas ciento ochenta y dos, de fecha diez de enero de
dos mil trece que declaró infundada la contradicción y fundada la demanda; y
reformándola, declararon fundada la contradicción, en consecuencia
improcedente la demanda de Obligación de Hacer.
FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE DECLARÓ PROCEDENTE EL RECURSO.
Esta Sala Suprema, mediante resolución de fecha seis de mayo de dos mil
catorce, obrante a fojas veintidós del cuaderno de casación, ha declarado
procedente el aludido recurso por las siguientes causales: 1) Infracción
normativa procesal del artículo 689 del Código Procesal Civil; alega que la Sala
de mérito erróneamente considera que no es exigible la obligación por no
haberse establecido el momento a partir del cual se pueda exigir el
cumplimiento, pues ante tal situación deberá entenderse que es exigible
inmediatamente después de contraída la obligación; y 2) Infracción normativa
del artículo 1240 del Código Civil, toda vez que cuando la cláusula tercera del
contrato de compraventa de derechos y acciones expresa que el vendedor
deberá iniciar y concluir con los trámites de independización del primer,
segundo, tercer y cuarto piso de la construcción existente, bajo sus costos, debe
entenderse que su exigibilidad es inmediata conforme a lo dispuesto en el
artículo 1240 del Código Civil.
CONSIDERANDO.
PRIMERO. Que, previamente a la absolución de las denuncias formuladas por la
recurrente, conviene hacer las siguientes precisiones respecto del íter procesal:
Mediante escrito de fecha cinco de mayo de dos mil once, obrante a fojas
cuarenta y ocho Norma Eleonora Barra Arias interpone demanda de Obligación
de Hacer contra Fidel Ángel Ruíz Meneses, a fin de que cumpla con la
obligación de hacer consistente en la independización del primer piso del
inmueble ubicado en la Avenida Eduardo de Habich números 581 - 583,
Urbanización Ingeniería, Distrito de San Martín de Porres, la cual le vendió como
derecho y acciones, conforme al Título Ejecutivo del Testimonio de Escritura
Pública, inscrito en el Asiento número C00001 de la Partida número 43638238
del Registro de Propiedad Inmueble de la Superintendencia Nacional de los
Registros Públicos - SUNARP; funda su pretensión en: 1) Que, conforme consta
del Testimonio de Escritura Pública de Compraventa de Acciones y Derechos, de
fecha trece de diciembre de dos mil dos, otorgada por las partes, por ante el
Notario Público Aurelio Alfonso Díaz Rodríguez; el demandado se obligó bajo
sus costos a regularizar la independización de la venta que le hiciera del primer
piso del referido inmueble; tal como es de apreciarse en la Cláusula Tercera de
dicha Escritura Pública; 2) Que, a pesar del tiempo transcurrido hasta la fecha, el
ejecutado constantemente se ha venido rehusando a cumplir con su obligación
consistente en la independización del primer piso que le vendiera,
correspondiente al veinticinco por ciento (25%) de los derechos y acciones del
referido inmueble; por lo que juntamente con su cónyuge el demandante optó
por iniciar los trámites de la referida independización el diecinueve de junio de
dos mil nueve, corriendo con los gastos; sin embargo, ello se frustró debido a la
negativa prepotente y dolosa del ejecutado, de firmar los documentos
requeridos por la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos -
SUNARP, llegándose a inscribir solamente la Declaratoria de Fábrica, quedando
pendiente la sola independización; y 3) Que, la presente acción tiene como
finalidad demandar la ejecución de Obligación de Hacer de la referida
independización, debiendo solamente firmar el ejecutado la memoria
descriptiva de independización y el régimen de propiedad exclusiva y propiedad
común, la misma que es cierta, expresa y exigible, como puede apreciarse del
Título Ejecutivo constituido por el Testimonio de Escritura Pública de
Compraventa de Acciones y Derechos, de fecha trece de diciembre de dos mil
dos.
SEGUNDO. Que, Fidel Ángel Ruiz Meneses, mediante escrito de fojas ciento
once formula contradicción por la causal de inexigibilidad de la obligación;
alegando que: 1) Es verdad que el recurrente mediante Escritura Pública de
Compraventa de Acciones y Derechos, de fecha trece de diciembre de dos mil
dos, otorgada por las partes, se obligó a iniciar y concluir con los trámites de
independización del primer, segundo, tercer y cuarto piso de la construcción
existente, bajo sus costos, por cuanto la venta pactada es por el total del local
del primer piso con todas sus mejoras, servicios y accesorios, conforme se
advierte de la tercera cláusula del Testimonio de Escritura Pública de
Compraventa de Acciones y Derechos; sin embargo, dicha obligación resulta ser
inexigible, puesto que la obligación contenida en la tercera cláusula del citado
Testimonio de Escritura Pública no reúne los requisitos señalados en el artículo
689 del Código Procesal Civil; esto es que la obligación contenida en el título
sea cierta, expresa y exigible, careciendo en este caso del requisito de
exigibilidad, al ser una prestación cuyo objeto es imposible de hacer; 2) El
recurrente inició en su oportunidad los trámites de Declaratoria de Fábrica e
independización del primer, segundo, tercer y cuarto piso del inmueble sub
materia, ante los Registros Públicos de Lima y sin embargo su solicitud fue
observada en reiteradas oportunidades por el Registrador; asimismo al no
ponerse de acuerdo respecto al ingreso y salida de la puerta signada con el
número 581 de la Avenida Eduardo de Habich, Urbanización Ingeniería, Distrito
de San Martín de Porres, Provincia y Departamento de Lima, ni respecto de la
escalera que conduce al segundo piso y subsiguientes; el reglamento interno y
demás documentos quedaron entrampados, suscitándose problemas e
inconvenientes respecto al mismo, en consecuencia la independización no se
llegó a concretar, siendo judicialmente imposible que el recurrente pueda
independizar por sí solo el citado inmueble; y 3) La obligación contenida en la
cláusula tercera del Testimonio de Escritura Pública resulta inexigible por no ser
cierta, ni expresa, en el sentido que dicha cláusula, no ha puesto o ha señalado
un tiempo límite de fecha alguna en la que el recurrente debe cumplir con dicha
obligación a cargo (independización), por ende no se ha vencido el plazo para
independizar el bien; también la cláusula tercera es inexigible por no ser
expresa, en el sentido que en ningún momento se ha signado como obligación
del recurrente, firmar el reglamento interno que la ejecutante de manera
unilateral ha redactado, siendo esto un abuso de derecho, puesto que por la
naturaleza del reglamento, éste debe ser un acuerdo de voluntades.
TERCERO. Que, mediante sentencia de primera instancia de fecha diez de enero
de dos mil trece, obrante a fojas ciento ochenta y dos, se declaró infundada la
contradicción de inexigibilidad de la obligación; en consecuencia, haciéndose
efectivo el apercibimiento dispuesto en el auto admisorio, corresponde al
suscrito Magistrado proceder a la firma de los documentos consistentes en la
memoria descriptiva de Independización y Régimen de Propiedad Exclusiva y
Propiedad Común; tras concluir que: 1) La contradicción formulada por el
demandado al mandato ejecutivo, basado en que la obligación contenida en
que el título es inexigible, por ser una prestación cuyo objeto es imposible de
hacer y que por ende su objeto es inexistente, deviene en inconsistente, por
cuanto en la tercera cláusula del Testimonio de Compraventa de Derechos y
Acciones que otorgara Fidel Ángel Ruiz Meneses a favor de Jaime Fidencio Aylas
Cuyubamba y esposa Norma Eleonora Barra Arias, de fecha trece de diciembre
de dos mil dos, expresamente dejó estipulado que: “el vendedor deberá de
iniciar y concluir con los trámites de independización del primer, segundo,
tercer y cuarto piso de la construcción existente, bajo sus costos, por cuanto la
venta pactada es por el total del local del primer piso […]”; y 2) Resulta también
inconsistente, lo alegado por el ejecutado en el sentido de que no se le ha
indicado vencido el plazo para independizar el bien, o que sea imposible que
solo el ejecutado inicie y concluya con los trámites de la independización de la
construcción existente; al respecto debe señalarse que tal circunstancia debió
prever el ejecutado al momento de asumir la obligación señalada en la cláusula
tercera del indicado Testimonio de Escritura Pública de Compraventa de
Derechos y Acciones; por el contrario el demandado lejos de cumplir con tal
obligación, ha hecho abandono de los trámites administrativos que los inició
ante el Registro de Propiedad Inmueble de los Registros Públicos de Lima, con
el pretexto de que este Organismo le ha formulado observaciones;
consecuentemente, al no haber demostrado el ejecutado el cumplimiento de su
obligación contraída y solo alegar excusas con la finalidad de evadir su
responsabilidad frente al incumplimiento de su obligación.
CUARTO. Que, mediante resolución de vista de fecha veintitrés de julio de dos
mil trece, obrante a fojas doscientos veintinueve, expedida por la Primera Sala
Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, revocó la resolución apelada
de fecha diez de enero de dos mil trece; reformándola, declararon fundada la
contradicción; en consecuencia, improcedente la demanda de Obligación de
Hacer; tras concluir que: 1) Respecto a la causal de iliquidez o inexigibilidad de
la obligación contenida en el título, es preciso indicar que dicha causal está
referida cuando la obligación no resulta determinable, es decir cuando su valor
no pueda ser determinado mediante una operación aritmética, sino que se
requiere de actos previos para que se establezca su monto o cuando si bien se
da la existencia de la obligación ésta no resulta exigible por cuanto todavía no
ha vencido el plazo o porque la obligación está sujeta a condición suspensiva;
refiere que en el presente caso no hay un cuestionamiento al documento en sí,
sino al acto que recoge dicho documento. Se cuestiona la ejecutabilidad del
título por carecer de una prestación cierta, expresa y exigible, condiciones
básicas para que un título resista ejecución, tal como lo describe el artículo 689
del Código Procesal Civil; y 2) El caso de autos, de la revisión de la cláusula
tercera del Contrato de Compraventa de Derechos y Acciones que en copia
certificada obra de fojas dos a cuatro, se advierte que en el título no aparece
descrito el momento a partir del cual se puede exigir el cumplimiento de lo
ordenado. Así tampoco se señala con claridad, el lugar y el modo en que se
cumplirá lo acordado, lo cual se evidencia de la controversia que existe respecto
a la independización del inmueble, esto es, las áreas que deben ser consignadas
como de propiedad exclusiva del ejecutante y del ejecutado; en consecuencia, el
Testimonio de Escritura Pública adjuntado como título de ejecución no satisface
los requisitos mínimos establecidos en el artículo 689 del Código Procesal Civil,
por lo que la contradicción formulada por la parte ejecutada resulta atendible.
QUINTO. Que, respecto a la causal de infracción normativa del artículo 689 del
Código Procesal Civil; es de señalarse que la referida norma regula los
presupuestos que debe contemplar un título para la ejecución, estableciendo lo
siguiente: “Procede la ejecución cuando la obligación contenida en el título es
cierta, expresa y exigible”. Una prestación es cierta cuando están perfectamente
delimitados en el título los sujetos y el objeto de la prestación, aunque sea de
manera genérica; es decir, que necesariamente tiene que haber un sujeto activo,
llamado acreedor, que es la persona a cuyo favor se satisface la prestación,
denominado también “titular”, porque es quien tiene el título para exigir del
deudor el comportamiento debido; y un sujeto pasivo de la obligación
denominado “deudor”, que es la persona que tiene que satisfacer la prestación
debida, acomodando su conducta a la prestación exigida. Asimismo,
es expresa cuando la obligación consta de modo indubitable en el título y
además se puede verificar el objeto de la prestación, esto es, aquello que el
deudor debe satisfacer a favor del acreedor, sin necesidad de efectuar
interpretaciones o recurrir a otros instrumentos. Y es exigiblecuando la
prestación tiene la cualidad que permite que la obligación sea reclamable.
SEXTO. Que, en el caso de autos, lo que está en discusión es el tercer requisito
consistente en la exigibilidad de la obligación, requisito que para mayor
abundamiento se presenta cuando la obligación no está sujeto a plazo o
condición, o que habiéndolo estado se ha vencido el plazo y cumplido la
condición. Esto quiere decir, que una obligación exigible es aquella respecto de
la cual no hay plazo o condición que suspenda su cumplimiento, o habiéndolo:
i) el plazo ha vencido, ya sea por el transcurso del tiempo establecido por las
partes o por la ley, o a falta de ambas, por el juez, de conformidad con el
artículo 186 del Código Civil; porque el deudor ha renunciado anticipadamente
al mismo o ha caducado su plazo por las causales señaladas en el artículo 181
del Código Civil; o porque las partes han conferido expresamente al acreedor la
facultad de anticipar el vencimiento del crédito (cláusulas de aceleración); o, ii)
la condición suspensiva que afecta al cumplimiento de la obligación acaezca o
no acaezca, según se trate de una condición positiva o negativa.
SÉTIMO. Que, para el caso en concreto, de la revisión de la Escritura Pública de
Compraventa de Derechos y Acciones de fecha trece de diciembre de dos mil
dos, obrante de fojas dos a cuatro, se advierte que en su cláusula tercera, los
suscriptores declaran y dejan constancia de lo siguiente: “El vendedor deberá
iniciar y concluir con los trámites de independización del primer, segundo,
tercer y cuarto piso de la construcción existente, bajo sus costos…”. Del
contenido de la citada cláusula se advierte que entre las partes establecieron
una obligación a cargo del vendedor sujeta a un plazo, plazo que como
veremos más adelante es indeterminado; por lo que a fin de verificar si dicha
cláusula resulta exigible, conviene hacer un breve análisis de esta fi gura.
OCTAVO. Que, en principio debe quedar en claro que el plazo es la época que
se fija para el cumplimiento de la obligación, el mismo que puede ser expreso o
tácito. Será expreso cuando en el título se señale, entre otros, inequívocamente
un periodo de tiempo para que la obligación sea ejecutada por el deudor, por
ejemplo en un contrato de compraventa, se pueden establecer obligaciones a
plazo cuando se señale una fecha determinada para la entrega de la cosa
vendida y una fecha para que el comprador efectúe el pago total de la cosa, o
una fecha para el saneamiento del bien, de modo que solo el día del plazo
establecido expresamente se debe cumplir la obligación y por ende, el
comprador no puede exigir antes de dicho termino la entrega o el saneamiento
ni el vendedor exigir el pago del precio, salvo, como dijimos líneas arriba, que
las partes hayan convenido una cláusula expresa de vencimiento anticipado.
Esta forma de establecer el plazo es lo que se denomina plazo voluntario o
convencional, pues es aquel que se fija de una manera concreta en el contrato
por voluntad de las partes, a diferencia del plazo legal, pues es aquel que las
partes no convienen si no que se rigen a lo que indica la ley, por lo que incluso
puede ser tácito. En el primero de los casos, el plazo será determinado, porque
las partes definen un momento específico para el cumplimiento de la
obligación, señalando una fecha exacta: día, mes y el año; e indeterminado,
cuando existe incertidumbre respecto al momento de hacerse exigibles, pues se
sabe que existe un día en el que la obligación debe ser cumplida, pero no se
sabe cuándo llegará ese día. Por otra parte, el plazo será tácito cuando en el
título las partes no establezcan el plazo de vencimiento de la obligación; en ese
caso se pueden presentar tres posibilidades: i) que se deduzca de la naturaleza
de la obligación; ii) que se encuentre establecido en la ley; y iii) que dependa de
la voluntad del deudor, en cuyo caso el acreedor estará supedita a la voluntad
del deudor. A diferencia de lo que acontece en otras legislaciones, en la nuestra,
no existe una norma que establezca un límite a la disponibilidad del deudor de
dar cumplimiento a su obligación carente de plazo, para hacer exigible la
obligación en la vía ejecutiva, sin embargo, ello no es óbice para que el
acreedor le exija a su deudor el cumplimiento de una obligación sin plazo, en
otra vía, como es el caso del artículo 182 del Código Civil.
NOVENO. Que, de lo antes señalado, podemos concluir que la obligación a
plazo solo es exigible una vez expirado dicho plazo, antes no. Si este plazo es
expreso y determinado, la obligación será exigible una vez vencido éste, pero si
el plazo es indeterminado o es tácito, y no existe una norma que lo señale o que
pueda ser deducido de la naturaleza de la obligación, entonces no será exigible
vía ejecución.
DÉCIMO. Que, estando a lo señalado el Ad quem realiza una interpretación
correcta del artículo 689 del Código Procesal Civil, al condicionar la exigibilidad
de la obligación exclusivamente al hecho de haberse establecido un plazo
expreso y determinado; pues bajo el contexto dogmático antes señalado se
advierte que la exigibilidad significa que únicamente es ejecutable la obligación
sujeta a plazo, cuando se haya vencido aquel; es decir, que debe verificarse si el
titulo ejecutivo (Escritura Pública de fecha trece de diciembre de dos mil dos) no
está sujeto a plazo, o si existe un plazo, éste deberá haber expirado; y como en
el caso de autos no aparece descrito en el título ejecutivo el momento a partir
del cual se puede exigir el cumplimiento de la obligación a cargo del vendedor,
dicho título no satisface el requisito de exigibilidad señalado en el mencionado
dispositivo legal para su ejecución; más aun si en el caso de autos, la obligación
cuyo cumplimiento se demanda requiere de un trámite sujeto a previa visación
o autorización de la Autoridad Administrativa[1], por lo que su cumplimiento no
depende exclusivamente de la conducta desplegada por el obligado; por lo que
ésta primera causal debe ser desestimada.
DÉCIMO PRIMERO. Que, respecto a la causal de infracción normativa del
artículo 1240 del Código Procesal Civil; es de precisar que el citado dispositivo
legal establece que: “Si no hubiese plazo designado, el acreedor puede exigir el
pago inmediatamente después de contraída la obligación”, de lo que se infiere
que esta norma no resulta aplicable al caso de autos, pues está referida al plazo
para el pago no para el cumplimiento de otras obligaciones; no obstante, aun
cuando pudiera aplicarse el citado dispositivo legal en forma extensiva para
otras obligaciones distintas al pago, sin embargo, existe una salvedad para
exigir el cumplimiento inmediato de toda obligación, que es que este
cumplimiento dependa de la naturaleza y circunstancias de la obligación
(artículo 1148 del Código Civil), como ocurre en el presente caso (trámites de
independización), pues revisada la tercera cláusula del título ejecutivo se deduce
que la acreedora ha querido concederle un plazo al deudor para el
cumplimiento de la obligación de hacer, no obstante no haberse pactado el
plazo de modo preciso; por lo que mal puede concluirse que el deudor estaba
en la obligación de dar cumplimiento inmediato a la obligación de independizar
el primer, segundo, tercer y cuarto piso de la construcción existente en el predio
sub litis, más aun si revisados los actuados se advierte que el demandante inició
el trámite de independización y realizó las gestiones necesarias para su
cumplimiento, sin que hasta la fecha haya culminado dicho trámite por las
observaciones realizadas en los Registros Públicos; por lo que ésta segunda
causal debe ser igualmente desestimada, dejando a salvo el derecho de la parte
demandante para hacerlo valer en la vía correspondiente. Estando a dichas
consideraciones y en aplicación de lo previsto por el artículo 397 del Código
Procesal Civil, declararon:INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por
Norma Eleonora Barra Arias a fojas doscientos setenta y ocho; en
consecuencia, NO CASARON la sentencia de vista de fojas doscientos
veintinueve, de fecha veintitrés de julio de dos mil trece, expedida por la
Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima
Norte; DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario
Oficial “El Peruano”, bajo responsabilidad; en los seguidos por Norma Eleonora
Barra Arias contra Fidel Ángel Ruíz Meneses y otro, sobre Obligación de Hacer; y
los devolvieron.
S.S. LAMA MORE, VALCÁRCEL SALDAÑA, CUNYA CELI, YAYA ZUMAETA.
EL SEÑOR JUEZ SUPREMO YAYA ZUMAETA, SE ADHIERE AL VOTO DE LOS
SEÑORES JUECES SUPREMOS VALCÁRCEL SALDAÑA, CUNYA CELI Y LAMA
MORE, agregando la siguiente consideración:
PRIMERO. El Proceso Único de Ejecución está reservado para hacer efectivo el
cumplimiento por el deudor de una obligación contenida en un título ejecutivo
“perfecto”, siendo un requisito común del mismo que la obligación que emerja
de aquel título sea exigible, de acuerdo a lo previsto por el Artículo 689° del
Código Procesal Civil, lo que ocurre, entre otras cosas, cuando se ha
determinado un plazo específico y éste se encuentra vencido, lo que no se
desprende de las actuaciones ocurridas en el expediente, desde que la actividad
requerida al ejecutado y contenida en la cláusula tercera de la Escritura Pública
de Compra venta de fecha trece de diciembre de dos mil dos, copiada de fojas
dos a cuatro, carece de un plazo específico para su cumplimiento, el que, por lo
demás, no puede determinarse en procesos especiales como el iniciado,
quedando expedito el derecho del acreedor para determinarlo (y eventualmente
perseguir el cumplimiento de la obligación de su propósito) con la intervención
de este Poder del Estado y en la vía sumarísima, de acuerdo a lo regulado por el
Artículo 182° del Código Civil. En ese sentido, MI VOTO es porque se
declare INFUNDADO el Recurso de Casación interpuesto por Norma Eleonora
Barra Arias, corriente de fojas doscientos setenta y ocho a doscientos ochenta, y
en consecuencia NO SE CASE el Auto de Vista obrante de fojas doscientos
veintinueve a doscientos treinta y tres, su fecha veintitrés de julio de dos mil
trece, expedido por la Primera Sala Especializada en lo Civil de la Corte Superior
de Justicia de Lima Norte; SE DISPONGAla publicación de la presente
resolución en el Diario Oficial “El Peruano”, bajo responsabilidad; en los
seguidos por Norma Eleonora Barra Arias con Fidel Ángel Ruiz Meneses sobre
Ejecución de Obligación de Hacer; y se devuelvan.
S. YAYA ZUMAETA
EL VOTO EN MINORÍA DE LOS SEÑORES JUECES SUPREMOS CABELLO
MATAMALA Y MIRANDA MOLINA ES COMO SIGUE: MATERIA DEL
RECURSO.
Se trata del recurso de casación de folios doscientos setenta y ocho, interpuesto
por Norma Eleonora Borra Arias, contra la sentencia de vista de folios
doscientos veintinueve, de fecha veintitrés de julio de dos mil trece, expedida
por la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, la cual
revocó la resolución apelada de fecha diez de enero de dos mil trece que
declaró infundada la contradicción, y fundada la demanda; reformándola, la
declararon fundada la contradicción, en consecuencia improcedente la
demanda de Obligación de Hacer.
FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE DECLARÓ PROCEDENTE EL RECURSO.
Esta Sala Suprema, mediante resolución de fecha seis de mayo de dos mil
catorce, obrante a fojas veintidós del cuaderno de casación, ha declarado
procedente el aludido recurso por las siguientes causales: 1) Infracción
normativa procesal del artículo 689 del Código Procesal Civil; alega que la Sala
de mérito erróneamente considera que no es exigible la obligación por no
haberse establecido el momento a partir del cual se pueda exigir el
cumplimiento, pues ante tal situación deberá entenderse que es exigible
inmediatamente después de contraída la obligación; y 2) Infracción normativa
del artículo 1240 del Código Civil, toda vez que cuando la cláusula tercera del
contrato de compraventa de derechos y acciones expresa que el vendedor
deberá iniciar y concluir con los trámites de independización del primer,
segundo, tercer y cuarto piso de la construcción existente, bajo sus costos, debe
entenderse que su exigibilidad es inmediata conforme a lo dispuesto en el
artículo 1240 del Código Civil.
CONSIDERANDO.
PRIMERO. Previamente a la absolución de las denuncias formuladas por la
recurrente, conviene hacer las siguientes precisiones respecto del íter procesal:
Mediante escrito de fecha cinco de mayo de dos mil once, obrante a folios
cuarenta y ocho Norma Eleonora Borra Arias interpone demanda de obligación
de hacer contra Fidel Ángel Ruíz Meneses, a fi n de que cumpla con la
obligación de hacer consistente en la independización del primer piso del
inmueble ubicado en la Avenida Eduardo de Habich números quinientos
ochenta y uno - quinientos ochenta y tres, Urbanización Ingeniería, distrito de
San Martín de Porres, la cual le vendió como derecho y acciones, conforme al
Título Ejecutivo del Testimonio de Escritura Pública, inscrito en el Asiento
número 000001 de la Partida número 43638238 del Registro de Propiedad
Inmueble de la Superintendencia Nacional de Los Registros Públicos - SUNARP;
funda su pretensión en: 1) Que, conforme consta del Testimonio de Escritura
Pública de Compraventa de Acciones y Derechos, de fecha trece de Diciembre
de dos mil dos, otorgada por las partes, por ante el Notario Público Aurelio
Alfonso Díaz Rodríguez; el demandado se obligó bajo sus costos a regularizar la
independización de la venta que le hiciera del primer piso del referido inmueble;
tal como es de apreciarse en la Cláusula Tercera de dicha Escritura Pública; 2)
Que, a pesar del tiempo transcurrido hasta la fecha, el ejecutado
constantemente se ha venido rehusando a cumplir con su obligación
consistente en la independización del primer piso que le vendiera,
correspondiente al veinticinco por ciento (25%) de los derechos y acciones del
referido inmueble; por lo que juntamente con su cónyuge el demandante optó
por iniciar los trámites de la referida independización el diecinueve de Junio del
dos mil nueve, corriendo con los gastos; sin embargo, ello se frustró debido a la
negativa prepotente y dolosa del ejecutado, de firmar los documentos
requeridos por la Superintendencia Nacional de Los Registros Públicos -
SUNARP, llegándose a inscribir solamente la Declaratoria de Fabrica, quedando
pendiente la sola independización; y 3) Que, la presente acción tiene como
finalidad demandar la ejecución de Obligación de Hacer de la referida
Independización, debiendo solamente fi rmar el ejecutado la memoria
descriptiva de independización y el régimen de propiedad exclusiva y propiedad
común, la misma que es cierta, expresa y exigible, como puede apreciarse del
Título Ejecutivo constituido por el Testimonio de Escritura Pública de
Compraventa de Acciones y Derechos, de fecha trece de diciembre de dos mil
dos.
SEGUNDO. Fidel Ángel Ruiz Meneses, mediante escrito de fojas ciento once
formula contradicción por la causal de inexigibilidad de la obligación; alegando
que: 1) Es verdad que el recurrente mediante Escritura Pública de Compraventa
de Acciones y Derechos, de fecha trece de diciembre de dos mil dos, otorgada
por las partes, se obligó a iniciar y concluir con los trámites de independización
del primer, segundo, tercer y cuarto piso de la construcción existente, bajo sus
costos, por cuanto la venta pactada es por el total del local del primer piso con
todas sus mejoras, servicios y accesorios, conforme se advierte de la tercera
cláusula del Testimonio de Escritura Pública de Compraventa de Acciones y
Derechos; sin embargo, dicha obligación resulta ser inexigible, puesto que la
obligación contenida en la tercera cláusula del citado Testimonio de Escritura
Pública no reúne los requisitos señalados en el artículo 689 del Código Procesal
Civil; esto es que la obligación contenida en el título sea cierta, expresa y
exigible, careciendo en este caso del requisito de exigibilidad, al ser una
prestación cuyo objeto es imposible de hacer; 2) El recurrente inició en su
oportunidad los trámites de Declaratoria de Fábrica e Independización del
primer, segundo, tercer y cuarto piso del inmueble sub materia, ante los
Registros Públicos de Lima y sin embargo su solicitud fue observada en
reiteradas oportunidades por el Registrador; asimismo al no ponerse de
acuerdo respecto al ingreso y salida de la puerta signada con el número
quinientos ochenta y uno de la Avenida Eduardo Habich, Urbanización
Ingeniería, Distrito de San Martín de Porres, Provincia y Departamento de Lima,
ni respecto de la escalera que conduce al segundo piso y subsiguientes; el
reglamento interno y demás documentos quedaron entrampados, suscitándose
problemas e inconvenientes respecto al mismo, en consecuencia la
independización no se llegó a concretar, siendo judicialmente imposible que el
recurrente pueda independizar por sí solo el citado inmueble; y 3) La obligación
contenida en la cláusula tercera del Testimonio de Escritura Pública resulta
inexigible por no ser cierta, ni expresa, en el sentido que dicha cláusula, no ha
puesto o ha señalado un tiempo límite de fecha alguna en la que el recurrente
debe cumplir con dicha obligación a cargo (Independización), por ende no se ha
vencido el plazo para independizar el bien; también la cláusula tercera es
inexigible por no ser expresa, en el sentido que en ningún momento se ha
signado como obligación del recurrente, firmar el reglamento interno que la
ejecutante de manera unilateral ha redactado, siendo esto un abuso de derecho,
puesto que por la naturaleza del reglamento, éste debe ser un acuerdo de
voluntades.
TERCERO. Mediante sentencia de primera instancia de fecha diez de enero de
dos mil trece, obrante a fojas ciento ochenta y dos, se declaró infundada la
contradicción de inexigibilidad de la obligación; en consecuencia, haciéndose
efectivo el apercibimiento dispuesto en el auto admisorio, corresponde al
suscrito Magistrado proceder a la firma de los documentos consistentes en la
memoria descriptiva de Independización y Régimen de Propiedad Exclusiva y
Propiedad Común; tras concluir que: 1) La contradicción formulada por el
demandante al mandato ejecutivo, basado en que la obligación contenida en
que el título es inexigible, por ser una prestación cuyo objeto es imposible de
hacer y que por ende su objeto es inexistente, deviene en inconsistente, por
cuanto en la tercera cláusula del Testimonio de Compraventa de Derechos y
Acciones que otorgara Fidel Ángel Ruiz Meneses a favor de Jaime Fidencio Aylas
Cuyubamba y esposa Norma Eleonora Barra Arias de Aylas, de fecha trece de
diciembre de dos mil dos, expresamente dejó estipulado que el vendedor
deberá de iniciar y concluir con los trámites de independización del primer,
segundo, tercer y cuarto piso de la construcción existente, bajo sus costos, por
cuanto la venta pactada es por el total del local del primer piso; y 2) Resulta
también inconsistente, lo alegado por el ejecutado en el sentido de que no se le
ha indicado vencido el plazo para independizar el bien, o que sea imposible que
solo el ejecutado inicie y concluya con los trámites de la independización de la
construcción existente; al respecto debe señalarse que tal circunstancia debió
prever el ejecutado al momento de asumir la obligación señalada en la cláusula
tercera del indicado Testimonio de Escritura Pública de Compraventa de
Derechos y Acciones; por el contrario el demandado lejos de cumplir con tal
obligación, ha hecho abandono de los trámites administrativos que los inició
ante el Registro de Propiedad Inmueble de los Registros Públicos de Lima, con
el pretexto de que este Organismo le ha formulado observaciones;
consecuentemente, al no haber demostrado el ejecutado el cumplimiento de su
obligación contraída y solo alegar excusas con la finalidad de evadir su
responsabilidad frente al incumplimiento de su obligación.
CUARTO. Mediante resolución de vista de fecha veintitrés de julio de dos mil
trece, obrante a fojas doscientos veintinueve, expedida por la Primera Sala Civil
de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, revocó la resolución apelada de
fecha diez de enero de dos mil trece; reformándola, declararon fundada la
contradicción; en consecuencia, improcedente la demanda de Obligación de
Hacer; tras concluir que: 1) Respecto a la causal de iliquidez o inexigibilidad de
la obligación contenida en el título, es preciso indicar que dicha causal está
referida cuando la obligación no resulta determinable, es decir cuando su valor
no pueda ser determinado mediante una operación aritmética, sino que se
requiere de actos previos para que se establezca su monto o cuando si bien se
da la existencia de la obligación ésta no resulta exigible por cuanto todavía no
ha vencido el plazo o porque la obligación está sujeta a condición suspensiva.
Aquí no hay un cuestionamiento al documento en sí, sino al acto que recoge
dicho documento. Se cuestiona la ejecutabilidad del título por carecer de una
prestación cierta, expresa y exigible, condiciones básicas para que un título
resista ejecución, tal como lo describe el artículo 689 del Código Procesal Civil; y
2) El caso de autos, de la revisión de la cláusula tercera del Contrato de
Compraventa de Derechos y Acciones que en copia certificada obra de fojas
dos, se advierte que en el título no aparece descrito el momento a partir del
cual se puede exigir el cumplimiento de lo ordenado. Así tampoco se señala con
claridad, el lugar y el modo en que se cumplirá lo acordado, lo cual se evidencia
de la controversia que existe respecto a la independización del inmueble, esto
es, las áreas que deben ser consignadas como de propiedad exclusiva del
ejecutante y del ejecutado; en consecuencia, el Testimonio de Escritura Pública
adjuntado como título de ejecución no satisface los requisitos mínimos
establecidos en el artículo 689 del Código Procesal Civil, por lo que la
contradicción formulada por la parte ejecutada resulta atendible.
QUINTO. Ante todo, en materia de casación es factible ejercer el control de las
decisiones jurisdiccionales, para determinar si en ellas se han infringido o no las
normas que garantizan el derecho al debido proceso, tomándose en
consideración que éste supone el cumplimiento de los principios y de las
garantías que regulan el proceso como instrumento judicial, cautelando sobre
todo el ejercicio del derecho de defensa de las partes en
litigio. SEXTO. Respecto a la denuncia formulada por la recurrente es menester
indicar que en el proceso único de ejecución, es un proceso especial de carácter
autónomo que se rige por sus propias normas y sus propios principios, en virtud
del cual una persona denominada «acreedor» (ejecutante) recurre al poder
judicial (juez) solicitando su intervención a fin de que disponga u ordene a otra
persona llamada «deudor» (ejecutado) que cumpla con su obligación (de dar,
hacer y no hacer) la misma que consta en un título ejecutivo de naturaleza
judicial o extrajudicial; de conformidad con lo establecido en el artículo 688
inciso 10 constituye título ejecutivos “El testimonio de escritura pública”.
SÉTIMO. Procediendo al análisis de la infracción contenida en el ítem 1 de los
fundamentos del recurso de casación de la presente resolución, referente a la
infracción normativa del artículo 689 del Código Procesal Civil; al respecto es de
señalarse que la referida norma regula los presupuestos que debe contemplar
un título para la ejecución, estableciendo: “Procede la ejecución cuando la
obligación contenida en el título es cierta, expresa y exigible”. La doctrina
nacional señala: “2.1. Las prestaciones son ciertas, cuando están perfectamente
descritas en el título la existencia de un sujeto activo (acreedor) y un sujeto
pasivo (deudor) pero nada impide que uno y otro sujeto sea múltiple, esto es,
que vinculan a varios acreedores con un deudor o varios deudores con un
acreedor, o varios acreedores con varios deudores. 2.2. Son prestaciones
expresas,cuando constan por escrito aquello que el deudor debe satisfacer a
favor del acreedor […]. 2.3. El título debe contener además prestaciones
exigibles. Por exigibilidad se entiende aquella cualidad que permite que la
obligación sea reclamable”[2]; asimismo el autor Hinostroza Minguez señala con
respecto al requisito de exigibilidad de la obligación, citando varios autores que:
“En lo relativo al tercer requisito de la ejecución (obligación o derecho exigible),
Walter Antillón refiere que el derecho exigible es aquel “cuyo cumplimiento no
está sujeto a plazo o condición” (ANTlLLÓN M., 1963: 79). A decir de Paliaras “por
obligación exigible se entiende aquella que no está sujeta a plazo ni a condición,
o que habiéndolo estado se ha vencido el plazo y cumplido la condición”
(PALLARES, 1989: 562) […]. Al respecto, Rocco apunta que “el concepto de
exigibilidad importa […] que el derecho, aun siendo cierto y líquido, no esté
sujeto en su ejercicio a hechos, eventos o actos que impidan el ejercicio mismo
de él. Así, si existe un plazo éste deberá haber expirad, si existe una condición
suspensiva, ésta deberá haberse verificado, si hay la obligación de una
contraprestación ésta deberá haber sido prestada o por lo menos ofrecida, si
debe realizarse un acto precedente al ejercicio del derecho, se lo deberá haber
cumplido previamente” (Rocco, 1976, IV: 145)”[3].
OCTAVO. En el caso se autos, lo que está en discusión es el tercer requisito que
debe cumplir la obligación contenida en el título ejecutivo consistente en la
exigibilidad de la obligación. Al respecto es de señalarse que el Ad quem realiza
un interpretación errónea del acotado artículo, al condicionar la exigibilidad de
la obligación exclusivamente al hecho de haberse establecido un plazo o el
deber de señalar el momento a partir del cual se pueda exigir la obligación;
pues bajo el contexto dogmático antes señalado se advierte que la exigibilidad
significa que únicamente es ejecutable la obligación pura y simple, o que
habiendo estado sujeta a plazo o a condición suspensiva, se haya vencido aquel
o cumplido ésta; es decir, que debe verificarse si el titulo ejecutivo (Escritura
Pública de fecha trece de diciembre de dos mil dos) no está sujeto a plazo, si
existe un plazo éste deberá haber expirado, si existe una condición suspensiva
ésta deberá haberse verificado y si hay la obligación de una contraprestación
ésta deberá haber sido prestada; siendo ello así, el Ad quem ha incurrido en una
interpretación errónea del acotado artículo 689, por lo que debe ampararse la
presente denuncia, lo que determina la nulidad insubsanable de la recurrida a
tenor de lo dispuesto en el artículo 171 del Código Procesal Civil; careciendo de
objeto emitir pronunciamiento sobre las alegaciones contenidas en el punto 1
de los fundamentos por las cuales se declaró procedente el recurso de casación.
Estando a dichas consideraciones y en aplicación de lo previsto por el artículo
396, tercer párrafo, numeral 1 del Código Procesal Civil, modificado por la Ley
número 29364,NUESTRO VOTO es porque se declare: FUNDADO el recurso de
casación interpuesto por Norma Eleonora Borra Arias, obrante a fojas
doscientos setenta y ocho; en consecuenciaNULA la sentencia de vista de fojas
doscientos veintinueve, de fecha veintitrés de julio de dos mil trece, expedida
por la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte; SE
ORDENE que la Sala Superior emita nueva resolución teniendo en cuenta las
consideraciones expuestas por este Supremo Tribunal; SE DISPONGA la
publicación de la presente resolución en el Diario Oficial “El Peruano”, bajo
responsabilidad; en los seguidos por Norma Eleonora Borra Arias con Fidel
Ángel Ruíz Meneses y otro, sobre Obligación de Hacer; y se devuelvan. Ponente
Señora Cabello Matamala, Jueza Suprema.
S.S. CABELLO MATAMALA, MIRANDA MOLINA.
[1] Así por ejemplo el Tribunal Registral en su Resolución número 1655-2013-SUNARPTR- L en
el punto cuatro señala: “Para proceder a la independización de los predios, debe cumplirse con
ciertos requisitos, según el tipo de predio. El artículo 60 del RIRP, señala los requisitos para la
independización de predios urbanos, entre los que se encuentra la resolución de subdivisión y
los planos que forman parte de la misma. Vale decir, se requiere de la aprobación por la
mnicipalidad respectiva del fraccionamiento del mismo. Excepcionalmente, se ha establecido
que en el caso de regularización de edificaciones procederá el fraccionamiento de un predio
urbano sin requerirse de autorización municipal de subdivisión, ello en atención, a que de hecho
ya se ha efectuado el fraccionamiento del predio urbano mediante la construcción de
edificaciones independientes y en algunos casos, por propietarios distintos, situación que el
legislador incorpora a la legalidad mediante el procedimiento de regularización de
edificaciones”.
[2] LEDESMA NARVÁEZ, Marianella. Comentarios al Código Procesal Civil, Tomo II, 2da Edición
2009, página 634.
[3] HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. Comentarios al Código Procesal Civil, Tomo III, 3ra Edición
2010, páginas 338 y 339.