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Aprender a Leer: Cuento en Versos

El primer documento narra la historia de un grupo de animales que juegan cerca de un río. El gato no sabe leer y no entiende el letrero que advierte que el puente está roto, poniéndose en peligro. Después de este incidente, el gato decide aprender a leer para no volver a meterse en problemas. El segundo documento es un poema sobre una vaca que decide ir a la escuela a pesar de su edad avanzada, convirtiéndose en la alumna más estudiosa. El tercer poema trata sobre
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Aprender a Leer: Cuento en Versos

El primer documento narra la historia de un grupo de animales que juegan cerca de un río. El gato no sabe leer y no entiende el letrero que advierte que el puente está roto, poniéndose en peligro. Después de este incidente, el gato decide aprender a leer para no volver a meterse en problemas. El segundo documento es un poema sobre una vaca que decide ir a la escuela a pesar de su edad avanzada, convirtiéndose en la alumna más estudiosa. El tercer poema trata sobre
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Cuento en versos: En una orilla del río,

La importancia de aprender a leer. todos contentos jugaban:


corrían, hacían ruido
El mejor alumno y cantaban y bailaban.

Terminaron las vacaciones, Un puente de viejas tablas,


comienza el curso escolar cruzaba, a la otra orilla
y la escuelita del bosque, y en un cartel que colgaba:
ya sus puertas abrirá. ¡Puente roto! se leía.

La maestra es Doña mona, De repente dice el gato,


que recibe a los estudiantes, subiéndose al puentecito:
sonriendo dice: -Vayamos al otro lado,
-¡Hola!, pasen todos, ¡adelante! ¡Vengan rápido, amiguitos!

Una coneja, dos patos, un zorrito… Todos gritan espantados:


la maestra cuenta a sus alumnos. -¡No ves lo que dice el cartel!
Una gallina, un gallo, un perrito… Pero ellos se olvidaron…
cuenta y cuenta, ¡falta uno!. que el gato ¡no sabe leer!

¿Quién no vino? De pronto, se rompe una tabla


ha preguntado, intrigada la maestra y al río cayó el gatito,
y el perro dice: que gritaba desde el agua:
-Es el gato, que no le gusta la escuela. -¡Ayúdenme, amiguitos!

La maestra emocionada, Deprisa volaron los patos,


da comienzo a la clase que usando sus fuertes picos,
y al final de la jornada… sacaron del agua al gato,
¡Todos saben las vocales! que ya temblaba de frío.

Luego de muchos días, Dio las gracias, el gatito


todas las letras conocen. y dijo con mucha pena:
Dice la mona con alegría: ¡Les prometo, mis amigos,
-¡ya pueden leer sus nombres! que voy a ir, a la escuela!

Una mañana de domingo, Y este gato de mi cuento,


en que estaban de descanso, su promesa si cumplió:
se fueron de excursionismo, ¡Siempre llegó el primero
con su amiguito, el gato. y fue el alumno mejor!
La vaca estudiosa. Poema de jugaban en la vereda;
María Elena Walsh las otras niñas del barrio
nunca jugaban con ella.
Había una vez una vaca
en la Quebrada de Humahuaca. Toda vestida de blanco,
almidonada y compuesta,
Como era muy vieja, muy vieja,
en un silencio sin lágrimas,
estaba sorda de una oreja.
lloraba la niña negra.
Y a pesar de que ya era abuela
Toda vestida de blanco,
un día quiso ir a la escuela.
almidonada y compuesta,
Se puso unos zapatos rojos,
en un féretro de pino
guantes de tul y un par de anteojos.
reposa la niña negra.

La vio la maestra asustada


A la presencia de Dios
y dijo: - Estas equivocada.
un ángel blanco la lleva;
Y la vaca le respondió: la niña negra no sabe
¿Por qué no puedo estudiar yo? si ha de estar triste o contenta.

La vaca, vestida de blanco, Dios la mira dulcemente,


se acomodó en el primer banco. le acaricia la cabeza
Los chicos tirábamos tiza y un par de alas blancas
y nos moríamos de risa. a sus espaldas sujeta.

La gente se fue muy curiosa Los dientes de mazamorra


a ver a la vaca estudiosa. brillan en la niña negra.
La gente llegaba en camiones, Dios llama a todos los ángeles
en bicicletas y en aviones. y dice: "Jugad, jugad con ella".

Y como el bochinche aumentaba


en la escuela nadie estudiaba.
La vaca, de pie en un rincón,
rumiaba sola la lección.

Un día toditos los chicos


se convirtieron en borricos.
Y en ese lugar de Humahuacala
única sabia fue la vaca.

oda vestida de blanco,


almidonada y compuesta,
en la puerta de su casa
estaba la niña negra.

Un erguido moño blanco


decoraba su cabeza;
collares de cuentas rojas
al cuello le daban vueltas.

Las otras niñas del barrio

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