Rendimiento luminoso
El rendimiento luminoso (η) de una fuente de luz es la relación entre el flujo
luminoso emitido y la potencia consumida por dicha fuente. En unidades del SI, se mide
en lumen por vatio (lm/w).
una lámpara incandescente corriente suele emitir un 85% de la energía eléctrica gastada
en forma de calor y otras radiaciones, y un 15% efectivamente en iluminación visible, por lo
que es muy ineficiente. Si tenemos una lámpara incandescente de 60 W, 51 W se emplean
en calentar el foco, el aire y las paredes cercanas, y 9 W se emplean en iluminación. Si
además tenemos que dicha lámpara tiene una iluminación de 900 lumen (dependiendo por
supuesto del tipo de lámpara y del estado de limpieza en el que se encuentre), entonces
se puede decir que el rendimiento luminoso de dicha lámpara es de η = 15 lm/W (O mal
llamado del 15%).
Lámpara incandescente: 10 a 15 lm/W
Lámpara halógena: 15 a 25 lm/W
Lámpara LED: 15 a 130 lm/W
Mercurio Alta Presión: 35 a 60 lm/W
Lámpara fluorescente compacta: 50 a 90 lm/W
Lámpara fluorescente: 60 a 95 lm/W
Halogenuros metálicos: 65 a 120 lm/W
Sodio Alta Presión: 80 a 150 lm/W
Sodio Baja Presión: 100 a 200 lm/W
Las lámparas convierten la potencia conectada en radiación visible (luz). No
obstante, la mayor parte de la potencia conectada absorbida por una lámpara se
convierte en calor. Las lámparas incandescentes, por ejemplo, emiten solamente el
5 %, y las lámparas fluorescentes entre el 20 % y el 40 % de su potencia
conectada en forma de luz.
POTENCIA ELÉCTRICA RENDIMIENTO LUMINOSO
TIPO DE LÁMPARA
W <lm/W>
Incandescente de 40 W 40 11
Fluorescente 40 W 400 80
Mercurio alta presión 400 W 400 58
Halogenuros metálicos 400
400 78
W
Sodio alta presión 400 W 400 120
Sodio baja presión 180 W 180 175
TEMPERATURA DE COLOR
La luz cálida tiende a relajarnos y hacernos sentir a gusto, por lo que
recomendamos esta luz en los dormitorios, salas de estar y en definitiva, en
cualquier espacio que queramos hacer más confortable. Es muy adecuada
también para halls y exposiciones de joyas.
La luz fría nos estimula y nos mantiene alerta y despiertos, por ello es
recomendada en oficinas, despachos y salas de estudio como iluminación
general.
Por último, la luz neutra la usaremos en ambientes relajados pero con un
toque más activo y actual.
Alguna vez has llegado a un supermercado y, al
llegar al sitio de la fruta y verdura, has notado que
todos los productos tienen un “color perfecto”?
Sin embargo, llegas a casa y te das cuenta que el
color que has visto anteriormente ya no es el
mismo. En verdad, el color es exactamente el
mismo, pero la luz que incide sobre la fruta y la
verdura es diferente. ¿Sabes a qué se debe este
cambio?
El Índice de Reproducción Cromática o IRC,
representa el grado de fidelidad con el que las
fuentes de luz revelan el color o los colores de los
objetos iluminados en relación a la apariencia de
esos colores una vez iluminados por una fuente de
luz ideal o por la luz solar.
En el confort lumínico intervienen tres parámetros fundamentales:
• La iluminancia o cantidad de energía luminosa que incide sobre una superficie se mide en lux
(= 1 lumen/m²). Aunque el ojo humano puede apreciar iluminancias comprendidas entre 3 y
100.000 lux, para poder desarrollar cómodamente una actividad necesita entre 100 lux y 1.000
lux.
• El deslumbramiento provocado por la excesiva diferencia entre las energías radiadas por los
cuerpos en función de lo iluminados que estén
• El color de la luz, consecuencia del reparto de energía en las diferentes longitudes de onda
del espectro: para tener una buena reproducción del color, la luz ha de tener energía suficiente
en todas ellas. La sensibilidad más alta del ojo humano corresponde al color amarillo-verdoso