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Mitos y leyendas de Navidad y Guatemala

El documento presenta tres historias populares de Guatemala: La Llorona, El Sombrerón y el Cuento de Uga la tortuga. La Leyenda de La Llorona narra la historia de una mujer llamada María que ahoga a sus hijos y luego se ahoga arrepentida, condenada a buscarlos eternamente. La leyenda de El Sombrerón cuenta la historia de un hombre pequeño con una gran voz y guitarra que enamora a una mujer llamada Celina, quien muere de pena. El cuento de Uga la tortuga enseña sobre la importancia del
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Mitos y leyendas de Navidad y Guatemala

El documento presenta tres historias populares de Guatemala: La Llorona, El Sombrerón y el Cuento de Uga la tortuga. La Leyenda de La Llorona narra la historia de una mujer llamada María que ahoga a sus hijos y luego se ahoga arrepentida, condenada a buscarlos eternamente. La leyenda de El Sombrerón cuenta la historia de un hombre pequeño con una gran voz y guitarra que enamora a una mujer llamada Celina, quien muere de pena. El cuento de Uga la tortuga enseña sobre la importancia del
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Mitos El árbol del milagro

Muchos arman el arbolito sin saber


por qué lo hacen, ni qué significa.
Sus orígenes se remontan al siglo
VIII, según relata la leyenda más
conocida, cuando San Bonifacio fue
a Germania para convertir a los
paganos al cristianismo. En una
noche de Navidad, los germanos
intentaron sacrificar a un niño debajo
de un árbol y San Bonifacio, furioso,
arrancó el tronco de raíz y emergió de
este un pino. Con su acción, no solo
salvó la vida del niño, sino que logró
que la mayoría de los presentes se
convirtieran al cristianismo, ya que lo
consideraron un acto milagroso. Pero fue recién en el siglo XVI que se empezaron a colocar
los árboles de Navidad adentro de los hogares. La tradición pasó a Reino Unido, de allí a
Estados Unidos y de ahí llegó a Latinoamérica.
Mitos Los magos no eran reyes
El evangelio de San Mateo es el único que menciona la figura de los magos, pero no da sus
nombres ni tampoco cuántos eran. Fue en el siglo III cuando Quinto Tertuliano se refiere por
primera vez a los magos como reyes, o de estirpe real. Posteriormente, durante el siglo IV,
se estableció que fueron tres, en representación al oro, el incienso y la mirra, y se conocieron
sus nombres. La figura del rey negro Baltasar nació en el siglo XVI, se cree que por razones
ecuménicas, e incluso en ocasiones se le representó como “jefe indio”. Según diferentes
historiadores, con la imagen de los tres Reyes Magos se pretendió otorgar universalidad a la
llegada de Jesús.
Leyenda La Llorona
La llorona es una de las leyendas más conocidas
en Guatemala y, aunque hay varios elementos
que no cambian, existen varias versiones sobre
el origen de esta leyenda. Uno de los elementos
que permanece igual en todos los relatos es el
nombre de la Llorono y su procedencia. Es decir,
en todas las leyendas la mujer lleva el nombre de
María y es criolla, es decir, hija de de españoles
en época de la colonia. Así mismo, otro de los
elementos en común de las leyendas es que María contrajo matrimonio y que su esposo
viajaba mucho. Los elementos que varian es que, estando de viaje, Maria se enamoro de un
fontanero de nombre Juan de la Cruz y producto de este amor queda embarazada. Otra de las
versiones es que de la persona que se enamora es de un mozo de su finca y la tercera versión
es que María llevaba una vida de libertinaje y se desconoce de quien queda embarazada. Las
leyendas, casi todas de ellas, cuentan que, una vez embarazada, puede ser de 1, 2 o inclusive
3 hijos, y preocupada de lo que diría su esposo, Maria va al rio y ahoga a sus hijos. Luego de
haber ahogado a su hijo o hijos, a María le da cargo de conciencia y trata de rescatar a sus
pequeños y termina ahogada ella tambien. Otro de las leyendas cuentan que María regresa a
su casa y al darse cuenta de lo que había hecho corre por las calles gritando “mis hijos, mis
hijos, donde están mis hijos” con lagrimas en los ojos. Finalmente, las leyendas cuentan que
la llorona está condenada a buscar a sus hijos por toda la eternidad; asimismo, se comenta
que si se escucha a la llorona lejos es porque esta cerca y cuando se escucha cerca es porque
esta lejos.
2. leyenda El Sombrerón
Al igual que la Llorona, El sombreron es una de las leyendas más
populares en Guatemala y por lo tanto, tiene varios elementos
similares y varios elementos distintos en cada uno de los relatos.
Todas las leyendas concuerdan en que el sombreron era una
hombre de pequeña estatura, que usaba un sombrero muy grande,
siempre estaba con una guitarra y tenía una voz maravillosa.
Cuentan las leyendas que el sombreron vio a una mujer que lo
deslumbro con su belleza, de ojos oscuros y pelo negro. Al verla
no puedo resistirse y quiso enamorarla, por lo que se acerco a su
balcón y le cantó serenata. La mujer, a quienes en algunas leyendas
la llaman Celina, se enamoró de este pequeño hombre con esta
angelical voz a quien esperaba todos los días. Celina dejo de comer
esperando a la llegada del hombre con la voz melodiosa. Los padres de Celina, preocupados,
llaman a un sacerdote y al ver que este no podía ayudarla, la llevaron a un convento. La
muchacha murio de tristeza y el dia del velorio apareció el sombreron cantando y llorando
de tristeza. Desde ese día, cuentan las leyendas que se puede escuchar al sombreron cantar
con su guitarra en las noches y busca a mujeres de pelo negro y ojos oscuros. Asi mismo, se
dice que para auyentar al sombreron de una mujer a la que persigue, a esta se le debe de cortar
el pelo.
Cuento Uga la tortuga
- ¡Caramba, todo me sale mal!, se lamenta constantemente Uga, la tortuga.
Y es que no es para menos: siempre llega tarde, es la última en acabar sus tareas, casi nunca
consigue premios a la rapidez y, para colmo es una dormilona.
- ¡Esto tiene que cambiar!, se propuso un buen día, harta de que sus compañeros del bosque
le recriminaran por su poco esfuerzo al realizar sus tareas.
Y es que había optado por no intentar siquiera realizar actividades tan sencillas como
amontonar hojitas secas caídas de los árboles en otoño, o quitar piedrecitas de camino hacia
la charca donde chapoteaban los calurosos días de verano.
- ¿Para qué preocuparme en hacer un trabajo que luego acaban haciendo mis compañeros?
Mejor es dedicarme a jugar y a descansar.
- No es una gran idea, dijo una hormiguita. Lo que verdaderamente cuenta no es hacer el
trabajo en un tiempo récord; lo importante es acabarlo realizándolo lo mejor que sabes, pues
siempre te quedará la recompensa de haberlo conseguido.
No todos los trabajos necesitan de obreros rápidos. Hay labores que requieren tiempo y
esfuerzo. Si no lo intentas nunca sabrás lo que eres capaz de hacer, y siempre te quedarás con
la duda de si lo hubieras logrados alguna vez.
Por ello, es mejor intentarlo y no conseguirlo que no probar y vivir con la duda. La constancia
y la perseverancia son buenas aliadas para conseguir lo que nos proponemos; por ello yo te
aconsejo que lo intentes. Hasta te puede sorprender de lo que eres capaz.
- ¡Caramba, hormiguita, me has tocado las fibras! Esto es lo que yo necesitaba: alguien que
me ayudara a comprender el valor del esfuerzo; te prometo que lo intentaré.
Pasaron unos días y Uga, la tortuga, se esforzaba en sus quehaceres.
Se sentía feliz consigo misma pues cada día conseguía lo poquito que se proponía porque era
consciente de que había hecho todo lo posible por lograrlo.
- He encontrado mi felicidad: lo que importa no es marcarse grandes e imposibles metas, sino
acabar todas las pequeñas tareas que contribuyen a lograr grandes fines.
Cuento El niños y los clavos
Había un niño que tenía muy, pero que muy mal carácter. Un día, su padre le dio una bolsa
con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma, que él clavase un clavo en la cerca
de detrás de la casa.
El primer día, el niño clavó 37 clavos en la cerca. Al día siguiente, menos, y así con los días
posteriores. Él niño se iba dando cuenta que era más fácil controlar su genio y su mal carácter,
que clavar los clavos en la cerca.
Finalmente llegó el día en que el niño no perdió la calma ni una sola vez y se lo dijo a su
padre que no tenía que clavar ni un clavo en la cerca. Él había conseguido, por fin, controlar
su mal temperamento.
Su padre, muy contento y satisfecho, sugirió entonces a su hijo que por cada día que
controlase su carácter, sacase un clavo de la cerca.
Los días se pasaron y el niño pudo finalmente decir a su padre que ya había sacado todos los
clavos de la cerca. Entonces el padre llevó a su hijo, de la mano, hasta la cerca de detrás de
la casa y le dijo:
- Mira, hijo, has trabajo duro para clavar y quitar los clavos de esta cerca, pero fíjate en todos
los agujeros que quedaron en la cerca. Jamás será la misma.
Lo que quiero decir es que cuando dices o haces cosas con mal genio, enfado y mal carácter,
dejas una cicatriz, como estos agujeros en la cerca. Ya no importa tanto que pidas perdón. La
herida estará siempre allí. Y una herida física es igual que una herida verbal.
Los amigos, así como los padres y toda la familia, son verdaderas joyas a quienes hay que
valorar. Ellos te sonríen y te animan a mejorar. Te escuchan, comparten una palabra de aliento
y siempre tienen su corazón abierto para recibirte.
Las palabras de su padre, así como la experiencia vivida con los clavos, hicieron que el niño
reflexionase sobre las consecuencias de su carácter. Y colorín colorado, este cuento se ha
acabado.
historias CAMINO AL ÉXITO
El camino al éxito no es recto. Hay una
curva llamada falla, un periférico
llamado confusión, topes llamados
amigos, luces de Precaución llamada
familia, y tendrás ponchaduras llamados
trabajos.
Pero...si tienes refracción llamada
eterminación, un motor llamado
perseverancia, un seguro llamado fé, un
conductor llamado Jesús, ¡llegarás a un sitio llamado éxito!
Historia DIOS TE ESPERA
Cuando te levantabas esta mañana, te
observaba y esperaba que me hablaras
aunque fuera unas cuantas palabras,
preguntando mi opinión o
agradeciéndome por algo bueno que te
haya sucedido ayer.
Pero note que estabas muy ocupado
buscando la ropa adecuada para
ponerte e ir al trabajo.
Seguía esperando de nuevo, mientras
corrías por la casa arreglándote, supe
que habría unos cuantos minutos para
que te detuvieras y me dijeras "HOLA", pero estabas demasiado ocupado(a). Por eso encendí
el cielo para ti, lo llene de colores y dulces cantos de pájaros para ver si así me oías pero ni
siquiera te diste cuenta de esto.
Te observé mientras ibas rumbo al trabajo y esperé pacientemente todo el día.
Con todas tus actividades supongo que estabas demasiado ocupado(a) para decirme algo. De
regreso vi tu cansancio y quise rociarte un poco para que el agua se llevara tu estrés, pensé
en agradarte para pensaras en mí pero enfurecido ofendiste mi nombre, deseaba tanto que me
hablaras, aun quedaba mucho tiempo.
Después encendiste el televisor, espere pacientemente, mientras veías el televisor, cenabas,
pero nuevamente te olvidaste de hablar conmigo y nada. Te note cansado y entendí tu silencio
asó que opaque el resplandor del cielo, pero no te deje a oscuras, lo cambie por un lucero, en
verdad fue hermoso, pero no estuviste interesado en verlo.
A la hora de dormir, creo que ya estabas agotado(a). Después de decirle buenas noches a tu
familia, caíste en tu cama y casi de inmediato te dormiste, acompañe con música tu sueño,
mis animales nocturnos se lucieron, no hay problema, porque quizás no te das cuenta que
siempre estoy ahí para ti.
Tengo más paciencia de la que te imaginas. También quisiera enseñarte como tener
paciencia para con otros. TE AMO tanto que espero todos lo días por una oración, el paisaje
que hago es solo para ti. Bueno te estabas levantando de nuevo, y otra vez esperar sin nada
más que mí amor por ti, esperando que el día de hoy
me dediques un poco de tiempo. Que tengas un buen día !!!!
Tu amigo, DIOS

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