EXPEDIENTE: 00330-2017-0-2506-JP-FC-01
MATERIA : PRORRATEO DE ALIMENTOS
ESPECIALISTA : Serrano Goicochea Doris Mariella
APELACION DE SENTENCIA
SEÑOR JUEZ DEL JUZGADO DE PAZ LETRADO - Nvo. Chimbote.
LUJAN MARCELO DIGNA LUZ identificada con DNI No.
33264162, con domicilio real y procesal en Mz. F2 Lote 56,
Urbanización los Héroes – Distrito de Nuevo Chimbote,
Provincia del Santa – Ancash; CON CASILLA
ELECTRONICA N° 73630, en los seguido con Guevara
Lujan Nitón Cesar, sobre Prorrateo de Alimentos; a Ud. con
el debido respeto me presento y digo:
Habiendo sido notificado con la sentencia, RESOLUCIÓN NÚMERO: SEIS con fecha dieciséis de abril
del dos mil dieciocho, al amparo del artículo 365º del C.P.C. presento recurso de apelación con la
esperanza que el Superior examine la resolución que produce agravio y sea revocada, Solicitando que
la misma sea REVOCADA y se emita una Sentencia acorde con lo que establece y prescribe nuestro
ordenamiento jurídico ya que el prorrateo establecido no se encuentra acorde con las necesidades
básicas y fundamentales de los alimentistas; en atención a los siguientes fundamentos:
1.- AGRAVIOS QUE PRODUCE LA SENTENCIA:
Se ha violado mi derecho a la tutela procesal efectiva y el debido proceso que garantiza el artículo 139º,
numeral 3 de nuestra Constitución, al haberse expedido una resolución en contra del texto expreso y
claro de los numerales 3 y 4 del artículo 122º del C.P.C., por su evidente falta de imparcialidad y por
la incongruencia que existe entre la parte considerativa, los medios probatorios actuados y el
fallo.
2.- ERRORES DE HECHO QUE CONTIENE LA SENTENCIA:
Primero. Que, la sentencia impugnada declara FUNDADA la demanda formulada por la recurrente
y ordena el prorrateo de las pensiones alimenticias de la siguiente manera: 20% a favor
de la recurrente y 40% a favor de la demandada JAZMIN KATSUMI KEISHA GUEVARA
RODRIGUEZ; con lo cual queda cubierto el 60% de la totalidad de los ingresos del
demandado.
Segundo. No se ha analizado objetiva y razonablemente, lo que se afirma en el punto OCTAVO:
[Redistribución de las Pensiones Alimenticias]: a.- Jazmin Katsumi Keisha Guevara
Rodriguez, quien a la fecha actual cuenta con 05 años de edad, conforme al acta de
nacimiento, obrante a folios 02, esto es, es menor de edad y en razón a ello le corresponde
continuar percibiendo el 40% de la remuneración mensual, incluido vacaciones,
gratificaciones, escolaridad, utilidades y todo ingreso de libre disponibilidad, que perciba
don Nilton Cesar Guevara Lujan, por cualquier labor económica que realice. El hecho de
que la madre trabaje y obtenga ingresos, no lo exime al demandado de acudir con una
pensión de alimentos en un monto necesario para que su menor hija pueda alimentarse
y tal como lo señalo siempre en las audiencias que desarrollo, así la madre fuera
millonaria, es la obligación del padre de procurarle también una pensión de alimentos para
los hijos, por ser su obligación no solo legal, sino moral”, b.- Digna Luz Lujan Marcelo,
en su condición de madre del demandado, quien conforme a su documento de identidad,
que obra a folios 32, cuenta a la actualidad con 62 años de edad, por lo que atendiendo
a su edad le corresponde a criterio del suscrito, percibir el 20% de la remuneración
mensual, incluido vacaciones, gratificaciones, escolaridad, utilidades y todo ingreso de
libre disponibilidad, que perciba don Nilton Cesar Guevara Lujan, por cualquier labor
económica que realice, teniendo en cuenta de que tal como se ha señalado en la
audiencia única (fojas 64 a 65), ella percibe además una pensión de jubilación de S/.
398 soles al mes y además vende cerveza y gaseosa en su domicilio, no siendo
creíble la versión de que ya no realice dicha labor, teniendo en cuenta que dichos
productos siempre tienen salida o venta; es decir, tiene otros ingresos aparte del apoyo
que pueda darle su hijo. De lo que fluye la falta de imparcialidad y concreta violación
del artículo 481º del C.C. en mi agravio, lo que a su vez acredita la violación de la
tutela procesal efectiva y el debido proceso e incongruencia entre lo actuado y el
fallo. Dado el juzgador actúa de manera subjetiva y no aplica criterio objetivo y valora las
verdaderas necesidades de la recurrente, más aun cuando en el proceso he acreditado
que tengo la enfermedad oncológica y necesito tratamiento médico, el cual tengo que
viajar a la ciudad de Lima a realizar mis tratamientos médicos. Y QUE NO SE
ACREDIOTADO QUE VENDA CERVEZA o tenga negocio de dichas bebidas alcohólicas,
solo fue su dicho de la codemandada, mas no de algún medio de prueba.
Tercero. Que, al respecto debo manifestar, en calidad de expresión de agravios que el Juzgado no
ha valorado correctamente las pruebas aportadas por la recurrente, según las cuales ha
quedado plenamente establecido y acreditado las necesidades de la recurrente, quien
padece de una enfermedad oncológica que necesita de un tratamiento especializado, el
mismo que solo puede realizarse en Lima y de no realizarse se estaría poniendo en peligro
mi vida.
Cuarto. En el presente expediente obra en autos, el correspondiente documentacion médico de
la enfermedad que padezco, el tratamiento especializado que requiero y vengo
recibiendo, la medicina requerida, la misma que no es brindada por Essalud, los gastos
de pasajes que realizo en viajes a lima, gastos que son cubiertos por la recurrente y que
demuestran mis necesidades primordiales, las misma que no están al mismo nivel ni
representan la misma necesidad de la demandada JAZMIN KATSUMI KEISHA
GUEVARA RODRIGUEZ, quien pese a tener una corta edad, cuenta con seguro y con la
ayuda directa del demandado y su madre (padre y madre trabajan).
Quinto. Que, es por esto que no resulta justo ni equitativo que se considere que las necesidades
básicas y primordiales sean las mismas que la demandada JAZMIN KATSUMI KEISHA
GUEVARA RODRIGUEZ, y se fije un porcentaje (40% ) para una y 20% para la
recurrente.
Sexto. A lo que se debe agregar que la mencionada madre de la menor trabaja y ambos padres
son jóvenes, con lo cual puede colaborar directamente con su manutención y con sus
necesidades básicas de la menor hija.
Séptimo. Que, actualmente con tan solo 63 años de edad, no puede valerse por sí mismo y necesito
de cuidados, tanto en mi aspecto físico, como de salud, alimentación, etc. Por lo que
necesito de una persona para mis cuidados, ya que la recurrente no cuento con trabajo y
la pensión que obtengo como pensionista es ínfima y no cubren ni la más mínima
necesidad, ya que la pensión asignada hasta ahora por la ONP es diminuta y no hace
más que poner en peligro mi subsistencia e integridad, razón por la cual con el 30% de
las remuneraciones del demandante ascendía a un total de 700 soles aproximadamente,
los cuales cubrían parte de mis alimentos, vestido, salud (tratamiento médico y pasajes a
las distintas terapias y controles durante el mes, así como la compra de medicina).
Octavo. Esto me obliga también a que tenga que contar con los servicios de una persona que se
dedique a mi cuidado (los días de mis terapias – apoya todo el día por el delicado estado
de salud que genera ese tipo de terapia medica oncológica) a quien tengo que cancelarle
mensualmente por sus servicios prestados, ya que mi hijo no vie conmigo y no tengo a
nadie más a mi lado que me ayude en dicho tratamiento médico oncológico.
Noveno. No se ha analizado objetiva y razonablemente, lo que se afirma en el SETIMO: De otro
lado, al prorratear la pensión de alimentos se debe tener en cuenta, como ya antes se ha
indicado, que lo que se va a dividir en este proceso es la renta gravada al deudor, la cual
no puede cubrir las diversas pensiones fijadas; y, a la vez que el Tercer Párrafo del artículo
6°, de la Constitución Política del Estado Peruano, establece que: [ Todos los hijos tienen
iguales derechos y deberes], siendo además que en primer orden alimentario se
encuentran los hijos, respecto a otros acreedores alimentarios; teniéndose especial
atención si se trata de menores de edad, que por su misma condición no pueden satisfacer
sus necesidades por ellos mismos Lo que no ha sido fundamentado como argumento de
la sentencia, de lo que fluye la falta de congruencia entre lo considerado y el fallo, que
demuestra la falta de imparcialidad y consecuente violación de mi derecho constitucional
a la tutela procesal efectiva y el debido proceso, ya que la cita resulta sólo un pretexto,
para justificar la sentencia abusiva del derecho. SI BIEN ES CIERTO LA PRIORIDAD EN
LOS ALIMENTOS ES DE LOS MENORES; TAMBIEN DEBE DE VALORAR
OBJETIVAMENTE EN EL PRESENTE CASO MI NIETA, TIENE A SU PADRE Y MADRE
A QUIENES ESTAN OBLIGADOS POR LEY; PERO A LA RECURRENTE SOLO TENGO
A MI UNICO HIJO QUE ES EL UNICO AL QUE PUEDO EXIGIR LEGALMENTE UNA
PENSION DIGNA EN BIEN DE MIS ALIMENTOS, SALUD, VESTIDO Y OTROS
GASTOS. Ósea con ese criterio que los Adultos mayores ya no somos prioridad en la vida
según su análisis jurídico??
Décimo. No se ha analizado objetiva y razonablemente, lo que se afirma en el Cuarto
considerando: “... se han fijado los siguientes puntos controvertidos: i) Establecer las
necesidades de los menores alimentistas. a) Establecer si las pensiones de alimentos
establecida para la menor hija del demandado y la madre del mismo, superan el 60% de
los ingresos del demandado; b) Establecer un porcentaje en suma fija que deba acudir el
demandado a favor de las acreedoras alimentarias, según sus necesidades y
posibilidades del deudor alimentario, teniendo en cuenta que tiene la calidad de moto
taxista actualmente. Sin embargo, el juez ha omitido fundamentar, con criterio lógico
jurídico y conforme a lo dispuesto en el artículo 196º del C.P.C. cuáles son los
medios probatorios que lo llevan al convencimiento que se ha logrado establecer
las necesidad de la menor alimentista, cuáles son los fundamentos lógico jurídicos
que lo llevan al convencimiento que se ha logrado establecer la capacidad
económica y obligaciones del demandado y cuáles son los fundamentos objetivos
y razonados que se utilizaron para establecer la disminución del monto de la
pensión de alimentos en un 20% de las remuneraciones del demandado, de lo que
fluye la violación del artículo 122º del C.P.C. y consecuente vulneración del derecho
a la defensa, de la tutela procesal efectiva y debido proceso.
Undécimo. Para el efecto la doctrina tiene establecido que para determinar el monto de la prestación
derivada de la obligación de alimentos, se toman en cuenta dos condiciones que se deben
evaluar judicialmente, por un lado, el estado de necesidad de quien solicita alimentos
(acreedor alimentario), y por otro lado, las posibilidades del obligado a dar
alimentos (deudor alimentario), lo cual ha sido omitido por el juzgador acarreando
la nulidad de la sentencia por imperio del párrafo octavo del artículo 122º del CPC,
que me legitima para apelar dicha sentencia viciada de nulidad con la esperanza
que sea revocada por el superior, en el extremo que fija pensión de alimentos sin que
se haya verificado objetivamente el estado de necesidad de los alimentistas, que justifique
el porcentaje fijado en la sentencia equivalente al 20% a mi favor y el 40% a favor de la
parte codemandada, de los ingresos que percibe el demandante, conforme a lo dispuesto
en los artículos 196º y 200º del CPC.
Duodécimo. Atendiendo a un test de razonabilidad, preguntamos: ¿Es adecuado el monto de
60% de los ingresos del demandante, repartidos en 20% para la recurrente por ser
adulta mayor y el 40% a la codemandada por ser menor de edad, atendiendo a la
verdad irrefutable? ¿Es necesario fijar el porcentaje de la pensión de alimentos en 40%
y 20%, porque no hay otra posibilidad menos gravosa para las partes que dicho
porcentaje? ¿Resulta proporcionado a los hechos probados y por el mérito de la norma
legal aplicable a este caso concreto, el porcentaje de 20% de los ingresos del demandante
por mis alimentos o tal porcentaje es arbitrario? Los fundamentos de la sentencia
demuestran que el porcentaje ordenado, no es ni adecuado, ni necesario ni
proporcional, por lo que tengo sobradas razones para apelarla, porque el porcentaje
aplicado es arbitrario, ajeno a toda razón de explicarlo.
Decimotercero. Por lo que resulta incomprensible que NO se haya fijado un porcentaje igual para ambos
equivalente al 30% del haber mensual del demandado; ya que las necesidades de ambos
alimentistas son totalmente diferentes.
Decimocuarto. Que, en ningún momento consideramos que se debe desconocer el derecho alimentario
de la hija menor, pero si está claramente establecido que las necesidades básicas y
elementales que aseguren la vida de la recurrente como madre progenitora y que dio toda
mi vida al cuidado y protección como madre soltera del demandante son mayores, por lo
que se debe establecer un porcentaje mayor a mi favor.
Decimoquinto. Es así, que planteamos que el porcentaje se fije en un 30% y el porcentaje de la pensión
asignada a la hija menor sea equivalente a un 30%. Que si realizo el presente trámite es
porque actualmente me encuentro en una difícil situación económica y los gastos que
tengo de tratamiento médico representa constituye un alto incremento en mi economía,
por lo que me veo en la imperiosa necesidad de solicitar una pensión a mi favor acorde
con mis necesidades que cubra todo el tratamiento que debo realizarme para el cuidado
de mi salud.
Que, es por estas consideraciones que solicito a su despacho conceder la alzada en vía de apelación, con
el objeto que el Superior Jerárquico REVOQUE la sentencia impugnada y se establezca un prorrateo como
anteriormente lo hemos considerando en el considerando Octavo.
POR LO EXPUESTO:
Al juzgado solicite se me conceda el recurso impugnatorio de apelación.
ANEXOS:
1. A.- documentos que acreditan la enfermedad oncológica
1. B.- Arancel por apelación de sentencia.
1. C.- Cedulas de notificación.
Nuevo Chimbote, 30 de Abril de 2018.
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LUJAN MARCELO DIGNA LUZ
DNI N° 33264162
_________________________
Víctor Manuel Bazán Agurto
ABOGADO
REG. CAS 1493