BIOGRAFÍA DE USAIN BOLT
Usain Bolt nació en el seno de una familia pudiente si se compara con la
pobreza que asola a la isla caribeña. De niño, su crecimiento fue
espectacular, lo que, unido a una alimentación desequilibrada, le provocó
una escoliosis (desviación de la columna); pero, aun así, corría como un
galgo. No empezaron a tratarle la anomalía hasta que, a los quince años,
se convirtió en el campeón júnior del mundo más joven de la historia en
200 metros.
En aquella época apenas se
entrenaba. Cuando lo hacía,
se escapaba de pronto para
jugar al críquet o
al baloncesto. Asafa Powell,
consciente de las cualidades
de aquel adolescente, lo
convenció para que se
entrenase y no malgastase
sus fuerzas de fiesta en
fiesta y en otros deportes.
Lo suyo era correr lo más
rápido posible. Su ídolo,
aparte de Powell, era una
leyenda jamaicana, Don Quarrie, porque era un experto en la curva de los
200 metros. También lo era Michael Johnson, pero éste era
estadounidense y ostentaba un récord que parecía inaccesible.
Como todos los niños de la isla caribeña, en la escuela primaria ya se
dedicaba a correr, el deporte que más gusta a los jamaicanos, hasta el
punto de que una simple competición escolar congrega a más de veinte
mil espectadores. Los jamaicanos entrenan sobre hierba y descalzos,
practicando la velocidad. Se han buscado razones genéticas para explicar
por qué Jamaica es "la isla de los esprínters". Un estudio de la Universidad
de las Indias Occidentales, publicado en abril de 2008, apunta a la
genética: la población presenta inusuales cantidades de actinen A, una
sustancia que contrae las fibras musculares de contracción rápida. Otros
hablan de tradición, porque la población desciende de esclavos de África
occidental, con un pie muy ancho adaptado para cruzar la sabana. Sólo
los más fuertes sobrevivían al viaje, cuya primera parada era Jamaica.
Alto (1,96) y fibroso (86 kg), su constitución no se correspondía con la
musculatura de los últimos grandes velocistas. Por eso su entrenador,
Glen Mills, hizo lo posible por alejarlo del hectómetro y centrarlo en los
200 metros: siendo tan alto, su salida de los tacos era lenta. Pero Bolt,
afortunadamente para el atletismo, no le hizo caso. En mayo de 2008,
antes de los Juegos Olímpicos de Pekín, ya había rebajado el récord de los
100 metros, que ostentaba desde 2007 su compatriota Asafa Powell, con
9,74 segundos. Bolt, cuya especialidad son los 200 metros, lo dejó en
9,72 segundos. Powell le advirtió que en la capital china sería diferente,
pero se equivocó.