Revista Jurídica Cajamarca
Concepto de frutos
Sergio Verástegui Valderrama (*)
INTRODUCCIÓN
La presente monografía pretende precisar el concepto de frutos, teniend
el concepto común de frutos, la historia del tratamiento de los mismos, l
doctrinas que han surgido en torno a su régimen jurídico y la
clasificaciones que, sobre la base de todo ello, se han establecido.
Hemos procurado la consulta de obras de doctrina nacional, pe
extranjera. A lo largo de nuestro estudio observamos diferencias doct
irreconciliables, lo que nos ha obligado a tomar una posición determina
verá expuesta en toda su magnitud en las conclusiones, última pa
trabajo.
Para un adecuado tratamiento expositivo, consideramos conveniente dividir la m
las siguientes partes: Concepto Natural de Frutos, en la que expondremos
generalizado de frutos, es decir, el que lo relaciona directamente con el mu
Realizaremos un análisis de dicha concepción, descubriendo sus aspectos contro
Como segunda parte, expondremos la Evolución del Concepto de F
expondremos las elaboraciones doctrinarias en torno a los frutos. Comen
analizar la regulación jurídica que los romanos hicieron, tomando en cuent
Instituciones de Justiniano establecían sobre el concepto de frutos y de la clas
realizaron. También dilucidaremos la Teoría de la Accesión de los Frutos, r
crítica respectiva, y la Teoría de los Frutos como Atributo de la Propiedad.
En tercer lugar trataremos el Concepto de Frutos en la Legislación Peruana, pa
realizaremos la exposición de la regulación que realizan la Constitución, el Códi
Código Procesal Civil con respecto a los frutos. También llevaremos a cab
exegético de todas estas normas jurídicas, con respecto a los frutos; demostrar
antinomias que presentan en cuanto a la teoría adoptada, es decir la Teoría d
como Atributo de la Propiedad; y realizaremos las comparaciones con re
legislaciones extranjeras.
Como cuarto acápite, aproximaremos una Clasificación de los Frutos, capítulo
el estudio de las diversas clasificaciones de los frutos; teniendo en cuenta los
Naturaleza, Situación y Manera de Ofrecerse. Detendremos nuestra atención en
Naturaleza, porque es el que adopta nuestro Código Civil y comparemos la el
nuestro ordenamiento legal con la de las legislaciones extranjeras, sobre todo
(Teoría de los Frutos como Atributo de la Propiedad, Tesis Clásica) y la Españo
la Accesión de los Frutos). Como última parte, señalaremos las necesarias Co
las cuales hemos podido arribar, de acuerdo a todo el análisis realizado en el trab
Esperamos que esta monografía pueda aclarar en algo el confuso terreno doctri
se debate el tratamiento de los frutos; lo que se hace necesario, toda vez que nu
ha adoptado la Teoría Económica de los bienes, diferenciándose de la doctrina i
Pero sobretodo, que pueda comprenderse para que reciba sin piedad las crí
consideren oportunas.
PRIMERA PARTE
CONCEPTO NATURAL DE FRUTOS
Al abordar el problema de la formulación del concepto de frutos, al igual que en
de relevancia jurídica, encontramos una diferencia entre la noción que tiene el c
gentes y el sentido que la norma jurídica quiere imponer a dicho término. Es
común se debe a la anterioridad del concepto natural de lo existente con r
definición y regulación jurídica. Sería necesario, entonces, empezar nuestro es
frutos analizando qué se entiende comúnmente por tales, para después revisar
intentos de legislar sobre ellos.
1. Concepto común de frutos
El diccionario de la Real Academia Española reconoce diferentes signific
para la expresión frutos. Escojamos uno de los que más directamente re
con lo que la mayoría de las personas entiende al escuchar tal voz. Así t
que fruto “es la parte de la planta que sucede a la flor, después de la fec
que contiene las semillas, es decir, el ovario fecundado”.[1] De esta defin
podemos obtener las siguientes conclusiones:
a) Idea de pertenencia a la planta.- Como se puede apreciar en la definició
establece que el fruto es una parte constituyente de la planta. Es sumam
sencillo observar que, efectivamente, el fruto se encuentra unido a la pla
medio del antiguo pecíolo de la flor que fue. Es a través de él que recibe
sustancias nutritivas que intervendrán en su proceso de maduración y po
expulsión de la planta.
b) Idea de una naturaleza intermedia.- Como acabamos de mencionar, el f
más que el estado de evolución posterior de la flor luego de fecundada h
expulsión posterior de las semillas, contenidas en el fruto o no, que dará
la nueva planta. La etapa de fruto no es pues una condición estable de la
como pueden ser la raíz, el tallo, las ramas y, en cierta medida, las hojas
hecho muchas veces se olvida, porque indudablemente asociamos al fru
la fruta, que no es más que la etapa de maduración máxima del fruto, en
éste se hace apto para el consumo humano.
2. Análisis
Una observación superficial de ambas características las conciliaría. El fr
parte de la planta que es posible comer. Es difícil que a un comedor hab
frutas le interese saber más sobre lo que gusta devorar. Pero ello no pue
para nosotros. Analicemos la primera idea que hemos establecido. Pode
deducir del concepto vulgar de frutos: la pertenencia. Comúnmente se pi
algo forma parte de otra cosa mayor cuando aparece en ésta. Esto no es
cuando tenemos en cuenta un organismo viviente, tal es la planta. Ello, p
ente vivo no puede concebirse como una colección desorganizada de pa
conexión entre sí. Teniendo en cuenta el enfoque sistémico, afirmar lo úl
una aberración.[2] Ahora bien, considerando las últimas premisas ¿Es re
fruto parte de la planta? Para contestar esta pregunta, habría que absolv
previa ¿Qué función cumplen los frutos? La mayoría de las personas con
que la reproducción de la planta. Pero, el verdadero órgano de la reprod
la planta es la flor, no el fruto. Una vez fecundado, el fruto pasa a ser una
funcional, en realidad no aportará nada al vegetal. Su función está en ma
poder estimular un futuro desarrollo de las semillas. Es decir, está en la p
se orienta hacia el exterior. Vive de la planta, pero su finalidad está fuera
¿Puede considerarse entonces parte de la planta? Pues, no. Tiene una c
distinta y propia, derivada de su particular naturaleza. Por ahora, quedém
este concepto previo, que nos ayudará a comprender ciertos aspectos q
muchas legislaciones jurídicas han quedado oscuros.
SEGUNDA PARTE
EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE FRUTOS
En esta parte, nos avocaremos al análisis de las diversas concepciones
existido en torno a la naturaleza de los frutos. Primero revisaremos lo ref
primeros intentos de regulación de la propiedad sobre los frutos, efectua
romanos. Posteriormente, analizaremos las corrientes predominantes en
jurídica y de las cuales nuestro Código Civil ha recogido su propia conce
1. Los Frutos en el Derecho Romano
Fueron los romanos los primeros en establecer un régimen sobre los frut
largo de la historia del pueblo romano se fueron elaborando diversos con
sobre el tema. Como quiera que el último y más acabado de los textos ju
estuviera constituido por las Instituciones, abordaremos su estudio. Pase
a observar lo que establecía este famoso libro promulgado por Justiniano
“35. Si alguno ha recibido de buena fe, de aquel que por error creía prop
fundo de tierra por venta, donación, o cualquiera otra causa, la razón nat
aconsejado decidir que haga suyos los frutos que perciba, en recompens
cultivo y cuidado. Y si después el dueño se presenta y vindica el fundo, n
demandar los frutos consumidos por el poseedor. En cuanto a aquel que
sabiendas posee el fundo de otro, no se le concede el mismo derecho; y
fundo se le obliga a restituir todos los frutos, y aun los consumidos.
36. El usufructuario de un fundo no se hace propietario de los frutos sino
proporción que los percibe. Si a su muerte los frutos, aunque maduros, n
todavía recolectados, pertenecen absolutamente, no a sus herederos, sin
de la propiedad. Casi lo mismo se dice respecto del arrendatario.
37. En los frutos de las bestias se colocan las crías lo mismo que la lech
la lana. Así los corderos, los cabritos, las vacas, los potros, los lechones,
por su naturaleza al nacer propiedad del usufructuario. Pero entre los fru
esclava no se entienden sus hijos, que por consiguiente pertenecen al du
propiedad. Parecería absurdo, en efecto, considerar como fruto al hombr
quien la naturaleza lo ha criado todo.”
(Extraído de Instituciones: Libro II: De las cosas y de las herencias testam
Título I: De la división de las cosas)[3]
Una observación preliminar del régimen de frutos que los romanos hacía
vislumbrar que realizaban una distinción tácita entre los frutos:
a) Frutos del Fundo.- No existe en las Instituciones un concepto preciso ac
que son. Sin embargo, la distinción posterior que se realiza con respecto
animales posibilita entender que se refieren a los rendimientos agrícolas
tierra. Es decir, las cosechas provenientes de los vegetales sembrados.
importante precisar de dónde procedía el derecho del propietario sobre l
respecto, podemos citar a Gayo: “los frutos pendientes son considerados
fundo”.[4] Fundo y frutos son indivisibles.
b) Frutos Animales.- Aquí se establece una concepción más simplista sobr
derecho del propietario sobre los frutos. Así como el propietario era dueñ
animales, también lo era de lo que de ellos provenga. En el caso del usu
usufructuario recibía del propietario tal potestad.
c) Los Esclavos.- Hoy en día sería imposible hablar de tal cosa. Pero en un
esclavista, como era el romano, lo lógico sería que la madre esclava fuer
productora de frutos para su propietario.[5] Las Instituciones, basándose
negaban que los hijos de una esclava fueran frutos, se afirmaba simplem
eran propiedad del dueño de la esclava. Esto permitía que la vida de los
así nacidos no perteneciera a los usufructuarios, pero sí a los dueños. Ju
pretende infundir la idea que al eliminarse un aspecto del régimen de los
el caso de los seres humanos se los está despojando de la posibilidad de
dicha condición. Esta no es más que una evasión del problema destinad
la condición de seres humanos de los esclavos, pero nada más.[6]
Otros tratadistas romanos realizaron una distinción entre los frutos natur
civiles. Los primeros son parte del objeto que los produce, por lo que per
mismo dueño. Los segundos, a decir de Pomponio, no proveían propiam
capital sino de las obligaciones que con respecto a éste pudieran surgir.
clasificación realizada, tiene una importancia especial, ya que permitía g
concepto más abstracto y genérico de los frutos. Lamentablemente, fue n
Justiniano, quien prefirió ligar más el concepto de frutos con el hecho na
existencia independientemente de la acción humana.
La acción de Justiniano resultó perjudicial, en cierta medida, porque impi
elaboración de un concepto uniforme sobre lo que debía entenderse por
no quedó claro si es que había alguna diferencia entre el fruto y la cosa m
Tampoco se pudo precisar cuánto alcanzaba el dominio del propietario s
fruto.[7] Sin embargo, había quedado en la mente de los investigadores
tratadistas de Derecho las interrogantes sobre la procedencia de la propi
los frutos, su clasificación y naturaleza.
2. La Accesión de los Frutos
Se trata de la posición más antigua, descendiente directa de la tradic
Actualmente, muy pocas legislaciones la sostienen; una de ellas es la española.
Código Civil Español establece, en su Artículo 353°, que “la propiedad de l
derecho por accesión a todo lo que ellos producen, o se les une o incorpo
artificialmente”.[8]
La accesión consiste en hacer de uno lo que se adhiere o se junta a la cosa que y
su dominio.[9] Así se podían adquirir: animales que nacían de los animales dom
nacidas en los ríos, terrenos desprendidos por la acción del río y los provechos
las tierras cultivables.
La tesis que identifica la adquisición de los frutos con la accesión postula, pu
son adherencias que se hacen a las cosas. Esto es discutible, por dos razones:
- Primero, porque no todo aquello que se adhiere a la cosa va en provech
propietario. Por ejemplo las pulgas, las liendres y las garrapatas se pega
conejos y nadie va a pensar que estos parásitos son frutos de los conejo
hongos silvestres se adhieren a los árboles y no son frutos de éstos. La m
infesta los terrenos cultivados y ningún cultivador creerá que son frutos d
- Segundo, y lo más importante, la naturaleza del fruto es contraria a la si
adherencia. ¿Acaso las crías de los animales se pegan a la madre? ¿La
se unen a la planta? ¿La renta se adhiere al dinero? ¿O surgen de ellos?
realidad, si bien es cierto que por accesión se adquiere lo que se pega a
falso hacer extensivo este modo de adquisición a lo que se procede del b
mismo.
3. Los Frutos como atributo de la Propiedad
La tesis de la accesión de los frutos resultó, pues, insuficiente para explic
naturaleza. Sus contradicciones eran demasiado evidentes. Es por ello q
Código Civil Italiano de 1942 rompió con esta perjudicial tradición y estab
su Artículo 820°, que “son frutos naturales aquellos que provienen direct
la cosa, concurra o no en ellos la mano del hombre”.[10] Es decir, para e
Italiano el derecho que los propietarios tenían sobre sus cosas se transm
aquello que ellas produjeran, así no haya habido intervención humana en
producción. Así se inauguró la tesis de los frutos, que postula que son lo
cosa produce. La expresión más pura de esta teoría la contiene el Códig
Colombiano, el cual sienta en su Artículo 713°, que: “el dueño de una co
serlo de todo lo que aquella produce”.[11]
La doctrina francesa no se permaneció en una posición tan amplia como
que, siguiendo a Roma, estableció restricciones al concepto de frutos. D
modo, el Código Civil Francés establece, en su Artículo 3357°, que frutos
que produce una cosa a intervalos regulares, sin disminución de la
sustancia”.[12] Para los legisladores franceses, no basta señalar que la p
sobre las cosas se transfiere a los frutos. Además, es necesario de que s
periódicos y que no alteren la naturaleza del bien principal. Siguiendo es
el Código Civil Argentino establece en su Artículo 2329° que: “Frutos son
cosa regular y periódicamente produce sin alteración ni disminución de la
sustancia”.[13]
En cuanto a las precisiones acerca de la naturaleza de los frutos, creemo
fundamentales pues permiten identificar y distinguir a los frutos de las co
mismas. En lo que no estamos de acuerdo es en la mención que hace el
Civil de Italia a la falta de necesidad de la concurrencia de la acción hum
poder constituir un fruto. En nuestra opinión, la acción humana es eleme
gracias a ella es posible establecer qué es fruto. Y no porque seamos ka
pensemos que las cosas dependen de quien las observe. Sino, porque e
humano quien determina qué es útil y qué le es perjudicial. Expliquemos
Recordemos cuando criticamos la tesis de la accesión afirmando que no
objetos que se adhieren a las cosas pueden ser considerados como fruto
de lo que se pega a lo que nos pertenece resulta perjudicial. Si aceptára
todo lo que procede de la cosa, independientemente de la acción human
tendríamos, por ejemplo, que aceptar que las frutas de la papa son una f
fruto. Lo cual es falso porque, como todos sabemos, no sólo son veneno
que no tienen ninguna utilidad práctica. Depende siempre de la persona,
clasificar la utilidad o posibilidad de utilización de los frutos.
Una posición interesante al respecto tiene el Código Civil Alemán que es
su Artículo 99°, que: “todo producto o beneficio que se obtiene de la cosa
a su destino”.[14] La mención que se hace al destino de la cosa está señ
estilo doctoral e impreciso de los autores germanos, a su utilidad económ
Llegados a este punto, podemos preguntarnos legítimamente si un fruto
la cosa. Las cosas son los objetos que existen en la naturaleza, sean útil
humano no. ¿Puede proceder de una cosa sin utilidad económica alguna
que sí la tenga? Absurdo, porque automáticamente lo que antes no tenía
adquiere.[15] La intervención humana radica, así, en lo que es la propia
de algo como fruto por lo que no sólo es permanente sino imprescindible
TERCERA PARTE
CONCEPTO DE FRUTOS EN LA LEGISLACIÓN PERUANA
En esta parte, trataremos sobre la regulación del concepto de frutos en la
nacional, procurando abordar las más diversas ramas del Derecho y precisar
doctrinaria que se ha adoptado con respecto al tema que nos ocupa. Comenza
que dice nuestra Constitución, para luego analizar la Codificación Civil y otra
importantes en el ámbito nacional.
1. Marco Constitucional
La Constitución peruana tiene dos aspectos principales que son de nuestro
primero es el referido al reconocimiento del derecho a la propiedad y el segund
de los recursos naturales. Pasemos a revisarlos.
a) Derecho a la propiedad.
La Constitución consagra el derecho a la propiedad en el Título I: De la p
de la sociedad, Capítulo I: Derechos fundamentales de la persona.[16] E
derecho resulta uno de los más controvertidos, puesto que se ha discutid
acerca de lo que debe ser la propiedad. Durante la Ilustración, los filósof
sostuvieron que esta facultad es inherente a la persona y la opusieron a
concepción absolutista monárquica, para la que todo lo que había dentro
debía pertenecer al rey.
“Los liberales pensaron que si las leyes permitían a cada persona la pos
ser propietario, se produciría una situación en la que todos y cada uno se
propietarios de todo lo que es necesario.”[17] Pero, a todas luces, ello ha
no sucede. Los grandes propietarios perciben enormes cantidades de be
por sus propiedades e industrias, pero inmensos sectores de la població
continuaron inmersos en la más espantosa miseria. ¿Qué es lo que no fu
Los marxistas pensaron que la solución estaba en la eliminación del Esta
propiedad privada. Pero todas sus acciones en este sentido contribuyero
creación de una superestructura estatal que nunca se eliminó a través de
sino se convirtió en una tiranía que acabó con el propio sistema socialist
Iglesia ha sostenido que el sistema económico debe excluir la indiferenci
sectores más pobres de la sociedad, necesidad más evidente en los país
Tercer Mundo.
En todo caso, según Rubio Correa, “las leyes sobre propiedad deben es
formas tendientes a que cada uno tenga, cuanto menos, los bienes indis
para su vida y seguridad”.[18]
b) Régimen de los recursos naturales.
Los recursos naturales son el patrimonio de la Nación no sólo por su propi
sino por la importancia que tiene para el conjunto del país. Por tanto, no
propiedad privada y exclusiva de los particulares. Según las leyes,
aprovechados por el Estado y por el capital privado, por medio de la concesi
establecido en el Título III: Del régimen económico, Capítulo II: Del am
recursos naturales.[19]
Los otros bienes están sujetos al régimen civil. Según Cuadros Villena, la t
los recursos naturales varía de acuerdo al tipo de recurso que se trate. Así,
renovables son patrimonio de la Nación, es decir del conjunto de c
ciudadanas que habitan el país. En cambio, los recursos no renovables so
exclusivo del Estado. La anterior Constitución recalcaba la relación íntim
entre los recursos no renovables y la propiedad del Estado y el carácter m
aprovechamiento de los recursos renovables. Y, aunque nuestra actual Car
haga este tipo de distinciones la división de Cuadros Villena es válida pu
buena medida, los frutos son los rendimientos de los bienes renovables.[20]
2. Código Civil
Antes que nada es necesario decir que nuestro Código ha superado la a
concepción de las cosas, remplazándola por la de bienes. Es decir, todo
tratamiento del Libro V: Derechos Reales está referido solamente a las c
tienen algún provecho económico presente o potencial. Esto permite dar
precisión al concepto de frutos, ya que se evitan los problemas surgidos
otras legislaciones y que hemos examinado anteriormente. Ahora tratem
de lo que, con relación al concepto de frutos, trata el Código Civil de 198
a) Origen del derecho sobre los frutos
El Código Civil confirma la tendencia doctrinaria a considerar los frutos c
atributo de la propiedad. Es más, la propia definición de frutos ofrecida p
Código está dada por el conjunto de poderes reconocidos al propietario d
bienes. También se exige al propietario que restrinja su derecho a lo exig
legislación. Así tenemos:
“Artículo 923°.- La propiedad es el poder jurídico que permite usar, disfr
disponer, reivindicar un bien. Debe ejercerse en armonía con el interés s
dentro de los límites de la ley.”
b) Concepto de frutos: Antecedentes Legislativos
El Código Civil de 1857 tenía una elaboración doctrinaria bastante acept
respecto a los frutos. Su Artículo 1087° establecía esta clasificación:
Naturales.- Los que produce espontáneamente la tierra o las cría
animales, domésticos se entiende.
Industriales.- Aquellos obtenidos por medio del trabajo o del arte
Mixtos.- Los que provienen de la naturaleza o de la industria.
Civiles.- Comprendían los alquileres de fundos rústicos y urbano
intereses del dinero y las rentas vitalicias o perpetuas.[21]
Las enconadas disputas doctrinarias surgidas después impulsaron a los
legisladores de principios de siglo a buscar la eliminación de dicha defini
Código Civil de 1936 no establecía ninguna definición de frutos. Se limita
señalar los modos de adquisición de los frutos, teniendo en cuenta sus c
este modo establecía:
“Artículo 927°.- Pertenecen al usufructuario los frutos naturales y los de
agrícola pendientes al comenzar el usufructo y al propietario, los pendien
término.”
“Artículo 928°.- Los frutos naturales y los de las industrias agrícola y min
perciben cuando se recogen o extraen, respectivamente. Los frutos civile
productos de las industrias fabriles se entienden percibidos día a día, y s
los primeros cuando sean recaudados y los segundos, al término del per
económico.”
c) Concepto de frutos: Código Civil de 1984
Esta omisión pudo parecer acertada entonces. Sin embargo, tal y como h
visto, la doctrina se pronunció por la posición del fruto como atributo de l
propiedad. Por ello, se hizo urgente la inclusión de una definición de
frutos. Siguiendo la doctrina alemana del dominio y adaptándola al tratam
los bienes, el Código Civil de 1984 establece lo siguiente:
“Artículo 890°.- Son frutos los provechos renovables que produce un bie
se altere ni disminuya su sustancia.”
Esta definición contiene dos características principales de los frutos:
Son rendimientos de los bienes renovables.
No disminuyen al bien fructífero.[22]
Como hemos visto, en algunas codificaciones se exige que, además, los
sean rendimientos periódicos. En realidad, la periodicidad del rendimient
caracteriza a los frutos.[23] Ellos pueden ser periódicos o eventuales. Lo
es la renovación del rendimiento y del propio bien fructífero ya que, por e
disminuye ni se altera su sustancia. No obstante, es necesario anotar qu
de ausencia de alteración del bien principal por acción de la fructificación
especialmente cuando se trata de frutos naturales, no es absoluto. El ren
agrícola de la tierra, la reproducción de los animales, la vida de los árbol
varía de acuerdo a la forma de explotación. Por ejemplo, la tierra dejaría
muy pronto sin auxilio de nutrientes, la vejez de los animales disminuye s
rendimiento reproductivo, al igual que en las plantas.
Este fenómeno se produce también en los frutos civiles. Así, el trabajo de
humano disminuye con el envejecimiento, los predios se desgastan con
capital está sujeto a los fenómenos económicos de devaluación, deflació
e inclusive, en el capital estático, a la depreciación de la maquinaria prod
mismo sucede con los frutos industriales, sea por desgaste de las planta
dificultad de obtención de las materias primas o su agotamiento, o en la
productividad de los trabajadores. Lenta pero progresivamente, entonces
fenómeno fructificador consume al bien principal; aunque no sea tan obs
como en el caso de los productos.
d) ¿Accesión de los frutos en el Código Civil?
Hemos establecido que la doctrina de la accesión de los frutos parece ha
quedado muerta. La propia definición ofrecida por el Código Civil parece
concluyente. Sin embargo, cuando se empieza a tratar la adquisición de
propiedad por medio de la accesión, es posible encontrar dos artículos in
“Artículo 495°.- El que de buena fe edifica con materiales ajenos o siem
o semillas ajenas adquiere lo construido o sembrado, pero debe pagar e
los materiales, plantas o semillas y la indemnización por los daños y perj
causados.
Si la edificación o siembra es hecha de mala fe se aplica el párrafo anter
quien construye o siembra debe pagar el doble del valor de los materiale
o semillas y la correspondiente indemnización de años y perjuicios.”
“Artículo 496°.- El propietario de animal hembra adquiere la cría, salvo p
contrario.
Para que los animales se consideren frutos, basta que estén en el vientre
madre, aunque no hayan nacido.
En los casos de inseminación artificial realizada con elementos reproduc
procedentes de animal ajeno, el propietario de la hembra adquiere la cría
el valor del elemento reproductor, si obra de buena fe, y el triple de dicho
hace de mala fe.”
Si bien es innegable la necesidad de establecer un régimen de regulació
problemas surgidos con respecto a la propiedad cuando materiales y tra
reproductivo concurren y no pertenecen al mismo propietario; también es
anotar que el incluir disposiciones de este tipo en el título dedicado a la a
viene a constituir un resabio negativo de la vieja teoría de la accesión de
Pero continuemos con nuestro análisis. Estos artículos han resuelto la di
arriba señalada dando preferencia al trabajo, es decir siguiendo la teoría
de los bienes. La diferencia en las indemnizaciones por daños y perjuicio
la buena fe de quien empleó materiales, semillas, plantas o reproductivo
En ello convenimos. ¿Qué sentido tendrá incluir estas disposiciones en e
de la accesión? Se podría justificar tal acción si el Código dispusiera, com
Instituciones, que en todos los casos de conflicto, los frutos pasarían al p
de los bienes empleados por otros. Entonces sí se podría hablar de acce
bienes, porque en verdad, los frutos se han pegado al bien independient
la acción de su titular. Pero ya vemos que no es el caso. Sería necesario
trasladar estas disposiciones a la parte referida a los frutos. Tal y como s
el Código Civil, no existe la accesión de los frutos naturales, industriales
e) Los Frutos y los Productos
El Código Civil define así a los productos:
“Artículo 894°.- Son productos los provechos no renovables que se e
un bien.”
A diferencia del Código Civil de 1936, anteriormente analizado, el Código
define lo que se entiende por productos, poniendo acento en la distinción
tienen respecto de los frutos; concretamente la no-renovación. Al respec
Schreiber señala que lo que en ciertos casos, como la tala indiscriminad
árboles, lo que tradicionalmente se consideraban frutos pueden volverse
al no existir la posibilidad de renovarlos.[24]
Fuera de esta preocupación ecológica otros autores, han señalado los ra
distintivos de los productos. Así, Cuadros Villena indica que de la definic
por el Código Sustantivo se pueden deducir las siguientes características
Son rendimientos de los bienes no renovables.
El bien productivo se altera, deteriora o destruye con el rendimie
Su rendimiento es siempre industrial, por acción humana.[25]
Por su parte, Vásquez Ríos señala algunas diferencias y semejanza entr
productos:
Diferencias
- Los frutos son provechos renovables. Lo que significa que el ren
económico de los frutos es perdurable; el de los productos, perec
- Los frutos que produce el bien no alterna ni disminuyen la sustan
productos, importan una modificación sustantiva en el bien.
Semejanzas
La principal estaría en el Artículo 185° del Código Civil, que indica que “l
disposiciones sobre los frutos comprenden a los productos si ellas no los
expresamente”. Es decir, en el tratamiento jurídico.[26]
3. Código Procesal Civil
En la vía procesal civil, los frutos están sujetos al régimen aplicable a los
que ello signifique la inclusión de los frutos dentro del régimen de los acc
continuación, analizaremos algunas instituciones procesales que se refie
expresamente a los frutos.
a) Interdictos[27]
Los interdictos son procesos sumarios que sirven para la defensa de la p
actual con el fin de evitar un daño inmediato. Por su propia naturaleza, s
sentencias no pueden ser consideradas como definitivas, por lo que es p
contradecirlas en procesos de conocimiento posteriores.[28] Con respec
frutos, el Código Procesal Civil se ajusta las normas establecidas por el C
Civil.[29] Sería lógico pensar, como en el Derecho Romano, que en todo
el poseedor ilegítimo debía restituir no sólo el bien sino los frutos que ha
como producto de dicha posesión irregular. Pero no es cierto. En este se
Instituciones tienden a presuponer el derecho del demandante. Pero, nu
Código Sustantivo hace lo contrario: supone más bien la buena fe del po
sea ilegítimo. En efecto, aunque sea cierto que el poseedor de mala fe e
obligado a cubrir el íntegro del pago de los frutos percibidos o que pudo
poseedor de buena fe, se le reputa como dueño de los frutos.
La elaboración doctrinaria al respecto, es casi unánime. Definitivamente
importante en los frutos es la actividad humana realizada para obtenerlos
la propiedad o tenencia legítima del bien fructífero. Y ello tiene mucha m
coherencia con la Teoría Económica de los bienes que es la adoptada p
Código Civil en la mayoría de sus acápites. Sin embargo, es de consider
existe un conflicto con el derecho de propiedad, reconocido por la Const
se presenta en perjuicio del propietario. Veamos dos jurisprudencias dict
respecto:
Segunda Sala Civil de la Corte Superior de La Libertad.
Expediente : 211-96
Fecha : 13/02/97
Jurisprudencia : “No procede el pago de frutos porque se ha d
que los demandados se han encontrado en posesión del bien de buena
Puno
Expediente : 226-95
Jurisprudencia : “El poseedor de buena fe hace suyos los fruto
no tiene obligación alguna de pagar los frutos con anterioridad a dicha fe
De la lectura de ellas, podemos deducir que la práctica judicial se ha pro
en favor de los poseedores ilegítimos. Como quiera que la buena fe se p
la mala fe se demuestra, son muy pocos los casos en que la administrac
justicia ha obligado a los poseedores ilegítimos a hacer efectivo el pago
frutos pretendido en las demandas interdictales. No es que estemos de a
con la vieja teoría romana, pero sí creemos que sería justo que se pagar
porcentaje de los frutos obtenidos, porque después de todo, sea buena f
fe, proceden del aprovechamiento ilegítimo de un bien ajeno.[30]
b) Embargo[31]
El embargo consiste en la afectación jurídica de un bien o un derecho de
obligado, aunque se encuentre en posesión de un tercero. Solamente es
solicitarlo cuando la pretensión principal es apreciable en dinero. Es más
evidente que los frutos, como provenientes del bien principal, pueden tam
objeto de embargo. No obstante el Código Procesal reconoce la distinció
bien y su fruto, que hemos abordado anteriormente, cuando aclara que l
pretensiones de embargo sobre frutos deben ser indicadas específicame
quien traba el embargo.
Sin embargo, el Código Adjetivo reconoce que no siempre los frutos sigu
destino del bien principal. En efecto, en el Artículo 648°[32] se enumera
lista de bienes que no pueden ser embargados en ningún caso, salvo las
excepciones establecidas al final del mismo artículo. Pero, se establece
que los frutos de dichos bienes sí pueden ser embargados. Dicha posició
tres casos especiales donde existen o deberían existir limitaciones:
Seguridad Jurídica de los acreedores del Estado.- El Estado no p
responder a sus deudas con bienes, porque tal cosa está prohibid
propia Constitución, tal y como hemos visto anteriormente.[33] Po
el Código contiene la expresa prohibición de embargar los frutos
provenientes de los bienes del Estado. Sin embargo, existe la nec
satisfacer la obligación contraída con los particulares. Para ello, d
asignarse adecuadamente las sumas de dinero en las partidas
presupuestadas al sector del Estado a quien le corresponda la
obligación.[34]
Protección de los bienes del Patrimonio Familiar.- Si bien el Cód
señala que los frutos percibidos por el patrimonio familiar son em
el Código Civil señala una limitación. Ella consiste en que pueden
embargados sólo hasta las dos terceras partes y que deben limita
casos de pensiones alimenticias, tributos referentes al bien y con
penales.[35]
Protección de los deudores.- Si bien se acepta que los medios q
posibilitan la subsistencia de los deudores no son objeto de emba
son los frutos percibidos por ellos. Aquí el autor discrepa con lo e
por el Código Adjetivo. Si se busca que los deudores subsistan, p
menos, para terminar de pagar su deuda ¿No es lógico que se es
limitaciones a la apropiación de los frutos por parte del
acreedor? Pensemos, por ejemplo, en una persona que vive únic
la explotación de una máquina o de sus herramientas. Si todos lo
obtenidos de su actividad pasan al acreedor ¿De qué va vivir? No
olvidar que el objetivo del Derecho Procesal es la resolución de lo
conflictos de intereses para alcanzar la paz social. La situación de
contemplaría construcción de dicho estado, sino su propia destru
CUARTA PARTE
CLASIFICACIÓN DE LOS FRUTOS
Habiendo abordado el estudio de la concepción de los frutos, tanto en la doctr
como en la extranjera, procederemos a realizar el análisis de las clasificaciones
Para el efecto, tendremos en cuenta los criterios establecidos expresamente e
Civil, pero también los elaborados teóricamente por los juristas.
1. Criterio de Naturaleza
Tradicionalmente se ha considerado que los frutos se dividen, de acuerdo a su n
tres clases: naturales, industriales y civiles. La mayoría de las codificaciones só
expresamente esta clasificación. El Código Civil Peruano, establece lo siguiente
“Artículo 891°.- Los frutos son naturales, industriales o civiles. Son frutos natu
provienen del bien, sin intervención humana. Son frutos industriales los que
bien, por la intervención humana. Son frutos civiles los que el bien pr
consecuencia de una relación jurídica.”
a) Críticas a la clasificación
Como hemos visto anteriormente, los romanos son los autores más remotos
de clasificación. Originariamente se dividió a los frutos en naturales e ind
criterio más importante que fue tenido en cuenta entonces fue la intervenció
del hombre. Así, si la actividad humana es necesaria en el proceso de fruc
decía que el fruto era industrial. Caso contrario, los frutos eran natura
autores, como Ferranti,[36] han afirmado que dicha dicotomía es falsa, por
del hombre no hace sino facilitar el proceso, que culminará en la obtención d
Alberto Vásquez Ríos no comparte esta opinión. Para él, el fundamento de
estaría no solamente en el hecho de la intervención humana mediante
consciente, sino también, en el desarrollo inminente del bien que genera
frutos, los que provienen de apropiación por el hombre (recalcando el s
palabra marcada). En cambio, los frutos civiles son producidos por la inte
hombre. El citado jurista dice apoyar su posición basándose en la tesis de Va
El citado jurista colombiano asegura en su obra Derecho Civil[37] que e
orgánicos, es decir, aquellos que se producen y reproducen, como las
animales; y frutos inorgánicos (generalmente denominados productos)
aquellos que son beneficios que, extraídos no se reproducen, como las arena
y el metal extraído de una mina. Es decir, para él, los frutos inorgánicos son
no frutos industriales, como sostiene Vásquez Ríos.
Esta trampa intelectual es condenable, toda vez, que el propio Valencia Z
que dicha clasificación no pertenece al derecho romano, ni es segu
legislaciones actuales, ya que presenta como dificultad que la concepción de
referido siempre al goce de una cosa y que tanto los llamados frutos
inorgánicos, tarde o temprano se agotan. Lo que sí nos parece rescatable es
la apropiación que el hombre hace de los frutos naturales, que Vásquez Rí
su obra Los Derechos Reales.
Por su parte, y muy acertadamente, Carlos Cuadros Villena afirma que la
esencial entre frutos naturales y civiles estaría radicada en dos elemento
característicos: la naturaleza y el trabajo. “Si predomina la acción de la n
sobre el trabajo humano, los frutos serán naturales. Si predomina la indu
hombre, el trabajo sobre la naturaleza, o prescinde de ellas, los frutos se
industriales”.[38] Nosotros pensamos que siempre la intervención human
importante, al definir la propia condición de frutos, aunque admitimos lo c
de adoptar el criterio de Cuadros para realizar la distinción entre frutos n
industriales. Manteniendo una posición más o menos neutra, Jorge Euge
Castañeda señala que son aquellos que provienen del desenvolvimiento
orgánico, de la cosa.[39]
Mayor importancia normativa tiene, en cambio, la separación que la doct
los frutos civiles. Mientras que los frutos naturales e industriales s
materialmente, los frutos civiles tiene una existencia meramente jurídi
afirma que el concepto jurídico de fruto civil surge de “trasladar mentalm
en (las)... cosas corporales sucede al proceso, comparable a este otro desd
vista económico privado, que tiene lugar en los derechos, ya que también
jurídica puede estar dispuesta de tal modo que proporcione al su
rendimientos continuos.”[40] Es decir, que en los frutos naturales hay
normativa que acoge el proceso natural, y en los civiles, ese esquema es jurí
b) Frutos Naturales
Con respecto a los frutos naturales, el Código Civil de España, señala que:
“Artículo 355°.- Son frutos naturales las producciones espontáneas de la
crías y los demás productos de los animales”.
Esta definición es demasiado naturalista, carece de una nota de rigurosidad c
le otorgue la generalidad necesaria para el Derecho. Por lo tanto,
descartamos. El Código Civil de Argentina, por su parte, establece que:
“Artículo 2424°.- Se consideran frutos naturales las producciones espon
naturaleza.”
Por frutos naturales, Arias-Schreiber entiende “aquellos que nacen o se
modo espontáneo y sin la intervención del hombre siendo su ejemplo más c
cría de los animales”.[41] Anteriormente hemos sostenido que la interven
humano es necesaria en todos los frutos. Aunque, en puridad, no sea neces
humana para que se produzca el fruto, es él quien valora qué es fruto y qué
ello, nos adscribimos a la definición que ofrece el Artículo 714° del C
Colombiano: “Frutos naturales son los que se extraen de la naturaleza, a
de la industria humana”. Tal concepción es la que más se ajusta al marc
bienes que nuestra Legislación Civil ha adoptado.
Sobre el tratamiento de los frutos naturales, Vásquez Ríos afirma que
separación del bien, forman parte de él, por lo que son accesorios del mism
seguido, no obstante, sostiene que algunos frutos pueden ser objetos de
antes de su separación. La regla de los bienes accesorios es que siguen e
bien principal. El propio Código Civil reconoce que, en el caso de los frutos
pacto en contrario. Por tanto, no creemos que los frutos sean accesorios
realidad, tienen una categoría jurídica propia y nuestra tesis es que debería
aún más este aspecto descuidado de la doctrina.
c) Frutos industriales
Los frutos industriales, a decir del citado Arias-Schreiber, son los que “se
el concurso de la industria o sea del trabajo del hombre aplicado a la pr
general”.[42] Según Cuadros Villena, serían aquellos en los que predom
industrial sobre la propia acción de la naturaleza. Para Castañeda, opinión
sin duda se basó Cuadros, son los debidos a la intervención del esfuerzo hum
naturaleza.[43]
Alberto Vásquez Ríos, por su parte, afirma que existe otra nota carac
importante que los frutos industriales poseen. Para él, los frutos naturales
los frutos y los industriales son producidos por el hombre. Nuevamente,
con sus afirmaciones. Los frutos, aun los naturales, necesitan de la acción
poder ser aprovechados. Sería del todo falso que una vez que conseguimos
una planta, mágicamente nos van a dar frutos. Aún los procesos de producc
necesitan, y, efectivamente, son controlados por el hombre.
En definitiva, creemos que los frutos industriales son aquellos que, ad
calificados por el hombre, requieren de su acción para ser producidos,
conducción como en la realización del proceso de producción. Esta nota di
de los frutos naturales, en los cuales el hombre, a lo sumo, intervendría en e
conducción de la producción y la consiguiente recolección.
d) Frutos Civiles
El Código Civil de España establece, al respecto, lo siguiente:
“Artículo 355°.- Son frutos civiles: el alquiler de los edificios, el
arrendamiento de tierras y el importe de las rentas perpetuas, vitalic
análogas.”
Es decir, el Código prefiere evitar una definición doctrinaria y se limita a m
qué frutos son civiles. No estamos de acuerdo con dicho tratamiento, por
pueden haber, y de hecho existen, muchos más frutos civiles que los enu
por dicha lista; como veremos más adelante. De otro lado, el Código Civ
Argentina señala:
“Artículo 2330°.- Son cosas accesorias, como frutos civiles, las que provien
del goce de la cosa que se ha concedido a otro, y también las que proviene
la cosa. Son igualmente de la privación del uso de la cosa. Son igualmente
los salarios u honorarios del trabajo material, del trabajo inmaterial de las
Los frutos civiles según Schreiber-Pezet, a quien gustamos citar porque brin
exacto de lo expresado por el Código Civil, son “los producidos por
determinación de la ley. Se trata por lo tanto de frutos ficticios, siendo ejem
los sueldos, salarios y honorarios, las pensiones de jubilación, cesantía y m
rentas vitalicias y otras similares.”[44] Jorge Eugenio Castañeda precisa qu
civiles son los rendimientos obtenidos por el uso de la cosa fructífera por o
el dueño. Así, los intereses, las rentas, las mercedes conductivas.”[45]
Arturo Valencia Zea, complementando a Schreiber-Pezet, indica que
civiles “son los provechos económicos que resultan de las relaciones
virtud de los cuales, se permite a otro el uso o goce de una cosa o de u
dinero”.[46] En otras palabras, y concordando en esto con la posición
Villena, los frutos civiles son los que provienen de una relación jurídica que
jurídico o de obligación extracontractual.[47]
Cuadros Villena añade que los frutos civiles pueden subdividirse en tres cla
fuente:
Los que rinde la cosa en poder de otro (arrendamiento, usufruc
mutuo, hospedaje).
La indemnización de lucro cesante, o sea la compensac
rendimiento de la cosa, de la que uno ha sido privado.
Los resultados del trabajo manual e intelectual (salarios, compe
indemnizaciones, pensiones).
e) Dominio de quien ostenta el derecho sobre los frutos
Con respecto al dominio de quien ostenta el derecho sobre los frutos, el C
establece que:
“Artículo 892°.- Los frutos naturales, industriales y civiles pertenecen al
productor y titular del derecho respectivamente, sin perjuicio de l
adquiridos. Se perciben los frutos naturales cuando se recogen, los industr
se obtiene y los civiles cuando se recaudan.”
De acuerdo a lo establecido por el Código Sustantivo, dice Schreiber-Pezet,
de los frutos determinan que sus dueños sean propietarios, c
naturales, productores, cuando son industriales, y titulares del derecho,
civiles.[48] Fuera de ello, el celebrado ex Ministro de Justicia no tiene mayo
Cuadros Villena[49], en cambio, muestra abiertamente su disconform
establecido con el Código. De acuerdo a lo expuesto en su obra Derech
deduce que también los propietarios son titulares de un derecho, la prop
productores, también, sobre los frutos producidos. Además, no necesa
propietario adquiere frutos naturales, sino también civiles, como es
arrendatario de un inmueble o el que presta con intereses.
Vásquez Ríos[50], siguiendo lo dicho por Valencia Zea en su obra Derec
Civil[51], aclara que cuando el Código Sustantivo menciona los derechos
sustantivos se está refiriendo a la necesidad de respetar los derechos ad
función del efecto jurídico de los actos o contratos que prescriben sobre
disposición de los frutos percibidos. Además, sin polemizar como Cuadro
enumera algunos casos en los cuales no necesariamente el propietario,
titular de un derecho, percibe los frutos:
Poseedor de Buena Fe.- Como ya se ha visto, el poseedor de bu
suyos los frutos y se presume la buena fe, salvo prueba en contra
Usufructuario.- El usufructuario hace suyos los frutos pen
comenzar el usufructo y el propietario, los pendientes a su términ
Negocios Jurídicos.- En cuanto a los negocios jurídicos, como
venta[53], arrendamiento[54], comodato y depósito[55], Vás
deduce, de lo establecido por el Código Sustantivo, que no r
enajenación del bien ni de los frutos, simplemente el dueño
permitir a otro el goce del bien. En el caso que provenga d
reales, la obtención de los frutos puede implicar una enajena
mismos sin enajenación del bien que los produce.[56]
Nosotros coincidimos con la crítica hecha por Cuadros Villena con respe
Código indica que el dominio de los frutos civiles lo tienen los titulares
puesto que en los otros casos también se trata de titulares de derechos. No
muy difícil encontrar otro tipo de criterio para calificarlos. La otra
mencionar todos los titulares de derechos que pueden percibir fr
(usufructuario, arrendatario, comodatario, vendedor, etc.), como hacen
Civiles de España y Argentina. Con ello no estamos de acuerdo. Tal vez la s
redactar así: titulares del derecho que originó dicho fruto; es decir, el civil.
Finalmente, Arias-Schreiber Pezet indica, explicando la última parte del A
del Código Civil, que dicha norma establece que los frutos naturales se perc
son recogidos, los industriales cuando se obtienen y los civiles cuando se rec
dichos procesos, los frutos son puramente potenciales y están incorporado
integrante del bien del cual posteriormente se obtienen, desprenden o recau
lo que el autor coincide plenamente.
f) Cómputo de los frutos industriales o civiles
Al respecto, el Código Sustantivo establece lo siguiente:
“Artículo 893°.- Para el cómputo de los frutos industriales o civiles, se r
gastos y desembolsos realizados para obtenerlos.”
Comentando este artículo, Vásquez Ríos afirma que dicho artículo es basta
puesto que en los frutos naturales y civiles el cómputo debe realizarse con
inversión y recaudación, por un lado, y que “no era necesario normar sobr
de los frutos naturales, por su propia razón de ser en la que no interviene e
y por tanto no existen gastos que deducir, toda vez que éstos frutos se
acuerdo la tiempo que la sabia naturaleza ha dispuesto.”[58]
El destacado jurista Arias-Schreiber Pezet no concuerda, y con razón, con e
Para él, no existe razón para no haber considerado lo mismo en el caso
naturales. Fundamenta su posición, basándose en dos hechos: para la recol
frutos naturales se necesitan realizar gastos (por ejemplo, las frutas de
donde hay que realizar gastos de siembra, crecimiento y cosecha), la fuente
tomó este artículo[59] no hace este tipo de distinciones.[60]
Adoptando una posición más doctrinaria, Cuadros Villena refuta a los r
dicho artículo, al no considerar el cómputo de los frutos civiles, porque en
existe fruto natural espontáneo, sino como resultado de la acción humana. A
recolección del fruto genera un gasto, que debería ser computable.[61] Ya
que no estamos de acuerdo con esa tesis de que los frutos naturales s
intervención humana; para el autor, los frutos naturales requieren de dos
puramente humanos: la valoración y la recolección.
2. Criterio de Situación
El criterio de situación o estado es recogido por Cabanellas en su e
compiladora.[62] Sin duda se refiere con él a su naturaleza jurídica, clasificació
Valencia Zea en su obra citada. Hemos querido dejar este criterio, junto con
importantes desde el punto de vista jurídico, porque está directamente relacio
anterior y para evitar redundancias que quiten agilidad al presente estudio.
De acuerdo a su situación, los frutos se dividen en:
a) Frutos pendientes o no-separados
Cabanellas indica que son aquellos que, más o menos desarrollados, se
unidos a la cosa. De acuerdo a Valencia Zea,[63] estos frutos forman parte
por tanto, le pertenecen. Es evidente que ambos autores, el español y el
siguen la teoría de las cosas y no de los bienes, pero aun así sería necesari
análisis de sus proposiciones.
En primer lugar, estamos plenamente de acuerdo que el Derecho considera q
unidos al bien siguen su destino en la mayoría de los casos. Pero en ot
usufructo o la posesión de buena fe, se puede observar que es posible enaj
sin enajenar los frutos y viceversa. Esto último estaría demostrando que
necesariamente forman parte del bien, como afirma Valencia Zea.
En segundo lugar, consideramos que los frutos no son, ontológicamente
mismos, sino que proceden de ellos. Que el Derecho, por razones econó
adoptado la posición de que sigan el destino de los bienes de los que pro
óbice para afirmar que forman parte, o que son accesorios de ellos, como alg
la doctrina quiere. Para el autor, los frutos tienen una naturaleza jurídica
teoría económica de los bienes.
b) Frutos separados o percibidos
Sobre ellos Cabanellas no realiza un desarrollo más amplio que el de su sim
Valencia Zea aclara que “una vez separados los frutos naturales de la c
produce, cesan de formar parte de ella, y pasan a formar una nueva c
realidad, salvo la mención a cosas en lugar de bienes, es bastante aceptable
el jurista colombiano. No obstante tenemos algunas discrepancias.
Valencia Zea parte del supuesto de que los frutos alguna formaron parte d
cual de acuerdo a los cánones de la Ontología, no es tan cierto. Lo que sí po
es que los frutos dependieron del bien. En este orden de ideas, un fruto sepa
a ser aquel que obtuvo la categoría de bien por sí mismo, independienteme
del cual surgió.
3. Otros criterios
Cabanellas considera en su obra, dos criterios más de clasificación de los frutos:
a) Manera de ofrecerse.- De acuerdo a ello, los frutos serían ordinarios (cuan
de un bien mediante cualquiera de las vías citadas: recolección
negocios jurídicos) y extraordinarios (cuando proceden de los bienes med
comunes, como el premio gordo de la lotería, la súbita aparición de planta
un campo cultivado sin la intervención del titular del derecho, etc.).
b) Realidad actual.- De acuerdo a lo cual, los frutos son existentes y consumid
necesita de mayores comentarios.[65]
QUINTA PARTE
CONCLUSIONES
1. De acuerdo con la Ontología, el fruto no es parte de la cosa misma, aunque
ella durante su desarrollo. Por tanto, es incongruente decir que un fruto for
bien del que procede o es accesorio de ella. No forma parte, porque el fru
naturaleza distinta al bien del que surge. No es accesorio, porque el fruto no
bien, sino que procede de él.
2. El Derecho ha adoptado un régimen de destino de los frutos idéntico al de
los que proceden, más por la praxis y la tradición, que por doctrina. No
posible dentro de los derechos reales, enajenar los frutos sin hacer lo mi
bienes y viceversa. Ello se observa de modo más evidente en el usufructo y
de buena fe.
3. Los frutos son los rendimientos de los bienes renovables y, por lo tanto, no
al bien fructífero. La periodicidad del rendimiento no caracteriza a los fruto
rendimientos pueden ser eventuales o periódicos, sin que dejen de ser
depende, en realidad, de la forma de explotación de los frutos. Además
progresivamente, la producción de frutos va acabando con el bien principal.
4. Los frutos se diferencian de los productos por su rendimiento económico, s
los frutos son perdurables y los productos perecibles, y de acuerdo con la
de la sustancia, que en los productos es evidente e inmediata y en los f
visible y progresiva. Sin embargo, ambos tienen esencialmente el mismo
jurídico, según lo establece el propio Código Civil.
5. La presunción de buena fe del propietario, que hace el Código Sustantivo,
una reiterada jurisprudencia a favor de los poseedores ilegítimos. Así, las
sobre el pago de frutos, que deben ser conexas a la demanda de interd
satisfechas casi nunca. Nuestra posición, si bien no se aúna a la presunció
que hacían los romanos, es que por lo menos debiera pagarse un porcentaje p
ilegítimamente obtenidos.
6. Los frutos naturales son aquellos que se obtienen del bien de tal form
humano no interviene más que en la valoración, definiendo su condición de
sumo, en la propia recolección. Los frutos industriales son aquellos que se
bien, en modo tal que el ser humano interviene, no sólo en la valoración y
sino en la transformación, es decir, el proceso necesario para obtener el frut
civiles son aquellos que provienen de un derecho real o de un negocio jurídi
7. En cuanto al dominio sobre los frutos, el Código Sustantivo señala que los
pertenecen al titular del derecho. En realidad, los propietarios y prod
dominan los frutos naturales e industriales respectivamente, son también
derechos. Lo que ayudaría mucho sería precisar: los titulares del derecho
dicho fruto (el civil).
8. El Código Civil establece que el cómputo de los frutos civiles e industria
descontando los gastos y desembolsos realizados para obtenerlos. Sin emba
se requiere realizar gastos y desembolsos para obtener los frutos naturales.
la selección, siembra y cosecha no son gratuitas, sino que tienen un costo.
debería eliminarse esta distinción y generalizar el cómputo para todos los fru
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NOTAS:
[1] Pastor, Julio (Director) (1966) Enciclopedia Ilustrada Cumbre: Tomo V.
México, Cumbre S.A. p. 161.
[2] Bunge, Mario (1997) Vigencia de la Filosofía. Lima, Universidad Inca Ga
Vega. 344 pp.
[3] Instituciones de Justiniano. Lima, San Marcos. p. 136.
[4] Enciclopedia Jurídica Omeba. Tomo XIII. p. 710.
[5] Los esclavos en el Imperio Romano carecían de derechos, al ser
como cosas.
[6] En la época romana si existió una posición más radical, que sostenía que u
no podía nacer esclavo puesto que Dios lo había creado naturalmente libre. Es
terminó triunfando cuando se les hizo más difícil a los dueños mantener a sus
pasó del Esclavismo al Servilismo.
[7] No obstante, se puede encontrar cierto esbozo de una concepción económi
la parte referida al derecho de quienes sembraron de buena fe en terrenos de o
le pertenecen a quien lo realizó, justamente porque fue él quien invirtió tiemp
cuidarlos. La elaboración de los frutos animales fue mucho más sencilla.
[8] Cabanellas, Guillermo (1979) Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual:
Edición. Buenos Aires, Heliasta. p. 424.
[9] En la doctrina romana se pensaba que su justificación jurídica radicaba en el
[10] Vásquez Ríos, Alberto (1993) Los Derechos Reales. Lima, IGRAP. p. 75.
[11] Valencia Zea, Arturo (1976) Derecho Civil: Tomo II. 5ta Edición. Bogotá, Tem
[12] Valencia Zea, Arturo. Op. cit. p. 185.
[13] Vásquez Ríos, Alberto. Op. cit. p. 75.
[14] Vásquez Ríos. Op. cit. p. 75.
[15] Por ejemplo, antiguamente las minas de uranio no tenían ninguna utilidad ec
porque ni siquiera se conocía de la existencia de este mineral. Pero al descubri
a explotarlo en la industria nuclear, las minas adquirieron un valor económico; p
dejaron de ser simples cosas y pasaron a ser bienes.
[16] “Artículo 2°.- Toda persona tiene derecho (...) 16. A la propiedad y a la heren
[17] Rubio Correa, Marcial (1994) Para conocer la Constitución de 1993. Lima, D
[18] Rubio Correa. Op. cit. pp. 26 – 27.
[19] “Artículo 66°.- Los recursos naturalezas, renovables y no renovables, son pa
Nación. El Estado soberano en su aprovechamiento. Por ley orgánica
circunstancias de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La concesi
titular un derecho real, sujeto a dicha norma legal.”
[20] Tomado de Cuadros Villena, Carlos (1988) Derechos Reales. Lima, Latina. p
[21] Tomado de Romero Romaña, Eleodoro (1948) Los Derechos Reales. Lima
p. 37.
[22] Tomado de Cuadros Villena, Carlos. Op. cit. p. 105.
[23] Raymundo Salvat afirma que una característica de los frutos es la
reproducción periódica, en periodos variables de duración más o menos regula
ex renasci et renasci solet; id quid nascitur et renascitur. En: Arias-Schreibe
(1998) Exégesis del Código Civil Peruano de 1984. Tomo IV. Lima, Gaceta Jurí
[24] Arias-Schreiber Pezet, Max. Op. cit. p. 92.
[25] Cuadros Villena, Carlos. Op. cit. p. 107.
[26] Vásquez Ríos. Op. cit. p. 81.
[27] “Artículo 602°.- Se pueden demandar acumulativamente a la demanda inter
pretensiones de pago de frutos y la indemnizatoria por los daños y perjuicios.”
[28] Los interdictos no sólo pueden ser presentados por los propietarios desp
propiedad, sino también por los poseedores despojados de su poses
copropietarios en la misma situación, por los usufructuarios en condiciones sem
general, por todos aquellos legítimamente habilitados para tener un bien bajo su
[29] “Artículo 908°.- El poseedor de buena fe hace suyos los frutos.”
“Artículo 910°.-El poseedor de mala fe está obligado a entregar los frutos perc
existen, a pagar su valor estimado al tiempo que los percibió o los dejó de percib
“Artículo 914°.- Se presume la buena fe del poseedor, salvo prueba en contrari
presunción a que se refiere este artículo no favorece al poseedor del bien inscri
de otra persona.”
[30] Además, el propio Código Civil establece, como se ha visto, otros casos
fructificó ilegítimamente, pero de buena fe, paga un porcentaje menor al propiet
lo hizo de mala fe. Ejemplo de esto son los artículos 495° y 496° estudiadas
podría proponerse el pago de un quinto del valor de los frutos obtenidos.
[31] “Artículo 645°.- El embargo recae sobre el bien afectado y puede alcanzar a
accesorios, frutos y productos, siempre que hayan sido solicitados y concedidos
[32] “Artículo 648°.- Son inembargables:
1. Los bienes del Estado. Las resoluciones judiciales o administrativas,
ejecutoriadas que dispongan el pago de obligaciones a cargo del Estad
atendidas con las partidas previamente presupuestadas del Sector al que c
2. Los bienes constituidos en patrimonio familiar, sin perjuicio de lo dis
Artículo 492° del Código Civil.
3. Las prendas de estricto uso personal, libros, alimentos básicos del oblig
parientes con los que conforma una unidad familiar, así como los bienes
indispensables para su subsistencia.
4. Los vehículos, máquinas, utensilios y herramientas indispensables pa
directo de la profesión, oficio, enseñanza o aprendizaje del obligado.
5. Las insignias condecorativas, los uniformes de los funcionarios y servidor
y las armas y equipos de los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Pol
6. Las remuneraciones y pensiones, cuando no excedan de cinco Unidades
Procesal. El exceso es embargable hasta la tercera parte. Cuando se trata
obligaciones alimentarias, el embargado procederá hasta el sesenta por c
de los ingresos, con la sola deducción de los descuentos establecidos por l
7. Las pensiones alimentarias.
8. Los bienes muebles de los centros religiosos.
9. Los sepulcros.
No obstante, pueden afectarse los bienes señalados en los incisos 3 y 4, cuan
garantizar el pago del precio en que han sido adquiridos. También pueden
frutos de los que generen los bienes señalados por el inciso 1.”
[33] Ver página 13.
[34] El conflicto entre el interés social que el Estado debe satisfacer y la
seguridad jurídica para sus acreedores, ha sido resuelto en favor del Estado,
propia administración el pago de las obligaciones.
[35] “Artículo 492°.- Los frutos del patrimonio familiar son embargables hasta la
partes, únicamente para asegurar las deudas resultantes de condenas pe
tributos referentes al bien y de las pensiones alimenticias.”
[36] En: Enciclopedia Jurídica Omeba: Tomo XII. p. 707.
[37] Valencia Zea. Op. Cit. p. 185.
[38] Cuadros Villena. Op. Cit. p. 106
[39] Castañeda, Jorge Eugenio (1965) Instituciones de Derecho Civil. Tomo I:
Reales. Lima, San Marcos. p. 35.
[40] Citado por: Enciclopedia Jurídica Omeba: Tomo XII. p 708.
[41] Arias-Schreiber Pezet, Max. Op. cit. p. 90.
[42] Arias-Schreiber Pezet, Max. Op. Cit. p. 90.
[43] Castañeda, Jorge Eugenio. Op. cit. p. 35.
[44] Schreiber-Pezet, Max. Op. cit. p. 90.
[45] Castañeda, Jorge Eugenio. Op. cit. p. 35. Castañeda añade: “Los frutos civil
sed iure praecipiuntur, es decir, no por la naturaleza sino por el Derecho se reci
[46] Valencia Zea, Arturo. Op. cit. p. 187.
[47] Cuadros Villena, Carlos. Op. Cit. p. 95.
[48] Schreiber-Pezet, Max. Op. cit. p. 90.
[49] Cuadros Villena, Carlos. Op. cit. p. 107.
[50] Vásquez Ríos, Alberto. Op. cit. pp. 79-80.
[51] Casi todo lo expuesto, con respecto al dominio de los frutos, por Vásqu
tomado de: Valencia Zea, Arturo. Op. cit. p. 189.
[52] “Artículo 1016°.- Pertenecen al usufructuario los frutos naturales y mixtos
comenzar el usufructo; y al propietario, los pendientes a su término.”
[53] “Artículo 1554°.- El vendedor responde ante el comprador por los frutos del
de ser culpable de la demora de su entrega. Si no hay culpa, responde por los
caso de haberlos percibido.”
[54] “Artículo 1692°.- El subarrendamiento es el arrendamiento total o pa
arrendado que celebra el arrendatario a favor de un tercero, a cambio de u
asentimiento escrito del arrendador.”
[55] “Artículo 1837°.- El depositario debe devolver el mismo bien recibido, en el
se halle al momento de su restitución, con sus accesorios, frutos y rentas.”
[56] Vásquez Ríos usa aquí el equivocado concepto de cosa en vez de bien, cen
[57] Arias-Schreiber Pezet, Max. Op. cit. pp. 90-91.
[58] Vásquez Ríos, Alberto. Op. cit. p. 80.
[59] El párrafo segundo del Artículo 821° del Código Civil de Italia.
[60] Arias-Schreiber Pezet, Max. Op. cit. p. 91.
[61] Cuadros Villena, Carlos. Op. cit. p. 107.
[62] Cabanellas, Guillermo. Op. cit. p 422.
[63] Valencia Zea. Op. cit. p. 188.
[64] Valencia Zea. Op. cit. p. 188.
[65] Cabanellas, Guillermo, Op. cit. p. 422.