Eficiencia del Programa Vaso de Leche
Eficiencia del Programa Vaso de Leche
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FACULTAD DE ECONOMÍA
TESIS
Para optar el título profesional de:
ECONOMISTA
AUTOR
NANCY FRANCHESCA BUOB CONCHA
Lima, Perú
2015
TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN ............................................................................................................ 2
MARCO TEÓRICO ......................................................................................................... 6
Descripción del Programa Vaso de Leche .................................................................. 10
DIAGNOSTICO SITUACIONAL ................................................................................. 13
Programas Sociales y Gasto Social ............................................................................ 14
Situación Nutricional en Perú: Desnutrición y Programas Alimentarios ................... 21
Situación del PVL....................................................................................................... 24
MARCO EMPÍRICO ..................................................................................................... 28
Seguridad Alimentaria y Nutrición: ........................................................................... 28
Experiencia Internacional: .......................................................................................... 33
Investigaciones Relacionadas al PVL ........................................................................ 35
METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN ................................................................... 42
Evaluación de Impacto ............................................................................................... 44
Evaluación del Gasto .................................................................................................. 49
RESULTADOS .............................................................................................................. 51
CONCLUSIONES .......................................................................................................... 57
1
INTRODUCCIÓN
El hecho de que la desnutrición infantil sea uno de los problemas latentes en Perú desde
hace más de dos décadas puede ayudar a entender la iniciativa por parte del Estado de
crear programas relacionados con la alimentación en la primera infancia, aunque
contradictoriamente aún se tenga niveles relativamente altos de desnutrición. En base al
patrón de crecimiento de la Organización Mundial de Salud (OMS), el Instituto
Nacional de Estadística e Informática (INEI) indicó que la tasa de desnutrición crónica
en niños menores de 5 años, en el 2013, se situó alrededor de 18%1, resultado que
2
mostró la mayor variación entre el quinquenio de 2007 al 2011, periodo en el que la
desnutrición disminuyó cerca de 8%.2
En este mismo periodo, el PVL ha estado entre los 10 programas sociales con mayor
ejecución presupuestal,3 además de ser uno de los programas de asistencia alimentaria al
que más gasto se asigna.4 Por tal motivo, el análisis que se realiza en el presente
documento está enfocado en hacer una comparación entre los logros alcanzados por el
programa – eficacia – y los recursos que el Gobierno Central transfiere a los gobiernos
locales para la elaboración del mismo – eficiencia –; de esta forma, se busca responder a
la pregunta de si ¿en el periodo 2007 – 2011, el gasto destinado al PVL es consistente
con la disminución de la desnutrición crónica de niños menores de 5 años que logra el
programa?
El PVL surge de forma incipiente en Lima entre 1983 y 1984, para convertirse, a
principios de 1985, en un programa de asistencia alimentaria materno-infantil de todos
los municipios provinciales del país cuyo objetivo es abordar los efectos de la extrema
2Los porcentajes para ambos periodos fueron calculados según datos obtenidos de los informes principales de la
Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES).
3 Ver anexo 1
3
pobreza en la seguridad alimentaria y complementar la alimentación de los beneficiarios
a fin de contribuir con la población más vulnerable en sus niveles nutricionales.
Precisamente, el objetivo principal de la investigación es poder demostrar que a pesar de
los logros que ha alcanzado el PVL en aspectos ajenos a la lucha contra la desnutrición
(por ejemplo empoderamiento sobre todo de la mujer frente a los gobiernos locales,
fomento en la creación de organizaciones civiles, entre otros)5, el gasto destinado al
programa no está claramente justificado ni enfocado en el objetivo principal del PVL
(mejora nutricional), pues cada sol que invierte el Estado en este programa no logra
obtener la rentabilidad que se espera en términos de menores tasas de desnutrición.
La presente investigación está ligada a las evaluaciones mencionadas líneas arriba pero
con varios cambios, relacionados a la encuesta empleada y a la elección de la población
objetivo; además, no solo se enfoca en la evaluación de impacto, sino que trata de ir más
allá de estos resultados al relacionarlos con el gasto que implica el desarrollo de este
programa.
4
desnutrición. Por otro lado, se presenta un marco empírico en el que se incluye detalles
sobre la seguridad alimentaria y la nutrición, experiencias internacionales relacionadas a
estos temas e investigaciones relacionadas al PVL. Finalmente se presentará la
metodología a utilizar y el análisis de los resultados obtenidos a partir de la evaluación
de impacto y el posterior análisis de los gastos del programa.
5
MARCO TEÓRICO
Esta idea y el crecimiento económico experimentado por varios países permitieron que,
una vez iniciado el siglo XXI y luego de haber realizado un análisis de los problemas
persistentes desde décadas previas, los representantes de casi todos los países del mundo
se reunieran en Nueva York, en la Sede de Naciones Unidas, para aprobar la
Declaración del Milenio, donde se establecieron ocho objetivos a cumplir como máximo
el año 2015 para lograr un desarrollo integral y no solo económico de las naciones.
Así, el gasto social que realiza cada Estado, teniendo en cuenta la protección de los más
vulnerables, podría considerar como marco general los Objetivos de Desarrollo del
Milenio que incluyen: 6 erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la educación
primaria universal; promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer;
reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/SIDA, el
paludismo y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y
fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
6 Cfr. BM 2014
6
En el caso peruano, según indica el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el gasto
social está enfocado en obtener logros relacionados a la equidad social a través del
fomento del desarrollo del capital físico y humano en el mediano o largo plazo. “El
enfoque de necesidades que se muestra en esta concepción determina al gasto social
como aquel gasto (directo o indirecto) que realiza el Estado ante la incapacidad real de
los individuos de poder integrarse eficazmente al mercado, lo cual influye en la
generación y reproducción de la pobreza.” (MEF 2014)
De esta forma, según la definición mencionada, el gasto social puede dividirse en gasto
social básico – que incluye el financiamiento directo de bienes y/o servicios que buscan
lograr el acceso universal a servicios sociales básicos (educación básica, saneamiento,
agua potable, programas de nutrición, salud reproductiva, entre otros) –,
complementario – que como su nombre lo indica pretende complementar o reforzar
hábitos, por ejemplo, relacionados a los servicios sociales básicos – y previsional. Es
decir, la protección social no solo incluye programas específicos sino una red de
servicios.
“La protección social de los más pobres requiere tanto de los programas
sociales de inversión en capital humano, como de las intervenciones
especiales para prevenir manifestaciones más coyunturales de falta de
ingresos. Estas intervenciones requieren ser articuladas en una red
asistencial que garantice mayor efectividad de los programas y que logre
ser sostenible.” (Acosta 2004: 24)
7
La política social en Perú comenzó a aparecer en los años setenta y ochenta, en
respuesta a los importantes cambios económicos, políticos y sociales que vivió el país
entre 1950 y 1970. 7 A comienzos de los sesenta, el 10% de la población más rica del
país percibía alrededor del 49% del ingreso nacional, mientras que el 20% más pobre
tan solo percibía el 2.5%.8 “En particular, las elevadas tasas de desarrollo económico e
industrialización durante los años cincuenta y sesenta coincidieron con un intenso
proceso de urbanización que generó un masivo éxodo rural y repercutió
considerablemente en la configuración de la sociedad peruana. La población rural que
migró hacia las ciudades acabó en situación de pobreza y comenzó a exigir vivienda y
otras prestaciones sociales básicas” (Lavigne 2013: 7)
El primer plan emprendido por el Estado, una vez iniciado el proceso de estabilización
en agosto de 1990, fue le Programa de Emergencia Social (PES) que tuvo una corta
duración y consecuentemente no generó un impacto importante, sumando además la
falta de financiamiento y la ausencia de un marco institucional que permitiera coordinar
los esfuerzos emprendidos.10 Ante esta situación, se vivió un proceso de abajo hacia
8
arriba en el que la sociedad civil comenzó a reemplazar al Estado y algunas
organizaciones como los clubes de madres, las ollas comunes, los comedores populares
y los comités del vaso de leche formados años previos tomaron protagonismo y se
convirtieron en canales para ejecutar los programas sociales.11 De hecho, en 1991, se
otorga existencia legal a las Organizaciones Sociales de Base (OSB) mediante la Ley N°
25307.
Durante los noventa, se dio especial énfasis a los programas de apoyo alimentario como
respuesta principal a la inseguridad alimentaria que se vivía y como resultado de este
proceso en el que el Estado encontró nuevos canales para ejecutar la política social
requerida en el país; sin embargo, su desarrollo no fue novedoso. El Programa de
Alimentación Escolar (PAE) fue uno de los primeros programas que emprendió el
Ministerio de Salud (MINSA) en los sesenta para atender con un vaso de leche a niños
entre 3 y 13 años de nivel inicial y primario de colegios nacionales. Posteriormente, una
vez cancelado el PAE, se reorientó los recursos para un programa de nutrición materno
infantil (PAMI) iniciado en 1972 con financiamiento del Programa Mundial de
Alimentos. A estos dos programas le sucedió el Programa Vaso de Leche que se originó
en la década del ochenta. 12
9
Descripción del Programa Vaso de Leche
El PVL se inició entre 1983 y 1984 como una iniciativa informal de la Municipalidad de
Lima Metropolitana con la finalidad de reemplazar la escasa cobertura de algunos
programas maternos infantiles implementados por el MINSA (PAMI y PRODIA 13). La
popularidad de este programa hizo que, en corto tiempo, se expandiera la iniciativa y
que miles de madres exigieran al gobierno central y al Congreso, por medio de
movilizaciones, su institucionalización. Así, a inicios de 1985, se logró que el Vaso de
Leche se vuelva permanente, pasando a ser un programa de asistencia alimentaria
materno-infantil en todos los municipios provinciales y distritales del país mediante la
Ley N°24059.14
Los objetivos iniciales estaban dirigidos, en primer lugar, a contribuir en la mejora del
nivel nutricional y la calidad de vida de los beneficiarios y en segundo lugar a reducir la
mortalidad infantil, fomentar la lactancia materna y estimular el desarrollo de formas de
organización comunal que fomenten acciones que permitan elevar el nivel de vida y
13 Siglas del Proyecto de Desarrollo Integral con Apoyo Alimentario que fue un programa que colaboró con los
comedores populares con la finalidad de fortalecer este tipo de organizaciones. Fue un proyecto financiado por CARE
y se trabajó en colaboración con el MINSA para brindar educación sobre nutrición.
10
conciencia.16 Actualmente, según lo publicado en la página web del MEF, el PVL tiene
como objetivo abordar los efectos de la extrema pobreza en la seguridad alimentaria;
además, busca complementar la alimentación de los beneficiarios a fin de contribuir con
la población más vulnerable en sus niveles nutricionales.
Mediante la Ley N°24059, también se creó el Fondo del Vaso de Leche, responsable de
asignar los recursos para la ejecución del programa a cada Municipalidad Provincial en
relación a la población beneficiaria y por lo tanto concentrar el presupuesto asignado al
programa, que incluía recursos propios de las municipalidades y donaciones de la
cooperación internacional.
En general, “El marco legal y administrativo del programa es complejo, incluye catorce
leyes y resoluciones administrativas relevantes (…) Esta complejidad de leyes e
instituciones involucradas en la ejecución y supervisión del programa hace que el
mismo sea poco transparente en el funcionamiento (…) y provoca muchos problemas
(…)”. (Banco Mundial 2010: 10).
Además de la Ley N°24059, resaltan dos leyes que dieron el marco administrativo17 al
programa:
17 Ver anexo 2
11
conforma por un representante de la Asociación de Productores Agropecuarios de la
región o zona, acreditado por el Ministerio de Agricultura.18
Por su parte, el MEF, en base a los índices de pobreza y aspectos demográficos asigna
los fondos disponibles para el programa a las municipalidades. En la década del 1990 al
2000, el PVL fue el programa alimentario más importante en términos de presupuesto y
cobertura, pues el Estado pasó de destinarle 116 millones de soles en 1993 a otorgar 332
millones de soles en 2000. Desde el año 2005, el presupuesto al programa se ha
mantenido constante en 363 millones de soles, más que triplicando el presupuesto de
inicio de los noventa.19
12
DIAGNOSTICO SITUACIONAL
Gráfico N°1
Gasto Social Total y Nivel de Pobreza
2001 – 2012
13
Programas Sociales y Gasto Social
Por otro lado, según área funcional, se destinó cerca del 62% del presupuesto a los
programas enfocados en salud y nutrición (4), infraestructura social (6) y subsidios
monetarios (2), siendo el primer grupo el que concentra la mayor cantidad del
presupuesto (S/. 2,600 millones) como se observa en el Gráfico N°2. Adicionalmente, si
se considera en un solo grupo los programas incluidos en el área de salud y nutrición 24 y
los dos programas incluidos en asistencia social y alimentación (PVL y PCA25), se
puede tener una idea de la importancia que le da el Estado a las políticas de sesgo
alimentario – nutricional: el Estado destinó para los seis programas involucrados un
total de S/.3,235.2 millones que representan el 36% del presupuesto total de programas
sociales distribuido según se muestra en el Gráfico N°3.26
24Incluye el Programa Nacional Cuna Más, Seguro Integral de Salud – SIS, Programa Nacional de Alimentación
Escolar Qali Warma y Programa Nacional Sistema de Atención Móvil de Urgencia – SAMU
14
Gráfico N°2
Presupuesto para Programas Sociales según Área Funcional
(% del total presupuestado para el año 2013)
15
Gráfico N°3
Distribución del Presupuesto destinado a Salud y Nutrición, y Asistencia Social y
Alimentación según Programas Involucrados
16
pobreza y en más de la mitad – 14 para ser precisos – más del 20% de su población está
en situación de pobreza.
Cuadro N°1
Proporción de Pobres por Departamento
(% de la población total a nivel nacional, 2013)
17
Gráfico N°4
Proporción de Pobres por Departamentos
(% de la población por departamento, 2013)
Por su parte, el PVL desde el año 2005 concentra una transferencia de S/. 363 millones
para su implementación. Este monto se ha distribuido de la misma forma a cada
gobierno local hasta la fecha y Lima es el departamento que alberga la mayor cantidad
del presupuesto (cerca del 30%), seguido por Cajamarca (6,4%) y Piura (6,1%).28
Respecto a la asignación de los recursos que reciben las 1,832 municipalidades, el MEF
es el ente encargado de establecer los índices de distribución, teniendo en cuenta que
ningún distrito recibe una asignación anual menor a lo recibido el año anterior y que
28 Porcentajes calculados en función a la información reportada en el Portal de Transparencia Económica del MEF en
el módulo de Consulta de Transferencias a los Gobiernos Nacional, Regional y Local.
18
cualquier incremento presupuestal es asignado a los distritos que reciben menos
recursos, mientras que la asignación de Lima y Callao es estable. 29
En los Gráficos N°5 y N°6 se muestra la distribución de los recursos del PVL y se
compara el monto destinado a cada departamento y lo que debería ser entregado según
el número de niños desnutridos31 por departamento. De esta forma, los gráficos
muestran información sobre la coherencia en el presupuesto asignado y los objetivos
que debería cumplir el programa.
31
El número de niños desnutridos se calculó en base a la población de niños entre 0 y 5 años de edad estimada de la
ENAHO correspondiente a cada año y el porcentaje de niños desnutridos por departamento que se señala en la
ENDES.
19
muestra Lima, aún continúa siendo el departamento que recibe la mayor cantidad de
recursos.
Gráfico N°5
Recursos otorgados por el Estado para el PVL y desnutrición
2007 – 2008
Gráfico N°6
Recursos otorgados por el Estado para el PVL y desnutrición
2013
20
El departamento de Cajamarca, se muestra en verde en los gráficos anteriores y se
puede notar la diferencia existente entre este departamento y Lima (color naranja), que a
pesar de tener un menor número de niños desnutridos al 2013 tiene destinado un monto
considerablemente mayor para el desarrollo del PVL.
Ante los altos niveles de desnutrición presentes en el país por más de una década, el
Estado peruano asumió ciertos compromisos para mejorar el estado nutricional de los
niños del país, además de los programas que ha venido desarrollando. Así, en 2007, se
elaboró el Plan Nacional Concertado de Salud en el que se estableció como uno de los
objetivos, al 2020, la reducción de la prevalencia de desnutrición crónica y anemia en
niñas y niños menores de 5 años especialmente de las regiones con mayor pobreza. 32
Asimismo, en 2012, se aprobó el Plan Nacional de Acción por la Infancia y la
Adolescencia 2012 – 2021 (PNAIA) en el que se establece como una meta emblemática,
al 2021, la reducción de la desnutrición crónica infantil a 5%.33
Los documentos mencionados son otra muestra del interés, por parte del Estado, en
mejorar la nutrición en la primera infancia y en organizar los programas existentes, pues
21
como ya se mencionó, durante el 2013, el Estado destinó alrededor del 36% del
presupuesto de programas sociales a programas enfocados en salud y nutrición
(incluyendo dos programas alimentarios), siendo el SIS, Qali Warma y el PVL los 3
programas con mayor presupuesto.
El Gráfico N°7 muestra la evolución de la tasa de desnutrición desde el año 2000 para
los dos patrones de crecimiento (OMS y NCHS). En ambos casos, la mayor variación en
el índice se presenta entre el 2007 y 2012.
Gráfico N°7
22
Tacna es el departamento con un menor índice (en promedio 3%). Respecto a las
variaciones observadas desde el 2007, Huánuco es el departamento que tuvo una mayor
variación (-19.8%), seguido de Puno cuya disminución en el índice de desnutrición se
situó alrededor de 17%. Los únicos departamentos que muestran una variación mínima
(menor a 1%) son Arequipa y Loreto.34
Ante esta evolución, el Estado no solo debe mostrar interés al fomentar programas
nutricionales o planes que involucren metas enfocadas en la reducción de la
desnutrición, sino también debe enfocarse en obtener resultados de cada iniciativa
emprendida. “Los programas públicos de alimentos han estado bajo estricta observancia
en Perú, como consecuencia del gran aumento en su número y presupuesto durante la
década de los noventa. Varios programas nuevos, no coordinados, con objetivos
confusos o superpuestos, se crearon bajo varias agencias del gobierno.” (Valdivia 2006:
297)
34 Ver anexo 5
23
Gráfico N°8
Participación en Programas Alimentarios
El último Informe Macro del PVL publicado por la Contraloría General de le República
fue el 2013, en el que se analiza información obtenida de 113 veedurías realizadas en el
periodo de enero a diciembre del 2012. En este informe se identificaron 471 riesgos del
programa enfocados principalmente a la programación (192), distribución (124) y
supervisión (63) del mismo: en ocasiones las municipalidades llegan a omitir las
condiciones mínimas de las bases como el plazo de ejecución, cronograma de entrega y
especificaciones técnicas; asimismo, presentan documentación incompleta en el
expediente de contratación; no atienden oportunamente a los beneficiarios; entregan
raciones en cantidades diferentes a las estipuladas; no se revisan los productos recibidos
del proveedor; entre otros.
24
De igual forma, según este informe, durante el 2012 de una muestra de 800
municipalidades, el 71.5% ofreció una ración en el rango de peso óptimo (44.6 g – 100
g), de las cuales tan solo el 15.9% alcanzó o superó al menos en un mes del año el
aporte nutricional establecido por el MINSA. Los departamentos con el mayor
cumplimiento del valor nutricional mínimo fueron Piura, Arequipa, Ancash y Cusco;
mientras que en Puno, Pasco y Tacna ninguna municipalidad entregó al menos una
ración que cumpla con el aporte nutricional mínimo.
Cuadro N°2
Valores Nutricionales Mínimos que Deberá Cumplir la Ración Diaria del PVL
(para niños menores de 6 años)
Cantidad
Energía – kcal 207
Vitamina A – µg de retinol 425
Vitamina C – mg 41.50
Tiamina – mg 0.45
Riboflavina – mg 0.49
Vitamina B6 – mg 0.60
Vitamina B12 – µg 0.46
Niacina – mg 5.85
Ácido Fólico – µg 41.25
Hierro – mg 10
Yodo – µg 42
Calcio – mg 465
Fósforo – mg 390
Zinc – mg 6
Fuente: R.M. N° 711-2002-SA/DM
25
En dicha resolución se determinó, también, que la distribución energética de la ración
diaria debe situarse entre el 12% y 15% de proteínas, 20% y 25% de grasas, y 60% y
68% de carbohidratos. Sin embargo, en la práctica, se puede observar una gran
diferencia entre lo establecido y lo que las municipios brindan a los beneficiarios.
En este sentido, la gestión del PVL a nivel de los municipios no es homogénea, la buena
gestión dependería del interés del propio alcalde y de los recursos con los que cuenta,
por lo que existen niveles mínimos de supervisión y capacitación del nivel municipal al
26
comunal, y un muy pobre control social de las organizaciones de base sobre los
entornos municipales.37
27
MARCO EMPÍRICO
Considerando que el objetivo del PVL es contribuir en la mejora del nivel nutricional y
la calidad de vida de los beneficiarios y que, según lo señalado por el MEF, el programa
está orientado a abordar los efectos de la extrema pobreza en la seguridad alimentaria,
se desarrollará ambos conceptos y su relación con los programas de asistencia
alimentaria. De igual forma, se presentarán brevemente los estudios relacionados a la
presente investigación.
28
necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una
vida activa y sana.” (Cumbre Mundial sobre la Alimentación, 1996); es decir, buscan
que los beneficiarios consuman los alimentos necesarios para tener una adecuada
nutrición y, de esta forma, tengan posibilidades de aprovechar futuras oportunidades
que se les puedan presentar para alcanzar el desarrollo en el largo plazo.
En muchos casos, estos programas surgen para responder a una crisis de corto plazo y
en principio tienen una duración limitada, pero al ser intervenciones populares, se hace
difícil eliminarlos o intentar modificarlos.40 Esta idea se refuerza con el hecho de que
“Aunque la inseguridad alimentaria puede manifestarse en cualquier grupo poblacional
es en los grupos más vulnerables, y especialmente entre los niños o las madres getantes
(sic) [donde se manifiesta mayormente].” (Suárez 2003: 8)
Según el Banco Mundial, en la mayoría de regiones del mundo, uno de los tipos de
programas de asistencia alimentaria que se crean con mayor frecuencia es el de
alimentación complementaria, sobre todo los de salud materno – infantil, es decir
aquellos que buscan la recuperación de niños con desnutrición, y los programas de
alimentación escolar. Como su nombre lo sugiere, estos programas están orientados a
ser un complemento para alcanzar la satisfacción de alguna necesidad nutricional de un
grupo específico de beneficiarios, enfocándose, en primer lugar, en aliviar la
desnutrición – a través de la transferencia de alimentos – y en segundo lugar en
fomentar la participación de los beneficiarios en, por ejemplo, servicios de salud o
escuelas, pues “Si el único propósito de la alimentación complementaria fuera el de ser
un incentivo, no habría ningún beneficio especial para ofrecerlo en forma de alimentos,
dado que ese efecto (…) podría ser igual de importante o incluso más si la transferencia
se realizara en forma de efectivo o de otros productos”. (Lorge 2002: 16)
29
en grupos más vulnerables, centrando su atención en las madres gestantes
y en período de amamantamiento, los niños – diferenciando entre
aquéllos fuera del sistema educativo, vale decir entre 6 meses y 6 años, y
los que están escolarizados –, y ancianos. Así, en la mayor parte de los
países analizados, se ofrece la entrega de alimentación complementaria a
estos grupos, condicionada a los controles nutricionales y de salud
respectivos.” (Pardo 2003: 21)
Uno de los fundamentos económicos que brinda sustento a los programas de asistencia
alimentaria es aquel relacionado con los impactos que pretenden tener en la nutrición de
los beneficiarios al estar enfocados en combatir la inseguridad alimentaria. Se ha
demostrado que una alimentación inadecuada en las primeras etapas de vida de las
personas disminuye la productividad posterior de los individuos debido a los efectos
negativos que recaen en el estado de salud del niño, en su habilidad para aprender, para
comunicarse, para desarrollar el pensamiento analítico, en la socialización y en la
habilidad de adaptarse a nuevos entornos.
30
En el caso peruano, el Estado estableció políticas específicas para combatir la
desnutrición como parte de las metas de seguridad alimentaria y nutrición del Acuerdo
Nacional, así como de la Estrategia Nacional para la Seguridad Alimentaria (ENSA) en
el año 2004.
42 Ver anexo 3
31
La desnutrición infantil es una de las variables más sensibles a las condiciones de vida
de las personas. Ésta se puede presentar de tres formas:43 (i) desnutrición aguda, que es
la deficiencia de peso para una determinada talla y resulta de una pérdida de peso
asociada a periodos recientes de hambruna o enfermedad; (ii) desnutrición crónica, que
es el retardo de la talla para la edad y usualmente está asociada a situaciones de pobreza,
dificultades de aprendizaje y menor desempeño económico ya que se relaciona con la
nutrición en el largo plazo; y por último, (iii) desnutrición global, que es la deficiencia
de peso para la edad y es un índice compuesto de los anteriores.
En el caso del Patrón NCHS, además de haberse utilizado datos de una muestra limitada
de niños de Estados Unidos para su realización, presentaba inconvenientes técnicos y
biológicos, motivo por el cual dejó de utilizarse una vez que se presentó el Patrón OMS
en 2006. Este último es más exigente pues fue elaborado sobre una base de niños que
recibieron cuidados óptimos45 para el crecimiento. Lo que se busca con este patrón es
43 Cfr. UNICEF2013
44 Ver anexo 4
45Con cuidados óptimos se hace referencia a que estuvieron expuestos a prácticas de alimentación recomendadas,
buena atención de salud, madres no fumadoras y otros factores relacionados con los buenos resultados de salud.
32
vigilar el crecimiento de todos los niños en todo el mundo, independientemente de cuál
sea su etnia, nivel socioeconómico o tipo de alimentación. Por tal motivo, en la presente
investigación se utilizará el patrón de crecimiento de la OMS para elaborar el índice de
desnutrición crónica.
Experiencia Internacional:
En el caso de América Latina, algunos casos interesantes que merecen ser mencionados
son el del Programa Bienestarina en Colombia, Te Nutre - Liconsa en México, y el
Programa Nacional de Alimentación Complementaria (PNAC) y Programa de
Alimentación Complementaria para el Adulto Mayor (PACAM) en Chile.47
33
producto se pretende mejorar la situación nutricional de los niños, niñas y adolescentes,
mujeres gestantes, madres en lactancia, familias y adultos mayores más vulnerables48.
Lo interesante de este programa es que sólo las personas beneficiarias de los servicios
que brinda el ICBF49 pueden recibir la bienesterina; además, existe un empadronamiento
de los beneficiarios en las unidades ejecutoras de los programas.50
Por último, los programas alimentarios en Chile son dinámicos y se han ido adaptando
con el tiempo a la realidad del país. El PNAC tiene como objetivo lograr el adecuado
desarrollo del embarazo, una lactancia materna exclusiva exitosa, y un crecimiento y
desarrollo normal del niño a través de la entrega de alimentos – leche en polvo
fortificada, cereal, alimento en polvo para preparar sopa - crema, etc. de la marca
“Purita”. Por su parte, el PACAM busca prevenir y recuperar el daño nutricional de los
adultos mayores por medio de la entrega de alimentos – leche enriquecida con minerales
y vitaminas, y alimento instantáneo –, y actividades de medicina preventiva y curativa.
La entrega de los productos a los beneficios de ambos programas se realiza a través de
los establecimientos de la Red de Atención Primaria de Salud chilena y de
48Los beneficiarios deben encontrarse dentro de los niveles 1 y 2 del SISBEN – sistema de información diseñado
para identificar a los potenciales beneficiarios de programas sociales que ofrece el Gobierno colombiano.
49 Considerando que sólo se puede estar inscrito en un programa de todos los ofrecidos por el ICBF.
51 Empresa del Gobierno Federal de México que produce y comercializa productos lácteos de mejor calidad
nutricional a precio accesible.
34
establecimientos que tengan convenio con el Ministerio de Salud de Chile, mientras que
la adquisición y control de calidad de los productos está a cargo del Central Nacional de
Abastecimiento (CENABAST).53
El PVL no cuenta con ningún análisis costo – efectividad. Las evaluaciones de impacto
son muy pocas debido a las limitaciones en la información necesaria para realizar este
tipo de investigaciones y los pocos intentos de efectuarlas no relacionaron sus resultados
con la asignación presupuestaria. La última investigación de este tipo, se realizó en el
2002. El proyecto del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES), realizado
55 Existen personas que no deberían recibir el programa y son beneficiarias del mismo.
35
por Gissele Gajate y Marisol Inurritegui, tuvo como objetivo principal analizar
empíricamente el impacto del PVL sobre el nivel de desnutrición crónica de los niños
menores de 5 años para el periodo de 1999 al 2000, es decir, buscaron encontrar el
cambio en el bienestar de aquellos niños que participaron del programa en relación al
bienestar que hubieran obtenido al no participar del mismo.
En este contexto, las investigadoras realizaron el estudio utilizando la ENNIV del año
2000, debido a que esta encuesta contenía variables necesarias para la evaluación de
impacto. Adicionalmente, utilizaron el Censo de Población y de Vivienda 1993, el
Censo de Infraestructura Sanitaria y Recursos del Sector Salud 1996 y el Mapa de
Pobreza de FONCODES 2000.58 Las variables seleccionadas se utilizaron para hallar la
probabilidad de que el niño sea beneficiario del PVL.
36
método se ajusta a las características propias del programa, considerando también el
limitado número de individuos en el grupo de comparación que restringía el
emparejamiento.
Esta investigación permitió encontrar que los niños menores de 5 años que son
beneficiarios del programa no logran incrementar su nivel nutricional en el periodo de
análisis. Las investigadoras mencionan que estos resultados pueden tener un trasfondo
metodológico ya que no se incluyeron algunas variables que se consideran importantes
en al momento de evaluar la nutrición, por ejemplo la presencia de enfermedades
diarreicas en los niños. Asimismo, también puede existir un problema de riesgo moral
59 En el estudio revisado, el efecto de participación se calculó por medio de la diferencia entre el indicador de
bienestar del beneficiario y el de su contrafactual.
37
en el sentido que los niños una vez que son parte del programa dejan de recibir los
nutrientes necesarios en el hogar, en este caso el PVL no estaría complementando la
alimentación de los niños sino sustituyéndola por completo.
38
“El Programa del Vaso de Leche se ha consolidado a lo largo de los años
como una iniciativa descentralizada exitosa en materia de transferencia
de subsidios a poblaciones pobres, contando con un aparato social de
soporte, constituido por la organización municipal y las organizaciones
de base, y contando con una legislación y normatividad propias, que le
dan sostenibilidad y estructura.” (Suárez 2003: 78)
39
Como resultado de esta evaluación la autora asegura que las municipalidades no cuentan
con los recursos ni capacidades necesarias para poder manejar y controla el programa de
manera efectiva. Asimismo, los comités de madres del Vaso de Leche, que son una
parte fundamental de la estructura del programa, tampoco cuentan con los recursos,
capacitación y supervisión adecuados.
Otro punto que encontró la investigación y sorprende es el hecho de que existiría una
contribución monetaria al programa por parte de las madres beneficiarias:
“Cerca del 70% de las madres señaló haber contribuido con el programa:
con dinero, el 40% en áreas urbanas y el 74% en áreas rurales. El 25%
asiste en la preparación del producto. Muchas veces, los comités de
madres del VdL presionan a las madres de familia para que contribuyan
mensualmente con “cuotas”, aunque la ley estipula que la distribución de
productos no puede estar relacionada con tipo de contribución alguna.
Las cuotas son destinadas al pago de combustible, gastos de transporte y
otros gastos relacionados con la dirección de un comité de madres del
VdL.” (Alcázar 2003: 157)
Dejando de lado el impacto nutricional que debería tener el programa, este estudio
permite conocer la situación del programa al 2003 en términos de su estructura y
manejo del gasto, además de mostrar el preocupante estado en el que se encontraba en
ese entonces.
40
Todos estos estudios brindan soporte a la investigación que se pretende realizar, pues
ofrecen un punto de partida para un nuevo análisis del programa.
41
METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN
Para la construcción de las bases de datos a utilizar, se inició con la exploración de los
módulos de la ENAHO. Los módulos empleados pueden agruparse a nivel de hogar y
de individuo:
i. Hogar:
ii. Persona
Módulo 3 – educación
42
Módulo 4 – salud
En primer lugar, para cada año, se juntó los módulos mencionados y se ordenó la
información para poder construir el Índice de Focalización de Hogares (IFH) que utiliza
el SISFOH. Este organismo fue creado a fines del 2004 con el fin de brindar apoyo para
la determinación de la elegibilidad de la población que debe recibir ayuda del Estado. 60
Su metodología incluye un algoritmo para calcular el IFH, pero previamente realizan
cruces de información con otras fuentes como planillas del sector público y privado o el
censo de hogares residentes en zonas de “Bolsones de Pobreza”. Cuando no cuentan con
información sobre salarios, evalúan la condición socioeconómica del hogar en base a
indicadores de calidad de vida, que recogen en la Ficha Socioeconómica Única (FSU).
Ya que no se cuenta con toda la información que el SISFOH tiene a su alcance ni con la
FSU, se empleará solo el algoritmo del SISFOH con variables de la base general que se
armó a partir de la ENAHO. Los ponderadores se extrajeron del documento
metodológico que presentó el SISFOH en el 2010.61 La estimación de este índice se
realiza a partir de variables relacionas con las características de la vivienda, educación,
condiciones laborales de los miembros del hogar, hacinamiento, entre otras.62
Una vez aplicado el algoritmo, se deben establecer los umbrales de corte con la
finalidad de obtener la variable de elegibilidad, de forma tal que los hogares que
obtengan un puntaje menor al umbral sean calificados como “elegibles” y los que
61 Ver anexo 6
43
obtengan un puntaje superior al umbral sean calificados como “no elegibles”. Así,
respecto a este tema, el SISFOH establece lo siguiente:
Se aplica solo el IFH para determinar la elegibilidad de los beneficiarios ya que el PVL
es un programa que se brinda a nivel nacional y su focalización no es tan específica
como otros programas. El programa está enfocado a personas en pobreza o pobreza
extrema, divididos en dos grupos: en primer lugar, neonatos hasta niños de cinco años,
madres gestantes y madres lactantes, y en segundo lugar niños desde los seis hasta los
trece años de edad, adultos mayores de 60 años y personas discapacitadas; sin embargo,
no existe una planilla de beneficiarios y al final quien decide si dar o no la ración de
alimento es la persona que los reparte.
Una vez identificada la población que debe o no recibir el programa, se pasa a realizar
la evaluación de impacto, para la cual se pueden emplear diversos métodos
cuantitativos. La elección entre uno u otro dependerá de las características propias del
programa que se quiere evaluar.
Evaluación de Impacto
Una vez construidas las bases con las variables relevantes, se debe realizar el análisis
del bienestar obtenido por los beneficiarios del Vaso de Leche al participar del
programa. Para esto se utilizó el Propensity Score Matching (PSM).
44
El Banco Mundial señala la existencia de dos posibles tipos de diseño de una
evaluación: diseños experimentales y diseños cuasi experimentales. En el primer caso,
el diseño implica la elección aleatoria de una muestra con la que se trabajará y que se
puede dividir en dos grupos: los individuos que lograron participar en el programa
(grupo de tratamiento) y aquellos que no lo hacen (grupo de control). Este tipo de
diseños son considerados los más robustos pues al asignar la intervención
aleatoriamente entre los beneficiarios, se crean grupos de tratamiento y de control que
son estadísticamente equivalentes entre sí. En teoría, los grupos de control generados a
través de la asignación al azar sirven como una hipótesis ideal, libre de los problemas de
sesgo de selección63 que existe en las evaluaciones.64
63El sesgo de selección está relacionado a la recolección de la muestra: es un error en la elección de los individuos
que participaran en el estudio.
45
treatment. Clearly, we cannot observe both outcomes for the same
individual at the same time. Taking the mean outcome of non-
participants as an approximation is not advisable, since participants and
non-participants usually differ even in the absence of treatment.”
(Caliendo 2005: 1)
Para la presente investigación son relevantes los diseños cuasi experimentales, pues se
construyó el grupo de tratamiento y de control con data ya existente. Dentro de este
grupo de métodos se consideran: el método de Doble Diferencia (DD), de
comparaciones reflexivas, de Variables Instrumentales (VI) y de pareo.
46
los mismos participantes antes del programa. Este método incluye un seguimiento por
medio de otra encuesta y el impacto se mide a través del cambio en los indicadores
obtenidos en la primera y última encuesta.
Por otro lado, el método de variables instrumentales utiliza una o más variables –
instrumentos – que influyen en la participación en lugar de construir un contrafactual.
Las variables instrumentales, seleccionadas con data existente, se utilizan para predecir
la participación en el programa para luego observa la variación en el indicador de
resultados con valores proyectados. Sin embargo, esta metodología implica el uso de
herramientas estadísticas complejas.
Finalmente, tenemos la metodología del pareo, que es la que se utilizó para evaluar el
impacto del PVL. La aplicación del PSM se debe a que es una metodología que encaja
con las características del programa. La elección de esta técnica de emparejamiento
multidimensional incluye varios puntos que también mencionan Gajate e Inurritegui:
47
“Los métodos de pareamiento se basan normalmente en características
observadas para construir un grupo de comparación y, por lo tanto,
suponen que no hay diferencias no observadas entre los grupos de
tratamiento y de comparación que estén asociadas también con los
resultados de interés. Debido a esta suposición, los métodos de
pareamiento son normalmente más útiles en combinación con alguna de
las otras metodologías que se han analizado anteriormente.” (Gertler
2011: 107)
48
“The outcome variable(s) must be independent of treatment conditional
on the propensity score. Hence, implementing matching requires
choosing a set of variables X that credibly satisfy this condition.
Heckman, Ichimura, and Todd (1997) show that omitting important
variables can seriously increase bias in resulting estimates. Only
variables that influence simultaneously the participation decision and the
outcome variable should be included. (…) It should also be clear that
only variables that are unaffected by participation (or the anticipation of
it) should be included in the model.” (Caliendo 2005: 6)
Otro supuesto importante es el de soporte común que se centra en que solo se debe
realizar el emparejamiento para aquellos beneficiarios que se encuentren dentro del
espacio de conjunto de características conocido como soporte común – S –, es decir, a la
intersección de P(X) entre los participantes y no participantes.
El resultado de impacto final se calcula como un promedio simple del impacto obtenido
por beneficiario. Luego de obtener el impacto del programa año a año, se pasará a
observar si es que el gasto tiene relación con este impacto y si es efectivamente útil.
49
Lo que se busca es encontrar cuan efectivo es el gasto adicional empleado en el PVL en
términos de mejora en el bienestar de los beneficiarios, para lo cual se utilizará el Ratio
Costo Efectividad (RCE) que se calcula mediante la división de la diferencia del costo
del programa en dos periodos entre la diferencia del impacto que tiene el mismo
programa en dichos periodos:
Para el cálculo de este ratio, se empleará como indicador del impacto el resultado de la
aplicación del PSM, es decir, la variable 𝐼𝑚𝑝𝑎𝑐𝑡𝑜 viene a ser la diferencia entre el
efecto promedio de la intervención en el grupo de tratamiento y en el grupo de control
que en el tiempo 𝑡 representará el máximo obtenido por lo que sí es positivo será 100%
y si es negativo será -100% de forma tal que mediante el empleo de la regla de tres
simple el 𝐼𝑚𝑝𝑎𝑐𝑡𝑜𝑡+1 quede en función del 𝐼𝑚𝑝𝑎𝑐𝑡𝑜𝑡 y el RCE se entienda como el
costo que representa un 1% de mejora (si es negativo) o deterioro (si es positivo) en el
indicador de bienestar del PVL.
Se espera que el RCE sea negativo pues, por un lado, el grupo de tratamiento al ser
parte del PVL debe obtener un mayor bienestar que el grupo de control, lo que se
traduce en un nivel de desnutrición menor y, por otro lado, se espera que la ejecución
del presupuesto vaya mejorando con el pasar del tiempo.
50
RESULTADOS
Con un nivel de confianza de 95%, al emplear el test para cada año, los resultados
fueron distintos. En 2007, solo se encontró 8 variables significativas; en 2008, las
variables significativas se reducen a seis; en 2009, se obtiene tres; en 2010, son cinco; y
por último, en el 2011, seis. Si bien existe una discrepancia año a año entre las variables
significativas y no significativas, la única variable cuyo p–value no es significativa en
ningún año es el N° de afiliados al seguro de salud en el hogar del individuo observado,
por lo que este análisis sugiere que esta variable no sea tomada en cuenta para hacer el
emparejamiento.
66 Ver anexo 7
51
para determinar la elegibilidad de los beneficiarios de los programas sociales es de
utilidad, ya que el PVL es un programa que se ejecuta a nivel nacional sin una
focalización estricta debido a cómo es repartido. Al usar el IFH, se está otorgando una
focalización más amplia de la que se tendría si solo se utilizara la desnutrición. Este
último punto hace que la investigación concuerde con la realidad, en la que el PVL
busca mejorar los niveles nutricionales pero no está enfocado en atender directamente a
personas desnutridas.
Una vez seleccionadas las variables que se utilizaran como características de los
individuos para ser emparejados se realiza el Propensity Score en la zona de soporte
común (impuesta como condición), para lo cual se emplea un logit y se calcula la
probabilidad de pertenecer al PVL.
Los resultados67 muestran que, a pesar de que algunas variables no son significativas
individualmente, el modelo es significativo al 90% de nivel de confianza para todos los
años pues el Pseudo R2 que se obtiene en cada caso se encuentra entre 0.01 y 0.053; sin
embargo, una limitación que es necesaria mencionar es que se tiene un número
restringido de observaciones para el grupo de control, en comparación con las
observaciones que se obtienen para el grupo de tratamiento. Esta información se
muestra en el cuadro N°3.
67 Ver anexo 8
52
Cuadro N°3
Distribución de las Observaciones en el Grupo de Control y de Tratamiento
Grupo de Grupo de
Total
Control Tratamiento
2007 142 1,016 1,158
2008 70 750 820
2009 432 1,675 2,107
2010 361 1,541 1,902
2011 193 722 915
68Representa la diferencia entre el bienestar obtenido por los beneficiarios del programa y el bienestar que hubieran
obtenido de no ser beneficiarios: E(Y_1│D=1)-E(Y_0│D=1)
53
Cuadro N°4
Resultados del emparejamiento
ATT
T-stat
Diferencia
2007 0.0620 1.670
2008 0.0840 2.260
2009 0.0460 2.100
2010 -0.0110 -0.440
2011 0.0208 1.760
Entre los años 2008 – 2009 y 2009 – 2010, se observa una mejora en el efecto promedio
del programa pues la diferencia entre el nivel de desnutrición entre un grupo y otro se
54
acorta, en el primer caso a pesar de que el grupo de tratamiento aún tenga mayor
desnutrición y en el segundo caso, con un grupo de tratamiento con mejor nivel
nutricional que el observado en el grupo de control. Estos resultados pueden entenderse
de la siguiente manera: Entre el 2008 y 2009 una mejora de 1% en el impacto del PVL
costó S/.112.6 mil, mientras que entre el 2009 y el 2010 dicha mejora costó S/.7.3 mil.
Por su parte, entre los años 2007 – 2008 y 2011 – 2010, la diferencia en el nivel
nutricional de ambos grupos no muestra mejoras, lo cual indicaría que el PVL no habría
causado efectos en los niveles de desnutrición entre un año y otro a pesar del
incremento constante en el presupuesto ejecutado. Es decir, entre el 2007 y 2008 el
deterior de 1% en el bienestar de los beneficiarios representó S/.284.8 mil mientras que
entre el 2010 y el 2011 representó S/.90.5 mil.
Cabe señalar que la ejecución promedio entre el 2007 y el 2011 fue de 97.6% con un
mínimo de 97.2% (2007) y un máximo de 98.3% (2008), por lo que el mayor monto en
el presupuesto ejecutado no implica necesariamente un mayor % de ejecución del gasto.
Entonces, ¿en el periodo 2007 – 2011, el gasto destinado al PVL es consistente con la
disminución de la desnutrición crónica de niños menores de 5 años que logra el
programa?
Los RCE calculados muestran que, en el caso específico del PVL, no habría una
relación clara entre mayor ejecución presupuestal y disminución de la desnutrición
crónica en niños entre 0 y 5 años de edad. Es más, la diferencia entre los costos de
mejorar la nutrición en el grupo de tratamiento de un año a otro varían
significativamente, sin un patrón claro. Asimismo, al no tener efectos esperados en
todos los años analizados, en algunos casos el deterioro en la nutrición en lugar de
generar un ahorro, estaría generando costos.
55
Según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) realizar una
intervención de alimentos complementarios a un niño costaría entre 40 y 80 dólares
anuales, mientras que el costo del tratamiento de un caso de desnutrición severa está
alrededor de 200 dólares. Según estos datos la mejora de 1% entre el 2008 y 2009
podría haber generado la mejora de 490 niños aproximadamente (𝑈𝑆𝐷39𝑀/𝑈𝑆𝐷80) y
entre el 2009 y 2010 32 niños más (𝑈𝑆𝐷2,607/𝑈𝑆𝐷80) mientras que cruzando
información de la ENDES y ENAHO, durante este periodo, 122 mil niños habrían
salido de un situación de desnutrición crónica en el país después de haber aplicado los
diferentes programas que se ejecutan, muchos de ellos más específicos que el PVL.
Entonces, ¿se debe atribuir parte de la mejora de desnutrición al PVL?, ¿los S/.112 mil
que implican el 1% de mejora en el bienestar de los beneficiarios están claramente
justificados?, ¿por qué los costos de mejorar el bienestar de los beneficiarios entre un
año y otro varían tanto?, ¿qué parte de estos montos se estaría desviando?. Si bien
existen documentos que detallan las fugas de gasto que se generan en el PVL ¿cuán
grandes son las mismas? Y ¿Qué tanto merece hacer caso omiso a estos problemas
cuando se tiene un programa cuyos efectos nutricionales no son realmente claros?
Muchas de estas preguntas podrían ser analizadas en posteriores estudios, en los que
necesariamente debería realizarse una investigación de campo que permitan obtener
puntos clave del programa que deberían cambiarse para que el PVL llegue a ser un
programa de corto o mediano plazo con metas definidas y un tiempo límite para
lograrlas, luego de lo cual debería desactivarse y los recursos utilizados en su ejecución
podrían ser destinados de otra forma, tal vez ir reduciendo el presupuesto según se
vayan alcanzando las metas.
56
CONCLUSIONES
A pesar de las visibles limitaciones en las muestras para poder realizar las evaluaciones
de impacto al programa, tanto este estudio como los realizados anteriormente sugieren
que el PVL tiene un efecto bastante limitado en cuanto a nutrición respecta, por lo que
no estaría cumpliendo con los objetivos para los cuales fue creado desde un inicio que
es mejorar los niveles nutricionales de la población vulnerable.
No existe una relación entre los recursos destinados al programa y los resultados del
mismo. El PVL es el programa alimentario que concentra el mayor porcentaje de
beneficiarios en el país y es el programa alimentario al que el Estado destina la mayor
proporción del gasto si se consideran por separado los programas inmersos en Qali
Warma; sin embargo, no existe una relación clara entre gasto y efectividad. Es más, si
bien el Gobierno Central transfiere la misma cantidad de recursos a las municipalidades
desde el año 2005, la ejecución del programa implica mayores recursos de los que se
estaría transfiriendo, debido a que la ejecución del programa requiere además otros
gastos en los que incurren directamente las municipalidades o los Comités de Vaso de
Leche para llegar a entregar la ración.
57
Numerosos estudios sugieren que para lograr una mejora en el nivel nutricional de los
niños se debe tener como población objetivo a las madres gestantes y los niños hasta los
2 años de edad. El PVL no estaría enfocándose del todo en este sector de la población,
por lo que al intentar abarcar un mayor número de beneficiarios podría estar
aminorando el impacto en la población que realmente puede aprovechar el programa.
Después de 25 años del surgimiento del programa aún existen vacíos en su ejecución.
Por ejemplo, por cómo está diseñado, el PVL debería contar con un alto nivel de
supervisión; lo cual no necesariamente se cumple pues involucraría una mayor cantidad
de recursos, lo cual no es viable; asimismo, como se mencionó en el documento, la
entrega de la ración de alimento depende de la persona que la reparte sin un
empadronamiento de los beneficiarios que las municipalidades deberían tener.
Para que el PVL tenga mejores resultados no debería estar aislado de los programas que
tienen objetivos nutricionales. Si bien, junto con el PCA, está a cargo de los Gobiernos
58
Locales, debería formar parte de una red de programas que se articulen para lograr la
disminución en los índices de desnutrición del país. De hecho, este es un aspecto
importante a considerar como política pública a nivel país para conseguir mejores
resultados en los programas emprendidos y hacer mejor uso de los recursos. Por
ejemplo, en Chile, los programas implementados para prevenir la desnutrición tuvieron
la característica de cubrir desde la prevención de la desnutrición hasta la rehabilitación
de los niños desnutridos y se caracterizaron por su alta focalización e integralidad de las
intervenciones.
59
¡Error! Marcador no definido.REFERENCIAS
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VÁSQUEZ, Enrique (2012). El Perú de los pobres no visibles para el Estado: La
inclusión social pendiente a julio del 2012. Lima: CIUP
65
ANEXOS
Anexo 1:
Ejecución Presupuestal de los Principales Programas Sociales
66
Anexo 2:
Principales Actores del Proceso del PVL
67
Anexo 3:
Clasificación de los Determinantes del Estatus Nutricional
del Niño
68
Anexo 4:
Tabla Resumen de los Patrones de Crecimiento Infantil de
la OMS
VARÓN MUJER
Años Meses Media SD Años Meses Media SD
0 0 0 49.9 1.9 0 0 0 49.1 1.9
0 1 1 54.7 2 0 1 1 53.7 1.9
0 2 2 58.4 2 0 2 2 57.1 2
0 3 3 61.4 2.1 0 3 3 59.8 2.1
0 4 4 63.9 2.1 0 4 4 62.1 2.2
0 5 5 65.9 2.1 0 5 5 64 2.2
0 6 6 67.6 2.2 0 6 6 65.7 2.3
0 7 7 69.2 2.1 0 7 7 67.3 2.3
0 8 8 70.6 2.2 0 8 8 68.7 2.4
0 9 9 72 2.2 0 9 9 70.1 2.5
0 10 10 73.3 2.3 0 10 10 71.5 2.4
0 11 11 74.5 2.4 0 11 11 72.8 2.5
1 0 12 75.7 2.4 1 0 12 74 2.6
2 0 24 87.1 3.1 2 0 24 85.7 3.2
3 0 36 96.1 3.7 3 0 36 95.1 3.8
4 0 48 103.3 4.2 4 0 48 102.7 4.3
5 0 60 110 4.6 5 0 60 109.4 4.8
Fuente: OM S 2013
69
Anexo 5:
Índice de Desnutrición Departamental
Anexo 6:
Puntajes por Variables para la Construcción del IFH
Lima
Variables Resto Urbano Rural
Metropolitana
No cocinan -0.49 -0.67 -0.76
Otro -0.40 -0.50 -0.38
Leña -0.37 -0.33 0.05
Tipo de combustible Carbón -0.33 -0.22 0.36
Kerosene -0.29 -0.19 0.37
Gas 0.02 0.12 0.52
Electricidad 0.43 0.69 0.52
Otro -0.78 -0.58
Rio -0.65 -0.42
Pozo -0.62 -0.37
Abastecimiento de
Camión -0.51 -0.34
agua
Pilón -0.41 -0.32
Fuera -0.35 -0.25
Dentro 0.10 0.12
otro material -0.70 -0.80
M adera o estera -0.48 -0.55
Piedra con barro -0.44 -0.46
Quincha -0.41 -0.43
M aterial de paredes
Tapia -0.39 -0.38
Adobe -0.37 -0.20
Piedra/sillar con cal/cemento -0.33 -0.07
Ladrillo/bloque de cemento 0.10 0.25
No tiene -0.89 -0.68
Rio -0.75 -0.49
Abastecimiento de Pozo ciego -0.59 -0.40
desagüe Pozo séptico -0.46 -0.30
Fuera -0.39 -0.21
Dentro 0.10 0.20
ninguno -0.26 -0.25 -0.10
Uno -0.04 0.06 0.50
Número de afiliados
Dos 0.06 0.17 0.59
al seguro de salud
Tres 0.14 0.27 0.66
M ás de tres 0.32 0.48 0.86
0 -0.47 -0.35 -0.11
1 -0.17 0.05 0.64
2 0.02 0.25 0.83
Bienes de riqueza
3 0.15 0.40 0.90
4 0.25 0.52 1.09
5 0.47 0.75 1.09
No tiene -0.32
Tiene teléfono
Tiene 0.20
Otro -0.86 -0.90
Paja -0.74 -0.72
Estera -0.67 -0.62
M aterial de los
Plancha o caña -0.38 -0.23
techos
Tejas -0.23 0.03
M adera -0.21 0.07
Concreto 0.17 0.32
Sin nivel -0.51 -0.57 -0.59
Inicial -0.43 -0.25 -0.08
Primaria -0.28 0.01 0.35
Educación del jefe de
Secundaria -0.06 0.19 0.59
hogar
Sup. no Univ. 0.10 0.33 0.68
Sup. Univ. 0.22 0.55 0.88
Post-Grado 0.40 0.55 0.88
Otro -0.97 -1.12
Tierra -0.60 -0.47
Cemento -0.16 -0.01
M aterial de los pisos M adera 0.08 0.30
Losetas 0.16 0.40
Láminas 0.28 0.51
Parquet 0.51 0.71
6 a más -0.68
Entre 4 y 6 -0.51
Hacinamiento Entre 2 y 4 -0.31
Entre 1 y 2 -0.07
M enos de 1 0.24
Sin nivel -0.35
Primaria 0.11
M áximo nivel
Secundaria 0.41
educativo en el hogar
Superior no universitario 0.62
Superior universitario 0.83
No tiene -0.29
Tiene electricidad
Tiene 0.22
Tiene -0.17
Piso de tierra
No tiene 0.47
Fuente: M EF 2010
Anexo 7:
Test de medias para las características seleccionadas como necesarias para ser parte del PVL