René Moreno: Bibliógrafo Chileno-Boliviano
René Moreno: Bibliógrafo Chileno-Boliviano
La bibliografía boliviana-peruana
con relación a la chilena
ENSAYO
BIBLIOGRAFOS CHILENOS
Santiago de Chile
1969
GUILLERMO FELIU CRUZ
La bibliografía boliviana-peruana
con relación a la chilena
ENSAYO
BIBLIOGRAFOS CHILENOS
Santiago de Chile
1969
Antecedentes. En la bibliografía y en la
historiografía americanas, René-Moreno ocupa un nombre destacado por sus
estudios peruano-bolivianos, los que llenaron su existencia. Toda la obra de
erudición bibliográfica, de investigación histórica y de crítica literaria, la rea-
lizó en Chile, donde vivió desde los 24 años hasta la muerte, a los 74. Aquí tam-
bién encontró, en un cargo administrativo y en otro docente, los medios de ase-
gurar la vida. Era de origen boliviano. Había nacido en Santa Cruz de la
Sierra el 6 de febrero de 1834, de una familia arraigada en la región desde
los tiempos mismos de la conquista, y que ocupaba un alto rango en la vida
social. Su padre, Gabriel Moreno, había sido funcionario judicial en la ciudad
de Sucre y su madre se llamaba doña Sinforosa Rivera. El nombre de pila del
bibliógrafo fue el de Renato. No queriendo ser confundido con un individuo
que llevaba su homónimo, antepuso al suyo el de Gabriel —en memoria de su
bisabuelo y de su padre—, apocopó el de Renato por el de René, y lo unió a
su apellido por un guión. La calidad de los estudios era muy deficiente en
Santa Cruz y los progresos que René-Moreno hizo en la primera y segunda en-
señanza, fueron menores que los que alcanzó en el hogar, donde un amigo de
la familia —a quien recuerda como un varón incomparable—, Nicomedes An-
telo, lo condujo a frecuentar los clásicos de la literatura griega y romana, los
de la española y de otras literaturas, abriéndole al mismo tiempo la mente a los
estudios de las ciencias físicas y matemáticas y a las naturales. La formación
intelectual de René-Moreno había sido precipitada, sin ninguna sistematiza-
ción y por la influencia de Antelo ante sus padres, se decidió que estudiara en
Chile. En 1856, se encontraba en Santiago. Vino recomendado al presbítero
José Manuel Orrego, a cuyo cargo se hallaba el Colegio de San Luis. Orrego,
que después sería obispo y tendría destacada actuación en las llamadas luchas
teológicas contra la laicización de las instituciones civiles del Estado, fue el
tutor de René-Moreno y le tomó particular afecto. En el Colegio de San Luis
el joven estudiante fundamentó bien, con método, los principios básicos de las
ciencias y de las letras. El 6 de enero de 1858, recibíase de Bachiller en Hu-
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inanidades, incorporándose en seguida a la Universidad de Chile para estudiar
Derecho en la Facultad de Leyes. Alcanzó el grado de Bachiller el 9 de enero
de 1864 y el de Licenciado el 30 de diciembre de 1865. Sólo le faltó el exa-
men ante la Corte Suprema para recibirse de abogado, profesión por la cual,
como por ninguna otra, fuera de la carrera de las letras, sentía vocación. Así
se comprende que asistiendo aún a las aulas universitarias, fuera profesor de
Retórica en el Colegio de los Sagrados Corazones de Santiago, clase que sa-
tisfacía la inquietud intelectual de su espíritu.
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de conversación ingeniosa e instructiva y un laboratorio muy activo de ideas,
de administración pública y de instituciones democráticas".
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bien están originales autógrafos aquellos tres pliegos famosos de que hablan
los historiadores y que Sucre dejó con destino al Congreso, al despedirse de
Bolivia. Es fácil contemplar en los caracteres y en la rúbrica de las firmas, la
trémula debilidad del brazo herido que la estampó".
1879
En todas estas actividades críticas luce y despliega un don agudísimo de ob-
servación, y también un absoluto dominio del tema que aborda. Verdadera-
mente, René-Moreno fue un escritor de calidad, y en Bolivia, en el género a
que se consagró, ocupa el lugar más destacado, siendo el príncipe de los es-
tudios de la erudición bibliográfica y el primer historiador de los movimientos
de la emancipación, de la que sería después la república boliviana. A esta obra
le dio el título, cuando la publicó, entre 1896 -1898, en los Anales de la Uni-
versidad de Chile, de Ultimos días coloniales en Chuquisaca, que a partir de
la segunda entrega intituló Ultimos días coloniales en el Alto Perú. De esta
publicación se hizo una separata que formó un tomo de 498 páginas más un
apéndice intitulado Documentos Inéditos sobre el estado social y político de
Chuquisaca en 1808, de c l i i páginas.
Hay pocos libros en la historiografía americana tan bien trabajados co-
mo éste desde tres puntos de vista: el literario, o sea, el de la composición,
el del aprovechamiento del material histórico y el de la interpretación de
los sucesos. René-Moreno, en el primer caso, poseía un estilo vigoroso, per-
suasivo y de mucha capacidad analítica. A veces lo afeaba con alteraciones
violentas del giro de la frase, retorciéndolo hasta la pedantería. Viejo pro-
fesor de Literatura en el Instituto Nacional, donde reemplazó en 1888 a Mi-
guel Luis Amunátegui, y autor de unos Elementos de literatura preceptiva
escritos en 1891, por ese libro caemos en la cuenta de sus afecciones estéticas
neoclásicas, pero no le disgustaba el conceptismo, y es el giro alegórico de la
frase lo que da a su estilo algo de lo barroco español. En los Ultimos días co-
loniales en el Alto Perú, René-Moreno fue parco en su conceptismo. El estilo
es sostenido en un relato lleno de accidentes que el autor hace apasionante. Los
retratos son espléndidos, las descripciones ambientales, llenas de viveza. La
trama, la intriga, el suceder, es como en una novela. También es cierto que lo
que la vida daba en el Alto Perú en todas sus manifestaciones hacia 1809 era
excepcional. Allí había prosperado una sociedad de caracteres muy peculiares.
René-Moreno la describió mediante el uso riguroso de una documentación ma-
nejada con suma discreción. Meticuloso en la búsqueda de la realidad, hasta
llegar a la certidumbre de ella, el documento ha sido exprimido y su esencia
es la que se ha incorporado al relato. La interpretación de los hechos está ex-
puesta con criterio firme, y no exento de cierto antiespañolismo. Para el afian-
zamiento de la historia, René-Moreno editó en 1901 un conjunto de papeles
justificativos al que dio el título de Documentos inéditos sobre el origen de la
Revolución en el Alto Perú en 1809, Santiago de Chile, 352 págs. en 8°—. Ade-
más, en el texto de la obra añadió, como ya dijimos, un apéndice que se in-
titula Documentos inéditos sobre el estado social y político de Chuquisaca en
1808.
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El bibliógrafo. La concepción integral de la bibliografía boliviana fue ex-
puesta por Gabriel René-Moreno en un estudio publicado en Santiago de Chile
por la Imprenta de la Librería del Mercurio en 1874 en un folleto en 4?— de
43 páginas, con el título Proyecto de una estadística bibliográfica de la tipo-
grafía boliviana. René-Moreno con el propósito —como él mismo lo dice— de
dar mayor incremento a su colección de impresos, formaba en dicho opúsculo
un pequeño catálogo de los folletos existentes en Chile así en la Biblioteca
Nacional como en la del Instituto Nacional, los cuales él no poseía y deseaba
adquirir por de contado. Sin contraer por su parte ningún empeño ni compro-
miso con el público (más de una vez burlado por petulantes o impostores),
decía que la publicación de su catálogo acaso tendría algún interés como en-
sayo estadístico en la materia, insinuaba a los bolivianos la conveniencia de la
idea que claramente se contiene en el título del opúsculo, y alegaba que ella
debía realizarse antes que la muerte hubiese cegado las pocas fuentes oculares
que aún quedaban vivas, para ciertas informaciones bibliográficas nimias, pero
importantes. Los resultados de esta iniciativa no fueron satisfactorios. Los
anuncios editoriales que se hicieron para llevar a cabo una investigación sis-
temática de la prensa del altiplano, o sea, de su producción en toda clase de
impresos fracasó, o los ensayos llevados a efecto quedaron a medias. Sin la
ayuda de nadie, René-Moreno se propuso realizar la tarea. Ya hemos recordado
que en 1874 se encontraba en Bolivia dedicado a pesquisas bibliográficas y
documentales. "En los últimos días de 1874 —nos dice el bibliógrafo— me pre-
senté en Sucre como coleccionista de toda suerte de impresos bolivianos, y a
completar además con nuevas adquisiciones y copias mis preciosos papeles.
Compré cuanto de nuevo o desconocido encontré; pero en general deudos y
amigos muy generosos, que no me es dado nombrar por ser muchos, acudieron
en mi obsequio con dádivas más o menos importantes. Aquí debo mencionar,
sin embargo, a uno de mis favorecedores más espléndidos en papeles impresos
de la época consabida: don Tomás Frías, quien, en un gran cajón lleno, pasó
bondadosamente a mis manos un acopio considerable de los folletos, hojas
sueltas y periódicos que durante 4 años primitivos de la fundación y organiza-
ción de Bolivia, había juntado él mismo con esa prolijidad que le es carac-
terística. El ejercía a la sazón el mando supremo de la República y dos de mis
amigos formaban parte de su ministerio".
A partir del año 1871, René-Moreno se contrae con el mayor entusiasmo a
la planificación de la bibliografía boliviana. Pero es 1874 el inicial en que com-
pagina sus notas y redacta las papeletas. Estas palabras suyas establecen la
historia de la primera obra bibliográfica que dio a la prensa: " . . . acometí el año
1871 desde Chile las tareas de coleccionista boliviano y por fin he conseguido
formar una crecida y ordenada Biblioteca". Era la mejor que se había realizado,
comparable con la de Briseño, superándola en la técnica de la ejecución. Los
fondos bibliográficos registrados por René-Moreno en su patria y los propios
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que había reunido, habían sido la base de la ordenación y descripción. En Chile
dispuso de la espléndida colección americana de Gregorio Beeche, rica en pu-
blicaciones bolivianas y peruanas. Con una irónica modestia decía: "No sin-
tiéndome apto para mucho en la esfera intelectual, pero ciertamente para algo
más que copiar en orden alfabético los títulos de lo que otros escribieron, he
acometido el presente inventario penetrado de una modestia infinita, lleván-
dola a cabo con heroica paciencia y en mitad de los más grandes conflictos".
Tales fueron los antecedentes del apretado y grueso volumen intitulado Bi-
blioteca Boliviana. Catálogo de la Sección de Libros y Folletos, editado en San-
tiago de Chile por la Imprenta Gutenberg en 1879 en un volumen en 8*?— de
888 páginas, en total. Las Advertencias nos informan de la técnica bibliográfica
empleada por René-Moreno. Establece que los impresos se encuentran repar-
tidos en 3 secciones: —libros y folletos - hojas sueltas y pliegos sueltos - gacetas.
Define lo que entiende por folleto: "todo impreso de más de cuatro páginas y
también el que figure con menos de 4 páginas y sacó portada en la edición.
Los títulos, o más bien, la página de portada se trasunta aquí integralmente
al pie de la letra, conservando su ortografía, yerros y mayúsculas iniciales. En
caso de duda respecto a estas últimas, por estar toda la palabra con mayúsculas,
se atiende al uso local. Pero el trasunto es uniformemente en tipo redondo y
sin reproducir las cursivas y versalitas intencionales . . . Se han suprimido al-
gunos epígrafes largos y las palabras Tomo primero en títulos de obras que
constan de más de un tomo. Puntos suspensivos indicarán el paraje de estos dos
casos de supresión, los cuales se habrán de mencionar en toda vez mediante
nota explicativa, a fin de que nunca esos suspensivos convencionales se con-
fundan con los que pueda tener el título... Se entiende por pie de imprenta,
o simplemente designaciones, a las de año, lugar e imprenta. Referencias de
día, mes, año o lugar que aparezca en las notas sin señalamiento taxativo,
sobrentienden el lugar, año, mes o día enunciados en el título. Cuando la obra
consta de un solo volumen, la nota se limita a indicar su forma de tamaño.
Así, 49— simplemente significa un volumen en 4°—. Las formas del tamaño en
las ediciones bolivianas son las correspondientes a los dobleces del folio co-
mún de oficio o florete catalán, y conforme a esos dobleces se indican aquí el
folio, el 49—, el 8°— y el 16°—. De poco tiempo a esta parte han comenzado a
usarse allá con cierta frecuencia, para la folletería, los pliegos franceses e in-
gleses; resultando por lo mismo que los dobleces naturales, v. gr., del jesús y
del raisin, son en un tanto mayores y por su ancho y largo diferente de los
tamaños respectivamente homónimos en Bolivia. Entonces la nota indica apro-
ximadamente la forma de tamaño, según el aspecto de las medidas comunes,
añadiendo algún especificativo aclaratorio. Así, el volumen de este catálogo,
que en rigor es un 8°— mayor francés, en Bolivia es un 4°— mayor; asimismo,
allí se llama folio menor el pliego de papel grande de cartas o algo parecido".
1879
BIBLIOTECA.
BOLIVIANA
CATALOGO
DE LA
SANTIAGO DE CHILE
I M P R E N T A G U T E N B E R G
42—JOFRÉ—42
1879
Estas son las principales advertencias de René Moreno acerca de la técnica
empleada en la confección de su Biblioteca.
Los títulos de libros, folletos, hojas sueltas y periódicos registrados en la
Biblioteca Boliviana ascienden a 3.529. La obra de René-Moreno no es como la
Estadística Bibliográfica de Briseño el inventario de la producción de la im-
prenta en Bolivia desde sus inicios. Seguramente pretendió eso y en cierto mo-
do lo consiguió. En Chile a partir de 1825 existía un depósito oficial donde la
ley ordenaba depositar los impresos en la Biblioteca Nacional. En Bolivia, esa
disposición no existía. El esfuerzo de René-Moreno tendió a incorporar los im-
presos bolivianos salidos de los establecimientos de tipografía del país sin ex-
cepción. Las adiciones sucesivas que hiciéronse al catálogo señalan las omisio-
nes. Al mismo tiempo la Biblioteca Boliviana es fuente de información sobre
Bolivia. Están registrados los autores y las obras que de una manera general o
especial han hablado de asuntos del Altiplano en cualquier orden de cosas que
se quiera. Desgraciadamente, esta parte de la bibliografía sobre Bolivia se con-
funde en el todo alfabético del Catálogo, procedimiento que impide una apre-
ciación de esa literatura. Riquísima en la colación de los impresos propiamente
bolivianos, buscados por el bibliógrafo tan afanosamente, lo es también en
obras de autores de otros países americanos que han debido referirse a Bolivia,
a América en general con inclusión parcial del Altiplano y en libros de viajes
y viajeros. Los escritores chilenos que se han ocupado de Bolivia se encuen-
tran aquí muy bien representados, como asimismo aquellos impresos del país,
que, como documentos oficiales de una manera u otra, tienen atingencia con
nuestro país. René-Moreno, quien con completo conocimiento de esta parte de
la bibliografía boliviano - chilena, la incluyó en la Biblioteca Boliviana. La eu-
ropea acerca de esa República fue más ampliamente vaciada en un catálogo
posterior, del cual tendremos ocasión de referirnos.
BIBLIOTECH BOLIVIANA
DE GABRIEL RENÉ-MORENO
POR
VALENTÍN ABECIÀ
— « — .
CON UN A P É N D I C E D E L EDITOR
1602-1810
SANTIAGO DE CHILE
IMPRENTA LITOGRAFÍA Y BNCUADERNACIÓN BARCELONA
Moneda entre Estado y San Antonio
1899
ENSAYO
S X UKA
BIBLIOGRAFÍA GENERAL
DB LOS
PERIÓDICOS DE BOLIVIA
1985-1905
POR
GABRIEL RENÉ-MORENO
BIBLIOTECA
-'BttO NACIONAL
¥ BIBLIOTECA AMERICANA
"JOSPTCRIBIO MEDINA"
S a n t i a g o de Chile V
1SOB
XY
vinculado con casi todos los escritores de su tiempo y era también apreciado por
las dotes caballerosas de su conducta. Sin duda, el grave accidente de la gue-
rra, no le habría causado molestia alguna en el país. Pero se encontró mezclado
en el enojoso asunto de la gestión diplomática del Gobierno de Chile para
atraer a Bolivia a una alianza, rompiendo la que la unía al Perú. La calidad mo-
ral de Daza autorizaba la traición. René-Moreno fue comisionado por el Mi-
nistro chileno de Relaciones Exteriores, Domingo Santa María, para servir de
correo de Gabinete en este paso secreto confiado al honor del bibliógrafo.
Daza desahució la negociación, rechazó las bases chilenas y para ganar situa-
ción con el aliado peruano, las hizo publicar. René-Moreno fue acusado de
traidor por la opinión pública boliviana y peruana, insidiosamente informada
y su permanencia en Chile fue para el escritor insostenible. Pasó a la Argentina
donde afianzó relaciones literarias con Mitre, Lamas, López, Fregueiro, Pelliza,
Viola y el editor Casavalle. Partió después a Europa a visitar bibliotecas, museos
y archivos. Esas horas de recogimiento, no borraron el desgarro de sus senti-
mientos brutalmente heridos. La Biblioteca Boliviana apareció muy poco des-
pués de esos sucesos y en la última página del libro con el título de Conclu-
sión declaró René-Moreno: "La guerra del Pacífico, que en estos momentos
envuelve juntamente al Perú, Bolivia y Chile, impide la publicación de los
dos volúmenes más que debía contar el catálogo de la Biblioteca Boliviana,
catálogo para cuya estampa estaban escritos los originales, acopiados los ma-
teriales de impresión y hechos casi todos los gastos. Uno de esos volúmenes
debió contener el catálogo de los impresos sueltos y el de las gacetas, y el otro
el inventario razonado e informativo de los manuscritos. Pero a duras penas se
ha podido concluir el presente volumen hoy día de la fecha, cuando ya no es
posible prorrogar por más tiempo la permanencia del autor en el país; habien-
do él hasta ahora proseguido imperturbablemente la tarea tan sólo por los mo-
tivos morales que se indican en el prólogo —(ser útil a la sociedad con alguna
obra)— y para corresponder con esfuerzos supremos de diligencia a la pro-
tección eficasísima dispensada a esta empresa y al que esto escribe por un
antiguo y querido amigo. Este favorecedor es el esclarecido patriota boliviano
Aniceto Arce.— c. r. m. Santiago, julio 31 de 1879".
1879
PRIMER S U P L E M E N T O
A LA.
BIBLIOTECA BLIVIíNA
DE GABRIEL RENÉ-MORENO
1 8 7 9 - 1 8 9 9
SANTIAGO DE CHILE
IMPRENTA, LITOGRAFÍA Y ENCUADERNAC1ÓN BARCELONA
Moneda e n t r e E s t a d o y S a n A n t o n i o
tooo
SEGUNDO SUPLEMENTO
A LA
BIBLIOTECA BOLIVIANA
DE GABRIEL RENÉ-MORENO
1900-1908
S A N T I A G O DE C H I L E
IMPRENIA Y ENCUADERN ACIÓN UNIVERSITARIA
MERCED, 812-814
1908
especial, la hacen atrayente y complementan los datos acerca de ediciones, no-
ticias históricas, biográficas, literarias y críticas de cuanto impreso es digno de
acotación. Se han incorporado en las Adiciones los libros relativos a Bolivia,
así americanos como europeos, pero sin una agrupación especial. Por su parte,
el editor Barrenechea en el apéndice a las Adiciones, agrega 220 títulos más,
preñados de interesantes notas, lo que da un total de 571 títulos de impresos
que deben sumarse a la Biblioteca Boliviana de René-Moreno.
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referida sección de libros y folletos, poseía el que suscribe estas líneas. El Pri-
mer Suplemento es también un inventario positivo. Además, corresponde, co-
mo la Biblioteca Boliviana, a un conjunto de piezas empastadas conveniente-
mente y prontas al primer llamado. La biblioteca del suscrito pereció en un
incendio el año 1882, ausente de Chile el dueño. Algunos amigos lograron sal-
var gran parte de la colección boliviana de impresos. Los manuscritos se que-
maron en su totalidad. A aquel noble y acertado esfuerzo se debe que la Bi-
blioteca Boliviana sea todavía para su autor un inventario positivo. Signando
en un ejemplar las piezas que perecieron y no han sido reemplazadas, resulta
que hacen falta hoy entre libros y folletos, sólo 116. Contando desde la página
23 el Primer Suplemento contiene un total de 1.026 títulos bibliográficamente
bolivianos. Las obras que figuran en el apéndice son 534. Unas y otras piezas,
como se ve, han enriquecido considerablemente la colección del catalogador".
Este prólogo está firmado por René-Moreno en Santiago de Chile en septiem-
bre de 1899.
La parte inicial del Primer Suplemento está formada por adiciones y amplia-
ciones a la Biblioteca Boliviana. René-Moreno abandonó el orden alfabético en
esta sección y siguió el cronológico. Comienza en 1638 y con varias interrup-
ciones llega a 1877, continuando después el inventario de la producción desde
1879 hasta 1899 también por orden cronológico. El plan sigue, en general, el
de la Biblioteca, o sea, las obras referentes a Bolivia han sido incorporadas
en el inventario. En el apéndice ha abierto otra sección, la de libros y folletos
que forman la parte de consultas y referencias. Para la bibliografía chilena,
la obra de René-Moreno es muy valiosa.
B I B L I O T E C A D E L INSTITUTO NACIOIfAX
SANTIAGO DE C H I L E
1896
BIBLIOTECA PERUANA
— —
II
LIBROS Y F O L L E T O S PERUANOS
DE LA
BIBLIOTECA NACIONAL
NOTAS BIBLIOO-EÁyiCAB
SANTIAGO DE CHILE
EN LA BIBLIOTECA DEL INSTITUTO NACIONAL
Alameda de la* Delicias junto á la ünivertidad
1896
bibliografía boliviana hasta dejarla tan completa como en materia de la especie
bibliográfica es posible realizarlo. Pero la tarea suya, por haberse desenvuelto
en una investigación en que el método positivo aplicado era la base de la cons-
trucción, tiene toda la originalidad de las obras de primera mano, y eso le ha
asegurado la perennidad tan difícil de alcanzar, si acaso no es un imposible de
obtener. René-Moreno tuvo en el campo en que se movió predecesores, y sin
contar a los bibliógrafos clásicos que describieron los libros relativos al Alto
Perú antes de constituirse la República de Bolivia, deben recordarse los inten-
tos bibliográficos de Juan Ramón Gutiérrez y la riquísima colección de impresos
de ese país acopiada por Gregorio Beeche en su biblioteca americana y que fue
adquirida por la del Instituto Nacional y en la que ampliamente trabajó René-
Moreno.
1879
de la Colección de Beeche, comprada por el Estado, y de las piezas obtenidas
paulatinamente por compra, canje, donación de particulares, cesión de la Bi-
blioteca Nacional, en el espacio de 36 años". René-Moreno describió prolija-
mente los impresos existentes en las dos bibliotecas y lo hizo acotando en for-
ma erudita algunos de los títulos. Los escolios están a veces destinados a com-
pletar la bibliografía de un libro o de un folleto, o bien se traducen en juicio-
sas notas críticas, históricas, literarias, lingüísticas, etc., siempre breves. Las
más largas fueron agrupadas por el autor al final del tomo n bajo el nombre
simple y modestísimo de Notas Bibliográficas, donde ocupan las páginas 583
a 591 y las del n, desde la 563 a la 574. Verdaderamente en la apreciación de
René-Moreno como bibliógrafo e historiador estas notas obran de una manera
definitiva. El autor resulta un bibliógrafo americanista que excede con mucho
a las fronteras perú-bolivianas a que pareció reducirse. La erudición orgánica
de que hace uso, el conocimiento de la historia americana, la profundidad del
juicio, la amplia información acerca de los temas que toca, le dan, pues, un alto
rango en la bibliografía americana. En la historia, es menor su situación por-
que redujo el ámbito de sus estudios a una sola obra, los Ultimos días colonia-
les, que es un excelente trozo de composición literaria y de elaboración his-
tórica. Nadie hasta ahora ha estudiado estas notas con un sentido crítico para
situar a su autor en el lugar que le corresponde como figura señera de la bi-
bliografía e historia americanas, y el que lo haga quedará sorprendido de la
calidad de su erudición. Estas Notas y las otras Notas de sus libros conside-
radas en su conjunto en una apreciación crítica, darán una fisonomía intelec-
tual y moral de René-Moreno insospechada.
La Biblioteca Peruana está íntimamente vinculada a la chilena por las re-
laciones mantenidas por los dos países desde el coloniaje, los sucesos de la
independencia y el desarrollo de la vida durante la república.
1879
irme con la buena voluntad que queda a otra parte, a remover otros rincones
impresos o manuscritos de los anales patrios". Después decía: "Tratándose de
un catálogo general de los periódicos de Bolivia no resulta oscuridad de la se-
paración del cuerpo y el espíritu. Más todavía: una de las partes admite sub-
división bibliográfica. Hay ventaja en desprender del cuerpo las carnes vivas
y dejar la osamenta sola. Así llamo a la estructura de la estampa tipográfica.
Con aquéllas se pueden formar aparte, como se hace respecto de libros y fo-
lletos, notas informativas de la clase y con la extensión que se quiera. Mien-
tras tanto, se debe propender a formar con las osamentas una nómina o registro
general de todas ellas". En cuanto a la cantidad de periódicos colacionados,
anotaba René-Moreno: "Aquí no se ve sino una sarta de esqueletos y capara-
zones. Para exhibirla, o si decimos parar sus 1352 piezas, he tenido muchísi-
mas veces que abrir, recorrer y examinar boletín por boletín una treintena de
tomos del folio de oficio, cerca de dos centenares de grandes volúmenes del
folio mayor, y un tomo en 4°— español con las "alacetas" cuajados todos de
gacetas bolivianas que suman acaso la colección más copiosa que se conoce.
Ochenta años de periodismo, que son también los de su existencia nacional.
Otros en el país boliviano, con facilidades, elementos y estímulos sabrán, no
lo dudo, perfeccionar este inventario, ya adicionándole con las individualida-
des que faltan, ya completando con los ausentes la cuenta inevitablemente
no cabal de los boletines. También sabrán purgarle de los errores y otras fal-
tas que se hayan deslizado, con todo de haber sido mucha la atención puesta
por el autor y dos ayudantes expertos". El prólogo de René-Moreno se encuen-
tra escrito en Santiago de Chile en septiembre de 1905.
Los dos primeros periódicos publicados en Bolivia el año 1825, fueron El
Cóndor de Bolivia y La Gaceta de Chuquisaca, ambos editados en esa ciudad.
Como lo dice el autor, en la bibliografía de los periódicos, sólo se da el nom-
bre del impreso, la fecha de iniciación, la periodicidad, la imprenta en que fue
editado y el número de páginas. Se trata de un índice cronológico alfabético
en que las notas son escasísimas. Al final de la página 296, se abre un Apén-
dice con el título de Algunos Periódicos Argentinos y Peruanos (1810-1836), que
ocupa las páginas 299 a 330, en las que se describen 87 periódicos.
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de páginas de René-Moreno de los Ultimos días coloniales en el Alto Perú. La traducción
fue hecha por el mismo prologuista.
E n 1940, como profesor de Historia de América del Instituto Pedagógico, hice que mi
distinguido alumno Domingo Aracena Villarroel escribiera su memoria de prueba para
optar al título de Profesor de Estado en la asignatura de Historia y Geografía de la Fa-
cultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, sobre René-Moreno. Escribió
Aracena Villarroel el único estudio biográfico orgánico que conozco sobre René-Moreno,
el cual, con muy ligeras modificaciones, debiera ser publicado. Tengo en mi poder copia
de un buen número de las notas a la Biblioteca Peruana que, inéditas, René-Moreno no
publicó. En el Diccionario de Literatura latinoamericana en el tomo correspondiente a Bo-
livia, editado por la Unión Panamericana, Washington, D. C., sin año, Agusto Guzmán,
escritor de Cochabamba, ha redactado una excelente semblanza de René-Moreno. Ocupa
las págs. 8 3 - 87 del tomo citado.
En la Colección de la Cultura Boliviana, dirigida por Armando Alba, Voi. v ( N° gene-
ral) Colección Segunda: Los escritores del siglo xix, N 9 2, se encuentra al pie de cada
artículo de Gabriel René-Moreno reunidos con el título de Estudios de Literatura Boliviana,
las siguientes notas bibliográficas:
— Introducción al estudio de los poetas bolivianos.
Publicada en folleto en la Imprenta de la Unión Americana en noviembre de 1864.
— Manuel José Tovar.
Publicada en Revista del Pacífico. Voi. i, Valparaíso, 1858.
— María Josefa Mujía. (Santiago, septiembre 2 8 de 1 8 5 8 ) .
Publicado en Revista del Pacífico. Voi. i, Valparaíso, 1858.
— Mariano Ramallo.
— Néstor Galindo.
Publicado en Revista de Buenos Aires. Año vi, N 9 67. Buenos Aires, noviembre de 1869.
— Ricardo J. Bustamante. (Santiago, mayo de 1 8 6 0 ) .
Publicado en Revista del Pacífico. Tomo n, Valparaíso, 1860.
— Daniel Calvo. (Santiago, enero 1 ' de 1 8 7 1 ) .
Publicado como prólogo a Rimas de Daniel Calvo. Establecimiento tipográfico de EJ
Independiente. Santiago, 1870 y también editado en folleto aparte.
El Voi. vi contiene las siguientes notas:
— El materialismo en Bolivia.
Prólogo con el cual René-Moreno publicó " L a Isla" de Manuel María Caballero en el
tomo vi de la Revista Chilena de Santiago en 1876.
— Fúnebres.
Lectura hecha en la Academia de Bellas Letras y publicada en la Revista "Sud Amé-
rica". Tomo n, págs. 121 a 141. Santiago, 1873.
— Los Archivos Históricos en la Capital de Bolivia.
Publicado en Revista Chilena. Tomo vi, Santiago, 1876. También se reprodujo en el
Boletín de la Sociedad Geográfica "Sucre". Tomo xxvm, N.os 279 a 282. Sucre, mayo 1927.
— Arcesio Escobar (Extracto de una biografía inédita). (Enero de 1873).
Publicado en Revista de Santiago ( 1 8 7 2 - 1 8 7 5 ) . Tomo n, págs. 160 a 188.
— Arcesio Escobar.
Publicado en Revista de Arte y Letras. Tomo n, págs. 195 a 205. Santiago, 15 de
noviembre de 1884.
— Don Francisco de Rioja.
Publicado en Revista de Arte y Letras. Tomo n, págs. 231 a 257. Santiago, 15 de no-
viembre de 1884.
— Mariano R. Terrazas (Necrología). (Santiago, mayo de 1 8 7 8 ) .
Publicado en Revista Chilena. Tomo xi. Santiago, 1878.
— Ensayo sobre la Historia de Bolivia por Manuel José Cortés.
Publicado en Revista del Pacífico. Tomo v, págs. 219 a 231 y 3 8 5 a 401. Valparaíso, 1861.
— Bibliografía Boliviana (Información dada a la Academia de Bellas Letras).
Publicado en "Sud América". Tomo n, págs. 441 a 485 y 621 a 642. Santiago, 1873.
— Dictamen del jurado en el certamen abierto por el Círculo de Amigos de las Letras.
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1879
En J. V. Lastarria, Recuerdos Literarios. Datos para la Historia Literaria de la Amé-
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— Academia Literaria del Instituto Nacional (Discurso de inauguración).
Pronunciado por el Director de la Academia G. René-Moreno en la sesión solemne del
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— Bibliografía boliviana. (Junio de 1 8 7 5 ) .
Publicado en Revista Chilena. Tomo h, págs. 525 a 532. Santiago, 1875.
— "Apuntes para la bibliografía .periodística de la ciudad de La Paz", de Nicolás Acos-
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Publicado en Revista Chilena. Tomo iv, marzo de 1876.
— Casimiro Olañeta. Obras.
Publicado en Revista Chilena. Tomo xi. Santiago, 1878.
— El General Ballivián. Vida del General José Ballivián, por el Doctor José María Saii-
tivánez. (Santiago, noviembre 1 8 9 4 ) .
Publicado en Anales de la Universidad. 1895.
— Anales Americanos. Auto de fe en Lima el año 1736.
Publicado en Revista Chilena. Tomo xi. Santiago, 1878.
— Recibimiento inaugural de un Arzobispo durante la Colonia. 1611. (Santiago, julio 1878).
Publicado en Revista Chilena. Tomo xi. Santiago, 18.78.
— Adrienne Lecouvreur.
Publicado en "¡La Libertad Electoral". Santiago, miércoles 13 de octubre de 1886.
N" 184.
1879